Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Pasé años con problemas para llegar a fin de mes hasta que me di cuenta de algo que cambió por completo la forma en que gano dinero

Por Stefanie O'Connell | Publicado en Historias | 8 de febrero, 2016

Stefanie-O-ConnellEra la primavera del 2012.

Me había metido en la furgoneta más pequeña del mundo, con otros seis actores y un conjunto teatral completo, conduciendo por una carretera desierta en algún lugar entre Nebraska y Iowa pensando, este podría no ser mi sueño.

¿Cómo podría serlo? Amaba mi trabajo actuando en musicales (ya sea en el escenario del Madison Square Garden de Nueva York o en la cafetería de una escuela primaria en Okoboji, Iowa en pleno invierno) compartir la experiencia de actuar en vivo con público de todo el mundo nunca dejó de emocionarme.

Pero ahí sentada en la furgoneta llena y apretados como sardinas, agotada de cinco meses de giras de una sola noche, calculando cuanto iba a aguantar dentro de los parámetros de $54 al día para viáticos mientras ahorraba para el desempleo que enfrentaría los siguientes meses era todo menos emocionante.

En ese momento comencé a aceptar que mi amor por la actuación era parte de mi pasión, pero tal vez no la definición singular de la misma. Yo quería más (las cosas simples, como la libertad de planificar unas vacaciones o mantener una familia) no algo que reemplazara actuar, sino algo que la complementara.

Por desgracia, la aceptada narrativa del “artista muerto de hambre” había enmarcado la búsqueda de la pasión y vivir lujosamente como mutuamente excluyentes. Si bien no me importaba aceptar esa premisa, no me suscribí a la idea de que mis problemas bohemios eran una especie de pre-requisito para el éxito, así que me puse a diseñar una nueva narrativa; literalmente.

Empecé a escribir febrilmente sobre el delicado equilibrio entre la realidad en la ruina y la belleza de perseguir una vida apasionada. A llegar al hotel Super 8 en las afueras de Omaha, me conecte al Wi-Fi para reclamar mi pequeño trozo de internet con un nombre de dominio de $12 y una plantilla de blogspot gratuita.

Seis meses de esporádica divagación en internet y algunas actuaciones después, estaba llegando a otro período de desempleo. La perspectiva de meterme de nuevo en modo de trabajo de supervivencia (niñera, asistente personal, recepcionista, etc.) me llenó de terror, así que tomé la zambullida empresarial, apostando en grande a que mi entonces hobby de escribir cayera sobre la complicada intersección entre el dinero y los sueños para mantenerme responsable.

Un diseño web profesional y un mentor sobre blogs más tarde, lancé thebrokeandbeautifullife.com; era la primavera del 2013. Para el otoño de ese año, había conseguido un par de trabajitos secundarios para escribir para otros bloggers sobre vivir frugalmente y finanzas personales, y comencé a leer como loca para desarrollar y perfeccionar mi experiencia en mi nicho recién descubierto.

Algunos de mis esfuerzos frugales más extremos (como couchsurfing y compartir vehículos) llamaron la atención de un editor del US News & World Report, donde pronto me convertí en una colaborador habitual. No tenía ningún plan, más que recuperar mi inversión de $1.000, pero había aprendido a contar mi historia con autenticidad y pasión, y el impulso estaba empezando a construirse alrededor de ellas. Para mediados del 2014 tenía un acuerdo para un libro con una pequeña editorial y una lista completa de clientes, pero todavía tenía problemas para llegar a fin de mes.

Si bien había logrado con éxito equilibrar mi trabajo como escritora independiente con mi carrera como actriz, seguía quedándome corta con mis obligaciones financieras básicas, resignándome a los viejos trabajos de supervivencia para salir adelante. Inspirado por las historias de otros emprendedores online cuyos viajes a menudo veía describir alrededor de la web, empecé a desafiarme a mí misma para pedir más dinero. Primero tímidamente, pidiendo pagos de $10 a $20; y entonces de forma más agresiva, con aumentos de $50 a $100.

En enero del 2015, pocos meses después del lanzamiento de mi libro, un cliente me acercó una oferta para pagarme $2,000 por un artículo. Por supuesto, era uno increíblemente detallado y con un pesado trabajo de investigación, pero la experiencia cambió mi perspectiva sobre las posibilidades de ingreso potenciales por completo.

Por mucho tiempo sentí que mis ingresos eran dictados por factores fuera de mí misma; mi título, mi profesión, mi experiencia, mi empleador, etc. Yo había estado esperando permiso para superar mis limitaciones de ingresos percibidos en lugar de entender el valor de mi trabajo y buscar personas que estuvieran dispuestas a pagar ese precio.

Fortalecida por este nuevo entendimiento descubierto, empecé a dirigirme a nuevos clientes, clientes que pudieran permitirse el lujo de pagar mucho dinero, y me permitieran perseguir la apasionada y hermosa vida que siempre había soñado, y salir del polvo para siempre. En julio del 2015 tuve mi primer ingreso mensual de cinco cifras. También lancé mi primer episodio de televisión.

Hoy, tengo 29 años, vivo en la ciudad de Nueva York, soy una actriz profesional y una próspera emprendedora, y adoro absolutamente lo que hago; por completo.

Stefanie O’Connell es una defensora de la Generación Y, oradora, fundadora y autora de “The Broke and Beautiful Life“. Puedes seguir sus últimos emprendimientos en Twitter e Instagram.

Publicado originalmente en blog.reibox.com

Compartir

 

« Anterior:

Siguiente »

Deja tu comentario


Subir »
FB