Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

merecesVivimos en una sociedad que parece premiar el sufrimiento. Así nos han educado, para creer que pasarlo mal acumula puntos para algo.

No sé exactamente para qué, pero es como si se fueran apuntando en algún lugar y el hecho de arrastrarse y pasarlo mal fuera algo que te hace mejor persona, que casi te purifique.

Nos educan para sufrir

Durante siglos nos han metido en la conciencia que sufrir nos hace mejores, cuando en realidad, como seres humanos, lo que buscamos es ser felices. Nos lo han inculcado tanto, que a veces, cuando nos sentimos bien, casi nos asusta decirlo, como si al verbalizar que somos felices nos arriesgáramos a que nos cayera un castigo.

Por todo ello, demasiado a menudo, asumimos que hay situaciones que no podemos cambiar, aunque no sea cierto, porque tenemos asimilado que hemos venido a sufrir. Cuando en realidad, las cosas pueden cambiarse con sólo ser capaces de verlas desde otra perspectiva, cambiar el enfoque, cambiar nosotros y nuestra forma de pensar.

Nos pasamos gran parte de la vida poniéndonos a prueba pero no como retos sanos a superar para crecer sino como castigo. Como si vivir amargado te purificara por algo.

Nosotros decidimos aceptar situaciones que no merecemos y luego pretendemos que se nos reconozca ese dolor como un valor aportado. Decidimos preocuparnos por otras personas y luego pretendemos que nos den algo a cambio de nuestro sacrificio.

Nos chantajeamos a nosotros mismos y a los demás, cuando en realidad, lo hermoso es compartir felicidad, éxito, alegría.

La adversidad nos ayuda a crecer

Es cierto, nada crece sin conflicto. No he conocido a nadie que sea lo que yo considero una persona sabia que lo haya tenido fácil. La adversidad nos hace evolucionar. Aunque para crecer ante esas situaciones, lo básico es tener una actitud positiva, no entregarse a sufrir ni convertirse en una víctima voluntaria de las circunstancias…

Conozco personas que han pasado por situaciones límite y llevan en la cara dibujada una hermosa sonrisa que se contagia. Personas que han visto como su mundo se desmorona y han sido capaces de seguir y perdonar. Ninguna de ellas revive su experiencia como algo terrible, la ven como un reto superado que les ha ayudado a avanzar mucho en su autoconocimiento y su autoestima. Aunque lo vivido sea muy duro.

Trabajar mil horas sin entusiasmo ni ilusión no nos hace más dignos. No dormir por estar angustiados no soluciona el motivo de nuestra angustia. Aguantar humillaciones no nos hace mejores personas, nos acaba haciendo creer que merecemos ese trato y nada más lejos de la realidad. Soportar una relación que no nos hace felices no nos convierte en personas más dignas de amor, ya lo somos.

A veces, parece que nos hayamos convertido en adictos al sufrimiento y no podemos salir de él. Tal vez, porque hemos llegado a creernos que si no sufrimos, no tenemos nada que ofrecer, porque ese dolor elegido, ese sacrificio, nos parece un mérito ante los demás.

Aceptar lo que no mereces, asumir que tu vida nunca será mejor, es una callejón sin salida

Ya sé que es muy complicado a veces. Aunque en ocasiones, basta con hacer lo mismo pero pensando que eso a lo que nos sentimos obligados no somos nosotros sino una circunstancia que va a cambiar. Sentirnos realmente serenos, personas enteras que pueden aspirar más, que tal vez no hoy pero sí mañana encontrarán la salida, construirán nuevas oportunidades- Agarrarse a la esperanza… Una esperanza que no llegará de nadie sino de ti.

Creer en ti cuando nadie crea. Remendarse las heridas y levantar la cabeza para decir mil veces que no, cuando notes esa fuerza interior que te hace imparable.

Dice Sergio Fernández en su libro “Vivir con Abundancia” que si algo no te hace feliz hoy, no te engañes, tampoco te hará feliz dentro de quince años. Sin embargo, sufrimos por adelantado, lloramos por adelantado, esperamos lo peor.

Dejemos de sufrir para expiar culpas imaginarias. Dejemos de sentirnos indignos de lo bueno y de pensar que tenemos nada vetado o prohibido. Dejemos de sentirnos víctimas del mundo y empecemos a transformarlo en un lugar más amable para poder habitarlo.

No lo dejes para mañana porque nunca llega ese mañana. Porque cuando llegue estarás tan cansado y arrastrado, tan dolido y amargado, que no te quedarán fuerzas para reclamar lo que ya debería ser tuyo.

Porque todo el tiempo que pasas siendo alguien que no eres te transforma en alguien que no eres. Porque acabarás creyendo que lo normal es estar siempre asustado, sentirse triste y desgraciado y recibir un trato indigno.

Siempre he pensado que si aceptas lo que no mereces, acabas convencido de que no mereces más. Te conviertes en alguien que ante tus ojos está vencido y derrotado.

Es duro, pero puedes empezar con un primer paso, un detalle pequeño… Una sensación íntima de saber que todo va a cambiar, que sabrás cómo, que encontrarás la forma, que podrás salir del laberinto y encontrar tu camino.

Mereces lo mejor. No lo olvides

Escríbelo cien veces si hace falta, como una lección a aprender. Tararéalo con la melodía que quieras, tatúatelo en la piel y en los pensamientos para que la próxima vez que alguien te quiera hacer creer que no, te salga decirlo de carrerilla.

Mereces lo mejor. No por lo mucho que seguro haces cada día para mejorar tu vida y la de los demás. No por la ilusión que tienes por conseguir lo que sueñas. Ni siquiera por el empeño que pones en aprender cosas buenas. Todo eso es genial, pero mereces lo mejor porque eres un ser humano. El respeto debería venir de serie y llevarlo impregnado en nosotros, no perderlo nunca, para que a nadie se le ocurra pensar que hay personas de primera o de segunda.

Seguramente en tu día a día te encuentras en situaciones difíciles. Esas situaciones no forman parte de ti, no son tu esencia- Tú eres más que lo que te pasa, eres lo que llevas dentro y está deseando salir.

Cuánto más complicado sea, cuánto más duro sea… Insiste más. No hace falta que lo grites, sólo que lo sientas, que lo vivas. Mereces lo mejor. Asume lo que te pasa con toda la calma que puedas, entiende por qué, pero no te conformes, no te resignes, no pares hasta sentirte bien.

Aceptar no es rendirse, es aprender una forma inteligente de cambiar la situación y crecer como ser humano.

padresTal vez se necesita valor para criar niños…

Nuestra juventud no puede saber cómo piensan y sienten los mayores. Pero a medida que envejecemos, somos culpables de estar demasiado ocupados cuando olvidamos e ignoramos nuestros recuerdos de lo que era ser joven.

Pasar tiempo con mi hijo me ayuda a aprovechar mi mente más joven; me mantiene en mis pies. Y estoy agradecido por eso.

Pero todavía lucho como padre. Lucho por estar presente. Lucho por ser paciente. Lucho por recordar. Casi todos los días.

Cada padre lucha con la paternidad a su manera. Porque la crianza de los hijos no es fácil.

Lo que me ayuda es escribir sobre las lecciones que la paternidad me está enseñando gradualmente, y luego remitirme a lo que he aprendido cuando estoy luchando y olvidando.

Hoy, quiero compartir algunas citas de mi diario de crianza contigo. Tal vez te ayudarán algún día, de la forma en que me ayudó de nuevo esta mañana…

1. Confiar en ti mismo.Sabes mucho más de lo que crees que sabes.

2. Criar hijos es, sin duda, una de las cosas más difíciles que harás, pero a cambio te enseña sobre el significado y el poder del amor incondicional.

3. Todo lo que involucre a tus hijos será doloroso de alguna manera. Las emociones son profundas, ya sean felicidad, angustia, amor u orgullo. Y al final te dejarán vulnerable, expuesto y sí, con dolor. El corazón humano no esta destinado a latir fuera del cuerpo humano, y sin embargo, descubrirás que tus hijos llevan consigo este tipo de fenómeno surrealista; un padre amoroso, emocionalmente unido (TÚ), con tu corazón expuesto y latiendo para siempre fuera de tu pecho. Respira… Está bien.

4. Nunca nadie está listo; todos los padres son agarrados desprevenidos, una y otra vez. La paternidad te elige todos los días, no al revés. Y tal vez en una semana, un mes o incluso un año, abrirás los ojos, mirarás lo que tienes, dirás «Oh, mi Dios», y de repente despertarás al hecho de que todas las cosas que fueron hechas para hacer malabares, esto es algo que no debes dejar caer. No es una cuestión de elección. Es una presencia, de amor.

5. La naturaleza de ser padre parece ingrata a veces, hasta que te das cuenta y abrazas el hecho de que estás eligiendo amar a tus hijos mucho más de lo que nunca has amado a nadie antes, incluso más de lo que amas a tus propios padres. Y, dentro de esta comprensión de que tus propios hijos no pueden entender la profundidad de tu amor, llegas a comprender el trágico, pero inmensamente hermoso, no correspondido e incondicional amor que tus propios padres tienen para ti.

6. Ser padre es una actitud cotidiana, no una relación biológica.

7. Para estar en los recuerdos de tus hijos mañana, tienes que hacer tiempo para estar en sus vidas hoy. Cada día de nuestras vidas hacemos depósitos en los bancos de la memoria de nuestros hijos. Cuanto más presentes estemos, más depósitos conseguiremos hacer.

8. Cuando te tomas el tiempo para abrir tu mente y oídos, y realmente escuchar, con humildad, lo que la gente tiene para decir, es increíble lo que puedes aprender. Esto es especialmente cierto si las personas que están hablando son tus hijos.

9. Tus hijos son el regalo más grande que la vida te dará, y sus almas la responsabilidad más pesada que pondrá en tus manos. Tómate tiempo con ellos, y enséñales a tener fe en sí mismos siendo una persona en la que ellos puedan tener fe (una persona que escucha) una persona en la que puedan confiar sin ninguna pregunta. Cuando seas viejo, nada que hayas hecho importará tanto.

10. Haz lo que predicas. Los niños nunca fueron perfectos en escuchar a sus padres, pero nunca fallaron en imitarlos de alguna manera.

11. Tus hijos necesitan que los ames por lo que son, no gastar todo tu tiempo tratando de arreglarlos.

12. A los niños hay que enseñarles cómo pensar, no qué pensar.

13. Los padres sólo pueden guiar con el ejemplo y poner a sus descendencias en el camino correcto, pero la formación final del carácter de una persona y la historia de su vida están en sus propias manos.

14. Detalles aparte, si nunca has sido «odiado» por tu hijo en algún momento, nunca has sido realmente un padre. Una dura verdad, lo sé.

15. Es absolutamente imposible proteger a tus hijos contra las decepciones de la vida. Algunas cosas tienes que vivirlas para aprenderlas.

16. Una de las mejores cosas que puedes hacer por tus hijos a medida que crecen es dejarlos ir y permitirles hacer las cosas por sí mismos, permitirles ser fuertes y responsables, permitirles la libertad de experimentar las cosas en sus propios términos, permitirles tomar el autobús o el tren y aprender de la vida de primera mano; permitirles ser mejores personas, permitirles creer más en sí mismos y hacer más por sí mismos.

17. No importa lo bien que estés criando a tus hijos (especialmente si lo estás haciendo realmente bien) tus hijos no se quedarán contigo. Eventualmente se irán. Es el único trabajo en la vida, donde cuanto mejor que haces, más rápida y seguramente no serás necesario tan a menudo en el largo plazo.

A veces no sé cómo se ama… Sólo sé cómo se quiere, cómo se necesita. Cómo se topa con esa pared mil veces esperando que un día se derrumbe y me deje ver qué hay al otro lado y vivir sin estar sujeta, sin sentirme provisional… Sólo sé de deseos incumplidos y hechizos fallidos…

Sé cómo se desea algo tanto hasta que pierde el sentido porque empieza a ser una necesidad y no una meta, porque suplanta tu vida hasta el punto en que te levantas y respiras para conseguirlo. Hasta que no hay en ti nada más que no sea ese deseo y pierdas de vista el mundo mientras esperas una respuesta, mientras suplicas que otra persona te de permiso para seguir con tu vida…

Queremos desde la necesidad y eso hace que ese amor nazca roto, mutilado de cualquier posibilidad de crecer por sí mismo y ayudarnos a crecer a nosotros. Amamos a medias porque nos sentimos seres a medias, desgajados y estropeados por tanto intento loco de parecer dignos de amor, por convertirnos a en material deseable y asegurarnos así nuestra NO soledad eterna…

Para levantarnos cada día y poder decirle al mundo que alguien nos quiere y nos tiene en cuenta y que eso forzosamente significa que somos dignos y merecemos amor…

Creemos buscar amor pero en realidad buscamos permiso, oxígeno para continuar respirando sin sentirnos ajenos a la vida ni tener que seguir pidiendo perdón por no ser perfectos… Sin volver a avergonzarnos de nuevo de nosotros mismos y de nuestras rarezas.

El problema es que este mecanismo no funciona, es más… Se convierte en la fórmula más eficaz para acabar siendo el juguete roto, el corazón desgarrado, el apéndice de alguien que tampoco se ama suficiente como para no necesitar sucedáneos pero que ha decidido llevar el mando en la relación.

En realidad, esto de amar va al revés. Primero te amas y luego dejas de buscar porque ya tienes, porque ya te notas digno sin aparentar ni demostrar ni tener la necesidad de ser aceptado por nadie… Porque descubres que ya está en ti lo que llevas mil años buscando y todo lo que has encontrado hasta ahora no era más que el espejo de tu dolor y tu incapacidad de darte cuenta de que ya eres un ser entero que merece lo mejor…

Que te guiabas por el mapa que lleva a la cárcel segura de la dependencia, de la soledad interior más absoluta que no es más que la soledad de sentirse separado de uno mismo estando rodeado de personas que te hacen sentir invisible, irrelevante, insignificante…

A veces no he sabido cómo se ama porque me enseñaron a vivir amores a medias esperando que una sonrisa me corroborara que merecía sonrisas, que un beso me confirmara que merecía besos, que una mirada me transmitiera que era digna de miradas… 

No es fácil amarse a uno mismo en un mundo de ruido constante donde todos los mensajes que podemos escuchar hablan de subir a podios, demostrar lo que somos y ser más joven cada día para que los que te rodean que también luchan contra el tiempo te acepten y no te rechacen.

Vivimos en un mundo de seres rechazados por ellos mismos que juegan a fingir que no lloran cuando están solos porque temen demostrar que a veces no soportan su vida, porque suplican no sentir nada y se alienan de ellos mimos, porque huyen de sus fantasmas en lugar de abrirles la puerta y cerrar heridas.

Vivimos pendientes del marcador cuando los que realmente viven en paz son aquellos que han decidido dejar de jugar a parecer y han aprendido a merecerse, a sentir, a notar lo que la vida les cuenta y a mirarse al espejo para descubrir que ahí afuera no hay nada a lo que agarrarse.

No sabemos amar porque no nos amamos y a veces, sé que es duro reconocerlo, no buscamos compañeros de viaje sino muletas, barandillas, puntos de apoyo para poder recordar lo que somos sin salir corriendo… Y no es que sea perverso sujetarse a otro en algunos tramos del camino, lo que realmente es perverso es olvidar que nosotros somos nuestro gran sustento…

Es maravilloso amar sin medida, siempre que ese amor intenso e incondicional empiece por uno mismo.

A veces cuando amas, cuando te amas de verdad, sencillamente lo que te rodea da un vuelco. Entonces, descubres la pasión por todo lo que te llega y se cruza en tu camino, por cada brizna de vida que encuentras a tu paso.

No sabemos amar porque no sabemos amarnos. Porque nadie nos explicó que esto no va de encontrar la luz en otros esperando que eso nos ayude a escoger el camino correcto, sino de encender la propia luz y compartirla. Porque lo único que hay al otro lado de esa pared eres tú mismo… Tú eres la pared. Tú siempre has sido la pared.

Los errores y fallos en la vida tienen mala reputación. Desde pequeños nos enseñan que equivocarse no es correcto, y que, prácticamente, debemos ser perfectos.

Como ya sabemos, la perfección no existe, al menos en este plano humano. Todos somos proclives a cometer errores, y es allí donde se encierra una de las grandes claves de la vida: el aprendizaje continuo.

Las personas perfeccionistas buscan siempre el error: ese es su enfoque, y por eso caen en su propia trampa.

Cuando en la entrega de los Premios Oscar 2017 anunciaron equivocadamente la Mejor Película, y la prestigiosa consultora internacional Pricewaterhouse Coopers, encargada de resguardar y controlar los votos, emitió un pálido mensaje de disculpas, y anunció los consabidos procedimientos internos para saber qué paso.

Sin embargo, hay muchas reflexiones que nos ayudan a aprender de esto para aplicarlas a la vida cotidiana, que, como sabemos, no es precisamente una película de Hollywood ni gana un Oscar de la Academia:

Somos humanos, nos equivocamos

El paradigma supremo de la perfección se viene abajo. Estos ejemplos tan masivos son aleccionadores de la condición de simples personas que cometemos errores.

Procura la excelencia, no la perfección

La excelencia es el grado mayor de calidad con que podemos asumir una tarea determinada. Esto implica el más alto compromiso, lealtad y resultado posible en los contextos en que nos desenvolvemos. La excelencia marca la diferencia.

Acción correctiva inmediata

Si tomamos perspectiva del daño que puede causar un error humano, de ser posible es necesario tomar una acción que corrija rápidamente lo acontecido. Claro que, por ejemplo en casos de accidentes que cobran vidas, no hay corrección posible. Sin embargo, en la gran mayoría de los fallos humanos sí la hay: es más del 85% de los casos en los que se puede corregir.

Es honesto decir “me equivoqué”

Contrariamente al pensamiento mágico de que eso te quita puntos, el asumir los errores es visto por la gran mayoría como un gesto de grandeza que permite asumir un rol más humano, y en un plano de igualdad con los billones de seres que habitamos el planeta. En el fondo, todos somos iguales.

Las personas que no admiten fallos lo hacen porque siempre quieren agradar

Es una conducta que viene por lo general desde la primera infancia, incentivada en la familia y la escuela. Funciona sobre la base del mecanismo de premio-castigo. Y es este motivo el que produce legiones de adultos inflexibles, infelices e insatisfechos por no alcanzar la perfección.

Se piensa que el error será castigado

No siempre es así. Por ejemplo, en la ciencia la mayoría de los grandes descubrimientos se producen a partir de la ecuación de ensayo y error; y es en estos donde aparecen las grandes innovaciones.

Si me equivoco seré menos confiable

Es una aseveración muy popular, y lapidaria. Piensan que se pierde su reputación ante las demás personas, y que “sin dolor no hay ganancia”. Por eso, al hacer un esfuerzo sobrehumano por no equivocarse, cometen errores graves.

Miedo a la crítica

Otro gran grupo de personas temen tanto ser criticados y expuestos, que se obstinan en no mostrar fallos pase lo que pase. La actitud gánica (de ganas) y su voluntad queda fuera de discusión. Sin embargo, lo que produce un impacto negativo es la carga de tensión que presentan. Esto los hace más vulnerables a estar siempre caminando en el filo de una navaja, y por lo tanto, quizás las cosas no salgan como se lo proponen.

El sentimiento de que nunca es suficiente

El dar sin medida, el cumplir a rajatabla, el no perdonar ni el más mínimo desvío o error que no altere el resultado final, son parte de la inflexibilidad que tienen muchas personas en su vida. Esto los hace desdichados y sumamente crueles con los que sí se permiten fallos, produciendo un desgaste en las relaciones. Es cotidiano observar esto dentro de equipos de trabajo.

Cuando alguien se equivoca, muchos disfrutan

En vez de colocarse en sus zapatos y pensar en cómo se habrá sentido el responsable de los errores, se regocijan en un morbo difícil de clasificar. Esto sucederá una y otra vez hasta que te toque ser el protagonista de los errores.

El perfeccionista disfruta del error de los demás

Piensa erróneamente que a él jamás le pasaría algo así. ¿Por qué lo hace? En un nivel inconsciente siente que el fallo del otro lo engrandece y lo coloca en mejor posición. Y, por supuesto, se equivoca: todos somos falibles.

Fallar contribuye al éxito

Está probado que cuanto más nos equivocamos, se multiplican las chances de hallar salidas innovadoras a los problemas de la vida. Los emprendedores y aquellos que trabajan por su cuenta lo experimentan todos los días, así como quienes trabajan con pocos recursos. El ingenio que surge luego de un resultado frustrado, pasado el impacto inicial, es lo que marca la diferencia en el resultado exitoso que se obtendrá más tarde.

La mayor lección nace del error

Los seres humanos aprendemos en base al estímulo y el error. Por eso cuando crecemos, aquellos que fallan más frecuentemente tienen una caja de herramientas proporcionalmente mayor frente a las personas que han tenido todo servido.

metas“¿Qué vas a ser cuando seas grande?”

Esta es una pregunta que a todos nos han hecho en algún punto de nuestras vidas. Sin embargo, cuando estamos en la escuela no sabemos cómo responder.

En lugar de buscar la respuesta real, nos conformamos con soluciones superficiales como trabajos. Cuando somos jóvenes decimos que seremos doctores, pilotos, abogados o cualquier otra carrera reciclada, solo para quitarnos las preguntas de encima. Pero en el fondo, la pregunta nos persigue.

En esta enormidad de la conformidad, todo el mundo “quiere a querer” hacerlo todo, pero pocas personas se atreven a, de hecho, intentar algo nuevo. Como muchas personas que van a la deriva por la vida, solo reaccionan a las oportunidades que de pura casualidad les llegan. Esto se debe a que el 97% de las personas nunca aprendimos bien a fijar metas.

Estos son algunos de los métodos que suelen utilizarse y por qué fallan:

1. Propósitos de Año Nuevo:

Cuando las personas fijan objetivos para los próximos 12 meses, suelen fallar porque no dibujan un plan de acción.

Por ejemplo, digamos que Susana decide perder 20 kilogramos el 31 de diciembre. El 1 de enero sale a correr, se inscribe en clases de cardio, se prepara un batido de vegetales y solo come ensaladas, pero para el 5 de enero ya está frustrada porque trato de hacer mucho en muy poco tiempo sin tener un plan bien definido.

2. Bucket Lists:

Estas listas comprenden las cosas que una persona quiere hacer antes de morir (o Kick the Bucket, una expresión en inglés). Es un compendio de pendientes que las personas aventureras quieren completar para sentir libertad. Sin embargo, estos compendios fallan porque no hay una fecha determinada para cumplirlos.

En otras palabras, como una bucket list es algo que quieres completar antes de morir, nadie tiene urgencia por terminarla. Entonces, muchas personas posponen escalar una montaña, escribir un libro o viajar hasta que ya es demasiado tarde.

3. Desear:

Las personas desean ser más felices, ricas y sanas, pero muchas se conforman con solo desear. Al hacer esto, llevan sus vidas sin tomar responsabilidades.

En su lugar, dependen de circunstancias fortuitas y golpes de suerte. Son las mismas personas que participan en planes para hacerse rico rápidamente y juegan la lotería esperando a que sea la solución de todos sus problemas. También es probable que desprecien a las personas que se hicieron ricas con su trabajo duro. Simplemente desear algo generalmente fracasa porque no hay responsabilidad o un plan de acción verdadero.

Si piensas en ello, los millonarios jamás fijan sus metas a través de estos tres métodos. En su lugar, piensan en lo que quieren conseguir y cómo van a obtenerlo. Muchas veces, sus metas son tan grandes que cambian todo aspecto de su vida. Sin embargo, ellos aspiran a grandes cosas y están determinados a encontrar la manera de hacer sus sueños realidad.

Aquí hay 10 maneras en las que los millonarios fijan sus metas:

1. Construye algo más grande que tú

La mayoría de las personas quieren éxito para sí mismas, no para otras personas. Quieren ganar todos los premios, estar en las portadas de revistas y ganar millones de dólares. Tener todo esto es maravilloso, pero debes elegir una causa que sea más grande que tú. Esto atraerá el éxito en lugar de repelerlo.

Los líderes desprendidos se enfocan en el crecimiento de otros, lo que hace que a su vez ellos mismos crezcan. Ayudar a otros toma el mismo tiempo y esfuerzo que ayudarte a ti mismo. Aquellos que quieran ser ricos deben primero enriquecer la vida de los demás.

2. Apunta muy alto

Muchas personas se fijan “metas realistas”, algo que puede ser el peor asesino de los sueños. Apuntan por metas pequeñas y se condicionan a sí mismos a dar pasos pequeños.

Esto pasa porque la sociedad siempre nos está diciendo que “bajemos el ritmo”. Basta observar nuestros sistemas educativos. La mayoría de los estudiantes podría obtener una preparación básica completa en sexto año. Si desde la preparatoria impulsáramos el emprendimiento o encamináramos a carreras más específicas, muchas más personas serían millonarias antes de cumplir 21 años.

La gente no apunta alto porque se enreda con la rutina diaria. Están muy ocupados escalando árboles cuando deberían estar subiendo montañas para poder ver el bosque entero. Tómate un tiempo par a ver el panorama completo. Fija tus metas tan alto que te asusten.

3. Deja de ser consumidor para convertirte en productor

Cuando estés fijando tus metas, debes hacer el gran cambio de consumidor a productor. Un ejemplo: los consumidores comen pizza, los productores hacen pizza. Solo los productores se hacen ricos.

La meta final de un productor no es comer, pero alimentar. Evidentemente, los productores deben consumir en algún momento, pero no es su meta principal. En lugar de buscar su próxima comida, están más interesados en generar la cena de alguien más, sabiendo que ellos mismos podrán comer en el proceso.

En resumen, fija metas para producir, no consumir.

4. Escríbelo

Los millonarios toman tan en serio sus metas personales que las escriben. Muchos de ellos de hecho las rescriben a diario. Enlistan sus objetivos y constantemente generan ideas de cómo alcanzarlos.

Ya sea que escribas tus proyecciones financieras, tus tareas semanales o nuevas maneras de construir tu imperio, debes desarrollar el hábito de fijar metas diarias que te darán impulso constante.

Cuando haces esto, puedes priorizar y mantener la mentalidad de “primero lo primero”. Haz lo más importante primero. Este hábito te ayudará a concentrarte en actividades que te generen $1,000 en lugar de perder el tiempo con acciones que te generen $100. Una vez que acumules actividades provechosas en tu día, añadirás dinero a tu cuenta bancaria, convirtiéndote en millonario en el proceso.

5. Solo has actividades rentables

Mientras las personas normales priorizan las actividades de sus horarios, los millonarios programan sus prioridades.

En esencia le dicen a sus horarios qué hacer y se enfocan en tareas que les dejen altas recompensas. No pierden el tiempo especializándose en cosas menores. En su lugar, se enfocan en añadir mayor valor a la vida de más personas de la manea más rápida posible.

Es más, cuando las personas normales crean listas de pendientes para mantenerse ocupados, los millonarios tienen en mente un resultado específico que quieren cumplir. Como saben fijar metas grandes, no dejan que las distracciones o los objetivos menores los distraigan. Sus deseos les dan éxitos perpetuos. De hecho, cuando los demás se conforman con victorias simples, los millonarios los pasan de largo hacia una meta mayor.

6. Haz promesas

Para poder alcanzar tus más grandes metas, necesitas hacer promesas a todas las personas que conozcas Es la mejor manera de mantenerte responsable.

Si les dices a todos que vas a ser millonario, te alejarás de las personas que desdeñen esa idea. Una vez que se vayan, las personas que siempre han querido apoyarte se acercarán y te impulsarán a conseguir tus sueños.

Mantén en mente que las personas que quieres en tu vida también te quieren en la suya. Sin embargo, solo puedes saber quién puede impulsarte si le cuentas a todos tus aspiraciones.

Dile a todos que estás escribiendo un libro, empezando un nuevo negocioso o perdiendo peso. Deja que tu ego trabaje en tu favor. Eventualmente, tus promesas se verán cumplidas “con un poco de ayuda de tus amigos”.

7. Visualiza

Todo lo que ambicionas te será dado. Todo lo que has imaginado para ti puede darse una vez que visualices el resultado que deseas. La clave está en describir con amplios detalles la imagen que tienes en la cabeza.

Pensamos en imágenes y tu mente es el reino de lo posible. Se conforma según tus deseos. Pega fotografías y pensamientos alrededor de tu casa para recordar lo que quieres lograr.

Sin embargo, muchas personas se enfocan en lo que NO quieren. Piensan en perder sus trabajos, tener accidentes automovilísticos o en ofender a sus amigos. Cuando hacen esto, repelen el éxito que desean en lugar de atraerlo. ¿Qué tipo de futuro quieres para ti? ¿Ves pobreza o prosperidad? Obtendrás lo que sea que veas en tu mente.

8. Afirma

Cada día tómate un momento para hablar contigo mismo. Un humano promedio habla consigo mismo unas 12,000 veces al día. La diferencia entre una persona común y una exitosa es lo que se dice a sí misma. La manera en que te comunicas con tu ser altera dramáticamente tu vida.

Siempre escuchamos personas decir “No puedo recordar” o “Tengo mala memoria”. Estas son malas afirmaciones. Lo que deberían decir es “Estoy empezando a recordar” o “Tengo una buena memoria”. Eventualmente empezarán a recordar mejor.

La clave de estas afirmaciones es creer lo que estás diciendo y repetirlo lo suficiente para que tu mente acepte estas frases como una verdad.

9. Date sin restricciones

Tu éxito existe en proporción con cuánto facilitas la vida de los demás.

Debes fijar metas filantrópicas y tener disponibilidad para servir a otros. Si te das sin esperar una recompensa, serás premiado con una red de contactos que quieran apoyarte de la misma manera. Debes “dar hasta que duela” y añadir valor a la vida de los demás. Ofrece tus productos y servicios con generosidad.

Ser ingenioso es la clave para alcanzar tus objetivos. Puedes pensar que no tienes algo que ofrecer, pero incluso un simple cumplido puede cambiar el día de alguien. Sigue sembrado semillas de buena voluntad y deja que la naturaleza haga su trabajo. Verás que muchas de ellas crecen más rápido de lo que podrías haber imaginado.

10. ACTúa

Tengo una conferencia llamada “Como ACTuar como líder”. ACT es un acrónimo para Audaz, Contagioso y Tenaz. Habla de lo que aprendí en mi camino para superar ciertas adversidades en mi vida. Al actuar como la persona que quieres ser, te vuelves invencible.

Cuando eres audaz en tus acciones, ganas confianza en quien eres y lo que haces. Pronto, las personas sienten esa confianza porque tienes un espíritu contagioso. Y cuando ganas impulso, haces un esfuerzo extra y das todo lo que tienes para triunfar, eres tenaz. Estas tres palabras te llevarán a cumplir tus metas más altas.

¿Qué te atreverías a hacer si supieras que no puedes fallar? ¿Cuál es la siguiente meta de tu vida? ¿Qué puedes hacer para lograrla?

Las personas exitosas hacen lo que sea necesario para cumplir sus sueños. Fija objetivos muy altos y encuentra a personas que puedan apoyarte en tus esfuerzos. Edúcate e inspírate para el éxito al dominar el arte de fijar las mayores metas.

Robert KiyosakiPadre rico siempre decía: «Los negocios y las inversiones son deportes de equipo.»

Y continuó diciendo, «La razón por la que los empleados y los auto-empleados a menudo pierden contra los dueños de negocios y los inversionistas, es porque ellos son individuos que juegan contra todo un equipo

Padre rico dibujó un diagrama sencillo del Cuadrante del flujo del dinero para ilustrarlo:

EADI

Él creía que el sistema escolar inculcaba esa desventaja en los niños desde muy temprana edad. Por ejemplo, los estudiantes tienen que hacer los exámenes por sí solos. Si tratan de conseguir ayuda, a eso lo llaman engañar. En el mundo de los negocios, sin embargo, los empresarios sólo tienen éxito si cooperan en los momentos de prueba… y en el mundo de los negocios, todos los días son días de prueba.

¿Eres un lobo solitario?

Cuando se trata de negocios e inversiones, muchas personas son lobos solitarios. Podrían estar disfrutando de las ventajas de un equipo, pero en cambio, eligen trabajar solos. El resultado es que a menudo ganan menos dinero de lo que podrían o querrían.

Muchos inversores hoy tratan de invertir como individuos. Por ejemplo, muchas personas son Day traders, se quedan sentados en sus computadoras comprando y vendiendo acciones por Internet. Este es el ejemplo perfecto de un individuo tratando de competir contra un equipo bien organizado. Es por eso que sólo algunos pocos de ellos tienen éxito, y porqué muchos pierden su dinero.

¿Quién es tu equipo?

Padre rico decía: «Si las personas quieren convertirse en inversores sofisticados o más, tienen que invertir en equipo.»

El equipo de mi padre rico eran sus contadores, abogados, corredores, asesores financieros, agentes de seguros y  banqueros. Uso plurales porque siempre tenía más de un asesor. Cuando tomaba una decisión, lo hacía con su equipo. Hoy en día, yo hago lo mismo.

La pregunta para ti es: «Si quieres tener éxito, ¿A quién necesitas en tu equipo?» Y «¿Por qué no los tienes ya?»

Tu mejor educación

A menudo me preguntan:

• «¿Cómo aprendes tanto sobre invertir y negocios?»
• «¿Cómo consigues tan altos rendimientos con tan bajo riesgo?»
• «¿Qué te da la confianza para invertir en lo que los demás ven como riesgoso?»
• «¿Cómo encuentras los mejores negocios?»

Mi respuesta es siempre la misma: «Mi equipo».

Trabajar con mi equipo es la mejor educación que podía tener. Al invertir y crear empresas con mi equipo, aprendí más de lo que jamás podría haber aprendido solo.

Si tienes hambre de éxito, y el deseo para estar siempre aprendiendo, entonces necesitas un equipo. Y hoy es el día para empezar a construir uno

Kim KiyosakiLos bienes raíces son mi vehículo de inversión favorito por muchas razones. Es divertido, rentable, y me da la libertad de controlar mi propia inversión.

El dinero es una de las partes más estresantes de la vida. Y la razón más grande de eso es que a menudo, la gente siente que no tienen ningún control sobre su dinero. Todo el mundo clama por tu dinero, ya sean los servicios públicos, seguros, hipoteca o impuestos. Muchas veces, no puedes ni elegir a en donde va tu dinero.

También tienes un control limitado sobre el dinero que inviertes. Puedes elegir en dónde invertir, escoger tu clase de activo preferido. Pero incluso los inversionistas más sabios y con un conocimiento financiero tremendo están limitados en cuanto su poder de controlar el desempeño de la inversión.

La cual es la razón de por que las inversiones inmobiliarias son tan atractiva. Cuando inviertes en bienes raíces, tienes el 100% del control sobre tu inversión. Tú haces la investigación, eliges cuando entrar, y te beneficias de los resultados.

Para muchas personas trabajadoras, esto es música para sus oídos.

Digamos que inviertes en una empresa, o compras parte de sus acciones. Tú puedes hacer tu tarea y estudiar las tendencias del mercado, pero al final del día las empresas son dirigidas por personas que no son tú. Ellos toman las decisiones y movimientos que afectan tu dinero.

Pero si pones tu dinero en una inversión inmobiliaria, tú tomas las decisiones. El poder está en tus manos, y también los beneficios.

Abajo tienes tres cosas que consigues controlar cuando inviertes en propiedades inmobiliarias. Todas estas decisiones están en tu poder, y las ganancias que haces se convierten en dinero extra con las que puedes hacer lo que quieras.

1) Cómo te beneficias

Cuando inviertes en bienes raíces hay dos cosas por las que puedes invertir: flujo de efectivo y ganancias de capital.

Mi método preferido de invertir es por flujo de efectivo. Cuando inviertes por flujo de efectivo, inviertes en propiedades que te proporcionarán una constante corriente de ingreso cada mes que puedes guardar en tus bolsillos.

Invertir por ganancias de capital, por otro lado, implica comprar una propiedad y luego venderla por una única recompensa.

Cuando compras una inversión inmobiliaria, esta elección es tuya. ¿Por qué invertirás? ¿Quieres hacer una inversión a largo plazo y aprovechar el flujo constante de efectivo cada mes? ¿O quieres comprar y vender la propiedad rápidamente, e invertir para ganar una sola vez?

Ambas estrategias pueden ser lucrativas cuando las ejecutas correctamente. Y lo genial es que tienes control directo sobre cómo obtendrás tus retornos.

Muchos vehículos de inversión no te dan la opción de cómo harás tus ganancias. O si lo hacen, hay un montón de reglas que dictan cuándo y cómo recibirás tus retornos.

Pero con bienes raíces, tienes más flexibilidad para ganar los beneficios cuando y cómo quieras. Puedes fijar la renta, y comprar y vender las propiedades cuando quieras, sin que nadie te dicte cómo harás tu dinero.

2) El valor de tu inversión

Cuando tienes el poder de aumentar directamente el valor de tu inversión.

Casi ninguna otra clase de activo te permite tener este tipo de impacto o control. No tienes que decir cómo se desempeñaran las acciones o cuanto valen las materias primas. Demasiados factores externos, desde la política, a la guerra, a los ciclos económicos, todos tienen control sobre tus otras inversiones.

Pero en bienes raíces, puedes tomar acciones que reflejarán directamente en tus ganancias. Puedes hacer mejoras en la propiedad, aumentar la cantidad de metros cuadrados, ser creativo con el lote, y aumentar la eficiencia de las operaciones de la propiedad, todo lo que aumenta tu ROI.

¿Cuántas otras inversiones pueden decir eso? Si inviertes en una empresa, eso no significa que puedas comenzar a reorganizar sus operaciones comerciales para hacerla más rentable. No tienes poder para aumentar o disminuir el precio del petróleo para obtener mejores retornos.

Pero con bienes raíces, el poder está en tus manos. Y si bien puede ser una enorme responsabilidad, también simboliza la dulce libertad.

3) Con quién trabajas

Si inviertes en un negocio, o compras acciones de una empresa, ¿te llaman cada vez que deciden contratar a un nuevo empleado? ¡Por supuesto no!

Pero cuando inviertes en bienes raíces, la elección del inquilino es tuya. Puedes elegir si alquilas tu casa a un grupo de chicos universitarios o una pareja de novios recién casados.

También controlas con quién inviertes. Una de las mejores partes de las inversiones inmobiliarias es llegar a utilizar el dinero de otras personas (OPM) para comprar tu inversión. No tienes que financiar toda la inversión por ti mismo, sino que puedes acercarte a otros inversores para ayudarte a comprar la propiedad.

Si armas un buen trato, atraerás a un montón de inversionistas que querrán darte su dinero. La mejor parte es que puedes elegir con quien trabajas.

Encontrar y construir el equipo adecuado de inversionistas es vital para tu estrategia de inversión. Por eso es necesario trabajar con personas de confianza. No todas las inversiones te permiten esa elección. Las acciones y las elecciones de otras personas afectan tu dinero todo el tiempo. Las inversiones inmobiliarias son un área donde tienes opinión sobre la gente que rodea tu inversión.

Se libre

No hay muchas cosas en la vida en las que tengamos mucho control. El dinero no debe ser una de ellas. Si estás buscando recuperar el control de tus inversiones, podría ser momento de recurrir a los bienes raíces.

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

A principio de los ‘80s, vi a una linda rubia y quedé enamorado. Esa linda rubia era Kim. Empezamos a salir, y eventualmente nos casamos. Ella es el amor de mi vida, mi mejor amiga, y la razón por la que hoy tengo éxito. Con los años, nuestro matrimonio se ha vuelto más fuerte y mejor. Doy gracias a Dios por ella, todos los días.

Mucha gente nos ve a Kim y a mí y cree que somos felices porque somos ricos. La realidad es que cuando conocí a Kim, estaba en la ruina y con una deuda de un millón de dólares tras el fracaso de mi primer negocio de carteras de velcro. Afortunadamente, Kim se quedó conmigo, y sé que ella no está conmigo por mi dinero, y yo no estoy con ella por el suyo.

Por muchos años, Kim y yo luchamos financieramente. En ese sentido, no éramos diferentes a muchas parejas jóvenes. Mentiría si no dijera que fue estresante, pero trabajamos en equipo, perseveramos, y teníamos un plan. … Seguir leyendo »

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

¿Cómo se ve tu mañana financiero?

Cuando enseño en “cómo poner tu vida financiera en orden”, empiezo con pidiéndole a los alumnos que llenen sus estados financieros personales. Muchas veces se convierte en una experiencia que les cambia la vida. Los estados financieros son muy parecidos a los rayos X. Tanto los rayos X como los estados financieros te permiten ver lo que el ojo no puede ver sin su ayuda.

Luego de llenar sus estados financieros, es fácil ver quien tiene cáncer financiero y que está financieramente sano. Casi siempre, los que tienen cáncer financiero son los que tienen ideas de la era industrial.

La cultura de la era industrial … Seguir leyendo »

ExcelenciaPor Rita Tonelli

Un comentario en uno de mis posts, de un apreciado seguidor además, trajo este tema a mi conciente. Él habló de una expresión que –coincido- se va instalando en nuestro entorno con peligrosa velocidad: “Es lo que hay”. ¿La escuchaste? Quizás y aún en tono de broma hasta la dijiste: “Es lo que hay” (puedo ver los hombros alzándose al unísono con la voz).

Postulo que decir…y sentir “Es lo que hay” es la manera óptima de alejarse de la Excelencia.

¡Qué palabra grandilocuente! ¿Verdad?

¿Te cuento? A mí no me lo parece.

“Areté” decían los griegos mencionando a la excelencia pero la consideraban una aptitud. Creo que no es una aptitud sino una actitud y por ende, pasible de lograrse con el cultivo cuidadoso de nuestro hacer.

Y algunos griegos me apoyaban… … Seguir leyendo »

Kim KiyosakiPor Kim Kiyosaki

Si oigo una vez más a un asesor financiero decirles a sus clientes que «recorten sus gastos», puede que haga algo de lo que más tarde me arrepentiré. Personalmente, es un insulto para mí, y lo debería ser para ti también, si un «experto» financiero cree que somos tan inconscientes e ignorantes como para que la única forma de poder alcanzar la seguridad financiera sea mediante los recortes, reduciendo lo que gastamos y viviendo una vida con menos de lo que realmente queremos.

Ese es un consejo perezoso. Es un consejo seguro del llamado «asesor» porque suena lógico y no causará ninguna objeción por parte de otros asesores. Es perezoso porque el asesor no tiene que pensar.

Recortar vs. Gastar … Seguir leyendo »

ganadoresTodo el mundo quieres saber qué tienen aquellas personas extraordinarias; aquellos que consiguen resultados que nosotros también queremos conseguir.

Si uno observa, estudia y analiza, puede encontrar muchas pistas interesantes que son indicativas de lo que se debe y no debe hacer.

Te doy algunas pistas que a lo mejor te pueden ser útiles que yo he ido identificando a lo largo del camino:

1. Piensan en grande

Saben que no existen los límites, que lo único que existe son las limitaciones, y que esas limitaciones son simplemente limitaciones mentales.

Con disciplina, foco y paciencia, cualquier logro acaba materializándose.

2. Tienen una estrategia de salida

O dicho de otra manera, tienen un sentido claro de dirección. Saben lo que quieren y hacia dónde se dirigen.

Cuanto tienes claro lo que quieres todo es más fácil, porque uno puede concentrar todas las energías cien por cien a ese objetivo y también es más fácil desarrollar un plan. O vemos el final del camino (sabemos hacia dónde vamos) o nos dejamos llevar por los acontecimientos (a donde ellos quieran llevarnos).

3. Mentalidad de excelencia

Las chapuzas y el hacer las cosas para cumplir no forman parte de su filosofía de vida. Si hacen algo, buscan hacerlo de forma impecable, de tal manera que genere calidad; y la calidad es la mejor garantía de fidelidad de los clientes, de barrera de entrada para la competencia y de beneficios sostenibles.

Cuando eres excelente, la competencia se vuelve más irrelevante.

4. Aprendizaje continuo

Lo que tú ganas es el resultado de la persona en que te conviertes.

Tu nivel de ingresos sólo puede crecer hasta el nivel que crezcas tú. Aprende más para ganar más. Si quieres que te vaya mejor, tienes que pagar un precio mayor. No dejan nunca de estudiar, leer, acudir a seminarios, compartir experiencias… en definitiva, absorber.

5. Pasión por lo que hacen

¿Es posible ser bueno en algo con lo que no disfrutas? Difícil, ¿Verdad?

A todos nos gusta mucho algo; identifícalo, y luego, tangibilizalo en productos y servicios para poder venderlo. No renuncies a tu pasión, más bien profesionaliza tu pasión.

Por ejemplo, te gusta la marca personal: escribe libros, da conferencias, ofrece coaching personal y on line, da clases, seminarios, jornadas… Ya lo decía Steve Pavlina: «Es extremadamente duro competir con alguien que disfruta con lo que hace.»

6. Son expertos en algo

Ya sabes, a las personas brillantes les ofrecen oportunidades brillantes; a la gente normal oportunidades normales; y a la gente mala ninguna oportunidad.

Si quieres triunfar, haz algo mejor que el resto. Una sola cosa. Decide en qué quieres ser un referente e invierte todas las energías ahí, pon toda tu alma. Ya sabes: sé tan bueno en lo tuyo que los demás no puedan ignorarte.

7. Son productivos

Como decía Warren Buffett: «La diferencia entre la gente de éxito y la de mucho éxito, es que la de mucho éxito dice no a casi todo».

Productividad no es llenar la agenda a tope sino eliminar todo lo que no tiene que hacerse. Y aplican la regla del 80/20 que libera de trabajo y tensión de manera sorprendente.

8. Vocación de servicio

Para ganar mucho, sirve mucho. Cambia el chip de ‘cuánto gano’ al ‘cómo sirvo’.

Robert Kiyosaki, uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 7ª edición), lo expresa así: «La gente no es suficientemente rica porque no es suficientemente generosa».

Cuando te levantes por la mañana hazte esta pregunta: ¿Cómo puedo hacer mejor o más fácil la vida de la gente? Y luego actúa. Vocación de servicio es aportación de valor. Busca siempre cómo dar más calidad, precios más baratos, ofrecer algo que no se hace o hacerlo de otra manera o en un sitio sin cubrir.

9. Auto-responsabilidad

Ponte siempre bajo lupa: si tu vida no es como te gustaría que fuese hay algo que no sabes o no estás haciendo bien.

Las personas auto-responsables están orientadas a las soluciones; las no-auto-responsables están orientadas a las excusas. La mayoría de personas deja que su vida transcurra y sólo unos pocos deciden lo que les sucederá en la vida.

10. No viven pendientes de los demás

No están pendientes de lo que ganan o no ganan el resto. Y mucho menos, no tienen tiempo para criticar. Saben que el mundo es abundancia. Sólo se fijan en los demás para aprender cosas de ellos y adaptarlas a su negocio y a su vida. Están centrados en su perfeccionamiento personal y en su mejora.

11. Se elevan por encima de las críticas

Deciden lo que quieren, van a por ello, y pasan olímpicamente de los espectadores: de lo que dicen o no dicen.

La vida cambia para bien (y mucho) cuando uno se vuelve indiferente a las opiniones ajenas. Triunfar es estar dispuesto a no gustarle a alguna gente. Medio-cre es estar en el Medio. El éxito está en los extremos.

12. Se desafían continuamente

Adoptan una estrategia push. Saben que crecimiento personal y comodidad son incompatibles. Hacen de su estilo de vida el arte de practicar la comodidad. Se fijan retos anti-incomodidad semanales o diarios para aprender a estar cómodos en la incomodidad.

¿Quieres sentirte cómodo en la incomodidad? Cuando vayas a un evento, siéntate en primera fila; acostúmbrate a quejarte: cuando la comida esté fría, cuando te a tiendan mal; cómete la última loncha de jamón del plato sin preguntar; habla con desconocidos, haz esa llamada pendiente que tienes desde hace tanto tiempo… El éxito se mide por la cantidad de conversaciones difíciles que puedes mantener.

13. No van solos por la vida

Los equipos hacen mejores y más grandes a las personas. Si quieres triunfar, busca ayuda, colaboraciones, partners… siempre los mejores.

Lo decía Robin Sharma, también presente en Aprendiendo de los mejores: «Un sueño fantástico necesita un equipo brillante. O no se cumplirá».

Aprende de ellos y complementa tus debilidades para centrarte en tus fortalezas. El conocimiento no está sólo en las aulas (conocimiento explícito), sino también en las conversaciones informales (y en redes) que mantenemos a lo largo del día con gente interesante (conocimiento tácito).

14. Actitud adecuada

Saben interpretar todo lo que les ocurre (fracasos, críticas, rechazos…) de manera positiva y favorable para utilizarlo en beneficio propio. Saben que detrás de cualquier experiencia hay sabiduría si uno sabe digerirla oportunamente. Todo suma cuando uno le da el enfoque adecuado.

¿Qué entiendes por libertad financiera?

Podemos definir que la libertad financiera, es el punto en el cual, una persona puede disfrutar de su vida, sin tener que preocuparte por el tiempo ni el dinero.

Mejor dicho, mientras viajas con tu familia conociendo el mundo, tu dinero y tus negocios siguen en crecimiento.

¿Cómo llegar a cumplir este sueño? Aquí te damos 4 consejos prácticos y efectivos:

#1. Tener la mentalidad adecuada.

El principal factor por el cual aún no eres rico, es porque no tienes la mentalidad adecuada para hacerlo. Todos conocemos a muchas personas que sueñan con convertirse en millonarios. El problema es que sus posibilidades de ganar de una vez tal suma de dinero, son minúsculas.

Para obtener independencia financiera, no necesita millones, sino comprender que el dinero es un medio y no un fin. El dinero por dinero no tiene sentido, solo tiene interés por las necesidades que puede satisfacer y la libertad relativa que proporciona.

Para ser independiente, solo necesita la cantidad de dinero necesaria para satisfacer sus necesidades cómodamente, mientras que tiene la cantidad máxima de tiempo libre.

El dinero no cae del cielo, el éxito no debe nada al azar ni a la suerte. Deberá proporcionar, especialmente al principio, los esfuerzos para medir los resultados que desea. Si está listo para invertir, trabaje duro y, algunas veces, sacrifique en el presente para construir una vida mejor.

#2. Establece un plan a largo plazo.

Lograr la independencia financiera no se puede improvisar. El primer paso en este proceso es establecer una hoja de ruta y una estrategia para lograrlo.

Primero, haga sus cálculos para estimar la cantidad necesaria cada mes para cubrir sus necesidades y gastos, dependiendo del nivel de comodidad que busca. El registro de los objetivos ayuda a poner en práctica las acciones necesarias para lograrlos. Luego, defina en qué período de tiempo, siendo realista, planea lograr esta independencia. Finalmente, haga un balance de sus finanzas actuales para evaluar la brecha entre su situación actual y su objetivo. Ahora tienes la base para comenzar a desarrollar tu estrategia.

Su plan de batalla debe encontrar un equilibrio entre optimizar sus finanzas actuales y encontrar fuentes de ingresos nuevas y sostenibles.

#3. Construya múltiples fuentes de ingresos (activos).

La manera más efectiva y rápida de lograr independencia financiera es crear múltiples fuentes de ingresos. Estos ingresos funcionan debido a lo que se llama apalancamiento, es decir, hacer un esfuerzo una vez y obtener los beneficios varias veces.

El ingreso por medio de activos, tiene la ventaja de permitirle tiempo, que puede utilizar para desarrollar su inversión al principio, y luego disfrutar de la vida cuando haya alcanzado el nivel de confort deseado.

La forma ideal de garantizar su independencia es tener no una, sino varias fuentes de ingresos, cada una de las cuales le brinda el dinero que necesita. De esta manera, reduce la pérdida de ingresos sufrida si uno de ellos llega a fallarle. Con este sistema, también puede pagar una pequeña parte de su dinero en activos de riesgo y disfrutar de su alta rentabilidad, sin poner en peligro todo su capital.

Por lo tanto, diversifique sus ingresos tanto como pueda, permaneciendo en las áreas que controla, porque es importante entender a dónde va su dinero.

#4. Empiece a educarse financieramente.

La independencia financiera pasa por muchas actividades, ninguna puede improvisarse. Si es cierto que uno aprende de sus errores, también puede perder mucho tiempo y dinero. Aprender de la experiencia de otros es una estrategia mucho más rentable.

Para eso, solo una solución: la formación. La capacitación es una inversión de tiempo y dinero, pero se verá recompensada rápidamente. Obtendrá serenidad y eficiencia para lograr una independencia financiera más sostenible.

En resumen, la independencia financiera no debe nada al azar, ni a la suerte. Tampoco está reservado para una elite de privilegiados, sino que es accesible a quien realmente da los medios, mediante acciones concretas.

Este éxito requiere tener y seguir los siguientes principios:

• Eliminar primero las ideas preconcebidas y adoptar el estado mental apropiado para avanzar.

• Definir una estrategia de acuerdo a tus necesidades y objetivos.

• No limite sus esfuerzos, y persista cueste lo que cueste.

• Crear múltiples fuentes de ingresos (activos).

• Establecer metas progresivas y alcanzables.

• Entrenar antes de empezar a evitar errores.

finanzas personalesEn México hay una terrible falta de cultura de previsión. Recién discutía con un amigo quien me decía que no asegura su casa porque ¿Qué le podría pasar?

Muchas cosas: un accidente en la cocina podría generar un incendio. En mi adolescencia me tocó vivir el terremoto de 1985 en la Ciudad de México. Cerca de donde vivía se cayeron edificios completos y vi cómo gente de la noche a la mañana lo perdió todo.

La mayoría no tenía asegurada su casa y eso fue una gran tragedia. Durante años, gente vivió en casas de campaña en los terrenos donde antiguamente estaba el edificio que habitaban. Todo por falta de previsión.

Por eso es sumamente importante proteger no sólo lo que hemos logrado, sino lo que estamos construyendo. Porque en el mundo existen muchos riesgos de distinto tipo: simplemente al caminar, nos podemos resbalar. Eso en la enorme mayoría de los casos nos produce un pequeño raspón sin consecuencias, pero una mala caída puede llevarnos al hospital e incluso causarnos la muerte.

Algunos riesgos se pueden asegurar, otros no y, por lo tanto, requerimos de otros mecanismos que nos pueden ayudar, como un fondo para emergencias. La regla de dedo es: asegura aquello que sea poco probable, pero que si sucede te puede afectar severamente. Lo que es cotidiano, no tiene caso. O no hay un seguro, o no es un mecanismo eficiente.

Evalúe su situación

La clave en una estrategia de previsión y protección del patrimonio es, desde luego, la eficiencia. Por eso es importante hacer un análisis detallado, para saber cuál será el tratamiento de cada uno de los riesgos a los que nos enfrentamos. En términos generales, consiste en los siguientes pasos:

• Identificación de los riesgos. Esto es esencial, ya que si no los conocemos, difícilmente podremos protegernos contra ellos. Por ello, debemos tener especial cuidado en este punto, ya que es muy probable que, de manera inconsciente, olvidemos listar muchos que son trascendentes.

Por ejemplo: ¿cuántos de nosotros evaluamos la posibilidad de perder nuestro trabajo o de que se dispare la inflación? ¿Cuántos estaríamos preparados ante dicho escenario?

• Clasificación de los riesgos. Los factores esenciales para ello son:

a) Frecuencia. Probabilidad de que ocurra.
b) Severidad. Pérdida máxima que podría ocasionar la realización de dicho riesgo.

¿Cómo manejar el riesgo?

Una vez que hemos determinado los riesgos a los que nos enfrentamos, y sus características, podemos evaluar la forma como los vamos a manejar. Este proceso consta de tres pasos:

1. Eliminación de los riesgos. Casi siempre es imposible. Por ejemplo, si vendemos nuestro auto estamos eliminando el riesgo de que nos lo roben, pero quizá no sea la solución ideal en nuestro caso.

2. Prevención y control de riesgos. Cuando no es factible eliminar completamente un riesgo, ya que su realización no depende enteramente de nosotros, debemos hacer lo posible por prevenirlo o mantenerlo bajo nuestro control.

Por ejemplo, podemos comprar un sistema integral de seguridad para nuestro auto, con el fin de limitar la posibilidad de que se lo roben, o podemos tener un extintor en nuestro hogar que nos permita controlar un conato de incendio. Aunque estas medidas no pueden evitar que ocurra un siniestro, sí pueden reducir considerablemente su frecuencia.

3. Financiamiento de los riesgos. Después de haber efectuado el control de los riesgos, tenemos que tomar una decisión sobre aquellos que, no obstante su reducción, conservan su potencialidad de dañar nuestro patrimonio. Hay dos formas para financiarlos:

a) Retener el riesgo. Hay riesgos que no se pueden asegurar y otros que, si ocurren, no afectan de manera drástica nuestro patrimonio, por lo que podemos (o debemos) hacerles frente con nuestros propios recursos.

Ejemplos: El desempleo, o los gastos médicos menores (unos análisis o unas radiografías) o el deducible de nuestros seguros. La forma para prepararnos contra estos riesgos es contando con un fondo de emergencias que represente, como mínimo, entre tres y seis meses de nuestro gasto familiar corriente.

b) Transferir el riesgo, a través del seguro, contrato mediante el cual los cedemos a una aseguradora, quien los acepta a cambio del pago de una prima.

hábitosCuando Will Smith, uno de los actores más exitosos y mejor pagados de la televisión, le preguntaron la razón de su éxito profesional, la respuesta fue simple:

“Usted podrá ser más talentoso que yo, más inteligente, más sexy, o superior en nueve categorías diferentes; pero si nos ponen a competir en una cinta para correr, o te bajas tú primero, o muero dando el máximo de mi esfuerzo”.

Así como Will Smith, la ciencia ha comprobado que el éxito no depende sólo de nuestras habilidades o talentos, sino que nuestras disciplinas juegan un papel determinante para crear en nosotros personas exitosas.

Michal Stawicki, autor de varios libros que estudia la vida de personas exitosas, ha realizado una compilación de 6 hábitos que son común denominador entre las personas exitosas:

1. Autoanalizan.

Sabemos que los seres humanos no somos perfectos, pero poco tiempo dedicamos a analizar nuestras fortalezas y debilidades, y analizando qué podemos mejorar en el día a día. Es frecuente observar entre los exitosos tiempos de oración y meditación, que les permite analizarse con el fin de fortalecer sus debilidades y mismas fortalezas.

Asimismo, un diario o agenda es una herramienta comúnmente utilizada (por ejemplo, el emperador romano Marco Aurelio, o Napoleón Bonaparte eran frecuentes usuarios del diario), para la organización de sus ideas y el registro de momentos memorables en su vida.

2. Tienen hábitos saludables.

El entrenador motivacional Lukas Scwekendiek afirma que las personas exitosas saben que para encontrarse en los niveles más altos en su profesión, necesitan estar en los niveles más altos físicamente. En ese sentido, el hacer ejercicio por lo menos una hora al día, la buena alimentación, el sueño, son disciplinas evidentes entre los exitosos.

3. Crean rituales de adiestramiento.

No basta sólo con ser talentoso en nuestro desempeño profesional, sino de perfeccionar diariamente nuestras habilidades. Vemos que los exitosos son religiosos en sus rutinas diarias que los motivan a tener un día productivo, así como rutinas en sus trabajos o en cualquier lugar donde se encuentren.

4. Saben decir “NO”

El enfoque es necesario para lograr nuestras metas y evadir todo obstáculo que se interponga en nuestro camino. Sin embargo para varios les puede ser incómodo decir “no” a algún compromiso que nos ofrezcan.

Recordemos que decir “si” a algo, es decir “no” a otra cosa que eventualmente podría ser más importante.

5. Leen y se preparan continuamente

Varios exitosos consideran la lectura una rutina clave en sus vidas.

El multimillonario Warren Buffett afirma que 80% de su tiempo lo dedica a la lectura. El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, prometió leer un libro cada dos semanas. Elon Musk, el fundador de Tesla y SpaceX, afirmó haber aprendido de cohetes leyendo. Bill Gates, el hombre más rico del mundo, es conocido por ser un lector voraz.

6. Socializan con propósito

Los exitosos no desaprovechan la oportunidad para aumentar su network y red de contactos que les pueden ser útiles en cualquier momento. Asimismo, el relacionarse con otras personas les permite conocer de otras experiencias que eventualmente puede ser conocimiento vital para una ejecución exitosa de sus proyectos.

Para ese motivo, los exitosos buscan participar en clubes, programas de estudio, gremios, o alguna otra organización de interés particular que les permita socializar con sus colegas.

Salir adelantePor Angel Chernoff

De la Parte I

«El día más desperdiciado de todos es uno sin ninguna risa.» – E.E. Cummings

Esta mañana, casi un año después de una cirugía de espalda, uno de mis amigos más cercanos desde infancia finalmente dio sus primeros pasos sin ayuda. Su doctor dijo que debería poder estar de pie por completo en unos dos meses; sólo necesita reconstruir el músculo en sus piernas de nuevo. Cuando le pregunté a mi amigo qué era lo que más estaba deseando hacer cuando pueda estar de pie, me dijo, «Dar largos paseos con mi esposa

Su respuesta resonó profundamente en mí. Fue un fuerte recordatorio de que las cosas simples son a menudo las más importantes, y que a veces dejamos que pensamientos agobiantes y hábitos ineficaces se interpongan en nuestro camino a la felicidad y productividad.

Es por eso que es hora de dejar ir y olvidarse de…

Parte II y final

8. Todas esas cosas que están a la venta y que no necesitas.

Muchas personas compran cosas que no necesitan, con dinero que no tienen, para impresionar a personas que no conocen. No seas una de ellas. … Seguir leyendo »

«Los tiempos difíciles crean hombres fuertes. Los hombres fuertes crean buenos tiempos. Los buenos tiempos crean hombres débiles. Los hombres débiles crean tiempos difíciles.»

Esto fue mencionado por primera vez por Platón en la República y ha sido una verdad desde entonces. Pero hay una manera de romper este círculo interminable que comienza y termina con la responsabilidad personal y el crecimiento.

Cuando las personas rompen este ciclo, muestran las siguientes 5 características que los hacen imparables:

1. Conviértete en un líder de hombres

Es más fácil decirlo que hacerlo. Para convertirse en un líder de hombres, necesitas tener una fuerte convicción de un futuro que deseas. Los hombres siguen a hombres fuertes, no personas de mentalidad débil que no están seguras de las cosas de las que hablan.

Cuando crees en tus palabras y acciones y muestras esa característica sin pedir disculpas, los demás te verán como una persona segura de sí misma. Les mostrarás que puedes y los conducirás a un futuro brillante, elevándolos y empujándolos a un nivel más alto.

Un líder de hombres hace que las cosas sucedan y no hay obstáculos en el camino que puedan detenerlo ni a las personas que dirige. Esta característica me ayudó a unificar y dirigir mi oficina local a través de muchas dificultades y terminamos victoriosos al final. El camino fue difícil, pero la visión del futuro y la certeza de que triunfaríamos al final nos hicieron imparables en la búsqueda del éxito.

2. La mayor fortaleza proviene del dolor más profundo

Ser imparable significa mirar a los ojos de la muerte y el fracaso en sí mismo y darle la apariencia de “no puedes detenerme” mientras pasas por dificultades y desafíos.

La gran fuerza no proviene de evitar el dolor, proviene de lidiar con el dolor y de que nos golpee hasta el suelo. Esta es una lección que debemos tomar, y elevarnos más fuerte que nunca, devolviendo todo lo que se interpone en nuestro camino.

Un músculo crece cuando se rompe, una mariposa nace de un capullo duro y una persona crece solo cuando enfrenta grandes obstáculos. Recuerdo los momentos en que no tenía dinero para comprar comida y básicamente vivía del agua por días. Fue horrible, pero sobreviví y me hice más fuerte. Ahora saco fuerzas del dolor de no tener comida y me hace imparable, porque si puedes sobrevivir al hambre, ¿qué hay para detenerte?

“Los tiempos difíciles nunca duran, pero la gente fuerte si lo hace”. – Robert H. Schuller

3. Con gran responsabilidad viene gran poder

Hay cosas en la vida que no son culpa nuestra. El lugar donde naciste, la educación que tuviste, el dinero que obtuvieron tus padres, los hermanos que tienes o no tienes. Pero no importa de quién sea la culpa, si afecta tu vida, es tu responsabilidad.

Nací en un país devastado por la guerra y pasé los primeros años de mi infancia como refugiado. Avance rápido 20 años, y mi país tiene una tasa de desempleo juvenil del 65%. ¡Imagina eso!

Esas dos cosas solas son excusas más que suficientes para decir que no es mi culpa que estas cosas sucedan. Y es verdad, no es mi culpa, pero es seguro que es mi responsabilidad.

Al asumir la responsabilidad de cambiar mi situación y la de las personas que me rodean, obtengo poder para ayudar y marcar la diferencia. La mayor responsabilidad me da la mayor cantidad de energía, la que puedo usar para marcar la diferencia.

Siempre habrá una cantidad interminable de problemas y excusas en el mundo, y siempre tendremos la misma solución: asumir la responsabilidad. Cuanta más responsabilidad tengas, mayor será tu poder y más imparable te volverás.

4. Capacidad de replantear la realidad

No estés triste, sé feliz. Cuando llegas a una mesa de operaciones, puedes tener un 10% de probabilidades de morir o un 90% de posibilidades de vivir.

Shakespeare dijo hace mucho tiempo que nada es bueno o malo, pensar lo hace así. Y tenía razón, hay ciertos problemas en la vida que vienen como una bendición disfrazada y si podemos detectarlos cuando ocurren, pueden alterar la forma en que vivimos nuestras vidas.

Si te despiden hoy, puede significar un desastre para ti o puede ser un desencadenante para finalmente iniciar ese negocio con un amigo que siempre quisiste. Cuando los problemas te golpean en la cara y lo harán, la capacidad de ver el lado positivo en ellos y de replantearlos en tu beneficio será crucial.

Cuando la casa de Martin Luther King fue bombardeada, lo tomó como una oportunidad para mostrar a la gente su enfoque no violento hacia la solución de problemas.

Cuando Viktor Frankl fue encarcelado en Auschwitz, usó ese tiempo para encontrar su propósito en la vida y desarrollar logoterapia, una forma de ayudar a las personas a resolver problemas existenciales al encontrar su propósito en la vida. Los ejemplos de replanteamiento son infinitos y si internalizas esta característica, te volverá imparable.

“Los pensamientos son boomerangs, regresan con precisión a su fuente. Elije sabiamente cuáles arrojas”.

5. Piensas y actúas

Pensar y nunca actuar es filosofía de sillón; casi todos pueden hacerlo. Actuar y nunca pensar es un comportamiento imprudente: casi todos pueden hacerlo. Pero para ser verdaderamente imparable, necesitas ambos. Debes basar tus acciones en tus ideas y visiones del futuro y luego, debes ejecutarlas.

La mayoría de las personas en el mundo pertenecen a una u otra categoría, pero si puedes fusionar ambas en ti mismo, te volverás imparable. ¿Qué vas a hacer para ser imparable?

habitosLa etapa de los “veintitantos” se configura como una de las bases más importantes que determinarán sus costumbres y hábitos durante el resto de su vida, porque es aquella en la que logra una verdadera independencia de sus padres en todo sentido.

Las primeras lecciones sobre el trabajo, sobre el manejo de sus finanzas y sobre las relaciones personales; así como la definición de su personalidad y de sus gustos y pasiones, se desarrollan en esta época y, por eso mismo, es que es común escuchar que a esa edad se permite cometer errores, mientras usted está buscando su propia identidad.

Pero su educación y su interés por querer ser mejor también pueden tener una fuerte influencia. Y es por eso que muchos jóvenes buscan modelos a seguir y están en la búsqueda constante de adquirir habilidades y costumbres que los ayuden a alcanzar sus objetivos personales.

Así, aquí le dejamos una lista de esos nueve hábitos que realmente pueden tener un impacto en su vida adulta para llegar a ser una persona que se sienta feliz consigo mismo, su profesión, sus ganancias y lo que ha hecho o dejado de hacer:

1. Amar

Pero no del amor de pareja, ni de familia o por alguna pasión, sino el amor a sí mismo.

La auto-aceptación es la clave para el conocimiento y la explotación de sus habilidades al máximo. Así, cuando usted empieza a ver sus 20 como esa etapa en la que puede definir lo que le gusta, lo que no, lo que lo motiva a diario o lo que lo desmotiva, ya empieza a construir las herramientas básicas para su vida personal y profesional, lo que le permitirá tomar las decisiones adecuadas.

2. El atrevimiento

O simplemente el hecho de querer asumir riesgos, teniendo en cuenta que ahorita es cuando cuenta con las condiciones (quizás sin familia ni cuentas muy altas por pagar) para poder atreverse a experimentar nuevos rumbos. Esto tiene que ver con el arriesgarse a renunciar a su actual trabajo que no lo tiene tan feliz o de emprender un negocio que toda la vida ha querido. En Business Insider plantean un ejercicio de Tim Ferriss para decidir tomar riesgos:

a) Doble un pedazo de papel en tres columnas.

b) En la primera columna, anote todas las cosas que podrían salir mal si su intento falla. Piense en las cosas más terribles posibles.

c) En la segunda columna, determine maneras que usted puede mitigar la posibilidad de que cada una de esas malas consecuencias del suceso.

d) En la tercera columna, pensar en cómo le recuperarse de cada uno de los escenarios que imaginaba y escribió en la primera columna.

3. Dar

Sí, sin esperar nada a cambio. Aunque suene y se lea un poco utópico, pero cuando usted empieza a desprenderse en su vida personal y laboral que todo lo que hace tiene que tener una retribución de algún tipo, se quitará cargas emocionales muy grandes de encima. Esto es para que lo considere no sólo a nivel financiero, sino también profesional.

Una de las quejas más comunes que se escuchan entre las charlas de oficina es “yo esperé que…”, “yo creía que…”, “me imaginaba que él/ella haría…”; todo siempre confiando en que las cosas se den por causa y efecto.

4. Con los mejores

Una vez usted ya ha logrado definir su carrera y comprender hacia dónde se quiere especializar, tiene que empezar a aplicar la estrategia de trabajar con las personas con las que realmente siente que puede aprender y pueden llevarlo a crecer personal y profesionalmente.

Más allá del networking, esto es empezar a definir también parte de su personalidad: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Deben ser relaciones de amistad sinceras, de apoyo mutuo y que se basen en la lealtad, más no en las apariencias ni en los beneficios que pueda llegar a tener el estar junto a alguien.

5. Sobre las metas

La actitud de “vivir el presente” de vez en cuando es buena y saludable, pero cuando se trata de dinero, lo más sabio que puede hacer es planear cómo quiere verse en el futuro y considerar la cantidad de dinero necesaria para llegar a ello. Esto hace que usted también empiece a organizar sus finanzas y hacer del presupuesto su mejor aliado para la administración del dinero.

Incluso, aunque es bueno que piense cómo quiere verse en 20 años, empiece por algo más de corto plazo, como “a dónde quiero estar viajando las próximas vacaciones”, lo que le ayudará a planear y organizar todo con el fin de lograr esas pequeñas satisfacciones.

6. Defiéndase

Esto también es parte del auto-conocimiento que debe tener de usted mismo. En ello, aprender a decir no se convierte en una parte esencial para vivir la vida que usted se merece.

Considere qué comportamiento, palabras, sentimientos o situaciones definitivamente no tolera, estableciendo esos límites en los que va a permitir que los demás vulneren o traspasen. No se permita actuar por miedo o por obligación porque, al fin y al cabo, es usted quien conduce su propia vida. Manténgase fiel a sus valores, principios y pasiones.

7. No deje de aprender

La mejor inversión que usted puede hacer es en usted mismo, en su formación y en lo que le gusta hacer.

Recuerde bien que “a usted le pueden quitar todo, menos la educación” –como dirían los padres y, aprender a valorar esa herramienta, hace que usted tenga una ventaja competitiva y profesional por encima de las demás personas.

Haga de su carrera algo enriquecedor, que le guste, que le dedique tiempo y que esté en constante actualización con la adquisición de conocimientos que le da una ventaja.

8. Sobre su salud

Muchos creen que el verdadero éxito radica en trabajar mucho y de forma constante, ignorando que el cuerpo es la principal herramienta que tendrán que usar para generar el dinero que quieren tener. Entonces, empiezan a descuidar lo básico, desde la alimentación hasta las rutinarias visitas al médico, lo que puede desencadenar enfermedades graves y, con ello, incapacidades permanentes que lo alejarán de sus metas.

El deporte, la buena alimentación y conocer los límites de su cuerpo es algo que también tiene que hacer parte de ese auto-conocimiento que tiene que aprender a desarrollar.

9. DIY

“Do it yourself” o “hágalo usted mismo”, es una de las tendencias más comunes en esta era, para ahorrar.

Pero cuando usted empieza a hacer de esto un hábito, no sólo se formará como una persona autosuficiente, con una tasa de ahorro mayor, sino también con la capacidad de asumir nuevos retos sin tener miedo. Desde el mismo hecho de cocinar su propio almuerzo hasta intentar hacer las reparaciones básicas del hogar.

mal díaDe la parte I

Las personas y las circunstancias de vez en cuando te derrumbarán. Pero si mantienes tu mente enfocada, tu corazón abierto al amor, y continúas poniendo un pie delante del otro, podrás recuperar las piezas, reconstruir y volver mucho más fuerte y más feliz de lo que nunca hubiera podido ser de otra manera…

Parte II y final

4. Usar tu positividad, en vez de dejar que la negatividad te use a ti.

Puede que no haya ninguna razón obvia para ser positivo hoy, pero no necesitas una razón. Ser positivo es una estrategia, no una respuesta. El momento más poderoso para ser positivo es precisamente cuando nada a tu alrededor es positivo.

La felicidad no es la ausencia de problemas, es la capacidad de lidiar con ellos. Sé conciente de tu propia fuerza interior y positividad. Está a cargo de cómo reaccionas ante las personas y los acontecimientos de tu vida. Puedes, o darle poder a la negatividad sobre tu vida, o elegir ser positivo y enfocarte en las grandes cosas que son verdaderamente importantes para ti. Así que habla sobre tus bendiciones más de lo que hablas sobre tus problemas, hoy.

En otras palabras, no esperes por una razón para ser positivo. Elige ser positivo sobre tu situación, sobre tus posibilidades, y sobre lo que puedes hacer para avanzar desde aquí. En vez de buscar razones para ser positivos, busca maneras de expresar tu visión positiva. Trabaja para hacer que tu vida resuene con esa visión, y disfruta de todos los resultados gratificantes que creaste.

5. Enfocarte en hacer pequeñas correcciones.

No construyas montañas en tu cabeza. No trates de conquistarlo todo a la vez. Cuando buscas la gratificación inmediata (soluciones grandes y rápidas) haces a la vida innecesariamente dolorosa y frustrante. Cuando en vez de eso eliges tratar cada momento como una oportunidad para hacer una pequeña y positiva inversión en ti, las recompensas aparecen naturalmente.

Cuando todo está roto, es fácil encontrar un montón de cosas pequeñas que puedes arreglar. Cuando nada parece ir bien, incluso el esfuerzo positivo más fundamental puede hacer una diferencia significativa. Los tiempos de grandes adversidades son también momentos de grandes oportunidades. Cuando hay problemas en todas las direcciones, también hay un gran valor que espera ser creado. Cuando todo va bien, es fácil dejarse seducir por una rutina de complacencia. Es fácil olvidar lo increíblemente capaz que puedes ser. Elige perseverar haciendo pequeñas correcciones todos los días. Son estos pequeños retoques los que te llevarán desde donde estás hasta donde quieres llegar en el largo plazo.

Pequeños pasos, pequeños saltos y pequeñas correcciones (muy pequeños cambios repetitivos) todos los días te llevarán allí, en las buenas y en las malas.

6. Busca algo pequeño para apreciar.

Puede que no tengas lo que quieres, y puede que estés lastimado, pero sigues tienen más que suficiente para apreciar ahora mismo. Epicuro dijo una vez: «No eches a perder lo que tienes al desear lo que no tienes; recuerda que lo que tienes ahora una vez fue una de las cosas que esperabas tener.» Medita sobre esta cita cuando la vida te parezca injusta.

Recuerda que ser positivo en una situación negativa no es ser ingenuo; es una señal de liderazgo y fortaleza. Lo estás haciendo bien cuando tienes mucho porqué llorar y quejarte, pero prefieres sonreír y apreciar tu vida en su lugar. Así que no reces por grandes milagros y olvides dar gracias por los ordinarios, simples, y sin embargo no tan pequeños regalos en tu vida. Puede parecer extraño sentirte agradecido por esos acontecimientos de tu vida que parecen ser normales, sin embargo, es precisamente por estar agradecido que puedes transformar lo ordinario en extraordinario.

Piensa en esto: ¿Qué pasaría si mañana te despertaras sólo con las cosas por las que agradeciste hoy?

Piensa en toda la belleza que aún permanece a tu alrededor, nótalas y sonríe.

Al final del día, no es la felicidad lo que nos hace ser agradecidos, sino es el ser agradecido lo que nos hace ser felices. Mostrar aprecio por las cosas buenas que tienes es la actividad más poderosa para impulsar felicidad que hay.

7. Date la atención extra que necesitas y mereces.

Resistir y hacer caso omiso de tus propios sentimientos y emociones no te sirve de nada. Esto lleva al estrés, a la enfermedad, confusión, relaciones rotas, ataques de ira y episodios de profunda y oscura depresión. Cualquiera que haya experimentado cualquiera de las cosas anteriores sabe que estos estados de ánimo son horriblemente enfermizos… y cuando tienes el hábito de auto-abandonarte, es casi imposible escapar.

Tienes que admitir que, en cierta medida, gastaste demasiado de tu vida tratando de reducirte a ti mismo. Tratando de ser más pequeño. Callado. Menos sensitivo. Menos obstinado. Menos necesitado. Menos TÚ. Porque no querías ser demasiado y alejar a los demás. Querías encajar. Querías agradarle a las personas. Querías dar una buena impresión. Querías ser querido.

Así que durante años, te sacrificaste para poder hacer felices a los demás. Y durante años, sufriste.

Pero estás cansado de sufrir, y de reducirte. ¿Verdad? ¡Bien!

No es tu trabajo cambiar quien eres para convertirte en la idea de otra persona de lo que es ser un ser humano que valga la pena. Tú vales la pena. No porque otros piensen que lo vales, sino porque está respirando tu propio aire, y por lo tanto importas. Tus pensamientos importan. Tus sentimientos importan. Tu voz importa. Y con o sin la aprobación o el permiso de nadie, debes ser quien eres y vivir tu verdad. Incluso si hace que las personas giren sus cabezas. Incluso si los hace sentirse incómodos. Incluso si deciden irse.

Niégate a reducirte. Elige ocupar mucho espacio en tu propia vida. Elige darte permiso de satisfacer tus propias necesidades. Elige respetar tus sentimientos y emociones. Elige hacer de tu cuidado una prioridad…

Elígete a ti mismo!

Positivismo¿Los pensamientos son la base para alcanzar el éxito? Desde luego que si.

¿Por qué hay algunas personas que parece que lo tienen todo para alcanzar el éxito y no lo tienen? Hay otras personas con menos recursos o menos conocimientos que con el paso del tiempo han crecido y destacado y con una mejor calidad de vida. La pregunta es… ¿donde esta la diferencia? Que hace que unos tengan más exito que otros… La diferencia está en nuestros pensamientos y en nuestra mentalidad.

Una mentalidad positiva, el percibirse positivo, nos da las herramientas para conseguir todo lo que queramos. … Seguir leyendo »

tener¿Por qué no tenemos el trabajo, las relaciones y el dinero que queremos para disfrutar de nuestras vidas?

¿Qué o quién nos lo impide?

Llevo muchos años haciéndome una y otra vez estas mismas preguntas y he conseguido encontrar la respuesta. Hoy la voy a compartir contigo.

Mi propia vida ha sido mi mejor maestra, y mi divorcio (en 2009) fue el detonante que me llevó a conectar por fin conmigo misma, con mi verdadera esencia.

Mi vida fue un infierno durante muchos años, hasta que decidí cambiar las cosas y vivir a mi manera. Lo dejé todo y empecé desde cero una nueva aventura, en búsqueda de mi camino y de mi propósito en este mundo.

Esa experiencia marcó en mí un antes y un después. Tomé las riendas de mi vida y le di la vuelta como a un calcetín.

Hoy, mirando atrás, me doy cuenta de que, hasta los 36 años, lo único que me ha impedido ser feliz y disfrutar de mi vida, han sido mis propias creencias.

Y en este artículo te voy a contar una de mis experiencias más impactantes y que supuso el principio de mi camino hacia la persona que soy hoy: un ser humano libre, feliz, humilde y abundante.

Hace 7 años, mientras estaba en una conferencia sobre el desarrollo personal, experimenté algo especial y al mismo tiempo algo muy diferente de todo lo que había experimentado hasta ese momento.

Estaba sentada en mi silla, en una sala enorme, con más de 300 personas, y mientras escuchaba la conferencia, estaba pensando en mi vida y en las cosas que quería y que no tenía: una familia feliz, un negocio próspero, dinero en abundancia y una vida plena y auténtica.

Y en ese mismo instante, me di cuenta de que para cada fracaso de mi vida encontraba una explicación muy válida; es decir, me empeñaba en tener razón.

Recuerdo ese momento como si hubiera pasado ayer.

Al final de la presentación, nos invitaron a inscribirnos en un entrenamiento de 3 días que prometía ser muy interesante y que (según el líder que daba la conferencia) cambiaría nuestras vidas.

Yo quería participar, pero al mismo tiempo sentía una resistencia brutal al cambio. De pronto, el líder dijo lo siguiente:

“Si ves algo posible para ti y para tu vida y deseas participar en el curso, pero sientes que algo te detiene, mira lo que te detiene a inscribirte, escucha que te dice —la voz de tu cabeza— y descubrirás lo que te impide que tengas lo que deseas en tu vida.”

Me quede en silencio, en un intento de escuchar mi voz interior, pero no escuché nada. No vi nada.

Estaba en el peor momento de mi vida (en pleno divorcio) y necesitaba desesperadamente “ver” lo que me detenía inscribirme al curso, porque en realidad quería descubrir lo que me frenaba en mi vida, lo que me impedía vivir la vida de mis sueños.

Así que me quedé allí, esperando poder oír la voz de mi cabeza, esa voz que nos habla a todos sin parar, esa voz que nos dice en cada momento lo que podemos hacer o no, según nuestra programación y según nuestras creencias.

Sé que puede sonar extraño, pero en realidad todos hablamos con nosotros mismos, conscientemente o inconscientemente. Mantenemos conversaciones con nosotros mismos de manera permanente. No hablamos en voz alta, pero los pensamientos no cesan nunca.

Esa voz nos indica lo que decimos y lo que podemos hacer, lo que somos, de dónde venimos y a dónde vamos.

Y seguramente te preguntarás, ¿de dónde viene esa voz, de donde vienen esos pensamientos?

Los grandes psicólogos dicen que nuestras opiniones sobre nosotros mismos y sobre la vida no son nuestras, sino que son creencias asumidas desde que somos niños y que hemos escuchado de la gente importante de nuestro entorno.

Por ejemplo, si tu madre o tu profesor te han repetido suficientes veces que no haces bien las cosas, has llegado a creértelo y a decírtelo a ti mismo.

Cuando llegas a la edad adulta, sigues actuando de esa manera, sin ser consciente del condicionamiento de tus pensamientos.

Desafortunadamente no nos damos cuenta de estas cosas que nos limitan la vida.

Pero, una vez que has aceptado que solo son creencias heredadas, se despeja el extraordinario camino que tienes por delante. Por eso, te recomiendo que identifiques las creencias que tienes sobre ti mismo, qué impacto ejercen sobre ti y sobre tu vida y, lo más importante, cómo se pueden cambiar.

¿Cómo podemos identificar esas creencias limitantes?

El objetivo es que reconozcas cuál es tu reacción en ciertas situaciones.

Por ejemplo…

No estás satisfecho con tu trabajo, pero no haces nada para cambiar la situación.

En el momento en el que te das cuenta de ello, puedes analizar esas conversaciones internas que mantienes contigo mismo.

Y tus conversaciones internas (dialogo interno) podrían ser estas:

“No me siento bien en este trabajo y el dinero que gano no es suficientes, así que quiero otro trabajo”.

Sí, pero ¿cómo sé que encontraré uno mejor?

Bueno, podría intentarlo.

Pero tú, ¿en qué mundo vives? Estamos en crisis económica. Además, ¿tú no te acuerdas de lo difícil que fue conseguir este trabajo?

¿Quieres pasar de nuevo por esa situación?

¿Quién sabe si serás capaz de enfrentarte a los nuevos retos?

¿Y si no eres capaz de manejar la situación?, ¿y si te despiden?

¿Qué harás? Te quedarás sin trabajo y sin ingresos. No te puedes permitir arriesgarte. Mejor quédate donde estás”.

Y de este modo, renuncias a la idea de encontrar un mejor trabajo.

Esta es la voz interior o tú dialogo interno.

¿Te resulta familiar?

Pues este no es ni siquiera un diálogo muy destructivo. Puede ser mucho peor.

Después de explorar cuál es tu mecanismo para tomar decisiones (o, mejor dicho, para no hacer nada) y no cambiar nada en tu vida, te puedes hacer una idea de lo que te dices a ti mismo y de cómo te auto-saboteas.

En ese momento, para y recuerda quién te dijo esas cosas sobre ti (padres, abuelos, profesores, compañeros) y de dónde proceden.

Cuando tomes conciencia de que es solo una opinión de alguien, podrás liberarte de ella.

A continuación, vamos a ver cuál es el impacto que tienen esas creencias limitantes sobre ti.

Imagínate que tienes a tu lado a una “persona” (creencias limitantes) muy negativa, que constantemente crea escenarios críticos y negativos.

Y esa persona está contigo por todas partes, en tu casa, en tu trabajo, de vacaciones, cuando comes, cuando te duchas, etc.

Todo lo que hace es limitarse a repetirte constantemente, cada vez que quieres hacer algo, por qué no podrás conseguirlo.

Incluso por la noche, cuando intentas dormir, te recuerda lo que no has hecho bien durante el día, y además te convence de que no vale la pena que te esfuerces, porque vas a fracasar y nunca llegarás a cumplir tus sueños. ¡Que es imposible!

Puede sonar exagerado, pero por desgracia no lo es. La mayoría de nosotros tenemos una voz interior muy crítica.

Y con el tiempo, esa voz interior será cada vez más fuerte y nos quitará toda la energía, la fuerza y la alegría de vivir.

La buena noticia es que ¡podemos liberarnos de ella!

Para ello, el primer paso es identificar y reconocer lo que nos dice esa voz interior. Pero no es tarea fácil, porque desde pequeños nos han enseñado a identificarnos con esa voz, con esas creencias y a creer todo lo que nos dice.

Sin embargo, en el momento en el que identificamos esa voz y reconocemos que solo es una creencia heredada, recuperamos el poder y la claridad parar emprender un verdadero cambio en nuestras vidas.

Liberarte de tus creencias limitantes, de esa voz interior tan crítica, es lo más importante que puedes hacer para mejorar tu bienestar, iniciar una vida abundante y generosa, asumir la responsabilidad de tu vida y cumplir tus sueños más profundos.

Así que dejar de culpar a otros, o al destino, o a la vida misma, y empieza a identificar lo que te limita cada vez que te frenas cuando visualizas una meta en tu mente. No es un camino fácil, lo sé por propia experiencia, pero será el principio de un camino lleno de oportunidades y de resultados asombrosos.

¿Cuáles son las creencias limitantes que te impiden avanzar y vivir una vida plena y feliz? Te espero en los comentarios.

Super ExitososEstoy seguro de que estás de acuerdo con que las personas en el fondo somos iguales. La mayoría de nosotros nos preocupamos profundamente por nuestras familias. Todos queremos ser felices, estar saludables y seguros. Ese es el caso no importa la cantidad de dinero que tengas dentro de tu almohada.

Pero los ricos piensan diferente. Es inconfundible e innegable. Trabajé con los ricos y no tan ricos durante 30 años. Vi cómo los adinerados piensan a su manera y cómo esa variación los hace y los mantiene ricos.

La buena noticia es que cualquiera puede copiar «la forma de pensar de los ricos» y llegar a lo alto. Entonces, ¿Cómo piensan los ricos?

1. Los ricos saben que no lo saben todo.

Las personas que hacen un montón de dinero y lo conservan entienden que ellos no tienen todas las respuestas. Como resultado, siempre están buscando nuevas y mejores formas de hacer las cosas. Se rodean de personas que les ofrecen enfoques diferentes. Tienen mentores y socios a lo que rendirles cuentas. Están dispuestos a considerar las ideas que entran en conflicto con su actual forma de hacer las cosas. Si el nuevo enfoque es mejor, lo adoptan. Su ego no se interpone con su intelecto. Cuando se equivocan, no pelean ni lo toman como algo personal.

Esto contrasta con las personas que creen que se las saben todas. Sus mentes les dicen que han dominado la vida. Como resultado, no pueden aprender nada. Peor aún, no ven cuando el universo les dice que «no». Se adhieren a su anticuado enfoque y por lo general son atropellados por la realidad.

2. Los ricos hacen las preguntas correctas.

No tienes que ser un genio para hacer las preguntas correctas. Simplemente no tienes que ser perezoso. Eso es porque necesitas trabajar para obtener todas las respuestas, a las muchas preguntas que tienes que hacer para poder entender realmente una situación dada. Es mucho más rápido y más fácil hacer un par de preguntas irrelevantes y esforzarte por avanzar, que sentarte y hacer todas las preguntas realmente importantes.

Digamos que estás pensando en una decisión importante. Un enfoque rápido podría ser la de considerar algunas cuestiones superficiales que simplemente refuerzan tus nociones preconcebidas. Sin embargo, el enfoque de «el modo de pensar de los ricos» incluiría preguntas tan difíciles como:

• ¿Qué es lo que realmente queremos?
• ¿Por qué lo queremos?
• ¿Cuáles son las alternativas?
• ¿Cuáles son los pros y los contras de cada enfoque?
• ¿Cuando queremos tener esto en su lugar?
• ¿Por qué?
• ¿Hay otra manera de alcanzar nuestras metas sin hacer esto o a un costo menor?
• ¿Qué pasa si hacemos esto?
• ¿Qué pasa si no hacemos esto?
• ¿Qué otras preguntas nos hemos olvidado preguntar?

Puedes ver qué el método es más complicado, pero conduce a mejores resultados. Las personas ricas no tienen miedo de hacer las preguntas correctas y luego hacer lo que sea necesario para obtener las respuestas.

3. Los ricos están dispuestos a trabajar.

Las personas que se quedan atascadas a menudo se dan por vencido antes de que llegue el milagro. Las personas que usan «el modo de pensar de los ricos» ven los obstáculos, por supuesto (porque hacen las preguntas correctas), pero están dispuestos a trabajar duro para superarlos.

4. Los ricos tienen paciencia.

Las metas que valen la pena toman tiempo para ser logradas. Los ricos entienden esto y se mantienen en el camino. Otras personas se sienten frustradas cuando no obtienen resultados inmediatos y abandonan. Por desgracia, las personas que hacen eso quedan atrapadas en un empezar perpetuo porque siempre están empezando algo nuevo y nunca llegan a ver los frutos de su trabajo.

5. Las personas ricas se auto-corrigen

Este punto nos lleva de nuevo a la cuestión de hacer las preguntas correctas. Las personas eficaces continuamente se preguntan si sus acciones los están acercando o alejando de sus metas. Si descubren que están a la deriva, corrigen el curso y se ponen de nuevo en marcha. Las personas menos eficaces raramente se auto-evalúan. Como resultado tienden a ser improductivos.

6. Los ricos elogian a los demás y son tacaños con sus críticas.

Las personas pequeñas saltan ante la oportunidad de criticar. Les encanta encontrar defectos en los demás y no pueden esperar para señalar esos defectos. Disfrutan rebajando a otros. Por supuesto que hay personas con dinero que son malvados y desagradables. Pero no son realmente ricos ya que por lo general están solos y son miserables.

Las personas ricas, las personas verdaderamente ricas, hacen justo lo contrario. Ellos aprovechan cualquier oportunidad que tengan para alabar a los demás y siempre trabajan duro para suavizar cualquier comentario negativo. Eso mantiene alianzas fuertes, construye equipos y motivación. Excita los demás y saca lo mejor de ellos. Todo el mundo gana.

7. Los ricos ponen primero a los demás.

Napoleón Hill entrevistó a las personas más ricas de los Estados Unidos hace unos 90 años. Descubrió que casi sin excepción, los ricos se enfocan en ayudar a los demás a obtener lo que quieren. Fue ese singular y fanático enfoque en el cliente lo que hizo que estos hombres y mujeres sean exitosos.

Cuando las personas sólo hacen su trabajo por dinero, por lo general llevan vidas pobres. Encuentra una manera de ganar dinero ayudando a otras personas a conseguir lo que quieren, y tendrás más negocio del que puedas manejar. Si trabajas para otra persona. La forma más rápida para ser promovido es seguir la regla de Siempre Estar Ayudando!

Si estás buscando una palabra para resumir cómo piensan los ricos, esa sería humildad. Una persona verdaderamente humilde hace preguntas, está al servicio, trata a los demás con dignidad, mantiene su ojo en la bola, tiene paciencia y está dispuesto a trabajar. Por encima de todo, una persona humilde se valora a sí misma y al resto de los seres humanos por igual. Respeta sus propios dones y los de los demás. Como resultado, está abierto a lo máximo que esta vida tiene para ofrecer.

LamentosPor Marc Chernoff

De la parte I

Esta mañana, como lo hizo todas las mañanas durante la última década, mi abuelo de 86 años, recogió una flor fresca en su paseo mañanero y se la llevó a mi abuela. Esta mañana decidí ir con él a verla. Y mientras colocaba la flor en su tumba, me miró y dijo: «Desearía haberle dado una flor fresca cada mañana cuando estaba viva. Eso le habría encantado.»

Como podrás imaginar, sus palabras tocaron una fibra sensible en mí. Casi de inmediato comencé a pensar en todo y todos los que me importan, y en lo que no quiero tener que lamentar dentro de 40 años cuando esté en la cúspide de mis 80 años.

…Sentí como casi todos los aspectos de mi vida estuvieran parpadeando ante mis ojos. Y tan pronto como llegué a casa, empecé a anotar todo lo que me había venido a la mente. Cuando terminé, le leí la lista a Angel. Ella asintió con la cabeza hasta que llegué al final, y entonces dijo: «No podría estar más de acuerdo. No creo que nadie quiera tener que lamentarse por ninguna de esas cosas cuando sean mayores.» Tal vez tú también estés de acuerdo…

Parte II y final:

21. No apreciar lo que tienes cuando lo tienes. – A menudo olvidamos que la felicidad no llega como resultado de obtener algo que no tenemos, sino de apreciar profundamente lo que tenemos. No, no siempre vas a obtener exactamente lo que quieres. Pero recuerda esto: Hay un montón de personas que nunca tendrán lo que tienes ahora.

22. Descuidar tu salud. – Tu cuerpo es el único lugar en el que realmente siempre vivirás. Si tienes la suerte de tener un cuerpo que está bien de salud, sé lo suficientemente sabio como para mantenerlo así. … Seguir leyendo »

Zugoi BlogSi aún no tienes un plan para el año, podrías tener problemas.

Por suerte para ti, ya hicimos un plan para ti. Debajo tienes una guía de 31 días para comenzar un año saludable, rico y feliz. Cada día va acompañado de una tarea, junto con una explicación rápida de por qué es importante.

Sigue leyendo para descubrir cómo prepararte para el éxito.

Día 1: Pregúntate: ¿qué es lo que quiero que ya tengo? ¿qué más, en todo caso, realmente deseo?

Katherine Schafler, psicoterapeuta de Nueva York, escribió sobre la » trampa de la ambición » en un post para Thrive Global. Es la tendencia de conseguir todo lo que queremos para hacernos infelices.

«Cuanto más consciente seas de ti, más fácil te será distinguir entre lo que te gusta y lo que realmente quieres adquirir», escribe. «Pero, ¿Cómo hacemos esa distinción?

Como seres humanos, estamos tan acostumbrados a querer más de modo predeterminado. Más comida, más dinero, más amigos, más sexo, más cosas, más tiempo, más atención. Entonces, ¿Cómo empezamos a querer menos?»

Comienza con las preguntas planteadas anteriormente.

Día 2: Deja de presionar el botón snooze (posponer).

Puedes sentir como que presionar el botón snooze por las mañanas te dan un poco de descanso extra para comenzar el día, pero la verdad es que te hace más daño que bien.

Eso es porque cuando despiertas, tu sistema endocrino comienza a liberar hormonas de alerta para prepararte para el día. Volviendo a dormir, estás ralentizando este proceso. Además, nueve minutos no le dan tiempo a tu cuerpo para obtener el sueño reparador y profundo que necesitas.

Día 3: Comienza a hacer un seguimiento de tu patrimonio neto.

Una de las maneras más fáciles de realizar un seguimiento de tu progreso financiero es supervisar tu patrimonio neto: Todo lo que posees menos todo lo que debes.

Como la planificadora financiera en Nueva York , Lauren Lyons Cole, de Business Insider dice, una de las primeras tareas que le pide a sus clientes es que completen sus estados financieros actual, una descripción general de cada aspecto de su situación financiera, incluidos los saldos de sus cuentas. Una vez que puedes ver todo tu dinero en un solo lugar, puedes comenzar a determinar qué quieres hacer con él.

Bonus: Organizarse libera espacio de tu cerebro para no tener que pensar tanto en el dinero.

Día 4: Habla con tu jefe acerca de tus ambiciones profesionales.

Está en ti decirle a tu jefe que quieres un ascenso o un aumento salarial.

No es necesariamente una conversación fácil, pero es clave, según Toni Thompson, vicepresidente de personas y talento en The Muse. Thompson le dijo a Business Insider, «Hablen sobre lo que quieren con sus jefes. Asegúrense de que ellos sepan qué salario deseas y el título que deseas o que deseas más oportunidades».

Si bien es posible que tu jefe no pueda darte lo que deseas de inmediato, al menos pueden comenzar a ayudarte a llegar allí.

Día 5: Revisa tu LinkedIn.

Business Insider habló con Hari Srinivasan, jefe de productos de identidad en LinkedIn, quien estuvo a cargo del rediseño de la experiencia de usuario de LinkedIn a principios del 2017. Srinivasan compartió algunos consejos para crear un perfil asesino como:

• Completar tu resumen.
• Compartir historias y publicaciones de blogs que interesen a tu audiencia.
• Destaca al menos cinco habilidades relevantes para tu role e industria.

Día 6: Utiliza un cálculo simple para calcular cuánto debes ahorrar antes de poder jubilarse.

Si los viajes a la playa del sábado y los juegos de golf hacen que sueñes con irte de tu trabajo para siempre, hay una manera simple de calcular cuánto necesitas ahorrar para que eso suceda:

Tus ingresos de jubilación deseados ÷ 4% = Cuánto dinero necesitas para retirarte.

Por ejemplo, si tu salario de jubilación perfecto es de $ 80,000, divídelo por un 4% y obtendrás $ 2,000,000. Ese es tu número mágico para la jubilación, y puedes dejar de hacerlo tan pronto como el saldo de tu cuenta lo alcance; incluso si solo tienes 28 años.

Día 7: Toma un domingo para hacer un ‘trabajo falso’ y ser más productivo durante la semana laboral.

Un «trabajo falso » es un término inventado para la correspondencia por email, la programación de llamadas telefónicas y la organización de listas de tareas, es decir, las cosas que cualquier profesional moderno tiene que hacer para seguir trabajando, pero que rara vez producen un resultado inmediato o tangible.

Es importante, pero no requiere tanta energía ni concentración, por lo que puedes hacerlo fácilmente desde una cafetería o mientras descansas en pijama.

Si te enfocas en los grandes proyectos de lunes a viernes y ahorras trabajos falsos para los domingos, no tendrás que preocuparte por intentar y por no poder alternar entre los dos diariamente.

 

 

 

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