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“El valor de la felicidad en el trabajo es uno de los retos del liderazgo en el siglo XXI”

Por Joaquín Uribarri | Publicado en Negocios | 10 de enero, 2018

felicidadLa Asociación de Empresarias y Directivas (AED) de Bizkaia ha firmado un Acuerdo de colaboración con IE Business School, una importante y prestigiosa Escuela de Negocios de ámbito internacional.

Esta alianza le va permitir, como subrayó en el acto de presentación la presidenta de AED, Carolina Pérez Toledo, tener acceso a interesantes fuentes de conocimiento a través de ponentes y a estudios de primer nivel.

La primera de las actividades derivadas del convenio, rubricado el martes en la Torre de Iberdrola de Bilbao, ha sido la conferencia “El reto del liderazgo en el S.XXI”. impartida por Joaquín Uribarri, profesor de Contabilidad Financiera del Instituto de Empresa desde 1996, y pionero en el estudio e impartición de las Normas Internacionales de Contabilidad.

Joaquín Uribarri pamplonés afincado en Madrid, es un firme defensor del liderazgo en positivo y en el de dar valor a la felicidad en el trabajo.

¿Cómo definiría a un/a líder?

-Una persona capaz de involucrar a otras en un proyecto concreto; hombre o mujer que tenga la disponibilidad de generar seguidores; no de ellos personalmente, sino de las iniciativas que ellos impulsan.

Hoy en día un líder es quien moviliza a gente en una iniciativa y que, además, tiene la capacidad y visión de identificar proyectos buenos para la empresa. Esas son las dos cualidades: ser capaz de visionar proyectos interesantes, al tiempo que movilizar a la gente en esa dirección.

En momentos de crisis ¿Qué aporta el líder/guía/referente?

-En principio, lo que aporta es seguridad a la empresa; y en segundo lugar, innovación. Un buen líder es capaz de mover a los equipos, identificar nuevas oportunidades y hacer cosas distintas para innovar. Por lo tanto, aporta un tema clave en las organizaciones que es flexibilidad.

Un buen líder aporta flexibilidad con capacidad de adaptación a los cambios y además sabe dirigirlos. Un buen líder marca el camino del cambio, no sigue el cambiode otro. Y por tanto tiene que generar esa flexibilidad.

En una economía muy efectista, cortoplacista, el éxito inmediato define al líder. ¿Es así?

-Otra de las complicaciones de ser un buen líder hoy en día es que debes de saber manejar el corto y el largo plazo; has de obtener resultado a corto plazo, pero al mismo tiempo asegurar logros más importantes a largo plazo. Porque el objetivo a corto plazo puede que a medio y largo sea un desastre y, en ocasiones, hay que sacrificar algo a corto para que en el medio y largo plazo los resultados sean mejores.

El balanceo correcto de estas dos metas es lo que define a un buen líder.

Buscamos un buen líder o buena lideresa ¿Qué indicadores debemos explorar: buena presencia, inteligencia, que tenga empatía…

-La empatía, claro. Porque la afinidad con las otras personas no viene por los aspectos citados, sino por las ideas. Un buen líder al final es un ejemplo a seguir para la gente, para los equipos, para la organización. Algunos hablan del don. Muchas personas tienen esa cualidad de llegar a identificarse y de atraer a gente y eso se puede dar por cosas distintas.

¿Cómo cuáles?

-No hay una o dos cualidades aisladas en una persona que le van a llevar a ejercer un buen liderazgo; es algo mucho más sofisticado, más imbricado entre todas sus cualidades.

¿Hablar de líder y de trabajo en equipos es antitético?

-No. El buen líder del siglo XXI genera entornos de trabajo en equipo; sabe trabajar con ellos. Luego puede entrar o salirse de los mismos, compartirlo más o menos, pero lo que sí consigue crear son grupos de trabajo.

Comunicar bien de lo particular a lo global; saber delegar; poner caras y ojos a sus colaboradores o clientes ¿Son retos para el liderazgo?

-Todas esas cosas y unas cuantas cosas más.

Diría tres cosas definitorias de un buen líder o lideresa: tener la visión, la que sea, de hacia dónde quiere dirigirse, hacia dónde va a ir un sector, de qué está ocurriendo. Dos: debe ser un buen gestor de personas. Y la tercera: tiene que ser un gran innovador, ha de fomentar la tendencia a crear entornos de innovación en sus equipos. Es decir, visión y gestión de personas más innovación.

Hablando de innovación. ¿Ve a la mujer aún como un florero? ¿Tiene que asumir el rol masculino para triunfar?

-La mujer tiene una capaz de liderazgo innata. En el entorno actual de flexibilidad, de innovación, de cambio, de incertidumbre, de manejo de muchos elementos distintos, la mujer cuenta con una habilidad de adaptación natural mayor que el hombre clarísima.

Por tanto, la mujer no tiene por qué parecerse al hombre para ser una buena líder, debe ser ella misma.

¿No tiene que asumir el rol masculino para triunfar?

-La mujer tiene que ser mujer liderando sin ningún tipo de complejo. Lo que sí le falta a veces es creérselo y dar el salto último para asumir esas posiciones de liderazgo sin miedo.

En numerosas ocasiones la mujer aun teniendo esas destrezas, se encuentra más cómoda en posiciones de segundo o tercer plano y le cuesta más afrontar ese salto último hacia posiciones de liderazgo, donde por cierto lo haría muy bien, o mejor dicho, donde lo hace fabulosamente bien, como ya lo está demostrando en numerosas empresas.

Actualmente solo el 17% de los puestos en los consejos de administración son ocupados por mujeres. ¿Es deseable que las mismas accedan al entorno del 40%?

-Totalmente y vamos hacia ello. Lo que ocurre es que el cambio es lento y venimos de un mundo empresarial y de una historia en España. y en otros países, donde la gestión de las empresas ha sido mayoritariamente masculino y los cambios necesitan años que, aunque ya se están produciendo y se ven en todas partes, van más lento de lo deseable.

En los programas del IBIS -School, el porcentaje de mujeres es creciente. Somos una de las Escuelas TOP del mundo con un mayor porcentaje de alumnas en nuestros programas de alta dirección, con una posición cada vez más relevante. Tanto en las graduaciones como en nuestras convocatorias gran parte de los números uno son mujeres. Y esto llega a todas las empresas; cuesta, pero se está logrando.

Por eso estamos encantados con el acuerdo firmado con AED para promocionar la formación y el desarrollo de mujeres directivas en Bizkaia, mujeres que sean líderes empresariales.

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