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Nueve conductas que debes cambiar para mejorar tus finanzas personales. Parte II

Por Joan Lanzagorta | Publicado en Educación Financiera | 24 de noviembre, 2016

finanzasEl mes pasado empezamos una lista de nueve conductas frecuentes en el manejo del dinero que las personas deben cambiar para mejorar su situación personal, misma que complementamos a continuación:

5. Dejemos de confundir ahorro con inversión.

Muchas personas guardan sus ahorros en cuentas no productivas, que pagan rendimientos mucho menores que la inflación. Si dejamos el dinero en el banco, está perdiendo poder adquisitivo simplemente porque la inflación es mucho mayor al rendimiento que obtenemos.

Para que el ahorro verdaderamente tenga sentido, necesitamos invertirlo, hacerlo productivo realmente. Que no sólo conserve su poder adquisitivo sino que se incremente de manera significativa con el tiempo. Esto no se puede lograr en el banco o con instrumentos de tasa fija. Necesitamos cambiar nuestra mentalidad y convertirnos en verdaderos inversionistas.

6. Dejemos de estar desprotegidos.

Los mexicanos, lamentablemente, no protegemos nuestros bienes ni nuestro patrimonio. En el mejor de los casos, la gente asegura su auto debido a que el riesgo de robo en México es alto, además de que ahora ya es obligatorio contar con, al menos, un seguro de responsabilidad civil.

Pero muy pocas personas cuentan con un seguro para su hogar (el cual podemos perder con un incendio o un desastre natural) o con un seguro de vida para proteger a su familia (y a nosotros mismos en caso de invalidez total y permanente que nos impida volver a trabajar).

Tenemos que fomentar una cultura de previsión; el costo social, de no hacerlo, es en verdad enorme.

7. Dejemos de contar con la seguridad social para nuestro retiro.

En nuestro país las pensiones son y serán un verdadero problema porque las contribuciones obligatorias son muy pequeñas y claramente insuficientes para garantizar una buena pensión. Esto incluso podría generar un grave problema social en el largo plazo.

Por eso tenemos que empezar a preocuparnos por hacer un ahorro adicional considerable para tener un retiro digno, que nos permita mantener en la medida de lo posible nuestra calidad de vida, además de que existen beneficios fiscales que todo el mundo debería conocer y aprovechar.

8. Dejemos de ser posibles víctimas de fraudes.

Los defraudadores siempre empiezan por generar confianza en su víctima potencial. Ésa es la manera de llegar. Además se aprovechan de nuestra inocencia. Son personas que siempre se están actualizando.

Por ejemplo: recibimos un correo electrónico de una página parecida a la de nuestro banco, donde nos informan que están depurando las cuentas y que necesitamos confirmar cierta información “personal” (como números de cuenta y claves confidenciales) para evitar que las mismas queden “inactivas”. O bien, en el cajero automático se bloquea nuestra tarjeta o no la lee y “convenientemente” recibimos ayuda de un supuesto empleado del banco, que nos pide nuestro NIP para poder “desactivarla”.

Recuerda: los bancos no envían jamás este tipo de correos. Nadie te debe pedir información de tus cuentas o datos confidenciales, mucho menos empleados bancarios. Si tienes dudas, siempre es mejor llamar al banco o verificar en el portal de la institución cualquier información, todos tienen una línea de atención a clientes. Nunca des clic en ningún enlace que venga en un correo electrónico de este tipo.

9. Dejemos de desconocer nuestra situación crediticia.

Muy poca gente sabe que tiene derecho a solicitar de manera totalmente gratuita, una vez al año, su reporte especial de crédito ante las instituciones de información crediticia (Buró de Crédito o Círculo de Crédito).

Conocer cuál es nuestra situación es muy importante, sobre todo porque este reporte se genera con la información que los bancos generan y puede contener errores. Si los detectamos podemos solicitar una aclaración y por ley nos deben contestar.

Por otro lado, monitorear nuestra propia actividad a través de los servicios de alertas de estas instituciones o del mismo Buró de Crédito nos puede ayudar a identificar, en fases tempranas, un posible robo de identidad.

Fuente: eleconomista

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