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Por qué la Inteligencia relacional te da una ventaja competitiva

Por Lisa Evans | Publicado en Negocios | 21 de junio, 2016

Super ExitososImagina que estás tomando un café con un cliente potencial y todo el tiempo estás hablando, y al mismo tiempo respondiendo mensajes de textos y correos electrónicos.

Le estás hablando al cliente con tu boca, pero tus ojos están en tu teléfono. Puedes pensar que tus soluciones a los problemas de tu cliente son muy importantes, pero al día siguiente, el cliente te dice que ha decidido ir en una dirección diferente. ¿La razón? Te falta inteligencia relacional.

Jeremie Kubicek, autor del nuevo libro 5 Gears: How to Be Present and Productive When There Is Never Enough Time, llama a la inteligencia relacional como la futura ventaja competitiva para los líderes.

“Inteligencia relacional es la capacidad de conectar y estar presente en medio de tus tareas”, dice. Aunque la mayoría de nosotros enfocamos nuestras conversaciones en el conocimiento que tenemos para compartir y nuestras competencias fundamentales medibles, Kubicek dice que el IQ ya no es una ventaja competitiva.

Más bien, son las personas que tienen la capacidad de conectarse con otras personas las que se destacan entre la multitud. La inteligencia relacional, argumenta, es sobre influencia. “Aumenta tu influencia, tu simpatía, el deseo en las personas de estar cerca de ti”, dice.

La inteligencia relacional, Kubicek dice, puede lograrse siguiendo el método de las cinco marchas. Hay cinco marchas por las que pasamos durante el curso de nuestra jornada laboral:

– La quinta marcha: Modo de enfoque,
– La cuarta marcha: Modo de tareas,
– La tercera marcha: Modo social,
– La segunda marcha: Modo conexión,
– La primera marcha: Recarga.

Cambiar entre estas marchas en el momento justo es lo que nos permite obtener inteligencia relacional.

Entender dónde te quedas atascado

¿Recuerdas ese compañero de trabajo que siempre aparece al final de las salidas-a-tomar-algo-luego-del-trabajo y que no deja de hablar sobre sus tareas pendientes? Ese tipo, Kubicek dice, se ha quedado atascado en la cuarta marcha: en el modo tareas, y está teniendo problemas para cambiar a la tercera marcha: modo social. Entender en qué marcha tiendes a atascarte en es el primer paso para mejorar tu inteligencia relacional.

Apreta el gatillo

Los puntos de disparo durante el día, como el momento cuando dejas todo lo que estás haciendo y mentalmente cambias a una nueva marcha, son importantes para mejorar tu inteligencia relacional.

Kubicek se dio cuenta de que le faltaba inteligencia relacional cuando llegaba a su casa y se quedaba frente a ella media hora hablando por teléfono o revisando el correo de voz del trabajo.

Cuando entraba por la puerta de su casa, él todavía estaba en la cuarta marcha: el modo tareas en lugar de estar en la segunda marcha: el modo conexión, que es cuando pasa tiempo con su familia. A pesar de que estaba sentado en la mesa para cenar, mentalmente todavía estaba pensando en la lista de cosas que le quedaron por hacer y haciendo la lista de tareas que tenía que hacer al día siguiente. “Inteligencia relacional es sobre conexión”, dice. “Te conectas con las personas cuando estás en la marcha correcta.”

Kubicek notó un puente a 4 kilómetros de su casa el cual convirtió en su nuevo punto de disparo. “Una vez que llegaba a ese puente, dejaba de hablar por teléfono, desacoplaba el trabajo de mi mente tanto como fuera posible y empezaba a cambiar a la segunda marcha. Me ponía a pensar, ¿Qué necesitan mis hijos? ¿Qué necesita mi esposa? Así que cuando me encuentro en la puerta de entrada, estoy en la marcha correcta en el momento adecuado,” dice. Encontrar un punto de disparo (un disparador físico o un tiempo) para decirte a ti mismo que es momento de cambiar de marcha es clave para hacerte más inteligente relacionalmente.

Trabajar intencionalmente

¿Cuántas veces fuiste interrumpido mientras leías este artículo? ¿Te detuviste para revisar una notificación que apareció en la pantalla? ¿Apareció un compañero de trabajo de repente para hacerte una pregunta?

La inteligencia relacional también puede ayudarte a mejorar tu productividad, ayudándote a estar más plenamente conectado con lo que estás trabajando.

Una persona con alta inteligencia relacional puede reaccionar ante una interrupción diciendo: “Me encantaría hablar sobre esto, pero mi mente está enfocada en otra cosa en este momento y no voy a poder estar plenamente contigo ahora. Si quieres nos podemos reunir a las 2 p.m. cuando pueda estar totalmente enfocado en lo que necesitas.”

“Ser intencional, con ganas de estar presente, eso es inteligencia relacional,” dice Kubicek.

Publicado originalmente en blog.reibox.com

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