Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los secretos de los negocios exitosos y cómo convertirte en un gran líder

carlos bremerLa humildad y disciplina de los emprendedores son las virtudes que Carlos Bremer, presidente de Grupo Value y amigo de Carlos Slim, busca en las nuevas generaciones de empresarios en México.

“Lo que yo busco en un emprendedor es que tenga valores, talento y que tenga estrategia y buen producto. Y le negaría mi apoyo a un payaso o aún fanfarrón, de entrada, no le entro, aunque tenga un buen producto,” dice el empresario, quien participa en el programa “Shark Tank México: Negociando con tiburones.”

En Nuevo León, su estado natal, aprendió desde muy pequeño a valorar ambas pasiones. “Desde los siete años me iba a la tienda de deportes de mi papá que era la más grande en Monterrey”, narra Carlos Bremer, el tiburón mayor en la serie de Sony.

Guillermo Bremer, padre de Carlos, le vendía uniformes deportivos a todas las ligas pequeñas de béisbol, que eran más de 50 en aquél tiempo, pero sólo le cobraba a dos equipos los uniformes, y fue en ese momento que Carlos descubrió que para su padre los negocios eran una forma de ayudar a quienes no tenían los recursos para seguir su pasión.

“Yo le decía a mi papá ‘ese negocio no sale’ y me decía: ‘tienes que entender que a los dos equipos que les cobro son los únicos que pueden pagar’. Esa enseñanza de mi padre es muy importante. Yo soy más numérico y más comerciante”, dice el hombre que también ha sido directivo independiente de América Móvil.

A los 12 años de edad, Carlos Bremer comenzó a hacer sus primeros negocios al venderle calculadoras a los grandes corporativos regios cada fin de año, y a los 14 años inició la organización de viajes para los niños más pequeños.

Bremer Gutiérrez siempre quiso viajar y practicar todos los deportes que llenaban su mente, pero nunca aceptó la idea de que sus pasiones fueran pagadas desde la economía familiar. Así fue como definió su carrera como hombre de negocios que no ha abandonado nunca.

“Un día decidí depositar en mi cuenta de ahorro el dinero de esos viajes que organizaba y un mes después ocurrió una devaluación en el país, en la década de 1970, que hizo que recibiera mucho dinero extra y era un capital que nunca entendí como había ganado en aquéllos días de mi adolescencia y que fue por azares del destino”, recuerda el inversionista.

El pequeño Bremer no gastó ni un centavo de aquél dinero que se había multiplicado, ya que la semilla que su padre le había sembrado como filosofía de vida fructificó: el dinero sería utilizado para la beneficencia. Esta semilla es la que busca ver germinar en los emprendedores que elija.

Hoy los hombres que integran sus negocios son los amigos de su infancia, así como los padres de aquéllos infantes que decidieron confiar a Bremer un nuevo viaje hacia el mundo de las grandes empresas.

“Yo trato de que a la gente le vaya muy bien y puedo decirte que a mis 13,000 clientes nunca les ha ido mal y todos han ganado en Value. Nadie ha perdido y cada vez va creciendo la bola de nieve (de las ganancias). Para mí, el dinero de mis clientes es sagrado”, explica.

Hay dos pasiones que definen a este hombre: los negocios y los deportes. Carlos Bremer, presidente y director general de Value Grupo Financiero, ha apostado por ambas a través del apoyo a deportistas y su asesoría a los grandes empresarios de México.

Dentro del deporte, el empresario regiomontano ha apoyado a los boxeadores Saúl Álvarez, El Canelo, y Juan Manuel Márquez, así como al beisbolista Adrián González, por mencionar algunos.

El interés del regiomontano en el deporte también lo ha convertido en amigo de grandes deportistas, como el basquetbolista Michael Jordan, quien le presentó al entonces presidente Bill Clinton.

“Soy íntimo amigo de los últimos tres presidentes de Estados Unidos, porque hago cosas a favor de ambos países”, confiesa.

Hoy, Carlos Bremer se encuentra preocupado por el futuro de México, ya que sabe que Donald Trump, virtual candidato republicano a la presidencia estadounidense, es un hombre “peligroso” que puede empañar las relaciones económicas con Estados Unidos y no duda en expresar sus ideas al respecto: “No vamos a permitir que cualquier payaso como Donald Trump nos insulte a los mexicanos”.

El presidente y director de Value Grupo Financiero está confiado que, independientemente de lo que suceda con el vecino país del norte, a México le esperan los mejores 10 años de su historia cuando la crisis actual haya llegado a su fin.

Carlos Bremer ve para los emprendedores una oportunidad en la incertidumbre económica y una lección para ellos. “Veo en todas las crisis, como la que estamos viviendo ahora, oportunidades y muchos de nuestros éxitos han sido en medio de las crisis más grandes. México va a salir muy fortalecido de esto”.

valientes¿Cuántas historias de gran éxito conoces en tu círculo social? Y, ¿por qué el deseo de ser exitoso no lo es todo?

 Charles Luckman, empresario y arquitecto estadounidense, solía decir que el éxito es un viejo trío compuesto de habilidad, oportunidad y valentía.

Y ya que si bien para emprender un negocio hay que tener bien en claro las habilidades con las cuales contamos y que para generar clientes hay que ir en búsqueda de oportunidades, la valentía es el motor que nos permite seguir adelante en el camino que supone formar parte del mundo del emprendimiento.

Entonces, ¿qué es precisamente la valentía?

En realidad, la valentía es la manera en la que nos enfrentamos a la incertidumbre causada por nuestras propias dudas y miedos, siendo ésta la que, en ocasiones, se antepone a aquellos aspectos negativos que buscan frenar todo por lo que trabajamos día con día.

Así que, cuando tienes ante ti dos opciones y decides tomar la oportunidad de arriesgarte ante la posibilidad de detenerte, eso es a lo que yo llamo valentía.

1. Valentía significa creer

Después de 35 años persiguiendo su sueño, Diana Nyad; escritora, periodista y nadadora profesional, consiguió a sus 64 años nadar sin jaula protectora y sin aletas desde Cuba hasta Florida. No fue sino hasta después de 53 horas de nado, y con 4 intentos previos fallidos, que logró llegar a la meta alcanzando un éxito personal, y profesional, por el cual trabajo durante más de la mitad de su vida.

En el mundo del emprendimiento es necesario hacer intentos, tomar acciones a prueba y error, planear, enfrentar cambios, incertidumbres, tomas de riesgo, entre muchas otras situaciones que pueden aparecer como obstáculos imposibles de sobrepasar.

La diferencia, entre unos emprendedores y otros, surge cuando a pesar de todo lo anterior, sobresalen aquellos que encuentran la manera de volverlo a intentar, dedicarle más tiempo o incluso tomar una pausa, reflexionar, pero teniendo muy en claro que mañana es necesario seguir adelante.

2. Valentía es igual a paciencia

Muchos emprendedores se quedan en el camino porque creen que el éxito es algo que se construye fácilmente en meses o pocos años. A éstos, aún cuando trabajen duro, alcancen objetivos y sigan avanzando, no les es suficiente y optan por desistir debido a la impaciencia.

Ahora, aunque es posible armar planes de trabajo o los ya conocidos milestones, esto no nos asegura que fechas, objetivos o la misma empresa no vaya a requerir adaptarse a algo distinto en algún momento. Por lo que, para emprender, hay que ser lo suficientemente valientes para saber y aceptar que la paciencia es aprender a esperar a que el trabajo; de días, meses o años, sí llegará a rendir sus frutos.

3. Dar “no” como respuesta refleja valentía

Anteriormente platicaba sobre la importancia de aquellas situaciones en las cuales es mejor dar un negativo como respuesta. Si bien responder con un “no” puede sorprender a la persona a la que te estés dirigiendo, hacerlo te mantendrá fiel a aquello que deseas alcanzar para ti y para tu empresa.

Además, sabemos que dar un “sí” como respuesta es realmente fácil y son muchas las personas que lo hacen aún sabiendo que no podrán comprometerse o cumplir con lo acordado. Una vez más, la valentía de un emprendedor reside en su capacidad de atreverse a decir que “no” cuando eso es lo que realmente desea comunicar.

4. Es de valientes pedir ayuda

Como emprendedores muchas veces nos queremos demostrar a nosotros mismos que podemos absolutamente con todo; prospectar clientes, hacer llamadas, responder correos, actualizar las redes sociales diariamente, hacernos cargo de los pagos, pensar en estrategias nuevas de comunicación, etcétera. Y encima de esto, creemos que no requerimos ayuda o apoyo de nadie.

Es importante recordar que la gente realmente exitosa ha llegado hasta esa cumbre gracias a un trabajo colaborativo, por lo que solicitar apoyo, opinión o consejo refleja no solo valentía, sino la humildad de aceptar que habrá ocasiones en las que nuestros tiempos o nuestro conocimiento se vea limitado y sean otras personas quienes nos ilustren o guíen en nuestro propio camino emprendedor.

decisiones“El sudor ahorra sangre, la sangre ahorra vidas; y el cerebro ahorra ambas” Erwin Rommel.

El 15 de enero de 2009, el piloto de un Airbus 320 de US Airways salvó la vida de 153 pasajeros en una proeza que Clint Eastwood pronto llevará al cine.

Chesley Sullenberger, alias Sully, se convirtió en un héroe nacional cuando realizó lo que se consideró como una obra maestra al amerizar sobre el rio Hudson, en Nueva York. ¿Suerte? ¿Milagro? Ninguna de las anteriores. Tenía el conocimiento necesario para tomar las decisiones adecuadas, fruto de 40 años de experiencia y aprendizaje (incluyendo muchas horas de simulador de vuelo) y de la obsesión de su aerolínea por la seguridad. Lo más probable es que cualquier otro piloto no hubiese conseguido el mismo resultado. Los pasajeros estaban en las mejores manos posibles.

En Chile, el escándalo del puente Cau Cau ha estado plagado de tantos errores, que se ha optado por su demolición para construirlo de nuevo sin que haya sido inaugurado. Este vergonzoso desastre, que costará a los contribuyentes 42 millones de dólares, no ocurrió por casualidad sino como consecuencia de una serie de malas decisiones de gestión por falta de conocimiento.

Nos pasamos cada minuto de cada día tomando decisiones. Todo lo que haces está precedido por una decisión que tomas, casi siempre inconscientemente. Mientras tendrías serios problemas para explicarme cómo hablas o cómo escribes, no te cuesta nada ejecutar dichas operaciones porque es el inconsciente quien gobierna nuestras acciones.

En el ámbito laboral, nos pagan por tomar decisiones: si tu porcentaje de “aciertos” es razonable, tu empresa te mantiene, si ese porcentaje es bueno, te promociona, si es genial te puedes hacer millonario pero si es malo, te despide.

Muchas decisiones son triviales, como elegir la ropa que nos pondremos o el camino para llegar a la oficina. Otras son más sofisticadas como calcular el precio de una propuesta para un cliente o planificar un emprendimiento. Tu vida depende de tu capacidad de tomar buenas decisiones. Lo apasionante de las decisiones es que no averiguas si son buenas o malas hasta después de tomarlas. Si revisas tu trayectoria, hay decisiones que seguramente hoy, con el conocimiento que tienes y que entonces no tenías, abordarías de otra manera. No podemos juzgar una decisión solo por los resultados sino que hay que considerar el contexto, la información disponible y lo que sabías en ese momento.

Es obvio que para decidir necesitas conocimiento. No puedes hacer aquello para lo que no tienes conocimiento. Si definimos conocimiento como “la experiencia que te permite tomar decisiones y actuar”, entonces el propósito de la gestión del conocimiento consiste en asegurarse que las personas tengan el conocimiento que necesitan, en el momento oportuno, para tomar la mejor decisión posible.

En una secuencia de la película “En busca del arca perdida”, Indiana Jones, se enfrenta con un guerrero armado con un alfanje. La escena finaliza abruptamente porque el protagonista tiene un conocimiento tecnológico (pistola) contra el que su adversario no puede competir. Los resultados que obtenemos son fruto de las decisiones que tomamos que, a su vez, dependen del conocimiento que tenemos.

El principal objetivo de cualquier organización no es otro que proveer conocimiento de forma permanente a sus integrantes, porque de esa manera mejoran los resultados. No es una tarea difícil, tan solo hay que saber qué hace cada persona, qué conocimiento necesita, donde está y como disponibilizárselo.

Si es tan sencillo, ¿por qué ocurre tan pocas veces?

Porque, como vimos con la fórmula de la Coca Cola, confundimos proveer información con proveer conocimiento. El conocimiento no es lo que sabes sino lo que haces con lo que sabes. En tu trabajo no basta con saber muchas cosas, necesitas aplicarlas. Aunque sepas lo que hay que hacer para adelgazar, lograrlo es muy diferente. Por ende, proveer información a los colaboradores es condición necesaria pero no suficiente.

Te puedo regalar un libro de cocina pero si no sabes cocinar no te servirá de gran cosa. Solo la persona que tiene conocimiento puede utilizar la información para decidir y actuar eficientemente. El conocimiento no es algo que tienes sino algo que haces. Yo no quiero más información (tengo demasiada) sino la que necesite cuando me haga falta, según el contexto y la decisión que deba tomar.

¿Cómo ocurre el proceso de toma de decisiones?

Innumerables especialistas han analizado las múltiples variables que intervienen: cómo nos influyen los sesgos, los paradigmas o las falacias y por supuesto, cómo nos condicionan las emociones. Desde el punto de vista del conocimiento, lo fundamental es entender que la toma de decisiones es un proceso inconsciente. Nuestro cerebro intenta economizar y, dado que pensar consume mucha energía, trata siempre de reutilizar lo que ya sabe. En la mayor parte de los casos, tu cerebro trabaja por ti sin que tú te des cuenta (y no siempre a tu favor).

El proceso comienza con un Objetivo que deseas alcanzar (sin objetivo, no hay necesidad de decidir). Para lograrlo, trazas un Plan que se descompone en Actividades. Para ejecutar cada Actividad necesitas tomar Decisiones y para cada Decisión necesitas Conocimientos.

Muchas veces, lo que tenemos son varios objetivos que compiten entre sí y que debes priorizar: Cuando planificas un viaje en avión, no solo decides en función del precio del billete o de la aerolínea sino que consideras los horarios, las escalas, si puedes usar millas o si te cobran extra por la maleta. Para añadir incertidumbre, tendrás que asumir que nunca contarás ni con toda la información ni con todo el tiempo que desearías.

Siempre que tomas una decisión estás “prediciendo el futuro”: te basas en tu experiencia (lo que ocurrió las veces en que te viste expuesto a una situación semejante en el pasado), eliges la alternativa que tiene mayores probabilidades y esperas que se produzca determinado resultado.

Nuestra mente hace esos cálculos de forma muy limitada si lo comparamos con las maquinas (la película El Código Enigma muestra como Alan Turing ya tuvo que recurrir a la computación durante la segunda guerra mundial para descifrar las claves de comunicación de los nazis).

Cuando tus predicciones se cumplen y tus decisiones te conducen a alcanzar los objetivos que te habías propuesto, significa que cuentas con conocimiento valioso que te convierte en un experto. Los expertos ven cosas evidentes que para los neófitos son invisibles.

Años atrás, realizamos un maravilloso proyecto con agricultores y durante una visita a terreno, uno de ellos contempló el cielo y nos dijo: “en media hora va a llover”. Todos miramos incrédulos a un cielo que, a los ojos de cualquier mortal, se veía azul y radiante. 30 minutos después, la atmósfera había cambiado completamente y una espesa capa de amenazantes nubes negras comenzó a descargar agua.

¿Cómo llega el conocimiento que necesitas a tu cerebro para decidir? El proceso de construir conocimiento se llama aprendizaje. Cuanto más aprendes, más conocimiento tienes lo que te facilita la toma de buenas decisiones. Hay 2 momentos relevantes para aprender:

Antes de llegar a tu organización: Se supone que el colegio, la universidad y tu experiencia de vida te entregaron el conocimiento que justifica que tu empresa te contrate.

Durante el desempeño de tu trabajo: En esta etapa, tu organización se responsabiliza de tu aprendizaje, tanto formal como informalmente. Aquí también podemos hablar de 2 instancias

1. Preventiva

Se trata del conocimiento que necesitas incorporar para que estés preparado cuando llegue el momento de utilizarlo. Esta actividad se llama formación y el elemento más conocido son los cursos y, cada vez más, las comunidades de aprendizaje y práctica.

2. Just in Time:

Es el conocimiento que necesitas para tomar decisiones instantáneas. En ese caso, tu empresa te debe garantizar acceso inmediato a expertos (mediante herramientas como páginas amarillas, mentoring, listas de correo) y también a bases de conocimiento con experiencia sistematizada (buenas prácticas, casos, historias, lecciones aprendidas).

Para que eso sea posible, tu organización tiene que estar diseñada con el propósito de ayudarte a tomar las mejores decisiones posibles, suministrándote todo el conocimiento que ha ido recogiendo de las buenas y malas decisiones que se han tomado millones de veces en el pasado. Y para que el circulo sea virtuoso, después de que tú tomes tus decisiones, estás “obligado” a entregar a la empresa el conocimiento de lo que aprendiste para que otros lo aprovechen.

Si la mayor parte de las decisiones son inconscientes, ¿cómo me aseguro de que las personas tengan el conocimiento adecuado y lo apliquen instintivamente?

Hay casos (pocos) en que tus decisiones son racionales, tienes tiempo para investigar, analizar y priorizar antes de decidir. En la mayoría de ocasiones, tu respuesta es automática. Si queremos ser eficientes, necesitamos que el conocimiento también sea inconsciente. El secreto para conseguirlo está en la práctica repetida hasta que seas capaz de decidir sin pensar, como muestra este artículo. “Cuanto más practico, más suerte tengo” es un dicho muy popular entre los deportistas.

Todo conocimiento inconsciente empezó siendo consciente en primer lugar. Recuerda el proceso para aprender a conducir un coche. Cuando recién te dieron el carnet, tenías que estar atento a cada detalle mientras que miles de horas y miles de kilómetros después, conduces sin pensar. El cerebro es un músculo que se entrena y el conocimiento se hace inconsciente mediante la práctica, lo que requiere tiempo y motivación. El famoso eureka, el momento “aha”, ocurre cuando la mente consciente descubre lo que el inconsciente ya sabía.

¿Cuándo la gestión del conocimiento es importante para ti?

Cuando vas a tomar una decisión para la que no tienes conocimiento o te sientes inseguro.

Una decisión se vuelve consciente cuando tienes dudas respecto de las alternativas, lo que te obliga a pensar. En ese momento, estás abierto a recibir conocimiento de otros que hayan tenido esa misma experiencia previamente y la hayan resuelto exitosamente. Y eso es justamente lo que tu empresa está obligada a proveerte si de verdad cree en gestionar el conocimiento como un activo estratégico.

Aquel conocimiento que me permite alcanzar mis objetivos, se convierte en una buena práctica ya que cada vez que lo utilizo en condiciones de contexto similares, me asegura ese mismo resultado. Cuando el resultado no es el esperado, el conocimiento se etiqueta como una mala práctica, algo de lo que puedo aprender una lección y decidir de manera distinta la próxima vez.

El método de ensayo y error es parte de la estrategia de toma de decisiones ya que, al carecer de claridad respecto de cuál puede ser el desenlace, tomas una decisión y vas haciendo seguimiento del resultado de forma que aquello que no funciona, lo vas corrigiendo y aquello que funciona, lo vas fortaleciendo.

Conclusiones

Las recientes inundaciones que colapsaron Santiago no fueron una cuestión de mala suerte sino de malas decisiones. El Leicester City acaba de ganar la liga inglesa pero no por casualidad sino por una serie de buenas decisiones que vienen tomándose desde hace 1 año.

No hay 50 años ininterrumpidos de mala o buena suerte. Lo que eres, está en función de las decisiones que has tomado y lo que serás, depende de las decisiones que tomes de aquí en adelante. En tiempos de cambio rápido, hay que tomar decisiones continuas sobre temas complejos lo que te obliga a tener el conocimiento preciso para equivocarte lo menos posible. No puedes tomar buenas decisiones de forma consistente sin conocimiento. Por eso, el conocimiento es lo más importante que te puede proveer tu empresa.

Cada organización necesita evaluar continuamente qué saben sus integrantes y qué necesitan saber y asegurarse de colocar a las personas con el conocimiento adecuado para las tareas y decisiones que deben tomar. El esfuerzo de aprender y gestionar el conocimiento solo tiene sentido si está dirigido a ayudarte a tomar las decisiones adecuadas porque eso significa menos riesgos, menos costos y más eficiencia.

Si quieres que tus empleados tomen las mejores decisiones, prepárales de antemano pero sobre todo, facilítales acceso al conocimiento que necesiten, en el momento que lo necesiten. Aprendemos de la experiencia y las decisiones de otros para mejorar las nuestras. El inconsciente es el que guía nuestras acciones pero solo aprende de una manera: por experiencia repetida.

Ante tanta innovación que nos rodea, solo te adaptas si aprendes. Las decisiones que has venido tomando durante tu carrera no servirán para siempre.

Si el mundo fuese estable y no cambiase, aprender sería una actividad limitada: una vez sabes lo que te hace falta, ya tienes suficiente para el resto de tu vida. Pero como el mundo cambia, necesitas aprender constantemente. En una sociedad cuya complejidad solo se incrementa, se necesita desarrollar habilidades de toma de decisiones.

¿Quién te enseña a decidir? Decidir requiere capacidad de pensar, justo lo que abordaremos en la próxima columna.

riesgos¿Qué es el riesgo?

El riesgo es una incertidumbre, una mezcla de puede ser posible o no puede serlo, que puede traer consecuencias buenas o malas si se decide llevar a cabo un proyecto, puede ser consecuencias que nos lleven al éxito, o que nos lleven al fracaso.

El riesgo es la decisión de qué hacer ante varias alternativas, esperando escoger la mejor y más rentable pero por intuición y no por que se tenga la seguridad de que lo sea.

¿Por qué, asumir riesgos?

Correr un riesgo puede significar una ventaja, al no ser una propuesta clara y segura, no todos querrán llevarla a cabo, el arriesgarse puede significar ganar una oportunidad que puede aportar beneficios. Es cierto que puede fallar nuestra intuición, pero las oportunidades hay que aprovecharlas y quien no arriesga no gana.

Todo negocio conlleva a un riesgo, desde que decides convertirte en un trabajador independiente estas asumiendo riesgo, los riesgos son diferentes a medida que vas avanzando. Como emprendedor tendrás que enfrentarte a muchas adversidades, a diversas decisiones, a improvistos, es la ley de los negocios no dependen solo de ti, sino de factores externos que escapan de tus manos, como la economía, la tecnología, la competencia, las leyes que regulan el comercio y muchos más.

No arriesgarte pensando en que algo de esto puede perjudicarte te anclaría, si tomaste el riesgo de emprender un negocio, ahora tienes que arriesgarte a hacerlo productivo aprovechando las oportunidades.

Debes estar claro lo dispuesto que estas a asumir riesgos, ser empresario se trata de asumirlos día a día, no todos tienen la capacidad o la misma capacidad de asumir retos, ni de manejarlos eficazmente, si quieres ser un empresario debes saber que los afrontarás y que debes estar preparado para asumirlos y enfrentar cualquier situación adversa.

Para minimizar los riesgos debes pensar en ciertas cosas que son necesarias a la hora de afrontar el riesgo principal, ser un emprendedor, lo primero que debes plantearte es si estas realmente preparado para el negocio que quieres comenzar.

Tienes los conocimientos, sabes lo que quieres comenzar, el producto que quieres producir. Antes que nada debes establecer tus fortalezas y debilidades, y en base a eso, decidir en qué área puedes hacerlo solo y en cuales necesitaras ayuda. Asesórate, conoce el tema y pide ayuda si la necesitas.

También debes tener claro que hay riesgos que vienen de afuera, que no están en tus manos regularlos, pero que de igual manera deberás afrontar. Estos son los riesgos externos tales como la economía, algún desastre natural, la rapidez con la que cambia la tecnología, la competencia. Esto no puedes manejarlo, así que tienes que aprender a lidiar con todos estos factores,

Al crear un producto también asumes un riesgo, pero Felipe González Gervaso asumió los retos y logro el éxito, así que tú también puedes hacerlo. Asegúrate que tu producto sea algo que el mercado necesite, desee y esté dispuesto a pagar por él. Si creas un producto sin un estudio de mercado solo porque te parece simpático, estarás asumiendo un riesgo, pero un riesgo sin oportunidad implícita.

Otro riesgo que debes correr es el de tener la capacidad de administrar tu empresa. Tienes que ser organizado, riguroso y tomar decisiones sabias a la hora de invertir las ganancias del mismo. Para muchos empresarios, esta es la parte más complicada. Generan beneficios, pero se les complica el administrarlos.

Ser emprendedor genera grandes riesgos, pero si sabes canalizar y organizar podrás asumirlos buscando siempre la oportunidad dentro de ellos.

Mark ZuckerbergEl co-fundador de Facebook y jefe ejecutivo, Mark Zuckerberg, está en la cima. Por eso hemos compilado 10 frases que este emprendedor ha dicho a lo largo de los años:

1. “Muévete rápido y rompe objetos. Si no estás rompiendo cosas, no te estás moviendo lo suficientemente rápido.” (Octubre 2009)

2. “Si estuviera comenzando ahora, haría las cosas muy diferente. No sabía nada. En Silicon Valley tienes este sentimiento que debes estar allá afuera. Pero no es el único lugar en donde puedes estar. Si estuviera comenzando ahora, me hubiera quedado en Boston. Silicon Valley está enfocado en pocas cosas y me molesta.” (Octubre 2011)

3. “Recuerdo muy bien cuando comía pizza con mis amigos un día o dos después de que abrí la primera versión de Facebook, en ese tiempo pensé: ‘¿Sabes?, alguien necesita construir un servicio como este en el mundo.’ Pero nunca pensé que nosotros seríamos los que íbamos a ayudar a que esto pasara. Y creo que a nosotros nos importó más.” (Enero 2014)

4. “La pregunta no es ¿qué queremos saber de la gente?, sino ¿qué quiere saber las personas de ellas mismas?” (Noviembre 2011)

5. “El riesgo más grande es no tomar ninguno. En un mundo que está cambiando tan rápido, la única estrategia que está garantizada a fracasar es no tomar riesgos.” (Octubre 2011)

6. “Construir una gran misión y un negocio van de la mano. Es verdad que la primera cosa que me entusiasma sobre lo que estamos haciendo es la misión, pero también creo, desde un principio, que hemos tenido un sano entendimiento de que tenemos que hacer ambos.”

7. “The Hacker Way es un acercamiento al edificio que involucra mejoramiento continuo e iteración. Los hackers creen que algo siempre puede mejorar y que nada está realmente completo.” (Febrero 2012)

8. “La gente puede ser muy inteligente o tener habilidades que son aplicables, pero si no creen en ello, entonces no van a trabajar realmente duro.” (Octubre 2005)

9. “No quiero que Facebook sea una empresa americana. No quiero que sea un negocio que esparza valores americanos alrededor del mundo. Debes ser sensible culturalmente hablando y entender la manera en la que la gente piensa.” (Junio 2011)

10. “Mi meta nunca fue sólo crear una empresa. Mucha gente malinterpreta eso, como si no me importaran las ganancias o el beneficio o cualquiera de esas cosas. Pero el no ser sólo otra empresa significa para mi construir algo que realmente genere un gran cambio en el mundo.” (Febrero 2011)

Reibox BlogEl multimillonario capitalista de riesgo Chris Sacca sorprendió a muchos en el mundo de la tecnología el miércoles cuando anunció que se retiraba de la inversión en startups.

Después de pasar un tiempo en una oficina de Silicon Valley para el bufete de abogados Fenwick & West y luego en Google, Sacca se fue por su cuenta y fundó Lowercase Capital en 2007. Construyó su reputación y fortuna con inversiones iniciales en compañías como Facebook, Uber y Twitter.

A finales de 2014, fue presentado ante una audiencia más general en el podcast “Startup” (en el proceso de adaptación a la televisión por Zach Braff) y luego ante millones más cuando se unió a la exitosa serie “Shark Tank” como inversionista invitado el siguente año.

Sacca, conocido por sus camisas de vaquero, escribió en el blog de Lowercase Capital esta semana que estaba “colgando las espuelas” y alejándose de las inversiones en startups y “Shark Tank” para enfocarse en su joven familia y otros proyectos. Continuará asesorando a las compañías en las que ha invertido, pero su socio en Lowercase Capital, Matt Mazzeo, manejará la cartera. Sacca también dijo que lanzará su propio podcast e insinuó la participación en un proyecto político que no implica la candidatura a la presidencia.

En el 2015, Sacca le dijo al autor de “The 4-Hour Workweek”, e inversionista tecnológico Tim Ferriss en un episodio del podcast de Ferriss que su habilidad para detectar y desarrollar startups que se convertirían en compañías multimillonarias provino de casi 20 años de experiencia y el asesoramiento de inversores veteranos como Josh Kopelman de First Round, Tony Conrad de True Ventures, y Hans Swildens de Industry Ventures.

Él señaló que la suerte está involucrada y que su intuición puede estar apagada a veces (todavía lamenta la negativa a financiar Airbnb e ignorar una temprana consulta por email de Bobby Murphy, cofundador de Snapchat) pero su filosofía de inversión lo convirtió en uno de los principales nombres del Valle en la última década.

Aquí están los cuatro elementos que citó.

1. Invierte sólo si puedes agregar valor a la empresa.

Cuando Sacca y su socio en Lowercase Capital Matt Mazzeo deciden invertir su dinero en una empresa, también se están comprometiendo a ser asesores de sus fundadores. Sacca dijo que si va a hacer ese compromiso, no necesita pensar que va a poder ver a la startup salir a bolsa, pero, explicó, “Necesito saber que puedo hacer un impacto material para hacer que sea más probable que tenga éxito.”

2. Invierte en una empresa que ya sea genial.

Cualquier persona con un trabajo regular tiene que trabajar en los proyectos que se le asigna, quieran o no. Sacca dijo que los inversores novatos están a menudo tan acostumbrados a esta mentalidad que se dejan demasiado abiertos a los acuerdos.

“Cuando te metes a invertir, tu postura del defecto debe ser ‘no,’ porque la mayoría de las ofertas apestan,” dijo. “La mayoría de las tratos no van a ganar dinero, la mayoría de las empresas fracasarán y la tentación siempre será ver tu primer acuerdo como, ‘OK, sé que puedo serle útil a estos chicos, sé que puedo hacer esta cosa mejor.’ Y así tus primeros tratos son siempre los peores.

3. “Date la oportunidad de hacerte rico.”

Sacca aprendió que es importante construir una cartera que permita oportunidades para ganar dinero de los “unicornios” (raras compañías de mil millones de dólares) y éxitos moderados al no intentar hacer demasiadas cosas a la vez, entrando a un precio lo suficientemente bajo y haciendo inversiones con una perspectiva a largo plazo.

4. Está orgulloso del trato.

Sacca dijo que no está dispuesto a hacer concesiones sobre su integridad cuando hace un trato, y eso funcionó para él.

“Hay cosas que dejé pasar por las que no me arrepiento en absoluto,” dijo.

Algunos ejemplos que mencionó son negocios publicitarios que colocaban anuncios engañosos en dominios mal escritos, servicios de suscripción que son intencionalmente difíciles de cancelar, productos basados en afirmaciones no fundamentadas y redes sociales que utilizaban contenido anónimo.

“Parecía una buena manera de ganar dinero,” dijo Sacca, “pero no tengo que explicarle a mis hijos que así es como hice mi dinero.”

alcanzar el éxitoAndrea Oviedo se para frente a un grupo de aproximadamente 30 niños de educación básica, que aspiran a convertirse en los próximos líderes emprendedores cuando crezcan, pero que desde hoy han comenzado a sembrar la idea de crear una empresa.

Toma el micrófono y comienza una anécdota personal: “Al igual que ustedes, desde niña tenía sueños y uno de ellos era ayudar a mejorar el mundo en donde vivía. Hoy, al convertirme en emprendedora he logrado crear y conocer personas que nunca me hubiera imaginado.”

Oviedo es una de las cofundadoras de Towi, una plataforma que ayuda a los papás a desarrollar la inteligencia de sus hijos de forma personalizada e interactiva, a través de una aplicación o en línea.

La emprendedora de 25 años comparte que los inicios de Towi datan desde 2013, cuando la idea comenzó a gestarse junto con Héctor Manuel Arriaga Pineda y Enrique Morales, pero fue hasta 2015 cuando salió al mercado de manera oficial, gracias al apoyo obtenido por Wayra, una aceleradora de negocios de la compañía española Telefónica.

Al ser una empresa privada, la emprendedora no puede ofrecer una estimación numérica. Sin embargo, explica que durante estos meses, la aplicación de Towi, disponible para iOS y Android, ha registrado más de 2,000 descargas de manera gratuita.

“Ser emprendedora te da una visión diferente de las cosas”, comparte tras su plática con los pequeños, en un encuentro realizado de manera conjunta por Fundación Telefónica, Wayra y Fundación Educa.

Ser mujer… y emprendedora

La egresada de la Universidad Panamericana (UP) comparte que, a pesar de que las mujeres han comenzado a dominar el ecosistema emprendedor, no sólo en México sino también en el mundo, aún existe una gran brecha entre el género masculino y femenino en términos de trabajo remunerado.

Las cifras son contundentes: las mujeres que habitan los países pertenecientes a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) perciben 16% menos, en contraste con el resto de las naciones, de acuerdo con datos a 2013 del organismo.

Aunque el panorama puede ser complejo, Andrea Oviedo se mantiene optimista, pues, reconoce que, al menos en su experiencia como emprendedora, ser mujer le ha permitido tener mayores oportunidades.

“Aunque todavía nos enfrentamos a muchos retos, se han creado muchas instituciones que están fomentando el emprendimiento de las mujeres, pero no tanto porque necesitemos un trato especial, sino para aumentar la confianza en nuestra capacidad de crear negocios”, precisa la cofundadora de Towi.

Consejos para ser exitosas

A continuación, te compartimos cuatro consejos que, de acuerdo con la experiencia adquirida por Andrea Oviedo como emprendedora, las mujeres deben de poner en práctica para alcanzar el éxito.

1. Confía en ti.

Todas las mujeres deben confiar en su capacidad y en los sueños que están persiguiendo; nuestra capacidad para emprender no tiene nada que ver con una cuestión de género.

2. Ten claridad hacia dónde vas.

Si tienes bien definida tu visión y la divides en diferentes pasos, es mucho más fácil enfocarte en lograr algo realista, pero también debes evaluarte para que descubras si lo que has logrado va encaminado hacia tu meta.

3. Dedica tu tiempo en algo que te apasione.

Como mujeres a veces nos falta confianza, pero si creemos en nosotras, en nuestra capacidad y en el sueño que estamos persiguiendo, independientemente de dónde vengamos, eso nos va a ayudar a obtener resultados.

4. No veas al fracaso como algo malo.

Siempre habrá momentos en donde fallarás, pero es importante aprender de eso y no ver al fracaso como algo negativo, sino como una oportunidad para mejorar.

líder del mercadoUn estudio de la firma de consultoría Ernest & Young, muestra cuáles con las condiciones que tienen lo que llaman las Empresas Excepcionales.

Su modelo resalta la importancia de 6 retos generales que las compañías deben afrontar y hacia los cuales deben redirigir sus acciones para convertirse en líder del mercado.

1. Entre más preparado esté usted, necesitará menos suerte

El riesgo es un factor que se hace presente en todos los desafíos que enfrenta una compañía en fase de crecimiento. Sin importar el estado de crecimiento, la habilidad de identificar y administrar el riesgo como un elemento de éxito fundamental en el mundo moderno. Las compañías que se quieren convertir en líderes del mercado no deben temerle al riesgo, sino que deberán aceptarlo y tornarlo a su favor.

Usted no podrá convertirse en un líder del mercado a menos que logre controlar sus riesgos, y para esto es importante preguntarse:

¿Cómo identifico y monitoreo los riesgos que son más importantes para nuestro éxito?

¿Medimos nuestro desempeño de equipo en la administración de riesgos, así como la medición de la recompensa?

¿Cómo se afectan nuestros stakeholders por los principales riesgos y estamos comunicándonos efectivamente con estos?

2. El mejor negocio no tiene que ver con un golpe de suerte sino con estar alerta a las oportunidades

Las compañías líderes del mercado en muy rara ocasión se desarrollan solas o por un proceso de crecimiento independiente. Para llegar a la cima, buscan alianzas exitosas y adquisiciones estratégicas capaces de mantener su crecimiento, competitividad y rendimiento.

Las transacciones pueden ser un elemento vital para convertirse en un líder sostenible del mercado. A medida que el negocio compite para convertirse en un líder del mañana, debe asegurarse de poder responder a las siguientes preguntas:

¿Qué tan lejos puede llegar su negocio en un proceso de crecimiento independiente?

¿Cómo es posible identificar adquisiciones potenciales que sean de beneficio para el negocio?

¿Cuáles son los factores claves determinantes del éxito, que hacen que las alianzas y transacciones generen valor real para el negocio?

3. Los ganadores no confían en la suerte. Creen en la atención a los detalles

Los líderes del mercado no han llegado a esta posición solamente por suerte. Enfocándose en los detalles, logran entender que cada aspecto de los negocios debe estar sujeto a constante mejoramiento para seguir siendo un diferencial en el mercado.

No es una coincidencia que las compañías líderes se enfoquen en entregar operaciones eficientes y efectivos. A medida que su negocio se desarrolla, usted debe preguntarse:

¿Qué cambios deben ser adoptados para hacer de su negocio más efectivo?

¿Cómo aseguramos que nuestras operaciones de negocio sean capaces de responder ante retos mayores?

¿Cómo nuestros cambios operacionales afectan la experiencia de nuestro consumidor?

4. El dinero no puede hacerle ganar suerte. Pero puede comprar un camino más fuerte de crecimiento

Un negocio no puede crecer sin capital, pero esto no significa que desperdiciar e invertir en todo les asegure el éxito. Cómo un negocio maneje su dinero y sus nuevos inversionistas, determinarán el camino que seguirán en el futuro.

Una administración financiera exitosa es vital para un crecimiento sostenible. Para asegurar que usted se mantenga al alcance el liderazgo del mercado, usted debe preguntarse:

¿Cómo garantizar el crecimiento?

¿Cuál es la mezcla óptima de deuda y capital en su negocio, y cómo esto puede cambiar con el tiempo?

¿Cómo califica su reputación financiera?

5. Cuando usted escucha a sus consumidores, no necesita de la suerte

Un punto destacado para toda organización deben ser los consumidores. Las compañías que no adoptan las necesidades y deseos de los consumidores como objetivo del negocio, no llegan muy lejos.

Las Empresas Excepcionales saben todo acerca de sus consumidores, quienes son y lo que quieren, y saben cómo construir fidelidad de estos, para el mantenimiento de un crecimiento sostenible.

Si usted quiere acelerar su crecimiento, debe asegurarse de comprender las necesidades de sus consumidores, y preguntarse:

¿Cómo nos ven nuestros consumidores en comparación con nuestra competencia?

¿Cuáles son las mejores formas de obtener retroalimentación y aprendizajes?

¿Cómo se usa los aprendizajes obtenidos para mejorar las experiencias de los consumidores?

6. No es cuestión de suerte encontrar a las personas adecuadas

Cualquier organización solo es tan importante, como los son sus empleados y el trabajo que realizan. Las Empresas Excepcionales construyen un entorno dedicado a atraer y retener a las personas correctas para hacer crecer su negocio, no sólo debe ser gente ideal, sino que también deben compartir la visión y cultura organizacional.

Las compañías líderes invierten en sus trabajadores, cultivando su talento y ayudándolos a desarrollar capacidades para cumplir con las demandas que se presenten en su negocio en las diferentes fases de crecimiento.

Para mantenerse competitivo en la guerra por el talento profesional, usted deberá preguntarse:

¿Por qué nuestros mejores trabajadores escogen permanecer con ustedes en un mercado tan competitivo?

¿Cómo se puede reclutar a los mejores talentos para construir negocios líderes?

¿Cuáles son los valores que se deben destacar a través de la cultura organizacional y cómo los trabajadores los deben adoptan?

líderNo es fácil escalar en las organizaciones y tener ‘lo que se necesita’ para llegar a ser un líder. Además, entre los desafíos que se deben superar está el de posicionarse mejor que algunos compañeros que por antigüedad, sienten que deben ser tenidos en cuenta, y que ven como una amenaza a ese ‘aparecido’ o que lleva menos tiempo que los demás en una empresa.

Por ahí comienzan los celos, los malentendidos que llevan a dañar el clima organizacional. Pero ser ambicioso y querer el éxito es una cualidad común entre los jóvenes de hoy. Por eso, se preparan, estudian, pero también, deben desarrollar otras habilidades como la inteligencia emocional y la comunicación para poder manejar un grupo y alcanzar las metas que fija la compañía. Así se convierten en los trabajadores que alcanzan retos profesionales y personales.

Entre la competitividad de los mercados laborales y las economías en crisis, los desafíos para las compañías son cada vez mayores y el trabajo cada vez más exigente. En un panorama tan complejo se necesita un buen liderazgo capaz de guiar a las empresas y los equipos a través de un camino complejo y dinámico.

Según las investigaciones de Shawn Achor, profesor de Psicología Positiva en la Universidad de Harvard y autor del Bestseller `El secreto feliz para mejorar su trabajo,´ la felicidad es una ventaja en los mercados laborales y un trabajador feliz con un verdadero propósito y objetivo trabajará mejor y será más productivo. Un buen líder está en una búsqueda constante para que sus empleados sean felices y se sientan inspirados diariamente.

Silvana Vergel, Head of Executive de Hays Colombia, agrega que sin duda los climas laborales son fundamentales a la hora de medir los resultados en una compañía. “Empresas que cuentan con un alto nivel de satisfacción y en el que sus colaboradores son más felices, muestran los mejores resultados y proyecciones de crecimiento. Ahora bien, los líderes son o deberían ser los encargados de manejar y promover un buen ambiente laboral.”

Estas son algunas de las características de un buen liderazgo y los 12 propósitos que debe plantearse para ser un buen líder, según Hays:

1. Un buen líder es un buen ser humano

Antes que nada hay que empezar por ser una buena persona, los buenos líderes demuestran cualidades de compasión, amor, pasión, responsabilidad, entrega y compromiso, y actúan acorde con estos principios.

2. Asumen las responsabilidades

Un buen líder asume y responde por sus responsabilidades dando un ejemplo a seguir a sus equipos y promoviendo la gestión positiva y el cumplimiento entre sus dirigidos.

3. Lealtad ante todo

La lealtad empieza por el líder. Los buenos líderes son leales a sus pasiones, a sus compromisos y principios, lo que se traduce en lealtad con sus equipos y con la compañía.

4. Potencian y desarrollan sus equipos

Una de las principales características de un buen líder es su habilidad para identificar las fortalezas de sus empleados y cultivarlas para potenciar su desarrollo profesional y personal.

5. Son Incluyentes

Generan espacios de integración en donde se trabaje en equipo y se apunte al desarrollo del equipo en general y de los individuos trabajando en sus fortalezas y habilidades.

6. Sus pilares son de alineación y respeto

Muchas veces, uno de los factores que puede entorpecer los resultados de una organización es que las áreas no están alineadas, y no se respetan, no logrando alcanzar el máximo potencial del trabajo. Los buenos líderes tienen como objetivo alinear los equipos y promover el respeto y colaboración entre ellos.

7. Claridad y enfoque

Si bien es cierto que los líderes reconocen y exaltan los buenos resultados, hacen un fuerte énfasis en que no se debe quitar el enfoque de los objetivos a corto, mediano y largo plazo. No pierden el ritmo frente a los triunfos.

8. Enfrentar las adversidades

Uno de los factores que evidencia el liderazgo de una persona es ver cómo enfrenta las crisis y los problemas. En la forma de cómo los aborda, cómo encuentra soluciones y puede salir adelante, está el secreto de un buen líder.

9. Capacidad de resiliencia

Los líderes son persistentes y no se rinden ante las dificultades. En el día a día hay que enfrentar situaciones complejas y aunque hayan caídas, los buenos líderes continúan su trabajo con más esfuerzo, enseñándole a su equipo a persistir.

10. Leer a su interlocutor y comunicarse asertivamente

En todos los entornos laborales siempre se van a tener conversaciones difíciles con las personas que se manejan, sin embargo una de las características de un buen líder es que logra manejar, equilibrar y llevar esas relaciones.

Esto es porque suele entender quién es el interlocutor, comprende con quién está hablando, analiza cuál es su lugar en la compañía e identifica la situación en la que se encuentra. Con estas variables es que asegura una buena relación y una buena conversación siempre.

11. Preparación constante y formación continua

Los buenos líderes continúan aprendiendo aunque estén en la cima de sus carreras. Reconocen que las nuevas tecnologías y los cambios en el mercado laboral siempre implican actualizaciones y por eso están en constante búsqueda de nuevos conocimientos.

12. Humildad

No por ser el jefe se tiene que tomar el crédito por todos los éxitos. Un líder es humilde y reconoce que el éxito de un área y de una empresa se debe al trabajo de todo un equipo y no solo de una persona.

“Los líderes son piezas clave para cada equipo. Ellos tienen en sus hombros la carga de sacar adelante los proyectos y a su vez velar por la satisfacción y bienestar de sus dirigidos. Los buenos líderes impulsan el crecimiento y desarrollo profesional y personal de los empleados y así logran obtener mejores resultados en las metas”, analizó Silvana Vergel, Consultora Senior de Hays.

Richard BransonLos emprendedores jóvenes a menudo me preguntan si deberían obtener un título en administración de empresas, puesto que yo dejé la escuela a temprana edad para lanzar una compañía.

He aprendido mucho en mis muchos años alejado de las aulas, incluyendo que, en nuestro campo, nada supera a la experiencia práctica, así que siempre los exhorto a evitar largas y costosas trayectorias a través del sistema de educación superior. El activo más valioso que todos tenemos es el tiempo, y no debería desperdiciarse en estudios que no producirán un buen rendimiento sobre la inversión.

Para las personas que esperan dedicarse a profesiones como matemáticas o ciencias, la universidad es el mejor lugar para forjar una base de conocimientos. Pero eso no es una norma general.

Así que, para el resto de nosotros, he aquí un atajo: cuatro lecciones importantes que aprendí en el trabajo, y las cuales no habría aprendido en la universidad.

1.- Nada supera la presión de la vida real.

Nadie puede negar que tomar interminables exámenes en la escuela es estresante y hacerlo bien requiere compromiso. Pero los emprendedores jóvenes podrían dedicar todo ese tiempo y esfuerzo a un mucho mejor uso.

Yo era bastante tímido cuando estaba empezando, y la idea de lanzar una empresa, organizar reuniones, presentar ideas y liderar un equipo, era abrumadora. Asistir a clases sobre cómo hacer una presentación grandiosa o administrar una compañía no me habría hecho ningún daño, pero la única manera de aprender fue haciéndolo.

Ya sea que tengan una capacitación formal en administración de negocios o no, todos los emprendedores aprenden por medio del ensayo y error cuando están empezando. A medida que uno dilucida qué funciona y qué no, pule su estilo y cobra confianza. Retrasar ese proceso sentándose en las aulas por años me parece una idea extraña.

2.- Necesitas ser aventurero

Trabajar como emprendedor requiere que uno reciba la aventura con los brazos abiertos.

Uno necesita aprender por su cuenta todo lo que pueda sobre su industria, y reunir a un grupo amplio de amigos y conocidos que estén trabajando en problemas similares; pero esas personas quizá provengan de muchos campos y regiones diferentes; los asesores no deberían ser solamente los vecinos.

Mis padres fueron cuidadosos en alentarme a explorar el mundo desde temprana edad y he notado que muchos emprendedores parecen ser inquisitivos y valientes. Eso siempre es evidente en nuestro personal en Virgin cuando lanzamos una nueva empresa o entramos en un mercado nuevo o incluso en nuestras fiestas. Alentamos a nuestros empleados a salir de la oficina, conocer gente y realizar su propia investigación.

Aunque muchos estudiantes se esfuerzan por hacer conexiones sociales en la universidad, es un grupo bastante pequeño. También podría haber sólo oportunidades limitadas de viajar y conocer personas fuera del campus.

3.- Especializarse no siempre es buena idea.

Después de que uno ha lanzado una empresa, puede ser asombroso cuán a menudo el conocimiento de una industria puede ayudar en otro sector, en ocasiones muy diferente.

En los años 80, Virgin era conocida principalmente como una marca musical, así que la sabiduría popular cuando anunciamos que estábamos iniciando una aerolínea fue que no teníamos idea de nada y que seguramente fracasaríamos.

Sin embargo, sabíamos cómo entretener a la gente, y aplicamos ese conocimiento cuando estábamos creando los sistemas de entretenimiento y programación en vuelo. La empresa que creamos, Virgin Atlantic, era divertida y genial, y pudimos labrarnos un nicho importante en una industria establecida. Nuestra perspectiva novedosa quizá haya marcado la diferencia entre el éxito y el fracaso.

4.- Aprender es una tarea diaria.

Todas las industrias están cambiando rápidamente, conforme los avances tecnológicos incrementan el alcance de la innovación a ritmo exponencial. Cualquiera que quiera tener éxito en los negocios debe estar dispuesto a aprender todos los días para adaptarse y permanecer a la vanguardia de los últimos acontecimientos.

En los últimos años, he invertido en varias empresas emergentes tecnológicas que están forjando la economía del compartir o alterando los servicios de la tecnología financiera, dos áreas en que éramos nuevos hace apenas un par de años. El escuchar presentaciones, conocer a las personas detrás de las empresas emergentes y enterarme de cómo operan me ha ayudado a aprender sobre estos nuevos sectores emocionantes. Si uno se mantiene siguiendo sus pasiones, aprenderá mucho.

Con la finalidad de verdaderamente aprender algo, uno a menudo tiene que vivirlo, en vez de sólo leer sobre el tema, esto aplica especialmente al emprendedurismo. No importa cuál sea el camino que uno elija para prepararse para lanzar una empresa, en cierto momento, simplemente tiene que dar el salto.

Reibox BlogSandra Horbach, la co-jefa de compras en US de Carlyle Group, es una de las mujeres más experimentadas en la industria de capital privado.

Descrita como una pionera, ella es también una de las mujeres más veteranas de Carlyle.

En una amplia entrevista con Business Insider, Horbach describió los mejores consejos de carrera que recibió. Provinieron por cortesía de su padre, un promotor inmobiliario.

Él le aconsejó “Enfócate realmente en las relaciones y preocuparte por las personas con las que trabajas, y nunca olvides el aspecto humano del acuerdo,” dijo Horbach.

“Al final del día, eso es lo que realmente te va a conducir al éxito,” agregó. “Son las personas que dirigen nuestras empresas las que realmente van a ser el determinante de si tenemos un resultado exitoso.”

empresa familiarLas empresas familiares representan aproximadamente el 80% del total de las empresas Argentinas, por lo que su aporte al PBI del país es de gran importancia. Además, son generadoras de empleos sustentables y se arraigan e influyen fuertemente en las economías locales y regionales, y contribuyen a mantener al equilibrio social dentro de las mismas.

“Ha sido demostrado, que a pesar de la importancia que tienen las empresas familiares en el país, existe un inadecuado nivel de sustentabilidad de las mismas. La gran mayoría no logra cumplir con el desafío de trascender de una generación a las siguientes”, explicó Roberto Bazán, Director del Instituto de Empresas Familiares de la Universidad Siglo 21.

El Instituto elaboró una serie de pautas o consejos a seguir a fin de ayudar a las empresas, las familias propietarias y las sociedades familiares a mantener su trabajo a lo largo del tiempo y lograr el cambio de mando intergeneracional:

1.- Entender y asumir el status de una empresa familiar

Los empresarios que son propietarios de organizaciones familiares deben entender como primera medida que están gestionando un modelo de empresa con características particulares y que lo diferencia de las empresas no familiares.

La emocionalidad es un factor distintivo de las empresas familiares y es la principal causa de las desavenencias que ponen en peligro el tránsito de una generación a la siguiente.

2.- Separar el ámbito familiar del laboral

Las empresas familiares se conforman de tres ámbitos diferentes: la familia, la empresa y la sociedad jurídica; cada uno con propósitos particulares e integrados por personas con comportamientos específicos. Se debe evitar confundir los roles de los distintos ámbitos.

Por ejemplo, pensar como padre o hijo en la empresa es un error habitual que genera conflictos que rápidamente se trasladan al seno familiar. Quien lidera una empresa familiar debe contar con un talento especial para no confundir los distintos roles que le toca cumplir.

3.- Contar con un modelo organizacional coherente

El modelo organizacional de una empresa familiar debe ajustarse a la visión y objetivos de la misma por sobre las necesidades de los miembros de la familia. Para ello debe evitarse caer en el “familismo”, porque esto terminará por convertirla en un refugio de familiares que tarde o temprano buscarán privilegiar sus intereses por sobre los de la empresa.

4.- Conformar una estructura jurídica que facilite los cambios generacionales

En los procesos de cambios generacionales que presentan algún nivel de conflicto entre los miembros de la generación sucesora, existe una mayor probabilidad de acuerdos cuando se discute por derechos (acciones, cuotas sociales) que por activos de propiedad del futuro sucedido (dinero).

5.- Promover un gobierno corporativo eficiente

De esta manera, aumenta la probabilidad de que las empresas trasciendan a nuevas generaciones. En el caso de las sociedades; la asamblea anual, el directorio, los comités gerenciales o las juntas directivas deben cumplir los propósitos por los que han sido establecidos. Así se favorecerá la buena gestión y se formalizará la comunicación entre los órganos y entre las personas.

6.- Evitar utilizar la palabra retiro

Ya que la misma tiene connotaciones negativas: olvido, vejez, postergación, inseguridad financiera, despojo, etc.

Los fundadores, en acuerdo con los sucesores, no deben abandonar la empresa, deben asumir un nuevo rol que esté relacionado con la empresa y no con la gestión cotidiana de ella. No se debe prescindir del conocimiento, la experiencia y la referencia de los mayores.

7.- Planificar la sucesión

Se debe pensar estratégicamente, lo cual implica pararse en el hoy y construir escenarios futuros que ayuden a determinar el camino ideal para la sucesión. De no hacerlo, ocasionará una serie de eventos complejos cuando llegue el momento del cambio generacional, que pueden poner en peligro la estabilidad de la empresa y la armonía de las familias propietarias. El resultado, desde allí, es previsible.

8.- Contar con un Protocolo Familiar

Es un documento en el que se plasman los acuerdos logrados por los participantes del proceso en diferentes temas que son considerados críticos. El Protocolo puede considerarse como una de las herramientas más poderosas para lograr la sustentabilidad de la empresa, el blindaje de la sociedad y la armonía de las familias propietarias.

9.- No elegir sucesores “A dedo”

Los sucesores deben ser antes postulantes, y el directorio debe seguir un proceso imparcial de selección del mismo.

10.- Anticipar lo obvio

Las empresas familiares deben entender la importancia de la anticipación de hechos o situaciones que tienen alta probabilidad de ocurrencia en el futuro. Previendo y planificando de antemano, se logra evitar posibles y probables crisis dentro de la empresa.

éxitoMás allá de los planes, el modelo de negocios y la idea innovadora, la clave para que una startup o cualquier tipo de emprendimiento tenga éxito es Usted, su capacidad para innovar y para ajustar la idea de negocio.

“Nos interesa el emprendimiento en sí, pero lo fundamental es la persona que está detrás de la idea,” dijo Marcelo Lebendiker, presidente de ParqueTec la semana anterior en la actividad realizada en el auditorio de Grupo Nación (GN), ubicado en Llorente de Tibás, durante la segunda convocatoria de proyectos innovadores realizada junto con la aceleradora GN Plus.

Además, los fundadores de las startups Kiboo, Wow y Quantik hablaron sobre su experiencia y cuáles son las claves para todo emprendimiento:

1. La persona es central.

Tanto para el proceso de incubación como para el emprendimiento mismo, el primer eslabón de la cadena de valor es la persona emprendedora, la clave para la innovación y para aceptar un proceso de acompañamiento, en el cual se agrega valor y se reduce el riesgo y las posibilidades de fracaso.

2. Madure la idea.

Hay que estar dispuesto a escuchar y acompañarse con otras personas (desde potenciales clientes hasta coach en negocios), responder preguntas sobre el modelo de ingresos y otros detalles, e iniciar un proceso de transformación y maduración de la idea de negocios. No solo es esfuerzo, entusiasmo y empuje.

3. Pierda el miedo.

Echar adelante el emprendimiento no es una tarea sencilla. Es un proceso arduo y en el que hay que perder el miedo a cambiar un empleo por su propio negocio, a echar a perder, a hacer modificaciones y a mejorar la idea original.

4. Ejecute.

La idea sin ejecución es solo eso, una idea. Lo más importante es la capacidad de ejecutar, de poder realizar lo que se ha planeado y acordado, y darse cuenta de que “se puede tener capacidad de atleta de alto rendimiento”.

5. Sea agente de cambio.

Un emprendimiento puede estar en diferentes momentos de su desarrollo: inicio, intermedio (con ventas y en proceso de maduración) o avanzado (con inversión y ventas). Pero no puede estancarse. El emprendedor tiene que ser un agente de cambio y de transformación de su propio negocio.

6. Toque puertas.

Valide el modelo de negocios tocando puertas para darse cuenta si el producto o servicio gusta y es aceptado. Esté alerta ante la respuesta que puede obtener del mercado.

7. Esté dispuesto a salir magullado.

¿Qué tan traumático ha sido empezar un emprendimiento? Es como entrenar y salir magullado. Requiere humildad para escuchar y obtener retroalimentación. Puede que por el grado de avance y maduración de la idea, el modelo y el negocio las modificaciones que deba realizar no sean muchas.

8. ¿Debe temer al robo de su idea?

Nadie podrá implementar y llevar adelante la idea de negocio como Usted. Competidores y copiadores aparecerán. No es la idea el centro del negocio. El corazón del emprendimiento es Usted. Quien le da valor agregado a su negocio es también Usted. Simplemente no se deje vencer.

9. Cambie la idea si es necesario.

Tanto en un proceso de incubación y de coaching de negocios como en el encuentro con el mercado, es factible que la idea con la que llegue cambie. Al final, su negocio puede ser distinto a lo que pensó inicialmente. El modelo de negocios debe ajustarse y adaptarse si así se requiere.

10. Sea humilde.

Involucre a la familia en el sueño del negocio y a otras personas que puedan ayudarle. Para que en esto pueda contar con los demás se requiere mucha humildad y ser flexible con la idea del producto y el negocio.

futuroLa pregunta del millón: ¿De qué depende el éxito de una empresa?

La respuesta puede tener un buen número de soluciones, desde tener productos y servicios novedosos, hasta precios competitivos o buenos líderes. Sin embargo, en la actualidad, la evolución y planeación del futuro de la compañía puede ser el aspecto más relevante.

Llevar a una empresa hacia la transformación es una meta crucial que podría parecer sencilla; pero la realidad es que no todas las compañías pueden jactarse de tener lo necesario para dar pasos sólidos en este sentido.

Esta cualidad está impresa en el ADN de firmas como Google, Amazon, Apple, Samsung o P&G, quienes todo el tiempo están analizando cómo evolucionar no sólo sus productos, sino también sus capacidades internas y externas.

En contraparte, otras muchas organizaciones han sufrido por su nula planeación a futuro. Ejemplos no faltan: como Kodak, que no pudo superar la transformación digital de su industria, o Blackberry, quien pasó de éxito al subsuelo en apenas unos años y está al borde de la muerte.

Miedo al futuro

La razón por la que muchas empresas no logran planear sus movimientos es fácil de acotar: Tienen miedo al futuro. Así lo asegura Elena Espinal, Master Coach y Directora de TeamPower, quien sostiene que la clave es adquirir la habilidad de pensar por adelantado para superar las expectativas.

“Solemos tener miedo al futuro. Los mayas pudieron planificar miles de años; pero hoy vas a cualquier tipo de empresa y nadie te sabe decir qué sucederá en los próximos cinco años”, menciona en entrevista con Alto Nivel la también autora del libro Ecología del Porvenir.

De acuerdo con la especialista, pensar a futuro y realizar una planeación sustancial de cada una de sus actividades es una obligación que va mucho más allá de los dirigentes.

“Las empresas están hechas para trascender en el tiempo, no viven de acuerdo a una sola persona. Es por eso que su planeación necesita ir mucho más allá que cualquier gestión”, comenta.

Las claves de la evolución

¿Qué tenemos que hacer para conseguir que nuestra empresa dé pasos en este sentido? Elena Espinal sugiere trabajar en cinco ejes:

1. Escenarios futuros

Primero, realiza un análisis acerca de los distintos futuros posibles de la compañía, dependiendo de las decisiones que se pretendan tomar. La idea es armar un panorama amplio sobre las tendencias que irán apareciendo y la manera en que se pueden aprovechar para cumplir con las metas de la empresa. Cada escenario contará con sus pros y contras, y es básico anotar detalladamente cada uno de ellos.

2. Involucramiento del equipo

Es muy importante que una vez definida la visión del futuro que se tiene para la compañía se comunique a los trabajadores el planteamiento. Aquí es clave escuchar su voz y opinión. Mientras más partícipes logremos que sean en este cambio, mejores serán los resultados. Además, sus ideas pueden servirnos para hacer cambios fructíferos a los planes establecidos. Recuerda: su colaboración es esencial

3. Adiós al miedo

Muchos trabajadores se sentirán satisfechos con el plan a futuro; sin embargo, otros podrían sentir temores por el cambio que tendrán que realizar en su labor diaria para cumplir con esas expectativas. La especialista sostiene que el miedo al cambio es una resistencia natural del ser humano que es posible atacar fortaleciendo la confianza y evitando la frustración en caso de equivocarse. No lo olvides: fallar es aprendizaje.

4. Líderes en la incertidumbre

Los líderes de las empresas trabajan con datos y resultados a la mano, pero al afrontar un proceso de transformación y planeación a futuro éstos podrían no llegar de la manera en que están acostumbrados. El reto para los ejecutivos será aprender a valorar el trabajo de las personas cualitativamente, hasta que queden amarrados todos los cabos sueltos del proceso y se comiencen a ver resultados. Ojo: no hay un tiempo exacto para esto.

5. Rompiendo barreras

Finalmente, la especialista pide a los ejecutivos y trabajadores terminar con el pensamiento de “si las cosas no se hacen a mi manera, entonces estarán mal hechas”. Cuando se enfrenta un procedimiento de planeación a futuro se deben considerar nuevas técnicas de trabajo, con el objetivo de cambiar personalmente. Espinal señala que tenemos que empezar modificando nuestro interior.

jefeEs un hecho que los cambios generacionales, el ritmo acelerado de la vida moderna, la competitividad que ahora es global y el acceso a mejores oportunidades de educación, han permitido que cada vez personas muy jóvenes asuman cargos de responsabilidad en el entorno laboral.

Es posible que usted sea una de esas personas o esté a punto de serlo al asumir un nuevo reto profesional en su corta carrera que implique tener gente a cargo y ser jefe por primera vez en su vida.

Sin embargo, si bien ha llegado hasta este momento por sus méritos, seguramente le habrán surgido una serie de interrogantes, dudas y hasta temores normales cuando estamos ad portas de afrontar lo desconocido. Ser jefe suena fácil a primera vista, algunos dirán qué tan difícil puede ser mandar a un grupo de personas y exigirles resultados.

Resulta mi querido amigo jefe primerizo, que la cosa es más compleja y como diría el hombre araña, tener un gran poder, conlleva una gran responsabilidad.

Ser jefe puede tener sin duda muchas satisfacciones y beneficios, pero hay que ganárselos a pulso. Lo primero que hay que entender es que ser jefe no es mandar. Hoy día se trata de convertirse en un líder respetado, admirado y que sea fuente de inspiración para las personas que se tienen a cargo. Ahora sí suena un poco más difícil, ¿cierto?

Es verdad: es difícil pero no imposible, pues los jefes no nacen, se hacen y precisamente respondiendo a la pregunta que ahora debe estar rondando su mente, respecto de cómo hacerlo y cómo lograrlo, le cuento que el camino es largo ya que nunca debemos dejar de aprender.

Para ser más concretos y ayudarlos a convertirse en ese jefe que todos esperan, a continuación les presentamos siete claves que debe tener en cuenta:

1. Sea consciente del su capacidad de impacto e influencia

Usted como referente y jefe de un grupo de personas, tiene que conocer y administrar su capacidad de influir e impactar de manera positiva o negativa el entorno, no solo laboral sino personal de sus colaboradores.

Usted decide cómo quiere que sea ese impacto, por ejemplo, usted puede entrar a la oficina donde están sus colaboradores pateando la puerta o simplemente haciendo mala cara o no saludando: esto que puede ser insignificante para usted, puede afectar gravemente el clima entre su gente, su nivel de motivación y compromiso, en pocas palabras con una simple acción suya se le puede tirar el día a una persona o lo puede motivar al máximo.

2. Desarrolle su capacidad de empatía

Siempre, en cada situación en la que deba interactuar con sus colaboradores, ya sea para formar una decisión, dirimir un conflicto o dar retroalimentación; póngase en el lugar del otro, piense en cómo es la otra persona, en lo que posiblemente le importe o no, trate de entender su realidad y sus motivaciones.

Recuerde que antes de ser jefe usted también estuvo en el lugar de la otra persona.

3. Comunicación asertiva

Una de las principales causas de los problemas organizacionales de las empresas se origina en la deficiente comunicación que, en el caso de las relaciones interpersonales, tiene mayores efectos. En este sentido, si quiere ser buen jefe, ‘párele bolas’ a la comunicación, especialmente en aspectos relacionados con la comunicación asertiva, la escucha activa, la comunicación no verbal, la claridad y la oportunidad de la misma.

Recuerde la importancia de ponerse siempre en el lugar de la otra persona.

4. Motivación permanente

Respecto a este tema lo más importante es que tenga en cuenta que no todo es plata. Las personas en efecto se mueven por dinero, pero no es la única variable que motiva a una persona. Está comprobado que las personas valoran mucho más otras cosas como el reconocimiento, el reto profesional, que se les trate con respeto y consideración.

Recuerde que una de las principales causas de desmotivación de las personas en el trabajo es el jefe.

5. Dar ejemplo

No hay nada que influya más la credibilidad y el liderazgo de un jefe que trabajar hombro a hombro con el equipo de trabajo dando ejemplo, aplicando y no solo predicando o dando órdenes, no hay nada que inspire más a un colaborador que el ejemplo.

6. Inteligencia emocional

El pensamiento racional y objetivo es el que normalmente siempre utilizamos en el día a día.

Sin embargo, no siempre funciona o no es suficiente para afrontar todas las situaciones de la mejor manera. Es allí cuando surge la importancia aplicar otros esquemas de pensamiento como la inteligencia emocional, con la cual se abre la posibilidad de contemplar otras alternativas de solución, otras formas de responder frente a las situaciones desde la óptica del ser con un enfoque basado en las emociones y las motivaciones personales.

7. Empodere a su gente:

Haga que su gente se sienta capaz de hacer y llevar a buen término sus tareas y los proyectos que usted le encargue. Las personas necesitan sentir que usted cree y confía en ellas. Al principio puede ser difícil soltar, pues el temor al error de sus subalternos no lo dejará que decidan por sí mismos.

Para lo anterior le recomendamos algo llamado delegación inteligente, es decir, usted nunca podrá delegar la responsabilidad, pero sí las tareas y proyectos, dejando que su equipo de trabajo actúe y decida autónomamente dentro de un marco de acción que usted debe darles, con objetivos, plazos e indicadores claros, sistemas de seguimiento y coaching permanente, los cuales conforman su esquema de delegación inteligente.

Richard BransonSegún la web Business Insider, Richard Branson es el único empresario que sin conocimientos sobre dirección de empresas y ningún título en negocios ha creado ocho multimillonarias compañías, en ocho industrias diferentes.

 “Si hubiese continuado con mi educación el tiempo suficiente para aprender la lista convencional de lo que se debe hacer y lo que no a la hora de empezar un negocio, me pregunto a menudo que tan diferente sería mi vida y mi carrera.”

De su libro, “The Virgin Way: Everything I Know About Leadership” Estos son los mejores 23 consejos para el éxito:

23. No lo hagas si no lo disfrutas

Manejar un negocio toma sudor, sangre y lágrimas (y cafeína jaja!!). Pero al final del día, estarás construyendo algo de lo que estarás muy orgulloso.

22. Se VISIBLE

Asegúrate de aparecer en las páginas del frente y no en las páginas traseras. Vas a tener que salir y venderte a ti mismo. Haz el ridículo, haz lo que sea. De otra manera no sobrevivirás.

21. Escoge el nombre de tu MARCA inteligentemente

El nombre único y la marca que su compañía “Virgin Group” emplea es una de las cosas que ha hecho de este conglomerado multinacional todo un éxito. Branson se asegura que el nombre “Virgin” represente el valor, servicio mejorado y un enfoque atractivo con toques frescos.

20. Escucha MÁS. Habla MENOS

“Escucha”, y “cállate”, señala Branson. La única manera de escuchar a otra persona es estando en silencio, sin interrumpirlos o sin planear lo que vas a decir una vez que ellos terminen.

Branson nunca va a ningún sitio sin un cuaderno para escribir las cosas que otras personas te dicen y poder recordarlas. Es su arma de negocios secreta, él dice, ya que te lleva a nuevas ideas de negocios.

19. No podrás manejar un negocio sin tomar riesgos

Uno de los dichos favoritos de Branson cuando aconseja a las personas a tomar riesgos:

“Los valientes a lo mejor no vivirán para siempre – pero los cuidadosos no vivirán del todo.”

Cada negocio conlleva a riesgos. Prepárate para caer, dice Branson, pero el éxito rara vez viene por jugar a lo seguro. Puedes que caigas, pero Branson también señala que: “no hay tal cosa como el fracaso total.”

18. La primera impresión es TODO. Y la segunda TAMBIÉN

La primera impresión que causes en los clientes será posiblemente cuando los adquieras. La primera impresión es extremadamente importante dice Branson, pero la segunda es igualmente de importante.

La segunda vez que un cliente contacta Virgin, es usualmente porque están teniendo problemas con el producto o servicio. La forma como te presentes a ti mismo y cómo representes la marca en estas situaciones dice mucho sobre la forma en que la compañía mantiene buenas relaciones con los clientes y cómo maneja los obstáculos.

17. La perfección es inalcanzable

“Hay un peligro inherente en permitirle a la gente pensar que han perfeccionado algo,” – dice Branson.

“Cuando creen que lo ‘han logrado’, la mayoría de las personas tienden a relajarse y sentarse en sus laureles, mientras muchos otros trabajarán fuertemente para mejorar su trabajo.”

Por esta razón Branson nunca le da a nadie una evaluación 100% perfecta de su trabajo. Él cree que no importa que “tan brillantemente concebido” algo sea, siempre hay una forma de mejorarlo.

16. No puedes hacerlo TODO tú mismo

El arte de delegar es una de las destrezas más importantes de cualquier empresario. Es imposible hacerlo todo tú mismo, y es imposible ser bueno en todo lo que haces.

Por eso es que Branson recomienda “contratar a personas que sean fuertes en tus debilidades” – personas que pueden rellenar los vacíos y tomar las tareas de tu plato que no son tu fuerte, o que no puedes hacer porque no tienes el tiempo.

15. El cliente siempre tiene la razón… la mayor parte del tiempo

El cliente siempre tiene la razón… a menos que estén equivocados. Las opiniones de los clientes son importantes, pero “no debes construir tú sistema de servicio al cliente sobre la base que tu organización nunca cuestionará los caprichos de tus clientes,” dice Branson.

Se prudente en no dañar las relaciones con clientes o con el personal, con tus políticas de servicio al cliente.

14. Define tu MARCA

En lo que se refiere a definir tu marca, Branson te aconseja a enfocarte en sólo una cosa: “encontrar nuevas formas de ayudarle a las personas a pasarla bien.”

Aférrate a lo que ya conoces. Promete poco y entrega más. Porque si no defines tu compañía, tus competidores si lo harán.

13. Explora terrenos desconocidos

Traducción en los negocios: Todavía hay muchas cosas que no se han descubierto, inventado o logrado. Explorar áreas desconocidas podría promover nuevas ideas y fomentar la innovación.

12. Tú haces tu propia suerte

No es que Branson no crea en la suerte. Él simplemente cree que es algo que puedes cambiar y manipular simplemente al no tener miedo de fracasar.

“Quien quiera hacer un esfuerzo de trabajar en su suerte puede, y la mejorará grandemente.”

11. Ten cuidado del ambiente “Nosotros vs Ellos”

Un lugar de trabajo debe ser uno en el que el jefe y sus empleados se comuniquen bien y trabajen juntos para alcanzar la misma meta.

Si piensas que podría haber discrepancias o tensión entre los empleados y la gerencia, Branson aconseja chequear con la gerencia intermedia primero para tratar de descubrir la raíz del problema y cómo afrontarla directamente.

10. Construye una zona de confort corporativa

Los empleados deben sentirse libres y alentados a expresarse abiertamente sin confines rigurosos para que puedan hacer mejor su trabajo y puedan tomar mejores decisiones de alto impacto.

“Se necesita un equipo de trabajo comprometido y motivado para entregar un producto o servicio de primera clase y construir una empresa exitosa y sostenible.”

9. No todas las personas están capacitadas para ser directores ejecutivos (ceo)

Un gerente necesita ser alguien quien “saque lo mejor de cada persona”, alguien que se comunique bien con otros y ayude a un empleado a aprender de un error en vez de criticarlo por el error. No todas las personas pueden hacer este tipo de liderazgo bien, y eso está bien.

8. Obtén un MENTOR

Un buen mentor entenderá cómo trabajar contigo y guiarte. De joven, Branson encontró un mentor en David Beevers, un contador y amigo de sus padres que le enseñó lo básico de contabilidad y le ofreció un enfoque sabio y paciente hacia los negocios, que Branson todavía usa en su propia vida.

Tomar el mundo por sí sólo es un enfoque admirable pero insensato y lleno de errores.”

7. Busca una segunda opinión y luego una tercera

Debes aprender a escuchar bien para poder tener éxito, y eso significa compartir:

“cada idea que tienes, compártela con un número de personas antes de finalmente decir, ’No vamos a llevarla a cabo’, ó ‘Hagámoslo’.”

Se minucioso e intencional antes de llevar a cabo cualquier decisión. En los negocios, buscar una variedad de opiniones “podría ahorrarte mucho tiempo y dinero,” dice Branson.

6. Rompe vínculos sin romper con todo

Los proyectos empresariales con otra persona, ya sea un amigo o una pareja, no siempre funcionan. Si este es el caso, los exitosos empresarios saben cuando separarse. Pero solo porque decides tomar otra dirección, no significa que las cosas tengan que terminar mal, especialmente con un amigo, dice Branson.

“Maneja cualquier problema rápidamente y directamente, y termina la relación tan amigablemente como sea posible.”

5. Levanta el teléfono

Es maravilloso saber de tecnología, pero no mandes un mensaje de texto o un correo electrónico cuando deberías llamar.

“La calidad de las comunicaciones en los negocios ha empeorado en los últimos años debido a que las personas evitan llamadas telefónicas y reuniones en persona, sólo puedo suponer, en algunos búsqueda, buscar erróneamente la eficiencia,” dice Branson.

4. Siempre escoge ‘Personalidad’ sobre experiencia

Algunas personas tienen facilidad para ciertas tareas, pero las destrezas casi siempre se pueden enseñar. Branson dice que cuando se trata de contratar a alguien, “la clave es enfocarse en la personalidad en vez de cualquier otra cosa que puedas ver en su currículum vitae.”

3. No se debe temer a los cambios, pero debe manejarse bien

“Las compañías no son a prueba de futuro,” dice Branson, y nada dura para siempre. Un empresario debe estar preparado para adaptarse y evitar sentir nostalgia sobre la misma compañía.

2. Cuando cometas errores ¡LEVÁNTATE! – NO te dejes caer

Tu decisión no siempre será la mejor decisión. Todos cometemos errores, pero lo mejor que puedes hacer en cara de un error es afrontarlo. Cuando se comete un error, no dejes que te consuma. Descubre el problema y trabaja en arreglarlo.

1. Tienes que ser un líder, no un jefe

La imagen clásica de “el jefe” es un anacronismo. Un jefe ordena, mientras que un líder organiza. Un buen líder es alguien que no solamente ejecuta sus propias ideas, pero también inspira a otros a presentar las de ellos.

inteligencia conversacionalJudith E. Glaser, en su libro “Convencional intelligence”, plantea que la clave para el éxito en la vida personal y profesional se encuentra en ser un maestro en inteligencia conversacional.

Las conversaciones no son lo que creemos que son.

Hemos crecido con una visión estrecha de las conversaciones pensando que, fundamentalmente, se ocupan de hablar, de compartir información, de decir a otros lo que pensamos. Ahora estamos aprendiendo, a través de investigaciones sobre el funcionamiento del cerebro, que una “conversación” va más allá de compartir información.

Conversar es más que informar

Las conversaciones son dinámicas, interactivas e inclusivas e impactan en la forma en que nos relacionamos, cautivamos, interactuamos e influimos sobre los demás, permitiendo moldear la realidad y los hechos de forma colaborativa.

Las conversaciones nos permiten que vayamos más allá del “poder sobre” otros al “poder con” otros, facilitando que experimentemos la misma realidad al acortar la distancia entre cómo ven las cosas los demás y cómo las vemos nosotros.

Las palabras no son cosas, son representaciones y símbolos que utilizamos para ver, pensar y procesar nuestras percepciones de la realidad y son el medio para compartir estas percepciones con otros. Desgraciadamente pocos líderes son conscientes de la importancia que tienen las conversaciones para la salud y la productividad de la organización.

Las conversaciones insanas están en la raíz de la desconfianza, del engaño, de la traición y de la evitación, que van a conducir a una disminución de la productividad y de la innovación, lo que originará peores resultados.

Frases tales como “no puedes hacer eso” o “si supieses cómo hacerlo” se pueden decir en pocos segundos pero pueden tener repercusiones serias. Existe poca relación entre el tiempo que lleva decir unas palabras y el impacto duradero que pueden tener en una persona, una relación o una organización.

El poder de la inteligencia conversacional

Al ser nuestras palabras tan poderosas debemos ser capaces de entender y desarrollar nuestra inteligencia conversacional, que es el marco y la perspectiva que nos permite ver cómo las conversaciones crean uniones poderosas entre las relaciones y la cultura. Las conversaciones son la forma en la que conectamos, enganchamos, navegamos y transformamos el mundo con los demás.

La premisa de la inteligencia conversacional es que acceder a un nivel superior de progreso va a depender de la calidad de nuestra cultura, lo que depende de la calidad de nuestras relaciones, que a su vez dependen de la calidad de nuestras conversaciones. Todo ocurre a través de conversaciones.

La inteligencia conversacional nos va a dar poder para:

1. Influir en nuestra química cerebral

Influir en nuestra química cerebral ya que toda conversación que mantenemos con una persona tiene un componente químico. Las conversaciones tienen el poder de cambiar nuestro cerebro: Estimulan la producción de hormonas y neurotransmisores y estimulan las conexiones nerviosas.

2. Fortalecer las relaciones

Expresar nuestros pensamientos y sentimientos íntimos a los demás de forma que pueden fortalecer las relaciones. Al comunicar transmitimos contenido y emociones a los demás y vemos el contenido y emociones que nos muestran éstos. Una conversación va más allá de la información que compartimos y las palabras que decimos. Ofrece la posibilidad de empaquetar y presentar nuestros sentimientos sobre nuestro mundo. Como líderes comunicamos si estamos alegres o tristes, por ejemplo, con cada conversación.

3. Interpretar la realidad

Influir en la forma en la que interpretamos la realidad. Las conversaciones impactan en distintas partes de nuestro cerebro porque diversas partes del mismo están escuchando a cosas diferentes. Al entender la manera en la que las conversaciones influyen en nuestra escucha podemos determinar cómo lo estamos haciendo, ya que va a determinar cómo interpretamos el mundo.

Los tres niveles de conversación

La inteligencia conversacional es esencial para lograr que la organización tenga la capacidad de crear significados compartidos sobre qué necesidades se tienen que cubrir y por qué, para que los profesionales tengan ideas claras del futuro que tienen que contribuir a crear entre todos.

Va a permitir, también, discernir qué tipo de conversación es adecuada para cada situación. La autora distingue distintos niveles:

Nivel I. Transaccional

Conversaciones que nos permiten hacer transacciones y compartir información.

Nivel II. Posicional

Conversaciones en las que manifestamos nuestra posición. En ellas tenemos un punto de vista fuerte e intentamos influir en los demás para que lo entiendan o acepten.

Nivel III. Transformacional

Conversaciones mediante las que nos comunicamos con los demás para poder transformar y moldear la realidad junto a ellos: co-crear conversaciones. Los investigadores en neurociencia están demostrando que la capacidad de operar en el nivel III se encuentra en la corteza prefrontal. Ésta se activa cuando sentimos que podemos confiar en los demás y se desactiva cuando experimentamos niveles elevados de miedo o desconfianza. Todos los seres humanos estamos creados para llegar a este nivel pero muchos entornos no estimulan el desarrollo de esta capacidad e incluso la desaconsejan.

Conocer y entender estos tres niveles y cómo activarlos es vital para alcanzar el éxito. Para empezar es importante saber que la inteligencia conversacional es una competencia que se puede cultivar. Nos permite conectar con los demás y se expande con la práctica.

Mientras el resto de las inteligencias son más individualistas ya que se desarrollan en solitario, tales como la matemática o lingüística, ésta existe como resultado de un esfuerzo colaborativo y al practicarla junto a los demás aumentamos la “inteligencia” de las relaciones y de los grupos y organizaciones.

Cómo generar inteligencia conversacional

En 1931 el científico y filósofo Alfred Korzybski acuñó la frase “el mapa no es el territorio” para distinguir entre las palabras que utilizamos para describir la realidad misma.

Planteaba que con frecuencia confundimos el mapa (la forma en la que nuestras mentes representan la realidad), con el territorio (la realidad física) y no somos conscientes de que estamos mezclando ambos. Nos comunicamos con los demás como si todos compartiésemos el mismo mapa (el mismo mundo) lo que ocasiona conflictos.

Por medio de la inteligencia conversacional se crea un diálogo mantenido con los demás, para explorar nuestros mapas (a los que la autora llama nuestras películas) y mantenernos en contacto con la evolución del pensamiento de cada uno mientras se trabaja en conjunto para alcanzar metas compartidas.

Glaser como ejemplo de desarrollo de la inteligencia colectiva menciona el programa que desarrollo para Boehringer Ingelheim dirigido a sus representantes de ventas para enseñarles habilidades “estrella” que obtienen resultados. Éstas consisten en tener la capacidad de:

1. Establecer empatía

Establecer empatía para estar en la misma longitud de onda que la persona con la que hablamos.

2. Escuchar sin juzgar

Escuchar sin juzgar que implica prestar atención plena a la otra persona mientras habla, procurando apartar conscientemente la tendencia que tenemos a juzgar a los demás.

3. Hacer preguntas para descubrir nuevas cosas.

De esta forma abrimos nuestras mentes a la curiosidad y a la posibilidad de cambiar nuestros puntos de vista mientras escuchamos y aprendemos.

4. Reforzar el éxito.

Se centra en ver y validar cómo será el éxito para todas las partes eliminando la incertidumbre y movilizando a las personas a la acción con mayor conectividad y coherencia.

5. Dramatizar el mensaje.

Nos va a recordar que necesitamos estar alertas para comprobar que nuestros mensajes son claros y comprensibles para todos. Cuando no conseguimos conectar con la audiencia al comunicarnos podemos intentar transmitir el mensaje de otra manera, por ejemplo contando una historia o mostrando una imagen de lo que estamos intentando decir. Estas dramatizaciones ayudan a un mayor entendimiento, elevan la confianza y refuerzan las relaciones.

La química cerebral

Estas habilidades “estrella” sirven como guía y anclaje de nuestro proceso de compromiso y están diseñadas para originar cambios positivos en la química cerebral: la oxitocina que se libera durante este tipo de conversaciones incrementa nuestros sentimientos de unión con los demás y la dopamina y serotonina contribuyen a aumentar nuestros sentimientos de bienestar.

Estos neurotransmisores mitigan el rol defensivo de la amígdala liberando a la corteza prefrontal para que puedan emerger nuevas ideas y sabiduría. Esta parte del cerebro contiene también las neuronas espejo que nos permiten sentir empatía por los demás.

Las conversaciones tienen un propósito en nuestras vidas. Todos los niveles, el I (transaccional: intercambio de datos e información), II (posicional: trabajar el poder y la influencia) y III (transformacional: co-crear el futuro para el éxito mutuo), son importantes.

Podemos atascarnos en uno de ellos y encontrar que nuestras conversaciones no sólo no son sanas sino que conducen a la desconfianza o podemos destacar en todos y lograr resultados que van a conseguir resultados transformacionales. Las conversaciones sanas se sustentan en altos niveles de confianza.

Generar confianzas

Las investigaciones de Angelika Dimoka y otros neurocientíficos han comprobado que la confianza se encuentra situada en la corteza prefrontal y la desconfianza está instalada en la amígdala y en áreas límbicas del cerebro.

El hecho de que el cerebro procese estas dos respuestas en lugares separados ofrece claves para poder desarrollar la inteligencia conversacional. No podemos conectar con otras personas si nuestra amígdala está muy activada. El miedo y la desconfianza en este caso cierran nuestro cerebro.

La autora recomienda no olvidar.

1. El contexto emocional

La necesidad de ser considerados en nuestras conversaciones y en el contexto emocional que creamos con las mismas. Por ejemplo si estamos mandando el mensaje de que pueden confiar en nosotros o de que queremos que no discrepen de nuestras opiniones.

Si somos conscientes de estos meta-mensajes podremos crear una cultura segura que permita a todas las partes interactuar al nivel más elevado, compartiendo perspectivas, sentimientos y aspiraciones e incrementando la sabiduría de todos.

2. Las reacciones emocionales

La habilidad que tienen las conversaciones para desencadenar reacciones emocionales. Las conversaciones llevan consigo un significado que puede conducir a una mayor unión y confianza y hacer que sintamos que los demás son amigos o colegas o pueden ocasionar una ruptura de la empatía y que contemplemos a nuestros interlocutores como enemigos.

3. Las palabras no son neutrales

Las palabras que utilizamos en nuestras conversaciones raramente son neutrales. Las palabras tienen historia y cada vez que una nueva experiencia crea un nuevo significado de una palabra la información se recoge en nuestros cerebros para ser activada durante las conversaciones. Conociendo como proyectamos significados en nuestras conversaciones podremos conectar con otros más fácilmente.

Entendiendo cómo las conversaciones activan distintas partes de nuestro cerebro y estimulan determinados hábitos y comportamientos podremos desarrollar nuestra inteligencia conversacional para construir organizaciones más sanas y resilientes.

Steve Jobs¿Qué tienen en común el cofundador de Apple, Steve Jobs, y Mark Zuckerberg, creador de Facebook, además de haber cambiado el ámbito tecnológico con sus innovaciones?

Una característica “cotizada”: fueron capaces de definir escenarios futuros, hechos por ellos mismos y supieron ver qué efecto tendrían sus productos en el mercado, con antelación.

Tal como publica CNNExpansion.com, gurús del management como Peter Drucker y Ken Blanchard coinciden en diversos artículos en que una característica diferencial de los líderes transformadores, respecto a un directivo o profesional “tradicional”, es su enfoque en el cambio.

Según señala el investigador del Institute for Strategic Change, en California, Estados Unidos, Arthur Andersen, este tipo de personas busca “crear visión” y luego trabaja para que sus equipos se orienten a la transformación, no a mantener siempre el orden.

Jobs, por ejemplo, es una figura enigmática, pero si existe un rasgo innegable en él es su visión; es capaz de llevar al mercado plataformas y productos que son el resultado de una anticipación de necesidades, destaca CNNExpansion.com.

Al respecto, el director de Liderazgo Empresarial, en el Tecnológico de Monterrey, campus Santa Fe, Lorenzo Piñón, señala que “mucha gente, según algunas anécdotas empresariales, lo califica de malhumorado, pero revisando (su) historia lo que vemos es un líder apasionado por el producto, pero desde una visión de usuario”.

Hoy, detalla el académico, se vive un nuevo paradigma donde la gente tiene más capacidad de decisión y desea una experiencia de consumo mayor.

“A la par, las personas experimentan la ‘presión’ de tener que diferenciarse si desean una mejor proyección, y es un hecho que no todos los jefes o profesionales llegan a ser líderes; hay quienes sólo serán buenos para gestionar, lo que no implica que delinearán cambios”, añade a CNNExpansion.com la psicóloga industrial Patricia González.

Para ser un empresario con desempeño sobresaliente, existen algunas conductas del gestor de Apple que puede replicar cualquier persona que busque darle un giro a su trayectoria.

En el artículo de CNNExpansion.com, Piñón señala los siguientes puntos:

1. Escucha opiniones.

Jobs realiza sesiones trimestrales donde cada integrante de su equipo debe exponer los problemas y avances que ha tenido en el desarrollo de algún proyecto. Esto, dice el representante del Tec, contradice la parte autocrática que suele criticársele.

Incluso, añade, el empresario estadounidense da conferencias para llenar de “energía” a sus equipos y promueve una cultura de tomar riesgos. “Una vez que él deje la presidencia de Apple, si el equipo es capaz de tener esas místicas, seguirán creciendo”, asegura.

2. Fuera conformidad.

Otro rasgo del creador del iPad es su obsesión por los detalles y es “cero tolerante con la mediocridad”, menciona Piñón.

Pero, agrega, aunque le gusta tener todo bajo control, “Jobs ha aprendido de sus errores y sabe que no puedes tener un producto perfecto”. La meta del líder de la tecnología es hacer “la vida de alguien más elegante y fácil”.

3. Vende sueños.

Jobs sabe bien que los seguidores de Apple no son (sólo) consumidores, son personas con ambiciones y sueños, detalla Gallo en su obra.

Para Carmine Gallo, las tiendas de Apple se han convertido en los mejores vendedores del producto con detalles sencillos, como tener a “expertos” que buscan crear conexiones más emocionales con sus clientes.

4. La “magia” del no.

Jobs señaló en algunas conferencias: “Estoy tan orgulloso de lo que no hacemos como de lo que hacemos”. Él se ha comprometido a crear productos con un diseño simple y ordenado. En el mundo de Apple, la innovación significa eliminar lo innecesario.

“Estamos en un cambio de paradigma en donde, lejos de que las transformaciones se detengan, se van a acelerar. La tecnología digital va a cambiar la forma en que consumimos y nos relacionamos, por lo que el gran reto es crear valor y mantenerse en ese contexto”, concluye Lorenzo Piñón.

ideaEl cofundador de Hotwire y TripIt, Greg Brockway, recuerda que debía cambiarse a menudo de casa y estaba cansado de tener que dejar sus muebles que no entraban en la nueva vivienda. Así que lanzó Chairish, una mueblería a consignación en línea que vende mobiliario vintage de calidad y objetos decorativos para el hogar.

El negocio fue un éxito.

Jenna Schnuer cuenta esta historia en un artículo escrito para el Foro Económico Mundial para mostrar cinco señales de que una nueva idea tendrá éxito.

Para resolver esta cuestión, varios empresarios experimentados identificaran ciertos criterios a cumplir para avanzar con éxito cuando se trata de un negocio nuevo.

1.- Resuelves un problema

Las ideas que verdaderamente tienen potencial constituyen un bálsamo para algún tipo de sufrimiento, resuelven un problema o hacen la vida más conveniente, eficiente o accesible.

En su etapa más temprana, quizá tú (el fundador) seas el único usuario”, dice Jessica Livingston, socia de Y Combinator y fundadora de más de 700 startups. “Analiza: tal vez sólo estás construyendo algo para resolver tu propio problema”.

A veces se requiere hacer una modificación para determinar el problema real. Cuando Lisa Falzone y su socio de negocios lanzaron Revel Systems, con sede en San Francisco, el plan original era vender una app para levantar órdenes en los restaurantes. Pero el primer cliente les dijo que lo que realmente necesitaba era un sistema de puntos de venta. Hoy, Revel Systems vende sistemas de control de punto de venta para iPad para cines, estadios, minoristas, tiendas de abarrotes y restaurantes, entre ellos Baja Fresh Mexican Grill y Popeye’s Louisiana Kitchen.

2.- Te dedicas a ese proyecto a largo plazo

Te dedicarás a este proyecto a largo plazo. Si no crees que puedas aportar el tiempo y la energía para lograr que tu idea fructifique, ni te molestes. Jessica Livingstone ve con frecuencia esta situación. Cuando un negocio no crece al gusto del fundador, éste “viene con nosotros y dice: ‘es que en realidad no me apasiona lo que estoy haciendo’”.

Jason Lucash, cofundador de OrigAudio (con sede en Costa Mesa, California, y que registró 750 mil dólares en ventas en su primer año), sugiere dar tiempo a tu idea para que madure; mientras tanto, preséntala entre gente de tu primer círculo social.

“Si quieres, puedes consultarlo con la almohada. Aunque lo que sí es fundamental es mostrar tus avances a familiares y amigos, es decir, personas en quienes realmente confíes. Luego de tener su feedback (o retroalimentación), si tu idea te sigue viniendo como anillo al dedo, ve y trata de llevarla a cabo”, aconseja.

3.- La gente está ansiosa de tener tu producto

Otras personas necesitan estar tan entusiasmadas como tú con respecto a tu idea. “¿Tienes pequeñas cantidades de usuarios que aman tu producto? Eso, por lo general, es una buena señal”, advierte Jessica.

Comienza a probar la idea y a mostrar el prototipo a familiares o amigos y, tan pronto sea posible, a clientes potenciales. A propósito, Gregg Brockway, fundador de la mueblería en línea Chairish, señala que en este proceso prestes atención, ya que puedes escuchar una palabra “que si bien es difícil de toparse, resulta súper poderosa: encantar. Pero no te desanimes si no te la dice cada persona a la que te acerques”.

La validación no siempre viene de donde tú esperas. Gregg cuenta que “mucha gente inteligente” pensó que TripIt (empresa que cofundó en 2006 para organizar itinerarios y hacer que viajar fuera más sencillo) era “una idea tonta”, especialmente algunos de los inversionistas más exitosos de Silicon Valley.

“Ellos dijeron: ‘¿para qué necesito que alguien organice mi viaje? Para eso tengo a mi secretaria’. No obstante, seguimos recibiendo correos electrónicos de usuarios que dicen: ‘me encanta su servicio. Es tan genial’. Esto nos dio la confianza para seguir adelante, en la cara de esa gente lista que simplemente no comprendió nuestro concepto”.

4.- Has recibido y respondido comentarios externos

Si durante las pruebas descubres que los usuarios se concentran en sólo una parte de tu idea, desecha el resto.

“En ocasiones, ves negocios donde los indicadores generales podrían estar rotundamente mal, pero podrían llegar a tener una pequeña pieza del producto o un segmento de consumo que sí funcione y la idea podría tener un resurgimiento espectacular”, señala Gregg.

“Recuerda que tienes tiempo y recursos limitados, y una gran compañía sólo puede hacer una o dos cosas bien”.

5.- El momento es oportuno

¿El mercado está listo para recibirte?

“Muchas veces se han puesto ideas a prueba, pero sin éxito. Luego resucitan, y en la segunda ocasión funcionan”, aclara Gregg. Si una idea que ya lanzaste (sin los resultados esperados) te sigue taladrando el cerebro, descubre en qué difiere el mundo hoy de cuando el proyecto se apagó la primera vez. Quizá ya hay las condiciones necesarias para explotar el modelo de negocio original haciendo algunos ajustes a éste.

Finalmente, toma en cuenta que, como emprendedor, no está en tus manos saber (con certeza) si darás con una idea exitosa antes de su tiempo. Lo que sí puedes hacer es echar un vistazo a las tendencias y cambios que podrían ser la señal de que el tiempo es adecuado para llevar tu idea más allá de la etapa del foco encendido.

michael bloombergNieto de inmigrantes rusos y lituanos e hijo del contador de una empresa de productos lácteos, fue despedido antes de cumplir 40 años. No obstante, Michael R. Bloomberg perseveró para convertirse, según la lista más reciente de la revista Forbes, en la octava persona más rica del mundo. Alcanzó su éxito sin tener un plan maestro.

En retrospectiva, su evolución no fue casualidad. Pasó de ser Scout Águila, el rango más alto al que puede aspirar un explorador Scout a ser un graduado de la Universidad Johns Hopkins y la Escuela de Negocios de Harvard, así como operador de bonos y socio de Salomon Brothers, para después convertirse en fundador de una red de información de negocios que lleva su nombre. Además, fue alcalde de la Ciudad de Nueva York por tres mandatos seguidos.

Bloomberg, quien consideró brevemente postularse en la campaña presidencial estadounidense como candidato independiente el año pasado, dio algunos consejos a los estudiantes que buscan tener éxito en los negocios.

A qué universidad ir

Nadie recuerda a qué escuela fuiste. Tal vez te lo pregunten en tu primer trabajo, pero para el tercero ya no se acordarán de hacerlo.

Más allá del nombre o prestigio de la escuela, es mucho más importante que vayas a un lugar en el que te sientas bien y que tenga académicos decentes. ¿Y los que dicen que no les alcanza para la universidad? Mis padres pidieron un crédito hipotecario y yo trabajaba todos los veranos en el estacionamiento de la facultad. Luego tuve suerte; tras el lanzamiento del Sputnik, el gobierno creó los préstamos de defensa nacional.

Decisiones fortuitas

Confieso que no tenía ni idea de qué haría. Entré a la universidad pensando que quería estudiar física, pero para ello tenía que estudiar alemán, así que me cambié a la facultad de ingeniería. La idea de ir a la universidad, en general, es que estés rodeado de varios conceptos, culturas y lugares, que obtengas un título y viajes por el mundo.

La maestría en Administración de Empresas importa, pero…

Lo más importante de estudiar es aprender a trabajar con los demás. No hay un solo trabajo que uno haga solo, y aprendí tanto de las personas para las que trabajé en Salomon Brothers, Billy Salomon y John Gutfreund, como en Harvard.

A fin de cuentas, lo que necesitas son habilidades interpersonales. No importa si recuerdas o no que Cristóbal Colón llegó a América en 1492; los hechos que aprendes de memoria son irrelevantes.

Convertir la adversidad en una ventaja

En Salomon, me bajaron de puesto como jefe de negociación y venta de valores y me nombraron director del área emergente de sistemas de cómputo.

Si no me hubieran despedido de Salomon, que se volvió parte de Citigroup, no habría recibido 10 millones de dólares de liquidación ni usado mi título de ingeniero eléctrico para comenzar mi propia empresa de tecnología de la información. Tampoco habría programado una terminal de cómputo para operadores de bonos. ¡Ahora estaría trabajando para mi novia, que es parte del consejo de administración de Citibank!

A quién le dan el trabajo

Me molesta que ahora, cuando uno habla con los jóvenes en las entrevistas de trabajo, invariablemente dicen: “Curé el cáncer; resolví conflictos en el Medio Oriente”. Ahórrenselo. Es mejor: “No conocí a mi papá; mi mamá está en la cárcel porque vendía drogas. Trabajé tres turnos en McDonald’s”. Esa es la clase de gente que quiero —con la ética para cuidar de su familia— porque entonces cuidarán de los demás.

Algunos de nosotros no tuvimos mucha inteligencia prenatal; sin embargo, nacimos e hicimos el intento, y tuvimos buenas posibilidades de sobrevivir. No soy el más listo de todos, pero nadie me gana cuando se trata de trabajar.

Además, los jóvenes de hoy presumen que han tenido cuatro o cinco empleos pocos años después de haberse graduado. Lo que muchos no hacen es hacer su mejor esfuerzo y quedarse en uno.

Qué habría hecho distinto

Pensando en cómo salió todo, nada.

 

 

 

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