Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

gratitudDieciséis citas que me han ayudado a poner en perspectiva el poder y la importancia de ser agradecido siempre.

1. “La gratitud puede transformar días comunes en ‘días de acción de gracias’, por lo tanto, puede hacer de la rutina laboral un día con alegría y de las oportunidades, bendiciones”. – William Arthur Ward

2.“Si eres agradecido con lo que tienes, generarás más. En cambio, si te concentras en lo que no, jamás tendrás lo suficiente”. – Oprah Winfrey

3. “Si una persona no es agradecida con lo que tiene ahorita, difícilmente lo será cuando lo obtenga”. – Frank A. Clark

4. “Que la gratitud sea la almohada a la hora de recostarte y la fe el puente que pase por encima de la maldad y el que le de entrada a lo bueno”. – Maya Angelou

5. “Tal vez la gratitud no sea la virtud más importante, pero sí es la madre de todas las demás”. – Marco Tulio Cicerón

6. “Siempre hay que encontrar el tiempo para agradecer a las personas que hacen una diferencia en nuestras vidas”. – John F. Kennedy

7. “‘Gracias’ es la mejor plegaria que alguien puede decir. Yo la digo a menudo. Expresa humildad y entendimiento”. – Alice Walter

8. “La gratitud siempre tiene cabida en nuestra vida. Estudios demuestran que la gente agradecida es más feliz porque en vez de preocuparse por las cosas que le faltan, agradece lo que tiene”. – Dan Buettner

9. “La raíz de todo bien reposa en la tierra de la gratitud.” – Dalai Lama

10. “Cuando empecé a contar mis bendiciones, mi vida cambió”. – Willie Nelson

11. “El ser agradecido te puede cambiar desde un día hasta una vida completa. Solo necesitas decir las palabras.” – Margaret Cousins

12. “Si realmente eres agradecido, vas a compartir.” – Clement Stone

13. “Solo hay dos formas de vivir la vida: una, es pensando que nada es un milagro y la otra, es creer que todo lo es. – Albert Einstein

14. “Observa todo como si fuera la primera vez que lo viste. Notarás cómo tu vida se llenará de gloria”. – Betty Smith

15. “Cuando haces algún acto de bondad es como si alguien dentro de ti dijera ‘así es como me debería de sentir’”. – Rabbi Harold Kushner

16. “La gratitud no se trata de las bendiciones que tenemos, sino de qué hacemos con ellas”. – W.T. Purkiser

Definitivamente el agradecimiento es una de las emociones más poderosas que podemos poner en práctica diario. ¡Inténtalo!

Kim KiyosakiEl camino hacia la libertad financiera no es fácil. Tan pronto como te pongas en marcha en este camino, te encontrarás con un obstáculo tras otro.

Muchas personas se desaniman y renuncian enseguida. Otros se conectan por un tiempo, pero sin resultados, y pronto se dan por vencidos. Sólo unos pocos tenaces pueden avanzar y hacerse verdaderamente ricos.

Con frecuencia me encuentro con personas que han estado siguiendo el camino por un tiempo y no entiendo por qué no están más cerca de la libertad financiera. Leyeron los libros, tomaron cursos, y pueden leer e interpretar la columna financiera del periódico con facilidad.

Muchos de ellos se me acercan preguntando, “Estoy financieramente educado, pero todavía no puedo aumentar mis ingresos. ¿Qué estoy haciendo mal?”

Mi respuesta a ellos es: “Puede que no sea algo que estés haciendo, sino algo que estás sintiendo lo que te está reteniendo”.

Nuestras emociones y comportamientos dictan nuestro futuro más de lo que queremos admitir. Y a veces, son las cosas que estamos sintiendo o las actitudes que estamos teniendo con nosotros los que nos impiden avanzar.

Cinco cosas que te detienen

Hay cinco razones principales por las cuales las personas financieramente educadas aún no pueden desarrollar abundantes columnas de activos que podrían producirles grandes flujos de dinero.

Son:

1. El miedo
2. El cinismo
3. La pereza
4. Los malos hábitos
5. La arrogancia

La mayoría de la gente lucha con muchos de estos factores, consciente o inconscientemente. Conquistarlos no es fácil, pero es necesario para alcanzar la verdadera riqueza.

1) El Miedo

Esta es, con mucho, la razón más frecuente por la que la mayoría de las personas no son ricas. Si no tuvieras miedo de nada, ¿qué harías ahora que podría hacerte rico? ¿Dejar tu trabajo? ¿Iniciar tu propia compañía? ¿Invertir tus ahorros en activos?

Así que muchas personas pasan su tiempo leyendo y estudiando y aumentando su educación financiera, pero cuando se trata de actuar basado en sus conocimientos, se resisten. Tienen miedo.

El miedo es comprensible. Tomar riesgos, hacer cambios, todo eso es aterrador. Está bien sentir miedo. Lo que no está bien es dejar que tu miedo te abrume hasta el punto de no poder actuar. Ahí es cuando el miedo pasa de ser natural a ser un obstáculo en tu camino hacia la verdadera libertad.

2) El cinismo

El cinismo es otra forma de miedo. Es una desconfianza que te impide tener la confianza necesaria para seguir adelante.

Esta desconfianza puede ser de ti mismo, y manifestarse en la abrumadora forma de dudas en ti mismo. Podría ser paranoia sobre los mercados, o cuestionar un acuerdo sólido, y retirar una inversión en el último minuto.

Siempre que el cinismo se manifiesta, lo detendrá. Tienes que aprender a distinguir entre una preocupación genuina y un miedo exagerado. Si estás financieramente educado, y has hecho tu tarea, tienes que confiar en tu capacidad. No puedes dejar que otros te digan lo que sabes que es correcto, y no puedes decirte a ti mismo que no puedes confiar en tus conocimientos.

3) La pereza

Todos creemos que sabemos lo que es la pereza. Estar acostado en un sofá durante cinco horas seguidas viendo algo en Netflix y comiendo palomitas de maíz. Si acusas a alguna persona trabajadora de ser perezosa, obtendrás una respuesta muy enojada.

Pero la pereza nos afecta a todos, y las personas ocupadas a menudo son las personas más perezosas de todas. Las personas fácilmente se vuelven “demasiado ocupadas” como para cuidar de las cosas importantes, como su salud, su familia y su dinero. Ellos van a sus trabajos y trabajan todo el día, y están demasiado agotados cuando llegan a casa para hacer cualquier otra cosa.

Cuando no están ocupados con el trabajo o la familia, a menudo están ocupados viendo televisión, jugando al golf, o haciendo compras. Sin embargo, en el fondo saben que están evitando algo importante.

Esa es la forma más común de pereza: la pereza al mantenerse ocupado.

Así que échale un vistazo largo y honesto a tu vida. ¿Es tu excusa para no invertir el hecho de que estás demasiado ocupado? ¿Qué significa eso? ¿Con qué estás ocupado? ¿Y cómo te está impidiendo lograr la libertad financiera?

4) Los malos hábitos

Los hábitos controlan nuestro futuro. Cultiva los malos, y tu futuro se escapará de tu control.

Los malos hábitos son a menudo las peores cosas que nos detienen. Son extremadamente difíciles de romper; requieren de disciplina y un continuado esfuerzo consciente.

Mucha gente no tiene la disciplina para romper sus malos hábitos. Y lo que es peor, muchas personas ni siquiera se dan cuenta de que sus hábitos son malos en primer lugar. Por ejemplo, alguien que duerme hasta tarde los fines de semana podría pensar que están reponiendo algo de sueño necesario. Pero ese hábito está evaporando varias horas con las que podrías estar investigando inversiones o construyendo un negocio secundario.

Examina los hábitos en tu vida. Algunos de ellos pueden estar tan arraigados en tu rutina que no los notas. ¿Pero cómo te están deteniendo?

5) La arrogancia

El padre rico de Robert a menudo decía: “Cada vez que fui arrogante, perdí dinero. Porque cuando soy arrogante, realmente creo que lo que no sé no es importante.”

He descubierto que muchas personas usan la arrogancia para tratar de ocultar su propia ignorancia. Ellos lo usan para sobre-compensar su confianza para ocultar el hecho de que no saben lo que están haciendo. En vez de reconocer humildemente dónde necesitan cambiar, culpan a otras personas y circunstancias por sus propios fracasos.

Dicho de otra manera, muchas personas arrogantes que leen este blog probablemente pensaron, “Eso no se aplica a mí” a cada cosa de arriba.

Si no puedes ser honesto y humilde contigo mismo, no tienes posibilidades de alcanzar la libertad financiera.

Las buenas noticias

Ahora, la mejor parte. Si estás sufriendo con uno o más de lo anterior, significa que tienes muy buenas oportunidades de hacerte rico. Todo lo que tienes que hacer es aprender a conquistar el obstáculo que te retiene.

Por supuesto, eso no es fácil. De hecho, es increíblemente difícil, de lo contrario todos seriamos ricos. Pero reconocer los factores que te impiden aumentar tu riqueza es el primer paso. Con práctica, puedes superar estos malos hábitos y emociones, y encontrar tu camino hacia la libertad.

amigosRodearse de buenos profesionales es básico para hacer carrera y triunfar en los negocios, pero identificar a los amigos y desprenderse de los oportunistas es definitivo para crecer y consolidar su éxito.

Políticos, actores o empresarios coinciden en que el teléfono enmudece cuando el éxito se esfuma. Todos aquellos que revolotean a su alrededor cuando las cosas funcionan desaparecen cuando ya no van tan bien. Se cuentan con los dedos de una mano las personas que permanecen a su lado, los amigos.

La estrategia

Cultivar y tener una buena cosecha de esos imprescindibles es lo que ayuda a no perder la perspectiva en momentos de bonanza y, sobre todo, a no hundirse en tiempos de vacas flacas profesionales. Separar el grano de la paja es el principio para avanzar. Muchas de esas amistades son ficticias y pueden bloquear su carrera y hasta llevar su negocio a la ruina si no lo gestiona con cabeza.

Carlos Recarte, socio director de Recarte & Fontenla executive search, explica que “los amigos nos dirán lo que piensan, incluso si no nos gusta escuchar lo que dicen. Son lo contrario a los pelotas, que sólo saben alabarnos en todo lo que hacemos o de los que quieren sacar provecho de nuestro éxito”. Recarte lanza la prueba del algodón: “Si un amigo sólo sabe pedirnos cosas, mala señal, si no nos pide nada querrá decir que está a nuestro lado por amistad. Suele ser gente madura, con las ideas claras”.

Pero no ése no es el único secreto. Conservar a los buenos también depende de uno mismo. Gonzalo de Miguel, CEO de Infova, habla de la equidad:

“Es fundamental defender cierto criterio de igualdad en el trato a los que nos rodean, sólo así podremos evitar estén a nuestro lado porque esperan un retorno. El ser humano está diseñado para la reciprocidad y necesita la opinión de otros”.

Y hace referencia a Stephen Covey -conocido como el Sócrates americano- que en su best seller 7 hábitos de la gente altamente efectiva reflexiona sobre la importancia de mantener un equilibrio entre el éxito profesional y el personal. “En ambas facetas conviven la fama y el fracaso y una otra se complementan. Los amigos desempeñan un papel crucial en esa armonía”, apunta De Miguel.

Mirar más allá de los roles es lo que aconseja Pilar Jericó, presidenta de Be-Up: “Creo que la amistad en el ámbito profesional tiene que ver con el personal. Si de verdad nos importa alguien hay que ir más allá del cargo que ocupa. Si nos acompaña en los momentos difíciles está claro. Los verdaderos amigos cuidan a la gente y se ocupan de reforzar los vínculos poniéndonos en contacto con otras personas en las que también confían”.

Puri Paniagua, socia de Pedersen and Partners, añade que “en la vorágine de los negocios, no tenemos el tiempo para analizar a los aduladores y oportunistas. Hay que invertir tiempo hasta entender los valores de dicha persona. Y ahí, ir abriéndose poco a poco, como se genera la confianza”.

La humildad

La grandeza de los que han conseguido el éxito reside en su humildad, y eso es precisamente lo que valoran sus amigos. Andrés Fontenla, socio director de Recarte & Fontenla executive search, recuerda que “el éxito es recomendable asumirlo con modestia para evitar despertar sentimientos contrarios como la envidia o provocar un alejamiento al despertar un sentimiento de inferioridad en la otra parte”.

Añade que “permanecer cerca de los amigos de verdad, con independencia de la suerte que estén corriendo en ese momento, permite tener los pies en la tierra y crecer profesionalmente”.

Jericó señala que es importante contar con gente que “nos ponga en nuestro sitio, que no permita que el éxito nos deslumbre”. Y para concluir, recurre a una frase de Jorge Luis Borges que resume la esencia de la amistad:

“Existen personas en nuestras vidas que nos hacen felices por la simple casualidad de haberse cruzado en nuestro camino. Algunas recorren el camino a nuestro lado viendo muchas lunas pasar, más otras apenas vemos entre un paso y otro. A todas llamamos amigos”.

Vivir MejorHay creencias contradictorias en torno al chisme en el lugar de trabajo. Algunos estudios sugieren que crea un ambiente estresante para los empleados, mientras que otras investigaciones indican que en realidad podría tener algunos beneficios.

Por ejemplo, los antropólogos sugieren que los humanos evolucionaron para chismorrear unos con otros porque a lo largo de la historia eso ha creado vínculos más fuertes entre nosotros. Con esta lógica, sin embargo, aquellos que no encajaban en la conversación o estaban siendo chismorreados acabaron siendo aislados.

Según el Dr. Jack Levin, autor de Gossip: The Inside Scoop, el cotilleo de hoy en día puede ser bueno para nuestra salud emocional. Él escribe que aunque hablar por las espaldas de otros puede ser malicioso, en general enlaza grupos sociales y redes de negocios.

Sin embargo, sigue siendo bastante molesto descubrir que tus compañeros de trabajo han estado esparciendo rumores sobre ti, o le han dicho a la oficina entera algo que les dijiste en confianza.

Según la Dr. Berit Brogaard, profesora de neurociencia en la Universidad de Miami, los chismes en el trabajo pueden ser un método de juego de poder, o una forma de amedrentar a otros para que sean sumisos.

En un blog en Psychology Today, dan algunos consejos sobre lo que puedes hacer si descubres que tu colega ha estado difundiendo rumores, ya sea por envidia o porque están tratando de salir adelante.

Piensa cuidadosamente antes de acercarte a esa persona.

Brogaard dice que enfrentarte al matón puede no funcionar, y podría conducir a un comportamiento vengativo. Lo más probable es que conscientemente (o inconscientemente) te haya señalado como una persona de la que podría aprovecharse, y dicen chismes sobre ti para amedrentarte hasta la sumisión.

Si piensas que ya eres la víctima de sus chismes, no hay muchas posibilidades de que se detengan una vez que los enfrentes. Incluso puedes lanzar combustible al fuego, incitándolos a inventar más rumores maliciosos.

Lo mismo ocurre con tu jefe.

Esto depende de la relación que tengas con tu jefe o gerente. Hablar con ellos acerca de la situación podría ser útil, pero pueden ser el tipo de persona que ya está inclinado a los chismes de oficina.

Si crees que el rumor-molino está afectando seriamente tu reputación, o tu capacidad de trabajar correctamente, Brogaard sugiere que una mejor idea es acercarse a recursos humanos, pero esto podría tener sus propias consecuencias; una demanda por difamación, por ejemplo.

Si tienes fe de que tu empresa se ocupará de la queja profesionalmente, es probable que sean capaces de mover los equipos para que no tengas que tratar con los mismos colegas de nuevo. De cualquier manera, es una buena idea comenzar a recolectar evidencia, como correos electrónicos, o aliados que podrían testificar por ti.

Se más listo que tu oponente.

Según Brogaard, tu herramienta más valiosa contra el chisme podría ser la psicología inversa. Si no lo encuentras demasiado doloroso, puedes tratar de hablar de los rumores como si no te molestaran en absoluto. Si hay verdad en el chisme, entonces puedes admitirlo y dejar claro que los problemas han sido rectificados. Por ejemplo, si estabas teniendo problemas con una tarea, puedes ser honesto sobre ello, y decirle a todos lo que aprendiste de la experiencia y como mejoraste.

Sin embargo, ciertamente no debes admitir cosas que nunca fueron verdad. Con estas mentiras más dañinas, puede ser difícil negarlas sin verte a la defensiva. En lugar de eso, Brogaard recomienda que simplemente te enfoques en hacer tu trabajo lo mejor que puedas. Por ejemplo, si alguien está propagando el rumor de que tienes un problema de abuso de sustancias, es poco probable que alguien le crea si estás realizando tu trabajo tan bien.

Actúa fuerte y seguro, incluso si no te sientes así.

Como los chismosos a menudo te han elegido de una multitud, su comportamiento puede empeorar con el tiempo en respuesta a cómo reaccionas a las pequeñas cosas. Si ocurre un conflicto menor, no seas brusco. Debes enfrentar a la persona, pero no seas agresivo sobre ello.

Por ejemplo, si te critican públicamente, no te acobardes ni pidas disculpas. En lugar de eso, Brogaard dice que debes dejar de hacer lo que estás haciendo, voltearte hacia ellos y en voz baja decirles que una mejor forma de abordar esto sería hablar contigo en privado.

Si responden con cualquier otra cosa que no sea una disculpa, reitérale que prefieres hablar en privado. De esta manera, has respondido inmediatamente al conflicto y te hará parecer como alguien con la que no hay que meterse. Si te quedas callado y permites que te avergüencen en público, es probable que te conviertas en la víctima de más chismes y mentiras.

netflixPara Marc Randolph, cofundador de Netflix, lo que importa no son las grandes ideas de negocio, sino tener muchas y un sistema para probarlas, incluso las malas.

El empresario no cree que los emprendedores comiencen por resolver grandes problemas como el de educación en África o hallar la cura contra la malaria, sino con problemas que conozcan de su vida diaria.

“Mark Zuckerberg quería conocer chicas, entonces creó Facebook. Nosotros queríamos rentar DVDs, entonces creamos Netflix”, dijo Randolph durante su participación en la convención 26 de aseguradores de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Los mejores emprendedores tampoco son los estudiantes que sacan 10 de calificación, sino aquellos que obtienen siete u ocho”, dice fundador del mayor servicio de transmisión de video por internet del mundo.

Las mejores personas para emprender son aquellas que toleran el riesgo, pero no para tomarse una selfie peligrosa, sino para emprender un viaje para el que no conocen el destino o pedir algo en un menú de comida que no conocen, aclaró.

Si piensas que tu futuro es emprender, pero no tienes idea por dónde comenzar, te presentamos tres consejos del co-creador de Netlfix para emprendedores como tú.

1. Tolera el riesgo y las críticas

La aversión al riesgo es el primer obstáculo para un emprendedor. Por ejemplo, la esposa del cofundador dijo que Netflix era “la peor idea del mundo”.

En respuesta, el empresario estadounidense cita al guionista William Goldman: ” nadie sabe nada”, en referencia a que es imposible saber cuán bien puede irle a una película con presupuestos exorbitantes o a películas como La Bruja de Blair, que con 35,000 dólares de presupuesto recaudó 200 millones de dólares (mdd) en las salas.

La empresa que hoy tiene 80 millones de suscriptores mundiales comenzó rentando y vendiendo películas en formato DVD por internet, relató Randolph.

Hoy Netflix posee una capitalización de mercado por 25,500 mdd según Forbes, pero en 1997 tuvo que arriesgarse y cambiar su modelo de negocio, que era la venta y renta de películas -90% de sus ingresos-, y apostar por la renta, pues firmas como Sony pronto irían tras el formato emergente.

Tres años después, lograron más de 150,000 suscriptores online.

2. Busca el dolor

Randolph recomienda que los emprendedores busquen el dolor de los problemas en la vida cotidiana.

“El mundo es un lugar imperfecto y hay cosas que no funcionan. Hay ideas, pero primero deben preguntarse ¿Qué está mal?”.

Ejemplifica con los envases de pintura, con los que sufrió durante un verano en el que intentó pintar su casa y se dio cuenta que para abrir las latas necesitaba una herramienta especial y un removedor para que la pintura no se secara.

Randolph, hasta la fecha, no ve una solución práctica a este tema, con envases tipo tetrapack o detergente para ropa, que son fáciles de abrir.

3. Ten docenas de ideas

La innovación no es esperar la mejor idea. “El éxito es proporcional a las ideas que los emprendedores prueben”, comentó Marc Randolph.

Además no todas deben ser disruptivas. Randolph ejemplifica con Post-it que es un pedazo de papel, pero hoy existe en 50 colores, 8 tamaños y factura 1,000 mdd anuales.

A Randolph, que vivía en Santa Cruz, California, lo despidieron de su empresa al estilo Sillicon Valley, donde mantienen a la gente en su puesto durante seis meses más en caso de que haya dudas. Mientras seguía en la oficina, todos los días él y Reed Hastings, el otro fundador de Netlfix, viajaban juntos al trabajo y pensaban qué negocio crear, con 16 de ideas el lunes, ocho ideas el martes, hasta que, con suerte, llegaba una idea al fin se semana. “Una de esas fue Netflix”.

El promedio de vida de una idea es de 24 horas, dijo Randolph. “Entonces debes ejecutarla rápidamente.”

El cofundador del servicio de streaming está consciente de que hay personas mejor preparadas o que trabajan más que él, pero sabe que cualquiera puede lograrlo, por lo que recomienda a los emprendedores que escuchen rechazos de sus jefes, familia o amigos sobre sus ideas, repetirse mentalmente: “no esta vez. Voy a hacer que funcione”.

“Y si todo mundo les dice que esa idea no va a funcionar, llámenme, porque a mí me gustan todas las ideas”, dijo Randolph.

preguntas“Unos nacen con estrella y otros estrellados”. Mire usted por cuál camino va para conseguir sus objetivos.

Recuerde que la percepción de éxito no es igual para todo el mundo, así como su idea de progreso no es similar a la de su vecino, amigo o familiar. Cada persona se diferencia porque tiene unos objetivos particulares y una proyección de futuro única.

Para usted puede ser muy importante el desarrollo personal, para otras el profesional, para algunos la necesidad de emprendimiento, para ciertas personas el dinero y para un pequeño grupo la estabilidad de su trabajo y familia.

Hay personas que dice: No, no quiero ser emprendedor, ¿y qué?

Sí, pues no todos quieren emprender y ser su propio jefe como la mayoría lo pensaría, hay gente que quiere ascender laboralmente y llenarse de títulos porque para ellos la certificación de sus conocimientos es muy importante. Y esto no significa que sea un error, no, todo lo contrario ellos también pueden ser exitosos logrando lo que quieren y sobre todo siendo feliz.

Ahora, lo que realmente queremos en este artículo es que usted se evalúe para que sepa qué también está manejando su plan de vida, si tiene que reestructurar detalles o todo, por qué va por mal camino o se ha equivocado en las últimas decisiones que ha tomado.

Por eso, reunimos estas ocho preguntas de Business Insider, Forbes y América Económica:

1. ¿Es feliz con lo que hace?

Analice su vida y su alrededor. No necesariamente tiene que estar feliz con absolutamente todo y siempre.

Hay días en que simplemente usted no tiene genio o se siente sin ganas de nada. Pero esta reflexión tiene que ser un poco más general que el día a día. Aquí tiene que preguntarse si le gusta su trabajo, si está cómodo con su familia, si está haciendo lo que quiere, si realmente aprecia su tiempo libre y se siente satisfecho.

Si su respuesta es “no soy feliz” lo mejor es que lo tome como un punto de partida y a partir de ello reorganice su vida y redireccione sus objetivos. Piense qué debe cambiar y hacia dónde va con ello.

2. ¿Puede pagar las deudas?

Es importante que como persona adulta usted sea responsable con sus obligaciones, por lo menos las básicas que cubren alimentación decente y techo.

Después de suplir los gastos fijos, usted tiene que tener un porcentaje de ahorro ya sea como un fondo de emergencia o el capital para conseguir un objetivo a mediano o largo plazo, como comprar una vivienda, invertir en un negocio o en educación.

3. ¿Qué es lo que quiere exactamente?

La respuesta a esta pregunta lo orientará con claridad en su camino hacia el éxito. La idea es que piense cómo se ve dentro de unos años y no le estamos hablando únicamente del aspecto físico, nos referimos a la posición que quiere mantener, las cosas que desea tener y el entorno.

Cuando tenga algo concreto empiece a trabajar en ello y especifique lo que más pueda para lograrlo.

4. ¿Cómo se siente con la idea del riesgo y la incertidumbre?

Cuando se le presente un problema y tiene que tomar una decisión de inmediato usted reacciona de inmediato o le da mil vueltas al asunto para elegir dentro de las opciones o soluciones.

No le de pena responder que le da miedo lanzarse al vacío, muchas personas prefieren la estabilidad y evitan las sorpresas para no tener que estrellarse. Si es así, usted no puede cambiar de la noche a la mañana y por eso debe fortalecer primero su mente y carácter antes de tomar grandes decisiones, cuando aprenda eso, logrará ser exitoso.

5. ¿Qué tan bueno es para las relaciones públicas?

Ya sea que quiera o no ser emprendedor, esta es una característica muy importante en las personalidades exitosas.

Ellos saben hablar y comunicarse, se les facilita expresar sus ideas y son hábiles en la conexión de contactos, porque saben que son útiles para sus negocios, trabajo y desarrollo personal. Así que pilas, si no le va muy bien con este ítem empiece a trabajarlo desde ya.

Como se cita en Harvard Business Review en 2004, Nash y Stevenson estudiaron a varios alumnos de alto rendimiento, en ellos encontraron que hay cuatro componentes irreducibles en el éxito duradero de las personas, estos son: la felicidad, el logro, el significado y el legado. De estos elementos salen las otras preguntas que usted tiene que plantearse sí o sí en su vida.

6. ¿Estoy disfrutando lo que estoy haciendo?

Esta es una pregunta muy similar a ¿Qué lo hace feliz? pero aquí sí puede entrar en detalle, ya sea en las actividades o en los diferentes escenarios de su día a día. Así podrá saber exactamente dónde hay falencias y que tiene que cambiar para que todo mejore.

Si siente que todo va bien y que tiene sentido en sus objetivos su rutina, entonces va por buen camino al éxito.

7. ¿Lo estoy haciendo bien?

Evalúe el resultado de sus objetivos a corto plazo, revise si se dio lo que esperaba, si le está contribuyendo para su futuro o si más bien no le sirvió para nada y debe replantearse o modificarlo.

8. ¿Lo que hace tiene efectos positivos en las personas de su alrededor?

Si ya es casado, vive en pareja, tiene familia o es muy apegado a sus padres, tenga cuidado con cada movimiento, si usted quiere mantener esa unión, piense en ellos. Más aún si en sus objetivos ellos están involucrados, así que hágalos partícipes y evite afectar la relación lo más que puedas.

Las personas exitosas toman tiempo para todo y para todos.

9. ¿Qué estoy haciendo para que el mundo sea mejor?

No está bien que piense única y exclusivamente en usted, finalmente todo lo que haga de alguna manera va terminar perjudicando o beneficiando a la sociedad.

Piense que en algún momento las buenas obras se le devolverán, porque cuando las demás personas se dan cuenta de su buen trabajo y de su seguridad, lo van a premiar con algún favor, colaboración o regalo.

avanzaSe siente feo cuando las cosas no salen como quieres, pero siempre lo mejor es respirar, dejarlo ir y continuar.

Nada se gana uno aferrado al callejón de la amargura, repasando miles de veces en la cabeza qué fue lo que salió mal. Así, que como dicen “a otra cosa mariposa”.

Aquí tres tips que te ayudarán a superar los errores del pasado.

1. Todos nos equivocamos y todos merecemos una segunda oportunidad

Sea un cliente, familiar, amigo o alguien que quiera arreglar las cosas contigo, entenderá si fallaste por alguna razón y no se alcanzaron las expectativas. Si hay confianza y un ambiente de honestidad entre ambas partes, creo que son pocos los casos donde el daño es irreparable.

2. Que la competencia te motive

A veces es bueno perder y cuando eso ocurre hay que saber aceptar en qué parte fue que el otro nos superó. Para eso se requiere humildad y también dedicación, para así perfeccionar nuestro arte.

Esto es algo que siempre me ha fascinado de la cultura japonesa, ellos se dedican toda la vida a perfeccionar su actividad. Ser una cultura que aprecie el conocimiento debe ser la meta de cualquiera que pretenda ser excelente en lo que hace.

3. Si hiciste todo lo que podías, ¿Por qué te agobias?

Aceptémoslo, diste tu máximo y ya no puedes cambiar las cosas, así que no tiene caso la cara larga.

Obviamente, que yo ande tan “salsa” hablando de estos tres puntos, no quiere decir que no me duela cuando las cosas salen mal. A nadie le gusta que lo saquen de su zona de confort y creo que se requiere de mucha madurez para aceptar las enseñanzas de la vida; en especial cuando estas vienen envueltas en dolorosos episodios de la vida.

Lo único que puedo asegurarte con toda certeza, es que entre más rápido superemos estos traumáticos hechos, más pronto estaremos listos para seguir nuestro camino y alcanzar nuevas metas.

Así que, ¿vas a seguir caminando o prefieres posponerlo para que después todo sea más difícil?

tony robbinsEl significado es tal vez la parte más importante de tu viaje emprendedor. Te ayudará a saber por qué te metiste en el mundo de los negocios.

El significado es más que el dinero y más grande que tu cultura empresarial. Es la respuesta a la gran pregunta de por qué tú y tu negocio existen.

¿Qué haces para cambiar al mundo? ¿Qué haces para cambiar vidas? El significado enmarca tu existencia y las razones por las que te levantas todos los días. Asegúrate de conocer la razón detrás de tus acciones.

Aquí hay cinco frases que pueden ayudarte a crear tu propia definición de significado.

“Las palabras tal vez revelen el ingenio del hombre, pero sus acciones muestran su significado.”

– Benjamin Franklin

Nunca olvides el poderoso dicho “hablar es barato”, no es suficiente buscar un propósito, necesitas vivir y actuar para que cada día valga la pena.

“Estamos en nuestro mejor momento, y somos más felices cuando estamos completamente envueltos en un trabajo que disfrutamos en el viaje hacia el objetivo que hemos establecido para nosotros mismos. Eso le da significado a nuestro tiempo libre y confort a nuestro sueño. Hace que todo lo demás en la vida sea maravilloso, tan valioso.”

– Earl Nightingale

La frase del autor y conferencista motivacional, resume no sólo el significado, sino también el emprendedurismo. Si haces lo que amas y amas lo que haces entonces el trabajo provee el significado y el trabajo no se siente como algo pesado la mayoría del tiempo.

Claro, habrá días que son largos y retadores, pero cuando eres fiel a algo en lo que crees, el significado define el esfuerzo y el viaje se vuelve maravilloso.

“No es lo que obtenemos, sino en lo que nos convertimos, en lo que contribuimos…eso le da significado a nuestras vidas.”

– Tony Robbins

La meta de sólo hacer dinero no es muy inspiradora. El deseo de cambiar el mundo o solamente cambiar tu nicho, es un deseo mucho más poderoso que puede dirigir tus esfuerzos e inspirar tu acción. El significado viene no sólo por cómo trabajas y se beneficia de tus esfuerzos, sino de cómo tu labor y esfuerzo contribuirá en tu comunidad. Esto puede ser tan grande o tan local como lo desees.

“El trabajo te da significado y propósito, y la vida está vacía sin eso.”

– Stephen Hawking

El significado es el contexto a través del cual enmarcas el mundo. Es la diferencia entre que te den una pila de ladrillos e ir a trabajar todos los días para construir una pared, o que te den lo mismo cada día y construir un monumento.

Puedes tener las mismas herramientas que en el otro caso y aun así vas a construir una pared o crear un monumento debido al significado detrás de cada pieza que pones. Si quieres construir algo grande y contribuir, el significado te ayudará con tu esfuerzo diario.

“La vida no tiene significado, tú se lo das.”

– Joseph Campbell

Hay un gran dicho que dice “el significado de la vida es vida”. Estás aquí para estar vivo y experimentar toda la increíble variedad de opciones que significa estarlo. Tú creas el significado de cómo experimentas las altas y bajas, lo bueno y lo malo, los triunfos y los fracasos.

Estás vivo ahora mismo, ¿cómo le darás significado a tu vida y ayudarás a crear y contribuir en la vida de los otros?

Reibox BlogHace veinticinco años, entré en mi primer salón de clases en South Central de Los Angeles.

La escuela era conocida como una de las peores escuelas del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles en ese momento, pero estaba a la altura del desafío – ansioso y listo para hacer un impacto positivo en mis estudiantes de secundaria.

Por supuesto, como me di cuenta rápidamente, la enseñanza no es una calle de un solo sentido. Tanto como yo ayudé a dar forma al curso de la vida de mis estudiantes, ellos formaron el curso del mío.

Enseñé durante casi ocho años en Los Angeles, seguido por algunos años en un colegio comunitario en Santa Mónica y como profesor asociado en el Estado de Cal. Eventualmente, empecé mi propio negocio para ayudar a las escuelas urbanas que tienen problemas. Pero entonces la crisis financiera del 2008 golpeó y me encontré con una dura realidad: Las escuelas simplemente no tenían los fondos para contratarme más.

Como experto en educación, estaba perdido. Cuando un amigo me recomendó un trabajo en el aprendizaje corporativo y desarrollo, apliqué pensando que podría ser sólo un descanso temporal de mi “real” trayectoria de carrera. Pero no pasó mucho tiempo antes de que me diera cuenta de lo mucho que el aula me había preparado para el mundo corporativo. Las necesidades de orientación, apoyo y aliento de mis empleados no eran tan diferentes a los de mis alumnos de secundaria.

De hecho, cuando se trata de ayudar a las personas a dar su máximo potencial, hay mucho que el mundo corporativo podría aprender de las clases.

Enfócate en aprender, no en enseñar

Cuando se trata de desarrollo profesional, las personas en las empresas son muy similares a los estudiantes en la escuela. Ahora, antes de que te ofendas, escúchame. Piensa en la última sesión de entrenamiento de tu empresa. ¿Tus empleados estaban entusiasmados? Si tuviera que adivinar, diría que probablemente estaban tan entusiasmados con el entrenamiento gerencial como por las tareas de álgebra de séptimo grado.

Si quieres emocionar a alguien por lo que estás compartiendo, debes cambiar la mentalidad de “enseñar” por “aprender.” Es una diferencia menor de palabras, pero tiene implicaciones masivas.

Desarrollar talento se trata de pensar de abajo hacia arriba, en lugar de arriba hacia abajo. Cuando era maestro, siempre trataba de encontrar una forma de vincular el currículo a la vida de mis estudiantes.

Si estuvieran interesados en la música, encontraría a grandes músicos para que se unieran a nuestra clase de historia. Como líder de la compañía, conoce un poco sobre la vida de tus empleados fuera del trabajo. Escúchalos y averigua qué desafíos les gustan, o qué temas les gustan. Si te acercas a ellos con la oportunidad de ampliar sus habilidades mientras exploran sus intereses, en lugar de requerirles asistir a un entrenamiento de administración obligatoria, tendrás una audiencia mucho más comprometida.

Anímalos al fracaso

Creo que muchos de nuestros hábitos de trabajo se establecen en la escuela media. ¿El hábito más común que he observado? Nuestro constante temor de estar equivocado.

Piensa en tus días escolares: ¿Quién levantaba la mano en clase? El estudiante que tenía la respuesta correcta. Tú no querías levantar la mano sólo para ser corregido y quedar expuesto.

Hoy en día, los empleados perpetúan el mismo comportamiento. Si les preguntas, “¿Tiene sentido?” Y el resto del equipo asiente con la cabeza, él o las personas que se perdieron es probable que no hablen. Este temor a estar equivocados evita que los empleados exploren por qué no tienen la respuesta correcta, y por lo tanto, a menudo les impide correr riesgos y expandirse.

Los líderes de la empresa deben enfocar su energía en fomentar una cultura que considere al fracaso no como un desastre, sino como una oportunidad de crecimiento. Alentando a la gente a levantar la mano, hacer preguntas, compartir ideas y, finalmente, llegar a una respuesta, combatirás el miedo a equivocarse y alentarás más innovación en tu compañía. Los empleados deben saber que la meta no siempre es el éxito, sino el crecimiento.

Pregunta “¿Cómo estás?” y pregúntalo en serio

Cuando era maestro de secundaria, hacía un examen importante todos los viernes. Y cada semana, les decía a mis estudiantes que si los cruzaba en el pasillo y les preguntaba, “¿Cómo estás?” y ellos simplemente me respondían “bien”, entonces les acortaría 10 minutos de su tiempo en el examen.

Ahora bien, estos eran estudiantes de sexto grado; 10 minutos no iban a arruinar sus carreras educativas, pero era suficiente para animarlos a abrirse. Si estaban teniendo un mal día, quería parar y hablar con ellos durante unos minutos para averiguar lo que estaba sucediendo. Una vez que se dieron cuenta de que estaban siendo escuchados (que alguien se preocupaba por sus respuestas) compartieron cosas que eran maravillosamente impresionantes. Estas pequeñas conversaciones de pasillo construyeron confianza en un nivel personal, lo que se tradujo en confianza en el aula.

En el trabajo, una causa-efecto similar se aplica: Si un gerente pregunta, “¿Cómo estás?” la respuesta no debería ser siempre “Las cosas están bien, tengo todo bajo control.” A veces la respuesta es, “En realidad estoy teniendo problemas con este asunto. ¿Tienes algún consejo?” Pero este nivel de confianza no siempre ocurre orgánicamente.

Es importante que los gerentes establezcan suficiente confianza con los empleados como para que se sientan cómodos abriéndose y pidiendo ayuda. Al final del día, animar a la gente a hacer su mejor trabajo (ya sea en el aula o en la corporación) comienza con la confianza.

emprenderEl miedo es una conversación y una emoción básica.

Gracias al miedo el ser humano aprendió a anticipar el futuro: ahorró, tomó precauciones, aprendió a diseñar y construir herramientas para superar las dificultades transformando el camino hacia la evolución.

Una buena noticia es tener la distinción de que el miedo es una conversación y emoción. Esta interpretación nos brinda la posibilidad de entender cómo transformar nuestras conversaciones del miedo que nos paralizan para que podamos accionar en el aprendizaje de reinventarnos. Nos ofrece una elección, en vez de someternos a la limitación de lo que creemos que no podemos lograr.

Una de las preguntas importantes en la reflexión de este tema es: ¿Puedo reconocer las conversaciones que me producen miedo y paralizan? Como por ejemplo: no lo podré lograr, no vale la pena, no sé si soy capaz, no me la creo, y otras conversaciones de juicios personales…

“Muchas veces vivimos nuestras vidas encadenados sin saber que nosotros tenemos la llave”.

Otra de las preguntas relevantes a hacerse es: ¿El miedo se vence o se supera?

Sí queremos vencer al miedo estamos en la lucha resistiendo con él, esta pelea se convierte en un mecanismo que hace que persista. Es como un círculo vicioso que nos mantiene en la lucha. Por eso está frase tan conocida: “Lo que resiste, persiste” es un ejemplo válido de que cuando estamos atrapados en el círculo vicioso de la lucha con nosotros mismos no podemos tener otra elección que hacer más de lo mismo.

Si soy consciente de que tengo miedo, en primer lugar debo aceptarlo y esto implica declarar que estoy con miedo: aprender a abrazarlo como parte de mi fortaleza y no de mí debilidad. El poder hacer una declaración comprometida con la acción a superarlo es el camino del logro.

El atreverse a movilizarse hacia el futuro implica aprender a pedir ayuda a tiempo, recursos o herramientas que me faciliten la acción de superarlo, y si me equivoco en el aprendizaje es saludable también aprender perder el miedo a que me juzguen por ello.

¿El miedo es siempre una amenaza o una oportunidad de cambio?

No es siempre una amenaza o una debilidad, por el contrario es una invitación a ir más allá de lo que yo creo que puedo; el miedo puede considerarse como un aliciente para la acción.

Cada vez que me comprometo en transformar el sueño o la visión en una nueva realidad siempre surge la incertidumbre y la conversación del miedo.

Como por ejemplo: No sé si podré conseguir el resultado que yo quiero, no sé cómo hacerlo, no podré conseguirlo, creo que no seré capaz de desarrollar este proyecto, no tengo dinero para generar lo quiero… y diferentes conversaciones más que nos impiden el poder accionar. Es como estar atrapado en ese círculo vicioso que mencione anteriormente de conversaciones que nos impiden una elección y una acción diferente.

El poder salir de ese círculo vicioso requiere un profundo compromiso con una nueva elección y acción.

Está nueva elección de transformar mis conversaciones que me impiden el accionar produce una cierta angustia, que la llamo angustia amorosa del ser, porque gracias a ella identifico que algo tiene que ser modificado. Para que esto ocurra es productivo saber pedir ayuda, identificar los recursos del diseño, ver las acciones diferentes que puedo generar para transformar el miedo en una nueva posibilidad de acción y compromiso con lo que desearía producir.

La pregunta fundamental es: ¿Qué sería posible que hoy no lo es?

El coaching es el arte de crear espacios de aprendizaje en donde los seres humanos crecen y se transforman, donde reflexionamos para encontrarnos con lo mejor de nosotros, y tiene que ver con el espacio de apertura que se genera para la invención de nuevos mundos.

Las preguntas fundamentales del Coaching son:

• ¿Quiénes estamos siendo?
• ¿Qué queremos lograr?
• ¿Qué nos está faltando para lograrlo?

El coaching nos ayuda a conectarnos con ese poder transformador que tenemos los seres humanos a la mano, con la posibilidad de hacer elecciones fuera del círculo vicioso que a veces solemos estar atrapados. El coaching tiene que ver con herramientas poderosas que nos ayudan a ser transformadores de la realidad.

Se trata de ser protagonistas del crear nuestra historia en vez de ser víctimas de nuestras propias conversaciones de juicios personales que limitan nuestro accionar o de las circunstancias. En vez de decir “no puedo hacerlo”, es hora de aprender a decir “¿cómo lo puedo hacer?”, y diseñar las acciones para lograrlo.

éxitoCuando le preguntan por el factor primordial de su triunfo como actor y músico, Will Smith contesta que no es ni el talento ni la inteligencia sino la determinación de trabajar con más ahínco que cualquiera y no darse por vencido.

El escritor John Irving, autor de The Cider House Rules y The World According to Garp, sufría de dislexia en el colegio y era un estudiante mediocre en literatura que en el examen SAT, el equivalente al Icfes, alcanzó solo 475 de 800 puntos posibles. Irving explica que más que por su aptitud para las letras, ha tenido éxito por su disciplina de trabajar lentamente y revisar una y otra vez sus borradores para perfeccionarlos.

Estos dos personajes tan disímiles tienen algo en común, además de haber llegado a la cima de la popularidad. Según Angela Duckworth, una psicóloga de la Universidad de Pensilvania, a Smith e Irving los une el temple para seguir una meta a pesar de los tropiezos que se encuentran en el camino.

Según esta experta, el temple, que ella define como una mezcla de pasión y perseverancia, es el factor que predice el éxito con mayor exactitud, incluso más que el coeficiente intelectual. Ese es el argumento de Grit, The Power of Passion and Perseverance, el libro que Duckworth acaba de publicar en Estados Unidos. “Esta medida le gana al coeficiente intelectual, y a las pruebas de conocimiento en la predicción de quienes van a tener éxito en ciertas situaciones”, dice.

La autora se interesó por este tema cuando era profesora de matemáticas de séptimo grado y observó que los niños más inteligentes y dotados no siempre tenían mejores notas, al tiempo que aquellos que parecían tener más dificultades terminaban de primeros porque le dedicaban más tiempo y esfuerzo a aprender. Para responder mejor las razones de ese fenómeno, Duckworth se matriculó en la Facultad de Psicología e investigó muchos escenarios para comprobar su tesis.

Uno de esos sitios fue West Point, la academia donde se entrenan los militares en Estados Unidos. A pesar de que apenas 1.200 hombres y mujeres entran a este plantel cada año, 20 por ciento renuncia antes de graduarse. Para su sorpresa, los que lo hacían habían mostrado potencial en liderazgo, altas credenciales académicas y mejor forma física. Al diseñar una prueba para medir su coraje, encontró que los que lograban graduarse estaban hechos de un material más fuerte que solo inteligencia y aptitud física. “Eran personas con metas a largo plazo y trabajaban constantemente para lograrlas”, señala. Tenían arrojo, constancia, coraje, en una sola palabra, tenían temple.

En 2007, Duckworth plasmó su investigación en un ensayo académico que ha sido citado más de 1.000 veces y realizó una charla TED que tiene ya más de 8 millones de vistas. Cientos de colegios han aplicado su prueba y ahora con su libro la experta busca popularizar el concepto fuera de las aulas.

“La gente con temple no es estoica, sino que sufre al conseguir sus metas”, explica. Para ella tener temple es levantarse todo los días con las mismas preguntas y retos en los que trabajó ayer, y hacer lo mismo mañana, y el día siguiente y así durante años. También implica nunca estar conforme con ese progreso, sino estar dispuesto a poner un poco más de esfuerzo para mejorar y, sobre todo, “nunca perder interés en ese tema”.

Para Duckworth el temple es el término opuesto de renunciar y un sinónimo de perseverar con pasión a largo plazo. Como lo dice en su libro “es tener una actitud de ‘no me doy por vencido’ o una pose de pelear hasta el final frente a los retos”. En una entrevista al diario The Washington Post, lo definió de manera sucinta como ‘aguante’ pues considera que en el corazón de la palabra está el concepto de adherirse a un reto, y no soltarlo a pesar de las piedras que surjan en el camino.

No todo el mundo tiene esta virtud. Algunas personas son exitosas con el viento a su favor pero se desbaratan en la adversidad. Por eso es importante ponerse de pie y seguir después del fracaso, como sucedió con un personaje que ella entrevistó para el libro: sus escritos al comienzo eran burdos y melodramáticos pero fue afilando su pluma hasta ganar una beca Guggenheim, una de las más apetecidas del mundo. O como el caso de Bob Mankoff, el editor de caricaturas de la revista New Yorker, quien sometió a consideración de sus futuros jefes 2.000 dibujos antes de que accedieran a publicarle uno.

Esta gente templada suele enfrentarse a momentos aburridos y a frustraciones y a pesar de esto “nunca soñarían en darse por vencidos porque su pasión es duradera”. En resumen, los que logran el éxito, no importa en qué disciplina, tienen una determinación de hierro que funciona en dos vías: por un lado son trabajadores y resilientes, es decir, flexibles y con capacidad de adaptarse a las circunstancias, y por otro lado, tienen muy claro lo que quieren lograr.

Su teoría ha sido objeto de críticas. Algunos lo han visto como un viejo concepto disfrazado en una nueva palabra. En algunas de las reseñas del libro mencionan que en el fondo lo que ella quiere decir con temple es muy similar a la noción de que se requieren 10.000 horas de práctica para el éxito, que Malcom Gladwell plasmó en su libro Outliers.

Pero una de las críticas más fuertes es que tener temple suele confundirse con ser disciplinado, uno de los cinco rasgos básicos de la personalidad descritos en la psicología. Aunque ella acepta la crítica, piensa que la disciplina encierra otros conceptos diferentes al temple como el orden, la puntualidad y la confiabilidad. El temple sería una faceta más de la disciplina y la que mejor predice el éxito en los logros exigentes y significativos.

El problema es que la sociedad ha estado enfocada en los conceptos de talento y el coeficiente intelectual y ha pasado por alto el del temple. Pero en sus experimentos ha visto que “el hecho de que un individuo sea talentoso para las matemáticas no hace que logre ser el mejor en esa materia”. También ha habido más interés en la parte de perseverar del coraje y no en la pasión, pero es la mezcla de ambas la clave del éxito.

El problema es reconocer cuál es la pasión. En los niños es fácil hacerlo cuando se les deja escoger con libertad sus áreas de interés. En dichas circunstancias el adulto debe apoyarlos para que exploren esos intereses. Otro reto es no volverse testarudo ante una situación que no está dando frutos, pues no se trata de seguir apostándole a un negocio quebrado o querer ser el mejor jugador de básquet si no se tiene la talla mínima.

El ejemplo de Duckworth es el de Polaroid, una empresa exitosa que tercamente siguió invirtiendo en cámaras de fotos instantáneas cuando el mundo viraba hacia la fotografía digital. “El temple es muy bueno si se aplica a las metas correctas pero en algunas situaciones la pasión ciega puede llevar a malos resultados”, dice.

Por lo tanto aconseja que si a pesar de todo el esfuerzo no hay progreso, hay que darse por vencido. Sin embargo, ella tiene la convicción de que hay límites pero no caminos cerrados. “Si llega a quedar atrapado en un callejón sin salida, retroceda y observe otro camino que lo lleve hacia adelante. Vuelva esas calles ciegas desvíos hacia el éxito”.

Reibox BlogSimon Sinek es el autor de cuatro libros, incluyendo su más reciente, “Leaders Eat Last.”

Él se sentó con Business Insider para discutir cómo iniciar un negocio exitoso. Lo siguiente es lo que dijo.

Así que, hay muchas maneras. Un “por qué” es una historia de origen. Es la razón por la que salimos de la cama por la mañana. Es la razón por la que iniciamos el negocio en primer lugar. Las mejores empresas generalmente se forman a partir de la experiencia personal, donde personalmente sufrí un problema o alguien que quiero o me importa sufrió algo y la solución que encontré se convirtió en el negocio que construimos.

Las empresas más débiles tienden a ser las que vi en alguna revista, vi que había una oportunidad, y decidí iniciar un negocio.

Y la razón es porque la gente no está realmente apasionada por ello. Somos apasionados por las cosas que realmente hacemos en nuestras vidas. Echa un vistazo a Airbnb. Airbnb comenzó porque un manojo de gente vino para una conferencia y abrieron su hogar y dejaron que la gente se quedaran en esta “cama de aire y desayuno” (air bed and breakfast).

Porque montaron todas estas camas de aire. Así es literalmente cómo empezó. Era una verdadera solución a un problema real. Y como funcionó tan bien lo hicieron otra vez, y otra vez, y otra vez. Y antes de que lo sepas, un negocio fue formado. Esos son los mejores. Pero todavía no captura el por qué.

El por qué realmente se basa en el fundador o fundadores. Es quien eres como persona. Y el negocio que formas, lo forma según tu propia imagen. Virgin es Richard Branson. Apple es Steve Jobs. Son lo mismo.

Así que realmente quieres pasar por tu propia vida y mirar los picos y valles de tu propia vida, y verás que hay un patrón en todas las experiencias en las que te encantó ser parte. Ese patrón es el por qué; es lo que más te inspira y lo que impulsa tu pasión.

líderEl liderazgo no es perceptivo y lo que funciona para una persona tal vez no funcione para la otra.

Pero hay una característica que muchos dueños de negocios y emprendedores comparten: se hacen preguntas constantemente para seguir siendo relevantes y perceptivos.

Ya sea que estés dirigiendo una empresa, fundando una startup o liderando un equipo, tu habilidad para analizar tu día laboral es crítica para el éxito. Tener el control sobre tu propio desarrollo puede ayudarte a ver en qué áreas has mejorado, profundizando el conocimiento de tu industria y siendo un buen ejemplo para la gente que gestiones.

Hacerte estas preguntas todos los días te ayudará a crecer como individuo y líder:

1. ¿Qué logré hoy?

Al final de cada día, da un paso hacia atrás y pregúntate qué lograste hoy.

Saber cuáles son tus resultados es un gran refuerzo de productividad. Proponte tener por lo menos una tarea importante todos los días que puedas alcanzar para conseguir tus metas finales. Si piensas que podrías haber hecho más, proponte a canalizar esa energía para trabajar más duro el siguiente día.

2. ¿Qué errores cometí y qué puedo aprender de ellos?

No todas las decisiones que tomes serán las correctas. En esas situaciones, poner las manos arriba y admitir que cometiste un error es lo mejor que puedes hacer.

Hay un dicho “más personas podrían aprender de sus errores si no estuvieran tan ocupadas negando que los cometieron”. Todos cometemos errores, la forma en la que respondemos a ellos es lo que nos define.

3. ¿Ayudé a alguien para que tuviera éxito?

Los buenos líderes se enfocan en el éxito de los demás, así como en sus logros personales.

Convierte en tu mantra ayudar a los demás a tener éxito. No siempre tiene que ser un gran gesto. Puede ser algo tan simple como pasar 20 minutos con un empleado para discutir su actuación y progreso. Trabajar en las fortalezas de los demás hará que tu empresa crezca.

4. ¿Qué me motivó?

Tener un negocio y guiar a un equipo puede ser difícil. Durante las épocas difíciles, busca la motivación que te hace avanzar y mejorar.

Toma nota de las cosas que te inspiran y léelas cuando necesites entusiasmarte de nuevo. Los buenos líderes están conscientes de las cosas que ayudan a que se motiven y usan ese conocimiento para su beneficio.

5. ¿Me acerqué a mis metas?

Cuando estás en el timón del barco, es bueno tener un destino en mente. Lo mismo pasa cuando estas a cargo de un negocio o un equipo: debes tener metas y mantener a todos enfocados y moviéndose en la misma dirección.

Pregúntate si has trabajado hacia esos objetivos, si no lo has hecho averigua por qué y piensa cómo podrás poner todo en orden. No pierdas de vista tus metas.

6. ¿Qué obstáculos se atravesaron?

¿Cuáles son tus puntos difíciles? ¿Hay alguna zona en particular de tu negocio que te cuesta trabajo? ¿No eres capaz de pensar en una estrategia para una función en particular? Si es así, identifica las áreas que requieran mejoramiento o los recursos que llegarán lejos al superar los problemas.

Una vez que sepas cuáles son tus debilidades, crea un equipo pequeño y habla sobre las áreas en problemas. Comparte tus ideas y trabaja en lo problemas de una manera constructiva. Esto es muy bueno para la construcción del equipo y para poner a todos en la misma página. También resolverá el problema para que puedas avanzar.

7. ¿Qué necesito soltar?

Estás preparándote para el fracaso si te haces cargo de muchas cosas.

Los dueños de negocios y cabezas de departamento no pueden estar a cargo de cada decisión que se tome en la empresa. Parte de ser un líder es ser capaz de reclutar efectivamente. Construye un equipo en el que confíes para tomar las decisiones y hacer las cosas. Deja que las personas sientan algo de la carga del negocio. Esto no quiere decir que progresarán más rápido, sino que al compartir la responsabilidad, tendrás una cultura empresarial más colaborativa.

8. ¿Qué legado quiero dejar?

Finalmente, ¿cómo quieres ser recordado? Ten en mente esto todos los días cuando te dirijas a tu meta. ¿Estás feliz con la forma en la que actuaste hoy? No naciste con las cualidades que formaron tu carácter, sino que las desarrollaste con las experiencias, fracasos y éxitos.

padresTal vez se necesita valor para criar niños…

Nuestra juventud no puede saber cómo piensan y sienten los mayores. Pero a medida que envejecemos, somos culpables de estar demasiado ocupados cuando olvidamos e ignoramos nuestros recuerdos de lo que era ser joven.

Pasar tiempo con mi hijo me ayuda a aprovechar mi mente más joven; me mantiene en mis pies. Y estoy agradecido por eso.

Pero todavía lucho como padre. Lucho por estar presente. Lucho por ser paciente. Lucho por recordar. Casi todos los días.

Cada padre lucha con la paternidad a su manera. Porque la crianza de los hijos no es fácil.

Lo que me ayuda es escribir sobre las lecciones que la paternidad me está enseñando gradualmente, y luego remitirme a lo que he aprendido cuando estoy luchando y olvidando.

Hoy, quiero compartir algunas citas de mi diario de crianza contigo. Tal vez te ayudarán algún día, de la forma en que me ayudó de nuevo esta mañana…

1. Confiar en ti mismo.Sabes mucho más de lo que crees que sabes.

2. Criar hijos es, sin duda, una de las cosas más difíciles que harás, pero a cambio te enseña sobre el significado y el poder del amor incondicional.

3. Todo lo que involucre a tus hijos será doloroso de alguna manera. Las emociones son profundas, ya sean felicidad, angustia, amor u orgullo. Y al final te dejarán vulnerable, expuesto y sí, con dolor. El corazón humano no esta destinado a latir fuera del cuerpo humano, y sin embargo, descubrirás que tus hijos llevan consigo este tipo de fenómeno surrealista; un padre amoroso, emocionalmente unido (TÚ), con tu corazón expuesto y latiendo para siempre fuera de tu pecho. Respira… Está bien.

4. Nunca nadie está listo; todos los padres son agarrados desprevenidos, una y otra vez. La paternidad te elige todos los días, no al revés. Y tal vez en una semana, un mes o incluso un año, abrirás los ojos, mirarás lo que tienes, dirás “Oh, mi Dios”, y de repente despertarás al hecho de que todas las cosas que fueron hechas para hacer malabares, esto es algo que no debes dejar caer. No es una cuestión de elección. Es una presencia, de amor.

5. La naturaleza de ser padre parece ingrata a veces, hasta que te das cuenta y abrazas el hecho de que estás eligiendo amar a tus hijos mucho más de lo que nunca has amado a nadie antes, incluso más de lo que amas a tus propios padres. Y, dentro de esta comprensión de que tus propios hijos no pueden entender la profundidad de tu amor, llegas a comprender el trágico, pero inmensamente hermoso, no correspondido e incondicional amor que tus propios padres tienen para ti.

6. Ser padre es una actitud cotidiana, no una relación biológica.

7. Para estar en los recuerdos de tus hijos mañana, tienes que hacer tiempo para estar en sus vidas hoy. Cada día de nuestras vidas hacemos depósitos en los bancos de la memoria de nuestros hijos. Cuanto más presentes estemos, más depósitos conseguiremos hacer.

8. Cuando te tomas el tiempo para abrir tu mente y oídos, y realmente escuchar, con humildad, lo que la gente tiene para decir, es increíble lo que puedes aprender. Esto es especialmente cierto si las personas que están hablando son tus hijos.

9. Tus hijos son el regalo más grande que la vida te dará, y sus almas la responsabilidad más pesada que pondrá en tus manos. Tómate tiempo con ellos, y enséñales a tener fe en sí mismos siendo una persona en la que ellos puedan tener fe (una persona que escucha) una persona en la que puedan confiar sin ninguna pregunta. Cuando seas viejo, nada que hayas hecho importará tanto.

10. Haz lo que predicas. Los niños nunca fueron perfectos en escuchar a sus padres, pero nunca fallaron en imitarlos de alguna manera.

11. Tus hijos necesitan que los ames por lo que son, no gastar todo tu tiempo tratando de arreglarlos.

12. A los niños hay que enseñarles cómo pensar, no qué pensar.

13. Los padres sólo pueden guiar con el ejemplo y poner a sus descendencias en el camino correcto, pero la formación final del carácter de una persona y la historia de su vida están en sus propias manos.

14. Detalles aparte, si nunca has sido “odiado” por tu hijo en algún momento, nunca has sido realmente un padre. Una dura verdad, lo sé.

15. Es absolutamente imposible proteger a tus hijos contra las decepciones de la vida. Algunas cosas tienes que vivirlas para aprenderlas.

16. Una de las mejores cosas que puedes hacer por tus hijos a medida que crecen es dejarlos ir y permitirles hacer las cosas por sí mismos, permitirles ser fuertes y responsables, permitirles la libertad de experimentar las cosas en sus propios términos, permitirles tomar el autobús o el tren y aprender de la vida de primera mano; permitirles ser mejores personas, permitirles creer más en sí mismos y hacer más por sí mismos.

17. No importa lo bien que estés criando a tus hijos (especialmente si lo estás haciendo realmente bien) tus hijos no se quedarán contigo. Eventualmente se irán. Es el único trabajo en la vida, donde cuanto mejor que haces, más rápida y seguramente no serás necesario tan a menudo en el largo plazo.

Vivir MejorSoy una persona tímida que aprendió a sacar lo mejor de los demás. Tú también puedes.

Un poco de fondo: Vivo en Park City, Utah, a unos dos kilómetros de la zona de esquí.

Este invierno, cuando encontré mi escritura virando hacia lo aburrido, tomé unas horas de descanso y me dirigí hacia las laderas.

Park City tiene un montón de ascensores de cuatro y seis pasajeros, lo que me dio una maravillosa oportunidad de practicar mis habilidades de conversación con personas de todo el mundo y de todo Estados Unidos.

Esto es lo que aprendí:

1. “¿Cómo va tu día?”

Siempre saludo a las otras personas en mi silla con una amistosa y abierta pregunta. La mayoría de la gente responde a esto con una frase corta, pero mucha gente comienza inmediatamente a hablar en detalle sobre su día, lo que te dice que son sociales y extrovertidos.

De una temporada entera, aproximadamente cinco personas básicamente ignoraron mi saludo o señalaron que no querían hablar. No hay problema. Además, ese era un porcentaje muy pequeño. (Estas son las personas “casi” de mi titular, no dejes que te molesten ni siquiera un segundo.

2. Indaga en los detalles

Soy genuinamente curioso. En una montaña de esquí, quiero saber si eres atrevido o cauteloso, si estás ansioso por esquiar entre los árboles o decidido a permanecer en las pistas de conejitos. Una vez que sepa esto, puedo ayudarte. Pero hasta que sepa algo sustantivo sobre ti, estamos limitamos a los temas más básicos, que tienden a ser aburridos.

Así que tan pronto como sea posible, trato de entender por qué has viajado miles de kilómetros hasta mi pueblo.

3. Sé sorprendentemente útil

Quiero ser una de esas personas que hacen tu visita especial. Tal vez puedo decirle acerca de un escondite de polvo secreto o el mejor restaurante de la pista. Si tu pareja no es esquiadora, puedo sugerirte una caminata espectacular. Mi objetivo no es cuestionarte, sino ayudarte.

Una vez que las personas comprendan que tu motivación es ayudarlos de una manera significativa, su comportamiento a menudo cambia. Empiezan a compartir información y pedir consejos. Se abren y se vuelven agradecidos también.

4. Está dispuesto a cambiar roles

En mis esfuerzos por ayudar a los demás, a veces termino en el extremo receptor de la bondad. Después de unas bromas, me doy cuenta de que la otra persona que acabo de conocer es (todos estos son ciertos):

• Jefe de operaciones de la montaña

• Un esquiador talentoso del interior del país

• Parte del equipo de aseo personal

• Un editor de la revista Forbes

• Jefe del equipo de marketing de la zona de esquí

• Desesperadamente buscando un escritor fantasma

Cuando esto sucede, dejo de intentar ser el local amigable. Si tienes la suerte de tener unos minutos con un verdadero experto, aprovéchalo al máximo. Si están dispuestos, aprende un poco de lo que saben: Hazles preguntas que otras personas no puedan responder.

5. Ten un sentido de urgencia

Los ascensores modernos son rápidos. No tienes mucho tiempo para entablar una conversación profunda, así que aprendí a buscar pistas profesionales e ideas interesantes. En un viaje, conocí a una psiquiatra que también estaba haciendo una investigación sobre neurología en el área de Boston. Cuando le pedí detalles, hizo una pausa y preguntó: ¿Estás realmente interesado?

Sí, estoy realmente interesado. Y si hay un secreto para tener grandes conversaciones, es este: Estar tan interesado que no puedas esperar para escuchar más.

entrenar“El que utiliza justificaciones admite que el paquete le queda grande”…

¡Balde de agua fría!

Todos nos hemos justificado alguna vez en nuestras vidas.

Estaba en una sesión de habilidades gerenciales y, después de los clásicos saludos, así fue como inició el día.

En mi afán de compartir conocimiento, te presento esta increíble mezcla entre las reflexiones de ese día, las enseñanzas de mi coach personal y mi experiencia como mujer y consultora.

Las 6 lecciones básicas del entrenamiento mental: la diferencia entre quienes viven a expensas de las circunstancias y de quienes lideran el éxito de su vida personal, profesional y económica ¡Conócelas y aplícalas!

Lección 1: El éxito es voluntario

Si la intención no va acompañada de una acción, no habrá movimientos

La realidad es: Si dices querer algo pero no has tomado acciones para conseguirlo por ti mismo, entonces no lo quieres. Es una farsa. Siempre se habla del éxito como algo preciado y difícil de conseguir y sí, lo es. Lo que pocas veces se dice es que ser exitoso es como la vida en pareja; tienes que elegirlo diariamente, cultivarlo y demostrarle que lo quieres a tu lado.

En este sentido, al éxito no le gustan los blanditos ni los flojos, ni los que creen que no avanzan porque “alguien más” es responsable de que sigan donde están, los que postergan decisiones. Del otro lado de la moneda, tampoco nos dicen que “no tenemos” que ser exitosos de la misma forma que el vecino, ni siquiera se nos exige serlo.

Así que tranquilo, no pasa nada, porque al final del día esta es tu elección. Tuya y de nadie más.

Lección 2: La importancia de fijar un norte

En tu camino al éxito, asegúrate de poner la escalera en la pared correcta.

¿Quién fijó tus expectativas de éxito? ¿Tus padres? ¿Tus tutores? ¿El ambiente en el que te desenvuelves? ¿Tus amigos? ¿Lo que todo el mundo dice que se debe tener?

El éxito requiere temple, madurez y un conocimiento profundo de quiénes somos, qué queremos y qué estamos dispuestos a hacer para lograr las metas. En desarrollo humano te dirán: genera una visión personal o identifica tu propósito. Si te resulta complicado, intenta poner metas a un corto o mediano plazo en los planos personal, profesional y económico.

Tener un objetivo final:

1) Te quita la presión de otras personas sobre cosas que no quieres (materiales, experiencias o emocionales),

2) Te ayuda a tomar decisiones sobre oportunidades o cambios de ruta (¿esta decisión me acerca o aleja de mi objetivo?)

3) Te ahorra tiempo, dinero y esfuerzo al enfocar tus recursos en el objetivo. Al final, debes responder: ¿a qué aspiras y qué rutas existen para llegar ahí? El reto está en enfocarse en el resultado esperado y nunca enamorarse de una ruta.

Lección 3: Saber pedir y gestionar

Saber hablar no quiere decir que sepas comunicarte.

Este es un problema común en diferentes latitudes. Hablamos diciendo una cosa y esperando otra. O bien, sufrimos del síndrome de “al ratito” o “poquito y mucho”. Y esto nos sucede por dos motivos:

1) Piensas que es agresivo o poco educado hablar directo

2) Simplemente no te has dado cuenta. No es lo mismo decirle a alguien: “Necesito tu apoyo antes del jueves con equis tema” a “Creo que me podrías ayudar uno de estos días con equis tema”.

Mientras en el primer ejemplo mi interlocutor capta la necesidad y urgencia de acción, en el segundo el interlocutor entiende que ayudarte es una opción y con base en eso decidirá si tiene tiempo, si le abre un espacio en su agenda o te envía material de lectura. Esto aplica igual para las cosas que te pides a ti mismo.

La próxima vez que necesites algo en específico o en un tiempo determinado, pídelo con todas sus letras.

Lección 4: La automotivación

Estar aquí y ahora.

En la motivación las corrientes actuales son blanco y negro.

Está la que te dice: Que tu motivación no dependa de otro(s), tú tienes que ser tu propio motivo para avanzar. Y del otro lado está la corriente que dice: apóyate en tu religión, en tu familia, amigos.

Pero ningún soldado ha ido al campo de batalla portando solo un arma. Aquí es lo mismo, se necesita de un set de herramientas que te permitan encontrar un centro en el cual apoyarte cuando las cosas no están avanzando como quisieras o la gente a tu alrededor intenta desanimarte.

Es una tarea diaria y constante; para lograrlo pregúntate ¿Qué te hace feliz? ¿Qué te motiva? ¿Qué tienes que agradecer hoy? Estas sencillas preguntas, que pocas veces nos realizamos, generan un ancla mental que te saca de las preocupaciones (la angustia de lo que aún no sucede) y de los arrepentimientos (lo que ya pasó) para traerte aquí y ahora donde puedes respirar, pensar y tomar acciones o soltar lo que ya fue.

Lección 5: Medir y adoptar las capacidades de reacción y rápida adaptación

El arte de planear sin ser aprensivo o inflexible.

Esta lección es quizá la más tarda de implementar porque requiere que ya hayas adoptado las primeras cuatro.

Primero: ten claro cómo vas a medir o saber que alcanzaste el objetivo. Si es un tema económico no es lo mismo decir “quiero ahorrar para comprar una casa” (cuánto necesito ahorrar y cuánto tiempo tengo, quién sabe), a decir “este año voy a ahorrar para -tal- cantidad para el siguiente año pagar el enganche de una casa que cueste entre x’s y x’s cantidad” (aquí hay tiempo y cantidad con la flexibilidad de un rango de precio).

Segundo: no seas aprensivo. Si ya decidiste tomar al toro por los cuernos, excelente. Pero por favor, no te estreses. Ten conciencia de las cosas que están en tus manos y ocúpate de ellas, y sé muy consciente de las cosas que están fuera de tus manos y déjalas tomar su propio curso.

Tercero: fluye en la carretera de la información. Una vez que estás ejecutando es vital escuchar las señales del entorno, tal vez necesitas ajustar ciertas cosas, buscar un asesor financiero, un mentor, estudiar alguna especialización. Investiga y asesórate, esto te permitirá reaccionar oportunamente, adaptarte conforme vayas avanzando en tu ruta y tomar decisiones conscientes e informadas.

Lección 6: Disciplina, la base todo entrenamiento y el detonante de la estabilidad

Si vas a cambiar o lograr algo, necesitas hacerlo parte de tu vida diaria.

Si has dicho: “Me aburre la rutina” cada vez que alguien te habla de “ser disciplinado”, seguramente lo asocias con una vida cuadrada y poco o nada improvisada, pero es una percepción errónea.

Una persona disciplinada es la que realmente quiere las cosas que dice querer y se cultiva continuamente para alcanzar sus objetivos. Es reactivo al ambiente, ajusta el entrenamiento cada vez que se requiera y se da el permiso de tomar pausas si así lo desea.

En lo personal, la disciplina me ha dado: 

1) Satisfacción por lograr mis metas en el tiempo esperado,
2) Posibilidad de aprovechar al máximo el conocimiento de la gente a mi alrededor,
3) Una mente creativa,
4)
 Estabilidad emocional y
5)
 Estabilidad económica.

También me ha fortalecido en cada uno de los roles que me toca jugar. Te vuelves una mejor persona y un mejor líder.

Te dejo con dos reflexiones:

1) Eres exitoso en tu propia manera y
2)
 Toda persona exitosa comenzó con la idea y firme convicción de serlo.

Entrenar tu mente te dará la entereza para ejecutar las acciones que te lleven a cumplir todo lo que te propongas.

Kim KiyosakiLos bienes raíces son mi vehículo de inversión favorito por muchas razones. Es divertido, rentable, y me da la libertad de controlar mi propia inversión.

El dinero es una de las partes más estresantes de la vida. Y la razón más grande de eso es que a menudo, la gente siente que no tienen ningún control sobre su dinero. Todo el mundo clama por tu dinero, ya sean los servicios públicos, seguros, hipoteca o impuestos. Muchas veces, no puedes ni elegir a en donde va tu dinero.

También tienes un control limitado sobre el dinero que inviertes. Puedes elegir en dónde invertir, escoger tu clase de activo preferido. Pero incluso los inversionistas más sabios y con un conocimiento financiero tremendo están limitados en cuanto su poder de controlar el desempeño de la inversión.

La cual es la razón de por que las inversiones inmobiliarias son tan atractiva. Cuando inviertes en bienes raíces, tienes el 100% del control sobre tu inversión. Tú haces la investigación, eliges cuando entrar, y te beneficias de los resultados.

Para muchas personas trabajadoras, esto es música para sus oídos.

Digamos que inviertes en una empresa, o compras parte de sus acciones. Tú puedes hacer tu tarea y estudiar las tendencias del mercado, pero al final del día las empresas son dirigidas por personas que no son tú. Ellos toman las decisiones y movimientos que afectan tu dinero.

Pero si pones tu dinero en una inversión inmobiliaria, tú tomas las decisiones. El poder está en tus manos, y también los beneficios.

Abajo tienes tres cosas que consigues controlar cuando inviertes en propiedades inmobiliarias. Todas estas decisiones están en tu poder, y las ganancias que haces se convierten en dinero extra con las que puedes hacer lo que quieras.

1) Cómo te beneficias

Cuando inviertes en bienes raíces hay dos cosas por las que puedes invertir: flujo de efectivo y ganancias de capital.

Mi método preferido de invertir es por flujo de efectivo. Cuando inviertes por flujo de efectivo, inviertes en propiedades que te proporcionarán una constante corriente de ingreso cada mes que puedes guardar en tus bolsillos.

Invertir por ganancias de capital, por otro lado, implica comprar una propiedad y luego venderla por una única recompensa.

Cuando compras una inversión inmobiliaria, esta elección es tuya. ¿Por qué invertirás? ¿Quieres hacer una inversión a largo plazo y aprovechar el flujo constante de efectivo cada mes? ¿O quieres comprar y vender la propiedad rápidamente, e invertir para ganar una sola vez?

Ambas estrategias pueden ser lucrativas cuando las ejecutas correctamente. Y lo genial es que tienes control directo sobre cómo obtendrás tus retornos.

Muchos vehículos de inversión no te dan la opción de cómo harás tus ganancias. O si lo hacen, hay un montón de reglas que dictan cuándo y cómo recibirás tus retornos.

Pero con bienes raíces, tienes más flexibilidad para ganar los beneficios cuando y cómo quieras. Puedes fijar la renta, y comprar y vender las propiedades cuando quieras, sin que nadie te dicte cómo harás tu dinero.

2) El valor de tu inversión

Cuando tienes el poder de aumentar directamente el valor de tu inversión.

Casi ninguna otra clase de activo te permite tener este tipo de impacto o control. No tienes que decir cómo se desempeñaran las acciones o cuanto valen las materias primas. Demasiados factores externos, desde la política, a la guerra, a los ciclos económicos, todos tienen control sobre tus otras inversiones.

Pero en bienes raíces, puedes tomar acciones que reflejarán directamente en tus ganancias. Puedes hacer mejoras en la propiedad, aumentar la cantidad de metros cuadrados, ser creativo con el lote, y aumentar la eficiencia de las operaciones de la propiedad, todo lo que aumenta tu ROI.

¿Cuántas otras inversiones pueden decir eso? Si inviertes en una empresa, eso no significa que puedas comenzar a reorganizar sus operaciones comerciales para hacerla más rentable. No tienes poder para aumentar o disminuir el precio del petróleo para obtener mejores retornos.

Pero con bienes raíces, el poder está en tus manos. Y si bien puede ser una enorme responsabilidad, también simboliza la dulce libertad.

3) Con quién trabajas

Si inviertes en un negocio, o compras acciones de una empresa, ¿te llaman cada vez que deciden contratar a un nuevo empleado? ¡Por supuesto no!

Pero cuando inviertes en bienes raíces, la elección del inquilino es tuya. Puedes elegir si alquilas tu casa a un grupo de chicos universitarios o una pareja de novios recién casados.

También controlas con quién inviertes. Una de las mejores partes de las inversiones inmobiliarias es llegar a utilizar el dinero de otras personas (OPM) para comprar tu inversión. No tienes que financiar toda la inversión por ti mismo, sino que puedes acercarte a otros inversores para ayudarte a comprar la propiedad.

Si armas un buen trato, atraerás a un montón de inversionistas que querrán darte su dinero. La mejor parte es que puedes elegir con quien trabajas.

Encontrar y construir el equipo adecuado de inversionistas es vital para tu estrategia de inversión. Por eso es necesario trabajar con personas de confianza. No todas las inversiones te permiten esa elección. Las acciones y las elecciones de otras personas afectan tu dinero todo el tiempo. Las inversiones inmobiliarias son un área donde tienes opinión sobre la gente que rodea tu inversión.

Se libre

No hay muchas cosas en la vida en las que tengamos mucho control. El dinero no debe ser una de ellas. Si estás buscando recuperar el control de tus inversiones, podría ser momento de recurrir a los bienes raíces.

ingresosTodos hemos pensado alguna vez: Si ganara más, podría tener todas estas cosas.

Es cierto: uno podría viajar, tener un coche mejor, una casa más grande, una pantalla de última generación, los hijos en una mejor escuela, entre muchas otras cosas.

Es importante analizar esto con detenimiento. Significa que cuando la gente piensa en ganar más, su mente ya está pensando en cómo se va a gastar ese dinero extra. En disfrutar hoy sin importar lo que pueda pasar mañana.

Desafortunadamente, pocos piensan en construir una libertad financiera, un patrimonio que les permita potenciar su calidad de vida en el futuro.

Por eso se dice, y es muy cierto, que si ganas más, también gastas mucho más. Yo he sido testigo de ello: de primera mano he visto cómo personas que tienen un ingreso muy elevado también tienen una gran cantidad de deudas y aunque no lo parezca por su estilo de vida, un patrimonio muy pequeño (o incluso negativo).

Hace poco hablé en este espacio de un amigo, alto directivo que perdió su trabajo y no pudo encontrar otro que le diera un nivel de ingreso similar. Su liquidación consistió en varios millones de pesos, dada su antigüedad, nivel de salario y varios otros incentivos que tenía en la empresa, como acciones restringidas que le fueron liquidadas y un plan de retiro.

Con lo que recibió, muchos mexicanos podrían vivir toda una vida. A él le duró menos de un año porque tenía deudas en tarjetas de crédito, se había comprometido a pagar una parte de la boda de su hija y el ritmo de vida de la familia demandaba también un nivel de gasto muy fuerte.

También he hablado aquí de una persona, madre soltera con un hijo al que le daba todo y que tenía más de 1 millón de pesos en deudas de corto plazo (entre cuatro tarjetas de crédito, tres préstamos de nómina y uno de auto). Era la directora general de una empresa internacional pequeña, pero con un ingreso mensual acorde con su posición. En ese caso particular su patrimonio era negativo: debía más que lo que tenía (no tenía ahorros propios, su vivienda era rentada).

Afortunadamente, también he visto la otra cara de la moneda. He sido testigo de cómo gente muy humilde, con un ingreso que apenas les alcanza para sus necesidades básicas, ahorra aunque sea unas monedas para cuando haga falta.

El otro día una amiga me contó cómo su abuela, en una comunidad rural, tenía que lavar y coser ropa ajena para poder dar de comer a sus ocho hijos. Tenía un corral con animales de donde sacaban huevos y leche para consumo propio. Su esposo era arriero y estaba muchos meses fuera de casa. Tenía que administrar el mucho o poco dinero que le dejaba, para que le alcanzara hasta que él volviera con más. Además de esto criaba pollos: si no alcanzaba para comprar comida, mataba uno para que sus hijos pudieran comer.

Detengámonos un poco para pensar acerca de esto: tenía que administrar el poco dinero que le dejaban durante varios meses. Si no le alcanzaba buscaba ingresos adicionales para sacar a su familia adelante (pero no pedía prestado). Había una cierta previsión básica (una forma de ahorro) al criar pollos que podía utilizar si ese día no había otra cosa que comer. Su patrimonio era sin duda muy limitado, pero por lo menos positivo (superior a cero) al tener activos pero ninguna deuda.

La abuela de mi amiga, con un ingreso cientos de veces menor, tenía un patrimonio una riqueza superior al de la directora general muy endeudada a la que me referí antes. Hay muchas cosas que podemos aprender de ello.

Por eso digo que tener más ingreso no te hace más rico: es sumamente importante saber administrarlo. Un ingreso mayor sin duda nos abre un gran abanico de oportunidades. Nos permite hacer muchas más cosas que no podíamos antes. Nos brinda mayor capacidad de ahorro, pero también de endeudamiento, si no tenemos claras nuestras prioridades y desde luego una buena cultura financiera.

Vivir MejorComo emprendedor, tienes muchas cosas con las que hacer malabares.

Estás dirigiendo un negocio exitoso, estás manejando todas las relaciones importantes en tu vida, y muchas veces, el ejercicio es el primer hábito que desechas.

Si bien no se puede negar que ser un emprendedor hace que sea más difícil encontrar constantemente tiempo para hacer ejercicio, eso igual no es una excusa válida.

Piensa en tu salud y condición física como la cabeza de un pulpo y los tentáculos como la miríada de otras facetas de tu vida. Sin la cabeza funcionando en su más óptima capacidad, esos tentáculos no van a funcionar a sus más altas capacidades.

Operar un negocio exitoso requiere hábitos y estrategias para hacer que funcione de manera más eficiente y eficaz. Ser consistente con tu condición física requiere lo mismo.

Cuando se trata de ser un empresario en forma y ejercitarte de manera regular, aquí tienes tres hábitos que ayudarán a tu consistencia.

1. Desarrolla un ritual

En su nivel más básico, un ritual es un hábito que se inicia a partir de un comportamiento específico que realizas.

¿Por qué un ritual es tan importante?

Porque elimina la opción de decidir si quieres hacer una actividad o no. Como emprendedor, ya tomas suficientes decisiones, y agregar más sólo disminuirá tus posibilidades de hacer ejercicio.

Cuando se trata de rituales, un gran ejemplo proviene de la coreógrafa, bailarina y escritora estadounidense Twyla Tharp. En su libro, “El hábito creativo“, describe su ritual así:

“Empiezo cada día de mi vida con un ritual: me levanto a las 5:30 am, me pongo mi ropa de entrenamiento, mis calentadores de pierna, mis sudaderas y mi sombrero. Salgo de mi casa en Manhattan, llamó a un taxi y le digo al conductor que me lleve al gimnasio Pumping Iron en la calle 91 y la primera avenida, donde ejercito durante dos horas.

El ritual no es el estiramiento y el entrenamiento con pesas que pongo mi cuerpo cada mañana en el gimnasio; el ritual es el taxi. En el momento en el que le digo al conductor a dónde ir, he completado el ritual.”

Cuando se trata de tu condición física, el ritual no es el conjunto de sentadillas o escanear tu tarjeta en el gimnasio; es el comportamiento que inicia el proceso de llegar al gimnasio.

Determina una señal para iniciar tu ritual. Decirle al taxista la dirección era la señal para Twyla. Para ti, podría ser el sonido de la alarma y tener tu ropa lista en frente de ti señalándote que es hora de hacer ejercicio.

2. Prográmalo

Programas las llamadas de venta importantes. Programas las reuniones con tu personal. Programas las citas médicas. Programas las citas con tu pareja (espero). Programas los eventos deportivos de tus niños.

¿Por qué no tus ejercicios?

A Tony Robbins se le atribuye decir: “Si hablas de eso, es un sueño, si lo imaginas, es posible, pero si lo programas, es real.”

Programa citas para tus entrenamientos. Trata a tu cuerpo como si fuera un negocio. Tú no descuidas a tus clientes, reuniones de negocios, o sesiones de trabajo; así que no descuides tu salud.

Una manera simple de programar tus entrenamientos para la semana es tomarte un tiempo al principio de la semana y programar tus actividades en un calendario. Prepáralas en este orden.

1. Programa eventos familiares y eventos personales no negociables con un color

2. Programa eventos de trabajo y horas normales de trabajo con otro color

3. Ahora, programa tus citas de ejercicio con otro color

Es muy probable que  tengas un espacio de 20-40 minutos al día para hacer ejercicio.

3. Adopta una mentalidad de largo plazo

Sabes que la inconsistencia y descuidar a tus clientes afectan la rentabilidad de tu negocio a largo plazo. Ve a la inconsistencia y el descuido del ejercicio como algo que afecta tu salud a largo plazo.

Adoptar una mentalidad de largo plazo con tu salud y condición física te permitirá ver el panorama completo y te proporcionará perspectiva. Así como priorizas hábitos en tu negocio para asegurarte de que sobrevivirás a largo plazo y no sólo por una temporada o dos, ve tu salud con la misma mentalidad.

Las decisiones que tomas hoy fabricarán el resultado de tu mañana.

Tu salud es igual a tu riqueza. Dirige tu cuerpo como un negocio.

Steve JobsTodos hemos oído hablar del éxito repentino, pero en realidad no existe. Tener éxito implica años de esfuerzo y trabajo, presumiblemente con varias decepciones en el camino.

Cuando los emprendedores experimentan lo que es el fracaso, puede ser un golpe muy duro, tanto financiera como emocionalmente. A continuación, os dejamos algunos consejos sobre cómo recuperarse de un revés en los negocios.

Seguir los siguiente seis pasos puede significar la diferencia entre un fracaso que se convierte en un punto de inflexión en el camino hacia cosas más grandes y mejores, y que pueden conducirte hasta el final de la carretera (startup).

1. “No hay ninguna vergüenza en el fracaso honesto” (Henry Ford)

Has de ser franco con lo que ha sucedido.

En vez de evitar o minimizar tu fracaso con la esperanza de que otros, los posibles nuevos socios, inversores, o conocidos no se enteren de ello, explica lo que pasó y hasta muestra tu papel en él. Además de tomar la ventaja en la discusión, te ganarás el respeto al abordarlo de una manera directa.

2. “No se pueden conectar los puntos mirando hacia adelante, sólo puedes conectarlos mirando hacia atrás” (Steve Jobs)

Lleva a cabo un post-mortem.

¿Qué cadena de acontecimientos te llevó al fracaso? ¿Fue tu negocio sacudido por un shock que no se pudo anticipar ni controlar? Piensa en el 11 de septiembre o en la quiebra repentina de un cliente importante. ¿Fue tu startup víctima de un golpe bajo de un competidor, o te encallaste a través de una serie de pasos financieros o estratégicos en falso que en última instancia te condujo a una espiral de muerte?

Asegúrate de entender a fondo los factores que llevaron a este resultado desafortunado para que puedas encontrar la forma de reducir al mínimo o incluso evitar las posibilidades de encontrarte otra vez en la misma situación. También asegúrate de que puedes extraer tus conclusiones con una explicación concisa y profunda para que puedas hacer frente a las inevitables preguntas.

3. “Puedes estar desalentado por el fracaso, o puedes aprender de él” (Thomas J. Watson)

Utiliza la experiencia como una oportunidad de aprendizaje. Casi nadie tiene éxito en algo justo al lanzarse.

Antes de que Howard Schultz conquistara el mundo por sorpresa con Starbucks, su pitch-elevator para ampliar la empresa de tres tiendas a nivel nacional fue rechazado. Todo el mundo sabe lo que pasó después. Ensayo y error pueden ser estrategias de aprendizaje excepcionales, siempre que cada paso en falso te empuje más allá. Tómate un tiempo para reflexionar sobre lo que has aprendido, en lugar de creer que un fallo te pondrá en una mejor posición para ganar la próxima vez.

4. “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, tenemos el reto de cambiarnos a nosotros mismos” (Victor Frankl)

Determina lo que vas a hacer diferente la próxima vez.

Un revés es una excelente oportunidad para reagruparse y considerar qué tácticas y comportamientos funcionaron bien y cuáles no. Mientras que pueda ser que no seas capaz de salvar tu negocio, has ganado una valiosísima visión para tu próxima aventura.

Steve Jobs creía que su éxito con Apple se debió a su salida forzada de la compañía en 1985. Según sus palabras, su marcha le liberó para poder aprender y probar otros proyectos, desatando una creatividad que con el tiempo le hizo mucho más grande en los negocios y en su vida personal.

5. “Estar preparado es la mitad de la victoria” (Miguel de Cervantes)

Algunos fracasos se deben a una falta de preparación. ¿Sabes la importancia de tener un plan de emergencia en el caso de que pierdas a un empleado clave o que la financiación de los inversores sea mucho menor de la que realmente necesitas?

Prepárate mejor para la próxima vez pensando escenarios “de qué pasaría si” y desarrollando planes de contingencia detallados para un escenario optimista y para un escenario en el peor de los casos. Mientras estás en ello, busca consejo y asesoramiento de expertos en todas las áreas en las que tú y/o tu plan eran deficientes antes de empezar de nuevo.

6. “El fracaso es sólo una oportunidad para empezar de nuevo más inteligentemente” (Albert Einstein)

Una vez que has llevado a cabo todos estos pasos, el único que te queda por hacer es seguir hacia adelante.

Continuar decepcionado no te acercará a tus objetivos. Dependiendo de las circunstancias, es posible que tengas que tomar medidas adicionales para volver a ponerte en acción, como la reconstrucción de tus finanzas personales, la resolución de conflictos legales o la liquidación del inventario. Cualquiera que sea el caso, estarás mejor preparado para enfrentarte a tus desafíos utilizando estas estrategias.

 

 

 

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