Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

No necesitas tener la idea perfecta para empezar, hazlo ya

Publicado en Negocios | 19 de mayo, 2014

EmpezarPor Juan Sebastián Celis Maya

Ah… la idea perfecta.

Lo que todo el mundo sueña con tener. Es gracioso que incluso he visto personas preguntándose a sí mismas cosas como: “Pero qué idea puedo desarrollar, ¡QUÉ IDEA!”.

Es claro, en un mundo en donde las ideas llevadas a cabo entregan éxito total (y nos damos cuenta de ello todo el tiempo a través de diferentes medios) lo que la gente quiere es una idea perfecta. Quieren la idea de negocio perfecta, que les permita triunfar fácilmente, sin mucho esfuerzo y alcanzar una gran riqueza.

Pero, ¿Sabes? Esto normalmente no es lo mejor que puedes hacer si quieres realmente lograr el éxito en tu vida. Y sobre todo cuando hablamos de éxito financiero.

Está comprobado (mediante la experiencia de muchas personas millonarias) que para triunfar en las finanzas lo que menos importa es tener una idea perfecta en principio. Muchas de las personas que hoy conocemos como ricas, millonarias, afluentes, e incluso poderosas, son personas que empezaron desde abajo, con muy poco o ningún dinero y con ideas relativamente débiles.

Por ejemplo, el creador de Herbalife (uno de los negocios multinivel de nutrición y salud más exitosos que existen) empezó vendiendo zapatos. Y el creador de Microsoft quería estudiar en la universidad para luego ser un simple programador. Es claro, todas esas ideas no eran las ideas excelentes que les brindaron abundancia y riqueza en sus vidas. Así que, ¿Qué ocurrió?

Algo muy importante y a la vez simple: Que ellos fueron mejorando y perfeccionando sus ideas con el paso del tiempo.

Nadie tiene idea de cómo desarrollar una idea al punto de la perfección, pero todos los que empiezan siquiera con algo básico pueden en algún momento probar distintas alternativas y encontrar formas de optimizar y mejorar los procesos para alcanzar un mejor nivel en cualquier aspecto.

Dicho de otra forma, todos podemos corregir los errores de nuestra idea inicial en cualquier momento.

Esto incluso pasa cuando nos fijamos metas personales. ¿Alguna vez te fijaste una meta que luego te pareció exageradamente fácil o exageradamente difícil? Pues la ventaja de ser humanos es que tenemos la posibilidad de reivindicarnos en cualquier momento y de corregir nuestro rumbo.

Si por ejemplo fueras conduciendo hacia cierto lugar en tu auto, y de un momento a otro te dieras cuenta que tomaste el camino equivocado hace 30 kilómetros… ¿Esto te impediría finalmente llegar a tu destino? Probablemente no, quizás debas esforzarte un poco, gastar un poco más de gasolina y esperar a encontrar un camino de retorno que te permita regresar y retomar la carretera principal.

Pero lo importante, es que podrías hacer algo al respecto y finalmente llegarías de igual forma a tu destino. Y eso es lo importante, no necesitas el camino más corto, más óptimo, más fácil y con menos curvas hacia tu éxito. Simplemente necesitas conocer tu destino.

Si conoces tu destino y buscas un camino para empezar a transitar hacia el mismo, lo más probable es que luego de arrancar puedas empezar a realizar ajustes para finalmente llegar. No necesitas una idea perfecta, lo que necesitas es saber qué es lo que quieres lograr y empezar con algo básico tomando acción constante y persistente.

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