Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Albert EinsteinSegún el autor Marc J. Seifer, el célebre inventor y físico Nikola Tesla flexionaba los dedos de sus pies todas las noches para estimular sus células cerebrales.

Isaac Newton, mientras tanto, alardeaba sobre los beneficios del celibato, algo que también practicó Tesla aunque, posteriormente, llegó a decir que se había enamorado de una paloma.

Desde Pitágoras y su prohibición de comer frijoles hasta Benjamín Franklin y sus “baños de aire” sin ropa, el camino hacia la grandeza está repleto de hábitos verdaderamente peculiares.

¿Pero si no se tratara de simples datos superficiales?

Según las últimas evidencias, cerca del 40% de lo que diferencia a los “cerebritos” del resto de mortales en la adultez tiene su origen en factores ambientales.

Nos guste o no, nuestros hábitos diarios tienen un poderoso impacto sobre nuestros cerebros, dando forma a su estructura y modificando nuestra forma de pensar.

Y entre todas las grandes mentes de la historia, probablemente el maestro de combinar la genialidad con hábitos raros fue Albert Einstein.

¿Quién mejor para buscar pistas de comportamientos que mejoren la mente?

Dormir 10 horas y siestas de un segundo

Se sabe que dormir es bueno para el cerebro, pero Einstein se tomó ese consejo más en serio que la mayoría.

Supuestamente dormía al menos 10 horas al día (el estadounidense promedio duerme hoy en día 6,8).

Muchas de los avances más radicales en la historia de la humanidad, incluyendo la tabla periódica y la estructura del ADN, supuestamente surgieron mientras sus descubridores estaban inconscientes.

También la teoría de la relatividad de Einstein, que se le ocurrió cuando soñaba con vacas electrocutadas.

¿Pero es esa inspiración del sueño cierta?

Cuando caemos dormidos, el cerebro entra en una serie de ciclos.

Cada 90-120 minutos fluctúa entre el sueño ligero, sueño profundo y la fase REM (movimiento ocular rápido) que, hasta hace poco, se creía desempeñaba el rol principal en el aprendizaje y la memoria.

Pero esa no es toda la historia.

“Pasamos el 60% de nuestra noche en un sueño no REM”, enfatiza Stuart Fogel, neurocientífico de la Universidad de Ottawa, Canadá.

Ese tipo de sueño se caracteriza por rápidas ráfagas de actividad cerebral. Ocurren miles de veces en la noche y cada una dura solo unos pocos segundos.

Conocidas como huso del sueño o ritmo sigma, comienzan con un aumento de energía eléctrica generado por las estructuras profundas del cerebro.

El principal responsable es el tálamo, una región que actúa como el principal “centro de comunicaciones” del cerebro.

Curiosamente, quienes tienen más incidencias de husos del sueño tienden a tener una mayor “inteligencia fluida”, la habilidad para resolver nuevos problemas, usar la lógica en nuevas situaciones, e identificar patrones.

Es la clase de inteligencia que Einstein tenía en abundancia y guarda consonancia con su menosprecio por la educación formal y su recomendación de “nunca memorizar algo que puedas consultar“.

Aun no se sabe por qué esas ondas serían beneficiosas, pero Fogel cree que podría tener que ver con las regiones activadas en el cerebro (el tálamo y la corteza cerebral).

Afortunadamente para Einstein, también tomaba siestas regularmente.

Según una leyenda apócrifa, para asegurarse de no excederse solía reclinarse en su sillón con una cuchara en la mano y un plato de metal directamente debajo.

Se permitía entonces caer dormido por un segundo, despertándose con el sonido que hacía la cuchara al caerse.

Caminatas diarias

Para Einstein su caminata diaria era algo sagrado.

Al ir y volver a la Universidad de Princeton, EE.UU., recorría en total unos 5km.

Hay muchas evidencias de que caminar mejora la memoria, la creatividad y la resolución de problemas.

Si lo piensas, no tiene mucho sentido. Es algo que distrae el cerebro de tareas más intelectuales y te fuerza a concentrarte en poner un pie delante del otro y no caerte.

Pero es ahí donde aparece la “hipofrontalidad transitoria” que, básicamente, significa moderar la actividad en ciertas partes del cerebro, especialmente los lóbulos frontales que participan en procesos más elevados como la memoria, el juicio y el lenguaje.

Al reducir un poco esa actividad, el cerebro adopta un estilo totalmente distinto de pensar, que puede llevarte a nuevas percepciones que no obtendrías sentado en tu escritorio.

No hay ninguna evidencia para esa explicación de los beneficios de caminar, pero es una idea tentadora.

Comer espaguetis

No está claro que alimentaba la extraordinaria mente de Einstein, aunque en internet aparece la dudosa afirmación de que eran los espaguetis.

Einstein sí dijo, en broma, que sus cosas favoritas de Italia eran “los espaguetis y el matemático Levi-Civita”.

En todo caso, aunque los carbohidratos tienen mala fama, el genio tenía razón.

Es sabido que el cerebro devora el 20% de la energía del cuerpo, aunque solo representa el 2% de su peso, prefiriendo azúcares simples, como la glucosa, desglosada de carbohidratos.

Pero a pesar de su afición a lo dulce, el cerebro no tiene forma de almacenar energía y cuando los niveles de glucosa bajan, se le acaba rápidamente.

“El cuerpo puede recurrir a su propio almacenamiento de glicógeno, liberando hormonas de estrés como el cortisol, pero eso tiene efectos colaterales”, apunta Leigh Gibson, profesor de psicología y fisiología en la Universidad de Roehampton, Inglaterra.

Un estudio encontró que las personas con una dieta baja en carbohidratos tenían un tiempo de reacción más lento y memoria espacial reducida, aunque solo a corto plazo.

Pero aunque los azúcares pueden darle al cerebro un valioso impulso, desafortunadamente eso no significa que los espaguetis sean una buena idea.

“Habitualmente la evidencia sugiere que cerca de 25g de carbohidratos (37 hebras de espagueti) es algo beneficioso, pero si duplicas esa cantidad podrías en realidad perjudicar tu capacidad de pensar”, señala Gibson.

Fumar pipa

Einstein era un fumador de pipa empedernido y conocido en el campus tanto por la nube de humo que lo seguía como por sus teorías.

“Contribuye de alguna manera a un juicio calmado y objetivo en todos los asuntos humanos”, dijo.

Incluso recogía las colillas de cigarrillos de la calle y les quitaba el tabaco que quedaba para ponerlo en su pipa.

No luce realmente como el comportamiento de un genio, pero en su defensa el tabaco no fue públicamente vinculado al cáncer de pulmón y otras enfermedades hasta 1962, siete años después de su muerte.

Ahora sus riesgos no son ningún secreto.

Sin medias

Ninguna lista de las excentricidades de Einstein estaría completa sin mencionar su apasionada aversión al uso de medias.

“Cuando era joven, me di cuenta que el dedo gordo siempre terminaba abriendo un hueco en la media. Así que dejé de usarlas”, le escribió a Elsa, su prima y luego esposa.

Probablemente, esa apariencia “hipster” no le proporcionó ningún beneficio y, desafortunadamente, no ha habido ningún estudio que se ocupe del impacto de andar sin medias.

Sin embargo, el cambio a usar ropa casual, en vez de un traje más formal ha sido vinculado a un desempeño deficiente en pruebas de pensamiento abstracto.

En todo caso, qué mejor forma de terminar que con una recomendación del propio Einstein.

Lo importante es no dejar de cuestionar. La curiosidad tiene su propia razón de existir“, dijo a la revista Life en 1955.

Si eso falla, podrías intentar algunos ejercicios con los dedos de los pies. Quizás funcione.

¿Y no te mueres por averiguarlo?

pilaresCualquier construcción necesita, para ser sólida, unos buenos cimientos. Y un árbol, para crecer alto, precisa de unas raíces robustas capaces de aportarle los nutrientes que necesita.

Una empresa no deja de ser una construcción, un edificio o un árbol que vamos creando y haciendo crecer. Y, por tanto, tiene sus propios cimientos, sus propias raíces: la misión, la visión y los valores.

Cuando creamos Bubok, nuestro primer reto fue definir una misión alcanzable, una visión clara e inspiradora, y unos valores que realmente nos representaran. Tardamos tiempo en definirlos, pero se han mantenido hasta hoy en día, y han sido la base sobre la que levantar todo el proyecto.

Muchas empresas, sin embargo, prefieren centrarse antes en el target, el producto o el desarrollo de las distintas áreas del proyecto. Cada uno debe elegir el camino que recorre, pero sin esos pilares, es tremendamente fácil que todo el edificio se venga abajo.

Mi consejo es tener claro, antes de nada, quiénes somos, qué queremos y hacia dónde nos dirigimos, para que todo sea más sencillo.

La misión

Sería el “qué queremos”. En la misión debe definirse, de manera clara y sencilla, qué papel tiene nuestro proyecto en el mundo. Para qué existe y cuáles son sus principales objetivos a medio plazo.

No basta con decir “nuestro objetivo es ganar dinero”, eso es algo buscado por todas las empresas, hay que saber diferenciarse y dejar claro a nuestros clientes, accionistas y competidores qué buscamos, por qué hemos fundado una pyme.

La visión

Es el “hacia dónde nos dirigimos”. Es el horizonte que nos marcamos y la utopía que nos guía.

Decía Eduardo Galeano que la utopía sirve para caminar, y esa es la función de la visión. Plantearnos el mejor escenario posible de nuestro proyecto, a medio-largo plazo, y decidir que queremos llegar a él, por difícil que resulte. Por supuesto, debe ser alcanzable, situándose justo en ese punto en el que las yemas de los dedos lo tocan, pero necesitamos mucho más trabajo para llegar a cogerlo.

Los valores

Definen “quiénes somos”. Son ideales, principios, que fundamentan la cultura de nuestra empresa y definen su personalidad.

Deben ser conocidos y en la medida de lo posible, compartidos por todos los empleados de la compañía. Son lo que nos define, y debemos ser fieles a ellos en todas nuestras actuaciones corporativas. Analizar el cumplimiento de estos valores en el día a día de una pyme es una excelente manera de tomar el pulso a ésta y comprobar si todos remamos en la misma dirección.

Por ejemplo, si uno de nuestros valores es la cooperación, carece de sentido que tengamos a dos departamentos compitiendo entre sí. Va contra nuestros valores y contra lo que somos.

Tómate, pues, tiempo en definir tu misión, tu visión y tus valores. Si tu empresa no los tiene especificados, detente a pensar cuáles podrían ser. Ten presente que uno siempre es mejor y se desenvuelve mejor en su vida si sabe quién es, qué quiere y hacia dónde se dirige. ¿Por qué iba a ser menos tu empresa?

procrastinacionGran parte de las citas célebres y frases sabias de la vida que más nos vienen a la cabeza en momentos difíciles hacen referencia al poder de la paciencia en nuestro día a día.

George Savile, por ejemplo, dijo que “un hombre que es un maestro en la paciencia es un maestro en todo lo demás”. Sería una pena que la costumbre de postergarlo todo, también conocida como procrastinación, matase el potencial que tienen todas las personas por el simple hecho de poder llegar a gestionar bien su tiempo.

La procrastinación, esa tendencia tan frecuente a dejar para mañana lo que se puede hacer hoy, es una muestra de hasta qué punto patrones de pensamiento que no se ajustan a lo racional pueden llegar a generar problemas que son alimentados por el simple paso del tiempo.

No solo nos sumerge en una dinámica de conductas en la que posponemos indefinidamente aquello que en teoría sabemos que tenemos que hacer, sino que nos obliga a estar buscando continuamente ocupaciones alternativas para justificar nuestra falta de dedicación a la tarea más importante.

Esto puede tener un gran impacto si la procrastinación aparece aplicada a un proyecto profesional rentable a largo plazo.

La procrastinación en el contexto del trabajo

En el mundo de las empresas se da una curiosa paradoja: a la vez que se tiende a buscar la consecución de objetivos a corto plazo, también se busca la obtención de los máximos beneficios posibles.

Se trata de una paradoja porque algunos de los proyectos más interesantes no empiezan a generar valor añadido y a resultar rentables hasta que han pasado varios meses desde que fueron emprendidos.

Es decir, que para poder aspirar a un nivel de ganancias muy alto, hay ocasiones en los que se tiene que renunciar a los incentivos a corto plazo.

Si se tiene suerte, un grupo de inversores y socios hará desaparecer parcialmente esta sequía inicial, pero… ¿qué pasa si no conseguimos este tipo de ayuda, o bien por la naturaleza de nuestro trabajo, no podemos aspirar a contar con socios de este tipo? ¿Qué sucede en los momentos previos al punto en el que podemos presentar un plan con cara y ojos que presentar a gente que podría apostar por el proyecto?

¡Faltan incentivos!

Es posible que la falta de recompensas inmediatas haga que lo terminemos postergando todo y que dejemos pasar la oportunidad o bien creemos un problema enquistado por estar comprometidos y a la vez no estarlo.

Además, la procrastinación tiene como característica que no puede ser justificada, es decir, que resulta difícil de disculpar sin caer en contradicciones o sin utilizar argumentaciones basadas en situaciones falsas.

Esto se debe a que la procrastinación no se fundamenta en la racionalidad, sino en la evitación del malestar inmediato y la búsqueda del placer a corto plazo por lo que postergamos lo que debe ser hecho porque nuestro comportamiento se ajusta a un marco de pensamiento en el que solo importa el presente.

Esto significa que la procrastinación puede aparecer en una gran variedad de situaciones y contextos que en ocasiones puede resultar dañina a la hora de cuidar de nuestra salud y por supuesto, también nuestra vida laboral.

¿Qué hacer para evitar procrastinar?

Mitigar los efectos de la procrastinación pasa por “crearse” metas a corto plazo. Esto pasa por fragmentar las partes del proyecto en fases cortas que pueden ser emprendidas de inmediato y completadas en cuestión de horas, y sucede también por colocarnos deadlines que marquen claramente, y de manera bastante rígida, el momento en el que hemos de haber completado una de las tareas.

En resumidas cuentas, lo que debemos hacer es invertir la lógica por la que se reproduce la procrastinación. Si lo que tenemos que hacer carece de incentivos suficientes a corto plazo deberíamos construirlos para la resolución de la tarea.

Por ejemplo, podemos premiarnos con un antojo que nos guste después de haber redactado la primera página de un documento, o podemos regalarnos una sesión de cine después de una tarde de trabajo intensivo en la que hemos cumplido los sub-objetivos que nos hemos programado.

En este sentido, varias investigaciones indican que los exámenes semanales hacen que los estudiantes rindan mejor en los exámenes finales en comparación con aquellos que tienen total libertad para programarse su modo de estudio, y lo mismo puede ser aplicado al trabajo de manera individual.

Lo importante es encontrar motivos para empezar ya las tareas, independientemente de si estos motivos se basan en recompensas o en la presión que generan las obligaciones inmediatas.

Una reflexión final

Puede que lanzarnos a abordar ciertas tareas en el aquí y el ahora resulte algo incómodo, pero dejará de serlo si creamos las condiciones para que nos convenza la idea de empezar a trabajar.

Todo se ve desde una perspectiva distinta una vez nos hemos sumergido en el proyecto. A fin de cuentas, el simple hecho de haber empezado algo es un incentivo para terminarlo.

éxitoUna cosa es tener una buena idea y otra, muy diferente, es ser un emprendedor.

Sin duda, para convertirte en un verdadero startupero necesitas tener un proyecto de negocio innovador en mente, sin embargo, no todo aquel que es capaz de imaginar un nuevo producto o servicio logra llevarlo al éxito.

Si tú cuentas con la primera parte, ¡felicidades!, ya diste el primer paso. Ahora es momento de poner manos a la obra para empezar a construir tu propia empresa. En esta etapa, un experto de la EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey quiere compartir dos consejos contigo.

Se trata de Luis Antonio Márquez Heine, profesor en Finanzas para el Emprendimiento, director de la Maestría en Administración de Negocios (MBA) en Innovación y Emprendimiento y director del Centro de Innovación y Emprendimiento de tal institución, quien consideró en entrevista con Tec Review que la resiliencia y la administración son clave al iniciar un emprendimiento.

Resiliencia

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo para adaptarse a situaciones adversas. Para el profesor Luis Antonio Márquez, esto significa, en un principio, no tener miedo de intentar crear tu propio negocio y, más adelante, no detenerte ante el fracaso.

Así, una vez que tengas una buena idea, el primer paso a dar es vencer tus temores. “Olvídate de lo que los demás puedan pensar, de cómo te puedan juzgar, de que piensen que no lo vas a lograr. Toma la decisión, porque puedes tener muchos proyectos innovadores en mente pero, si no haces nada al respecto, ahí se van a quedar”, dijo.

El experto añadió que, una vez que tomes la decisión y tu startup empiece a trabajar, debes superar también el miedo al fracaso pero, ojo, esto no quiere decir que “a fuerza” debes fallar varias veces antes de alcanzar el éxito.

“La intención no es motivarte al fracaso, sino a probar y a probar. Uno nunca sabe: ¿Por qué Facebook prendió? ¿Google? ¿Apple? Tiene que ver con las circunstancias, y estas no se pueden predecir, por lo que la única ‘fórmula secreta’ es intentarlo una y otra vez”, detalló.

Para ilustrar esta idea, Márquez Heine puso un ejemplo: cuando el hombre quiso volar. “Se puso plumas, se hizo alas artificiales, lo intentó de decenas de maneras diferentes, se aventó, y ninguna resultó. Sin embargo, cada una de estas caídas lo acercó a entender que lo importante era el lifting, el cómo se elevaba, que era un tema hidráulico”, relató.

“Lo mismo sucede con el emprendedor, debe intentarlo y, si su negocio no funciona, debe pensar qué salió mal y encontrar alternativas para, entonces, volverlo intentar. Es un tema de acierto y error”, consideró el profesor de la EGADE.

Administración

La administración es crucial. Luis Antonio Márquez Heine recordó que ha visto casos de emprendedores que, al recibir capital, “pasan de estar con tarjetas de crédito hasta el tope a ponerse salarios de 250,000 pesos”. Esto se debe, detalló, a que a veces los startuperos no entienden la importancia de separar sus finanzas personales de las de su negocio.

“En mi opinión, cuando tu empresa empieza a generar dinero, tú te conviertes en un mayordomo de esa ganancia, es decir, tienes la responsabilidad de administrarlo en favor de tu startup y utilizarlo para seguir generando recursos”, comentó. “Lo más importante es que entiendas que no es tu dinero, es de la compañía, que son dos entes diferentes. Por eso se habla desde el derecho romano de una persona moral y una física”.

Para lograr esta desvinculación el experto recomendó, primero, definir metas para la empresa y las métricas que permitirán valorar si éstas han sido cumplidas o no. “Por ejemplo, queremos alcanzar ventas de tanto o poder ofrecer tal prestación a todos nuestros empleados”, dijo.

“Así, si cumples con todos estos objetivos y, además, haces una ganancia excepcional, perfecto, porque quiere decir que los intereses de la empresa y los del emprendedor están alineados”, agregó.

El segundo paso es poner “ciertos candados”, de acuerdo con Márquez Heine, como el gobierno corporativo.

“Muchos emprendedores se preguntan: ¿se puede tener un gobierno corporativo en una startup? Y la respuesta es: claro que sí. Puedes tener un mentor, un consejo no oficial, alguien que esté revisando tus finanzas y evitando que estas puedan llevar al fracaso de la compañía”, afirmó, al tiempo que destacó que siempre se debe mantener la transparencia.

Ahora que conoces dos de las claves que pueden llevar tu idea al éxito, ¿qué esperas? ¡Manos a la obra!.

storytellingTienes un gran producto o servicio. O ambos. Tu empaque, sitio de Internet y eslogan funcionan bien. Pero eso no es suficiente. Para ser una marca, debes tener una historia que contar.

Como emprendedor puedes sentir que la historia de cómo fundaste tu negocio, aquella que te quita el sueño, es única. Y puede ser que sea cierto.

Sin embargo, la historia de tu marca debe tomar esa experiencia personal y combinarla con la misión de tu compañía para hacer que tus clientes e inversionistas se interesen.

Hemos tomado cinco de las historias más comunes que cuentan las marcas junto con consejos para ayudarte a escribir el próximo capítulo de tu empresa.

Historia #1: “La manera de hacer las cosas tenía que cambiar”

Solía ser suficiente con ser el más rápido, el más barato, el más algo. Ahora, las compañías hablan en términos disruptivos –una palabra que se ha usado demasiado, sin duda, aunque existe una razón detrás de esto–.

“Para ser un disruptor, tienes que mantener la velocidad de tu proceso constante y obtener la fórmula correcta”, dice Clark Howard, autor del best seller Vivir a lo Grande en Tiempos de Vacas Flacas.

De esta manera, estás diciendo que la forma en la que haces las cosas es tan efectiva que ha obligado a tu competencia a cambiar sus procesos. Esta es una afirmación muy poderosa. Y a los consumidores les gustan los líderes.

Como disruptor debes estar dispuesto a empezar negocios que las demás personas consideraron una locura.

La idea de Uber sonaba disparatada, ¿clientes subiendo a automóviles de completos desconocidos en lugar de llamar a un taxi? Lo mismo con Casper, una tienda de colchones que no tiene un local físico (o showroom). Pero Howard advierte: no te vendas como disruptor hasta que realmente hayas cambiado algo. Esa es la diferencia entre propaganda vacía y la empresa “fresca y emocionante” que deseas ser.

La historia en acción. 

Como prácticamente todo el mundo, a Ernie García no le gustaba la manera en la que los autos usados se vendían. Así que creó la empresa Caravana, en Phoenix, EEUU. Se trata de una página Web que permite a los usuarios buscar, financiar, comprar y recibir su vehículo sin tener que lidiar con los vendedores. “Decidimos desarrollar algo mejor, al crear una mejor realidad para después, contar la historia”, dice el emprendedor.

“Por lo general, las personas se quejan cuando tienen que comprar un coche; sin embargo, es extraño que la industria se ha mantenido inmune por más de 75 años. La tecnología necesaria para revolucionarla existe, pero el cambio es complicado”, agrega.

A los consumidores les gusta ver empresas que rompen con modelos anteriores. Por ello, desde 2013, Caravana ha recaudado US$300 millones a través de inversionistas y está cerca de tener ingresos de US$200 millones.

Historia #2: “No existía nada como esto, así que lo creamos”

Quizá la historia más común detrás de las marcas: lo quería, no lo encontré, lo creé. Funciona porque es tan sencilla que muchos se identifican con ella.

“Construir una marca exitosa hoy en día requiere una mezcla entre ser bueno para los negocios y ser astuto”, asegura Chadwick Boyd, un ejecutivo de mercadotecnia de marca. “Lo que los consumidores quieren es que les ofrezcas algo que satisfaga alguna de sus necesidades”, complementa.

Hay un punto a favor para esta historia: la puedes contar inclusive si antes que tu producto ya existía algo similar. ¿Por qué? Porque se trata de tu producto, llegando a tu nicho.

Tomemos como ejemplo a Harry’s, una empresa que vende navajas para rasurar por suscripción, y que describe su origen de la siguiente manera: “como la mayoría de ustedes, teníamos que elegir entre navajas muy costosas con mucho marketing que eran un insulto a nuestra inteligencia, o navajas de baja calidad que eran un insulto a nuestras caras”.

¿Esto aplica para todas las navajas antes de que ellos llegaran al mercado? Puede ser que no. Pero si Harry’s convence a sus clientes de su historia, la empresa los convence de su valor.

La historia en acción. 

“Si vas a un supermercado de productos orgánicos encontrarás 48 tipos de mostaza y 57 aderezos para ensaladas”, afirma Reggie Milligan.

La explicación del boom de estos productos es, de acuerdo con el emprendedor, que durante la recesión los foodies comenzaron a lanzar marcas de productos locales hechos de manera no masiva. Ahora existen cientos de opciones de alta calidad en el mercado. Sin embargo, Reggie sabía que las personas estaban pensando: “necesito que alguien me ayude a decidir, necesito una marca de confianza”.

Fue así que lanzó Mantry, una empresa que envía comida de este tipo cada mes, específicamente a hombres, y que ha invertido US$1.5 millones en la compra de estos productos desde 2012. ¿Por qué sólo para hombres? Porque le permite segmentar y concentrarse en un solo cliente. “Cuando le hablas a todo el mundo, no le estás hablando a nadie en realidad”, opina.

Ahora “demasiadas opciones” se ha convertido en la historia de su marca. Así, se encarga de hacer toda la investigación para que sus clientes se en- carguen únicamente de comer.

Historia #3: “Sabemos cuál es tu problema y tenemos la solución”

Si tu negocio no satisface la necesidad de alguien en algún lugar, obviamente tendrá una vida muy corta. Pero esta historia es más específica que la resolución de problemas, pues busca identificar un problema del cual tu cliente puede no estar consciente todavía.

“Enfócate en necesidades específicas; por ello, es importante que realmente conozcas a tus consumidores”, aconseja Heather Stephenson, quien está al frente de la estrategia de marca de Super, un servicio de suscripción para reparaciones del hogar que ha recaudado US$3.6 millones de capital semilla.

Esta historia es rápida de contar. En ocasiones no necesitas más que algunas palabras. La aplicación para smartphones que permite escanear documentos, The Grizzly Labs, vende su producto diciendo: “equipa a tus empleados con Genius Scan y no volverás a necesitar que estén en la oficina para tener acceso a sus documentos”. La historia no se enfoca en el producto, sino en el trabajador. El usuario correcto podrá identificarse.

La historia en acción. 

HoneyBook es una compañía que ofrece una serie de servicios complejos: contabilidad, compras, facturación, contratación entre otros. Son los aspectos que abruman más a las personas en la industria de la planeación de eventos, los consumidores meta de esta empresa.

Si visitas el sitio HoneyBook.com, la primera línea que leerás dice: “Recupera tu Vida”. Esa es la historia de la empresa, “se trata de los beneficios, no las funciones que cumplimos”, señala Shadiah Sigala, cofundadora de la marca. Para ser francos, las funciones son bastante complicadas. En consecuencia, la emprendedora se enfoca en la sencillez. “Solucionamos problemas al reducir la presión en las dificultades personales”, sentencia.

¿Cuántas personas están interesadas en reducir esta presión? Los números lo confirman: la compañía suma más de US$32 millones en inversiones y sus ventas crecieron 25 veces más el año pasado.

liderazgoSi hoy hay una preocupación compartida por parte de todos los que buscan salida a la diversidad de crisis en las que estamos inmersos es la necesidad del liderazgo para conseguirlo.

Esto es especialmente relevante cuando el tema que ocupa y preocupa son las organizaciones y las instituciones, sean del tipo que sean. “No tenemos líderes” ha pasado a ser la lamentación dominante, que queda bien redondeada si añadimos “como los de antes”.

Dicho esto, el jeremías de turno puede irse a descansar bien tranquilo. El papanatismo acrítico ante la palabreja ha llegado hasta el extremo de encontrar normal que la gente hable de autoliderazgo. Y aquí paz y después gloria.

Pero también es verdad que, más allá de las modas, algo debe estar pasando y alguna necesidad debe de haber si caemos en la cuenta de que en la primera década de este siglo muchas escuelas de negocios -algunas muy importantes- han reescrito su misión para introducir la palabreja.

Y no hay programa ni publicidad de las mismas escuelas que no tenga el liderazgo como una palabra fetiche. Por supuesto, detrás se encuentran iniciativas, investigaciones, y publicaciones bien sustantivas. Y mucho humo también, claro está.

Aventuro tres claves de respuesta.

La primera: El paso de una economía básicamente industrial a una economía del conocimiento.

En la primera, las competencias necesarias eran, simplificando, hacer que las cosas funcionaran. También las organizaciones. La metáfora “máquina” era ampliamente utilizada para hablar de las organizaciones, y para ello se necesitaban directivos y gestores. No en vano, en los libros serios de referencia se calificaba a las burocracias (privadas o públicas) de maquinales.

En la economía llamada del conocimiento es necesario como mínimo incorporar otros parámetros y actitudes, porque el conocimiento, a diferencia de las máquinas, no está separado de las personas, y su involucramiento con todas sus capacidades y potencial en los procesos y los proyectos es indispensable. Y, evidentemente, esta involucración no se da por el simple hecho de dar órdenes y hacer preciosos organigramas.

¿Conclusión? Se necesita liderazgo y no sólo gestión.

La segunda -¡ay!- es la globalización.

Que entre otras muchas cosas significa que las personas que trabajan y/o conviven juntas no comparten necesariamente ni un marco de referencia axiológico, ni una misma matriz cultural, ni una misma formación profesional.

Es más: para que muchas organizaciones sean viables es necesario que ocurra exactamente eso. Y las empresas, encima, cada vez más deben operar en varios países, con la consecuencias de que se necesita enhebrar un propósito compartido que, a su vez, dé vertebración y permita la flexibilidad de ser lo suficientemente coherente, pero aceptando prácticas no idénticas entre sí en función de los contextos sociales y políticos.

Un propósito permite que las personas compartan un por qué (hacen lo que hacen) y no se reduzcan al cómo (lo hacen) y al qué (hacen). Muchas organizaciones flaquean no porqué su qué no sea lo suficientemente bueno, sino porque no siempre son conscientes del cómo y, sobre todo, porque no tienen conciencia de ningún para qué, o lo han perdido o olvidado que lo habían tenido.

¿Conclusión? Se necesita liderazgo para dar propósito y no sólo actividad.

La tercera tiene que ver con la incertidumbre y la confusión axiológicas.

Es lo que se ha calificado como vivir en un mundo VUCA (hecho de volatility, uncertainty, complexity y ambiguity). En un mundo así la tentación es reducir este perfil VUCA mediante una reducción de los problemas a su dimensión técnica y a la obtención de resultados cuantificables y medibles.

En un mundo con este perfil, introducir la dimensión valorativa es especialmente difícil porque la apelación a tener perspectivas holísticas y sistémicas está muy bien para escribir ensayos de éxito y participar en debates televisivos, pero es muy difícil de incorporar a la toma decisiones. Hay que desarrollar una capacidad deliberativa que integre a la vez el tener en cuenta las condicionantes técnicos y la consideración de los valores en juego para los diversos afectados de las decisiones que se plantean.

Ser capaz de situarse en la intersección de persona, empresa y sociedad se convierte, cada vez más, en más necesario y al mismo tiempo más difícil.

¿Conclusión? Se necesita liderazgo orientado a y por valores, y no sólo gestión o cálculo de intereses.

Lo curioso de todo esto es que la demanda de liderazgo que nace a partir de estas conclusiones muy a menudo es el propio de la misma época que se da por superada. Un liderazgo con componentes heroicos, omniscientes y omnipotentes, que resuelva y aclare todos estos problemas, y les dé respuesta. No es que ya no haya liderazgos como los de antes… ¡es que no puede haber!

Pensar bien el liderazgo significa pensar bien la época que nos ha tocado vivir, y viceversa. Cuando yo era joven se discutía mucho y se perdían muchas horas de sueño sobre si era posible el socialismo en un solo país. Pues bien, ahora no habría que discutir demasiado ni dejar de dormir sobre si es posible el liderazgo en una sola persona (y, de ser así, si esta persona lo puede ejercer cualesquiera que sean los momentos y las circunstancias). Y no es necesario, simplemente, porque no es posible.

Si algo nos esteriliza es esa manía heredada de hablar de liderazgo refiriéndonos sólo a los líderes y olvidando la interacción entre proyecto, líder y seguidores. Si algo nos esteriliza es esa manía heredada de creer que hablar de liderazgo es hablar sólo de los que están arriba de todo. Si algo nos esteriliza es esa manía de no aceptar que, en un mismo proceso, personas diversas pueden alternar en momentos diversos roles de líder o de seguidor.

Y, sobre todo, nos esteriliza la manía de creer que el liderazgo sólo puede ser de una pieza, y no un híbrido en función del momento y del contexto. Y esta esterilidad nos mantiene prisioneros de la fantasía heredada según la cual el liderazgo consiste en que haya un responsable y lo sigan una multitud de -literalmente- irresponsables.

Dicho de otro modo: hoy el liderazgo es muy necesario, imprescindible. Pero sólo será un buen liderazgo si tenemos claro qué pregunta queremos contestar hablando de la necesidad de liderazgo. Y, especialmente, si tenemos muy claro que las preguntas que hoy tenemos encima de la mesa no se contestan hablando sólo de liderazgo.

Vivir MejorEsperas conocer gente increíble, pero preferirías morderte los labios que hablar con extraños.

Deseas construir ese negocio secundario con el que has estado soñando despierto, pero las complejidades de comenzar te ponen las palmas de las manos realmente sudorosas.

Hablar y agregar valor en las reuniones corporativas podría mejorar tu reputación ante los ojos de tu jefe, pero tienes miedo de decir algo equivocado.

Circunstancias como estas (las que son fundamentalmente importantes a largo plazo, pero francamente aterradoras en el corto plazo) son increíblemente comunes. Y, por supuesto, la reacción más sencilla a estas circunstancias es la evasión. ¡Pero eso sería un gran error!

De hecho, si hay algo que aprendí de completar más de 850 desafíos de zona de confort auto-asignados, es esto:

No nos tropezamos accidentalmente con una vida salvaje y profundamente satisfactoria, que nos hace abrir la mandíbula… la creamos. Y el viaje siempre nos lleva fuera de nuestras zonas de confort.

Antes de empezar El Proyecto Año del Miedo, Yo era la persona menos probable en el planeta Tierra para ser considerada interesante, aventurera, o exitosa.

Incluso después de una década dedicada a estudiar la psicología del éxito y cómo lograr mis metas, encontré abordar algo fuera de mi zona de confort cada día era la única decisión que transformó todas las áreas de mi vida casi de la noche a la mañana.

Ahora pasé a hablar, escribir y enseñar a estudiantes de los siete continentes sobre sentirse cómodos con las circunstancias que los ponen incómodos.

Esta es la buena noticia: no tienes que invertir todo el trabajo duro y ajetreo que yo invertí en los últimos años para aprender algunas de las lecciones más poderosas de aventurarse fuera de tu zona de confort.

Esta es la mala noticia: no puedes “desaprender” lo que estás a punto de leer…

Después de dar una mirada furtiva en sólo unas pocas (de las muchas) de las lecciones que cambian vidas que aprendí, no puedes más que unirte a mí en este viaje.

Cuando descubres que el verdadero “secreto” para conseguir que todo lo que quieres en la vida empieza con una sencilla acción, enfrentarte a tus miedos de formas pequeñas cada día, se convierte en la adicción más saludable que puedas formar.

La zona de confort es el lugar más peligroso para vivir

La zona de confort es como el papel tapiz en la vida de la mayoría de las personas; operando en segundo plano, siempre presente, algo en lo que ni siquiera pensamos.

Pero tanto como aparentemente disfrutamos del confort y rutina, nosotros como seres humanos somos a menudo más felices cuando somos desafiados y progresamos. Y cuando nos comprometemos a encontrar pequeñas maneras de crecer a diario, descubrimos cuatro cosas rápidamente:

1. Incluso cuando estás en el camino correcto, igual dudas de ti mismo.

Antes de practicar expandir tu zona de confort, puedes pensar que el miedo es señal de que estás en el camino equivocado.

Recuerdo vívidamente prepararme para mi primer viaje a través del país a Los Ángeles desde el Medio Oeste.

A pesar de que soñaba con ello todos los días, no pude ponerla en mi presupuesto durante cuatro años. Cada vez que me convencía para finalmente poner mi ciudad natal en mi lista, el miedo me abrumaba…

• “¿Soy lo suficientemente fuerte como para hacer esto sola?”
• “¿Podré hacer amigos tan grandes como los que tengo aquí?”
• “¿Qué pasa si no soy lo suficientemente fresca como para salir con los hipsters de Los Ángeles?”
• “Espera… ¿Cuánto es el alquiler?”
• Etc.

Lo que descubrí después de comenzar El Proyecto Año del Miedo es perfectamente resumido por uno de mis escritores favoritos, Jon Acuff: “Nunca seremos lo suficientemente valientes como para hacer lo que necesitamos hacer a continuación”.

El problema no era que estaba perdiendo el sueño por la noche y sudando a través de mis sábanas a la velocidad de las Cataratas del Niágara. El problema fue que pensé que no debería estar haciéndolo.

Incluso cuando estés en el camino correcto, igual tendrás miedo y dudas sobre ti mismo.

La mitad de la batalla ya está ganada cuando esperas que el miedo aparezca. No importa el tamaño del salto; chico o grande. Desde caminar hasta elogiar a un desconocido hermoso, valientemente pedirle a tu jefe un aumento, las dudas y el miedo siempre están cerca cuando estás en el camino correcto. Lo diré otra vez…

Las dudas y el miedo están siempre cerca, especialmente cuando estás en el camino correcto.

Y requiere práctica para poder abrazar esta realidad…

En lugar de un semáforo, ahora veo las dudas y el miedo como un foco; iluminando a dónde debo ir después. Me doy cuenta de que todas las buenas decisiones (y decisiones de crecimiento necesarias) las que cambian nuestras vidas, a menudo nos hacen perder un poco de sueño, y eso está perfectamente bien.

¿Cómo cambiaría tu vida si vieras las dudas y el miedo como una señal de que estás en el camino correcto? ¿Qué meta o proyecto te atreverías a empezar?

2. Puedes amar a los demás sin escucharlos.

Voy a iniciar esto con un descargo de responsabilidad: tener unas cuantas personas en las que puedes apoyarte y confiar para que te sostengan cuando estás siendo débil es importante. Sin embargo, lo que podría sorprenderte es que aquellos cuyo consejo te ayuda poco o nada a veces pueden ser aquellos que más te quieren.

Así que, confía en mí ahora y créeme más tarde: tú puedes amar a alguien sin escucharlo a cada paso del camino.

Cuando comienzas a tomar riesgos (especialmente el tipo de riesgos que tus seres queridos no están de acuerdo que tomes) te conviertes en una diana roja para la retroalimentación. Incluso cuando tienen buenas intenciones, sería raro que simplemente tiren sus sombreros al aire y griten con entusiasmo:

“¡Ve por ello!”

“¡Haz lo que te haga feliz!”

“Deja ese trabajo en ventas de mierda que está sofocando lentamente tu alma y ve a enseñar yoga!”

¿Por qué?

Resumiendo: ellos te quieren cuidar y quieren protegerte del fracaso.

Pero también pueden temer inconscientemente que si tu vida cambia demasiado, ya no haya espacio para ellos. Y eso también está bien. Es sólo una de aproximadamente un millón de maneras extravagantes en que los humanos demuestran su amor.

Una poderosa cita que me ayudó a liberar a mi gente de formas agradables en esta área vino de mi amiga, Jesse Elder:

“El don más grande que podemos darnos a nosotros mismos es ser sueños de nuestra propia felicidad. La más grande libertad que podemos darle a los demás es dejar que tengan sus propias experiencias y no tratar de controlarlas”.

Si eso no es digno de ser tatuado en la parte interior de nuestros párpados, no sé qué lo es.

Y el sentimiento de Jesse también está reforzado por otra de mis citas favoritas…

“Si tienes grandes metas y sueños,
no esperes que otros te sigan,
porque representarás la fuerza,
el coraje y la visión que todavía no tienen”.
– Peter Voogd

En pocas palabras: Si quieres deslizarte a la tumba con menos arrepentimientos y hacer un impacto positivo en el mundo de la manera que sólo tú puedes, te animo a tomar riesgos calculados, y dejar que las dudas y opiniones de los demás sobre cómo vives tu vida sean su problema, no tuyo.

A veces el regalo más grande que podemos darle a otros es simplemente recordarles lo que es posible cuando se arriesgan por sí mismos.

¿Cómo puedes asumir la responsabilidad de tu propia felicidad y permitir que otros tengan su propia experiencia?

volarEres una niña aún y no lo sabes, pero lo que te hace diferente y te asusta ahora, es lo que te ayudará a volar… Lo que te empujará a crecer y te impulsará a cambiar el mundo…

Suena lejos, lo sé, pero no creas que para cambiar el mundo hay que hacer coses muy complicadas. Las cosas sencillas también son extraordinarias y están al alcance de todos y de ti también.

Lo sé, defender tu forma de ver la vida es difícil, a veces. Lo he vivido y lo veo en tu cara desconcertada por no entender cómo funciona este mundo que parece que hoy te pida que lo contrario de lo que te pedirá mañana.

Hay tantas normas impuestas y no escritas sobre cómo debe de ser todo y sin darte cuenta llevas incrustadas en la memoria mil formas de vivir que no son la tuya… Yo aún las noto, muy a menudo, no te creas.

Ser mayor no te evita las dudas. A veces, me invaden algunos pensamientos tristes que ya no forman parte de mí y que parece que quieran que me quede quieta, que me sienta cansada y me rinda… ¡Es tan difícil echarlos de tu cabeza! Aunque, si en ese momento recuerdas qué sueñas, se te pasan… Tal vez no entonces, pero al final, desisten. Tú también lo conseguirás.

A menudo, para ser tú mismo parece que tengas que librar una batalla contra el mundo, aunque en realidad, sólo debes responder ante ti.

Es contigo con quién vas convivir siempre. La piel que habitas es la tuya. Las palabras que dices son para ti… Si huyes de eso, te seguirá siempre… Ahora tal vez sientas que es necesario encajar o pertenecer a algo… Que resistirte a llevar una etiqueta en un mundo en el que todo se etiqueta es complicado, pero con el tiempo, el trabajo hecho para seguir siendo tú misma a pesar de todo, te hará sentir libre…

En el fondo, todos aquellos que hoy parece que todo lo tengan muy claro, están tan perdidos como tú. Sólo disimulan, porque temen mostrar sus incoherencias, porque no soportan reconocer que nos saben aún quiénes son.

No te preocupes… Todos somos diferentes, pero sólo los valientes se atreven a mostrar sus diferencias… A enamorarse de ellas. A convertirlas en su impulso y, si hace falta, en parte de su identidad.

Lo fácil es ceder y avergonzarse de uno mismo por no seguir la norma, por no parecer, por no encajar en el molde. No pasa nada, no hay moldes, no hay que parecerse a nada ni a nadie.

Parece que sería mejor ponerse la etiqueta que otros quieren que te pongas y vivir dándoles la razón, sin imaginar otros mundos posibles, otras personas posibles en ti. Sólo lo parece…

Todos tenemos miedo, pero sólo los que lo abrazan y lo entienden son capaces de superarlo.

Los demás se aferran a salvavidas de plomo y se encierran en un búnquer para protegerse de lo que les asusta sin darse cuenta de que eso les aísla para siempre… Sin ver que la única forma de vencer es afrontar… Que lo que no queremos asumir, insistirá llamando a nuestra puerta eternamente… Estemos donde estemos, aunque huyamos lejos y cerremos los ojos y nos pongamos las palmas de las manos en los oídos para no oír sus pasos acercándose.

Lo sencillo es esconderse y creer que así todo cambia, esperar el milagro sin hacer nada para que suceda… Mirar por la ventana y saludar al mundo sin meterse en él.

No te culpes, no hay culpas… No uses ni siquiera esa palabra, es terrible, sólo trae dolor y angustia… Las personas que asumen sus actos son responsables de ellos. Las personas responsables tienen el poder de cambiar las cosas porque deciden, porque rectifican y saben perdonarse.

Todos tenemos fantasmas, pero sólo los que se atreven a mirarles a los ojos consiguen que se vayan de sus vidas. Sólo cuando te das cuenta de que los monstruos que te persiguen están dentro de ti y dejas de buscarlos debajo de la cama, dejan de molestarte.

Lo habitual es ceder al chantaje y convertirse en uno más. Ahogar a tu yo verdadero hacer que esa etiqueta que llevas colgada se meta dentro de ti. Perder el brillo en la mirada, perder el gesto que te hace auténtico y te hace sentir que puedes… Cambiar tu rostro por una máscara gris… Conformarse con soñar sin tocar, con subsistir sin vivir…

No dejes que nadie te defina ni te diga qué debes hacer, escucha siempre a las personas en las que confíes pero las riendas las deberás llevar tú.

Todos necesitamos amor, pero sólo los que se conocen se quieren a sí mismos. Se aceptan, se aman, se respetan.

Hay tantas personas que no se aman a sí mismas y buscan en otros brazos el cariño que no se dan. Tantas personas que dependen del amor ajeno y aceptan chantaje, regatean con su dignidad porque no se han dado cuenta de que merecen un amor de verdad…

Y las personas nos tratan como nos tratamos a nosotros mismos, como dejamos que no traten… Nos las encontramos por aquí porque tenemos algo que aprender de ellas… A veces es para que nos enseñen cómo hacer las cosas bien, qué camino tomar… Para que nos inspiren y motiven. Otras veces, es para que sepamos qué tipo de persona no queremos ser, qué no queremos pisotear, qué opción no deseamos elegir…

Se aprende tanto de los héroes como de los villanos. Lo sé, parece mentira ¿verdad? a veces, incluso más.

Se aprende tanto de lo que parece que nos frena como de lo que nos da impulso.

Cada obstáculo es una lección por aprender. Cada error es un ensayo general de una función a la que cada vez vas más preparado…

No lo veas como un problema, piensa en ello como un desafío, un reto, como algo nuevo que empezar. Y si no tienes ganas, las inventas, las imaginas… Sonríes y piensas que seguro que le encontrarás el lado maravilloso.

Lo único que importa es estar cómodo en tus zapatos y ser leal a lo que te conmueve, a lo que te habita, a lo que sueñas que sea tu destino.

A veces, pasamos largas temporadas ausentes de nosotros mismos. Estamos cansados y desesperanzados y dejamos que nuestro cuerpo lleve las riendas para no pensar, para no sentir más allá del frío o el calor, para no saber lo que nos duele saber. Y somos como aviones de papel que parece siempre que volarán pero solo se elevan por inercia y caen en picado porque pesan demasiado, porque no baten sus alas como los pájaros…

Vivimos ahogados en nuestras lágrimas y no queremos darnos cuenta de que si dejásemos de llorar tendríamos tiempo para construir… Si dejásemos de almacenar rabia, nos quedaría espacio para almacenar sabiduría y experiencias

Y cuando no sientes, no duele, claro, pero tampoco vibras ni te emocionas… No dejas volar la mente y te metes en todas y cada una de las infinitas posibilidades de ser tú… Por eso, merece siempre la pena soltarte, volar, saltar… Cruzar por la cuerda floja, hacer equilibrios, patinar… Merece la pena ser tú aunque cueste, aunque algunas miradas te arañen… Aunque en algunas ocasiones todo parezca no tener sentido. Aunque no veas por qué ni para qué y te asuste quedarte sola o perdida.

Es como jugar, hay que usar esa emoción que tienes cuando juegas o cuando corres esperando llegar a la meta o la sensación maravillosa que tienes cuando te columpias y por un momento crees que vuelas y tocas el cielo… Cuando eso pasa, la felicidad inmensa se refleja en tu cara… No hay cara más hermosa que la de alguien que descubre que puede volar… Yo te he visto volar muchas veces y en esos momentos tu belleza es desbordante… Y se contagia.

¿Sabes? las personas hermosas de verdad son las que van por ahí contagiando su belleza, las que hermosean lo que tienen cerca. Tú lo haces, lo sabes, no lo pierdas…

Se trata de confiar en ti y estar de tu parte… Decirte cosas bonitas, usar palabras hermosas para hablarte, encontrar personas que te hagan sentir viva y corresponderles… Recordar qué sueñas siempre y creer que está en tu mano. No rendirte aunque sea difícil y amar tu soledad.

Recuerdas, el sombrerero loco le pide a Alicia que vuelva ser ella misma, le dice “antes eras mucho más muchísimo…” y le insiste con “creo que ahora has perdido tu muchedad” se refiere a su grandeza, su saber estar consigo misma, su capacidad de volar… Eso es lo que nos ayuda seguir, pase lo que pase, diga lo que diga el mundo, no pierdas tu muchedad.

Eres mucho más, muchísimo…

felizSi por estos días siente que llegó la hora de tomar un nuevo rumbo, de ‘voltear la página’, empezar por un cambio, de vivir algo nuevo, entonces ¿por qué no hacer una renovación de usted mismo? Y no le estamos hablando de tirar a la basura la ropa y salir de compras para renovar por completo el clóset.

Tampoco se trata de hacer un viaje por Europa y gastarse más de $20 millones. Por el contrario ‘el dinero no hace la felicidad’. Claro, es mejor pegarse unas vacaciones antes de retomar las actividades laborales y volver como ‘renovado y con las pilas recargadas’.

Pero ¿eso lo hará más feliz?

Probablemente, en los siguientes meses estará pagando las cuotas del crédito que hizo para ese viaje o las compras que realizó en el exterior con las tarjetas.

En cambio, sí puede empezar por una renovación interna, por tomar un segundo aire y hacer esos ajustes necesarios. Por ejemplo, empiece por controlar el gasto, pagar las deudas, ahorrar, retomar un pasatiempo del pasado como la lectura, las clases de guitarra o hacer ejercicio. Verá cómo su cuerpo se lo irá agradeciendo y tendrá que ir menos donde el médico.

Pero también, si busca ser un poco más feliz que el año pasado, reinvéntese pero modificando algunas rutinas o haciendo cambios que, por menores que parezcan, tendrán un gran impacto en su vida.

Le contamos algunas de esas rutinas que debe adoptar, según la neurociencia y las recomendaciones de Anya Strzemien, editora jefe de Estilo y Viajes del New York Times.

1. Escoja sus amigos con sabiduría

El neurocientífico Moran Cerf ha sido reconocido por sus estudios sobre cómo pueden las personas vivir una vida más plena, feliz y desestresante. Y sus investigaciones han girado alrededor de cómo la gente toma sus decisiones.

Resulta que somos perezosos para tomar decisiones, caemos en sesgos, permitimos que las emociones nublen nuestro juicio y tomamos las decisiones sin pensarlo demasiado. En un artículo de Inc.com, Cerf indica que elegir al círculo de amigos es una de las decisiones más importantes que una persona toma en su vida.

A esta conclusión llegó al encontrar que el cerebro de las personas se sincroniza cuando está en presencia de otro individuo. Si quiere ser más divertido, usted se sincroniza para llenar sicológicamente a esa otra persona. De forma natural, usted comienza a ser similar y busca personas que se ajusten en su manera de ser a como es usted.

2. Haga seguimiento a su buena suerte

Cerf señala que las personas son más suertudas de lo que ellas mismas creen. Por eso, animó a sus estudiantes de Northwestern a que hicieran un seguimiento a las veces que tomaron un riesgo y cómo lo pagaron.

Por cada vez que sobrepasaron el límite de velocidad en la vía y no recibieron una multa, debían tomar nota. Y por cada vez que recibían un comparendo, también debían anotarlo. El final del mes, ellos tenían que dividir las veces que pagaron por las que no tuvieron que hacerlo. A menudo, los voluntarios se sorprendían de lo suertudos que eran, solo que antes no lo notaban, indicó Cerf.

“Te das cuenta que atraes la suerte, la mayoría de nosotros lo hacemos, pero no lo notamos y ese es el punto”, dijo el experto.

3. Haga el presupuesto correcto para usted

Como un neurocientífico obsesionado con las decisiones, el dinero es uno de los mayores intereses de Cerf. Él ha encontrado que mucha gente lucha con el presupuesto adecuado porque están en contra de muchos de los métodos que hay para controlar el gasto y el ahorro.

Los pagos de nómina, por ejemplo, llegan dos veces al mes. Las cuentas por pagar llegan mensualmente, la gente va a comprar sus suministros cuatro veces al mes. La recomendación de Cerf para manejar estas escalas es ajustar el presupuesto a solo uno.

Al comienzo, el experimento le parecerá complicado por el manejo de sumas que deberá tener al mes. Pero Cerf dice que como resultado, la vida le parecerá menos estresante y tendrá un mayor sentido de control sobre las finanzas.

4. Tienda su cama

Una de las recomendaciones del New York Times para que usted tenga una vida más feliz y se sienta mejor persona es levantarse y tender su cama todos los días. Con este pequeño compromiso, usted empezará mejor el día y completará el resto de sus actividades de su rutina diaria.

5. Utilice el calzado adecuado

Las burlas que el año pasado generó el calzado de Melania Trump cuando posó ante los medios después del huracán que acabó con Houston, (unos zapatos de tacón alto), son una invitación a dejar la mejor huella de usted en los demás, tanto literal como figurativamente.

6. Lávese el pelo

Siempre ha existido el debate de cuántas veces hay que enjuagarse con champú el pelo y los dermatólogos y estilistas recomiendan lavarlo con champú seco al menos un día o dos a la semana. Hay que recordar que su cráneo es también piel, y como la piel de su cara, necesita ser enjuagada con regularidad.

7. Programe el sexo

Según Anya Strzemien, del New York Times, una vez un lector escribió que por más antisexy que sonaba tenía la costumbre de agendarse para tener relaciones sexuales.

Tener en su lista de pendientes hacía que el sexo se convirtiera en una actividad adicional, aunque este no siempre se diera en la lista, como puede ocurrir cuando se agenda para ir al gimnasio o para hacer las compras en el supermercado.

“No siempre estoy de buen humor para el sexo, pero después de todo, me alegra de haberlo metido en la lista. Y funciona el modelo de ‘solo tener que hacerlo’”, dijo el lector.

8. Acepte las cosas que no puede controlar

En una historia contada por el NYT, una pareja de recién casados, Gertrude, de 98 años y Alvin, de 94, dijeron que como muchas relaciones antes de ellos, se conocieron en un gimnasio. Además de compartir su historia, dieron este consejo:

“Por supuesto, parte de vivir una vida larga se debe al avance de la medicina, pero también una gran causa es que vivimos libres de preocupaciones, nosotros no permitimos que las cosas que no podemos controlar nos molesten en lo más mínimo”, dijeron.

Reibox BlogControl del inversor # 6: Control sobre transacciones de corretaje

Los inversionistas sofisticados que tienen influencia interna pueden dirigir cómo se vende o se amplía la inversión.

Como inversionistas externos en otras compañías, los inversionistas sofisticados monitorean cuidadosamente el desempeño de sus inversiones y le dicen a sus corredores cuando comprar o vender apropiadamente.

Los inversionistas promedio confían en sus corredores para saber cuándo comprar y vender. Eso no es sofisticado. Es tonto.

Control del inversor # 7: Control sobre el ETC (Entidad, Tiempo, Características)

“Junto con el control sobre ti mismo, el control sobre el ETC es el control más importante,” decía padre rico. Para tener control sobre la entidad, los tiempos y las características de tus ingresos, debes comprender la ley corporativa, de seguridad y fiscal.

Padre rico realmente entendió los beneficios que podía obtener al elegir la entidad correcta, con el fin de año adecuado y convertir tanto ingreso ordinario en ingresos pasivos y de cartera como sea posible. Esta estrategia combinada con la capacidad de leer sus estados financieros ayudó a padre rico a construir su imperio financiero más rápidamente.

Control del inversor # 8: Control sobre los términos y condiciones del acuerdo

El inversor sofisticado tiene el control de los términos y condiciones de los acuerdos que él o ella hacen.

Por ejemplo, cuando traspasé la venta de varias de mis pequeñas casas a un pequeño edificio de apartamentos, usé la Sección 1031 de intercambio (ley estadounidense) el cual me permitió traspasar la ganancia. No tuve que pagar impuestos por la venta porque controlé los términos y condiciones del acuerdo.

Control del inversor # 9: Control sobre el acceso a la información

Como inversor interno, el inversor sofisticado tiene de nuevo el control sobre el acceso a la información. Aquí es donde el inversionista necesita entender los requisitos legales de los insider impuestos por la SEC en los Estados Unidos (otros países tienen organizaciones de supervisión similares).

Control del inversor # 10: Control sobre cómo y cuándo devolver

El inversor sofisticado reconoce la responsabilidad social que viene con la riqueza y la devuelve a la sociedad. Esto puede ser a través de donaciones caritativas y/o filantropía. Algunos lo harán a través del capitalismo, creando empleos y/o expandiendo la economía.

Como puedes ver, se necesita de muchos conocimientos e inteligencia financiera para convertirse en un inversor sofisticado. Si no estás a la altura de la tarea, busca por todos los medios reducir las comisiones que pagas como Buffett sugiere. Pero si estás a la altura de la tarea, te invito a aumentar tus conocimientos financieros.

Dominar estos diez controles de inversores marcará la diferencia entre conformarte con un retorno del 7% y hacer los rendimientos infinitos posibles. Es tu elección.

límitesAyer y hoy – proyecto-cumpleaños Impactos Educativos creado para propulsar y educar jóvenes – trabajando con el Instituto de Enseñanza Secundaria Romero Esteo en Málaga. Al finalizar estos dos días de taller, en las impresiones finales, todos los jóvenes sobresalieron. Algunos de ellos dijeron cosas como:

“Hoy ha sido el único día en el que recuerdo haber tenido ganas de venir a clase”, otros dijeron “yo no siento que haya aprendido nada, pero me he reafirmado”, “han sido dos días que se han quedado cortos”. O “he aprendido que hay que combatir nuestros mayores miedos”.

Incluso he escuchado algo como esto: “cada día voy a enfrentar algo que consiga hacerme sentir incómodo”, “voy a luchar por mis sueños”, “esto va sobre honrar el tiempo y trabajar y vivir a fondo”. Entre otras cosas que podría destacar.

Bien, en algunas ocasiones he escuchado a padres, profesionales, gerentes o desempleados, incluso hasta profesores decir lo que resumiría en estas frases:

“no todo el mundo puede sobresalir”,
“los jóvenes de hoy en día no buscan destacar, solo quejarse o perder el tiempo”.
“Las malas noticias es que mezclamos grandes estudiantes con estudiantes mediocres”.
“La verdad es que hay niños / jóvenes que no pueden ser los líderes o agentes del cambio que tu describes”.
“Isra, esto está muy bien, pero en la vida, hay que enseñar a ser conformistas, no todo el mundo puede hacer grandes cosas. Necesitamos personas que hagan el trabajo sucio.”

Está claro que todos se refieren a los jóvenes que quedan atrás.

Educar jóvenes a ser más

Hoy quedé maravillado. El contraste es inmenso cuando minimizamos a los jóvenes por no ser lo que esperamos que sean.

No puedo creer que nosotros seamos la causa de la mediocridad que se inculca en las jóvenes generaciones. Quedo sin habla cuando veo la poca ayuda que prestamos a quien más la necesita. Mi corazón se rompe cuando veo que esas personas que sepultan a los jóvenes de hoy, son precisamente aquellas que deberían inspirarlos, potenciarlos y educarlos.

En lugar de eso, encontramos indiferencia, sí, estos jóvenes son válidos para trabajar en fábricas, repartir paquetes, podar jardines o imprimir documentos. Será la gente que necesitamos para aumentar la deuda pública. Vivir felices detrás de comprarse una casa, un coche y una vivienda que paguen dentro de 80 años. Las personas que no harán demasiado ruido. Eso si son afortunadas.

No, estos (y esos) jóvenes no son esa clase de borregos. Siempre y cuando no queramos que lo sean. – Menos mal que existe gente como Juan Antonio Aguilar.

Cualquiera es capaz de ser extraordinario, al menos durante 2 minutos al día. Cualquiera puede ser original, perspicaz, conectado y valiente, al menos durante 5 minutos. Y cualquiera es capaz de incrustar la grandeza en su vida, más que unas cuantas veces al día.

Stop a establecer límites

Líderes, políticos, jefes, profesores, madres, tutores, directores, responsables de ______, cuando vosotros (personas que os hemos elegido para liderar y educar) discrimináis a personas por como son, de que barrio vienen o cual es su situación financiera o por lo que estimáis que pueden o no pueden hacer. Eso es una tragedia al educar jóvenes. Peor, en ocasiones aisláis a personas porque crees que podéis establecer límites para los demás.

Al resto, a los jóvenes, he aprendido algo. He aprendido a enseñar que podéis ignorar esos límites.

decisionesNuestros días están llenos de decisiones. La mayoría son elecciones mundanas, pero otras son tan importantes que pueden perseguirnos por el resto de la vida.

Un estudio de la Universidad de Columbia develó que tomamos cerca de 70 decisiones importantes al día. Este gran número de elecciones puede ocasionar fatiga por lo que nuestra materia gris puede cansarse (como cualquier otro músculo).

Por otro lado, un análisis reciente de la Universidad de Texas encontró que incluso cuando nuestros cerebros no están cansados pueden dificultar tomar buenas decisiones. Al hacer una determinación, en lugar de hacer referencia al conocimiento que hemos acumulado, nuestro cerebro se centra en memorias detalladas específicas.

Por ejemplo, si vas a comprar un coche nuevo y estás tratando de decidir si debe de tener asientos de piel, tu cerebro podría centrarse en los recuerdos del maravilloso olor y la sensación de los asientos en el automóvil deportivo que tenía tu hermano. Todo esto en lugar de pensar en que tal vez es un gasto que no puedes hacer.

Algunas de estas decisiones son menores (tales como qué comer, qué ruta tomar), mientras que otras pueden definir el rumbo de nuestras vidas (como qué carrera estudiar, terminar con una relación tóxica).

Bronnie Ware pasó su carrera como enfermera a cargo de pacientes que tenían entre tres y 12 meses de vida. Solía preguntarles cuáles eran sus arrepentimientos más grandes y encontró que había cinco que solían repetirse. Estos son:

1. Tomar decisiones basado en lo que otras personas piensan de ti

Cuando haces esto pasan dos cosas:

– Eliges la carrera equivocada:

Hay millones de personas que tienen un título de algo que en realidad no les interesaba estudiar. Ya sea que estés buscando la aprobación paterna o te interese más el prestigio que la pasión, este tipo de elecciones te persiguen por siempre.

– No eres fiel a tus valores:

Cuando te importa demasiado lo que opine tu jefe de ti, cuánto dinero tu esposa necesita para ser feliz o que tan mal te verás si fracasas, estás traicionando a quien eres en realidad. Tu interés intenso de verte bien hace que no elijas las cosas que te hacen feliz.

La mejor manera de evitar caer en este error es darse cuenta que las opiniones de las otras personas son solo eso: opiniones. Sin importar que tan mala persona los demás crean que eres, al final del día es solo una perspectiva. Tu verdadero valor viene de dentro de ti.

2. Trabajar demasiado

Trabajar duro es una gran manera de dejar una huella en el mundo, de aprender, de crecer, de sentirse realizado e incluso encontrar la felicidad. El problema viene cuando se hace a costa de las personas que son importantes en tu vida.

Irónicamente, solemos trabajar mucho para darle lo mejor a las personas que amamos sin darnos cuenta de que ellos valoran más nuestra compañía. La clave es encontrar el balance entre hacer lo que amas y estar con las personas que amas. De otra manera un día voltearás la mirada y te darás cuenta de que los mejores años de tu vida ya se fueron.

3. No decir lo que sientes

A muchos nos enseñan desde niños que las emociones son peligrosas y que deben estar embotelladas y controladas. Esto funciona de vez en cuando, pero encerrar todo lo que sientes solo acumula la tensión hasta que explota.

Lo mejor que puedes es hacer es ser honesto con lo que estás experimentando. Puede ser difícil al principio, pero te obligará a ser honesto y transparente.

Por ejemplo, si sientes que no estás ganando lo suficiente en tu trabajo, programa una junta con tu jefe y explícale por qué debes recibir mejor salario. Él podrá estar de acuerdo y darte ese aumento o discrepar contigo y decirte en qué debes mejorar.

Por el lado contrario, si no dices nada dejas que los sentimientos se estanquen, lo que entorpecerá tu crecimiento (y paz interior).

4. Perder el contacto con los amigos

Cuando la rutina te atrapa es fácil perder de vista a las personas que no sueles ver tan seguido.

Las relaciones con viejos amigos son de las primeras cosas que se ven afectadas cuando estamos ocupados. Esto es desafortunado porque las reuniones con los amigos son geniales para combatir el estrés. Los amigos cercanos te dan energía, perspectiva y un sentido de pertenencia.

5. No permitirte ser feliz

Cuando tu vida está a punto de concluir, todas las dificultades que enfrentaste de repente se ven triviales en comparación con los buenos momentos. Esto es porque te das cuenta de que muchas, muchas veces sufrimos por gusto.

Desafortunadamente, no nos damos cuenta de esto hasta que ya es muy tarde. Es inevitable sentir dolor de vez en cuando, pero lo que sí está bajo nuestro control es cómo reaccionamos ante la pena (así como nuestra habilidad de experimentar alegría).

Aprender a reír, sonreír y simplemente ser felices (especialmente cuando estamos estresados) puede ser difícil, pero vale la pena.

En resumen…

Algunas decisiones tienen repercusiones que pueden durar toda la vida. La mayoría de estas elecciones se toman a diario y requieren enfoque y perspectiva para evitar que nos persigan.

elon muskElon Musk siempre ha sido un pensador y un creador. Cuando era niño caía en ‘trances’ y codificaba sus propios videojuegos. Siempre encontró maneras de ganar dinero y luego de graduarse de la universidad, decidió emprender en lugar de esperar a que una compañía le diera trabajo.

Muchas pasiones inspiraron a Musk y hoy maneja compañías que se especializan en proyectos eléctricos y autos inteligentes, exploración especial y colonización marciana, energía solar e inteligencia artificial.

Además de ser el CEO de Tesla, SapceX, SolarCity y Open AI, Musk también es padre, y actor de medio tiempo. A continuación, están 10 hechos y anécdotas extrañas respecto a Musk que muestran cómo es este Tony Stark de la vida real:

1. Sus padres creían que era sordo

Cuando Musk era niño solía perderse en ‘trances’, mirando a la distancia sin que nada lo distrajera. Sus padres creían que esto se debía a que le costaba trabajo escuchar. Incluso lo llevaron con doctores para que le removieran las adenoides, pero no surtió efecto y él siguió cayendo en sus trances.

Resulta que solo estaba soñando despierto. Su madre, Maye, le dijo al escritor Ashlee Vance que Elon “se metía en su propio cerebro y se va a otro mundo. Ahora sé que está diseñando cohetes o algo en su cabeza”.

2. Sufrió muchísimo de bullying

Al crecer en Sudáfrica, Elon fue víctima de acoso escolar pues sus compañeros lo golpeaban diariamente. Es más, cuando tenía 41 años tuvo que operarse la nariz para corregir un septum desviado por un mal golpe en su niñez.

3. Escribió y vendió un videojuego en 1984

Se llamaba Blastar y Musk, que en ese entonces tenía 12 años, ganó US$500 cuando el código fue publicado en la revista PC and Office Technology. En 2015, un ingeniero de Google revisó el código para que funcionara con HTML5 y fuera jugable. El objetivo del juego es destruir una nave alienígena llena de armas de destrucción masiva. Es un título rudimentario, pero fue creado hace 33 años por un preadolescente Musk. Puedes jugarlo aquí.

4. Se pagó sus estudios yendo a fiestas

Cuando asistía a la Universidad de Pensilvania, Musk organizaba fiestas en su casa y cobraba US$5 la entrada para poder pagar la renta. El famoso emprendedor jamás se emborrachaba en estos eventos para mantener el control de las cosas. Es más, en alguna ocasión la cadenera de una fiesta fue su propia madre.

5. Dejó la escuela

En 1995 Musk se inscribió en el posgrado de la Universidad de Stanford para estudiar Física. Dos días después decidió que el internet era más prometedor y se salió de la escuela para fundar Zip2, una compañía que proporcionaba mapas y directorios para periódicos online.

6. Es padre de cinco hijos

Musk tiene cinco hijos con su ex esposa Justibe Wilson. Los gemelos Griffin y Xavier nacieron en 2005, mientras que los trillizos Damian, Saxon y Kai llegaron en 2006. La pareja también tuvo a Nevada, nacido en 2002, a quien llamaron por el estado donde se celebra el festival Burning Man y donde fue concebido. Tristemente el pequeño fue víctima de muerte de cuna a las 10 semanas de nacido.

7. Realmente es Tony Stark

Aunque el personaje de Iron Man es mucho más viejo que Elon Musk, el emprendedor sí inspiró la interpretación de Tony Stark de Robert Downey, Jr. Musk le dio un tour personal al actor en Space X en 2007 y el histrión le imitó algunas “excentricidades”. Cuando el filme Iron Man salió al cine, el director explicó Jon Favreauexplicó que Musk inspiró algunos manierismos del personaje. Musk tendría un cameo en Iron Man 2.

8. Casi se fue a la quiebra

Durante la Recesión de 2008 y tras un divorcio costoso de su primera esposa, Musk vivía de los préstamos de sus amigos más ricos. Musk invirtió sus últimos centavos (bueno, US$35 millones) en Tesla. La compañía empezó cotizar y hoy por hoy vale más de US$33 mil millones, mientras que la riqueza personal de Musk suma los US$12 mil millones.

9. Es dueño de uno de los coches de James Bond

En 2013, Musk gastó US$866,000 en una subasta del auto -submarino Lotus Esprit del filme El espía que me amó (1977). A través de un comunicado de Tesla, Musk declaró que había sido “magnífico crecer viendo las películas de James Bond en Sudáfrica para ahora poder manejar el Lotus Esprit en la bahía. Me desilusionó que realmente no se puede transformar en un submarino”.

10. Alguna vez fue invitado en The Big Bang Theory

En noviembre de 2015, Musk hizo un cameo en la serie de CBS en el episodio llamado La Permutación Platónica. La escena, que tiene lugar en una cocina para indigentes en el Día de Acción de Gracias, muestra al emprendedor lavando los trastes.

El personaje de Howard se sorprende de ver a Musk, pero consigue obtener su dirección de correo. La secuencia termina con ambos compartiendo un pedazo de pastel de calabaza.

leccionesEnorgullécete de continuar tu educación más allá de la escuela tradicional.

Aprender, estudiar e invertir en ti mismo no se detiene cuando te vuelves exitoso; ahí es cuando en realidad empieza. Entre más pronto aprendas que todas las herramientas que necesitas para prosperar las tendrás después de que abandones los confines de la conformidad educacional, más rápido vas a tener éxito.

Aquí hay seis consejos que no podrás aprender en un salón de clases.

1. Un poderoso “porqué”.

Date cuenta que sin importar dónde estés, siempre puedes mejorar.

¿Realmente estás dando todo de ti? Tus posibilidades son interminables cuando encuentras las razones correctas. La meta es crear un “porqué” tan fuerte que te ayude con cualquier reto, más allá de las dudas y hasta de tus limitaciones.

Estamos en una economía que le da la bienvenida al emprendedor. Se ha vuelto más fácil descubrir cuál sería tu futuro ideal. Sólo necesitas razones de peso, intenciones claras y la orientación adecuada.

2. Enfócate en tus fortalezas, delega tus debilidades.

Cualquiera que te diga que te enfoques en tus debilidades, no ha experimentado el máximo rendimiento.

Los ídolos que tú y yo respetamos junto con todos los triunfadores, prosperaron al enfocarse deliberadamente en sus fortalezas. Si no estás seguro de cuáles son las tuyas, pregúntales a las personas de tu alrededor.

De tus fortalezas es de donde obtienes resultados y tal vez no sea lo que amas. A todos les gusta hacer cosas en las que son buenos y tu creatividad florecerá si amas lo que haces.

3. Los hábitos siempre inspiran el triunfo.

Se necesita inspiración para crear acciones consistentes, pero tus hábitos son los que van a definir tu éxito o fracaso. Dicen que sólo el cinco por ciento de las personas en los seminarios usan lo que han aprendido. ¿Por qué pasa eso? Porque la inspiración es a corto plazo. Se siente bien en el momento pero no lo usamos después.

La mayor inspiración de todas es ver algún progreso y resultados, eso viene de los nuevos hábitos que adoptes. Cuando adquieras un nuevo hábito no lo abandones y observa los cambios en tu vida.

4. Maestría vs. Sobrecarga de información.

La maestría es el mayor logro. La única forma para ser exitoso/a es convirtiéndote en maestro de los fundamentos y habilidades que se necesitan para alcanzar tus metas y sueños. Tenemos mucha información disponible para nosotros, es fácil abrumarse, cuando pasa eso nos distraemos.

En lugar de leer 50 libros este año, domina e implementa tres. El aprendiz inmaduro quiere obtener tanta información como sea posible pero se van a romper, estresar y no progresará. La mente madura delibera lo que debe estudiar. Los triunfadores se enfocan en escuchar algo hasta que lo adoptan en su agenda diaria, esto les ha dado resultados. Jim Collins dice “si tienes más de tres prioridades no tienes ninguna”.

5. La educación real.

Jim Rohn dijo “si trabajas duro en tu empleo puedes ganarte la vida, pero si trabajar duro en ti mismo puedes hacer una fortuna”.

Invertir en ti mismo debe ser lo primero de tu lista para poder solidificar un gran futuro. Apple lo dijo “no deberíamos ser criticados por usar trabajadores chinos, Estados Unidos ha dejado de producir personas con las habilidades que necesitamos”.

Cuando digo que debes desarrollarte, crecer y mejorar tus habilidades, no me refiero a la escuela. Raro pero cierto, la escuela a veces te distrae de las cosas que realmente importan para avanzar en tu carrera y en tu vida. Warren Buffet dijo “la mejor educación que puedes tener es invertir en ti mismo, eso no es lo mismo que una universidad.”

6. Crea algo significante.

Algunas empresas tienen una gran historia o visión. Las compañías que atraen a grandes talentos tienen una misión más grande que ellas mismas. Te reto a comenzar el movimiento. ¿Qué puedes crear que ayude a otras personas?

Por experiencia propia, la vida es mucho mejor cuando te involucras en un movimiento o causa más grande que tú. Mientras tengas razones fuertes, nunca ha habido un mejor momento en la historia para crear tu vida ideal. Entiende que la única persona que debes mejorar es la que eras ayer. Descubre lo que quieres y el tipo de persona que quieres ser para alcanzar tus metas.

transformaciónVer como una persona no confía en sí misma y se infravalora es algo en cierta medida habitual y, de algún modo, hemos acabado por considerarlo dentro de la normalidad.

Lo que excede de lo ordinario y, por tanto, se torna extraordinario es ver a esa misma persona traspasando sus límites, percibiendo su potencial y afilando sus herramientas para, por fin, tomar consciencia de que no solo es posible sino que además es sumamente gratificante.

En lo que llevamos de año he visto tanto clientes como alumnos que, en un inicio, no veían la forma en que esa transformación podía tener lugar, hasta que tomaron un compromiso firme…consigo mismos, algo que fue el detonante del éxito.

Ha habido mucho trabajo duro, mucho esfuerzo y es que, pocas cosas hay que valgan la pena que no lleven asociada esa labor de minería interior que requiere identificar y explorar las propias vetas, sacarlas a la luz, trabajar sobre ellas y pulirlas hasta conseguir auténticas joyas que, hasta entonces, anidaban dormidas en nosotros.

Evidentemente es más cómodo quedarse anclado tras una caída, seguir con nuestra creencia de que no somos capaces y tirar la toalla, aunque el mundo pierde con ello el brillo de esa persona, sus aportaciones y su capacidad de divulgación de que algo distinto es posible.

Salir de esa zona de confort, de esa zona cómoda, tan solo requiere una mente de aprendiz, coraje y autoestima, habilidades fáciles de enunciar y complejas de ejercer, pero que constituyen la energía que mueve la naturaleza.

Hace unos días una persona me decía que solo le pasaban cosas buenas y, la verdad es que eso resulta del todo imposible, lo que ocurría es que esa persona decide verlo desde un prisma creativo más que destructivo y, para ello, nada como abogar a la fuerza interior.

Una vez más, no es fácil, ni rápido, cosas que parecen ser imprescindibles en esta sociedad hedonista en la que el beneficio inmediato se torna necesidad perentoria. Lo que sí puedo garantizar es que esa transformación, que no cambio, es sostenible y altamente adictiva, ya que podemos ver en el espejo a esa persona que un día decidimos Ser.

¿Seguimos anclados en la postura victimista o nos decidimos de una vez a dar el salto?

listaEs célebre por ser uno de los empresarios más excéntricos y exitosos del mundo: por eso, los consejos de Sir Richard Branson son escuchados y replicados por expertos en materia empresarial para que sirvan de ejemplo para lograr el éxito deseado.

Recientemente el magnate, fundador de Virgin Group, compartió en el sitio de la empresa una foto de la “lista de cosas pendientes” que escribió en 1972, cuando tenia apenas 22 años y recién empezaba su carrera en la industria musical.

“La listas no solo brindan una gran estructura para llevar al cabo las cosas, sino también nos ayudan a definir objetivos y alcanzar nuestros sueños”, escribió.

En la lista, hay algunas reglas generales y objetivos muchos más prácticos. Varios puntos hablan de proyectos vinculados a The Manor, el estudio de grabación que había fundado en esa época.

A continuación la “lista de cosas pendientes” de Branson:

1. Aprender a volar
2. Cuidar de mí, de ti y del bote
3. Hacer estar a gusto a las personas que están conmigo
4. Volver a invitar a la gente amable
5. Comenzar a arreglar la pequeña casa de The Manor
6. Comenzar a comprar cosas para el estudio de The Manor
7. Trabajar en los proyectos/ordenarme
8. Encontrar más tiendas

Cuando escribió la lista Branson ya tenía varios negocios de Virgin en el Reino Unido, pero estaba determinado a tener más.

“Después de escribirla, en 1973 lanzamos nuestro sello Virgin Records desde The Manor, contratamos a Mike Oldfield y lanzamos Tubular Bells – uno de los discos más vendidos de la década y la banda sonora de ‘El Exorcista'”, apuntó en el sitio. “Desde allí Virgin Records creció y creció y el resto, como dicen, es historia”.

En su mejor momento, en los años 90, Virgin tenía más de 100 tiendas en el Reino Unido y contaba sucursales en Europa, Norte América y Medio Oriente. Ahora el sello es de propiedad de Universal Music Group y tiene contratados a artistas como Taylor Swift, Arcade Fire, Metallica, Rihanna, Katy Perry y Elton John.

Desde los años de su primer éxito, Richard Branson ha creado más de 400 empresas explorando prácticamente todas las industrias que se puedan imaginar: aerolíneas, empresas de telefonía móvil, hoteles, bancos, gimnasios e incluso turismo espacial, hasta acumular un patrimonio neto de aproximadamente USD 5.000 millones, entrando de esta forma en la lista Forbes como uno de los 400 hombres más ricos del mundo.

En honor a su iniciativa empresarial fue designado “caballero” por el Príncipe de Gales en el año 2000, transformándose en Sir Richard Branson.

desprenderseYa tengo ideada la imagen del negocio, no doy más, quiero lanzar el emprendimiento de una buena vez, me decía una emprendedora cuando nos encontramos después de un tiempo en el que, supuestamente, prepararía unas muestras de sus productos. Las muestras no estaban, pero ya tenía la gráfica que usaría en su potencial (hipotético) local.

Sin duda para ser emprendedor hay que tener, entre otras cosas, una cuota enorme de paciencia. Además, es bueno recordar que, emprender no es soplar y hacer botellas.

Muchas veces, cuando tenemos una idea comercial creemos que ya tenemos un negocio. Si esto fuera tan simple, todos seríamos exitosos empresarios.

Una empresa, sea cual fuere, es el producto de una idea implementada correctamente en el momento y lugar adecuados. Con esta definición algo pomposa, pretendo expresar la necesidad de socializar a la idea, posicionarla fuera de nosotros, aunque nos pertenezca. Esto evita caer en el enamoramiento de nuestras ideas y el enceguecimiento que esto puede provocarnos.

Una idea de negocio debe ser sometida a una prueba de viabilidad operativa y comercial. De nada sirve que tengamos ideas imposibles de poner en marcha y/o que las mismas no cuenten con un mercado demandante.

Cuando hablaba de “socializar” a las ideas quería expresar la importancia que tiene no caer en la tentación de evaluarlas usando para ello la autoreferencia. Si esto sucede es muy posible que nos parezca estupenda y que imaginemos una larga cola de clientes deseosos de adquirir nuestro producto (bien o servicio). Vale aclarar que esto nada tiene que ver con ser optimista.

En esta etapa de evaluación no hemos invertido dinero, simplemente nos hemos dedicado a “jugar a que la llevamos adelante”. Con jugar me refiero literalmente a jugar como cuando éramos niños. Lo nuestro era un juego sagrado. Cuándo conducíamos un colectivo éramos conductores de colectivo y no había nadie ni nada que pudiera convencernos de lo contrario.

Ya grandecitos tememos equivocarnos y nos tomamos las cosas seriamente, con lo que dejamos de jugar y hasta nos terminamos “sintiéndonos empresarios de ideas”. Le damos forma a las ideas de negocios. Las emprolijamos tanto, las hacemos tan redonditas, tan perfectas, que se convierten en ilusiones. Es común que confundamos seriedad con rigidez.

Una vez que la idea ha pasado las pruebas de factibilidad, podemos sentirnos orgullosos y alegres por contar con un proyecto comercial al que se lo deberá analizar nuevamente, con más detenimiento, para evaluar si es comercial y operativamente viable.

A quién le ofreceré mi producto, cómo haré para que conozcan mi oferta, a quién le estaré quitando clientes (competencia), ventajas y desventajas concretas frente a los actuales negocios establecidos, cuál es el precio promedio de mercado del producto que ofreceré. Vale repetir que no sirve la autoreferencia.

También es imprescindible conocer si puedo sostener operativamente el proyecto. Cuántos productos puedo elaborar con mi capacidad instalada, qué me haría falta para poder producir X cantidad de mi producto, qué opinan aquellos que pueden ser potenciales consumidores sobre mi producto, cuál es el capital total que requeriría para poner en marcha el proyecto.

Esta etapa previa a lanzar un emprendimiento es extremadamente creativa, es cuando el espíritu del emprendedor hace su aparición. Con lo que tiene se las arregla para ir avanzando en un camino de incertidumbre.

Si me viene a ver un emprendedor que quiere fabricar camisas, lo mínimo que ese emprendedor debe mostrarme son algunas camisas que ha diseñado y elaborado. De nada sirven las palabras.

El emprendedor es la materia prima del proyecto. Sin él no hay emprendimiento. Cuando intentamos darle mucha forma, nuestra idea se queda instalada en nosotros y no nos damos cuenta, o nos olvidamos, que los negocios se hacen en el mercado.

Es tanta la fuerza social de las creencias sobre temas referidos a las actividades comerciales que muchos emprendedores se pierden en el camino intentando darle forma a alguna idea tomada como “la idea”, imposibilitando el proceso de recrear a dicha idea. Incluso, en esta etapa también es posible matar ideas, para darle la bienvenida a otras nuevas.

Trabajar en un emprendimiento se asemeja a aquellos tiempos en los que jugábamos con arcilla. Amasábamos durante mucho tiempo, sin apuro. Todo emprendimiento requiere un tiempo de maduración que depende, como es obvio, de cada emprendedor.

Un emprendimiento, requiere, sobre todo, que nos desprendamos de las creencias que dan por sentados ciertos aspectos que puede ser que no sean tal como creemos que son.

emprendimientoA todos nos toma un tiempo distinto el atrevernos a emprender un negocio.

Algunos de nosotros renunciamos al trabajo que teníamos en ese momento, adentrándonos, por voluntad propia, en un mundo de incertidumbre, mientras otros tantos son empujados por azares del destino al ser despedidos.

La realidad, sea cual sea la razón por la cual estás hoy aquí emprendiendo, es que una vez que hemos decidido embarcarnos en esta aventura debemos estar preparados para todo lo que traiga consigo la marea.

A continuación, te comparto algunas realidades implícitas que muchos emprendedores descubren en su totalidad únicamente hasta el momento en que su negocio comienza a tomar forma, ritmo y rumbo.

Puede volverse solitario

Si tomaste la decisión de emprender tú solo y anteriormente acostumbrabas convivir y trabajar en equipo, debes tomar en cuenta que al principio vivirás momentos en los cuales extrañarás con quien rebotar ideas, consultar sobre algún tema en especial o, incluso, simplemente entablar una conversación banal a lo largo de tu día.

Si bien con el tiempo adquieres clientes, contactos y construyes tu propio equipo, al principio habrá momentos en los que te sientas solo aún cuando cuentes con el apoyo de personas externas a tu negocio.

Consejo: Mantén a tu familia, pareja y amigos cerca. Únicamente quienes te conozcan realmente serán capaces de comprender tu necesidad de platicar todo cuanto esté sucediendo en tu día a día, por más mínimos que sean tus avances.

El éxito no es inmediato

Vivimos en un mundo tan exigente, que nos orilla a pensar que el éxito será y debe ser inmediato.

Si bien hay negocios que logran que su crecimiento se lleve a cabo mucho más rápido de lo previsto, la realidad es que la mayoría, y más aún si vas aprendiendo sobre la marcha, crecen paso a paso. Aquí es importante que recuerdes que cada negocio es distinto y que aunque no hay fórmulas establecidas para alcanzar todas tus metas sí estarás empleando un gran esfuerzo, constancia y, sobre todo, paciencia.

Consejo: Aún cuando las comparaciones son odiosas, la realidad es que habrá ocasiones en las que necesites un empujón. En estos casos, busca las imágenes “Too late to start?” o “Lost in life” de Anna Vital. Esta información te ayudará a darte cuenta de que las personas más exitosas también tardaron en alcanzar sus sueños. Así es que, valora tu esfuerzo, el momento y el camino en el cual te encuentras. Nunca es tarde a menos de que tú creas que lo es.

Olvídate de los horarios preestablecidos de trabajo

Ser dueña de mi propio tiempo es una de las razones por las cuales decidí emprender. Hoy día, aún siendo dueña de mis horarios, afirmo que trabajo los fines de semana y, en muchas ocasiones, hasta muy adentrada la madrugada. Y quizá te preguntes, ¿entonces, cuál es el beneficio de trabajar para ti mismo?

La gran diferencia de trabajar es que cuando es tu empresa la que está en juego, la frustración se convierte en satisfacción. Esto se debe a que todo el esfuerzo se centra en alcanzar las metas de tu negocio y no en cumplir los objetivos de alguien más que comúnmente olvida valorar y remunerar adecuadamente tu trabajo.

ConsejoPiensa en aquella ocasión en que te dijiste a ti mismo: “Hace 3 años dejé de fumar”. Esa meta que alcanzaste refleja un gran logro, ¿cierto? Muy probablemente ya visto desde esa perspectiva, afirmarás que el tiempo pasó muy deprisa.

Lo mismo sucede con tu negocio, tú ya diste el primer paso. Ahora, cuando menos lo esperes también estarás afirmando: “Mi negocio tiene éxito y ha llegado lejos gracias a todo el tiempo que he invertido en él.” Así que, si disfrutas lo que haces, no habrá lugar para quejas.

Tu mercado meta debe estar muy bien definido

Muchas veces al comenzar un negocio pensamos que nuestro producto o servicios puede ser atractivo para todo tipo de público, pero esto no necesariamente te asegura que todo el mundo esté interesado en lo que ofreces. Así que antes de comenzar, define a qué público deseas enfocarte realmente, esto te ahorrará no solo el estrés, sino el tiempo que puedes emplear en muchas otras áreas de tu negocio.

ConsejoPierde el miedo a preguntar. Preséntale tus ideas a aquellas personas que poseen más experiencia que tú, ellos te brindarán una opinión acertada y, sobre todo, bien intencionada. Aprovecha también la existencia de oficinas colaborativas; llamados CoWork, que te permiten presentar tus ideas de negocio y recibir retroalimentación de gente con experiencia e incluso de aquellos quienes están en tu misma posición.

Captar nuevos clientes toma tiempo

Una vez hayas definido tu mercado meta y llegue el momento de prospectar clientes, toma en cuenta que no se trata únicamente de atraerlos, sino de obtener clientes de calidad que otorguen un valor agregado a tu empresa, permitiéndote crear vínculos que trasciendan en el tiempo. Si bien los clientes pequeños te pueden “salvar” en un principio, lo óptimo es tener clientes grandes que te permitan obtener la estabilidad que requiere tu negocio.

ConsejoSi algo vas a aprender al momento de emprender tu negocio es a tener paciencia. Te lo comento porque a tu negocio llegarán clientes que te asegurarán que el proyecto comenzará “la próxima semana”, cuando la realidad es que iniciará en dos meses por cuestiones de logística. Aprende a contar siempre con un plan B, C y, si es posible, D, en caso de que tu negocio pase por una marea sumamente tranquila.

Tus cotizaciones serán rechazadas

Aunque quisiéramos, en el mundo real no todos valoran un negocio de la misma manera. Visualiza esto como un casting en donde te pueden rechazar con argumentos que a ti en lo personal te parecerán absurdos, tales como: “Es muy costoso”, “¿Podemos replantear el proyecto hacia algo que requiera una menor inversión?”, “Pero si somos amigos”, “Somos familia, hazme precio”. Incluso, puede suceder que después de enviar tu cotización no vuelvas a escuchar de ellos una próxima vez.

No te aflijas, tarde o temprano llega quien sí valore la calidad de lo que ofreces.

Consejo: Es un hecho que habrá personas incapaces de ver y valorar lo que tu negocio ofrece. Evita que eso disminuya el valor que tú mismo le otorgas a tu empresa, ya que para valorar algo que te importa, tú eres el primero que debe darle ese valor, no solo a tu empresa, sino a tu conocimiento, experiencia y profesionalismo.

¿Zona de qué?

Así es. Desconocerás lo que significaba estar en tu “zona de confort”, ésta desaparecerá por completo. En cuanto emprendes tu negocio, ya nada es seguro, por lo que darnos el lujo de sentirnos cómodos por largos períodos de tiempo es una utopía, al menos en un principio.

Consejo: En la vida y en los negocios la única constante es el cambio. Úsalo a tu favor, los retos abren nuevas puertas y mejores oportunidades al sacarte de lo que ya conoces.

Aprenderás a priorizar tus gastos

En momentos de inestabilidad económica te harás consciente de la facilidad con la que solías disponer del dinero cuando tenías una entrada monetaria constante y segura. Asimismo, y al llevar a cabo un emprendimiento, debemos aprender a administrarnos con pagos que pueden ir y venir sin previo aviso, priorizando constantemente aquellos gastos que necesitan realizarse o, simplemente, evitarse.

Consejo: Evítate un estrés extra al forjarte el hábito de analizar en dónde y en qué inviertes.

Ahorrar es vital

Tus padres no te mintieron al repetirte una y otra vez que ahorrar es uno de los mejores hábitos para tu futuro. Y no es porque deseemos ver el vaso medio vacío, pero un negocio también puede resultar en pérdidas, en ausencia de clientes o en gastos imprevistos. Asumamos que siempre corremos un riesgo, por lo que siempre es mejor estar preparados.

Consejo: Fija una cantidad semanal y/o mensual y asegúrate de comprometerte contigo mismo a destinar ese dinero para el ahorro. Además, puedes destinar de cada nuevo proyecto una parte del ingreso para alimentar a tu cochinito. El día de mañana tú mismo te lo vas a agradecer.

Para finalizar, te comparto una pequeña reflexión: aún cuando es verdad que una misma realidad podemos vivirla desde distintos ángulos, ser conscientes de todo aquello que podemos llegar a enfrentar al arrancar un proyecto emprendedor, siempre nos brindará una ventaja adicional.

liderazgoUn gran líder sabe aprender de sí mismo. En ese sentido, se puede decir que los grandes líderes son capaces de aprender cosas mirando los ejemplos que se les presentan. No solo los ejemplos de personas extraordinarias, sino ejemplos que surgen de algo aún más grande: la naturaleza misma.

La naturaleza inspiró al hombre a reinventar la rueda mirando la luna. Un gran salto de cero a uno. Pero para el hombre moderno, la naturaleza es más que nunca una fuente de inspiración aún mayor.

Volviendo a nuestro tradicional espacio de oficina. No es tan difícil aceptar que la supervivencia del más fuerte funciona perfectamente aquí. Pero esto no es lo único que se puede aprender de la naturaleza. Va más allá. Tiene una conciencia propia. Es como si todo hablara a pesar del aparente silencio.

Veamos qué pueden aprender los líderes de la naturaleza.

A veces el silencio habla un mejor lenguaje que las palabras

Esta es una razón por la que la naturaleza es silenciosa. Esta es una historia que respalda este pensamiento:

Una vez dos ranas saltaron en una fosa. Ninguna rana que había saltado a ese pozo había sobrevivido. Otras ranas las miraban luchar y las desanimaban al ver que todo parecía perdido. Una de las ranas se rindió y murió mientras la otra escapó milagrosamente de la fosa.

¿La razón? Esa rana era sorda, nunca oyó ni una sola palabra; todo lo que podía sentir era que otras le decían que luchara más duro. Mantenerse positivo funciona. Un gran líder puede obtener más de su equipo al ser positivo en lugar de negativo.

En lugar de decirle a su equipo que haga algo, ponga ejemplos para ellos que puedan seguir. Hable en silencio.

Los hechos son falsos, las interpretaciones son verdaderas

Cuántas veces nos han dicho que solo se debe mirar a los hechos para tomar decisiones. Para los sabios, no hay hechos, solo interpretaciones.

Es un hecho que el sol sale en el este, pero es una interpretación donde está la dirección este. Es un hecho que la manzana cae en el suelo, pero es una interpretación que cae debido a la gravedad. Eso fue lo que ayudó a Cristóbal Colon a descubrir América y a Newton la gravedad. Y eso es lo que caracteriza a un genio: ver un hecho de forma diferente.

Recuerde esto: si quiere tener éxito a la hora de dirigir un grupo de personas, no les brinde hechos, sino una interpretación. Y así es como impulsará la innovación en el trabajo.

Sus pensamientos y palabras son como una fuerza invisible de gravedad

Cada pensamiento por la mañana y recuerdo de medianoche que tiene un empresario es siempre una forma de alegría o tristeza profesional.

En otras palabras, siempre tiene una historia dentro de su mente. Utilice esa historia para expresar sus pensamientos a su equipo y deje que averigüen cómo hacer que estos pensamientos cobren vida.

Toda buena historia se puede imaginar gráficamente como una montaña.

Para ser un buen narrador debe llevar a su audiencia a la cumbre de su montaña, con el menor esfuerzo posible, y luego dejarlos caer por el acantilado y agarrarlos en el otro extremo. Haga que piensen que le deben sus vidas.

Las cosas no terminan aquí. Hay muchas lecciones que uno puede aprender de la naturaleza. Para esto debe aprender a interpretar el lenguaje de la naturaleza y eso sucede teniendo fe en que la naturaleza habla un idioma. De esta manera encontrará un significado oculto detrás de todo lo que hace la naturaleza.

erroresCientos de startups fracasan año con año; sin embargo, las razones por las cuales cierran sus puertas son pocas.

“Platico con dueños de negocio tres o cuatro veces a la semana, y todos tienen los mismos problemas”, asegura Tarek Kamil, un emprendedor en serie que ha iniciado cinco empresas (la más reciente es la plataforma de comunicación Cerkl, donde participa como director general).

“Las personas caen en las mismas trampas todo el tiempo. Por lo que, si lograran prevenir los errores comunes, se incrementarían las posibilidades de tener una empresa exitosa”.

Tarek no es el único que piensa esto. Mentores, inversionistas y otros empresarios coinciden en que ciertos errores se repiten constantemente. ¿Cuáles son estos?

Mejor aún: aquí algunas soluciones efectivas para superarlos.

1. No estar preparado

Nadie debería presentarse a correr el maratón de Boston sin haber entrenado primero. La misma regla aplica al iniciar un negocio. Es necesario calentar con un poco de entrenamiento antes de arrancar. Por ejemplo, descansar lo suficiente y llevar una nutrición balanceada son de gran ayuda.

“Tienes que ser riguroso y asegurarte de que cada aspecto de tu vida esté bajo control”, señala Tarek. Recuerda: una startup tendrá ciertas secuelas en tu vida personal, garantizado.

Si tus amigos y familiares no comprenden lo que estás a punto de empezar y no apoyan tu visión, se convertirán en un problema personal, además de generar una gran distracción que terminará perjudicando a tu empresa. Por lo que la recomendación es tener una conversación franca desde el comienzo para plantear tus expectativas.

“Debes decirles: ‘voy a enfocar mi atención a esto’, y aunque no significa que no sean importantes para ti durante este proceso, podrían llegar a sentirse de esa manera”, advierte el director general de Cerkl. “Por eso, hay que estar seguros de que esto quede claro, pues al momento de iniciar un negocio se pondrá en evidencia cuáles son las partes de tu vida personal más débiles”.

2. Confundir un producto con una empresa

En esta era de aplicaciones, el emprendedor y estratega de negocios, Eric Holtzclaw, afirma que quienes aspiran a convertirse en empresarios no siempre saben cómo construir sobre su propio éxito.

Para saber si vas por el camino correcto, debes preguntarte: ¿Tienes fuentes de ingresos potenciales más allá de la sola venta de tu producto o servicio? Esto es un factor clave que los inversionistas buscan, ya que “quieren ver qué es lo que sigue y cerciorarse de que la empresa tendrá vida (incluso) después de lo que está ofreciendo actualmente.

¿Se va a licenciar la tecnología a otra persona? ¿Cómo se ve la compañía en tres o cinco años? Todo esto es de gran relevancia y te ayudará a determinar si realmente tienes un negocio con potencial”, concluye Eric.

3. No pagar por experiencia

Decimos esto con todo respeto: no eres bueno en todo. Ten en cuenta que cada área de una empresa debe estar a cargo de expertos –sobre todo, si se trata de cosas complicadas, como impuestos y cuestiones legales–.

“Estructurar la compañía y las inversiones futuras de manera errónea es algo que te atormentará y afectará tu negocio por siempre”, sentencia el empresario Greg Rau, director de operaciones de Ridago, una firma de ingeniería de hardware con sede en Oregón, EE.UU.

Por ello, para resolver los puntos que realmente importan, no debes conformarte con descargar una guía gratuita de Internet o creer que puedes hacerlo solo. Contrata a un experto cuyo trabajo consista en saber exactamente lo que se tiene que hacer.

De acuerdo con Greg, los emprendedores necesitan ayuda con urgencia “al redactar los términos bajo los cuales aceptarán las inversiones, ya que si no se presta atención en las condiciones –tales como las preferencias de liquidación– la futura venta de la empresa puede verse comprometida, al punto que los fundadores de ésta no reciban ni un solo peso por ella”, aclara el experto.

4. Ignorar los datos

El “pensamiento mágico” puede matar cualquier negocio, afirma Lisa Stone, cofundadora de la comunidad en línea BlogHer, con sede en San Francisco, EE.UU.

Creer que tendrás éxito no es suficiente, se requiere hacer cálculos reales para saber si tienes posibilidades suficientes de conseguirlo. Tiene que haber datos que validen y respalden que tu idea es real, o que proporcionen un indicador de que podría serlo. Una vez que reúnas toda la información debes utilizarla para crear indicadores de rendimiento clave o fijar metas que muestren que tu idea o negocio está progresando.

Lisa habla por experiencia. En las primeras etapas de BlogHer, se le dijo a ella y a sus socios que las mujeres nunca participarían en blogs en cantidades suficientes para tener una conferencia anual. Pero los datos que recaudaron durante su primera conferencia de prueba confirmaban que el plan funcionaria. El evento, organizado en tan solo cuatro meses, vendió todos los espacios y contó con más de 300 visitantes, lo que generó US$60,000, mismos que se invirtieron de nuevo en la empresa.

5. Crecer demasiado rápido

Existe una cifra aterradora: el 74% de las startups de Internet fracasa porque crecen demasiado rápido o muy pronto, de acuerdo con el informe de Startup Genome.

“Esto sucede mucho. Cuando los emprendedores recaudan fondos, sienten que están llenos de dinero en efectivo y lo gastan en cosas equivocadas. Pero cuando se dan cuenta que gastarlo no era lo adecuado, es demasiado tarde”, opina Erik Rannala, cofundador y socio administrador de Mucker Capital, empresa con sede en Los Ángeles, EE.UU.

¿En qué están gastando el dinero? En cualquier cosa. Desde marketing hasta contratar personal antes de lo necesario.

“El problema siempre es el mismo: se acaban el presupuesto rápidamente y lo utilizan en cosas que no son esenciales para crecer. Cuando tienes que empezar a gastar dinero, debes tener más o una manera de generar más. Si te quedas sin fondos antes de lograr alguna meta de tu plan de negocios, te será muy difícil recaudar más”, agrega.

6. Aferrarte a una idea equivocada

“Tienes que darte cuenta que a veces estás en el camino equivocado o que te has topado con una pared que tendrás que derribar”, comenta Erik. Este error es especialmente común en emprendedores novatos o personas que están entrando a mercados desconocidos, quienes se enamoran de su idea original y no pueden ver que están fracasando.

No actúes por instinto, actúa con datos y evidencia. Evalúa cómo encajan tus productos en el mercado actual. Tal vez sea necesario llevar a cabo algunos experimentos para determinar qué cambios o ajustes hacer para atraer a más clientes, y si estos cambios incrementan tus costos.

“Por ejemplo, para las empresas de comercio electrónico existen cinco o seis técnicas probadas para conseguir clientes. Si las has intentado todas por seis meses o hasta un año y no estás obteniendo resultados, puede ser un indicador de que hay algo que no funciona en tu modelo de negocio”, subraya el cofundador de Mucker Capital.

7. No saber delegar

Posiblemente sea el problema más común al estar a cargo de la operación de un negocio. Típico: en lugar de ceder el control y confiar en otras personas, buscas hacer todo tú solo y al final fracasas. Entendemos que es tu instinto, por supuesto. “Muchos emprendedores exitosos son muy estratégicos y no quieren tener que preocuparse por saber si los detalles pequeños se están ejecutando de la manera en que ellos quieren”, dice Eric Holtzclaw.

Entonces, ¿qué se puede hacer? Delegar, así de simple. Empieza trazando el proceso, un tipo de guía que explique cómo hacer las cosas de la forma adecuada. El resultado: tendrás más tranquilidad y tus colaboradores sabrán qué dirección tomar.

“De lo contrario, contratarás personal apresuradamente cuando sientas que no puedes con todo. Si te encuentras a tope y no hay nadie que te ayude con las tareas específicas de la empresa, nunca superarás esa etapa. Tienes que delegar”, añade el experto.

8. Pensar que el dinero lo soluciona todo

Cuando un emprendedor está en aprietos suele pensar que si tan solo pudiera reunir un poco más de fondos, sus problemas se solucionarían. Pero así no funcionan las cosas. El dinero no puede arreglar problemas fundamentales en el plan de negocios, de acuerdo con Carter Cast, profesor de emprendimiento en Kellogg School of Management.

“Si tu modelo de negocio no está bien planteado, no podrás resolver el problema simplemente con dinero. Tienes que encontrar qué es lo que no funciona y arreglarlo primero. Intentar hacerlo al revés sólo empeorará las cosas”, considera el también socio de Pritzker Group Venture Capital con sede en Chicago, EE.UU.

9. Subestimar cuánto tiempo requieres para vender

Hay que ser claros desde un principio: vender toma tiempo. Muchas startups creen que pueden lograr contratos con grandes compañías en tres o seis meses. Aunque la realidad es otra: una negociación de este tipo puede tomar hasta un año. Si tu plan de negocios no contempla esto, estarás en grandes problemas.

“Tienes que vender a los ejecutivos, al director, al área de tecnología y al gerente. Hay muchos niveles que deben aprobar la compra y después se implementan los procesos protocolarios. He visto a empresas que se quedan sin dinero porque no calcularon bien el tiempo necesario para cerrar un trato”, agrega el catedrático.

10. Miedo al fracaso

“Aprende de tus errores”, puede ser una frase común; sin embargo, a Tarek Kamil no le gusta. Sin importar qué tanto glorifiquen los emprendedores el fracaso, sigue siendo una palabra que aterroriza. Nadie quiere ser lo contrario a exitoso.

“Es un término que está mal empleado, ya que ‘fracasar’ quiere decir que no hay beneficio alguno y, en la mayoría de los casos, esto no es cierto”, explica.

Por tanto, debes cambiar tu mentalidad. No fracasaste, sino llevaste a cabo un experimento que mejorará tu próximo negocio. “Se trata de aprender. A pesar de que cada vez nos dolerá un poco, podemos aplicar esa lección para seguir adelante y alcanzar mejores resultados”, finaliza.

 

 

 

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