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- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

“Tenemos que reinventar el capitalismo”

Publicado en Negocios | 26 de Enero, 2012

Richard BransonCarlos Fresneda (Corresponsal) | Londres

Un viento ficticio parece agitar a todas las horas la melena rubia de Sir Richard Branson. Como si estuviera haciendo ‘kitesurfing’ en el Canal de la Mancha, el intrépido ‘patrón’ del grupo Virgin (400 compañías, 50.000 empleados) ha decidido plantarle cara al temporal de la crisis a sus 61 años con un doble golpe de timón.

El mismo día en que salía a la venta su particular manifiesto de empresario rebelde –’Screw Business as Usual’- daba la campanada con la compra por 900 millones de euros del Northern Rock y con un mensaje dirigido al corazón de las finanzas: “Los bancos en Gran Bretaña necesitan ideas frescas y una inyección de nueva competencia”.

“No hay que arredrarse ante la crisis, ni siquiera ante una situación tan desesperada y con más del 20% del paro como la que existe en España“, declara a ELMUNDO.es el propio Branson durante el lanzamiento de su libro. “Este es precisamente el mejor momento para innovar y experimentar. No podemos seguir usando las mismas y gastadas fórmulas”.

Al futuro presidente del Gobierno le recomendaría que fuera más allá de la austeridad y apelara al “espíritu emprendedor que todos llevamos dentro”. “El Gobierno debería hacer causa común con los empresarios y con los trabajadores, estimular la creación de nuevas compañías, explorar soluciones para que el paro no siga aumentando, como el empleo compartido. Mucha gente firmaría si le das la opción de trabajar tres o cuatro días a la semana, aunque haya que apretarse el cinturón, para salvar el puesto de un compañero”.

‘Humanizar’ el capitalismo

Le preguntamos al cuarto hombre más rico del Reino Unido (con un patrimonio de más de 3.000 millones de euros) si no es muy fácil asomarse la futuro con optimismo desde su atalaya, cuando el común de los mortales no ve más allá de los recortes y más recortes. “El pesimismo es nuestro peor enemigo. Conviene cambiar el foco de los problemas a las soluciones. Tenemos que ‘reinventar’ el capitalismo, al que sigo considerando como el mejor de los sistemas. Creo realmente que el capitalismo ha ayudado a mucha gente a mejorar sus vidas, lo que ocurre es que en los últimos tiempos ha perdido el camino”.

“Nos ha perdido sobre todo el afán por el máximo beneficio a corto plazo”, sostiene Branson. “La mayoría de las empresas, y no sólo la banca, se ha olvidado de lo importante que es su papel a largo plazo. Necesitamos poner a la gente y al medio ambiente en el plato. Hay que ‘humanizar’ el capitalismo y acabar con la idea de que una cosas es hacer el bien y otra muy distinta es hacer negocios”.

Branson ha rebautizado su manera de hacer negocios como Capitalismo 24902, “teniendo en cuenta hasta la última milla que circunda el planeta”. A quienes les critican por sus excesos personales (vive en su privadísima isla caribeña de Necker) o por sus ‘delirios galácticos’, Branson responde con la otra cara de la moneda: su empeño por combatir las emisiones un 60% con un combustible nuevo para los aviones, procedente de desechos industriales.

“Casi todos los beneficios de nuestra aerolínea se han encauzado a la búsqueda de energías limpias. Yo nunca busco el dinero directamente. Soy de la teoría de que contribuyendo a la sociedad, el dinero viene después por sí solo. Es más, últimamente me he volcado con nuestra fundación, Virgin Unite. Creo que tiene que haber más conexión entre los emprendedores sociales y los emprendedores empresariales. Tenemos que sacar mayor partido de la colaboración, aunque también aprecio la competencia sana”.

Perder el miedo

Desde que arrancó en el mundo de los negocios –con la revista ‘Student’ a los 16 años e importando discos a los 21- Branson se ha esforzado por alimentar ese “espíritu aventurero y virginal” (de ahí el nombre) con el que ha ido tocando todos los puertos posibles: de los aviones trasatlánticos a los vuelos suborbitales, de las telecomunicaciones a los trenes, de las finanzas a las bodas (uno de los pocos en los que ha pinchado).

“La prueba y el error es el mejor método de aprendizaje”, sostiene en su libro, en el que reclama el poder de todos y cada uno de nosotros para cambiar las empresas desde dentro: “A los trabajadores españoles les diría que propongan ideas y busquen soluciones por sí mismos, y que no duden en ponérselas por escrito a sus jefes. El poder del individuo es grande, pero mayor aún es el que emana de una comunidad. Todos tenemos nuestra parte de responsabilidad: no hay que tener miedo a hacer las cosas de un modo diferente”.

Fuente: http://www.elmundo.es/elmundo/2011/11/18/economia/1321626248.html

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