Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Apenas hace unos años comencé a entender cómo funciona el dinero.

Empecé muy tarde, en gran medida porque no existe ningún sistema formal en el que nos enseñen cómo administrar el dinero. Millones de fuerzas invisibles se conjugan en nuestra contra y, para colmo, algunas veces nuestra capacidad o incapacidad para manejar el dinero se evalúa en términos moralistas o se utiliza como base para juzgar nuestro carácter.

¡Es absurdo! La administración de las finanzas personales es una habilidad concreta que puede aprenderse, como manejar un automóvil o lanzar una pelota de béisbol. Solo hay que superar las barreras estructurales y culturales que nos impiden hablar del tema.

Por eso invité a Kristin Wong, autora de Get Money: Live the Life You Want, Not Just the Life You Can Afford, para conversar acerca de los primeros pasos que debemos dar para convertirnos en letrados financieros.

Tim herrera:

Dime, ¿Por qué tantos somos tan malos para administrar el dinero?

Kristin Wong: ¡Hay tantas razones! Es un tema que nos intimida porque no sabemos ni por dónde empezar; es complicado hablar de dinero porque es un tema tabú. Desde pequeños aprendemos a no hablar de dinero porque nos enseñan que es de mala educación preguntar cuánto gana alguien o cuánto ha ahorrado. Es difícil aprender algo si nadie habla abiertamente de ello. Por la combinación de todos estos factores, lo más fácil es olvidar por completo el asunto del dinero.

¿Qué es lo primero que le dirías a alguien que sabe que es malo para administrar su dinero y quiere mejorar?

Antes que nada, que se pregunte por qué quiere mejorar.

La mayoría de nosotros enfrenta el asunto de esta manera: cuando comenzamos a madurar, pensamos que debemos convertirnos en adultos responsables; parte de ser adulto implica poner orden en el aspecto financiero de nuestra vida. En realidad, creo que la actitud más eficaz es identificar la razón específica por la que queremos manejar mejor el dinero.

¿Queremos viajar más? ¿Mudarnos a nuestra propia casa? Es importante poner en contexto nuestra relación con el dinero de esta forma, porque de lo contrario, solo es una obligación.

El primer paso es trabajar mentalmente para descubrir nuestra motivación —descubre cuál es la tuya—. Una vez que hemos hecho eso, el primer paso práctico es saber en qué gastamos. No me refiero solo a hacer un presupuesto, sino a escribir de verdad todas las cosas en que gastamos, digamos, por un mes.

La mayoría de las personas piensa que sabe en qué gasta; pero si te obligas a llevar un registro de todas tus compras, te sorprenderás por todo lo que te sientes tentado a comprar.

¿Existe un buen sistema para llevar un registro de nuestros gastos? ¿Tú qué utilizas?

Yo prefiero papel y bolígrafo, por más trillado que parezca. Siempre llevo conmigo una libreta pequeña en la que anoto todas mis compras. Es más, anoto todo lo que quisiera comprar y también cómo me siento cuando quiero gastar dinero por mero impulso, además de los hábitos que descubro. Sé que suena muy sentimental, pero aprender a administrar bien el dinero depende mucho de aprender a manejar tus hábitos.

¿Te gusta alguna aplicación o servicio en particular?

Para hacer presupuestos y administrar el dinero en general, me gusta mucho Mint. Tal vez sea la opción más popular porque tiene muchas funciones divertidas que te ayudan a controlar tus gastos con gran facilidad. Hay otras que nunca he utilizado, pero para llevar registros también he escuchado a algunas personas recomendar Expenses OK y ExpenseKeep.

Has hablado mucho de desarrollar mejores hábitos con respecto al dinero. ¿Cómo hacemos eso?

Es útil saber qué prejuicios cognitivos tenemos con respecto al dinero y descubrir los mecanismos extraños que utiliza nuestra mente para hacernos una mala jugada con las finanzas.

El concepto del anclaje es un buen ejemplo. Es un prejuicio que consiste en depender demasiado de una sola parte de la información para tomar decisiones. Por ejemplo, digamos que estoy en un restaurante y veo que el menú especial es una hamburguesa de 20 dólares.

Lo primero que pienso es: “Vaya, ¿quién pagaría 20 dólares por una hamburguesa?”. Luego, veo una hamburguesa que cuesta 15 dólares y me parece un buen precio, así que la pido. En realidad, no es un buen precio, solo parece así porque lo comparé con la de 20 dólares. Muchas veces pensamos que tenemos más control sobre las decisiones relacionadas con nuestros gastos del que en realidad tenemos.

Gastar dinero por lo regular es una experiencia muy emocional, así que lo más importante para desarrollar mejores hábitos en el manejo del dinero es entender las emociones que produce.

¿Qué más podemos hacer para desarrollar mejores hábitos?

Tratar de identificar el papel que desempeñamos en relación con el dinero, que es básicamente nuestra personalidad monetaria.

En general, según Bradley T. Klontz, psicólogo financiero y planificador financiero certificado, todos desempeñamos cuatro papeles o patrones asociados con el dinero.

El primero es el de Vigilante, que es cuando somos extremadamente cuidadosos con el dinero, y es el papel más deseable. Después están:

• Evasor: Cuando nos convencemos a nosotros mismos de que el dinero no es importante y no nos preocupa.

• Estatus: Cuando relacionas tu valor como persona con tu valor neto en dinero.

• Adorador: Cuando crees que tener más dinero resolverá todos tus problemas.

Los hábitos de cada persona con respecto al dinero varían mucho. Si queremos mejorar los nuestros, es vital identificar nuestra relación con el dinero y cómo lo manejamos para reconocer los hábitos negativos. Si no lidiamos con el aspecto emocional de la administración del dinero, podemos bloquear el funcionamiento de las cuestiones prácticas.

¿Quieres concluir con algo más?

No caigan en la trampa de creer que deben aprender todo acerca de las finanzas personales de un día para otro. Administrar bien el dinero es un hábito que desarrollamos día a día, así que es necesario invertir tiempo y energía para aprender sobre esto poco a poco.

Warren Buffet considera que leer 500 páginas al día es la clave del éxito porque así se construye el conocimiento, según recogió Business Insider.

Por ello, es común que otros empresarios exitosos hagan de la lectura uno de sus hábitos diarios. Mientras que Bill Gates lee 50 libros al año, lo que significa alrededor de uno por semana, Mark Zuckerberg, desde hace un par de años, se propuso leer uno cada dos semanas.

Debido a la relación entre leer, aprender y desarrollar pensamiento crítico, el medio británico elaboró la lista de los 25 libros más influyentes jamás escritos sobre negocios.

Además de los 10 libros que se mencionan a continuación, en la lista aparecen otros como ‘El método Lean Startup’, de Eric Ries; ‘La Riqueza de las Naciones’, de Adam Smith, y ‘Los tipos más listos del lugar’, de Bethany McLean y Peter Elkind.

Aventuras empresariales

Fue escrito por el periodista financiero John Brooks y Bill Gates lo calificó como el mejor libro que ha leído. Es una compilación de 12 historias sobre el mundo de las finanzas en el que se describen los inicios de empresas reconocidas y el estilo de vida en Wall Street. El autor relata el desplome del mercado bursátil de 1962, los defectos del impuesto federal sobre la renta y el intento de los banqueros estadounidenses para salvar la libra esterlina.

El Inversor inteligente

Fue escrito por el reconocido inversionista británico Benjamin Graham y ha sido la guía de exitosos inversionistas como Warren Buffet y John Bogle. El libro recopila lo aprendido por Graham para invertir, tanto sus aciertos como sus errores. Entre los temas que trata están cómo funciona el mercado de valores, los diferentes tipos de inversionistas, cómo comenzar a invertir, el inversor inteligente y los puntos básicos y objetivos de la inversión inteligente.

El dilema de los innovadores

Su autor es el profesor del Harvard Business School Clayton M. Christensen, quien en este libro presenta varios principios para capitalizar a favor de la empresa el fenómeno de la innovación abrupta. Para esto se basa en las lecciones de los éxitos y fracasos de empresas como Xerox, Sears y Digital. En el libro se explican los motivos del fracaso de reconocidas compañías al tratar con tecnologías disruptivas y se ofrecen consejos para gestionar dichas tecnologías.

Cómo ganar amigos e influir sobre las personas

Este libro fue escrito por el empresario Dale Carnegie e invita al lector a desarrollar su “don de gentes”. Para ello, el autor expone temas como técnicas fundamentales para tratar con el prójimo, maneras de agradar a los demás, formas de causar una buena impresión y cómo convertirse en un buen conversador. Además, también le apunta a que el lector aprenda a ser líder, a realizar críticas y a convencer a otros para que piensen como él.

El arte de la guerra

El autor es Sun Tzu, un reconocido estratega militar chino, y se estima que lo escribió en el siglo IV antes de Cristo. Sin embargo, se dio a conocer en Europa hasta finales del siglo XVIII. El libro es sobre tácticas y estrategias militares, pero desde hace algunos años se utiliza como guía de programas de administración de empresas y liderazgo en la organización. Algunos de sus capítulos son: La estrategia ofensiva, Energía, Puntos débiles y fuertes y El terreno.

Inteligencia emocional

Fue escrito por el psicólogo estadounidense Daniel Goleman y trata sobre la existencia de un tipo de inteligencia que no está directamente relacionada con el coeficiente intelectual y que, según el autor, puede incluso ser más efectiva. La inteligencia emocional permite reconocer las situaciones emocionales, comprenderlas y lidiar con ellas. Al desarrollarla, permite entender los sentimientos de los demás, tolerar la presión y mejorar el trabajo en grupo.

Vayamos adelante: las mujeres y el liderazgo

La autora es la economista Sheryl Sandberg, quien es directora de operaciones en Facebook y antes trabajó en Google. En este libro, examina cuáles son las razones por las que el avance de las mujeres hacia altos cargos está estancado a pesar de que desde hace años alcanzaron niveles de educación similares a los de los hombres. Además, ofrece anécdotas, soluciones prácticas y consejos aplicables para que las mujeres alcancen su máximo potencial.

Los siete hábitos de la gente altamente efectiva

Este libro fue escrito por el estadounidense Stephen Covey y está dirigido a que el lector desarrolle sus habilidades como líder. Los hábitos que el autor propone son la productividad, realizar todo con un propósito en mente, priorizar las actividades, buscar intencionalmente que todas las partes involucradas en un proyecto ganen, buscar primero comprender y después ser comprendido, comunicar y cooperar, y el último es cultivar las herramientas.

El cisne negro

Este libro fue escrito por el investigador financiero libanés Nassim Nicholas Taleb en el que desarrolló la teoría de los sucesos del Cisne Negro, una metáfora que señala que cuando un suceso es una sorpresa para el observador y tiene un gran impacto, después de ocurrido, el evento se racionaliza en retrospectiva como si pudiera haber sido esperado. Para Taleb la mayoría de los grandes descubrimientos científicos se pueden tildar de cisnes negros.

Piense y hágase rico

Este libro es del escritor estadounidense Napoleon Hill y se le conoce como el método más famoso y efectivo para hacer dinero. Es práctico y trata temas como la autodirección, la planificación organizada, la autosugestión y las asociaciones inteligentes. Además, ofrece un sistema de autoanálisis, planes para vender servicios personales y ejemplos de exitosos empresarios. Hill entrevistó a varias de las familias más ricas de Estados Unidos para escribirlo.

Bill Gates ahora tiene 63 años. Reconoce completamente que no es la misma persona que cuando fundó Microsoft para poner una “computadora en cada escritorio y en cada hogar del mundo”.

Para evaluar su calidad de vida, Gates se plantea diferentes preguntas que deberíamos hacernos a medida que envejecemos, diferentes a las de nuestra juventud.

Para Gates, de 25 años de edad, la única pregunta importante fue plantearse para evaluar el éxito de su negocio a fin de año: ¿El software de Microsoft está haciendo realidad el sueño de la computación personal?

Un nuevo conjunto de preguntas.

En su última publicación de blog de 2018 en Gates Note , dijo que aún evalúa la calidad de su trabajo, pero que las preguntas son muy diferentes de las que habría formulado en sus 20 años. Aquí están:

1. ¿Dediqué suficiente tiempo a mi familia?
2. ¿Aprendí suficientes cosas nuevas?
3. ¿Desarrollé nuevas amistades y profundicé las antiguas?

Gates admite fácilmente que estas preguntas le habrían sido “ridículas” a los 25; A los 63, son mucho más significativos.

Ah, y luego está esta pregunta, por cortesía del amigo y mentor de Gates, Warren Buffett:

“¿Las personas que te importan te aman?”

Esta es la medida de éxito de Buffett, que es una métrica tan buena como la que usted encontrará, dice Gates.

Evalúa la calidad de tu vida.

Al final de cada año, medir el desempeño del trabajo, los ingresos o el negocio es ciertamente importante para medir nuestro éxito. Pero, ¿cuántos de nosotros realmente nos sentamos y reflexionamos sobre la calidad de nuestras vidas personales?

Yendo un paso más allá, a la manera de Bill Gates y Warren Buffett, es lo que hacemos para ayudar a impactar las vidas de otras personas lo que debería importar más en la métrica de la calidad de vida. Y como tu y yo no somos multimillonarios, tenemos que comenzar con nuestras propias familias, amigos, trabajo (si estás en un papel de liderazgo) y las comunidades locales. ¿Qué estamos haciendo para mejorar la vida de las personas dentro de nuestra esfera de influencia?

Buffett conoce bien este principio. Una vez le dijo a un grupo de estudiantes de Georgia Tech su definición de éxito:

Básicamente, cuando llegues a mi edad, realmente medirás tu éxito en la vida según la cantidad de personas que quieres que realmente te aman. Esa es la prueba definitiva de cómo has vivido tu vida. El problema con el amor es que no puedes comprarlo. Pero la única manera de obtener amor es ser amable. Cuanto más das amor, más obtienes.

Como la tercera persona más rica del mundo, Buffett vive lo que predica con su compromiso con la filantropía, como el Compromiso de donación, que invita a las personas más ricas del planeta a ceder una gran parte de su riqueza a causas benéficas.

Gates “regala su amor” a través de su Fundación Bill y Melinda Gates, prometiendo miles de millones para mejorar la atención médica, combatir las enfermedades, reducir la pobreza extrema y, en los EE. UU., Ampliar las oportunidades educativas.

Resolución de año nuevo de Gates

Gates no es grande en las resoluciones de Año Nuevo, pero estableció un objetivo claro para 2019. Mientras que nosotros o yo estamos pensando en perder 5 kilos o aprender un nuevo pasatiempo, terminaré con el compromiso de Gates de hacer del mundo un lugar mejor:

1. Un compromiso para aprender sobre el equilibrio entre privacidad e innovación en el uso de la tecnología. Su gran pregunta por resolver: “¿Cómo podemos usar los datos para obtener información sobre educación (por ejemplo, qué escuelas hacen el mejor trabajo de enseñar a estudiantes de bajos ingresos) o salud (por ejemplo, qué médicos brindan la mejor atención a un precio razonable) mientras ¿Protegiendo la privacidad de las personas?

2. Un compromiso para aprender más sobre el uso de la tecnología en la educación. Su gran pregunta por resolver: “¿En qué medida el software puede mejorar el aprendizaje de los estudiantes?”

startupsUna de las cosas más intimidantes a la que se enfrentan los emprendedores es el hecho de que algunos de sus competidores son compañías multimillonarias.

Todos conocen la historia de David y Goliat; en ocasiones, el más desfavorecido es el que gana. Pero, en el mundo real, los gigantes suelen ganar la mayoría de las veces (si no es que todas).

Ésta fue una realidad con la que me enfrenté en 2007 cuando creé GMM Nonstick Coatings, una empresa manufacturera de recubrimientos antiadherentes para utensilios de cocina y electrodomésticos. Éramos una startup: no teníamos empleados, clientes ni productos. Nuestro competidor principal era DuPont, cuya marca multimillonaria Teflon ha estado presente en los hogares durante décadas.

Otros competidores de la industria eran subsidiarios de conglomerados globales, y tenían instalaciones que parecían museos. Recuerdo recorrer algunas ferias con nada más que una maleta pequeña, incapaz de concertar citas y preguntándome qué pasaba por mi cabeza.

No obstante, en los últimos ocho años, mi socio y yo hicimos de nuestra compañía una de las compañías de recubrimientos antiadherentes más grandes del mundo.

¿Cómo lo logramos? Abajo, cinco principios que nos ayudaron a vencer a nuestros grandes competidores:

1. Actúa rápido

Claro, las grandes empresas tienen muchos recursos. Pero, ¿sabes qué más tienen? Mucha burocracia. En otras palabras: son lentas. Y si hay algo que odian los clientes es el servicio lento.

Nosotros construimos nuestra compañía con una cultura de rapidez: respondíamos los correos en cuestión de minutos, entregábamos muestras en cuestión de semanas en lugar de meses y empoderamos a un equipo de ventas fantástico para que tomara decisiones en el momento.

Las grandes compañías rara vez son rápidas en sus procesos, así que saca provecho de esta debilidad al crear el ADN de tu negocio.

2. Sé implacable

Al principio acostúmbrate a escuchar “no” con frecuencia, pero no pierdas la motivación. Sigue encontrando motivos para conocer clientes nuevos.

Por otro lado, muchas compañías grandes se duermen en sus laureles y toman a sus clientes por sentado. Aprovecha esta debilidad para tratar a los tuyos como merecen y destacar.

3. Nunca te intimides

Todos saben que eres una compañía pequeña, pero no tienes que actuar como tal. El que tu competencia gaste cientos de millones de dólares en investigación y desarrollo o mercadotecnia no quiere decir que sea mejor que tú. Contrata superestrellas que sepan cómo desarrollar productos fantásticos y que se sientan apasionadas por tu negocio. Esto demostrará que eres un verdadero líder.

Irradia seguridad en ti mismo, sé inteligente, exige que se lleven a cabo las acciones que planteas y cree en el poder de establecer metas (y cumplirlas).

Si crees que tus competidores más grandes no tienen posibilidad de vencerte, algún día no podrán hacerlo.

4. Escucha

Las grandes compañías pueden ser sorprendentemente sordas y no conocer o interesarse por los deseos de sus clientes. Muchas veces ni siquiera están dispuestas a modificar sus productos aunque sus clientes se los rueguen.

Como líder de un negocio pequeño, haz justo lo contrario: crea una razón de ser que esté obsesionada con el cliente. Personaliza en la medida de lo posible y, sobre todo, ESCUCHA tus clientes. Ellos te dirán qué es exactamente lo que quieren, sólo deberás atenderlos.

Los clientes adoran a los proveedores que saben resolver sus problemas. Y resolver un problema comienza con escuchar.

5. Entiende que las cosas no suceden de la noche a la mañana

Nos llevó ocho años expandir nuestro negocio hasta el tamaño que tiene ahora. Sin embargo, desde el principio teníamos la visión clara de hacia dónde íbamos.

No te desmotives si las primeras 10, 20 o 100 llamadas de ventas no se concretan; un día algo inesperado sucederá y catapultará tu negocio. Una vez que eso suceda, trabaja aún más duro. Nunca des nada por sentado. Después de pasar por varias etapas de crecimiento, te enfrentarás a otro problema: ya no serás una compañía pequeña, y tendrás que aprender cómo escalar. Pero ése es un tema para otro día.

EnergíaPor María Jesús

La falta de aceptación de los acontecimientos que no podemos evitar en nuestra vida, y de las personas con las que tenemos que tratar diariamente conlleva una pérdida de energía innecesaria que podríamos emplear en otras actividades gratificantes para nosotros.

Lo que nos ocurre normalmente es que no sabemos, o creemos que no se puede, emplear la inteligencia para ser más felices.

Se trata sólo de pararse un momento y darse cuenta de que estamos muy cansados. Si lo estamos es porque hemos gastado nuestra energía.

¿En qué? ¿En trabajar? Sí, es posible. Aunque conozco muchas personas que no trabajan demasiado y sin embargo siempre están cansados. … Seguir leyendo »

CerebroLas ideas se generan, por la fusión de opiniones, experiencias, conocimiento, imágenes hasta chistes. Pero, a mayor cantidad de experiencia y conocimiento, mayor la probabilidad de fusión. Alimenta tu cerebro en tres (3) pasos

De esa fusión, surge algo nuevo, que es el inicio de algo innovador. Pero para que eso ocurra, tienen que existir materia que fusionar, pocos átomos generan pocas reacciones químicas. Poco conocimiento e ideas, poca creatividad.

1. Leer, leer y leer

¿Descubriendo el agua tibia? Realmente no. La lectura es una fuente de conocimiento vital etc etc etc. Pero esto no es una clase de cómo criar a tus hijos II. Una de las claves para generar ideas, es leer mucho, pero no algún tema en profundidad, sino de lo contrario, conocimiento general. Mantente enterado en áreas de diversas; yoga, cocina, acciones, viajes, tantra. … Seguir leyendo »

Tenemos que recordar que el dinero siempre es un recurso escaso. Incluso para quienes lo tienen en abundancia. Debe recordar que las deudas nos quitan flujo de efectivo, y por lo tanto recursos disponibles para otras cosas

A lo largo de los años, he tenido la fortuna de evaluar la situación financiera de muchas personas. Cuando lo hago siempre trato de indagar más allá, trato de entender la manera de pensar, las conductas y la forma como cada uno de ellos se relaciona con su dinero. Así, he podido darme cuenta de que muchas veces se puede mejorar la vida de manera sustancial si uno empieza por aceptar su realidad y a ver las cosas desde una perspectiva distinta.

De manera constante me encuentro con personas que hallan cualquier pretexto para explicar su situación financiera. ¿Qué te hizo caer en ese nivel de endeudamiento? Una respuesta común es: “la verdad es que no me alcanza con lo que gano”. Muchas veces esto se puede traducir en “tengo un nivel de vida que no puedo pagar”.

Hace un tiempo, me tocó ver a un chico que había decidido independizarse y dejar de vivir con sus padres. Trabajaba en una buena empresa en Santa Fe y, por lo tanto, con tres de sus amigos, compañeros de trabajo, decidieron rentar un departamento por esa zona. La renta era de 25,000 pesos al mes, lo cual significaba que cada uno ponía 6,250 pesos.

Cuando él tomó la decisión, le pareció un precio justo por lo que estaba recibiendo. El problema es que su ingreso mensual (ya libre de impuestos y prestaciones como descuento por fondo de ahorro) era de 12,000 pesos al mes. El costo de la vivienda, para él, excedía la mitad de lo que ganaba.

El problema es que también tenía otros gastos. Estaba pagando su carro, con una mensualidad de 3,000 pesos. Más el costo de la gasolina, mantenimiento, verificaciones y seguro. Cada día laboral comía en la calle y de vez en cuando bajaba por su café. Se gastaba en promedio 100 pesos diarios —2,000 pesos al mes considerando 20 días hábiles.

Entonces, hagamos cuentas: 6,250 pesos de renta + 3,000 de mensualidad de coche + 2,000 de gastos diarios de comida (sólo días laborales) = 11,250 pesos. Si además metemos otros gastos como gasolina, salir de repente al cine o alguna fiesta, pasear con la novia, comida los fines de semana, entre otras cosas que los chicos suelen hacer, es claro que no le alcanza de ninguna manera con su ingreso mensual.

Obviamente no es fácil bajar este nivel de gastos. El coche es imposible porque hay un crédito que se tiene que pagar. Mientras tanto no se puede vender. El departamento se puede dejar y buscar una vivienda más económica (o incluso volver a casa de los padres, en este caso particular). Pero nadie quiere quedar mal con los amigos y la gente, instintivamente, busca la manera de conservar lo que tiene (un depa padre en Santa Fe representa también un asunto aspiracional).

En este caso específico, este muchacho entendió qué era lo que tenía que hacer. Intentó primero conseguir un aumento, pero no fue factible por el tiempo que tenía laborando en la empresa y porque no coincidían los tiempos con los periodos de revisión. Luego decidió informarles a sus amigos que seguiría con ellos hasta cumplir el año del contrato de renta, pero que después se mudaría. Mientras tanto redujo sus demás gastos al mínimo: dejó de comprar cafés, algunos días llevaba comida de casa, etcétera.

Ejemplos como éste hay muchísimos: personas de todos los niveles socioeconómicos que viven más allá de sus posibilidades y que encuentran cualquier cantidad de pretextos para justificar su propia situación: “no gano lo suficiente”, “no me alcanza”, “a mis hijos les doy todo, quiero lo mejor para ellos”, “los bancos son unos ladrones”, “es que me recomendaron comprar ese producto”, entre muchos, muchos otros.

Pero ¿qué hay detrás de cada uno de ellos? ¿Cuál es la realidad? Hay que asumir la propia responsabilidad sobre la situación que estamos viviendo y empezar, a partir de ello, a ordenar nuestra vida financiera.

Tenemos que recordar que el dinero siempre es un recurso escaso. Incluso para quienes lo tienen en abundancia. Precisamente por eso es tan importante administrarlo correctamente, recordar que las deudas nos quitan flujo de efectivo y por lo tanto dinero disponible para otras cosas y pensar más allá del final de esta quincena.

negocioDanny Iny, CEO y fundador de la empresa Mirasee, escribió en Inc. Magazine acerca de cómo construir un negocio, luego de haber emprendido.

A continuación, las lecciones que compartió.

1. No se trata de hacer dinero.

Aunque se debe ganar dinero, Iny dice que esa no es la escencia, porque el negocio consiste en impactar de forma sostenible. Y se necesitan recursos para hacer ese impacto.

2. El público es lo primero.

Si bien para iniciar un negocio se requiere de una idea, los clientes se deben poner por delante para tener éxito. Construya y encuentre a su público. Aprenda qué soluciones y cosas quieren, y entréguelas.

3. Sea humano.

Muestre el lado humano de su empresa, y por ello aliente las conversaciones con su público. Responda a todos con un rostro humano.

4. La asociación es el nuevo servicio al cliente.

A veces, los clientes no necesitan servicio al cliente, sino colaboración.

En una asociación, usted y su cliente se han comprometido a conseguir la meta del cliente. Los dos tienen responsabilidades. La asociación es particularmente importante para las empresas que ofrecen transformación.

5. Viva más allá de su zona de confort.

La única manera de crecer es salir de su zona de confort. El tramo ideal es la Zona de Desarrollo Próximo: la zona comprendida entre lo que puede hacer por su cuenta y lo que podría llevar a cabo con éxito con la ayuda de un maestro o un compañero bien informado.

Atrévase a sentirse cómodo con el malestar, ser valiente y tomar riesgos.

6. Abrace los giros de la trama.

Detrás de cada éxito existe una serie de fracasos que persisten a través de ellos. Sea cual sea el problema, no lo convierten en el último capítulo de su viaje; lo convierten en un giro de la trama.

Si sale después de fallar, entonces usted realmente ha fallado. Pero si usted aprende de lo que salió mal y se dirige a una dirección diferente, es muy probable encontrar una manera que funcione.

7. Sea abierto, honesto y vulnerable.

Para construir conexiones auténticas, tenemos que ser vulnerables. La vulnerabilidad significa ser dueño de las imperfecciones de su vida y los negocios, incluidos los fallos y errores.

Tal vez un producto tiene defectos o un miembro del equipo cometió un error, pero lo ideal es reconocerlo y hacer las cosas bien para sus clientes y seguidores.

8. Usted tiene suficiente.

Aunque sienta que no cuenta con lo necesario para tener éxito, tome en cuenta que todo el mundo tiene ventajas y desventajas.

Un niño de segundo grado puede no saber mucho, pero él o ella sabe lo suficiente como para enseñar a un niño de primer grado. Avance desde donde está ahora.

9. El verdadero éxito es co-creado.

De acuerdo con el efecto Ikea, los compradores perciben a un producto más valioso si ellos ayudaron a crear la misma. La co-creación hace que su producto sea especial para sus clientes.

10. El peor fracaso es la falta de imaginación.

Esta clase de fracaso consiste en no utilizar la imaginación para lograr los objetivos o haber estado persiguiendo un objetivo que no era el suyo. Sería una pena hacer todo ese trabajo para alcanzar una meta que no le trae satisfacción y felicidad.

Aspire a algo grande, imagine y re-imagine lo que puede ser el mundo y qué debe hacer para que esto suceda.

“Un cliente cuando compra un taladro, no quiere una herramienta, sino que lo que necesita es un agujero en la pared”.

He escuchado innumerables veces la misma anécdota cuando se quiere explicar la diferencia entre producto y necesidad y siempre me ha parecido un ejemplo poco feliz. Ningún cliente quiere agujeros, en todo caso lo que buscan es colgar un cuadro, una televisión o una estantería.

Pero en realidad, tampoco necesitan cuadros, teles o estanterías, lo que en el fondo están buscando es un ambiente agradable, un hogar armónico. Y más en el fondo aún, imagino que lo que anhelan es bienestar, descanso, paz, felicidad… El taladro, el agujero o el cuadro solamente son medios para obtener un fin.

A las empresas les importa un bledo la gestión del conocimiento. Pero tampoco les importa la innovación, la calidad, los riesgos, la tecnología o los procesos. Y es lógico que así sea, no son más que “agujeros” en la pared. Lo que ansían es conseguir sus objetivos, alcanzar los resultados que han comprometido (la mayoría maximizar sus beneficios, algunas contribuir al bien común).

De lo que todavía no se han dado cuenta es que la única manera de lograrlo es administrando su inventario de conocimiento. No tienen otra alternativa. Es lo mismo que pasa cuando quieres cocinar. Aunque el resultado sea un plato delicioso, este depende de la manera en que combines las materias primas, la más decisiva de todas, el conocimiento: cuánto de cada ingrediente, en qué orden, a qué temperatura, en qué momento, en qué recipiente, durante cuánto tiempo…

Hace 2 semanas, impartimos un taller para una empresa que quería capturar las lecciones aprendidas de un proyecto que duró casi 6 años y en el que se invirtieron varios miles de millones de dólares. En esta actividad, siempre se producen 2 “descubrimientos” obvios:

1. Se transparentan un buen número de errores de distinta índole que terminaron costando mucho dinero.

2. Los participantes se dan cuenta de que la mayoría de esos errores se podrían haber evitado si se hubiese aprovechado el conocimiento ya disponible en proyectos similares realizados con anterioridad.

Esa misma semana, otro cliente nos compartía su decisión de impulsar una cartera de proyectos de inversión de varios cientos de millones de dólares, haciendo hincapié que “sería buena idea incluir un proceso de gestión del conocimiento para evaluar los aprendizajes una vez finalizados dichos proyectos”.

Si vemos el vaso medio lleno, no hay duda de que es una buena noticia que cada vez más organizaciones empiecen a ser conscientes de la importancia de sacar partido de su propio conocimiento y aprender de sus acciones. Si vemos el vaso medio vacío, las empresas rigurosas siguen siendo escasas y, en general, empiezan a actuar cuando ya es tarde. Pero lo peor es que la mayoría ni siquiera son conscientes de que lo único que de verdad pueden gestionar para lograr sobrevivir, es su conocimiento.

1. Todo es conocimiento.

¿Qué hay en una organización? En todas ellas hay Personas y en algunas (cada vez menos) hay Cosas como máquinas, computadores y celulares, materias primas, vehículos, oficinas, almacenes… La diferencia es que mientras las máquinas incorporan un manual de usuario, las personas no.

Las Cosas por si mismas no son capaces de aportar valor (no inventan productos ni prestan servicios) y, por tanto, necesitan de personas que las administren, que tomen las decisiones adecuadas. Por eso hace tiempo que acuñamos la manoseada frase “las personas son lo más importante”. Mentira. No son las personas sino su conocimiento para hacer lo que necesita mi empresa.

No me sirve cualquier persona. Como sostiene Jack Ma, dueño de Alibaba, “necesitas las personas indicadas, no las mejores”. Si mañana los empleados de Saudi Aramco (la empresa petrolera más grande del mundo) se van a trabajar a American Airlines (la mayor aerolínea) y estos a su vez a Microsoft o a Mc Donalds, las 4 empresas colapsan de inmediato.

En el instante en el que cambiamos el conocimiento de lugar, ya nada funciona, aunque todas las Cosas sigan en el mismo sitio (en las 4 empresas sigue habiendo incluso Personas inteligentes pero que carecen del conocimiento adecuado).

¿Qué hace entonces la diferencia? ¿Qué es lo único que realmente se puede gestionar en cualquier organización? El conocimiento de las personas que la integran. Va siendo hora de que nos demos cuenta de que todo producto que genera un ser humano es un producto de conocimiento: es siempre el resultado de gestionar diferentes conocimientos que tu cliente termina recibiendo en forma de servicio o producto. Para que ello sea posible, se deben considerar al menos estas 2 condiciones básicas:

• Ninguna persona puede hacer aquello que no sabe hacer (para lo que carece de conocimiento).

• Ningún conocimiento existe si no se ha aprendido previamente.

La razón por la que una empresa contrata a una persona es por su conocimiento (lo que sabe hacer o su potencial de aprendizaje) y cómo este aportará a la consecución de los objetivos. Aunque todavía permanecen resabios del management tradicional (los directivos piensan y el resto ejecuta), hoy el cargo no es sinónimo de conocimiento.

El jefe no tiene más conocimiento por ser jefe, lo que tiene es responsabilidad. Por tanto, todos piensan y todos ejecutan. El conocimiento no es vertical, no reside en el organigrama, sino que tiene que fluir en todas direcciones, incluyendo desde fuera de la organización.

2. Tu negocio tiene siempre que ver (aunque no quieras) con el conocimiento.

Veamos algunos ejemplos simples. Para cualquier usuario, el Metro es un servicio de transporte: esperas que un tren te recoja en una estación y te lleve hasta otra. Sin embargo, lo que en realidad hay detrás de ese tren que te lleva es una organización de conocimiento sofisticado (y que los ciudadanos desconocen) que diseña líneas de metro, las construye, las opera y las mantiene.

En cada una de esas fases, coexisten multitud de conocimientos de disciplinas muy diversas que van desde topografía a conducción automática pasando por hidrogeología, perforación, ventilación, bombas, ascensores, sistemas de pago, etc. Son literalmente millones los conocimientos que el Metro necesita gestionar si quiere entregar finalmente el servicio adecuado.

Los clientes de una empresa sanitaria esperamos que, al abrir un grifo, salga agua. Pero para que eso ocurra, la empresa proveedora tiene que ser muy eficiente en gestionar miles de conocimientos especializados que van desde la captura de los recursos hídricos, la producción, la distribución, el mantenimiento, la recolección y el saneamiento de las aguas servidas.

Una empresa minera no vende cobre, vende conocimiento para explorar, extraer, procesar y producir cátodos o concentrado de cobre, de igual forma que cuando compramos un coche lo que en realidad adquirimos es el resultado de administrar conocimiento para diseñar, fabricar, vender y mantener un vehículo que incorpora avances de última generación a nivel de seguridad, aerodinámica, tecnología, consumo, medio ambiente, ingeniería de materiales, etc.

Por lo tanto, no te engañes, por muy excepcional que te parezca el producto o servicio que tu organización provee a sus clientes o usuarios, se trata tan solo de la punta del iceberg. Para cumplir la promesa que haces a tus clientes, lo único que puedes hacer es administrar tu conocimiento de forma inteligente. De otra forma no puedes cumplirla. ¿Qué creen que pasa cuando le preguntas a cualquier directivo cuales son los principales conocimientos de su organización y le solicitas que te comparta su plan para gestionar dichos conocimientos? Lo que obtienes son caras de perplejidad.

Conclusión

Poco antes de finalizar esta columna, comenzamos un proyecto con una empresa que provee un servicio especializado para grandes proyectos de construcción. Esta organización, que derrota sistemáticamente a las principales multinacionales con las que compite, lo que garantiza a sus clientes (por una importante suma de dinero) es la consecución de unos resultados muy concretos. Para ello, tienen un grupo de expertos que cuentan con un conocimiento exclusivo en toda Latinoamérica (su ventaja competitiva), conocimiento que quieren administrar porque corre peligro.

Como nadie soluciona un problema que no tiene (o no cree tener), lo primero que debemos reconocer es que a ninguna organización le tiene por qué importar la gestión el conocimiento sino obtener los resultados que desea. Lo que necesitamos hacer consciente urgentemente es que es imposible conseguir tus resultados si no gestionas tus conocimientos. Dado que el conocimiento es un intangible, tenemos que hacer visible lo invisible.

En las organizaciones de servicios, públicas o privadas, todo lo hacen las personas y las personas dependen de su conocimiento por lo que no tenemos otro activo que gestionar. ¿Y en las industriales? Aquí la prioridad se denomina “continuidad operacional”. Las máquinas no trabajan solas, sino que dependen (y así será por un buen tiempo) de las decisiones que toman las personas.

Nuevamente, el elemento que hace la diferencia es si gestionas o no tu conocimiento. Está muy bien que fijes tus objetivos estratégicos y establezcas tus resultados, pero con eso no basta: a continuación, tienes que detallar cuál es el conocimiento critico que se requiere y cuál es el plan para administrarlo.

Por tanto, tu negocio no es que crees que es, tu negocio consiste en gestionar eficientemente tu stock de conocimiento: identificar el que no tienes para incorporarlo (aprender), administrar el que tienes y no perderlo (protegerlo) y seguir creándolo (innovar) en un camino que nunca termina.

EmprendedorEstas citas optimistas nos demuestran que, si tienes una actitud positiva, llegarás lejos en tu carrera y alcanzarás tus metas.

Por Adam Toren

Tener una buena actitud te ayudará a soportar las tormentas del emprendedurismo. La vida diaria y tu rutina de iniciativa empresarial pueden estar llenas de altos y bajos, pero si estás enfocado en la meta final y ves la oportunidad en tus retos, llegarás lejos.

Aquí hay cinco citas de emprendedores optimistas que han estado donde tú estás ahora y que te inspirarán para tener tu cabeza en alto … Seguir leyendo »

Un emprendedor debe centrarse en algo más que simplemente “crear un cambio”

Los emprendedores comparten un rasgo común: están interesados ​​en el cambio. Los innovadores generalmente quieren crear nuevos productos y servicios que respondan al cambio o creen cambios en sí.

Un emprendedor es un innovador que busca implementar sus ideas, unas que a menudo cambian las dinámicas de un mercado o incluso industrias enteras. El verdadero significado de la innovación entonces es poner grandes ideas en acción, y el acto mismo de innovación ya es un acto de cambio.

Pero a menudo hay demasiado enfoque en simplemente cambiar las cosas y no el suficiente sobre ¿qué cambio es valioso cuando los innovadores y los emprendedores empiezan a desarrollar nuevas ideas? De hecho, aunque a menudo estamos tratando de predecir lo que es probable que cambie y tratamos de averiguar cómo crear productos que satisfagan las nuevas demandas, frecuentemente olvidamos la otra cara de este análisis: lo que no va a cambiar. Esto es importante porque normalmente es más fácil predecir lo que no cambiará y actuar sobre esa percepción, en vez de predecir lo que podría cambiar y actuar sobre esas creencias.

Las claves del éxito, de la mano de Jeff Bezos

Estoy robando esta idea de Jeff Bezos, emprendedor e innovador “todo en uno”, uno de los hombres más ricos y exitosos del planeta con una fortuna de $72.000 millones según Forbes. Bezos afirma que está más interesado en lo que no va a cambiar que en lo que va a cambiar.

Puede parecer que la única manera de emprender es alterar el orden natural, adelantarse a cambios significativos que los otros competidores no anticipan. Pero el cambio y su impacto son impredecibles. Puedes invertir todos tus esfuerzos en tratar de anticipar un posible cambio en el mercado, pero ¿qué pasa si ese cambio no llega a suceder?

Jeff Bezos identifica dos oportunidades de innovación: oportunidades para innovar en y alrededor de los factores que no cambiarán (como dice Bezos, la gente no va a cambiar su apetito por los bajos precios) y oportunidades de innovación en y alrededor de los factores que podrían cambiar (por ejemplo, cómo percibimos un producto, o cómo se entrega). Con demasiada frecuencia, el emprendedor se centra en innovar en torno a las oportunidades de cambio, ignorando las oportunidades de crear nuevos productos, servicios y modelos de negocio en torno a lo que no es probable que cambie.

En cada situación, a medida que aumenta la oportunidad de entrar en un nuevo mercado, nueva industria o simplemente para crear un nuevo negocio, asegúrate de mirar a ambos lados de tu idea. ¿Por qué los clientes deberían cambiar sus productos actuales por tus nuevas ideas? ¿Cómo se puede innovar en torno a esas expectativas? Si Bezos está en lo correcto y los clientes siempre quieren precios bajos, ¿se pueden crear nuevos modelos de negocio que bajen los precios o incluso paguen al cliente para que utilice su solución?

Por otro lado, ten cuidado al examinar completamente lo que crees que va a cambiar y el impacto que el cambio tendrá en los clientes. Los cambios radicales también suceden (aunque no muy a menudo) y sus efectos son impredecibles y tienen efectos secundarios y terciarios inesperados.

Innovar y emprender es la única fórmula del éxito. Tener objetivos altos y no dejarte guiar por las tendencias de la gente normal son elementos fundamentales para triunfar. Pero también lo son el análisis de la situación, el momento, la objetividad, la estadística y el sentido común.

Tienes quePor Omar Carreño

Minimiza la cantidad de “tienes que”

Definitivamente se lee muy raro el título, sin embargo es más cierto que nada, solo basta analizar uno de nuestros días o un fin de semana cualquiera y descubrirás que “tienes que” hacer muchas cosas, “tienes que” ir a visitar a X persona, “tienes que” comprar tu revista mensual, “tienes que” ir al gimnasio, “tienes que” ver tal programa, y así puedo seguir con una enorme cantidad de ejemplos.

Los “tienes que” son desgastantes, existen muchos que no podemos quitar de nuestra vida porque sirven precisamente para eso, para realizar acciones que nos permitan vivir, sin embargo, hay muchos “tienes que” que bien podríamos eliminar de nuestras vidas, porque no constituyen algo realmente necesario. … Seguir leyendo »

Sir Ken RobinsonPor Vivian Giang

La guerra global por el talento demuestra lo difícil que se volverá para las empresas atraer y retener a los mejores talentos.

Los empleadores necesitan mentes innovadoras, pero este talento es cada vez más difícil de encontrar porque las personas no están siendo animadas a pensar distinto en sus vidas.

Todo comienza con nuestro sistema educativo, el cual influye en la forma en que nuestras empresas son dirigidas, y la forma en la que pensamos, sostuvo Sir Ken Robinson en su increíblemente popular TED Talk (Abajo tienes el video). … Seguir leyendo »

La gran mayoría de las personas sueñan con vivir la vida que, en efecto, solo sueñan. Y es lógico, el mundo esta conformado por un sistema en el que los más inteligentes, con buenas o malas intenciones, logran ser realmente libres.

Muchos dirán que el dinero no lo es todo, pues bien, efectivamente no lo es todo pero sí es necesario.

Piensa por un momento en la lista de problemas importantes que consideras vigentes en este momento de tu vida y hazte la siguiente pregunta: ¿Los puedo solucionar con dinero?

Si la respuesta es afirmativa es porque aún te encuentras en el camino que conduce al estatus económico que puede hacer cambiar tu vida para mejor. Por ello, a continuación podrás leer algunas pautas que te podrán servir para que progresivamente avances en este trayecto:

> El dinero por sí solo no resolverá tus problemas. No importa si ganas mucho o ganas poco, la solución está en como gestionas el dinero del que dispones.

> Los gastos son gastos y normalmente están incluidos en tus pasivos. Es decir, si dedicas tus ingresos únicamente a tus gastos entonces tu situación económica no cambiará con ningún tipo de sueldo.

> Considera invertir tus ingresos en activos financieros. ¿Qué es un activo financiero? Es un sistema creado por ti o ya existente cuya finalidad es generar un ingreso sin la necesidad de tu presencia. En otras palabras, es una renta adicional que solo dependerá de ti y que incrementará en la medida en la que te dediques a invertir en él. Por ejemplo, acciones en bolsa, cripto-activos, un negocio, entre muchos otros.

> Somos responsables de nuestra situación. Los problemas económicos que vivimos son producto de nuestro entorno pero nos afectan en la medida en la que permitamos que lo hagan. Puede sonar ambicioso pero es cierto. Hasta en las peores crisis existen personas que establecen perspectivas distintas que convierten las adversidades en oportunidades de crecimiento financiero y personal.

¿Cuál es la clave? El camino comienza en el momento en el que nos asumimos responsables de nuestra vida y de nuestras metas. De ahí en adelante el límite eres tú.

Echemos un vistazo a las diferencias en la paternidad empleadas por los ricos para asegurarnos de que tus hijos tengan mejores posibilidades de éxito a largo plazo, ¿vale?

Este artículo te beneficiará sin importar dónde te encuentres en la vida, ya que aún puedes obtener un tremendo valor de las lecciones y consejos que los ricos comparten con sus hijos.

¡Aquí hay 15 lecciones que los padres ricos enseñan a sus hijos que los pobres no!

Número 1: Entender cómo funciona el dinero.

Mientras que los pobres siguen siendo analfabetos financieramente.

Esto puede sonar básico para algunos de ustedes, pero no hay muchas personas que se preguntan:

¿Cómo las personas hacen dinero?
¿Por qué mi empleador no me paga tanto?
¿Qué factores determinan mi salario o ingreso?
¿Cómo funcionan los impuestos? ¿Se puede optimizar eso?
¿Qué debe pasar para mejorar mis finanzas?

Los padres ricos generalmente hacen que sea una prioridad discutir sobre el valor y la importancia del dinero en su hogar tan pronto como sea posible. Esto familiariza a los niños desde una edad temprana con el concepto de valor a cambio de los servicios prestados. Se les presentan los gastos del hogar y se ponen en situaciones de la vida real en las que se dan cuenta rápidamente de que el dinero es mucho más difícil de ganar de lo que parece.

En el otro extremo del espectro, los pobres nunca hablan de dinero en casa, por lo general es un secreto cuánto dinero ganan los padres o cómo se gasta ese dinero. La única vez que los niños escuchan sobre el dinero es cuando los padres discuten por no tener suficiente, asociando así todo el concepto con un sentimiento negativo.

Número 2: La diferencia entre un activo y un pasivo.

Los pobres nunca saben qué es una buena compra y una mala compra.

Después de que las personas pobres ganan dinero, siguen adelante y lo gastan. Así es como te mantienes pobre.

Expliquemos en términos tan simples como sea posible:

un activo = te hace dinero,

mientras que una responsabilidad = te cuesta dinero

El problema aquí es que las personas pobres nunca se dan cuenta de lo que cuenta como una responsabilidad. Por ejemplo, tanto el automóvil que conduces a la tienda como la casa en la que vives son responsabilidades. No generan ningún ingreso para ti, pero exigen dinero para seguir funcionando. Lo mismo ocurre con tu nuevo iPhone, ropa elegante, tu televisor de pantalla plana y todo lo que compraste sin pensar.

Los ricos enfocan todo su tiempo y dinero en adquirir más activos. Comprar un apartamento que genere renta, escribir un libro que genere ingresos una vez que se haya completado, comprar una parte de un negocio que esté funcionando bien y más.

“Pero, la mayoría de la gente rica tiene autos lujosos y casas lujosas? ¿No es eso en contra de lo que estás diciendo?

Sí, tienen lujos propios, pero preste mucha atención porque esto es extremadamente importante:

¡LOS ACTIVOS pagan por los LUJOS!

Los ricos nunca compran lujos de sus propias ganancias. ¿Quieres un nuevo auto de lujo? Averigüa cómo comprar 2 apartamentos y usar el alquiler de ellos para pagar el alquiler del auto. De esa manera, cuando te deshaces del auto, todavía tienes dinero entrando. Esta es una diferencia crucial en el comportamiento. Cuando el dinero comienza a llegar, ¡concéntrate en comprar activos en lugar de gastarlo!

Número 3: No tienen derecho a nada.

Los ricos saben que el mundo puede arrebatar todo si no tienen un rendimiento, mientras que los pobres siempre buscan que alguien más los cuide.

Nacer en una familia rica definitivamente tiene sus ventajas. Tienes acceso a mejores herramientas, a mejores recursos, no tienes que preocuparte por las necesidades básicas, sino que también te abres a nuevas amenazas que las personas pobres no tienen que preocuparse. Hay mucho más que perder si no tienes cuidado, por lo que la presión siempre está activa.

Es realmente importante para los ricos enseñarles a sus hijos que, a pesar de que obtienen una ventaja en la vida, el camino a seguir es largo y necesitan mantenerse enfocados en el crecimiento, no solo en mantener el ritmo. El clima o no tendrán éxito en la vida, depende de sus propias acciones y el dinero de papá solo puede llegar tan lejos.

Las fortunas de las familias donde los niños se sienten con derecho, generalmente se desmoronan en la 3ra generación.

Primero, hay alguien que está realmente hambriento y trabaja increíblemente duro para construir riqueza. Segundo, sus hijos crecen con la sensación de que todo lo que necesitan hacer es mantener la riqueza.
Por último, la 3ra generación ha perdido su hambre, se siente con derecho al éxito sin trabajo o sacrificio y, por lo general, lo gasta estúpidamente.

Enseñar a tus hijos las lecciones de este artículo te ayudará a evitar este tipo de caída.

Número 4: Cómo ser sociable y conectarse con otras personas.

Pensarías que más personas se darían cuenta de lo importante que es tener una conversación agradable con los demás.

Las personas exitosas socializan a sus hijos antes de los 4 años. Ni siquiera bromean.

He aquí por qué: si tu hijo se socializa tan pronto, otros niños querrán jugar con él. Si se comporta bien con otros niños, otros padres querrán cuidarlo cuando él o ella jueguen con los suyos. Esto tiene un efecto de bola de nieve masiva a través de la vida. Si a la gente le gustas y le gusta estar cerca de ti, esto se acumula y las puertas se abren para ti, de lo contrario no lo harías. Los maestros te tratarán mejor, tendrás acceso a mejores oportunidades de empleo, harás mejores amigos, por lo que hay un árbol completo de beneficios que crece a partir de la socialización temprana.

Número 5: Deja de esperar resultados inmediatos y evita el pensamiento mágico.

Estamos tan atrapados en este entorno instantáneo; deseas ver una película: Netflix, quieres comer: manejas o pides, quieres tener sexo: yesca, que la mayoría de las personas no se dan cuenta de que la riqueza y la felicidad no se encuentran en la misma categoría.

Los pobres esperan enriquecerse rápidamente. Para ganar una gran suma de dinero o heredar una propiedad. Tienen esta extraña expectativa de que sus vidas de alguna manera mágicamente se volverán mejores. La ironía es que, incluso si de alguna manera consiguieron un montón de dinero, no tienen la educación suficiente para saber qué hacer con él y eventualmente lo superan todo.

Los padres ricos hacen que sea una prioridad enseñar a sus hijos a jugar el juego largo. El pensamiento a largo plazo es uno de los rasgos diferenciadores de los ricos.

Algo realmente interesante que descubrimos es cuánto puede progresar si piensas en la vida en grandes cantidades de tiempo de 5-10-20 años.

Hay una frase realmente genial de una entrevista que Bill Gates hizo una en la que dijo:

“La mayoría de las personas sobreestima lo que puede hacer en un año y subestima lo que puede hacer en diez años”.

El año casi ha terminado y ese nuevo año me volverá a la vida. En lugar de planificar para el próximo año, ¿por qué no comienzas a planificar tu próxima década? Y tal vez, esta vez harás algo al respecto!

Número 6: Cómo crear hábitos diarios que a la larga te brindan ventajas increíbles.

Una de las habilidades más valiosas que puedes enseñar a tus hijos es cómo crear un hábito para ellos mismos.

Los hábitos son increíbles y una vez que te das cuenta de lo valiosos que pueden ser, tu vida cambia. Normalmente toma alrededor de 21 días crear un nuevo hábito y una vez que superas ese límite de 21 días, te vas a las carreras. Ese hábito se vuelve parte de ti.

¿No lees lo suficiente? ¡Transforma el tiempo de lectura en un hábito!
Quieres estar en forma pero nunca tienes la motivación para ir al gimnasio. ¡Haz un hábito de ello! Lo mismo ocurre con el trabajo, si tienes la costumbre de organizar y optimizar tu flujo de trabajo, grandes porciones de tu día se abren para otras cosas.

Los ricos utilizan el poder del hábito para salir adelante en la vida, mientras que los pobres cultivan hábitos tóxicos que llevan a sus vidas a la ruina.

El poder del hábito es una herramienta, magnifica lo que le das de comer. Los ricos simplemente eligen las acciones de creación de riqueza como sus hábitos diarios, mientras que los pobres eligen rutinas negativas.

Cuidado con el tipo de hábitos que inculcas en tu hijo.

Los niños aprenden de lo que haces, no de lo que les enseñas a hacer.

Número 7: El dinero es una herramienta y es algo bueno.

Cuántas veces has escuchado a la gente decir: “el dinero es la raíz de todo mal”?

Mucho eh?! Piensa en la persona que escuchaste diciendo eso. ¿Qué tan exitosos fueron? ¿Cuán felices fueron con sus vidas?

Los pobres culpan de sus desgracias a la falta de dinero en sus vidas y atribuyen un elemento de negatividad al concepto de dinero. Esto se debe a que, incluso cuando obtienen dinero, se producen cada vez más problemas que no saben cómo abordar.

Los ricos hacen exactamente lo contrario. Entienden que el dinero es simplemente una herramienta, que se usa para navegar por la vida. Son solo piezas de papel y plástico con dibujos que intercambiamos por valor material. Nada menos, nada más.

Deja de tomar dinero tan malditamente personal y úsalo para lo que fue creado. Cambialo para mejorar tu vida.

Es super similar a las tijeras. Puedes cortar el pelo con ellos o apuñalarte en el ojo. Por qué la gente elige hacer lo último es un gran misterio para nosotros.

Una vez que empiezas a pensar en el dinero como una herramienta, el juego cambia de repente y dejarás de hacerte daño con él.

Número 8: Aumenta los ingresos en lugar de reducir los gastos.

Una de las lecciones más valiosas que un padre puede enseñar a su hijo es cómo generar más dinero.

Se necesita la misma cantidad de esfuerzo de trabajo para sobrevivir apenas o hacer una fortuna.

Esto puede sonar peculiar para algunos de ustedes, pero es la verdad. La diferencia está en el enfoque y el conocimiento que utilizas para respaldar ese esfuerzo.

Cuanto más inteligente seas desde el punto de vista financiero, menos esfuerzo tendrás para desplegar en el mundo real. Es por eso que los corredores de Wall Street ganan mucho más que los mineros. ¿Quién de estos dos crees que despliega más esfuerzo?

Las personas pobres siempre están enfocadas en reducir los gastos lo más posible; hasta el punto de que la vida casi no vale la pena. ¿Crees que a los ricos les importa comprar o no un café de $5 de Starbucks o gastar $30 en una película?

En cambio, los ricos ponen toda su atención en aumentar la cantidad de dinero que fluye. Si incrementas radicalmente tus ingresos, siempre habrá grandes cantidades de efectivo al final del mes.

Las personas pobres enseñan a sus hijos a reducir los gastos, mientras que los ricos se centran en aumentar sus ingresos. Gran diferencia.

Combina eso con la lección número 2 de esta lista y oficialmente has ganado el juego del dinero.

Número 9: El conocimiento es más valioso que el dinero a largo plazo.

Hay otra cita que escuchamos mucho cuando empezábamos y nos llevó un tiempo comprender las verdaderas implicaciones que tenía. Dice así:

“¡Invierte en ti mismo, paga los mejores dividendos!”

Suena fácil verdad? Pero tiene muy poco que ver con ir a la escuela o leer libros.

Tiene mucho más que ver con aumentar lo valioso que eres para el mundo. El mundo premia a las personas que son valiosas, porque las personas valiosas pueden crear valor para otros y, a cambio de ese valor, pueden obtener lo que quieran.

El concepto de convertirse en una persona valiosa no es pensado para sus hijos por los pobres, incluso algunos de los ricos lo mencionan cuando el niño está creciendo, pero aquellos que sí ven una mayor probabilidad de éxito y felicidad.

Hay muchas formas de ser valioso, desde ocupar un puesto en una empresa, hasta crear un producto o servicio que las personas usan, hasta mostrar tu talento a todo el mundo.

Cuanto más valioso seas, más rico serás. La única forma de ser más valioso es a través del aumento del conocimiento, el nivel de habilidad y el tiempo.

Aprende cómo ser mejor y luego practica serlo mejor durante el tiempo suficiente para que empieces a ver diferencias notables. Se necesitan 10,000 horas para dominar cualquier cosa, es por eso que los ricos hacen que sus hijos prueben un montón de actividades con el fin de obtener una ventaja en ese número de horas.

Alguien que tenga conocimiento siempre podrá generar dinero, ¡porque es valioso para el mercado! Lo contrario no siempre es cierto, a veces el conocimiento puede ser demasiado caro para comprar.

Número 10: No trabajes por dinero, ¡haz que el dinero trabaje para ti!

Esta es la pieza central de cómo hacerse rico. Puedes leer tantos libros como desees, asistir a seminarios, clases, MBA, lo que quieras, todo se basa en esto.

¡Los pobres intercambian su tiempo por dinero y luego lo gastan!
Los ricos, usan el dinero que consiguen para crear más dinero.

Hay grandes diferencias en el enfoque para financiar estas dos clases de personas empleadas.

La mayoría de las personas siguen siendo pobres porque creen que necesitan grandes cantidades de dinero para invertir, de lo contrario no tiene sentido. Los ricos, siempre están buscando la forma de agregar la caída más pequeña en el cubo de ingresos pasivos que pueden encontrar, porque no se trata tanto de la cantidad como de la liberación de su tiempo.

Puedes comenzar un negocio en estos días con menos de 100 dólares, si sabes lo que estás haciendo o incluso de forma gratuita, siempre y cuando estés dispuesto a invertir el tiempo. Tan pronto como genere suficientes ingresos, uses ese dinero para pagar por alguien que haga las cosas que solía hacer para mantener el negocio en funcionamiento mientras te enfocas en el crecimiento y otras cosas.

El concepto de ingreso pasivo y la comprensión de cómo usar el dinero para generar más dinero es la base de cualquier estrategia de creación de riqueza. Cada vez que alguien nuevo nos pregunta: ¿cuál es el primer libro que todos deberían leer si quieren ser ricos? Siempre respondemos con: Padre Rico Padre Pobre por Robert Kiyosaki.

Número 11: Resolver problemas es la forma más rápida de enriquecerse.

Algo que los ricos enseñan rápidamente a sus hijos es la diferencia fundamental entre recibir el pago y hacerse rico.

Expliquemos: a las personas pobres se les paga por cuidar de algo que alguien necesita que se haga. Por ejemplo: entrega el periódico, lava el automóvil, contesta el teléfono y realiza más trabajos individuales. Donde básicamente haces lo mismo una y otra vez.

Los ricos nunca hacen un trabajo repetitivo, ya que es fácilmente subcontratado, en cambio, se enfocan en el gran problema. Cuanto mayor sea el problema que soluciones, más rico te volverá.

Así es como, entregar el periódico -> se convirtió en sitios web de contenido, el mismo resultado, menos problemas. Contestar el teléfono -> se convirtió en mensajería automatizada – por cierto, google tiene una nueva inteligencia artificial que probablemente terminará el trabajo de recepcionista para siempre.

Tomemos 3 empresarios modernos icónicos: Elon Musk, Mark Zuckerberg y Jeff Bezos. Todos se hicieron súper ricos al resolver problemas para la humanidad y crear productos y servicios para cumplir esa misión.

La gente pagará dinero para que resuelvas tu problema. Enseña a tus hijos eso y se irán a las carreras.

Número 12: No pierdas el tiempo en cosas que no se correlacionan con el mundo real.

Disculpa el interés, pero nadie ve valor en sus estudios étnicos o de género. Lo mismo ocurre con las carreras y los estudios de periodismo, cine y medios de comunicación, historia o bellas artes.

Para ser honesto, sentimos que todo el sistema educativo en este momento está bastante desordenado. Solo te repiten algunas cosas que solían tener sentido hace un tiempo, con un descarado desprecio por el futuro.

Básicamente, estás endeudándote masivamente por habilidades que 1. No tienen una correlación directa con el mercado en el que te desempeñarás una vez que te gradúes y 2. Si realmente te apasiona alguno de esos temas y dediques tiempo a domínalos, tienes una mejor oportunidad de hacerlo por tu cuenta.

“Estamos prestando dinero que no tenemos a los niños que nunca podrán devolverlo, por trabajos que ya no existen. Eso es una locura, ¿verdad? Eso es lo que hemos estado haciendo durante los últimos cuarenta años”.

Número 13: Cómo usar una deuda buena en lugar de una deuda mala como hacen los pobres.

Sí, hay dos tipos de deuda. La deuda mala, te hace pobre, mientras que la deuda buena te hace rico. ¿Tus padres alguna vez te mencionaron esto cuando estabas creciendo? Probablemente no.

Es una de esas lecciones que los ricos han descubierto hace mucho tiempo. Otras personas e instituciones realmente te ayudarán a hacerte rico más rápido si sabes la diferencia entre esos dos.

Se trata del propósito de la deuda. La gente pobre toma préstamos con el propósito de gastar el dinero en pasivos. Ellos piden prestado dinero para obtener un auto nuevo, para obtener un teléfono nuevo, para cubrir las necesidades.

Los ricos solo piden dinero prestado para generar más dinero. A los bancos e inversionistas les encanta prestar dinero a este tipo de proyectos, siempre y cuando puedas explicarles claramente cómo tu dinero estará seguro y podrás reembolsarlo.

Así es como la gente construye rascacielos, no pagan de su propio bolsillo el edificio, ni siquiera la tierra, todo está prestado. El banco está seguro de que podrán cancelar o alquilar el edificio y están dispuestos a correr ese riesgo contigo. Demuestra que sabes lo que estás haciendo y que lo has hecho con éxito en el pasado.

Número 14: El 80% de los resultados proviene del 20% del esfuerzo.

Los padres ricos no quieren que sus hijos sean los mejores de la clase. Sinvergüenza ¿verdad?! Tiene que ver con la regla 80-20, también conocida como Principio de Pareto o Distribución de Pareto, que establece que el 80% de los resultados es el resultado de solo el 20% de la acción. En las empresas, el 80% de los ingresos proviene de solo el 20% de los clientes. El 20% de sus empleados, básicamente hacen el 80% del trabajo y así sucesivamente.

Esta es una proporción matemática que ha demostrado ser bastante precisa en casi todas las empresas y en la vida en general.

¿Volver a por qué los padres ricos no quieren que sus hijos sean los primeros en clase? Se necesita mucho tiempo y esfuerzo. Para mejorar con la desviación más pequeña, necesitarías aumentar dramáticamente el tiempo que dedicas, lo que no deja suficiente para tu educación de la vida real. Hay más valor que sacar de experimentar en el mundo real que estar dentro y estudiar toda la noche solo para obtener un 5 o 10% más en tu examen.

Primero descubrimos la regla 80-20 en el libro de Tim Ferris La semana laboral de 4 horas y, para ser honesto, hemos estado aprovechando ese concepto desde entonces. También hay otro libro llamado el principio 80/20 que se enfoca exclusivamente en este concepto de Richard Koch.

Número 15: Tener dinero no te hace una mejor persona, solo resuelve algunos problemas.

Sorpresa sorpresa. Cuando estás pensando en niños ricos, probablemente te imaginas pinchazos mocosos y arrogantes que creen que solo porque tienen dinero son mejores que nadie.

Eso no suele ser el caso. A menos que hereden el dinero, es probable que trabajen a tope para llegar a donde están en la vida. En el camino a la riqueza, tienes que entender cómo la humildad puede ser valiosa y la mayoría de las personas ricas son personas muy humildes. Porque nunca olvidan de dónde vienen, estos valores no se pierden.

La humildad y el respeto por los demás son algunas de las primeras lecciones que los padres ricos enseñan a sus hijos, porque saben lo que se siente estar sentado al otro lado.

Nunca debes avergonzarte de tener dinero o tener éxito, en realidad es algo que todo el mundo debería celebrar. Una lección que la mayoría de la gente descubre demasiado tarde en la vida es que no puede comprar una conciencia clara, no importa cuánto dinero le arrojes. El dinero paga por las comodidades del cuerpo, pero no por las comodidades de la mente y el alma.

tuEs un fenómeno recurrente en nuestra sociedad actual, ser lo que otros esperan que seamos en detrimento de mostrar nuestra verdadera identidad.

Para muchos, el deseo de aprobación externa se ha convertido en una verdadera necesidad, algo que otorga un sentido especial a sus vidas y a su realización. Sin embargo, es muy difícil encontrar una tranquilidad y estabilidad duraderas cuando permanentemente nuestros actos deben ser refrendados y valorados positivamente por otros.

Nos sentimos bien cuando nos acarician mentalmente; De hecho, ¿Quién iba a querer renunciar a todo esto? Realmente no hay ninguna necesidad en hacerlo.

La aprobación no es un mal en sí mismo, el problema se deriva cuando se convierte en una necesidad en vez de un deseo. Si sólo deseas la aprobación simplemente porque te sientes feliz con el apoyo y la aceptación de las demás, no comporta ningún mal; pero si se genera una necesidad, te puedes derrumbar en caso de no conseguir esa aceptación.

Otro problema que surge a raíz de esto, es la incomodidad que mucha gente tiene en provocar una desaprobación o rechazo en los demás. Los seres humanos, por lo general poseen un pánico terrible a ser rechazados, es como si su ser más íntimo fuese ninguneado, no tenido debidamente en cuenta, y por tanto, se genera una duda y una insatisfacción muy grandes.

Sin embargo, todo este problema surge por entender de manera incorrecta la naturaleza de lo que verdaderamente somos. Cedemos el control de los acontecimientos y de nuestra identidad al escrutinio de terceros, que continuamente enjuician y etiquetan nuestras actitudes y maneras de pensar. En este modelo de comportamiento destructivo, no hay salida posible.

La necesidad de aprobación se fundamenta en una sola suposición: “No confíes en ti mismo, confirma todo con otra persona primero”. Nuestro ambiente cultural refuerza este comportamiento como norma de vida. El pensamiento independiente no sólo es visto como algo anticonvencional, sino que constituye además el principal enemigo de las mismas instituciones que constituyen el baluarte de nuestra sociedad.

La sociedad quiere gente fácilmente manipulable y controlable, personas que sin cuestionarse sus verdaderas pretensiones y propósitos sigan los modelos preestablecidos de comportamiento y pensamiento sociales.

Siendo nosotros mismos lograremos llegar a un estado de paz, equilibrio y felicidad desconocidos hasta entonces. Toda presión, expectativa y ansiedad desaparecen, ya que no queremos ni tenemos que contentar a nadie en particular. Simplemente nos mostramos de manera genuina, espontánea y desinteresada a los demás, dejando claro nuestras intenciones.

Otro aspecto que sale fortalecido es la manifestación de la creatividad. Al ser totalmente libres y al estar alejados de cualquier limitación o expectativa, somos capaces de mostrar nuestra mejor versión y nuestras capacidades, sin la presión ni la necesidad de ser valoradas según el baremo de otros.

Es de vital importancia incentivar desde la sociedad y la educación la consecución de mentalidades críticas e independientes. Así es como verdaderamente se puede conseguir un progreso sostenido, real y consecuente en nuestra sociedad que catapulte a las personas a expandir sus mentes y a ayudarse mutuamente.

La educación también debe servir a este cometido, estableciendo programas más flexibles que busquen el desarrollo de las áreas más afines de cada persona. Al forjar personas independientes, creativas y seguras de sí mismas, la necesidad de aprobación queda relegada a un segundo plano; y así las personas pueden manifestar quienes son con total libertad quedando patente su punto de vista y su visión.

“Libérate del miedo, no es más que una fina cortina de humo que oscurece tu verdadera grandeza”

A medida que los baby boomers comienzan a retirarse, los millennials se están convirtiendo rápidamente en la generación más grande que gana dinero en la fuerza de trabajo. Dominique Broadway lo sabe, y ha construido su negocio en torno a eso.

Ayuda que ella sea una milennial ella misma. Broadway es una galardonada planificadora financiera, asesora de finanzas personales, oradora, experta en finanzas, empresaria y fundadora de Finances Demystified, una organización que brinda asesoramiento financiero personal y soluciones de capacidad financiera para ayudar a los jóvenes a crecer y administrar su dinero.

Poco después de lanzar Finances Demystified, Broadway fue nombrada como una de las mejores asesoras financieras en los Estados Unidos para la generación millennial, a la edad de 28 años. También ha recibido varios galardones como los Top 30 Under 30 en Washington DC y el DC Future Business Leader de America Empresario del Año.

Sigue leyendo para descubrir lo mejor que hizo por sus finanzas, lo cual puedes hacer ahora mismo.

¿Cuál es tu mantra monetario?

El dinero es una herramienta para ayudarte a vivir tu mejor vida, como quieras.

Antes de alcanzar el éxito financiero, ¿cuál fue tu mayor obstáculo? ¿Cómo lo superaste?

En mi viaje financiero, pude alcanzar un nivel de éxito desde el principio. Luego me quedé completamente sin dinero comenzando mi negocio y tuve que volver a empezar completamente. Esto fue muy difícil para mí y para superarlo, primero tuve que darme cuenta de dónde había salido mal, revisar el estado de mis finanzas y hacer un plan para retomar el rumbo. Tomó tiempo, pero pude hacerlo.

¿Qué consejo le darías a tu yo más joven sobre el dinero?

Yo le diría a mi yo más joven que no vincule el dinero con el éxito porque el dinero puede ir y venir. También me diría a mí misma que me concentre en ahorrar y hacer crecer mi dinero, y no centrarme en “cosas brillantes” para mantenerme al día con otras personas.

¿Cuál es el mejor consejo que recibiste a lo largo de tu viaje financiero?

Mi abuelo siempre me decía: “Si gastas dinero, alguien más lo está ahorrando”. Esto me hizo querer conservar mi dinero y no desperdiciarlo, ya que odio pensar en que otras personas salven mi dinero.

¿Qué es lo mejor que hiciste para comenzar a construir tus ahorros desde una edad temprana?

Lo mejor que he hecho para comenzar mi viaje de ahorro fue automatizar mis ahorros para la fecha en que me pagaron, y también para automatizar una pequeña cantidad para ahorrar en un día al azar cada semana.

¿Qué es lo mejor que hiciste para reducir tu deuda después de la universidad?

Después de la universidad, no tenía ninguna deuda de préstamo estudiantil, sin embargo, tenía una pequeña cantidad de deuda de tarjeta de crédito. Para eliminarla, dejé de usar mis tarjetas de crédito y establecí un monto de pago para ir hacia mis cuentas de tarjeta de crédito todos los meses. Al hacer eso, pude eliminar esa deuda.

preso de las excusas?Emprender puede ser aterrador y excitante, al mismo tiempo, y precisamente por ello es habitual poner excusas para no hacerlo. Cada persona, por su idiosincrasia, por su situación o por su personalidad tiene su mejor excusa pero estas, al final, suelen ser las mismas:

Excusa nº1. Seguro que no funciona!
“Quien no quiere pensar es un fanático; quien no puede pensar es un idiota; quien no osa pensar es un cobarde.”
Francis Bacon

Eliminar el miedo inicial no es posible pero para poder reducirlo, en gran parte, debes … Seguir leyendo »

Eric Schmidt, ex director general de Google de 2001 a 2011, y presidente ejecutivo de Google y luego Alphabet hasta el año pasado, lo sabe bien.

Muchas cosas buenas pasaron durante esos años. Pero hay un gran fracaso evidente que se ha hecho especialmente evidente últimamente: la incapacidad de Google para replicar su éxito en las redes sociales.

A Schmidt se le preguntó acerca de ese fracaso recientemente, y su respuesta fue una que sirve para todas las edades: una que mostró un verdadero liderazgo y que, honestamente, me detuvo en seco cuando la leí. Las primeras ocho palabras son probablemente las más importantes.

“Necesito responsabilizarme por ese fracaso”, dijo. “Hubo muchas cosas que no salieron bien, pero creo que en mi primera vez como CEO, probablemente fue el que más grande”.

Aquí está la historia, el contexto y por qué la respuesta de Schmidt es tan crucial.

Una breve historia de las redes sociales en google

Regrese al 2011. Google estaba invirtiendo dinero y tiempo en su última incursión en las redes sociales, Google+, la bala de plata que supuestamente iba a destruir a Facebook.

De hecho, horas después de que se anunció, Mark Zuckerberg convocó a una reunión de todos sus colaboradores para descubrir cómo manejaría Facebook esta “amenaza existencial” (sic). Pero en verdad, Google+ tuvo problemas masivos desde el principio.

Nunca tuvo funciones o UX tan buenas como las de Facebook. Además, Google intentó “forzar la fuerza bruta” en su camino hacia una base de usuarios masiva, básicamente creando cuentas para millones de personas que se habían registrado y estaban usando otros servicios de Google. Resultado: compromiso del usuario extremadamente pobre.

Al mismo tiempo, un equipo de dos personas con una inversión total de $ 500,000 estaban lanzando la compañía que se convertiría en Instagram.

Ya sabes cómo terminó esto. Instagram convirtió a sus fundadores en multimillonarios; Google+ anunció el mes pasado que se cerrará el año próximo.

“El ADN cultural de google”

Con esos antecedentes, no puedo imaginar cómo entrevistarías a Schmidt hoy y no preguntar por este gran fracaso durante su estadía allí.

En su podcast con Schmidt, el economista Tyler Cowen lo expresó de esta manera: “¿Qué era lo que faltaba en el ADN cultural de Google que hacía difícil tener éxito con las redes sociales?”

(Hmmm. ¿El “ADN cultural?”)

Afortunadamente, Schmidt no tomó la salida fácil. Aquí está su respuesta completa:

“Bueno, en primer lugar, necesito responsabilizarme por ese fracaso. Hubo muchas cosas que no me fueron bien, pero creo que en mi nave de CEO, probablemente fue la que más perdí.

Y mi respuesta es porque no lo usamos, que éramos de la época en que nos sentíamos más cómodos con los teléfonos y el correo electrónico y ese tipo de cosas, y esto estaba emergiendo. Y realmente había una generación un poco más joven que realmente estaba manejando. Las cosas se inventaron muy bien cuando estaba en la universidad.

Y como no lo usamos colectivamente, sospecho que no entendimos completamente cómo hacerlo. Creo que hemos remediado esto. Por ejemplo, hoy tenemos una red social bastante poderosa incorporada dentro de YouTube, pero creo que sería justo decir que el aumento de Facebook, etc., ocurrió en mi reloj”.

Desempaquete esto, y creo que es muy poderoso por al menos tres razones.

1. Asume la responsabilidad, en forma completa. Utiliza la primera persona del singular: “la que me perdí“.

2. Hace frente a una explicación poco halagüeña. Fracasó en parte porque era demasiado viejo para entender.

3. Finalmente, elogia a las otras personas que lo rodean, hablando sobre el progreso que Google ha hecho desde entonces, incluso después de que se retiró

Los líderes asumen la responsabilidad

Claro, puedes decir que esta admisión llega demasiado tarde. El liderazgo de Schmidt en Google y Alphabet está en los libros de historia. Ha hecho su dinero y su marca. No tiene nada que perder.

Pero de una manera que casi lo hace más conmovedor.

El trabajo de ser un líder nunca termina realmente, y un verdadero líder hace dos cosas:

Toma acción y se compromete.

Y cuando las cosas no van bien, asume la responsabilidad por el fracaso.

Esta segunda verdad es dura. Es dolorosa. Es una que muchos de los llamados líderes nunca abrazan.

A veces, a corto plazo, funciona bien para ellos. Pero Schmidt no está jugando un juego a corto plazo aquí. Él no tiene ninguna razón para hacerlo.

En cambio, está mostrando un liderazgo a largo plazo. No importa cuál sea su legado final, las palabras y acciones como esta se reflejarán bien en él. Es una excelente lección para que cualquier líder aprenda.

Claves del éxitoPor Josh y Lisa Lannon

En la escuela nos enseñan que cometer errores es malo. Ya sea del profesor, de los adultos o de otros niños que se ríen cuando cometemos un error, muchos niños crecen creyendo que es algo malo y tienden a no aprender de ellos.

Saber que podemos aprender de nuestros errores es una de las principales claves del éxito. Yo cometo errores todo el tiempo y sí, a veces apesta, pero sé que puedo aprender mucho de ellos no sólo para mejorar mi negocio, sino también mi salud, riqueza y felicidad. … Seguir leyendo »

 

 

 

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