Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

La gente rara vez encuentra el éxito por accidente. Prepárate para obtener ganancias financieras siguiendo los consejos de algunas de las personas más exitosas del mundo.

Se apasionado

Para la mayoría de las personas, encontrar exactamente lo que les gusta y monetizarlo es uno de los mayores desafíos de la vida.

Esos consejos de dinero son exactamente lo que el magnate Warren Buffet dice que lo llevó al éxito en la inversión y la búsqueda de grandes ofertas. “Tener éxito en casi cualquier cosa significa tener una pasión por ello”, dijo a Market Watch. “Si ves a alguien con inteligencia razonable y una gran pasión por lo que hacen, y [ellos] hacen que la gente a su alrededor marche incluso cuando esa gente no puede ver en la cima de la próxima colina, las cosas van a suceder”.

Escríbelo

El magnate de negocios Richard Branson ha dicho en muchas ocasiones que hace listas de todo tipo. “Siempre he vivido mi vida haciendo listas”, escribió en una entrada de blog.

“Estos varían de listas de personas a las que llamar, listas de ideas, listas de compañías para configurar, listas de personas que pueden hacer que las cosas sucedan. También tengo listas de temas para bloguear, listas de tweets para enviar y listas de planes venideros”.

Él aconseja anotar cada una de las ideas que tengas, sin importar qué tan grandes o pequeñas, y luego desafiarte para seguirlas. Las listas son una excelente manera de establecer prioridades financieras.

No todo es suerte (o talento)

Es fácil acreditar tu éxito por estar en el lugar correcto en el momento adecuado, pero al final, ningún logro real puede llegar sin un trabajo duro. Esa es una lección que aprendió desde el principio el magnate del hip-hop Sean Combs, y ha impulsado los consejos de dinero que sigue.

Combs le dijo a Forbes que a la edad de 12 años, aprendió que si da lo mejor a los clientes y los atiende de manera diferente, ya sea con música, ropa o vodka, obtendrá un retorno de sus esfuerzos.

No te pongas engreído

“El éxito es un profesor pésimo”, dice Bill Gates, fundador de Microsoft. “Seduce a las personas inteligentes para que piensen que no pueden perder”. No dejes de luchar. No dejes de aprender. El éxito pasado no garantiza el éxito futuro. Incluso las personas más inteligentes, más conectadas y con más talento pueden perder.

Se disciplinado

Esto se aplica a todas las áreas de la vida. Mark Cuban, de Shark Tank, apunta a una buena prueba: ¿Puedes cortar tus tarjetas de crédito?

“Si usas una tarjeta de crédito, no quieres ser rico”, escribió en una publicación de blog. “El primer paso para hacerse rico requiere disciplina. Si realmente quieres ser rico, necesitas encontrar la disciplina, ¿puedes hacerlo? ”Continúa explicando que si estás buscando ganar dinero, siempre necesitas dinero disponible. “No estás ahorrando para la jubilación. Estás ahorrando por el momento que necesitas efectivo. Comprar y mantener es un juego de tontos”.

En última instancia, dice que el primer paso para hacerse rico es ser un comprador inteligente. “Sí, tienes que renunciar a las cosas y eso no funciona para todos, especialmente si tienes una familia. Esa es la realidad. Pero lo que sea que puedas guardar, guárdalo. Tanto como puedas. Luego pónlo en un CD de seis meses en el banco”.

Desarrolla un plan de juego que funcione para ti.

A muchas personas exitosas les resulta muy útil hacer listas, pero tienes que respetar lo que funciona para ti. El jefe de marcas de Uber, Bozoma Saint John, por ejemplo, llega tan lejos como para decir que las listas le habrían impedido llegar tan lejos como ella.

“Es muy personal para mí y no funciona para todos, pero lo que he encontrado en mi experiencia es que cuando hago listas de pros y contras, generalmente es porque estoy tratando de disuadirme de una buena idea o me refiero a mí mismo. una muy mala”, dijo en un episodio de The Tim Ferriss Show.

“Ha habido una y otra vez donde he tenido razón y no pude haberme explicado a mí mismo ni a nadie más, por lo que la lista de pros y contras se ha ido por el camino”.

Sepa que no va a ser fácil.

El CEO de Amazon, Jeff Bezos, relató una vez cuando uno de sus amigos contrató a un entrenador de manos: “En la primera lección, el entrenador le dio un maravilloso consejo. La mayoría de las personas piensan que si trabajan duro, deberían poder dominar una parada de manos en aproximadamente dos semanas.

La realidad es que lleva unos seis meses de práctica diaria. Si crees que deberías poder hacerlo en dos semanas, simplemente vas a terminar rindiendote”. Esto se relaciona con la creencia de Bezos de que las personas subestiman lo difícil que será cumplir con los objetivos. Si quieres hacer una compra grande, como una casa, no te desanimes por el largo camino.

Encuentra recursos en línea

Suze Orman le dijo a Oprah que sus consejos de dinero incluyen revisar su presupuesto mensual, resaltar todos los gastos que no son esenciales y reducir esos costos en un 10 por ciento hasta que se quede con $100 adicionales.

También sugirió verificar los descuentos antes de hacer una compra. “Los sitios como couponcabin.com (que ofrecen cupones imprimibles y códigos de promoción en todo, desde comestibles hasta pañales) y aplicaciones como Pic2Shop (escanean un código de barras con su teléfono, y las búsquedas de las tiendas en línea o locales lo venden más barato) pueden ahorrarte mucho dinero”.

No te olvides de consultar siempre los sitios que te devuelvan dinero en efectivo por tus compras, como ebates.com.

No necesitas dinero para ganar dinero.

Daymond John, de Shark Tank, le dijo a CNN que se dio cuenta de que “casi todas las veces que he tenido algún nivel de éxito, el dinero nunca fue parte de él […] y si alguien sabe el espíritu empresarial, sabe que los emprendedores no solo van” triunfar, triunfar, triunfar, triunfar. ‘Van’ triunfar, triunfar, fracasar, triunfar ‘”. Averigüa qué debes hacer para recuperarte aún más fuerte del fracaso.

Cuida tu crédito

“Son las pequeñas cosas las que pueden y arruinarán tu crédito”, escribe Sophia Amoruso, fundadora del imperio minorista en línea Nasty Gal y GirlBoss Media, en su libro, #GIRLBOSS.

“Debido a que me mudé tanto, rara vez tenía una dirección estable, causando que las facturas me echaran de menos cuando salté de un estado a otro. Para cuando mi carga de lencería de $28 me alcanzó, mi crédito se arruinó, y aprendí de la manera más difícil en que puedes arruinar tu crédito en una tarde aparentemente responsable, pero la reconstrucción lleva años”.

Ser real sobre los hechos.

¡Conoce tus hechos y presta atención a ellos! “Un error fatal que algunas personas cometen es ignorar los datos o negar lo que los hechos presentan”, dice el empresario Jeff Bussgang. “Siempre debes esforzarte por ser muy impulsado por los datos y saber la verdad.

Ahora, aún puedes decidir hacer algo con un resultado de baja probabilidad porque los riesgos son bajos y el resultado final es increíblemente similar al nirvana. Pero al menos haz los cálculos y analízalo antes de saltar a esa situación. “En una escala más pequeña que también se aplica a tus cuentas bancarias y tarjetas de crédito: siempre asegúrate de saber cuánto tienes y cuánto estás en deuda.

Mantente bien con el fracaso

La fundadora de Spanx, Sara Blakely, ha dicho que abrazar el fracaso y mantener la confianza es lo que la ayudó a convertirse en la mujer multimillonaria más joven de América. “Lo que no sabes puede convertirse en tu mayor activo si lo permites y si tienes la confianza de decir: ‘Lo haré de todos modos, aunque no me hayan enseñado o alguien no haya aparecido yo el camino”, dijo ella.

Cuando eres joven, optimiza para aprender, no para ganar

¡Piensa a largo plazo! “En tus 20 años, optimiza para aprender, no para ganar”, dice el autor y empresario Tim Ferriss. “Trabaja directamente bajo o con maestros negociadores y adquiere habilidades. Esto es particularmente cierto para las habilidades de negociación y duras como la codificación.

A menudo, se trata de priorizar la adquisición de habilidades sobre la obtención inmediata de postgrado. Los siervos pueden convertirse en reyes hechos a sí mismos, pero los consultores tienden a seguir siendo consultores. La única verdadera seguridad laboral es un conjunto de habilidades superiores”.

Gestiona tu riesgo

Con grandes riesgos, puede haber grandes recompensas, pero eso no significa que tengas que poner todo en la línea para ganar dinero, especialmente si deseas jubilarte antes. “Desde el principio, nuestro enfoque hacia el espíritu empresarial se apartó ligeramente de la norma”, dice el fundador de Warby Parker, Neil Blumenthal.

“En lugar de dar saltos gigantescos (lo que podría resultar en fallas catastróficas), nos enfocamos en tener una visión audaz, pero nos movemos allí con pasos deliberados, pequeños y rápidos”.

Se tenaz

Optimiza tus posibilidades de éxito en todos los aspectos de tu vida. Aquí hay un ejemplo de la cofundador de SoulCycle, Jule Rice: “Si alguien te pide una taza de café y olvidaste preguntar si les gusta con leche o azúcar, traes uno que es negro, traes uno con leche, traes uno Con leche y azúcar, y traes uno solo con azúcar. Solo traes cuatro cafés de vuelta. Eso es lo que haces porque nunca quieres aparecer con algo incorrecto”.

Si no sabes algo, ella dice, no dejes tu escritorio hasta que el trabajo esté terminado. Necesitas la tenacidad para seguir adelante.

Ten un plan

No dejes tu dinero al azar. Aprende cómo administrar tu dinero y tener un plan, sin importar cuán poco capital tengas y sin importar cuáles sean tus metas. “No tener un plan financiero es un plan, ¡solo uno realmente malo!”, Dice la fundadora y CEO de LearnVest.com, Alexa von Tobel, quien comenzó su negocio por esta misma razón.

LecturaPor Francisco Alcaide Hernandez

Jack Canfield (@jackcanfield) es autor del excelente libro Los principios del éxito, además de haber participado en el documental El Secreto.

En su libro cuenta como la primera vez que fue a ver su mentor, el conocido empresario de seguros William Clement Stone (1902–2002), autor de 2 obras de referencia como son El sistema para alcanzar el éxitoLa actitud mental positiva, la primera pregunta que le hizo nada más recibirle fue la siguiente … Seguir leyendo »

El creador de la popular app Waze, un GPS para el Smartphone con información de tránsito recopilada en tiempo real por los propios usuarios, estuvo en Buenos Aires y brindó una charla.

El bajo perfil de Uri Levine es legendario en el mundo entrepreneur. Su look le permite pasar inadvertido entre los miles de turistas que pasean por Buenos Aires y solo lo delata su remera, tiene muchas iguales, que lleva su frase predilecta: “Enamórate del problema, no de su solución”.

Y Levine siguió su máxima algo que prueba su mayor creación: es el creador de la popular app Waze, un GPS para el Smartphone con información de tránsito recopilada en tiempo real por los propios usuarios y a la que consultar decenas de millones de personas, todos los días. Es tal su éxito -y su potencial- que a pocos años de lanzada, Google se la compró, en 2013, por US$ 1150 millones.

No contento con este éxito, Levine -que se autodefine como un emprendedor serial- siguió adelante. Y, de hecho, actualmente está involucrado en media docena de empresas tech, de diferentes rubros, que fundó, dirige o apadrina. Entre ellas, resalta Moovit, otra app que está siendo adoptada por los usuarios a un ritmo incluso mayor que Waze y que ya está teniendo un considerable éxito en Argentina.

Este emprendedor israelí pasó ayer por Buenos Aires y dio una larga charla gratuita, auspiciada por la Dirección de Emprendedores del Ministerio de Modernización y la Embajada de Israel; en la que repasó sus principales emprendimientos y ofreció numerosos tips y experiencias personales que deleitaron a cerca de 400 emprendedores que lo ovacionaron al finalizar.

Entre los consejos resaltó una idea: “Hacer una startup es un poco como enamorarse. Implica “salir” durante años con diferentes ideas para, finalmente, elegir una y pasar con ella meses y meses de tiempo íntimo. “Y enamorarte a punto tal que -aunque tus amigos te aconsejen dejarla- estás tan enamorado del proyecto que igual seguís adelante” dijo entre risas.

Sin embargo, también reconoció que el camino del emprendedor suele estar sembrado de fracasos. De hecho, afirmó que fracasar es una experiencia que ayuda a volver a emprender, pero mejor, “aprendiendo de los errores”. Y justamente, una de sus recomendaciones para lograr que más jóvenes se animen a lanzarse con nuevos proyectos fue esa: “el Estado puede hacer mucho por los entrepreneurs, si logra disminuir el miedo y las consecuencias a fallar con un nuevo emprendimiento”.

Y también sugirió que “si a los gobiernos realmente les importa estimular el emprendedorismo, puede hacer mucho: por ejemplo, que un emprendedor que falla con su empresa no quede marcados como deudor de por vida”.

A su vez propuso que “se los puede ayudar con rebajas de impuestos y –sobre todo- ofreciendo una educación sostenida y de calidad, que llegue a todos los estratos sociales”.

Aunque se desligó de Waze en 2013 -de hecho renunció a la empresa pocos días después de que Google la adquiriera- sigue todavía ligado al mundo de las soluciones colaborativas en el mundo del transporte. Ahora a través de Moovit, una app que ayuda a los usuarios a moverse con eficiencia por medio del transporte público.

Pero también desarrolla Feex, Engie, FairFly y Roomer entre otras compañías jóvenes. Y de todas rescata que “son ideas que nacieron tras encontrar un problema que mucha gente sufre y comparte y fue esencial poder entender su perspectiva antes de proyectar y fundar una solución innovadora”.

¿A dónde apunta hoy el mundo del emprendedorismo? Según Levine, “Educación, Movilidad y Comunicaciones son los tres grandes desafíos de nuestro futuro próximo y cualquier emprendedor tiene el poder de cambiar nuestro. Y si, además, logra descubrir un modelo de negocio ideal, entonces podrá ofrecer soluciones y apps importantes, que realmente tengan un impacto significativo en nuestra sociedad”.

Yo solía decir: «Odio pagar los impuestos. »

Y Mr. Shoaff me dijo: «Si lo deseas, puedes vivir odiándolos Es una de las actitudes que puedes adoptar.»

Me quedé un poco perplejo. Yo creía que ésa era la única actitud lógica. Y me preguntaba qué es lo que había querido dar a entender…

Yo solía decir: «Odio pagar facturas.»

Y Mr. Soaff me dijo: «Bueno, puedes vivir odiándolas, silo deseas. » Y yo creía que ésa era la única manera de vivir.

Yo solía decir: «Detesto desprenderme de mi dinero.»

Y Mr. Soaff me dijo: «Esa es una de las actitudes que puedes adoptar al respecto. »

Por fin le pregunté: «¿Es que hay alguna otra manera de enfocar esos temas?» … Seguir leyendo »

Lo único que no cambia es el cambio. La vida es movimiento; de lo contrario, estaríamos muertos. Sin embargo, nos cuesta afrontar novedades, salir del confort. Hasta que llega el caos en forma de crisis existenciales.

Metidos en la experiencia de la dualidad, los humanos nos debatimos entre el orden y el caos. Como predijo Heisenberg en el Principio de incertidumbre, no se pueden predecir los acontecimientos futuros con exactitud si ni siquiera se puede medir el estado presente del universo de forma precisa.

Dicho de otro modo, no sabemos, ni podemos, controlar lo que sucederá dentro de nada. El control solo es una falsa ilusión con la que algunos se quedan algo más tranquilos.

Si todo estuviera siempre ordenado, no existiría la creatividad, ni el cambio, ni la curiosidad. Ni tan siquiera la tarea de ordenar. Permanecer en el orden le hace a uno rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo. Claro que, a su vez, el orden confiere seguridad, permanencia, especialización y estabilidad.

Permanecer en el orden le hace a uno rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo. Eso sí, confiere estabilidad

Vivir siempre en el caos o en el orden más absoluto es agotador. Por eso, la clave es encontrar orden en el desorden tal y como proclaman los partidarios de la Teoría del Caos, o como comprueban a diario todas la madres que intentan ordenar la habitación de sus hijos.

Todo tiene su función

“En las crisis, el corazón se rompe o se curte” (Honoré de Balzac)

Muchos hemos experimentado lo dramáticamente juguetona que puede llegar a ser la vida; pone en desorden aquello que creemos tener ordenado hasta la perfección. Cuando afecta a nuestra identidad, hablamos de crisis existenciales.

Se caracterizan por un estado letárgico y oscuro del que parece que no saldremos jamás. Nos hacen sentir incapaces de tomar decisiones. No hay claridad, no hay futuro.

Sin embargo, las crisis existenciales tienen su función. Advierten que hemos postergado nuestra evolución en aras de la seguridad, el placer o la falacia de eternidad que a veces adjudicamos a los objetos y también a los sujetos. En segundo lugar, sirven en bandeja una lección: es en el caos donde se produce el milagro del aprendizaje. Y en tercer lugar, proporcionan posibilidades, entre ellas, la de reinventarnos.

Diferentes crisis, toda una vida

“En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra” (Eugenio Trías)

Porque la vida es movimiento, pasaremos por diferentes etapas que solo podremos resolver surfeando sobre una crisis.

Al margen del desarrollo evolutivo, con puntas críticas como la adolescencia, la crisis de mediana edad y la vejez, el propio devenir existencial acarrea estados y estadios de tormentosa búsqueda del ser, de incomprensible desazón vital, de conquista de nuestra libertad y de encontronazo con nuestros límites y condicionamientos.

Cuando cuesta encontrar sentido a la vida, es fácil caer en esos miedos que los existencialistas identifican como falta de deseo y motivación de autorrealización, o sea, el miedo a la muerte. Como narra Ken Wilber, “la muerte es Thanatos, Shiva y Sunyata, y apenas nos damos cuenta de su presencia el terror nos paraliza.

En este nivel nos enfrentamos con el terror existencial, con el miedo, con la angustia y con la enfermedad de la muerte”.

El mismo Wilber recopiló una lista de nuestras pesadillas existenciales:

1. Depresión existencial: estancamiento vital ante la falta de sentido de la vida.

2. Falta de autenticidad: falta de conciencia y aceptación de la propia finitud y mortalidad.

3. Soledad y extrañeza existencial: un sentimiento de sí mismo suficientemente fuerte que, sin embrago, se siente ajeno a este mundo.

4. Falta de autorrealización: según Maslow, si eres menos de lo que eres capaz, serás profundamente infeliz el resto de tu vida.

5. Ansiedad existencial: amenaza de muerte o pérdida de la modalidad autorreflexiva de ser-en-el mundo.

No somos, sino que devenimos

“Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos llegar a ser” (William Shakespeare)

Estos entuertos no sucederían si nos limitáramos a existir. Sin embargo, preferimos vivir. Y al vivir nos convertimos en cocreadores de realidades. No van a parar de suceder cosas porque la vida es cambio, movimiento e imprevisibilidad. Nuestras expectativas son una invitación constante a la frustración y al desasosiego. Topan con otras realidades, incidentes y vidas cruzadas. Cuantas menos expectativas, mejor.

Para mucha gente, esto significa renunciar a las ilusiones. No obstante, cabe preguntarse por la residencia de la alegría, del entusiasmo y la ilusión. ¿Dónde habitan? ¿En el presente o en el futuro? ¿Dependen de nosotros o de los demás? La ilusión por el mañana la vivo ahora y aquí. Mañana, Dios sabe lo que sucederá. Quien habita en su corazón entusiasta, alegre, con ilusión, expande esa energía.

Muchas crisis nacen de tantas ideas preconcebidas, también sobre nosotros mismos. Hay que ir quitándose esas falsas etiquetas de lo que somos, para entender que acabamos deviniendo según nuestras experiencias, relaciones y la consciencia que pongamos en todo ello.

El misterio de vivir

“El hombre nunca sabe de qué es capaz hasta que lo intenta” (Charles Dickens)

Nuestros escenarios vitales se llenan a menudo de misterios, es decir, situaciones sin explicación. Podemos distinguir la vida, como hizo el filósofo Gabriel Marcel, entre problemas y misterios. Todo lo que es resoluble forma parte de los problemas.

¿Qué ocurre con lo que no tiene respuesta? ¿Cómo interpretar lo que ni tan siquiera alcanzamos a comprender? Como dijo Alan Watts, “la vida es un misterio a vivir y no un problema a resolver”.

Las crisis existenciales nos arrojan al misterio de vivir. Ante el misterio solo cabe la fe, que no es más que la entrega a ese misterio con el convencimiento de que abandonarse a su poder acabará siendo beneficioso. No estamos entrenados para vivir en la incertidumbre. Tampoco es deseable una vida en la que solo exista el caos.

Todo es cambio. Cuanto más nos resistamos a aceptarlo, probablemente más crisis sufriremos.

AprovaciónPor MARC

Una de las mayores libertades es simplemente que no te importe lo que piensen los demás sobre ti. A veces necesitas salir, tomar algo de aire, y recordar quien eres y que quieres ser. Lo mejor que puedes hacer es seguir tu corazón. Toma riesgos. No aceptes las decisiones fáciles y seguras solo porque tengas miedo de lo que los demás puedan pensar de ti, o de lo que pueda pasar. Si lo haces, nada nunca pasará. No dejes que las mentes pequeñas te convenzan de que tus sueños son demasiado grandes. No lo son.

A partir de hoy, deja de esperar la aprobación. He aquí por qué … Seguir leyendo »

Todos hemos fracasado en una presentación importante.

Tras semanas de cuidadosa preparación y práctica, sientes que estás listo para anotar un jonrón, pero llega ese día y, por algún motivo, ninguno de tus chistes resulta gracioso, balbuceas cuando hablas de los cálculos que hiciste y la tecnología parece estar en tu contra.

La vergüenza y el golpe para tu autoestima pueden manifestarse de maneras ilimitadas —y algunas veces pareciera que lo hacen todas al mismo tiempo— y la respuesta de nuestro cuerpo al fracaso incluso puede asemejarse a la del dolor físico, según escribe Bradley Staats, profesor adjunto de la Escuela de Negocios Kenan Flagler de la Universidad de Carolina del Norte, en Never Stop Learning: Stay Relevant, Reinvent Yourself and Thrive.

“Respondemos de esa forma y luego nos sentimos mal de haberlo hecho, entonces tratamos de esconderlo en lugar de aprender de ello”, explicó Staats. “No deberíamos sentirnos avergonzados de la reacción. Es natural”.

Aunque la mayoría de la gente prefiere procesar el fracaso por su cuenta y pasar a otra cosa lo más pronto posible por miedo a hacer una escena o parecer poco profesional, darse tiempo para reflexionar y hablar sobre los resultados indeseados puede ayudar considerablemente a crear lugares de trabajo más agradables, de confianza y, además, productivos.

Sin embargo, primero hay que hablar de lo que sucedió.

Curso básico para hablar del fracaso

Tras fracasar —ya sea en público o en privado— puede ser estresante iniciar una conversación sobre lo que ocurrió con tus compañeros de trabajo o tu jefe, en especial si te encuentras en las primeras etapas de tu carrera y no te sientes seguro de tener mucho capital profesional con el cual trabajar.

“Creo que casi todos pueden beneficiarse de compartir y escuchar otro ángulo”, comentó Tasha Eurich, una psicóloga organizacional que reside en Denver. “Es saludable preguntar qué salió mal en una reunión. Tienes que involucrar a otras personas en el proceso de aprendizaje”.

Puede resultar tentador esconderte detrás de la seguridad de alguna herramienta de comunicación grupal como Slack o en el correo electrónico, pero hablar en persona sobre el fracaso puede ser particularmente efectivo para construir relaciones más fuertes entre los colegas.

La capacidad de transmitir el tono, el lenguaje corporal y otras reacciones no lingüísticas suele tener un efecto positivo y humanizador en estas conversaciones; todo eso se pierde en los correos electrónicos, explicó Staats.

También vale la pena pensar cómo hablar del incidente: una sesión con mucha palabrería y desahogo puede ser catártica, pero también corre el riesgo de convertirse en egocéntrica o melodramática.

“En lugar de contar toda la historia de lo terrible que salieron las cosas, puedes empezar con un: ‘¿Me puedes ayudar con esto?’”, sugirió Staats. “Hemos visto que cuando haces preguntas a los demás, por lo general la mayoría verdaderamente quiere ayudar”. Agregó que al hacer la pregunta “activamos en ellos ese espíritu de ayuda”.

Además es recíproco. Cuando nuestros colegas nos hacen preguntas, es más probable que nos formemos una opinión positiva de ellos porque vemos que recurren a nosotros con humildad al percibir que nuestros conocimientos son valiosos, según Staats.

“Cuando eso ocurre, en realidad lo tomamos como un cumplido”, comentó.

Usa tus fracasos para hacer amigos

En una nueva publicación, la coautora Alison Wood Brooks, profesora asistente de la Escuela de Negocios de Harvard, descubrió que hablar sobre los fracasos puede ayudar a humanizar a la persona que comparte la experiencia al hacerla más accesible y cercana en el trabajo.

Además, aumenta en general los niveles de la llamada “envidia de la buena”, que puede motivar e impulsar a los colegas a desempeñarse mejor.

Sin embargo, el enemigo de la envidia de la buena, según el artículo, es la “envidia de la mala o malintencionada”: la que sienten los demás cuando hablamos de nuestros logros con mucha más frecuencia que de nuestros momentos difíciles.

Proyectar esa imagen de perfección puede ser particularmente nocivo para quienes están en posiciones de liderazgo, pues pueden ser considerados hipócritas, según descubrieron Brooks y sus colegas.

Una forma sencilla de entender esto es observar las vidas pulidas, pero poco realistas, que muchos de nosotros presentamos en las redes sociales.

“En Instagram y Facebook, la gente publica una imagen curada, resplandeciente y hermosa de sí misma, que contribuye a la creencia general de que los demás no experimentan tantos fracasos como nosotros”, manifestó Brooks.

En última instancia, los investigadores descubrieron que hablar sobre el fracaso —tanto durante como después del hecho— puede ayudar a cultivar relaciones más cercanas con los colegas.

Fracasa productivamente

Además de ayudarte a parecer más accesible y agradable, hablar sobre el fracaso y alentar a tus pares a hacer lo mismo también puede hacerte un trabajador más eficiente.

Amy Edmondson, profesora de Liderazgo y Administración en la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, ha estudiado tres tipos de fracaso: el fracaso evitable, el fracaso complejo y el fracaso inteligente.

Los dos últimos tienen el mayor potencial para promover el aprendizaje en el trabajo.

“Los fracasos complejos ocurren cuando sabemos bien qué necesita hacerse. Contamos con procesos y protocolos, pero una combinación de factores internos y externos se unen de tal forma que producen un resultado fallido”, explicó Edmondson.

“Estos tipos de fracasos ocurren todo el tiempo en la atención hospitalaria, por ejemplo, en la que hay demasiada volatilidad o complejidad en el entorno, de tal modo que las cosas simplemente suceden”.

Edmondson agregó que es difícil decir quiénes son los responsables de los fracasos complejos, pero que mantenerse atento a estos tipos de errores puede ayudar a mejorar los procesos existentes.

De igual modo, el fracaso inteligente tiene lugar cuando estamos trabajando en áreas en las que no tenemos experiencia o pericia, o en áreas que son inexploradas en un sentido amplio de la industria.

“Tal vez lancemos un producto nuevo que nunca ha estado en el mercado y es un fracaso. ¡Deberíamos decirles a todos!”, aconsejó Edmondson.

Cuando un fracaso inteligente se esconde o no se menciona, otros corren el riesgo de repetir exactamente los mismos errores. ¿El resultado? Organizaciones cada vez más ineficientes que repiten los mismos errores, en lugar de aprender de ellos.

Según Sara Canaday, entrenadora ejecutiva y autora de You — According to Them, el aumento en la cantidad de empresas emergentes ha hecho mucho más aceptable celebrar abiertamente un fracaso inteligente.

“De repente, la gente dice cosas como: ‘Fracasa rápido o aprende de los fracasos’. Esta frase es totalmente nueva en la nomenclatura empresarial”, manifestó.

Al vincular la resiliencia a la innovación y el crecimiento, las empresas emergentes contribuyen a una cultura profesional general que enmarca el fracaso como una experiencia positiva de aprendizaje. De igual modo, muchos gerentes de contrataciones buscan cada vez más que los candidatos a un puesto de trabajo sean resilientes.

Esto quiere decir que puede beneficiarte en gran medida aceptar reflexivamente la pregunta tan frecuente en las entrevistas de trabajo en la que debes hablar sobre una ocasión en la que hayas fracasado y cómo superaste el desafío.

Eurich recuerda un proceso de entrevista en el que un candidato no podía reconocer o pensar en ningún error profesional que hubiera cometido.

“Contra mi consejo, lo contrataron de todos modos”, manifestó. “Acabó siendo uno de los empleados más problemáticos tanto desde la perspectiva del desempeño como la jurídica. Es sumamente importante filtrar a la gente a nuestro alrededor con base en su disposición a hablar de sus fracasos”.

Conoce a tu público

Incluso cuando te sientas cómodo con la idea de compartir tus fracasos en el trabajo, es importante recordar que no todas las empresas tienen una cultura que dé la bienvenida o incluso tolere este tipo de apertura.

Ello no quiere decir que los empleados no puedan crear “espacios seguros” entre ellos para compartir sus dificultades. De hecho, Edmondson alienta que se haga, pero es probable que factores como la antigüedad tengan impacto en la recepción de las conversaciones sobre el fracaso.

En un artículo reciente, Brooks habló sobre el profesor de Princeton Johannes Haushofer, quien publicó un “CV de fracasos” compuesto por una larga lista de “puestos, becas y premios” para los cuales se había postulado y había sido rechazado.

Haushofer comentó que escribió por primera vez su currículo en 2010 “en respuesta a un amigo que no había obtenido algo que había solicitado, para consolarlo”.

“En 2016”, recordó, “unas personas cercanas a mí no obtuvieron una oportunidad que querían, así que lo actualicé y también se los envié. Parecía que era bien recibido, así que lo seguí actualizando”.

De hecho, la mayoría de los correos electrónicos positivos que ha recibido desde que publicó el CV de los fracasos en su página web han provenido de estudiantes de doctorado más jóvenes, quienes han expresado su alivio y encontrado solidaridad en sus dificultades.

“Si un estudiante de doctorado de primer año que es relativamente desconocido publicara un currículo de sus fracasos, bueno, tal vez no funcionaría tan bien”, afirmó Brooks.

La académica reconoció que para los jóvenes profesionistas es más arriesgado hablar sobre el fracaso de manera global, pero dijo que si los trabajadores recién llegados encuentran el público correcto —a saber, sus pares profesionales y no sus superiores— para hablar sobre los fracasos, vale la pena, ya que se obtiene el beneficio de construir confianza y humanizar a los demás.

“Si estás comiendo con uno de tus pares, entonces revelar el fracaso es una estrategia magnífica para inducir niveles de simpatía al reducir la envidia malintencionada”, comentó Edmondson.

Hablar sobre esa presentación que salió mal puede ser arriesgado, pero vale la pena tomar ese riesgo siempre y cuando lo hagas intencionalmente (en especial si estás harto de no ser invitado al bar después del trabajo).

viaje¿No has enviado tu currículum a esa empresa en la que tanto deseas trabajar? ¿Continúas atrapado en una relación nociva o insatisfactoria? ¿Cada fin de semana juras que el lunes inicias la dieta y te inscribes al gimnasio?

Seguramente te encuentras estancado en la zona de los deseos frustrados y las excusas que amarran tus pies para impedirte dar el primer paso.

No te preocupes, no eres el único en esa zona, en mayor o menor medida todos postergamos. La ventaja es que no depende de nadie más que de ti. Tú decidiste entrar y sólo tú eres el responsable de salir.

Saber que tenemos algo que hacer y no haberlo iniciado, nos genera un estado de ansiedad y estrés. Nos atrapa en un dilema en el que por un lado sentimos la carga de uno o muchos pendientes y por otro lado, la resistencia que nos impide desahogarlos.

A veces pueden ser pendientes muy importantes y desafiantes, o simplemente se puede tratar de tareas tediosas y operativas; en ambos casos, el estrés que genera la “no acción” es el mismo, se van acumulando cargas inconscientes que nos roban energía y claridad de mente para actuar y decidir con mayor efectividad.

Este es un tema muy recurrente en las sesiones de coaching, es por ello que me gustaría compartirte algunas de las preguntas que le he hecho a mis coachees para ayudarlos a reflexionar al respecto.

1. ¿Qué te ha impedido dar el primer paso?

Probablemente sea el miedo a que las cosas no salgan como esperabas y enfrentar el fracaso. Generalmente los cambios y nuevos proyectos, están compuestos de una buena dosis de ilusión y una buena dosis de terror. La clave está en ser conscientes de a qué le estamos dando mayor peso.

En ocasiones, en vez de aceptar nuestro miedo, nos auto-saboteamos con excusas y pretextos para evadir nuestras responsabilidades.

Algunas creencias o pensamientos que nos llevan a postergar:

► Aún no soy lo suficientemente bueno para lograrlo.

► Las cosas no van a cambiar, no tiene sentido intentarlo.

► El éxito es sólo para unos pocos.

► Mañana habrá mejores condiciones que hoy.

► En este momento no tengo el tiempo o no tengo la fuerza para llevar esta carga.

►Tengo algo más importante que hacer.

2. ¿Qué estás ganando al quedarte en dónde estás?

De acuerdo con Wayne W. Dyer, en su libro “Tus zonas erróneas”, algunas de las posibles ganancias de no dar el primer paso son:

► Evitar los riesgos que conlleva un cambio.

► Evitar enfrentarte a la inseguridad que sientes sobre ti mismo.

► Lograr que otras personas den el primer paso por ti, como una forma de manipularlos.

► Ganar la compasión y simpatía de los demás.

► Justificar un rendimiento mediocre, por la falta de tiempo para hacer las cosas.

► Evitar el éxito y las responsabilidades que conlleva.

3. ¿Qué es lo peor que puede pasarte si por fin llevas a cabo lo que has postergado?

Probablemente te des cuenta que tu temor es mucho más insignificante de lo que pensabas. Que no tienes las suficientes evidencias para fundamentar tu miedo o que cuentas con más recursos de los que creías para afrontarlo.

“Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron.” – Michel de Montaigne

Cuando postergamos las cosas, aventamos la carga del presente hacia el futuro y nos auto-engañamos con la creencia de que quizás mañana tendremos mejores condiciones para iniciar nuestros proyectos.

Te comparto un cuadro que puede ayudarte en el proceso de dar el primer paso:

COMPROMISOS

Proyecto 1: Proyecto 2: Proyecto 3:

5 acciones que debo hacer para lograrlo:

1 1 1
2 2 2
3 3 3
RELACIONES

Personas a quienes debo de contactar hoy para lograr mis objetivos:

1
2
3

PRIORIDADES

Las principales acciones que debo completar hoy, a como dé lugar:

1
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La autora es coach ontológico, especializada en coaching de vida y empresarial. Directora de Cae-el20, empresa de coaching y capacitación. Puedes seguirla en Twitter en su cuenta @March_coach.

Hace unas semanas, el influyente y polémico inversionista George Soros dijo en una conferencia que debido a la debilidad en la economía europea, entre otros factores, una nueva crisis financiera global es inevitable.

Todo lo que podía salir mal ha salido mal” fue su declaración más contundente, inspirada al parecer por la ruptura del acuerdo nuclear con Irán, el alza del dólar y la batalla comercial entre Estados Unidos y la Unión Europea, además de los erráticos movimientos de la economía italiana y el cambio de gobierno en España.

No lo dijo en un foro cualquiera, sino como invitado del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores, en París. Incluso se refirió a un creciente sentimiento “anti-Unión Europea”. Dijo que el avance del populismo en el Viejo Continente era otra preocupación para la economía.

A los pocos días, el presidente ejecutivo del banco Morgan Stanley, James Gorman, salió al quite y respondió que la afirmación de Soros era poco realista: “Honestamente, creo que es ridícula. No creo que nos enfrentemos a una amenaza existencial en absoluto”. Estimó que la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) combatirá la volatilidad de los mercados y probablemente aumentará las tasas de interés tres veces más en 2018, con la intención de retirar dinero del mercado y contener la especulación financiera y la inflación.

El mundo financiero estaba asombrado y con opiniones divididas, y la confrontación dejó a muchos empresarios en un mar de dudas.

Si dos expertos que manejan miles de millones de sus clientes e inversionistas difieren de manera tan radical en sus formas de ver la economía y el futuro, ¿qué le queda al mediano empresario, al ahorrador o al emprendedor, cuyas decisiones se inspiran quizá en lo que leen en las noticias o les aconsejan sus consultores?

No es la primera ni será la última vez que estas cosas ocurran, porque las opiniones divergentes son un motor para construir la estrategia en tiempos difíciles. Y todo esto vale lo mismo para los corporativos que para las pymes y las startups.

Navegar en la tormenta

En México también asistimos, durante los largos meses de la contienda electoral, a este tipo de fenómeno. Algunos empresarios respondieron con temor o sospecha; otros, con indiferencia. Un tercer grupo, con reiterada confianza en el futuro.

Mientras en algunos ambientes se hablaba de salida de capitales especulativos o de proyectos industriales postergados, en otros se anunciaban nuevas inversiones y se decía que, más allá de los resultados de la votación, grandes corporativos –incluyendo la industria automotriz– seguirían apostando a sus negocios de largo plazo.

Para los incrédulos: Claudio X. González y Andrés Manuel López Obrador, que parecían tener posturas irreconciliables, acabaron dándose un abrazo y platicando de beisbol. Probablemente fue un cierre tan imprevisto como el de Donald Trump y el líder de Corea del Norte.

Otro ejemplo para que los tomadores de decisiones no transiten la vía corta de los prejuicios fue la discusión acerca del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, que se convirtió en un tópico hasta para las personas que no tenían información seria al respecto.

Lo que desde 2015 era el orgulloso proyecto del sexenio, pasó a discutirse como un elefante blanco, una inversión innecesaria, un ejemplo de corrupción o una catástrofe para las Afores y el dinero de los trabajadores. Hasta organismos internacionales salieron a debatir el tema, pero el final de la historia todavía está por escribirse.

Tomar decisiones entre la neblina

Sin desmerecer la importancia de las ideologías, las posturas personales y las opiniones a veces superficiales, el resultado de las elecciones, tanto a nivel federal como en los gobiernos y municipios, tendrá impacto en el mundo de los negocios, las actividades económicas, el valor de la moneda y el destino de la inversión pública y privada.

Los empresarios mexicanos no son nuevos en esta materia y otros estudios revelan que en ciertos giros industriales han sabido, al mismo tiempo, mantenerse cerca y distantes de los gobiernos, por lo que los cambios periódicos no los afectan.

Así es como ocurre en todo el mundo. En Francia tuvieron que imaginar escenarios radicales y suspiraron cuando triunfó Emmanuel Macron. Y cundió la incertidumbre cuando Mariano Rajoy perdió la jefatura del gobierno español. No hay futuros fáciles para los tomadores de decisiones cuando el presidente de un socio comercial como Estados Unidos les impone a sus vecinos un arancel sobre productos que sus propios industriales importan y necesitan.

En este contexto complejo y volátil, el reto de dirigir un negocio se ha vuelto más interesante y arriesgado, porque las variables que antes eran estables e inspiraban confianza ahora están en movimiento.

Para algunos es peligroso y amenazador, mientras que para otros es justamente lo contrario: una oportunidad. Es cuestión de enfoque y requiere entereza, conocimiento sobre las fortalezas y debilidades, imaginación para innovar y un portafolio de opciones que permitan aprovechar el talento, los recursos y la posición de cada empresa. Hay soluciones, pero no son fáciles y hay que saberlas identificar.

Temas nuevos en la mesa del director general

Encontrar el norte en tiempos borrascosos no es, sin embargo, inalcanzable. Un estudio global presentado por la consultora KPMG en México releva datos significativos sobre la actitud de los líderes de grandes empresas, incluyendo mexicanos, y puede servir de guía para los tomadores de decisión.

Uno de los hallazgos en The Growing Pains: Global CEO Outlook 2018 es que los temas geopolíticos se han instalado en las mesas de los Consejos de Administración, y llegaron para quedarse. Aceptan que el nuevo “territorialismo”, una forma del nacionalismo y el proteccionismo comercial, es ahora la amenaza número uno para el crecimiento de las empresas.

“La geopolítica debe ser puesta a la par de otros retos estratégicos y los directores generales deben desarrollar no solo su atención, sino sus habilidades para manejarse en un ambiente de creciente incertidumbre”. Entrevistado, Dan Schulman, CEO de Paypal, compañía líder en el negocio de pagos electrónicos, se refirió a los nuevos sentimientos nacionalistas.

“En estos tiempos de profundos cambios políticos y económicos, los líderes de negocios no pueden quedarse viendo desde el costado. Tenemos que ser una fuerza de cambio y usar nuestra misión y valores para hacer la diferencia. Tenemos que vincularnos con el público y con el sector privado para resolver los puntos dolorosos de la economía”.

En muchos países se han visto con alarma o alivio –según los casos– cambios en la posición de los nuevos liderazgos (casos de Argentina, Brasil, Colombia, Italia, España, México), pero los números hablan de una confianza sostenida en el crecimiento de la economía global, de las industrias y de los países: 67% de los entrevistados cree que habrá crecimiento de la economía en los próximos tres años (contra 65% en 2017) y 78% cree que su industria tendrá un buen desarrollo (contra 69% el año pasado). Hasta 90% de ellos es optimista sobre el crecimiento de sus empresas.

México no es la excepción, según opina Fernando A. González Olivieri, director general de la regiomontana Cemex: “Tenemos muy buenas noticias en materia de crecimiento global. La última vez que revisé estos temas había solo un par de países que este año no tenían expectativas de crecimiento.

Hace mucho tiempo que no veíamos un crecimiento global tan generalizado”. La cementera ya cumplió 25 años de presencia global y como parte de su estrategia se adhirió a los Objetivos de Desarrollo del Milenio de las Naciones Unidas, no solo como una forma de contribuir al desarrollo de los pueblos rezagados, sino como parte integral de su negocio.

En un documento por separado, Rogelio Zambrano Lozano, presidente del Consejo de Administración, lo explicó de esta manera: “Nuestro negocio no puede prosperar en un mundo de pobreza, desigualdad, inquietud y riesgo ambiental, por lo cual está en nuestro más vital interés colaborar con los gobiernos, empresas y miembros de la sociedad para transformar nuestro negocio y el mundo”.

“Todo consiste en entender los cambios y prepararse para gestionarlos –dice Ken Allen, CEO de la empresa de logística DHL–. Tratamos de ser muy apolíticos. La gente [en el Reino Unido] decidió por el Brexit y ahora nuestro trabajo es entender cuál será la nueva regulación para el negocio. Tenemos que estar preparados para movernos tan pronto estas nuevas reglas se pongan en operación.”

¿Es solo la política lo que preocupa a las empresas? Naturalmente que no. La seguridad informática y la protección de los datos y la información son, con seguridad, otra de las vertientes que aseguran la sustentabilidad de los negocios.

El estudio de KPMG revela que 49% de los entrevistados no se pregunta si será víctima de un ataque cibernético, sino cuándo ocurrirá. Y 38% reconoce que un pilar del futuro es adaptarse a las cambiantes demandas de las nuevas generaciones –los millennials y quienes les siguen–, tanto si son sus empleados como sus consumidores.

Lo más llamativo es el giro hacia la intuición y las percepciones personales de los altos directivos. Probablemente alguien pensó que los datos y los analíticos iban a sustituir el talento y la visión, automatizando la toma de decisiones y despachando la experiencia al rincón de los recuerdos, pero resulta que moverse con agilidad, interpretar las señales del mercado y asumir el reto de la innovación vuelven a ser asuntos de personas.

Mark Goodbum, director general de la división de Consultoría de KPMG International, lo describe de esta manera:

“En una economía digital, cuando las nuevas tecnologías están rediseñando las industrias y modelos de negocio, la habilidad para innovar de manera rápida es un imperativo estratégico. Si uno acierta, el éxito es inmediato. Si se equivoca, el fracaso será igual de rápido, pero ambas situaciones ayudarán a fortalecer el negocio.”

Quizá por esa razón, en los últimos tres años la mitad de los ejecutivos son más escépticos sobre el valor de los análisis predictivos basados en datos, y 67% de los directores entrevistados ha preferido pasar por alto esos indicadores cuando van en contra de lo que les sugiere la intuición y la experiencia.

No se trata de regresar al mundo de los pioneros que se basaban en corazonadas, sino de integrar la información y los recursos materiales con ese mágico ingrediente llamado sentido común.

En las personas adultas, tener buenas relaciones sociales y sentirnos integradas socialmente no solo puede ayudarnos a dormir mejor y envejecer mejor, sino que también está asociado con tener menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, incluyendo hipertensión.

Ahora parece que no solo nuestras relaciones como personas adultas influyen, sino que el tipo de relaciones que tenemos en la infancia puede influir en nuestra salud a posteriori.

Esto es lo que encuentran en una investigación reciente, realizada por la Universidad de Texas y la Universidad de Pittsburgh. Los investigadores utilizaron una muestra longitudinal de 256 personas -todos hombres-. Investigaciones anteriores habían encontrado que la relación con iguales solo podía predecir la salud cardiovascular en mujeres y no en hombres.

Es por esto que esta investigación se centra en hombres. La idea era comprobar si los niños que estaban mejor integrados, y mantenían mejores relaciones sociales con sus compañeros, tenían de adultos una mejor presión arterial y un índice de masa corporal más bajo.

Efectivamente, encontraron que los niños que parecían estar mejor integrados -según referencias de sus progenitores- tenían 20 años después una menor presión sanguínea y menor masa corporal.

Además, encontraron que los resultados no diferían en base a la procedencia de las personas estudiadas y que no se explicaba en base a otras variables como el índice de masa corporal en la infancia, su estatus socieconómico, su salud mental durante la infancia, su nivel de extroversión en la adolescencia o, si quiera, por su nivel de integración social siendo ya adultos.

Según estos resultados, los investigadores sugieren que la integración con iguales durante las primeras etapas de la vida podría estar asociada con la salud física en la edad adulta. Especialmente, refieren que es relevante en lo relacionado con la hipertensión y la obesidad.

Es una investigación interesante en lo que a salud cardiovascular se refiere, pero tiene una serie de limitaciones. Para empezar, la investigación realizada no explica los mecanismos psicobiológicos que explicarían la asociación entre relaciones sociales y menor riesgo cardiovascular, por lo que, únicamente basado en esta investigación, no se puede inferir causalidad.

Además de esto, la medición que realizan en relación con la integración social se basa en el tiempo que los padres indican que sus hijos pasan con otros iguales. Es decir, lo que se mide es el tiempo a la semana que dedican a relacionarse con otros niños, pero no se mide la calidad de dichas relaciones, entre otras variables, lo que podría modificar los resultados o, al menos, matizarlos.

Se trata de una investigación interesante, que podría poner en evidencia la importancia de las relaciones sociales durante la infancia, independientemente de género, origen o estatus socieconómico, pero cuyas limitaciones todavía dejan muchas preguntas abiertas y sin explicar.

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

El poder de la planificación para lograr el éxito

Cuando digo la palabra «Invertir» ¿Qué te viene a la mente?

A la mayoría de la gente, la versión Hollywoodense de la palabra;  con el piso del mercado de valores lleno de corredores de bolsa gritando órdenes de compra/venta, imágenes de magnates ganando millones con una sola operación, o con los precios de las acciones cayendo en picada e inversores saltando de los rascacielos.

El problema es que eso no es invertir.

Estupidez financiera

Hace algunos años, vi una entrevista con Warren Buffett. Durante la entrevista, él dijo: «La única razón por la que voy al mercado es para ver si alguien está a punto de hacer algo estúpido.»

Lo que la mayoría de la gente piensa que es invertir, uno de los inversores más exitosos del mundo lo llama estupidez financiera. … Seguir leyendo »

Recuerdas al Príncipe fresco de Bel-Air? La mayoría de nosotros lo hacemos. Es uno de esos clásicos estrafalarios de los años 90 que todos vieron o quisieron ver.

Will Smith, el joven rapero que interpretó al niño inteligente de Filadelfia, consiguió un éxito de millones de dólares antes de los 18 años. Unos años más tarde, se posicionó como actor de Hollywood con grandes éxitos como Bad Boys y Hombres de negro. Incluso hoy, ver su nombre en una próxima película es una razón para entusiasmarse.

Desde instalar frigoríficos en un supermercado hasta convertirse en uno de los actores más populares de nuestro tiempo, es seguro decir que Smith sabe lo que se necesita para lograr sus sueños. De hecho, afirmó durante un discurso de aceptación de premios que las dos claves del éxito son “correr y leer”.

Aquí hay tres libros en los que Will Smith cree firmemente que han cambiado su vida. Quizás ellos hagan lo mismo por ti.

1. El Alquimista de Paulo Coelho

Pocos libros pueden alterar tu vida para siempre, pero este ha demostrado ser uno de ellos. El Alquimista es una fábula encantadora que sigue el viaje aventurero de un pastorcillo mientras juega con la idea de que cuando quieras algo en la vida, el universo conspirará para ayudarte a alcanzarlo.

Esta inspiradora historia tuvo un profundo efecto en Will Smith, quien la ha nombrado repetidamente como su libro favorito de todos los tiempos. En una entrevista en The Tavis Smiley Show, Smith concluyó que el libro mágico cambió su visión de la vida,

 “Creo que puedo crear lo que quiero crear. […] Siento fuertemente que somos quienes elegimos ser “.

2. Outliers: La historia del éxito de Malcolm Gladwell

Este es el tipo de libro que cambia sutilmente la forma de verte a ti mismo y a los demás. Outliers: la historia del éxito es un crisol de hechos, anécdotas y una historia encantadora donde el autor profundiza en las verdaderas razones por las cuales las personas más exitosas (outliers) son tan diferentes.

En USA Today, Will Smith señaló una línea de este libro iluminador que se quedó con él,

“Estaba leyendo Outliers de Malcolm Gladwell y habla sobre el concepto de 10.000 horas. Que realmente no te acomodas en ningún nivel de dominio hasta 10,000 horas”.

Ver a Will Smith en la pantalla durante unos minutos es prueba suficiente de que ha alcanzado ese nivel de dominio. Pero ¿y tú, has completado 10,000 horas haciendo lo que amas? Si no, ¿qué te detiene?

3. Padre rico, padre pobre de Robert T. Kiyosaki

Si tu principal preocupación es independizarte económicamente, entonces este es el libro que modificará tu modo de pensar y cambiará la forma de ver el dinero y las inversiones.

El autor Kiyosaki detalla su propia experiencia personal con su verdadero padre (que era pobre) y el padre de su mejor amigo (que era rico). Ambos hombres ayudaron a dar forma a su perspectiva sobre las finanzas y lo llevaron a convertirse en el autor y coach financiero más vendido que es hoy en día.

En una entrevista con Oprah, Smith confesó que no puede dejar de pensar como un “hombre pobre” y todavía se preocupa por su futuro financiero. Mientras que sus hijos, que vivían una vida de lujo, aún no habían experimentado ese “pensamiento de clase media”. Para darles una perspectiva diferente, les pidió a sus hijos que leyeran a Padre Rico, Padre Pobre para comprender mejor el dinero.

Vivir Mejor«¿Cómo puedo tener éxito?»

Es una pregunta que muchos de nosotros nos hacemos y tenemos problemas para contestar. Porque ¿qué es el éxito, después de todo? ¿Es escribir un libro y vender un millón de copias? ¿Ganar premios? ¿O simplemente sentirte satisfecho con tu trabajo?

A menudo nos dicen que el éxito está en el ojo del espectador, que tenemos que definirlo por nosotros mismos, en términos que sean significativos para nosotros.

Es cierto. Pero no nos dicen cómo hacerlo, y cuando lo intentamos, muchos de nuestros logros terminan encajando en el molde de alguien más (como en el de nuestros empleadores o la sociedad) y no en el nuestro. Y por eso quedamos insatisfechos o infelices, deseando tener algo más u otra cosa, no importa qué tan «exitoso» seamos.

Aquí hay un vistazo de una de las razones más probables.

Las tres clases de éxito

Como alguien que estudió y escribió sobre la psicología de la felicidad, descubrí que hay más o menos tres tipos de éxitos. El truco (primero) es recordar que no puedes tenerlos todos a la vez, y después descubrir a cuál estás apuntando. Se parece algo a esto:

éxito

1. El éxito en ventas se trata de conseguir que la gente compre algo que has creado o proponga una oferta: Tu libro es un éxito comercial! Todo el mundo lo está leyendo, todo el mundo habla de él, estás en la televisión. Vendes cientos, luego miles, y entonces incluso millones de copias. Los camiones pitan una señal cuando dar marcha atrás en tu garaje para descargar el interminable pago de regalías. (La mayoría de los autores pueden decir que el negocio editorial no funciona de esta manera a excepción de un puñado con suerte, pero entiendes la idea.)

2. El éxito social significa que eres ampliamente reconocido entre tus pares; por personas que respetas. Has ganado el éxito crítico. El renombre en tu industria. Para ampliar el ejemplo del autor del libro, el New York Times revisa tu última novela. Eres preseleccionado para el premio Man Booker, y los más grandes creadores de tendencias están hablando sobre ti y tu trabajo (sea o no sea un éxito comercial).

3. El éxito personal está en tu cabeza. Es invisible. Sólo tú sabes si lo tienes, ya que corresponden a medidas internas establecidas por ti mismo. El éxito personal significa que has logrado lo que querías lograr. Para ti. Estás profundamente orgulloso y satisfecho por tu trabajo.

Estas tres categorías son amplias y por lo tanto aproximadas, pero es por eso que son tan útiles: Es muy probable que cualquier logro importante que alcances caiga más claramente en una que en otra. Se aplican a casi todas las industrias, profesiones y aspectos de la vida. El punto es que el éxito no es unidimensional. Para poder ser realmente feliz con tus éxitos, primero tienes que decidir qué tipo de éxito quieres.

¿Te dedicas al marketing? El éxito de ventas significa que tu producto voló de los estantes y tus números superaron los pronósticos. El éxito social significa que se escribió sobre ellos en revistas de alto impacto, te nominaron para un premio, o fuiste reconocido por el CEO de tu empresa. ¿El éxito personal? Eso es siempre el mismo, no importa quién seas o qué hayas logrado: ¿Cómo te sientes con tus logros?

¿Eres profesor? El éxito de ventas significa que te están ofreciendo promociones basados en tu trabajo en clases, los cuales tus superiores quieren ampliar e implementar más ampliamente. Te preguntan si estás interesado en convertirte en un administrador. El éxito social significa que maestros respetados te invitan a presentar conferencias, ser mentor de los nuevos maestros, y los directores de las escuelas del distrito te reconocen por tu trabajo. ¿El éxito personal? De nuevo: ¿Cómo te sientes con tus logros?

No puedes tenerlo todo, pero igual puedes ser feliz

Aquí está el truco: Si bien pueden superponerse, es imposible experimentar los tres éxitos a la vez.

Imagina el triángulo de arriba como uno de esos tablones tambaleantes de las antiguas escuelas. Si empujas hacia abajo dos lados, el tercer lado irá para arriba. En nuestras vidas y trabajos, es raro que algo que hagamos (cualquier éxito que logremos, no importa lo grande que sea) pueda satisfacernos a nosotros y a los demás por igual. Aspirar a eso, si me lo preguntas, es un error.

El éxito de ventas, por ejemplo, puede bloquear el éxito personal. Eso es lo que me pasó como escritor cuando alcancé la lista de los más vendidos. Mis metas personales quedaron relegadas al asiento trasero por las metas comerciales más tangibles. «Aprovecha mientras el sol brille,» dice el refrán, incluso si te sientes cansado, así son los artistas que venden. No estoy diciendo que sea malo perseguir el éxito comercial. Pero tienes que ver cómo puede bloquear tus metas personales de vez en cuando, esas que no pueden ser vistas en el ranking de ventas semanales de las tiendas.

Si bien pueden superponerse, es imposible experimentar los tres éxitos a la vez.

Los logros personales no tienen necesariamente una estrategia comercializable;  ningún éxito en ventas o social pueden derivar de ellas. Eso se aplica a la impresionante torta de cumpleaños que horneaste para tu hija. O la increíble lección en la que, como maestro, pusiste tu corazón por semanas. Él quirquincho del patio trasero que construiste con tus propias manos. No puedes esperar regalías ni publicaciones en revistas por esos esfuerzos. No estás tratando de vender tortas, grandes enseñanza, ni quirquinchos. ¡Podrías! Pero esa no era tu meta.

Por último, vale la pena señalar que rara vez las notas críticas positivas se venden, lo que significa que el éxito social, a veces puede bloquear el éxito de ventas. Una de mis películas favoritas del año pasado fue Spotlight. Tensa, dramática, quedé pegado a la pantalla. La película ganó los premios de la Academia como Mejor Película, un alto honor. Sin embargo, sus ingresos nacionales totales del año pasado fueron de $45 millones.

Furioso 7 hizo $353 millones.

Si fueras director de cine, ¿cuál te hubiera gustado hacer?

Decide qué tipo de éxito deseas. Elige sólo uno, apunta, y dispara.

ver la imagen completa¿A quien estás haciendo rico?

La semana pasada, escribí sobre lo importante que es tomar el control de tu flujo de dinero comprendiendo cómo funciona un estado financiero.

Esta semana, quiero hablar sobre por qué ir más allá de tus estados financieros es la clave para ver la imagen completa de lo que se necesita para ser un inversionista exitoso.

Se necesitan dos

Padre rico decía: «Los inversionistas sofisticados deben ver al menos dos estados financieros al mismo tiempo si quieren la verdadera imagen.» Entonces dibujo los siguientes diagramas … Seguir leyendo »

Existe un margen gigante entre el porcentaje de posibles proyectos y su concreción. ¿Por qué? Debido al espejismo de la idea.

“Tengo una idea”… ¿Cuántas veces escuchamos esa frase, en un asado con amigos, en alguna reunión social o bien –con una infusión de por medio– en una pausa de trabajo? Seguramente, muchas. Personas con vocación por emprender pero, también, quienes no la tienen atravesaron ese momento epifánico, en el que ven clara y evidente la oportunidad para desarrollar un emprendimiento exitoso.

Sin embargo, existe un margen gigante entre el porcentaje de posibles proyectos y su concreción. ¿Por qué? Debido al espejismo de la idea. Este espejismo nos engaña, nos muestra realidades inexistentes. Peor aún, nos empuja a atribuirles a las ideas un valor desproporcionado, que se asocia, en parte, al narcisismo de la ocurrencia brillante. Pero, también, a una suerte de visión romántica, que vincula la aparición de una de ellas a una revelación misteriosa o a un rapto aislado de creatividad.

Creemos que la idea es todo y, además, que es única. Nace, inmediatamente, el temor de que alguien quiera robarla. En lugar de salir a cotejar y contrastar la idea con el mercado, con especialistas de esa misma actividad, con colegas, tendemos a protegerla, a tal punto que nunca reunimos la información necesaria para saber cuán viable resultaría.

Los emprendedores nos perdemos en el desierto de la idea. El resultado es siempre el mismo: se lleva adelante el proyecto sin un buen entendimiento del mercado o, directamente, nunca se concreta. En ambos casos, se fracasa.

Y se fracasa por una fantasía. Por la falacia de creer que tenemos algo que es sumamente valioso cuando no lo es. La idea es nada o, al menos, muy poco. Hagamos un breve cálculo: existen alrededor de 6900 millones de personas en el mundo.

Supongamos que el 3 por ciento –207 millones– tiene rutinas similares, que se enfrenta a problemas diarios parecidos y que trata de encontrar soluciones originales a esas situaciones. Imaginemos, también, que cada persona tiene tres ideas por año. Entonces, tendremos 621 millones de posibles negocios.

Adicionalmente, consideremos que sólo en los Estados Unidos, China, Alemania y Japón, según la Organización Mundial de Propiedad Intelectual (OMPI), durante 2011, se solicitaron registros por alrededor de 1,5 millón de patentes, 3 millones de marcas y 790.000 dibujos técnicos. Es fácil percibir que las probabilidades de que una idea sea totalmente original resultan, prácticamente, nulas.

Lo viví en carne propia. Cuando comencé mi primer emprendimiento, Officenet, pensé que teníamos una idea totalmente novedosa. Sin embargo, tiempo después, descubrí que existía una empresa idéntica, llamada Ofishop. Claramente, el éxito de mi compañía no se basó en una ocurrencia brillante u original.

Es más, si pensamos en algunos de los proyectos más exitosos de la Argentina en los últimos años, tampoco encontraremos que el factor diferencial estuvo en la idea. Marcos Galperín lanzó Mercado Libre con una premisa muy clara: “Seré el eBay de América latina”. Algo parecido ocurrió con Roby Souviron y Despegar.com.

Pero entonces, ¿la idea no tiene valor? Sí, lo tiene, aunque sólo cuando existe un sustento detrás.“Por una idea pago US$ 0,05. Por una implementación, ¡pago una fortuna!”. Esta célebre frase de Peter Drucker expresa perfectamente el punto.

El espejismo de la idea engaña. Nos enfoca en un “qué” brillante y seductor, y nos aleja de la cuestión esencial que debe desvelar a todo emprendedor: el “cómo”. Es en el proceso, en la investigación, en el desarrollo y en la puesta en acción que se gesta la verdadera diferencia. La idea tiene importancia como un punto de partida, como la ignición de un motor que la trasciende.

El valor no está en la idea, sino en lo que se haga con ella.

Jim RohnPara quien no lo sepa Jim Rohn es uno de los formadores y filósofos contemporáneos más reconocido. Cuando falleció hace casi un año miles y miles de personas mostraron cómo de positivo había sido su impacto en sus negocios y sus vidas. Las muestras de reconocimiento más evidentes fueron precisamente las de su “gremio”, los que teóricamente serían su “competencia” en el mundo del desarrollo personal, formación y liderazgo.

Y casi un año después de su muerte se sigue rindiendo tributo a su sabiduría desde diferentes foros. Hace unos días me llegaba la edición electrónica de la revista SUCCESS, en la que, como no, se vuelve a hablar de Jim Rohn.

Justo un par de días después lo que había releído de él lo comentaba con un compañero, un vendedor al que no le hacen demasiado bien algunas de sus asociaciones. Y recordábamos la lección de Jim Rohn sobre asociaciones: … Seguir leyendo »

Tener un propósito, una misión que debemos cumplir, hace que vivamos vidas más largas y felices.

Una investigación realizada con 136.000 personas en Japón y Estados Unidos, encontró que quienes no tenían un propósito por el cual vivir tenían una probabilidad 20% mayor de morir más pronto que aquellos que lo tenían.

“¡Ay del que no le encontró más sentido a su vida! Sin un objetivo, sin un propósito, y por lo tanto, sin razón alguna para continuar. Pronto lo perdíamos”, escribió Viktor Frankl, el psiquiatra austriaco que sobrevivió tres años en los campos de concentración Nazi, quien pudo observar de primera mano cómo tener una misión que cumplir, ayudaba a las personas a sobrevivir las condiciones más duras que uno pueda imaginar.

El impacto del propósito también es poderoso en las empresas. Un análisis de la consultora de recursos humanos Towers Watson llevado a cabo en 50 empresas globales, encontró que las organizaciones que mostraron bajas puntuaciones en el nivel de compromiso de sus empleados hacia la organización, tenían un margen operativo 10 por ciento inferior al promedio del estudio.

Las compañías donde el compromiso era mayor gozaban de un margen operativo 27% superior a la media.

Y ¿Cuál es el factor que mejor predice el compromiso de los empleados dentro de la empresa? El propósito. Otra investigación realizada en 2013 con 12.000 empleados encontró que quienes sentían que su trabajo tenía un propósito, eran más comprometidos con su empresa y registraban casi el doble de satisfacción laboral.

Como hallar tu propósito

Perfecto, ya sabemos que darle un propósito a nuestra vida es importante, ahora ¿cómo podemos hallarlo? Antes de comenzar, si no sabes aún cuál es tu misión en la vida, no te preocupes, estás en buena compañía. La mayoría de las personas no lo saben.

Otra cosa que me gustaría aclarar es que NO existe nada como un propósito metafísico que el universo ha conspirado para darnos. Es decir, cuando nacemos no venimos con una misión determinada de antemano. Siento desilusionarte, pero en ninguna parte está escrito que naciste con la misión de salvar el mundo de los extraterrestres ni de los ordenadores asesinos ni tampoco de la tele-basura.

Los seres humanos somos animales que hemos evolucionado hasta alcanzar el desarrollo que hoy tenemos. Pero seguimos siendo animales, nuestro código genético es en un 98% igual al de los chimpancés.

Los animales no tienen un destino que cumplir impuesto por el universo. Jamás te encontrarás a un mono con el codo en la pierna y la mano en la quijada pensando angustiado ‘¿cuál es mi misión en la vida?’ Tampoco se angustian por ello ni los perros ni las pulgas. A ellos les basta con sobrevivir.

Pero a nosotros no, o por lo menos, no debería. Dado que gozamos del enorme beneficio de la inteligencia, y que tenemos la capacidad de hacer grandes cosas en beneficio de otros, tenemos la obligación moral de intentar hacer algo productivo con nuestra vida. Y, de paso, hacerla más duradera y feliz.

Nuestro propósito no es algo que encontramos, es algo que creamos. Para ello nos basamos en nuestras pasiones, habilidades, valores y las necesidades de la sociedad.

Pongamos un ejemplo. Digamos que desde pequeño te ha apasionado la cocina, gracias a esa predilección has desarrollado una gran habilidad entre fogones. Cuando te empieces a preguntar qué hacer con tu vida, lo razonable sería empezar por ahí, por lo que tanto te gusta: la cocina.

Tus pasión y habilidades te han señalado que la cocina podría ser tu destino, ahora bien, aquello en lo que crees, tus valores, pueden determinar que tipo de cocina harás o la clase de restaurante que tendrás.

Si no soportas el sufrimiento de los animales es probable que te decidas por un restaurante vegetariano. O quizá lo tuyo es ayudar a que personas de escasos recursos puedan acceder a comida de calidad, así que te inclinas por un restaurante low cost. Si tu preocupación es la salud, quizá un restaurante de comida orgánica se tu mejor opción. Y así sucesivamente.

Otro ejemplo, a los lectores compulsivos es razonable que terminen convirtiéndose en escritores. El tipo de escritura dependerá en gran parte de sus valores.

León Tolstoi, el gran novelista ruso, creía que las novelas debían educar a las personas, es por eso que sus obras se refieren a los grandes dilemas morales que afronta la humanidad. Otros escritores consideran que sus obras deben, por encima de todo, entretener, y escriben novelas más ligeras y con menos pretensiones.

Para darle propósito a nuestra vida existe un ejercicio que a mi me dio grandes resultados. Durante unos días, quizá una semana, todos las mañanas cuando me levantaba cogía lápiz y papel y me hacía estas tres preguntas: ¿quién soy?, ¿qué quiero?, ¿en que creo?

La razón de hacerlo durante varios días es porque la repetición permite que cavemos más profundo y lleguemos a mejores respuestas. Por lo general, las primeras respuestas que llegan a nuestra mente no son las mejores. Pensar una y otra vez sobre lo mismo nos ayuda a tener mayor claridad.

La primera pregunta, ¿quién soy? (padre, esposo, hijo, arquitecto, economista…) determina en gran parte la segunda, ¿que quiero? No desea lo mismo un cuarentón casado y con hijos que un veinteañero.

La tercera pregunta te ayuda a descubrir tus valores, aquello en lo que tu crees y que te gustaría promover.

Después de hacerte las tres preguntas lo más natural es que surjan varias opciones de las cuales puedes escoger a qué dedicar tu vida. Escoge una y empieza andar, ya verás como la acción trae claridad.

Darle dirección a nuestra vida es una de las grandes cosas que podemos hacer, porque no basta con estar vivo, como dijo Fyodor Dostoyevsky: “debemos hallar algo por lo cual vivir”.

EntusiasmoPor Pascual Hernández
(Valencia, España)

Hola [email protected]!

Hoy quiero mostrarte uno de los ingredientes clave para que puedas conseguir todo aquello que te propongas, para que puedas alcanzar el Éxito en tu vida.

Sin esta llave todas tus capacidades yacen latentes, y como dice Dale Carnegie: “Se puede asegurar que casi todas las personas tienen más poder latente del que han aprendido a utilizar.”

¿Cuál es la llave? Buena pregunta, la tienes a tu alcance, pero antes déjame contarte una historia … Seguir leyendo »

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

Los pobres trabajan por dinero

Padre rico decía: «Los pobres trabajan por dinero. Los ricos hacen que el dinero trabaje para ellos.»

Se supone que casi todo el mundo quiere tener un montón de dinero. Con el fin de ganar un montón más de dinero, el consenso general es que uno tiene que trabajar más duro y por más tiempo. Es por eso que todo el mundo vive sobrecargado de trabajo.

Considera estos datos:

  • El trabajador promedio se la pasa 1.804 horas al año en el trabajo
  • El 56% informan que se llevan trabajo a casa
  • El 20% afirma que lo hace todos los días de la semana
  • El 25% no tomo ningún descanso el año pasado
  • 43% se tomo menos de una semana de descanso

Estas cifras representan un aumento del 400% en la productividad desde el año 1960; y un montón de personas cansadas que pasan su tiempo persiguiendo al todopoderoso dólar.

¿Por qué los pobres se quedan pobres? … Seguir leyendo »

Para tener éxito en los negocios, deberá adaptarse rápidamente a los cambios que se presentan en el mercado y tener una visión muy clara de su objetivo. Esto le servirá como base para tomar decisiones diarias. Si no se adhiere a sus prioridades, su estrategia entera corre el riesgo de desmoronarse.

Conozca estos 5 tips para tener éxito en los negocios y conviértalos en su fundamento empresarial:

Innovación

Esta cualidad es la que tiene más peso en el inicio de su trayectoria empresarial, durante la fase de la lluvia de ideas y la planeación. Innovar no implica crear una idea completamente nueva; puede significar tomar un modelo antiguo y actualizarlo para un entorno nuevo, o bien, combinar dos ideas previamente independientes.

La innovación debe tener prioridad sobre la conveniencia. Si puede elegir entre abandonar lo que lo vuelve único o seguir adelante al tomar un riesgo mayor, arriésguese.

Rentabilidad

Muchos empresarios solo piensan en sus objetivos monetarios, lo cual no tiene nada de malo. Pero ya en el camino, algunos pierden de vista la importancia de obtener ganancias con tal de hacer crecer su negocio.

Ellos son los que canalizan todos sus ingresos hacia la compra de nuevos equipos o la contratación de personal, centrándose en el crecimiento en lugar de la sostenibilidad. En algunos casos, esta apuesta puede funcionar… pero por lo general es una mala estrategia de negocios.

Elegir tener pérdidas en el corto plazo podría ser un sacrificio necesario, pero en una perspectiva más amplia, nunca debería dejar de enfocarse en la rentabilidad si quiere tener éxito.

Flujo de dinero

El flujo de efectivo debería ser la prioridad financiera de su negocio. En pocas palabras, el flujo de efectivo es la cantidad de dinero que tiene actualmente y cómo ese dinero cambiará en un futuro próximo. Muchos negocios se han quedado sin dinero en efectivo y han cerrado, aunque hayan parecido rentables en papel.

Administre su flujo de dinero herméticamente al dedicar cuando menos a una persona para que lo monitoree. Piense de manera crítica sobre su dinero en efectivo antes de tomar cualquier decisión financiera importante, e implemente medidas provisionales que le ayuden a mantenerlo.

Cultura

La cultura de su negocio es lo que mantendrá a su equipo trabajando fuertemente. Si ésta comienza a decaer, incluso si es en favor de oportunidades prometedoras, podría enajenar su fuerza de trabajo central y terminar con una tripulación descorazonada que no hará su mejor esfuerzo por impulsar su negocio.

Mejoría

Los negocios, los clientes y las economías nunca permanecen iguales por mucho tiempo, por lo que necesitará trabajar mucho para adaptar su empresa gradualmente a las nuevas condiciones del mercado.

A medida que adquiera más experiencia como empresario, aprenderá a hacer mejoras significativas y constantes en sus productos, servicios, infraestructura, procesos, posicionamiento de marca y estrategia de marketing.

Nunca sacrifique alguna de estas prioridades por corregir o perseguir un objetivo menor. Los empresarios más exitosos son los que mantienen estas prioridades sin importar las circunstancias. Si puede hacer esto y manejar el caos del día a día, no tendrá problema alguno para pavimentar su propio camino hacia la cima.

 

 

 

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