Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Una cosa que la gente infeliz se niega a hacer por sí misma

Por Marc Chernoff | Publicado en Desarrollo Personal | 14 de agosto, 2016

infelizTú, como cualquiera en el universo, mereces tu amor y respeto.

La vida a veces es difícil. Es imposible vivir bien sin encontrarse con problemas, y hay algunas temporadas en nuestras vidas que son especialmente desgarradoras.

Para Ángel y para mí, una de esas temporadas se produjo en el transcurso de 15 meses, cuando estábamos a finales de nuestros 20s. Fue un período de pérdidas profundas, comenzando cuando perdimos nuestros trabajos y nuestros medios de subsistencia por la desaceleración de la economía. Fue un momento de miedo y incertidumbre financiera para nuestra familia. “Infelicidad” es la palabra más simple para describir cómo nos sentimos.

Mientras estábamos aprendiendo a navegar por nuestra nueva realidad, nos encontramos con una pérdida devastadora: la muerte de un mejor amigo en común de un inesperado paro cardíaco. La pérdida de una figura tan importante en nuestras vidas fue intenso! Y cuando apenas estábamos asimilando esto, el hermano de Ángel falleció inesperadamente también.

Con tantas pérdidas seguidas, hubo días en los que levantarnos de la cama era nuestro mayor logro. Esta es la naturaleza de los problemas, pero a medida que los días se convirtieron en semanas, meses y años, aprendimos a seguir adelante. Aprendimos que somos resistentes. Y hoy tenemos un mayor aprecio por lo que tenemos y por las personas que queremos.

Sentado aquí ahora, años después, puedo decir honestamente que Ángel y yo hemos aprendido grandes lecciones de esos momentos tan angustiosos en nuestras vidas. Aprendimos cómo hacerle frente a los tiempos difíciles, el dolor y la decepción, y sobre todo, aprendimos la importancia vital del amor propio y el cuidado personal – la magia que hace que sonreír otra vez (y otra vez) sea posible.

La verdad es que todo el mundo experimenta circunstancias infelices en ocasiones, pero hay una gran diferencia entre experimentar episodios de infelicidad y vivir una vida habitualmente infeliz. Eso es lo que las personas crónicamente infelices hacen. Y aunque hay algunas excepciones (depresión clínica, etc.), la gran mayoría de la infelicidad de estas personas se debe a su propio auto-abandono.

Durante la última década, Angel y yo hemos ayudado a miles de personas infelices a redescubrir sus sonrisas, y en el proceso aprendimos mucho acerca de los comportamientos negativos que suelen detenerlos. El auto-abandono siempre se sitúa en la parte superior de esta lista. Incluso si generalmente eres una persona feliz, abandonarte es un hábito que puede deslizarse fácilmente en ti.

La clave es darte la atención adicional que necesitas y mereces.

Resistir e ignorar tus sentimientos y emociones no sirve de nada. Sólo produce estrés, enfermedades, confusión, relaciones rotas, ataques de ira y ataques de profunda y oscura depresión. Cualquiera que haya experimentado cualquiera de estás cosas sabe que estos estados de ánimo son terriblemente insaludables… y cuando tienes el hábito de auto-abandonarte, tus estándares para vivir caen en picada, y es casi imposible escapar de ello.

Así que, ahora mismo, pregúntate: “¿Me quiero lo suficiente como para no rebajar mis estándares por las razones equivocadas?

Encuentra la fuerza para decir “SÍ!”

Se trata de vivir con honor. Se trata de hacer lo correcto, por ti, no importa qué, aun cuando nadie más lo vaya a saber o entender. Al final del día, tu reputación es lo que otras personas saben de ti. Tu honor es lo que tú sabes de ti mismo.

Tienes que admitir, en cierta medida, que gastaste demasiado de tu vida tratando de reducirte a ti mismo. Tratando de ser más pequeños. Más tranquilo. Menos sensitivo. Menos opinador. Menos necesitado. Menos tú. Por que te sentías roto, y no querías ser demasiado ni empujar a la gente. Querías encajar. Querías agradarle a la gente. Querías dar una buena impresión. Querías ser querido. Para poder sentirte curado.

Y así, por años, te sacrificaste por el bien de hacer felices a los demás. Y por años, sufriste.

Pero estás cansado de sufrir, y ya estás reducido. ¿Verdad? ¡Bien!

No es tu trabajo cambiar quien eres con el fin de convertirte en la idea de alguien más de lo que es ser un humano que vale la pena. Tú vales la pena. No porque otras personas lo crean, sino porque estás respirando tu propio aire, y por lo tanto importas. Tus pensamientos son importantes. Tus sentimientos son importantes. Tu voz importa. Y con o sin la aprobación o el permiso de nadie más, debes ser quien eres y vivir tu verdad. Incluso si eso hace que las personas giren sus cabezas. Incluso si los hace sentirse incómodos. Incluso si deciden irse.

Probablemente hayas sido dañado por la adversidad, pero no estás roto. Así que no dejes que otros te convenzan de lo contrario.

Cúrate a ti mismo negándote a encogerte.

Elige tomar un montón de espacio de tu propia vida. Elige darte permiso para satisfacer tus propias necesidades. Elige respetar tus sentimientos y emociones. Elige hacer del quererte y cuidarte prioridades principales…

Elígelo!

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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