Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Kim KiyosakiEscrito por Kim Kiyosaki

¿Has visto este informe del  Wall Street Journal de McKinsey and Company sobre la mujer en la economía del 2011 aquí (en inglés)?

Afirma que las cuatro principales cosas que no permiten a las mujeres triunfar en el liderazgo en el mundo laboral de hoy incluyen:

1. Los obstáculos estructurales (falta de modelos femeninos, patrocinadores, contactos, etc.);

2. El estilo de vida (la necesidad de un equilibrio en el trabajo y la vida);

3. Mentalidades institucionales incrustadas («No puedes tener una mujer haciendo ese trabajo»), y

4. Mentalidades individuales («Una mujer no estará satisfecha con ese trabajo por mucho tiempo»).

Estos resultados apoyan un punto importante… que la forma en la que pensamos tiene mucho que ver con nuestro éxito.

Y si alguna de estas cuatro cosas te suena familiar, es tiempo de cambiar tu forma de pensar.

¿Qué es lo que quieres hacer con tu vida? … Seguir leyendo »

Lo que nos molesta y no decimos nos pasa factura con el tiempo. Para evitar que se dañe una relación personal o profesional necesitamos conversar los temas cruciales de un modo saludable. No es fácil, pero es posible. Veamos cómo.

Seguro que hay temas de conversación que se te hacen difícil tratar con la pareja, con un amigo o con una persona del trabajo. Puede que sea para decirle a un colega que no colabora, pedirle a un amigo que te devuelva un dinero, poner un límite a tu hijo adolescente o tratar con tu pareja algo de su familia.

Como no sabes cómo abordarlo, puedes optar por varias opciones, desde callarte y pasar página, lanzar algún reproche más o menos velado, utilizar un humor mordaz que no le hace gracia a nadie o entregarte a la causa de la discusión abierta.

Pues bien, cualquiera de las anteriores respuestas no son precisamente el modo más adecuado para resolver una conversación crucial. Según Patterson, Grenny, McMillan y Swiltzler, una conversación crucial es aquella que reúne tres características: hay emociones intensas, te enfrentas a opiniones contrarias y existen factores importantes en juego. Y lo que es peor, no estamos preparados (ni nos hemos educado) para mantener con serenidad conversaciones de este estilo.

Nos sabemos por dónde empezar, las emociones nos ciegan, improvisamos, y acabamos diciendo cosas poco afortunadas. Pero no está todo perdido. La buena noticia es que aunque no nazcamos con esta habilidad, se puede entrenar la respuesta, como proponen dichos autores y como he comprobado en el acompañamiento de personas a lo largo de estos años.

El primer paso consiste en reconocer cuándo una conversación es crucial. Puede que hayas comenzado hablando del tiempo y, de repente, se comience a sacar trapos sucios del pasado mal resueltos. O puede que lo supieras de antemano, porque fueras a tratar un tema delicado. Sea una opción u otra, necesitas tomar conciencia de que esa conversación, con esa persona y en ese preciso momento es crucial y que muy probablemente, te pueda sacar de tus casillas.

Segundo, necesitas identificar qué te está ocurriendo en dicha conversación. De algún modo, esta habilidad te requiere ser “más inteligente” que tu propio enfado (cosa que suele ser “de nota”). No culpar al otro sino preguntarse, ¿qué me está sucediendo con todo esto?

Porque al final, nuestras emociones dependen en gran medida de la lectura que hacemos de la realidad. No es tanto lo que el otro diga, sino la interpretación que tú hagas con eso. Para ello, te puede ayudar reflexionar una pregunta: ¿Qué actitud tomas bajo presión o cuáles son tus descarriladores?

Puede ser ironía, salir escopetado, abrir un silencio incómodo o lanzar comentarios agresivos. Cada uno tenemos un “descarrilador preferido”, así que identifica cuál es el tuyo para poder gestionarlo.

El tercer paso consiste en dar seguridad a la otra persona. Si tú te sientes atacado por la situación, el otro seguramente también. Detrás de la ira o del silencio, suele haber dolor y miedo. Si te quedas en el ataque de sus palabras, no habrá manera de salir con éxito de la situación. Por ello, necesitas ampliar la mirada y preguntarte, ¿qué le está ocurriendo al otro más allá de lo que dice o hace? Si eres capaz de ver su miedo, serás capaz de darle más seguridad con tu actitud y no reparar tanto en su reproche o en su silencio.

Y el último paso consiste en encontrar un objetivo común. Si te quedas solo en las diferencias, no habrá manera de avanzar. Lo importante es encontrar qué os une (si hay algo que os una). Para ello, vale la pena preguntarse: ¿Qué deseo realmente para mí mismo? ¿Qué deseo para el otro? ¿Qué deseo realmente para la relación? ¿Cómo me comportaría si realmente deseara estos resultados? De este modo, se construye una respuesta mucho más saludable para vosotros dos.

Todo lo anterior necesita entrenamiento y mucha autocrítica. Si tienes interés en continuar la relación, no sirven las frases “es que el otro…”, porque desde ahí no se avanza. Tu única y mejor alternativa consiste en identificar tu margen de maniobra en las conversaciones cruciales y desde ahí, construir juntos una relación más saludable para los dos.

Refrán es una palabra con un origen etimológico que nos remite a la lengua francesa y al vocablo refrain. Se trata de una sentencia breve, cuyo uso es compartido por una comunidad, que promueve la reflexión, transmite una enseñanza o sirve como ejemplo.

Tomado de “Definición de”

Adrián Cottin me pidió que escogiera algunos refranes que han influenciado mi vida, y aquí los traigo:

Tres (03) refranes, importantes en mi vida, que siento que han limitado mis decisiones

Loro viejo no aprende a hablar.

Es un pensar que el hecho que se avanza en edad, es más difícil el aprendizaje. Con el tiempo me di cuenta que no es verdad.

Arbol que nace torcido jamás su rama endereza.

Se piensa que el que crece con defectos de carácter o personalidad no puede cambiar con el tiempo. El que quiere puede.

El que cocina más de dos conejos a la vez, uno se le quema.

El que hace varias cosas a la vez, puede descuidar alguna de las tareas. Me di cuenta que puedo asar varios conejos a la vez sin que se me quemen.

Tres (03) refranes importantes, que siento que han potenciado mi vida

Más sabe diablo por viejo que por diablo.

Con los años, la experiencia va aumentando el conocimiento.

A Dios rogando, y con el mazo dando.

Para que las cosas pasen, no basta rezar. También hay que actuar.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Hay que establecer prioridades para hacer las cosas. Y primero el trabajo y después la distracción.

DesmotivaciónPor Berto Pena

Uno de los mayores retos a los que yo y mis socios nos enfrentamos cuando montamos doctorSIM fue el largo tiempo de desarrollo del proyecto. Meses y meses donde todo fue trabajo y más trabajo que nos permitía avanzar, por supuesto, pero en los que hubo muchos días donde costaba pedalear.

La desmotivación fue uno de los principales enemigos que tuvimos que vencer. No la falta de inversión externa, no la falta de medios humanos o materiales sino los días en los que todo parecía ir cuesta arriba y nos faltaba chispa, energía y empuje… motivación.

No hace falta estar en un gran o largo proyecto para sufrirla. Puede asaltar —de hecho lo hace— en cualquier momento, en cualquier actividad y la sufre cualquier persona. Hay muchas formas de combatir la desmotivación pero yo te voy a dar algunas de las claves que mejor me han funcionado a mí.

1 Recuerda el porqué

Detrás de cada tarea, de cada clic, de cada tecleo hay un porqué. Puede ser la puesta en marcha del proyecto de tu vida, unos estudios que te van a permitir obtener tu primer empleo, un trabajo que te facilitará saltar a otro mejor, el aprendizaje de una técnica que te formará como profesional, obtener un salario con el que pagar ese viaje con el que tanto sueñas, etc. … Seguir leyendo »

Robert KiyosakiUna de las razones por las que asistí a la academia militar federal cuando fui joven, en vez de una universidad normal, era que sabía que tenía que desarrollar habilidades de liderazgo si quería realmente convertirme en un verdadero emprendedor. Después de mi graduación, entré al Cuerpo de Marines de los Estados Unidos y me convertí en piloto para probar mis habilidades en el mundo real.

Todavía recuerdo al oficial al mando de mi escuadrón en Vietnam diciendo: «Señores, su trabajo más importante es pedirle a sus soldados que arriesguen sus vidas por ustedes, por su equipo y por su país.» Y continuó diciendo, “Si no los inspiran a hacer eso, probablemente les darán un tiro por la espalda. Las tropas no siguen a un líder que no sabe conducir.”

Lo mismo ocurre en los negocios todos los días. La mayoría de las empresas fracasan porque tienen un liderazgo débil, no por factores externos.

Di, «Lo haré.»

Una de las lecciones más valiosas que padre rico me enseñó sobre el liderazgo fue: «El trabajo de un líder es sacar lo mejor de las personas, no a ser mejores personas. Si eres la persona más inteligente en el equipo de tu negocio, entonces tu negocio está en problemas.»

Naturalmente, muchas personas me preguntaron sobre cómo ser un mejor líder. Siempre tengo el mismo consejo: Ofrécete de voluntario más seguido.

Para la mayoría de las organizaciones, es difícil encontrar personas que realmente quieran liderar. La mayoría de las personas se sienten muy bien con que les digan qué hacer.

Yo le digo a las personas: «En tu iglesia, ofrécete para hacerte cargo de proyectos. En el trabajo, ofrécete para liderar proyectos. En tu comunidad, ofrécete para entrenar equipos deportivos.» De esta manera, podrás adquirir valiosa experiencia en liderazgo, y harás un montón de amigos que podrán serte de ayuda en el futuro, tanto en los negocios como en la vida.

El secreto de un verdadero líder

Gracias a ofrecerte de voluntario, podrás tener feedbacks sobre tus habilidades de liderazgo en la vida real. Si te ofreces de voluntario para dirigir y nadie te sigue, tendrás lecciones de vida real y corrección que hacer! Tendrás que pedir algo más de feedbacks y actuar de acuerdo a ellos.

Un verdadero líder sabe cuándo escuchar a los demás. Ya dije antes que yo no soy un buen hombre de negocios ni inversionista. Soy uno promedio. Pero confío en los consejos de mis asesores y miembros de mi equipo para ayudarme a ser un mejor líder.

Y el secreto es, uno de los grandes rasgos de los líderes, preguntar (genuinamente) cómo pueden ser mejores. Como el comandante de mi escuadrón solía decir: «Los verdaderos líderes no nacen líderes. Los verdaderos líderes quieren ser líderes y están dispuestos a ser entrenados.»

Mejora tus habilidades de liderazgo aprendiendo de otras personas con ideas afines en nuestra comunidad online gratuita (en inglés).

Cuando se trata del mundo financiero, estás jugando ajedrez o te has convertido en una pieza de ajedrez en el juego de otra persona. Tony Robbins comparte los 4 pasos que debes seguir para jubilarte y crear paz mental en un mundo de volatilidad.

Dado que Robbins ya es uno de los autores más vendidos del New York Times de su primer libro, Money: Master the Game, mi primera pregunta fue por qué publicó un segundo libro sobre el tema de la maestría financiera y monetaria.

“Esa es una gran pregunta, porque escribí 670 páginas para Money: Master the Game y creo que sabes que no me gusta escribir”, dice Robbins. “Pero estaba tan obsesionado, porque después de 2008 vi que todos perdían hogares y la mitad de su patrimonio neto y no se hizo nada al respecto”. Quería darles a las personas una guía paso a paso sobre el dominio del dinero.

Robbins es el maestro de la identificación de patrones. En Money: Master the Game , entrevistó a 50 de las mentes más brillantes en finanzas e hizo una inmersión profunda en todas las herramientas y técnicas que algunos de los hombres más ricos del mundo utilizaron para establecer y hacer crecer su riqueza. Ahora, en Unshakeable , Robbins va un paso más allá al simplificar lo que necesitas saber en lo que él llama el Nucleo Cuatro.

“Lo que he descubierto durante casi cuatro décadas de estudio del éxito”, dice Robbins, “es que las personas más exitosas en cualquier campo no solo son afortunadas. Tienen un conjunto diferente de creencias. Tienen una estrategia diferente”.

Y al estudiar a los maestros, Robbins descubrió que hay cuatro principios que “casi todos los grandes inversores usan para guiarlos en la toma de decisiones de inversión”. Él llama a estos principios el Núcleo Cuatro. “En resumen, el núcleo cuatro debe ser el corazón de tu libro de estrategias de inversión”, dice Robbins.

Principio Básico 1: No perder

Cuando se trata de invertir, la mayoría de nosotros cometemos el error de centrarnos en las cosas equivocadas. Preguntamos, “¿Cómo puedo ganar dinero?” en lugar de protegernos contra perder dinero. En su libro, Robbins señala que si pierdes el 50 por ciento de tu inversión, en realidad necesitas hacer un 100 por ciento para volver al punto donde comenzaste antes de la pérdida.

Robbins cita muchos ejemplos increíbles de este principio básico, incluidas las famosas primeras dos reglas de inversión de Warren Buffett: “Regla número uno: Nunca pierda dinero. Regla número dos: Nunca olvide la regla número uno”.

También habla de Ray Dalio, quien ha producido ganancias de $45 mil millones para sus inversores, y le dijo a Robbins: “Lo que me di cuenta es que nadie lo sabe y nadie lo hará. Así que tengo que diseñar una asignación de activos que, incluso si estoy equivocado , Todavía estaré bien”. Entonces, cuando los multimillonarios están obsesionados con no perder, entonces tenemos que, como Robbins lo dice, “diseñar una asignación de activos que garantice que ‘todavía estaremos bien’, incluso cuando estemos equivocados”.

Principio Básico 2: Riesgo / recompensa asimétrica

Aquí es donde muchos de nosotros nos tropezamos. Debido a que tendemos a centrarnos en cómo podemos ganar dinero (en lugar de no perder dinero) cuando invertimos, caemos en la trampa de arriesgar $1 para ganar 8 centavos.

Piensa en tus inversiones actuales. Si eres como la mayoría de la gente, estás invirtiendo en fondos mutuos que te cobran tarifas altas, trata de ganarle al mercado y arriesga cada dólar que inviertas para lograr un objetivo de retorno del 8 por ciento.

“Pero los mejores inversores no se enamoran del mito de alto riesgo y alto rendimiento”, dice Robbins.

“En su lugar, buscan oportunidades de inversión que ofrezcan lo que llaman riesgo / recompensa asimétrica: una forma elegante de decir que las recompensas deberían superar ampliamente los riesgos. En otras palabras, estos inversores ganadores siempre intentan arriesgar lo menos posible para hacer lo tanto como sea posible. Ese es el equivalente del inversor al nirvana”.

En este principio central, Robbins habla sobre Sir Richard Branson, quien, antes de lanzar Virgin Airlines, trabajó con los fabricantes de aerolíneas para aceptar que devolvería los aviones en caso de que su línea aérea falle.

De esa forma, obtendría el máximo beneficio si su nueva aerolínea tuviera éxito, mientras minimizaba su riesgo si la empresa fracasaba. Verás, Branson puede asumir todo tipo de riesgos en su vida personal, pero cuando se trata de su negocio, es un genio en riesgo / recompensa asimétrica.

Principio Básico 3: Eficiencia Tributaria

Cuando se trata de los inversores más exitosos, son realmente inteligentes con respecto a los impuestos. “Saben que no es lo que ganan lo que cuenta”, dice Robbins. “Es lo que guardan . Es dinero real , que pueden gastar, reinvertir o regalar para mejorar la vida de los demás”.

Si el IRS lo considera un “beneficiario elevado”, podrías estar pagando una tasa de impuesto a las ganancias ordinaria de hasta el 50 por ciento cuando combines los impuestos federales y estatales. Es muy difícil mantener tus inversiones cuando pagas tanto como la mitad al gobierno.

Es por eso que es fundamental centrarse en tus declaraciones de impuestos después de impuestos y aprovechar las estrategias de inversión eficientes en impuestos (descritas en los libros de Tony Robbins, Money: Master the Game e Unshakeable ). También necesitas maximizar tus vehículos de inversión con ventajas impositivas, como la 401 (k) de tu empresa, IRA, programas de ahorro para la universidad y otros programas de jubilación.

Principio básico 4: Diversificación

La mayoría conoce la importancia de la diversificación cuando se trata de invertir, pero Robbins divide la diversificación en cuatro subgrupos:

1. Diversificarse en diferentes clases de activos. 

No coloques todo tu dinero en una sola clase de inversión, como bienes raíces, acciones, bonos o inversiones alternativas.

2. Diversificarse dentro de las clases de activos.

No es bueno diversificar las clases de activos solo para tener todo tu dinero en tu stock favorito o propiedad de inversión. Debes distribuir el riesgo entre múltiples acciones, bonos y propiedades (por ejemplo).

3. Diversifica en mercados, países y monedas de todo el mundo.

La mayoría de nosotros comete el error de solo invertir en nuestro propio país. Las inversiones de hoy son de naturaleza global y también deberían ser tus inversiones.

4. Diversificar a través del tiempo. 

Si bien nunca lograrás sincronizar el mercado (entrar o salir), puedes utilizar la magia del promedio de costo en dólares para reducir su riesgo y maximizar tus rendimientos a lo largo del tiempo.

Y ese es el Nucleo 4. Me encantaría decir que esto es todo lo que necesitas saber, pero ese no es el caso. Robbins hace todo lo posible para simplificar todo lo que necesitas saber y hacer para seguir tu propio libro de estrategias de libertad financiera.

lecciones

La escuela no es el único lugar donde podemos aprender, las experiencias diarias nos pueden enseñar algunas de las lecciones de vida más importantes, las cuales nunca encontrarás en ningún libro académico.

Por desgracia, como estamos siempre demasiado atrapados en nuestras aceleradas vidas, nos olvidamos de estas joyas que nos ayudan a ser mejores personas.

Ahora que somos adultos, nos hicimos aún más tercos y cabezas-duras que cuando éramos niños, y, algunas veces, necesitamos de la disciplina de un maestro muy estricto para hacernos entrar en razón.

Esa disciplina puede llegarnos en forma de cachetada, o en forma de un artículo en Internet que pretende hacernos recordar las lecciones que hemos olvidado.

1. Sé productivo, no estés simplemente ocupado.

Nunca dejes que tu trabajo gobierne tu vida. Nunca estés tan ocupado como para no tener tiempo para tu familia, y nunca seas tan adicto al trabajo como para perderte los momentos más importantes de la vida de tus hijos.

Esto no significa que debas aflojar; debes sostener a tus seres queridos también. Sólo asegúrate de ser productivo, no de estar ocupado. Recuerda que tus relaciones son más importantes que el dinero. Eres dueño de tus posesiones; y no al revés.

2. Sé paciente.

En un mundo de mensajes instantáneos, conexiones de Internet de alta velocidad, y aplicaciones móviles que realizan tareas con el toque de un dedo, las personas están demasiado acostumbradas a la gratificación instantánea. Quieren todo de inmediato, sin perder tiempo; pero la paciencia es una virtud.

Recuerda que el largo plazo es siempre mejor que el corto plazo. Puedes creer que la decisión de renunciar a tu trabajo durante un momento de máximo estrés sea una buena idea ahora, pero en el largo plazo… ¿de verdad quieres renunciar a una buena oportunidad tan sólo porque tuviste un mal día?

Nada que valga la pena llega fácil ni instantáneamente. Si algo vale realmente la pena, tienes que estar dispuesto a tomarte el tiempo para hacerlo bien. Puede que te tome muchísimo tiempo, pero una vez que veas los resultados, valdrá la pena cada segundo gastado.

3. La relación más importante que tienes es contigo mismo.

No trates de hacerlo todo. Descansa. Respira. Ejercita. La salud es algo que tendemos a descuidar hasta que algo se rompe y nos damos cuenta de lo importante que es nuestra salud. No te quemes a ti mismo tratando de complacer a todas las personas alrededor tuyo. Al final, la persona más importante a la que deberías estar complaciendo, es ti mismo. Esa es realmente la única aprobación que necesitas.

4. Sé amable con todos, cada uno tiene su propia historia, de la que no sabes nada.

¿Recuerdas esa recepcionista que fue mala contigo a pesar de que fuiste más que agradable con ella? Pues no tienes derecho a juzgarla ni ser malo con ella, porque no conoces su historia. Ella puede ser miserable en su casa, o puede tener problemas financieros de los que no tiene manera de salir, o realmente, podría estar atrapada en un trabajo que odia en lugar de vivir su sueño de ser una famosa patinadora profesional.

Nadie sabe lo que el otro está atravesando, así que sé amable con todos los que conozcas. La vida es dura, y todos tenemos nuestros propios problemas con los que luchamos todos los días. Algunas veces, sólo se necesita que una persona al azar te sonría para hacer que todo bien, aunque sea por un momento. Así que sonríe cuando puedas, y nunca juzgues.

5. Vive en el presente.

La vida es corta. No tiene sentido vivir en el pasado y olvidar cómo vivir en el presente. Puede que estés demasiado envuelto en tus lamentos del pasado, o demasiado envuelto en tus planes del futuro, que terminas olvidando que estás aquí, ahora mismo, en el presente.

¿Realmente quieres ser el marido que da a su esposa una casa nueva, pero olvida apreciar su presencia por lo que significa? ¿O la madre que intenta tanto asegurar el futuro de sus hijos, pero que ni siquiera recuerda que es el cumpleaños de su hija es hoy? ¡No corras por la vida! No es una carrera, así que reduce la velocidad.

6. Ama.

Cuando eras un/a niño/a joven e inocente, amar genuinamente era algo natural. Era tan normal como respirar, amabas con un amor incondicional. Pero a medida que envejecemos, nos endurecemos por la dura realidad de este mundo, y amar se vuelve más y más en un ideal, que en una realidad.

Sólo tienes que recordar que, al final, lo más importante en este mundo es el amor. Algunos dicen que el amor está sobrevalorado, pero es lo que realmente hace que el mundo gire, y cuando compartes tu amor sincero con todos los que te rodean, hacen de este mundo un lugar mejor para vivir.

¿Qué tipo de consejo puede ofrecer a los ejecutivos para que puedan cobrar conciencia de sus propias limitaciones y crear un mejor ambiente laboral para sus empleados? ¿Qué se puede hacer para retener a los buenos empleados?

– Ángela Jegou

El éxito en los negocios tiene todo que ver con las personas. Tu equipo es tu mayor ventaja competitiva, sin importar tu giro comercial, y por eso es tan importante que los líderes de las empresas cuiden a su gente.

La capacidad de motivar e inspirar es una habilidad crucial que todos los líderes de hoy deberían luchar por lograr: debes ser muy eficaz al halagar al personal y sacar lo mejor de cada uno de sus miembros. Tal como yo lo veo, los empleados son como flores: si los riegas y les das suficiente sol, florecen. Si halagas a las personas y les das oportunidades, florecen.

También buscamos motivar a los miembros del personal y mantenerlos involucrados de manera constante, proporcionándoles oficinas bien diseñadas y respetuosas con el ambiente, que ofrezcan mucha luz natural, dándoles tareas estimulantes para trabajar y garantizando un buen cuidado de su salud y bienestar. Sabemos que un empleado feliz y saludable es exitoso, y un empleado exitoso crea una empresa exitosa.

Aún más importante que lo anterior es que los líderes de las empresas deben saber escuchar. Tu oficina en el piso más alto puede ofrecerte una vista espectacular, pero si no sales de ella regularmente, no tendrás un entendimiento adecuado de lo que sucede en tu compañía.

Un buen líder debe ser visible, accesible y tratable. Debe salir, escuchar a las personas, tomar nota de lo que le dicen y ayudar a impulsar soluciones que calmen cualquier ansiedad que pueda surgir.

Desde el principio, nuestro equipo en Virgin ha puesto énfasis en “nosotros” en lugar de “yo”. Nuestras empresas están enfocadas en romper con las barreras que pueden inhibir o sofocar los esfuerzos colaborativos que conducen a la innovación.

También creemos que la innovación no debe estar reservada a los llamados creativos o líderes con títulos importantes, sino que es para todos. Tendemos a valorar las opiniones e ideas de todos, y hemos descubierto que los empleados que trabajan directamente con clientes o que manejan nuestros productos o servicios de primera mano a menudo están en mejores condiciones para sugerir mejoras y hallar soluciones a los problemas.

Nos aseguramos de dar a todo nuestro personal una sensación real de autonomía. Los animamos a aprovechar el horario flexible de manera que puedan manejar con eficacia un equilibrio entre su vida y su trabajo.

Identificamos a nuestros colaboradores estrella destacando a embajadores de marca en nuestros boletines internos y festejando los logros de miembros individuales de los equipos.

Dicho de manera simple: está en manos de quienes están a cargo empoderar a los empleados en vez de controlarlos.

Empoderar a los empleados no solo es clave para atraer a personas maravillosas, sino también para retenerlas. Si los empleados sienten que no se escuchan sus ideas, o que su voz no cuenta, es más probable que se vayan a otro lado.

Los patrones a menudo desprecian este hecho, y se excusan diciendo que los trabajadores que se fueron simplemente no eran los adecuados para el puesto. En mi opinión, esta es una forma de pensar poco proactiva.

Los ejecutivos que dan espacios a su personal para expresar sus ideas no solo le dan a este un sentido de propósito, sino que también le dan a su compañía más probabilidades de tener éxito. Es una situación en la que todos ganan.

Así que cuando me preguntan qué busco en los líderes de Virgin, mi respuesta es simple: lo que más valoramos es su capacidad de mostrar diligencia e interés genuino en sus equipos.

Queremos que nuestras empresas sean exitosas, y sabemos que cuando los líderes cuidan a sus empleados estos cuidarán de nuestras empresas.

Kim KiyosakiPor Kim Kiyosaki

El dinero es una habilidad en la vida.

Si eres una Rich Woman (mujer rica) o estás estudiando para ser una, probablemente estés familiarizada con tus números y no tengas problemas para manejar tu dinero. Pero si le tienes miedo a los números y prefieres gastar sin saber cómo afecta eso a tu bienestar financiero, este blog es para ti.

Como dije en «It’s Rising Time!«, Si quieres estar en forma financieramente y alcanzar tus sueños de libertad financiera, tienes que sentirte cómoda con los números, que son simplemente la puntuación de que tan bien estás manejando tu dinero. Y no te preocupes si no te sientes cómoda tratando con los números. … Seguir leyendo »

Sin embargo, a veces te encuentras diciendo:

Si tan sólo tuviera esto si al menos esto fuera distinto si tuviera más dinero

No exageres la importancia de las cosas que no tienes.
Empieza con lo que tienes.
No con lo que te hace falta.

No permitas que aquello que no puedes hacer, te impida hacer lo que sí puedes.

La pasividad prolongada paraliza la iniciativa.
Para la mente que vacila, todo parece imposible.

No esperes que existan circunstancias extraordinarias para hacer el bien, hazlo en las situaciones comunes.

No necesitas más energía, habilidad ni mayores oportunidades.
Lo que debes hacer es sacarle provecho a lo que ya tienes.

“La gran oportunidad se encuentra donde está”, dijo John Burroughs.

Lo que puedes hacer ahora es la única influencia que tienes sobre tu futuro. La grandeza verdadera consiste en demostrar excelencia en las pequeñas cosas.

No te quejes porque no tienes lo que quieres.
Agradece no recibir lo que necesitas.
No serás feliz hasta que no aprendas a sacarle provecho a lo que ya tienes.

No te preocupes por lo que no tienes.

La alegría nunca vendrá a quienes no saben apreciar lo que ya poseen.
La mayoría de las personas cometen el error, de buscar muy lejos aquello que está cerca.

Nunca alcanzarás mayores logros, a menos que te lances antes de estar listo.
Nadie logró el éxito, mientras esperaba que todas las condiciones fueran ideales”.

No pierdas el tiempo con dudas y temores acerca de lo que no tienes. Dedícate de lleno a terminar la tarea que tienes en tus manos, sabiendo que el correcto desenvolvimiento actual es la mejor preparación para tus años venideros.

Simplemente hazlo, con lo que tienes.

John Mason

Reibox BlogAbril es el mes oficial de Educación Financiera. Pero por supuesto, siempre es importante hacer hincapié en la educación financiera no importa qué época del año sea e independientemente de tu situación financiera actual.

La educación financiera es tan importante porque el dinero es una de las necesidades básicas de la vida, sin embargo, muchas personas siguen teniendo problemas innecesariamente con él.

Hay unos consejos por ahí sobre como ser más educado financieramente: No gastes demasiado. No contraigas deudas con las tarjetas de crédito. Ahorra más. Entiende cómo funcionan las tasas de interés. Vive por debajo de tus posibilidades. La lista sigue y sigue. Muchos de estos consejos son realmente muy buenos, pero no te harán rico.

Así que hoy, expande tus conocimientos sobe el dinero a través de los ojos de los millonarios hechos a sí mismos.

Estudia las diferencias entre las formas de pensar de la clase media y los ricos

Estudia cómo las personas ricas piensan sobre el dinero y sigue su ejemplo. Estudia cómo la clase media piensa sobre el dinero para poder evitar caer en la misma trampa.

Ten cuidado: Hay un montón de personas bien intencionadas en la clase media que creen saber sobre dinero, y si bien lo hacen con la mejor intención, no tienen ni idea sobre cómo crear riqueza.

Obsesiónate con el éxito, no con el dinero

La mayoría de las personas creen que los ricos están obsesionados con el dinero. Si bien puede ser cierto a veces, la gran mayoría de los ricos hechos a si mismos están obsesionados con el éxito.

El dinero no es más que un indicador que usan los ricos para ver si consiguieron su último objetivo. Los negocios y la vida son simplemente un juego, y la verdad es que los millonarios hechos a sí mismos son adictos a ganar.

Ve el dinero como un recurso infinito

Las personas promedio creen que hay una cantidad limitada de dinero, y que necesitan luchar y luchar para obtener su parte antes de que alguien más se quede con él. Viven en un mundo de miedo y escasez que les dice que el dinero es difícil de ganar y aún más difícil de conservar.

Los ricos ven el dinero como un recurso infinito. Si necesitan más, sólo tienen que usar su mente para crear más. El mundo de los ricos hechos a sí mismos es uno de abundancia ilimitada.

Resuelve un problema

La forma más rápida de ganar dinero es resolviendo un problema. Cuanto más grande sea el problema, más dinero ganarás.

¿Cuáles son los mayores problemas en tu industria o especialización? ¿Puedes encontrar alguna manera de resolver alguno de esos problemas, o al menos simplificarlos? El pensamiento creativo para resolver problemas es la habilidad más altamente remunerada en el mundo. Cuantos más problemas resuelvas, más rico te harás.

Entiende cuando usar la lógica y cuando la emoción

El problema con que las personas se topan cuando se trata de dinero es que mezclan el pensamiento lógico con el emocional.

La lógica debería ser siempre usada cuando se trata de tomar decisiones financieras. La emoción debería ser usada para motivarte. La lógica significa no comprar el auto deportivo más caro. La emoción cuelga el auto deportivo caro delante tuyo como la proverbial zanahoria delante del conejo para hacer que trabajes más duro.

Aprende a estar cómodo en la incomodidad

La mayoría de las personas busca la comodidad, ya sea física, psicológica o emocional.

Hacerse millonario no es fácil, y la necesidad de comodidad puede ser devastadora. Hay un precio a pagar para poder hacerte rico, pero si tienes la fortaleza mental para soportar el dolor temporal, podrás recoger la cosecha de una riqueza abundante.

Cree en la auto-suficiencia

¿Crees que alguien más debería mantenerte financieramente?

Los ricos hechos a sí mismos creen en la auto-suficiencia. Creen que hacerse ricos es una elección. Creen que todos los ciudadanos en una economía de libre mercado tienen la oportunidad de hacerse ricos. Toma la decisión de aumentar el nivel de auto-suficiencia en todas las áreas de tu vida. Es el único camino hacia la verdadera libertad, financiera y de todas las demás.

Nunca dejes de aprender

Si bien los ricos respetan el poder de la educación formal, por lo general no lo asocian con la construcción de un imperio financiero. Muchos de los ricos hechos a sí mismos acumularon sus riquezas a través de la adquisición y posterior venta de conocimientos específicos. Decide hoy convertirte en un estudiante de por vida y toma el control de tu propia auto-educación.

He sido rico y he sido pobre, y te puedo decir que la vida con dinero es mucho mejor que la vida sin él. El dinero sin dudas no te da la felicidad, pero seguro hace que la vida sea más fácil. Hoy, toma la decisión de tomar el control de tus finanzas, aumentar tu valor neto y cambiar tu vida para siempre.

Unos helicópteros chinos a control remoto fueron el primer sueño de Abraham Cabrera, quien hace 14 años se endeudó para comprar 100 y venderlos en una expo en la Ciudad de México. la historia fue un éxito… por tres días.

Logró colocarlos en tiendas departamentales y jugueterías, pero solían regresarle casi todos por su mala calidad. Algunas personas no le pagaron. Después de unos años y de perder parte de su inversión, dejó el proyecto.

En el 2011, después de casarse, se mudó a Salzburgo, Austria, y consiguió un trabajo del cual fue despedido meses después. “Me dijeron que mejor regresara a México. El orgullo, una hija en camino y empezar de cero me dieron ánimos.” Con sus ahorros decidió importar productos orgánicos. La licencia tardó un año, pero tampoco era un gran negocio. El emprendedor pensó en desistir y regresar.

“Un día vi un local vacío cerca del centro de Salzburgo, el dueño me lo ofreció. Lo hice un café y tienda de diseño” y así surgió Die Cabreras, restaurante mexicano enclavado en una de las principales zonas turísticas de Austria.

Los emprendedores enfrentan una realidad común: las probabilidades de fallar son altas, pero esto no debe abrumarlos, sino impulsarlos a cultivar su resiliencia y entender que deben reinventarse constantemente. En México, el 98% de las empresas son micro, pequeñas y medianas (mypymes) que generan más del 70% de los empleos, pero sólo contribuyen con el 52% del Producto Interno Bruto.

En promedio, la esperanza de vida a nivel nacional de un negocio es de 7.8 años, pero varía según el sector económico, el estado y el municipio en el que se encuentren, de acuerdo con la investigación Esperanza de vida de los negocios en México del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

De 100 nuevas empresas en el sector manufacturero, solo 40 sobreviven al quinto año de vida; en el sector comercio, la cifra es de 66, y en los servicios privados no financieros, sólo 36. De esta manera, 65% de los negocios muere al quinto año, según el promedio nacional.

A nivel estatal, Tabasco tiene la menor esperanza de vida del país, con un promedio de 5.3 años; en Guerrero, es de 5.7 años; en la Ciudad de México, la esperanza es de 7.8 años, y en Yucatán de 9.1.

Barreras internas

El informe Doing Business 2017 del Banco Mundial ubica a México en el puesto 90 de 190 países en cuanto a la facilidad para hacer negocios. La apertura de una empresa lleva en promedio 7.8 trámites que toman 8.4 días. México encabeza a los países de América Latina en el ranking, pero, pese a que el gobierno ha implementado un programa para que la constitución de mipymes se dé en cuestión de 24 horas vía internet, esto aún no se refleja en una mejora en el ranking.

Los emprendedores en México pueden enfrentar varias dificultades para abrir su negocio. Entre las principales destacan: corrupción, altos impuestos, bajo nivel de acceso a financiamiento, delincuencia, cargas administrativas y falta de información.

Estos factores desmotivan y bloquean el crecimiento, lo que hace que sólo dos de cada 10 mipymes sobrevivan después del segundo año de operaciones, de acuerdo con un informe del Observatorio Nacional del Emprendedor y del Failure Institute, el brazo de investigación de Fuck Up Nights, un movimiento de emprendimiento.

La corrupción es el elemento que más afecta a los emprendedores debido a todos los problemas que conlleva. El estudio señala que la corrupción ha afectado al 55% de las mipymes: mientras que 12% de ellas pagaron un soborno, el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos es de 8%. Los sobornos recortan 15% del capital disponible por año.

Las razones por las que pagan sobornos son varias y van desde acelerar un trámite hasta obtener un contrato público. “Un Estado de Derecho débil es un factor con el que remamos contra corriente, en particular, con la forma en la que podemos ejercer contratos. Es más fácil que alguien quiebre si no le pagan”, dice Fernando Lelo de Larrea, cofundador del fondo de capital emprendedor ALL Venture Partners y socio de Fondeadora.

Los países en vías de desarrollo generalmente presentan más quiebras y su esperanza de vida es menor, dice Leticia Gasca, directora ejecutiva del Failure Institute. Para muestra de ello, señala, en México sólo sobreviven el 25% de las empresas al segundo año de vida; en Colombia, el 41%; en Argentina, sólo 7% llega a los dos años; en Chile, 25% desaparece en el primer año, y en Estados Unidos, el 30% no llega a los tres años.

Datos del Journal of Business Venturing Insights arrojan que, luego de un fracaso, 65% de los emprendedores que se vuelven a aventurar en un nuevo negocio no tenía más que una sola experiencia. El 57% es un emprendedor ‘serial’, es decir, ya ha tenido varias experiencias al emprender, en tanto que 29% de quienes lo intentan una vez más operan más de un negocio a la vez.

Vivir es fallar

Una persona que es despedida o una empresa que quebró suelen ser satanizadas en una cultura en la que el fracaso se concibe como una debilidad, pero éste no es más que la realidad de la existencia y debe superarse. Alguien que fracasa y está dispuesto a aprender de su infortunio puede tener una resurrección exitosa, ya que sólo los emprendedores que son capaces de aprender de sus errores salen avante.

“El fracaso no puede estar asociado con una narrativa de pérdida, sino de aprendizaje, y cada vez más los grandes emprendedores y visionarios tienen esta narrativa después del fracaso”, dice Margarita Mayo, profesora de liderazgo en la IE Business School de Madrid. El fracaso es algo inherente al emprendimiento, pero siempre le dejará las mejores lecciones al emprendedor que está dispuesto a resurgir.

“El fracaso es parte del camino. Emprender es un proceso de autoconocimiento y de definir qué riesgos estás dispuesto a asumir. Si tu negocio fracasa, tienes que seguir adelante y a lo mejor es la oportunidad de hacer otra cosa en la que tengas más posibilidades de éxito”, dice Gasca.

Para sobreponerse del fracaso no sólo se necesita pasar por un proceso de duelo y aceptarlo; también se requiere de una mentalidad resiliente, capaz de adaptarse a escenarios perturbadores o a estados y situación adversas.

“La palabra clave para asociar con el fracaso es el aprendizaje (…) En la medida en que digas yo ya experimente esto, ya aprendí estas condiciones, te motiva a decir: la próxima vez lo haré mejor”, dice Lelo de Larrea.

Los especialistas coinciden en que un fracaso es la oportunidad para entender qué fue lo que falló y cómo superarlo. Pero lo cierto es que el emprendedor debe sentir verdadera pasión por lo que hace, estar plenamente seguro que el proyecto en el que está involucrado es lo que quiere hacer.

“No puedes parar de aprender, no puedes quedarte estancado. Cuando no tienes impulso del fracaso es un motivo de alarma porque luego los problemas vienen de golpe y de manera inesperada”, dice Mayo.

Los fracasos más comunes

Los emprendedores tienen que enfrentar aspectos como un alta regulación, crisis económicas, nuevos competidores o cambios legislativos y, en varios casos, altos niveles de inseguridad, que muchas veces los obligan a cambiar su ubicación o cerrar. Por eso los especialistas coinciden en que los factores de personalidad o una inteligencia emocional deficiente en el emprendedor son determinantes para el fracaso.

De acuerdo con Mayo, el fracaso se debe a que los emprendedores no saben adaptarse y se resisten al cambio. “Cuando los escuchas contar sus fracasos es más común que le echen la culpa al mundo, pero cuando contestan una encuesta en la que se ven obligados a aterrizar por qué su negocio fracasó es más sencillo ver que fue a causa de factores internos”, dice Gasca.

Fernando Lelo de Larrea considera que una de las principales razones del fracaso entre los emprendedores es que su oferta no es apreciada por el mercado, es decir, no resuelven una necesidad o su idea es poco innovadora. Para Mayo, otra de las causas es la falta de visión o estrategia, esto es, no pensar en el largo plazo.

“Muchos de ellos pierden de vista el aspecto internacional del mercado. El buen emprendedor ve cosas que muchos no ven. La visión es el factor más importante y la falta de ello lleva al fracaso”, dice la académica del IE Business School.

Además de las anteriores, el Failure Institute identificó en una encuesta otras cinco causas para el fracaso de los emprendimientos:

1. Ingresos insuficientes. Gran parte de los emprendedores fracasó porque se le acabó el dinero, esto es, su negocio no les dejó lo suficiente para mantener el nivel de vida al que estaban acostumbrados.

2. Falta de indicadores. Pocos prestan atención a las razones financieras de la empresa, algunos ni siquiera saben si tienen utilidad o pérdida al final del ejercicio, ya que no llevan la contabilidad.

3. Falta de análisis. Un análisis de los procesos de la empresa puede evitar que muchas fracasen en aspectos tan básicos como ver si sus clientes están satisfechos. Sin análisis, es común que los errores se repitan de forma constante.

4. Planeación deficiente. Varios emprendedores suelen contar con un plan de negocios que está basado sólo en supuestos. De acuerdo con Gasca, la experiencia ha demostrado que una buena planeación se basa más en el modelo CANVAS, que permite ir ajustando el plan.

5. Problemas en la ejecución. Es la más difícil de prevenir y habla de un emprendedor que ya tiene experiencia, que es un buen líder, pero que no ejecuta adecuadamente su plan de negocios.

Lecciones desde el fracaso

El fracaso debe ser visto como un escalón más en el camino al éxito y los emprendedores deben aprender de lo que los hizo fallar.

Para superar las principales causas de fracaso los especialistas recomiendan:

1. Conocer el mercado en el cual desenvolverán su nuevo negocio, esto es, hacer una investigación de mercado.

2. Tener una visión a futuro, si bien, la sostenibilidad es muy difícil, es muy importante tener una visión a mediano y largo plazo para tener una visión a futuro del mercado.

3. Ahorrar el dinero suficiente para vivir uno o dos años para poder enfrentar los gastos inevitables, mientras que la empresa rinde frutos.

4. Contar con un contador de planta que esté al corriente de los procesos financieros de la empresa y evitar sorpresas, como notar que están hundidos en deudas o no tienen dinero para pagar a sus empleados o proveedores.

5. Evitar la idealización de su negocio, de lo contrario, no podrán analizarlo de forma objetiva.

6. Dejar de lado la planeación excesiva y optar por un plan de negocios que puedan ir modificando de acuerdo a la realidad.

7. Para evitar problemas en la ejecución deben comprobar si sus hipótesis también son lógicas para el cliente final.

8. “Hay muchos que no aprenden de su fracaso y creo que eso se debe a que pensamos que aprender del fracaso es algo automático, pero la experiencia demuestra que, para realmente aprender sí hay que hacer un proceso consiente y analizar qué fue lo que sucedió”, comenta Gasca.

Uno de los primeros pasos para superar el fracaso es aceptarlo y no ocultarlo ni a los socios, inversionistas, empleados o a la familia, ya que esto puede acarrear problemas mayores.

Gasca aconseja cultivar la resiliencia emocional y practicar la atención plena o mindfulness, un entrenamiento mental para evitar navegar en pensamientos catastróficos. “Dicen que la resiliencia es más importante que el coeficiente intelectual y lo que más incide en ésta es la forma en la que interpretamos las cosas que nos suceden.”

Otra recomendación es crear una red de confianza con amistades o familia, ya que las personas más resilientes son las que tienen conexiones sociales más fuertes.

También es recomendable hacer un proceso post mortem con los involucrados en el negocio para evaluar qué fue lo que no funcionó y qué se puede aprender. Los resultados de esto deben ponerse por escrito para que las lecciones aprendidas no se olviden.

“Las probabilidades de fracaso son altísimas y la idea es cómo quitamos este estigma de que el fracaso es algo malo”, dice Lelo de Larrea, quien indica que si bien no se trata de celebrarlo, debe ser tomado como un aprendizaje.

Además de la pasión por emprender en algo que realmente esté convencido, el emprendedor también necesita ser original, tener una identidad que lo diferencie de otros. “Mi concepto es simple: IDENTIDAD.

Todos tenemos una, pero a veces queremos ser o copiar al otro”, dice Abraham Cabrera, quien en su un nuevo restaurante en Salzburgo planta y cosecha lo que sirve, usa mobiliario de artesanos zapotecos y gran parte de los productos que vende son elaborados por pequeños productores mexicanos.

Cabrera, ahora de 34 años, ha conseguido algo que para muchos emprendedores puede resultar difícil de imaginar: reinventarse en otro país, con una cultura diferente y otro idioma. Su nueva meta en el mediano plazo es emprender una vez más, pero ahora en México. Él sí aprendió del fracaso y vivió para contarlo.

CaminoPor Marc Chernoff

No hay atajos a ningún lugar que valga la pena ir.

Tienes que hacer cosas difíciles para ser feliz en la vida. Cosas que nadie más está haciendo. Cosas que te asustan. Cosas que nadie más puede hacer por ti. Cosas que te hagan preguntar cuánto tiempo más podrás aguantar y seguir empujando hacia adelante.

¿Por qué?

Porque esas son las cosas que te definen. Esas son las cosas que hacen la diferencia entre existir y vivir; entre conocer el camino y caminar el camino; entre una vida de mediocridad y una vida llena de felicidad y éxitos.

Por supuesto, las cosas difíciles casi siempre son las cosas más fáciles de evitar. De posponer. De poner excusas. De pretender que de alguna manera no se aplican a ti ni a tu situación actual.

Pero la realidad siempre asoma su cabeza al final. Y la verdad sobre cómo la gente común alcanza una inmensa felicidad e increíbles hazañas de éxito, es que salieron de su zona de confort e hicieron las cosas difíciles que sus contrapartes más educadas, acaudaladas y cualificadas no tuvieron el coraje, la motivación ni la determinación de hacer.

Así que por tu propio bien, empieza a hacer las cosas difíciles HOY. Te lo garantizo, quedarás impresionado al ver lo extraordinario que realmente eres y cómo la vida puede ser tan increíble. Aquí tienes algunas ideas para ayudarte a empezar … Seguir leyendo »

Es muy probable que tu respuesta inconsciente al leer el título de este post haya sido algo del estilo: «¿Qué? ¿Aprender a pensar? ¡Yo ya sé pensar!».

Evidentemente, tienes razón: ya sabes pensar. Ahora bien, con casi total seguridad, piensas «mal», al menos en comparación con lo que significa pensar «bien» desde el punto de vista de la efectividad.

Efectividad es la combinación óptima de eficiencia y eficacia.

Por su parte, la eficacia tiene que ver con la consecución de resultados, que a su vez está directamente relacionada con la toma de decisiones.

Una persona eficaz es la que ha desarrollado los hábitos necesarios para poder decidir «bien» qué hacer y qué no hacer, qué hacer ella y qué delegar, qué hacer antes y qué hacer después… Estos hábitos permiten, además, elegir en todo momento la opción correcta a la hora de hacer.

Lógicamente, este proceso de toma de decisiones conlleva un proceso previo de análisis. Para poder decidir bien sobre algo, antes es imprescindible entender bien qué significa para ti ese algo, si requiere hacer algo con ello o no, quién es la persona idónea para hacerlo… Hablo de un proceso que hay que aplicar sistemáticamente a las múltiples cosas que constantemente llegan a tus diversas bandejas de entrada y llaman tu atención.

El problema con todo lo anterior es que pensar «bien» es un proceso exigente en términos de consumo de energía mental, lo que se traduce en que genera fricción, ya que supone un esfuerzo considerable. Si además pretendemos que pensar «bien» se convierta en un hábito, entonces nos encontramos ante un reto de considerables dimensiones, porque no estamos evolutivamente preparados para ello.

Pensar rápido, pensar despacio

Daniel Kahneman, Premio Nobel en Economía, en su imprescindible libro «Pensar rápido, pensar despacio», nos explica por qué pensar «bien» es tan difícil.

Bajo eso que llamamos «mente», hay en realidad dos sistemas de pensamiento que trabajan conjuntamente, a los que Kahneman llama respectivamente Sistema 1 y Sistema 2.

El Sistema 1 es, evolutivamente hablando, el más antiguo de los dos. Es también el que tenemos en común con otros seres vivos.

Este sistema está especializado, entre otras cosas, en gestionar todos los procesos básicos del pensamiento orientados a la supervivencia. Precisamente por este motivo, se trata de un sistema altamente eficiente en el consumo de energía y recursos atencionales, capaz de trabajar en modo multitarea de forma efectiva y, además, de manera automática e inconsciente, sin necesidad de tener que prestarle atención.

El Sistema 1 trabaja frecuentemente con lo que Kahneman llama «atajos heurísticos», un mecanismo que aprovecha el conocimiento adquirido a partir de experiencias previas para tomar decisiones cuando falta información o el problema es complejo.

Parte de lo que hacen los atajos heurísticos es intentar reconocer patrones y establecer analogías, lo que permite repetir decisiones y comportamientos que ya funcionaron bien en el pasado sin necesidad de tener que volver a pensar en ellos una y otra vez.

Desde el punto de vista del ahorro energético mental, los «atajos heurísticos», y el Sistema 1 en general, son difícilmente superables.

El problema con estos «atajos heurísticos» es que suelen funcionar bastante bien para la vida cotidiana, pero resultan poco útiles, cuando no directamente contraproducentes, para los profesionales del conocimiento y su efectividad.

El Sistema 1 es un sistema rápido orientado a la acción. Cuando utilizas el Sistema 1, más que pensar y prever, supones y reaccionas. Como puedes comprobar, una preferencia bastante alejada del proceso de análisis y toma de decisiones necesario para mejorar la eficacia personal y, por consiguiente, la efectividad.

Otro gran obstáculo que plantea el Sistema 1 para la mejora de la efectividad son los sesgos cognitivos, procesos intuitivos que introducen sistemáticamente errores en los procesos de toma de decisiones. Como puedes imaginar, decidir «bien» a partir de información que es parcial o totalmente errónea resulta realmente complicado.

Por su parte, el Sistema 2 es el más reciente desde un punto evolutivo y – esto es importante – es exclusivamente humano. A diferencia de lo que ocurre con el Sistema 1, el Sistema 2 no es automático ni multitarea ni tampoco ultra-eficiente en cuanto a lo que a energía mental se refiere. De hecho, es precisamente lo contrario.

El Sistema 2 es un sistema «manual», lo que se traduce en que hay que activarlo intencionalmente. Además, es un sistema monotarea, es decir, que solo podemos prestar atención de calidad a una sola cosa a la vez (1). Y, por si fuera poco, es un sistema que consume una cantidad considerable de energía.

Estas limitaciones y resistencias del Sistema 2 suponen un serio obstáculo para la mejora de la efectividad personal porque «pensar» es precisamente lo que hace el Sistema 2 y, todo hay que decirlo, este sistema intenta pensar «lo justo», a fin de ahorrar energía.

Pensar en caliente, pensar en frío

En el «diálogo» permanente entre ambos sistemas, el que suele intervenir en primer lugar es siempre el Sistema 1 (por eso Walter Mischel lo llama «sistema de pensamiento caliente»). Esto significa que, a no ser que desarrollemos hábitos específicos para evitarlo, normalmente «decidimos en caliente», con todo lo que ello supone.

Enfriar el pensamiento, es decir, desarrollar el hábito de separar en el tiempo la aparición del estímulo del proceso de toma de decisiones sobre el estímulo, de tal forma que ese proceso de toma de decisiones tenga lugar de forma voluntaria y consciente – no automática e inconsciente – en un momento posterior, nos asegura que vamos a emplear el Sistema 2 y «pensar» en lugar de emplear el Sistema 1 y «reaccionar».

Cualquier planteamiento serio para mejorar la efectividad de los profesionales del conocimiento debe pasar – necesariamente – por facilitar el máximo aprovechamiento de los recursos intelectuales. Es importante además no perder de vista que nadie nace siendo una persona efectiva.

Pensamiento crítico y efectividad

La efectividad es una competencia, lo que implica que, para desarrollarla, todas las personas necesitan abandonar el hábito de decidir según aparece el estímulo y desarrollar el hábito de pensar «bien», es decir, utilizando el Sistema 2, de forma intencional, específica y con la frecuencia necesaria.

En mi opinión, gran parte de los graves problemas de baja efectividad y falta de pensamiento crítico con que nos encontramos a día de hoy son resultado de un Sistema 1 sobreestimulado junto a un Sistema 2 insuficientemente entrenado. Sin un Sistema 2 debidamente preparado, somos víctimas fáciles de un Sistema 1 que es muy eficaz para la supervivencia básica pero un absoluto inútil para el trabajo del conocimiento.

Por eso, a no ser que lleves años entrenando a tu Sistema 1 para no «decidir en caliente» y a tu Sistema 2 para decidir a partir de datos en lugar de a partir de sesgos y suposiciones, si quieres mejorar tu efectividad, tú también tienes que aprender a pensar.

(1) Aprovecho para comentar que las afirmaciones que hago en materia de neurociencia están apoyadas por datos científicos, aunque habitualmente no mencione ni enlace a las fuentes.

Lo comento porque la falta de referencias concretas es una crítica que me llega de manera más o menos frecuente, así que voy a responder a ella una única vez y para siempre: entiendo el valor de citar en textos científicos, pero mis textos son divulgativos, así que no cito porque no le veo valor y, sobre todo, porque no me apetece hacerlo.

Quién dude de mis afirmaciones, o quiera contrastar lo que digo, «que se lo curre», que es muy fácil.

A los 88 años, sigo siendo un corredor competitivo que siempre llega hasta los últimos metros de una carrera para cruzar la línea de meta después de haberlo dado todo.

La línea de meta de mi vida se está acercando y espero alcanzarla tras haber entregado lo mejor de mí a lo largo del camino. He estado entrenando mi cuerpo para cumplir las exigencias de este tramo final. Sin embargo, me pregunto si debí haberle pedido más a mi mente.

No tengo problemas para llevar a mi cuerpo a un gimnasio o a una línea de salida. He logrado convencerme de que si no hiciera ejercicio, desataría a los muchos depredadores que buscan a sus presas ancianas en los sillones, pero no en las caminadoras. Cuanto más sudaba, más probable era que mi internista continuara exclamando: “Sigue así y te veré el siguiente año”. Era mi manera de mantener a raya aquella temida frase: “Señor Goldfarb, me temo que le tengo malas noticias”.

Por otro lado, mi mente se muestra más reacia a someterse a la disciplina, pues se comporta como si tuviera voluntad propia. He practicado “juegos cerebrales” en internet, en los que resuelvo problemas algebraicos que aparecen solo un segundo en la pantalla y redirijo trenes virtuales para evitar que se estrellen.

He asistido como oyente a clases universitarias y he participado en una evaluación de retroalimentación neuronal a partir de los impulsos eléctricos de mi cerebro. No obstante, estas son solo distracciones ocasionales que jamás se acercan a mi determinación de mantenerme físicamente apto a medida que mi edad avanza.

Algunos de mis amigos más saludables se comportan como víctimas del tiempo. Ven la vida como un desfile de decepciones: dolores y padecimientos, tecnología confusa, hijos que no los visitan, médicos apresurados.

Otros amigos, cuyas rodillas y caderas adoloridas son los menores de sus problemas físicos, encuentran consuelo en su capacidad de aceptar la edad avanzada tan solo como otra etapa de la vida con la cual lidiar. Usaría la palabra “heroica” para describir la manera en que afrontan el envejecimiento mientras este drena la fuerza de su mente y su cuerpo, aunque ellos no tardarían en tachar ese calificativo de exagerado.

La manera en que respondemos al envejecimiento es una decisión que se toma en la mente, no en el gimnasio.

Uno de esos amigos hace poco me llamó desde un hospital para decirme que una convulsión cerebral repentina lo había vuelto legalmente ciego. Me interrumpió cuando comencé a decirle cuánto lo sentía: “Bob, pudo ser peor. Pude haberme vuelto sordo en vez de ciego”.

A pesar de todo el tiempo que paso levantando pesas y ejercitándome, me di cuenta de que me falta la fuerza para decir esas palabras. De pronto se me ocurrió que he pagado el precio de ser un “adicto al gimnasio”.

Si existe algo en común entre los amigos que envejecen con una agraciada aceptación de los ataques de la vida eso es la satisfacción. Algunos de quienes sufren incapacidades que cambian la vida —mi amigo ciego, otro con dos prótesis de pierna— son más serenos y se quejan menos que quienes sufren padecimientos leves.

Aceptan las incertidumbres de la edad avanzada sin rendirse ante ellas. Algunos me han dicho que la sabiduría adquirida a lo largo de los años ha hecho que sea más fácil navegar la vejez que el caos de la adolescencia.

Me quedó claro que me faltaba —y debía encontrar— la satisfacción que esos amigos habían alcanzado. Las horas que pasaba ejercitándome me habían dado seguridad, pero no satisfacción.

La pesa de 15 kilos que ya no intento levantar me recuerda que no falta mucho para que llegue el día en que levantar cualquier peso o correr cualquier distancia sea una exigencia demasiado grande para mi cuerpo. Mi cerebro tendría que convertirse en el músculo en el que dependa para vivir esos últimos años con la paz y el propósito que otros habían encontrado. La edad debía ser algo más que lo que es evidente frente a un espejo.

Algunos me han dicho que la sabiduría adquirida a lo largo de los años ha hecho que sea más fácil navegar la vejez que el caos de la adolescencia.

Sin embargo, en vez de transformar mi vida por completo con la esperanza de llevar a cabo un cambio fundamental en la manera en que afrontaba el envejecimiento, sentí que lo mejor sería comenzar con pasos pequeños: adoptar un nuevo enfoque para situaciones que enfrento a diario. Un almuerzo reciente fue el ejemplo perfecto.

Siempre me ha parecido extremadamente difícil concentrarme cuando estoy en un lugar ruidoso. Durante ese almuerzo con un amigo en un restaurante al aire libre, un jardinero comenzó a limpiar hojas con un soplador desde abajo de los arbustos que rodeaban nuestra mesa.

Normalmente, tras una interrupción tan ruidosa, habría dicho de golpe: “¡Esperemos a que termine!”, para después callarme. Cuando el estruendo por fin se acabara, mi irritación habría drenado cualquier cordialidad de la conversación. Todos habrían recordado el almuerzo por mi reacción furiosa al bullicio y no por el placer que nos hubiera provocado.

Me preocupó que incluso una distracción pasajera pudiera evitar con tal facilidad que disfrutara del almuerzo con un gran amigo y me llevara a una situación sin placer alguno. Quería que ese almuerzo fuera distinto y decidí seguir el ejemplo de los amigos de mi edad que saben que se les están acabando los momentos alegres y no permiten que nada interfiera con ellos. Simplemente hablan más fuerte y aceptan el ruido por lo que es: una molestia temporal.

Seguí hablando con mi amigo, retándome a escuchar el ruido mientras lo mantenía a la distancia. La disciplina que me es tan familiar en el gimnasio —esta vez aplicada a mi mente— resultó ser igual de eficaz en el restaurante. Fue como si hubiera llevado a mi cerebro a un centro de acondicionamiento mental.

Aprender a ignorar el rugido de un soplador de hojas difícilmente me vuelve apto para encontrar la satisfacción durante mi paso a una edad cada vez más avanzada, pero me fui del almuerzo sintiendo que por lo menos había dado un pequeño paso para cambiar los comportamientos que me obstaculizaban el camino hacia esa satisfacción.

¿Podría emplear la misma disciplina para aceptar con dignidad el declive inevitable que me espera: la fragilidad, la pérdida de memoria, la audición y la vista debilitadas, la muerte de mis amigos y la línea de meta inminente? Las piernas ejercitadas y un corazón que late con fuerza me habían llevado a superar parte del camino, pero ahora el desafío era encontrar esa satisfacción dentro de mí. Espero que esa conformidad me guíe mientras me abro camino a lo largo del sendero que aún debo recorrer.

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

Cómo vencer a los osos y los toros del mercado

A menudo escucho a los nuevos inversores decir con confianza: «No me preocupa una eventual caída del mercado porque esta vez las cosas son diferentes.»

Los inversores experimentados saben más. Ellos saben que los mercados siempre suben y bajan. Saben que cuando un mercado alcista está caliente, se derrumbará en algún momento, que sólo es cuestión de tiempo, y cuanto mayor sea la suba del mercado, más rápido y con más fuerza se derrumbará. … Seguir leyendo »

¿Qué entiendes por libertad financiera?

Podemos definir que la libertad financiera, es el punto en el cual, una persona puede disfrutar de su vida, sin tener que preocuparte por el tiempo ni el dinero.

Mejor dicho, mientras viajas con tu familia conociendo el mundo, tu dinero y tus negocios siguen en crecimiento.

¿Cómo llegar a cumplir este sueño? Aquí te damos 4 consejos prácticos y efectivos:

#1. Tener la mentalidad adecuada.

El principal factor por el cual aún no eres rico, es porque no tienes la mentalidad adecuada para hacerlo. Todos conocemos a muchas personas que sueñan con convertirse en millonarios. El problema es que sus posibilidades de ganar de una vez tal suma de dinero, son minúsculas.

Para obtener independencia financiera, no necesita millones, sino comprender que el dinero es un medio y no un fin. El dinero por dinero no tiene sentido, solo tiene interés por las necesidades que puede satisfacer y la libertad relativa que proporciona.

Para ser independiente, solo necesita la cantidad de dinero necesaria para satisfacer sus necesidades cómodamente, mientras que tiene la cantidad máxima de tiempo libre.

El dinero no cae del cielo, el éxito no debe nada al azar ni a la suerte. Deberá proporcionar, especialmente al principio, los esfuerzos para medir los resultados que desea. Si está listo para invertir, trabaje duro y, algunas veces, sacrifique en el presente para construir una vida mejor.

#2. Establece un plan a largo plazo.

Lograr la independencia financiera no se puede improvisar. El primer paso en este proceso es establecer una hoja de ruta y una estrategia para lograrlo.

Primero, haga sus cálculos para estimar la cantidad necesaria cada mes para cubrir sus necesidades y gastos, dependiendo del nivel de comodidad que busca. El registro de los objetivos ayuda a poner en práctica las acciones necesarias para lograrlos. Luego, defina en qué período de tiempo, siendo realista, planea lograr esta independencia. Finalmente, haga un balance de sus finanzas actuales para evaluar la brecha entre su situación actual y su objetivo. Ahora tienes la base para comenzar a desarrollar tu estrategia.

Su plan de batalla debe encontrar un equilibrio entre optimizar sus finanzas actuales y encontrar fuentes de ingresos nuevas y sostenibles.

#3. Construya múltiples fuentes de ingresos (activos).

La manera más efectiva y rápida de lograr independencia financiera es crear múltiples fuentes de ingresos. Estos ingresos funcionan debido a lo que se llama apalancamiento, es decir, hacer un esfuerzo una vez y obtener los beneficios varias veces.

El ingreso por medio de activos, tiene la ventaja de permitirle tiempo, que puede utilizar para desarrollar su inversión al principio, y luego disfrutar de la vida cuando haya alcanzado el nivel de confort deseado.

La forma ideal de garantizar su independencia es tener no una, sino varias fuentes de ingresos, cada una de las cuales le brinda el dinero que necesita. De esta manera, reduce la pérdida de ingresos sufrida si uno de ellos llega a fallarle. Con este sistema, también puede pagar una pequeña parte de su dinero en activos de riesgo y disfrutar de su alta rentabilidad, sin poner en peligro todo su capital.

Por lo tanto, diversifique sus ingresos tanto como pueda, permaneciendo en las áreas que controla, porque es importante entender a dónde va su dinero.

#4. Empiece a educarse financieramente.

La independencia financiera pasa por muchas actividades, ninguna puede improvisarse. Si es cierto que uno aprende de sus errores, también puede perder mucho tiempo y dinero. Aprender de la experiencia de otros es una estrategia mucho más rentable.

Para eso, solo una solución: la formación. La capacitación es una inversión de tiempo y dinero, pero se verá recompensada rápidamente. Obtendrá serenidad y eficiencia para lograr una independencia financiera más sostenible.

En resumen, la independencia financiera no debe nada al azar, ni a la suerte. Tampoco está reservado para una elite de privilegiados, sino que es accesible a quien realmente da los medios, mediante acciones concretas.

Este éxito requiere tener y seguir los siguientes principios:

• Eliminar primero las ideas preconcebidas y adoptar el estado mental apropiado para avanzar.

• Definir una estrategia de acuerdo a tus necesidades y objetivos.

• No limite sus esfuerzos, y persista cueste lo que cueste.

• Crear múltiples fuentes de ingresos (activos).

• Establecer metas progresivas y alcanzables.

• Entrenar antes de empezar a evitar errores.

Dejar de tolerarTú no tienes que conformarte, es simplemente una elección que haces todos los días. Si te sientes como si estuvieras corriendo en el mismo lugar, hay una buena probabilidad de que estás tolerando cosas que no deberías. Es hora de recuperar tu vida.

A partir de ahora, deja de tolerar…

1. A las personas que te tiran para abajo. – Las relaciones deben ayudarte, no hacerte daño. Pasa tiempo con personas agradables que sean inteligentes, atrevidos y que piensen como tú.

2. Un ambiente de trabajo o carrera que odies. – No te conformes con la primer o segunda carrera en la que te metes. Sigue buscando. Eventualmente encontrarás el trabajo que te guste hacer. Si te encuentras trabajando duro y disfrutando cada minuto de ello, no te detengas. Estás en algo grande. Porque el trabajo duro no es tan duro cuando te concentras en tus pasiones.

3. Tu propia negatividad. – Se consciente de las voces de tu cabeza. Todos hablamos con nosotros mismos en nuestras cabezas, pero no siempre somos conscientes de lo que decimos o de cómo nos afecta. Empieza a escuchar tus pensamientos. Si oyes pensamientos negativos, detente y sustitúyelos por pensamientos positivos.

4. La falta de comunicación innecesaria. – Di lo que quieres decir. Habla con claridad. Haz preguntas. Aclara las cosas hasta que las entiendas. … Seguir leyendo »

Cuando Warren Buffett tenía 15 años, encontró una copia de “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” de Dale Carnegie en la estantería de su abuelo.

Como Alice Schroeder escribe en su biografía del inversionista multimillonario, “The Snowball“, Buffett tenía dificultades para encajar en la escuela secundaria, por lo que el título era demasiado para resistirse.

Él comenzó a experimentar con las técnicas de Carnegie, y aunque Buffett ciertamente no se deshizo de su incomodidad social de la noche a la mañana, descubrió que todos los consejos del libro le funcionaban y lo arraigaban dentro de él.

Varios años más tarde, al comienzo de su carrera, tomaría un curso de Dale Carnegie que lo entrenó para superar su miedo a hablar en público y convertirse en un mejor comunicador utilizando los principios de Carnegie. Hasta el día de hoy, el diploma de la clase Carnegie es el único de Buffett en su oficina. Dijo en el documental de HBO “Becoming Warren Buffett”, que acredita las enseñanzas de Carnegie con la transformación de su vida.

“Cómo ganar amigos e influenciar a las personas” se publicó en 1937 y contiene algunos idiomas y referencias de fecha. Aunque nada en él es radical, sus ideas fundamentales son tan aplicables hoy como lo fueron durante la Gran Depresión o cuando un joven e inseguro Buffett recogió una copia.

Hemos resumido algunas de sus principales lecciones sobre cómo ser un líder agradable, persuasivo e influyente.

1. Evita criticar, condenar o quejarte

“Cualquier tonto puede criticar, condenar y quejarse, y la mayoría de los tontos lo hace”, escribió Carnegie. “Pero el carácter y el autocontrol requieren comprensión y perdón”.

Carnegie explicó que aquellos en posiciones de liderazgo deben reconocer cuando un subordinado no está cumpliendo con las expectativas o cuando el enfoque de un competidor es inferior al suyo, pero hágalo de una manera que reconozca lo que funciona, evita el resentimiento y fomenta la mejora.

2. Elogia los logros de los demás

“Las habilidades se debilitan bajo la crítica, florecen bajo el estímulo”, escribió Carnegie. Sé generoso con los elogios, pero solo de una manera genuina, aconsejó.

“Recuerda, todos deseamos aprecio y reconocimiento, y haremos casi cualquier cosa para obtenerlo”, dijo. “Pero nadie quiere falta de sinceridad. Nadie quiere adulación”.

3. Se empático

Carnegie escribió que “la única manera de influenciar a otras personas en la tierra es hablar sobre lo que quieren y mostrarles cómo obtenerlo”.

Se refirió a una cita del fundador de Ford Motor Company, Henry Ford: “Si hay algún secreto de éxito, se trata de la capacidad de obtener el punto de vista de la otra persona y ver las cosas desde el ángulo de esa persona y desde el suyo.”

4. Conoce el valor del encanto

El magnate del acero Charles Schwab afirmó que su sonrisa valía un millón de dólares, literalmente.

“Y probablemente estaba subestimando la verdad”, escribió Carnegie. “Para la personalidad de Schwab, su encanto, su capacidad para hacer que la gente le gustara, fueron casi totalmente responsables de su extraordinario éxito, y uno de los factores más deliciosos en su personalidad fue su sonrisa cautivadora”.

5. Anima a las personas a hablar de sí mismas

Carnegie dijo que la mayoría de las personas se relajan incluso en situaciones tensas si comienzan a hablar sobre lo que saben. A saber, ellos mismos.

Escuchar atentamente a alguien “es uno de los cumplidos más altos que podemos hacerle a alguien”, escribió Carnegie.

6. Sepa cuándo usar las sugerencias en lugar de las órdenes directas

Carnegie se enteró de que el industrial Owen D. Young, en lugar de ladrar órdenes a sus subordinados, los guiaría junto con sugerencias (“Podrías considerar esto…”) o preguntas (“¿Crees que esto funcionaría?”).

“Siempre le dio a la gente la oportunidad de hacer las cosas por sí mismo, nunca les dijo a sus asistentes que hicieran cosas, les permitió que lo hicieran, les permitió aprender de sus errores”, escribió Carnegie.

7. Reconoce tus propios errores

Los mejores líderes, dijo Carnegie, no se autodenominan, aparentando ser perfectos.

“Admitir los propios errores, incluso cuando uno no los has corregido, puede ayudar a convencer a alguien de cambiar su comportamiento”, escribió Carnegie.

8. Respeta la dignidad de los demás

Ya sea que los líderes les estén dando a los empleados una baja de categoría o los dejen ir, deben reconocer la dignidad de esa persona y no humillarla, dijo Carnegie.

E incluso desde un punto de vista práctico, continuó, es un favor del líder mantenerse en buenos términos con un empleado que no funcionó, ya que es posible que se crucen, e incluso pueden trabajar juntos, nuevamente.

9. No intentes “ganar” un argumento

Incluso si logras romper la discusión de otra persona, en realidad no logras nada. Carnegie citó un viejo refrán: “Un hombre convencido en contra de su voluntad / Aún tiene la misma opinión”.

Si estás buscando realmente persuadir a alguien, evita una discusión en primer lugar, dijo.

10. Se amigable, no importa cuán enojado pueda estar la otra persona

Es la naturaleza humana enfrentar la agresión con la agresión. Pero, dijo Carnegie, te sorprenderá lo que normalmente puedes lograr cuando tomas el camino correcto y mantienes la compostura mientras continúas tratando de persuadirlos, expresando aprecio por su punto de vista.

Por lo menos, el otro lado se avergonzará a sí mismo mientras te mantienes tranquilo y recogido.

11. Llega a un terreno común lo antes posible

“Comienza enfatizando, y sigue enfatizando, las cosas en las que estás de acuerdo”, escribió Carnegie. “Continúen enfatizando, si es posible, que ambos luchan por el mismo fin y que su única diferencia es de método y no de propósito”.

12. Haz que los demás piensen que tu conclusión es la suya

Nadie puede ser forzado a creer realmente en algo, escribió Carnegie, y es por eso que las personas más persuasivas conocen el poder de las sugerencias sobre las demandas.

Carnegie dijo que debes plantar una semilla, y cuando eso haya florecido, evita la tentación de atribuirte el mérito.

robert_kiyosakiMi padre rico me contó una historia sencilla cuando tenía 12 años de edad, que me ha guiado hacia una gran riqueza y libertad financiera. Ésa era la manera en que mi padre rico explicaba la diferencia entre el lado izquierdo del Cuadrante del flujo de dinero (los cuadrantes «E» y » A») y el lado derecho (los cuadrantes «D» e «I»). La historia dice:

«Había una vez una pequeña y pintoresca aldea. Era un gran lugar para vivir, excepto por un problema: la aldea no disponía de agua a menos que lloviera. Para resolver ese problema de una vez por todas, los ancianos de la aldea decidieron someter a licitación el contrato para suministrar agua a la aldea de manera diaria. Dos personas se ofrecieron para llevar a cabo la tarea y los ancianos otorgaron el contrato a ambos.

Consideraron que un poco de competencia mantendría los precios bajos y aseguraría un respaldo al suministro de agua. El primero de los dos ganadores del contrato, Ed, salió inmediatamente, regresó con dos cubetas de acero galvanizado y comenzó acorrer de ida y de regreso a lo largo del camino al lago que se … Seguir leyendo »

 

 

 

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