Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los secretos de los negocios exitosos y cómo convertirte en un gran líder

toyotaCon 79 años de historia, y luego de haber pasado diferentes ciclos económicos, recesiones y bonanzas, el modelo de Toyota ha demostrado ser una estrategia ganadora y aplicable para cualquier empresa.

La verdad es que nadie hubiera imaginado que la empresa Toyota, hoy la marca de vehículos más grande del mundo, en 1937, era una empresa familiar dedicada a la confección de telares, donde trabajaba Sakichi Toyoda (1867-1930) un ingenioso joven que creó una máquina semiautomática de telares para ayudar a su familia a levantar y perfeccionar su negocio.

Principio del formulario

Sin embargo, este joven tenía un sueño: crear el primer automóvil japonés.

Aunque no lo logró, le dejó la misión a su hijo, Kiichiro Toyoda, a quien envió a Estados Unidos para que aprenda de la industria automotriz americana. Al sentirse listo para fabricar el suyo, regresó a Japón y junto a un equipo de siete personas creó el primer auto japonés, para luego comercializar sus primeros vehículos, llegando a los inversionistas y lograron la expansión de la compañía… luego fue la internacionalización. Había nacido Toyota Motor Corporation.

Precisamente, en su libro, “Toyota, ¿Cómo el fabricante del mundo alcanzó el éxito?”, Jeffrey K. Liker explica la filosofía de gestión de esta compañía y como logró destacarse entre las mejores empresas del mundo gracias a su calidad y una eficiencia japonesa en base a diez principios:

1. Filosofía de largo plazo

No importa lo que pase con los objetivos financieros en el corto plazo: hay que tomar decisiones en función de lo qué va a pasar en el futuro y de las metas que se ha trazado.

2. Crear sistemas de alarma para cualquier problema

La diferencia de una persona o empresa exitosa está en la manera que las personas los resuelvan. Por eso se debe identificar los problemas en su etapa inicial y sacarlos a flote para que todo el mundo los vea, lo que permite tomar soluciones inmediatas y menos costosas.

3. Utilizar un sistema de inventarios eficiente

Se debe hacer una medición realista y lo más acertada posible de lo que necesita tener en inventario. Hace años, Toyota fue realista y supo que por la recesión iba a bajar la demanda de automóviles, por lo tanto, disminuyó su producción y sus inventarios especialmente en Estados Unidos.

4. Nivelar la carga de trabajo

No hay que ponerse metas incumplibles; hay que ser más cauto con la carga de trabajo y ponerse metas que estén acordes con la realidad e ir cumpliendo siendo siempre fiel a la filosofía de largo plazo. Los japoneses miden exactamente la capacidad de trabajo de cada empleado y tiene la capacidad de identificar quién está trabajando más y menos, eso es vital para la productividad de una compañía.

5. Que no se repitan los problemas

Hay que detenerse e identificar los problemas y buscar una solución definitiva para que no se vuelvan a presentar.

6. Tareas estandarizadas

No debe inventarse el producto, sino utilizar un método estable y repetible que permita un mayor rendimiento y facilidad en la capacitación de los trabajadores. Los tiempos se simplifican y ayudan a desarrollar nuevas ideas.

7. Constante seguimiento

Muchos problemas de la vida personal y laboral se presentan por falta de seguimiento. Detrás de este principio hay una anécdota de la empresa que es importante resaltar.

Hace seis años, sus ingenieros presentaron el proyecto del primer vehículo híbrido de la marca, el presupuesto era US$3 millones y cinco años. El director de la compañía les dio US$1 millón y tres años para llevar a cabo el proyecto. Tuvieron éxito y ahora el Toyota Prius, es el híbrido más vendido del mundo.

8. Utilizar tecnología fiable y probada

Para la compañía japonesa, los avances tecnológicos deben servir para apoyar la gente, no para reemplazarla. Estar a la vanguardia de lo que ofrece la tecnología, ayudará a ahorrar costos y esfuerzos fallidos en la organización.

9. Hacer crecer a líderes que comprendan la filosofía empresarial

Hay que formar realmente personas que crean totalmente en la filosofía de la compañía y que no tengan ningún tipo de celo para seguir transmitiendo la información a los demás trabajadores.

10. Asesorarse bien antes de tomar decisiones

Una vez que se las tome, hay que ejecutarla de inmediato: para tomar las decisiones se debe preguntar, tratar de concertar y deliberar con sus socios, proveedores o implicados en la decisión, pero no debe dudar un segundo al ejecutar los proyectos.

Reibox BlogLa escuela no te prepara para ser emprendedor.

La experiencia real en las trincheras lo hace.

Estos nueve empresarios súper exitosos y miembros de The Oracles, comparten las habilidades principales que necesitas para tener éxito en el mundo de los emprendedores que la escuela tradicional nunca te enseñó.

1. La indomable voluntad de tener éxito

El rasgo más importante que no aprenderás en la escuela es salir y probar 100 cosas para construir un negocio y superar el hecho de que 98 de ellas no funcionarán. Y entonces volver a salir y probar otras 100.

-Barbara Corcoran, fundadora de The Corcoran Group Y tiburona en Shark Tank

2. Está bien fallar cuando apuntas alto

La escuela castiga a quienes fallan, por lo que los niños no empujan los limites de su zona de confort para llegar al siguiente nivel.

En el mundo real, no hay premios de participación ni títulos inflados. De mi experiencia en la Universidad Draper, aprendí que las enseñanzas basadas en equipos son extraordinariamente eficaces. La gente trabaja más duro para asegurarse de no tirar para abajo a su equipo. Y les enseñamos a estos equipos que fracasar está bien si intentan algo grande.

-Tim Draper, socio fundador de DFJ

3. Cuestiónalo todo

Ojalá la escuela me hubiera enseñado a cuestionarlo todo. Como emprendedor, siempre buscas encontrar alguna suposición básica sobre los negocios que otras personas están siguiendo; pero puedes cuestionar y utilizarlos para obtener conocimientos sobre tu negocio.

Para mí, fue la idea de que una vez que te encasillan como guionista de televisión, no puedes entrar en el mundo de las películas. Así que me preguntaba por qué. Escribir es escribir. Cuando me di cuenta de que había un suposición básica acerca de cómo se supone que un guionista de televisión debía comportarse versus un escritor de largometrajes, fui capaz de borrar la distinción de mi mente y de la mente de la industria. Hoy en día, es comúnmente reconocido que el mejor material está en la televisión. Cuestiona todas las suposiciones.

– Roberto Orci , productor y guionista de Hollywood cuyas películas y programas de televisión han recaudado más de $ 5 mil millones alrededor del mundo

4. Creatividad y gestión de personas

Número uno, la escuela debe enseñar creatividad tanto como las tablas de multiplicar. Los emprendedores necesitan ser innovadores. Tal vez tu nueva empresa gane $ 10.000 al mes. ¿Qué harás cuando ganes $ 10 millones al mes? El proceso de pensar sobre esto con antelación te ayudará a prepararte correctamente.

Número dos, la escuela debe enseñar cómo manejar gente. Nadie nació con esta habilidad, pero necesitas un equipo para escalar tu negocio. Necesitas habilidades de persuasión tan impresionante que hagan que la gente trabaje contigo. Y necesitas habilidades de lectura de la gente para detectar a aquellos que no son de alta calidad o tienen grandes defectos de personalidad que descarrilarán a tu equipo.

-Tai López, inversor y asesor de muchos negocios multimillonarios que ha construido un imperio en línea de ocho cifras

5. Cómo funcionan el dinero y el flujo de efectivo

Aprender sobre el dinero y el flujo de efectivo, y cómo manejarlos, debería ser un curso obligatorio en la escuela primaria. Nadie nos enseña cómo manejar las deudas, y por qué deberíamos o no tener deuda. Tampoco aprendemos cómo manejar las inversiones y crear riqueza para nosotros mismos. Como resultado, la mayoría de la gente hoy en día muere quebrada.

– Jay Georgi, fundador de Nadvia y coach de operaciones/administración/beneficios-retención

6. Cómo ser tu propio jefe

Ningún profesor de la escuela me enseñó cómo ser tu propio jefe.

1. Aprender las habilidades de gestión del tiempo.
2. Enfócate en tus fortalezas y contrata según tus debilidades.
3. Encuentra un mentor que ya haya estado en la cima de la montaña al que deseas llegar y haya cometido los muchos errores que inevitablemente cometerás.

– Gary Nealon, presidente de Nealon Solutions y The Rox Group; Cinco años consecutivos en el Inc. 5000

7. Nunca, jamás renuncies

Lo que más desearía que enseñen en las escuelas es a nunca, jamás renunciar. No importa qué. Ten tanta confianza que no haya manera de poder fallar; aprende la sabiduría de hacer ajustes y mantén la cabeza recta. Aprendí eso en la escuela de los golpes duros, no el sistema de educación formal.

-Steve Griggs, fundador y CEO de Steve Griggs Design ; Diseña y construye patios residenciales personalizados para clientes opulentos que buscan resultados rápidos

8. El éxito sin felicidad, amor y servicio conduce al vacío

Si bien la información, la competencia y los logros son fundamentales para el éxito, no son suficientes para crear una vida plena. El éxito es el más dulce cuando lo construyes con el corazón, con propósito y pasión, pero nunca aprenderás eso en la escuela. El dinero, el poder y la fama por sí mismas nunca te traerán la verdadera felicidad.

-Nafisé Nina Hodjat, fundadora y abogada administrativa en The SLS Firm

9. A quien conoces es más importante que lo que sabes

Aprende a conectarte y conocer a otros.

Como empleador, no sólo permitiría que un joven fuera mentorado, sino que también les pagaría algo por ello. Y también lo harán muchas empresas que admiran el coraje que se necesita para construir redes y pedir una oportunidad. A quien conoces para mí es más importante que lo que ya sabes.

-Craig Handley, co-fundador y CEO de ListenTrust

delegarCuando Matthew Levey lanzó su compañía de carne de res seca 100% natural, él y sus dos cofundadores montaron sus bicicletas y se fueron a visitar cuantas tiendas de abarrotes pudieron en la ciudad de Nueva York, EE.UU., para realizar demostraciones en los locales y firmar nuevas cuentas.

Luego de establecer convenios con 60 tiendas el primer mes, los tres se dieron cuenta de que la estrategia no era ni sustentable ni escalable.

“Necesitábamos hacer demostraciones para crear conciencia sobre nuestra marca y promoverla”, dice Matthew, quien dirige Field Trip Beef Jerky en Brooklyn junto con Tom Donigan y Scott Fiesinger. “Pero también era un hecho que no podíamos pasar cinco horas al día entregando muestras y, al mismo tiempo, hacer crecer nuestro negocio”.

Los emprendedores con­tra­ta­ron un equipo de muestreo para promover sus productos en las tiendas, una decisión bastante acertada, pues hoy su marca está presente en más de 5,000 locales de venta al menudeo en la Unión Americana. “Aunque visitar cada punto de la ciudad era fundamental para empezar a generar negocios, delegar ese trabajo en alguien más nos liberó el tiempo necesario para concentrarnos en el crecimiento y la construcción de nuestro equilibrio financiero”, aclara Matthew.

Todos hemos oído a fundadores de Pymes que se describen a sí mismos como “el vendedor, el jefe y la secretaria”. Pero si bien la multiplicidad de funciones –el famoso multitasking– quizá sea necesaria en los primeros días de una empresa, es importante saber cuándo dejar ir las tareas que no son esenciales, de manera que puedas concentrarte en las áreas que sí son clave para desarrollar tu empresa y llevarla hasta donde te lo propongas.

Aquí seis actividades que debes delegar hoy mismo:

1. Tareas que te impiden hacer crecer el negocio.

Cuando Matthew y su equipo se dieron cuenta de que las horas que pasaban en bicicleta, camino a entregar muestras de su producto, les impedía ampliar su plataforma a toda la nación, contrataron un equipo de demostradores. “Hacer que los consumidores prueben lo que ofreces es importante, aunque también concluimos que no era un buen uso de nuestro tiempo, porque no estaba en sintonía con nuestra visión de crecimiento a largo plazo”, dice.

Sus colaboradores no sólo se hicieron cargo del muestreo, sino también de informar a los clientes acerca de los contenidos nutricionales de los productos. Esto liberó a los fundadores de Field Trip para que se dedicaran a las cuentas nuevas, como JetBlue Airways, Vitamin World y Costco.

2. Actividades que ayuden a acelerar el flujo de efectivo.

Como dueño de una pequeña empresa –en plena curva de aprendizaje y crecimiento– con representación en gigantescas tiendas de abarrotes, Matthew notó que sus relativamente modestas facturas a menudo pasaban inadvertidas. “Los cheques por US$100 se pierden junto a los de US$10,000 con mucha facilidad, por lo que todo el tiempo estábamos persiguiendo a las tiendas para que nos pagaran”, cuenta.

Después de analizar esta situación, los fundadores concluyeron que el hecho de contratar distribuidores no sólo serviría para que les pagaran más rápido, sino que posibilitaría que les pagaran con unos cuantos cheques grandes en vez de con muchos pequeños. Hoy, Field Trip emplea más de 25 distribuidores.

“Al delegar ese trabajo en ellos, nuestras cuentas por cobrar han mejorado significativamente, al igual que los flujos de nuestro circulante. Estamos recibiendo nuestro dinero más rápido y también estamos recibiendo cheques que antes se quedaban sin pagar porque no teníamos tiempo de darles seguimiento”, explica el emprendedor.

3. Tareas en áreas cuyas disposiciones cambian con frecuencia.

Brian Fox, presidente y fundador de Confirmation.com, con sede en Brentwood, Tennessee, es un contador público que trata de mantenerse actualizado con respecto a los últimos cambios en el rubro. Pero dice que “nunca se le hubiera ocurrido” hacer la contabilidad de su firma de servicios de auditoría en formato electrónico, incluso en los austeros días en que el negocio recién comenzaba y había que optimizar recursos.

Las reglas cambian tan a menudo que si no estás al día, te perderás algo; ya sea en lo referente a los impuestos o en relación con los formatos contables. En consecuencia, necesitas a alguien que se dedique a eso de tiempo completo”, explica Brian, quien subcontrata agencias externas que están al tanto de normativas específicas. Esto para resolver sus necesidades legales, contables y de seguros.

Waverly Deutsch, profesora de iniciativa empresarial en la Booth School of Business de la Universidad de Chicago, opina que delegar en un especialista es una buena decisión cuando el precio de cometer un error podría ser alto. “Cuando estás lidiando con una oficina de gobierno, como la de recaudación de impuestos, protección al medio ambiente o relaciones exteriores, no tienes poder alguno. Y el riesgo de hacerlo mal –y enfrentar serias consecuencias– es enorme”, sentencia.

4. Proyectos que impiden el desarrollo.

Brian confiesa que tiene dificultades para presentar ideas (de nuevos conceptos) con suficiente detalle como para que un equipo tecnológico se haga cargo de desarrollarlas. Al respecto, decidió hacerse a un lado en esa parte del proceso para evitar convertirse en un cuello de botella. “Era yo quien estaba retrasando nuestro crecimiento; de ahí que contraté a un gerente de producción con el que puedo compartir la idea, y ya luego él realiza todo el trabajo preliminar”, cuenta.

Hoy, la compañía tiene un equipo que toma las ideas de nuevos productos, mejoras y modificaciones, y redacta especificaciones detalladas para que el equipo tecnológico pueda crearlos.

5. Cualquier cosa que quieras que tu equipo aprenda.

Bob Marsh, CEO de Level-Eleven, una empresa con sede en Detroit que crea software motivacional para equipos de ventas, afirma que una de las mejores formas de lograr que los empleados adquieran algún conocimiento es permitir que completen la tarea por sí mismos.

Aunque él podría simplemente decirle a su equipo de ventas cómo le gustaría que realizaran una tarea específica, ha descubierto que es más efectivo pedir a alguien que encabece la actividad, de manera que pueda reunir al equipo y juntos llevar a cabo mejores prácticas. “Esto ayuda a que la gente lo interiorice porque ha aportado sus propias ideas y decisiones en ello”, aclara.

6. Las cosas que simplemente odias hacer.

Muchos empresarios novatos coinciden en que delegar las tareas que no soportan les ayuda a mantener su energía y entusiasmo, que resultan esenciales para el éxito de su compañía. Al fin y al cabo, por eso trabajan por su cuenta. “Creo que debes hacer las cosas que realmente disfrutas, divertirte con ellas, y delegar el resto”, opina Brian, de Confirmation.com.

gpsTomando en cuenta su procedencia del latín, el término “emprendedor” puede entenderse simplemente como aquella persona que aprehende, agarra o toma algo, pero en varios países –sobre todo en España– así se les llamó también a los aventureros y/o militares decididos a ejecutar con empeño alguna operación ardua o alguna hazaña notable, tal y como fue definido en el Diccionario de Autoridades desde el año 1732.

Al paso del tiempo, esta palabra comenzó a tener una connotación comercial y hasta se le relacionó directamente con el vocablo entrepreneur, con el que –a principios del siglo XVII– los franceses catalogaban a los arquitectos o constructores de caminos y puentes; sin embargo, emprender nos remite en nuestros días a aquellos visionarios que logran convertir sus ideas en proyectos exitosos, por lo que no es difícil pensar de inmediato en personalidades de la talla de Bill Gates (Microsoft), Fred Smith (FedEx), Mark Zuckerberg (Facebook), Howard Schultz (Starbucks), Steve Jobs (Apple), John Mackey (Whole Foods), Amancio Ortega (Zara) o Christy Walton (Walmart), por ejemplo.

Por cierto, esta última es una de las mujeres más poderosas del mundo, viuda de John Walton, quien –a su vez– obtuvo gran parte de su fortuna gracias al imperio creado por Sam Walton. Hacemos referencia a este caso en particular debido a que no faltará quien piense que heredar empresas exitosas es “un asunto circunstancial”, por lo que no podría llamársele emprendedor a alguien que tuvo la suerte de recibir todo en bandeja de plata, pero de ese tema hablaremos en otra ocasión.

Mientras tanto podríamos decir que hay mucho de verdad en eso de que no es lo mismo emprender comenzando desde cero que cuando ya se tiene algo avanzado o cuando se cuenta con todo tipo de respaldos; de hecho, esta “circunstancia” es una de las excusas más recurrentes para quienes intentan justificar el fracaso de algún emprendimiento, sumado a factores como: problemas de cash flow, empleados incompetentes, escaso apoyo o excesivos controles gubernamentales, altos costos o dificultad para acceder a las fuentes de financiamiento, sólo por citar algunos factores.

También hay quienes saben o reconocen cuáles han sido sus debilidades y errores, como la postergación de tareas vitales y compromisos; el haber ignorado a la competencia o las necesidades del mercado; inefectivas o inexistentes acciones de marketing, así como el inadecuado planteamiento del proyecto o la falta de un plan de negocios. Aquí, el punto de vista de los analistas empresariales es igualmente importante, pues se orientan más a encontrar las causas del fracaso en la capacidad de gestión de los responsables de cada emprendimiento.

Considerando como punto de partida una primera síntesis elaborada en Conamype, las principales causas de fracaso de los “emprendedores efímeros” se relacionan directamente con la incapacidad para vender, producir y operar, así como con problemas en la planificación y en la gestión, lo que incluye deficiencias graves en el establecimiento de las estrategias, inexistencia de planes alternativos o de previsión (en caso de…), el establecimiento de objetivos y expectativas poco realistas, la falta de estudios de preinversión y similares.

Por su parte, los problemas en la gestión se refieren, por ejemplo, a la incapacidad para rodearse de personal competente, la falta de experiencia, excesivas inversiones en activos fijos, deficientes políticas de personal, la falta de capacitación del responsable máximo de la empresa, inadecuados sistemas para la toma de decisiones o para la solución de problemas, resistencia al cambio o a contratar especialistas externos, mala selección de socios, falta de liderazgo y desaliento ante los primeros obstáculos.

Ya sea que se trate de factores externos o internos, de problemas en la planificación o la gestión, existe un punto de coincidencia o un “mal común” que impide a las empresas convertirse en proyectos longevos o de éxito: la falta de un plan de negocios; de hecho, se calcula que, de cada mil emprendimientos que se inician a nivel mundial, no más de cinco sobreviven el quinto año de vida, aunque hay varios estudios en los que se habla de uno, dos o hasta tres años cuando mucho.

El plan de negocios

Es evidente que no todas las personas tienen una visión general de lo que implica gestionar una empresa ni saben realizar resúmenes ejecutivos, tableros integrales de mando, estudios de mercado, evaluaciones financieras o llevar a cabo un buen análisis FODA (fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas), que son sólo algunos de los factores que repercuten en el óptimo desarrollo de una estrategia empresarial, aunque el más importante de ellos tiene que ver con la correcta o incorrecta definición de lo que es un plan de negocios.

Hay quienes piensan que un plan de negocios es algo que solamente está en la cabeza del principal responsable de una organización, mientras otros opinan que se trata de un documento redactado “por inercia” o “por moda” para después dejarlo olvidado en algún cajón, pero su mayor importancia radica en presentarlo de una manera realista, mostrando siempre el entendimiento que se tiene del negocio con respecto a una industria, el mercado y su entorno en general.

Asimismo, elaborar un plan de negocios permite a los empresarios establecer una distancia considerable y necesaria entre los cambios sin fundamento (ocurrencias) y las decisiones tomadas con base en la información y el análisis, según se explica en el portal de Condusef.

En términos simples, dicho plan es una brújula que nos orientará hacia dónde queremos llegar, aunque para estar más “in”, hoy debe entenderse también como el GPS de la organización, porque no sólo nos muestra la ruta a seguir, sino el tiempo en que llegaremos a nuestro destino.

Dependiendo de los objetivos de una empresa, cada plan de negocios puede atraer inversionistas, conseguir apalancamiento o proyectar una posible expansión, por ejemplo.

Igualmente nos ayuda a saber lo que necesitamos producir o cómo prestar servicios, a descubrir qué tan cerca están nuestros proveedores, cuánto vamos a asignar para publicidad, si vamos a contar con distribuidores o arterias comerciales y qué o cuántos recursos humanos necesitaremos, auxiliándonos también del diseño de un esquema de crecimiento para llegar finalmente a la cuantificación y viabilidad financieras.

El mayor riesgo es no arriesgarse

Lo que importa, sin embargo, es destacar que los emprendedores más intrépidos, aun con cualquier panorama en su contra, están dispuestos a tomar el control de su futuro y ser los artífices de su éxito o fracaso, ya sea creando su propia empresa o compartiendo ideales y esfuerzos con otros; es decir, el común denominador de estos emprendedores no es el éxito como tal, sino aquel espíritu aventurero del que hablamos al principio y que hoy los lleva a estar en constante riesgo.

Así las cosas, y contrario a lo que pudiera pensarse, el miedo resulta ser un impulsor de muchas habilidades directivas, evitando –en la medida de los posible– los excesos controladores y adquiriendo una mayor confianza en nuestras fortalezas y habilidades, según concluyó Xavier Guix, psicólogo experto en comunicación y crecimiento humano, en su último libro Descontrólate / Reflexiones para los que controlan demasiado.

Al respecto, Dídac Lee, catalogado hace unos años como el emprendedor más joven del mundo, declaró que afrontar riesgos, gestionar conflictos y superar adversidades son los valores y principios que debe seguir un buen emprendedor, mientras que Michael Bloomberg, el número 13 en la lista de millonarios de Forbes, quien es el actual alcalde de Nueva York y fundador de una de las agencias de estadística e información financiera más reconocidas a nivel global, considera que “la vida es demasiado corta como para gastarla evitando el fracaso (…) Para trascender debes estar dispuesto a fracasar; debes tener el coraje que te permita perseguir tus objetivos aun con la conciencia de que puedes no alcanzarlos”.

Los riesgos y el miedo, en resumen, deben ser catalizadores de nuestro espíritu emprendedor, pero nunca hay que emprender pensando en el fracaso, para lo cual es imprescindible contar con un plan de negocios perfectamente estructurado que nos ayude, al menos, a evitar aquellos errores que pudieran dejarnos en la ruina, con colaboradores desempleados, con deudas y con la etiqueta de “perdedores”; tampoco hay confiarle todo al instinto de supervivencia, aunque eso ya es un buen punto de partida para quienes echan a andar un proyecto.

Sea cual sea el tamaño de un negocio o empresa, siempre hay que darse un tiempo para planear, y nunca olvidemos que, por algo, los emprendedores más exitosos son también los empresarios más ricos del mundo, aparte de que las grandes firmas trasnacionales han basado su éxito en un plan de negocios, incluyendo bancos, constructoras, hoteles, empresas de tecnología y hasta los equipos profesionales de fútbol.

Pero de esto último hablaremos en la siguiente entrega, enfatizando particularmente en las llamadas “empresas sin ladrillos” o “dot-com”, las que se han convertido en un claro ejemplo de cómo emprender sin apostar todas nuestras canicas a una idea genial pero igualmente aventurada.

transparenciaNuestros clientes han cambiado. Nuestros proveedores han cambiado. Incluso nuestros empleados han cambiado.

El modelo tradicional de empresa que tan bien había funcionado en los últimos 30 años está desgajándose, y nada de lo que hacemos parece ser suficiente.

Por mucho que le damos al cliente, éste no está satisfecho. Por mucho que nos esforzamos en que nuestro personal trabaje más en equipo y se implique más, no lo conseguimos. Algo ha cambiado en lo más profundo de las personas.

La clave es que hablamos de personas. No de clientes grandes ni de clientes pequeños, ni de proveedores, colaboradores o empleados. Estamos en una época en la que las personas queremos que se nos trate como a personas y queremos hablar con personas. No con empresas ni con mensajes enlatados. Esto ha llevado a un cambio sutil pero profundo en la relación entre las empresas y su entorno, que si sabemos entender y abrazar podremos conseguir un nivel de vinculación con los clientes nunca antes sospechado; y el pilar es el término de moda: la transparencia.

Las empresas no son máquinas bien engrasadas e infalibles, sino que están formadas por personas, tienen una única forma de entender su papel en el mercado, su relación con los clientes, sus aspiraciones y problemas. Ahora, si revisas tu propio material comercial, si visitas tu sitio web, ¿te parece que estás actuando como una persona o como un robot?

El problema es que nos han enseñado que cualquier información que revelemos puede ser utilizada por la competencia, que a los clientes sólo le interesan nuestros productos y que nuestros accionistas sólo quieren dividendos, pero hay mucho más. No se trata de que pasemos de no revelar nada a convertirnos en una empresa que no guarda ninguna información confidencial. Se trata de dar un paso más allá y empezar a enseñar quiénes somos como empresa, qué nos preocupa y cuál entendemos que es nuestro papel en el mercado; en fin, abrazar la transparencia.

De hecho, no sería mala idea darle una buena leída al absolutamente imprescindible “Cluetrain Manifesto”, que empieza diciendo:

“Los mercados son conversaciones”

Abrazar la transparencia como leitmotiv no es ni mucho menos una estrategia del departamento de marketing, que quiere que pongamos un blog. Las redes sociales e Internet son sin duda elementos importantes, pero sólo son herramientas. El cambio es algo mucho más profundo. Se trata de un auténtico cambio cultural, que implica una nueva forma de relacionarse con el entorno:

Interna

Siempre hablamos de lo importante que es conseguir que nuestro equipo esté comprometido, que “todos vamos en el mismo barco”, pero ¿cómo se va a comprometer el equipo si no sabe hacia dónde se dirige el barco, o si esperamos problemas en la travesía?

Conozco empresas que han llevado la transparencia hasta sus últimas consecuencias, por ejemplo, haciendo públicas las nóminas y no ha pasado nada (malo). En esta época de incertidumbre en especial es importante que nuestros colaboradores sepan cuál es la situación real, lo que nos jugamos en el partido y cómo hemos planteado la forma de enfrentarnos a la crisis.

Externa

Los clientes quieren hablar con personas, quieren saber qué hace especial a tu empresa, cómo entiende su papel en el mercado y quieren poder opinar. Quieren ayudarte. Muchos incluso quieren involucrarse, pero sólo lo pueden hacer si eres transparente, si conocen y abrazan tu filosofía de empresa, si eres honesto y cuando hay un problema no lo tapas.

 No olvides que ellos son la base de tu negocio, así que ¿por qué no estar más cerca de los clientes? Esto mismo vale para nuestros accionistas o la sociedad, que se preocupan por saber cómo le va a la empresa, qué va a hacer en la situación actual o cómo afronta el futuro.

La sensación normal cuando se decide dar este paso es el terror. Terror por no saber qué va a pasar, por perder clientes o por ser el hazmerreír del mercado. Además, ese terror se ve magnificado por una tremenda sensación de pérdida de control, y es normal. El control se había perdido ya, lo único que no te habías dado cuenta. Si el proceso de apertura y transparencia lo lideras tú, posiblemente será mucho menos traumático y tendrá mejores resultados que si llegado el momento es el mercado el que te lo impone.

Así que ¿por qué esperar? Las fronteras de tu empresa ya están debilitándose, haciéndose más porosas cada día que pasa, porque tu empresa ya no es un castillo. Es un nodo de una inmensa malla que es el mercado.

No se trata de un proceso sencillo ni con resultados a corto plazo. Como todo cambio cultural en la empresa, debe nacer y verse apoyado desde arriba, y debe impregnar todas las capas y estamentos de la compañía, y si perseveramos en nuestro camino, somos constantes y sobre todo coherentes, seremos recompensados con clientes mucho más involucrados con nuestra empresa, por empleados que comprendiendo la situación actual y sus consecuencias luchan con denuedo por levantar su barco, que también es el tuyo.

emprenderNo te aconsejamos que te tires a la pileta sin saber si hay o no agua.

Pero tampoco queremos que te quedes pensando en esos eternos dilemas y dudas de si te va a ir bien o mal, ya que creemos que te frenan y no te dejan ni actuar ni pensar con claridad.

Acá va nuestro listado con los mitos que suelen frenarte a la hora de pensar en emprender un negocio propio. Si se te ocurre alguno más, puedes agregarlo en los comentarios.

1. Necesito tener una gran idea para comenzar un negocio.

¡¡¡Error!!! Si cuentas con una gran idea, aprovéchala. Si no, no te apenes.

La mayoría de las empresas exitosas conocieron de entrada algunos fracasos, y es por esta aproximación al fracaso que aprendieron y pudieron “modificar” su idea inicial y convertirla en grande! No hay nada mejor que la experiencia para mejorar y pulir tu idea.

2. Sin dinero no puedo comenzar un emprendimiento.

Podemos cansarnos de nombrar emprendimientos exitosos que comenzaron con préstamos de familiares o amigos. Hay quienes afirman incluso que la abundancia de dinero puede ser un problema más que una ayuda, ya que no se valoran las decisiones y se cometen grandes desperdicios económicos.

3. Soy incapaz de dirigir mi propia empresa.

Las habilidades para llevar adelante tu propio negocio se pueden aprender y desarrollar, tal como se aprende un idioma por ejemplo. Los empresarios no nacen, se hacen.

4. Se necesita tener mucha suerte para ser exitoso en un negocio propio.

Falso. No se trata de una cuestión de suerte. El éxito es la combinación entre oportunidad y competencia.

Puedo detectar buenas oportunidades y desaprovecharlas por no ser competente. A la inversa, puedo ser muy competente y no saber detectar oportunidades. El éxito en los negocios viene cuando puedo detectar oportunidades en donde otros no lo hacen y, además, sé qué hacer con ellas.

5. Con mi primer negocio voy a enriquecerme.

Ojalá sea así. La experiencia dice que en la mayoría de los casos, el enriquecimiento viene después de algunos intentos fallidos.

Asimismo, si estás por emprender un negocio propio, la recomendación es que pienses más en cuán feliz te hace ese trabajo y menos en la compensación económica que vas a tener. Si haces un trabajo con pasión, dedicación y esfuerzo, el éxito (en todos los sentidos, incluido el económico, viene solo).

startupTodos queremos tener una startup que alcance una valoración de un millón de dólares por año, pero la desafortunada verdad es que solo el 4% de ellas alcanza esa meta.

Mi compañía LeadQuizzes logró pasar esa marca en 2016. Al lograr esa marca de ventas, entendí lo que se necesita para saber en qué punto se encuentra un negocio.

Esto significa entender: 1) la etapa de tu empresa; 2) los miedos que te están deteniendo, y 3), qué necesitas para crecer y llegar al siguiente escalón. Tener este conocimiento te permitirá priorizar correctamente y tomar acciones.

Aquí están las cinco etapas que creo que toda startup debe pasar para alcanzar el millón de dólares en ventas.

Etapa 1. Buscar tu mercado nicho

Tu meta en esta etapa es encontrar el público que esté realmente interesado en tu oferta y que te dará ganancias constantes. No tienes un plan de crecimiento real, más bien te concentras en hacer que tu empresa deje cualquier ganancia posible. Lo que es peor, todavía no ganas dinero con tu compañía.

No solo eso. Te empiezas a distraer con otras oportunidades de generar ingresos. No dejes que te pase; debes enfocarte. Y cuando hables de tu negocio, no sientas que debes pretender ser más exitoso de lo que realmente eres, incluso si no sabes si vas a triunfar.

Daniel Tyre de HubSpot For Startups me dijo que la clave del éxito es demostrar tu valor y atraer clientes. Me recomendó ofrecer descuentos para hacer estudios. Me dijo que me fijara en cuál era mi consumidor más básico y que preguntara siempre a amigos y familiares.

Etapa 2. Dejar tu empleo y emprender de tiempo completo

Ya pasaste la etapa inicial y tienes una pequeña reputación gracias a algunos resultados. Lo más importante, ya tienes clientes.

En esta etapa es posible que te sientas abrumado por las órdenes que tienes que cumplir. Empiezas a notar que necesitas ayuda, pero apenas ganas un poco para ti. No sabes en cuánto tiempo tendrás ventas y temes que alguien pueda copiar tu modelo porque no has establecido un sistema correcto de trabajo.

Loren Howard de LLH Development y Real Estate me dijo que la clave para graduarse de esta etapa es simplemente seguir adelante y aguantar. Las cosas se sentirán raras, pero si te enfocas en las actividades que generan ventas, te sentirás más cómodo y podrás empezar a traer gente que te ayude.

Mientras tu reputación crece, debes cuidar a tus primeros clientes con descuentos.

Etapa 3. Establecer un modelo de negocios escalable

Si ya llegaste a este escalón, tu meta primaria es generar un modelo predecible de negocios que pueda crecer.

En esta etapa te sentirás abrumado. Puede que ya tengas algunos empleados, pero seguramente haces de todo un poco. Tienes que contratar más apoyo, pero temes que no estás generando trabajo constante.

No sabes cómo puedes crecer. Además, tu equipo no está entrenado y no tiene roles o jefes concretos.

Para salir de este momento, Emily LaRusch de Back Office Betties me sugirió que debía dejar de trabajar por referencias y recomendaciones para empezar a generar ventas claras, es decir, usar publicidad y marketing. Me dijo que sin duda sería unos de los cambios más complicados que tendría que hacer en el negocio.

Debes seguir dedicando el 70% de tu tiempo a las actividades que te generen ventas, pero debes implementar sistemas de seguimiento y trabajar con tu equipo para empezar a profesionalizarlo.

Etapa 4. Crear sistemas e infraestructura para crecer

Al salir de la etapa anterior, debes comenzar a generar los sistemas y la infraestructura necesaria para el crecimiento. En este momento estarás muy emocional porque estarás revisando tu desempeño, pero no tendrás métricas reales bien establecidas.

Ya que tienes un modelo de negocios escalable, debes empezar a poner la infraestructura que te permitirá crecer. Chris Ronzio de Organize Chaos me enseñó que debía enfocarme en este punto a crear descripciones de puesto, procedimientos estándar de operación y key performance indicators (KPI, por sus siglas en inglés) para saber cómo medir el crecimiento de la startup.

Una vez que ya tengas esto, puedes empezar a contratar y aumentar tu capacidad operativa. En esta etapa debes mejorar tus ventas y optimizar tus modelos operativos para conseguir mayores ganancias por cliente. Mientras vayas creciendo, debes ir aumentando tu inversión en marketing y ventas.

Etapa 5. Crecer tus sistemas y tu equipo

Una vez que llegues a este nivel, debes incrementar a tu equipo y poner sistemas probados en tu empresa. En este punto tu crecimiento probablemente está limitado por la tecnología y la gente. El flujo de caja puede estresarte porque ya debes estar invirtiendo en contrataciones e infraestructura. Una vez que sepas bien qué necesitas y cómo son tus finanzas, podrás relajarte más.

Scott Oldford de Infinitus me recomendó que mi atención debía estar fija en contratar mejor talento y entrenar al que ya tenía. Eso significa dedicar más tiempo al management que a las ventas. Debes tener la tecnología para tener mejor tracking de ventas y reporteo.

Si no sabes en qué punto está tu negocio y no sigues un plan general de crecimiento, entonces es muy probable que te rindas.

liderazgoQuién es líder o quiere llegar a serlo ¿es consciente de su responsabilidad y su compromiso?

De esa pregunta puede partir el planteamiento del Vince Molinaro, investigador y director general de Soluciones Estratégicas de Liderazgo en Lee Hecht Harrison, sobre el papel de los ‘altos mandos’ de una organización desde lo que él llama el “contrato de liderazgo.”

Señala que esto realmente es una idea que intenta ayudar a los jefes a entender que cuando asumen el papel de líderes, a cualquier nivel, realmente hacen algo de trascendencia.

“Lo que hemos encontrado en nuestro trabajo con líderes alrededor del mundo es que muchos no están al tanto de que hacen parte de algo importante. Muy a menudo están motivados más por el cargo que les van a dar o el nombre del cargo. De pronto hay un aumento salarial, de pronto hay cierto prestigio que lo acompaña”, comenta.

Sin embargo, aclara, “aparte de esas razones hay que entender que en el mundo de hoy nosotros sí esperamos mucho de nuestros líderes y es de ahí de donde viene la idea de un contrato para ayudarles a entender que asumir líderes es un compromiso muy importante”.

Como en todo acuerdo, aparecen varios actores, señala el experto.

“Cuando se habla de liderazgo el primer contrato que se firma es con uno mismo. Es un compromiso personal que hace uno mismo para ser el mejor líder que se pueda ser. Y para mí ese es el primer punto de rendición de cuentas que tenemos como líderes”, señala.

Igualmente, en ese pacto se adquiere un compromiso con los colaboradores porque es clave que ellos sepan de los esfuerzos que hará el gerente, presidente o jefe para ser el mejor orientador del grupo de trabajo.

La organización es otra ‘contraparte’, en el entendido que debe tener seguridad de que el ejecutivo va a actuar de manera eficaz para que la compañía sea exitosa. La falta del contrato de liderazgo, indica el experto, ha mostrado en el trabajo con los clientes una brecha de rendición de cuentas de líderes.

“Por ejemplo, el 73 por ciento de las compañías encuestadas cree que sus organizaciones tienen un problema significativo con el hecho de que sus líderes no rinden cuentas. Hemos aprendido también que más o menos la tercera parte de las firmas, es decir una de cada tres, ha establecido expectativas claras para sus líderes”, dice.

A su juicio, el contrato de liderazgo ayuda a que las compañías tengan una herramienta muy sencilla para establecer expectativas claras para sus líderes, al tiempo que le ayuda a ellos a que rindan cuentas respecto de esas expectativas.

La experiencia dice que la aplicación de esta teoría genera líderes mucho más comprometidos y dispuestos a estar a la altura de sus cargos.

En general, tienen más claridad sobre su papel y demuestran mucha más convicción para asumir algunas tareas difíciles. Para Molinaro hay cinco comportamientos que caracterizan a los buenos líderes y los diferencian de los demás.

El primero es que tienen a todo el mundo sujeto a estándares de desempeño muy altos, tienen la valentía para enfrentar situaciones y problemas difíciles.

Además, actúan teniendo presentes los mejores intereses de la totalidad de la compañía y colaboran con otros líderes de la organización para hacer trabajo importante. Por último, expresan emoción y optimismo respecto de la compañía y su futuro.

En su teoría, Molinaro maneja varios niveles de liderazgo: comienzan en el nivel ejecutivo, luego están los líderes que están en la mitad en el medio de la organización y hay líderes y gerentes de línea y también están los líderes emergentes, aquellos individuos que identificamos que tiene potencial para ser futuros líderes. Y la importancia de pensar en todos estos niveles, añade, está en que cada uno es realmente clave para impulsar el éxito de la compañía.

“En la mayoría de los sitios, hace una o dos generaciones, lo único que nos solía preocupar eran uno o dos líderes en la cabeza de la compañía, en la cúpula, pero hoy día el mundo es más complicado y hay mucha más expectativa en las compañías. Entonces muchos de los clientes con los que trabajamos dicen que nos tenemos que asegurar de que el liderazgo sea fuerte a todos los niveles no solamente en uno o dos líderes en la cúpula”, afirma.

Reibox BlogCualquiera que maneje un negocio sabe lo difícil que es encontrar talento. Lo que es personalmente más difícil es dejar que ese mismo talento se vaya. Hacerlo se siente como un fracaso.

¿Hiciste lo suficiente para entrenar al empleado?

¿Deberías haber observado más cuidadosamente cualquier señal de advertencia de que esta persona no era la adecuada?

Por no mencionar ese pozo en tu estómago por que estás a punto de lastimar a alguien.

Scott Kurnit, fundador de About.com y Keep.com, ha tenido que despedir a muchas personas mientras construía varios negocios. No es de extrañar que haya desarrollado algunas reglas para vivir.

Algunas reglas incluyen:

1. Nunca despidas a alguien justo antes del fin de semana

“Nunca, nunca despidas a nadie en un viernes,” dice Kurnit. “Porque se van a casa, y no saben si decírselo a su esposa o marido, entonces se lo guardan, y no sabes lo que la gente podría hacer. Ellos no saben que van a estar bien y podrían enloquecer.”

Imagínate conocer la noticia justo antes de poder disfrutar de un tiempo con tu familia.

No está bien. Quizás lo más importante, cuando recibes la noticia el viernes, no puedes hacer nada al respecto. Tus colegas y amigos de tu red están a punto de desconectarse por el fin de semana. Ningún futuro empleador estará disponible durante dos días más. Terminas enredado con ello durante el fin de semana antes de poder tomar cualquier acción.

Si el despido lo haces a principio de la semana, dejas que tu gente haga algo sobre su situación inmediatamente.

2. Nunca despidas a alguien tarde al final del día

De nuevo, quieres que la gente tenga la mayor cantidad de tiempo en esa semana para hacer algo, ya sea llamar a su reclutador o amigos de su red. Esta regla es también en parte para el jefe. Lo peor para ti es preocuparte por la acción durante todo el día, lo que significa que probablemente no harás nada.

3. Sé tan humano como te sea posible

En otras palabras, estas personas están realmente a punto de tener sus mundos volteados. Algunos de sus llamados “amigos” están a punto de ignorarlos sólo porque ya no tienen trabajo. En la medida de lo posible, ayúdalos a encontrar nuevos puestos de trabajo.

Mantente en contacto si quedaron en buenas términos. Kurnit dice que se mantiene en contacto con la gente que tuvo que despedir sólo para que trabajen para él de nuevo, incluyendo a uno de sus co-fundadores en About.com. Es raro, pero sucede a veces que un empleado (Kurnit los llama miembros) no sea el adecuado en ese momento, pero él o ella podría serlo más tarde.

4. Y, finalmente, siempre asumir la total responsabilidad

En otras palabras, no les diga a los empleados que estás haciendo esto porque tu jefe te dijo que lo hicieras. Decirle a un empleado que eres simplemente el “mensajero” de tu jefe es una manera cobarde de absolverte de tu propia responsabilidad. El hecho es que, cuando alguien es despedido, nadie gana. Puede que sea mejor para la organización, pero también revela una brecha en el proceso de contratación de alguien y eso necesita ser arreglado.

Puede que Kurnit no haya estado en el extremo receptor de un despido, pero él recuerda dejar trabajos grandes y qué pasó después. Sobre todo, recuerda a la gente que lo ignoró porque no tenía una gran posición.

Lo que lleva a la última regla: si ves a un amigo o colega que ha sido despedido, haz lo correcto y acércate. Hazle saber que estás allí para ayudar.

Como Kurnit dice, “Una de las cosas que aprendí de mi papá… fue que cuando alguien perdía su trabajo, él era el que se acercaba a ellos. Ahora, eso es lo correcto. La mayoría de la gente no lo hace, no saben cómo hacerlo, pero otra cosa interesante que dijo fue: ‘Ellos van a trabajar de nuevo, y van a recordar que yo fui amable con ellos.'”

emprendedorCada genio que quiera tener éxito en el reino de los negocios sabe que no es una tarea fácil pero sí posible con un toque de constancia y perseverancia.

Si necesitas reinventar tu carrera profesional o simplemente tirarte a la piscina en este mundo emprendedor y sobre todo, alcanzar el éxito, sigue leyendo para conocer las claves que todo emprendedor debe conocer para tener/alcanzar éxito.

Tener una idea de negocio parece fácil, por eso la característica que define a los emprendedores y enterpreneurs reales es la acción, y todos sabemos que esa es la parte más dolorosa del proceso pero, ¿por qué no estar dispuesto a ello si nos proponemos tener éxito? Analizar un brainstorming y poner en marcha tu proyecto te ayudará a tener un futuro prometedor.

Parece que el mercado de los innovadores y startups está despegando y tomando forma de lanzadera y los profesionales independientes y autónomos adquieren el protagonismo en el mundo emprendedor. ¿Sabías que España se sitúa como uno de los países donde sus profesionales son los más innovadores? Un estudio publicado por el diario El País refleja que, por delante de los franceses, un 60% de españoles afirma haber desarrollado nuevos bienes o servicios el año pasado.

10 claves para ser un emprendedor de éxito

Tener éxito es el secreto de todo y por eso queremos ofrecerte 10 pasos a seguir para comerte el mundo de los negocios:

#1 Quien no arriesga no gana

Dicen que uno de los motivos de la infelicidad es tener miedo y un emprendedor exitoso debe prescindir de las fobias. Como decíamos anteriormente, tomar las riendas de tu nuevo proyecto es la parte más complicada pero debemos tener presente que el miedo no es sino una prueba de superación.

#2 Si te caes, te levantas

Porque la vida puede ser maravillosa y eso depende de ti. Coge tu “cuaderno del éxito” y apunta sin miedo tus fortalezas y debilidades para entender cómo puedes mejorar como emprendedor. Tus debilidades deberán convertirse en fortalezas. Por cada error, un aprendizaje y por cada aprendizaje, un logro tanto personal como profesional.

#3 Alcanza tus objetivos

Para lograr tus objetivos hace falta poner el brainstorming sobre la mesa, esa tormenta de ideas que surge de la creatividad individual o colectiva y que sirve para poner en marcha tu idea de negocio. El camino es largo y ponerse una meta diaria ayudará a que cada día te sitúes más cerca del éxito.

#4 Mueve tus fichas correctamente

Atender las demandas de tus clientes supone de un conocimiento estratega para mover tus fichas sobre el tablero. La idea “per se” es sólo un esbozo de lo que llevarás a cabo para tu futuro prometedor. Cada decisión tomada te ayudará a construir tu idea de negocio. Desarrolla tu marca de manera positiva y ganarás la confianza de tus clientes, notarás mejores resultados.

#5 Persistencia

Como decía un profesor de mi universidad, “nada es gratis” (del que por cierto recomiendo leer su blog “las escuelas de negocio y el futuro de la educación”).

Para qué nos vamos a engañar, es la pura realidad. Ya sea material o no material, para lograr el éxito es necesario pagar un precio. Con persistencia también se paga y eso va reflejado en la imagen que darás a tus clientes e inversionistas que son los que demandan un servicio de calidad y que, por supuesto, no quieren arrepentirse de haberte elegido. La receta del éxito va marcada en el calendario.

#6 El saber no ocupa lugar

La clave de todo éxito está fundada, como hemos dicho anteriormente, en la persistencia pero, ¿cómo ser persistente? La respuesta: actuando.

Si eres, emprendedor debes estar en constante crecimiento y contacto con diferentes fuentes de conocimiento que te ayudarán a motivarte. Recomendamos leer blogs, libros, ver películas, documentales, asistir a cursos, eventos, etc. Actualmente existen una infinidad de recursos para ser autodidacta y aprender de la mano de profesionales.

#7 Escuchar críticas

Hablando del crecimiento ligado al aprendizaje. ¿Quién no ha valorado la opinión de una tercera persona? Llevarse las críticas a casa y analizarlas te ayudará a mejorar en tus proyectos. No olvides que las críticas constructivas sólo sirven para mejorar, nunca te tomes una opinión como algo personal.

#8 Destacar

Otra de las claves del éxito se basa en posicionarse por encima de los competidores del sector. Ser original, creativo y desarrollar nuevas ideas y proyectos innovadores te harán destacar en el mercado y captar clientes que busquen un producto nuevo y atractivo.

#9 Cuida tu reputación emprendedora

Tu imagen depende de tus acciones y para ello, actuar como un experto en tu nuevo negocio o startup es parte del proceso. Brinda la confianza que tus consumidores se merecen. Una buena trayectoria es garantía de calidad.

#10 cuida a tus clientes

Una vez rozas el éxito tras la captación de clientes que se sintieron atraídos y eligieron tu producto o servicio, lo más importante es conservarlos. Sin clientes no hay negocio y sin negocio no habrá éxito. El consumidor es la pieza de oro de tu negocio y cuidarlo es tu responsabilidad, haz que se sienta cómodo. Conoce sus necesidades, haz una buena planificación y adapta tu negocio a la demanda.

mentePuedes ser el efecto (sin poder) de tu negocio o actuar como la causa (con poder) del mismo.

Para dirigirte hacia el triunfo, debes hacer un análisis emocional para tener una mentalidad resistente al estrés, cambio e incertidumbre.

Aquí hay siete ecuaciones psicológicas que pueden ayudarte a fortalecer tu mentalidad empresarial.

1. Introspección + Observación = Conciencia emocional

Ser introspectivo significa ver hacia tu interior y examinar tus pensamientos y emociones. Observar es el acto de tomar una visión de ti mismo para saber qué hacer cuando alcances grandes niveles de éxito. Este tipo de auto análisis elimina la interferencia de las emociones inmaduras, las cuales hacen que caigas por miedo o por ser impulsivo o indeciso en el negocio.

El resulto de la auto conciencia es la admirable cualidad de ser capaz de pensar de forma independiente, lo cual te da el poder de depender exclusivamente de la observación de tu propio estado mental para triunfar. Con la auto-conciencia no te da miedo ser diferente, aceptas la singularidad de tu mente, la originalidad de tus ideas y tu habilidad para razonar a pesar del cambio, ya sea negativo o positivo.

2. Enfoque + Compromiso = Avance

El enfoque es medido de acuerdo con la habilidad de evitar las distracciones y hacer énfasis en lo que se necesita hacer en tu negocio para seguir avanzando. El compromiso es una medida del enfoque, ya que pone una acción importante detrás de tus metas elegidas sin dudar la intención.

El trabajo realizado deliberada, consciente e intencionalmente con mucho enfoque se suma en el resultado de saber cómo avanzar en el negocio. El avance es el resultado de estar consciente de cada decisión y movimiento hecho para alcanzar tus metas de forma calculada.

3. Honestidad + Profesionalismo = Buena reputación

La honestidad es una medida de integridad para hacer lo que dices que vas a hacer cuando lo dices y darle seguimiento a los retrasos o avances informando a todos. La información falsa no sirve, ya que destruye la integridad de la ecuación del negocio. El profesionalismo es la medida de la capacidad y habilidades en tus negociaciones con otros y la forma en la que ejecutas tu know-how de una forma confiable.

Con honestidad y profesionalismo desarrollas una buena reputación. Debido a que el boca en boca es todo en los negocios, no hay nada que pueda reemplazar una buena reputación. La gente exitosa entiende que la reputación tiene más valor para otros que su negocio actual. De esta forma, si las personas te respetan, seguro respetarán tu marca. Para ser exitoso debes aceptar la idea de que tú eres tu producto más importante.

4. Gracia + Estrategia = Soluciones

La gracia es la medida de estar calmado en una situación estresante. Ese estado mental te ayuda a superar sin esfuerzo los problemas, obstáculos y negociaciones difíciles. La estrategia es una medida de cómo llegas esas alturas en tu negocio bajo la sombrilla de la incertidumbre.

Las estrategias inteligentes deben estar en sintonía con los patrones del comportamiento empresarial para obtener lo que quieras. La desesperación mata la estrategia y elimina las soluciones. Cuando tengas la mentalidad empresarial para acercarte a la incertidumbre con gracia y conocimientos de lo que se debe hacer para tocar suelo firme, tendrás éxito y soluciones como resultado.

5. Creencias + Acción = Intrepidez

Una buena mentalidad empresarial viene de creer en ti mismo, tu propósito y la dirección que persigue tu negocio. Una creencia firme es el gerente de los enemigos de la duda y el retraso. El único momento para retrasarse en los negocios es cuando se usa como estrategia para obtener una meta deseada y en ese caso el retraso se mide con la paciencia. Cuando el retraso viene de la duda, el éxito es veneno.

No hay resultados sin acción. Ésta puede ser resumida como el coraje de crear un movimiento medible hacia la meta. Es la expresión de tu creencia. Para que las acciones sean atrevidas, las creencias deben ser fuertes y determinantes. Esto es la intrepidez.

6. Atención + Este momento = Atención plena

Para ser muy exitoso, pon toda tu atención a las situaciones y circunstancias laborales. Para ser la causa de tu éxito, dale atención a escuchar, observar y reunir la información pertinente antes de formar opiniones y tomar decisiones. Todas las partes de un negocio requieren de atención y, para ser muy bueno, no puedes dejar en el olvido una parte del negocio.

Este momento es el que tienes para maximizar. Para ser la causa de tu destino ten la mentalidad para entender que lo que pase ahora determinará lo que suceda mañana. Con gran atención al presente, creas un estado psicológico impermeable en contacto con todos los aspectos de tu negocio. Cuando estés completamente presente en éste, serás prácticamente imparable.

7. Habilidades de las personas + conocimiento = liderazgo

En su centro, los negocios tienen todo que ver con las relaciones. Para ser exitoso debes dominar el arte de crear tu propio camino mientras te abres a escuchar y desarrollar relaciones que sean mutuamente buenas y basadas en la integridad, todo al mismo tiempo. Además, para guiar a un equipo de manera efectiva debes ser alguien que otros quieran seguir.

Para tener una buena mentalidad empresarial, debes conocer muy bien tu campo. Nunca creas que ya conoces todo. Para que seas la causa de tu éxito, no existe un límite de conocimiento. La sabiduría es poder. Con eso te vuelves más inteligente y puedes identificar cosas nuevas en tu campo, te educas constantemente y vas a la delantera.

El conocimiento emparejado con ciertas habilidades te convierte en un gran líder. Esto te da la oportunidad de educar a todos los que estén a tu alrededor y de guiar a las personas que sean tus socios.

erroresEn teoría, la empresa como sistema productivo busca el error cero, la productividad, la eficiencia.

Sin embargo, en lo que atañe a sus recursos humanos, lentamente está entendiendo que ser humano incluye la falla y el error, algo positivo siempre que derive en aprendizaje y crecimiento.

Varias compañías recurren a actividades en las que se trata, justamente, de aprender de los errores. Un caso es el de Unilever, que reeditó #MalaMia, el evento en el que líderes de distintas áreas de la compañía cuentan frente a un auditorio de colaboradores cómo los errores que cometieron en su carrera resultaron importantes para tomar grandes decisiones y crecer en su profesión. El encuentro, conducido por el comediante de stand up Fernando Sanjiao, convocó a más de 350 estudiantes y graduados de distintas universidades que se sumaron al evento presencialmente o por streaming.

“Ya nadie quiere trabajar en empresas artificiales que proponen mundos idealizados, donde todo es perfecto y nadie se equivoca. Las historias que presentamos tienen que ver con gente que trabaja con garra y pasión, y que, en ese camino, se equivoca. Si mostramos que líderes importantes cometen errores y pueden salir adelante, les estamos diciendo a los jóvenes que ellos también pueden equivocarse cuando entran al mundo laboral, que es algo que pasa y que puede superarse”, afirma Verónica Carabajal, gerenta de Talento de Unilever Cono Sur.

Con la presencia de más de 300 colaboradores, un evento de Banco Galicia invitó a debatir qué significa asumir riesgos y aprender del error como elementos clave para innovar. En la actividad hubo cuatro oradores: dos gerentes del banco y dos “externos”, los emprendedores Francisco Murray, cofundador de Páez, y Pamela Scheurer, fundadora de Nubimetrics. Las historias se centraron en fracasos que hicieron que cada uno se desafíe, entendiendo que equivocarse es la manera de aprender.

El formato de reuniones llamado Fuckup Nights (Galicia decidió llamarlo “Aprender del error”) nació en México, en 2012, y une a emprendedores y empresarios para compartir públicamente historias de fracasos en un ambiente relajado. Allí, los oradores sirven de promotores de aprendizajes y los asistentes hacen networking.

Bien organizados

Organizar el evento implicó varios pasos. Una vez elegidos los miembros del directorio que participarían, se lanzó en la intranet unos 20 días antes del encuentro una campaña con fotos de los gerentes para provocar suspenso.

Diez días antes de la reunión comenzaron a circular internamente videos -guionados y actuados-, en los que se veía a renombrados ejecutivos del banco tirando café sobre un contrato importante, interrumpiendo una reunión con un mensaje de voz a todo volumen o cantando muy mal frente al espejo del baño para notar, luego, que no estaba solo en ese espacio. “Las acciones derivaron en que en tan sólo dos horas se acabaran las 200 invitaciones para asistir presencialmente al encuentro”, cuenta Flavio Dogliolo, uno de los gerentes del banco que expuso su “caso”.

“La retroalimentación que recibió el board del Galicia fue excelente”, comenta Rafael Bergés, gerente de Desarrollo Organizacional y Recursos Humanos. Y añade: “Nos pidieron más. Es una práctica muy útil, una forma divertida y de alto impacto que reemplaza las reuniones sobre las típicas lecciones aprendidas, que no terminaban de calar hondo en el equipo.”

#MalaMia, en tanto, surgió en Unilever como resultado de un brainstorming de equipo, algo que se incubó en el Centro de Innovación de Talento de la región de Cono Sur. Se compartió con toda la comunidad de Recursos Humanos del mundo de la firma y quedó dentro de las 15 iniciativas de la especialidad más votadas entre más de 65 proyectos de la multinacional. Actualmente es evaluada para ser implementada en otros tres países en 2017.

“No surgió de una sola «idea primigenia», sino de la combinación de varios insights: la generación Y le da mucho valor a la transparencia. La resiliencia es clave, así como educar en el ejemplo. Si queríamos que nuestros jóvenes se sintieran cómodos con el error y lo tomaran como fuente de aprendizaje, lo primero que teníamos que hacer era mostrar que nuestros líderes los cometían y además hacerlo en formato de stand up“, cuenta Carabajal.

Tanto en Galicia como en Unilever comentan que estas temáticas vinculadas al temor al error y a la frustración por la falla están surgiendo en las evaluaciones de líderes y en la encuestas que hacen firmas como Great Place to Work (GPTW). “En una cultura que busca innovar constantemente el fracaso debe ser entendido como un paso más en el camino al éxito”, añade Bergés. “En esa línea, Galicia está buscando trabajar más con prototipos, probar propuestas en escalas chicas, equivocarnos rápido y a bajo costo, y por eso empezamos a poner sobre la mesa el tema de la tolerancia al error”, cuenta Bergés.

La gestión del error es «el lugar más importante» en donde se pueden encontrar hoy oportunidades de aprendizaje en las organizaciones“, afirma Laura Bicondoa, coach profesional de la firma Liderarte. Y afirma: “En un mundo en donde la constante es el cambio, seguimos relacionándonos con el error igual que cuando todo era predecible, en un paradigma de control que hoy es difícil de sostener”.

“La mala gestión del error produce estados de ánimo que atentan contra el aprendizaje y la apertura para innovar”, afirma María Olivieri, senior executive manager de PageGroup. “Si no hay buena comunicación o no se sabe leer a los equipos, no hay manera de percibir la frustración y no vamos a saber identificar las sutilezas que pueden servirnos como llamadas de atención: llegadas tarde de forma recurrente, ausencias injustificadas y desgano”, enumera.

Pendientes del jefe

El problema es que no todas las personas están preparadas para soportar los errores y sus consecuencias.

“Estamos pendientes del jefe, de alguna manera, como lo estábamos de la mirada de nuestro padre”, dice el psicólogo Silvio Gutman. “Alguien que abandona la facultad y se manda solo a construir una computadora en el garaje de sus padres es alguien que no está pendiente de la mirada de los demás y que sólo ve el error como una etapa más”, ejemplifica, aludiendo a la historia de Steve Jobs, fundador de Apple. “El que se siente responsable de su error es el que puede modificarlo y salir de la frustración para ir hacia la capitalización del hecho“, completa.

“La frustración que se percibe en las empresas es el producto de la incapacidad de expresar estas inquietudes con libertad, la imposibilidad de hacerle un espacio a conversaciones que tienen más que ver con preguntas frente a un mundo incierto y cambiante que con respuestas que acotan la creación de futuros y los reducen a pasados repetitivos”, afirma Bicondoa. “Fuimos educados en un paradigma en el cual se premiaba la respuesta. Para este mundo necesitamos tener apertura al aprendizaje, curiosidad para hacernos preguntas y libertad para proponer alternativas que no necesariamente tienen respaldo en prácticas del pasado que hoy son obsoletas”, señala.

La mayoría de los errores en las organizaciones hoy se esconden y se descubren cuando ya es demasiado tarde. Los jóvenes buscan empresas y líderes que se hagan cargo de la co-creación de oportunidades. La curiosidad que traen -y que las empresas premian al contratarlos- “los lleva a hacerse preguntas sobre lo que no funciona y lo que podría funcionar, y algunos terminan siendo inventores, innovadores”, finaliza.

Reibox BlogTodo el mundo comete errores; pero como dice el adagio, a menudo, es lo que aprendes de ellos lo que cuenta.

Business Insider recientemente se sentó con Sandra Horbach, la cabeza de compras en US de la firma de capital privado de 158.000 millones de dólares, Carlyle Group.

Horbach es una de las mujeres más veteranas de la industria, y ha sido descrita como una pionera. Comenzó en la incipiente industria en la década de 1980, apenas salía de la escuela de negocios.

La industria de Horbach suele implicar la compra de empresas, a menudo con dinero prestado, y cambiar las empresas para aumentar su valor hasta un futuro punto de venta.

Horbach y yo tuvimos una amplia conversación en la que describió su mayor error de inversión, y lo que aprendió.

La inversión en cuestión fue una decisión en 2006 de comprar Oriental Trading por mil millones.

De la entrevista (énfasis añadido):

Horbach: Invertimos en una empresa llamada Oriental Trading, que era un negocio muy exitoso que había crecido por 30 años consecutivos. Era un catálogo y vendedor directo de suministros para fiestas, productos de celebración, y servicio para escuelas, profesores, y familias. Estábamos muy entusiasmados con la inversión, y nos asociamos con un antiguo dueño de la compañía para continuar creciendo y construyendo el negocio.

La inversión estuvo funcionando muy bien durante el primer par de años. La empresa se desempeñó muy bien, pero a los dos años de la inversión llegó la gran recesión, y, simultáneamente, la oficina de correos de los Estados Unidos aumentó las tarifas postales de los catálogos en un 20%. Por lo que tuvimos un aumento masivo en los costos del negocio en un momento en el que estábamos entrando en un entorno económico muy negativo.

Debido a eso no logramos devolverles el capital a nuestros inversionistas. Pasamos por una reestructuración. Hoy Warren Buffett es el propietario de la empresa. Sigue siendo un buen negocio, pero no podía soportar la carga de deuda que habíamos puesto en el momento de la adquisición, dado que ambos eventos estaban ocurriendo simultáneamente.

Levy: Esos dos factores parecen un poco impredecibles. Uno la crisis, dos la oficina de correos.

Horbach: Tienes razón. Eran increíblemente impredecibles. Pero ésa es la lección de la inversión. No puedes asumir que una empresa, sólo porque haya sido muy exitosa durante 30 años, y que todavía lo es no pueda estar sujeta a tremendas perturbaciones en el sistema. En esos casos, intenta mantener la flexibilidad para resistir estas tormentas. Pero en algunos casos, en nuestro negocio, eso no es posible. Pero te humilla.

clienteNo nos engañemos: sin duda, el futuro de los negocios está basado en las personas y los clientes.

Debido al aumento en el acceso a la información por parte de los consumidores, el crecimiento de las redes sociales (en el mundo, ya hay más de dos mil millones de usuarios activos en redes1) y el hecho de que, hoy en día, los segmentos con ciertos intereses en común surgen mucho más rápido que en otras épocas, lo cierto es que el perfil psicológico del “público objetivo” ha cambiado considerablemente en los últimos años. Eso sucede a nivel global, en América Latina y, por supuesto en México.

De acuerdo con los principios del psicoanálisis, la gente actúa por impulsos, una fusión de energía natural que activa el comportamiento de cada uno de nosotros. Y no tiene nada que ver con el instinto. Se trata de los elementos psicológicos más esenciales de cada persona, y constituyen el origen de su comportamiento. Es allí en donde las empresas, incluso las pymes, pueden captar los matices de estas características psicológicas para extraer el llamado “perfil del consumidor”.

El perfil del consumidor es lo que permite a un negocio comprender las necesidades más profundas del público al que apunta y, en particular, hallar la forma de crear un plan de acción para conectar su producto o propuesta de valor de manera más eficaz. En la actualidad, los especialistas de marketing, más que gestionar mercados, están familiarizados con la importancia de identificar, mapear, interpretar, monitorear y adelantarse a los nuevos códigos culturales y de comportamiento que rigen nuestra vida.

Estas nuevas formas de comprender cómo piensa, siente, actúa y se organiza el público, en un contexto cada vez más dinámico y plural, han generado múltiples desafíos. Al fin y al cabo, ¿cómo se puede seguir y entender la complejidad del pensamiento humano para concretar una venta?

 Si deseas lograrlo, debes atenerte a cuatro principios básicos:

• En primer lugar, recaba toda la información posible sobre lo que la gente está pensando y haciendo. Es aquí en donde se necesita invertir en Big Data, en servicios que ofrezcan mapas de las redes sociales para obtener información relevante sobre el comportamiento que sea útil para tu negocio. Esto no es simplemente un gran cúmulo de números, así sean importantes. El perfil del consumidor es el resultado al que se llega después de analizar las estadísticas disponibles.

• Con estos datos, trata de comprender por qué tus clientes (o el público objetivo de tu producto/servicio) piensan y actúan de la manera en que lo hacen. Imagine qué es lo que inspira a estos clientes, cuáles son sus aspiraciones (personales, sociales y profesionales) y qué aspectos de la vida cotidiana pueden defender o criticar.

• Luego, el tercer punto es identificar los impulsos de este público y seleccionar el que represente el mayor potencial para tu marca, ya sea por su cercanía al ADN de tu empresa o proyecto, o porque la competencia no lo está trabajando bien, entre otros factores.

• Por último, desarrolla con tu equipo demarketingel perfil del consumidor (o, lo que sería aún mejor, los perfiles de los consumidores) de tu negocio. Describe sus impulsos y motivaciones de la manera más real y emocional de tu público objetivo.

Decirlo así parece fácil, pero no te engañes. Un perfil mal identificado por una empresa no sólo limita tu mercado, también derriba las posibilidades de captar más clientes.

El motor detrás de un perfil del consumidor auténtico se basa en hacer que tu producto/servicio sea una respuesta a las necesidades de tu consumidor, algo tan importante y cercano a sus propias convicciones, de manera que le resulte natural, por ejemplo, publicar un comentario positivo en una red social, o convertirse en un promotor de las acciones de la marca.

Éste es el tipo de marketing que representa el tesoro al final del arco iris.

contar historiasUna de las charlas más interesantes de las muchas que se registraron en el Foro Económico Mundial en Davos fue la del actor y productor Kevin Spacey, protagonista de House of Cards, quien además de su histrionismo habla con claridad de la piedra angular de los negocios que muchas veces es ignorada y se refiere al arte de saber contar historias.

Spacey dice que Starbucks no hace el mejor café o que American Express no da las mejores condiciones de financiamiento, pero lo que sí saben hacer ambas empresas es contar historias, generar narrativas con las que nos podemos relacionar y eso, en opinión del actor, es lo que define su éxito frente a su competencia.

Hace poco estaba reunido con un grupo de empresarios de Puebla y se preguntaban cuál era la diferencia por la cual no habían tenido un despegue como el de Querétaro, yo contestaba que, además de la continuidad del liderazgo político, la posición geográfica y el moverse de la zona de confort, la respuesta también radica en que dicha entidad ha tenido la capacidad para generar una narrativa atractiva.

¿Qué pasaría si México contara una gran historia? Hasta ahora el país no ha logrado definir una buena historia de sí mismo que nos permita alimentar una narrativa atractiva y exitosa frente al mundo y, más importante aún, frente a nosotros mismos.

El elemento inicial mediante el cual Spacey define el éxito que ha tenido al contar historias comienza por no subestimar al público, es decir, apostar por la inteligencia. La ausencia de este componente es uno de los errores más comunes que tienen los gobiernos cuando quieren definir una narrativa positiva, debido a que destacan únicamente los datos favorables e ignoran los datos negativos, lo que provoca que la historia que están intentando contar pierda credibilidad, luego parece incomprensible para gobernantes y gobernados la brecha que separa su forma de interpretar la realidad nacional.

Esta dinámica hoy se manifiesta en México con agudeza, es un hecho indiscutible que nuestro país destaca del resto de América Latina por la baja inflación, la estructura de la economía poco dependiente de los precios de las materias primas, el nivel de infraestructura y capacidad logística, la atracción de Inversión Extranjera Directa, la estabilidad macroeconómica, etcétera.

Sin embargo, muchas personas siguen considerando que el país está en crisis y que va de mal en peor. Esta discrepancia no sólo es responsabilidad del funcionario en turno, sino tiene que ver con el escepticismo natural hacia los discursos oficiales así como a la falta de coherencia de la narrativa que se ofrece, por ello, la principal tarea es apuntalar la credibilidad señalando los aciertos y aspectos positivos, reconociendo los errores y fallas proactivamente y luego proponiendo cambios que inspiren.

En México hace falta una nueva narrativa, porque los aciertos actuales en materia económica no coinciden con las fallas en materia de seguridad y Estado de derecho, tampoco tienen mucho sentido para grandes sectores de la población que aunque se benefician de ciertas condiciones, como la baja inflación y la estabilidad, hasta ahora se han encontrado en las postrimerías del sistema económico.

El riesgo de no saber contar una buena historia es que alguien más puede controlar la narrativa y se generan los espacios para el populismo construido en el antagonismo, llámese Trump o AMLO. El día en que México sepa contar una gran historia estaremos caminando por una nueva fase con más claros que oscuros. Las grandes empresas como las grandes naciones saben contar una buena historia de sí mismas.

Steve JobsEmprender es un camino en el que por cada cien razones que tienes para renunciar, tienes sólo una para continuar. Sin embargo, un emprendedor está dispuesto a enfrentar y superar los obstáculos que se encuentre en su camino porque tiene claro que él no nació para conformarse y ser uno más en este mundo.

En esta ocasión quiero compartirles una selección con mis 20 lecciones de negocios favoritas que han sido entregadas por exitosos empresarios que con perseverancia, paciencia, pasión y determinación, lograron construir empresas que han trascendido impactando la vida de millones de personas.

Guarda estas lecciones y tenlas siempre presentes para afrontar esos momentos en que los obstáculos te hagan pensar en renunciar a tus sueños.

1. “Si quieres hacer algo grande en tu vida, debes recordar que la timidez está solo en la mente. Si piensas con timidez, tus actos serán similares. Pero si piensas con seguridad, actuaras de la misma forma. Por ello nunca dejes que la timidez conquiste tu mente.”

– Bill Gates, fundador de Microsoft

2. “Cuando decida iniciar un negocio, significa que ha renunciado a un ingreso estable y demás beneficios económicos y sociales que puede tener cuando trabaja para otros… Por otro lado, significa que sus ingresos no están limitados por nada, que puede administrar de manera más efectiva su tiempo y no tendrá que pedirle permiso a otras personas.”

– Jack Ma, fundador de Alibaba

3. “El único modo de hacer un gran trabajo es amar lo que haces. Si no lo has encontrado todavía, sigue buscando. No te acomodes. Como con todo lo que es propio del corazón, lo sabrás cuando lo encuentres.”

– Steve Jobs, fundador de Apple

4. “El don más importante para poder ser un empresario exitoso es el don de la paciencia. Hay que crecer lentamente, sin afán.”

– Arturo Calle, Fundador Almacenes Arturo Calle

5. “Llega un momento en el que debes empezar a hacer lo que realmente quieres. Busca un trabajo que te guste, saltarás cada mañana de la cama con fuerza. Creo que estás cometiendo una locura si coges trabajos que no te gustan simplemente porque quedarán bien en tu currículum. ¿No sería eso como ahorrar sexo para cuando seas un anciano?”

– Warren Buffett, fundador de Berkshire Hathaway

6. “Fracasar es la oportunidad de empezar de nuevo pero de una manera más inteligente.”

– Henry Ford, fundador de Ford Motor Company

7. “Estructuras simples, organizaciones con mínimos niveles jerárquicos, desarrollo humano y formación interna de las funciones ejecutivas. Flexibilidad y rapidez en las decisiones. Operar con las ventajas de la empresa pequeña que son las que hacen grandes a las grandes empresas.”

– Carlos Slim, inversionista y empresario Mexicano

8. “El primer paso de todo emprendedor debe ser construir un prototipo del producto o del servicio que tiene en mente. El primer paso no debería ser el escribir un plan de negocio, una presentación o un modelo financiero. Si eres capaz de construir un prototipo y mostrarlo con éxito, puede que nunca tengas la necesidad, o el tiempo, para ningún tipo de plan.”

– Guy Kawasaki, CEO de Garage Technology Ventures

9. “Ninguno de nosotros es tan bueno como todos juntos.”

– Ray Kroc, fundador de la cadena McDonald’s

10. “El mayor riesgo es no correr ningún riesgo. En un mundo que cambia muy rápidamente, la única estrategia que garantiza fallar es no correr riesgos.”

– Mark Zuckerberg, fundador de Facebook

11. “Lo peor es la autocomplacencia. En esta compañía nunca nos hemos confiado. Yo nunca me quedaba contento con lo que hacía y siempre he tratado de inculcar esto mismo a todos los que me rodean.”

– Amancio Ortega, fundador de las tiendas ZARA

12. “El aspecto más importante de mi personalidad en cuanto a la determinación de mi éxito ha sido mi autoridad para cuestionar la sabiduría convencional, dudar de los expertos y cuestionarme. Mientras que eso pudo ser doloroso en sus relaciones con sus padres y profesores, es de enorme utilidad en la vida.”

– Larry Ellison, fundador de Oracle

13. “Todo el mundo tiene un signo invisible colgando de su cuello que dice ‘hazme sentir importante’. Nunca olvides este mensaje al trabajar con la gente.”

– Mary Kay, fundadora de Mary Kay Cosmetics

14. “El secreto de mi éxito fue rodearme de personas mejores que yo.

– Andrew Carnegie, fundador de Carnegie Corporation of New York

15. “Es indispensable pensar primero en satisfacer las necesidades del negocio que las necesidades propias.”

– Eduardo Macía, cofundador de Crepes & Waffles

16. “No importa cuantas veces fracases. No importa cuantas veces casi sale bien. Nadie va a saber ni le importan tus fracasos, y tampoco deberías hacerlo tú. Todo, cuanto has de hacer, es aprender de ellos y las personas que te rodean, porque todo lo que importa en los negocios es que salga bien una vez. Entonces todos podrán decirte la suerte que tienes.”

– Mark Cuban, dueño de NBA Dallas Maverics, Landmark Theatres y Magnolia Pictures

17. “Las expectativas altas son la llave para alcanzarlo todo.”

– Sam Walton, fundador de Wal-Mart

18. “No se aprende a caminar siguiendo las reglas. Se aprende haciendo y al caer.”

– Richard Branson, fundador de Virgin Group

19. “Debes hacer cosas que realmente sean importantes, pero también debes divertirte, porque sino, no tendrás éxito.”

– Larry Page, fundador de Google

20. “Si podemos mantener a nuestros competidores enfocados en nosotros, mientras nosotros nos mantenemos enfocados en el cliente, al final nos irá bien.”

– Jeff Bezos, fundador de Amazon

líderNunca olvidaré una conversación que tuve con una promotora de ventas mientras yo dirigía mi primera empresa hace muchos años atrás.

Mi trabajo era motivarla para que ella establezca, alcance y con suerte “destruya” nuevos objetivos de ventas. Esto era importante para nuestros resultados finales y también para su sentido de valía profesional. Una noche, nos quedamos trabajando hasta tarde y ella me vio sacar la basura.

“¿Qué estás haciendo? ¡Usted es la CEO!”, me dijo, totalmente sorprendida. Me tuve que reír. ¿Por qué no iba a sacar la basura? ¡Estaba llena!

Este recuerdo se quedó grabado en mi mente porque encapsula lo que realmente significa el liderazgo. Por supuesto que saqué la basura, a pesar de que eso no es lo que normalmente hace un CEO. Pero era necesario hacerlo, así que lo hice. El verdadero liderazgo se trata de dar el ejemplo y hacer lo que uno cree que es correcto.

Ahora más que nunca, es importante definir lo que significa el liderazgo porque es una palabra que oímos ser usada todo el tiempo: en los negocios, en la política (especialmente durante la temporada de elecciones) y en los deportes.

Es fácil consagrar como líder a cualquier persona con frases pegajosas, presencia carismática o una apretada agenda. Vivimos en un ambiente donde se confunde el liderazgo con un eslogan o noticia del momento. Si una persona luce, suena y actúa como alguien importante, él o ella deben ser importante, ¿verdad? No tan rápido. El poder es fugaz. El verdadero liderazgo no lo es.

Los líderes poseen cualidades que resisten el paso del tiempo. Y estos inspiran y motivan a los empleados más que un simple cheque de pago.

Entonces ¿Qué hace a un buen líder?

Convicción

Los verdaderos líderes trabajan con convicción, incluso si sus opciones son impopulares. Ellos hacen lo que creen que es correcto, aunque sea arriesgado.

Tony Hsieh, CEO de Zappos, por ejemplo mantiene una filosofía de recursos humanos muy poco convencional. La compañía hace algo que se llama “la oferta” para los nuevos empleados, en donde ellos pueden tomar un estipendio de US$ 2,000 en lugar de unirse a la compañía. Hsieh considera esto un camino para eliminar a los trabajadores no comprometidos.

También promueve la filosofía de gestión conocida como Holocracia, donde los jefes tradicionales son reemplazados por equipos descentralizados y autogestionados con autoridad para la toma de decisiones. Este tipo de estilo, según se piensa, fomenta la innovación y suprime la jerarquía. No todo el mundo estaba de acuerdo con el cambio de Hsieh: la compañía perdió 18% de empleados que optaron por compras de participaciones tras la reforma, y Hsieh fue objeto de mucho escepticismo.

Pero él se mantuvo firme con dicho método, creyendo en sus mayores beneficios y traduciendo de manera cuidadosa su compleja lógica a los medios de comunicación y, sobre todo, a sus empleados. Tal vez algunos trabajadores no estaban de acuerdo, pero los que se quedaron ahora comprenden una misión que va más allá de sí mismos.

Motivación

Los buenos líderes motivan a la gente a hacer su mejor trabajo posible y ser siempre los mejores, con una combinación de inspiración, conocimiento y recompensas. “La producción y el rendimiento es igual a la capacidad de motivación”, como digo a menudo. No es suficiente decirle a la gente que hagan un buen trabajo. Es más importante liderar con el ejemplo de forma inspiradora; compartir conocimientos para que otros puedan utilizarlo; y recompensar a las personas que hacen bien su labor para que sepan que son valorados.

A menudo pienso en Marcos Bertolini, CEO de la compañía de seguros de salud Aetna. Después de un devastador accidente de esquí, Bertolini hizo cambios radicales en su vida. En lugar de recurrir a los analgésicos, Bertolini recurrió a remedios naturales como el yoga y la acupuntura, e incorporó la concienciación en su vida diaria con resultados impresionantes. Bertolini luego implementó estas técnicas dentro de una cultura corporativa progresiva en Aetna, donde los empleados han recibido clases gratuitas de yoga y meditación, entre otros beneficios. Él ha galvanizado a sus empleados a llevar vidas más saludables y conscientes usando su propio ejemplo. Desde que instituyó estas mejoras, las acciones de la compañía han prosperado.

Inspiración

Por último, los buenos líderes no dirigen, sino son fuente de inspiración. Y lo hacen actuando con autenticidad, desempeñándose sobre la base de sus valores y creencias fundamentales.

Esto me lleva de vuelta a mi anécdota con la basura. Creo que si el basurero está lleno, bueno, hay que sacarlo. Es un pequeño ejemplo, pero causó una impresión en mi promotora de ventas. Usted puede pedirle a alguien que trabaje duro y haga lo correcto, o puede inspirar a otros a confiar en usted, a través de sus propias acciones. Así es como prosperan los verdaderos líderes, y por ende las empresas exitosas.

airbnbAirbnb, Uber y otras compañías tecnológicas están irrumpiendo con fuerza en los mercados tradicionales por proponer al consumidor alternativas con mayor valor agregado a modelos de negocios asentados y maduros.

Se suele presuponer que dicho valor añadido está estrechamente relacionado con la tecnología, con aportar una vuelta de tuerca que simplifique los procesos y optimice los costes, tanto para el consumidor como para la compañía.

Si bien es cierto que muchas de estas empresas han revolucionado sectores enteros gracias a que se han casado con un consumidor más joven y nativo de las nuevas tecnologías, también lo han hecho por llevar en su núcleo modelos de negocios más eficientes, menos rígidos y con unas estructuras de costes (sobre todo fijos) más flexibles. Lo que les ha permitido tirar los precios respecto a alternativas tradicionales.

La mayoría de los modelos de negocio de estas compañías, si quitamos su valor tecnológico y lo simplificamos a su mínima expresión, pone de relieve cómo han desplazado parte de sus procesos hacia el lado del consumidor (simplificando su estructura de costes) al mismo tiempo que se han liberado de cargar en sus balances ese activo característico de las tradicionales dejándolo a manos de terceros: Uber, que es un compañía de transporte, no tiene vehículos. Airbnb, que además de tecnológica es una compañía de alojamiento turístico, no tiene activos inmobiliarios en sus libros.

¿El resultado? Costes operativos mínimos frente a modelos de negocio tradicionales. La fórmula de rentabilidad financiera cuyo apalancamiento es casi nulo, con activos mínimos y márgenes más o menos ajustados. La antítesis para Airbnb, por ejemplo, si lo comparamos con el mismo indicador de compañías, son los tradicionales alojamientos turísticos.

Generar renta con activos mínimos es el nuevo dorado de las compañías tecnológicas y prestadoras de servicios de intermediación, que compiten contra las grandes compañías tradicionales. Poner en la misma balanza a BlaBlaCar, a las fintech o a cualquier otra que se te ocurra que esté rompiendo con los modelos de negocios asentados en los mercados.

Pero no es la única variable que participa de su éxito. Pasando desapercibidas entre los consumidores y, en ocasiones, de sus competidores, están las ventajas ocultas de su operativa en el mercado. Su novedad está poniendo de relieve cómo muchas de estas compañías están beneficiándose de una serie de ventajas fiscales veladas que, sobre el papel, están permitiendo ofrecer mejores precios a sus consumidores, aumentar sus ventas, y por ende, sus beneficios y su rentabilidad.

Tecnología sí, pero también ventajas regulatorias

Se puede usar de referencia Uber vs las licencias del taxi, pero es más interesante puesto en contexto las ventajas que tiene Airbnb sobre los hoteles tradicionales, puesto que la ventaja se da cada vez que la compañía pone en contacto a propietario/inquilino y se cierra el trato: en UK y en varios países de la UE, cuando un hotel tradicional ofrece sus servicios, tiene que pagar los costes asociados a su activo y el IVA del coste total de servicio prestado.

En cambio, Airbnb solo carga IVA para sus honorarios, es decir, por sus servicios de intermediación, no de la totalidad del precio/coste que se desplazada del inquilino al propietario por la estancia. Además, la mayoría de los países de la UE tiene un régimen fiscal que permite a los arrendadores ciertas ventajas fiscales para promover el alquiler, y en algunas circunstancias, solo se obliga a pagar el IVA por alquileres cuando se supera cierto umbral en el año fiscal.

Además, si comparamos los precios sobre los que se calculan los impuestos sobre los que incurre el inquilino en Airbnb frente al hotel, la diferencia es tan significativa que genera una ventaja competitiva en precio del servicio tecnológico frente a las cadenas hoteleras: la carga impositiva por habitación de hotel en un país con mucha cultura de sharing, como UK, es de $ 41,30 por noche frente a los $ 8,40 dólares de media en Airbnb.

Muchas veces, la explicación del éxito va más allá de la tecnología o de la facilidad de uso.

ser felizLos empleados felices dan buenos resultados y eso lo sabe un buen CEO.

De acuerdo con un estudio de la oficina del jefe de inversiones de UBS, la productividad de los empleados aumenta en promedio 13 por ciento en las empresas que introducen estrategias para impulsar niveles de bienestar.

“Uno de los roles del director general es crear el entorno que permite que los líderes sobresalgan y que deben de estar en todas las áreas de la empresa”, comenta Scot Rank, director general de Grupo Lala.

En el panel de CEOs organizado por la Asociación Mexicana en Dirección de Recursos Humanos (Amedirh), los líderes de Grupo Lala, Google México, Edenred y Siemens México, compartieron las estrategias para fomentar el éxito basado en la calidad de vida y bienestar de su personal.

1. Objetivos para todos en menos tiempo

Lino Cattaruzzi, director general de Google México comenta que hay que fomentar la colaboración de todo el personal con objetivos fijos en diferentes periodos, pero intentado que esto sea en un breve tiempo y sin sobreexplotar a los colaboradores.

“Prefiero tener 10 por ciento del tiempo de un genio que tiene un impacto medible que tener a las personas 10 horas sentadas, aunque hay que tener cuidado porque esto puede generar problemas”, dice.

2. Diseño de oficina enfocado a productividad

Las oficinas de Google son famosas no sólo por bonitas, sino porque realmente aprovechan el talento de quienes las ocupan. “El principio de diseño de las oficinas: que cuando las personas entren, la única preocupación que tengan es ser productivos, para eso también tiene que haber áreas de recreación”, dice Cattaruzzi.

Alejandro Preinfalk, vicepresidente de Siemens Mesoamérica comenta que hace dos años su empresa hizo el giro a un modelo de “oficina abierta”, donde se crearon espacios grandes y sin lugares fijos para que los empleados tomaran el lugar que más les apetecía a la hora que quisieran “Así fomentamos la interacción personal más efectiva y más rápida y menos por correo o por teléfono lo que genera mejores resultados”, relata.

3. Fortalecer al personal desde dentro

Para Scot Rank las necesidades de todos los negocios están cambiando gracias a la tecnología y la transformación digital afecta a todas las industrias, por lo que el área de Recursos Humanos debe estar enfocada en la innovación.

“Es importante cómo manejas tus recursos humanos, de las funciones más importantes para tener una buena transformación y mejores resultados”, asegura.

4. Favorecer a la base operativa

En los procesos de ensamblaje de Siemens se ha buscado que los trabajadores inmersos en la línea de producción tomen decisiones importantes para incluirlos en una cadena de valor que empieza con las fuerzas básicas.

“Así se le reconoce y se le empodera al trabajador para que tome decisiones. Los grupos que toman las decisiones son quienes están en contacto con el proceso y se mejoran los procesos de producción y también de calidad”, dice Preinfalk.

5. Eliminar barreras entre el equipo

Un equipo unido trabaja mejor. Para Jean Urbain Hubau, director general de Edenred México esto va de la mano con tener oficinas abiertas y espacios de colaboración físico más amplios, pues en cualquier momento los colaboradores ya sean de dirección o en puestos más bajos pueden interactuar.

“Se valora la capacidad de tener interacciones y eliminar las jerarquías y así puedes charlar con personas de cualquier nivel, las personas lo consideran mucho.”

starbucksEl éxito va de la mano de la controversia y Starbucks no es la excepción. Hay muchas opiniones encontradas respecto a la famosa marca. Hay quienes la aman y quienes la odian. Aunque en lo personal disfruto mucho de la experiencia en sus tiendas, éste no es un análisis de la compañía ni una crítica a la calidad de su café, para dichos efectos hay muchísimos expertos que harían un mejor trabajo que yo.

Lo que busco es brindarte algunas perspectivas desde el enfoque del coaching personal y empresarial, tomando como ejemplo el caso expuesto en el libro: El Desafío Starbucks, escrito por su fundador Howard Schultz junto con Joanne Gordon.

Como toda empresa, Starbucks ha tenido sus altibajos y uno de ellos se dio en el 2007, en un contexto de recesión mundial y revolución digital. Mientras su estrategia había estado enfocada en el crecimiento, con objetivos muy agresivos para la apertura de nuevas tiendas, silenciosamente, el espíritu de la marca comenzó a diluirse trayendo consigo consecuencias significativas para el rumbo de la empresa.

Toda crisis conlleva oportunidades y aprendizajes. Te comparto 5 claves de éxito que encontré en El Desafío Starbucks:

1. Dar un paso hacia atrás antes de poder dar muchos otros hacia adelante

Cuando Howard Schultz se dio cuenta de que Starbucks estaba alejándose de sus valores fundamentales, tomó una decisión que fue muy criticada: Una tarde de febrero de 2008 se cerraron las puertas de 7100 tiendas para perfeccionarse y para recobrar la pasión y el compromiso de sus partners o colaboradores.

El ritmo en el que vivimos nos hace cada más difícil la posibilidad de hacer un alto para reflexionar lo que estamos haciendo bien o lo que no nos está funcionando. El miedo a quedarnos atrás, nos coloca en un camino en el que si bien seguimos avanzando de manera automática, no necesariamente nos estamos dirigiendo hacia la meta correcta.

¿Qué podrías estar dejando atrás por correr tan rápido?

2. Presencia metafísica

Tal como lo plantea Tom Peters en su libro Reimagina, Starbucks es una de esas empresas que van más allá de un producto o servicio físico, mucho más allá de lo tangible está la experiencia que producen para sus clientes. La esencia de la marca.

“Una marca sólidamente construida es la culminación de intangibles que no provienen de forma directa de los beneficios o la rentabilidad de una empresa, pero contribuyen. Pasarlos por alto puede hacernos pagar un peaje sutil y colectivo”. Howard Schultz

No se trata de vender café. La presencia metafísica de Starbucks está en ser el tercer espacio, entre el hogar y el trabajo; un lugar para conectarse con otros.

¿Cuál es la presencia metafísica de tu empresa? ¿Cuál es la esencia de tu marca personal?

3. Los costos ocultos de la eficiencia

A veces ganar es perder y perder es ganar.

Para mejorar la rapidez y eficacia del servicio, decidieron utilizar máquinas automáticas de café. Éstas eran más altas que las que usaban en un principio e impedían a los clientes presenciar el ritual del barista cuando preparaba las bebidas, por lo que se perdió el romanticismo y la experiencia del método anterior. La eficacia los alejó de valores importantísimos para la marca, como tradición y pasión.

Define tus innegociables: aquello que no puedes ni debes perder por ningún motivo, ya que con éstos se pierde también tu esencia e identidad.

“Si no se le hace un seguimiento de cerca, el éxito puede ser un modo de tapar los pequeños fallos”. Howard Shultz 

4. El silencio que mata

A pesar de que la empresa alcanzó sus metas de crecimiento y sus colaboradores lograron lo que se esperaba, muchos empezaban a percatarse de que algo estaba saliendo mal; que más allá del éxito se estaba perdiendo algo, sin embargo, el tema permaneció como un tabú, el hecho de alcanzar las métricas era un buen motivo para guardar silencio.

¿Qué conversaciones tienes pendientes y con quién? ¿Qué consecuencias traerá no llevarlas a cabo?

5. Lo pequeño cuenta

Es fácil dar por sentado que una empresa de diez mil millones de dólares no podía operar con la perspectiva de un comerciante autónomo que pelea por su supervivencia.

Cuando la empresa logró grandes resultados, comenzó a pensar en términos de millones de clientes y miles de establecimientos en lugar de un cliente en particular, un partner y una sola taza de café. No atendieron el efecto sutil pero negativo y acumulativo que impactó la calidad de su bebida.

El mayor desafío de Starbucks fue el de luchar por su vida sin perder su alma, preservar sus valores esenciales.

¿Cuál es tu desafío y cómo puedes aplicar estas lecciones para lograrlo?

 

 

 

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