Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Reibox BlogChad Carson trabaja en bienes raíces desde 2003, construyendo estratégicamente una cartera de 90 propiedades de alquiler principalmente en y alrededor de su ciudad natal en Clemson, Carolina del Sur.

Después de pasar su primer año después de la universidad explorando propiedades para inversores experimentados para comprar y vender, comenzó a usar “trucos inmobiliarios” y “vivir y vender” para aumentar sus ahorros y maximizar las ganancias, dijo en un reciente episodio del Podcast Mad Fientist.

Para 2007, Carson y su socio de negocios poseían 50 propiedades de alquiler. También dijo que vivió frugalmente, a veces con tan sólo 20.000 dólares al año.

“Mi socio de negocios y yo mantuvimos nuestros gastos fijos súper, súper bajos. Puedes vender algunas casas y hacer un montón de dinero para los primeros seis meses del año. Y en los siguientes seis meses, puede que no ganes ningún dinero o el acuerdo puede salir mal,” dijo Carson.

“Y así, creo que la progresión fue, en los primeros tres años, nos hicimos muy buenos en mantener nuestros gastos bajos, viviendo con lo mínimo,” explicó en el podcast. “De esa manera, cuando no ganábamos dinero, todo ese dinero simplemente entraba al banco, y podíamos ahorrar ese dinero.”

Salvado de algunos contratiempos durante la crisis financiera, Carson y su socio continuaron haciendo crecer su porfolio durante la década pasada. Carson ahora vive de los ingresos pasivos de las propiedades de alquiler, lo que le permite la posibilidad de pasar este año viviendo en Ecuador con su esposa y sus dos hijas.

Con solo 37 años, Carson se considera financieramente independiente y dice que todo es gracias a una atemporal estrategia de inversión: “Mantenlo simple.”

“Pienso en el mantenerlo simple en un par de maneras diferentes, sólo las cosas de finanzas personales de simplemente aumentar tu tasa de ahorro y mantener tu vida simple, eso es a lo que todo se reduce realmente. Ya sea que estés invirtiendo en acciones, fondos indexados, o propiedades inmobiliarias, realmente no cambia la fórmula básica de que tienes que ahorrar dinero y mantener tus gastos bajos,” dijo Carson, añadiendo que esta estrategia es la base del éxito del icónico Warren Buffett. “La sencillez es realmente importante, pero también la simplicidad de tus inversiones.”

Carson explicó:

“Si me escuchas hablar sobre mi porfolio, podría sonar un poco irónico, comprar 50 propiedades aquí y allá, pero creo que parte de la lección que aprendimos de toda esa experiencia fue que no tenemos que ser locamente ambiciosos, y no tenemos que hacer un montón de acuerdos, y ser dueños de un montón de propiedades para lograr todas nuestras metas. Uno puede ser muy, muy simple.

Creo que en bienes raíces, si decides ir por esta ruta, todo lo que tienes que hacer es trabajar basado en si necesitas $5,000 al mes para pagar tus gastos, y calcular ¿cuántas propiedades necesitas poseer para obtener esos $5,000 limpios?”

“Sólo tienes que mantenerlo simple, tener un plan simple, pagar las propiedades, y luego vivir de los ingresos. Es realmente tan simple como eso.”

liderarCada vez son más las organizaciones que han comprendido que su supervivencia depende de su capacidad para gobernar de forma inteligente (y con rapidez…) un proceso de cambio y transformación cultural. Nadie se cuestiona ya la necesidad de adecuar la organización a un nuevo tiempo.

Por lo tanto, el debate (si es que alguna vez debió existir…) sobre si se debe llevar o no a cabo una transformación cultural está agotado, sencillamente resulta estéril. La cuestión esencial es ahora como ejecutar y liderar el proceso de cambio.

Lamentablemente no existen pócimas mágicas ni bálsamos de fierabrás que puedan administrarse a todas las empresas por igual. Cada organización posee una señas de identidad específicas, una idiosincrasia particular que la hace única e irrepetible, un código genético exclusivo… elementos todos que deben ser tenidos en cuenta a la hora de activar e impulsar el incuestionable proceso de cambio que les permita sobrevivir a este entorno ya bautizado como VUCA (volatility uncertainty complexity ambiguity).

Pero que la alquimia no pueda resolver el problema sobre como abordar el proceso de transformación cultural necesario no es excusa para reflexionar en profundidad sobre una serie de principios que bien entendidos pueden ser claves para liderar la transformación…

1.- El cambio no se produce por pensar en innovar, sino por innovar en nuestra forma de pensar…

Pensar en innovar es una obviedad. La velocidad de transformación será directamente proporcional a la capacidad de la organización para pensar de forma diferente.

2.- El líder de la empresa del S.XXI no debe predecir el futuro, sino asumir que liderará una realidad impredecible…

El liderazgo visionario es un modelo insuficiente para liderar el cambio ante la complejidad. Lo razonable no es tratar de predecir el futuro, sino preparar a la organización para navegar en un contexto empresarial impredecible, inestable e incierto…siempre.

3.- Una organización inicia su proceso de transformación cuando la cultura de la colaboración supera al paradigma del control y conexión se convierte en sinónimo de gestión…

El control y la fiscalización son mecanismos que ralentizan profundamente la transformación. En un entorno empresarial global y conectado, la cultura de la colaboración es el principal acelerador de cualquier proceso de transformación.

4.- Nos han educado pensando que al equivocarnos estamos perdidos, cuando perderse es la mejor forma de encontrar nuevos caminos…

La penalización del error es un freno para liderar el cambio. Desterrar la creencia de que el error es perjudicial resulta crucial para impulsar una transformación cultural. Equivocarse no es perderse, sino más bien encontrar nuevos caminos

5.- En la empresa del S.XXI un profesional no debe preocuparse por adaptarse al cambio… debe ocuparse de crearlo…

La competencia “adaptación al cambio” es una reliquia del pasado. La competencia más valiosa que cualquier empresa debe fomentar en sus profesionales será la de crear, impulsar y dinamizar el cambio…

6. Un líder es genuinamente transformador cuando lo primero que pone en cuestión es… a él mismo…

El ejercicio más importante para poder impulsar el cambio en la organización es la autocrítica constante. El líder que mejor puede impulsar un proceso de cambio es el que tiene la capacidad de cuestionarse su propio estilo de liderazgo.

7.- En tiempos de transformación el talento más valioso es el de poder identificar, saber reconocer y querer liberar el talento de los demás…

Liderar un cambio no es una tarea individual sino colectiva. El éxito de un proceso de transformación reside en la capacidad de conectar el talento de toda la organización; por ello, el talento más valioso para liderar el cambio es identificar y liberar el talento de los demás…

8.- El aprendizaje más importante en un proceso de transformación es aprender a aprender de otra manera…

Una de las claves para liderar el cambio no será aprender nuevos conceptos, procesos y metodologías, sino comprender que la forma de aprenderlos será diferente. En la empresa del S.XXI liderar el cambio pasa por aprender a aprender de otra manera.

9.- En la empresa del S.XXI la digitalización de la conversación es una condición imprescindible para la transformación…

En un mercado digitalmente conectado, liderar el cambio implica fomentar y multiplicar conversaciones. Para ello, los entornos 2.0 en forma de tecnología social son vehículos esenciales para transportar las ideas y los comportamientos que aceleran la transformación.

10.- Si lo único que no cambia es el cambio no hay nada más “seguro” que estar en constante transformación…

La seguridad es la utopía del profesional del S.XXI. Cuanta más estática es la cultura de la organización más inestable se muestra ante un mercado que cambia a mayor velocidad. La seguridad es un falso llano que solo se puede ascender… cambiando… 

Vivimos tiempos en los que lo nuevo reemplaza y sustituye cada vez con mayor rapidez a lo viejo. Tiempos en los que aparecen nuevas reglas de mercado, nuevos procesos de negocio, nuevos consumidores y lógicamente nuevos competidores.

Nuevos consumidores y competidores que invitan a pensar que el éxito o simplemente la supervivencia implican desarrollar nuevas competencias, comportamientos y, obviamente, un nuevo liderazgo acorde a estos tiempos…

Tiempos convulsos para aquellas empresas y profesionales que permanezcan estáticos e impasibles… Tiempos, sin embargo, de oportunidad para aquellas organizaciones que revisen los principios necesarios para liderar el cambio…

motivacion“Sube la cabeza, abre el corazón. Para mejores días!” – T.F. Hodge

Este artículo fue inspirado por un correo que recibimos esta mañana de un estudiante nuevo de nuestro curso:

Estimado Marc y Angel,

Hay tanto que todavía quiero crear y fomentar en mi vida, y sin embargo me siento totalmente abatido.

Siento que no tengo nada porqué trabajar. He pasado por muchas cosas en mi viaje hasta aquí, y estoy ahora en un punto en el que perdí toda mi motivación; Simplemente parece que no puedo encontrar las fuentes externas e internas de motivación que solía tener.

¿Tienen alguna sabiduría que puedan compartir?

Atentamente, 
Un Estudiante Desanimado

Nuestra respuesta (una respuesta abierta para todos aquellos que han perdido su motivación):

Estimado estudiante desanimado,

Es hora para una breve historia sobre la vida…

Había una vez una mujer de unos sesenta años que se dio cuenta de que había vivido toda su vida en la misma pequeña ciudad. Y aunque había pasado décadas soñando entusiasmadamente con viajar y ver el mundo, nunca había dado un solo paso para hacer de ese sueño una realidad.

Finalmente, se despertó en la mañana de su cumpleaños número 65 y decidió que había llegado el momento! Vendió todas sus posesiones a excepción de algunos artículos de primera necesidad que necesitaba, puso esos elementos en una mochila, y comenzó su camino hacia el mundo. Los primeros días en la carretera eran impresionantes y llenos de temor; con cada paso adelante sentía como si finalmente estuviera viviendo la vida que había soñado.

Sin embargo, unas pocas semanas más tarde, los días en la carretera comenzaron a hacer estragos en ella. Se sentía fuera de lugar y extrañaba la comodidad de su antigua vida. A medida que sus pies y piernas sentían cada vez más y más dolor con cada nuevo paso, su estado de ánimo también dio un giro para peor.

Finalmente se detuvo, se quitó la mochila, la estrelló contra el suelo, y se sentó al lado de ella mientras las lágrimas comenzaron a correr por sus mejillas. Se quedó toda desesperanzada ahí mirando el largo y tortuoso camino que alguna vez la llevó a un mundo asombroso, pero ahora parecía conducir solamente a la incomodidad y la infelicidad.

“¡No tengo nada! No tengo nada en mi vida! “, Gritó fuerte con todo sus pulmones.

Coincidentemente, un renombrado gurú y consejero de vida de un pueblo cercano descansaba en silencio detrás de un árbol de pino al lado de donde estaba sentada la mujer. Cuando la mujer comenzó a gritar, el gurú escuchó cada palabra y sintió que era su deber ayudarla.

Sin pensarlo dos veces, saltó de detrás del árbol de pino, agarró su mochila y corrió hacia el bosque que se alineaban a ambos lados de la carretera. Aturdida y con total incredulidad, la mujer comenzó a llorar aún más fuerte que antes, hasta el punto de quedar completamente sin aliento.

“Esa mochila era todo lo que tenía,” exclamó. “Y ahora se ha ido! Ahora todo se ha ido en mi vida!”

Después de unos diez minutos de muy necesarias lágrimas, la mujer poco a poco controló sus emociones, se levantó de nuevo y comenzó a tambalearse lentamente por el camino. Mientras tanto, el gurú salió del bosque y en secreto colocó la mochila en medio de la calle a una corta distancia por delante de la mujer.

Cuando los ojos llorosos de la mujer vieron la mochila, casi no podía creer lo que estaba viendo; todo lo que pensaba que había perdido estaba una vez más justo en frente de ella. No pudo evitar poner una sonrisa de oreja a oreja. “Oh, gracias a Dios!” Exclamó la mujer. “¡Estoy muy agradecida! Ahora definitivamente tengo lo que necesito para seguir adelante…”

RECUERDA:

A medida que viajamos a través de nuestras vidas personales y profesionales, inevitablemente habrá periodos de increíble frustración y desesperación.

Durante esos tiempos difíciles, a veces parecerá que lo perdimos todo, y que nada ni nadie podría motivarnos para movernos hacia adelante en la dirección de nuestros sueños. Pero al igual que la mujer que se topó con el gurú, todos estamos sosteniendo con nosotros una mochila de apoyo que se presenta de muchas formas; puede ser un simple correo electrónico o mensaje de texto de alguien que respetamos, artículos de inspiración de un blog, libros interesantes, vecinos amables, y mucho más.

Cuando nos sentimos desanimado y desmotivados, nuestra oportunidad es doble:

1. Para reconocer y apreciar nuestra mochila de apoyo (nuestras fuentes externas de motivación) antes de que algún gurú al azar (o alguien con intenciones mucho más torcidas) tenga que robárnosla para por fin poder ver lo que siempre dábamos por sentado.

2. Para estar presente y aprovechar nuestros propios corazones y mentes (nuestras fuentes internas de motivación) las cuales tienenel poder para ponernos de pie y guiarnos por el camino hacia nuestra mochila de apoyo, incluso cuando parezca haberse perdido para siempre.

No importa tus circunstancias, siempre tienes lo que necesitas para dar el siguiente paso.

Como Epicuro tan profundamente dijo, “No eches a perder lo que tienes deseando lo que no tienes; recuerda que lo que ahora tienes fue alguna vez una de las cosas que tenías esperanza tener.”

Ten conciencia plena. Está presente.

Sigue adelante.

Pasito a pasito.

Atentamente,
Marc y Angel

Vivir MejorConstruir grandes empresas, lograr metas masivas y llegar a la cima de tu profesión no sucede por accidente. Sucede gracias a una ridícula ética por el trabajo y presentarte consistentemente todos los días.

Aquí tienes 20 citas para motivarte como nunca antes:

1. “No puedes tener un sueño de millones de dólares con una ética de trabajo de salario mínimo.” – Stephen C. Hogan

2. “Cuando era joven, observe que nueve de cada 10 cosas que hacía resultaban en un fracaso. Así que hice 10 veces más trabajo.” – George Bernard Shaw

3. “Si tienes una idea de lo que quieres hacer en tu futuro, debes ir por él con una obsesión casi monástica, ya sea música, ballet o simplemente un grado básico. Tienes que ir por él con propósito y no dejar que nada se interponga en tu camino.” – Henry Rollins

4. “Da a tus sueños todo lo que tienes y te sorprenderás de la energía que saldrá de ti.” – William James

5. “Muchas personas creen que quieren cosas, pero no tienen realmente la fuerza, la disciplina. Son débiles. Yo creo que uno obtiene lo que quiere si lo deseas lo suficiente.” – Sophia Loren

6. “Pon tu corazón, mente, intelecto y alma, incluso en tus actos más pequeños. Ese es el secreto del éxito.” – Swami Sivananda

7. “Si un hombre es barrendero, debería barrer las calles incluso como Miguel Ángel pintaba, o como Beethoven componía su música, o Shakespeare escribía su poesía. Debería barrer tan bien que todos los huéspedes de los cielos y la Tierra se detuvieran a decir, ‘Aquí vivió un gran barrendero que hizo bien su trabajo.’” – Martin Luther king, Jr.

8. “Todas las vidas exige luchas. Aquellos a los que se les dan todo se vuelven perezosos, egoístas e insensibles de los valores reales de la vida. El trabajo duro y pesado que constantemente tratamos de evitar son los bloques fundamentales de la persona que somos hoy.” – El Papa Pablo VI

9. “El talento es más barato que la sal de mesa. Lo que separa al individuo talentoso del éxito es un montón de trabajo duro.” — Stephen King

10. “Dios le da a cada pájaro su comida, pero no se la lanza en su nido.” – J. G. Holanda

11. “Muchos buenos trabajos se pierde por la falta de un poco más.” – Edward H. Harriman

12. “La persona que está esperando que suceda algo para comenzar, podría comenzar con las mangas de sus camisas.” – Garth Henrichs

13. “Los que están en la cima de la montaña no cayeron allí.” – Marcus Washling

14. “Si sientes que estás con muy poca suerte, comprueba el nivel de tu esfuerzo.” – Robert Brault

15. “O estás cambiando tu vida o no. No esperes por tal o cual cosa, o un mejor clima u otros obstáculos. Los obstáculos son el cambio.” – Terri Guillemets

16. “No tengas miedo de ir poco a poco. Ten miedo de quedarte parado.” – Proverbio chino

17. “No conozco a nadie que haya llegado a la cima sin trabajar duro. Esa es la receta. No siempre te llevará a la cima, pero debería ponerte lo bastante cerca.” – Margaret Thatcher

18. “Las personas que reciben en este mundo son las personas que se levantan y buscan las circunstancias que quieren, y, si no pueden encontrarlas, las crean.” – George Bernard Shaw

Lee estas citas. Analízalas. Pero más importante, adóptalas en tu vida cotidiana.

Algo que funcionó de maravillas para mí en los últimos años fue escribir al menos una cita realmente motivadora en una tarjeta y llevarla a todas partes conmigo. Cada vez que me siento desmotivado o deprimido, le echo una mirada a la tarjeta e instantáneamente vuelvo a estar animado para continuar.

Haz que tu negocio personal sea nunca dejar que nadie te sobrepase en el trabajo.

equilibrioLa rutina diaria y las miles de ocupaciones que tenemos han provocado que nos olvidemos de hacer cosas tan sencillas como meditar u obtener nuevos conocimientos.

Aquí te enlistamos algunos consejos que pueden ser de gran ayuda y logres recuperar el equilibrio en tu vida.

1. Ser menos dependientes del celular

Sí, somos personas modernas y ocupadas, y tenemos que estar localizables 24/7… ¿o quizá no? No nos vendría nada mal aprender a liberarnos de la tiranía de nuestro smartphone y limitarnos a usarlo cuando sea estrictamente necesario. Reaprendamos a disfrutar la vida real y a las personas que están a nuestro alrededor.

2. Hacer algo por beneficiar nuestro entorno

Apoya una causa en la que creas: puedes destinar un porcentaje de tus ganancias a una fundación, inscribirte como voluntario en una o, mejor aún, crear una desde cero. Regresa al mundo algo de lo mucho que te ha dado.

3. Tomar cursos de actualización

Quizá eres un experto en tu campo, pero si te conformas con eso, estarás perdido. Ten presente que el mundo cambia cada día, si no te mantienes actualizado, tarde o temprano, te quedarás atrás en la carrera. Inscríbete a cursos, toma clases desde casa, platica con expertos que amplíen tu panorama.

4. Leer

Estás tan ocupado en el día que no encuentras ni un segundo para sentarte a leer. Créenos: éste no es nada más que un pretexto. Proponte leer por lo menos 10 minutos al día.

5. Vivir con menos estrés

Tu salud física y mental debería ser una prioridad. Ninguna junta, venta, puesto o empresa vale más que eso. Proponte no cargar sobre tu espalda más trabajo del que puedas resolver sin comprometer tu bienestar.

6. Dedicar más tiempo a estar con nosotros mismos

Valoremos el tiempo que dedicamos a nuestros hobbies, a ejercitarnos, descansar y estar con nuestros amigos igual que como valoramos las horas que dedicamos al trabajo.

7. Empezar a meditar

Tomarnos unos minutos para meditar es equivalente a encontrar un oasis de calma en medio del caos. Proponte meditar por lo menos cinco minutos al día; despiértate un poco más temprano y hazlo antes de que comience tu día. Asimismo, tómate un momento para respirar y reconectarte contigo mismo antes de ir a dormir

8. Aprender a decir “no”

Si hiciéramos un recuento de todas las veces que hemos accedido a hacer algo que realmente no queríamos hacer, quizá el número subiría a miles. Aprender a establecer límites nos enseñará a respetarnos y a conseguir que los demás nos respeten.

9. Aprender algo completamente nuevo

Procura que este aprendizaje no tenga nada que ver con tu experiencia profesional; puedes aprender un idioma nuevo, tomar clases de cocina, volverte experto en jardinería… las opciones son ilimitadas.

10. Ser responsables

Procuremos que todas y cada una de nuestras acciones, incluidas nuestras decisiones de negocios, respeten nuestros valores, los de las demás personas y el entorno. Evitemos actuar sin considerar las consecuencias.

11. Alejarse de personas negativas

Dice el dicho “dime con quién te juntas y te diré quién eres”. Rodearte por personas positivas que te inspiren a mejorar, es un asunto de primera necesidad.

12. No ser tan exigente con uno mismo

Permítete fallar. Reconoce tus límites. Comprende que no tienes que demostrarle nada a nadie, que lo único importante es encontrar un punto de equilibrio que te permita ser feliz.

Robert KiyosakiNo es ningún secreto que la persona promedio no es buena con el dinero. Como “The Motley Fool” dice, casi el 70 por ciento de las personas no tienen ni siquiera $ 1.000 en el banco. Y “casi la mitad de las personas afirman que para cubrir una emergencia de 400 dólares, tendrían que pedir prestado el dinero o vender algo rápidamente para tenerlo.”

“The Motley Fool” continúa compartiendo un estudio del U.S. Bank que dice que sólo el 41 por ciento de las personas presupuestan su dinero. Esta, cree el escritor Maurie Backman, es una de las grandes razones por la cuales los problemas de dinero son tan grandes en los Estados Unidos (y en el mundo).

Estoy de acuerdo en que tener un presupuesto es un primer paso importante para ganar terreno en tus finanzas personales. Pero tener un presupuesto por sí solo no arreglará los problemas subyacentes que la mayoría de las personas tienen cuando se trata de dinero.

En primer lugar, hay una gran necesidad de inteligencia financiera. El problema con la mayoría de los presupuestos es que se adaptan a las viejas reglas del dinero, las cuales simplemente no funcionan más, como ahorrar dinero, salir de deudas, y vivir por debajo de sus posibilidades.

En última instancia, los presupuestos, como suele enseñarse, son un vehículo para recortar gastos, no para ganar dinero. Escribí hace algún tiempo atrás sobre cómo presupuestar como un negocio puede convertir un presupuesto en un vehículo para hacer crecer tus activos, no ahorrar tus gastos.

En última instancia, tu presupuesto es un plan. Y como tal, puede ser un buen plan o un mal plan.

Un plan malo es aquel que requiere que reduzcas tus gastos y ahorres dinero. No disfrutas de las cosas a las que estás acostumbrado disfrutar y ganas poco o ningún dinero con el dinero que ahorras. En última instancia, no te llevará a donde necesitas estar financieramente.

Un buen plan, sin embargo, es uno que estimula acción para mejorar. Y un buen presupuesto es uno que te inspirará a ganar más dinero para que puedas hacer lo que amas y hacer crecer tu dinero exponencialmente.

Con esto en mente, aquí tienes tres consejos sobre cómo tu presupuesto es una herramienta útil para hacer crecer tu flujo de dinero de la manera correcta, a través de las inversiones.

1. Un presupuesto muestra tu salida mensual

Un ejercicio común que hacemos cuando trabajamos con personas que quieren ser financieramente libres es hacer que anoten todos sus gastos mensuales en una columna en un pedazo de papel y luego anoten su salario en la otra. Entonces, hacemos que cubran la columna de salario con sus manos.

“¿Qué”, le preguntamos, “harías si no tuvieras tu salario?” El resultado a menudo es un momentáneo revoloteo de pánico.

Esto es útil porque es un chapoteo rápido en la realidad, es decir, la mayoría de la gente tiene muchos gastos y dependen de un salario para pagarlos.

Pero, ¿No sería genial si tuvieras ingresos pasivos entrando cada mes que cubrieran tus gastos de vida? ¿Qué harías entonces? ¿Te jubilarías? Eso es lo que Kim y yo hicimos cuando llegamos a ese punto en los años noventa.

Pero para llegar a ese punto, tuvimos que saber cuánto estábamos gastando cada mes. ¿Por qué? Para así saber cuánto flujo de dinero tendríamos que hacer para ser financieramente libres.

2. Un presupuesto te ayuda a entender qué tipo de flujo de dinero necesitas

Una vez que comprendimos nuestros gastos mensuales, pudimos entonces hacer un plan para adquirir los activos que necesitábamos para cubrir esos gastos. Y aquí es donde las cosas se pusieron muy interesantes.

En lugar de recortar nuestros gastos, creamos uno nuevo, un gasto de inversión. Llamamos a esto pagarnos a nosotros mismos primero, la regla de oro financiera.

3. Un presupuesto te inspira a tomar acción y obtener tu flujo de dinero

Al hacer un gasto para invertir cada mes, hicimos prioridad hacer crecer nuestros activos.

Trabajamos duro para hacer el dinero extra que necesitábamos. Empezamos a enseñar los fines de semana. Nos hicimos creativos en cómo podíamos pagarle a nuestros acreedores. Soñamos y lanzamos nuevos productos. Encontramos ofertas increíbles de bienes raíces. Todo esto fue posible gracias a cambiar nuestras mentalidades de presupuestar para ahorrar dinero a ganar dinero. Nuestro presupuesto nos dio la hoja de ruta para la libertad financiera, y nos inspiró a hacerlo realidad.

Así que, si estás listo para comenzar tu viaje hacia un mejor futuro financiero, entonces sí, es momento de comenzar con tu presupuesto. Pero no lo hagas según la vieja escuela; hazlo de la forma Padre rico. Sólo entonces podrás ser realmente exitoso.

semanaUna de las cosas en las que hemos hecho especial hincapié en varias notas de Finanzas Personales es que una persona exitosa no necesariamente es aquella que posee miles de millones de dólares.

El éxito tiene que ver en la manera en cómo administra equilibradamente su vida, es decir, tiene diferentes y provechosas entradas económicas; sus experiencias se basan en lo mucho que ha estudiado y en la manera en cómo lo ha practicado; cuenta con una familia que lo apoya; sus amigos y contactos procuran siempre ayudarlo en su crecimiento, y sobre todo es exitoso cuando es feliz porque ha hecho algo por usted y la sociedad.

La mejor tarea que usted puede hacer es que al finalizar de leer esta nota pase del dicho al hecho. De lo contrario, usted creerá que todos los consejos que damos se quedan en eso, en palabras. Nuestra invitación es para que inicie por pequeños cambios y vaya aumentando cuando ya se sienta cómodo con alguno.

Ahora, tenga en cuenta que si mencionamos ciertos hábitos de personas exitosas en el mundo, no lo hacemos con el objetivo de hacer comparaciones injustas. Sabemos que no se puede generalizar, pero de lo que sí somos conscientes es que existen determinadas costumbres y hábitos en común entre las mentes brillantes del mundo que si se empiezan a aplicar en la rutina, efectivamente se notarán cambios.

El investigador y cofundador de la empresa Empact, Michael Simmons escribió para el portal Inc que existe una estrategia de éxito para la vida que todos podemos usar. Se trata de lo que  lo que él denomina la regla de las 5 horas: una hora al día durante los cinco días laborables de la semana (en los fines de semana se descansa)

Esta norma fue ideada por el prolífico inventor Benjamin Franklin y consistía en lo siguiente:

1. Levantarse por la mañana muy temprano para leer y escribir.

2. Escribir una serie de objetivos personales y evaluar continuamente si se está cerca de lograrlos.

3. Crear un club para personas similares para intentar influir en la sociedad y mejorar el mundo.

4. Convertir las ideas en experimentos.

5. Tener momentos de reflexión por las mañanas y por las tardes.

No importaba que uno de los más grandes genios norteamericanos tuviera una agenda ocupada, siempre sacaba tiempo de pasar una hora diaria realizando alguna de las actividades que mencionamos anteriormente.

De acuerdo con Yahoo Finanzas, esta norma es parte del secreto de grandes empresarios, pues “los emprendedores modernos puede que no tengan tanto tiempo o no puedan aprovechar las horas tanto como Franklin. Pero sí que tienen en común una cosa con él: su deseo voraz de asimilar conocimientos y técnicas. Así Warren Buffett pasa 6 horas al día leyendo periódicos e informes corporativos. Bill Gates lee 50 libros al año. Mark Zuckerberg lee uno cada dos semanas. Elon Muskleía 2 libros al día cuando era un estudiante”.

¿Cómo adaptar esa regla a la actualidad?

Si bien es una práctica del siglo XVIII, para Simons la clave está en lograr que cada día  se busquen espacios (tiempo libre) una o dos horas en las que en vez de acabar tareas laborales durante esos 120 minutos, dejarlos despejados para pensar, para leer y sobre todo, para aprender algo nuevo.

Así que si se adapta esta regla de oro a nuestros tiempos sería poner en práctica estos seis aspectos. Sí, uno más que los que hacía Benjamin.

1. Planifique el tiempo de aprendizaje

Identifique qué es lo que quiere aprender y especifique cuáles son sus objetivos. Por ejemplo cuáles son las herramientas de vanguardia que necesita su profesión y que aún no sabe, pero que haciendo un curso por internet en dos meses podría sacarlo adelante.

2. Practicar

De una manera honesta, sabiendo que debemos mejorar día a día y nunca quedándonos solo en lo que ya sabemos, ya que de nada le servirá que tenga muchos conocimientos si no los ejerce.

3. Meditar

Hay que dedicar unos minutos al día para reflexionar sobre lo que estamos aprendiendo y hacernos preguntas a nosotros mismos. Así dispararemos la creatividad. Caminar es una excelente manera de procesar estos puntos de vista, como lo hacían Beethoven, Charles Darwin, Steve Jobs y Jack Dorsey. También puede servir charlar con un colega o una persona que también esté aprendiendo o sea un experto en lo que nosotros estemos intentando mejorar.

4. Guardar tiempo para aprender

Leer, estudiar, practicar, dialogar, discutir, asistir a clases… Siempre hay que dejar un huevo al día para estas actividades y respetarlo. Además recuerde nunca se es demasiado joven o viejo para estar en las aulas de clase.

5. Resolver los problemas

Muchas veces cuando se nos presenta un obstáculo, lo que hacemos es buscar excusas para evitarlo o simplemente postergamos las soluciones para otro día. Es mejor atenderlo de una vez antes de que con el tiempo se convierta en algo más grande y complicado.

6. Hacer experimentos

Si tenemos alguna teoría o idea, mejor demostrarla que dejarla olvidada en un cajón. Esas prácticas pueden convertirse en ideas de negocio.

Vivir Mejor¿Qué haces cuando te despiertas por la mañana?

Es una pregunta importante porque lo que pasa por tu cabeza en esos primeros momentos del día pueden afectar cómo te sentirás durante las siguientes 24 horas.

Y si tu rutina al despertar es el mismo todos los días, entonces afectará cómo te sentirás todo el tiempo.

Vale la pena dirigir esos primeros pensamientos del día en una dirección positiva.

Ese consejo viene de Joel y Michelle Levey, que enseñan muchas formas de meditación en muchas partes; desde hospitales, directorios de grandes empresas, a su propia granja orgánica en Hawai.

Estos son sus consejos para una rutina mañanera que puede mejorar radicalmente cómo te sentirás durante el resto de tu día:

1. Despierta al hecho de que estás despierto.

De todos los conceptos de Leveys, este me pareció que era el más difícil de entender al principio. Pero es de lo que se trata la atención plena.

Muchos de nosotros pasamos demasiadas horas de nuestra vigilia en piloto automático, despertamos pero no estamos realmente despiertos. Rompe ese patrón al inicio del día tomando conciencia del hecho de que estás despierto y vivo.

Puede que haya luz entrando a tu habitación. O algún ser querido (o mascota querida) a tu lado. Sea cual sea tu situación al despertar, detente y presta atención a las cosas y los sonidos a tu alrededor, a la forma en que tus sábanas se sienten contra tu piel.

Entonces, haz algo que encarne el hecho de que estás despierto, aconsejan los Leveys. Podrías mover los dedos de tus pies, agarrar tu cabeza, chasquear tus dedos. Algo simple para recordarte que estás aquí, ahora, en este cuerpo.

2. Haz “agradecimientos.”

Tenemos amigos que, en lugar de dar las gracia antes de la cena, hacer algo llamado “agradecimientos,” en las que todos los presentes deben nombrar por lo menos una cosa por la que están agradecidos. Los Leveys recomiendan una práctica similar (sin ese nombre) al despertar.

Luego de despertar el hecho de que estás despierto, encuentra una o más cosas por las que te sientes agradecido. Podría ser algo tan simple como estar agradecido por que tu corazón sigue latiendo, porque te hayan dado otro día en este hermoso planeta. Podrías estar agradecido por los seres queridos en tu vida, o tu trabajo, o la salud de tu cuerpo.

No importa qué tan bien o mal vayan las cosas en nuestras vidas, todos tenemos muchas cosas que agradecer. Y sentir gratitud es una de las mejores cosas que puedes hacer para ser feliz. Así que elige un ítem, o dos, o tres, y deja que la gratitud te llene, al menos por un rato.

3. Establece una intención para el día.

Este es tu momento para planificar lo que vas a hacer para tener la clase de día que quieres tener y ser el tipo de persona que quieres ser.

Estoy muy atrasado en varios proyectos, por lo que mi intención para hoy fue, “Haré lo que pueda hacer, y dejaré que el resto de lado.” También podrías establecer la intención de tratar con amabilidad a los demás, o lograr tu mejor potencial, o pasar algún tiempo persiguiendo tus sueños.

¿Qué necesitas hacer, o qué estado de ánimo necesitas tener, para atravesar tu día, hacer lo que necesitas y quieres hacer, y ser feliz mientras lo haces? Ese es un buen punto de partida para encontrar una buena intención para tu día que funcione bien para ti.

4. No mires tus dispositivos electrónicos hasta que hayas completado los pasos Nº 1 – 3.

Si eres como yo, lo primero que quieres hacer es agarrar tu smartphone o tablet para ver las noticias del día y cualquier email o mensaje importante que pueda haber llegado. Puedes hacerlo; pero haz una pausa de un minuto o dos para ser consciente de que estás despierto, encontrar algunas cosas por las que estás agradecido, y establecer una intención antes de hacerlo.

Tómate este pequeño momento para estar bien contigo mismo antes de estar bien con el resto del mundo. Estarás feliz por hacerlo.

la costeñaMuy pocas personas imaginaron que la tienda en un barrio de la Ciudad de México pudiera convertirse en una empresa global y subsistir por casi un siglo. Mucho menos advirtieron que estaría presente en más de 50 países en los 5 continentes. Ésta es la historia de La Costeña.

En 1926, un letrero que tenía inscrito el nombre de ‘La Costeña’ daba la bienvenida a una tiendita en donde atendía a la clientela Vicente López Resines, dueño del local.

Entre anaqueles llenos de productos, López Resines descubrió una máxima de la economía: cualquier producto de temporada, sean frutas o verduras, aumentan o disminuyen su precio debido a factores de temporalidad y clima. El vinagre y las conservas desafiaban este principio, así que Vicente utilizó dicho recurso para vender sus productos a un mejor precio. Los chiles en vinagre fueron su primer éxito

Todo lo que siguió a este primer capítulo es historia. La empresa factura más de 6,000 millones de pesos (mdp) anuales y suma plantas en México, Estados Unidos y Sudamérica.

Rafael Celorio Otero, director general de La Costeña, ha sido uno de los hombres que por 27 años ha ayudado a la firma de alimentos a competir con Herdez y los grandes corporativos que navegan por el mundo. El legado del fundador de La Costeña ha sido una de sus principales inspiraciones al frente del corporativo.

El papel de Rafael ha sido decisivo para llevar los productos de la empresa a Australia y los Emiratos Árabes.

Sin embargo, Osorio Otero no pierde el suelo y sabe que empresas mexicanas, como La Costeña, tienen experiencias que compartir con los emprendedores.

Entrepreneur conversó con el directivo mexicano, quien reveló las lecciones que han hecho de una pequeña empresa un jugador global.

1. Trabaja muy duro

No basta con tener el mejor proyecto de negocio. Todos los días hay que levantarse temprano para trabajar en los objetivos de tu empresa.

“Yo creo que hay que tener suerte para sacar adelante un negocio, pero la suerte se busca a las 7 de la mañana”, asegura Rafael Celorio, quien no se toma a la ligera su afirmación.

Rafael inicia sus labores de forma puntual a las 7 de la mañana y recuerda que en el pasado también se trasladaba a un edificio al que llegaba a las 10 am, en donde Don Vicente López lo esperaba sonriente con una pregunta:

“¿No se te hace muy tarde para llegar?”

No hay tiempo que perder cuando se emprende.

2. Haz equipo

La pasión infantil de Rafael fue el fútbol soccer. A pesar de que nunca cumplió el sueño de pisar las canchas profesionales, aprendió una valiosa lección: el éxito de cualquier partido no depende de un hombre, sino de todo un equipo. Así es el fútbol y así sucede en los negocios.

“Siempre hay que trabajar en equipo”, confiesa el egresado de la carrera de Administración de Empresas de la Universidad La Salle.

3. Busca rodearte del mejor talento

Un buen equipo funciona con el mejor talento. Rafael siempre ha buscado aprender de sus compañeros de trabajo porque tiene la certeza de que son los mejores en lo que hacen.

“Siempre digo que hay que desarrollar a la gente y contratar a las personas adecuadas. Debemos de buscar siempre que quien esté debajo de ti, en la jerarquía de la empresa, sea mejor que tú. No debes temer a que alguien te vaya a quitar el puesto”, dice el ejecutivo.

4. Solicita ayuda

Roma no se hizo en un día y mucho menos lo hizo una sola persona. Es importante que te apoyes en tu equipo de trabajo, círculo de amigos y familia.

La tercera generación de la familia fundadora de La Costeña decidió que necesitaban ayuda profesional, así que decidió designar, en enero de 2014, a Rafael Celorio como director la empresa.

“No trates de creer que tú puedes con todo, sino que es mejor que busques ayuda”, explica el directivo, quien participó en la adquisición de Frituras Totis.

5. Escucha a la gente

Las empresas deben estar abiertas a las voces de los consumidores y de los propios colaboradores de un emprendimiento.

“Siempre es importante escuchar a toda la gente porque las mejores ideas vienen de las personas a nuestro alrededor. Hay que estar abiertos en este sentido”, asegura Celorio Otero.

6. No hagas promesas que no puedas cumplir

Cuando La Costeña decidió la internacionalización de su operación fue necesario considerar un plan que garantizara la apuesta. Exportaciones y adquisiciones fueron parte de la respuesta para garantizar el éxito.

“Siempre hay que ver en dónde estamos parados y asegurarnos que tenemos los pies sobre la tierra. Hay que buscar retos, pero debemos saber que se pueden conseguir”, comenta el directivo.

7. Hay que buscar el éxito humildemente

No importa quién seas ni el tamaño que pueda adquirir una empresa. Lo importante es que el éxito no nuble las metas y el trato humilde que enseña la historia de cada emprendimiento.

“No debemos ser soberbios al buscar el éxito, siempre hay que ser humildes para estar abiertos a la opinión”, asegura el ejecutivo que inició en el área de ventas.

8. Busca personas a las que admires

Rafael Celorio siempre ha buscado admirar a personas que le marquen un camino a seguir. Vicente López Resines fue una de esas personas que le enseñaron el camino para emprender dentro y fuera de una empresa.

“Yo siempre le he tenido mucha admiración a los jefes que he tenido”, confiesa.

zara¿Cómo logran Zara y H&M actualizar constantemente la ropa de sus tiendas y mantener los precios bajos?

La respuesta es el modelo de pronto moda o moda rápida, basado en un sistema de producción de respuesta rápida y la planificación dinámica de inventarios, que reduce el tiempo entre la fase de diseño y la de distribución (y viceversa).

Felipe Caro y el profesor del IESE Víctor Martínez de Albéniz ofrecen una mirada esclarecedora sobre este modelo de negocio desde un punto de vista operativo. En el capítulo que han escrito para un libro sobre gestión de la cadena de suministro al por menor explican los entresijos del modelo y especifican áreas que se podrían abordar en futuras investigaciones.

¿Por qué el modelo pronto moda es digno de un estudio en profundidad?

Para empezar, las empresas que lo utilizan están creciendo más rápidamente que las de la moda tradicional. Basta con darse cuenta de que las dos mayores empresas mundiales de ropa al por menor, la española Inditex (propietaria de Zara) y la sueca Hennes & Mauritz (propietaria de H&M), se basan en este modelo de negocio. Juntos, estos dos fabricantes son responsables de alrededor de 10.800 tiendas en 87 mercados y emplean a más de 273.000 personas.

Además, el modelo pronto moda podría dar el salto a otros sectores, como la alimentación, la música y otras áreas en las que las tendencias y la fatiga del consumidor son relevantes.

¿Qué es pronto moda?

En primer lugar, los profesores han dedicado algunas líneas a la definición de los términos que emplean.

El concepto de pronto moda no engloba a Chanel, Prada u otras marcas de lujo y elevados precios que se exhiben en pasarelas. Es, por definición, un tipo de moda mucho más asequible y pensada para compradores frecuentes. La moda rápida tampoco es Gap, Uniqlo o proveedores similares de artículos de primera necesidad asequibles. Los mismos pantalones tejanos y camisetas monocromas pueden permanecer temporada tras temporada en sus estantes, mientras que la oferta de pronto moda está siempre en línea con las últimas tendencias.

Por tanto, el modelo pronto moda ofrece diseños actuales a precios asequibles. Su propuesta de valor se basa tanto en la novedad del producto como en su precio. En un escenario competitivo, optimizar las operaciones para renovar el surtido con frecuencia y mantener precios bajos es clave. A tal fin, la moda rápida se apoya en dos pilares operativos: el sistema de producción de respuesta rápida (QR por sus siglas en inglés) y la planificación dinámica de surtidos.

Respuesta rápida

El sistema de producción de respuesta rápida se desarrolló originalmente en la industria textil como un conjunto de estándares de intercambio de información y gestión de la cadena de suministro que acortaban los plazos de producción y permitían una mayor eficiencia en la cadena.

El uso del término “respuesta rápida” ha evolucionado con el tiempo. Ahora responde a una interpretación más amplia y conceptualmente muy sencilla: aplazar todas las decisiones arriesgadas referentes a la producción, como los compromisos de compra que podrían ser innecesarios si las ventas son bajas, hasta que existan pruebas suficientes de que hay demanda en el mercado. Por tanto, este sistema permite reducir el exceso de inventario, aunque pueden aumentar los costes de fabricación y envío por unidad.

La información es un factor clave en estas decisiones. Como la previsión de la demanda es más precisa cuando se basa en los primeros datos de ventas, los nuevos diseños se producen rápidamente en pequeños lotes para así recoger datos pronto y con frecuencia.

También son fundamentales los factores relacionados con la producción. Evitar las colecciones de temporada y trabajar producto por producto permite a las empresas de moda rápida acelerar los plazos de entrega en todos los ámbitos. Así se evitan los cuellos de botella estacionales de los procesos de producción tradicionales.

Utilizar proveedores cercanos al principal mercado de destino permite acelerar el proceso. Para las empresas de Estados Unidos, los proveedores cercanos pueden estar ubicados en México y varios países de Centroamérica. Para las europeas, las fábricas pueden estar en Bulgaria, Marruecos, Portugal, Rumania, o Turquía. Las empresas de pronto moda tratan de anticipar “cuánto de qué va adónde” en el último minuto para enviar el inventario donde más se necesite.

Inventarios dinámicos

El segundo pilar operativo del modelo pronto moda es la renovación frecuente de surtido a lo largo de la temporada. La oferta de las tiendas puede llegar a actualizarse incluso a diario, no solo un par de veces al año como en el modelo tradicional. Estos cambios constantes han demostrado aumentar el tráfico de las tiendas.

Para optimizar la frecuencia de introducción de nuevos productos, es fundamental la planificación de inventarios dinámicos. Los coautores señalan que normalmente la demanda de un producto tiende a disminuir con el tiempo, a medida que otras novedades copan los escaparates y le roban protagonismo, y siguen trabajando en una fórmula para calcular el momento óptimo para lanzar un producto y el siguiente, normalmente tan pronto como se detecte una bajada de la demanda.

Los cambios frecuentes de inventario funcionan cuando los fabricantes de ropa controlan sus propias tiendas, no así con un modelo de negocio mayorista, ya que se basa en pedidos realizados con antelación.

En suma, la planificación de inventarios dinámicos parece funcionar mejor cuando se combina con el sistema de producción de respuesta rápida, ya que se controla el inventario y se mantienen márgenes saludables. Cuando se apoya en ambos pilares, la moda rápida se convierte en un modelo de negocio prácticamente imbatible.

Cimientos sostenibles

¿Es el modelo pronto moda sostenible a largo plazo? ¿Cuál podría ser su impacto global? Los críticos de la moda rápida suelen apuntar tres retos fundamentales: el nivel de desperdicios, las condiciones de trabajo y las consecuencias locales de una industria global.

En su capítulo, Caro y Martínez de Albéniz señalan que las empresas están empezando a responder a estos desafíos.

Nivel de desperdicio.

En respuesta a las protestas sobre los residuos, H&M, por ejemplo, ofrece un programa de recogida de ropa para elaborar nuevos diseños a partir de las prendas viejas que entregan sus clientes.

Condiciones laborales.

La decisión de producir una prenda en un lugar u otro normalmente depende de aspectos económicos, con lo que se corre el riesgo de ignorar aspectos éticos como la seguridad y los salarios dignos.

Acuerdos y códigos de conducta están apareciendo para ayudar a la regulación de la industria y la protección de los trabajadores vulnerables. Por ejemplo, desde la muerte de más de mil personas en 2013 en la fábrica Rana Plaza, más de 170 marcas y distribuidores han firmado un acuerdo sobre prevención de incendios y seguridad en la construcción para mejorar las condiciones de las fábricas textiles en Bangladesh. Pero se necesitan más normas de seguridad y regulaciones para proteger a los trabajadores.

Consecuencias locales de una industria global.

Ante la demanda global, las empresas de moda rápida deben ser conscientes de que sus estrategias de abastecimiento y producción pueden alterar las capacidades de una región. Con este fin, el programa “Trabajo en clústeres” de Inditex está empezando a reunir a sindicatos locales, organizaciones no gubernamentales, asociaciones de comercio, gobiernos, compradores internacionales y miembros de la sociedad civil para promover un “entorno productivo sostenible”, como explica la compañía.

Inditex cuenta actualmente con este tipo de plataformas en Argentina, Bangladesh, Brasil, China, España, India, Marruecos, Portugal, Turquía y Vietnam, lo que representa más del 91% de la producción total de la compañía.

¿Qué será lo próximo?

Los coautores apuntan la conveniencia de investigar la aplicación de este modelo en otras industrias donde los productos rotan con frecuencia y los consumidores buscan la novedad.

La alimentación, la electrónica de consumo, los libros, la música y el cine son algunas de las áreas mencionadas. Por ejemplo, la planificación dinámica de inventarios puede ayudar a los ejecutivos de la música a decidir cuándo lanzar nuevas canciones en la radio. Al detectar de inmediato cuando la demanda comienza a menguar, los nuevos lanzamientos se podrían hacer en el momento óptimo para captar nuevos clientes. ¿Es posible que las estrategias operativas “rápidas” acaben cambiando su industria?

ocupadoHace unos días me encontré con una buena amiga. Me detuve para preguntarle qué tal le iba y saber cómo estaba su familia.

Puso los ojos en blanco, miró hacia arriba y en voz baja suspiró: “Estoy muy ocupada… muy ocupada… demasiadas cosas ahora mismo.”

Poco después, le pregunté a otro amigo y le pregunté qué tal estaba. De nuevo, con el mismo tono, la misma respuesta: “Estoy muy ocupado, tengo mucho que hacer.”

Se le notaba cansado, incluso exhausto.

Y no sólo nos pasa a los adultos. Cuando nos mudamos hace diez años, estábamos emocionados por cambiarnos a una ciudad con buenos colegios. Encontramos un buen vecindario con mucha diversidad de gente y muchas familias. Todo estaba bien.

Después de instalarnos, visitamos a uno de nuestros amables vecinos y les preguntamos si nuestras hijas podrían conocerse y jugar juntas. La madre, una persona realmente encantadora, cogió su teléfono y empezó a mirar la agenda. Pasó un rato deslizando la pantalla y al final dijo: “Tiene un hueco de 45 minutos en las próximas dos semanas. El resto del tiempo tiene gimnasia, piano y clases de canto. Está muy ocupada.”

Los hábitos destructivos empiezan pronto, muy pronto.

¿Cómo hemos terminado viviendo así? ¿Por qué nos hacemos esto a nosotros mismos? ¿Por qué se lo hacemos a nuestros hijos? ¿Cuándo se nos olvidó que somos “seres” humanos y no “haceres” humanos?

¿Qué pasó con el mundo en el que los niños se ensuciaban con barro, lo ponían todo perdido y a veces se aburrían? ¿Tenemos que quererlos tanto como para sobrecargarlos de tareas y hacerles sentir tan estresados como nosotros?

¿Qué pasó con el mundo en el que podíamos sentarnos con la gente que más queremos y tener largas conversaciones sobre nosotros mismos, sin prisa por terminar?

¿Cómo hemos creado un mundo en el que tenemos más y más cosas que hacer con menos tiempo libre (en general), menos tiempo para reflexionar, menos tiempo para simplemente… ser?

Sócrates dijo: “Una vida sin examen, no merece ser vivida.”

¿Cómo se supone que podemos vivir, reflexionar, ser o convertirnos en humanos completos si estamos constantemente ocupados?

Esta enfermedad de estar “ocupado” es intrínsecamente destructiva para nuestra salud y bienestar. Debilita la capacidad de concentrarnos completamente en quienes más queremos y nos separa de convertirnos en el tipo de sociedad que tan desesperadamente clamamos.

Desde los años 50 hemos tenido tantas innovaciones tecnológicas que nos prometimos hacer nuestras vidas más fáciles, más rápidas, más sencillas. Aun así, hoy no tenemos más tiempo disponible que hace algunas décadas.

Para algunos de nosotros, “los privilegiados”, las líneas entre el trabajo y la vida personal desaparecen. Siempre estamos con algún aparato. Todo el tiempo.

Tener un smartphone o un ordenador portátil significa que deja de existir la división entre la oficina y nuestra casa. Cuando los niños se van a la cama, nosotros nos conectamos.

Una de mis rutinas diarias es revisar una avalancha de correos. Me suelo referir a esto como “mi yihad contra el correo”. Estoy constantemente enterrado bajo cientos y cientos de correos, y no tengo ni la más remota idea de cómo detenerlo. He intentado diferentes técnicas: respondiendo sólo por las mañanas, no respondiendo los fines de semana, diciéndole a la gente que nos comuniquemos cara a cara… Pero siguen llegando, en cantidades ingentes: correos personales, correos del trabajo, incluso híbridos. Y la gente espera una respuesta a esos correos. Ahora, resulta que quien está demasiado ocupado soy yo.

La realidad es muy diferente para otros. Para algunos, tener dos trabajos en sectores mal pagados es la única forma de mantener una familia a flote. El veinte por ciento de los niños de EE.UU. viven en la pobreza y muchos de sus padres trabajan por salarios mínimos para poner un techo sobre sus cabezas y algo de comida en la mesa. También están muy ocupados.

Los viejos modelos (incluyendo el del núcleo familiar sólo con un padre trabajando, si es que tal cosa alguna vez existió) ha pasado de largo para muchos de nosotros. Sabemos que existe una mayoría de familias en las que la unidad familiar está separada o con ambos padres trabajando. Y no funciona.

No tiene que ser así.

En muchas culturas musulmanas, cuando quieres preguntarle a alguien qué tal le va, dices: en árabe, ¿Kayf haal-ik? o, en persa, ¿Haal-e shomaa chetoreh? ¿Cómo está tu haal?

¿Qué es ese haal por el que preguntas? Es una palabra para preguntar por el estado transitorio del corazón de uno. En realidad preguntamos “¿Cómo está tu corazón en este momento exacto, en este mismo suspiro? Cuando nosotros preguntamos “¿Qué tal estás?”, esto es exactamente lo que queremos saber de la otra persona.

No pregunto cuantas cosas tienes por hacer, no pregunto cuantos correos tienes pendientes de leer. Quiero saber cómo estás en este preciso momento. Cuéntame. Dime que tu corazón está contento, dime que tu corazón está dolorido, que está triste y que necesita contacto humano. Examina tu propio corazón, explora tu alma y después cuéntame algo sobre ambos.

Dime que recuerdas que sigues siendo un ser humano, no sólo un “hacer” humano. Dime que eres algo más que una máquina completando tareas. Ten esa charla, ese contacto. Ten una conversación sanadora, aquí y ahora.

Pon tu mano en mi hombro, mírame a los ojos y conecta conmigo por un segundo. Cuéntame algo sobre tu corazón y despierta al mío. Ayúdame a recordar que yo también soy un ser humano pleno que necesita contacto con otros humanos.

Enseño en una universidad en la que hay muchos estudiantes orgullosos de si mismos con el estilo de vida “estudiar mucho, desfasar mucho”. Esto probablemente podría ser un reflejo de buena parte de nuestro estilo de vida.

No tengo soluciones mágicas. Lo único que sé es que estamos perdiendo la capacidad de vivir una vida plena.

Necesitamos una relación diferente con el trabajo y la tecnología. Sabemos lo que queremos: una vida con significado, sentido de humanidad y una existencia justa. No es sólo tener cosas. Queremos ser completamente humanos.

W. B. Yeats escribió una vez:
“Se necesita más coraje para escudriñar los rincones oscuros de tu propia alma que para luchar en un campo de batalla.”

¿Cómo se supone que vamos a examinar los rincones oscuros de nuestra alma si no tenemos tiempo? ¿Cómo podremos vivir una vida sujeta a examen?

Siempre soy prisionero de la esperanza, pero me pregunto si estamos dispuestos a reflexionar sobre cómo hacerlo y sobre cómo vivir de otra manera. De alguna forma, necesitamos un modelo diferente de reorganización individual, social, familiar y humanitaria.

Quiero que mis hijos se ensucien, que lo ensucien todo y que incluso se aburran. Quiero que tengamos un tipo de existencia en el que podamos detenernos por un momento, mirar a otras personas a los ojos, tocarnos y preguntarnos mutuamente ¿cómo está tu corazón? Me estoy tomando tiempo para reflexionar sobre mi propia existencia; estoy lo suficientemente en contacto con mi propio corazón y alma para saber cómo me siento y para saber cómo expresarlo.

¿Cómo está tu corazón hoy?

Déjame insistir en un tipo de conexión humano-a-humano en la que cuando uno de nosotros responda “Estoy muy ocupado”, podamos responder “Lo sé. Todos lo estamos. Pero quiero saber cómo está tu corazón.”

creatividad“Da una buena idea a un equipo mediocre y la estropeará. Da una idea mediocre a un gran equipo y, o bien la mejorará o encontrará una mejor. Si cuentas con un equipo adecuado es probable que utilice bien las ideas”

Es la primera gran lección que comparte Ed Catmull, presidente de Pixar Animation y Disney Animation en su libro “Creatividad, S.A. Cómo llevar la inspiración hasta el infinito y más allá”.

Catmull hurga en su propia historia para compartir con el lector las lecciones de liderazgo que aprendió de dos titanes de la industria del cine y de la informática: George Lucas y Steve Jobs. El libro es también una oportunidad de conocer un capítulo de la industria cinematográfica: la animación digital que, en el caso del autor, vio la luz en noviembre de 1995 con Toy Story.

No obstante, el objetivo principal de Catmull con este libro es aún mayor: su misión es compartir con el lector cómo hacer para que el éxito no mate la creatividad en un grupo de gran talento, como estaba sucediendo en Pixar, una vez que Buzz Lightyear y Woody les concedieron una buena salud financiera.

Catmull, cuyos ídolos de la infancia eran Walt Disney y Albert Einstein se graduó de la Universidad de Utah con dos carreras: Física e Informática. En 1969, poco tiempo después de matricularse conoció a Ivan Sutherland, un pionero de los gráficos por ordenador y éste lo atrajo hacia el mundo de la animación. En 1973, Catmull estrenó su primero cortometraje, Hand, hecho con un programa en 3D, elaborado por él.

El 25 de mayo de 1977 se estrenó La Guerra de las Galaxias, lo que cambió a la industria del cine y lo que llevó a Catmull a trabajar con George Lucas. Fue también donde nació Pixar. Ahí aprendió que no basta con que los directivos tengan buenas ideas, deben ser capaces de generar un sentimiento de aceptación de esas ideas entre las personas que se encargarán de utilizarlas.

Lucas, cuenta el autor, pensaba en el largo plazo, idealizaba no el destino, sino el proceso de llegar a él. “Creía en el futuro y en su capacidad de moldearlo”. Pero el divorcio de éste dio un duro golpe a Lucasfilm y a Pixar, que luego de un primer encuentro desafortunado, quedó en manos de Steve Jobs.

“Cuando firmamos, Steve nos llevó a Alvy (Ray Smith) y a mí a un lado, nos rodeó con sus brazos y dijo: ‘Pase lo que pase debemos ser leales entre nosotros’”. Al menos tres veces Steve Jobs trató de vender Pixar a la que había inyectado 54 millones de dólares de su bolsillo y ni así parecía despegar. El éxito de Toy Story y la visión de negocios de Jobs, dio sostenibilidad financiera a la empresa que, por primera vez desde su creación, tenía segura la nómina de sus empleados.

Habían pasado 20 años desde la creación de Pixar en Lucasfilms, en ese tiempo Catmull creó herramientas tecnológicas, ayudó a fundar una empresa y trabajó duro para mantenerla a flote. Una vez cumplido ese propósito, el CEO estaba desmotivado.

Pronto, Catmull descubrió algo que podría destruir a Pixar. Durante cinco años se había trabajado duro para hacer historia con Toy Story, pero lo bueno ocultaba algo malo: el miedo a hablar. “Comprendí que ese tipo de cosas que se dejan sin resolver, podrían enconarse y destruir Pixar”.

Ese fue el siguiente gran objetivo del fundador y CEO de Pixar. Cómo lo logró y qué errores cometió en el camino, es lo que nos comparte en su libro.

Cinco ideas para gestionar la cultura creativa, según Catmull

1. Si se dice más la verdad en los pasillos que en las reuniones, tienes un problema.

2. Transmitir el mensaje de que minimizas los problemas te hace ver como un mentiroso. Compartirlos hace sentir a los empleados parte de la empresa.

3. La tarea del jefe no es impedir los riesgos, sino hacer que la gente se atreva a asumirlos.

4. La estructura de comunicación de la empresa no debe reflejar la estructura organizativa. Todo el mundo debe poder hablar con todo el mundo.

5. No haga que la estabilidad sea una meta. El equilibrio es más importante que la estabilidad.

Reibox BlogCuando estás saliendo con alguien, una de las conversaciones más incómodas es cuando tienes que romper. Inevitablemente, hay un período de torpeza en la que estás buscando las palabras correctas: “No eres tú, soy yo”, “No es el momento adecuado”, “No estoy en el mejor lugar ahora mismo.” No hay nada fácil en ello.

Las conversaciones profesionales pueden ser similares. Decirle que no a un compañero de trabajo o gerente puede ser muy difícil, incluso puede hacerte sudar. Todos queremos ser jugadores de equipo en la oficina, la persona en la que se pueda confiar en un instante, alguien que hace y, puede ejecutar sin problemas.

Pero hay momentos en los que tienes que decir no al trabajo extra (de la mejor manera, no grosera, posible), una habilidad difícil que las personas más exitosas han dominado.

Así es cómo.

Por qué decir “no” es tan difícil

“En el momento en que alguien te pide hacer algo para lo que no tienes tiempo o inclinación a hacer está cargado de vulnerabilidad”, Brene Brown, que investiga la psicología de la vulnerabilidad, la vergüenza, el valor y la dignidad en la Universidad de Houston, escribió recientemente en Oprah.com.

“Sí, a menudo parece que es lo más sencillo a hacer. Pero tiene un precio: no puedo decirte cuántas veces dije ‘¡Seguro!’ en una voz (​​que no puedo creer que haga) chillona, sólo para pasar horas, Incluso meses, sintiéndome enojado y resentido,” y continúa. “Para las mujeres, hay un mito de que se supone que debemos hacerlo todo (y lo hacemos perfectamente). No mostrar ninguna pista de vergüenza interior: ‘¿Quién te crees que eres?’ ‘No eres muy cuidadosa [Madre/esposa/amigo/colega].’”

Sin embargo, esto no podría estar más lejos de la verdad. Atreverse a establecer límites, dice Brown, es prueba de tener verdadero valor para poner tu bienestar en primer lugar, incluso cuando te arriesgas a decepcionar a los demás. Y, sí, esto incluye a tu jefe.

Estas son algunas posibles razones por las que podrías necesitar rechazar el trabajo extra:

• Tu plato está lleno.
• Estás cansado de ser el encargado de la oficina.
• Te gustaría establecer mejores límites en el trabajo.
• La asignación extra afectaría el equilibrio entre tu vida laboral y familiar.
• Tendrá un impacto negativo en tus principales responsabilidades laborales.

Ahora que sabes que puedes rechazar el trabajo extra, aquí está cómo hacerlo con gracia y de una manera que no te costará cuando llegue el periodo de revisiones de rendimiento.

Usa “Yo”, no “tú” ni “nosotros”

Si decidiste rechazar el trabajo extra, está seguro tanto de tus motivos como de tu nivel de confianza. Esta es una decisión que tú estás tomando, lo que significa que debes usar la palabra “Yo”. La decisión es acerca de ti y lo que es importante para ti, y no sobre la persona que te lo pide.

Evita declaraciones como, “Siempre me preguntas en el último minuto”, o “Sentimos que esto es injusto”. En esta situación, no estás hablando por otros miembros del equipo, y sólo debes referirte a esta instancia específica, en contraposición a casos anteriores y agravios.

Una vez que transmitas algo como, “Es un halago que me pidas esto a mí, pero lamentablemente no podré abordarlo en este momento,” puedes elegir tener una conversación separada con esta persona acerca de tu historial de asignaciones de último minuto o cargas de trabajo desequilibrantes.

Sé honesto, claro y rápido

Si bien declinar cortésmente una petición de tu jefe puede ser algo que genere mucha tensión, inventar excusas o un conjunto de circunstancias falsas para evitar el trabajo te hace ver mal. Y puede volverse en tu contra.

En lugar de eso, sé honesto sobre tu razonamiento, y resiste el impulso de vacilar. Antes de hablar con tu colega o compartir tu decisión con tu manager, pregúntate por qué está diciendo que no.

Realmente piensa en tu razonamiento y busca una manera clara y concisa de transmitir eso. Chacharear solo elevará la presión y enviará mensajes contradictorios. No te detengas, evites a la persona, o simplemente asumas que “se dará cuenta.” Sé decisivo, es tu carrera y tú eres el responsable.

Sigue la regla de oro

Trata a los demás cómo quieres que te traten. Un rechazo o un “no” directo puede ser increíblemente rudo, incluso para tu jefe. Sé consciente de cómo el otro podría sentirse, y entiende que él o ella puede no estar completamente de acuerdo con tu decisión de rechazar el trabajo extra.

Ahí es donde proporcionar una explicación y mostrar consideración (tanto sobre el proyecto como sobre el gerente que te pide que trabajes en ello) puede hacer mucho para determinar su respuesta. Recuerda mantener la confianza con tu decisión y ser comprensivo con las necesidades de tu jefe, especialmente si siguen siendo profesionales contigo.

emprendedorDe acuerdo con el sitio Web Get 2 Grow, en el mundo existen 472 millones de emprendedores y surgen alrededor de 100 millones de startups al año.

Hoy en día, ya no es suficiente una idea innovadora ni el valor y esfuerzo para concretarla, tampoco se trata de los mejores contactos ni de estar en el lugar exacto en el momento preciso. Ser un emprendedor exitoso es un estilo de vida (por más cliché que suene); es lo que se requiere para adoptar ciertos hábitos que, a la larga, harán la diferencia.

El portal de noticias británico The Telegraph se dio a la tarea de realizar una investigación sobre los hábitos del emprendedor que, según expertos, son básicos para construir el camino al éxito.

A continuación, te presentamos los mejores hábitos para convertirte en un gran emprendedor.

1. Gasta dinero para ganar dinero

“El dinero es un medio para hacer más dinero”, afirma Oliver Emberton, fundador de la firma de software Silktide. “Durante su niñez, Warren Buffett y un amigo compraron una máquina de juegos por 25 dólares; en pocos meses, su negocio de maquinitas se había expandido de manera tal que comenzó a generarles ingresos regulares”. Los emprendedores usan el dinero para adquirir bienes que generan dinero, que generan bienes que genera dinero, etcétera.

2. Identifica soluciones, no problemas

De acuerdo con Andrei Kolodovski, autodenominado emprendedor serial y ampliamente reconocido en Silicon Valley, “los verdaderos emprendedores siempre están buscando hacer que sus ideas funcionen, mientras que el resto se enfoca en identificar todas las razones por las que su idea no va a funcionar. Si un emprendedor se encuentra con un obstáculo, se moviliza y busca maneras de superarlo. El resto lo ve como una excusa para rendirse”.

3. Desayuna incertidumbre

Los emprendedores no entran en conflicto con las preguntas sin respuesta, según William Franceschine, emprendedor californiano: “¿Qué clase de seguro de gastos médicos tendré? ¿Qué pasará si la competencia copia mi idea? ¿Cómo voy a juntar el dinero? ¿Qué tal si alguien ya tiene la patente para esto? Este tipo de preguntas sin respuesta podrían causar que la mayoría de las personas no crearan Facebook aunque se les diera una máquina del tiempo para regresar al 2003.

Estas preguntas no molestan a los emprendedores exitosos, ellos tienen la confianza de que van a encontrar las mejores respuestas y están en paz con el hecho de recorrer un territorio inherentemente riesgoso”.

4. Ten un sentido de urgencia

“Los emprendedores exitosos nunca tienen tiempo,” dice Kolodovski. “Cuando se les encarga una tarea, buscan el camino más eficiente y rápido para completarla y seguir adelante, teniendo siempre en mente el panorama general. La gente promedio tiende a enfocarse en detalles menores y estancarse en el proceso”.

5. Sé un realista positivo

“Apuestan inteligentemente – eso es lo que implica hacerse rico – una apreciación honesta de las probabilidades, habilidad que pocos poseen,” asegura Emberton. “Muchas de las verdades de la vida son incómodas, complicadas o contraintuitivas, y se requiere de un verdadero esfuerzo para distinguir unas de otras; sin embargo, la ausencia de información perfecta ayuda a ver el mundo bajo una mirada positiva. Los pesimistas no son buenos emprendedores”.

Optimismo, instinto y visión. Capacidad no sólo de ver más allá, sino de contemplar el futuro con buenos ojos y saber cuándo y cuánto arriesgar: siempre con nuevos objetivos en la mira, siempre estratega y claro, confiando firmemente y todo el tiempo en la idea que te inspiró a formar tu negocio.

hijosUna de las cosas más difíciles y complicadas en la vida es llegar a la edad madura y darte cuenta que no tienes la condición económica que realmente desearías.

Ver hacia atrás y descubrir que los años han pasado y que a pesar de haber trabajado incansablemente no cuentas con la solvencia financiera para darle a tu familia un mejor estilo de vida, puede ser muy duro.

Es entonces cuando comenzamos a buscar otras alternativas para mejorar nuestra situación financiera.

Por lo tanto emprender un negocio se convierte en una alternativa viable. Una alternativa que tampoco es fácil, pero que con todo representa una luz de esperanza para salir adelante.

Así pues, considerando este escenario de vida tan común. ¿No sería mejor ahorrarle a nuestros hijos algunas de estas duras pruebas y ayudarles a encontrar desde su juventud un mejor camino a una libertad financiera?

Y no hablo de eliminar las lecciones de la vida que inevitablemente tendrán que aprender, ni mucho menos. Pero si de dotarles con principios que les ayuden a construir una mejor condición financiera en su edad adulta.

Desde luego es un trabajo tenaz que padres y maestros deberían trabajar en conjunto. Sin embargo, lo importante es comenzar en casa y enseñar a los niños que el empleo no es la única alternativa existente. Debemos enseñarles a descubrir, aprovechar y desarrollar al máximo sus aptitudes, talentos y habilidades para su beneficio económico.

Hoy te comparto algunas de las cosas que yo hubiera querido aprender de niño y que hoy me esfuerzo en enseñarles a mis hijos:

1. Estudiar y tener un empleo no basta

Como lo enseña Robert Kiyosaki, el sistema tradicional nos enseña a estudiar muy duro para luego conseguir un buen empleo. Somos condicionados para lograr superar todos los “obstáculos” de la escuela para lograr algún día tener un buen salario que nos permita vivir bien. Sin embargo, con el tiempo, ese salario no es suficiente, especialmente cuando llegan los hijos, las deudas y la salud disminuye.

El efecto más reciente nos muestra que las compañías incluso prefieren contratar personas recién graduadas a pesar de tener menos experiencia, pues les pueden ofrecer salarios menos sustanciosos.

Así pues, un buen principio es enseñarle a los niños que el empleo no es la única opción. Deben aprender que hay otras alternativas, que si bien requieren aprendizaje y correr algún riesgo, pueden ser más convenientes a largo plazo.

2. Sus talentos y habilidades son su más grande activo

Otro de los grandes desaciertos de los sistemas educativos es medir a todos por igual y calificar su capacidad de acuerdo a estas mediciones. Ser bueno o no para las matemáticas no debería ser una diferencia. Tener la capacidad de memorizar más o menos tampoco debería serlo.

Las pruebas escolares se resumen a calificar como buena o mala una respuesta en base a la capacidad para recordar cierta información. Hay poco espacio para el razonamiento, para el análisis o para descubrir las habilidades de cada persona y medirles de acuerdo al desarrollo de las mismas.

Los psicólogos acertadamente dicen que hay inteligencias múltiples y han identificado al menos 8 tipos diferentes en lugar de solo una. Hay inteligencia musical, verbal, cinestésica, espacial, matemática, intrapersonal, interpersonal y naturalista. De tal manera que todos somos más inteligentes en algo.

Así que tus hijos necesitan aprender cuál es su mayor campo de inteligencia y apoyarle para que desarrolle sus habilidades y capacidades en esa línea. Aprender a reconocer sus talentos y habilidades son su más grande activo y es lo que mejor les puede encaminar en la ruta de la libertad financiera.

Por ello la siguiente vez que tu hijo mencione que le atrae la música o la actuación, aprovecha esas señales para incentivarle en el camino que no solamente le brindará mayores satisfacciones sino mejores posibilidades de generar ingresos.

3. Deben aprender a manejar el dinero

El uso adecuado del dinero es una de las enseñanzas de más valor que podemos transmitir a los niños.

Para nadie es un secreto que en los negocios y en la vida, el manejo de las finanzas es fundamental y lo queramos o no, incide directamente en nuestra realización personal e incluso en el grado de felicidad que podemos experimentar en el hogar.

Sin embargo, parte de nuestros problemas se derivan del hecho de que en casa pocas veces se nos educa acerca del manejo adecuado del dinero. Y en la escuela aún menos. Incluso, sin darnos cuenta, muchas veces nuestros hijos son educados en escuelas donde los maestros son líderes de sindicatos y dependientes de la “benevolencia” social del gobierno, lo cual finalmente redunda en que solamente pueden transmitir lo que finalmente creen: una mentalidad de pobreza.

“Enseña a tus hijos que el dinero no es malo. El amor al dinero y el mal uso del mismo puede llegar a serlo. Pero producir, generar ingresos, construir negocios, emprender y tener libertad financiera es una de las cosas más maravillosas que podrán experimentar.”

Enseñarles que el dinero puede ser útil para ayudar a muchas personas es algo positivo y loable pues finalmente quién mejor puede ayudar a otros es quien tiene para dar.

4. Deben aprender a vender

Las ventas son una de las habilidades más importantes que los niños deberían desarrollar para sobresalir en la vida. Y las ventas son una de esas habilidades que se puede aprender. Independientemente de si a ti te gustan o no las ventas, es algo que tus hijos deberían aprender pues les abrirá muchas puertas y posibilidades en lo que sea que hagan en la vida.

Todo el tiempo estamos vendiendo. Nos vendemos cuando buscamos un trabajo, nos vendemos cuando estamos conquistando a nuestra pareja, vendemos nuestras ideas, nuestros ideales y por supuesto vendemos cuando queremos cerrar un negocio.

Los grandes empresarios comenzaron siendo grandes vendedores. Así que las personas que saben vender, tienen un mundo de posibilidades que se abre ante ellos.

5. La importancia de saber comunicarse

Así como aprender a utilizar el dinero te puede librar de muchos problemas. El no saber comunicarnos apropiadamente puede atraernos muchos de ellos. La comunicación efectiva es una habilidad fundamental en los negocios y en todo. Saber expresarnos, transmitir ideas, motivar a un equipo, arreglar diferencias de opinión e incluso el don de mando, todo se relaciona con la capacidad de comunicarnos.

En cuanto sea posible inscribe a tus hijos en uno de esos cursos para aprender a comunicarse, interrelacionarse y hasta hablar en público. Derribar tempranamente las barreras de la comunicación, incrementar su seguridad personal y su autoestima es uno de los más grandes regalos que podrás darles.

6. Deben perder el temor a hacer negocios

Mientras tus hijos crecen, anímales a hacer pequeños negocios. Con tu supervisión desde luego, descubrirás que esta es una enorme y maravillosa fuente de aprendizaje que te ayudará a transmitir todos estos conocimientos.

En una ocasión mis dos hijos pequeños insistían en que les completara dinero para comparar un vídeo juego. Desde luego hubiera sido muy fácil sacar unos quetzales de mi bolsillo y proseguir a la compra. En lugar de ello, les propuse que les compraba dos grandes bolsas de chocolates y que los vendieran para reunir el dinero que necesitaban.

Sin pensarlo dos veces, la idea les encantó. Y dos horas después, estaban frente a mi casa abordando a las personas que pasaban para ofrecerles un par de chocolates por Q4. Muchas personas desde luego compraron encantadas después de preguntar la causa para la cual contribuían.

Las valiosas lecciones aprendidas tenían mucho que ver con la capacidad de hacer algo por si mismos, poniéndole entusiasmo y ganas. Y mejor aún, rompiendo el temor a abordar en frío a algunas personas arriesgándose incluso a recibir un NO por respuesta.

En resumen, mucho que ganar y poco que perder. Finalmente, el dinero para los chocolates provino del mismo bolsillo.

¿Por dónde empezar?

Así pues, concluyo animándote a comenzar el trabajo en tus hijos. No pretendas que aprendan todo de un día para otro (ni siquiera nosotros adultos podemos hacer eso). Tampoco presiones indebidamente para que se conviertan en los grandes vendedores o súper negociantes.

Son niños, enséñales de forma natural, deben divertirse y en el camino aprender que la vida se puede conquistar desde diferentes frentes. Deben sentir que valen, no por lo que saben, sino por quienes son. Una sola lección aprendida les puede ahorrar muchísimos tropiezos y sufrimientos. Así que comienza hoy, pacientemente, paso a paso.

Aclaro que estos principios no los he inventado yo ni mucho menos. Algunos los he aprendido en seminarios, en Internet, otros en los maravillosos libros de Robert Kiyosaki y algunos otros, como experiencia personal de vida.

¿Y cómo comenzar? Desde luego no podrás enseñar algo que tú mismo no has aprendido. Así que compra un libro sobre emprendimiento, aprende sobre inteligencia financiera o escucha mi podcast sobre mentalidad emprendedora.

Haz lo que sea por aprender estos principios. Y transmite con amor, todo lo que puedas a tus hijos.

¡Éxitos con este reto!

Reibox BlogCon un valor neto que supera los $ 3 mil millones, Mark Cuban tiene dinero para gastar.

Cuban se convirtió en multimillonario en 1999 cuando vendió su segunda compañía, Broadcast.com, a Yahoo por $ 5.9 mil millones. Desde entonces, el magnate hizo varias compras costosas, incluyendo la compra de la franquicia de NBA Dallas Mavericks un año más tarde.

Sin embargo, en una reciente columna de Men’s Fitness, Cuban dijo que la cosa más inteligente en la que gastó dinero fue en un avión privado.

“Es obviamente brutalmente caro, pero el tiempo es el único activo que simplemente no poseemos,” escribió. “Me ahorra horas y horas.”

Cuban compró su primer jet (un Gulfstream V) en 1999 por $ 40 millones. Desde entonces, agregó dos más a su flota: un Boeing 767 que alquila y un Boeing 757, que utiliza para los Mavs.

La estrella de “Shark Tank” continúa diciendo que las cosas más importantes en la vida son la familia, el tiempo, ser amable y evitar el estrés, mientras que “tratar de tener más que el de al lado” simplemente no vale la pena.

A pesar de que un jet privado puede parecer una demostración de opulencia, para Cuban no se trata de mostrar su riqueza, se trata de utilizar eficazmente su tiempo para poder atender lo que importa.

“Significa que tengo más horas en mi día para pasar con mis amigos y familiares,” le explicó al Wall Street Journal en 2010. “Significa que puedo trabajar más, significa que puedo viajar cómodamente con mi familia. Es algo que cambia la vida (y el juego)”

negociasEn mi experiencia, en el mundo de la empresa y los negocios, hay tres habilidades a desarrollar que son las más importantes:

1. Habilidades de venta: porque todo es una venta.

2. Habilidades de networking: porque los negocios son relaciones.

3. Habilidades de negociación: porque la vida es un conflicto continuo.

Hoy me detendré en la última de ellas, las habilidades de negociación. En el último artículo que escribí, decíamos que la vida es un conflicto continuo, y la negociación surge precisamente porque existe un conflicto (diferencia) y, por tanto, hay que negociar. No hay conflicto cuando las dos partes están de acuerdo en algo o cuando una de las partes tiene poder para imponer su voluntad a la otra.

Si el conflicto es lo normal, la conclusión es que saber negociar es una necesidad imperante para avanzar con éxito. Y es que como dice el empresario Donald Trump, uno de los autores incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 5ª edición): «En la vida no obtienes lo que quieres, obtienes lo que negocias».

La vida es una negociación continua, en lo profesional y en lo personal. Nos pasamos el día negociando. Todos los días hay negociaciones formales (de despacho), pero también otras informales (de calle). Muchas veces estamos negociando sin ni siquiera darnos cuenta de que estamos negociando. No saberlo puede ser contraproducente y volverse en nuestra contra.

Apuntamos sólo algunos tips que te pueden ser gran ayuda para negociar con éxito:

1. Cuanto mejor es la preparación, mejor es la negociación

Si lo sabes casi todo (nunca se sabe todo) sobre la otra parte, es más fácil contra-argumentar y llevar las negociaciones a nuestro terreno. Hay que ʻganarʼ por anticipado. Hacer los deberes, prepararse y estar mentalizado no sólo para argumentar, sino para anticipar los argumentos de la otra parte y rebatirlos. Se trata ir de un paso por delante.

2. Lo primero de todo: saber lo que se quiere

La mayoría de la gente no lo sabe. El objetivo de una negociación es ser capaz de terminar con anticipación. Antes de negociar es fundamental determinar dónde se quiere llegar. Parece obvio, pero no lo es. Cuando no se sabe lo que se quiere, uno queda demasiado expuesto a la otra parte que dirigirá la negociación a su antojo sin darnos margen de maniobra.

3. Excluye las emociones del proceso

Nunca hay que demostrar enfado, nunca hay que perder los estribos, es dar poder a la otra parte. Las salidas de tono nos ponen en desventaja, ya que para compensar esas reacciones habrá que ceder cosas. El autocontrol es esencial. No hay que olvidar que cada persona ve las cosas según sus paradigmas y creencias, y que las diferencias son lo normal en la vida, por eso se negocia precisamente.

4. Demuestre, no hable

A la hora de argumentar, no hay que opinar sino demostrar. Los hechos, los datos, los estudios que avalan las afirmaciones son la credibilidad en nuestra negociación. Las opiniones son todas debatibles y es entrar en una espiral que no conduce a ningún lado; los hechos no se discuten. Tener capacidad de análisis es una ventaja para negociar con inteligencia.

5. A mejores relaciones, más fácil negociar

Las negociaciones se rompen muchas veces por la tensión de la sala, debido a que las emociones dominan la reunión. La cordialidad y la calidez en las relaciones son esenciales para que las negociaciones marchen adelante. No hagas quedar mal nadie ni quedes por encima de alguien. Es dañar su orgullo y se volverá en contra. Cuanto más tensa es una negociación, más esfuerzos hay que poner en que más relajado sea el entorno.

6. Para negociar bien, creatividad

Porque casi en cualquier negociación aparecen escollos que dificultan avanzar, y esos escollos se diluyen con creatividad; y la creatividad no es otra cosa que la habilidad para encontrar alternativas. Siempre pregúntate: ¿Cómo puedo conseguir lo que quiero conseguir? Siempre hay un camino, es cuestión de encontrarlo. Cuanto más desarrolles tu creatividad, más fácil será encontrar soluciones y negociar mejor.

7. Escuche, escuche, escuche

Y escuchar no es oír lo que el otro dice sino descifrar lo que realmente quiere. Hay que saber leer a la gente. Es una cuestión de sensibilidad que da ventaja. Cuanto mejor conozcas a quién tienes enfrente, mejor podrás satisfacer sus aspiraciones y negociar mejor. Como dice Donald Dell, ex representante de Michael Jordan y otras caras conocidas del depore: «It´s not about making deals; it´s about human nature» (Esto no va de cerrar acuerdos sino de conocer al ser humano).

8. Si sólo una parte gana a corto plazo, las dos pierden a largo

Hay ciertas personas que con su agresividad y manipulación hace un abuso de la otra parte, generalmente de personas más débiles. Pero eso es herir el orgullo, quedar por encima y se alimentan resentimientos y rencores que brotan con el tiempo. Un acuerdo que no sea win/win siempre acaba saltando por los aires.

9. El exceso de relajación penaliza

Por mucha experiencia y conocimiento que se tenga, siempre hay alguien que sabe más o se ha preparado mejor. La autocomplacencia y el exceso de relajación siempre acaban jugando malas pasadas. Toda negociación exige una cierta tensión para cerrarla de manera solvente.

10. Tu capacidad de negociar depende de tus alternativas

Tu poder para negociar depende de tu capacidad para tener alternativas, para crearlas o aparentarlas. Si no tienes alternativas no queda más que aceptar lo que la otra parte sugiera. Y en ello hay, entre otros, un factor esencial: el factor tiempo. Para negociar bien, la paciencia es nuestra aliada y las prisas uno de los mayores enemigos de cualquier negociación.

momentosEl ser humano más rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita. La riqueza es un estado mental. Quiere menos y aprecia más hoy.

Al terminar la temporada de vacaciones, inevitablemente seremos bombardeados con anuncios llamativos de los últimos y mejores gadgets, joyas, automóviles, y así sucesivamente. Y si bien no estoy en contra de invertir en nuevos productos que agreguen valor a nuestras vidas, no me gusta escuchar sobre cómo la gente cree que “necesita” un montón de cosas nuevas y costosas para ser feliz.

A decir verdad, a no ser que estemos invirtiendo en nuestro crecimiento personal y tomando acción, la mayor parte del dinero que gastamos en cosas no nos hace más felices o mejores en el largo plazo. Simplemente no necesitamos más artículos de lujo en nuestros armarios que junten polvo de encontrar la alegría y satisfacción.

De hecho, podemos encontrar más de lo que estamos buscando prestando más atención a los dones que ya tenemos frente a nosotros; los simples y perfectos momentos que nos hacen sonreír…

1. Una mañana tranquila.

2. Un abrazo de un ser querido.

3. Tomar una taza de café o té caliente.

4. Leer unas cuantas páginas de algún libro de tu biblioteca.

5. Aprender una nueva habilidad por ti mismo.

6. Sentir el cansancio luego de una buena rutina de ejercicios.

7. La risa de un niño.

8. Que alguien especial quiera tu atención.

9. Ser capaz de sentarte con tus amigos de confianza cómodamente en silencio.

10. Reírte de fotos familiares antiguas.

11. El momento justo después de cerrar la puerta de entrada y de repente tener toda la casa para ti.

12. Caminar alrededor de tu casa y admirarla inmediatamente después de terminar la limpieza.

13. El olor de una comida hecha en casa.

14. Tirar comida al aire y capturarlo con tu boca.

15. Escuchar una canción que realmente te hace sentir mejor.

16. Cuando haces contacto visual con un amigo y ambos sonríen de forma automática.

17. Tener una interesante conversación con un desconocido.

18. Enterarte de que otros están experimentando el mismo problema que estás experimentando tú, y, finalmente, saber que no estás sol@.

19. La sensación de satisfacción de hacer lo correcto.

20. Mirar hacia el cielo en una noche realmente despejada y no ver nada más que las estrellas.

21. El lado frío de la almohada en una cálida noche de verano.

22. Esa primera brisa fresca al final de un verano caliente.

23. El crujido de una chimenea en una noche fría de invierno.

24. Compartir el paraguas con otra persona.

25. La cálida calma justo después de una fuerte tormenta o nevada.

26. Caminar descalzo en el pasto.

27. Escuchar la brisa entre los árboles.

28. Cuando el tráfico es ligero y llegas a casa del trabajo o la escuela más rápido de lo habitual.

29. Darte cuenta de que estás en la cola de la caja más rápida en el supermercado.

30. Cuando un niño te da los cinco.

31. El silencio en la parte posterior de la biblioteca de tu ciudad.

32. Cuando un extraño se ofrece a tomar una foto de ti y tus amigos para que todos puedan estar en la foto juntos.

33. La alegría de ver una foto de ti y que te encante.

34. Cuando un vídeo en Internet comienza sin mostrar un anuncio primero.

35. Alcanzar un logro por el que has estado trabajado gradualmente y con diligencia.

36. Ser capaz de darle a alguien alguna buena noticia.

37. Saber en el fondo que has marcado una diferencia en la vida de alguien.

38. La sensación agridulce de terminar un libro muy bueno.

39. Dormir al lado de alguien a quien realmente amas.

40. Quedar dormido apenas te acuestas.

Esta presente… Y sé agradecido

Regularmente Marc y yo respondemos preguntas de nuestros estudiantes que vienen muy estresados por el ajetreo de la vida. “¿Qué debo hacer ahora?” Nos preguntan. Siempre empezamos con una sugerencia similar:

Ahora mismo, es momento de “…”

Ese espacio en blanco denotado por “… ” no es un error. Ese espacio representa una presente necesidad de silencio.

El silencio es el espacio. El silencio trae la conciencia.

Entre más silencioso eres, más puedes oír tus pensamientos, y más puedes apreciar la bondad que ya es tuya. En tu interior, sabes que esto es cierto. Piensa por un momento…

¿Con qué frecuencia experimentaste alguno de los 40 “momentos perfectos” mencionados anteriormente? Y ¿Cuántas veces olvidaste apreciar ese momento por lo que vale?

Si la respuesta es “demasiado a menudo,” eso está bien. A todos se nos olvida a veces. Deja que este post te sirva como un positivo recordatorio.

En última instancia, la clave es dejar suficiente espacio en tu vida para disfrutar del espacio entre las conmociones.

Respira profundamente. Mira alrededor.

Y da las gracias.

Vivir MejorLas personas a menudo le dicen a Regina Brett lo bien que se ve para su edad.

Brett escribió las lecciones de vida de abajo la noche anterior a su cumpleaños número 45, luego de haber sido diagnosticada con cáncer de mama.

Durante esta última década, estas lecciones se han hecho virales en Internet en medio de acusaciones de que en realidad tiene 90 años.

Ella en realidad tiene 54 años; no 90. Por suerte, se tomó con humor esta tergiversación, sabiendo cuántas vidas había tocado.

Sea cual sea su edad, estas lecciones universales son buenas para cualquiera que necesite un pequeño recordatorio de lo que es importante en la vida.

1. La vida no es justa. Pero igual es buena.

2. En caso de dudas, sólo toma el siguiente paso.

3. La vida es demasiado corta para perder el tiempo odiando a alguien.

4. No te tomes a ti mismo demasiado en serio. Nadie lo hace.

5. Paga tus tarjetas de crédito cada mes.

6. No tienes que ganar cada discusión. Acuerda en estar en desacuerdo.

7. Llora con alguien. Alivia más que llorar solo.

8. Ahorra para el retiro, comenzando con tu primer salario.

9. Cuando se trata de chocolate, la resistencia es inútil.

10. Haz las paces con tu pasado para que no arruine tu presente.

11. Está bien permitir que tus hijos te vean llorar.

12. No compares tu vida con la de los demás. No tienes ni idea de cómo es su viaje.

13. Si una relación tiene que ser secreta, no deberías estar en ella.

14. La vida es demasiado corta para largas fiestas de lástima. Mantente ocupado viviendo, o mantente ocupado muriendo.

15. Puedes atravesar cualquier cosa si te quedas en el presente.

16. Un escritor escribe. Si quieres ser un escritor, escribe.

17. Nunca es demasiado tarde para tener una infancia feliz. Pero la segunda depende de ti y de nadie más.

18. Cuando se trata de perseguir aquello que amas en la vida, no aceptes un no como respuesta.

19. Enciende las velas; usa sábanas bonitas; ponte lencería cara. No ahorres para una ocasión especial. Hoy es esa ocasión especial.

20. Prepárate de más, y luego ve con la corriente.

21. Sé excéntrico ahora. No esperes a ser viejo para vestir de morado.

22. El órgano sexual más importante es el cerebro.

23. Nadie está a cargo de tu felicidad más que tú.

24. Encuadra todos los llamados “desastres” en estas palabras: “En cinco años, ¿importará?”

25. Perdónale a todos, todo.

26. Lo que otras personas piensen de ti, no es asunto tuyo.

27. El tiempo lo sana casi todo. Dale tiempo al tiempo.

28. Por más buena o mala que una situación sea, cambiará.

29. Tu trabajo no cuidará de ti cuando estés enfermo. Tus amigos sí. Mantente en contacto.

30. Cree en los milagros.

31. Cualquier cosa que no te mate realmente te hace más fuerte.

32. Llegar a viejo es mejor que la alternativa – morir joven.

33. Tus niños sólo tienen una niñez. Hazla memorable.

34. Sal todos los días. Los milagros están esperándote en todas partes.

35. Si todos tiráramos nuestros problemas en una pila y viéramos los de todos los demás, agarraríamos los nuestros de vuelta.

36. No audites la vida. Preséntate y saca lo mejor de ella ahora.

37. Elimina todo lo que no sea útil, hermoso o te de alegría.

38. Todo lo que verdaderamente importa al final es eso que amaste.

39. La envidia es una pérdida de tiempo. Ya tienes todo lo que necesitas.

40. Lo mejor está aún por venir.

41. No importa cómo te sientas, levántate, vístete, y preséntate.

42. Respira profundamente. Eso calma la mente.

43. Si no lo pides, no lo obtendrás.

44. Se flexible.

45. La vida no está atada con un lazo, pero igual es un regalo.

fines de semanaTu gran activo profesional es tu cerebro creativo. Pero aquí está el problema: tu cerebro creativo se sobrecarga, estresa y es menos efectivo cuando no le das el descanso necesario.

Si quieres envolverte en una tarea creativa mental, debes encontrar momentos de desconexión estratégica y decisiva.

Piensa en el cerebro creativo como un músculo. Como cualquier otro, necesita desesperadamente tiempo para descansar. Cuando el músculo disfruta de tiempo de recuperación se vuelve más fuerte.

¿La prescripción? Necesitas no pensar en el trabajo.

Tu propio (mal) ejemplo. ¿Recuerdas que una vez estabas atrasado en las fechas de entrega y pasaste tanto tiempo trabajando como lo hiciste en la semana? Te comprometiste a ponerte al corriente para que pudieras comenzar desde cero el lunes ¿verdad?

Pero, ¿qué tan “fresco” estabas? Lo más seguro es que tu cerebro creativo se sentía cansado y apático cuando iniciaste la semana. Si de verdad quieres tener una perspectiva fresca y hacer las cosas bien, debes crear momentos de desconexión mental de tu trabajo.

Aquí hay algunas ideas sobre cómo no pensar en el trabajo.

1. Establece reglas

Si quieres que tu músculo creativo descanse necesitas soltarte por completo. Establece un horario, de preferencia 24 horas, y comprométete a alejarte por completo. Eso significa sin llamadas, sin emails, ni lecturas del trabajo. Sé que es pedir mucho pero si quieres que tu cerebro se recargue de verdad, necesitas apartarte.

2. Planea con tiempo

Termina el trabajo que no pueda esperar. Habla con la gente alrededor tuyo y diles tu plan. Pon un mensaje de voz automático en tu email y contestadora. Piensa en todo lo que podrás juntar en tu mente mientras disfrutas de tu tiempo libre y te protejas proactivamente de ello.

3. Envuélvete en otra cosa

Si quieres alejarte del trabajo entonces adopta otra actividad. Hace mucho estudié karate. Se me hizo invaluable porque requería mucha atención, física y mental. Mi compromiso total con el karate permitió la retirada estratégica del trabajo. Escoge algo que ocupe tu mente (o hasta tu cuerpo). ¡Si ese “algo” es tu familia mucho mejor!

4. Piensa en un mantra

Tu mente invariablemente tratará de regresar al trabajo. No te tortures. Sólo desarrolla una declaración mental: “No voy allí – me voy” No te detengas para escribir ideas. No hagas trampa. Enfoca tu atención en otro lado y continúa con tu tiempo libre.

5. Prepárate para el regreso

Déjame decirte la parte bonita de la historia. Cuando regreses después de ese descanso, ¡volverás más fuerte!

Cuando me tomo todo un fin de semana libre soy el mejor el lunes por la mañana. Mi equipo me mira con una expresión de “¿Y a ti qué te picó?” Soy más creativo los lunes cuando mi cerebro disfrutó de un fin de semana libre de trabajo.

Prepárate para ser el más productivo.

 

 

 

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