Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los secretos de los negocios exitosos y cómo convertirte en un gran líder

Reibox BlogApesta presentarse a trabajar los lunes por la mañana y sentir que desperdiciaste tus preciosos dos días libres.

Eso es especialmente cierto si eres ejecutivo y necesitas estar 100% en tu juego durante la semana laboral.

Entonces, ¿cómo exactamente podrías aprovechar al máximo el (loco) fin de semana?

Les preguntamos a siete ejecutivos de Nueva York cómo suelen pasar los sábados y domingos. Algunos trabajan; algunos ejercitan; algunos socializan; algunos hacen todo eso.

Sigue leyendo para tener ideas que puedes implementar en tu propia vida, inmediatamente.

Scott Britton, cofundador de Tropas, tiene una reunión de café con él mismo.

Tropas creó Slackbots para los equipos de ventas.

Si estoy en la ciudad, me gusta despertar temprano, tomar café y terminar algunos proyectos que encuentro difíciles de hacer durante la semana. En un día laborable, no tengo un bloque dedicado de dos o tres horas en los que no sea interrumpido por reuniones o llamadas de clientes. Así que los fines de semana son trabajo, estrategia y proyecto de más alto nivel.

Después de eso, puede que vaya al gimnasio y tratar de hacer que el resto de mi fin de semana se enfoque en ver amigos y familiares.

Ilir Sela, cofundador y CEO de Slice, habla de pizza.

Slice es una aplicación móvil que te permite hacer pedidos de pizzerías locales.

Los sábados intento ir a restaurantes de pizzas y hablar con los dueños. Tengo cerca de 32 parientes que tienen sus propias pizzerías que están en Slice. Cada fin de semana, cada vez que estoy cerca, trato de visitar sus restaurantes de pizzas.

Trato de mantenerme en contacto con los desafíos que enfrentan y cómo Slice está resolviendo sus problemas, pero también conocer lo que no les gusta de Slice para poder seguir mejorando.

También encontraré algún tiempo para estar un poco más activa, quizás jugar un partido de baloncesto. Es eso o ponerme al día con mi familia y amigos.

Nadia Boujarwah, cofundadora y CEO de Dia&Co, hace caminatas estratégicas.

Dia&Co es un servicio de suscripción de ropa para mujeres que usan tamaño 14 para arriba.

Mi cofundadora, Lydia, y yo, desde los inicios de nuestro negocio, fuimos a lo que llamamos “paseos estratégicos”. Comenzó cuando ella estaba en San Francisco y fuimos al condado de Marin y seguimos con estas hermosas caminatas y pensábamos en el negocio que queríamos construir juntas. Eso realmente sobrevivió al caos de los últimos años.

Casi cada fin de semana vamos a un largo paseo, la mayoría de las veces por la carretera West Side, y pasamos un par de horas afuera, pensando preguntas sobre la imagen completa. Algunos de nuestros pensamientos más creativos suceden entonces.

Elliot Weissbluth, fundador y CEO de Hightower, permanece activo.

HighTower es una firma de servicios financieros que trabaja con personas de alto patrimonio neto y clientes institucionales.

Los entrenamientos matutinos son una pasión. Me gusta levantarme y sudar mucho. Te prepara para un día muy productivo.

Los fines de semana son para mi propia salud y bienestar, además de pasar tiempo con los niños y mi esposa. Si es verano, salimos fuera a hacer cosas. Si es invierno, es temporada de esquí. Nos encanta esquiar en familia.

Trato de trabajar sólo en demanda en los fines de semana. Desafortunadamente, dado el trabajo que tengo, hay situaciones muy frecuentes en las que hay un caso por demanda. Pero trato de mantener la disciplina de trabajar bajo demanda, no sólo porque sea un hábito.

Ben Anderson, cofundador y CEO de Amino Apps, explora nuevas cocinas.

Amino Apps utiliza aplicaciones para crear comunidades alrededor de diferentes temas.

Debido a que no tengo mucho tiempo para pasar con mi esposa durante la semana, a menudo paso tiempo con ella. Una de las cosas que más nos gusta hacer es comer. No es raro que vayamos a restaurantes durante los fines de semana; ambos somos grandes fanáticos del sushi.

Si hace buen tiempo, a menudo juego al baloncesto, a veces con personas de otras startups.

A veces hablo con nuestros usuarios. Eso es una especie de hobby mío, para llegar a conocerlos mejor y realmente entender quiénes son para poder construir un mejor producto para ellos.

Ryan Williams, cofundador y CEO de Cadre, se pone espiritual.

Cadre es un mercado inmobiliario en línea que conecta a vendedores aprobados y personas con alto valor neto.

Los domingos a menudo voy a la iglesia por la mañana. Tener ese sentido de comunidad es realmente importante. Crecí en un hogar donde eso era una prioridad.

Es algo que es bastante significativo para mí, la espiritualidad. Es agradable ser capaz de desconectarme de la parte profesional de las cosas y poner las cosas en perspectiva.

Alexi nazem, cofundador y CEO de Nomad Health, explora.

Nomad Health es un sitio que ayuda a conectar médicos freelance para trabajar en los sistemas de salud.

Juego al tenis todos los sábados. Es genial para hacer ejercicio.

Durante los meses de invierno, por lo general estoy en la ciudad, y me encuentro a menudo con amigos para el brunch. No tienes mucho tiempo para socializar cuando estás trabajando de 60 a 80 horas por semana.

Me gusta caminar los fines de semana por la ciudad; simplemente explorar un nuevo barrio.

claridad mentalUna de las cosas más importantes para tener éxito es tener claridad mental, porque la claridad mental te lleva a conducir todas las energías hacia lo importante sin despistarte ni dispersarte.

La sencillez, simplificar las cosas, aporta mucha —muchísima— claridad mental, y la claridad mental te facilita tomar decisiones, ser resolutivo o tener foco, entre otras cosas. La claridad mental es fuerza para el cerebro.

Un ejemplo de esto es The Paradox of Choice: Why More is Less (La paradoja de la elección: por qué más es menos) conocido libro del profesor y psicólogo Barry Schwartz (Swathmore College). Allí se cuenta el siguiente estudio que es un clásico acerca de la psicología del consumidor.

Los investigadores, Sheena Lyengar (Universidad de Columbia), y Mark Lepper (Stanford), pusieron a un grupo de compradores de un supermercado frente a una selección extensa (24) de mermeladas y a otro frente a una selección más limitada (6). Los resultados demostraron que mientras un 30% de los consumidores que sólo pudieron tener acceso a 6 mermeladas acabaron llevándose un tarro, sólo 3% de los del primer grupo compraron.

La conclusión es obvia: a partir de un número de alternativas, el cerebro se bloquea y le cuesta decidir.

Racionalmente creemos que más es mejor, pero la evidencia empírica demuestra que no es así. El exceso de alternativas lleva a la duda, a la confusión, a la parálisis, a la dispersión. Esto es clave tenerlo en cuenta, porque vivimos en un mundo donde hay exceso de todo: exceso de información, exceso de datos, exceso de alternativas, exceso de redes sociales, exceso de variedad de productos de una misma gama…

Ese exceso de todo conduce a un cierto caos —lo contrario de la claridad— que nos dificulta mucho más las cosas. Todo es menos lineal, más complejo. Hoy todo invita a la confusión. Hay mucho ruido alrededor.

¿Cuál es la conclusión? La habilidad para no dejarse arrastrar por el entorno, tener pensamiento propio y mirar desde arriba —que siempre ha sido importante— lo es hoy aún más.

Cuando Steve Jobs volvió a Apple en 1997 a la compañía que él mismo había fundado y de la que había sido despedido, 2 palabras definieron su estrategia: sobrevivir (survival) y sencillez (simplification). Respecto a la que nos ocupa, la sencillez se convirtió en uno de sus rasgos de su liderazgo como una extensión de su persona a toda la organización: en sus presentaciones, en la estructura de la empresa, en el tipo de equipos, en sus claims (Ipod: mil canciones en tu bolsillo) o en sus productos, ya que cuando regresó a la empresa había más de 40 productos y los redujo a tan sólo 4.

Esto decía el mismo Jobs: «Éste ha sido uno de mis mantras: foco y sencillez. Lo simple puede ser más difícil que lo complejo. Tienes que trabajar muy duro para pensar con claridad y hacer las cosas sencillas. Pero merece la pena, porque una vez que lo logras puedes conseguir cualquier cosa. La sencillez es la suprema sofisticación».

De ello se habla largo y tendido en el libro El poder de lo simple que te recomiendo. Allí se recogen las palabras de Jack Welch, el ex CEO de General Electric:

«Los directivos inseguros crean la complejidad. Los directivos asustados y nerviosos utilizan libros de planificación muy gruesos y complicados, y diapositivas llenas de todo lo que han aprendido desde su infancia. Los líderes de verdad no necesitan confundir. La gente debe tener la confianza en sí misma para ser clara, precisa y estar segura de que cada persona en su organización, desde la más importante a la menos, entiende cuál es el objetivo básico del negocio. Pero no es fácil.

Es increíble lo difícil que es ser simple para la gente; cuánto miedo le da ser sencilla. Les preocupa el hecho de que si son simples, los demás pueden pensar que son tontos. En realidad, claro está, es justo al revés. La gente con la mente más clara y preparada es la más simple».

Creemos que para crecer hay que hacer más cosas. Siempre más. Parece coherente. Pruebas cosas y las vas incorporando. Más productos, más procesos, más personas, más de todo. El negocio se va desarrollando. Se va haciendo más complejo. Ésta es una forma de crecer. Es la tradicional. No haces nada especial. Sólo te dejas llevar por la inercia del desarrollo. Pero, ¿es ésta la mejor fórmula?

Entre 1985 y 1989, el sector de fabricantes de máquinas en Alemania creció la mitad del PIB alemán. En el sector, algunas compañías crecían al 3% y otras lo hacían al 9%. Para conocer las causas de esas diferencias, la consultora Mckinsey realizó un estudio —que llevaría por título Simplicity wins (La sencillez gana)— en el que analizó muchas de esas compañías (productos, procesos, clientes…) y arrojó una conclusión clara: las compañías con mejores resultados eran las más sencillas.

Estas compañías superaban al resto en muchas de las áreas. ¿El resultado final? Crecimientos excelentes.

¿Y cómo ser sencillo? En el estudio de Mckinsey aporta una fórmula centrada en 3 elementos:

1. Objetivos.

Pocos objetivos y poco complejos. Hace algunos años le pregunté a un directivo del equipo de Florentino Pérez en el Real Madrid que había aprendido trabajando codo con codo con él. Me dijo varias cosas, pero una de ellas fue la siguiente, que reproduzco literalmente:

«Tiene siempre 3-4 ideas fuerzas que guían su estrategia, y luego es muy insistente en esas tres-cuatro ideas fuerza hasta que están absolutamente asentadas e interiorizadas. Los procesos de asimilación no sólo tienen que ser lentos sino que deben de ser muy insistentes; por eso no se puede hablar de veinte cosas a la vez».

2. Estructuras.

Carlos Slim, uno de los personajes incluido en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 12ª edición) decía en cierta ocasión: «Estructuras simples con mínimos niveles jerárquicos. En definitiva, operar con las ventajas de la empresa pequeña, que son las que hacen grandes a las grandes empresas».

La burocracia es el drácula de la empresa; la burocracia aniquila muchas iniciativas, quita mucha energía, genera muchos conflictos y otros muchos derivados.

3. Procesos.

La ejecución es la clave de todo, y los procesos son los que facilitan u obstaculizan que así ocurra. Procesos simples, directos y en menos tiempo. ¿Has visto la web de Hawkers? Sencilla. ¿Y sus productos? Sencillo. ¿Y su proceso de compra? Muy sencillo. Lo mismo pasa con Amazon. Puedes comprar en un clic sus productos directamente. Todo para facilitar la decisión (impulso) de comprar.

Como se recoge en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición): «SIM-PLI-FI-CA. Pocas cosas pero importantes, y después mucho FOCO para concentrarte en ellas. Decide los key factors (factores clave) del negocio y el resto, deséchalo, a la basura, y no pienses más sobre ello, te quita energía, atención, concentración».

Bruce Lee lo resumía así: «No has de acumular, sino eliminar. No se trata de aumentar cada día, sino de disminuir cada día. Cultivarse a uno mismo culmina siempre en la simplicidad».

venderteCuando estás emprendiendo, (y me parece que en la vida en general) debes aprender a tomar las oportunidades que se te presentan, hasta la más mínima o remota puede generar un cambio positivo si sabes tomar la ola.

Las oportunidades se pueden o no dar en las circunstancias más absurdas, ya sea en un ascensor, esperando en la fila del banco, durante una cena informal, en el gimnasio etc.

Esto no nos exime de la responsabilidad de estar alerta para vendernos y vender nuestro proyecto de la mejor manera hasta en los lugares y ocasiones más insospechados.

Hace unas semanas estaba de viaje de trabajo y durante una cena me sentaron con varios compañeros del medio, sin embargo, en la misma mesa se encontraba uno de los directivos de la empresa que organizaba dicho evento.

Con mucha astucia me preguntó “¿Tú qué haces?” En tres minutos le resumí los últimos seis años de mi vida, le platiqué sobre High On Fashion, le ofrecí cifras y hablé de los planes futuros de mi empresa.

Cuando terminé de hablar me dijo y “bueno niña ¿Qué me vas a vender ahora?” Yo sonreí. A esta misma cena iba con un amigo que fue testigo de esta pequeña escena, él después me dijo “¿Cómo lo haces?” A lo que respondí “¿Hacer qué?”, “Sí, venderte con tanta naturalidad”, él respondió.

Esta charla que tuve con él me dio el tema de este mes.

Si algo me quedó claro en la universidad y fue gracias a mi profesor de ventas (quién no era mi favorito, por cierto) es que uno debe estar listo para venderse. En ese momento preciso de mi vida yo ni sospechas tenía de lo que años después pasaría, pero jamás lo olvidé.

Imaginemos que estás emprendiendo un negocio y por azares del destino te subes a un elevador y te das cuenta que lo compartes con un inversionista, un cliente potencial o alguien que en tu radar puede marcar una diferencia ¿Qué le dices?, ¿Cómo aprovechas esa situación?

No tienes tu presentación de power point divina, no tienes tus corridas financieras, solo tienes tres minutos o inclusive menos para impresionar con verdades y abrir una ventana hacia una nueva posibilidad.

¿De qué hablar en tus tres minutos? Primero hay que presentarse de manera asertiva, sin pretensiones y con la verdad. Habla del proyecto que encabezas de manera sagaz y menciona el valor agregado que aporta tu empresa de tal forma que captes el interés de la otra persona, contesta las preguntas:

• ¿Por qué eres diferente al resto?
• ¿Qué te hace atractivo y rentable?
• ¿De qué manera lograrás un impacto positivo en el corto y mediano plazo?

El objetivo principal es ponerte en el radar y abrir la comunicación para lograr una cita posterior en donde ahora sí, con recursos visuales y financieros, puedas potencializar dicho encuentro hacia una relación a largo plazo en donde haya un beneficio tangible para ambas partes.

Les sugiero hacer una lista, tomar las ideas principales y trabajar en este speech, hacer un ensayo ya sea frente al espejo o con un amigo de confianza que nos pueda retroalimentar de manera honesta ayuda mucho.

Como bien dicen: “la práctica hace al maestro” y con el tiempo y la experiencia puedes ir puliendo el discurso.

El lenguaje no verbal también es importante y sentirnos preparados hace toda la diferencia, nos proyectamos de una manera más segura y determinada, que es crucial para causar una buena impresión en poco tiempo.

Dominar el arte de venderte suena sencillo, en la práctica no lo es tanto por eso requerimos de práctica, con el tiempo todo va fluyendo de manera natural hasta que se convierte en algo totalmente orgánico.

Aquí aportaría un eslabón extra y es la importancia de la imagen física, muchos pensarán que lo digo porque me dedico a la moda y a la imagen, pero en realidad es que sin importar qué vendamos, nuestra imagen pública siempre será ese gancho extra para potenciar nuestro discurso.

Me pongo de ejemplo: sería incoherente que yo, por poner una situación, me encuentre a un inversionista en un elevador un domingo en la mañana, lo aborde de manera natural, le hable de mi proyecto, tenga mi discurso poderosamente armado, pero si voy vestida en pants y/o toda desaliñada, todo lo que diga se diluirá por ello.

Debes tener todas las herramientas listas sin importar en donde me encuentre. Me encantaría tocar el tema de la imagen como recurso del emprendedor y empresario, pero me parece un tema bastante vasto por lo que por ahora les dejo de tarea trabajar en su discurso de tres minutos.

¡Piensen muy bien qué van a decir y cómo lo harán, les puede cambiar la vida!

Con cariño,

Gina

millones¿Cuándo fue el último viaje de tu CEO en una moto de nieve a un volcán, en el que lanzó un “desafío de cubo de hielo”? Si trabajas para ListenTrust, un centro de contacto bilingüe, hay una buena oportunidad de que haya pasado la semana pasada.

Craig Handley, fundador y CEO de ListenTrust, no es un típico chico “apretado”. Cuando no lidia con hacer un millón de dólares, él “vive la vida como un deporte de contacto entero”, agarrándolo por el cuello para inspirar, motivar y superarse a sí mismo y a los demás.

Su divertida personalidad lo ha llevado a docenas de aventuras diabólicas y a lanzar dos álbumes de estudio, todo mientras convertía ListenTrust en un líder de las ventas de los hablantes de inglés y español y de los agentes de servicio al cliente.

Hadley está tan obsesionado con alcanzar sus sueños que la política formal de ListenTrust ayuda a quienes contrata a alcanzar los suyos, incluso si eso significa alentarlos a dejar de fumar.

Es una aproximación poco convencional que logra resultados poco convencionales.

En sólo una década, Hadley ha llevado su compañía de cero a rudamente a mil millones en ventas acumuladas. Él se sentó con nosotros para compartir cómo él y su equipo alcanzaron ese crecimiento impresionante, detallando un puñado de estrategias inestimables que le costó años y millones aprender.

1. Encuentra tus influencers y encapríchalos

En vez de adoptar una aproximación de negocio dispersa, el equipo de Handley eligió bien a su público meta y priorizó haciendo algunos negocios, no importa qué tan pequeños eran, tenían influencia en el corazón de los compradores de su mercado. De esa manera, enviarían una señal salvavidas a un mercado predominantemente basado en que “ListenTrust era legítimo”.

Funcionó. ListenTrust anotó con un grupo de cuatro influencers top del marketing y lo distribuyó con cada uno. “Nos hicimos más y más visibles”, dice Hadley rebosante. Los clientes expandieron sus relaciones e hicieron referencia. “Eso generó toneladas de nuevos negocios y ahorró toneladas de tiempo en la construcción de la compañía para convertirla en una máquina de ventas”.

2. Da, no tomes

Handley le da el crédito de su éxito a que comparte su conocimiento desinteresadamente con cero proyección de retorno. Este acercamiento rápidamente elevó a ListenTrust en la industria como una fuente a la cual acudir como expertos en conocimiento.

La compañía era abierta, transparente y compartía información que los competidores no. La visibilidad masiva de ListenTrust llegó a los clientes. “La gente nos mantenía en el top de su mente”, dice Handley entusiasta. “Ellos saben que somos honestos, transparentes y damos 150 por ciento”.

3. Ve las mayores catástrofes como significativas oportunidades

El éxito en las ventas de Handley en parte explotó por las tácticas y su actitud. Pero el mayor factor fue ver los obstáculos como oportunidades. Él fue testigo de esto de primera mano.

Un día, un cliente frenético llamó a Handley con una emergencia. El cliente estaba contestando más de 11,000 emails de servicio y había puesto un número de teléfono sin darse cuenta de que estaba obteniendo miles de llamadas a la semana. ListenTrust necesitaba arreglar el problema inmediatamente. Los dólares se estaban perdiendo y la reputación estaba en la línea. Handley no podía echarse para atrás sin perder al cliente, pero tendría que mover montañas para honrar el atractivo.

En vez de asustarse, Handley vio la oportunidad. Seguro, él odiaba el costo de tener empleados extra y de trabajar en horas insanas, pero el resultado era un invaluable caso de estudio para ListenTrust.

“Es una enorme compañía que tenía referidos muchos clientes potenciales”, explica. “Ese tipo de optimismo y esfuerzo genera toneladas de nuevos negocios”. 

4. Recuerda que la estrategia de ventas es tu mejor amigo

Handley apunta su estrategia de ventas como un as en el agujero. Desde el principio, ListenTrust se enfocó en una estrategia de ventas dentro de una industria para acelerar ventas. Y convirtió a sus enemigos en aliados para crecer incluso más rápido.

“Estábamos compitiendo contra otros líderes de mercado”, remarca. “En vez de resolver a puños, dedo a dedo, formamos una asociación estratégica donde ellos nos vendieron algo más, a sus clientes”.

5. Conoce tus números íntimamente

Con un gran crecimiento viene una grande responsabilidad. Mientras se ven las ventas explotar se siente un sentimiento fabuloso. Handley aconseja a los emprendedores mantener un enfoque de halcón con sus números.

“Sólo un firme entendimiento de cómo el crecimiento golpea las métricas puede hacer que los emprendedores escalen eficientemente. Esa es la diferencia entre hacer medio millón y 500 millones”, advierte Hadley. 

“A veces creces tan rápido y te enfocas tanto en operaciones que abandonas el entendimiento de tus KPIs y todo el movimiento que impacta tu ingreso neto. No puedes alcanzar mil millones en ventas si te quedas sin efectivo en el camino”.

6. Más allá de sólo contratar a las personas correctas

Aunque vital, no se trata sólo de contratar a personas fantásticas. Entiende esto: cada uno de los rockstars sólo pueden llevarte hasta cierto lugar.

“La mayoría de las compañías no pueden crecer más de dos o tres veces con los mismos directores”, dice Handley. “El chico que te lleva de cero a 3 millones usualmente no puede llevarte a los 30 millones, la mayoría de las personas no tienen el talento para eso. No puedes crecer por encima del crecimiento de tu propio personal”.

actitudSi a veces es complicado entenderse uno mismo y tomar la decisión correcta para actuar, es el doble de complicado intentar entender y/o ponerse de acuerdo con otra(s) personas.

No se trata de exponerse como “Jefe” a perder autoridad. Tampoco se trata de discutir con alguien sobre las instrucciones precisas de como realizar una tarea. Eso es claro, hay un Jefe siempre, que más que Jefe debe ser un Líder, así no tiene que dar tantas órdenes.

Se trata del hecho de que todos debemos trabajar en Equipo para un mismo Objetivo. Así no estemos de acuerdo en nuestra forma de pensar respecto a como otro maneja o define el rumbo de la Empresa. No es responsabilidad de nadie las Metas y las Visiones que una Empresa tenga, excepto de aquel que la creó.

Lo que otro piensa, en realidad, no debe perjudicar a nadie, lo que perjudica y daña cualquier intento de trabajo en Equipo es la Actitud. Y la Actitud tiene mucho que ver con la personalidad. Esto hace las relaciones complicadas dentro de la Empresa. Considerando incluso el hecho de que si no te gusta lo que haces, siempre trabajarás. Pero si te gusta lo que haces , no es un trabajo, es un gusto hacer lo que haces. Pero esto último es otro tema del que hablaremos en otra ocasión.

Una persona con “Mala Actitud”, no importando si es Jefe o no, siempre tiende a ser negativa, conflictiva, prejuiciosa y casi siempre es “Poco Productiva y Creativa”. ¿Quien quiere lidiar con alguien así? Me parece que ninguno.

“La actitud es el botón de encendido de las capacidades de las personas. Sin ella, simplemente estamos desconectados, por mucha potencia que pudiéramos llegar a desarrollar”. Rodrigo Martín, Presidente Ejecutivo de Randstad España

Juanito Oiarzábal, primer español y sexto del mundo en ascender 14 montañas de más de 8000 metros dijo:

“En mi profesión hay que valorar con frialdad las circunstancias, calcular los riesgos y seguir más a la cabeza que al corazón. Sin embargo, la actitud y la motivación son el motor que nos convierte en personas fuertes y positivas. Capaces de dar ese último esfuerzo por alcanzar las cimas, y que Carlos ha sabido fundamentarnos cómo también nos pueden ayudar a ser más felices”.

 Al mencionar a “Carlos” en su texto, se refiere a Carlos Alonso y su libro “El Poder de la Actitud” de la serie: Manuales de Economía y Empresa.

Y es que no podemos olvidar, que está mas que comprobado el hecho de que la Actitud lo es todo en la vida, es el 10% lo que te pasa y el 90% como reaccionas ante ello. Por eso es importante mantener una “Buena Actitud” y alimentarse de positivismo. Porque no es posible tener un resultado positivo con una actitud negativa. La actitud es una pequeña cosa que puede hacer ENORMES diferencias.

De acuerdo a la Psicología Social la Actitud tiene 3 componentes.

1. Cognitivo, es decir: Ideas, pensamientos y creencias asociados al objetivo de la actitud.

2. Afectivo, es decir: Emociones, estados de ánimo, sentimientos

3. Conductual, es decir: Conducta y la Intención de la Conducta

Basados en estos 3 componentes, podemos entender que las tareas que se realicen desde el punto de vista de Recursos Humanos en una Empresa, son tan importantes como el trabajo que desempeña el propio Recurso Humano.

Es importante mantener la motivación, el reconocimiento, el buen trato, la capacitación constante en los colaboradores de nuestra Empresa. Con esto, el cambio de Actitud y Disposición cambiarán por si solos respecto al trabajo que se realiza.

Un personal bien motivado, bien capacitado, bien tratado y premiado por sus buenas tareas, te ayudará a “halar la carreta” con una sonrisa, sin que se lo tengas que pedir. Y es más, te ayudará a encontrar la forma de no tener que halarla, sino que se desplace sola. Por lo tanto, la actitud, debe ser en ambas vías.

La Actitud debe llevarnos a:

1. Cooperar, apoyar y ayudar, establecer compromisos, disposición a invertir tiempo y esfuerzo para llegar a soluciones.

2. Pensar en el conflicto como “nuestro”, ya que un conflicto está motivado por “las diferencias” de ambas partes. No es un problema individual o aislado, ni de uno contra otro.

3. Disposición a colaborar, escuchar, ceder para algo mejor, compartir conocimientos si es necesario y encontrar oportunidades bajo la tormenta o conflictos.

4. Encontrar lo positivo en cada situación, ya sea en ella misma o adicionales a esta, que nos ayuden a mejorar las relaciones

5. Entender que todos somos diferentes, pero que es posible cambiar el entorno cuando tienes la disposición de mantener un marco abierto de percepción.

Tu compañero no es tu enemigo, estamos en la Empresa para apoyarnos, producir y encontrar las formas efectivas de salir todos ganando.

El Jefe, tampoco es tu enemigo, está en la Empresa para Orientarte y si hay algo que no te parece, hazte escuchar, pero con buena actitud, porque a veces no es lo que se dice, sino como se dice lo que afecta las relaciones. Y si tú eres el Jefe, por favor pon atención a los detalles, si tienes personal satisfecho, eso te garantiza un trabajo hecho con “excelencia”, y no solo un trabajo cumplido.

La actitud del Jefe puede inspirar a quienes colaboran con él.

fortalezasDurante años nos hemos enfocado en corregir nuestras debilidades para apalancar nuestro desempeño. Si no sabemos hablar en público, tomamos un curso para mejorar. Si no sabemos vender, aprendemos las técnicas.

Está bien que queramos pulir nuestros lados flacos y ser mejores cada día. Lo que no tiene mucho sentido es basar nuestro desempeño en lo que no hacemos bien. Si no soy bueno para hablar en público, no tiene lógica que trabaje como presentador o profesor. Si no sé vender ¿para qué busco un trabajo comercial?

En lugar de ganarme el pan con lo que hago mal debo enfocarme en lo que sí se hacer y sacarle provecho. Eso es lo que hacen los grandes profesionales como Shakira o James, que capitalizaron sus disposiciones naturales trabajándolas. Tomaron sus talentos innatos, que no son más que patrones recurrentes en la forma de pensar, sentir o comportarse y decidieron aplicarlos en forma productiva.

Aunque nuestras aptitudes no sean físicas todos las tenemos y las usamos en el día a día, Cada uno de nosotros filtra el mundo diferente y ese condicionamiento nos hace responder a los acontecimientos de una manera diferente a la que lo harían otros. Uno decide bajo qué estímulos actuar, cuáles ignorar, qué le llama la atención y qué no.

El hecho de ser disciplinados, optimistas, con sentido del humor o estratégicos hace que filtremos lo que tenemos en frente de una manera única y veamos lo que nadie más puede ver. Hay estudios que comprueban que ante una misma situación hay tantas posibles reacciones como personas presenciándola. Cuando hay varios testigos en un accidente de tráfico, al final hay tantas versiones como testigos hubo.

Supongamos que tres compañeros de trabajo salen a almorzar y en el camino ven a una señora que hablando por celular se cae en una alcantarilla. Uno de ellos tiene el talento de la empatía, otro el del humor y la última de estratega. Todos ven la misma escena pero al llegar al trabajo la comparten diferente.

La señora empática, con la voz quebrada, les cuenta a sus compañeros: “Ayy…. Imagínense que cuando volvíamos de almorzar una señora que venía hablando por celular se cayó completica en una alcantarilla… probrecita. La gente le ayudó a salir pero quedó toda embarrada y se le notaba que le dolía todo… me dio un pesar!”

El joven del sentido del humor se toma la sala y comienza: “No van a creer lo que vimos hoy. Una señora toda emperifollada, con zapatitos de tacón venía hablando por celu y se cayó redondita en una alcantarilla. No saben la que se armó…

La gente se tiraba, gritaba, le extendían las manos le preguntaban ¿Está bieeeeen? Y desde abajo se oía muy pacito síiii. Finalmente la sacaron y salió neeeegra. Quien sabe que cosas asquerosas habría allá abajo. Pero lo mejor fue que ella muy elegante, y con tal de no perder la compostura, caminaba como si no le doliera”.

Por su lado la estratega, en tono indignado, le cuenta a sus colegas: “Hoy cuando veníamos de almorzar vimos que una señora se fue a una alcantarilla. Si en esta ciudad hubiera una línea a donde uno pudiera llamar a reportar que se roban las tapas de las alcantarillas, estas cosas no pasarían”.

Y eso que pasa con una simple anécdota, pasa en el trabajo también. El filtro hace que percibamos las cosas diferente y justo esa es nuestra ventaja competitiva. Nuestros talentos nuestros hábitos más arraigados, los trazos de personalidad más fuertes, lo que a veces no queremos ser y terminamos siendo. También son ‘los dones que mi Dios nos ha dado’ y -como dirían las abuelas- la dote con la que entramos a esta vida.

Nos llegaron por vía genética, se reforzaron con la educación que recibimos, las amistades, las circunstancias y llevamos tantos años actuando así, que funcionamos en piloto automático. Si ya somos así ¿por qué no usarlo? No sólo es la solución más pragmática sino la movida más inteligente ya que:

1. Son las redes neuronales más gruesas

Nuestro cerebro cuenta con muchos caminos a la hora de ejecutar. Algunos parecen sendero de peatón y otros autopistas de 4 carriles.

Éstas últimas corresponden a los talentos. Al cerebro le gusta ahorrar energía y le es más fácil andar por una potente autopista que por una trocha. Por esto los talentos son nuestro modo de operación por defecto, nuestro ‘default’ por donde todo rueda.

Cuando intentamos aprender algo nuevo es como si pusiéramos a un burro a trazar carretera. Cuando tratamos de corregir nuestras debilidades le pedimos al cerebro que ande por trocha. Nuestro cuerpo está diseñado para aprender más y juntar más neuronas en lo que somos fuertes que en lo que somos débiles.

2. La ciencia también nos ofrece una razón evolutiva que nos lleva a inclinarnos a trabajar nuestras fortalezas

La selección natural. En términos de evolución, sólo se han transmitido a las crías aquellas cosas que han comprobado ayudar a la supervivencia en un ambiente determinado.

Los camaleones se mimetizan con el medio, las gacelas corren muy veloces y las águilas y aguilitas tienen potente vista. Las debilidades no se heredan porque los que las cargan mueren en el intento. No venimos programados para esto, sino para perfeccionar nuestras fortalezas.

3. La tercera razón no necesita de mucha explicación

Es una cuestión emocional… ¿Le gusta pasar el tiempo haciendo lo que le cuesta trabajo? ¿Dónde está dispuesto a invertir más tiempo, energías y dedicación… en lo que le apasiona o en el resto de cosas? ¿Cree usted que James jugaría bien si no le gustara el fútbol?

Sólo los profesionales que estén dispuestos a engranar sus talentos con sus cargos lograrán un desempeño sostenido ya que por “Default + Selección natural + Preferencia” no pueden evitar hacerlo.

Si no se puede evitar… ¿qué tal cobrar por ello?

océanos azulesHace cien años, la ciencia vivió una de sus épocas doradas en las que alumbró las teorías que han dado forma a nuestra visión actual del cosmos: la mecánica cuántica, la relatividad, la estructura del átomo.

Hoy en día, la ciencia es más amplia y profunda de lo que era al principio del siglo XX, pero también más especializada y compartimentada y menos osada.

Uno se pregunta, ¿cuáles son las grandes teorías del siglo XXI, las nuevas respuestas a las viejas preguntas que podrían definir el conocimiento -y estimular la tecnología- dentro de 100 años?

Puede ser útil pensar en la evolución que ha experimentado la ciencia -desde los avances realizados por personas como Einstein, Curie, o Bohr hasta los programas de investigación bien planificados que involucran equipos de científicos- como si se tratara de una empresa que comienza siendo pequeña e innovadora. Sin duda, algo valioso y audaz se pierde cuando se convierta en una mega-corporación.

Como explicó el profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, Clayton M. Christensen en su libro, The Innovator’s Dilemma, las grandes empresas tienden a ignorar las innovaciones disruptivas y se centran en lo que perciben como las demandas de sus clientes actuales. Se olvidan de que el valor real reside en la creación de nuevas oportunidades de mercado.

Henry Ford, quien produjo el primer automóvil económicamente asequible, dijo: “Si le hubiera preguntado a la gente lo que ellos querían, habrían pedido un caballo mejor (o, en algunas versiones, más rápido).”

La cita puede ser apócrifa, pero ayuda a aclarar este punto: En lugar de mejorar los productos y servicios ya existentes, las innovaciones disruptivas crean demanda de productos y servicios que los clientes todavía no saben que necesitan. Dichos mercados nuevos fueron bautizados como “océanos azules” por los profesores W. Chan Kim y Renée Mauborgne de la escuela de negocios INSEAD en su libro Blue Ocean Strategy.

Las ideas disruptivas son también el resultado de la creatividad de los grandes científicos. La teoría de la evolución por selección natural de Darwin y las teorías de la relatividad de Einstein, son ejemplos de océanos azules creados por científicos geniales.

Por desgracia, cada vez es más difícil para los científicos la práctica de la ciencia disruptiva. La carrera académica ejerce presión sobre los resultados inmediatos, la necesidad de publicar continuamente e incontables obligaciones académicas y administrativas, hacen muy difícil explorar ideas arriesgadas.

Mientras tanto, hay pocos alicientes para que los científicos sean ambiciosos. Una mayor especialización en la investigación científica, la presión para trabajar temas de gran impacto y la dificultad de obtener ayuda para investigar en proyectos audaces incentiva a los científicos a centrarse en proyectos menos arriesgados.

Necesitamos una ciencia acumulativa. Las preguntas que otros hicieron deben ser respondidas de forma precisa y rigurosa. Pero es poco probable que el pensamiento gradual nos lleve muy lejos en la solución de los mayores desafíos a los que nos enfrentamos hoy en día.

Desde la generación de energía limpia a la vacuna contra malaria, desde el cambio climático al agua potable accesible a todos, necesitamos que nuestros mejores científicos piensen de manera disruptiva para encontrar soluciones radicalmente nuevas.

¿Cómo llegar a ser en un científico disruptivo?

Por supuesto, la predisposición personal juega un papel importante. Algunas personas son por naturaleza más críticas, creativas y audaces que otras. Pero hay algunas cosas que podemos hacer para mejorar nuestra capacidad de generar grandes avances.

Estos son algunos consejos prácticos:

1. Como estudiante, haz cursos fuera de tu especialidad.

Cualquiera que sea tu “segunda pasión”, pasa algún tiempo aprendiendo sobre ello. Si no tienes una, encuéntrala.

Steve Jobs abandonó Reed College después de un semestre, pero se quedó el tiempo suficiente para asistir a un curso de caligrafía. Jobs dijo una vez: “Si nunca hubiera asistido a ese curso en la universidad, Mac nunca habría tenido múltiples tipos de fuentes o fuentes proporcionalmente espaciadas” – características que hicieron único a Apple y atrajeron a innumerables clientes.

2. Si te acabas de graduar, viaja por todo el mundo durante un año.

Viajar a países lejanos sin demasiados planes y mucha curiosidad es posiblemente la experiencia de aprendizaje más poderosa. Más tarde en la vida, repite la experiencia con la frecuencia que puedas, incluso si es sólo por períodos más cortos.

En tus próximas vacaciones, visita un país cuya tradición, cultura e idioma sean muy diferentes al tuyo. Hablar con personas que no comparten nuestras creencias y prioridades más profundas te abre la mente. También merece la pena exponerse a situaciones en las que encontrar una solución requiere determinación, flexibilidad, empatía y paciencia: conseguir una habitación de hotel sin conocer el idioma o moverse por un país sin horarios de tren o autobús.

3. Hacer un esfuerzo consciente por cultivar la variedad y por luchar contra la inercia.

Nuestros horarios de trabajo, compromisos familiares, y otras responsabilidades hacen que demasiados días sean una mera repetición del día anterior. Los pensamientos más interesantes y las lecciones más importantes suelen tener lugar fuera de tu zona de confort.

Practica actividades en las que pienses que vas a disfrutar, pero nunca has tenido la oportunidad de probar. Usa tu tiempo libre de manera más eficiente. Merece la pena traer un poco de novedad y variedad a nuestras vidas tan programadas.

4. Únete a un club deportivo o asiste a actos culturales en tu ciudad.

En el trabajo, la mayoría de los científicos hablan sobre todo con otros científicos, y la mayor parte del tiempo dichos científicos son además de la misma área.

Pasa tiempo hablando con la gente cuya formación, intereses y trabajos sean tan diferentes del tuyo como sea posible. Averigua lo que les importa, cómo aprenden acerca de sus temas, cómo resuelven sus problemas y cuáles son sus principales retos.

5. Otra forma de encontrar nuevas ideas y perspectivas es leer mucho.

La mayoría de la gente visita siempre los mismos sitios Web, lee las mismas secciones de los mismos periódicos y compra libros en la misma sección de la librería. Añade nuevos intereses. Pregunta a tus amigos, familia, colegas, y otros conocidos para que te recomienden sus libros, sitios web o películas favoritos.

6. Echale un vistazo a lo que están investigando otras personas.

Del mismo modo, cuando leas las revistas científicas, échale un vistazo a lo que están investigando otras personas, especialmente de temas distintos a los tuyos.

Lee la sección de noticias de las revistas y sigue de cerca temas controvertidos: la biología sintética, ingeniería metabólica, el uso de nanomateriales en la medicina. Este es terreno abonado para el conocimiento más interesante. Sigue con detenimiento cómo la sociedad reacciona ante ciertos temas de la ciencia porque esto podría ayudarle a anticipar las necesidades y preocupaciones sociales que se deben tratar.

7. Asiste a conferencias sobre temas interesantes fuera de tu campo.

En las conferencias internacionales, asiste a una o dos sesiones distintas a tu área. Acércate a personas que no conozcas a la hora del almuerzo y en las pausas para el café. Pregunta acerca de los problemas en los que están trabajando.

8. Cuando estás trabajando en el laboratorio, trata de demostrar que tus hipótesis son erróneas.

Asume que tus supuestos iniciales estaban equivocados. Planea y ejecuta tu trabajo en consecuencia. Esto te ayudará a pensar en ideas nuevas, obtener nueva información, y aumenta tu probabilidad de éxito.

9. Pregúntate a ti mismo, “¿Sobre qué quiero trabajar realmente?

¿Qué grandes problemas quiero resolver?” y luego trabaja duro para hacerlos realidad. Tienes más probabilidades de hacer algo con impacto, si trabajas en algo que es importante para ti.

Cómo iniciar tu investigación

Para los científicos jóvenes, en particular, la investigación disruptiva no es un camino fácil para las publicaciones, las becas, o el reconocimiento entre iguales.

Por lo tanto, en las primeras etapas de tu carrera, es conveniente contar con un proyecto convencional en el que trabajes para conseguir los resultados que necesitas para tu tesis, post-doctorado, o beca, mientras que inviertes parte de tu tiempo en un proyecto ambicioso y de alto riesgo. Con el tiempo, podrás aumentar el tiempo que pasas en proyectos de alto riesgo y comenzar a desarrollar una visión a más largo plazo.

Pero no esperes demasiado tiempo. Si esperas hasta estabilizarte para hacer ciencia disruptiva pasarás tus años más productivos y creativos haciendo investigación incremental. Y lo más probable es que no cambies una vez que estés tengas una posición consolidada.

El apoyo de tu supervisor es esencial, ya que puede ser difícil de distinguir una idea loca de una brillante. No escojas a tu director de tesis solamente por el tamaño de su grupo, el dinero que tiene de proyectos y el número de sus publicaciones. Elige a una persona que tenga la mente abierta, que no tema al riesgo y te que dé libertad para explorar proyectos paralelos.

Konstantin Novoselov descubrió el grafeno mientras se hacía “un experimento de la noche del viernes”. Un planteamiento fomentado por su director, Andre Geim, para que los miembros de su laboratorio probaran ideas de alto riesgo. Años más tarde, ambos compartieron el Premio Nobel de Física. Cualquiera que sea tu idea, cuenta con el apoyo de tu asesor para ayudarte a hacer un trabajo sólido y riguroso.

Equipo de colaboradores

Si diriges un grupo de investigación, hay muchas cosas que puedes hacer para ayudar a la gente que trabaja contigo.

• Construye una cultura de respeto y tolerancia hacia los demás, hacia sus opiniones y cualidades personales.

• Fomenta el pensamiento crítico, desafiando las ideas más aceptadas y pide a los demás que desafíen las tuyas.

• Realiza las reuniones de grupo constructivas y bien planificadas, dedicando atención a nuevas ideas y proyectos.

• Reconoce los éxitos de las personas y sus contribuciones.

• Permite y alienta a las personas que trabajan contigo a emplear un pequeño porcentaje de su tiempo en la desarrollo de ideas novedosas.

Para mantener su ventaja competitiva, Google permite a sus ingenieros a pasar el 20% de su tiempo en sus proyectos favoritos. Algunos de los productos con más éxito lanzados por Google en los últimos años son fruto de esas ideas.

Durante la última década, Google ha sido una de las empresas más innovadoras en el mundo, pero ahora es grande y constituida. Al igual que muchas grandes empresas, que promueven la innovación disruptiva en un esfuerzo por evitar ser superado por compañías más pequeñas y creativas. El éxito de resistir a la tentación de la seguridad está aún por ver.

Muchos de los problemas más urgentes de la sociedad no se pueden resolver mediante la mejora de las tecnologías que tenemos hoy. Necesitamos soluciones más atrevidas y radicalmente nuevas. Estas no se encuentran en las playas infestadas de gente sino en los océanos azules todavía por explorar.

Necesitamos una nueva generación de científicos disruptivos, el tipo de personas realmente creativas que puedan imaginar nuevos lugares y transportarse ellos mismos – y nosotros – a esos océanos azules.

delegarSi quien dirige el equipo no aprende a delegar, el equipo no funciona. Utilizar todo el potencial de la plantilla con un reparto estratégico de tareas y responsabilidades supone mejorar la productividad y dar un valor añadido a la empresa sin invertir apenas recursos.

Hay multitud de jefes que se pasan el día quejándose de que lo hacen todo ellos. Planifican, controlan, gestionan y dirigen todos los proyectos y funciones de la empresa. Esto es un error si la empresa o departamento es pequeño y mucho más si crece en tamaño y complejidad. La manera de llevar a cabo esa multitud de responsabilidades suele ser ineficiente y se puede mejorar. Solo hay que plantearse delegar.

¿Dónde está el error de no delegar?

Si has llegado a un punto en el que las responsabilidades te desbordan y estás dispuesto a delegar, vas a comprobar en seguida que hay tres aspectos que empezarán a funcionar correctamente:

Se mejora la productividad. 

Cuando no dabas a basto, todas las funciones se resentían. Quizá llegabas a los mínimos; sin embargo delegando, con menos esfuerzos, se conseguirán mejores resultados. Tú tendrás tiempo también para abordar los objetivos desde otros puntos de vista y serás capaz de cumplirlos y, además, añadir valor. Por otro lado, contarás con opiniones que a ti solo no se te habrían ocurrido.

Se refuerza la plantilla.

Las habilidades de cada trabajador crecen si le confías un área de responsabilidad. Gestiona bien las cargas que delegas, es decir, sin abusar y desentenderte de ellas, y se convertirá en una forma de mantener motivada a la plantilla. Se sentirán más implicados y notarán que su opinión y su forma de hacer el trabajo se tiene en cuenta.

Se reduce el nivel de estrés y fluye la comunicación. 

Cuando estás desbordado y ves que tienes que llegar a las metas, pero que no puedes, el estrés te invade. Sientes que nadie entiende tu situación y, aunque te ofrezcan ayuda, no eres capaz de aceptarla porque piensas vas a tardar más tiempo en contarlo que en hacerlo. Delegar requiere una planificación. Cuando te decidas a ponerla en práctica, verás cómo aumenta tu bienestar y cómo te cuesta mucho menos comunicar las indicaciones oportunas.

Dar el paso

No se puede delegar de golpe, hay que ir paso a paso. Una de las primeras preguntas que debes hacerte es si las personas en las que delegues van a necesitar formación u otro tipo de recursos para empezar a responsabilizarse.

Durante un tiempo deberás estar pendiente y servir de apoyo en todas las dudas que vayan surgiendo. Conviene que no asfixies las iniciativas y las propuestas, aunque no coincidan con tu forma de hacer las cosas. Se trata de que la persona adquiera práctica y confianza para que se sepa desenvolver cuando tú ya no estés tan pendiente. Cada tarea que delegues debes saber hacerla tú también para poder asistir en un momento dado.

A la hora de seleccionar el personal en quien vas a delegar, ten en cuenta que lleven tiempo en la empresa, que conozcan bien su mecánica. No cometas el error de delegar en alguien que acaba de llegar, aunque tenga mucha iniciativa y ganas de adquirir responsabilidades. Tendrá que hacerlo mientras se pone al día del modus operandi de la empresa y eso requiere tiempo.

Por último, debes llevar un seguimiento y evaluar los resultados cada cierto tiempo. Delegar no consiste en desentenderte por completo del trabajo que antes llevabas a cabo. Tú eres quien dirige la empresa o el departamento y de ti depende en último término que se consigan los objetivos en el tiempo que se haya estimado. Ten en cuenta, además, los nuevos retos a los que te enfrentas.

liderazgoEl neurocientífico Facundo Manes dice que una alta empatía, la presencia de mujeres y varias voces dominantes ayudan al éxito de los equipos en las empresas.

Hace varios años que las neurociencias están en auge. Y con ellas, sus especialistas. Facundo Manes es uno de ellos y semanas atrás brindó una charla en Villa Carlos Paz, en el marco del ciclo de conferencias de la empresa Sancor Salud.

En diálogo con La Voz, Manes sugirió que las empresas deben generar empatía entre sus miembros, fomentar líderes e integrar a las mujeres en esos procesos.

–¿Qué importancia tiene la inteligencia emocional y colectiva en el proceso empresarial?

–Hoy sabemos que el conocimiento se genera en equipo. Es más prevalente el trabajo en equipo que el individual, si bien sabemos que el individual es clave. Hoy sabemos que si hay un grupo de cinco personas y trabaja bien, de manera dinámica, la inteligencia colectiva es mucho más que la suma de las partes.

–¿Hay factores que predicen el éxito de un equipo?

Sí. Uno de ellos es que haya alta empatía entre los miembros. La empatía es un proceso cerebral que consiste en imaginar qué siente el otro e incluso sentir lo que siente el otro. Cuanto más nivel de empatía tienen los miembros del equipo, más posibilidades de éxito hay.

El segundo factor que predice el éxito del equipo es que haya varias voces dominantes. Tiene que haber un líder, evidentemente, que es el que tiene que imaginar el futuro, tiene que estar dispuesto a abandonar el confort y el pasado, a representar al equipo. Pero también tiene que haber varias voces dominantes. Además, la presencia de mujeres también es un factor predictor de éxito.

Por lo tanto, hoy sabemos que hay tres factores que predicen el éxito de un equipo: alta empatía entre los miembros, varias voces dominantes y la presencia de mujeres. También sabemos que hay equipos que si funcionan bien para algo, también lo hacen para otras tareas. Y si hay un equipo de seis personas y funciona bien, con dinámica positiva, la inteligencia colectiva, grupal, es mucho más que la suma de las inteligencias individuales.

–En los perfiles de líder que buscan las empresas ¿Se tienen en cuenta estos factores que aparecen como nuevos?

–La psicología moderna plantea un liderazgo basado en la persona que imagina el futuro: No hay liderazgo si no se hace esto, si no se está dispuesto a abandonar el confort.

Uno puede no perder el confort al tomar decisiones de liderazgo, pero hay que estar preparado para abandonarlo y hay que representar al grupo. No hay liderazgo que sea eficiente si no representa al grupo, si no ausculta al grupo y si no potencia al grupo.

–¿Existen tests para determinar la inteligencia emocional y colectiva en las empresas?

–No hablaría tanto de la empresa sino en general.

La inteligencia es mucho más que el coeficiente intelectual. La inteligencia humana es mucho más compleja que lo que puedan medir los tests. De hecho hay muchas aristas de la inteligencia que no pueden ser medidas por test. Cómo medir la intuición, cómo medir la empatía, cómo medir la inteligencia emocional, cómo medir la inteligencia social, cómo medir la ironía, el humor, que también son componentes de la inteligencia.

Hoy la ciencia puede medir un aspecto de la inteligencia que es el coeficiente intelectual, pero no puede medir la complejidad de la inteligencia humana.

–¿Qué sucede cuando el empleado que está más preocupado por el sueldo y llegar a fin de mes que por la productividad de su empresa?

–La ciencia no tiene evidencia para esta pregunta pero claramente el estrés crónico no favorece la productividad ni el bienestar, así que el estrés que produce un entorno desfavorable claramente impacta en la productividad.

En el cerebro

equipoLos empleados tienen un enorme impacto en el éxito de todo negocio. Si hacen un trabajo increíble, el negocio avanza; por el contrario, si los empleados se desempeñan mediocremente, el negocio se estanca.

¿Pero cómo puedes saber si tu equipo está teniendo o no un buen desempeño? La respuesta es bastante sencilla: estableciendo metas y métricas para cada empleado. Al fijar objetivos, tu personal sabe por qué trabajar y hacia dónde ir. Y al medir su desempeño en cuanto al cumplimiento de esos objetivos, tú y ellos sabrán si van por buen camino.

Establecer metas y métricas no siempre es fácil. Te compartimos algunos útiles consejos:

1. Haz que los empleados establezcan sus metas y revísalas

Es mucho más motivante para los empleados el hecho de fijar sus propios objetivos, en lugar de simplemente dictárselos. Así que pídeles que establezcan sus metas, evalúalas y apruébalas o modifícalas cuando sea necesario.

2. Asegúrate que las metas estén dentro del control de tus empleados

Debes asegurarte que cada miembro de tu equipo mantenga el control sobre la posibilidad de lograr o no sus metas. No fijes cosas que no puedan cumplir, ya sea por falta de recursos, porque estén fuera de su alcance o dependan de un tercero y de la situación del mercado.

3. Asegúrate que las metas sean medibles

Como mínimo, tus empleados deben establecer metas mensualmente, aunque podrías considerar hacerlo en un periodo semanal e incluso diariamente. Lo que es esencial es que la meta esté atada a un periodo específico de tiempo.

De forma similar, estas metas deben ser medibles con métodos claros y predeterminados. De no ser así, ni tú ni tu equipo sabrán si se han cumplido, lo que puede afectar su motivación y disminuir la moral.

4. Establece metas grandes y pequeñas

Los empleados necesitan establecer tanto metas grandes, destinadas a alcanzarse en el largo plazo y que identifiquen lo que desean cumplir en el futuro, como metas más pequeñas que puedan conseguirse en poco tiempo y que signifiquen pasos para llegar a las grandes.

Por ejemplo, un vendedor podría fijarse la meta de lograr $100,000 en ventas mensuales. Para alcanzarla, podría establecer otras que le permitan obtenerlo como realizar 100 llamadas diarias a nuevos prospectos, 25 a clientes pasados y generar 20 propuestas nuevas.

Al definir y monitorear estas metas más alcanzables, los empleados mantienen un mayor enfoque en su trabajo y son más productivos.

5. Impulsa el reconocimiento grupal

Reúnete con tu equipo en una junta grupal al inicio de cada mes. En esta reunión, cada miembro del equipo debe exponer las metas que alcanzó el mes pasado, cuál fue su desempeño y cuáles son sus metas para el próximo mes.

Esta clase de juntas ofrecen una retroalimentación y colaboración positivas, que sirven para que los miembros del equipo mejoren su desempeño en aras de obtener la satisfacción de compartirlo con el resto del equipo.

6. Permite que los empleados vean resultados en tiempo real

Tus trabajadores deben ser capaces de ver resultados en sus metas al menos diariamente. Hacer esto les permite entender cómo están progresando y qué cambios deben realizar para conseguir los objetivos a largo plazo.

No hacerlo sería similar a no decirle a un atleta el marcador sino hasta que termine el partido. En cambio, hacerlo les dará una oportunidad de modificar su estrategia y desempeño según si van perdiendo o ganando.

7. Define metas creativamente cuando sea necesario

Para algunos roles, como las ventas, las metas son fáciles de desarrollar. Pero en otros puestos, esto puede ser mucho más retador ya que no son del todo obvias o cuantificables. Para superar esta situación piensa el escenario ideal en el que la persona realizaría un excelente trabajo que contribuya al bien de la empresa.

Al alinear las metas de la empresa con las de los empleados, y proveyendo visibilidad en tiempo real para permitirles saber su progreso, tanto tu empresa como tu fuerza laboral se verán beneficiadas.

Reibox BlogEl primer negocio que comencé fracasó de la noche a la mañana. El fracaso fue rápido, brutal y completamente imprevisto.

En el año 2000, embarazada de mi hija menor, había dejado mi trabajo en la Universidad y había comenzado una pequeña granja de flores cortadas.

Me dedicaba al tipo de flores que los grandes productores no tocarían: viejos guisantes de olor y verdolaga, delicados aciano y tablero de damas; y las vendía desde una furgoneta Citroen H estacionada en el borde de mi jardín.

Gracias al boca a boca, pronto mi negocio en la puerta de mi granja tuvo una corriente constante de clientes: cada tarde de los viernes 40 o algo así de personas aparecían y compraban manojos de flores para sus mesas de cocina, regalos para sus anfitrionas, ramos de cumpleaños extravagantes.

No era un negocio masivo, pero era rentable, encajaba con mis hijos, y estaba creciendo.

Pero más que eso, tenía una “sensación encantadora” por él, era el tipo de negocio amistoso y generoso que quería construir.

Siempre había una taza de café para el camino, había por lo general pastel, la gente se encontraba con amigos y paseaba por el jardín mientras hacía los arreglos florales. Se sentía como un lugar adecuado, se sentía como un algún lugar para venir y pasar el rato.

Entonces, un día de agosto del 2007, hubo un cambio en las tasas de interés de la hipoteca que coincidió con una suba en los precios de la gasolina.

Ese viernes no llegaron 40 personas por sus flores. Había 3. Lo mismo ocurrió la semana siguiente y la semana siguiente.

Mi negocio había desaparecido.

Preguntando por qué (vacilando, nerviosa, tratando de mantener el pánico de mi voz) todo el mundo me contó la misma historia. Una historia sencilla.

Enfrentando el aumento de los costos, el equilibrio del presupuesto familiar semanal, mis clientes habían cortado pequeños lujos. Las mujeres habían elegido sacrificar su tratamiento floral semanal.

Y mi espacio, el cual creía tan generoso, tan abierto, tan entrelazado en las rutinas de la gente, resultó ser nada de eso.

Uno no puede ir y pasar el rato en un una granja de flores si no estás intentando comprar flores.

La inclusión había dependido de dinero en efectivo.

En los siguientes 10 años mi negocio cambió varias veces; las flores dieron lugar a regalos bordados, mis diseños fueron elegidos por los fabricantes y puestos en producción, tomé la ruta de al por mayor y vendí a tiendas de todo el mundo. Cuando la demanda de mis bordados se hizo demasiado grande, me expandí a diseños impresos y recluté un fantástico equipo de mujeres para ayudarme a expandirme.

A principios de este año (anhelando más conexión con los clientes) empecé un sitio de membresía donde, a cambio de una cuota mensual, los miembros pueden comprar en mi tienda a precio de costo, descargar diseños y patrones de forma gratuita y ver el detrás de escenas.

Para los miembros es un poco como tener acciones en un estudio, para mí es como ser animada por una constante y entusiasta banda de soporte.

Sin embargo…

Tan pronto como había creado esto, empecé a sentirme incómoda; ¿estaba creando de nuevo un lugar encantador, generoso y nutritivo al que sólo se podía entrar si tenías dinero para gastar? ¿Estaba evitando que la gente simplemente pasara el rato y se interesara por cosas además del trabajo? ¿Importaba?

Así que este verano fue dedicado a elaborar una forma de negociar la línea entre la comunidad más amplia de personas que están interesadas en lo que hago (los 17.000 likers de la página de Facebook de Snapdragon, nuestros seguidores en instagram, las personas que se toman el tiempo para inscribirse y leer nuestros boletines) y los miembros de Snapdragon Studio que están realmente dispuestos a poner dinero para apoyar mi creatividad.

Creo que voy a intentar muchas cosas diferentes en los próximos meses, pero mi comienzo es un proyecto ambicioso masivo; una puntada para completar el remiendo de una manta en el próximo año.

Lo elegí por dos razones, en primer lugar porque es un proyecto intensamente personal (es un regalo que estoy creando para mi hija menor para cuando vuele del nido) y en segundo lugar porque no tiene nada que ver con las cosas que tengo a la venta. Ambos me impedirán caer accidentalmente en el modo venta.

Espero que la gente de mi comunidad pase por un rato. Espero que levanten una silla, se sirvan una taza de café, corten una rebanada de pastel y simplemente pasen el rato.

robin sharmaEs sábado y aprovecho un excelente mediodía de primavera, excepcional aquí en Vitoria, para tomar un café en una terraza sombreada y solitaria a estas horas.

Leo un libro de Robin Sharma, un escritor motivacional y nómada vocacional, repleto de buenas y breves historias que hacen que mi pensamiento vague sin rumbo. El silencio del parque ayuda, algo que en un par de horas no será posible.

Tomo notas rápidas en una libreta y se me ocurre que pueden ser la base de una entrada que compartir con todos vosotros.

Doce fogonazos:

1. “La forma en que haces las pequeñas cosas dice mucho de la forma en que harás las grandes cosas”

¿Cuidas los detalles? ¿Eres amable? ¿Sonríes? ¿Das las gracias? Nada hace pensar que, si hacemos mal lo pequeño, triunfaremos lo grande que, al fin y al cabo, sólo es algo que se compone de muchos pequeños.

2. “Nos convertimos en la persona con la que tomamos café. Nos convertimos en nuestras relaciones”

¿Con quién pasas la mayor parte de tu tiempo? ¿De qué habláis? ¿Qué relación os une?

Los que están alrededor nuestro conforman “nuestro mundo” y, en consecuencia, nos engrandecen o nos empequeñecen. En realidad, nada nuevo: dime con quién andas y te diré quién eres.

3. “Las palabras determinan tu estado de ánimo. Sé impecable con tus palabras y tu vida será impecable”

Es así pero ¡ojo! Quizás las palabras más importantes son aquellas que usas cuando te diriges a ti mismo.

¿Has pensado alguna vez cómo te hablas a ti mismo? ¿Siempre piensas en lo peor? ¿Eres tu principal enemigo? ¿Cómo te calificas? En buena medida, hablarás a los demás como te hablas a ti mismo y, enlazando con el punto anterior, hablarás como hablen las personas con las que te relacionas.

4. “Todo el mundo tiene una voz y todos ansiamos que nos la reconozcan”

Si acabamos de detenernos en cómo hablas, a ti mismo y a los demás, ¿Has pensado alguna vez en cómo escuchas?

Seguro que cuando hablas esperas ser escuchado pero, y tú, ¿escuchas a los demás o haces tiempo para preparar tus intervenciones? Ya sabes que tenemos dos orejas y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos pero muy poca gente parece haberse percatado. Claro, ¡si no escuchamos!

5. “Generar ideas sin llevarlas a cabo es una falsa ilusión

¿Cuántos de tus planes realmente se concretan? ¿Tu vida es un permanente cuento de la lechera?

Algunos se pasan la vida haciendo planes y, entre plan y plan, curran un poquito para que se hagan realidad. No, no, no, no. La proporción es exactamente la inversa.

6. “Las preguntas clave preceden a las respuestas clave. La claridad precede a la maestría”

¿Cómo va ese diálogo interior? ¿Alguna vez te preguntas cómo ha ido tu día? ¿En qué la has cagado y en qué lo has bordado? Sin ese diálogo interior de calidad, sin esa auto-evaluación es imposible la mejora.

7. “Tu equipo nunca será mejor que tú (aunque no seas el jefe). Tú estableces el nivel al que todos podéis llegar”

¿Te quejas mucho de tus compañeros? ¿Y de tu jefe? ¿Verdaderamente predicas con el ejemplo? ¿Qué haces tú por el equipo? No nos olvidemos que “equipo” puede referirse a muchos escenarios, desde el que formas con tu pareja, tu familia o amigos, hasta el que formas en el trabajo.

8. “La vida siempre podría ser mejor pero la felicidad implica ver las cosas con perspectiva y sentido de la proporción”

¿Vives permanentemente bajo una nube negra? ¿En serio es tan malo todo?

Ver sólo lo malo es una enfermedad que padecemos algunos y distorsiona la realidad. Ver lo malo es bueno si nos sirve para tomar acciones que intenten cambiar la realidad. Ver lo malo es letal cuando nos paraliza y nos impide disfrutar de todo lo bueno que tenemos que, muchas veces, es mucho más que lo malo de lo que nos quejamos.

9. “El éxito es el resultado de un delicado equilibrio entre hacer que las cosas ocurran y dejar que las cosas ocurran”

¿Sabes diferenciar entre lo que está en tu mano y lo que no?

A veces nos culpamos de cosas en las que ni hemos participado, ni tenemos poder alguno para alterar. A veces, damos lo mejor de nosotros pero los resultados no son los esperados. Saber aceptar esto, sincera y sabiamente, te va a evitar unos cuantos malos ratos gratuitos. Personalmente ha sido una lección muy dura de aprender.

10. “Los resultados brillantes se consiguen alternando periodos de máximo rendimiento con períodos de profunda renovación”

¿Cómo recargas las pilas durante tu día a día? ¿Consigues “desconectar”?

El cuerpo y la mente requieren de renovación diaria. Es como si tuviéramos una batería que hay que recargar. Y, ¡ojo!, las baterías no se recargan simplemente apagando el móvil. Elige actividades que recuperen tus niveles (deporte, lectura, simplemente el silencio…) y no confundas esto con mera pasividad.

11. “El fracaso se produce como consecuencia de pequeñas negligencias diarias que se van acumulando hasta provocar un estallido y una ruptura”

¿En serio te sorprendes el día en que explota esa discusión?

Puede ser pero, normalmente, la rana se va cociendo en la cazuela a fuego lento. Activa tu termostato y si sientes calor, ¡salta fuera del puchero! Como decía al principio, cuida las pequeñas cosas y vendrán los grandes resultados pero, no lo hagas y vendrán grandes desastres.

12. “Los pequeños progresos diarios producen, con el tiempo, resultados sorprendentes”

Hay una cita de John Henry Newman que dice que “el crecimiento es la única prueba de que vivimos”. Y yo me permito añadir: La única prueba de que crecemos es hacerlo día a día. Mejora sobre mejora alcanzaremos unas dimensiones que simplemente son imposibles de conseguir de un solo salto.

Tu vida es como un videojuego, no puedes saltar del primer nivel al último, de la primera a la última plataforma, sin ir poco a poco venciendo a los monstruos de final de fase que nos plantea la propia vida.

Carlos SlimCarlos Slim, es el empresario con el mayor poder adquisitivo de México y uno de los hombres más ricos del mundo, según la revista Forbes, pero ¿Cuál es la clave de su éxito?

El magnate debe su riqueza y éxito a las decisiones que ha tomado, las cuales sin duda se basan en las frases que lo caracterizan, mismas que impulsan su crecimiento en los negocios.

Forbes México cita ocho frases que han ayudado a que Carlos Slim y que aplica en su vida diaria, que, si le sirve a él, también serán útiles para ti.

“Hay que imponer nuestra voluntad a nuestras debilidades”.

Enfocarse en cosas como el ahorro, y no caer en debilidades que puedan afectar nuestras finanzas, las deudas no son una buena forma de evitar las preocupaciones futuras y placeres pasajeros.

“Cuando vives para la opinión de los demás, estás muerto. No quiero vivir pensando en cómo voy a ser recordado”.

No gastes en vano, es común dejarse llevar por los impulsos, sobre todo por las compras, pero no debes gastar lo que no tienes por intentar aparentar algo que no tienes. No vale la pena el golpe a tu estado de cuenta y el riesgo de caer en Buró de Crédito.

“La ocupación desplaza a la preocupación, y los problemas, al enfrentarlos, desaparecen. Así, los problemas deben hacernos más fuertes, de los fracasos aprender y hacer de los éxitos estímulos callados”.

De nada te sirve lamentarte por deudas pendientes o apuros financieros. Mejor pon manos a la obra. Haz algo al respecto y libérate de la carga. Al final, descubrirás que puedes con eso y más, y por supuesto, aprenderás a no cometer el error que te colocó en esa posición en primer lugar.

“El optimismo firme y paciente siempre rinde sus frutos.”

En tus manos está el cambio, si quieres un cambio en tus finanzas personales es necesario decidirte a ser mejor, Forbes recomienda tratar de encontrar un patrón de conducta o de causa-consecuencia, y reflexiona sobre qué puedes hacer para cambiarlo. Una vez que tengas una serie de posibles soluciones, impleméntalas todas hasta que alguna funcione.

“Mantener la austeridad en tiempos de vacas gordas. Esto fortalece, capitaliza y acelera el desarrollo de la empresa. Asimismo, evita los amargos ajustes dramáticos en las épocas de crisis.”

No gastes de más cuando tienes más. Asegúrate de seguir tu presupuesto y, mejor, esa cantidad extra ahórrala para cualquier emergencia que pueda surgir. Nunca está de más.

“Todos los tiempos son buenos para quienes saben trabajar y tienen con qué hacerlo.”

Si puedes trabajar, hazlo. No hay mejor manera de salir adelante, especialmente en cuestión de finanzas, que trabajando.

“La educación y el empleo son los remedios para la pobreza.”

Con el grado de competitividad que existe en el mercado laboral hoy en día, lo mejor es estar bien preparados. Invierte en la educación de tus hijos para que el día de mañana tengan cómo solventar sus gastos sin mayor dificultad de la que ya existe.

“A mí, desde chiquito, me gustaban las inversiones.”

Invertir siempre es una buena idea. Si decides hacerlo, recuerda diversificar tu portafolio para tener más oportunidades de ganar. Ya sea que decidas poner parte en Cetes, parte en bolsa, o invertir sólo en bolsa, recuerda dividir tu inversión en diferentes industrias.

startupDesde que finalmente tenemos esa idea de negocios con gran potencial y que nos convence a emprender, hasta que realmente podemos llevarla hasta el punto en que se convierta en un negocio rentable y relativamente sólido, es probable que debamos transitar por diversas etapas, cada una de las cuáles con sus propios desafíos.

Siempre se debe intentar emprender teniendo un plan de negocios claro, que incluya al menos un producto totalmente definido, un mercado delimitado, un plan de marketing inicial y una proyección financiera creíble y viable.

En este sentido, debe dejarse lo menos posible al azar, tratando de prever la mayor cantidad de actividades y escenarios posible para responder adecuadamente a las exigencias –e inclusive adversidades- que encontraremos en el camino.

Transformación de una idea a una startup

No obstante, en el emprendimiento siempre habrá incertidumbre y fases que deben irse superando en el camino.

Es por esto que en Tiempo de Negocios queremos mostrarte estas etapas desde que empezamos un nuevo emprendimiento, hasta que este tiene ingresos constantes y deja de tambalearse ante el más mínimo vaivén, a fin de que puedas prepararte para cada uno de ellos, y puedas ir subiendo uno a uno estos escalones, evitando tropiezos:

Primera etapa: Encontrando tu clientela y evitando las crisis existenciales

Una vez que te lanzaste al agua y decidiste constituir tu empresa, necesitas comenzar a buscar esa corriente de clientes que darán sostenibilidad a tu negocio. En esta etapa es común que se presenten algunos escenarios de incertidumbre que te hagan cuestionar si mantenerte apegado a tu plan.

Obviamente la primera fase de un negocio es aterradora: mucho trabajo por hacer, pocos clientes, pocos ingresos y muchas cuentas por pagar. Inclusive, es común que empecemos a ver algunas otras potenciales áreas de negocio que pareciera que podrían generarnos algunos ingresos adicionales y que pueden ser atractivos para explorar.

No obstante, debes tratar de apegarte a tu plan. Si hiciste un plan de forma adecuada, las erogaciones de dinero que estás haciendo deberían de estar alineadas con lo que habías previsto: si esto es así, no temas.

Es común que muchos emprendedores se sientan abrumados por esta etapa inicial donde poco es el dinero que llega y mucho el que sale, y deciden abortar sus planes antes de poder llegar a la etapa donde puedan empezar a ver ingresos. Es por ello que tu plan debe ser realista, contemplando un crecimiento conservador y evitando gastos e inversiones superfluas que minimicen la carga en las etapas iniciales, con lo cual esta primera fase de desbalance debería estar contemplada y no debe asustarte.

Asimismo, evita distraerte con oportunidades alternativas de negocio hasta que tu producto inicial y sus ventas, no estén consolidadas. Ten en cuenta estas nuevas oportunidades e impleméntalas sólo cuando el resto de tu negocio esté lo suficientemente maduro como para que tengas algo de tiempo para concentrar tu atención en nuevas aventuras.

Segunda etapa: Del lobo solitario a la pequeña jauría

Una vez que tu emprendimiento comience a ganar algo de reputación y comiences a atraer clientes, eventualmente tendrás que ampliar el equipo de trabajo y deberás comenzar a delegar algunas tareas para poderte enfocar en las actividades estratégicas.

Sí, era sensato que mantuvieses lo más bajo posible la cantidad de empleados que incorporabas mientras estabas tratando de conseguir clientes: Después de todo, no quieres aumentar los gastos con un montón de personal que terminaría ocioso.

No obstante, debes saber darte cuenta cuándo es necesario incorporar nuevas personas y delegar actividades o, de lo contrario, no sólo terminarás perdiendo capacidad de seguir atrayendo clientes y de tomar decisiones relevantes, sino que podrías impactar negativamente la atención que das a tus clientes y, por consiguiente, derrumbar la reputación de tu negocio.

Tercera etapa: Estableciendo una organización y un modelo de negocios para el crecimiento

Llegará un punto en el que seguirás haciendo muchas tareas de distintas áreas y que el equipo ya no cabrá en un único mesón. En este punto es que comenzarás a darte cuenta que ya no basta con emplear individuos a los que puedas delegarles tareas, sino que necesitarás de individuos capaces de ayudarte a coordinar esas actividades y supervisar la labor de otras personas.

Asimismo, en este punto se hará evidente que debe haber algún tipo de formalidad en cuanto a procedimientos y capacitación: ya no puedes detenerte a explicar a cada nueva persona su rol y a supervisar cada actividad. En este punto vale la pena comenzar a establecer cuáles son las tareas y los objetivos de cada área funcional a fin de que cada persona tenga mayor claridad sobre qué debe hacer, así como permitir que los coordinadores puedan dar directrices claras y guiar de una mejor forma.

Además, ya en este punto deberías de contar con una base de clientes y disponer de una mayor formalidad en tus procesos que te permita la generación de leads que puedan traducirse en ventas, con lo cual la volatilidad de tu negocio no sólo debería comenzar a decrecer, sino que ya debería de ser posible comenzar a hacer tareas de proyección de ventas, inventarios y crecimiento de una forma más acertada.

Cuarta etapa: Piensa en una infraestructura que esté a la par con tu organización

Ya para este punto tienes un negocio que no sólo parece sostenible, sino que sigue creciendo. Aunque desde la perspectiva organizacional y procedimental ya has implementado una estructura más formal, es evidente que tu organización ha crecido más rápido que tu infraestructura física y tecnológica, teniendo inclusive una organización que quizás trabaje como varias islas separadas.

En esta etapa es posible que necesites una importante inversión para ir integrando sistemas que permitan no sólo el trabajo conjunto de varias personas en un mismo equipo, sino estos puedan interconectarse con otros equipos de trabajo de forma eficiente. Asimismo, en este punto es necesario que puedas comenzar a poder obtener datos, medir actividades y obtener métricas de forma automática, que permitan hacer un monitoreo y seguimiento a los objetivos trazados para las distintas personas y áreas.

Además, es posible que debas replantearte si el espacio físico y las herramientas de trabajo que das a todo tu equipo son adecuadas.

Quinta etapa: tiempo de actuar como los grandes

En este punto ya debes tener un negocio consolidado y ordenado. No obstante ya será evidente que no sólo debes delegar tareas y algunas actividades de coordinación y supervisión, sino que debes incorporar a tu equipo a personas a las que puedas delegar la toma de decisiones. En este sentido, puede que organizacionalmente sea necesaria una mayor evolución para hacer espacio a estas nuevas cabezas capaces de ayudarte a trazar estrategias y que puedan hacer sus propias elecciones.

Debes incorporar a personas capaces de asumir esta responsabilidad, con la formación académica y experiencia necesaria para hacer surgir a tu negocio. Asimismo, tus directrices deben ser bastante claras a fin de evitar que haya errores de interpretación de los objetivos de tu empresa, para aquellos quienes estarán incorporándose a diseñar la estrategia necesaria para lograrlos.

Asimismo, tu infraestructura y sistemas deben seguir madurando a fin de continuar generando sinergias entre equipos de trabajo y puedas mantenerte vigente en tu mercado.

Aún cuando no necesariamente cada uno de estos escalones llegará de forma secuencial, y en ocasiones algunos se solapen, estos dan un imagen de cómo prepararte para los desafíos a los que se enfrentará tu emprendimiento hasta llegarse a convertir en una startup consolidada. Asimismo, esto podría ayudar a darte cuenta de algunas cosas que cuesta reconocer cuando se está en el ajetreo del día a día de un emprendimiento, y a generar frustraciones que hagan tomar decisiones poco acertadas cuando realmente estás a las puertas del éxito.

emprendedoresEl liderazgo no está en tu ADN. No existe un código genético para convertirte en director ejecutivo o empresario. Todos nacemos prácticamente iguales. Lo que ocurre después (tu infancia, tu desarrollo, tu educación, tu experiencia, tu comportamiento y tus decisiones) es lo que te define.

Podría sorprenderte que el crecer con nada, no disminuye tus probabilidades de lograr grandes éxitos en la vida. Al contrario, crecer con adversidad, en un ambiente competitivo, puede tener un impacto positivo en tu carrera. Todo depende de cómo uses esa experiencia.

¿Entonces por qué no nos deshacemos de la sabiduría popular y de los mitos sobre de dónde vienen los líderes y nos enfocamos en lo que es realmente importante: las cosas que necesitas controlar hoy y que pueden hacer una diferencia en lo que logres en el futuro?

Aunque no existe una fórmula para el éxito, sí hay algunos temas comunes que observo una y otra vez en aquellas personas que sobresalen. A continuación comparto siete cosas que, en mi experiencia, todos los emprendedores grandiosos saben:

No existe la jornada laboral de 40 horas.

Recibes de la vida lo que en ella pones. No existen los atajos al éxito. No hay tal cosa como una píldora milagrosa o una bala de plata que pueda ayudarte a alcanzar grandes cosas sin trabajar muy duro. Punto.

Cómo enfocarse.

La primera regla de una startup es el enfoque. Primero, te enfocas en encontrar un buen concepto o idea. Después, en demostrarlo. Luego en entregarlo y obtener tracción de los consumidores. Lo que sigue es escalar el negocio. Enfócate en cómo se hacen las cosas. Si no puedes enfocarte en lo importante y silenciar los ruidos externos, es mejor que no renuncies a tu empleo.

Quiénes son.

Pasamos buena parte de nuestras vidas tratando de encontrarnos y de entender qué es lo que queremos hacer. Eso viene con el territorio. Si aún no lo encuentras, sigue buscando. Sabrás cuando lo encuentres. Es importante que lo hagas, porque únicamente sabiendo quién eres y de qué eres capaz podrás tener la oportunidad de hacer cosas extraordinarias.

Cómo influenciar a los demás.

Los emprendedores grandiosos se apasionan por su trabajo. Siempre hay algo que necesitan demostrar o alcanzar. Ese tipo de obsesión desesperada es la que los impulsa y motiva a los que lo rodean. Es instintivo y contagioso. Las características de liderazgo, la inteligencia emocional y el involucramiento de los empleados los puedes dejar para después.

Cómo funcionan los negocios.

No naces con este conocimiento, pero en algún punto, todo gran emprendedor aprende cómo funciona el mundo de los negocios. Capitalización, ventas, clientes, relaciones, negociaciones –si todo ello te asusta, bienvenido a las grandes ligas. Puedes delegar algunas de estas tareas, pero debes entenderlas primero.

Cuando escuchan mentiras.

Hay una frase en Star Wars que realmente resonó en mí: “La Fuerza puede tener una poderosa influencia en aquellos de mente débil”.

Lo mismo ocurre con las mentiras y los ‘barberos’. He visto a docenas de emprendedores rodearse de personas que en todo están de acuerdo y que adulan al ejecutivo. Tarde o temprano, el no recibir una retroalimentación honesta termina afectando al empresario. Siempre.

No hay recompensa sin riesgo.

Hoy en día cualquiera se llama a sí mismo emprendedor; pero si no estás arriesgando algo, entonces no eres un emprendedor. Si fuera fácil o seguro, todo el mundo lo haría. Pero no es así.

Finalmente, el ser emprendedor es más bien un empleo de “mete tu pie al agua y ve cómo se siente”. Si no estás dispuesto a apostarlo todo, mejor considera conseguir un empleo. Pero si piensas que tienes lo necesario para triunfar, toma estos conceptos fundamentales y úsalos.

negocios¿Iniciaste un negocio y estás preocupado (a) por qué la competencia es más grande y más fuerte que tú?

Este es un típico caso de lucha de David contra Goliat, no hay nada que temer si tienes la idea correcta, ejecutas oportunamente y posees capacidad de resistencia.

Hace unos meses atrás me encontré con un artículo muy interesante de Brandon Uttley, experto e influenciador en temas de social media y recursos humanos, que me gustaría compartir hoy contigo una serie de sugerencias a pequeños negocios.

Todos los expertos en tácticas militares concuerdan que pelear de igual a igual contra un oponente cuyo ejército es mucho más numeroso es la peor de las ideas. Ellos tienen más recursos, son más grandes y son más fuertes. ¿Cómo vencerlos entonces?

Con inteligencia. La ventaja de los ejércitos pequeños o guerrillas consiste en la movilidad y adaptabilidad. Así que hoy quiero enseñarte algunas tácticas subversivas aplicada a los negocios.

Veamos a continuación 15 sugerencias para que pequeños negocios retomen la iniciativa y la ventaja competitiva.

1. Sé más amable

Frecuentemente las grandes compañías tienden a tratar a sus clientes con poco respeto, aproveche esa debilidad de su competidor y termine siendo más amable con su clientela. Seguramente muchos clientes de su competidor te elegirán a ti.

2. Bríndale a tus clientes una mejor bienvenida

Esto lo han comprendido muy bien muchas nuevas empresas quienes abordan a sus clientes de manera particular y los hace sentir realmente especiales, todo se trata de la experiencia.

Lo importante es trabajar duro en crear una gran experiencia en el cliente. Brandon, explica como algunas compañías adoptan la estrategia de entregar tarjetas de bienvenida a sus nuevos clientes. Se trata de crear una experiencia de tal forma que los clientes deseen referirte a su círculo social. Se inicia haciendo un gran trabajo, creando confianza y despertar un deseo genuino de ayudar a las demás personas.

3. Responde rápidamente a los requerimientos

Cuando se es pequeño es más fácil responder a cualquier solicitud de un nuevo prospecto o cliente.

Cuantas veces has tenido que lidiar con una grabación automática en grandes compañías. Aprovecha ese tiempo muerto y trata con tu cliente de manera directa, es más sencillo y más humano. En la actualidad existen decenas de aplicaciones que toman las llamadas a tu negocio y las transfieren a tu teléfono móvil.

4. Sé más ágil en todo

Desmantela la burocracia que hace que las grandes compañías sean un laberinto, haciendo esto podrás solucionar los cuellos de botella y de esta manera tener clientes más satisfechos.

5. Trabaja inteligente

Trabajar “duro” no es garantía de éxito empresarial. Es mejor indagar en nuevas formas de trabajar inteligentemente, aprovechar recursos al interior o exterior de tu negocio para apalancarte. Una buena lectura recomendada para ahondar en este tema es The E-Myth Revisited por Michael Gerber.

6. Elimina el re-trabajo

Hacer una labor dos, tres o cuatro veces es un desperdicio de tiempo y reduce la rentabilidad. Trabajar por trabajar, no es necesariamente trabajar de manera inteligente. El re-trabajar consiste en todas esas tareas pequeñas que tiene que ver con tu negocio y haces a diario de manera repetitiva, podrías buscar una forma de automatizarlo ¿no lo crees?

 Concéntrate en tareas que directamente te lleven a generar más ingresos.

7. Corta a los intermediarios

Elimina las barreras que te impidan llegar directamente al cliente. A medida que vas creciendo esto se torna más complejo, es verdad. Sin embargo, si tiene que ver con prestar un mejor servicio al cliente bien vale la pena.

8. Utiliza una mejor tecnología

Desde la gestión de proyectos en CRM, Voz a través de protocolo de Internet o software de procesamiento de pagos. Hoy en día las pequeñas empresas tienen a su disposición decenas de aplicativos móviles y web que pueden mejorar el desempeño a varios niveles y competir contra los robustos softwares corporativos de millones de dólares.

9. Preséntate impecable

En los negocios el 90% de las veces la primera impresión es lo que vale.

Esmérate en tu presentación personal, si tienes empleados procura que la presentación sea un factor clave. La imagen corporativa de tu negocio y lo que intentas comunicar se cimienta sobre la idea que “tal negocio no se vea demasiado barato”.

10. Se proactivo en lugar de reactivo

Reúnete con tus clientes con regularidad para obtener retroalimentación y no sólo cuando cierres una venta.

La tecnología en este aspecto hace una gran contribución porque nos provee de herramientas eficientes a muy bajo costo, Skype por ejemplo. No hay excusas para no estar top-of-mind y anticipar las necesidades de tus clientes. Aplicaciones como Nimble te ayudan a gestionar este tipo de necesidades.

11. Proporciona más valor

¿Qué puedes dar a tus clientes en particular que los haría sentirse mejor cada vez que te compren un producto o servicio? Los pequeños detalles en este punto, pasan a ser grandes diferenciadores entre tú y la competencia.

12. Sé creativo

Olvídate por instante de lo que ya está inventado y crea nuevas formas de promocionarte. Se tan creativo como sea posible. Abordar una estrategia en redes sociales que te diferencien del resto.

13. Apaláncate en el Social Media

Averigua donde están tus clientes y domina los canales para llegar a ellos. Ve más allá de lo “básico” y utiliza una variedad de plataformas para promocionar a tu compañía y experiencia. Los blogs son un medio donde puedes hacer contacto directo con tus clientes y “oír” su voz. Encuentra y llega a las personas que influyan en la industria donde te encuentres.

14. Relaciones públicas

Las relaciones públicas continúan siendo una herramienta poderosa y rentable para difundir tu mensaje. Obtener mociones en noticias ofrece credibilidad. Existen diversas plataformas para impulsar tu maraca a través de reportajes como es el caso de HARO (Help A Reporter Out).

15. Paga a tus proveedores más rápido

Esto pude ser una gran ventaja para los negocios pequeños. Una gran cantidad de grandes compañías penalizan a sus proveedores con plazos de pago muy largos. ¿Se te viene a la menta algún sector en particular? Pues a mí sí, jeje el retail. Te sorprenderás del voz a voz cuando pagas de manera oportuna a tus proveedores. En oportunidades los proveedores te referirán a futuros clientes.

El concepto principal es aprovechar las debilidades de nuestro competidor para lograr explotarlas al máximo por medio de estrategias inteligentes. De esto se trata las tácticas subversivas aplicada a los negocios.

frustracion“Se requieren vendedores con alta tolerancia a la frustración” leía esto en un anuncio en el periódico por una empresa transnacional. ¿Será que la nueva habilidad para las ventas sea el dominio de la frustración?

Déjame decirte que si estás leyendo esto y te interesa saber más, toma asiento y respira. Esto no es solo es una habilidad para las personas en ventas, todos necesitamos desarrollarla.

Pero, ¿cómo se desarrolla?, ¿para qué sirve?

Si de niño tus papás cuando pedías algo, te decían “no” sin saberlo, estaban comenzando a desarrollarte esta habilidad.

La tolerancia a la frustración nos permite, primero aceptar un “no” como respuesta o soportar que algo desfavorable por el cual estabas luchando y no se da. Hoy día, podemos observar que esta habilidad necesita desarrollarse más y al hacerlo esto te dará éxito en los negocios y de paso en tu vida personal; por ejemplo, en ventas, si el cliente nos dice que “no” y si no estamos preparados, puede frustrarnos y hacer que desistamos de inmediato.

Así que sigue estos simples pasos para comenzar a desarrollar tus niveles de frustración.

1. Siempre que visites a un cliente, lleva en la mente un “no”, como respuesta, por lo menos ya tienes el 50% del proyecto en tu control, ahora trabajaras por un sí.

2. Cuando el “no” aparezca y por el momento no veas alternativas, es momento de evaluar si vale la pena seguir insistiendo, y de ser así, debes hacer un plan.

3. Recuerda la regla 10, 80,10. En ventas, asegúrate de saber si no estás ante un cliente que hagas lo que hagas, no comprará nada. 10% de los clientes están esta categoría.

4. Siempre ten presente que no podemos vender todo a todos, así que segmenta y trabaja sobre nichos de mercado específicos. Con esto te aseguras que no le tratas de vender un producto o un servicio a alguien que no está dispuesto a pagar el precio justo por tenerlo.

Permíteme platicarte mi experiencia, para que puedas ver cómo el tener tolerancia a la frustración y combinarla con otras habilidades como lo son la paciencia y tenacidad, convierten un “no”, en una orden de compra por unos cuantos miles de dólares.

En esa ocasión presenté un proyecto a una importante entidad de gobierno encargada del ramo de agua en México. Al principio los “no” eran frecuentes, sin embargo estaba convencido que en algún momento ocuparían mi solución, a través de un plan de acción y poniendo en práctica las herramientas del “Strategic Selling” en dos años y medio, estábamos recibiendo la orden de compra de la solución y equipamiento que ofertamos. Eso es constancia, y altos niveles de tolerancia a la frustración.

No digo que el no tolerar la frustración sea malo, lo que digo es que debemos ir preparándonos para que cada vez la desarrollemos un poco más. Recuerdo un discurso que dio Bill Gates en la Universidad de Harvard “Las 11 reglas para la vida que tu hijo no aprenderá en el colegio” en especial la regla 4 nos habla de la tolerancia:

Si piensas que tu profesor es duro, espera a que tengas un jefe. Ese sí que no tendrá vocación de enseñanza ni la paciencia requerida”.

Un ejemplo más de lo que estamos hablando es el siguiente. Piensa en que estás siendo regañado por tu jefe con o sin motivos. ¿Qué sientes?, ¿Qué es lo primero que te pasa por la cabeza?

Si la primera reacción que hacemos es preguntarnos ¿Por qué estoy siendo reprendido? Pero una vez que pasa el mal rato, aceptas y corriges, ¡Felicidades! Tu tolerancia a la frustración en este caso es alta. ¿Qué crees que pasaría si hubiera sido baja?

Hay muchos ejemplos más para conocer, nuestra tolerancia a la frustración, es una habilidad que últimamente he visto carecen las personas. Un “no”, hace que la guardia se baje y no se quieran mover, que al primer regaño ya están renunciando.

Esta habilidad no es algo que se pueda obtener de la noche a la mañana así que si crees que no la tienes, comienza a desarrollarla, recuerda que todo lo que aprendemos y desarrollamos puede ser aplicado en nuestra vida laboral o familiar.

¡Desde el campo de batalla!

tom peters56. Nunca, pero nunca, menosprecie a un competidor

El mantra de Tom Watson en los tiempos de gloria de IBM. “Nada es más contagioso que el entusiasmo” —Samuel Taylor Coleridge

57. Nunca olvide la “Ley de los Primos”. 

En naciones en desarrollo en particular, los que están en el poder en todos los niveles son por lo menos “primos”.

58. A propósito de los “favores”: ¡La cárcel apesta!

59. El trabajo duro le gana al trabajo astuto. 

(La mayoría del tiempo)

60. Repita: “AQUEL O AQUELLA QUE TENGA MÁS RELACIONES, GANA”.

Las relaciones son la esencia del trabajo de ventas. Son el trabajo duro y extenso del vendedor.

61. La pelea “mano a mano” por un cliente es rara vez la respuesta. 

Al final el éxito se logra mediante la construcción paciente y continua de relaciones a través de una red amplia y profunda.

62. Si el trato ha sido tejido desde abajo, realmente tejido, las llamadas “grandes negociaciones” son esencialmente irrelevantes.

63. Si cada trimestre es “un poco mejor” que el anterior, es porque usted no está tomando ningún riesgo serio.

64. Los teléfonos le ganan al email.

65. Una llamada telefónica de tres minutos HOY puede evitar el fiasco del próximo mes.

Siempre hubo un momento en que algún pequeño detalle pudo haberse solucionado a tiempo antes de que desencadenara una gran consecuencia. Si piensa evitar esa llamada, recuerde que “El orgullo antecede la caida”.

66. Sea hiper-organizado en la administración de sus relaciones.

Usted está realmente en el negocio de la antropología. Estudie las encuestas. Una brillante administración de sus redes de relaciones ó NRM (Network Relationship Management) no es accidental.

67. Piense obsesívamente en el ROIR (Return On Investment In Relationships).

68. Las notas de agradecimiento: ¡¡La inversión con el mejor retorno!!

69. El camino al corazón de cualquiera: Hacer algo bueno para sus hijos. 

(Pero, ugg, esto requiere muchísima sutileza)

70. Descalificar a los otros es estúpido. 

El éxito siempre está en crear el máximo número de ganadores tanto entre los adversarios como entre los “colegas”.

71. El éxito de sus colegas es su propio éxito.

Punto. (Créame. Mi mayor éxito personal, financiera y artísticamente, ha sido crear una mayor arena en la que todos ganan, aunque mi “tajada del negocio” se disminuya).

72. Solicite una mano de ayuda, especialmente si usted no tiene el tiempo suficiente. 

Es decir, comparta las relaciones. Entre más se comparte, más se obtiene en retorno (como dicen en la iglesia).

73. Escuche:

“Fue mucho tiempo después que descubrí el secreto de mi Padre. El se ganaba el respeto dándoselo a los demás. Conversaba y escuchaba a los muchachos de cuarto grado en Spring Valley que le brillaban sus zapatos de la misma manera que escuchaba a un ovispo o al rector de un colegio. Siempre estaba seriamente interesado en quién eras tú y en lo que tenías que decir”. —Sara Lawrence-Lightfoot, “Respect”.

(Mejor dicho: “¡Sí al respeto!”)

74. Convertirse en mentor es un reto y la recompensa práctica de hacerlo es enorme. 

Los mejores mentores tienen a todo el mundo rompiéndose la espalda por ellos.

75. Contrate el entusiasmo. Promueva el entusiasmo. Elogie el entusiasmo. 

Deshágase de los no-entusiastas. Son como el cáncer. (“No hay nada más contagioso que el entusiasmo” —Samuel Taylor Coleridge. “El hombre sin sonrisa en la cara no debe abrir una tienda” —Proverbio Chino.)

“Usted no puede comportarse de forma racional y calmada. Tiene que estar allá afuera en el filo lunático y frenético del negocio”. — Jack Welch

76. SIEMPRE ES MÍ PROBLEMA. Yo fui quién les vendió.

77. Nunca se termina: aunque su empresa tenga una gran área de servicio al cliente, la “relación” le pertenece a usted. 

Así que los “momentos de verdad” de la postventa son quizás tan importantes – si no más importantes – para la creación de una relación duradera que la “transacción” misma. Usted ganará sus mejores “puntos” con el cliente por ser un enlace efectivo “después-de” entre él y su empresa.

78. No se amargue mucho la vida con el tema de la “integración entre los sistemas”. 

Primero que todo, las partes individuales tienen que funcionar bien.

79. Por lo que más quiera no prometa en exceso basado en la “integración del sistema”. 

Desconfíe de su eficiencia y manténgase del lado del cliente.

80. Aunque suene trillado, manténgase en la línea del “valor agregado”, más que en la venta de simples productos.

Los vendedores exitosos entregan “soluciones”.

81. La venta de “Sistemas” ó “Soluciones” siempre involucra cambios culturales en las organizaciones del cliente.

“El negocio de vender no consiste simplemente en acoplar soluciones viables a los clientes que las necesitan. También consiste en manejar el proceso de cambio que el cliente deberá sufrir para implantar la solución y obtener todo el valor prometido en ella”. —Jeff Thull, The Prime Solution: Close the Value Gap, Increase Margins, and Win the Complex Sale.

82. La mierda ocurre. 

Por eso le están pagando…

83. LA MARCA QUE EL CLIENTE COMPRA ES USTED.

Especialmente a largo plazo. Esta no es una venta de “General Electric” o de “Ben & Jerry’s”. Es una venta de Joe o Jane Jones (o como usted se llame).

84. Si usted hace dinero, la empresa hace dinero, pero en la compra repetida.

85. Vuélvase maestro en el juego de las RP (Relaciones públicas). 

El “voz a voz” no es accidental. Usted necesita del “voz a voz”. ¡Haga que ocurra!

86. META #1: CONVIERTA A SU CLIENTE EN UN HÉROE. 

Usted no está allí para ganarse el crédito. Eso es para “egomaníacos”. Y “perdedores”.

87. Los márgenes “decentes” a mediano y largo plazo son el producto de mejores relaciones no de mejores “habilidades de negociación”. (Generalmente)

88. “¡Sí al realismo!” 

Los “grandes habladores” no son “grandes vendedores” contrario a lo que piensa la gente.

89. Sea el primero en contarle al cliente las malas noticias. 

Sus propias fuentes de inteligencia le dirán más rápido las cosas y es preferible que usted esté allí primero para contar su versión y aumentar su reputación de confiabilidad.

90. Trabaje endiabladamente para obtener una reputación de experto valioso en su industria.

Conviértase en un recurso confiable de su sector.

91. Involúcrese en las asociaciones y agremiaciones de su sector. 

Puede demorar una década en obtener sus beneficios, pero vale la pena, si usted es llamado a participar en un panel importante o en un congreso del sector.

92. Involúcrese en las ORG (organizaciones sin ánimo de lucro) de sus clientes y en las de su propia empresa.

93. Todo está en las tácticas.

94. ¡Usted debe… AMAR su producto! 

Punto.

95. ¡USTED DEBE AMAR SU PRODUCTO!

96. No abuse de su agenda.

Correr porque “va tarde” no tiene excusa en ningún nivel de la organización. Más bien se traduce como una mezcla desafortunada de auto-importancia y desdén.

97. Toma tiempo conocer a las personas.

(Duh…)

98. Las mujeres son mejores vendedoras.

99. El simple concepto de “eficiencia” en el desarrollo de las relaciones es… ESTÚPIDO.

100. El concepto de MBWA (Managing by Wandering Around) todavía funciona.

Los gerentes no solamente deben abrir sus puertas sino traspasarlas y salir de sus despachos. La MBWA es la “tecnología de lo obvio”.

101. “Preparar el terreno” es el primer 98 por ciento. 

(O más)

102. ¡PONGA A TRABAJAR ESOS TELÉFONOS!

103. Regla 5K-5M: 5 mil millas para reunirse 5 minutos. 

A menudo sí tiene sentido. Aunque los presupuestos de viaje estén restringidos.

104. ¡Vuelva a ser estudiante!

¡Estudie a los grandes vendedores! (Incluso a los presidentes) Puede que haya vendedores “naturales”, pero generalmente ellos son los que más duro estudian.

105. ¡Siga estudiando!

Sí, usted puede estudiar para volverse experto en “Construcción de Relaciones”. ¡A estudiar!
Become a student! Yes, you can study Relationship Building. So, study…

106. Ojo con los “complicadores” y los “enredadores”.

En verdad, la gente “inteligente” es aquella que sabe simplificar las cosas.

107. La persona más inteligente en la habitación rara vez gana.

Está tan consciente de que es el más inteligente que no necesita perder tiempo en esas “tonterías” de las relaciones.

108. Sea amable.

Funciona.

109. Sea especialmente amable cuando hay embarradas.

Después habrá tiempo para practicar el “Gran Juego de las Culpas y las Responsabilidades”.

110. Los presidentes nunca se cansan de ser tratados como presidentes.

111. La suerte es importante. Así que, ¡Buena Suerte!

richard bransonSoy un emprendedor que fracasó recientemente. Renuncié a mi empleo oficial y trabajé durante dos años tratando de que mi idea rindiera frutos, pero mi producto nunca llegó al público. Sé que el fracaso es parte del proceso, pero no tengo otra idea por el momento y necesito llevar comida a la mesa.

El problema es que, ahora que he dado una probadita al espíritu emprendedor, estoy teniendo problemas para regresar a otro empleo donde esté ayudando a cumplir la visión de alguien más.

¿Qué consejo tiene para alguien que ha fracasado, pero que quiere regresar a intentarlo de nuevo?

William Harvey, Estados Unidos

Respuesta: Pienso que tu determinación para levantarte y recuperarte es bastante admirable; deberías estar orgulloso de esa actitud. No es fácil, pero si estás pensando en tu siguiente paso, ya estás encaminado en la dirección correcta.

Y tienes razón: el fracaso es una parte inevitable (y esencial, creo) del emprendimiento. No desconozco el fracaso; muchas cosas me han salido mal en los últimos 40 años en los negocios. Pero he tenido éxito porque no he permitido que las decepciones me detengan; y tú tampoco deberías hacerlo.

¡Sin embargo, antes de que empieces una nueva aventura, es importante que mires atrás y determines qué salió mal con tu primer negocio. Después de todo, no deberías regresar a tu auto después de un accidente sin revisarlo primero.

Con eso en mente, te comparto cuatro pasos para aceptar el fracaso y avanzar hacia el éxito:

1. No te desanimes

El fracaso puede ser emocionalmente agobiante. Como emprendedor, dedicaste mucho tiempo, esfuerzo y dinero a tu negocio; verlo fracasar es desalentador. Pero en vez de permitir que tus emociones te controlen, da un paso atrás y recuerda que no eres el primer emprendedor que ha fracasado, y no serás el último.

Muchos empresarios brillantes han fracasado numerosas veces. Personas como Reid Hoffman, James Dyson, Vera Wang y Arianna Huffington experimentaron el fracaso antes de volverse exitosos. Así que, no permitas que la adversidad te desaliente; en vez de ello, dedica tu energía a enfocarte en el futuro.

2. Tómate tiempo para analizar

Cuando un negocio sale mal, es importante que te tomes tiempo para determinar qué sucedió. ¿Tu producto no funcionó adecuadamente?

¿Tu mercadotecnia no fue la adecuada? ¿Tu servicio no satisfizo las necesidades de tus clientes?

Pasa tiempo con personas que estuvieron involucradas con tu empresa emergente y analicen objetivamente el problema. Este no es un momento para señalarse con dedos acusadores o asignar culpas, es momento para reflexionar y reunir datos.

En mi caso, el momento en que más notablemente nos equivocamos en Virgin fue cuando lanzamos Virgin Cola hace años. Orgullosamente declaramos una guerra contra Coca-Cola conduciendo un tanque de guerra por la Ciudad de Nueva York y aplastando una pared de latas de Coca-Cola. ¡Este fue posiblemente uno de los mayores errores que hayamos cometido!

Coca-Cola era (y sigue siendo) una compañía enorme y bien establecida con presupuestos a la par. Cuando empezamos nuestro negocio de refrescos, Coca-Cola incrementó su presupuesto de mercadotecnia y ejerció presión sobre los distribuidores para que no trabajaran con nosotros. Si hubiéramos previsto que esto sucedería, habríamos adoptado un enfoque diferente.

Después del análisis posterior, determinamos que estábamos tristemente mal preparados para la respuesta de Coca-Cola. Lo más importante, rompimos nuestra regla número uno al entrar en el mercado de los refrescos en primer lugar: se supone que Virgin sólo entra en nuevas industrias cuando puede ofrecer a los consumidores algo distinto de lo que ya existe. No había oportunidad para hacer eso en la industria de los refrescos, porque los consumidores ya tenían un producto que les gustaba a un precio que estaban dispuestos a pagar.

3. Planea cuidadosamente

Una vez que hayas definido dónde salieron mal las cosas en tu empresa emergente, decide qué harás diferente la próxima vez. Podrías plantear un enfoque totalmente nuevo o podrías decidir incorporar a personas diferentes para que ayuden en áreas en las cuales no eres un experto.

Cualquiera que sea el enfoque que adoptes, asegúrate de que te tomas tu tiempo para bosquejar algunas ideas y comunicarlas a algunas personas en quienes confíes en busca de retroalimentación.

4. No dejes que el miedo te detenga

Sentirse deprimido por una empresa fracasada es normal y natural. Pero deberías asegurarte de que la inquietud por futuros fracasos no te desaliente. Acepta el temor, aprende de él y sigue adelante con tu próxima aventura empresarial con valor y el conocimiento de que, si no alcanzas el éxito, tendrás la voluntad para hacerlo de nuevo y enfrentar el próximo desafío.

Como dice mi hijo, Sam: “Si estás aprendiendo de tus errores, entonces realmente nunca fracasas; simplemente estás en un camino constante hacia el éxito”. ¡Buena suerte!

liderazgoEl estrés es uno de los principales factores que desencadenan la depresión y la ansiedad propias de nuestra sociedad actual. De hecho, muchas de las bajas laborales derivan de las malas relaciones en el trabajo.

Por este motivo el sector debe centrar su mirada en la capacidad del liderazgo empresarial: Sobre los líderes recae la responsabilidad de asegurar el bienestar de los empleados, fomentando su motivación, creatividad y autonomía.

Todo ello comienza con el proceso de selección, durante el cual debemos preocuparnos por transmitir fielmente la filosofía de nuestra empresa y seleccionando a personas con valores similares a los nuestros.

Pese a que gran parte del trabajo de un directivo es transmitir la estrategia de su compañía de forma clara y concisa, el flujo de información no debe ser, bajo ningún concepto, unilateral. La actitud de un buen líder radica principalmente en valorar el puesto del trabajador; al fin y al cabo, es quien está en contacto con el cliente o con el producto. Nadie mejor que él para identificar los problemas y, por tanto, también hacia dónde deben ir enfocadas las soluciones.

Para lograr el liderazgo empresarial deseado, debes hacer un buen uso de tus conocimientos y experiencia, así como de tu capacidad de comunicación, sin olvidar que debes priorizar la honestidad.

Con la finalidad de que consigas un liderazgo empresarial sumamente efectivo, en Negocios y Empresa te contamos las claves para alcanzar todos tus objetivos.

Liderazgo empresarial: 10 actitudes imprescindibles

Reconoce el talento y fomenta el potencial

Mientras los empleados talentosos son reconocidos fácilmente por sus buenas acciones continuas, encontrar motivos para elogiar a quienes se mantienen en un nivel de eficiencia estándar puede convertirse en una tarea ardua. Sin embargo, debes perseverar en ver aquello positivo de las personas y hacerles sentirse apreciados.

Unas palabras de reconocimiento, especialmente si son pronunciadas en público, pueden resultar lo suficientemente efectivas como para inspirar a un empleado y mejorar su rendimiento hasta exprimir todo su potencial para el beneficio de la propia empresa.

Saca provecho de los errores de tus empleados

Cuando un empleado comete un error, especialmente si este es grande, tenemos cierta tendencia a tachar a dicho empleado por este error. Asimismo, no nos damos cuenta de que esa debilidad es sólo una pequeña parcela de toda su persona. De este modo, si tu objetivo es ser un buen jefe, debes tratar de quitar hierro a esa equivocación y pensar en la persona en completo.

Además, un jefe realmente apto debe contar con la suficiente capacidad de reacción como para solventar la problemática y hacer frente a la situación.

Genera oportunidades para que logren sus aspiraciones

Cada trabajador tiene el suficiente potencial como para conseguir mejoras, tanto profesionales como personales. Un buen jefe debe dedicar tiempo a preparar a sus empleados para el puesto al que aspiran, incluso si este puesto se encuentra en una empresa distinta.

Ayúdales a proyectar sus acciones hacia sus sueños y ábreles las puertas que anteriormente creían que permanecerían cerradas.

Aprende a delegar la responsabilidad

Un jefe sabe reconocer cuál es el momento para delegar ciertas responsabilidades a sus empleados. Además, debe ser consciente de los efectos positivos que conlleva pedir ayuda a alguien que trabaja para ti.

De forma implícita, la persona a quien estás pidiendo ayuda percibe que respetas sus opiniones y experiencia. Incrementará, por tanto, su autoestima, sintiendo a la misma vez un mayor respeto y motivación por sí misma.

Establece metas y expectativas para tu equipo

Cada vez es más común que los equipos trabajen por objetivos marcados por su jefe: cumpliendo con los plazos de entrega y definiendo objetivos ambiciosos a la par que realistas.

Los buenos resultados dependerán de la confianza depositada en cada uno de los empleados y de la motivación de estos. Así lograrás construir un equipo más sólido que optimizará mejor el tiempo y, por tanto, reducirá su estrés.

Respeta la privacidad de tus empleados

En una época en que las vidas se han convertido en libros abiertos, hemos comenzado a sentir que tenemos el derecho de conocer todos los detalles sobre la vida de los demás. Sin embargo, estamos equivocados y carecemos por completo de ese derecho.

A veces, el mejor regalo que podemos hacerle a alguien es no preguntar. Asimismo, eso no impide estar siempre disponible si la otra persona nos necesita, para compartir con nosotros alguna intimidad.

Atempera tu profesionalidad y muéstrate cercano

Los jefes que esconden su personalidad bajo su rol dictatorial no inspiran confianza. Por ello es conveniente que encuentres tu propio estilo de liderazgo siendo fiel a tu personalidad y tus pensamientos.

A tu profesionalidad debes añadirle una dosis justa de humanidad y, lo que es aún más importante, permite que tus empleados hagan lo mismo para ganarte su respeto.

Logra que tus empleados se sientan libres

Para los empleados, la satisfacción depende de su sentimiento de autonomía e independencia, y por ello muestran una mayor dedicación cuando sienten la responsabilidad no sólo de hacer lo que les es mandado, sino de hacer lo correcto.

Así pues, procura que tus normas como jefe les permita sentir cierta libertad. Eso transformará su trabajo en algo mucho más significativo, ya que lo convertirá en una expresión de sus habilidades, talentos y experiencias propias.

Céntrate en las críticas constructivas

Aunque nadie es perfecto, todos aspiramos a ser mejores de lo que somos, nuestra mejor versión de nosotros mismos. Es por este motivo que necesitamos y buscamos consejos no sólo que nos animen, sino que nos recuerden que somos capaces de mucho más.

No olvides jamás que a veces, lo que menos queremos oír es lo que más necesitamos escuchar. Fomenta las críticas constructivas en tu trabajo para permitir que tu equipo no pare de mejorar.

Muestra siempre empatía y respeto

A veces resulta complicado encontrar un equilibrio justo entre la autoridad y la comprensión. Los buenos líderes se muestran comprensivos y cercanos a su equipo, evitando caer en un exceso de confianza por cualquiera de las partes, ya que ello podría terminar afectando negativamente al rendimiento.

Además de la empatía, si hay algo realmente importante es el respeto: cualquier empleado es merecedor de tu respeto independientemente de su actuación en la empresa. Así pues, ante despidos o situaciones desagradables, no caigas en las humillaciones y permite que puedan mantener la dignidad en las peores circunstancias.

Los resultados de un buen liderazgo empresarial son capaces de motivar e inspirar a sus empleados: estando motivados, serán más productivos. La consecución de los objetivos del equipo y de la compañía son elementos esenciales para mantener un buen ambiente laboral.

En definitiva, el trabajador tiene que sentirse orgulloso de la empresa en la que está y a la que representa. Para un liderazgo empresarial efectivo, es el jefe quien debe dar ejemplo.

Ahora que ya conoces cuáles son las actitudes imprescindibles para un liderazgo empresarial efectivo, cuéntanos. ¿Cumples con todas ellas? ¿Cuál crees que deberías mejorar? ¿Te consideras un buen jefe? ¡Estaremos encantados de leerte y poder hablar contigo!

 

 

 

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