Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Vivir MejorComo muchas personas, Angel y yo pasamos años luchando para lograr el más mínimo progreso en los objetivos que nos habíamos propuesto.

Comenzamos nuevos programas de entrenamiento con increíble optimismo al menos un par de docenas de veces. Tiramos toda la comida chatarra de nuestra casa más veces de las que puedo recordar. Intentamos despertarnos más temprano, meditar, leer más a menudo, escribir un libro, saldar deudas, dirigir un negocio y más…

Pero, durante mucho tiempo, fracasamos en todos los frentes.

Comenzábamos un nuevo objetivo, y entonces descarrilábamos.

¡Y nos sentimos horribles!

A menudo nos sentimos como perdedores… como si no importara lo mucho que lo intentáramos, ¡Nuestros objetivos estaban fuera de nuestro alcance! Y nos reprochábamos constantemente por no ser más fuertes, más inteligentes y más disciplinados.

Pero de lo que Angel y yo no nos dimos cuenta, hasta que comenzamos a lograr nuestros objetivos con éxito unos años más tarde, es que nunca fue cuestión de que no tuviéramos la fuerza, la inteligencia o la disciplina suficientes. Era cuestión de que nos enfocábamos en nuestros objetivos de manera ineficaz.

De hecho, lo creas o no, en realidad nos estábamos enfocando demasiado en nuestros objetivos.

Sí, lo leíste bien. Suena contradictorio, pero es la verdad.

Una regla para hacer que tus metas sucedan más rápido

Las metas no hacen que los cambios positivos ocurran, los rituales diarios sí.

En serio, medita en eso por un momento.

Porque con demasiada frecuencia nos obsesionamos con un objetivo, un resultado final, pero estamos completamente desenfocados cuando se trata del ritual, los pasos recurrentes, que finalmente hacen que el objetivo suceda. Y entonces el peso de este objetivo no realizado nos pesa mucho y nos ralentiza.

¿Suena familiar?

Si es así, es hora de cambiar tu enfoque LEJOS de tus objetivos. Piensa sobre esto…

Si ignoras por completo uno de tus objetivos durante las próximas semanas y en su lugar te enfocas únicamente en los rituales diarios que refuerzan este objetivo, ¿Obtendrías igual resultados positivos?

Por ejemplo, si estuvieras tratando de bajar de peso e ignorarás tu meta de perder 10 kilos, y en su lugar te enfocaras sólo en comer sano y hacer ejercicio cada día, ¿Obtendrías igual resultados positivos?

¡SÍ, lo harías! Gradualmente, te acercarías más y más a tu objetivo sin siquiera pensar en ello.

El punto es que nada cambiará en tu vida a menos que realices rituales diarios que refuercen lo que esperas lograr. Créeme, en la última década Angel y yo hemos trabajado con éxito con miles de estudiantes y asistentes de nuestros eventos de todo el mundo que estaban luchando por lograr cosas, por lo que esta estrategia está bien probada.

Hemos intentado pasos de acción semanales con personas, tareas que realizan en incrementos semi-flexibles, grandes hitos mensuales y docenas de otras variaciones y combinaciones de estrategias. Ninguna de ellas funciona bien a largo plazo, excepto los rituales diarios.

Si no estás dispuesto a convertirlo en un ritual diario, realmente no deseas cambiar tu vida tanto como dices que lo haces, realmente no deseas lograr ese objetivo “importante”. Solo te gusta la idea de aprender a estar en forma/escribir un libro/construir un negocio/vender tu arte/etc. Realmente no quieres hacerlo, todos los días.

Pero si lo QUIERES tanto como dices que lo haces, ahora tienes una regla que te ayudará a lograrlo.

nuncaLo que eres no se mide por lo que pesas ni por lo que tienes, ni por llegar a mil lugares al mismo tiempo si para hacerlo no puedes ni respirar.

Eres lo que imaginas y lo que sueñas. Y sobre todo, eres lo que tú quieres ser y no lo que otros deciden que seas, no les des ese poder sobre ti. Eres maravilloso, aunque hoy nadie te lo diga o tú no lo percibas en las miradas y los gestos, aunque necesites palabras que te lo confirmen… Aunque parezca que nunca llegan esas palabras.

Mereces lo mejor, no regatees cariño ni bajes el listón por nadie. Mereces un amor entero, no un amor a medias. No te conformes con una simple caricia si necesitas un abrazo. No pidas un minuto si deseas una vida entera

Si no te quieres, déjalo todo ya porque nada saldrá bien. La autoestima es la base sobre la que se edifica el resto de tu vida. Si te quieres, puedes querer a otros… Si te quieres, te quieren. Las personas que se respetan infunden respeto y son capaces de valorar a los demás. El amor a uno mismo borra el rencor y el resentimiento, te da aliento para continuar, te hace saber que puedes y te da fuerza para aspirar cada día a ser mejor.

Perdónate por no ser perfecto, nadie lo es, ni siquiera los que te miran por encima del hombro y te secuestran la sonrisa, esos menos aún porque si se respetaran no lo harían.

Pide lo que quieres porque no tienes nada vetado por ser tú. Di en voz alta lo que sueñas e imagina que es posible. No te limites, no te recortes, no te borres ni chantajees a ti mismo dándote migajas ni menguando tus esperanzas para que quepan en unas expectativas reducidas. Agiganta tus esperanzas para que tus sueños quepan en ellas… Puedes conseguir lo que quieres, decide qué quieres y ponte en marcha, nada llega solo.

No eres imprescindible, tal vez, pero sí útil y necesario. Importas, sobre todo a ti mismo. Lo que piensas, lo que quieres decir y callas, lo que haces y lo que no haces por temor al ridículo es importante. No calles, no te quedes quieto, no te cierres a nada. No dejes pasar ningún tren en el que desearías ir.

Busca objetivos y encontrarás los caminos para llegar a ellos y, sobre todo, disfrútalos y mucho… Piensa qué y surgirá cómo. Sigue tu intuición para guiarte y planifica tu trabajo, esfuérzate mientras vives, mientras te entusiasmas con cada detalle que llega a ti… Mira cada paso que das en tu camino pero alza también la vista para ver las caras y lo todo lo que te rodea. En algún momento, sabrás que haces magia, pero pasará tan rápido que creerás que lo has imaginado.

Lo llaman suerte y puede ser tuya, aunque en realidad no es más que la certeza de saber que pase lo que pase sabrás cómo afrontarlo y tendrás ganas de hacerlo. Es confianza en tus posibilidades y tu resistencia ante la adversidad… No es suerte, es esfuerzo y aplomo, entereza para dar cada día un paso hacia donde quieres encaminarte y valor para saber que serás capaz de plantar cara a lo que surja…

Lo llaman suerte, pero en realidad es intuición para acercarse a lo bueno, es esa capacidad de encontrar el lado positivo en todo y no caer en la auto-compasión… Saber que le darás la vuelta a la situación y le sacarás partido.

Puedes cambiar. Puedes empezar ahora de cero y en diez minutos sacar de dentro esa persona que llevas oculta y que se lo pasa bien, que se ríe de sí misma y encuentra su espacio. La que no se preocupa de si desafina o tropieza, la que cree en sí misma y acierta… Está ahí, sólo espera a que la rescates y le des una escena en tu obra. No importa el pasado, cada día el marcador se pone a cero para que puedas dejar el equipaje que más pesa y empezar una nueva vida.

Da miedo, pero pasa. Cada miedo que superes dará paso a uno nuevo, pero al mismo tiempo te permitirá bromear con todos los anteriores. Cada miedo que te sacas de encima es una sombra que se disipa, un escalón que subes hacia tu destino, un soplo de aire con el que tomar impulso… Los miedos se acaban, se achican cuando los miras de cerca… Escoge el que más te perturbe y ve a por él primero.

Piensas que te queda tiempo. Que es una gran idea que pondrás en práctica mañana… Aunque no es cierto. El tiempo es finito y las ganas cuando no encuentran estímulos que les den coba se quedan diminutas… No des opción para que la pereza entre en tu vida. No hay más demora, el tiempo es ahora, mañana puede ser tarde.

La mayoría de ideas que contradicen lo que acabo de escribir y que ahora te vienen a la cabeza son excusas. Las fabrica el miedo, la desidia, la pereza, la tristeza, la rabia, el resentimiento… y ninguno de estos términos te beneficia. Ninguno de ellos es tú, ni tiene por qué decidir tu vida. Las distinguirás porque se esconden bajo formas distintas pero todas llevan al mismo sitio…

La nada, la rutina, el tedio, el sofá… Todas llevan a ese tú que no quieres y te alejan de la imagen de ti que sueñas y de lo que podrías conseguir si no las escucharas. Los llamamos razones, motivos, explicaciones pero son excusas… En realidad son muros que construimos cada día nosotros mismos para no tener que dar el paso… La reconocerás porque en cuanto te ilusionas por algo, desaparecen todas. Las excusas nunca resisten ante la pasión, se desvanecen.

No cierres la puerta. No te des por vencido. Faltan cinco minutos para que la oportunidad que buscas pase por tu lado, si andas con la cabeza baja y miras al suelo no podrás verla…

atrapadoSupongo que os sonarán estas palabras: “No sé qué hacer”, “vivo en la monotonía”, “mi vida no me llena”, “no veo el sentido a todo esto”, o como dicen en mi tierra: “me va como el culo”.

Este tipo de sensaciones o pensamientos han crecido en los últimos tiempos.

Todos tenemos el poder y la capacidad de seguir adelante sin importar los obstáculos que encontremos. Tenemos el poder, porque tenemos la capacidad de elegir en cada momento lo que hacemos, lo que pensamos y lo que queremos ser.

Pero el dichoso cerebro a veces hace una especie de cortocircuito que nos deja una visión muy poco clara. Llegado ese punto, hay que tomarse un tiempo para formatear el sistema y cambiar nuestra forma de pensar, ver la situación y la vida en general.

Qué hacer cuándo te quedas atrapado, atascado o [insertar palabra…].

En primer lugar, no debemos seguir haciendo las mismas cosas. Hay que dejar de ser prisionero de los viejos hábitos, y probablemente de nuestro círculo habitual. Y para ello vamos a contar con algunos consejos de Marc Chernoff, administrador de Marc and Angel, un excelente “motivador realista” en cuyos consejos me voy a inspirar para esta publicación.

Lo bueno de la vida es que cada noche, cuando vas a dormir y despiertas por la mañana, es un nuevo día. Ayer ya se fue, y el nuevo día es tuyo. Tú lo dominas y le das forma. Cada día es un nuevo día lleno de posibilidades y oportunidades.

Así que recuerda:

1. Sentirse atrapado es un sentimiento, no un hecho.

Cuando nos sentimos atrapados, normalmente nuestro primer instinto es buscar fuera de nosotros mismos alguien o algo a quién culpar. Pero tu vida es tu responsabilidad. Si va bien o va mal, tú has creado esa situación con tus aciertos o tus errores.

Por tanto, hay que intentar dejar de centrarse en la percepción de la situación externa, y comenzar a centrarse en la forma que tenemos de ver las cosas y cómo cambiar esa percepción sobre nosotros mismos, porque en realidad, cuando nuestra vida no está bien encaminada, en el fondo, creo que todo el mundo sabe que es el responsable de su propia situación.

Y cuando se cambia la forma de pensar y ver las cosas, tenemos la oportunidad de cambiar nosotros mismos, y por tanto cambiar nuestro entorno.

2. Las malas noticias de ayer, no las vivas hoy.

No se puede tener un mejor hoy si sigues centrado en los problemas de ayer. Lo que debería haber hecho, lo que podría haber sido, lo que podría haber tenido, lo que tuve y perdí… la mayoría de las personas usan erróneamente esa información del ayer.

Los problemas del ayer no deberían ser una carga hoy, sino un aprendizaje añadido con ciertas cosas que no debemos volver a repetir. Eso es la resiliencia.

Un matrimonio fracasado, un trabajo perdido, un negocio cerrado o tres polvos no echados. Todo se soluciona de la misma forma. Desecha las frustraciones de ayer y gasta esa energía en fabricar una nueva vida en la que puedas incluir todo lo que no tuviste o lo que perdiste. Porque hoy es un nuevo día, una nueva semana, un nuevo comienzo.

3. Es hora de hacer un cambio, probablemente radical.

Sentirse atrapado es fallar en las 3 preguntas más básicas sobre la felicidad: “¿Me gusta lo que hago?, ¿Me gusta dónde vivo y con quién vivo?, ¿Soy feliz?

Como alguien dijo alguna vez: “Si no te gusta tu vida, cámbiala. Tú no eres un árbol”.

4. No va a ser fácil, pero al final merecerá la pena.

La mayoría hacemos las mismas cosas durante mucho tiempo. Es lo que llamamos hábitos, y son muchos de esos hábitos los que nos han provocado el “atasco”. Por tanto, cuando queremos cambiar, en primer lugar debemos cambiar muchos de nuestros hábitos.

Y ahí comenzaríamos una etapa de transformación que en ocasiones conllevaría un sacrificio hasta que los nuevos hábitos sustituyan a los antiguos. Puede que te sientas incómodo al principio, pero más incómodo te sentirás si permaneces atrapado.

En tus manos está el convertirte en la persona que quieres ser.

5. Vamos dejando las excusas.

Como se suele decir: “el que quiere llegar busca caminos; el que no quiere llegar, busca excusas”. Sólo hay una persona que puede detener tu crecimiento y progreso. Esa persona eres tú misma. Tú eres tu mejor aliado o tu peor enemigo.

Entre las causas más comunes que impiden a las personas alcanzar sus metas, se encuentran el miedo al fracaso o la pereza. Todo el mundo tiene una excusa. ¿Cuál es la tuya? Ahora deshazte de ella. Ya estás curado.

Tú puedes cambiar

No hay que olvidar que el crecimiento real, el cambio real, siempre se produce de dentro hacia fuera. Para cambiar cualquier situación, en primer lugar debemos cambiar primero nosotros mismos. Y para cambiar nosotros mismos, en primer lugar debemos cambiar nuestra forma de pensar, nuestra forma de actuar, y sobre todo nuestros hábitos.

Pero tampoco hay que olvidar, aunque seamos repetitivos en este punto, que la felicidad en la vida no es un destino, sino un viaje. Es decir, no alcanza la felicidad aquella persona que ha logrado sus metas y cumplido sus objetivos, sino que se han cumplido nuestros objetivos porque la persona ha sabido usar y apreciar aquello que tenía para conseguir lo que deseaba.

La vida es una aventura, y por tanto hay que intentar hacerla divertida, pues estamos para vivir la vida, no para sufrirla.

Y por último, míralo de este punto de vista:

Cuando una persona se encuentra atrapada o atascada, es señal de que ha llegado a un callejón sin salida en su vida, a una especie de pozo, donde en ocasiones ya sólo podemos dar pasos hacia delante. Como decía el mismo Warren Buffett: “a veces para salir de un pozo, es tan sencillo como dejar de cavar”.

Pero quédate con un claro mensaje, y es que tu vida depende de ti. El control de tu vida es tuyo, y podrás llegar tan lejos como estés dispuesto a llegar. Pero este propósito requiere de sacrificios y cambios. ¿Estás dispuesto a cambiar?

Zugoi BlogDe acuerdo con el Índice VIX (conocido por los inversores como “El índice del miedo”) los inversores se sienten más tranquilos por el mercado de valores que en los últimos 25 años.

Este “Índice del miedo” está en su nivel más bajo desde 1993.

Y los broker profesionales no tienen miedo en sus mentes.

¿Por qué es eso?

Allison Schrader, escritora de Quartz, entrevistó a algunos traders profesionales sobre la “buena” noticia del bajo índice VIX. Esto es lo que escribió:

Hace poco le pregunté a algunos traders si creían que la menor volatilidad reflejaba menos riesgo en los mercados. Ellos se rieron nerviosamente y dijeron, en esencia, “una corrección está por llegar y será fea.” Ellos esperan que un grupo grande, eventualmente, se pondrá lo suficientemente nervioso y se retirara del mercado; tal vez inversionistas institucionales (fondos de pensiones, fundaciones y similares) o jubilados recientes. Una vez que esto comience, seguirán más. Entonces, un trader dice, será una “carnicería.”

Se supone que el índice VIX es una medida de la volatilidad esperada en los mercados. Que esté tan bajo es una indicación de que la mayoría de los inversionistas esperan tranquilidad. Sin embargo, el mundo nunca fue tan volátil como hasta ahora.

Territorio inexplorado

Hace apenas un año, escribí esto la mañana después de la votación del Brexit:

Esta mañana, desperté y encontré que los ciudadanos de Gran Bretaña votaron, con un resultado de 52% a 48%, la salida de la Unión Europea (UE). Inglaterra es el miembro financiero y políticamente más importante de la UE y el primer país en salir de la UE.

Bienvenido a un futuro desconocido.

Las semanas que precedieron a la votación tuvieron a la mayoría de los analistas adivinando mal sobre el camino que tomaría la votación. Junto con la votación para salir de la UE, la votación también significó que Inglaterra tendrá que conseguir un nuevo primer ministro, ya que David Cameron dimitió tras la votación.

En mi opinión, el único hecho conocido es que esto creará un aumento en la volatilidad.

Desde entonces, las cosas se han vuelto más volátiles, no menos. Tenemos una continua discusión con Corea del Norte. Rusia mantiene zumbido Alaska con aviones de combate y bombarderos. Y un caber-ataque mundial está tomando sistemas informáticos como rehenes a través del globo.

De hecho, estamos continuando nuestro viaje hacia un futuro desconocido.

El problema con las predicciones

En mi artículo sobre el Brexit, también hablé de lo difícil que era predecir el futuro. “Predecir el futuro es un juego de perdedores. Es fácil estar equivocado y casi imposible estar completamente en lo correcto… la parte difícil de predecir el futuro es seguir las acciones que están de acuerdo con tus predicciones. Siempre hay más negadores que creyentes.”

Hablé de la historia bíblica de Noé. Pasó años y años de su vida construyendo un arca en medio del desierto, mientras hablaba sobre una inundación que se acercaba. Todos se burlaban de él… hasta que llegó la inundación. Entonces todos querían estar en el arca, pero era demasiado tarde.

En mi libro, La profecía de padre rico, predije que el mayor derrumbe de la bolsa en la historia del mundo ocurriría en algún momento alrededor del 2016. Por cierto, es difícil predecir el futuro. Es 2017 y el derrumbe no ocurrió todavía. Muchas personas están felices señalando con el dedo y diciendo, “Te lo dije.” Pero yo creo que la corrección igual pasará; y como Noe, me estoy preparando.

¿Sigue viniendo el derrumbe?

Los 75 millones de baby boomers tienen alrededor de 10 billones de dólares en ahorros de impuestos diferidos los cuales se les requerirá retirar, y lo harán este año y cada vez más en los próximos años.

En una entrevista con MarketWatch, dije:

“No estoy preocupado por el inversor profesional que puede cortar el mercado, ir de largo, usar opciones, calls y puts”, dijo. “Son las personas con 401 (k) o IRAs (Cuentas de jubilación), donde todos sus huevos están en esta cosa llamada plan de retiro.”

Los inversores profesionales en Wall Street están asustados. Las cosas están demasiado tranquilas en los mercados. Ellos saben que se viene una corrección. Y cuando lo haga, los chicos serán borrados.

Ya sea que haya una corrección este año o en los próximos, una cosa es verdad, las correcciones siempre ocurren. La buena noticia es que siempre hay una oportunidad en cada auge y en cada derrumbe… si te preparas bien.

nocheCuando te quieras, no importará la noche o el día. No importará la lluvia.

Te dará igual si miran, si hablan o bostezan, porque sólo sentirás la risa que invade tus esquinas… Sólo notarás que creces, que te expandes y te haces gigante… Que pierdes apego a la gravedad y llegas tan lejos que das la vuelta a tu mundo…

Porque el mundo será enorme, pero te cabrá en el bolsillo.

Si hablas contigo, usa palabras hermosas… Que sepas que te buscas, que te tienes en cuenta, que te importas…

Y sentirás que bailas, aunque no bailes.

Y sentirás que vuelas, aunque sólo camines.

Y sentirás que te acompañas.

El tiempo se comerá los rostros de los duendes amargos y pintará las barcas viejas que esperan en la arena para que puedan volver a navegar.

Y sabrás que lo necesitas para seguir lo llevas dentro, que no hay camino por largo que sea que te canse ni temor que te frene…Ni mar que te lleve a más deriva que la deriva que sueñas.

Porque si te amas, estallas de vida, porque si te amas, en las paredes sin luz aparecen ventanas…

Si hablas contigo, cuéntate cuentos y cántate nanas.

Y no importará si suena la música o si el mundo calla.

Si los relámpagos dibujan tus cicatrices en el cielo o si lo hacen las sábanas vacías que buscan acariciar tu cuerpo dulce y templado.

No importará si la noche está vacía o si brilla la luna, una tan enorme como esta luna… Una tan brillante como la que llevas dentro.

Si hablas contigo, recuerda todas tus batallas, las ganadas y las perdidas, todas cuentan excepto las aplazadas…Deja salir el viento acumulado que llevas dentro y las lágrimas que te quedaron prendidas mientras luchabas.

Cuando te quieras, romperás los cerrojos que esconden tus más grandes fortalezas… Borrarás tus recuerdos amargos y sólo quedará la lluvia suave que cubrirá tu calle de vida y tu cabello de terciopelo mojado.

Cuando te quieras, sabrás tantas cosas que ahora desconoces que necesitarás contarlas…

Y ya no cabrá tu alma gigante en ese cuerpo de niña salvaje, ni podrás almacenar tu risa chillona en tu pequeña garganta.

Saldrás al mundo a contar historias y a abrazar con tus palabras.

Si hablas contigo esta noche, ten paciencia. Llevas mucho viento en el pecho y mucho dolor en la espalda…

Son las alas, que cuando se despegan por primera vez antes de volar, arañan.

Si hablas contigo esta noche, imagina que te amas… Y verás como todo cambia.

finanzasCasi todas las personas hacen propósitos cuando inicia el año. A estas alturas muchos de ellos ya se habrán olvidado. Se quedan sólo en buenos deseos que repetimos año con año.

Uno de ellos es el ahorro. “Ahora sí voy a ahorrar” dicen muchas personas. Pero ¿Para qué objetivos concretos? ¿Qué cantidad vamos a ahorrar? ¿Cómo vamos a hacerlo? Mucho de esto se queda en el tintero.

Pues bien, las respuestas a muchas de estas preguntas las podemos obtener si hacemos un plan, que no es más que trazar una ruta que nos puede llevar desde donde estamos hoy hasta donde queremos llegar.

Lo curioso es que muchísimas personas no tienen idea de lo uno ni de lo otro. Es decir, no saben cómo están sus finanzas personales hoy ni tampoco tienen claras sus prioridades: aquello que realmente es importante para ellos.

Entonces hay que empezar por ahí. Planear nuestras finanzas es seguir un proceso, que nos ayuda a darnos cuenta de nuestra situación financiera actual, determinar nuestras metas y objetivos, priorizar (porque el dinero es escaso) y desarrollar un camino, una estrategia, que nos lleve a lo que queremos lograr.

Para ello, se deben cubrir varias áreas críticas, incluyendo cómo manejar nuestro dinero, salir de deudas, nuestro retiro (que sin duda es muy importante, aunque lo veamos como algo lejano), temas de impuestos, testamentos, protección de lo que hemos logrado, entre muchas otras cosas.

Un buen plan financiero personal empieza reconociendo que cada uno de nosotros es único y diferente, por lo cual los consejos no pueden ser iguales para todos. Hay personas que son más gastalonas; otras, más ordenadas. Entonces no siempre les funciona lo mismo. Por eso es tan importante, también, conocernos a nosotros mismos, aprender a reconocer ciertos patrones de conducta en nosotros, para entonces entender qué podemos hacer para poder llevar nuestro barco —nuestro plan— al puerto que hemos elegido.

Ahora bien, hay gente que me ha comentado que todo esto está muy bien, pero no es aplicable a la realidad mexicana y a los salarios que gana la mayoría de la población. Esto es totalmente falso: mientras más escaso sea el dinero que ganamos, más importante será priorizar, cuidarlo y manejarlo bien.

Siempre he dicho que un buen salario, con dinero suficiente para gastar en muchas cosas, no es garantía de éxito financiero. Un salario modesto tampoco nos lleva al fracaso. De hecho si nos fijamos bien, la gente más endeudada en México corresponde a la clase media. Esto nos dice mucho.

Por otro lado, yo he sido testigo de cómo gente que vive en el campo y que realmente tiene un ingreso muy limitado, guarda en una botella algunas monedas cada semana “para lo que se ofrezca”. Una versión muy rudimentaria de un fondo para emergencias, pero es porque esa escasez les ha hecho aprender lo importante que es tener un colchoncito, aunque sea modesto.

También existen aquellos que piensan que hay magia detrás de esto y están en busca del “santo grial” o “la fuente de la eterna juventud”. Me preguntan cuál negocio es el más rentable o cómo pueden de repente salir de un tremendo bache financiero, incluso qué inversión es la mejor, como si se tratara de tener una bola de cristal.

La verdad de las cosas es que, como todo, alcanzar nuestros objetivos y formar un patrimonio no se puede lograr de un día para otro. Es un camino largo, que requiere mucha disciplina y siempre un enfoque en lo que es más importante para nosotros. Porque —como ya he dicho— la clave del buen manejo del dinero consiste en priorizar.

Un buen plan financiero puede ayudarnos también a evitar graves equivocaciones como, por ejemplo, entrar en una espiral de endeudamiento, posponer nuestro ahorro para el retiro o no proteger nuestro patrimonio. La gente que habla conmigo exclama: “Si hubiera sabido esto antes…” Siempre me da mucha tristeza, porque el tiempo no da marcha atrás.

El dinero —recordemos siempre— jamás es un fin en sí mismo. Es simplemente un medio para lograr cosas que son mucho más importantes.

madre teresaHoy en día muchas personas lanzan “frases inspiracionales”, pero no siempre verifican la autenticidad de los dichos. Un caso muy común son las citas que frecuentemente son adjudicadas a la madre Teresa de Calcuta.

Esta mujer debe ser reconocida, independientemente de la fe que profeses, por su trabajo con los Misioneros de la Caridad, algo que la hace ser una de las personas más citadas de la historia.

Muchas de sus famosas “frases” – particularmente aquellas que hacen una referencia específica al quehacer emprendedor- son versiones editadas o parafraseadas de cosas que realmente dijo. Otras ni siquiera fueron expresadas por la madre Teresa.

No obstante, creo que esta increíble persona me perdonaría por reinterpretar estas frases que nunca dijo, porque a pesar de estar mal adjudicadas, estas palabras siguen teniendo un dejo de verdad.

1. “Dios no nos exige triunfar. Solo nos pide intentarlo”

Muchas personas no siguen sus sueños o prueban una idea de negocio o producto porque están paralizados por el miedo. Emprender requiere correr riesgos y atreverse a veces nos lleva a tener pérdidas (financieras, emocionales y espirituales). El fracaso no es solo una posibilidad, es una probabilidad.

Pero el tratar también trae alegría, educación y experiencia. El simple hecho de probar algo nuevo le da valor a tu vida.

2. “No todos podemos hacer grandes cosas, pero podemos hacer cosas pequeñas con gran amor”

La pasión es una espada de doble filo para los líderes de negocios, en especial para los emprendedores. Pensamos en grande y nos frustramos cuando nuestro amor por el trabajo, proyecto o compañía no es compartido por el resto del mundo. Y siempre creemos que es por nuestra culpa.

Esa gran pasión que traemos todos los días a la oficina no tiene porqué ser destinada solo a las grandes metas que tenemos. Es mejor aprovechada en las tareas pequeñas diarias. Después de todo, la innovación puede empezar en pequeño.

3. “Yo sola no puedo cambiar el mundo, pero puedo lanzar la piedra que produzca muchas ondas en las aguas”

La palabra “ecosistema” es muy usada en el mundo emprendedor. Esa es la función de una comunidad colaborativa.

Cuando paso tiempo en espacios de coworking me encanta ver a otras compañías trabajando en conjunto. Nadie opera realmente solo, a pesar de lo aislado que pueda parecer el emprender. Todos los esfuerzos están interconectados y desempeñamos un papel diario en un sistema que incluye consumidores, socios, empelados, inversionistas y competidores.

Cada acción que tomamos, grande o pequeña, tiene un efecto multiplicador.

4. “Puedo hacer cosas que tu no puedes y tu haces cosas que yo no. Juntos podemos alcanzar grandes metas”

Si eres un líder de verdad, sabes el valor de tu equipo. Sabes que siempre debes poner a tu equipo primero y que la cultura de tu negocio es importante. Sabes que, incluso si tu nombre está en la marca de la empresa, lo que has logrado se debe al impulso de otros.

Creo que todo emprendimiento es “social” porque construir un negocio tiene dos grandes efectos: resolver un problema para un cliente con una necesidad y darle trabajo a alguien más. Cuando contratas a tus empleados, cambias sus vidas y te beneficias de su talento y su tiempo.

Si sabes reclutar, traerás personas con experiencias y habilidades que se complementen. Si reclutas mal, no lograrás avanzar.

5. “Sé que dios no me dará nada que no pueda manejar. Solo desearía que él no confiara tanto en mí”

De todas las citas “falsas” de la madre Teresa, esta es mi favorita.

¿Cuántos de nosotros hemos dudado? Espero que todos, porque la incertidumbre es una condición necesaria para generar la fe que necesitamos en los momentos difíciles. Incluso en las noches más oscuras, los líderes deben creer que van a triunfar. Esto surge de una actitud de absoluta autoconfianza.

Esta es una característica clave para emprendedores: tener la creencia de que son capaces de lograr lo que se propongan.

No se trata de ego, es más bien confianza en que tienen habilidades que pueden compartir con el mundo. Sin importar que tan dura se pongan las cosas, la misión debe seguir adelante y los emprendedores deben creer que pueden enfrentar las dificultades.

preguntasMelinda Emerson es una respetada emprendedora y entrenadora de jóvenes empresarios, autora de varios libros de motivación y finanzas personales.

Una de estas obras es Sé tu propio jefe en 12 meses, en la cual comparte varios detalles sobre cómo iniciar un pequeño negocio hasta hacerlo crecer y convertirse en el sustento de una persona y su familia.

Dentro de las claves que ofrece Emerson en este escrito, se encuentran cinco preguntas que todo emprendedor primerizo debe hacerse antes de iniciar su proyecto, las cuales son las siguientes:

1. ¿Cuánto cuesta fabricar tu producto o proveer tu servicio profesional?

El peor error que puede cometer cualquier empresario novato es vender y distribuir su producto y/o servicio sin saber exactamente cuánto tiene que sacarle de ganancia al mismo para que sea rentable.

Emerson recomienda examinar “los costos directos, que incluyen mano de obra, materiales, empaque y envío” para luego tener en cuenta que hay otros costos como las actividades de mercadeo y servicios de apoyo, es decir costos indirectos, que también representan un serio desembolso.

2. ¿Por cuánto lo vendes?

Este punto es un tanto más exhaustivo. Se trata de hacer un corto estudio de mercado para conocer bien a la competencia y analizar el precio que los demás tienen por el mismo producto.

Si un emprendedor elige un precio muy por debajo del de los demás puede que venda bastante, pero sus ganancias serán limitadas. Por otra parte, un precio exageradamente alto puede alejar a los consumidores. Por eso, se debe “analizar a la competencia” y también “obtener datos de la industria” para ver si los costos y el margen de ganancia que espera sacar la nueva empresa son “razonables en el mercado”.

3. ¿Tu empresa es fácil de copiar?

Siempre habrá competencia en prácticamente todos los mercados, eso se da por hecho. No obstante, eso no quiere decir que una persona deba crear un producto tan sencillo y con tan poca distinción que sea pan comido para otras empresas o emprendedores inventarse una copia del mismo.

“Si tus principales competidores pueden duplicar con facilidad tu producto o servicio, esa es una indicación de que quizás debes reconsiderarlo y crear un giro único”, explica Emerson.

4. ¿La mercadotecnia tiene sentido?

Una empresa nueva depende en gran parte de cómo ésta sea promovida entre los consumidores, incluso aquellos que son solamente potenciales. El nombre de la misma, por ejemplo, debería cuando menos dar una idea de a qué se dedica.

Obviamente también se tiene que conocer bien al público objetivo, es decir aquellas personas que compraran o consumirán lo que el emprendedor ofrece. De igual forma, en plena era del Internet, es imprescindible contar con un perfil en redes sociales y un sitio web que debería tener un carrito de compras para los usuarios. En resumen, la empresa debe destinar aunque sea una pequeña rebanada mensual del presupuesto para su mercadeo.

5. ¿Sabes cómo venderte?

“Los negocios tienen tanto que ver con vender el producto como venderte a ti mismo”, asegura Emerson.

Es un punto sencillo, pero si no se cumple, de nada servirá un producto innovador, un impresionante aparato de mercadeo y un proyecto detallado por completo. La confianza en sí mismo, las relaciones con clientes, socios, proveedores, etc. Siempre, por sobre todas las cosas, dar una primera buena impresión y llegar puntual a las reuniones, con el mejor traje que se tenga, sin parpadear. La primera impresión nunca se olvida.

cambiarQuedarse en lo conocido por miedo a lo desconocido, equivale a mantenerse con vida pero no vivir. (Anónimo).

Decir a estas alturas que el mundo cambia y que la situación actual es más que preocupante es una perogrullada; lo que no es una perogrullada es responder a la pregunta permanente de las empresas: ¿y ahora qué?

Continuamente vemos numerosos análisis de situación y previsiones: que si los brotes son verdes, que si no hay brotes…, y mientras los bancos arreglan sus cosas y los políticos las suyas la pregunta de los empresarios y de los trabajadores, todas las noches antes de irse a dormir, es la misma: ¿Abriremos mañana?

Ese es el sufrimiento real de la España real. Al empresario y al trabajador no le preocupa si esto sale adelante a finales de este año o del año que viene: le preocupa el día de mañana (literal); le preocupa el día de hoy (literal también).

Sabemos que hay nóminas que pagar, muchas veces de personas que llevan con nosotros años, muchos; sabemos que tenemos que sacar adelante una producción; sabemos que hoy ya no es ayer… y que todos vamos a pagar durante mucho tiempo lo que unos cuantos han hecho. Eso lo sabemos; pero lo que no sabemos es cómo salir de esta y esta propia desesperación nos hace frecuentemente no ver alternativas.

Efectivamente hay empresarios y trabajadores que esperan a los brotes, a más brotes o a que los brotes maduren. Probablemente esas personas seguirán sufriendo ese día a día…, de incertidumbre sobre el hoy y el mañana. Y es posible que estén vivos…, pero eso no es vivir.

Y habrá otros que juntos, empresario y trabajador (idealmente), se miren a la cara y se digan: venga, vamos a por ello; que entiendan que el hecho de que la tarta sea más pequeña no significa que ya no haya tarta…y que planten sus propios brotes.

Y si no, responda a estas preguntas: ¿De verdad piensa que todos lo están pasando igual de mal? ¿Y que todos van a salir tocados de la misma manera? ¿O piensa que hay gente que está sabiendo moverse de manera diferente y que se llevará “el gato al agua”?

Que usted ahora no tenga una solución a su problema no significa que no pueda haberla. Recuerde el axioma: El grado de dificultad de un problema es inversamente proporcional a nuestra capacidad para resolverlo.

Vamos que si es abogado, una simple integral es imposible para usted; y si es ingeniero, casi mejor que le defienda un profesional ante un tribunal. Lo cual nos lleva a una conclusión inmediata: si sigue aplicando la lógica actual, obtendrá los mismos resultados, por lo que la única solución es generar un cambio en su forma de operar. (Claro, ¿pero cuál?).

Hemos querido abordar esta necesidad de cambio y proponer un nuevo planteamiento que permita competir hoy y mañana de manera diferente por esa tarta más pequeña… o/y por la tarta que tiene justo a su lado y que a lo mejor ni se había dado cuenta de que estaba allí.

El principio básico es simple: olvídese de tanta promoción, de tanto descuento, de tanta diferenciación y entregue el poder de configurar la oferta final de su producto o empresa a su consumidor o cliente. Sí, como suena: producto, precio, distribución… todo. No es una locura: muchas empresas ya lo están haciendo desde hace tiempo; son las que hoy todavía tienen plantas y ven como brotan aunque estemos en crisis; dan menos brotes, si: pero brotan.

Por eso, intente ver lo que otros hacen; venga reconózcalo: necesita ideas nuevas. Como no estamos para esperar los brotes de los demás, le invito a que genere sus propios brotes; a que cambie; a que no tenga miedo a lo desconocido y que viva esta crisis de otra manera. La otra alternativa ya sabe cuál es: seguir sufriendo esperando al brote. Ya sabe; usted elige.

tiempoEs casi seguro que en algún momento de tu vida hayas tomado una clase de administración de tiempo, hayas leído algún libro sobre el tema o hayas tratado de usar algún tipo de calendario para organizar tu día y ordenar tus prioridades.

¿Por qué con todos estos dispositivos e información todavía sientes que no puedes completar lo que tienes pendiente?

La respuesta es simple. Todo lo que aprendiste sobre el manejo del tiempo es una completa pérdida de tiempo y no funciona.

Antes de que comiences a administrar el tiempo, debes comprender lo que es. El diccionario lo define como “el punto o periodo en el que las cosas pasan”. Hay dos tipos de tiempo: el tiempo del reloj y el tiempo real. En el primero hay 60 segundos en un minuto, 60 minutos en una hora, 24 horas en un día y 365 días en un año. Cuando alguien cumple 50 son exactamente 50 años, ni más ni menos.

En la realidad, todo el tiempo es relativo. El tiempo vuela o lo arrastras dependiendo de lo que haces. ¿Qué tiempo describe el mundo en el que realmente vives, el tiempo real o el del reloj?

La razón por la que los dispositivos para administrar el tiempo no funcionan es que estos sistemas están diseñados para manejar el tiempo del reloj. Vives en el tiempo real, un mundo en el que el tiempo vuela cuando te estás divirtiendo o que arrastras cuando estás realizando trámites aburridos.

La buena noticia es que el tiempo real es mental. Tú lo creas y todo lo que creas puedes manejarlo. Es tiempo de remover cualquier auto sabotaje o auto limitación que tengas alrededor de “no tener suficiente tiempo” o de no ser “el momento correcto” para comenzar tu negocio o manejar el actual apropiadamente.

Hay tres formas de pasar el tiempo: pensamientos, conversaciones y acciones.

Sin importar qué clase de negocio que tengas, tu trabajo estará compuesto de estas tres cosas. Como emprendedor, serás interrumpido frecuentemente o llevado a diferentes direcciones. Aunque no puedas eliminar las interrupciones, sí puedes decidir cuánto tiempo pasas en esas cosas y cuánto pasarás en los pensamientos, conversaciones y acciones que te llevarán al éxito.

Practica las siguientes técnicas para dirigir tu propio tiempo:

1. Ten un horario y apunta todos tus pensamientos, conversaciones y actividades por una semana.

Esto te ayudará a saber cuánto puedes hacer durante el curso del día y qué haces con tu tiempo. Podrás observar cuánto tiempo realmente gastas produciendo resultados y cuánto pierdes en pensamientos, conversaciones y acciones improductivas.

2. Cualquier actividad o conversación que es importante para tu éxito debería tener cierto tiempo asignado.

Las listas de pendientes toman más tiempo y mucho más cuando no se pueden terminar. Los libros de tareas funcionan. Planea tus citas y crea bloques de tiempo para los pensamientos, conversaciones y acciones más importantes. Ten la disciplina necesaria para completar estos pendientes.

3. Pasa por lo menos el 50 por ciento de tu tiempo con los pensamientos, actividades y conversaciones que te den más resultados.

4. Dentro de tu planeación, incluye tiempo en el que seguramente serás interrumpido.

5. Tómate los primeros 30 minutos del día para organizar tu día. No empieces hasta que completes tu plan.

6. Tómate cinco minutos antes de cada llamada y tarea para decidir el resultado que quieres obtener.

Esto te ayudará a visualizar el éxito antes de que empieces. Además, hará que el tiempo se pase más lento. Tómate cinco minutos después de cada cosa para determinar si alcanzaste los resultados deseados.

7. Pon un letrero de “no molestar” cuando de verdad debas cumplir con tu trabajo.

8. Practica no contestar el teléfono sólo porque está sonando y los emails sólo porque te lleguen.

No les des a las personas tu atención absoluta a menos que sea muy importante para tu negocio. En lugar de eso, planea tu tiempo para responder.

9. Bloquea distracciones como Facebook y otras redes sociales a menos que las uses para tu empresa.

10. Recuerda que es imposible terminar todo.

También, que las probabilidades son que el 20 por ciento de tus pensamientos, conversaciones y actividades produzcan el 80 por ciento de tus resultados.

warren buffettPocas personas saben que el éxito de Warren Buffett (o el acelerador de su éxito), probablemente venga de un viejo libro llamado 1.000 Formas de ganar 1.000 dólares (One Thousand Ways to Make $1000). Un libro que fue escrito por primera vez en 1936.

En la biografía oficial de Warren Buffett (The Snowball), escrita por Alice Schroeder (en inglés), el propio Buffett reconoce que cuando tenía 11 años desempolvó ese viejo libro del desván y comenzó a leerlo. Más que leerlo, lo devoró, analizó y estudió.

A los 11 años, y haciendo uso del mensaje que transmitía ese libro, se marcó unos objetivos cortos y una meta final con la idea de convertirse en millonario a los 35 años.

Si ese libro cayera en nuestras manos, muchos de nosotros pensaríamos que es una auténtica chorrada, pues básicamente habla de hacer dinero a través del excelente arte de vender, el trabajo duro y el ingenio, así como el saber influir en las personas y ganarte a la gente.

El libro habla de muchas ideas de negocio que nos podrían parecer absurdas, y no por el cambio de los tiempos, ya que deduzco serían absurdas incluso cuando Warren Buffett era joven, ya que se pone como ejemplo de negocios rentables el sacarle provecho a una vaca lechera, el fabricar sillas motorizadas y el alquilar mesas de billar a establecimientos.

Sea como fuere, en ocasiones un libro no es bueno o malo, es buena o mala la interpretación que el lector le da al libro o la capacidad del lector para adaptar los mensajes que un escritor nos quiere transmitir.

¿Que aprendió Warren Buffett gracias a ese libro?

Lo primero que te enseña el libro es a “comerte un elefante”. ¿Cómo te lo comerías? Está claro que bocado a bocado. Nunca de golpe.

La mayoría de las personas tendemos a ponernos metas muy grandes y a largo plazo, cuando en realidad las metas deben ser pequeñas y de corto plazo, totalmente alcanzables en el plazo determinado. Eso nos ayuda a motivarnos.

Si nos fijamos, el libro no nos habla de ganar un millón de dólares (o euros), sino de ganar 1.000 dólares muchas veces. Cuantas más veces ganes 1.000 dólares, menos te faltará para ganar 1 millón de dólares. Es decir, Buffett no ha ganado 52.000 millones de dólares, sino que ha ganado 52.000 veces 1 millón de dólares. Irónicamente, para la mayoría de nosotros es complicadísimo ganar tan sólo 300 veces 1.000.

El libro habla de invertir y del poder del interés compuesto, y es que si invertimos esos 1.000 dólares, los cuales nos generan unos intereses y le sumamos otros 1.000 dólares a esos intereses, el dinero cada vez se multiplicará con mayor rapidez y en mayor cantidad, la magia del interés compuesto.

Lo siguiente que aprendió Buffett es a ser Austero por opción, no por obligación, lo que le llevó a no aparentar riqueza, sino a poseerla.

Todos nosotros sabemos que 10 euros hoy, con el paso del tiempo y la inflación, podrían ser tan sólo 5 euros dentro de 5 años. Para Warren Buffett esto no era así, pues para él, el tener 1 euro hoy, bien invertido (en negocios, bolsa, deuda…), son 10 euros dentro de 5 años.

Sobre todo aprendió a detectar las oportunidades de negocio que están para todo el mundo y que poca gente las ve. Quizás mucha gente las vea, pero sí hay que esforzarse o arriesgarse para cazarla, muchos la dejan para otro valiente.

Si volvemos al libro “The Snowball”, Warren Buffett asegura que cualquiera puede hacer 1 millón de dólares, pero poca gente está dispuesta a aprender lo necesario para conseguirlo, así como sacrificar recompensas inmediatas hoy para obtener una recompensa en un futuro.

Tanto a la hora de ser emprendedor como a la hora de invertir, necesitas un plan, un estudio previo, trabajo duro y constante para aprender todo acerca de aquello que inicias, y sería injusto que una persona sin esforzarse consiguiera lo mismo que otra que lleva tiempo esforzándose.

Para él, el problema no es que la gente no pueda ser libre financieramente hablando, sino que realmente no quieren cuando conocen el precio que deben pagar para conseguirlo.

emprendedorHay un libro de Martín Krauze llamado Economía para Emprendedores cuya tesis principal es que la Economía se ha separado de la gestión empresarial, olvidando que son las empresas las que mueven las economías nacionales.

Explica que la razón de fondo es que mientras por parte de los economistas se piensa que todo aquello con lo que sustenta el empresario su gestión no es académicamente muy sólido, por parte de los empresarios los economistas hablan de modelos muy complejos que sirven únicamente en un mundo perfecto y por lo tanto, inexistente.

¿Tiene razón Martín Krauze?

Toda mi vida he estado rodeado de emprendedores y de economistas y debo decir que mucho de lo que dice Krauze acerca de esta disyuntiva es verdad. No creo que exista un economista serio, de esos que cuestionan todo y ponen en duda hasta los mismos axiomas de la ciencia social, que se atreva a asegurar que los efectos benéficos de la Economía no pertenezcan exclusivamente en un mundo teórico ya que su fortaleza de universalización precisamente radica en ello.

La forma más fácil de verlo es con cualquier economía nacional porque ninguna sigue enteramente todas las reglas de su modelo teórico y cuando tratan de hacerlo, y fallan, normalmente se atribuye su fracaso a las gestiones internas, a los comportamientos imprevistos de otras economías, etc.

En otras palabras, se puede decir que la economía hace modelos perfectos, siempre predictivos, siempre y mientras cuando no se apliquen al mundo real. Es como decir: el automóvil que tengo puede llegar a 400 kilómetros por hora pero para llegar a esa velocidad se requiere tener una pista con condiciones controladas, sin nubes, en humedad específica, con otro tipo de llantas, el mejor conductor del universo, pavimento especial y además teniendo el viento a favor y gasolina que se usa solamente en la NASA.

El asunto de la empresa y la economía es igual: en teoría las cosas deberían funcionar de una forma pero en realidad, todo funciona de otra manera. Esto hace que los empresarios deban obtener su aprendizaje de otras fuentes más allá de la Economía.

Lo que le critica el economista al empresario es que éste basa, muchas veces, su conocimiento y gestión en casos de éxito (como lo es el tipo de enseñanza de Harvard, o a nivel nacional, el reconocido método del IPADE).

El problema del estudio de casos de éxito es que no son completamente replicables y no son, casi nunca, capaces de darnos herramientas y modelos predictivos confiables; que una estrategia de Starbucks con la cual se gestiona la empresa de una u otra forma hacia el éxito no asegura que lo logre cualquier otra empresa.

Evidentemente esta situación está prevista en la enseñanza a través de casos de estudio ya que lo que se pretende es aprender diferentes herramientas de gestión con las que otros empresarios o directivos resolvieron problemas así como aprender de los fracasos de otros para no verse en una situación igual.

Curiosamente, esta división entre lo real y lo teórico le sucede también al emprendedor. Esta es una de las razones por las que la tasa de mortalidad de empresas en México sea tan alta: el emprendedor genera un modelo de negocios, un producto o un servicio, desarrolla sus capacidades de liderazgo y todas las demás herramientas que le han indicado para poner su empresa y cuando se enfrenta al mundo real, se da cuenta que todo lo aprendido funciona a la perfección mientras se quede en el terreno de lo teórico.

Se da cuenta que cuando llega a la realidad, todo es diferente: las proyecciones no se cumplen, los costos se incrementan, los contratos no se cumplen, las facturas no se pagan o muchas otras situaciones que hacen tan incierto esto de emprender.

Igualmente, no creo que exista un empresario serio que tome sus decisiones basándose puramente en su conocimiento práctico sino que ha estudiado lo que han hecho otros directores, ha aprendido de marketing, ha copiado herramientas de venta de vendedores profesionales, ha tomado cursos de liderazgo o por lo menos, tiene nociones básicas de oferta, demanda, atributos de valor y sabe, sin haberlo nunca vivido, que ciertas situaciones lo pueden llevar a la bancarrota.

Es más, dudo que haya un empresario en México que no sepa la cotización del dólar dado que muchos de sus insumos o posibles facturas, serán en dicha moneda. Es decir, el empresario no vive lejos del economista y tiene nociones suficientes que sin la necesidad de la perfección teórica-matemática puede sacar su empresa adelante.

Por esto, la frase atribuida a Einstein aplica aquí perfectamente: “La práctica es cuando todo funciona y nadie sabe por qué”.

La desincronización que existe en la actualidad entre empresario y economista ocasiona entonces para el empresario una desconfianza en los modelos teóricos que sin embargo, le podrían beneficiar ampliamente en la profesionalización de su gestión; esto tendría la consecuencia de mover positivamente la economía del país, lo cual es exactamente lo que el economista busca.

De manera similar, el economista olvida la parte práctica de la gestión empresarial como las dificultades que enfrenta, la incertidumbre con la que vive y la irracionalidad con la que muchas veces se gestiona, con lo cual contribuye a que sus modelos sean todavía menos reales.

Dudo mucho que la solución sea que más economistas pongan sus empresas para vivir en carne viva esta otra realidad o que los empresarios deban reinar en el mundo de la política para que gestionen como empresas las economías nacionales. No creo que exista una solución a este tipo de desincronización pero si hay que escoger bandos, me pongo del lado de los emprendedores que se juegan su patrimonio y a los que la respuesta, “en teoría, debería funcionar”, no les basta.

Quizá el momento en el que estamos es el mismo con lo que termina la frase de Einstein: “En este caso hemos combinado la teoría y la práctica: nada funciona y nadie sabe por qué.”

disruptivoActualmente uno de los conceptos clave en el emprendimiento es la innovación disruptiva, el cual fue introducido en 1995 en el Harvard Business Review.

Un artículo titulado “Tecnologías disruptivas: Atrapando la ola” analizó, en esa entonces, la existencia de un patrón constante: muchas empresas líderes en su ramo fracasaban cuando el mercado cambiaba debido a que no se anticipaban a las necesidades futuras.

¿Qué es?

El término fue acuñado por Clayton M. Christensen, catedrático de Harvard Business School, y presentado en 1995 con su artículo Disruptive Technologies: Catching the Wave, escrito en conjunto con el también profesor Joseph Bower. La recomendación de ambos autores en esta publicación era invertir en tecnología que exigirían los clientes en un futuro.

¿Por qué no lo hacían algunas de las empresas ya establecidas si eso fue lo que minó su rentabilidad?

Porque estas creyeron, en un principio, que las nuevas tecnologías no responderían a la demanda de sus clientes principales y tampoco tenían interés alguno en lo que consideraban como mercados emergentes (y, por consiguiente, de menor tamaño). Grave error.

Posteriormente, Clayton M. Christensen planteó esta teoría de una manera más amplia y la nombró “innovación disruptiva” en su libro The Innovators DilemaWhen New Technologies Cause Great Firms to Fail, que fue publicado en 1997. El especialista en negocios propone una innovación evolutiva en la que no se crean nuevos productos ni se cambia radicalmente un proceso, sino de una mejoría gradual.

¿Te suena a una contradicción?

A simple vista sí, pero no lo es. En el entorno emprendedor la palabra “disruptivo” alude simbólicamente a una ruptura brusca.

Algunos ejemplos de productos que han generado un cambio determinante son el celular, que desplazó al teléfono fijo, y la computadora personal (PC por sus siglas en inglés) como la Olivetti Programma 101 y la Apple II. Si bien esos artículos parecían sacados de una película de ciencia ficción en su momento, innovar no es inventar un objeto digno de un libro de Julio Verne precisamente.

El verbo innovar se deriva del latín innovare, cuyo significado es “Yo renuevo”, “yo restauro” o “yo altero”. De acuerdo con la Real Academia Española, la definición de innovar es “mudar o alterar algo, introduciendo novedades.”

Un cambio de 360 grados no siempre representa una ventaja diferencial. En este sentido, también se puede innovar un servicio. ¡Eso fue lo que hizo Uber! También es lo hizo iTunes al permitirte comprar solamente la canción que te interesa y no todo el álbum completo.

En su libro Disrupt: Think the Unthinkable to Spark Transformation in Your Business, el profesor Luke Williams, quien también es el director ejecutivo del Centro Berkley de Emprendimiento e Innovación de la New York University, afirma que la frase de “innovarse a morir” en las empresas debe ser sustituida por un “diferenciarse mucho o poco pero encontrando la manera de ser únicas en lo que hacen”.

Si cuestionamos lo convencional, entonces podemos brindar una solución inesperada o proponer una estrategia nada convencional. Pero lo principal es superar las exceptivas de nuestros clientes. Aquí puedes ver una conferencia de este autor acerca del poder de una buena idea y cómo vencer el miedo para llevarla a cabo de manera exitosa:

¿Y entonces?

Lo disruptivo consiste en pensar outside the box en cómo puedes ofrecer un mejor servicio o cuál puede ser el plus de un producto ya existente.

Si te das cuenta estamos hablando de procesos y modelos. Incluso puedes vender lo mismo de siempre pero haciendo uso de Internet: las tiendas en línea de prendas de vestir como Dafiti no inventaron nada nuevo, simplemente cambiaron de modelo de negocio.

Aquí tienes algunos ejemplos para inspirarte:

1. Hace más de un siglo, se lanzó el primer auto producido en masa: el Ford Model T. Los automóviles ya tenían décadas existiendo pero poco asequibles. ¿Cuál fue el cambio? Ninguno: Henry Ford escogió otra forma de organizar la producción.

2. E-Bay no creó el mercado, meramente lo subió a Internet.

3. La Wikipedia desplazó a las enciclopedias tradicionales con un formato de colaboración abierta y libre acceso. ¡Es imposible competir con ella si tienes que afrontar gastos de impresión!

4. Netflix reemplazó los servicios de renta de videos como Blockbuster al ofrecer un catálogo en línea y una suscripción mucho más barata.

5. Instagram ha incrementado su número de usuarios (al momento de la publicación de este artículo cuenta con 600 millones) debido a las transmisiones en vivo que no fueron su idea. Estas fueron implementadas primero por Periscope y Snapchat. Instagram incrementó la interactividad de la que carecen esas plataformas.

6. El año pasado el videojuego Pokémon Go nos brindó lecciones importantes que debemos tomar en cuenta al momento de ahondar en lo disruptivo: es una franquicia que, a través de una tecnología existente como la realidad aumentada, se innovó. Pokémon Go aprovechó las posibilidades que ofrece la RA y su éxito ha sido brutal.

Recuerda que este concepto es sumamente amplio y lo puedes aplicar a lo que tú quieras: un producto, un servicio o una persona. Por eso: ¡Atrévete ya a ser una persona disruptiva!

líderesCuando Airbnb fue fundado, su presidente Brian Chesky tenía 27 años. Steve Job tenía 25 años cuando Apple se dio a conocer al público. Bill Gates tenía tan solo 20 años cuando fundó Microsoft.

Los jóvenes líderes tienen la habilidad de alcanzar metas maravillosas a pesar de la inexperiencia. Si quieres ser un joven líder, aquí te dejamos algunas de las claves para conseguirlo:

Construye una red de gente de éxito

Constrúyela uniéndote a una organización y haz que tu presencia sea sentida como una contribución a la causa. Con el paso del tiempo, los miembros se darán cuenta y tú serás capaz de establecer conexiones relacionadas con los negocios que ayudarán al avance de tu carrera.

Edúcate constantemente para mejorar tu negocio

Los negocios alrededor del mundo cambian constantemente y de forma muy rápida. Esto va a seguir siendo así, debido en gran parte al gran avance tecnológico, como la inteligencia artificial por ejemplo, entre otras innovaciones. Para que los jóvenes líderes se puedan mantener en la carrera, es muy importante educarse a sí mismos.

Escucha más de lo que hablas

El fundador de Virgin, Richar Branson, dijo una vez: “Deberías escuchar más de lo que hablas.” Y tiene bastante razón. Los líderes más efectivos requieren entender los pensamientos, sentimientos y necesidades de su equipo. Contando con este entendimiento, los líderes necesitarán realizar sus acciones con la información con la que cuentan y con decisión.

Comunica con efectividad

No es necesario que sea con palabras, en el más estricto de los sentidos. Un líder puede comunicar muchísimo simplemente con el tono de su voz. Pero la comunicación efectiva es básica para cualquier líder. Por ello es importante establecer lo qué es importante y lo que solo nos va a crear confusión. Nunca perder de vista la importancia de establecer contacto visual.

Adopta guías claras de liderazgo

Para un líder empresarial joven, puede parecer que todo el trabajo que tiene que realizar es infinito. Para ayudarte a organizarte, es importante crear un marco de trabajo para saber qué tareas debes priorizar. Puedes adoptar la matriz de decisión de Eisenhower, que indica la relatividad de cada tarea.

Sé humilde

Según un estudio de la Harvard Business Review, los líderes humildes tienden a ser los más efectivos. El artículo define a los líderes humildes como personas que son capaces de acceder con precisión a sus propias fortalezas y debilidades. Además, los empleados y los equipos de trabajo respetarán tus opiniones y creerán en ti mucho más.

líderGeorge Bernard Shaw no pudo estar más equivocado cuando acuñó la famosa máxima: “Aquel que puede, hace. Aquel que no puede, enseña”. En una economía de rápido movimiento que se maneja por las ideas, una parte esencial de ser un líder es ser un buen maestro.

¿De qué otra manera puede alguien persuadir a todos los miembros de una organización – ya sean 50 o 50 mil empleados- para que se muevan en la misma dirección?

¿De qué forma se puede focalizar al equipo de trabajo y persuadirlos de una estrategia de reducción de tamaño de la empresa cuando la economía se estremece?

¿De que forma se puede asegurar que las personas de todos los niveles entienden las prioridades de cada momento?

¿Cómo se pueden desarrollar los lideres del mañana?

Simplemente: se les enseña.

Eso no quiere decir que hay que darles un discurso en una reunión general de la compañía o impartir órdenes a los subordinados. Eso no es enseñar: eso es mandar.

Decirle a la gente lo que deben hacer no garantiza que ellos van a aprender lo suficiente para pensar por ellos mismos en el futuro. En cambio, puede significar que ellos van a depender de usted o de sus supervisores cada vez más y dejarán de tomar riesgos, detendrán la innovación y pararán de aprender.

¿Qué hacen los grandes maestros que usted debería aprender para cumplir con su papel de líder?

A continuación encontrará lo que nos dijeron aquellos que lo saben mejor que nadie: los profesores mismos. Maestros de toda clase. Algunos de ellos enseñan formalmente en salones de clase. Otros enseñan informalmente – en sus oficinas, durante la cena, en el camino – mientras dirigen compañías.

Nuestros expertos han enseñado a veteranos ejecutivos, desarrolladores de software, representantes de ventas y estudiantes de MBA, así como a universitarios, músicos, cirujanos y a otros maestros también.

La buena enseñanza, como se verá, es universal. Así el tópico de hoy sea el lanzamiento de un nuevo producto o las ciencias sociales o cómo hacer un “bypass” triple, los mismos principios – y muchas de las mismas técnicas – se pueden aplicar.

¿Está usted listo para aprender? Siéntese en su pupitre y saque su cuaderno, que la clase va a empezar…

1. No se trata de usted, sino de ellos

Algunos maestros se ven a sí mismos como el experto señalado cuyo papel es impartir su conocimiento a los estudiantes que son como recipientes vacíos. Esa es la peor metáfora, dice William Rando, quien ha entrenado a profesores universitarios durante quince años.

Los mejores instructores se ven a sí mismos como guías. Ellos comparten lo que saben, pero entienden que ellos no son el punto focal. Sus estudiantes sí lo son.

“Es difícil para algunos profesores entender que enseñar no es acerca de ellos mismos,” dice Rando, quien maneja la Oficina de Desarrollo y Preparación de Profesores de la Universidad de Yale.

Es algo que no se puede aceptar intuitivamente. Sin embargo, no quiere decir que el profesor no importe. Simplemente significa que en vez de preguntarse “¿Qué voy a hacer hoy?” el profesor debe pensar: “¿Qué van a hacer mis estudiantes hoy?”

2. Estudie a sus estudiantes

No basta con conocer su material. Usted necesita conocer a las personas a las que va a enseñar – sus talentos, su experiencia previa y sus necesidades. De otra manera, ¿cómo puede usted estar seguro de lo que ellos ya conocen y de lo que necesitan saber?

“Yo le digo a mis profesores que piensen que alguien les llama y les dice, “Estoy tratando de ir a Yale”, dice Rando. “La primera pregunta que usted debe hacer es “¿En dónde está usted?” Usted debe saber el punto de partida de una persona antes de poder ayudarla a encontrar su destino. Puede sonar obvio, pero como profesores, a veces empezamos el viaje y nos olvidamos de preguntar a los estudiantes, “¿En dónde están ustedes? ¿Cuál es su punto de partida?”

Yoheved Kaplinsky, miembro del departamento de piano en la Escuela Juilliard, pone mucho énfasis en conocer la forma cómo los estudiantes se consideran a sí mismos. “Quiero ver cómo mis estudiantes evalúan su propia forma de tocar,” dice ella. “Eso me da una idea de qué tan realistas o qué tanto se ilusionan a sí mismos. De esta manera puedo escuchar entre líneas y tener un esbozo de su personalidad”.

3. Los estudiantes asumen riesgos cuando los maestros crean un ambiente seguro

Aprender exige ser vulnerable, dice Michele Forman, quien enseña sociales en el Middlebury Union High School en Vermont. Los estudiantes tienen que reconocer que ellos no saben, tomar riesgos y repensar lo que creían que sabían. Eso puede ser incómodo – incluso aterrador – para algunos.

Algunos detalles cálidos no sobran, dice Forman, quien fue elegida la Maestra del Año 2001. Como tener un sillón y cojines en el suelo en una esquina del salón de clase. O decorar las paredes con los trabajos de los alumnos porque “es el espacio de ellos”. El resultado es un ambiente de aprendizaje que se presenta seguro emocional, intelectual y psicológicamente.

“Si ellos no se sienten bien, les preparo una taza de té de menta. Si tienen hambre, les doy de comer,” dice Forman. “Puede parecer algo muy simple pero les envía un mensaje muy importante”.

Los estudiantes tienen que saber que pueden confiar en su instructor. De allí resulta otra de las reglas de Forman: Eliminar el sarcasmo en el aula de clase. “No hay que crear el temor de que usted los va a hacer quedar mal ante los demás”, dice ella.

4. Los grandes maestros emanan pasión y determinación

La diferencia entre un buen profesor y un gran profesor no es su experiencia o su conocimiento. Tiene que ver con su pasión.

Pasión por el tema, pasión por enseñar. El deseo es contagioso, dice H. Muir, director de capacitación en mercadeo global de SC Jonson en Racine, Wisconsin. Si el profesor lo tiene, lo más seguro es que los alumnos también lo atrapen.

“Mis dos padres eran ambos maestros,” dice Muir. “Mi madre enseñaba a estudiantes con deficiencias de comportamiento y mi padre enseñaba historia y civismo. Lo más importante que aprendí de ellos es que hay que tener pasión por lo que se hace y esta debe ser genuina. Es algo que no se puede simular. Los estudiantes descubren inmediatamente cuando usted pone un interés sincero y cuando no”.

5. Los estudiantes aprenden cuando sus maestros les muestran cuánto necesitan aprender

Enseñar a adultos le ha dado a Tom McCarty, director de los servicios de consultoría de la Universidad de Motorola, una confirmación del viejo adagio que dice: “Cuando un estudiante está listo, el profesor se le aparece”.

Algunas de las personas que se presentan para los talleres de mejoramiento continuo no están listas, porque ellos no piensan que necesitan mejorar. No ven la brecha que existe entre lo que ellos son y lo que necesitan ser. Hacerles ver esa brecha es una de las primeras tareas de McCarty.

“¿Su equipo se encuentra alineado alrededor de las expectativas del cliente?”, les pregunta. “Claro que sí,” contesta alguno de los líderes de algún equipo. McCarty le pide entonces a cada uno de los miembros del equipo que escriba las cuatro prioridades más importantes del cliente y las coloca en un tablero de manera que todos las puedan ver.

“Si hay quince miembros en el equipo, se obtienen sesenta prioridades diferentes,” dice. “Una vez que ellos lo ven por sí mismos, van a acudir a mí diciendo, ¿Puedes ayudarnos en esto?”

6. Hay que volverlo claro así no se pueda volver simple

Uno de los principales atributos de un gran maestro es su habilidad para desmenuzar ideas complejas y hacerlas entendibles. Lo mismo se puede decir de los líderes empresariales hoy en día, dice Gary Grates, director ejecutivo de comunicaciones internas de General Motors. De hecho, él afirma que la esencia de enseñar – y de aprender – está en la comunicación.

El principal reto que los líderes deben enfrentar es lograr que la gente les entienda,” dice Grates.

“Así esté usted hablando de Wall Street, de los socios, de los clientes o de los empleados, sus interlocutores deben comprender la historia de la organización – hacia donde se dirige, por qué se están haciendo estos cambios, cómo trabaja usted y cómo piensa usted. De lo contrario, usted perderá valor, ventas, nuevas oportunidades o a sus empleados. Por eso es que enseñar es tan importante”.

7. No tema ser vulnerable, pero no sacrifique su credibilidad

Para algunos, ser un profesor – o un líder – significa presentarse como la persona que tiene todas las respuestas. Cualquier signo de vulnerabilidad o de ignorancia puede significar debilidad. Ese tipo de personas son pésimos profesores, dice Parker Palmer, veterano instructor y autor de “El coraje de enseñar: explorando el mundo interior del maestro”

A veces la mejor respuesta que un profesor puede dar es, “No lo sé”. En vez de perder credibilidad, se gana la confianza de los alumnos y esa confianza es la base de una relación productiva.

“Todos sabemos que la perfección es una máscara”, dice Palmer. “Por eso desconfiamos de las personas que se ocultan detrás de la máscara del sabelotodo. No son honestos con nosotros. Las personas con las que desarrollamos las más profundas conexiones son aquellas que reconocen sus limitaciones frente a nosotros”.

Reconocer lo que usted no sabe muestra que todavía está aprendiendo, que el profesor es, en realidad, todavía un estudiante. Para el líder de una organización, este es un acto de equilibrio muy delicado, dice Mike Leven, ex­presidente de Holiday Inn Worldwide y ahora director general de U.S. Franchise Systems Inc.

“Mientras que es razonable que alguien no sepa muchas cosas, también la gente espera que la persona de quien dependen sepa al menos algunas respuestas. Usted no puede permitir que la gente se pregunte, “¿Por qué está éste dirigiendo la compañía?”.

8. Enseñe desde el corazón

La mejor enseñanza no sale de formulas; es personal.

Diferentes personas enseñan Shakespeare de múltiples maneras porque lo hacen de acuerdo a cómo ellos son y cómo ven el mundo. O, como dice Palmer, “Enseñamos lo que somos”.

El acto de enseñar requiere el coraje de explorar su propio sentido de identidad. Si usted no sabe quién es usted, dice Palmer, usted no puede conocer completamente a sus estudiantes y no podrá conectarse con ellos. La gente recurre a técnicas para lograrlo hasta que descubren su propia forma de ser profesor.

Tal vez, dice Palmer, el músico de Jazz Charlie Parker fue el que mejor lo expresó: “Si no lo vives, no va a salir de tu trompeta”.

Vivir MejorProbablemente hayas escuchado a algún experto en productividad hablar sobre la importancia de hacer una lista de tareas pendientes, un calendario, o al menos un plan tentativo para el día.

Tiene sentido – cuando te metes en el trabajo por la mañana, no quieres pasar una hora tratando de averiguar qué hacer primero.

Y, sin embargo, a veces, toda esa planificación y programación puede contribuir en tu detrimento. Es por eso que funcionan mucho mejor junto con la regla “hazlo ahora”.

La regla es una creación de Josh Zerkel, director de comunidad global y formación en Evernote y un organizador profesional certificado. Cuando me reuní con Zerkel en mayo, dijo que le enseña la regla a muchos de sus clientes.

Es bastante simple, dijo Zerkel. “Si puedes hacer algo ahora mismo en este momento, sin tener que cerrarlo y reabrirlo más tarde, hazlo ahora.”

Considera la regla de Zerkel una versión alternativa de la “regla de los dos minutos”, que es la creación del autor best-seller David Allen: Si una tarea tardará dos minutos o menos en completarse, hazla ahora.

Zerkel dijo, en su opinión, que realmente no importa si la tarea tomará dos minutos o cinco – si tienes tiempo para hacerla ahora mismo, hazla.

La regla “hazlo ahora” funciona por dos razones claves.

Por un lado, evita la dilación. “No soy un gran admirador de ver tus cosas, revisarlas, planificarlas metódicamente”, dijo Zerkel. “Si algo es corto, solo ocúpate de ello.”

Esto es algo de lo que constantemente soy culpable. Voy a agendar un momento en mi calendario para responder a un correo electrónico molesto; pero para el momento en que llego a ese punto del día, estoy agotado y termino retrasándolo para el día siguiente.

La segunda razón por la que Zerkel dijo que la regla funciona es porque terminar incluso una tarea pequeña “genera un sentido de productividad y de impulso; Estoy logrando terminar cosas!“, lo que puede conducirte a abordar las cosas más grandes que podrían ser más desafiantes.

Una vez que envías una respuesta a ese email, u ordenas la pila de correos que hay en tu mesa de café, o lo que sea que hayas estado posponiendo en tu lista de tareas pendientes durante demasiado tiempo, se sentirás motivado para hacerle frente a algo más, incluso más grande.

decirteTe preguntarás… ¿Qué cosas se calla alguien durante cien años?

Muchas, demasiadas… Durante mucho tiempo no nos atrevemos a decirnos a la cara lo que nos asusta, no nos admitimos lo que nos araña y duele… Lo dejamos dentro, en ese saco en el que acumulamos todo… Sabemos que un día estallará pero suplicamos que aguante.

Aunque al final, estalla. Y es maravilloso que lo haga, aunque es mucho mejor, vaciarlo antes…Por si cuando todo sale disparado, te haces demasiado daño y hieres a alguien.

Eso es lo que pretendo, decirte cosas como…

No brillas porque no te quieres y no te atreves a mostrar lo que vales.

No te aman como mereces porque no te amas y vas por la vida con esa cara de no merecer amor.

Recibes indiferencia porque no miras a los ojos de nadie, por si entran en tu conciencia, por si deambulan por tu alma y descubren tus secretos.

Tus miedos llevan el timón de tu vida.

Tu rabia contenida se ha hecho un refugio en tus entrañas…

Te duele mucho porque te criticas mucho, te hieres mucho, te encoges mucho, te exiges mucho. Sé qué es eso y no lleva a nada bueno…

No te gustas ¿cómo vas a gustar?

Dejas que él te trate así porque crees que le necesitas, cuando en realidad es él que necesita pisarte para sentirse bien y eres tú la única persona que se lo aguanta…

No hay culpas, no te reproches, déjalo a un lado y sigue adelante…No cargues con nada…

No esperes que el mundo solucione tu vida, toma las riendas… Tú decides lo que es tu vida, no delegues esa responsabilidad.

Y también decirte cosas preciosas…

Eres hermosa incluso sin saberlo.

Tienes mil posibilidades cada día para crecer.

Cuando te sueltas, brillas mucho…Fluye y contagia tu entusiasmo.

Mereces lo mejor, no pares hasta conseguirlo… Sin agobiarte, sin preocuparte.

Da las gracias por lo maravilloso que eres y lo bueno que te rodea…

Contigo, el mundo es un lugar mejor. No importa que sea a veces complicado, tú puedes. Los malos momentos son pruebas, los obstáculos son oportunidades…No te calles nada, se queda dentro y arde mucho, hasta que te quema…

En este libro está desgajada mi alma en pedacitos… Es un relato de mi pequeña evolución. De mi paso por los días, de mis momentos hermosos y mis dolorosas dudas…

Hasta descubrir que el hombre del saco eres tú. Y también tu ángel de la guarda…No hay juez más terrible que nosotros mismos… Pero la gran noticia es que también somos nuestra propia salvación, nuestro bálsamo, nuestro héroe, nuestro refugio…

Si te has hecho tanto daño a veces, eso significa que tienes mucho, mucho poder. Úsalo para crecer, no para encogerte. Úsalo para brillar y ser feliz, para crear, para contagiar alegría…

¿No lo ves? tienes todas la respuestas… No te das cuenta… ¡Qué suerte verlo!!

¡Y dar las gracias por habernos dado cuenta!

Por la conciencia de notar que nos equivocamos y la de rectificar y ser humildes y la vez grandes… Eso es la grandeza, aprender de los errores y convertirlos en el material con que pegar nuestros pedazos rotos… Saber perdonar y perdonarse. Saber encontrar compañeros de viaje que vacíen tu pesada maleta y te recuerden que sabes cómo…

Aprender de ti siempre. Y recordarte que eres extraordinario…

La felicidad no es un lugar idílico al que llegas después de sufrir mucho. Es un estado interior que se descubre cuando dejas de luchar por esconderte y decides amarte, darte una oportunidad de ser tú y vivir

No hay nada que perseguir, ya lo llevas dentro. Abre los ojos de tu conciencia y ama sin calcular…

No necesitas nada más. Ya lo tienes, abrázalo.

No tienes nada que perder.

Estas son las Cosas que debí decirte hace cien años… A ti, a mí…Cada vez lo tengo más claro, si cabe.

Esta es mi misión, compartir, aprender, mostrar, ayudar…

Desnudar mi alma para que cuando tú desnudes la tuya no te sientas tan solo… Decirte que me equivoco para que no tengas tanto miedo a equivocarte… Mostrar lo vulnerable que soy para que ames tu vulnerabilidad… Explicarte mis historias por si son útiles para la tuya o para todo lo contrario… Compartir mis pasiones para que veas lo maravillosas que son las tuyas… Darte mis palabras hasta que encuentres las tuyas propias y hagas tu camino…

Mil gracias a todos y todas los que he encontrado en el camino. A los que cada día me siguen en redes sociales y visitan mi blog. A los que se han dejado habitar por mis palabras y las han compartido… Este libro también es vuestro.

películas14. Steve Jobs: Una última cosa (Steve Jobs: One last thing)

PBS, cadena estadounidense de televisión pública, sacó este documental poco después de que Jobs falleciera en 2011. Captura las altas y bajas de uno de los emprendedores más influyentes que haya existido.

¿Por qué verla? Nunca podrás aprender suficiente de la vida y carrera de este gran emprendedor.

15. El Padrino (The Godfather)

Aquí hay otra película que todos deberían ver por lo menos una vez en su vida. Esta obra maestra de Francis Ford Coppola de 1972 es una de las mejores películas en la historia del cine.

¿Por qué verla? Por un momento, olvida el hecho de que es una cinta de crimen organizado. En lugar de eso, aprende cómo Michael Corleone (Al Pacino) tomó una pequeña parte del negocio familiar y lo transformó en una de las familias más poderosas e influyentes del país. El Padrino ilustra perfectamente qué se necesita para llegar a la cima y cómo quedarse ahí.

16. Negocios riesgosos (Risky Business)

En 1983, Tom Cruise se convirtió en un icono de la cultura pop después de deslizarse por el piso con un par de calcetines y una camisa de botones. Aunque se estaba divirtiendo cuando tenía la casa para él solo, las cosas se salen de control después de que estrella el Porsche de su papá.

¿Por qué verla? El personaje de Cruise, Joel, tiene que pensar rápidamente cómo juntar dinero para reparar el automóvil. A veces las mejores ideas llegan cuando estamos desesperados.

17. Guerras de cerveza (Beer Wars)

Este documental del 2009 sigue a un grupo de amigos tratando de superar todas las grandes cervecerías lanzando su propia fábrica de cerveza.

¿Por qué verla? Es retador tener éxito cuando entras a un mercado ya establecido. Sin embargo, la lección que sacamos de aquí es hacer saber a la audiencia que tu producto será mucho mejor que el de la competencia.

18. Amor sin escalas (Up in the Air)

George Clooney y Anna Kendrick estuvieron fenomenales en esta película. La historia se centra en Ryan Bingham, quien es contratado para viajar por Estados Unidos y despedir a la gente. Kendrick interpreta a Natalie Keener, la persona que está tratando de cambiar esta táctica a través de la tecnología.

¿Por qué verla? El personaje de Clooney es eficiente y se deja llevar por la idea de no destruir a las personas. Sin embargo, la lección más importante (que aprende el personaje de Kendrick) es que a veces es mejor entender el modelo de negocios antes de jugar con él.

19. Sesión 9 (Session 9)

En este film de horror/misterio de 2009, un emprendedor en el negocio de la eliminación de amianto toma un trabajo cuestionable en un hospital abandonado, a pesar de que ahí es donde la gente se enfrenta a diversas situaciones aterradoras y escalofriantes.

¿Por qué verla? A veces, aunque la paga sea muy buena, no debes aceptar ciertas ofertas.

20. El llamado del emprendedor (Call of the Entrepreneur)

Este inspirador documental del 2007 sigue a tres conductores, un banquero, un productor de leche y un refugiado de China.

¿Por qué verla? Nada se pone mejor que ver a estos tres hombres de diferentes partes del mundo arriesgar todo para seguir sus sueños. Si ellos pueden ¿Por qué tú no?

21. Coctel (Cocktail)

Otra película de Tom Cruise. Este es un placer culposo de 1988 en el que seguimos a Brian Flanagan en su viaje para abrir su propio bar, a pesar de todos los obstáculos del camino.

¿Por qué verla? Para empezar, es divertida. Pero, como emprendedor, hay muchas cosas que vas a amar de esta cinta.

Flanagan trata de seguir lo que los libros dicen, toma clases de negocios y lee guías sobre cómo iniciar un negocio exitoso. Pero cuando realmente aprende algo es cuando se pone detrás de la barra del bar y descubre lo que quieren los clientes para ser el mejor bartender de la ciudad. También tiene un mentor que no teme mostrarle los trucos del intercambio así como las dificultades que va a enfrentar.

22. Cielo de Octubre (October Sky)

Homer Hickman, interpretado por Jake Gyllenhaal, y sus amigos tienen la meta de construir su propio cohete después del exitoso lanzamiento del Sputnik.

Desafortunadamente, no tiene el apoyo de la gente del pueblo debido a que se espera que los jóvenes se conviertan en mineros. Con pasión y ayuda de su maestra (Laura Dern) alcanzan las estrellas.

¿Por qué verla? Siempre debes perseguir tus sueños, sin importar lo que te digan. Nunca te va a ir mal con un mentor que te de un empujón.

23. Tommy Boy

Después de perder a su padre, Tommy Callahan (Chris Farley) y un empleado (David Spade) salen de viaje para salvar el negocio de su familia.

¿Por qué verla? Tommy nunca se rinde, sin importar qué tan difíciles se pongan las cosas. Aunque parezca que perdiste toda esperanza, Tommy conoce a su vendedor interno y se da cuenta cómo salvar el día. Como emprendedor, te vas a querer rendir todo el tiempo. No lo hagas, ¡Sigue adelante!

24. Something Ventured

Este es un documental que nos muestra la perspectiva de un capitalista de riesgo de Silicon Valley.

¿Por qué verla? Entender el proceso de pensamiento de estos capitalistas puede ser una carta útil para cuando busques financiamiento.

25. El nuevo sueño americano (Boiler Room)

Puedes decir que esta es una versión actualizada de El poder y la avaricia (Wall Street), lo que significa que muestra los extremos a los que la gente puede llegar para tener una fortuna, especialmente cuando se trata del mercado de valores.

Al final de la cinta, sin embargo, Seth Davis (Giovanni Ribisi) descubre que tener mucho dinero a expensas del duro trabajo de otras personas no es una forma de vivir.

¿Por qué verla? Otra vez, el dinero no es lo más importante y esta cinta prueba que tener éxito financiero no es fin último. También ejemplifica que puedes desencadenar tu vendedor interno cuando tienes una meta.

26. El lobo de Wall Street (Wolf of Wall Street)

Esta cinta dirigida por Martin Scorsese y que narra la historia del agente de bolsa neoyorkino, Jordan Belfort (Leonardo DiCaprio), es quizás el mejor ejemplo de lo que la ambición y los excesos pueden hacer con una persona exitosa.

¿Por qué verla? Es destacable la pasión de Belfort y su seguridad en sí mismo y en su trabajo. Son innumerables las razones por las que esta cinta es perfecta para emprendedores, nos enseña a vender, a tener seguridad como líderes y, entre más cosas, a reconocer el talento de la gente que conoces.

27. V de Venganza (V for Vendetta)

Esta película basada en el maravilloso cómic de Allan Moore muestra a Hugo Weaving como V, un luchador que busca derrocar a un partido fascista que se ha hecho del poder en Reino Unido y que controla cada aspecto de la vida de sus habitantes.

¿Por qué verla? Porque nos habla del poder de las ideas y del valor inmenso que se requiere para correr el riesgo de la libertad. Ideal filme para inspirarte a desafiar el status quo.

Zugoi BlogNo fue mi culpa, ¿Ok?

Estaba metido en un rincón oscuro de un acogedor Starbucks con un Americano caliente. Mi objetivo era desaparecer en la pared y terminar mi trabajo.

Dos hombres cruzaron el lugar y se detuvieron en la mesa de al lado. Uno tenía el pelo corto y rizado con botones blancos y pantalones vaqueros, el otro una cabeza afeitada con gafas y expresión pensativa.

Después de solo unos minutos, escuché al Sr.Curly por sobre la música de mis auriculares:

“Venderemos 5 millones de leotardos este año”.                 

Así que sí, los espié. Claramente, su charla iba a ser mucho más interesante que mi tarea actual.

Normalmente, comenzaría una conversación con ellos, pero en cambio me senté en silencio y escuché al Sr. Curly, mentor del Sr. Glasses.

Poco sabía él que había obtenido un nuevo estudiante: el Sr. Rarito-escritor-de-internet-de-la-esquina.

Curly o Glasses, si están leyendo esto, gracias por la información

1. Curly – “Venderemos 5 millones de leotardos este año”.

Sí, mallas. La prenda de spandex que cubre a los gimnastas en todas partes.

El Sr. Curly tenía una joven sobrina, prima o hija que participó en el deporte. Él notó una necesidad. Él comenzó una compañía.

Aunque dio la clara impresión de que comenzó y vendió al menos una compañía antes, ahora esos leotardos estaban vendiendo 5 millones de unidades, pagando sus facturas y obteniendo el suficiente éxito para reunirse con extraños a las 10:07 de la mañana de un miércoles.

Aprendí: Las mejores ideas a menudo no provienen de Internet. Provienen de tu entorno.

2. Glasses: “Soy tan tonto que no tengo miedo de navegar por una conversación compleja”.

Había una razón por la que el Sr. Glasses estaba pasando una hora en un día de semana en una pequeña cafetería.

Él tenía preguntas. Era lo suficientemente tonto como para pensar que el Sr. Curly podría tener respuestas.

Me gusta mucho el Sr. Glasses.

¿Cómo navegas una conversación compleja? ¿Cómo manejas cuando no eres la persona más inteligente en la habitación?

Haces preguntas hasta que comprendas.

Aprendí: El orgullo te hará sentir miedo. Haz las preguntas de todos modos. El Sr. Glasses me recordó que cada vez que trato de parecer inteligente, no aprendo nada. Cada vez que abracé mi estupidez, aprendí mucho. Cada vez que pregunto “¿qué es eso?” aumenta mi banco de conocimiento.

3. Glasses: “No entiendo por qué las personas aquí guardan sus contactos”.

Yo tampoco, Sr. Glasses. Yo tampoco.

4. Curly – “La gente no se da cuenta de que a veces el acuerdo no tiene que ser hecho”.

En 2016, decía que sí a todo.

¿Comenzar un negocio de filtros de Snapchat independiente? ¡SÍ!

¿Ser escritor fantasma de tu libro? ¡SÍ!

¿Hablar en un evento aleatorio? ¡SÍ!

¿Conducir a través de la ciudad para tomar un café a tu conveniencia? ¡SÍ!

No sé por qué el Sr. Curly es buscado por aprendices entusiastas y estoy tomando un café tibio tomando notas de sus conversaciones, pero me imagino que una de las principales razones es porque tiene un criterio más definido para a lo que le dice que “sí”.

Aprendí: Decir no, no solo es para las cosas malas. También es útil cuando las buenas oportunidades no son las mejores.

5. Glasses: “¿Crees que es un buen modelo?”

Un buen modelo.

No “¿Es ese un buen producto?” No “¿Crees que puedo conseguir a las personas adecuadas?” No.

El Sr. Curly no le preguntó sobre productos, servicios, marketing, un logotipo o un sitio web. Él quería saber sobre el sistema. ¿Funciona para los primeros 100 clientes? ¿Qué hay de los primeros 1,000? ¿Puedes cobrar? ¿Durará este negocio?

Nunca supe exactamente qué tipo de negocio estaba intentando el Sr. Glasses.

Aparentemente no importaba.

Aprendí: Los sistemas vencen al sudor.

(PD: Odio eso. Lo odio porque soy mucho mejor trabajando de lo que soy pensando. Internet me crió para ser una máquina de productividad, pero apresurarse ciegamente solo está bien si no te importa en qué dirección vas.)

Mi nuevo gurú se fue, dejándome con pensamientos confusos y un cuarto de taza de cafeína fría.

Dos mesas más allá, una mujer llamada Sarah está preocupada de que su jefe no esté satisfecho con su trabajo.

Sarah tiene al menos un hijo, está en la escuela de posgrado y también trabaja a tiempo completo.

Su amiga (cuyo nombre no entendí) dijo esto:

“No puedes matarte tratando de complacer a todos”.

Gracias, amiga de Sarah.

atencionSomos nuestra atención. Somos lo que somos por nuestros pensamientos dominantes. Somos conciencia creadora.

La realidad no existe, la realidad la estamos creando a cada instante con nuestra actitud mental. De manera consciente o inconsciente siempre estamos atrayendo aquello que somos conscientes de ser.

La Física clásica –la física newtoniana– contemplaba la realidad como si fuera algo externo y objetivo, buscándole una explicación mecanicista y determinista. Para la Física Cuántica, por el contrario, la ve como un continuo del que nuestra conciencia no está separada.

Dicho de otra manera, en el momento en que te pones a observar esa realidad la estás modificando. Es cambiar de paradigma: de ver para creer a creer para ver. Por eso la física cuántica se la conoce como la física de las infinitas posibilidades.

En el documental Ilusión y Realidad se explica que todo en este mundo, y también las personas, somos átomos, y los átomos son espacios vacíos, es decir, tensión energética. Un vacío moldeable a través de la intención. La conciencia da forma a la realidad.

La conclusión es evidente: el Universo no es una maquinaria en la que la realidad esté predefinida sino que nuestra conciencia creadora es responsable de esta realidad, lo que implica y me lleva a actuar sin victimizarme ni culpar a nadie, a construir mi realidad desde la auto-responsabilidad.

No es casual que el fallecido Wayne W. Dyer, uno de los personajes incluido en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición) dijese: «Cuando cambiamos nuestra forma de mirar las cosas, las cosas que miramos cambian». Curioso, ¿verdad?

Como escribíamos en el post El lenguaje del universo: «La gente no es consciente de su potencial porque piensan que la realidad (mundo exterior) es algo producto de las circunstancias sobre lo que no pueden influir. Las cosas no ocurren, hacemos que ocurran, ya sea a un nivel consciente o inconsciente».

En otras palabras, la vida no te sucede, te responde.

Mucha gente repite como un loro esa frase de William Ernest Henley que dice ‘yo soy el dueño de mi destino, el capitán de mi alma’. Más allá de su carácter poético, esa frase no es metafórica sino real como la vida misma, porque somos dueños de nuestros pensamientos. Podemos controlar nuestros pensamientos, podemos controlar nuestra mente. Napoleon Hill escribe en Piense y hágase rico refiriéndose a Henley:

«Nos debería haber dicho que el éter en el que flota esta pequeña Tierra, en el que nos movemos y tenemos nuestro organismo, es una forma de energía que se vibra a una velocidad incocebiblemente alta; que está compuesto por un tipo de poder universal que se adapta a la naturaleza de los pensamientos que fluyen en nuestra mente y nos influye, de manera natural, para convertir nuestros pensamientos en su equivalente físico.

Si el poeta nos hubiera contado esta gran verdad, sabríamos por qué somos dueños de nuestro destino y los capitanes de nuestra alma».

Y añade:

«Nos debería haber dicho con gran énfasis que este poder no intenta discriminar entre pensamientos destructivos y constructivos, y que nos instará a transformar en realidad física los pensamientos relacionados con la pobreza, con la misma velocidad con que influirá para actuar con los pensamientos relacionados con la riqueza.

Nos debería haber dicho también que nuestros cerebros se magnetizan con los pensamientos que dominan nuestra mente y que, por medios con los que no estamos familiarizados, estos imanes atraen hacia nosotros las fuerzas, las personas y las circunstancias de la vida que están en armonía con la naturaleza de nuestros pensamientos dominantes».

La cuestión no es eliminar las limitaciones sino centrar tu atención en las soluciones, y las soluciones acabarán apareciendo y las limitaciones disolviéndose. No luches tampoco contra tus pensamientos negativos, sino simplemente gira tu atención [lo que no quieres] y pon la atención en lo positivo [lo que quieres].

Eso que algunos llaman sincronicidad o suerte o casualidades, no son tales.

La sincronicidad no es otra cosa que una colaboración del Universo. La sincronicidad existe y todos la hemos experimentado alguna vez. Son momentos en los que parece que todo fluye. En los momentos precisos aparecen las personas, circunstancias y fuerzas precisas para nuestros intereses y así materializar nuestros sueños.

Como decía el actor Will Smith en una entrevista: «Hay un poder increíble en el universo cuando tomas una decisión con la que te comprometes. No somos un efecto sino la causa de las cosas que nos suceden. Haz una elección. Decide quién serás. Simplemente decide».

Existe algo más grande que nosotros mismos de lo que formamos parte, y ese algo no es otra cosa que una inteligencia superior (poder supremo) que ordena el Universo y con quien estamos en permanente comunicación a través de nuestra actitud (atención / intención) mental. Thomas Troward escribe en La ciencia mental:

«Existe una correspondencia entre nuestra propia actitud mental (subconsciente) y las fuerzas invisibles de la naturaleza.

Nuestro pensamiento de cualquier cosa forma un prototipo espiritual de ella, constituyendo así un núcleo o centro de atracción de todas las condiciones necesarias para su eventual externalización por una ley de crecimiento inherente al propio prototipo».

Y añade:

«La ley es siempre la misma: nuestros pensamientos forman un prototipo espiritual que, si se deja intacto (no cambiamos a cada instante), se reproducirá en las circunstancias externas. Pero según el tipo de prototipo que formamos, atraeremos lo negativo con la misma ley que atraemos lo positivo»

 

 

 

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