Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Si quieres ser rico, invierte en sistemas, no en productos

Por Robert Kiyosaki | Publicado en Educación Financiera | 1 de abril, 2016

Robert KiyosakiMuchas personas vienen a mí entusiasmadas con una nueva idea, un nuevo producto que creen que es realmente innovador y en el que vale la pena invertir.

Mi respuesta es que el mundo está lleno de grandes productos.

Muchas personas también se acercan a mí pensando que su producto es el mejor, mejor que cualquier otro producto existente en el mercado. Esto, creen también, hace que sea una buena inversión.

Mi respuesta es que sólo las personas de los cuadrantes E (empleado) y A (auto-empleados), donde ser el mejor o tener la más alta calidad es importante para triunfar, piensan que tener el mejor producto es lo más importante.

En los cuadrantes D (Dueños de grandes empresas) e I (Inversores), sin embargo, lo más importante es el sistema detrás del producto o la idea. Un ejemplo, la mayoría de nosotros podemos cocinar una hamburguesa mejor que la de McDonalds, pero pocos de nosotros podemos construir un mejor sistema de negocio.

Padre rico dijo: “El producto es la pieza menos importante a inspeccionar a la hora de evaluar un negocio.”

Él creía que un negocio realmente exitoso era construido en los sistemas y que el producto no tenía porqué ser el mejor si los sistemas eran de clase mundial. Sí tenía que ser bueno, pero no el mejor. Es por eso que siempre colocaba al producto en la porción más pequeña del Triángulo D-I, su modelo para construir empresas exitosas.

triangulo-d-i

El Triángulo D-I en su conjunto representa un fuerte sistema de sistemas, soportado por un equipo con un líder, todos trabajando hacia un objetivo común. Me gustaría destacar tres puntos importantes sobre por qué el Triángulo D-I es importante.

El dinero siempre sigue a la gestión

Si alguna de las funciones de gestión de los cinco niveles internos del Triángulo D-I (flujo de dinero, comunicaciones, sistemas, legales, y producto) es débil, la empresa será débil. Si, personalmente, estás teniendo dificultades financieras, o no estás teniendo el exceso de flujo de dinero que deseas, a menudo puedes encontrar los puntos débiles analizando cada nivel del triangulo. Una vez que identifiques tu debilidad, puede que quieras considerar convertirla en tu fortaleza, o contratar a alguien que tenga esa fortaleza.

Algunas de las mejores inversiones y negocios son las que no haces

Si alguno de los cinco niveles del Triángulo D-I es débil y la dirección no está preparada para fortalecerlos, lo mejor es alejarse de esa inversión.

Muchas veces hablé sobre los cinco niveles del Triángulo D-I con un equipo de gestión en el que estoy considerando invertir y escuchó argumentos en vez de reflaxiones. Cuando los dueños de negocios o equipos de negocios son débiles en cualquiera de los cinco niveles, se ponen a la defensiva en vez de receptivas a las preguntas. Si se ponen a la defensiva y no entusiasmados por identificar y corregir una debilidad, por lo general no acepto esa inversión.

La era digital hace que el Triángulo D-I esté al alcance de todos

Nunca ha sido más fácil acceder a las grandes riquezas que en los tiempos que vivimos. En la era industrial, necesitabas millones de dólares para construir una fábrica de coches. Hoy, con una computadora usada, unos cerebros, un teléfono, y un poco de educación en cada uno de los cinco aspectos del Triángulo D-I, el mundo puede ser tuyo.

Si quieres construir tu propio negocio, nunca hubo un mejor momento para hacerlo con éxito. Recientemente conocí a un joven que vendió su pequeña empresa de Internet a un fabricante de software importante por $ 28 millones. Lo único que me dijo fue: “Hice $28 millones a los 28 años. ¿Cuánto haré cuando tenga 48?”

Si quieres ser un emprendedor exitoso que construye negocios exitosos o invierte en ellos, todo el Triángulo D-I debe ser fuerte e interdependiente. Si lo logras, tus empresas crecerán y florecerán.

La buena noticia es que si eres el jugador de un equipo, no tienes que ser experto en todos los niveles. Sólo hazte parte de un equipo ganador con una clara visión, una misión fuerte, y un estómago de hierro. Encuentra eso, y estarás bien en tu camino al éxito.

Publicado originalmente en blog.reibox.com

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