Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Tips para superar el miedo al fracaso

Por Felipe Jánica | Publicado en Negocios | 3 de noviembre, 2016

miedoEl caso empresarial

En las empresas maduras, los administradores se enfrentan a muchos desafíos desde el cumplimiento de leyes y regulaciones, la implementación de controles de riesgo, hasta hacer que los accionistas estén contentos con la rentabilidad entregada.

No obstante, esas son, a mi gusto, actividades del día a día, más no de una visión de mediano y de largo plazo.

Para no caer en este mal endémico del cortoplacismo, es necesario que se logre adoptar una cultura de innovación y de emprendimiento corporativo, para que con ello se puedan minimizar las posibilidades de pérdidas de clientes en el futuro como consecuencia de haberse quedado con un producto o servicio obsoleto.

Es claro que ningún administrador quiere hacer quebrar a la empresa que dirige; sin embargo, las posibilidades de una quiebra en empresas que no son creativas o innovadoras aumentan; están destinadas, tarde que temprano, a una posibilidad de pérdida progresiva de clientes y con ello a su desaparición en el mercado.

El caso de los emprendedores

Muchos de los emprendedores exitosos de la actualidad iniciaron persiguiendo sus sueños. Pero, cuando iniciaron el camino fueron muchos los obstáculos a los que se tuvieron que enfrentar.

Increíblemente las barreras para la puesta en marcha de sus ideas de emprendimiento tenían que ver con los consejos que recibían, en gran parte de sus familiares. Si bien es cierto que hay que hacerle caso a los más sabios, hay que saber retar y generar las discusiones para salvar las ideas. En esa construcción conjunta puede estar la clave para salir adelante con la idea de negocio y que al final no se quede en el intento.

Cuando se tiene una idea de negocio lo mejor que se puede hacer es anotarla en un papel y empezar por elaborarla técnicamente. Para ello, es necesario que el emprendedor o el administrador, en el caso de las empresas, no “suelte” las ideas sin que antes hayan sido estudiadas a fondo y se analice su factibilidad.

El riesgo que se corre al mencionar una idea en una junta directiva, en el caso de las empresas, o con sus familiares o amigos cercanos, en el caso de los emprendedores, es que más que apoyo, se reciban muchas críticas y que reciban el típico consejo de: “es mejor que sigamos con el negocio como va pues así nos ha ido bien”, en el caso de las empresas, y en el de los emprendedores: “es mejor que con tu preparación y diplomas de universidad, seguro te contratan “rapidito”.

En la zona confort

Mantener el nivel de ingresos, seguir siendo rentables y maximizar la utilidad de los accionistas son muchas de las actividades rutinarias que debe tener en la agenda un administrador. Este día a día; aunado al cumplimiento de temas legales, tributarios y administrativos; hace que los administradores se enfoquen en cumplir con el corto plazo, pero ¿qué pasa con el mediano y largo plazo?

Si bien los administradores deben cubrir el corto plazo, que sigue siendo un mal endémico, su función debe tener una visión holística del negocio y se debe preguntar cómo hacer que sea sostenible, no sólo económicamente sino con su ecosistema (no sólo el medio ambiente sino con sus interesados claves o comunidad vinculada).

Para llegar a esta verdad es necesario conocer las causas del porqué no se atreven a apoyar la innovación y el emprendimiento corporativo dentro de sus organizaciones.

Algunas de las causas raíces del porqué no se avanza hacia una cultura de innovación en las compañías es el miedo. Acceder a pensamientos disruptivos como “pensar fuera de la caja”, pues si bien el administrador se da cuenta que debe adoptar una cultura innovadora en la empresa para llevarla a otro nivel, cuando revisa su gestión ese impulso se apaga, debido a que los resultados financieros no sólo se han cumplido a lo largo de su gestión sino que se han superado.

Entender el miedo al fracaso y las causas del mismo, podrían ayudar a los administradores a tomar decisiones tendientes a adoptar una cultura innovadora en las empresas, acá algunos tips:

1. Aparte tiempo de su agenda diariamente para pensar. Con sólo 30 minutos dedicados y sin interrupciones (ojalá en la mañana y a primera hora) a analizar qué querrán los clientes, le ayudará a definir un plan de acción de caras a mantener satisfechos los clientes actuales.

2. Establecer un equipo de trabajo. Con este equipo se podría iniciar por discusiones acerca de qué producto o servicio podría desarrollarse o mejorarse de cara a cautivar a los clientes nuevos y ganar mercado. Al principio, este equipo no necesariamente tendrá que estar dedico 100% a esta actividad, por lo menos en esta etapa. Si son más de dos personas asegúrese que sea un equipo multidisciplinario.

3. Establezca prioridades. Se sorprenderá cuando cumpla con el paso 1 y/o 2. La lista podrá ser innumerable, por esto es necesario establecer prioridades basado en factibilidad financiera y de tiempos.

4. No divulgue sus ideas antes de empezar a desarrollarlas. Uno de los principales obstáculos de los administradores es que en la empresa siempre habrán detractores o intensivistas de riesgos, es por eso que debe ser cauto y ser precavido con comentarios que hagan ventilar la idea antes de empezar a desarrollarla

5. Utilice métodos cualitativos y cuantitativos para toma de decisiones. Si bien en la primera etapa de toma de decisiones la mayoría son del orden cualitativo, asegúrese de usar técnicas cuantitativas que le ayuden a soportar una decisión cualitativa, en este aspecto las soluciones pueden ser del orden estadístico, las que en realidad no son nada complicadas.

Adoptar una cultura de innovación en las empresas será vital para su sostenibilidad económica en el largo plazo. Dejar de pensar en indicadores de gestión de corto plazo es uno de los primeros pasos que deben tomar los administradores.

En el caso de los emprendedores, pensar en ideas diferentes y no comentarlas hasta cuando tengan seguridad razonable que su idea se ajusta a las necesidades de su mercado objetivo es fundamental para el éxito de su negocio.

Fuente: finanzaspersonales

Compartir

 

« Anterior:

Siguiente »

Deja tu comentario


Subir »
FB