Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

¿No sabes qué hacer con tu vida profesional?

Publicado en Interés General | 21 de diciembre, 2015

prefesiónNo sé qué hacer con mi vida profesional. No sé hacia dónde tirar, ya no sé qué me gusta ni en qué soy bueno. Mando curris a todo lo que tiene que ver con mi carrera, que es en lo que tengo experiencia, pero la verdad es que tampoco estaba muy satisfecho antes trabajando como ingeniero/contable/delineante/consultor… “

Muchísimos clientes llegan a mí en esta situación. Están en una encrucijada y necesitan encontrar su “camino” pero les falta perspectiva, visión, están bloqueados, no saben encontrar cómo. Quieren algo de lo que os he hablado mucho: el “Santo Grial” – que puede llamarse así o Elemento, Pasión, o Perico de los Palotes si prefieres- que es aquél trabajo, tarea, actividad en el que fluyes, en el que sientes que estás dando lo mejor de ti mismo, donde capacidad y reto se mantienen en un equilibrio constante, donde las horas pasan sin apenas darte cuenta…

Sólo si estás haciendo un trabajo que te inspira, podrás sobresalir.

Quien ha encontrado su Santo Grial y logra vivir de ello, ha encontrado la fórmula perfecta. Desde la perspectiva de quien se encuentra estancado, o quien ha tenido una serie de trabajos porqueriosos, que sabe que tiene la capacidad de brillar pero nunca ha pasado de ser alguien mate, mediocrecillo, que no destaca, esto puede parecer un cuento de hadas, una historia de fantasía destinada sólo a los elegidos, a unos pocos con poderes especiales, con habilidades únicas… o simplemente con mogollón de pasta.

Pues no es así. Los elementos que se conjugan para que alguien llegue a ese ansiado Santo Grial no son las pelas, el coeficiente de inteligencia, ni la familia que te ha tocado en gracia. Son la capacidad para salir de la zona de confort, la curiosidad, el tesón, el “echadopalantismo”, el “no victimismo”, el salir a buscar las oportunidades. Depende de que mantengas los ojos abiertos, que tengas claro dónde están tus fortalezas, que estés dispuesto a mover el culo lo que haga falta. No digo que lo otro no ayude, pero sí afirmo que no es lo decisivo para encontrar tu Santo Grial.

Porque tu Santo Grial es estar satisfecho con lo que haces; es levantarte cada día contento con la vida (profesional) que vives y las decisiones que has tomado -porque son coherentes con tus valores y prioridades-, y porque sientes que estás aportando algo. Esto es en lo que consiste tener éxito en la vida. Porque el éxito (el Santo Grial) no depende de la cuenta bancaria (no hace falta que os repita numerosos casos de gente forrada absolutamente infeliz e insatisfecha) sino que es un estado de ánimo, un sentimiento.

El éxito es un sentimiento

¿Y cómo llego?

Nos encanta hacer preguntas de adultos a los niños para fascinarnos con sus respuestas, véase: “¿Qué quieres ser de mayor?”. Y queremos ser futbolistas, médicos, princesas, cantantes, profesores… los trabajos que están ahí siempre, los que podemos llegar a imaginarnos en qué consisten e identificar si tenemos una “vocación” hacia ellos. Médicos, ingenieros, arquitectos, brokers, chefs, ilustradores… hay muchos trabajos y profesiones para los que parece que naturalmente hay que estar predispuesto y en los que es más fácil identificar la “llamada” o “vocación” desde relativamente pronto.

Pero no se nos ocurre decir que vamos a ser community managers, consultores de formación, asistente personal, gobernanta o especialista en ética científica: estamos perdidos y encima ni siquiera sabemos qué opciones hay! nos estancamos en el famoso “lo que he estudiado” pero, francamente, ¿a quién no le patinaban las conexiones neuronales a los 17 años cuando tuvo que tomar esa importantísima decisión de qué carrera estudiar?

Libertad es dedicarte a lo que amas. Felicidad es amar a lo que te dedicas

Alcanzar el éxito (sentimiento, insisto) para quienes no hemos nacido con una clara vocación, tenemos talentos muy diferentes -algunos que ni conocemos-, o incluso valemos igual para un roto que para un descosido, es un pedazo de viaje. ¿Cómo voy a saber qué me gusta, qué se me da bien si no lo he experimentado, si no he pasado por todos los posibles trabajos? Pues por algún sitio hay que empezar. Identifica hacia dónde te llevan tus talentos naturales – empieza por seguir esa pista. No lo que te dicen los demás, o a lo que se dedica tu mejor amiga, sino a lo que con honestidad identificas en este momento como tus talentos y habilidades actuales.

Ah! para que no sean todo buenas noticias: como la vida es orgánica y no lineal, tus intereses, prioridades e incluso talentos, cambiarán con el tiempo, evolucionarán y se desarrollarán, por tanto tu Santo Grial puede encontrarse hoy en un sitio y mañana en otro. Get ready.

A lo que te dediques debe necesariamente ser algo que encaje contigo, con tu forma de ser y tus valores. Y a partir de ahí será una especie de travesía de descubrimiento: estar abierto a experiencias, estar en contacto con gente interesante y diferente -ningún buen profesional toma café solo, recuerda!-, y preguntarnos cada cierto tiempo “¿me está llevando esto a algún sitio que me interesa?”. A menudo las vidas de quien ha alcanzado el éxito -el sentimiento, again, porque el dinero es una consecuencia del mismo-, son una sucesión de pruebas y errores, que generan carambolas que le llevan a encontrar su sitio, su oportunidad.

Y habiendo dicho que creo firmemente que hay que buscar aquél trabajo en el que vamos a alcanzar el éxito, creo de la misma manera que obsesionarse por ello o ponerse un peso demasiado pesado sobre los hombros puede ser contraproducente y nublar nuestras decisiones. He encontrado un buen número de gente que buscaba una “revelación” para cambiar de trabajo porque el suyo actual era horrible, demoledor, sin posibilidades de aprender… cuando en realidad era la empresa, el jefe o algún compañero a quien le correspondían esos atributos, no el trabajo en sí, que en el fondo sí le encajaba, sí le gustaba, sí le interesaba. Mantener la perspectiva es esencialSi puedes, encuentra el trabajo que te gusta, y si no, haz que te guste el trabajo que tienes.

A veces nos empeñamos en que hay que cambiar de libro cuando sólo hay que pasar la página. A veces aún podemos aprender y sacar mucho del trabajo que desempeñamos antes de abandonarlo. A veces son las circunstancias, el entorno que acompaña el trabajo lo que nos está erosionando.

Escúchate. Abre tu mente. Investiga. Averigua. Mantén la perspectiva. Y entonces, lucha por lo que quieres con toda tu pasión, creatividad, paciencia y empuje.

Fuerza y valor!!!

Fuente: zumodeempleo

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