Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los secretos de los negocios exitosos y cómo convertirte en un gran líder

emprenderDurante una conversación con amigos (varios de ellos ejecutivos de empresas), fue muy grato enterarme que su plan para el fin de semana era trabajar en sus emprendimientos personales.

Mi curiosidad me impulsó a saber un poco más así que les hice una serie de preguntas sobre las características de sus ideas de negocio.

Para algunos de ellos, su emprendimiento estaba asociado a su experiencia laboral. Sin embargo, para la mayoría, éste se basaba en sus intereses personales.

Esto me hizo reflexionar sobre cuánto conocía a mis amigos, la verdad es que siempre supe sobre sus inquietudes, pero no pensé que estuvieran desarrollando un negocio basado en sus gustos.

Tomando esta experiencia, es posible diseñar una empresa que pueda significar cambiar nuestra vida para siempre en solo UN MES.

Primer fin de semana: Diseñar la idea de negocio

El primer paso es reflexionar sobre la idea considerando el mercado al que se dirigirá. Es decir, la forma en que se pretende resolver el problema. La clave de esta etapa es escribir lo que queremos hacer para comprometernos con lo que estamos pensando, facilitando así el poder comunicarlo a otros.

La escritura de la idea de negocio es lo que se conoce como Perfil del Negocio y puede ser plasmado en distintas herramientas, como lo son: word, excel o powerpoint. Ésta última es la mejor ya que nos facilita la presentación a otros. No es necesario que tenga muchas slides (diapositivas), pero al menos debe tener lo siguiente:

Perfil del negocio
1.- Slide: Identificación del Problema
2.- Slide: Identificación de quienes tiene el problema (breve descripción del mercado)
3.- Slide: Descripción de la solución (es el cómo queremos resolverlo)
4.- Slide: Descripción del mecanismo de solución (es la parte técnica de cómo pretendemos solucionarlo, no en detalle, pero sí describir cómo funciona nuestra propuesta)
5.- Slide: Dimensionamiento del mercado (es la estimación del mercado potencial)

Segundo fin de semana: Compartir nuestra idea

Lo ideal es reunirnos con las personas que estén interesados en compartir nuestra idea para enriquecerla.

Es importante que no exista ese miedo a que “te roben” la idea. Recuerda que éstas por sí solas no valen nada, lo importante es la ejecución y sin duda, ésta ya pudo haber pasado por la cabeza de alguien más antes.

Por otro lado, si existen personas con opiniones negativas, no te desmotives. Considera solamente lo que te ayude a enriquecer futuro negocio.

Tercer fin de semana: Diseño del plan de actividades

Dedica este fin para diseñar las etapas a realizar para concretar nuestra empresa. A esta altura ya tenemos que tener el perfil de negocio ajustado con los comentarios que surgieron en la etapa anterior.

Establece un calendario de las principales actividades que necesitas ejecutar. No te preocupes si no tienes claro todo, con el tiempo se irán agregando más tareas que lograrán que identifiques todo, poco a poco.

Diseñar un plan de actividades nos ayuda a organizar el trabajo y comprender los esfuerzos que toman cada una de las actividades.

No te compliques con los temas formales de crear sociedades, registrar empresa, obtener facturas, obtener el número de contribuyente de la sociedad, etc. Los trámites administrativos se deberán hacer, pero una vez que tengan la idea formada.

Cuarto fin de semana: Implementación

Una vez que hayas terminado con el plan de actividades llegó la hora de ponernos a trabajar.

La implementación es la etapa clave y será la que te permitirá concretar tu sueño, por lo tanto hay que considerar que en el camino muchas de las cosas que inicialmente definimos pueden sufrir cambios. Recuerda: el plan es sólo una guía y no es ley. Adapta el plan a la realidad y no tomes en cuenta lo que no es necesario.

Algunas consideraciones

No es necesario contar con todos los recursos, capacidades, infraestructura, etc. para desarrollar tu emprendimiento.

Sé precavido y parte de una escala pequeña para entender la dinámica del negocio. Por ejemplo: un emprendedor se inició con un e-commerce, pero el primer paso fue vender los productos a través de portales de comercio como Mercadolibre e E-bay, luego que aprendió a gestionar la logística (que es lo más relevante de este tipo de negocios), y cuando logró un volumen importante de venta, se lanzó con su propio e-commerce.

De no haberlo hecho así, habría tenido muchos problemas, partiendo por la variedad de productos cuando no tenía la capacidad financiera para pagar un desarrollo de la plataforma, el costo del stock, las personas y despacho.

El desarrollo de un negocio es dinámico, por lo que en el camino experimentarás muchos cambios producto del aprendizaje, conocimiento del entorno y necesidades de los clientes.

La clave del emprendimiento es la perseverancia, por lo que si bien, en un mes podemos dar inicio a nuestro negocio, necesitamos mucho tiempo para que éste madure. Es por ello que es muy importante elegir un negocio en donde la actividad principal sea algo que nos cautive y nos motive a seguir adelante.

No hay nada peor que iniciar un proyecto en el cual la motivación principal es el dinero, ya que prontamente el interés se perderá.

comunicacionAndy Bounds, en el libro “The snowball effect. Comunication techniques to make you unstoppable”, del que ya hemos hablado en una entrada anterior, propone una serie de estrategias para persuadir a los demás y conseguir que quieran hacer lo que nosotros deseamos.

Entre ellas podemos destacar las siguientes:

1. Entender lo que realmente desean y motiva a los demás, que en muchas ocasiones no coincide con sus necesidades.

Esto implica que intentar persuadir a alguien explicándole que necesita algo con frecuencia no funciona. Resulta más adecuado mostrarles cómo nuestra idea les va a ayudar a conseguir aquello que realmente desean.

En lugar, como ejemplo, de decir que tienes que asistir a una reunión plantearlo de esta forma: “Me gustaría facilitar tu toma de decisiones y para ello la semana que viene celebraremos una reunión en la que trataremos el tema que te preocupa”. Debemos recordar siempre que la comunicación se tiene que centrar en la audiencia y no en nosotros.

2. Conocer lo que es importante para los demás y alinear nuestra propuesta para que coincida con lo que les beneficia.

Para comprometer a las personas debemos centrarnos en aquellos aspectos que pueden tener utilidad para ellos. Las características para definir un buen beneficio, según el autor, son:

a) Se centran en la otra persona, por lo que deben incluir la palabra “tú”.

b) La otra persona es la que tiene que percibir el beneficio, no nosotros.

c) Los beneficios van a suceder en el futuro, no han ocurrido todavía.

Es conveniente enfatizar estos beneficios al comienzo de la conversación, para lograr despertar el interés de nuestro interlocutor desde el principio.

3. Alinear nuestra agenda con la de los demás.

Si no lo hacemos, aunque sea complicado, puede originar graves problemas: las estrategias no cuajan, los equipos no funcionan, las personas no se comprometen,…

Bounds recomienda para lograrlo:

a) Preparar nuestra comunicación con el juego de “¿Por qué esto es bueno?”en el que imaginamos que nuestra audiencia nos hace esa pregunta en relación con nuestra agenda y nosotros respondemos explicando los motivos por los que consideramos que lo es. Por ejemplo para explicar una nueva estrategia:

Líder: “Esta es la nueva estrategia”.

Equipo: “¿Por qué es buena?”

Líder: “Es buena para vosotros porque os muestra la dirección en la que vamos”.

Equipo: “¿Por qué es buena?”

Líder: Es buena porque os sirve para conocer cómo van a cambiar vuestros roles”.

Equipo: “¿Por qué es bueno?”

Líder: “Es bueno para vosotros porque os permite aprender que pequeños cambios hay que introducir para tener más éxito y disfrutar más con el trabajo.

El enfoque de disfrutar con el trabajo es más atractivo y engancha más que la estrategia en abstracto.

Se puede utilizar también de la forma contraria utilizando la pregunta ¿Por qué es malo que….?

b) Comenzar la conversación destacando aquellos aspectos que pueden beneficiar a nuestro interlocutor.Implica que primero le vamos a contar el enfoque al que llegamos tras nuestras preguntas y respuestas imaginarias. Considerando el ejemplo anterior sería:

“Quiero mostrarte los sencillos cambios que se pueden hacer para que tengas más éxito y disfrutes más con tu trabajo. Para ayudarte a hacerlo te voy a mostrar cómo está cambiando tu rol describiéndote la dirección que vamos a tomar al seguir la nueva estrategia.”

De esta forma conseguiremos captar su atención.

4. Conseguir un “si” entusiasta con rapidez.

Si queremos que los demás estén de acuerdo con nosotros lo conseguiremos con más facilidad si presentamos nuestras ideas de forma que los demás perciban que decir “si” les beneficia y decir “no” no es una opción. Para ello podemos utilizar la técnica BO:

a) Beneficios:explicar por qué, desde su perspectiva, no la nuestra, le puede interesar a la otra parte acceder a nuestra propuesta y cómo les va a ir mejor si lo hacen.

b) Opciones:presentarles dos o tres opciones para poder escoger como aceptar nuestra propuesta. De esta forma se les ofrecen alternativas “si o si” y no “si o no”. Significa que no les estamos preguntando si lo quieren, lo que hacemos es indagar qué opción prefieren.

Esta técnica suele ser muy eficaz pero para ello primero tenemos que ser capaces de demostrar que podemos aportar a la otra persona el valor que desea, lo que veremos en el siguiente apartado.

5. Demostrar que la nuestra es la mejor opción.

Las personas con frecuencia solemos rechazar propuestas que nos hacen porque pensamos que:

a) Nos hará menos daño que correr el riesgo de equivocarnos y arrepentirnos permanentemente del momento de debilidad en que aceptamos una propuesta.

b) Rechazar una oportunidad que no va a ver la luz significa que como no va a materializarse nadie va a saber si fue una mala idea desecharla.

Por estas razones es complicado persuadir a determinadas personas para que nos den un “sí”. Para conseguirlo debemos probarles que se beneficiarán si aceptan nuestras propuestas y para ello deben vernos como expertos en la materia a tratar y que pueden delegar en nosotros la toma de decisiones. Podemos presentar:

a) Situaciones previas similares que hayamos resuelto con éxito.

b) Testimonios de terceras personas que hablen del excelente impacto que tuvo nuestra intervención en proyectos previos.

c) Referencias de personas de prestigio.

d) El proceso que vamos a seguir y explicar por qué es la mejor alternativa.

e) Premios o reconocimientos que avalen nuestra experiencia.

6. Destacar.

Si queremos convencer a alguien para que elija nuestras ideas debemos sobresalir sobre las demás alternativas. Bounds propone los siguientes enfoques para lograrlo:

a) Facilitar momentos inolvidables. A las personas nos gusta vivir experiencias especiales que podamos recordar siempre. Podemos:

• Ofrecer servicios extraordinarios y excelentes, más allá de las expectativas de los clientes.
• Reconocer públicamente los méritos de los compañeros, potenciar sus capacidades…
• Proporcionar valor y perspectivas distintas a las de los demás, trabajar duro, ser un excelente colaborador y que los demás sientan que es un placer trabajar con nosotros, estar dispuesto siempre ayudar a los demás…

b) Enseñar nuevos enfoques.Si conseguimos que la persona o personas a las que queremos convencer piensen que nunca se habrían planteado las cosas tal como las proponemos nos van a considerar que por un lado somos diferentes y por otro estamos aportando valor.

c) Relatar experiencias y logros conseguidos y el impacto, especialmente a largo plazo, que han tenido en aspectos que sean de interés para la persona a la que queremos impresionar.

d) Utilizar contactos.Si conocemos a alguien que tenga relación con la persona ante la que queremos destacar podemos:

• Pedir su consejo sobre cómo podemos abordarle.
• Solicitar su autorización para utilizar su nombre en la reunión.
• Preguntar cómo quiere que le mencionemos.

e) Encontrar puntos en común.Sirve para facilitar la sintonía con la otra persona y nos diferencia a la hora de tomar una decisión. Pero debemos tener cuidado y:

• Asegurarnos de que la conexión es real, no algo que hemos asumido.
• Preguntar sus opiniones sobre el interés común, no centrarnos únicamente en expresar nuestras ideas sobre el tema.
• No intentar descubrir puntos en común sin fundamento e irrelevantes.

f) Resaltar nuestros aspectos diferenciadores. Debemos tener en cuenta al hacerlo que:

• Deben estar relacionados con los temas que le interesan a la persona que queremos impresionar o que son fascinantes por sí solos para que despierten su interés.
• Tienen que ser realmente únicos.
• Si vemos que no atraen ningún interés no seguir hablando de ellos.

7. Producir cambios duraderos.

Si queremos persuadir a las personas para que cambien su forma de pensar, sentir y actuar para siempre, tendremos que repetir reiteradamente nuestros mensajes durante un largo periodo de tiempo. Pero aunque sabemos que la repetición funciona con frecuencia pensamos que comunicando las cosas en sólo una ocasión es suficiente para conseguir cambios a largo plazo y realizamos:

a) Presentaciones que explican la nueva visión de la organización. Nunca se producen cambios en las prioridades de los profesionales por ser informados en una ocasión de los nuevos planes.

b) Información en cascada con un mínimo seguimiento con lo que logramos que los mensajes se diluyan o pierdan.

c) Talleres de un día de duración. Pueden tener un efecto a corto plazo, pero a largo plazo los profesionales vuelven a sus antiguas costumbres.

d) Remisión de un correo electrónico en el que se informa de los cambios previstos.

Si queremos obtener y mantener los cambios a largo plazo Bounds propone que reforcemos los mensajes clave por medio de:

a) Plantear preguntas a los profesionales antes de la comunicación de los cambios para conocer sus principales objetivos y preocupaciones.

b) Adaptar nuestro mensaje de forma que los cambios que se presentan incorporen y den respuesta a los objetivos y preocupaciones que han surgido en la etapa previa.

c) Realizar un seguimiento estructurado que incluya:

• Facilitar información semanal de lo realizado.
• Compartir historias de éxito que se vayan produciendo.
• Instaurar un programa de coaching para ayudar a los profesionales que lo necesiten.
• Dar publicidad a los triunfos tempranos.
• Celebrar reuniones periódicas con los grupos relevantes.
• Buscar feedback, tanto formal como informal.
• Seleccionar y formar a mentores.
• Asignar y delegar roles importantes de seguimiento a los mejores profesionales.

No olvidar que si no lo conseguimos en la primera ocasión debemos seguir insistiendo, preguntando cómo les podemos ayudar para que cambien e introduciendo las modificaciones necesarias para lograrlo.

negocioLa teoría y el sentido común nos dicen que un negocio empieza a partir de una buena idea. La lógica pareciera indicar que el primer paso para iniciar un proyecto se da cuando se enciende el foco y un pensamiento se abre camino para convertirse en realidad.

Así, un emprendedor se entusiasma, se ilusiona, empieza a prever, a planear, a presupuestar, integra un equipo de trabajo, invierte tiempo, talento, recursos y, en el mejor de los casos, realiza una buena idea que le gusta a todo el mundo y por la que nadie está dispuesto a pagar. ¿Qué salió mal?

Hay escuelas de pensamiento administrativo, como las tradicionales, que creen que el proceso de emprendimiento debe llevar los mismos pasos del proceso administrativo. Es decir, se debe de llevar a cabo una planeación exhaustiva y minuciosa para entregarle al mercado un producto o servicio lo más pulido y bien determinado.

Así lo plantean desde Elton Mayo hasta Michael Porter: el trabajo se hace en la intimidad de una oficina, un laboratorio o un espacio que permita probar el producto antes de que llegue a las manos del cliente.

Por otro lado, las teorías modernas de este mileno, como Lean Startup de Eric Ries, creen que hay que hacer un prototipo lo más austero posible, lanzarlo al mercado y permitir que el consumidor interactúe y ejerza un papel co-creador para darle lo que necesita, en la forma que necesita, sin desperdiciar tiempo ni dinero en estudios tardados y caros que tal vez no sirvan para nada.

El péndulo de estas teorías oscila en extremos lejanos y divergentes. Es cierto que la clave del éxito no se encuentra necesariamente detrás de una lista de estudios, y también es verdad que buscar retroalimentación del consumidor final no es tan fácil ni tan barato ni tan inmediato. Es asombroso cómo algunos negocios por los que nadie se atrevería a apostar ni cinco centavos se convierten en triunfos contundentes y es verdad que ideas a las que se les veía gran potencial terminan siendo fracasos rotundos. ¿Por qué?

Parece un misterio ver cómo proyectos con imágenes magníficas, infraestructura especializada, estudios de mercado que acreditan las posibilidades, se deshacen como pastillitas efervescentes, y algunos negocios que fueron lanzados a base de intuición y sin tanta reflexión se cubren de gloria generando muchas ventas y magníficas utilidades. ¿Cómo es esto posible?

Pienso que todo está en la forma en que se inician los negocios. No hay duda de que la creatividad y la innovación son elementos indispensables en la creación de negocios; sin embargo, la observación me ha llevado a concluir que no son fundacionales. El primer paso para iniciar un negocio no es una idea, es una necesidad. Que me perdonen todos los críticos y expertos de los foros universitarios y todos los académicos que desde los libros nos impulsan a buscar una idea por cielo, mar y tierra. No es por ahí. Es detectando las necesidades que tiene el mercado que podemos iniciar un negocio con éxito.

Un emprendedor típico se enamora tanto de su idea, a la que ha prefigurado y cuidado a lo largo del tiempo, que generalmente no acepta que nadie la modifique ni la ponga en un lugar diferente al que él, de antemano, se le ocurrió. En esa ilusión de emprendimiento quedan atrapadas ideas que, siendo buenas, no son exitosas. El Código Romanoff —independientemente de su valor historiográfico— nos cuenta la historia de un Leonardo da Vinci que no quiso ser científico ni artista, sino que su verdadera vocación era ser cocinero.

En el camino que le llevó a perseguir su camino al caldero y la estufa sufrió varios descalabros. Primero, se asoció con Sandro Botticelli para poner una taberna en la que servían a los comensales zanahorias hechas esculturas y papas transformadas en obras de arte. Salieron corriendo de Florencia perseguidos por comensales a los que les interesaba comer bien, no comer bonito. Leonardo y Botticelli tenían estupendas ideas de presentación de platillos, pero sus clientes no tenían necesidad de satisfacer su gusto estético, querían saciar su hambre.

Las ideas culinarias de Leonardo, la servilleta individual, el destapacorchos, el molinito de pimienta, son inventos que actualmente se usan en la cotidianidad de las cocinas y las mesas del mundo. Sin embargo, en aquel tiempo fueron desestimados. ¿Por qué? Porque no estaban atendiendo ninguna necesidad específica. Cuando alguien descubrió su utilidad y pudo encontrar un beneficio lógico para estos artefactos, pudo comercializarlos y hacer negocio. Antes, no.

Por lo tanto, no creo que el inicio de un negocio venga con las ideas. Desde luego, tenerlas es siempre útil. La creatividad y la innovación serán siempre aliados de oro para todos aquellos que quieran incursionar en el mundo del emprendimiento. Pero, cuidado, no son suficientes. Nos han hecho creer que a partir de una idea podemos generar planes que nos lleven a alcanzar una meta. Y, por ello, más del 70% de los proyectos de emprendimiento fallan y no alcanzan a sobrevivir un año de operaciones. No están satisfaciendo una necesidad.

Es posible que alguna de estas ideas entre en el impulso de los clientes y alce una moda pasajera. Pero si lo que queremos es que los clientes hagan sonar la caja registradora y hagan girar la rueda de productividad, entonces tenemos que estar claros de cuál es la necesidad que estamos cubriendo, cuál es la insatisfacción que estamos atendiendo, cuál es el dolor que estamos aliviando. Mientras más primitiva sea, mayores posibilidades de éxito; mientras más sofisticada, mayores elementos de diferenciación debemos de tener.

La labor de convencimiento se vuelve casi nimia desde el momento en que es el propio cliente el que descubre que ahí hay algo que le interesa porque le va a estar resolviendo algún problema. El primer paso para iniciar un negocio no es abrir el oído para escuchar el canto de las musas, es abrir los ojos y poner atención en aquello que le hace falta a nuestros clientes, sea un bien o un servicio, y entonces entrar en la disposición de ponérselo a su alcance. Sin duda, es un cambio de paradigma al que debemos atender. Los emprendedores necesitamos entender.

lideresKenneth Michelsen y Harold Jarche en el boletín de HBR plantean que los líderes deben escanear el mundo buscando señales de cambio para poder ser capaces de reaccionar instantáneamente.

Vivimos en un mundo que cada vez más requiere lo que el psicólogo Howard Gardner llama la inteligencia que busca la luz, que consistiría en la habilidad de ver los puntos que conectan las personas y las ideas, en aspectos en los que los demás no ven esa posible conexión. Una perspectiva bien informada cada vez resulta más importante para anticipar lo que va a ocurrir y tener éxito en el futuro. Como el dicho recomienda “La mejor forma de predecir el futuro es crearlo”.

Para encontrar su camino a través de entornos cambiantes los líderes no pueden apoyarse en mapas estáticos, ni pueden aspirar a manejar la complejidad centrándose sólo en los detalles. Deben aprender a sentirse cómodos viviendo en un estado de cambio y si quieren estar siempre actualizados deben mostrar una actitud abierta y receptiva y una disposición hacia el aprendizaje continuo. En un mundo en el que la vida media de cualquier habilidad es de cinco años los líderes tienen la responsabilidad de renovar sus perspectivas para asegurar la relevancia de sus organizaciones.

Si el trabajo es aprendizaje el liderazgo debe facilitarlo. En el estudio de Deloitte Global Human Capital Trends 2015 el 85% de los encuestados citaban el aprendizaje como un factor importante o muy importante, pero consideraban que gran parte de sus organizaciones no estaban preparadas para abordar este reto.

John Hagel, John Seely Brown y Lang Davidson han descrito el giro hacia una transformación masiva de las instituciones diseñadas para una eficiencia escalable a las diseñadas hacia un aprendizaje escalable. La clave está en encontrar formas para conectar y participar en flujos de conocimiento que desafíen a nuestro pensamiento y nos permitan descubrir nuevas formas de conectar, colaborar y conseguir realizar el trabajo mejor y con mayor rapidez.

Las ventajas competitivas sostenibles van a depender de contar con profesionales que sepan cómo establecer relaciones, buscar información, encontrar el sentido de lo que observan y compartir sus ideas a través de un uso inteligente de las nuevas tecnologías.

Para ayudar a los líderes a conseguirlo los autores han desarrollado un proceso que llaman Maestría en los Conocimientos Individuales que es una estrategia de aprendizaje. Es un método para que las personas tomen el control de su desarrollo profesional a través de un proceso continuo de:

1.- Búsqueda para mantenerse al día.

En un mundo saturado de información, necesitamos filtros finos que nos permitan detector la información valiosa. Requiere que de forma regular evaluemos y ajustemos las fuentes de información en las que basamos nuestro pensamiento y toma de decisiones.

Para ello debemos estar conectados a una red de profesionales inteligentes y de confianza que nos ayuden a filtrar la información útil, a exponer nuestros puntos ciegos y a abrir nuestros ojos y mentes.

2.- Personalización de la información y utilización de la misma. Incluye la reflexión y la puesta en práctica de lo aprendido.

Es un proceso basado en el pensamiento crítico en el que se entremezclan nuestros pensamientos, experiencias, impresiones y sentimientos para darles un sentido. Al escribir un blog o al anotar nuestras ideas, por ejemplo, estamos contextualizando y reforzando nuestro aprendizaje.

3.- Intercambio de experiencias, recursos e ideas con nuestras redes y compañeros.

Compartir es un proceso en el que transmitimos nuestro conocimiento y colectivamente conduce al aprendizaje a través de las distintas reflexiones y facilita la generación de respeto y confianza hacia los que lo hacen.

Al buscar, dar un sentido y compartir conocimientos, todos en la organización se vuelven parte de un organismo que aprende, escuchando en diferentes frecuencias, escaneando el horizonte, identificando patrones y tomando mejores decisiones de forma bien informada.

liderEl mundo de los negocios no deja de cambiar, de renovarse y por lo tanto es cada vez más demandante tanto para sus empleados, como para sus directivos.

Ante esto, Harvard Business Publishing dio a conocer las ocho aptitudes clave, que los actuales líderes deben dominar para poder aprovechar las grandes oportunidades que se presentan todos los días en un ambiente de negocios volátil, incierto y ambiguo.

Así que si aspiras ser un gran líder o quieres saber si trabajas para uno, te invitamos a conocer estas ocho cualidades que se deben tener.

1. Manejan la complejidad

“Los líderes que saben cómo aprovechar y manejar la complejidad tienen la habilidad de resolver problemas y tomar decisiones sobre los sistemas que cambian tan rápidamente”, afirma el reporte.

Aún antes de contar con la suficiente información, ellos saben evaluar la complejidad de la situación y elegir las acciones apropiadas.

2. Mentalidad global

El rol de la globalización en el mundo de los negocios ha intensificado el nivel de complejidad, por lo que es necesario que actualmente un líder tenga la capacidad de reconocer el panorama global e identificar las oportunidades que puede ofrecer otros mercados.

Es esencial tener un enfoque global, en el que se tenga conocimiento sobre lo que ocurre con los consumidores, los competidores, la economía y la política de los mercados.

3. Actúan estratégicamente

Las habilidades estratégicas siempre han sido necesarias para un buen liderazgo. Sin embargo, las prácticas tradicionales con visión a largo plazo ya no son tan efectivas como antes. Actualmente el mundo requiere un proceso más continuo y flexible.

“Deben estar preparados siempre para ajustar sus estrategias y aprovechar las oportunidades emergentes o enfrentar retos inesperados”, indica el reporte.

4. Promueven la innovación

Ninguna estrategia, por más brillante que sea, puede sostener la competitividad de una empresa indefinidamente. Por ello, saben que es necesario estar en constante renovación, generar nuevos productos, servicios o procesos de negocio, para seguir creciendo.

5. Aprovechan las redes

El trabajo se ejecuta cada vez más a través de redes de relaciones fuera de los límites de las empresas. Los líderes que dominan el networking, saben que se trata de algo más que una herramienta, sino la oportunidad para promover la colaboración y así lograr las metas de la organización.

Ellos cultivan las relaciones no sólo dentro de la organización, sino con los clientes, los proveedores, socios estratégicos e incluso con los competidores.

6. Inspiran compromiso

Es crucial que los empleados de la organización, en todos los niveles, se mantengan interesados y comprometidos con el trabajo que realizan. “Las personas pueden ocupar un puesto por años, pero no generarán valor a la organización si no están interesados en su trabajo”, explica el reporte.

Es responsabilidad del líder asegurarse que los empleados realmente sientan que están haciendo la diferencia y que su trabajo tiene un valor.

7. Flexibilidad

Ante los constantes cambios, los líderes saben que algo que funcionó extraordinariamente bien en el pasado, no necesariamente tendrá los mismos resultados después.

Los líderes flexibles y adaptables dejan a un lado la mentalidad de “siempre hemos trabajado así”. En cambio siempre buscan ver las nuevas circunstancias con una mirada fresca para encontrar valiosas oportunidades.

8. Ágiles para aprender

Ellos buscan oportunidades para aprender de nuevas experiencias. Logran mantener un estado mental de aprendizaje constante, en el que experimentan y luego reflexionan sobre sus éxitos y sus fracasos.

Warren BuffettA sus 84 años, este hombre tiene un valor neto de 73 mil millones de dólares de acuerdo con un reporte reciente.

Es el segundo hombre más rico en Estados Unidos, después del fundador de Microsoft, Bill Gates. Buffett es igual de brillante e inspirador en los negocios.

Aquí están sus diez mejores frases:

1. Dale a tu mente algo de claridad

“Insisto en pasar mucho tiempo, casi todos los días, sentado y pensando. Esto no es común en los negocios americanos. Yo leo y pienso, así que leo más de lo que pienso, por lo que tomo menos decisiones impulsivas que otras personas en los negocios. Lo hago porque me gusta este tipo de vida”.

2. Nunca olvides las cosas básicas de los negocios

“El precio es lo que pagas. El valor es lo que obtienes”.

3. Reconoce en lo que te estás metiendo antes de hacerlo

“Es mejor comprar un empresa increíble a un precio justo que una empresa justa a un precio increíble”.

4. Sé inteligente y realista

“Trato de comprar acciones en los negocios que son tan maravillosos que un tonto podría manejarlos. Tarde o temprano uno lo hará”.

5. No finjas hasta que lo logres

“Después de todo, sólo vas a darte cuenta quién está nadando desnudo cuando baje la marea”.

6. Siempre observa con quién estás tratando

“No puedes hacer un buen trato con una mala persona”.

7. Actúa con honor e integridad

“Toma 20 años construir una buena reputación y cinco minutos arruinarla. Si piensas en eso, harás las cosas diferente“.

8. Valora lo que es importante

“Muy seguido, una gran colección de posesiones termina poseyendo a su dueño. El activo que más valoro, a parte de la salud, son los amigos interesantes, diversos y leales”.

9. Frena cuando lo necesites

“Lo más importante que debes hacer si te encuentras en un agujero es dejar de cavar”.

10. Sé valiente, ten confianza

“Siempre supe que iba a ser rico. No creo haberlo dudado ni un minuto”.

creativaCuando nos topamos con alguien que constantemente tiene ideas explosivas e innovadoras, pensamos que son personas especiales que parecieran contar con un don divino o que sencillamente corren con la suerte que de su interior salgan constantes ráfagas de inspiración que apuntan al punto adecuado de la necesidad o la solución.

Sin embargo, el hecho de pensar que ‘yo no nací’ con ese chip es una equivocación, una limitante a nuestro pensamiento. Nos estaríamos encerrando en sí mismos, negándonos la posibilidad de sorprender a los demás con algo que nunca pensábamos que seríamos capaces de hacer.

Ser creativo significa tener la capacidad o la facultad de crear, de hacer cosas nuevas y valiosas. Y como es el cerebro quien trabaja para solucionar los problemas o las situaciones de manera creativas, entonces dicha capacidad la podemos entrenar al igual que un músculo, así que a practicar.

Sáquese de la cabeza esos mitos que no lo dejan trabajar en su creatividad. Un estudio llamado The Myths of creativity (los mitos de la creatividad) de David Burkus, desmitifica precisamente las ideas que se tienen sobre el desarrollo de ideas novedosas e innovadoras.

El estudio afirma por ejemplo, que las ideas no surgen de la nada, que es por el contrario la culminación de trabajar en algún problema. No es cuestión de genes, la gente que trabaja duro en ese problema que se planteó y que además tiene confianza en sí misma, son las personas creativas.

No crea que las ideas son únicas, la historia demuestra que surgen de combinaciones con ideas antiguas. El conocer sobre lo que ya se ha hecho ayuda mucho más a la innovación.

Se piensa que las limitaciones reprimen la creatividad. Burkus, sin embargo, considera que se deberían aplicar límites intencionalmente para aumentar la capacidad de crear. Otro mito más, es el de considerar que la gran idea es solo de una persona, los equipos son importantes pues las demás personas son el soporte y los colaboradores para que surjan y se ejecuten.

Así que si quiere hacer parte de los genios que han hecho progresar con el desarrollo de grandiosas estrategias e inventos, le recomendamos que siga estos pasos considerados por el portal web Inc:

Organice su horario

La excusa de no desarrollar otras actividades diferentes a las rutinarias suele ser el tiempo, ya sea porque se tiene un rígido horario en la oficina o porque se es una persona independiente y solo hay tiempo para los negocios, en ambos casos podríamos escuchar lo mismo. No piense que planear lo hace ser una persona cuadriculada y supremamente estructurada, no del todo es cuestión de cómo usted lo sepa manejar.

La mayoría de las mentes creativas programan sus días bastante bien. Un escritor por ejemplo, le debe al éxito de sus libros publicados, el manejo de un horario riguroso para escribir y dedicarse a su novela. Así que, lo mejor será que tome parte de su tiempo, no más de 20 minutos o más si lo desea. Básicamente es su horario innovador en el que podrá tener pensamientos creativos.

“La creatividad es contagiosa”

Así lo manifestó el físico alemán y de origen judío Albert Einstein. No se encierre en sus conocimientos y sobre todo en supuestos, no crea que sus ideas no valen la pena o que valen mucho, sin antes ponerlas a escarnio público. No tenga miedo, está bien que lo cuestionen, que le pregunten, así todo será más claro para usted, entonces, hable con un compañero o con su equipo de trabajo para que hagan retroalimentación sobre sus ideas.

Diviértase

Tome tiempo para usted, para relajarse y dejar el estrés a un lado.

Estudios han demostrado que la diversión encaja perfectamente con la parte creativa del cerebro. El juego aumenta el optimismo, la motivación y la concentración. Realice actividades con sus compañeros, juegue fútbol, ping pong o bolos. Una estrategia que ha sabido implementar muy bien Google con sus empleados.

Salga de ‘las cuatro paredes’

Libérese un rato del ambiente de su oficina, salga a tomar aire, a caminar por el parque donde no haya tanto ruido. Consiga un lugar donde pueda pensar y estar tranquilo. Si puede salga a trotar por las mañanas o haga ejercicio, será bueno para su cuerpo y su mente.

Por ejemplo, Mark Zuckerberg, fundador de Facebook y Jack Dorsey, cofundador de Twitter, por lo general, realizan sus reuniones al aire libre mientras caminan. Además, un reciente estudio de Stanford, mostró que las personas fueron dramáticamente más creativas después de salir a un ambiente distinto al de su trabajo.

Actúe como un niño pequeño

No quiere decir que haga pataletas y rabietas sin explicación. Cuando se advierte que debe ser como un niño, es que se deje impresionar por todo, admire lo desconocido y lo nuevo, hágase preguntas. Esto no solo lo ayudará a sentirse cómodo sino que también le servirá a ver otras perspectivas, a abrirse a posibilidades y contemplar de manera distinta la realidad.

Sueñe despierto

Permítale a su mente divagar.

Muchas veces usted puede creer que no tener un objetivo claro, es estar en medio de la nada. Sentir que uno no tiene un norte, que todo está desordenado suele ser confuso para nuestra mente, sin embargo, lo que debe hacer es no esforzarse por encontrar claridad en sus ideas, espere un momento, dese unos minutos, que de seguro en algún momento llegará la lucidez a su cabeza.

No sea perfeccionista

Edwin Land, co-fundador de Polaroid, empresa estadounidense que fabrica y distribuye cámaras y películas fotográficas instantáneas, dijo una vez que: “la parte esencial de la creatividad es no tener miedo al fracaso”.

Para lograr algo se debe practicar y practicar, lo mismo ocurre con la creatividad, no pretenda ser el mejor de un día para otro, todo tiene un proceso. Así que no se dé duro a usted mismo y a lo que hace, más bien aprenda de sus errores.

emprenderCuando Ángela Cois y Josué Gio buscaron a su primer cliente para que formara parte de la red de hoteles de LastRoom, una aplicación que reserva habitaciones en tiempo real desde un dispositivo móvil, lo hicieron con un as bajo la manga.

“En aquella ocasión presentamos como nuestro producto final una landing page que simulaba la interacción que la aplicación ofrecía”, cuenta Josué, hoy cofundador y CEO de la compañía. Pudo haber pasado por un engaño; sin embargo, se trató de poner en práctica su “prototipo de negocios”.

“Si no puedes fracasar, no puedes aprender”, afirma Eric Ries, emprendedor y de los primeros consultores en proponer la metodología The Lean Startup. Se trata de comprobar a través del lanzamiento a pequeña escala del producto o servicio, qué tan sostenible es en el largo plazo.

Una vez que el mercado meta lo ha probado, el emprendedor tendrá las herramientas necesarias para perfeccionarlo y luego iniciar su negocio en grande. Esta es una vía que le permite a los emprendedores un ahorro importante de tiempo, dinero y recursos.

Deja el escritorio, sal a la calle

Por años, el plan de negocios fungió como el punto de partida de todo emprendimiento. Tanto consultores como dueños han descubierto que la validación de una idea venía una vez que los clientes vivían la experiencia de compra y no sólo a través de los números arrojados por una hoja de cálculo. “El diseño de un plan de negocios puede llevarte hasta seis meses de trabajo; el problema es que la información recopilada será irrelevante al finalizarlo. Ese tiempo mejor inviértelo en la calle”, dice Gustavo Álvarez, director regional de la aceleradora UP Latam.

En 2012, Ángela y Josué, de LastRoom, iniciaron la creación de su empresa de la mano de una incubadora de negocios. Invirtieron seis meses en diseñar un plan de negocios que finalmente abandonaron. El motivo: conocieron la metodología propuesta por Startup Weekend México. Gracias a ésta, los emprendedores tuvieron la oportunidad de poner a prueba su aplicación, mejorarla y, sobre todo, se dieron cuenta de que su hipótesis sí era una solución para una necesidad específica.

Una vía para probar la efectividad de tu oferta es a partir de un producto mínimo viable; es decir, el equivalente a la producción en pequeña escala y lista para ser usada por el mercado a conquistar”, explica Luis Miguel Beristain, director de la Escuela de Medicina y Ciencias de la Vida del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey (Itesm), campus Ciudad de México.

De hecho, fue la manera en la que los creadores de Dropbox, la plataforma de almacenamiento en línea, comprobaron que su idea tenía futuro. “Bastó un video en Youtube para mostrar cómo funcionaría el servicio para recaudar en 24 horas 70,000 visitas. A la gente le encantó”.

Para aplicar la metodología The Lean Startup, Josué diseñó una landing page que simulaba la manera en la que el usuario podía reservar una habitación desde la aplicación LastRoom. “Es muy difícil vender un intangible y más cuando no tienes clientes o casos de éxito. Por eso, necesitábamos que el prototipo fuera lo más cercano a la realidad”, cuenta Ángela, cofundadora y directora de operación.

Una vez listo el simulador, presentaron la aplicación en un evento turístico e hicieron que los gerentes de los hoteles probaran la efectividad del producto. “Cuando llegaban al paso ‘Confirmar reservación’ les decíamos: ¿Seguro? Porque sí funciona”, recuerdan entre risas.

Grandes beneficios

La mayor ventaja de poner en práctica un prototipo de negocios es el ahorro. Para LastRoom, probar su aplicación le valió iniciar su negocio con un ahorro del 70%, además de que lograron un lanzamiento con 10 hoteles afiliados en menos de tres meses. “Una pre incubación cuesta entre $60,000 y $150,000 y dura aproximadamente seis meses. Luego viene un año de incubación y, al final, todo se basa en supuestos. Por eso, probar en pequeño es menos riesgoso y más seguro”, sentencia Beristain, del Itesm.

Iniciar operaciones basadas en los resultados arrojados con el prototipo de negocios le permitió también a los emprendedores la creación de LastRoom For Business, una suite de viajes para Pymes con la que se pueden reservar habitaciones con anticipación, llevar un control de gastos por concepto de viáticos y tener la facturación en una misma plataforma. “Esta oportunidad nos la reveló el mercado y como no tenemos un plan que nos limite podemos responder rápidamente a las necesidades de los clientes”, afirma Josué.

De acuerdo con Gustavo Álvarez, de UP Latam, el plan de negocios funciona para empresas con mínimo dos años de operación y con un crecimiento moderado. En cambio, un prototipo de negocios está pensado para emprendimientos que buscan, más allá de la rentabilidad, desarrollar una oferta replicable y universal, como la aplicación y la suite de LastRoom que a un mes de su lanzamiento reportó 300 reservaciones.

Y por si fuera poco, los inversionistas se sienten tranquilos porque le están apostando a un negocio probado y aprobado por el mercado; prueba de ello son los US$25,000 que LastRoom obtuvo de la aceleradora NXTP Labs al formar parte de la tercera generación, de septiembre a diciembre de 2012. “Es una metodología muy humana porque de lo que se trata es de tomar en cuenta la opinión de quienes te comprarán, con lo que tu riesgo disminuye considerablemente y tienes la capacidad de reaccionar ante un error”, concluye Beristain, del Itesm.

El paso a paso del prototipo

Como toda metodología, The Lean Startup –que propone el “prototipo de negocios” y es impulsada por Startup Weekend México–, tiene un proceso. Gustavo Álvarez, director regional de la aceleradora UP Latam, lo comparte:

Plantea una hipótesis. Parte de un problema a resolver, detecta al mercado ávido de una solución y explica por qué estaría dispuesto a pagar por tu oferta.

Valídala. Desde crear un producto o servicio con las características mínimas básicas para comprobar si es lo que el mercado quiere hasta una demostración de cómo funciona, todo es posible. El objetivo es saber si la gente lo querría y lo compraría.

Mídela. La mejor manera de saber qué métricas implementarás es identificando cuáles son los pasos a seguir para llegar hasta tu oferta y cuántas veces recurrieron a ellos para comprar.

Genera un aprendizaje validado. Significa que sabrás qué aprendiste luego de implementar los tres pasos anteriores para después hacer ajustes y cambios tanto en el producto o servicio, como en el mercado, proveedores e inversionistas.

Ciclo repetitivo. Pones en marcha los pasos anteriores una vez más ya con un producto o servicio mejorado.

valora¿Te bloqueas pensando en tu competencia, en lo “excelente” que resuelven los problemas de los clientes y tú no estás “ni cerca” de hacerlo así?

No se trata de ignorar completamente a tu competencia, puesto que te sirve como si fuera un termómetro para medir las tendencias del mercado. Pero tampoco se trata de que te paralices.

¿Qué pasa cuando “no te la crees”? Cuando viene esa vocecita que ni siquiera supiste a qué hora entró, y de repente te preguntas quién eres para competir con tal o cual empresa, o en esta industria, etc.

Si alguna de las siguientes declaraciones te suena, podrías estar ante lo que se conoce como “Síndrome del Impostor”:

– “Yo no soy nadie para intentarlo siquiera”
– “Tengo tan poco (conocimiento, experiencia, etc.) que nadie valorará lo que ofrezco”
– “¿Quién va a tomarme en serio?”
– “Soy un fraude”
– “Mis productos o servicios no son tan buenos como los de la competencia, nunca me comprarán”

Como ves, esas frases relacionan tus capacidades con las características de tus productos o servicios. Me dirás: “¿Acaso no son dos cosas diferentes?”.

Sí y no. Aunque no eres tu empresa o lo que ofreces, tus creencias acerca de ti mismo y tu propia capacidad de alcanzar tus metas incidirán en todo eso. No importa cuánto trates de evitarlo.

Más de alguna vez, este tipo de mentalidad podría haberte hecho perder oportunidades. A mí me ha pasado. Así que antes de que comencemos con la auto-compasión, veamos qué puedes hacer para liberarte de eso y progresar:

Pon todo en perspectiva.

La mente nos juega trucos. Es una gran herramienta, pero en ciertas condiciones puede ser nuestra peor enemiga. Bajo estrés, es fácil imaginar las dificultades más grandes de lo que realmente son, por lo que conviene pararse a pensar y medir exactamente el tamaño del problema y pasar a pensar en la solución. Si le das demasiadas vueltas al problema, de tanto andar en círculos te marearás y caerás.

En serio, tienes lo que se necesita.

A menos que seas chef y de repente se te ocurra pensar que tendrías éxito construyendo un cohete para la NASA sin el conocimiento necesario, tienes lo que se necesita para triunfar en tu proyecto profesional.

Si eres bueno en algo, te apasiona, lo más probable es que hayas invertido en prepararte en ese campo, por lo que tienes lo que necesitas para arrancar. Es imposible que lo sepas todo, así que comienza a andar y a menudo el camino te va enseñando lo que debes aprender para sortear los obstáculos y ser cada vez mejor.

Deja de compararte.

Pocas cosas tienen tanto poder para reducir tu autoestima a cero en un segundo como compararte con otros.

Una cosa es aprender de los demás, lo cual es beneficioso porque te reta a salir de tu zona de comfort y alcanzar otras alturas, pero otra es estar tan pendiente de “lo excelentes que son ellos” y de “lo mucho que me falta para ser como ellos” que ahí mismo te detengas y des la vuelta. Así como tú enfrentas tus propios retos, ellos también han pasado por ese proceso, y las historias de cada uno pueden ser tan distintas que, al final, sería imposible -y hasta injusto, con ambos- compararlas.

Si te bloqueas tú, bloqueas a tu empresa.

Aunque tu empresa no eres tú -ni deberías dejar que te defina- lo que creas sobre ti mismo afectará en cómo la veas y, al final, en sus resultados. Henry Ford decía que tanto si dices que puedes, como si dices que no puedes, tienes razón.

Si consideras que lo que ofreces es una necesidad real del mercado, y eres capaz de satisfacerla como ningún otro lo está haciendo, ese afán por entregar productos de calidad se reflejará en lo que tus clientes perciban, y te comprarán. Lo contrario también es cierto. Si te bloqueas creyendo que no eres capaz de dar más, no vas a innovar y tu competencia te adelantará en un abrir y cerrar de ojos.

La mentalidad no lo es todo, pero es el punto de partida.

Con esto no te hablo de que la simple creencia cambia las cosas. Se ha distorsionado mucho el pensamiento positivo, haciendo creer a mucha gente que basta con creerlo para que suceda. No es así. Sin decisiones es imposible avanzar, pero el cambio de mentalidad, de pasar de esperar la derrota a buscar activamente el triunfo, te ayuda a tomarlas en el momento preciso y no perder oportunidades.

Así que deja ya de mirar a otros lados y comienza a reconocer lo que te hace capaz, explota tu forma de hacerlo diferente del resto y -¡por favor!- valora tu manera única de resolver la necesidad de tu mercado. No hay dos tú, así como no hay dos Coca Cola o dos Apple.

crear empresa¿Influye la edad a la hora de montar un negocio?

Estamos acostumbrados a ver casos de jóvenes emprendedores que inician su aventura empresarial cuando no han cumplido la mayoría de edad. Sin embargo, cada vez son más (sobre todo a raíz de la crisis económicas) los que tras décadas trabajando en una compañía deciden dar el paso y crear su propia empresa.

Emprender a partir de los 40 años no es una locura. Ya hemos visto cómo el emprendimiento no es una cuestión de edad sino de interés y ganas por sacar adelante un negocio. Y en la vida hay muchos casos de éxito en los que la edad no ha sido un obstáculo para triunfar.

Arianna Huffington es una de las emprendedoras de mayor éxito en el ámbito del periodismo y la comunicación. ¿Sabías que cuando fundó el Huffington Post tenía 54 años? La escritora y columnista, una de las mujeres más influyentes en los medios estadounidenses según Forbes, ha conseguido que su diario online tenga ediciones en distintas partes del mundo: Estados Unidos, Francia, España, Japón, Reino Unido, Canadá.

Otro ejemplo a destacar es Ray Kroc, el fundador de la cadena McDonalds. Aunque sus creadores fueron los hermanos Dick y Mac McDonald, en 1955 cuando Kroc tenía 52 años compró la empresa de comida rápida y comenzó a internacionalizar y expandir la cadena.

Aquí te damos algunas razones por las que no debes desanimarte a emprender aunque creas que ya no tienes la edad para hacerlo:

Experiencia.

La mayoría de los emprendedores mayores de 40 años han trabajado antes en empresas vinculadas al sector de su nuevo negocio. Al contar con experiencia previa, conocen a la perfección el mercado y saben ver dónde hay una oportunidad de negocio.

Además, aunque no hayan sido jefes, saben cómo gestionar una empresa, motivar equipos y liderar un proyecto.

Networking

Fruto de sus años de trabajo, disponen de una agenda de contactos bastante amplia que les permitirá estar en contacto con otros emprendedores y profesionales de esa área. Tienen más facilidad para encontrar futuros socios, inversores, business angels, algo fundamental sobre todo en la primera etapa.

Motivación

La rutina laboral es un factor que influye en la productividad y el ánimo de todos los profesionales.

Llevar muchos años dedicándote a lo mismo puede ocasionar que no te sientas identificado y comprometido con tu empresa, por lo que emprender un nuevo proyecto es una buena opción para cerrar un círculo y abrir otro nuevo. Si te esfuerzas, podrás conseguirlo. Además existen numerosas ayudas para emprendedores a las que podrás acogerte.

Internet

La red supone nuevas oportunidades y nichos de mercados para los emprendedores, especialmente para aquellos que cuentan con experiencia y están cualificados pero se sienten desaprovechados. Internet se ha convertido en una opción para iniciar nuevos proyectos con pocos recursos y a partir de ahí ir consolidando el modelo de negocio.

Vía para salir de la crisis

Ante las dificultades para cambiar de trabajo o encontrar uno, quizá es el momento de desarrollar ese proyecto que lleva años dando vueltas en tu mente y crear tu propia empresa.

millonarioLas relaciones públicas (RR.PP.) son conocidas como uno de los trabajos más estresantes, pero para algunos, ese caos de 24/7 no representa nada desalentador.

Un ejemplo de emprendedor que ha sabido aprovechar este clima de estrés es un joven de 24 años, Richard Lorenzen, director de Fifth Avenue Brands, la firma de Relaciones Públicas que fundó estando en preparatoria.

Lorenzen normalmente es visto representando clientes conocidos como el millonario y colaborador de Entrepreneur Grant Cardone y asistiendo a eventos de alto perfil como lo es la Asamblea General de las Naciones Unidas.

Pero esto no siempre fue así. Lorenzen asegura que tomó años de lucha y persistencia para forzar esas relaciones y pactos que ahora se ven traducidas en crecimiento,

En su libro Surge: Supercharge Your Life, Business & Legacy, (mismo que espera salir a la venta a finales de este mes), aconseja a los emprendedores a tomar el mismo camino. Recientemente tuve la oportunidad preguntarle sus mejores cinco consejos para los emprendedores millennial.

Esto fue lo que me dijo:

1. Busca bases, no Home Runs

Todo emprendedor, especialmente en tecnología está buscando un home run. Todos quieren cerrar ese cliente increíble de inmediato cuando en realidad, eso rara vez pasa. En su lugar, Lorenzen aconseja acercarse a clientes más pequeños y de ahí ir escalando.

Esto también ayudará a construir tu reputación y prepararte para el home run cuando llegue. Esto no significa que llegará del día a la noche pues la escala va incrementando pieza por pieza. Enfócate en ser consistente a la hora de cerrar tratos y verás como el éxito llegará.

2. Las ventas lo son todo. Nunca dejes de vender

Las ventas lo representan todo en los negocios. Punto. Lorenzen asegura que hay muchas startups enfocadas en cerrar patrocinios cuando en realidad todo se debe concentrar en las ventas.

Si no le das prioridad a ese tiempo ni te concentras en esas tareas te vas a estancar. Así que mientras puedas permitirte un gran equipo de vendedores profesionales, enfócate en vender.

3. Cualquier cosa que hagas impactará directamente a tu meta principal

Hay mucho que hacer cuando eres fundador de una empresa que pierde constantemente la visión de “la foto completa” ya que tu lista de pendientes se ve afectada por las tareas que tienes que sacar “al momento”.

Esto no hará que te des cuenta de todas las horas perdidas que te lleva a cabo realizar esas tareas que al final no están aportando nada a la empresa como lo crees

Lorenzen aconseja observar los pendientes desde la mañana e identificar cuáles puntos de hecho están contribuyendo a la consecución de tus metas principales y para hacer crecer tu negocio. Cumple con estas tareas primero y no te detengas hasta que hayas acabado.

4. Sé público. Ponte donde todos te vean

Nunca había sido tan importante construir una marca pública conocida en tu mercado. En esta era de redes sociales y marketing de contenido la gente necesita saber quién eres y tú necesitas ser visto como un experto en tu industria.

Tómate el tiempo (o haz que un miembro del equipo lo haga) para escribir artículos de expertise. Comparte tus ideas y consejos en tus redes sociales. Ofrece conferencias. No se trata sólo de hacer propaganda. Necesitas publicidad orgánica y un exposure que constantemente te mantenga en el ojo del público.

5. Viaja alrededor del mundo lo más que puedas

Invierte tu tiempo en viajar regularmente y ve al mundo a través de un lente cultural distinto. Esto no sólo te educará, también te hará ver mayores y mejores oportunidades en aquellos mercados diferentes. Es una inversión importante a la hora de hacer networking y para saber qué rol jugará tu empresa en el futuro.

Viaja lo más que puedas a lugares distantes y excitantes.

triunfarLos buenos líderes son aquellos que dan resultados. Y entre otras cosas, lo han hecho gracias a la colección de ciertas habilidades que les han hecho manejar organizaciones de una manera única.

John F. Welch, CEO de General Electric durante 20 años y uno de los líderes más reconocidos de todos los tiempos, cuyas habilidades gerenciales se volvieron “casi legendarias” dentro de la empresa, ya que la llevó a acrecentar en su valor de miles de millones a varios cientos de millones, explica que un buen directivo escucha, es franco y realista, tiene visión estratégica, ofrece una comunicación cara a cara y él es genuino.

Los líderes nacen, pero también se hacen, así que tú puedes desarrollar habilidades para mejorar no sólo tu desarrollo profesional, sino tu desempeño en todas las áreas de la vida.

En primer lugar, es necesario tener visión estratégica. Ésta no sólo es una habilidad que todo líder debe desarrollar, sino que a cualquier nivel ésta es esencial para “navegar” efectivamente en lo desconocido, según explica el estudio Liderazgo estratégico: las habilidades esenciales, publicado en la Revista de Negocios de Harvard.

Ahí Paul J. H. Schoemaker, investigador de la Wharton School’s Mack Institute, explica cómo a través de una investigación encontraron que se necesitan seis habilidades para desarrollar esta visión estratégica: la de anticiparse, desafiar, interpretar, decidir, alinear y aprender.

Aquí van algunas formas de mejorarlas:

Para anticiparse habla con tus clientes y proveedores y entiende sus retos; realiza investigación de mercado y simulaciones de negocio; imagina varios futuros y prepárate para lo inesperado.

En cuanto al desafío, adopta diversos puntos de vista para examinar un problema. Abre tu mente y analiza pacientemente. Observa las raíces de un problema y no los síntomas.

La interpretación es esencial para esta visión estratégica, ya que permite “reconocer patrones” y encontrar nuevas claves.

Cuando analices información ambigua, enlista tres posibles explicaciones de lo que estás observando y pide más opiniones. Observa tanto los detalles como el problema completo para tener una “fotografía completa”.

La visión estratégica no sólo es parte esencial de las habilidades de un líder, sino que es increíblemente útil para cualquier persona y no sólo en situaciones laborales, sino también en muchos momentos de la vida en los que hay que anticiparse, tomar decisiones y reaccionar ante una situación.

Sé flexible

A cada minuto las cosas cambian y ante la volatilidad del mundo, la flexibilidad cobra mucha relevancia. “Es esta capacidad para adaptarse rápidamente al cambio”, explica Fernanda Rivera, directora de Page Executive, la división especializada en el reclutamiento de profesionales para puestos de alta dirección de Page Group.

Se relaciona con la visión estratégica; no sólo se trata de anticiparse, analizar la situación y todas sus variables, sino también de la necesidad de adaptación a los nuevos entornos, mercados, tecnología o tendencias.

La flexibilidad está relacionada íntimamente con la innovación y la creatividad; no sólo es necesario adaptarse: “Se trata de buscar caminos nuevos”.

Parar el oído

Otra habilidad propia de los grandes líderes y que es esencial al relacionarse con otros es la capacidad de escuchar.

Cuando en una entrevista le preguntaron a John F. Welch qué hacía a un buen líder, entre las habilidades que mencionó fue la de tener una “comunicación efectiva”, la cual, significa más escuchar que hablar:

“La comunicación efectiva tiene incontables horas de interactuar cara a cara. Significa más escuchar que hablar. No se trata de pronunciamientos en una cinta de video o en un periódico, sino que se trata de seres humanos que vienen a entender constantemente cosas a través de un proceso permanente y con consenso”.

John F. Welch hablaba de otra gran habilidad, la franqueza. Ésta se refiere al realismo y sinceridad con la que se observa el entorno y se reconocen las habilidades.

Al respecto, Welch sostenía que dentro de GE no existía suficiente franqueza y que eso en sí era un reto al interior de la compañía.

¿A qué se refería? Así lo explica él: “Quiero decir a enfrentar la realidad, a ver el mundo como es antes de verlo como tú quisieras que fuera”, explicaba en entrevista.

Lo que él buscaba era que el personal de GE realmente apreciara el mercado y los cambios en la medida en la que estaban sucediendo para poder tomar ventaja de las oportunidades que se presentaban y evitar que los ejecutivos se paralizaran por lo complejo de los retos.

“Los líderes desinteresados no se paralizan por la fragilidad de la organización. Le dicen a la gente la verdad y no se asustan. Hemos tenido directivos en GE que decían que no podían cambiar y que querían que los dejáramos solos, porque querían mantener las cosas como estaban. Y eso es exactamente lo que hicieron, hasta que ellos y su equipo tuvieron que irse”, explicaba el directivo.

Tomado de la mano con la franqueza se encuentra la honestidad necesaria para reconocer las áreas de oportunidad.

Inteligencia en las emociones

Con los años, la inteligencia emocional ha cobrado relevancia en los negocios.

Primero el término fue acuñado en 1990 por dos profesores de Psicología de la Universidad Yale, John D. Mayer y Peter Salovey en un texto publicado en una revista científica, de acuerdo con lo que explica el artículo Cómo la inteligencia emocional se convirtió en una habilidad clave de liderazgo publicado en la Revista de Negocios de Harvard.

Mayer la define así: “Desde un punto de vista científico, la inteligencia emocional es la habilidad de percibir con exactitud tus propias y las emociones de otros; de entender las señales que te envían las emociones acerca de las relaciones humanas; y la de manejar tus propias y las emociones de otros”.

Posteriormente, Daniel Goleman —un sicólogo muy conocido por sus trabajos en este tema y autor de varios best sellers al respecto— lo aplicó a los negocios y al liderazgo.

Goleman encontró en sus investigaciones que la inteligencia emocional es una “condición sin la cual no” puede existir el liderazgo y asegura que por más que un líder tenga otras habilidades muy valiosas, sin la inteligencia emocional no puede ejercer un liderazgo efectivo.

Varios estudios demuestran que es posible mejorar este tipo de inteligencia, y aquí van algunos consejos de la revista Psychology Today para hacerlo: No evadas tus sentimientos, aunque sean incómodos, no los interrumpas y mejor siéntate un par de veces al día y pregúntate: “¿Cómo me estoy sintiendo?” y deja que salgan.

No descalifiques tus emociones ni intentes cortarlas, es normal que suban, bajen y se desvanezcan naturalmente, tómate el tiempo para que esto suceda.

Trata de encontrar conexiones entre tus sentimientos y otras situaciones en las que has sentido lo mismo. Esto te ayudará a saber qué es lo que la detonó. Haz memoria y trata de recordar en qué otro momento sentiste lo mismo.

Escucha tu cuerpo, por ejemplo, un dolor en el estómago mientras manejas al trabajo puede decirte que éste es tu fuente de estrés. Todo esto te ayudará a conocerte mejor y a comenzar a desarrollar esta habilidad, la cual, viene de la mano con la empatía.

Tu inteligencia emocional tiene que ver con tu propio conocimiento y es un trabajo diario. “Saber cuáles son tus fortalezas y debilidades, este auto-conocimiento te ayuda a mejorar tu comportamiento”, explica la especialista de Page Executive.

De buena a excelente

¿Qué es lo que lleva una empresa de ser buena a excelente? Jim Collins, autor del best seller Good to Great, estudió mil 435 empresas durante 40 años.

De éstas, encontró que las 11 que se convirtieron de buenas a excelentes, tenían un líder que trabajaba por el grupo y la compañía entera y no por él mismo.

“Encontramos que para que los líderes hagan algo grande, su ambición tiene que ser del tamaño de la empresa en lugar de para sí mismos. Lo cual no significa que no tengan un ego. Significa que cada decisión la toman pensando primero en la empresa y en el trabajo que tiene que hacerse”, explica el especialista.

Él asegura que hay una relación directa entre que el CEO que dirige una empresa no se sienta ni actúe como una “celebridad” y la presencia de resultados buenos que con el tiempo se convirtieron en excelentes.

saltoLa profesionalización de las Pymes. Para no ser una barrera frente al crecimiento, el fundador de la empresa necesita realizar un gran cambio personal: lo que te hizo exitoso en el pasado, es un freno para el futuro.

“Quiero seguir creciendo… necesito un gerente”, “estoy en mil temas… cada vez trabajo más”, “incorporé un gerente pero no funcionó”, “todo me lo preguntan a mí”, “quiero un gerente que sea como yo pero bien barato”, “entró mi sobrino, que es de confianza”… 

¿Te suena familiar?

En el proceso de evolución de las empresas, existe un momento en que el dueño o fundador se convierte en una de las principales barreras para su crecimiento. Wasserman atribuye esta situación a lo que denomina “el dilema del fundador”1: ¿querés seguir siendo rey o querés ser rico? (es decir, que tu empresa crezca).

Desde una perspectiva de desarrollo, nosotros lo llamamos “el salto del dueño”, haciendo alusión al paso de la primera etapa de la empresa a a segunda, la de profesionalización. Esta situación plantea un gran desafío esencialmente para el dueño, ya que implica un gran cambio personal. Si se demora para dar este salto, se convertirá en el principal obstáculo para el crecimiento.

Algunas empresas de familia se instalan en la primera etapa y permanecen allí por generaciones. Otras deben, por condiciones de mercado o aspiraciones del fundador, seguir madurando.

Veamos algunas características de estas dos primeras etapas, sus rispideces y el cambio personal que imponen al empresario.

Primera etapa: El fundador como hombre orquesta

Veamos el caso de Ron y lo que ocurre cuando llega a su empresa.

Desde que estaciona el auto, sube la escalera y recorre el pasillo para llegar a su oficina, cuatro personas lo interceptan:

“Ron, hay que decidir si vamos a participar de la expo…”(es Daniela, que se ocupa de marketing y otras cosas),

“Ron, tenemos un lío con las computadoras. La semana que viene ingresan los dos chicos nuevos” (es Luis, de operaciones),

“Ron, podés firmar esto” (es Olegario, de administración, con unos cheques en la mano”,

“Señor Ron, tenemos una gotera en el segundo piso” (es la Sra. Vivi, que hace la limpieza).

Como si esto fuera poco, mientras va avanzando y sorteando todos estos obstáculos, Ron ve que hay unos paquetes apilados esperando que vengan a buscarlos. Le pregunta a Luis: “¿todavía no vinieron a buscar el pedido de Azur?”

1 Wasserman, Noam, The Founder Dilemma, Harvard Business Review, 2008

Cualquier parecido con la realidad, NO es coincidencia. Las principales características de la primera etapa de las empresas de dueño esta etapa son las siguientes:

1. El fundador conoce como nadie la actividad, los clientes y el mercado. Tiene todo bajo control: los clientes, los precios, los productos, etc… Es el experto y el responsable comercial.

2. Empezó el negocio y fue definiendo todos los temas, desde la estrategia comercial hasta las tazas de la cocina. Por lo tanto, es el referente para todas las cosas y todas las decisiones pasan por él.

3. Muchos empleados son de extrema confianza y fueron creciendo con él. En el mejor de los casos, son sólidos para operar, pero no son autónomos para

4. Los puestos se configuran en función de las capacidades de la gente que En muchos casos, cuando algún tema no lo puede tomar nadie, termina en la mochila del dueño.

5. Se valora a la gente por su lealtad, confianza y su espíritu de No se habla de desempeño.

6. En la empresa trabajan familiares y amigos, o hijos de los amigos. En el sector administrativo hay siempre algún familiar o

7. El que más trabaja es el dueño. No siempre es el que más gana (se autodetermina un sueldo muy bajo).

Cacique en crisis

El dueño es el cacique, como diría Carlos Kaplun, o el “virrey” como diría Wasserman. Todo sigue así hasta la crisis, que tiene fundamentalmente tres fuentes de origen.

La primera, el agotamiento del dueño, el replanteo de su calidad de vida, la búsqueda de mayor satisfacción y disfrute.

El empresario vive la paradoja de “cuanto más ganamos, más trabajo yo” o sea “menos disfruto”. Esta causa no es la más frecuente pero, cuando ocurre, el empresario sabe que tiene que hacer las cosas de otra forma, o sea que el cambio tiene que originarse en él.

La segunda fuente tiene que ver con el crecimiento:

La empresa sigue creciendo, el emprendedor aspira a que siga creciendo y la estructura debe acompañar esa evolución con una transformación: el dueño con roles más estratégicos secundado por un nuevo nivel de gerentes profesionales para acompañar la mayor complejidad.

Cuando esto ocurre, existe un momento de transición que se vive como crisis, ya que las cosas no parecen funcionar… El síntoma que aparece es el de “paradoja entre lo que quiero y lo que hago”.

En esta transición el dueño toma decisiones apuntando a la profesionalización, pero siempre pasa por un período de ensayo-error: entre otras cosas, no delega correctamente, no selecciona la gente adecuada, promociona a empleados fieles que no tienen el perfil requerido, incorpora profesionales que se terminan yendo.

La tercera fuente que genera la crisis es la más grave y está relacionada con los errores.

Las brechas existentes entre la organización y las nuevas necesidades que plantean el aumento de volumen, la regionalización, la diversificación de productos, hacen que la empresa colapse.

Desprolijidades administrativas, descuido de los clientes, incumplimientos de los plazos. Errores varios, a veces muy costosos y que han llevado a algunas empresas a la quiebra. Son producto de la falta de flexibilidad ante la necesidad de cambio.

Una de las principales trampas mortales es pensar que lo que nos hizo exitosos en el pasado, nos hará exitosos en el futuro. Se suman a esto otras situaciones que vemos como recurrentes en las empresas de dueño: por ej, el área de administración está en manos de “gente confiable” (un primo, una hija), y no en manos de gente profesional e idónea. A veces, con el crecimiento, estos perfiles se ven superados por la nueva complejidad y colapsan.

Se lo escucha decir a Ron: “trabajo 24 x 24”, “me tengo que ocupar de todo”, “nos va muy bien, pero no me va muy bien”, “tenemos que cambiar…” 

Frenando el “gran salto”

Pocas empresas saltan contundentemente a la segunda etapa, la de profesionalización. Aquellas que lo logran tienen muchas veces fundadores o dueños que han trabajado en contextos profesionalizados y tienen por lo tanto mayor certeza. ¿Qué frena a los dueños y les impide saltar?

¿Cuáles son los factores que los instalan en la paradoja de “digo que lo quiero pero no lo hago”?. Cuatro son, fundamentalmente, las causas:

1. La inversión necesaria: profesionalizar una empresa significa invertir en un primer momento (dinero y tiempo del dueño), para recuperar las ganancias en el mediano plazo (dinero y tiempo del dueño).

2. La incertidumbre: es imprescindible hacer las cosas de otra forma. Como humanos, amamos el cambio pero nos resistimos al mismo tiempo. Es más fácil moverse en lo conocido que con lo La salida de la zona de confort genera ansiedad, por lo tanto, se evita. Muchas veces esta evitación no es consciente. En esto radica la brecha entre lo que digo que quiero y lo que hago.

3. El dueño en otro rol: el fundador debe dejar de hacer lo que hace y sabe hacer, para hacer otra cosa (que, a veces, en un primer momento, no está clara). Cuando está obligado a ocupar otro rol – por ejemplo, funda una nueva empresa o una filial en otra ciudad – el cambio fluye mucho más rápido y

4. Los conflictos: no sólo el dueño se resiste al cambio, sino toda la organización. La instalación de un nuevo paradigma de “el profesionalismo”, genera conflictos con el anterior paradigma de “la lealtad”.

La profesionalización, desde el cambio personal del dueño

El salto a la segunda etapa de profesionalización implica para el dueño dejar de hacer lo que hace bien y comenzar a hacer las cosas de otra forma. Estos son algunos de los tantos desafíos que implica este salto y cuál es el cambio que impone al dueño.

1. Definición de la estructura organizativa e incorporación de profesionales, muchas veces haciendo cosas que antes hacía el dueño: Redefinición del Gobierno Corporativo. Mientras antes decidía todo el dueño, es fundamental aclarar quién decide qué y cómo. Establecer las reuniones de gerentes, generar un buen equipo y hacer seguimiento de los avances.

¿cuáles son los roles necesarios?
¿tengo las personas adecuadas en esos roles?
¿soy capaz de dejar de hacer determinadas cosas?
¿puedo enseñar?
¿tolero que las cosas se hagan en forma diferente?
¿puedo construir la confianza?

2. Mejora en los procesos: si bien los procesos existen, hay que revisarlos, explicitarlos, mejorarlos. Es necesario generar sistemas de control nuevos.

¿cumplo yo mismo con los procesos establecidos?
¿puedo dejar de manejar excepciones?
¿puedo delegar decisiones a los responsables de estos procesos?

3. Gestión del desempeño: es necesario definir objetivos y hacer un seguimiento de los logros. Esto implica cambiar la cultura de la “familia y lealtad” por el “profesionalismo y desempeño”.

¿soy capaz de enfrentarme a conflictos?
¿puedo tolerar el costo emocional que significa cambiar las reglas del juego?
¿puedo decir la verdad en todos los casos?
¿soy capaz de determinar objetivos claros?

4. Calidad de la información: es necesario tener procesos y sistemas que aseguren la transparencia de la información, para que pueda compartirse y comunicarse. Esto es imprescindible porque está ligado a la posibilidad de delegación (no podemos delegar si no damos información) y a los sistemas de pago por resultados, que deben ser transparentes y confiables.

¿puedo confiar en los demás?
¿soy capaz de compartir información y contactos?
¿entiendo que tengo que dar información y herramienta para que los demás se puedan autogestionar? 

La pregunta final que se hace a sí mismo el dueño… ¿si dejo de hacer todo esto, qué hago? También ocupar un rol más estratégico requiere un aprendizaje duro.

Algunas recomendaciones para enfrentar “el gran salto”: buscar comparables (empresas que ya estén en la etapa de profesionalización) para tener más alternativas frente a las decisiones que hay que tomar, y buscar un grupo de “autoayuda”, dueños en la misma situación que funcionen como una red de contención y aliento.

pequenas empresasCuando uno es pequeño, tiene que darle doblemente al coco para poder competir y destacar en un mundo de grandes. Y en esto cada maestrillo tiene su librillo, pero si pudiésemos resumirlo en dos palabras serían: trabajo y calidad.

Hoy contamos cómo algunas pymes españolas, de sectores muy variados, se diferencian y compiten en un mundo de grandes. No es fácil, pero si ellos lo han conseguido, ¿por qué no lo puede hacer tu empresa?

¿Cómo vender tablets cuando otras marcas son mundialmente conocidas? Competir en el sector de la tecnología de gran consumo no es sencillo: hay actores internacionales con cantidades ingentes dedicadas a publicidad. Entonces, ¿cómo brillar?

Los valencianos Energy Sistem destacan no solo por unos precios muy ajustados, sino por una atención al cliente que podría ser la envidia de muchos grandes. Por lo pronto, todos sus dispositivos tienen una garantía de 36 meses. Los envíos son gratuitos cuando superan los 50 euros. Las consultas técnicas se responden en un plazo máximo de 48 horas, se pueden probar algunos productos durante un mes. En el caso de que tu dispositivo tenga alguna avería, la atención del servicio técnico es intachable y, cuando te lo devuelven, lo hacen con una sonrisa y una golosina.

Pocas pymes en España trabajan en el sector del software financiero. Serfiex es una de ellas. Esta pyme, en la que trabajan veinte personas, ha conseguido hacerse con clientes como Telefónica, Santander o BME. ¿Sus secretos?

Atención personalizada, seriedad, una clara apuesta por la I+D como valor diferenciador y unos costes, que se reflejan en sus programas, de lo más ajustados. Además, la especialización: “Estamos muy enfocados a aspectos de negocio de las grandes empresas, en los que se necesitan conocimientos y herramientas muy específicas”, comenta uno de los socios, Rafael García.

Tampoco es fácil hacerse un hueco en el mercado de la alimentación, donde los actores son grandes y poderosos. Calsesa, pequeña empresa andaluza con recorrido en este sector, lo comprendió desde sus inicios y, por ejemplo, apostó por un departamento de I+D. Además comprendió la necesidad de destacar por la naturalidad de sus artículos (sin conservantes) y por la importancia de buena materia prima (proveedores locales).

Imagínate que te lanzas al universo de la cosmética y de los cuidados de la piel donde ya, en la esquina de la calle, hay cuatro competidores. ¿Cómo brillar en este universo?

En Cosmethics ofrecen cosmética de nicho (por ejemplo, la destinada a personas con problemas de piel), pequeños lujos que solo pueden encontrarse al otro lado del globo terráqueo (Nueva Zelanda) y mucho mimo en la elección. Antes de incluirlos en su oferta, prueban absolutamente todos los productos.

Mimo en la elección de lo que venden; un maravilloso servicio técnico a disposición de los clientes con algún problema; excelente materia prima o especialización, son algunos de los secretos de estos pequeños peces que se mueven en un océano de grandes.

wazePara Uri Levine emprender es como enamorarse de otra persona. “Primero, te atrae una sola persona; pero luego toma tiempo para que logres enamorarte completamente de esa persona”. Éste y más consejos de Levine para emprendedores.

Levine, creador de Waze, dejó unos interesantes consejos para emprendedores durante su reciente visita a Guatemala.

Levine subrayó que en América Latina, el número de emprendedores per cápita es muy bajo y da consejos para enfrentar un fracaso.

¿Qué consejos brindaría a los emprendedores y creadores de startups?

Enamórate del problema que estás tratando de resolver, no de la solución.

Trata de resolver un problema que valga la pena. En mi mente, pensaba: “Odio el tráfico y los atascos” y busqué la manera de resolver el problema. Pero, ¿qué sucede si estoy tratando de resolver algo que la mayoría de la gente no percibe como un problema?

Hay que entender quiénes son los usuarios y cómo perciben el problema. Además, diría que construir un startup es un viaje, es una montaña rusa con muchos altibajos. Asegúrate de que montes la empresa que amas y de que el equipo que construyas sea de gente con quien te gusta trabajar; de lo contrario se convertirá en una pesadilla.

Y algo que es sumamente importante en América Latina: no tengas miedo de fracasar. Creo que el miedo al fracaso inhibe a muchos potenciales emprendedores. Si tienes miedo al fracaso, ya has fracasado.

¿Por qué cree que el miedo al fracaso es fuerte en América Latina?

En muchas ocasiones he escuchado a la gente decir que si intentas hacer algo y fracasas te van a ver como un perdedor por el resto de tu vida, entonces existe un estigma social. Además, si te declaras en bancarrota los costos pueden ser muy altos.

Creo que los medios de comunicación podrían ayudar a disminuir el estigma que existe en torno al fracaso y que sería necesario modificar la ley de manera que la persona que se declara en bancarrota no quede proscrita de por vida. Estados Unidos e Israel lo han hecho y como resultado de ello, hay muchos más emprendedores allí que en otros países. En América Latina, en contraste, el número de emprendedores per cápita es muy bajo.

¿Usted alguna vez ha fracasado?

Sí, fracasé en muchas ocasiones.

Mi trayectoria como emprendedor comenzó en el 2000 con una aplicación que buscaba crear un servicio de correo electrónico móvil. En cuanto el proyecto comenzó a despegar, salieron al mercado los Blackberry y otros teléfonos inteligentes, entonces la aplicación ya no era necesaria.

Posteriormente, trabajé en la creación de una aplicación que permitiera a los consumidores agruparse para hacer compras al mayoreo y obtener mejores precios, pero la gente no sabe lo que quiere comprar, no encontramos suficientes personas para integrar los grupos y el proyecto fracasó.

Según Levine, los siguientes consejos son sus mejores recomendaciones para quienes estén listos para encarar un emprendimiento:

Las mejores ideas vienen cuando te preguntas “¿cómo cambiaría el mercado?”. Al respecto, Levine lo explica:

“Cuando creamos Waze había empresas que hacían mapas de tráfico. Hoy ninguna existe porque nosotros creamos una disrupción en el mercado. Cuando ustedes crean con su emprendimiento un gran impacto o cuando alguien los copia, van en el camino correcto”.

Determinar cuál es el ADN de tu compañía. Establece la forma en la que quieres que todo se maneje dentro de tu empresa, cómo quieres que sea el ambiente laboral y los procesos que realizarás.

Los fracasos deben verse como parte del ‘viaje’. Según Levine, “toda empresa exitosa tuvo su propio viaje, el cual incluye tanto fracasos como momentos buenos”.

No te quedes estancado al cometer un error, resuélvelo rápido.

Cuando encontramos algo que funciona, sigamos.

Enfócate: debes estar siempre enfocado en cuáles son tus objetivos y descubrir cuáles son las cosas que no estás haciendo para satisfacer a quienes son tus clientes.

Si queremos que las personas tomen decisiones, necesitamos atraerlas emocionalmente.

Los emprendedores deben ver los problemas como retos por ser resueltos. Hay que enfocarse en el pro-blema que se quiera resolver y en la audiencia, las personas que tienen ese problema.

Si no estás enamorado completamente de tu idea, es mejor que busques otra opción porque, de lo contrario, no funcionará.

Recaudación de fondos: busca a un inversionista que quiera invertir su capital en tu producto y con el que puedas empezar a trabajar. En este sentido, el primer año es crítico. Si no tienes combustible, el viaje durará poco tiempo.

Muestra los puntos más fuertes y las fortalezas de tu producto desde el principio. Si no logras convencer a la persona en los primeros minutos, ya no cambiará su mentalidad y no invertirá en tu negocio.

Cuando construyas la empresa debes arriesgarte a pensar“Así es como yo espero ser el mejor lugar de trabajo”

Si empiezas una start up debe ser con una visión, con el sueño de cambiar el mundo. Y tener una misión: la manera en la que tu compañía impactará la vida de tus clientes.

lideres“Nada en el mundo puede tomar el lugar de la persistencia. El talento no puede; nada es más común que hombres fracasados con talento. El genio tampoco; el genio no recompensado es casi como un proverbio. La educación tampoco; el mundo está lleno de negligentes educados. La persistencia y la determinación son omnipotentes. El lema de ‘seguir adelante’ ha solucionado y solucionará siempre los problemas de la raza humana.” – Calvin Coolidge.

En el mundo de hoy, los líderes son llamados a crecer, madurar y servir con humildad y determinación. Este es un llamado que va más allá de las habilidades, trata con las cuestiones del corazón, y busca un ferviente compromiso a largo plazo. Principios sólidos pueden hacer la diferencia en como el carácter de los líderes es formado y en el establecimiento de un legado significativo.

La cuestión más apremiante del liderazgo actual se refiere a la necesidad de tener líderes decididos y determinados; es decir, que puedan persistir hasta que la tarea sea alcanzada. Sin embargo, para lograr actuar con determinación, se requiere humildad.

Hay tres elementos claves que se correlacionan y funcionan juntos en la vida de los líderes, y que contribuyen a la formación de su carácter mientras la “determinación” toma lugar en el proceso.

Estos elementos son Propósito, Pasión y Personas; los cuales son explorados a continuación:

Propósito

Es importante saber hacia donde uno va y porque va hacia allá.

Las personas deben ser primero persuadidas por 2 cosas: Lo primero, es reconocer cual es la recompensa que espera tener al final del camino; esto proporciona un incentivo claro e inmediato. Muchas personas no saben porque hacen lo que hacen; y peor aún, lo hacen a conciencia.

Lo segundo, es llegar a reconocer que hemos sido llamados a estar y mantenernos en una carrera en específico; esto proporciona enfoque. Es decir, es importante saber que estamos en el “estadio” correcto y que nuestras habilidades funcionan acorde con la disciplina en la que estamos participando.

Al tener claros estos dos puntos, el entusiasmo o la pasión serán obvios y contribuirán al cumplimiento de nuestro propósito en nuestra generación. John C. Maxwell, el reconocido escritor y conferencista contemporáneo en asuntos de liderazgo, se refiere a esto de la siguiente manera “si hay esperanza en el futuro, hay poder en el presente”. (Maxwell, 1997).

Pasión

El concepto de pasión podría comenzar refiriéndose a palabras como fervor, fuego y celo.

Jim Collins la describe como “resolución feroz”. En su búsqueda para conseguir la respuesta acerca de los factores que hacen que una compañía pase de ser “simplemente buena” a convertirse en una “verdaderamente excelente”, él concibió ideas de gran alcance sobre lo que él llama “Liderazgo de 5to Nivel ” (Collins, J. 2001).

Sus resultados más importantes se refirieron a que los ejecutivos con más poder transformativo poseen una mezcla paradójica de humildad personal y una intensa determinación profesional. Según Collins, esta mezcla en ejecutivos dio lugar en las organizaciones a:

Éxito económico sostenido. Un dólar invertido en un fondo mutual de las compañías “verdaderamente excelentes” en 1965 vino a convertirse en $470 en el 2000-comparado a $56, el valor del mismo en las acciones del mercado en general.

Esfuerzo consistente y a largo plazo que generó un empuje creciente (no ocurrió de la noche a la mañana, o a través de un gran salto)

Alineación de gente disciplinada, pensamiento disciplinado y acciones disciplinadas.

Fuerte determinación a alcanzar éxito en lo que saben hacer mejor.

La habilidad de poder enfrentar la realidad y mantener simultáneamente absoluta fe en que los esfuerzos prevalecerán hasta el final. (Collins, J. 2001)

Personas

El tercer elemento es de gran alcance y tiene que ver con un claro reconocimiento por parte del líder de que el propósito necesita ser logrado con la gente y a través de la gente.

El liderazgo requiere, hoy más que nunca, una profunda comprensión del trabajo en equipo. El desafío más grande hacia la realización plena de este último elemento es una sociedad egocéntrica que ha estimulado a los líderes a que se enfoquen en su desarrollo personal, poniendo en peligro los intereses organizacionales. Se requiere humildad para dejar a un lado los intereses personales, y alinear todos los esfuerzos en ir tras un llamado que este por encima del llamado a alcanzar la grandeza personal.

Los verdaderos líderes deben “fijar sus ojos en el horizonte”, no solo en el “bottom-line” (Bennis, W. 1989); y entender así la necesidad de formar un equipo para alcanzar logros que estén mucho más allá de su propia capacidad.

Determinación en acción

En pocas palabras, los líderes necesitan tener un propósito que logre en ellos una pasión que les permita alinear a las personas de manera adecuada y en la dirección correcta. Como resultado, los líderes lograran el avance de las organizaciones y lograran consolidar el apoyo a cada persona para que logre maximizar su destino.

J.S. Akhwari, el corredor del maratón de Tanzania que quedo en último lugar en las Olimpiadas de 1968 en Ciudad de México, nos da una idea práctica que facilita la comprensión de cómo funciona la “determinación apasionada”. Ningún corredor que ha terminado en último lugar ha quedado tan atrás.

“Se lesionó mientras viajaba y entró al estadio cojeando con la pierna ensangrentada y vendada. Había pasado más de una hora desde que el resto de los corredores terminó la carrera. Sólo quedaban unos cuantos espectadores en las gradas cuando Akhwari terminó de cruzar la meta. Cuando le preguntaron por qué siguió corriendo a pesar del dolor, Akhwari contestó: «Mi país no me envió a México a iniciar la carrera. Me envió a terminarla.»” (ODB, 2003)

Esta increíble actitud de este atleta nos recuerda acerca de lo que significa asumir un compromiso a largo plazo. Él reflejó un profundo sentido de responsabilidad, que fue más allá de sus intereses personales. Asimismo en el mundo moderno de los negocios una transformación de gran alcance es necesaria en el corazón de los líderes, de una forma de pensar egocéntrica a una forma de pensar totalmente dedicada a servir.

Este cambio de paradigma, aunque percibido como de dimensiones sobrenaturales, se esta estableciendo como un poderoso modelo de liderazgo, marcando una pauta visible y llamando la atención de un mundo inmerso en un “activismo diligente”.

Hoy más que nunca, las organizaciones dependen de la(s) persona(s) que esta(n) detrás de ellas dirigiéndolas. El éxito de cualquier emprendimiento o proyecto depende de la capacidad de la persona a cargo. Esta perspectiva impregna a diversas organizaciones incluyendo corporaciones, pymes y organizaciones sin fines de lucro.

El cambio de paradigma desde la persona que sabe “cómo” funciona el negocio hacia la persona “que” mueve el negocio, nunca ha sido tan evidente. Jim Collins, menciona en una entrevista que “la pregunta de “¿quien?” es la más significativa ahora. Pienso en eso siempre que tomo decisiones, si es referido a quién debo emplear o a quién contratar para renovar mi cocina. Todo depende del “quién”. (Leadership Journal, 2003)

El punto es que la cuestión más apremiante detrás del éxito organizacional recae sobre el liderazgo, y es generalmente la credibilidad de los líderes la que mantiene “funcionando” la maquinaria organizacional; pero más importante aun es que esta misma credibilidad es la que inspira a la gente a lograr cosas más allá de sus propias expectativas.

La falta de determinación de parte de los líderes, está dejando un boquete en esta generación; y es por eso que los líderes deben hacer énfasis, hoy más que nunca, en una perspectiva holística (sistémica) y de compromiso para liderar.

Para desempeñar un rol de impacto positivo en la sociedad, se requiere de un modelo de verdadera integridad y que perdure. La realidad ha traído diversas perspectivas en la consolidación del nuevo paradigma del liderazgo; lo cual significa que se requieren líderes con integridad; es decir, que sean buenos en las tablas (ejecución-performance), pero también detrás de cámaras.

Sin embargo, es más importante aun que permanezcan cumpliendo su deber para que comprueben que verdaderamente son dignos de confianza. No se trata solo de comenzar bien, sino también de terminar bien.

Los líderes de hoy requieren de una determinación “sobrenatural” para alcanzar apropiadamente la meta que les ha sido asignada. Un propósito claro en la vida del líder es la clave para alinear a la gente adecuada en la dirección correcta, para lograr avanzar organizaciones a un nuevo nivel, para impactar positivamente a esta generación y para dejar un legado digno.

coaches empresarialesEl coaching empresarial se está convirtiendo en un producto de primera necesidad para millones de dueños de negocio que buscan acelerar el crecimiento y la rentabilidad de sus empresas.

Pero lo cierto es que no lo pueden hacer solos ya que requieren herramientas que les ayuden a mantenerse competitivos. Para ello necesitan de la ayuda de un coach que les guíe en su transformación a verdaderos empresarios líderes del crecimiento y expansión de sus negocios.

Si te gustan los retos y eres un apasionado de los grandes resultados, seguro estarás de acuerdo en que es necesario invertir tiempo y recursos para desarrollar una competencia altamente lucrativa como lo es el coaching empresarial.

El coaching es ahora la segunda industria de mayor crecimiento mundial, después de la de tecnología de información.

Convertirte en un profesional competitivo en esta industria conlleva un proceso de preparación con estándares internacionales. Para ello, Coach Latinoamérica ha creado un sistema completo y probado que permite a profesionistas con estudios de maestría y sólida experiencia en negocios, desarrollar las habilidades para guiar exitosamente a dueños de Pymes a convertirse en empresarios que generen millones en utilidades.

Son 10 los atributos que hemos encontrado debe tener un coach para generar grandes resultados de crecimiento y cambio en empresarios. Mismos que caracterizan a los coaches más exitosos alrededor del mundo:

1. Preparación.

Disfrutar de entrenarte todos los días. No asumir que no cuentas con todas las respuestas. Para lo cual es necesario dominar las metodologías y herramientas para guiar a los dueños de negocio a responder a sus preguntas más complicadas y construir soluciones para crecer sus empresas.

Por supuesto, para ello debes entender los motores que explican el crecimiento de un negocio y contar con el conocimiento y las habilidades en las diferentes áreas de una empresa: finanzas, ventas, operaciones, personal y mercadotecnia.

2. Conexión

Entre más conexión puedas tener con el cliente y encuentres sus verdaderas necesidades, mayor será la capacidad de ayuda y guía que podrás darle. ¡Un coach se convierte en un vehículo eficiente de creación de valor para un cliente!

3. Pasión

Tu entusiasmo y actitud son las armas de mayor poder que tendrás como coach. Esto te llevará a ganarte su confianza y apertura para ayudarle a crear las soluciones más apropiadas para su negocio. Recuerda: tu misión como Coach empresarial es potencializar la capacidad del dueño para crecer su negocio y cumplir sus metas como empresario.

4. Liderazgo

Se trata de tu domino para manejar tanto situaciones simples, que son distractivas, como situaciones complejas que generan un valor para el negocio. Para ello, es necesario mantener una posición sólida de credibilidad y confianza, a fin de dar claridad al empresario para conseguir sus propias metas.

¡Olvídate de tu posición organizacional! Requieres tener un alto nivel de pensamiento crítico, así como una alta capacidad para sensibilizar y guiar al empresario en la práctica de nuevos hábitos de éxito todos los días. Con frecuencia terminas por convertirte en un referente a modelar éxito por el dueño de negocio.

5. Humildad

Aprender y recibir retroalimentación para crecer sin realizar juicios. Este atributo representa la base de toda transformación. Es lo que activa la voluntad para generar cambios irreversibles.

Si te gusta aprender y construir con tu aprendizaje, esta sería la habilidad número uno a desarrollar. La interacción con clientes y sus negocios te brindan la posibilidad de aprender todos los días.

6. Disciplina

Es el compromiso que muestra el Coach para lograr sus metas. Debes tener activado siempre tu motor para crecer como Coach, así como ayudar de manera eficiente a crecer a los empresarios. Esto incluye: preparación diaria, el cumplimiento de una agenda enfocada a resultados, la puntualidad para atender a un cliente y el respeto por el tiempo de los demás.

7. Energía

Este es el atributo que describe a la perfección la naturaleza de un Coach. Mantener un alto nivel de energía para empoderar a un dueño de negocio a lograr sus metas se convierte en un proceso vital. ¡Un Coach disfruta a plenitud brindar ayuda profesional a los demás! Tu nivel de energía impactará positivamente en la capacidad para cambiar paradigmas y enfoques de un dueño de negocio.

8. Visión

¿Qué calibre de coach buscas ser? Es indispensable que desarrolles una visión de largo plazo. ¿Cuánto dinero deseas generar? ¿Cuántos resultados quieres crear? Pero sobre todo, ¿qué dimensión de éxito deseas crear en la vida de miles de empresarios? Este atributo es tu termómetro del nivel de ambición para lograr metas.

9. Comunicación

Es la base para establecer relaciones exitosas con prospectos y clientes. Debes desarrollar la habilidad para transmitir de manera clara, simple y directa lo que deseas lograr y el impacto que quieres tener.

10. Resultados

Un coach empresarial se caracteriza por enfocarse 100% a resultados en la generación de utilidades del dueño de negocio. También asegura el retorno de la inversión en coaching que hace un cliente en este servicio.

coachingPor muy efectiva que sea, a veces una conversación no es suficiente para solucionar un problema.

Para “salir de la caja” es necesario ver más allá de la situación de conflicto y analizarla desde una perspectiva superior.

Una herramienta de coaching puede ser el medio hacia un estado de reflexión más profundo que nos ayude a detectar algunos bloqueos y patrones de comportamiento inconscientes, para poder desenmarañar nuestros problemas y resolverlos.

Te comparto 3 de las herramientas que utilizo con regularidad en mis sesiones de coaching y que pueden apoyarte para trascender un problema:

Problema #1

Te encuentras estancado en medio de una dificultad y no encuentras la salida.

Herramienta: Transferencia de recursos

Con esta herramienta las estrategias y recursos de una situación exitosa, pueden transferirse a una situación de conflicto o dificultad.

1. ¿Cuál es la situación difícil a la que enfrentas?

2. Recuerda alguna otra ocasión de dificultad de la que hayas logrado salir de manera efectiva.

3. Reflexiona sobre los factores clave de éxito pasado y sobre sus enseñanzas.

4. ¿Qué fue lo que hiciste? ¿Qué fue lo que aprendiste?

5. Analiza cuáles de estos factores pueden ser readaptados o transferidos a la situación de dificultad actual.

6. ¿Cómo podrías aplicar al reto actual lo que hiciste o lo que aprendiste en aquella situación?

Problema #2

Dilemas negativos: “si hago A resultará mal y si no hago A también resultará mal”.

Herramienta: Dobles lazos

Esto nos ayudará a trascender situaciones de “perder-perder”; reducir la intensidad emocional y obtener mayor perspectiva ante un problema.

1. Trae a tu mente una situación en la que te sientas atrapado en una decisión y sientas que las consecuencias serán negativas (perder-perder).

2. Cierra los ojos e imagina que puedes flotar por encima de tu cuerpo hasta un punto situado encima de ti mismo, de manera que puedas observarte a ti y a la(s) persona(s) implicada(s) en la situación.

3. Observa sin emitir juicios, sólo percibe la situación.

4. ¿Qué emociones percibes? ¿Qué pensamientos? ¿Cómo interactúan?

5. ¿Qué nuevas percepciones y aprendizajes obtienes desde esta perspectiva?

6. ¿Cómo observas ahora tu situación o dilema? ¿Qué cambió? ¿Cómo te sientes?

Problema #3

Verte limitado por tus juicios y presuposiciones.

Herramienta: “Nerk-Nerk”

Esta herramienta, creada por el formador en PNL Todd Epstein, te ayudará a abandonar cualquier presunción preexistente, así como a conseguir una visión nueva y no condicionada de determinada situación o experiencia.

“Nerk-Nerk” es el nombre de un alienígena imaginario, procedente del espacio exterior, dotado del mismo sistema nervioso y características físicas que los humanos, pero carente de todas las presuposiciones perceptivas, lingüísticas o culturales de éstos.

1. Imagina por unos momentos que eres un “Nerk-Nerk” y examina los objetos que ves a tu alrededor como si nunca antes los hubieras visto.

2. Observa a la gente interactuar a tu alrededor como si nunca los hubieras visto.

3. ¿Qué es lo que más llama tu atención?

4. ¿Qué nuevas perspectivas obtienes en comparación a la forma en que los observas regularmente.

5. Si tuvieras que observar o escuchar, desde esta perspectiva, a alguien con quien te cuesta trabajo interactuar… ¿De qué te darías cuenta? ¿Qué clase de pregunta le formularías? ¿Cómo cambia tu emocionalidad hacia esta(s) persona(s)?

¿Qué cambios o aprendizajes obtuviste después de aplicar estas herramientas? Me encantaría recibir tus dudas o comentarios.

vendedorPuede ser que no tengas título de vendedor, pero no está de más pulir tus habilidades para convertirte en un mejor comunicador de argumentos e ideas frente a posibles clientes.

No importa si diriges tu propia empresa o trabajas para alguien más (y estás próximo a emprender), es muy probable que dediques parte importante de tu tiempo a actividades relacionadas con las ventas. Reflexiona por un momento: todos, independientemente del cargo que tengamos, hacemos algún tipo de venta casi todos los días.

Quienes son padres suelen pasar un tiempo considerable tratando de negociar con sus hijos para que hagan su cama, ayuden con las tareas del hogar y estudien para su siguiente examen.

Un emprendedor, por ejemplo, pasa buena parte de su jornada intentando vender su idea a inversionistas y jugadores clave que puedan ayudarlo a crecer y desarrollar su proyecto.

Un director general o quien está al frente de una gran organización siempre busca vender la visión de la empresa a los empleados. Por su parte, un colaborador que trabaja para una compañía está constantemente vendiendo sus habilidades para poder obtener una promoción y seguir creciendo dentro de la empresa.

Las ventas son el oxígeno que necesitan los negocios para crecer y tener éxito. Sin ellas, no habría negocio. Por lo tanto, te presentamos tres maneras de convertirte en el mejor vendedor.

1. Inicia siempre con preguntas

Algunos de los comunicadores más efectivos con los que me he encontrado siempre abren con alguna pregunta.

Para poder comunicar –y de esta manera, vender– las preguntas son de gran relevancia. Cuando te encuentres en tu próxima reunión de ventas o estés interactuando con alguien, intenta llevar la conversación con preguntas. Para ello, el primer paso implica que te prepares: investiga y plantea preguntas interesantes con anticipación.

Cuando haces buenas preguntas, estás haciendo dos cosas que te ayudarán a largo plazo. Primero, demuestras humildad, que generará una impresión positiva. Segundo, comenzarás a recibir respuestas clave, que normalmente no escucharías. Una conversación basada en preguntas será de gran utilidad para ambas partes, intenta incluirlas de ahora en adelante.

2. Cambia tu percepción con respecto a las ventas

No te imaginas a cuántas personas he encontrado que no tienen nada bueno que decir sobre las ventas. No entienden por qué alguien querría dedicarse a ello, y piensan que quienes están en ventas es porque no encuentran trabajo en otro lado.

Rompe este paradigma: para tener éxito en las ventas, primero debes cambiar tu percepción sobre ellas. En lugar de verlas como algo negativo, replantea las ideas que tienes. Vender se trata de ayudar a otros a llegar adonde quieren llegar. Por lo tanto, tu misión es: asesorar, guiar, apoyar, etc. Es prácticamente imposible tener un buen nivel de ventas si siempre estás pensando que odias vender y no haces un esfuerzo por cambiar tu perspectiva.

3. Obsesiónate con resolver problemas

Esto puede representar un cambio radical en tus resultados.

Obsesiónate con la solución de problemas y con la idea de proporcionar un valor real en el mercado que te diferencie de todos los demás. Los vendedores más exitosos no lo ven como una venta, lo ven como una oportunidad para resolver un problema. Su mayor motivación es ser los mejores en aportar soluciones.

Busca la forma de duplicar el valor que estás ofreciendo al mercado y a tus clientes potenciales, para después enfocar tu tiempo y energía a la solución de problemas reales. Si te posicionas como alguien capaz de resolver un problema antes que como un vendedor, tu negocio y vida profesional se transformarán de forma positiva.

Convertirte en un vendedor más eficiente y mejorar tus habilidades de comunicación te ayudará a ir más allá del éxito en los negocios. Aunque no sea a lo que nos dedicamos por completo, todos somos vendedores.

Warren BuffettEl inversor y empresario estadounidense Warren Buffet, que según ‘Forbes’ es la tercera persona más rica del mundo, a lo largo de su vida ha dado muchos consejos financieros que pueden servir tanto para las personas que planean comprar una casa como para los grandes empresarios.

Bloomberg ha hecho una revisión de todas las cosas “que Buffet no haría”, que incluyen las siguientes recomendaciones relacionadas con las inversiones y la gestión.

1. No se obsesione por los movimientos diarios en los mercados bursátiles

“Los juegos los ganan los jugadores que se centran en el terreno de juego, y no aquellos que tienen sus ojos pegados al marcador”.

2. No se entusiasme por sus beneficios de inversiones cuando el mercado está creciendo

“No hay motivos para hacer volteretas por las ganancias de 1995. Fue el año en que cualquier tonto podía ganarse un dineral en el mercado bursátil”.

3. No se distraiga por las previsiones macroeconómicas

“El cementerio para los videntes tiene una enorme sección para los que hacen predicciones macroeconómicas”.

4. No se limite a una sola industria

“No hay ninguna regla de que tenga que invertir dinero donde lo ha ganado. De hecho, a menudo es un error hacerlo”.

5. No confíe demasiado en las fórmulas

“Los inversores deben ser escépticos en cuanto a los modelos basados en la historia […] Muy a menudo, los inversores se olvidan de estudiar las suposiciones detrás de los símbolos”.

6. No ande mal de dinero en efectivo cuando más lo necesita

“Siempre organizaremos nuestros asuntos de modo que cualquier requerimiento de efectivo que posiblemente podamos tener será eclipsado por nuestra propia liquidez”.

7. No se ‘coma la cabeza’ por las decisiones mal tomadas

“Atormentarse por los errores es un error, aunque reconocerlos y analizarlos puede ser útil”.

8. No pierda el tiempo

“Cuando hay un problema, ya sea de personal o en las operaciones de negocios, el tiempo para actuar es ahora”.

9. No sucumba a las actitudes que socavan los negocios

“Mi sucesor tendrá que necesitar una fuerza particular: la capacidad para defenderse del abecé del deterioro de los negocios, que son la arrogancia, la burocracia y la autosuficiencia.

Cuando estos cánceres corporativos hacen metástasis, incluso las compañías más grandes pueden tambalearse”.

10. Si usted es mi sucesor, no sea codicioso con la compensación

“Es importante que no esté motivado ni por el ego ni por la avaricia para aspirar a una paga igual a la de sus pares más generosamente recompensados, incluso si sus logros excedan por mucho a los suyos”.

 

 

 

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