Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los secretos de los negocios exitosos y cómo convertirte en un gran líder

Aiko MoritaAkio Morita, el legendario fundador de Sony, fue un empresario de sabiduría oriental: «No tema equivocarse. Pero no cometa el mismo error dos veces»

Nacido en 1921 en la ciudad japonesa de Nagoya en el hogar de un fabricante de sake, la inagotable creatividad de Akio Morita le tenía reservado un pedestal destacado entre los hombres de negocios del siglo XX.

Entre los edificios derruidos del Japón de posguerra, en 1946, este ex oficial de marina fundó con un amigo la Tokio Telecommunications Engineering (rebautizada como Sony en 1960) con un capital de apenas 190.000 yenes. … Seguir leyendo »

Crear una startup es una de las cosas más apasionantes que alguien puede hacer en su vida… pero también una de las más complicadas. No sólo porque una gran mayoría cierran a los pocos años, sino porque, como los bebés, vienen sin manual de instrucciones… y claro, es difícil saber si el éxito está a la vuelta de la esquina o si estamos atascados en la “zona gris”.

(Si, lo se… llevo más de un año sin escribir, pero está siendo una época apasionante en Startupxplore, y me queda muy poco tiempo disponible para escribir. Aún así, me comprometo a contaros pronto qué ha pasado en los últimos tiempos, y a volver a escribir aquí más a menudo)

Hoy me gustaría compartir con vosotros una idea a la que llevo algún tiempo dándole vueltas, y que llamo “la zona gris”. Aunque hay muchas metodologías que supuestamente explican los pasos que deberíamos dar para tener éxito en una startup, o al menos validar rápido si las hipótesis en las que nos basamos tienen sentido, nadie nos prepara para la realidad.

Lo que creemos que va a pasar

Es habitual que cuando uno crea su primer negocio, y tras algún tiempo trabajando en el producto, salimos al mercado esperando que suceda una de estas tres cosas:

• ÉXITO (verde): Tras unos pocos meses de pruebas, el mercado acepta el producto con entusiasmo y nos convertimos en uno de esos animales míticos, los famosos “unicornios”.

• REGULAR (naranja): Un tiempo de debacle y trabajo duro nos permitirán llegar finalmente al éxito que nos merecemos, dado lo mucho que hemos peleado por conseguirlo

• FRACASO (rojo): Tras poco tiempo el mercado rechaza lo que hacemos y resulta claro que lo mejor es cerrar. Game over.

Lo que realmente suele pasar

Sin embargo, la realidad es mucho más terca, y como es habitual pocas veces cumple lo que esperamos. Desgraciadamente lo que sucede a menudo no es eso, ya que:

• Los unicornios son animales mitológicos, o por lo menos, estadísticamente irreales.

• El mercado raramente tiene en cuenta “lo que nos hemos esforzado”.

• Habitualmente somos los últimos en darnos cuenta de que hemos fracasado.

De todo lo anterior, realmente lo más grave es lo último… ya que implica que hemos dedicado meses o años de nuestra vida a algo que finalmente no ha tenido éxito (aunque siempre aprendamos, y la definición de éxito en una startup es algo muy personal).

La realidad a menudo se parece más a unas laaargas vacaciones en la “zona gris”:

¿Cómo saber si estamos en la zona gris?

Realmente no sería tan difícil detectar que estamos en la “zona gris” si tomáramos perspectiva… algo por desgracia bastante complicado con esa nefasta cultura que impera hoy en día en las startups de “muévete rápido y rompe cosas”, o “descansar es para débiles” de la que ya hablamos hace algún tiempo. Algunos síntomas que te pueden ayudar a detectar que vives en la “zona gris”:

1. Siempre parece que el éxito está al girar la esquina… pero nunca acaba de llegar. En la próxima presentación. Al cerrar el siguiente acuerdo. Cuando alcancemos x.000.000 usuarios…etc.

2. El mercado aún no ha “entendido” nuestra proposición de valor, estamos por delante de nuestro tiempo, habrá que “educar al mercado”…etc. (una de las frases que más miedo da a cualquier inversor, y con razón)

3. El éxito no llega porque al producto le faltan las funcionalidades x o y, y son absolutamente imprescindibles. O porque aún no tenemos suficiente volumen de clientes… o porque introduce aquí tu excusa.

BimboCon casi siete décadas en Grupo Bimbo, este personaje puso filosofía al negocio del pan y se retira de Grupo Bimbo. Te presentamos sus principales lecciones.

Por: AltoNivel
Twitter: @altonivel

Con 85 años de vida y tras 68 años de historia en una de las empresas más importantes de México, Roberto Servitje Sendra deja la presidencia del Consejo de Administración de una de las panaderías más grandes a nivel mundial, Grupo Bimbo. Desde la visión de negocios, Servitje no sólo impulsó el crecimiento de una empresa 100% mexicana a través de confianza y credibilidad en el mercado nacional, también expandió sus terrenos en más de países de todo el mundo; tan sólo en Estados Unidos, Bimbo es la empresa panificadora líder del mercado, superando 3 a 1 a sus dos empresas rivales. Pero… ¿Qué está detrás de este caso de éxito? ¿Cuál es la visión de estrategia y liderazgo? … Seguir leyendo »

Deseo«El Deseo es el punto inicial de todo logro. Es el primer paso hacia la riqueza» (Napoleón Hill)

Hace mucho tiempo, un gran guerrero afrontó una situación que requería de él una decisión que garantizara su éxito en el campo de batalla. Iba a enviar sus tropas contra un enemigo poderoso, cuyos hombres superaban a los suyos en número. Embarcó a sus soldados, navegó hacia el país enemigo, desembarcó soldados y equipos, y dio la orden de quemar las naves que los habían llevado hasta allí. Al dirigirse a sus hombres antes de la primera batalla, dijo: «Ved cómo los barcos se convierten en humo. ¡Eso significa que no podremos dejar estas playas vivos a menos que ganemos! ¡Ahora no tenemos opción: venceremos o moriremos!».

Vencieron.

Cada persona que quiera vencer en cualquier empresa debe estar dispuesta a quemar sus naves y eliminar todas las posibilidades de dar marcha atrás. Sólo así puede tener la seguridad de mantener ese estado mental conocido como deseo ardiente de ganar, esencial para el éxito. … Seguir leyendo »

“Si hubiera preguntado a mis clientes qué necesitaban, hubieran dicho un caballo más rápido” dijo Henry Ford. El magnate de la industria automovilística lo tenía claro: pedir opinión no es un buen consejo si quieres innovar.

El motivo es sencillo. Los genios tienen la capacidad de ver más allá mientras que el resto de los mortales nos contentamos con tener nuestras necesidades cubiertas o un caballo más veloz. Si Picasso hubiera hecho un análisis de mercado sobre el cubismo, seguramente se habría deprimido con los resultados.

El riesgo de pedir opiniones a la hora de tomar decisiones valientes se ve también en la política. El Brexit o el no al proceso de paz propuesto en Colombia no hablan solo del fracaso de las encuestas previas, sino del riesgo a este tipo de liderazgo, entre otras cosas.

Todos queremos que los jefes cuenten con nuestra opinión. De hecho, es una de las mejores técnicas para desarrollar el talento de los equipos. Ahora bien, hay circunstancias en las que un líder no puede buscar el consenso e intentar contentar a todos.

Si el equipo tiene pocos conocimientos sobre lo que se está tratando, puede generar frustración. “Si yo no entiendo nada, ¿para qué me preguntas?”, pensaría más de uno. Tampoco es recomendable cuando hay que tomar una decisión rápida. No me imagino a los bomberos abriendo un debate incluidos los recién llegados mientras se está incendiando una casa. En momento de emergencia, el tiempo es oro.

Tampoco la búsqueda de consenso es el mejor método para producir cambios radicales. Por eso, no es de extrañar que Suiza fuera el país europeo que más tarde permitió el sufragio femenino. Utilizó la técnica del consenso… entre los hombres, claro está. Se logró en 1971 por detrás de otros países como Marruecos o Libia, por ejemplo. Y tampoco es una buena idea si se va a hacer oídos sordos a lo que la gente diga.

Preguntar implica un acto de responsabilidad con los resultados obtenidos. Por lo tanto, hay que valorar previamente las consecuencias de hacerlo.

Reconozcamos algo: Los jefes que consultan en exceso encubren el miedo a tomar decisiones. “Si esto fracasa, al menos no estoy solo. Lo hemos decidido entre todos”, se puede pensar. Esta técnica puede ser adecuada en muchas ocasiones, pero si estás enfrentándote a una decisión estratégica o algo en lo que crees profundamente, hay que arriesgar a pesar de la soledad que eso implique. Y todo lo anterior, por supuesto también nos afecta a nosotros mismos.

Liderar nuestra vida significa tomar nuestras propias decisiones, aunque nos equivoquemos y no sean del agrado de todo el mundo. Si estamos continuamente buscando la aprobación, viviremos la vida de otros, pero no la nuestra. Habremos seguido los sueños que no cumplieron nuestros padres o la proyección de nuestras parejas, jefes o amigos. Pero no nuestras propias inquietudes.

Esto no significa caer en el extremo opuesto, en el que no pedimos ningún consejo o tenemos la prepotencia de pensar que todo nos lo sabemos, porque si actuamos así, quizá estemos encubriendo otro tipo de inseguridades.

En definitiva, liderar tu vida también pasa por abrirse al mundo, aprender de otros, recoger experiencias, pero sin olvidar que eres tú quien has de tener la última palabra. Y si a los demás no les gusta, pues bueno… ya tendrás tiempo para demostrar que estabas en lo cierto o para rectificar si hiciera falta. Porque es preferible un fracaso del que podamos aprender que un éxito de una vida que no deseamos tener.

Richard Branson fundador de Virgin“..no soy un masoquista del mercado, es simplemente que algunas de mis mejores ideas de negocios ha surgido de experimentar un mal servicio.” Richard Branson Fundador de Virgin Group.

Richard Branson fundador de Virgin Group comentaba el sábado anterior en un artículo del diario Portafolio como sus mejores ideas de negocios habían surgido al experimentar un mal servicio.

Efectivamente su primer negocio Virgin Records nace después de experimentar durante mucho tiempo la persecución implacable en las tiendas de discos por su particular forma de gastar el dinero comprado discos.

Se consideraba en ese entonces que los almacenes eran sitios reservados para personas que quisieran llegar a compra, pagar y salir; y por lo tanto nadie había considerado la posibilidad de que la compra fuera una experiencia para los clientes y de que ellos pudieran a través de un ambiente lúdico especial adquirir más productos en medio de un ambiente de alegría, disfrute y satisfacción absoluta. … Seguir leyendo »

Super ExitososLos líderes de las más grandes empresas del planeta siempre están tratando de averiguar qué hacer con su tiempo, y parece que todos ellos han llegado a una conclusión: trabajar.

Abordando sus ambiciones con una intensidad enfocada, ninguno trabaja menos de 70 horas a la semana, incluyendo fines de semana, incluso a expensas de aspectos de la vida que otra gente valora.

Sin embargo, estar armado con una idea fuerte, determinado a ser el mejor, y con el apoyo de una ética de trabajo sobrehumana vale la pena: Mark Zuckerberg, Bill Gates, y Elon Musk se encuentran entre las personas más ricas del mundo, y, más allá de eso, cada uno de ellos lideran tecnologías que han (o tienen la capacidad) cambiado la sociedad de manera irreversible.

Cada uno de los tres, para dar sentido a su propio ajetreo, desarrolló sus propios mecanismos para hacerle frente a ello.

Desde usar la misma remera gris todos los días, a escapar al bosque una vez al año, hasta analizar volúmenes de papel, aquí tienes algunos trucos de eficiencia poco ortodoxos de estos tres hombres de la cima.

La búsqueda de Mark Zuckerberg por la simplicidad

Mucho se escribió sobre el uniforme de Zuckerberg, idénticas remeras grises que se cambia a través de su semana laboral (esto lo ayuda a mantenerse enfocado y gastar la menor cantidad de energía posible en decidir qué ponerse cada día) pero lo que no se nota tanto es que esta manera sencilla de vivir se extiende a casi todos los aspectos de su vida diaria.

El niño prodigio de 31 años convertido en un multimillonario CEO de Facebook va a las oficinas de Facebook no en un Audi, marca favorita de sus contrapartes de otras empresas, sino en un bastante modesto Acura negro.

Si bien adquirió recientemente las tres propiedades que rodean su casa en Palo Alto, mantuvo su famosa morada (ubicada a pocas cuadras de las oficinas, donde supuestamente trabaja hasta 15 horas al día) bastante dispersa. Al eliminar gran cantidad de la extravagancia a su disposición, la meta en la que más se enfoca sigue siendo el trabajo que hace.

En un Q&A (preguntas y respuestas) en Facebook el año pasado, fue citado diciendo, «Siento como si no estuviera haciendo mi trabajo si gasto algo de mi energía en cosas que son tontas o frívolas en mi vida, y así le puedo dedicar toda mi energía a construir los mejores productos y servicios.»

Cómo Bill Gates mantiene su correo electrónico, su vida, y su lista de lecturas pendientes en jaque

En un artículo del 2006, Bill Gates, entonces presidente, CEO y jefe de los arquitectos de software de Microsoft, compartió cómo hackea su correo electrónico con una solución simple; un área de visualización más grande de tres monitores.

En aquel entonces, estaba lidiando con más de 100 correos electrónicos al día. Con todo su trabajo filantrópico como copresidente de la Fundación Bill y Melinda Gates, activismo social y su continuo papel como asesor técnico de Microsoft, uno sólo puede especular cuánto creció ese número.

Con un monitor mostrando correos electrónicos entrantes, uno fijado en algún correo con el que esté trabajando, y una pantalla para su escritorio normal, puede realizar varias tareas sin descuidar ninguna. Al concentrarse en su trabajo, con un email en su propio monitor a la vez, Gates le da a cada correspondencia el tiempo y la atención que se merece. Esto es algo que todos los emprendedores jóvenes pueden poner en práctica en sus vidas.

Gates pasa una Semana-Para-Pensar anual en una cabaña en el bosque para desconectarse por completo de los documentos y libros. Al secuestrarse a sí mismo de toda clase de distracciones, consigue el trabajo y la lectura de un año en una semana. Ahí planea estrategias, examina cuidadosamente las empresas y organizaciones en las que colabora, y reflexiona sobre su último año. La Semana-Para-Pensar lo pone en un modo de máxima productividad.

Elon Musk lleva la multitarea al extremo

Con tres títulos ejecutivos (como CEO de SpaceX, CEO de Tesla Motors, y presidente de SolarCity), cinco niños y una visión salvajemente ambiciosa (de hecho, fuera de este mundo) del futuro de la tecnología,  es difícil ver cuando Elon Musk, de 44 años de edad, obtiene las seis horas y media de sueño que dice que tiene en promedio por noche.

El escritor Max Chafkin, en un perfil sobre Musk en 2007, señaló: «Para pasar el día, Musk confía en dos estimulantes: cafeína y el deseo de ayudar a la humanidad a colonizar Marte.»

Musk, que divide su semana entre SpaceX y Tesla Motors, también ha perfeccionado el arte de la multitarea: Envía emails mientras revisa facturas, lleva a cabo reuniones y se ocupa de los negocios con su teléfono al mismo tiempo, e incluso manda mensajes de texto con sus hijos en su regazo (una admisión que no tuvo pocas criticas por parte del público).

Si bien oficialmente no pasa más de 15 horas en la oficina, él dice que jamás deja de trabajar. Con estas responsabilidades las 24 horas, parece comprensible que la forma más efectiva para ahorrar tiempo es haciendo todo al mismo tiempo.

Pocos de nosotros tenemos el deseo de trabajar 15 horas al día, o dirigir empresas multimillonarias. Pero, hacer más cosas en menos tiempo te dará más tiempo para enfocarte en lo que sea que realmente te importe.

¿Dime si no resulta un agobio determinar cuánto cobrar por tu servicio si estás empezando?

Un dolor de cabeza acompañado de un mar de dudas. Todos hemos estado ahí.

Me gustaría decirte que existe una fórmula exacta y mágica que estoy apunto de compartirte, pero no es así.

Aunque sí variables que puedes considerar para saber cuánto cobrar y te ayuden a ganar claridad, así como tomar una decisión que no termine afectándote.

Es importante que tomes en cuenta, si realmente vas empezando o ya tienes experiencia, ¿pasaste de trabajar por cuenta ajena a propia pero ya tienes experiencia en tu área de expertise? o ¿recién vas egresando o terminando una formación y quieres montar tu negocio?

Si acabas de terminar tu formación, puedes empezar trabajando gratis o por un precio bajo, con un par de clientes. De lo contrario, si ya tienes experiencia aunque sea trabajando para alguien más, desde mi punto de vista no deberías trabajar gratis.

Otra opción, sería empezar vendiendo tu servicio con una tarifa especial (por estar iniciando), igual, sólo a tus primeros clientes. Hablando de clientes, si te gustaría saber las claves para atraer más y mejores clientes, te doy acceso a mi clase gratuita aquí.

A continuación, te comparto 4 formas para decidir cuánto cobrar por tu servicio si estás comenzando con tu negocio.

#1. Considera aspectos de desarrollo de negocio

Pregúntate, ¿qué tipo de servicio es? ¿es básico o es tu curso, programa o taller más extenso o estrella?. Definir cuánto cobrar por tu servicio está directamente relacionado con la manera en la que deseas trabajar y además posicionarte. ¿Quieres vender algo de menor precio y tener más clientes o tener pocos clientes y vender a un precio alto?, aspectos que debes definir antes de lanzarte o reconsiderar si ya estás en marcha.

Cuando digo vender a precio bajo, no me refiero a que lo revientes, sino a que el precio de tu servicio, dependerá del nivel de detalle. Tal vez vendes un taller o programa grupal, que en su ejecución es distinto a ofrecer uno individual con sesiones uno a uno, que requieren un nivel de atención más alto, además del tiempo que inviertes, por lo tanto costará más.

#2. Considera el valor que ofreces

Al trabajar con tu conocimiento, talento y habilidades te conviertes en un vehículo o guía que llevará a una persona de un estado a otro, no vendes servicio de decoración, no vendes coaching, no vendes terapias, ni nutrición.

Piensa en los beneficios y resultados que conseguirán tus clientes al trabajar contigo, enumerarlos e interiorízalos. Así te das cuenta que lo que haces vale y mucho.

Ata tu servicio, más allá de lo que ofreces a motivadores de compra, hazte la siguiente pregunta: ¿Cuál es el costo de que ese cliente potencial no resuelva su situación en diferentes aspectos de su vida?, lo ideal es vincular el impacto, ya sea negativo o positivo con tiempo, dinero, amor o salud. Es decir más dinero, más salud, más amor, o de lo contrario que pasaría si no la resuelve, significaría menos amor, menos salud, menos dinero, menos tranquilidad, menos tiempo, o menos de varias.

Así te das una idea del valor de lo que ofreces y cuánto impacto tendría en sus vidas tanto como si resuelven su situación contratándote como si no.

#3. Cuánto cuesta tu tiempo y tu trabajo

Debes sentirte cómoda con lo que estás cobrando, tu mínimo debe cubrir tus gastos personales y los de operación de tu negocio, nunca menos que eso, de lo contrario estarás en problemas, porque tendrás clientes por vender barato y te llenarás de trabajo pero tendrás poco dinero, lo que te provocaría hartazgo, dejando por los suelos tu motivación al encontrarte en esa situación, aunque te encante lo que haces.

#4. Según los precios de tu sector

Me gusta dejarlo a lo último y no porque no sea importante para determinar cuánto cobrar, sino porque desde mi punto de vista, no debe ser el primer factor a considerar, es verdad que debes tener una referencia, pero muchos profesionales que recién inician o ya llevan un tiempo, caen en el error de tomar este parámetro como único, dañando la supervivencia de su negocio. Cobrando poco o menos que su competencia, para hacer que los elijan, compitiendo por precio y cavando su tumba.

Imagina que acabas de empezar con tu negocio, has dado resultados a tus primeros clientes pero no cobras más alto, que alguien de tu sector quien te lleva 10 años de experiencia, porque como te lleva esos años por delante no te lo permites, aunque tus clientes estén contentos.

No temas arriesgarte, si tú tienes algo que da un valor extra o un método distinto que ayuda a conseguir resultados a tus clientes, no temas cobrar más y demuestra que tú eres su mejor opción.

En la cuestión de fijar precios no todo es matemático, también interviene la mentalidad y tú no puedes tomar como único parámetro el precio de alguien más, de quien no sabes si tiene algún prejuicio con el dinero o a partir de qué factores determinó sus precios.

También ten en cuenta que lo barato está asociado con mala calidad y que solemos prestar más atención y cuidado en lo que invertimos más. ¿No te ha pasado que compras lentes baratos y no recuerdas dónde los dejaste, a diferencia de unos caros que siempre estás pendiente que no se pierdan o rayen?

Por último, haz que te eligan por algo en particular, dales más razones que sólo el precio para contratarte, te propongo una o varias de estas 6 potentes razones.

Así que ya los tienes, lo ideal es combinar los 4 factores, así te sientes cómoda, tienes beneficios y un precio que entra dentro del rango de precio que tu sector está dispuesto a pagar.

Ten presente y no olvides cuánto has invertido en formación, en trabajar con coaches o mentores y el tiempo que has dedicado o la experiencia que tienes. Eso debe verse reflejado en el precio de tu servicio aunque recién comiences con tu negocio.

¿Cuál sería tu consejo para quienes dudan en adoptar una cultura de negocio que le dé prioridad a la gente debido a preocupaciones respecto de una falta de resultados inmediatos en el balance final? – Laurie McGee

Esa es una pregunta excelente, Laurie, y una que muchos líderes de negocios me hacen. Siempre respondo de la misma manera: la clave para tener éxito en los negocios es la gente, la gente, la gente. Debería ser obvio que si cuidas a tus empleados, entonces tus clientes –y tu balance final– también se verán recompensados.

Una fuerza de trabajo saludable y feliz es una fuerza de trabajo motivada. Y una fuerza de trabajo motivada con un propósito claro no solo entrega resultados, sino que también innova continuamente y atraviesa los límites de lo posible.

Las personas no son recursos; son agentes de cambio, así que ayudarlas a alcanzar su mayor potencial naturalmente tiene un impacto positivo en el balance final. Si los tratas como los adultos capaces que son, tus empleados tomarán decisiones de adultos capacitados que beneficien a tu negocio.

En Virgin sabemos esto gracias a nuestra experiencia, después de estar en funcionamiento desde 1970. Empoderamos a nuestra gente para que piense y actúe de manera libre y creativa. Lo más importante es que los animamos a ser ellos mismos, a dejar que sus personalidades reluzcan. Alimentados por el espíritu de nuestros empleados, Virgin ha tenido la suerte de expandirse en regiones por todo el mundo… desde Londres hasta el desierto australiano, hasta Dubái y la jungla sudafricana.

Podría resultar sorprendente para la mayoría de los líderes de negocios, pero Virgin no le da prioridad al cliente. Le damos prioridad a nuestros empleados, después a nuestros clientes y por último a nuestros accionistas. La fórmula es muy simple: los empleados felices son igual a clientes felices, y los clientes felices son igual a accionistas felices. ¡Y todo eso es igual a un fundador feliz!

Las empresas que no se enfocan en la salud y el bienestar de sus empleados corren el riesgo de perder clientes debido al mal servicio. Un solo empleado infeliz puede arruinar la experiencia de marca de varios consumidores.

Si necesitas más razones para invertir en tu personal, te exhorto a revisar la campaña 100% Human at Work de B Team, respaldada por Virgin Unite. El B Team, que cofundé y copresidí, es una iniciativa sin fines de lucro que une a los líderes empresariales de todo el mundo para crear mejores maneras de hacer negocio para la gente y el planeta.

«Las empresas que no se enfocan en la salud y el bienestar de sus empleados corren el riesgo de perder clientes debido al mal servicio».

El propósito de la campaña es crear empresas que sean «100% humanas en el trabajo”, dejar de ver a las personas como recursos y empezar a tratarlas como seres humanos. Para hacerlo, hemos construido una comunidad de más de 150 negocios mundiales que comparten nuestra pasión por impulsar prácticas innovadoras que se enfoquen en la gente de manera humana.

Nuestra oficina central en Londres, Virgin Management, es un gran ejemplo de un lugar de trabajo 100% humano. El equipo disfruta de una atmósfera de trabajo emocionante pero relajada, sin código de vestimenta y con políticas innovadoras como horas de trabajo flexibles y vacaciones ilimitadas.

La presentación en 2014 de nuestra política de régimen de permisos ilimitados hizo que el mundo de los negocios entrara en debate. Las opiniones eran encontradas. Algunas personas se oponían férreamente a la política, mientras que otras no podían entender cómo se podría implementar.

Controvertida o no, hemos conservado la política, creyendo que el trabajo flexible es trabajo inteligente. En Virgin, nos alejamos de lo predecible, pues creemos que las opciones empoderan a los empleados para que tomen excelentes decisiones.

Esa es una de las razones por las que atraemos a gente tan brillante… es más fácil atraer al mejor talento cuando tu negocio es abierto y flexible. Obligar a la gente a comportarse de maneras convencionales solo será contraproducente.

El acceso a los horarios flexibles de trabajo anima a los empleados de Virgin a encontrar un mejor equilibrio entre la vida en su casa y en la oficina, y, como resultado, están más felices y son más productivos. Puede que el trabajo flexible no sea lo adecuado para todas las industrias, organizaciones o personas, pero nos ha ido bien con esa política. Si confías en que tus empleados tomen sus propias decisiones, ellos te recompensarán.

Laurie, te conviene no solo enfocarte en maximizar las ganancias y la rentabilidad. Las organizaciones que se enfocan en la gente por encima del balance final serán rentables en más de una manera. Los resultados podrían no ser inmediatos, pero serán duraderos.

Nos ha tomado 50 años hacer que Virgin se convierta en la marca y el negocio que es actualmente. Desearía poder vivir para ver dónde estaremos en la siguiente mitad de siglo. Donde estemos, sé que prosperaremos… mientras sigamos dándole prioridad a nuestros empleados.

Más humano en el trabajo

De acuerdo con la iniciativa 100% Human at Work de B Team, una «organización 100% humana» se define según los siguientes cinco elementos:

• Respeto
• Igualdad
• Crecimiento
• Pertenencia
• Propósito

Éste artículo está elaborado con base a distintos libros, tales como: Maestría, las enseñanzas de Peter Drucker, quién se ha robado mi queso, Sistema de producción Toyota y el lado humano de las organizaciones.

Todo el mundo está en un constante cambio, el que trabaja por mucho tiempo en una empresa tal vez le da miedo cambiar a otro trabajo pensando que no le irá bien. Cambiar de colegio, de amigos, de casa, de edad, todo significa que hay un cambio.

Estos libros muestran las maneras de resolver tanto problemas emocionales del ser propio, así como la manera de enfrentarse a los cambios y tomar decisiones para cubrir las metas de las empresas, en lo personal son de gran importancia porque ayudan a la persona y como esta debe de luchar y saber adaptarse a los cambios que surgen hoy en día para lograr la superación personal y organizacional.

El artículo contiene lo siguiente:

•  Contribuye a la visión que cada supervisor o jefe de una organización vera y enfrentará la tarea de dirigir a un grupo de personas, lo que a su vez tiene como objetivo aumentar la productividad de los mismos.

• Cómo llegar a ser grandes líderes.

• Cómo adaptarse a los cambios.

• Las razones de por qué no tener temor a los cambios.

• La innovación constante como un factor importante dentro de las empresas.

• Y en general como manejar una gran empresa, trabajando como persona.

Al oír la palabra Administración, viene a la mente muchas cosas, como: empresa, personas, decisiones, dinero etc. pero, no se analiza detenidamente en lo que hay a fondo de estos conceptos.

La administración puede aplicarse desde la vida cotidiana hasta en una empresa, si se cuenta con una empresa de bienes y servicios o productos se sabe que su principal propósito es <<crear y servir a un cliente>>. Esto envuelve muchas cosas, no solo referente a un producto o servicio, sino también a las personas que trabajan ahí.

Para que una empresa funcione correctamente, la toma de decisiones es un factor importante y también tener bien establecidos los objetivos que se tienen.

La mayoría aspira a ser un presidente, un maestro o un líder.

Peter Drucker menciona que, un <<presidente>> tiene la visión de hacer las apuestas para las empresas, pero esto se logra si uno se conoce así mismo y se tiene claro lo que se quiere lograr, por eso es importante identificar las fortalezas con las que uno cuenta como persona y como empresa.

Hoy en día, el mundo está repleto de competencias, y esto propicia que cada día se inventen nuevas cosas, y se busque estar siempre a la vanguardia, la pregunta entonces es: ¿estás trabajando sobre los problemas de ayer y los productos de ayer, o estoy asignando recursos en donde debería estar haciendo apuestas?

Es cierto que adaptarse a un nuevo cambio no es fácil, sin embargo para que una empresa siga creciendo debe estar a la vanguardia, y recordar que <<si no se abandona, no se puede innovar>>.

Ante los cambios es importante saber que no es lo mismo decir que la innovación es importante a actuar.

Ahora la pregunta es “¿Qué está haciendo la empresa para innovar?” ésta debe ser la pregunta principal que los altos ejecutivos deben de hacer en sus organizaciones.

Hoy en día se conoce que, muchas empresas se resisten a los cambios, se encierran en su zona de confort porque tienen miedo a lo nuevo, este ha sido el motivo por el que muchas empresas se ven conducidas a la ruina, se puede decidir en si se quiere un gran cambio e innovación o si se quiere seguir donde uno se encuentra, pensando en que se tiene algo estable y que al cambiar se pone todo lo que se tiene en riesgo.

Pero una decisión es una sentencia. Es la elección entre alternativas. Hay empresas que se anticipan al cambio y buscan las mejores estrategias para poder adaptarse mas fácilmente sin poner tantas cosas en riesgo, más bien empiezan a ver a alrededor, tal vez piensan con que empresa asociarse, o que nuevas demandas hay en el mercado, como mejorar sus servicios o productos, entre otras cosas; prestan atención constante en lo que está pasando, para que el cambio no los tome por sorpresa.

Por otro lado, hay empresas que debido al temor de algo nuevo, piensan una y otra vez en si las alternativas que se tiene enfrente son buenas o no aunque estas son obvias, por desgracia muchas optan por no cambiar y esperar a que el tiempo pase, pensando en que las cosas mejorarán, pero en muchos de los casos no es así.

También en el mundo de las empresas se encuentran a aquellos que saben que deben de cambiar pero le temen al cambio, no toman una decisión determinada con rapidez, sino que como se dice, le dan muchas vueltas al asunto, y cuando deciden cambiar lo van haciendo poco a poco por temor a equivocarse, cuando las cosas no salen como se esperan, piensan que es mejor regresar atrás y que estaban mejor que ahora. Como todo se tiene tropiezos, pero a medida que se avanzan, se convencen que se está haciendo lo correcto, aunque en ocasiones se sientan perdidos, al final logran llegar a la meta y ponerse al nivel de otros, pero han perdido tiempo, dinero, personal etc.

Hay que aprender de los personajes del libro “Quién se ha llevado mi queso” Fisgón, Escurridizo, Hem y Haw, de la necesidad de encontrar un camino en el laberinto y alcanzar éxito en estos tiempos tan cambiantes.

Cabe mencionar que, si se quiere acoplar a un cambio, no solo el que está al frente de la empresa debe estar convencido de que es necesario y es lo mejor, sino debe de convencer a su personal de ello.

Ahora, solo resta aprender a ser buenos maestros, tal como lo menciona el libro “Maestría”.

Muchos piensan que la toma de decisiones se debe hacer por simple intuición, sin embargo, se nace con un cerebro capaz de procesar información y tomar la mejor opción.

Si se quiere que una empresa sobresalga en un mundo competitivo, se debe ofrecer a los clientes lo que ellos necesitan, para esto en ocasiones es necesario trabajar con los grandes competidores, y complementar las fortalezas con lo que ellos hacen mejor, o ser ellos el motivo de querer ser mucho más mejores, y ser en todo momento los permanentes en la mente del consumidor.

Drucker menciona que, la administración trata acerca de los seres humanos. Su tarea es hacer a la gente capaz de un desempeño conjunto, hacer a sus fortalezas efectivas y a sus debilidades irrelevantes. Y, es que ya nadie trabaja solo en nada, es aquí donde entra la importancia de relacionarse con los demás, y dirigir a los demás con respeto, con dignidad, y alentarlas a lograr más.

Tener presente que, las personas son mucho más que empleados, estas personas son las que hacen que la empresa funcione, desde el más alto ejecutivo hasta el personal de limpieza, la gente es la inversión más importante que hace una empresa.

Sin embargo, la mayoría de las personas tratan de evitar el trabajo cada que se puede, por eso el administrador, gerente, presidente etc., debe buscar la manera de contrarrestar la tendencia humana innata de evitar el trabajo, la mayoría piensa que la repugnancia como el trabajo es tan fuerte que ni la promesa de recompensas basta para superarla.

Por eso no se debe olvidar que, la empresa es un sistema que funciona en conjunto, es importante recalcar en todo momento si se cuenta con las personas correctas trabajando dentro de las empresas o que se está haciendo como empresa para mantener el rendimiento de estos, entonces es importante recordar en todo momento que no se puede dar un buen servicio sin gente entrenada y comprometida.

A lo largo de la historia de la administración, se han creado sistemas que permiten el funcionamiento de las empresas, un caso de estos es el Sistema de Producción Toyota (TPS), es una filosofía de trabajo donde todas las decisiones se toman mirando a largo plazo, aunque ello resulte perjuicios a corto tiempo.

Es una filosofía en el sentido de sacrificar recompensas inmediatas en favor de recompensas futuras mayores.

Este sistema se sustenta en cuatro patrones de decisión, esto permite producir, cosas eficientemente para generar beneficios que aseguren la supervivencia de la compañía.

Toyota no solo contribuye a la sociedad a través de los puestos de mano de obra cualificada que crea, sino que también lo hace a través de los impuestos que paga sobre sus beneficios

Este sistema crea un flujo continuo de productos, producir lo justo en el momento adecuado, estandarizar las tareas de manera que la gente pueda perfeccionarse en ellas, las decisiones se toman por consenso, examinando a fondo todas las opciones.

Algo importante que muchos expertos dicen es que nunca podrá decir alguien que entiende el sistema de producción Toyota si no lo ha experimentado por sí mismo en su vida diaria.

Con este sistema se pretende la eliminación de derroche de los recursos.

El sistema Toyota se basa esencialmente en dos grandes pilares: la innovación en la gestión del trabajo en los talleres y en los mecanismos de control interno de la empresa.

El sistema se complementa con un conjunto complejo e innovador de protocolos y un mecanismo de control que se aplican tanto en el interior de la empresa como a otras empresas.

Algo que cabe resaltar en este sistema, es que llevan un buen control de la calidad y tienen un respeto por el personal.

Se debe tener en cuenta que aunque es un buen sistema, no aplicaría en todas las empresas, esto depende del giro de la empresa con la que se cuenta y por supuesto las fortalezas y necesidades de la misma.

Entonces, trabajar para la mejora de cada día y mantenerse a la vanguardia queda de cada quien.

Ahora se entiende que la administración es un concepto muy amplio que engloba todo, y muchos de los principios en que se sustenta son útiles en cualquier ámbito, tener siempre presente que la administración es factible y se pude acomodar como más convenga, siempre y cuando se tenga bien definido lo que se quiere lograr.

Si se visualiza a futuro dirigiendo una empresa, se puede empezar a mentalizar en que los cambios son buenos, o que simplemente el tiempo obliga a muchos cambios o decisiones que van ancladas a las nuevas oportunidades, y recordar que las oportunidades a veces se presentan cuando menos se esperan, por lo tanto, saber aprovecharlas depende de uno mismo.

Conclusión

La necesidad de gestionarse uno mismo está creando una revolución en las relaciones humanas.

Así que, trabajes por tu cuenta o para una empresa, actualmente necesitas potenciar tu capacidad de ser autónomo a través del conocimiento de ti mismo. La sociedad requiere de grandes líderes, honestos capaces y trabajadores del conocimiento que, además de hacer bien lo que hacen, sepan gestionarse a sí mismos, definiendo sus propias tareas y concentrándose en las que son más importantes en cada momento.

En conclusión, depende de ti adaptarte a los distintos cambios que se presentan hoy en día, para ganar un lugar en el mundo del trabajo y de ser capaz de aportar valor en una vida laboral.

La solución a una microgestión excesiva, como a menudo se nos dice, consiste en aprender a confiar en nuestros subordinados y empoderarles para tomar sus propias decisiones. Sin embargo, suena mucho más fácil de lo que es en realidad. 

En la práctica, muchos jefes evitan delegar porque tampoco han desarrollado el conjunto de planteamientos y prácticas subyacentes necesarias.

Durante la última década, he estudiado a los mejores jefes del mundo, unos líderes extraordinarios que también han dado pie a enormes canteras de talento. Estos “superjefes” (y superjefas), como yo los llamo, trabajaban en decenas de industrias diferentes e incluían figuras legendarias como el magnate de los restaurantes de comida rápida Norman Brinker, el titán de los alimentos envasados Michael Miles, el gigante tecnológico Larry Ellison, el pionero de los fondos de inversión libre Julian Robertson y el icono mediático Oprah Winfrey, entre otros.

Al analizar las carreras y las prácticas empresariales de estos líderes, encontré que los superjefes son expertos en el arte de delegar; ceden cotas de autoridad y control que pondrían los pelos de punto a la mayoría de las personas en puestos de responsabilidad.

¿Le entregaría usted 25 millones de dólares (cerca de 22 millones de euros) en capital semilla a un veinteañero y le diría que lo gestionara él solo? Julian Robertson lo hizo. ¿Le encargaría a un joven discípulo elaborar la estrategia principal para un nuevo emprendimiento inmobiliario y tan solo dos días antes de una importante presentación ante los inversores? Si fuese la leyenda inmobiliaria Bill Sanders, la respuesta sería “sí”.

Me preguntaba cómo podían depositar tanta confianza los superjefes en sus discípulos. Tras estudiar miles de páginas de fuentes publicadas y entrevistar a más de 200 personas, concluí que una autoconfianza innata e inquebrantable tiene desde luego un papel importante. Pero descubrí un factor aún más significativo.

Los superjefes abrazan determinados comportamiento e ideas que les predisponen a confiar de forma más profunda en sus subordinados; les permiten delegar la autoridad y la toma de decisiones de forma más intensa. (Hágase esta evaluación para descubrir si usted es un superjefe).

Los superjefes viven para aprender e inventar:

Los superjefes se oponen de manera firme al statu quo. Como me contó el productor de Saturday Night Live y superjefe, Lorne Michaels: “El espectáculo debe cambiar. Sé que se supone que hay que decir ‘debe continuar’, pero ‘debe cambiar’ también es importante”.

Los superjefes se empujan constantemente a innovar y esperan que los trabajadores actúen de forma independiente y asuman riesgos atrevidos y creativos. Como recordó un discípulo de la leyenda de la publicidad y superjefe Jay Chiat: “los ‘hacedores’ eran reconocidos y cualquier cosa era posible. Si le presentabas una idea a Jay sobre cómo podría hacerse algo mejor diría: ‘Adelante, hazlo.’.”.

Pero, ¿qué pasa cuando sus pupilos fracasan? Tampoco les preocupaba demasiado a los líderes que he estudiado. Kyle Craig, quuien trabajó en Burger King con Norman Brinker durante la década de 1980, recordaba cómo este superjefe reconocía abiertamente su fracaso con una empresa anterior: Cafetería Brink.

“Nunca se negó a reconocer sus propios fracasos y errores, algo que hace que los que le rodeen se sientan muy cómodos”, explicó Kyle Craig. Si usted acepta que fracasará de vez en cuando -y que también fracasarán sus empleados- le resultará mucho más fácil delegar la responsabilidad de tomar decisiones sin pasar las noches en vela.

Los superjefes conocen muy bien a sus trabajadores:

Los superjefes no son superiores distantes, como los desventurados jefes del programa televisivo El jefe (Undercover Boss, en su versión estdounidense). Más bien son lo que podríamos llamar “delegantes arremangados”. Norman Brinker se presentaba en los restaurantes de su empresa para limpiar mesas juntos a sus trabajador.

El editor de periódico y superjefe Gene Roberts invitaba a sus trabajadores a casa y se quedaba hablando con ellos hasta las dos de la madrugada. Profundamente comprometidos con el​ coaching o tutorización o mentoría y con el desarrollo de sus equipos, estos líderes dedican una cantidad de tiempo desproporcionada a interactuar con sus empleados, observarlos en el trabajo y proporcionarles valiosos comentarios y críticas.

El contacto regular con los trabajadores posiciona perfectamente a los superjefes para “confiar y verificar”, como dice el refrán. Estos superlíderes pueden supervisar la toma de decisiones y exigir rendición de cuentas en tiempo porque están allí. “Cuando estabas con Brinker simplemente sabías que las expectativas y la rendición de cuentas se daban por hecho por la forma en que él se comportaba”, recordó un miembro de su círculo íntimo.

Pero el compromiso de los superjefes con el coaching personal ofrece otra ventaja a la hora de delegar. También pueden “preaprobar” a los empleados para asumir un volumen cada vez mayor de responsabilidad.

Los superjefes conocen a sus pupilos de primera mano. Entienden sus puntos fuertes y débiles. Son conscientes de los avances que han logrado sus equipos, de las responsabilidades que una persona concreta ésta preparada para asumir, se han molestado en elaborar planes de desarrollo personalizados para ellos. Delegar se convierte por tanto en una decisión mucho más informada y meditada de lo que suele ser.

En las manos de superjefes, el viejo dicho se convierte en: “Observar, entrenar y confiar. Y despúes, verificar”.

Los superjefes fijan límites claros para la delegación y la toma de decisiones:

En lugar de permitir que los trabajadores tomen decisiones sin ton ni son, estos líderes articulan unas visiones inflexibles que esperan que internalicen y sigan los trabajadores. Durante la realización de las tareas asignadas, estos trabajadores gozan de una autoridad extraordinaria sobre todo, excepto sobre la visión.

Los superjefes, por lo general, se mantienen al margen e intervienen solo para asegurarse de que las decisiones que se tomen no entren en conflicto con esa visión.

En Lucasfilm, el superjefe George Lucas confió en su equipo para definir los personajes, la escenografía y el sonido de la película original de La guerra de las galaxias. No microgestionó. Pero sí acudía periódicamente y en persona para poner a prueba las invenciones de sus empleados frente a su visión.

Como fue tan claro a la hora de explicar lo que realmente importaba –su visión–, a Lucas le resultó mucho más fácil ceder el control sobre todo lo demás. Este es otro motivo más por el que todos los mánagers deben elaborar una visión convincente para sus equipos sin importar en que lugar de la jerarquía de la empresa se encuentren.

Si le cuesta delegar las decisiones en su equipo, no se limite solo a comprometerse a confiar más en sus trabajadores. Siga el ejemplo de los superjefes y cree las condiciones necesarias para la confianza. Adopte una mentalidad de experimentación y cambio constante. Mantenga la cercanía con sus trabajadores y conviértase en un “delegante arremangado”.

Acote la toma de decisiones al forjar y comunicar una visión clara. Si asienta las bases de la misma, delegar las decisiones deja de resultar tan angustioso. Se convierte en lo que debería ser: algo natural y emocionante que genera valor para jefes y empleados por igual.

La tecnología que tenemos a nuestra disposición hace posible que las compañías puedan trabajar de manera remota. Pero un estudio reciente encontró que si quieres mejorar la colaboración entre tus empleados, la proximidad es la clave.

La investigación del MIT estudió el trabajo realizado en 40,358 ensayos y 2,350 patentes desarrollados en la universidad de 2004 a 2014 y encontró que la interacción cara a cara y el compartir espacios de trabajo lograron mejor interacción entre distintas disciplinas y departamentos.

“Es más probable tener conversaciones sustanciales con una persona más seguido si trabajas cerca de ella”, explicó el autor del estudio, Matthew Claudel, candidato a doctorado en el Departamento de Estudios Urbanos y Planeación del MIT. “Es más probable que conozcas a alguien, te conectes con él y trabajen mejor si están en la misma ubicación geográfica”.

Claudel encontró que los investigadores que se sentaban en la misma oficina tenían tres veces más posibilidades de colaborar en ensayos publicados que aquellos que se sientan a 400 metros de distancia. Esta frecuencia de colaboración se divide cuando los investigadores se sientan a más de 800 metros.

Así que basándonos en los resultados del MIT, si puedes crear un espacio que inspire la innovación, haz lo posible para que tus empleados trabajen cara acara.

Pablo González Cid es uno de los emprendedores más conocidos de México debido a que es el creador de la marca Café Punta del Cielo. En 2004 abrió la primera tienda en la capital del país con la que pretendía crear una cultura hacia el café en México a través de una oferta gourmet 100% nacional.

Hoy sus productos están presentes en aerolíneas, cadenas de supermercado y hoteles, y ha desarrollado líneas novedosas como latas de café presurizado, espresso pods, bebidas en lata, extracto y concentrado de café.

Por su parte, su red de franquicias internacional suma más de 170 unidades.

¡Conoce algunas de las lecciones que este emprendedor tiene para ti!

1. Emprender es innovar

Y la regla de oro es que la innovación debe tener éxito comercial. Por eso el emprendedor al que más admiro es Steve Jobs. También creo que todo emprendimiento debe convertirse en una Pyme, y luego en una multinacional.

Hay que aspirar siempre a más, y mi sueño es que Café Punta del Cielo se convierta en una marca mundial.

2. El mejor consejo que recibí en la vida es que nunca me rindiera

Nada llega fácilmente, hay que tener disciplina y perseverancia porque un negocio no se desarrolla en un día. Y algo que aprendí es que para llegar al éxito hay que aprender a fracasar.

3. Para tener una empresa tuve que sacrificar muchas cosas

Principalmente, poder pasar más tiempo con mi familia y mis amigos. Pero creo que para alcanzar tus metas tienes que estar dispuesto a pagar el precio.

4. Como emprendedor soy muy desorganizado

Es mi principal defecto, supongo que porque estoy todo el tiempo pensando en el futuro y eso me alimenta y me motiva. Por eso necesito tener muy buenos administradores detrás.

5. Nunca me puede faltar mi smartphone

Lo uso mucho para trabajar. En estos tiempos de cambios constantes y donde todo urge, necesito estar siempre en comunicación con mis colaboradores para responder correos y resolver pendientes.

Apostar por las transformaciones, conectar la mente y el corazón y hacer preguntas adecuadas para fomentar la creatividad, son algunas de las particularidades de los líderes de hoy.

Así lo menciona John Mattone experto en liderazgo y coach de un nutrido grupo de ejecutivos a nivel mundial, que en diálogo con Portafolio, comparte las características de un buen líder en medio del siglo XXI.

Teniendo en cuenta su trayectoria en el entrenamiento de líderes globales, ¿cuáles son las características de un buen líder empresarial?

Se reconoce a un buen líder cuando este tiene la capacidad de desempeñarse bien en cualquier cultura del mundo, asume roles, se adapta con facilidad y es un modelo a seguir.

Tener coraje y convicción es otro aspecto esencial, esto lo digo basado en mi propia historia, en el pasado dejé mi carrera para apostar por mis ideales y nunca me rendí, por eso la clave es no tener miedo a equivocarse, ser disruptivo, y no temer romper las reglas una y otra vez, es fundamental aprender a reaprender.

¿Qué aspecto es fundamental en el liderazgo?

Tener la mente abierta, los grandes líderes del mundo han entendido esto, por otro lado, tenemos que aprender cómo funciona, poder no es imponerse sobre los demás, es apoyar y trabajar por el desarrollo de los demás buscando siempre el crecimiento de los valores éticos del grupo.

¿Por qué es importante promover el trabajo en equipo en las empresas?

Una empresa funciona mejor cuando se deja el ego atrás y todas las fuerzas se concentran en fortalecer las habilidades de su gente, Un buen dirigente debe ir siempre al frente de su equipo, pero también al final, lo primero para apoyar con éxito y lo segundo para seguir al equipo, aceptando con receptividad los consejos y entendiendo que el liderazgo no es controlar sino guiar.

¿Qué se necesita para crear un buen equipo de trabajo?

Para esto es importante tener en cuenta el propósito en común, hay que saber trabajar por y en los demás para construir la grandeza de un equipo, no importa si este es tu familia o tu empresa, hay que saber creer en la capacidad de nuestra gente y encender en ellos el ímpetu, si la gente no se siente conectada con los demás ni en línea con los objetivos, simplemente no se va a esforzar por hacer las cosas bien.

Desde su punto de vista, ¿es mejor trabajar en las fortalezas o debilidades de los empleados?

En las dos, siempre hay que trabajar en los aspectos en los que nos sentimos débiles y en los que somos fuertes, hay que actuar como un deportista que cada día espera alcanzar más reconocimientos y se pule para perfeccionarse sin perder la humildad dar lo mejor en cada proceso.

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿hay que apostar por la generosidad?

Por supuesto, tratar bien a los demás y permitir que las otras personas alcancen el éxito, son algunas de las metas por alcanzar, un ejecutivo es realmente un gran líder si tiene entre sus valores el del altruismo, eso indica que piensa en los demás y que se orienta en colaborar y a guiar a su equipo.

Hay muchos momentos en una empresa que son una oportunidad para conectar la mente y el corazón con los demás, en el liderazgo a veces se desliga el uno del otro, pues se cree que un líder es alguien rígido debido a sus múltiples preocupaciones, pero estos dos universos, el corazón y la cabeza, deben estar siempre conectados.

¿Y la tecnología va de la mano?

En la era digital todos somos más permeables al cambio, el buen líder trasciende y encuentra en la tecnología una infinidad de posibilidades para enriquecerse, ahora las culturas locales, nutren las internacionales y viceversa, el que dirige reconoce qué funciona y qué no funciona, así logra conectar todo lo que está ocurriendo dentro y fuera de la empresa en beneficio de su equipo, aunque esto también es cuestión de intuición y experiencia.

¿Cómo está américa latina en este aspecto?

He tenido la oportunidad de trabajar con un gran líder latinoamericano, Carlos Slim, de la empresa de telecomunicaciones Claro, considero que, tanto él como todos en esta región tienen un potencial enorme, además porque en esta zona del planeta son excelentes para los negocios, son comprometidos y sobre todo muy optimistas, deben explorar ese potencial.

Lecciones en la era digital

La transformación tecnológica, ha impulsado la creación de nuevas reglas de juego, un líder debe pensar en grande, combatir las barreras mentales y no quedarse atrapado en el pasado, además debe conocer sus fortalezas y las de su equipo y sobre todo utilizar la tecnología a su favor, así podrá agilizar procesos y enfocarse en alcanzar grandes objetivos.

Por otro lado, Mattone destaca que es necesario visualizar todo lo positivo que trae romper esquemas, “por ejemplo, para una meta sencilla como bajar de peso, hay que pensar en los beneficios que logrará, perseverar, rodearse de personas que persigan los mismos objetivos y creer, un buen líder con otros objetivos en mente hace eso, supera las dificultades paso a paso.”

¿Cómo pasas de un problema de empaque que te costó un millón de dólares a cuadruplicar las ventas de tu producto? Pregúntale a Carisa Janes, fundadora y CEO de Hourglass Cosmetics.

En 2004, Carisa debutó con Hourglass Cosmetics en la tienda Barneys en Nueva York y desde entonces se ha expandido a tiendas como Bergdorf Goofman, Sephora y Nordstrom. Pero justo después de lanzar la nueva fórmula de su base líquida para piel grasa en 2012, Carisa empezó a hundirse en quejas de usuarios.

Sintiéndose triste y decaída, sacó el producto de los anaqueles de Sephora, dejando ir las ganancias de la temporada de otoño. Al analizar la situación se dio cuenta de que el dispensador del frasco no funcionaba correctamente.

Aquí Janes nos cuenta cómo sucedió esto y la estrategia que implementó para arreglarlo, que tuvo como consecuencia un crecimiento desmedido de sus ventas.

La entrevista ha sido editada por su extensión.

“Uno de los peores momentos que he vivido fue en 2012, cuando lanzamos un producto llamado ‘Inmmaculate Liquid Power Foundation’. Yo tuve una piel bastante problemática cundo era chica y nunca encontré una base de maquillaje que me funcionara, así que pasé varios años junto a un equipo de químicos para desarrollar una fórmula espectacular para las pieles grasas.

Al principio los clientes la amaron, pero después de unas cuatro semanas, justo después de una ola de calor que hubo en julio, nos empezaron a llegar cientos de quejas. Me tomaron totalmente desprevenida.

Me gusta leer los correos que llegan a servicio al cliente de Hourglass, siempre ha sido una prioridad y valoro muchísimo lo que la gente dice de mis productos.

Desafortunadamente, empezamos a recibir un creciente número de quejas que decían que el producto no salía de la botella y que el dispensador no estaba funcionando correctamente. Yo leía estos correos en mi oficina y en el sillón de mi casa, y vi unas 20 quejas en la primera semana. Inmediatamente te das cuenta de que algo no anda bien.

Retiramos el producto de nuestro sitio, y luego lo retiramos de los anaqueles de Sephora que era nuestro principal canal de ventas en ese momento. Esto significó retirar unas 10 mil unidades con un costo de $55 dólares cada una, más lo que teníamos en bodega. Me perdí toda la temporada de otoño. Probablemente hayamos perdido, en promedio, un millón de dólares.

Apenas habían pasado unos 10 años desde que empecé Hourglass. Para ese momento seguíamos siendo una compañía pequeña, pero crecíamos rápidamente. Invertí todo lo que tenía en mi compañía durante una década, así que cuando vi que los clientes estaban teniendo una mala experiencia con ‘Immaculate’ me lo tomé personal.

Éramos un equipo pequeño y muy comprometido, por lo que todos sabían lo que estaba pasando. Desde el equipo de marketing hasta el de ventas, pasando por el de servicio a cliente, todos estábamos en la lucha juntos. Nos preparamos para lo peor, porque todos sabíamos que sería un golpe duro para la compañía, pero todos estábamos involucrados en resolver el problema lo más pronto posible.

El nivel de problema era de llamar al 911, tuve que involucrarme en todos los aspectos para arreglarlo. Esto no es algo que delegues, es algo que solucionas ensuciándote las manos. Esto significó reunirme con los fabricantes del dispensador, del frasco y de la fórmula, así como revisar cada uno de los ingredientes. Fue una locura. Tuvimos que fragmentar cada elemento del producto.

Finalmente encontramos qué era exactamente lo que estaba causando el problema. No era la base en sí misma si no un problema con el empaque. ‘Immaculate’ tiene una fórmula sensible y al exponerse a temperaturas anormalmente altas (como la severa ola de calor que tuvimos en el país ese verano) el dispensador se vio afectado.

Era la primera vez que tenía un problema con un empaque así que me obsesioné leyendo las reseñas en línea de ‘Immaculate’. Me sentía devastada cada vez que veía que a otra persona no le estaba funcionando el dispensador. Como desarrolladora de producto que ha pasado años trabajando en esta base, estaba triste porque sabía que la fórmula era increíble y quería que los clientes la experimentaran.

La solución era movernos rápidamente, comunicarnos con los clientes, ser transparentes y ofrecerles un servicio al cliente de lujo. Arreglamos las devoluciones de dinero y ofrecimos enviarles un repuesto a sus dispensadores a todos los clientes que hubieran sufrido una mala experiencia con el empaque. Y sobre el dispensador, en lugar de rediseñarlo por completo, le hicimos un pequeño ajuste al que ya existía.

Lo curioso es que algo increíble pasó en los meses en los que el producto no estuvo en las tiendas. Había mujeres que enviaban correos y llamaban a nuestra línea de servicio al cliente, desesperadas por tener el producto en sus manos. Algunas incluso se ofrecieron a comprar el producto sabiendo que traía un error en el empaque. Tuvimos que implementar una línea de teléfono aparte para estas mujeres, para poder venderles el producto.

Descubrí que la base había sido particularmente buena para las clientas que tenían una piel problemática. No sólo combatía la piel grasa, sino que entre más usaban ‘Immaculate’ menos granitos le salían y las marcas de acné se volvían menos evidentes.

Fui a platicarle esto a uno de mis químicos. Estos resultados suelen obtenerse con algunos productos que se venden sin receta médica, y quería saber si ‘Immaculate’ podía tener el mismo efecto. Al revisar los diferentes ingredientes en la fórmula, nuestro químico confirmó que los resultados positivos se podían atribuir en parte a la arcilla Cashmere Kaolinite, un ingrediente que sirve como un poderoso controlador de grasa. La ventaja de todo esto es que aprendimos más cosas sobre la base que no hubiéramos sabido de otro modo, o que nos hubiera llevado mucho tiempo descubrir.

Después de eso enviamos una encuesta sobre los efectos de ‘Immaculate’ y recibimos un 90 por ciento de respuestas. Posteamos en Facebook que grabaríamos un video en Los Ángeles, y le pedimos a las mujeres que nos enviaran imágenes del antes y el después de haber usado el producto.

Pocas semanas después, yo tenía a tres mujeres de diferentes partes del país en mi sala, grabando testimoniales en video sobre los resultados del producto. Cuando subimos el video a redes sociales, nuestras ventas se cuadruplicaron de la noche a la mañana. Tomamos esta oportunidad no sólo para arreglar el problema (el desastre, en realidad), sino que aprovechamos lo que íbamos aprendiendo en tiempo real sobre nuestro producto”.

La importancia del rol directivo no es tomar las decisiones más adecuadas sino crear entornos para que estas decisiones sean las adecuadas, y los nuevos entornos tecnológicos son una oportunidad para ello. La idea más peligrosa para nuestras organizaciones consiste en pretender que las decisiones y la inteligencia de la organización reside en sus directivos, aunque reconozcámoslo, esta es una ilusión bastante generalizada.

En la medida que los procesos de innovación y de toma de decisiones son más sociales y “redárquicos”, el líder debe aprender a olvidar los viejos esquemas mentales que muy a menudo lo situaban como último decisor.

La complejidad del entorno

Los nuevos entornos empresariales demasiado rápidos y demasiado disruptivos hacen que cada vez debamos desconfiar más de la capacidad individual de cualquier persona para hacer frente a esta complejidad y por ello estos procesos serán cada vez más colectivos.

La complejidad e incremento de información que procesan las organizaciones hace que los procesos de gestión de información y de decisión tengan que estar más interconectados y requieran la participación de más personas.

Es necesario establecer procesos de decisión que sean colectivos: dependientes de tienda interactuando con marketing, operarios de montaje interactuando con ingenieros, ingenieros de diseño interactuando con compradores, informáticos interactuando con usuarios en la mejora de un proceso…

Cada vez más el papel de los directivos no es tanto determinar las respuestas, ni decidir, sino priorizar, crear y hacer que funcionen los entornos donde se crean nuevas ideas, se comparte el conocimiento, se interactúa y se toman las decisiones. Es decir, el rol fundamental de los directivos es crear entornos donde se produce eso que se ha denominado inteligencia colectiva, mediante conversaciones mayoritariamente poco ordenadas.

La tecnología es parte de la solución

La creación de comunidades, un grupo de personas que dialogan con objetivos, roles y procedimientos predeterminados, en los aspectos más críticos del negocio suele considerarse la mejor forma de sistematizar estos procesos colectivos.

La tecnología 2.0 y la cultura digital incipiente hacen pensar a algunos que tras “decretar” la creación de una comunidad y una cierta obligatoriedad en la producción de algunos contenidos y conversaciones, se creará conocimiento, aprendizaje y se optimizará la toma de decisiones, pero esto no siempre es así.

Si la tecnología no va acompañada de una nueva cultura de liderazgo, es difícil que este tipo de prácticas tenga el éxito deseado. Incluso en el supuesto de que se hayan elegido bien las herramientas, objetivos, definido los roles y se hayan establecido bien las dinámicas de dinamización, se producen diversos efectos perversos.

El liderazgo tradicional que no desaparece e intenta convivir con el nuevo entorno, sin entender su nuevo rol más complejo y valioso, viviendo con la ilusión de que el líder tiene la obligación de procesar “ingentes” cantidades de información, a veces muy lejana y descontextualizada, y tomar decisiones de forma ineficiente.

Nuevas formas de entender la toma de decisiones

Las nuevas organizaciones requieren unos nuevos valores y comportamientos, entre estos probablemente el más complejo es la nueva forma de generar conocimiento, pero sobre todo decisiones y el papel de líder en este proceso.

El poder de la decisión se busca que se haga en el nivel más cercano a donde se plantea el problema, habitualmente lejano de la pirámide de mando, y por tanto implica dar poder, pero sobre todo el conocimiento para decidir.

La toma de decisiones se debe concebir como un proceso de relación con otras personas de dentro o fuera de la organización, que son capaces de proporcionar la información e interactuar de la forma más adecuada.

La nueva labor del líder es configurar esos nuevos procesos asegurando que las decisiones que se toman han sido generadas con las interacciones más valiosas, con la inteligencia colectiva de la organización.

Este es el nuevo rol del nuevo liderazgo: configurar entornos innovadores, elegir a los mejores nodos de una red, establecer los procesos y promover los valores que permiten que otros tomen las decisiones más adecuadas de forma rápida y exitosa.

En el mundo actual, donde la perspicacia, la creatividad y la innovación dan forma al paisaje de cualquier negocio, las mujeres han demostrado varias veces que ser una mujer emprendedora de éxito es posible.

Sus historias han demostrado cómo un simple sueño puede acabar siendo real y convertirse en un gran éxito. Para aquellos que también aspiréis al éxito como emprendedores, hay muchas cosas que podéis aprender de estas mujeres increíbles.

A continuación os dejamos 8 consejos a tener en cuenta si quieres ser un emprendedor o emprendedora de éxito:

1. Todo empieza con una idea

Los emprendedores más exitosos empezaron con una idea. Tanto si es un producto a crear como si es un servicio que no se está ofreciendo en el mercado, todo empieza con una idea.

La habilidad de transformar una idea en un negocio es lo que da movimiento a las cosas. Así pues, explora, sé creativo e innovador.

“Pensar en términos de evolución es esencial.”: Sheila Marcela, fundadora de Care.com

2. No temas al fracaso

Una vez te acostumbres al fracaso, no serás capaz de tener el coraje de perseguir lo que siempre has querido. Dejando que el fracaso se adueñe de lo mejor de ti, no importa cuán buena sea tu idea de negocio. Sin embargo, este es un mundo muy competitivo, así que no debes temer nunca a intentar las cosas. No dejes que el miedo se apodere de ti.

El mayor error que cometerás si aspiras a emprendedor es permitir que el miedo al fracaso consiga tus metas.

“Siempre es importante cometer errores.”: Sara Blakely, fundadora de Spanx y una de las billonarias más jóvenes de América.

3. Debes creer y tener fe

Llevando un negocio tendrás altibajos. Del éxito inicial a las pérdidas y otros retos, todos son parte del proceso de negocio. No importa cuán dura sea la carretera, debes mantener la fe y creer que después de todo, acabás teniendo éxito. Cuando crees que todo es posible, todo es posible.

“Puedes tenerlo todo. Solo tienes que saber que funcionará”: The Chairman, CEO y diseñadora de Tory Burch LLC.

4. Sé independiente

¿Quién dice que las mujeres deben confiar en los hombres para tener éxito? Lo que nos cuentan estas mujeres emprendedoras de éxito, es que no debes tener miedo a ser independiente y tener la habilidad de seguir tu pasión y tus metas de negocio.

La famosa diseñadora Diane Von Furstenberg dice que “ella es una mujer que siempre quiso ser independiente, pudo pagarse las facturas y tener la vida que quiso”.

5. Trabaja para una causa mayor

La emprendeduría no es solo dinero, fama y gloria. Muchas de las mujeres emprendedoras han impactado en el mundo de formas tan positivas porque trabajaban en una causa mayor.

Cuando tienes tu propio negocio, no solo tienes tu propio dinero. Puedes dar empleo a mucha gente y en cierto modo, ayudar a la comunidad y la sociedad con responsabilidad social corporativa y otros asuntos.

6. El éxito trata de trabajo duro

Hay una cosa que todas las mujeres de éxito tienen en común. Todas han llegado donde están trabajando duro. Si realmente quieres tener éxito en tu negocio, debes estar preparado para darlo todo y no quejarte nunca.

Nadie llega al éxito pensando o soñando en algo que quiere hacer. Este es un secreto de Estee Lauder, la fundadora de la mayor empresa de cosmética y cuidado facial del mundo.

“No llegué aquí deseándolo o esperándolo, sino trabajando duro para conseguirlo.”: Estee Lauder

7. Aprende a adaptarte a las necesidades del tiempo

Vivimos en un mundo competitivo donde las tendencias cambian, así que debes adaptarte a ello. Los negocios de éxito siguen prosperando sabiendo qué necesita la gente y qué necesita el mercado. Cuando te adaptas a las necesidades de tu tiempo, tu negocio puede ofrecer lo que la gente está buscando.

8. La norma siempre es la excelencia

En todo lo que hagas, las mujeres emprendedoras de éxito siempre dan énfasis a lo importante que es hacerlo lo mejor posible. Tanto si estás en un negocio como en cualquier otro campo, ser exitoso depende de no quedarse en lo mediocre. La norma siempre debe ser la excelencia.

“Nunca es lo bastante bien.”: Debbi Fields, fundadora de Mrs. Fields Bakeries.

Si quieres ser un emprendedor de éxito, debes estar en plena forma, dar lo mejor de ti y siempre buscar la excelencia.

Cuando cualquier emprendedor comienza con un negocio en Internet, lo más probable es que no lo haya hecho con la intención de trabajar 16 horas al día y altos niveles de estrés el resto de su vida, sino con la de acompañar al negocio en sus primeras etapas para luego dejarlo funcionar en segundo plano sin demasiada participación.

«El 95% de los negocios de éxito que tengan presencia en Internet no dependen de que el director de la empresa dedique su jornada completa a gestionar su página web, redes sociales o el soporte al cliente. La clave está en delegar, ya sea a través de empleados o de empresas externas especializadas en cada una de estas funciones», afirma Nacho García, Director web de TusIdeas.

Hay una frase que se repite a menudo en el mundo de los negocios: ‘Tu empresa no tiene valor hasta que no pueda operar sin ti’. Y la única forma de hacer esto posible es mediante la delegación y la subcontratación. Aunque este dicho tan común en la atmósfera empresarial tiene algunas excepciones.

«No todo puede y debería delegarse, pero hay una forma muy sencilla de descubrirlo. Para cada tarea, pregúntate si podrías lograr que otra persona lo haga a un coste menor o con un rendimiento mayor que si lo hicieras por tu cuenta. Si la respuesta es sí, entonces debes pasar esa tarea a otra persona», explica Nacho.

Programadores, especialistas en SEO y SEM, Community Managers, redactores, diseñadores gráficos etc. la lista de los profesionales necesarios para gestionar un gran negocio con presencia en Internet es larga. Por eso, no debería subestimarse el valor de la subcontratación siempre y cuando la persona o empresa externa en la que se delegue aporte ese valor.

«Delegar, no obstante, exige comprometerse a evaluar periódicamente el resultado de subcontratar esas funciones para comprobar si están ofreciendo la rentabilidad que deberían. El objetivo principal no debe ser realizar las tareas necesarias para que un negocio funcione día a día, sino evaluar cómo está funcionando actualmente y cómo podría funcionar mejor» mantiene.

No son pocos los negocios con presencia en Internet que generan más de 10.000 euros al día de beneficios (sí, se habla de beneficios netos) contando con el coste de externalizar las funciones principales de su empresa en profesionales especializados, pero para ser capaz de llegar a este punto, o el negocio ofrece bienes y servicios de un alto valor o se realizan cientos o miles de transacciones a diario «y en cualquiera de los dos casos, hay un equipo de profesionales detrás gestionando y monitorizando la página web, sus redes sociales y su presencia en buscadores como Google», añaden en TusIdeas.

“No hay limites cuando soñamos, y hay mas chances cuando lo intentamos”. Sin embargo es solo en épocas de crisis que logramos enfocamos en soluciones y olvidarnos sin despreocuparnos de los posibles problemas en el trayecto.

El desarrollo de la economía social o familiar se ve fortalecido o disminuido por los beneficios o incentivos que los estados puedan otorgar a los ciudadanos, las condiciones y reglamentaciones en ciertos países pueden convertir un proceso productivo en algo muy “difícil”, en otros las devaluaciones o tazas cambiaras convierten en inalcanzable el presupuesto para arrancar un negocio.

Hoy la situación política mundial se encuentra sumida en un caos sin precedentes y en el medio la matriz productiva, el emprendedor, sostiene y da fortaleza a toda economía.

En Venezuela, por ejemplo, la crisis monetaria y cambiaria que se disparó en el país bolivariano tiene a los jóvenes en busca de nuevas formas laborales y de captar ingresos. En Bolivia al igual que muchos otros países, la burocracia y complejidad para inscribir un negocio son parte de las trabas que los emprendedores deben enfrentar a través de la búsqueda de ideas negocios y mecanismos para implementarlas que les permitan subsistir.

Muchos motivados y alentados por las oportunidades que el internet brinda, otros simplemente por la necesidad, y es que tal y como diría José de San Martin “El que se ahoga no repara en lo que se agarra” y en épocas de crisis el ser humano se olvida de muchas cosas y por primera vez se enfoca en lo que necesita dejando de lado la pregunta ¿“y si tropiezo?”.

Joaquín Martínez es un joven emprendedor de Santa Cruz, Bolivia, que lidera junto a varios amigos una agencia de publicidad, manifiesta que las opciones limitadas de financiamiento, sumado a las cargas impositivas para los pequeños negocios es altísima es lo que fomenta el crecimiento de la economía informal.

Reconoce, sin embargo, que al igual que muchos de los emprendedores actuales, el acceso a nuevas tecnologías ha sido pilar fundamental para incrementar la productividad, y volver el negocio mas competitivo a nivel nacional.

José Rodríguez de Maracay, Venezuela, es un emprendedor que se dedica a la creación de contenido y marketing y considera que cuando se habla de emprendimiento siempre se presentan pensamientos positivos y surgen a su vez un sin fin de buenas ideas para emprender y crear excelentes proyectos, sin embargo también menciona que el desarrollo de un nuevo negocio en América Latina, no solo en Venezuela, puede ser una tarea de resistencia, de caer y levantarse, aprender y corregir, innovar y echar pa’ lante.

Asi como ellos muchos emprendedores a nivel latinoaméricano han debido luchar quizás con muchos mas problemas que ventajas, pero han logrado convertir muchas desventajas en oportunidades.

Hoy sin embargo hemos coincidido en seis puntos que quiero compartir con ustedes.

1. La complejidad para inscribir/constituir formalmente los negocios

2. La poca orientacion empresarial ne los procesos formativos, muchas instituciones educativas forman «empleados» no «emprendedores»

3. La falta de seguridad jurídica y políticas públicas que incentiven a las personas a desarrollar y ejecutar sus ideas de negocio.

4. Las trabas en la apertura de nuevos mercados o mercados no tradicionales para exportar los productos o servicios.

5. Niveles de conectividad por debajo de los promedios internacionales

6. El poco o nulo acceso a micro créditos o financiamiento para jóvenes emprendedores y/o estudiantes universitarios

Recuerda no hay nada que no puedas hacer mientras tu mente y corazón estén enfocados en hacerlo, no tratar es cerrarle la puerta al éxito, y tratar demuestra voluntad para alejar el temor a fracasar de tus sueños y anhelos.

Son muchos los misterios que se esconden tras la genialidad de Leonardo da Vinci, que fue capaz de forjar una marca que no se ha depreciado después de varios siglos.

¿Qué puede aprender un ejecutivo de una de las mentes más brillantes del Renacimiento, experto en más de una docena de disciplinas? Juan Carlos Cubeiro, director de Eurotalent y uno de los mayores expertos europeos en talento y liderazgo, ha reunido en la obra Leonardo da Vinci y su Códice para el Liderazgo las claves del talento, de las que se puede sacar una gran lección: la genialidad no es cuestión de genética, sino de valentía.

[email protected]:

¿Puede ponerse precio a la marca Leonardo Da Vinci? ¿Cómo crea un genio una marca que perdura casi seis siglos después de su creación? ¿Puede ponerse precio a la marca Leonardo Da Vinci? ¿Cómo crea un genio una marca que perdura casi seis siglos después de su creación?

Juan Carlos Cubeiro:

Por supuesto que la marca Leonardo da Vinci posee un valor que puede calcularse, como el de cualquier empresa, cualquier artista y cualquier deportista con una alta reputación. Hay compañías especializadas en ello y un gurú especializado en el tema, David Aaker, diría que la marca Leonardo vale más que la Coca-Cola, que se estima en unos 70.000 millones de dólares (50.000 millones de euros).

Lo curioso es que Leonardo no se propuso convertirse en la marca del genio por excelencia, sino que acabó sus días en la Francia de Francisco I. Los franceses, a lo largo de la historia, han sido los mejores embajadores de cualquier marca y no olvidemos que la cuarta parte de la obra pictórica de Da Vinci se encuentra en el Louvre, el primer museo abierto al público.

A lo largo de 500 años, Leonardo ha sido biografiado por Giorgio Vasari, en el mismo siglo XVI; el autor de un famoso Tratado de la pintura, en el XVII; el preferido de los academicistas franceses de bellas artes, en el XVIII, y de los apasionados de la independencia italiana en el XIX; considerado “el primer científico” y, más recientemente, inspirador de los estadounidenses amantes del esoterismo, que han querido ver en su obra La última cena, San Juan, la Gioconda mensajes heréticos.

No hay un Leonardo, sino varios, y todos muy atractivos. Todos tenemos en mente su famoso autorretrato, como una especie de Sócrates, de Merlín, de chamán occidental. La marca Leonardo se reinventa a sí misma cada cierto tiempo.

¿Es necesario que un ejecutivo sea polivalente o es preferible la especialización?

Leonardo tuvo hasta 16 ocupaciones: pintor, escultor, arquitecto, diseñador de interiores, anatomista, ingeniero, agrónomo, óptico, geólogo, botánico, urbanista, músico, gastrónomo, matemático, organizador de fiestas y, supuestamente, filósofo herético. Fue un alma inquieta y profundamente observadora. Hoy sería imposible dominar tantas ciencias y artes a la vez.

Afortunadamente, son los equipos formados por personalidades complementarias los que pueden actuar como una mente leonardesca. Cuando la polivalencia se entiende como flexibilidad, como adaptabilidad al entorno cambiante, como inteligencia contextual, es una ventaja en el mundo de los negocios. Cuando se interpreta como que las personas somos intercambiables, como creía y aceptaba el taylorismo clásico, hoy es un absurdo peligroso. Las personas no valemos para todo.

El talento requiere de vocación y de disfrute.

¿Qué lecciones se pueden aprender de la vida y obra de Leonardo?

En mi modesta opinión, la gran lección de la vida y obra de Leonardo es que la genialidad no es cuestión de genética, sino de valentía. No se nace con ella, se desarrolla a partir del atrevimiento. Leonardo da Vinci fue un genio porque creó obras verdaderamente geniales, pinturas que son el exponente de la civilización occidental, ingenios que se anticipan en siglos. Y lo consiguió cambiando de entorno, de contexto, cuando aquel en el que vivía ya no le aportaba lo suficiente.

Pudo ser un buen pintor de madonnas en la Florencia de los Medici, pero se animó a trabajar para Ludovico Sforza, para César Borgia, para el Papado, para Francisco I de Francia. Y a cada paso que dio, se elevó su aprendizaje, su reputación y su legado.

¿Qué empresas podrían servir como ejemplo de empresas leonardescas?

En este libro contrapongo empresas leonardescas a empresas tayloristas (doctrina del norteamericano Frederick W. Taylor), que es el modelo, expreso o tácito, de la mayor parte de las compañías.

El taylorismo nos ha metido en vena que el management es una ciencia (cuando es a la vez ética, ciencia y arte), que el ser humano es por naturaleza perezoso (por eso se desconfía tanto de los profesionales en las organizaciones), que se deben dividir las compañías entre quienes piensan y quienes ejecutan, midiendo tiempos en las tareas y fomentando la especialización.

Por el contrario, los entornos leonardescos fomentan la curiosidad, la vocación, el aprendizaje, la iniciativa, el dinamismo, la maestría, la reputación, el legado… Como ejemplos, se podría citar a Toyota, Nokia o Apple, pero, en cualquier caso, las empresas no son 100% leonardescas ni 100% tayloristas, sino que tienen distintas proporciones de una y otra.

La dislexia que sufrió Leonardo ¿fue un obstáculo o una oportunidad?

La dislexia, que es genética entre un 60-70%, no es en absoluto una desventaja, puesto que permite pensar más rápido y hacerlo mediante imágenes (de 400 a 2.000 veces más veloz que el procesamiento verbal). Cosa distinta es que el sistema educativo suela penalizar a los disléxicos.

Sin embargo, para Leonardo la naturaleza fue su escuela. En las artes y en la política encontramos disléxicos extraordinarios, como Washington, Jefferson, Kennedy, Churchill, Santa Teresa de Jesús, Andersen, Agatha Christie, Galileo, Edison, Rodin, Picasso, John Lennon, Warhol… y en los negocios Henry Ford, Rockefeller, Richard Branson, Charles Schwabb, John Chambers, Ted Turner, Walt Disney…

¿Qué tienen en común el proceso formativo de Leonardo y el de un ejecutivo?

El proceso formativo del genio florentino no se detuvo nunca. Además de las enseñanzas de Verrochio y su equipo, aprendió de los retratistas de los Países Bajos, de los humanistas del Renacimiento, incluso de Maquiavelo (aunque sus valores fueran muy distintos). Recogió sus observaciones y pensamientos en decenas de miles de páginas de sus cuadernos desde que tenía 30 años.

Los mejores directivos no dejan nunca de aprender, de estudiar, de reflexionar, de formarse, de practicar el coaching. Están, personal y profesionalmente, en la mejora continua. No hay peor arrogancia que creer que uno ya lo sabe todo.

¿Cuáles son los principios de liderazgo que se pueden obtener de la vida de Leonardo da Vinci?

Liderar es marcar la pauta, es infundir energía, es conseguir que las personas con las que uno se relaciona den lo mejor de sí mismas. El estilo leonardesco en pintura se basa en apreciar las emociones de los personajes (como en la Mona Lisa o La última cena), en saber escucharles.

Leonardo defendió la paz y la libertad como principios vitales y mostró un altísimo nivel en competencias esenciales para un líder, como son la valentía o el coraje, la capacidad de comunicar, el optimismo, la serenidad y el interés por los demás. Gracias a sus discípulos (los “miembros de su equipo”), nos han quedado sus pinturas, sus tratados, sus cuadernos.

Leonardo da Vinci nos enseñó, como pocos, que el talento no es fijo, no está predeterminado, sino que se desarrolla; por eso un humilde hijo ilegítimo, con pocos estudios, disléxico, asexual, nacido en un pueblecito, pudo llegar a convertirse en el mayor de los genios.

Martha Stewart es considerada una de las entrepreneurs más importantes en todo el mundo, como tal fue incluida en la lista de las cien personas más influyentes de la revista Time en la categoría de constructores y titanes. Como parte de su obra ha escrito un libro donde comparte sus principios creativos, ideas prácticas y todos los secretos de su éxito.

Denominado “The Martha Rules: 10 essentials for achieving success as you start, grow, or manage a business”, este es un manual de negocios repleto de consejos escrito por una mujer potente entrepreneur y manager.

De aquel texto desprendimos una lista con las 10 reglas redactadas por Stewart, que según muchos expertos serán muy útiles para la gestión al éxito empresarial.

Las diez reglas refieren a la pasión por el trabajo que cada uno hace, a la necesidad de concentrarse en una gran idea, invitan a desarrollar un plan de negocios sólido pero flexible, sugieren compartir el conocimiento con los clientes, elaborar promociones que sean costo-efectivas, luchar constantemente por la calidad, contratar empleados talentosos y construir equipos de trabajo de excelencia, obtener lo mejor de las situaciones desafiantes, asumir riesgos y hacer la vida de los clientes más significativa y también más hermosa.

A continuación te las explicamos todas en detalle:

1. La pasión.

La pasión es el ingrediente esencial para planificar e iniciar un negocio. Sin pasión el trabajo es sólo una tarea. Para descubrir nuestras pasiones es necesario mirarse en el espejo, analizar nuestros intereses, fortalezas y debilidades y nuestros deseos.

Conviértete en un aprendiz y aprende todo lo que puedas de tus mentores. Sus pasiones amplificarán las tuyas. No confundas el entusiasmo pasajero con la pasión.

2. La gran idea.

Piensa en grande y concéntrate en lo que la gente necesita y quiere. Pregúntate: ¿es tu idea mejor que otras ideas alternativas disponibles en el mercado?, ¿es tu idea simple para ser desarrollada y simple para que los consumidores puedan comprenderla?, ¿tu localización geográfica, permitirá que tu idea funcione?, ¿es tu idea sostenible?, ¿es tu idea demasiado grande?, ¿podrás expandir y extender tu idea?.

3. Telescopio, lente gran angular y microscopio.

Necesitas un telescopio, para mantener en tu mente el futuro y elaborar un plan de negocios de largo plazo que te permita saber a dónde quieres llegar y cómo hacer para llegar hasta allí.

Necesitas una lente gran angular para evaluar el paisaje amplio en el que tu negocio habrá de operar: competidores, tendencias sociales y económicas, cuestiones relacionadas con los proveedores y con la producción.

Necesitas un microscopio, porque cada tanto deberás detenerte en los detalles y comprender profundamente la mecánica de tu negocio.

Pide ayuda, ahorra dinero, considera los riesgos, crea una cultura de la frugalidad.

4. Enseñar para aprender.

Solicita a los consumidores ideas y consejos para asegurarte de que el producto da respuesta a las necesidades de los consumidores. Recuerda que los consumidores son tus mejores asesores. Piensa como si fueras un consumidor. Extiende el impacto y la influencia que tienes en la vida de los consumidores, más allá de la primera transacción.

5. Bien vestidos y listos para crecer.

Una vez que has completado tu investigación, formalizado el plan de negocios y estás listo para el lanzamiento necesitarás hacer correr la voz sobre tu nuevo producto o servicio.

Pregúntate: ¿hay un problema particular que afecta a la gente y que su negocio ayuda a resolver? Al promocionar: personaliza y ofrece un mensaje consistente, claro y efectivo.

Posicione el producto de modo tal que defina lo que es diferente de otros productos, que defina su valor y las características de los consumidores.

6. La calidad.

La calidad debe ser ubicada en un pedestal. La calidad no refiere solamente al desarrollo del producto, sino también a la reputación.

Todos los negocios tiene estándares de excelencia y es necesario saber qué significa calidad en cada rubro.

7. Un equipo de primer nivel.

Conforma un equipo de asesores informales entre tus amigos y familiares, pero recuerda que necesitarás también de personas con conocimientos y habilidades especializadas.

Busca asesores (contadores, abogados, etc.) y socios que complementen tus habilidades y comprendan tus ideales.

Recuerda que no siempre un buen amigo es un buen socio. Para elegirlo, deberás ser realista y objetivo. Nunca contrates a la primera persona que entrevistas, considere varios candidatos, chequea las referencias y asegúrate de que todos los empleados involucrados conozcan al candidato.

Busca y contrata empleados talentosos, energéticos, íntegros, inteligentes, optimistas y generosos.

8. Si la tarta no es perfecta, hay que cortarla en porciones.

Cuando las cosas no se ven muy bien, en ocasiones es necesario decidir qué retener y qué descartar.

9. Los riesgos.

Hacer negocios significa asumir riesgos, diagnosticar riesgos y manejar riesgos. El riesgo más importante es el financiero. Es importante recordar que no existen en la vida oportunidades únicas.

Las personas del mundo de los negocios sin experiencia creen que si dejan pasar una oportunidad se arrepentirán el resto de sus vidas. Pero raramente esto es verdad.

10. Lo hermoso.

No importa si es un producto, un plan o un proyecto. Esta debe ser una frase que todo entrepreneur debe recordar y repetir. Obtendrás muchas satisfacciones si haces algo bueno, algo que valga la pena, algo útil y práctico, algo valioso y algo hermoso.

¿Por qué fracasamos al intentar crear un negocio de éxito?

En la mayoría de casos, las mismas personas disponen del mismo acceso a la misma información, a cursos, expertos y técnicas. Sin embargo, unas tienen éxito otras no.

Existe una razón por la que prácticamente todos los emprendedores fracasan. Fracasan porque les falta alguno de los 5 pilares del éxito.

Cómo crear un negocio de éxito

Por mucho que nos hagan creer en pelotazos y éxitos de la noche a la mañana, la realidad es que la mayoría de negocios de éxito son fruto de varios años. A veces es duro y es cruel. Desde luego los inicios no siempre son agradables y un camino de rosas.

De hecho, en Estados Unidos empiezan a considerar un serio problema los problemas mentales y las situaciones de “burn out” de muchos emprendedores que al no conseguir sus expectativas con su negocio, especialmente en el sector de startups, terminan poniendo en peligro su salud y muchos de ellos con serios problemas psicológicos.

Al igual que ocurre con los actores de Hollywood, las películas de éxito solo muestran a los elegidos, pero no a los miles que caen en el camino al éxito.

A veces lo pierdes todo, te engañan, te toca volver a casa de tus padres, sentirte humillado, sentir tu ego golpeado y, a pesar de todo, tienes que levantarte de nuevo.

Llegas a sentir pánico, terror y no porque no tengas capacidad y habilidad para gestionar un negocio sino porque forma parte de las situaciones que vives al crear y gestionar un negocio cuando surgen situaciones límite. El esfuerzo, energía y determinación por conseguir tus objetivos puede costarte muy caro.

No solamente existe el miedo a perderlo todo , sino del precio que puedes llegar a pagar como emprendedor y con tu negocio. El riesgo de perder no solo amigos que no entienden porque no sales con ellos ni te vas de viaje, ni haces las mismas cosas que ellos, y lo que es peor perder relaciones familiares, personales, o a tu pareja.

Ver que los demás avanzan en su vida y tú sigues peleando cada día por sacar adelante tu sueño sin que nadie te entienda muchas veces sintiendo que si te equivocas quedarás como un idiota ante muchas personas que aprovecharán para decirte aquello de “te lo dije”. Qué fácil es juzgar sin haberse arriesgado nunca.

Quizás una de las cosas más duras es perder a la pareja con la que inicias tu aventura empresarial sea esta de amistad o sentimental. Tomar decisiones, vivir cada día tu negocio, el estrés y la presión sobre todo al inicio, es como tener otra pareja, demanda mucho normalmente y aunque no le ocurra a todo el mundo, es algo bastante frecuente. Si le añades tener socios o proyectos cruzados ya ni te cuento.

Digan lo que digan los libros de pseudo-ayuda, siempre se paga un precio por lo que uno quiere y por ciertas decisiones. Vivir es tomar decisiones y muchas veces te equivocas y aún así es necesario seguir caminando. Solo podrás aprender a tomar mejores decisiones y recordar en los malos momentos que no puedes cambiar decisiones del pasado, solo crear un futuro mejor.

¿Qué precio estás dispuesto a pagar tú?

5 pasos para iniciar el camino del éxito

Emprender con éxito requiere dar los pasos adecuados en los momentos adecuados. Hemos seleccionado algunos de los principales pasos para iniciar un negocio de éxito.

1-No persigas fórmulas mágicas

Muchas veces con el afán y las prisas por ganar dinero o conseguir algo confíamos en formulas mágicas cuando la verdad es que no hay fórmulas mágicas

Lo que sí puedes hacer es mejorar tus habilidades, tu inteligencia emocional y tu mente para potenciar tus fortalezas y focalizar en crear negocios reales

2-No seas Antoñita la fantástica y crea un negocio real que aporte un valor añadido real

Si quieres tener éxito céntrate en crear algo que aporte valor a los clientes y así podrás conseguir que te paguen lo que mereces. Crea algo de lo que te puedas sentir orgulloso al hablar de tu negocio o compártilo con otras personas

3-Deja de poner excusas

Las excusas son malas compañeras de viaje. Es fácil poner excusas, especialmente cuando las cosas se vuelven difíciles. El único responsable de lo que te pasa y de tu destino es la persona que ves cada día en el espejo.

4- No elijas la vía fácil

A lo largo de tu camino encontrarás ofertas tentadoras y encantadores de serpientes. No te dejes guiar por promesas de dinero rápido ni por el camino aparentemente fácil. Focalízate en ofrecer valor al mundo y el dinero vendrá.

5-nunca te rindas…excepto si encuentras una pared de hormigón.

Pase lo que pase mantén una actitud positiva y tu determinación. Nunca te rindas. Eso sí, recuerda que pegarse contra la pared cien veces indica que hay un problema. Una cosa es no rendirse nunca y otra muy distinta no ver que, a veces, hay que cambiar el objetivo o el negocio para conseguir lo que quieres. No tengas miedo a dejar ir o cambiar un negocio que ya no te gusta, un mal negocio, malos socios o malas experiencias.

Los 5 pilares del éxito

Iniciarse en el camino hacia el éxito es fácil, el reto es llegar a la meta. Muchos son los corredores que empiezan el Paris-Dakar y muy pocos los que logran llegar a la meta. Es un desafío constante con imprevistos en cada kilometro de la carrera.

Para crear y gestionar un negocio con éxito y no morir en el intento, hemos identificado 5 pilares esenciales que comparten los emprendedores y negocios que consiguen llegar a la meta.

1-Descubre tus creencias limitantes

Las creencias determinan tu comportamiento. Muchas veces, te impiden conseguir tus sueños e impiden hacer lo que tu corazón quiere hacer.

Las creencias te pueden empoderar o limitar. El mayor riesgo para ti es que existen creencias que no puedes ver y te limitan sin darte cuenta.

• El dinero es malo
• Solo si encuentro una idea única podré tener éxito
• Se necesita mucho dinero para empezar
• Ya hay mucha competencia
• Nadie me va a comprar
• Necesito una idea para empezar

Si quieres tener un negocio de éxito es imprescindible que trabajes tus creencias y que reviertas aquellas que te limitan.

2- Asegúrate de tener un mercado y clientes que paguen

Es uno de los errores clásicos que casi todos hemos cometido. Pensar que sabemos lo que quieren los clientes o lanzarnos a la aventura sin comprobar que existan clientes interesados en pagar por nuestra fantástica idea.

3-Compromiso para rendir cuentas

Si quieres tener éxito necesitas un compromiso de rendir cuentas a alguien. A medida que cambias tus creencias tendrás tendencia a experimentar un mayor estrés y dolor así como un mayor número de excusas para no hacer lo que tienes que hacer. Todo ello puede llevarte fácilmente a la procrastinación (posponer las cosas que deberías hacer en este momento)

Cualquier excusa y etapa de procrastinación se resuelve teniendo a alguien ante quién rendir cuentas y asignando una fecha a un objetivo.

4- Una razón poderosa y auténtica

La motivación es fácil de perder y difícil de recuperar. Necesitas una razón poderosa para seguir adelante y seguir motivado en los malos momentos, cuando todo te falla o cuando no te queda energía y tienes que volver a empezar de nuevo al día siguiente sabiendo que tal vez no puedas pagar las facturas, no tengas clientes ni puedas salir a tomarte una cerveza con los amigos.

Cuando te derrumbes y llores porque no estás consiguiendo tu objetivo o porque te has equivocado y apenas tienes margen para rectificar, o porque no consigues darle a los tuyos lo que te gustaría y cada vez la cuenta está más cerca de los números rojos, es entonces cuando tener una razón poderosa y auténtica puede salvar tu negocio y, lo que es más importante, salvarte la vida.

No solo necesitas una razón poderosa (hacerlo por tus hijos, por tus padres, por ti, por ayudar al mundo) sino que debe ser auténtica. Si es una razón basada en el ego, en demostrar únicamente a los demás que tú eres más [email protected] o en algo negativo será muy difícil conseguir tu objetivo.

Recuerda que si no consigues lo que quieres es porque seguramente no tienes una razón suficientemente poderosa.

5- un entorno y soporte adecuado

Uno de los elementos que menos se tiene en cuenta es rodearse de las personas y grupos adecuados.

Formar parte de un grupo o “mastermind” que incluya personas con tus mismos objetivos es vital para recibir apoyo, compartir experiencias, aprender y alcanzar el éxito. Además, pertenecer a un grupo o crear tu propio grupo, te permite recibir ayuda y apoyo para resolver problemas y superar posibles creencias limitantes.

En resumen, si quieres crear un negocio de éxito necesitas realizar transformaciones profundas en tu forma de pensar y actuar desde el inicio. Igualmente, necesitas un compromiso para alcanzar tu objetivo.

Llevo 14 años trabajando para compañías increíbles en América Latina —estuve en Procter & Gamble durante 12 años y llevo trabajando en Laureate International Universities los últimos dos—. He tomado cursos de liderazgo y leído libros sobre el tema, pero, para ser honesto, no he aprendido mucho de ellos.

Prácticamente todo lo que sé sobre ser líder lo he aprendido a través de experiencias con mis jefes, mentores y compañeros.

He tenido 24 jefes, 3 mentores y 2 compañeros que me han dejado grandes lecciones, mismas que se han convertido en mi brújula a lo largo de mi carrera. ¿Qué he aprendido de ellos? En resumidas cuentas, lo siguiente…

Los líderes tienen un sentido profundo de la responsabilidad.

La actitud es algo pequeño que hace una GRAN diferencia. Los mejores líderes asumen las consecuencias de sus acciones, y no solo de su rol o parte en un trabajo. Además, sienten una gran pasión por lo que hacen y le dan dirección para que las cosas sucedan.

Su modo de pensar y actuar favorece el trabajo en equipo y logra que todos se sientan comprometidos con los objetivos. Entienden que la posición que tienen en una compañía no define lo que hacen; son ellos quienes definen sus tareas y ayudan a los demás a través de ello.

Predican con el ejemplo.

Una cualidad básica que debe poseer todo líder es estar cerca de su equipo, es decir, en la trinchera, apoyando, aconsejando. Un líder necesita predicar con el ejemplo, y no hay mejor ejemplo que ser uno con el equipo, identificando los éxitos, proporcionando confianza y generando una rápida curva de aprendizaje.

Un líder debe ser coherente con sus palabras y acciones; por lo tanto, es crucial que se haga responsable de los resultados. Un líder suele pensar en grande y convencer a su equipo de creer en el sueño para conseguir resultados extraordinarios.

Busca siempre entender el porqué de las cosas.

La curiosidad es una herramienta inmensamente poderosa para los negocios (y también para nuestras vidas diarias). Todos nacemos siendo curiosos, pero la mayoría perdemos la habilidad de cuestionarnos por qué suceden las cosas conforme pasan los años. Sin embargo, cada líder exitoso que he visto ha mostrado un gran deseo por “querer saber el porqué de las cosas”.

Este cuestionamiento constante ayuda a entender las causas reales de los problemas de negocio. Sin importar cuál sea el tema de discusión con estos líderes, siempre querrán saber más y entender lo que hay detrás. Nunca se sienten satisfechos con una respuesta básica que no va lo suficientemente profundo.

En P&G habría una gran regla que decía que necesitas preguntar “¿por qué?” de cinco a siete veces para poder encontrar la raíz de un asunto. Si te detienes después del primer “por qué”, nunca podrás tomar la acción apropiada para resolver el asunto.

Incentivan la creatividad y la innovación.

Aún recuerdo el día en que me entrevistaron para P&G en 2004. En la entrevista final el director de marketing me lanzó un clip y me pidió que hiciera diferentes formas con él. Esta persona realmente entendía el poder de la creatividad en un negocio.

Todos los grandes líderes que he conocido son muy creativos. Siempre tienen una solución fuera de la caja, algo que nadie más había pensado. Les das 3 opciones y ellos crean una cuarta que es mejor. También generan una cultura que motiva constantemente a las personas a ser creativas y a tener ideas fuera de la caja.

Si no has visto la película biográfica de Steve Jobs, ve ahora a Netflix y hazlo. Todo el filme es un testimonio del poder de la creatividad: verás a Jobs buscando una solución creativa todo el tiempo. El fundador de Apple creó una cultura que incentiva la creatividad y la innovación, y ambas cosas están en el corazón del éxito de su compañía.

Defienden (con argumentos) aquello en lo que creen.

Los grandes líderes luchan por defender lo que creen. No tienen miedo de retar, aunque de manera respetuosa, a quienes están por encima de ellos, exponiendo argumentos claros para defender sus puntos de vista.

¿Quieres saber cuándo una idea es realmente innovadora? Una buena señal es que algunos la amarán y otros la odiarán. Si la idea le gusta a todo el mundo, existe una probabilidad alta de que no sea disruptiva. Es posible que a quienes estén por encima de ti no estén de acuerdo contigo, así que si no tienes el valor de pelear por ella, nunca verá la luz del día.

En mi experiencia, cuando peleas por algo, cuando defiendes tus creencias, te ganas el respeto de la gente.

Cuidan a su gente.

Por último, pero no menos importante: cualquier líder necesita de más personas para generar éxito. Entre más arriba llega una persona, más depende de las personas debajo de ella, y menos puede entregar resultados por sí sola. Suena simple, pero hace todo el sentido del mundo… por eso es sorprendente ver cómo muchos gerentes y directivos no lo toman en cuenta.

Tuve un jefe que era un excelente líder y solía decir: “Cuida a la gente y la gente cuidará de tu negocio” (Thomas Amman, P&G Marketing Director, 2014). Y mientras que muchos consideran que esta es la “soft part” de su trabajo, para mí este es el conductor #1 de satisfacción laboral.

Más que el dinero, los ascensos y las responsabilidades. Si eres cuidadoso sacarás lo mejor de tu equipo; lo empujarás a ser más productivo y a dar más de sí mismo. Crearás un espacio de trabajo positivo que incentivará a las personas a unirse y que odiarán dejar atrás.

A manera de resumen, esta es una lista de las cualidades que poseen los mejores líderes con los que me he topado:

• No temen al fracaso, te empujan para que actúes a pesar del miedo
• Se toman el tiempo de guiarte
• Te empujan cuando eres fuerte
• Te protegen y ayudan cuando estás vulnerable
• Te preguntan “¿qué piensas?”
• Están disponibles en momentos definitorios
• Filtran la presión
• Promueven el buen trabajo
• Se aseguran de que tu plan salarial esté al día, tu siguiente tarea esté planeada y te empujan a crecer cuando estás listo.

Pueden parecer muy obvios, pero son casi un misterio para la mayoría de los emprendedores, e incluso para un buen número de empresarios añejos; sin embargo, son los pilares de una empresa exitosa. Búscalos, identifícalos y aprovéchalos en las decisiones para hacer crecer tu negocio.

Durante una entrevista que me hicieron hace unos días, el reportero me preguntó qué pueden hacer los dueños de las microempresas para tener más clientes y conservar a los que ya tienen.

La verdad, hablé como perico más de dos minutos antes de darme cuenta de que se me había olvidado aclarar un “pequeño” detalle: de qué tipo de negocio estábamos hablando. Mi querido reportero puso una bellísima cara de perro en el periférico y me contestó: “No sé. Usted dígame, ¿de qué tipo de negocio hablamos?” Entonces… yo puse cara de perro en el periférico.

Primer concepto básico: Sólo hay dos tipos de negocio

Como lo lees. Sólo hay dos tipos de negocio: transaccionales y relacionales. Los negocios transaccionales son aquellos que venden productos o servicios que son de “consumo duradero”. Se llaman así porque, en general, tienen ciclos de recompra muy largos. Por ejemplo: casas, automóviles, hospedaje de vacaciones, muebles para baño, materiales de construcción.

Los negocios relacionales son aquellos que venden productos y servicios de consumo rápido o inmediato. Al contrario de los transaccionales, los clientes recurren a ellos con frecuencia y tienen ciclos muy cortos de recompra. Por ejemplo: salones de belleza, papelerías, farmacias, talleres mecánicos, cines, restaurantes.

Hay empresas que están en los dos tipos de negocio, prueba de ello es la agencia de coches. Las ventas de automóviles son transaccionales, mientras que el taller de servicio es relacional. Así que ya tenemos el primer concepto fundamental. Ahora ya sabes qué tipo de negocio tienes.

Segundo concepto básico: cuánto vale un cliente

El activo más valioso de cualquier tipo de negocio son sus clientes. Ya parezco abuelo regañón, pero es una gran verdad. Son los clientes los que llevan el dinero a la empresa. Si hablamos de un negocio transaccional obtener este valor es relativamente sencillo, pues casi cada venta que se logra corresponde a un cliente diferente.

Así, en una empresa de bienes raíces que vende 50 casas al mes es casi seguro que cada venta corresponda a un cliente. Cuando nos referimos a un negocio relacional, el asunto se complica un poco. Veamos: Un restaurante cuenta con 2,500 transacciones de venta al mes; sin embargo, es muy probable que haya clientes que consuman en el lugar varias veces durante el mes.

La única manera de saberlo es crear una base de datos de los clientes y llevar un registro de cada visita por cliente. Así, en el caso de las 2,500 transacciones, después de un mes de control, descubrieron que hay 230 clientes que consumen en el restaurante 9 veces en promedio al mes. Lo anterior significa que ellos son responsables de más de 2,000 transacciones mensuales, y el resto corresponde a clientes menos intensivos.

Ahora, supongamos que esos 230 clientes tienen una expectativa de permanencia de 3 años en el negocio. Hagamos una cuenta rápida. Cada uno de esos clientes visita el restaurante 9 veces al mes, que son 108 transacciones al año. Si en cada visita gastan 75 pesos, cada cliente vale 8,100 pesos anuales; por 3 años de permanencia en el restaurante, cada cliente vale 24,300 pesos a valor actual.

Ya tienes el segundo concepto básico. Ahora sí, viene la pregunta difícil: ¿Cuánto cuesta un cliente?

Tercer concepto básico: cuánto cuesta un cliente

Sin importar el tipo de negocio, siempre se hace una inversión constante en conseguir clientes. Antes de que protestes diciendo que la mejor publicidad es la que se hace de boca a boca, déjame aclarar algo: hasta los negocios que no se anuncian gastan en promoverse para conseguir clientes. Ya sea contratando vendedores o simplemente por abrir sus puertas al público, se está invirtiendo en promover el negocio.

Volvamos a la agencia de bienes raíces. Dijimos que vendió 50 casas, vamos a suponer que todas valían lo mismo: 1 millón de pesos.

Por lo tanto, el total de ventas del mes fue de 50 millones. La comisión por venta es del 6%, así que la agencia recibió 3 millones de pesos en comisiones. De ellos, 1 millón lo repartió en comisiones a sus vendedores; 300 mil los gastó en publicidad, 100 mil en teléfonos y 50 mil en renta. Sus gastos totales son de 1 millón 450 mil pesos. Si dividimos esta cantidad entre 50 clientes, cada cliente le costó 290 mil pesos a la agencia de bienes raíces.

En el restaurante los números cambiarán, pero siempre existirá un costo por conseguir o retener a un cliente. Así tenemos nuestro tercer concepto básico. ¿Y para qué sirven estos conceptos? Principalmente para tomar decisiones informadas. Ahora sabes que hay que invertir recursos para obtener clientes, y que esa inversión es constante.

Los empresarios exitosos manejan con soltura estos conceptos y valoran a sus clientes como un activo de gran importancia en su negocio, no sólo de dientes para fuera. Saber cuánto te cuesta conseguir un cliente, te demuestra lo peligroso que es perderlo. Le da un nuevo significado al trillado lema que reza: “nuestros clientes son lo más importante”, pues ahora sabes que de verdad lo son.

Empezar a hacer promociones, publicidad o cualquier esfuerzo de ventas sin conocer el valor y la aplicación de cada uno de estos conceptos en tu negocio, es tan peligroso como regalarle una sierra eléctrica a Jack “El Destripador”. Pero como él mismo diría: vamos por partes. Y aunque todavía nos quedan algunos conceptos pendientes, por hoy se nos terminó el espacio. Pero sigan atentos a las ideas, prometo volver.

 

 

 

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