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Qué pueden aprender los emprendedores de los novelistas

Por Emmanuel Nataf | Publicado en Negocios | 20 de noviembre, 2017

novelistasEs fácil imaginar que los que se meten en los negocios van tras el dinero y los que se introducen en campos creativos buscan su realización personal. Pero es una división simplista y falsa.

No sólo deja de lado la cantidad de negocios que fracasaron y el hecho de que muchos millonarios ganaron dinero con empresas creativas, también oscurece el tipo de experiencia y las capacidades que tienen en común los emprendedores y los creativos.

Estos últimos tienen hábitos que los destacan y que muchos emprendedores podrían considerar adoptar.

Perfeccionar y practicar los argumentos.

La mayoría de los escritores no comienzan con un gran trabajo en una editorial o revista. Pasan años proponiendo artículos e ideas a editores y dueños de editoriales, siendo rechazados e ignorados una y otra vez. Lo mismo hacen los fundadores de start ups en la búsqueda de financiación.

Pero los escritores registran rápidamente la necesidad de adaptar sus argumentos. En vez de presentar la misma idea en múltiples lugares, la adecuan a las necesidades específicas de sus nuevos blancos. Los emprendedores pueden estar menos dispuestos a atender los comentarios de los financistas que los escritores a beneficiarse con la opinión de un gran editor.

“Mate lo que ama”.

Según William Faulkner, “al escribir, uno debe matar a todo lo que ama”. Se refería a personajes, escenas, puntos del argumento y giros a los que el escritor está profundamente adherido pero que hacen pesada la historia; si no agrega suficiente valor, no tiene sentido conservarlo.

Del mismo modo, los emprendedores a menudo se aferran demasiado a un producto que no se impone pero que se tardó muchos años en crear, a un logo de marca que no tiene resonancia o a un modelo de negocios que parecía brillante en teoría pero que no produce resultados.

Muestre más de lo que dice.

Para construir un mundo narrativo dinámico, los escritores tienen que sumergir a los lectores en el ambiente y en la experiencia de los personajes. Eso significa a menudo que la presentación tiene más peso que la descripción.

Como empresario no va a llegar muy lejos diciendo a inversores y clientes que su producto es superior y revolucionario. Tendrá que demostrarlo.

Obtenga inspiración de fuentes improbables.

“Si sólo lee los libros que los demás leen sólo puede pensar lo que los demás piensan”, escribió Haruki Murakami en Norwegian Wood.

Los escritores más prolíficos obtienen inspiración no sólo de los autores que los precedieron sino también de fuentes mucho más lejanas. Demasiado a menudo los emprendedores tienen como objetivo ser el “próximo Amazon” o “como Uber” porque tienen una fijación con el producto final, pero mirando más allá creará algo que no busca replicar una historia de éxito en el mismo campo, sino revolucionar el campo mismo.

Haga algo que el mundo necesita.

Los escritores de ficción hablan de una historia que tenían que contar, obligados por un deseo interno o por un vacío en la literatura. Es la tarea de cada empresario hacer lo mismo.

Cuando estudie el panorama de los negocios, no busque sólo historias de éxito, escuche los silencios. Puede pasarse una vida mirando qué necesidades ya son respondidas por ciertos negocios, pero se requiere de un ojo con mayor capacidad de discernimiento y creativo para descubrir las necesidades que no están cubiertas.

Fuente: lanacion

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