Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Por favor, aprende a administrar tu dinero

Publicado en Interés General | 10 de enero, 2011

Mike TysonGerardo Bonilla / Primera Hora

Con lo dura que está la calle, ¿cuántas cosas se podrían hacer con varios millones de dólares o hasta un milloncito?

Quizás desaparecían las preocupaciones financieras y esas vacaciones soñadas por el mundo de repente serían una posibilidad. Ante un futuro económico asegurado y una vida sin preocupaciones de carácter monetario, pues claro, también se podría comprar… ¡Cuidado!

Si se identificó con algunos de estos pensamientos, proceda con mucha cautela si es que la suerte le toca algún día, pues usted podría terminar como Mike Tyson, Wilfred Benítez, Jack Clark, Marion Jones o Antoine Walker.

¿Qué les pasó? Pues todos, además de haber sido grandes atletas, ganaron millones y luego terminaron en la quiebra económica.

La fortuna se les fue como agua en las manos. Muchos de ellos hasta se quedaron en la “quilla” y para colmo profundamente endeudados. Y es que el problema de los atletas profesionales que alcanzan cifras millonarias en sus pactos contractuales y luego no logran controlar sus finanzas parece ser una historia que se repite cada vez con más frecuencia.

Uno de los casos más famosos es el del ex campeón mundial peso completo Mike Tyson, quien se estima que ganó entre $300 y $400 millones en su carrera y hace un tiempo tuvo que declararse en bancarrota al no poder pagar sus cuentas estimadas en $27 millones. Su vida excéntrica y de grandes lujos, además de su conducta civil desordenada y delictiva, le propiciaron gastos descontrolados que lo llevaron a la quiebra.

Otro ejemplo no menos sorprendente es el del ex jugador de los Celtics de Boston, Antoine Walker, quien se estima que ganó $100 millones en la NBA y lo desperdició todo entre los casinos de Las Vegas y sus malas inversiones. Walker incluso vino a jugar en Puerto Rico en el ocaso de su carrera para ganarse unos chavitos, pero los Mets de Guaynabo lo licenciaron antes de la mitad de la temporada regular pasada al no cumplir con las expectativas.

Según la revista Sports Illustrated, en su artículo How (and Why) Athletes Go Broke, al menos 78 jugadores de la NFL perdieron más de $42 millones entre 1999 y 2002 por haber confiado su dinero a personas de mala reputación, como fue el sonado caso de Stanford Financial Group del hoy convicto Robert Allen Stanford, acusado de un complejo fraude financiero. El artículo detalla varios casos y confirma que los atletas de las tres ligas más importantes de Estados Unidos (NBA, NFL y MLB) están sufriendo de un “pandemonio” financiero.

El divorcio, las malas inversiones, el exceso de confianza (especialmente en familiares), gastos excéntricos, dejar manejar su dinero por gente no muy preparada y simplemente porque muchos profesionales del deporte no saben decir “no” son algunas de las razones más comunes que confrontan los atletas para perder grandes sumas de dinero.

Un problema psicológico y sociológico

Dicen que el dinero nubla la mente y muchos atletas evidencian este refrán cuando intentan administrar sus fortunas inmersos en las tentaciones del gasto.

“Muchos de estos atletas suben a la fama y comienzan a ganar cantidades significativas de dinero de forma vertiginosa y muchos de ellos no tienen las destrezas de manejar esos recursos. A menos que no tengan gente que los quiera ayudar, pues es difícil que aprendan. Es como si nos dieran un automóvil nuevo a los nueve años. Lo vas a estrellar”, añadió Santiago.

Esencial la asistencia financiera

La fortuna que ganan los atletas proviene tradicionalmente de esfuerzo, entrega y mucha dedicación. No obstante, el nivel de profesionalismo que demuestran en las líneas de competencia contrasta con la forma en que administran las grandes sumas de dinero.

Es por ello que Félix García, vicepresidente de la firma de planificación financiera y de seguros Ikon Financial Group, considera que la asistencia profesional para los atletas es esencial.

“Lo que pasa con este tipo de atleta es que a veces no hacen una planificación experta visionaria. Hacen una visualización imaginaria de hacia dónde se quieren dirigir”, comentó García al señalar que los problemas económicos en que incurren los atletas provienen por la falta de disciplina y pobre educación financiera.

“Estos atletas no son personas preparadas en el mundo financiero”, agregó, al tiempo que mencionó factores como la inflación y la depreciación como elementos cruciales en esta dinámica.

“A nosotros nos sorprende cómo un atleta que gana, digamos $20 millones, los gaste. Pues es sencillo, cambian de vida. La casa que quieren cuesta $4 millones, luego se juntan con amigos que tienen yates y van y se compran un yate. Entran en un proceso de competencia en un nivel bien alto. Luego, los autos. Fíjate que casi todos esos gastos deprecian. No se preparan para la inflación ni para el desembolso adecuado. Se vuelven locos gastando y no ven el impacto”, sostuvo.

Si bien los problemas económicos en los atletas profesionales han tomado auge, no es menos cierto que la mayoría de ellos logran mantenerse en un estatus económico saludable dado al margen de las ganancias que logran. De hecho, algunos son muy cuidadosos con el manejo de su dinero, como es el caso de Lamar Odom, jugador de los Lakers, quien recientemente demandó al Servicio de Rentas Internas (IRS) por no aceptar sus deducciones de impuestos por cerca de $190,000. Figuras como Michael Jordan y Earving “Magic” Johnson en el plano internacional, y Miguel Cotto y Carlos Arroyo en el ámbito local, son hasta el momento ejemplo de la antítesis de estos problemas financieros que contraen ciertos atletas.

Fuente: http://www.primerahora.com/deportistasquevandelagloriaalaquiebra-448115.html

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