Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los secretos de los negocios exitosos y cómo convertirte en un gran líder

Aunque la cara visible y más famosa de la revolucionaria red social Facebook es Mark Zuckerberg, una de sus coequipers del directorio pisa cada vez más fuerte en el mundo de los negocios y está asegurándose un puesto como una de las caras visibles de este tiempo en la lucha por la equidad de género.

Sheryl Sandberg, hija de Adele y Joel Sandberg, es una economista graduada de Harvard que no solo rompió el techo de cristal en el mundo de los negocios -todavía hoy marcado por una fuerte presencia masculina- sino que además logró abrirse paso en la industria tecnológica, asegurándose un puesto en los rankings que distinguen a líderes y empresarios influyentes, también mayormente poblados de hombres.

En 2008, su primer año en Facebook, Sandberg fue considerada por la revista Fortune como una de las “50 Mujeres más Poderosas en Negocios”, una de las 25 Personas más Influyentes en la Web según Bloomberg Businessweek en el año 2011 y en 2017 elegida al mismo tiempo por la revista Forbes como una de las 100 mentes más brillantes del mundo de los negocios y una de las mujeres “selfmade” más ricas del mundo (su patrimonio es de aproximadamente mil millones de dólares).

Antes de Facebook, Sandberg formó parte del directorio de The Walt Disney Company y Starbucks con un salario anual de 280 mil dólares y pasó 6 años como vicepresidenta en Google, donde desarrolló lucrativos programas de publicidad en línea. Desde su ingreso a la empresa con base en California, Sheryl Sandberg fue fundamental en el proceso que logró aumentar drásticamente los ingresos en la red social y finalmente, en junio de 2012, se convirtió en la primera mujer en integrar el directorio de la empresa. Ese mismo año además, tuvo el honor de integrar la lista de las 100 personas más influyentes del mundo según la revista TIME.

Con una vida marcada por los éxitos profesionales, en 2013 la arrolladora empresaria logró fundar Lean In, una organización sin fines de lucro nombrada en honor a su primer y exitoso libro, para apoyar el empoderamiento de las mujeres. De esta manera fue que se consagró como una de las referentes más importantes del mundo en el tema. Su segundo libro, Opción B, que se centra en el dolor y la capacidad de recuperación y resiliencia (luego de que falleciera su marido), se publicó en abril de 2017 con mucho éxito también.

Ya cómoda en su puesto como una de las ejecutivas de mayor peso en Estados Unidos, Sandberg protagonizó numerosas críticas hacia Donald Trump y no pierde oportunidad de instar públicamente a organismos internacionales, universidades y empresas a brindar oportunidades igualitarias a hombres y mujeres para que puedan desarrollarse en el mundo de los negocios y ganar el mismo salario.

En una de sus charlas más recientes, en el Foro de Liderazgo de Mujeres Avanzadas en la Universidad del Pacífico en Stockton, California, la jefe de operaciones de Facebook pidió mejores políticas públicas y corporativas para apoyar a madres y padres que trabajan y desafió al mundo a hacerlo mejor. “La verdad es que los hombres siguen gobernando el mundo y no estoy segura de que esté saliendo tan bien”, dijo.

Las mujeres en general ganan menos que los hombres y esta brecha salarial no promete acortarse en el corto plazo. Sandberg lo sabe y reconoce que todavía queda un largo camino por recorrer. Por ejemplo, la ejecutiva señaló recientemente el hecho de que, cuando las mujeres obtuvieron una quinta parte de los escaños del Senado de los Estados Unidos en 2012, no se percibió como una falencia irresuelta.

“Los titulares dijeron ‘las mujeres se apoderan del Senado’. No se trata de una toma de control, es una brecha”, dijo. “El objetivo real debe ser del 50%”. Y profundizó: “El verdadero objetivo debería ser la raza o la familia a la que pertenecemos, nos de todas las mismas oportunidades, y estamos bastante lejos de eso”.

“No abrazamos el liderazgo femenino”, dijo. “Simplemente no lo hacemos. Llamamos a las niñas pequeñas ‘mandonas’. No llamamos mandones a los niños pequeños. Les decimos a esas mismas mujeres que son demasiado agresivas en el lugar de trabajo pero raramente revisamos eso en los hombres, aunque sabemos por estudios que los hombres son, de hecho, en promedio más agresivos en el lugar de trabajo y de otras maneras “.

Sin embargo para Sandberg, estos problemas son “reparables”. Su primordial y principal visión es que toda la sociedad debería comenzar a rever sus propios prejuicios implícitos y ayudar a otros a cumplir sus sueños. Para tener éxito, según ella, es importante saber que uno no puede hacerlo solo y debe encontrar un grupo de apoyo. “La resiliencia se aplica a una comunidad”, aseguró. Evidenciar que todavía queda mucho por hacer puede ser, de acuerdo con esta referente, el primer paso para comenzar a cambiar el paradigma.

Estamos en el punto de inflexión donde las formas tradicionales de hacer negocios y la política se están volviendo rápidamente obsoletas.

Los principios de incrementalismo y pensamiento lineal, que fueran una vez los fundamentos de nuestro enfoque de la estrategia y los negocios, están siendo reemplazados por nuevos principios de exponencialismo donde se prioriza:

a) la velocidad sobre la certeza;
b) la profusión de ideas aunque no estén estrictamente relacionadas;
c) los networks sobre las estructuras jerárquicas, y
d) el empoderamiento a cambio del control en las organizaciones.

El exponencialismo es un proceso que va mano a mano con el desarrollo de la inteligencia artificial. A medida que los equipos y herramientas tecnológicas se vuelven más inteligentes y rápidas, los servicios que brindan se multiplicaran y serán más efectivos. Esto hará que la comunicación de las ideas y cursos de acción sean más fáciles de implementar, sirviendo como un catalizador para el progreso de un plan estratégico, ya sea en management empresarial o en política.

Con mayores capacidades para comunicarse e ilustrarse gracias a los adelantos tecnológicos, se pueden obtener nuevos avances más fácilmente. Cada nueva tecnología agrega algún valor a la vida de los usuarios y optimizan la búsqueda de información. La comprensión acumulativa de la tecnología significa que los resultados se logran más rápido. Las empresas y los líderes que combinan sus esfuerzos pueden obtener beneficios exponenciales.

El crecimiento exponencial hará que los avances funcionales se desplieguen más rápido. Para la persona que nunca había oído hablar de conectividad inalámbrica, el concepto de un dispositivo móvil parecería extraño. A medida que ocurren nuevos avances, el alcance de las posibilidades se expande.

Esto puede hacer que las nuevas tecnologías sean un poco difíciles de comprender, pero también significa que dominarlas tiene beneficios a largo plazo. El exponencialismo es un fenómeno que la “artificial intelligence” (AI) introducirá en el mundo cambiando muchas industrias y la política para siempre.

La inmediatez que demandan las nuevas formas de comunicación hace que el papel de la intuición en la toma de decisiones se convierta en una herramienta fundamental. Ello trae aparejado: a) cómo determinar el nivel óptimo de riesgo; b) como hacer malabarismos con múltiples prioridades simultáneamente, y c) fundamentalmente, cómo desarrollar agilidad emocional como clave para el rendimiento; es decir, aprovechar las emociones para enfrentar situaciones desafiantes en tiempo real.

La importancia de las nuevas redes del mundo del trabajo y la comunicación social hace que la agilidad emocional sea clave para alimentar la motivación política y desarrollar una red o network.

Aprender a regular las emociones y reacciones para generar confianza, comprender los motivos e intenciones de los demás se transforma así en un elemento indispensable para guiar un grupo, partido político o empresa hacia el éxito y mantener los objetivos frente a la incertidumbre y los cambios.

Zev Siegl, cofundador de Starbucks, conoce la clave del éxito empresarial, el camino que hay que seguir para lograrlo y los factores externos que influyen para llevar las compañías a un nivel más alto.

En diálogo con Portafolio, el emprendedor les hace un llamado a los empresarios para continuar la ola positiva de emprendimiento que hay en Colombia. Esto, tras su paso por Bogotá, en un evento realizado por Bancoldex. Actualmente no tiene relación con la cadena de tiendas de café.

¿Cuáles son los problemas que detienen el crecimiento de las empresas?

Los problemas que los empresarios enfrentan son iguales, independiente de si van a comenzar una compañía, si esta ya existe y quiere crecer, o si desean iniciar con un vertical nuevo. Aquí las preguntas que hay que hacer son: ¿ven oportunidad para el éxito? ¿Hay capital suficiente? y ¿existen las capacidades adecuadas para obtener ese crecimiento?

¿Cuáles son los caminos para el crecimiento?

Lo más importante es identificar la oportunidad y después hacer una investigación cuidadosa para saber si esta es real. Tenemos una expresión en EE. UU. que es: “Uno debe tener mucho cuidado con creer sus propias palabras o sus cosas”. Una vez hecho esto, hay que conseguir el capital y si es una empresa existente, entonces se vuelve una cuestión de asignar los fondos necesarios, o si es un emprendimiento, hay que buscar inversionistas.

¿Qué sucede con los emprendedores?

Ellos siempre están recibiendo mucha atención y comentarios positivos porque son los que ayudan a que la economía crezca, pero no se habla lo suficiente sobre los casos no exitosos y, cuando fracasan, también pierden mucho dinero. Eso, a su vez, tiene un efecto muy grande y hay que ser conscientes de ello.

¿Cómo ve la actitud de la comunidad empresarial con respecto a la posibilidad de fracasar?

En la comunidad empresarial la gente está muy resistente a hablar sobre los fracasos. Si habláramos más sobre estos, de pronto tendríamos más casos de éxito.

¿Cuál es la clave del éxito y del crecimiento de una empresa?

Hay muchas claves, pero un factor fundamental es que la empresa necesita un líder con una mente abierta. Si este tiene un mentor, debe escucharlo; o si posee ideas sobre cómo va a salir determinada situación y luego no funciona, el líder debe escucharlo también.

¿Cuáles son las otras claves?

Una es el acceso a capital, pero no todo el mundo lo tiene, y otra es la habilidad para evitar distracciones. En Starbucks, a principios de los 70, los fundadores nos distrajimos con ideas nuevas, entonces por 2 o 3 años comenzamos a mirarlas, pero paramos de trabajarlas y nos enfocamos solamente en el café. Al final fue mucho mejor, porque en un año comenzamos a dominar completamente el mercado en Seattle (Estado de Washington), donde tuvimos presencia hasta 1985.

¿Cómo se llevan las empresas a otro nivel?

Hay un factor importante que es el equipo. En cualquier proyecto, bien sea de una firma nueva o ya existente, algunas de las personas más importantes no son los empleados de la compañía, sino gente de afuera, del mundo real; por ejemplo, un mentor. En Starbucks, al principio teníamos un grupo de empresarios, un contador y un abogado, que nos apoyaron mucho, y cuando les contábamos nuestras ideas nos ayudaban a entender si no eran tan buenas y a verlas mejor. En ocasiones tocaba volver a pensarlas.

¿Cuál es el consejo para los empresarios colombianos?

Ustedes tienen una cultura que nos lleva cientos de años de experiencia, comparada con la de Estados Unidos. Colombia está en un momento mucho más próspero que antes. Hay mucha construcción en Bogotá y en Medellín, existen muchas más oportunidades; entonces, es un muy buen momento para empezar una empresa o para poner a crecer una existente. Hay que seguir con esta ola que ya está ocurriendo.

La recesión económica siempre ha sido un invitado no deseado en el ambiente de negocios. Se cuela sin advertencia alguna y nunca sabes cuándo hará sus maletas para irse. Una recesión es el momento en el que las ganancias se van en picada, millones pierden su trabajo y los precios de los productos y los servicios se disparan.

Esto puede ser impactante, pero así como hay negocios que se van a la bancarrota o que se las ven negras para mantenerse a flote, hay negocios que hacen millones durante una recesión. Compañías como Procter & Gamble, Macy’s, Netflix y muchas otras han desafiado la poco esperanzadora norma de las recesiones económicas, han sobrevivido y se mantienen fuertes.

Lo que las diferencia de los negocios que fracasan durante una recesión es que estas empresas vieron el escenario desde una perspectiva diferente. Cuando capitalizas esas diferencias podrás no sólo sobrevivir, sino incluso crecer durante la recesión.

1. Apaláncate en una necesidad de consumo urgente

“Estar en recesión no significa que la gente deja de gastar dinero de un día para otro”, dice Will Rees, director de Worktop Express. “Comparar precios sin duda se vuelve una prioridad en el día a día, pero la gente no compra únicamente por el precio. En mi opinión, durante la recesión hay un verdadero cambio en la prioridad que la gente le da al valor. El consumidor hará una buena investigación y por lo general elegirá comprar el producto que tenga la mejor relación entre precio y calidad.”

Por ejemplo, las tarjetas de crédito de plástico se crearon para lidiar con el problema de que las tarjetas de crédito de cartón se deshacían. Airbnb surgió como una nueva alternativa ante el problema de los altos precios en hospedajes y sigue siendo exitosa. Por razones similares, compañías como PayPal y TransferGo siguen creciendo: resuelven el problema de transferencia de fondos.

2. Busca capital de inversionistas

Si tienes un proyecto o un modelo de negocio prometedor, llévale tu idea a un inversionista. El objetivo es conseguir suficientes fondos para mantener el negocio y desarrollar su potencial para que le vaya excelente en el mercado.

En palabras de Matthew Tagliavia de Fund an Idea, “Los inversores de proximidad y los capitalistas de riesgo siempre están buscando negocios prometedores con potencial para regresarles excelentes ganancias por su inversión.

“Dependiendo del tipo de inversionistas a los que te acerques,” continúa Tagliavia, “tendrás la oportunidad de acceder a consejos sobre negocios y a conocimientos sobre cómo hacerlos crecer. Los capitalistas de riesgo, sin embargo, tienen un papel mucho más activo en tu negocio porque te prestan su expertise y te dirigen sobre lo que debes hacer.”

3. Invierte en tu desarrollo personal y en el desarrollo de tu negocio

A la hora de analizar las recesiones pasadas, la diferencia entre los que sólo sobrevivieron y los que dispararon sus ventas suele estar en qué tan abiertos estaban a nuevas innovaciones y nuevas formas de pensar. Leer libros e ir a seminarios o entrenamientos son factores no negociables para tener un negocio exitoso. Una de las características que tienen en común los emprendedores exitosos es que son estudiantes voraces.

¿Cómo te ayuda esto a prosperar? Bueno, los libros son depósitos de conocimiento, y los negocios son un fenómeno que ha estado en el planeta casi tanto como los humanos, así que siempre hay excelentes libros por leer.

Entre mis libros de negocios favoritos está The Wealthy Barber de David Chilton, que habla de cómo manejar tus finanzas personales… Emotional Grit de Neeta Bhushan que, además de ser un parteaguas, enseña lecciones increíbles sobre cómo conducirte entre el caos y los principios del liderazgo en los negocios.

La recesión nunca es excusa para dejar que la calidad de tu negocio disminuya. Desarrollarte a ti y a tu negocio te hace sobresalir entre la competencia.

4. Encuentra alternativas creativas

Durante la recesión de 2008, muchas compañías cerraban sus filiales por la falta de efectivo. Macy’s tomó un camino diferente: creó tiendas virtuales en Internet en las que sus clientes podían comprar sus productos desde la comodidad de su casa. Otras compañías como Ford, Alaska Air y VW también encontraron alternativas creativas.

Encontrar alternativas convenientes, innovadoras y eficientes en cuanto a costos hará que tu negocio sea más atractivo para tus consumidores. Esto se debe a que los consumidores buscan mejores ofertas durante una recesión.

5. No disminuyas tus esfuerzos en publicidad

Cuando los fondos empiezan a escasear, las compañías tienden a reducir los presupuestos para publicidad. Aunque esto les sirve para recortar costos a corto plazo, empiezan a perder relevancia en la mente de sus consumidores a largo plazo y pronto son olvidadas.

Muchos se mantienen leales a los que invierten mucho en publicidad porque estos mensajes generan confianza en la mente de los consumidores de que estos negocios son estables.

Así fue como Procter & Gamble logró crecer durante la Gran Depresión. La compañía anunció de manera activa sus jabones durante las series en radio que tenían como audiencia a las amas de casa: el principal target de Procter & Gamble.

Las probabilidades no son tan reducidas, todo depende de cómo las veas. La supervivencia sigue siendo el instinto más básico de la humanidad.

El pasado jueves tuve la ocasión de participar en Madrid (Torre Espacio) en la mesa redonda Corporaciones y startups: ¿amigos o enemigos? con ocasión del lanzamiento de Wanajump (@wanajump), la aceleradora corporativa del grupo Recreativos Franco, y en el que también participaron Pepe López de Ayala (Director General de Twitter), Ángel Sáenz de Cenzeno (Director de Innovación de Microsoft), Miguel Caballero (CEO y Fundador de Tutellus), Chema González (CEO y Fundador de Alterkeys, vendida a Room Mate) y como moderadora Helena Díaz-Fuentes (ver álbum de fotos).

Fue un evento interesante en todos los sentidos —intervenciones, organización, público, lugar…—, pero me quiero detener uno de los aspectos clave que se abordaron, para el éxito de las aceleradoras corporativas: los mentores.

Como autor de Aprendiendo de los mejores (Alienta, 10ª edición) —los mejores aprenden de los mejores— también fui preguntado al respecto por el papel de esta figura tan extendida en Norteamérica y mucho menos en España. Y éste es mi punto de vista:

Lo primero que diría es que los mentores son importantes y necesarios, no sólo para el lanzamiento y desarrollo de una startup, sino para cualquier persona que quiera avanzar, llegar lejos y lograr algo grande en la vida. Hay algo que se repite sistemáticamente cuando uno analiza personas de éxito, y es que en algún punto del camino, de manera más o menos formal o informal, ha aparecido algún mentor en su vida.

Un mentor es aquella persona con experiencia que ya ha recorrido aquel camino que a nosotros también nos gustaría vivir y con el que tener éxito: a la hora de invertir, crear empresas, liderar, negociar, hablar en público o vender. Es cierto que no existen dos personas iguales, ni dos momentos iguales, ni dos trayectorias iguales, peor sí hay principios que se repiten con independencia de las coordenadas de espacio y tiempo.

Por lo tanto, son personas muy apetecibles para tenerlas cerca. Los mentores aportan muchas cosas, pero desde mi punto de vista, hay 5 aspectos estratégicos:

1. Orientación, rumbo, dirección, perspectiva

En definitiva, claridad mental. Cuando uno lleva a cabo un proyecto tan ambicioso, como puede ser el lanzamiento y desarrollo de una startup, es fácil estar desorientado en muchos momentos del camino y no saber hacia dónde mirar y apuntar. çEl mentor te permite eso, saber dónde enfocarte en cada momento, te ayuda a centrar tus energías en lo importante descartando el resto. Un buen mentor te permite tomar conciencia de quées clave, y lo más importante, por qué es clave. Las conversiones estimulantes y retadoras permiten tomar perspectiva, ver las cosas desde arriba desde donde se ve con más nitidez qué es lo relevante y lo accesorio.

2. Metodología/Método

Que no es otra cosa que una forma de hacer las cosas contrastada y rigurosa. El método te permite llevar a cabo aquellos procesos que hay que ejecutar sin ir dando palos de ciego, porque de otra manera se pierde demasiado tiempo, energía y recursos, y eso es agotador. Los mentores aportan conocimientos y experiencia que cuestan muchos años y sudores conseguir, así que, ¿para qué desaprovecharlos?

El propio Brian Tracy lo explicita así: «Nadie vive lo suficiente para aprender todo lo que necesita comenzando de cero. Por ello, para tener éxito, debemos encontrar personas que ya hayan pagado el precio de aprender las cosas que necesitamos aprender para lograr nuestras metas». La gente mentalidad ‘pobre’ piensa que debe saber todas las respuestas; la gente con mentalidad ‘rica’ acudes a quienes más saben. Los primeros van de autosuficientes y solitarios; los segundos trabajan en equipo.

3. Feedback

La ejecución de los procesos nunca es una línea recta, siempre hay desviaciones que hay que corregir respeto a lo originalmente pensado. Keneth Blanchard, autor de El ejecutivo al minuto, siempre decía: «el feedback es el desayuno de los campeones». Es necesario tener siempre gente cerca que aporta una mirada crítica y exigente de los proyectos. Los aduladores son siempre peligrosos. No hay nada peor en esta vida que tenerle miedo a la verdad. No hay nada más sano, por el contrario, que tener alguien de confianza que nos diga las cosas con tacto, pero de manera clara, directa y sin tapujos.

4. Apoyo emocional

A lo largo del camino existen muchos momentos también de soledad, de frustración, de bajón emocional —de ‘pájara’, como se dice en el ciclismo—, y es necesario tener gente cerca —como la figura del mentor—, que también aporta ánimo, ilusión, reto, porque cuando las cosas no marchan bien se tambalea lo más importante que tiene una persona que es la confianza en uno mismo, y ahí es donde uno la va a recobrar para no tirar la toalla.

Los mentores son esas personas que te inspiran a ir más allá de tus dudas y de tus miedos. Los mentores conocen tus puntos fuertes y débiles, y saben dar indicaciones precisas para que optimices tu vida. Está demostrado científicamente, que las personas nos sentimos más seguras y confiamos más en nosotros mismos —nos atrevemos más— cuando hay alguien que nos alienta a dar el salto. Muchas veces somos los mayores enemigos de nosotros mismos.

5. Incomodidad

Un buen mentor siempre te exige de ti más de lo que tú te exigirías de ti mismo. Te lleva al límite. En el ser humano hay una tendencia natural a hacer lo más cómodo y fácil, pero así no se puede llegar a ningún sitio interesante. Crecimiento y comodidad no son compatibles. Sabes que estás avanzando en la vida cuando estás incómodo.

Los peces más grandes nadan en aguas profundas, pero esas piezas sólo están disponibles a quienes se atreven a ir a por ellas. Como en la vida no es fácil sentirse cómodo en la incomodidad (ver post Practica el arte de la incomodidad), lo mejor es buscar a alguien que nos empuje. Todo necesitamos alguien incómodo (tocapelotas) a nuestro lado —padre, amigo, mentor…— que nos rete por inspiración o desesperación.

En Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición) hablamos precisamente de este tema, en el que se recogen las palabras de Mark Victor Hansen y Robert G. Allen, autores del clásico Millonario en un minuto: «Al estudiar las características de cualquier persona de éxito, podrá ver que fue aprendiz de uno o varios maestros. Por lo tanto, si desea alcanzar grandeza, renombre y éxito colectivo, debe ser aprendiz de un maestro».

Un buen mentor es un ‘factor acelerador’ para la consecución del éxito y son necesarios en cualquier faceta de nuestra vida en la que queramos mejorar: salud, dinero, relaciones, management, emprendimiento… Ser autodidacta tiene una ventaja: aprendes con mucha profundidad y se interioriza de manera sólida lo aprendido. Y tiene dos grandes inconvenientes: primero, es más fácil equivocarse; y segundo, es un proceso demasiado largo.

Un proverbio chino dice: «Una sola conversación con un sabio equivale a un mes entre libros». Un buen mentor nunca es un gasto, sino la mejor inversión que se puede hacer en la vida.

“¡Tengo el producto perfecto para el mercado!”. ¿Sabes cuántas veces escuché esa frase? ¿Y sabes cuántas veces la expectativa se hizo realidad? Muchas y muy pocas. Muchas veces la escuché y muy pocas la expectativa se hizo realidad. Sin embargo, sigo escuchando esas palabras como si fueran una premisa exacta, tan fácil como decir 1+1=2. En los negocios, esa ecuación no funciona.

Algunos creen que el éxito en los negocios es una fórmula o una receta: basta disponer los ingredientes, seguir los pasos señalados, mezclar y, ¡eureka! Si así fuera, ningún negocio fracasaría nunca, pero ya sabemos que cada día hay negocios que, lamentablemente, desaparecen. ¿Por qué? Las razones son variadas, pero está claro que el primer lugar lo ocupan nuestros errores.

Y uno de los errores más frecuentes es el que surge de la afirmación con que se inicia esta nota: “¡Tengo el producto perfecto para el mercado!”. Vamos a convenir que esa premisa fue cierta durante mucho tiempo, pero hace mucho tiempo. Sí, antes de que se produjera la revolución digital que cambió por completo el escenario de los negocios, en especial el rol de los clientes.

Antes, en el pasado, en el siglo pasado, un productor fabricaba algo y lo ofrecía al mercado. A través de la publicidad, convencía a los clientes de la necesidad de comprarlo y estos, sumisos y dóciles, lo compraban. Se terminó la historia, punto final. Sin embargo, desde que la tecnología nos brinda la posibilidad de acceder a cualquier producto con solo un clic, el panorama cambió.

El problema es que aún hoy, en pleno siglo XXI, el siglo de la re-evolución tecnológica, hay muchos que siguen pensando que las estrategias que funcionaron en el pasado están vigentes. Y no es así. De hecho, algunas de las estrategias que funcionaban a comienzos de los 2000 o en 2010 ya son parte de la historia: el avance de la tecnología y la mutación del mercado las volvieron obsoletas.

Una de las primeras premisas que fue derribada por el paso arrollador de la revolución digital fue aquella de que el producto era el rey. El producto y el precio se aliaron durante décadas para hacer travesuras, para aprovecharse de la docilidad del cliente. Cuando este despertó de su letargo, cuando dejó su estado de hibernación, los puso en su lugar, en un lugar secundario.

Gracias a que el conocimiento está al alcance de la mano, a que inclusive hay sobresaturación de información, el cliente actual es muy educado y más caprichoso. Ya no le jura amor eterno a ninguna marca y prioriza los beneficios y, sobre todo, la experiencia integral. Da por descontada la calidad (sí o sí tiene que incorporarla) y está dispuesto a pagar más si lo que le ofrecen lo satisface.

Tener un buen producto es apenas el primer paso de las estrategias de marketing
que debes ejecutar para llamar la atención del mercado, despertar el interés de
los clientes, establecer una relación y luego enriquecerla aportando valor.

Entonces, términos como satisfacción, experiencia y beneficios se convirtieron en los pilares de la relación, el otro concepto determinante. Sí, tu producto tiene que ser excelente porque así lo exige el mercado, pero eso no es suficiente. Y no pierdas el tiempo bombardeando a tus clientes con mensajes que hablan bellezas de tu producto o de ti, porque esas palabras se las lleva el viento.

Lo que le interesa a tu cliente, lo que en realidad mueve al mercado es aquella pregunta de la que tantas otras veces te he hablado: “¿qué hay aquí para mí?”. Tu producto debe ser tan bueno que hable por sí mismo, para que tú te puedas dedicar a lo verdaderamente importante: a solucionar el problema de tu cliente, el dolor que lo aqueja, le arrebata la tranquilidad y le quita el sueño.

Necesitas darte a conocer y posicionarte como una oferta irresistible o como una propuesta única de valor para llamar la atención del mercado. Luego, cuando ya hayas conseguido que pongan sus ojos en ti, la siguiente tarea es aportarle valor de tantas maneras como sea posible a través de tantos canales como sea necesario, siempre y cuando sean en donde están tus clientes.

Llamas la atención, despiertas su interés, estableces una relación, fortaleces y enriqueces esa relación con valor y aportas la solución ideal a su dolor. ¡Esa es la ecuación del éxito! Y cada vez que esta secuencia se repita, tu cliente comenzará una nueva mutación, esta muy favorable, porque es la que lo va a transformar en evangelizador de tu marca, en tu mejor vendedor.

Si eres uno de los que está obsesionado con su producto, ten cuidado, por favor. Es como caminar al borde del abismo: en cualquier momento puedes caer al fondo. Más que en el producto, enfoca tus acciones y tus estrategias en la ecuación del éxito. El producto es hoy una herramienta para darle a tu cliente lo que a él le interesa: beneficios, satisfacción y una experiencia inolvidable.

Quiero contarte un pequeño secreto. Has sido condicionado para evitar el fracaso de tu familia, tus amigos y la sociedad. En lugar de abrazar la oportunidad de aprender de tus errores, te han enseñado a “mantenerte dentro de tu zona de confort” e ir a lo seguro.

Ahora, esto no es culpa tuya, pero es la cosa número uno que te frena como emprendedor. Las empresas más exitosas, las que realmente se destacan, están basadas en la asunción de riesgos y la ambición. Abraza el fracaso, y serás libre de asumir los riesgos que pueden recompensarte con mayores ganancias.

¿Así que cómo haces eso? Voy a mostrarte por qué necesitas abrazar el fracaso, junto con algunas estrategias prácticas que cambiarán tu forma de pensar para hacer justamente eso.

El fracaso crea dolor y el dolor es el mejor maestro

Siempre he dicho que los empresarios aprenden las mejores lecciones de la pérdida de dinero, el tiempo perdido y la oportunidad perdida. Todos son dolorosos, sí, pero ese dolor tiene un propósito: te enseña lo que no debes hacer en los negocios.

Piensa en ello como si un niño tocara una estufa caliente: la primera vez que lo hace, duele tanto que nunca quiere volver a tocarlo. La próxima vez que esté cerca de esa estufa caliente, no tiene que convencerse a sí mismo para no tocarla nuevamente. Sus instintos le recuerdan que se quemó la primera vez y cuánto le dolió.

Lo mismo sucede cuando tomas una mala decisión en los negocios. Si reconoces el dolor y aprendes de lo que hiciste mal, vas a tomar la decisión correcta la próxima vez. Pero, ¿qué sucede cuando se juega a lo seguro y se escapa del dolor?

Las grandes ideas a menudo suenan como fallas en el papel

El peligro real de ir a lo seguro es que te hace enfocarte en lo que ya funcionó en el pasado. Así no es como lideran los líderes, o como las mentes creativas innovan. Como emprendedor, debes pensar en grande y pensar con valentía.

Entonces, esto es lo que quiero que hagas: escribe tu gran idea en un papel. Si suena tan audaz en el papel que otras personas dicen que es una locura, eso significa que estás pensando más allá de lo que ya saben y esperan. Ahora, eso no significa que tu idea funcione, pero si tu idea funciona, será perjudicial y atraerá una atención masiva.

Experimenté esto de primera mano cuando pensé en la idea de abrir una franquicia de campo de entrenamiento interior. Cuando les conté a los “expertos” de franquicia sobre mi idea, me llamaron “idiota” por mantener los costos de los franquiciados tan bajos y por tratar de construir una relación con cada uno de ellos. Ahora, esos son nuestros principales puntos de venta, y esa idea audaz es la razón por la que hoy tenemos casi 700 ubicaciones de Fit Body Boot Camp en todo el mundo.

Vuelve a conectar tu cerebro para abrazar el fracaso

Como dije antes, tememos el fracaso porque es todo lo que nos han enseñado. Sin embargo, recuerda que tu cerebro es un instrumento súper poderoso que puede sobrescribir lo que ha aprendido previamente.

Entonces, ¿cómo vuelves a conectar tu cerebro para abrazar el fracaso? Primero, obsesiónate con el proceso de aprender y mejorar. Piénsalo de esta manera: cuando te enfocas más en el proceso que en el resultado, nunca te desalientas demasiado sobre los resultados porque comprendes que el fracaso es tu mejor maestro. Puedes enorgullecerse de sobrevivir y, por lo tanto, de aprender, el resto de tu competencia.

Otra forma práctica de abrazar el fracaso es hacer cosas fuera del negocio que te hagan sentir incómodo. Me gusta intentar “desafíos” de seis semanas que me obligan a hacer algo físico con el que no me siento cómodo. Puedo levantar pesas todo el día, pero cuando se trata de correr o caminar, soy como un pez fuera del agua.

Es ese miedo exacto que me empujó a correr un maratón completo, y es ese miedo el que me motivó a inscribirme en el último desafío de senderismo de mi amigo Jesse Itzler: nueve ascensos consecutivos a la cima de una montaña de Utah en tan solo 30 horas.

Estos desafíos reconectan tu cerebro para que no retrocedas frente a una posible falla. Cuando aprendes a abrazar el fracaso en lugar de huir de él, descubres las respuestas que necesitas para construir tu imperio, y desarrollas la determinación de superar cualquier cosa en tu camino.

Todo se ve muy bien en la imaginación o sobre un papel, pero una cosa es pensar la idea y otra es ejecutarla.

Después de haber hablado con varios emprendedores, el equipo de Empréndete produjo este episodio de su podcast en el que escucharás 4 consejos para validar tu emprendimiento.

Un gran take away que tiene este episodio es la diferencia entre hacer una validación de un problema y hacer la validación de una solución.

¿Qué quiere decir validar un problema? Esto no es más que saber si un problema, de verdad, sí es un problema. El episodio abre sobre un par de cosas a tener en cuenta para lograr identificar necesidades, como por ejemplo:

• Entender un problema como una oportunidad en el que un usuario está buscando progresar de alguna manera. (Por ejemplo, cómo ser más eficiente en las)

• Una oportunidad no solo se define con números pero también con datos cualitativos, que en otras palabras quiere decir hablar directamente con las personas y escucharlas.

• Raúl Amigo, en su sesión de Empréndete Premium y también en este gran episodio del podcast de Empréndete, habla sobre las técnicas proyectivas que te permiten entender a las personas sin que hablen directamente sobre ellas. La clave está en buscar entender la historia de la persona y no nada más preguntarle si compraría un producto.

¿Cuáles son los consejos que vas a escuchar en el episodio?

Recoge la mayor cantidad de información que puedas

Es difícil que exista una idea completamente única y que no se le haya ocurrido a nadie más. Siempre hay otras versiones de lo que tienes en mente o distintas maneras de satisfacer una misma necesidad.

Sin embargo, no está mal encontrar personas que ya estén haciendo algo igual o parecido. Es más, esto es una gran oportunidad para ti porque así puedes aprender de los errores y experiencias de estas personas que ya te abrieron camino.

Es por eso que uno de los mejores consejos para validar es hacer una investigación detallada de negocios, así sea en otros países, que ofrezcan soluciones similares a las tuyas.

Aplica el concepto del mínimo producto viable (MVP)

La importancia de hacer una buena validación es entender si existe un mercado potencial para un producto o servicio. ¿De qué sirve crear una solución que nadie va a comprar? Es en este momento en el que el concepto del mínimo producto viable cobra sentido.

Un MVP, por sus siglas en inglés, es una versión pequeña y básica de un producto con la que un cliente potencial puede identificar los beneficios y el diferencial de una idea. Es una versión en desarrollo que aún no tiene todas las características desarrolladas porque, primero, es necesario recibir el feedback de los clientes para hacer una buena validación.

Indaga sobre todo lo que puede salir mal

Una vez hayas hecho pruebas pequeñas y tengas una primera versión de validación de tu idea de negocio, vale la pena que te preguntes qué puede fallar con tu producto. Imagina lo siguiente: Si creas una solución innovadora que puede sonar muy bien después del MVP pero que solo es rentable si se produce a gran escala, ya encuentras una limitante de recursos monetarios para tu emprendimiento.

El episodio tiene un par de ejemplos que son muy útiles para entender este punto.

Mantén siempre una actitud de feedback

Ningún emprendedor debe tener miedo de recibir feedback, pues es la única forma en la que es posible entender dónde está la oportunidad de mejora para un producto.

Algo deben tener en común empresarios como Bill Gates, Carlos Slim, Jack Ma o la presentadora y reina del rating en Estados Unidos, Oprah Winfrey. No solo sus millonarias cuentas los identifican, también su talento, pero especialmente su habilidad para los negocios y las ventas.

La riqueza no llega sola, seguramente estos empresarios tuvieron que sacrificar horas de su tiempo leyendo y aprendiendo de cómo otros adquirieron grandiosas habilidades para negociar. Y si usted está en el camino para ser emprendedor y tener una compañía sostenible en el tiempo, no solo deberá ser el todero: contador, gerente, asistente, mensajero, el que paga la nómina, etc. Tendrá que acostumbrarse a que todo el tiempo será negociante, así sea vendedor, asesor comercial, publicista… cualquiera que sea el rol que tenga en su propio proyecto.

Lo anterior es clave, y cualquiera que quiera sacar adelante su negocio debe tener 3 habilidades no negociables, que los llevan a tener éxito, según David Finkel, quien escribió un artículo para Inc.com, también autor de ‘Scale: los siete principios probados para el crecimiento de su negocio y volver a tener su vida de vuelta’.

Pero antes, algunas estadísticas de Allegra.com, software contable y de facturación en la nube para pequeños negocios, sobre qué puede llevar a muchas pequeñas y medianas empresas al fracaso en sus primeros años de existencia. Las causas tienen que ver con la falta de planeación y estrategia, pero otro ingrediente adicional es que los dueños se ausentan del negocio y dejan que otras personas negocien por ellos, lo cual puede causar sobrecostos.

El 45% de los negocios en Colombia fracasan en el primer año, según Failure Institute, una, una cifra alarmante que lleva a pensar en las causas del fracaso, las cuales se atribuye a los pocos ingresos, problemas de planeación y falta de indicadores para analizar.

Se dice que las empresas que superan el primer año son las que logran sobrevivir, y no se trata de tener buena o mala suerte, sino de seguir las buenas prácticas como claves para alejar las posibilidades de fracaso. Estas son las principales recomendaciones:

-Nunca deje de aprender

Cada paso que de en su negocio es un aprendizaje, y cada error es una lección y oportunidad para mejorar. Nunca pierda la motivación por un error o por algo que no está funcionando bien, recuerde que la perseverancia será su punto fuerte para encontrar el camino correcto, mientras se mantenga aprendiendo y capacitándose en nuevas habilidades para complementar las necesidades de su empresa.

-Aproveche la tecnología

Las herramientas tecnológicas principalmente las basadas en la Nube son hoy en día recursos indispensables para llevar un negocio organizado. La productividad puede hacer la diferencia entre un negocio exitoso y otro encaminado al fracaso, por ello, adoptar sistemas como un software contable en la Nube le ayudará a automatizar tareas manuales, y llevar un control organizado del negocio con la posibilidad de manejarlo desde cualquier dispositivo móvil, lo cual significa ahorro de tiempo y dinero.

-Analice los kpis

Si está en el primer año de su negocio es fundamental llevar un control riguroso de los ingresos, gastos, ventas, productos más demandados, y todos los datos relevantes para tener un panorama de la situación de su negocio y así puedas hacer ajustes a tiempo. Si lo suyo no son los números, para esta tarea puede apoyarse en un sistema en la Nube que permita generar reportes en tiempo real sobre estas variables y analizarlas para tomar decisiones acertadas.

Potencie estas 3 habilidades de negociación

Finkel, de Inc.com, señala las que son las competencias más importantes de negociación que son innegociables. Si no las tiene es mejor que las desarrolle desde antes de empezar su propia empresa, no sea que empiece a cometer errores y tenga una decepción mayor con ese sueño que tanto trabajo le costó construir.

#1. Tenga claridad en sus objetivos de negociación

Puede parecer obvio, pero la realidad es que la mayoría de gente que entra en una fase de negociación no tiene claros sus objetivos, sino que prefieren ir desarrollando los temas como se vayan dando. Para establecer esos objetivos claros, hágase estas tres preguntas:

¿Cuál es el mejor precio de venta posible? Digamos que usted está vendiendo su producto, un servicio o su empresa, qué es lo más realista que usted puede ser después? Sus servicios valen $30 millones o $50 millones, quizá vender su empresa cueste $400 o $1.500 millones?

¿Cuál es su línea límite? Esto se refiere a lo que usted está dispuesto a aceptar por el menor valor posible. Si usted está vendiendo, ¿cuál es la oferta más baja que está dispuesto a aceptar? Y si usted está comprando, ¿cuál es el mayor valor que está dispuesto a pagar?

¿Cuál es su plan B? Roger Fisher y William Ury, miembros de Harvard Negotiation Project y autores de ‘Getting To Yes’ llaman a esto su BATNA (iniciales de ‘best alternative to a negotiated agreement) Lo que equivale a decir ‘cuál es su mejor alternativa en su acuerdo de negociación’. Eso lleva a que usted tenga claridad de qué puede hacer en caso que usted no alcance un acuerdo.

#2. Determine el centro de su estrategia de negociación

Finkel llama a esto tener el CNS, en resumen consiste en despojarse de algunas emociones de la situación de la negociación y enfocarse en el resultado deseado. Eso resulta en tener una estrategia a la cual aferrarse: puede ser encontrar la oportunidad en un escenario difícil o hacer algunas concesiones para obtener un beneficio más representativo. Así usted logrará mejores garantías para su negociación o un mejor precio para lo que está vendiendo.

#3. Entender cuál es la firma que deja en su negociación

Así como usted tiene una firma para los documentos, las negociaciones también dejan una huella. La firma, dice el experto, es la manera habitual en que usted encara las negociaciones. Algunas personas tratan de entrar en el terreno del precio para derrotar a la otra parte. Otras entran de manera reticente o intimidante.

Unas más negocian de manera muy delicada y hacen muchas concesiones. Los hay que llegan con ciertas intenciones pero después buscan mejorar los precios y los términos. Esto se hace sospechoso cuando se cambia del modo conversación al modo de negociación.

Entender las deficiencias en su forma de negociar ayuda a que usted comience a trabajar en superarlas. Esto es algo crítico en el camino de ser un negociador porque la única cosa que puede pasar es lo siguiente: cuando empieza una negociación, usted debe estar allí. No puede permitirse dejar la sala cuando las negociaciones inician.

Date un momento para pensar en tus ejemplos a seguir. No importa si son líderes en los negocios, atletas o músicos, te garantizo que tuvieron éxito porque son o fueron personas obsesivas.

Cuando escuchamos la palabra “obsesivo” solemos pensar que es algo malo. Y eso sólo es verdad cuando te obsesionas con algo que no es sano, y ese no es el caso de la gente súper exitosa.

Por el contrario, ellos se obsesionaron no sólo con lo que los hizo exitosos, sino con mantener su éxito y seguir avanzando. ¿No me crees? Entonces revisa estas ocho razones por las que la gente obsesiva tiene más posibilidades de ser exitosa.

1. La obsesión te da valor

Algo muy interesante pasa cuando te obsesionas: Dejas de lado el miedo y la cobardía y te vuelves valiente. Cuando estás obsesionado tienes el coraje de empezar las cosas. Tienes el valor de levantarte de una caída y el coraje de ver el miedo directamente a la cara.

Michael Jordan tuvo el valor de seguir jugando basket después de que su equipo de la prepa lo echara. Paul English dejó su trabajo en la Greylock, la firma de capitales de riesgo, para empezar un pequeño sitio poco conocido llamado Kayak.

La escritora Ambrose Redmoon lo expresó perfectamente: “El valor no es la ausencia de miedo, sino el juicio de que algo es más importante que el miedo mismo.”

2. La obsesión de hace un maestro del tiempo y de los horarios

Yo vivo obsesionado con mi agenda diaria. Como exitoso dueño de un negocio, tienes que estarlo… Si no la vigilas de cerca no vas a terminar tus tareas diarias ni a lograr tus objetivos.

Y lo más importante, te aseguras de invertir tu tiempo en actividades productivas. Si no hay un propósito claro en una junta, no le das espacio en tu calendario. Además, si sé que hay un poco de tiempo libre lo bloqueo para hacer ejercicio o leer.

3. La obsesión motiva el pensamiento y la innovación

Cuando te obsesionas, tienes hambre todo el tiempo. Es algo insaciable y lo único en lo que puedes pensar.

Eso puede asustar a cierta gente, pero no a la gente exitosa. Es su obsesión lo que los tiene constantemente pensando en cómo crear nuevas oportunidades y formas innovadoras de mejorar un producto o servicio. De hecho, es la razón por la que la gente exitosa es conocida por hacer tiempo para reflexionar y por usar técnicas de retroalimentación.

La gente como Elon Musk dice que los ciclos de retroalimentación lo empoderan para mantenerse alerta de manera constante sobre lo que puede mejorar y lo hacen cuestionarse sobre la forma en la que piensa.

4. La obsesión conecta tu enfoque y tu energía

Digamos que te levantas un sábado por la mañana con antojo de hot cakes y café. Y es lo único que te preocupa. Como resultado, tomas tus llaves y te vas a tu restaurante más cercano a satisfacer tu antojo.

La gente exitosa tiene este sentimiento todos los días. Cuando quieren algo ponen el cien por ciento de su energía y de su enfoque en conseguirlo. No se enfocan en nada más hasta que logran su objetivo.

5. A la gente obsesiva le encanta decir “no”

Como papá, puedo dar cuenta del hecho de que la palabra favorita de los niños es “no”. Resulta que también es la favorita de la gente exitosa.

Warren Buffett se dio cuenta en una ocasión de que la gente sumamente exitosa tiene una ventaja por sobre la gente que es medianamente exitosa: Dicen que “no” a casi todo. ¿Y por qué se obsesionan estas personas exitosas con una palabra tan negativa? Porque si siempre dicen que “sí” no sólo se distraen, sino que no logran cumplir sus sueños y ambiciones.

6. La gente obsesiva toma decisiones conscientes

En lugar de buscar culpables, la gente exitosa se hace responsable de sus acciones. Por ejemplo, si su negocio fracasa no culpan al gobierno o a sus clientes, sino que entienden que fue SU decisión empezar un negocio y no adaptarse a los cambios del mercado.

Y lo que es mejor, ven el fracaso como una experiencia de aprendizaje, asegurándose de que su próximo emprendimiento será exitoso.

7. La gente obsesiva busca mentores

Enterrar tu nariz en un libro te llevará hasta cierto punto. Los emprendedores necesitan tener un Yoda en su vida para ayudarlos a aplicar el conocimiento aprendido en los libros y para ayudarlos a poner a trabajar sus habilidades. Malcolm Gladwell popularizó la idea de que se requieren 10 mil horas para dominar una habilidad, así que, ¿por qué no aprovechar el conocimiento de otros para acelerar nuestro propio éxito?

La gente exitosa busca mentores de manera activa. Puede ser el autor de un libro, un profesor de la universidad o el dueño de un negocio local. Quieren que alguien les enseñe la forma de ser la mejor versión de ellos.

8. La obsesión es más importante que el talento

No soy fan de Tom Brady, pero no puedo negar que pasará a la historia como uno de los mejores mariscales de campo de todos los tiempos. Fue lo suficientemente talentoso como para jugar en esa posición y llegar a la NFL, pero el tipo hace lo que sea necesario para ser el mejor.

Así es como Conor McGregor dice haber conquistado la UFC. McGregor dijo en un pequeño documental que: “Esto es una obsesión. El talento no existe; todos somos iguales como seres humanos. Puedes ser lo que quieras si le dedicas el tiempo suficiente… Yo no soy talentoso, estoy obsesionado.”

La obsesión puede parecer algo siniestro en las películas de Hollywood, pero es combustible emprendedor cuando se dirige hacia las cosas correctas. Es más probable que aquellos que se obsesionan con sus negocios se queden con sus empresas mucho más tiempo que los que se rinden por no estar obsesionados.

¿Tienes lo que se necesita para construir un negocio próspero?

A menudo me preguntan qué se necesita para ser un emprendedor exitoso. Y aunque la situación de cada persona es diferente, he descubierto que hay algunos rasgos comunes entre aquellos que han tenido éxito en la construcción de sus propios negocios.

#1 Tener una piel gruesa

Mi primer negocio fue un negocio de billetera de velcro. Obtuve licencias de bandas populares y puse sus nombres y logotipos en las carteras. Se vendieron como pan caliente. Desafortunadamente, cometí muchos errores al ejecutar ese negocio, y cuando me quedé sin efectivo, tuve que cerrarlo.

Aún recuerdo a un padre rico que miraba mis finanzas y me decía que había arrastrado a la compañía al suelo y que estaba prácticamente muerta. Tenía que tener la piel gruesa para escuchar eso y escuchar. Podría haber seguido manejando el negocio con soporte vital, pero solo habría retrasado lo inevitable.

Después de cerrar ese negocio, hubiera sido fácil renunciar a mis sueños empresariales. En cambio, salté directamente a la construcción de mi próximo negocio. Hubo mucha gente que me dijo que consiguiera un trabajo, especialmente porque ya tenía un negocio fallido en mi haber. No escuché, y hoy Rich Dad es una empresa próspera que me genera millones de dólares. Eso tomó una piel gruesa también.

El punto: si quieres ser un emprendedor exitoso, necesitarás una piel gruesa para mirar verdades duras y seguir avanzando.

#2 Construye una gran red

Padre rico siempre decía: “Los negocios y la inversión son deportes de equipo“. Y hay una verdad obsoleta que dice: “Ninguna persona es una isla en sí misma“.

Los empresarios exitosos saben cómo hacer bulla. Siempre están dispuestos a establecer contactos y establecer relaciones con personas que puedan ayudarlos a ellos y a su empresa. Esto significa que no puedes vivir en un horario cómodo de 9 a 5. Es posible que debas realizar esa llamada telefónica temprano en la mañana o tarde en la noche para conectarte con alguien a nivel internacional. O puede que tengas que pasar el fin de semana en una convención o conferencia.

También necesitarás hacer el arduo trabajo de construir tu red de soporte. Tengo contadores, abogados y asesores de todo tipo en mi equipo. Me ayudan a tener éxito, y son los mejores en el negocio. Esto se debe a que invertí mucho tiempo y esfuerzo para investigar, establecer contactos y contratar a los mejores.

La buena noticia es que construir una gran red es muy divertido y una de las cosas más fáciles que puedes hacer. Todo lo que tienes que hacer es comenzar, y puedes hacerlo hoy.

#3 Mira alabar, no ser alabado

Si necesitas afirmación constante, sería mejor ser un empleado en lugar de un emprendedor. La mayoría de los empleados reciben comentarios constantes en forma de revisiones y 1-a-1. La mayoría de los empresarios no reciben retroalimentación, o si lo hacen, a menudo es negativa porque han hecho algo mal, ¡ya sea en forma de respuestas del mercado o revueltas de los empleados!

Como emprendedor, debes ser extremadamente seguro de ti mismo y también muy consciente de ti mismo. Los mejores propietarios de negocios que conozco están seguros de sus decisiones (después de consultar con sus excelentes redes y equipos), pero también pasan mucho tiempo mirando hacia adentro para auto-corregirse cuando sea necesario.

Esto es importante porque una gran parte de ser un emprendedor es liderar a otros. Esto significa que tienes que ser genuinamente apasionado de alabar a tus empleados y socios, en lugar de buscar los elogios para llegar a ti. Una de las grandes alegrías del emprendimiento es poder darles a los demás un sustento, verlos prosperar y elogiarlos.

#4 Sé auto-motivado

Tengo un amigo que ha completado varias ultra-maratones, se enseñó a sí mismo TaeKwonDo y compitió en los Juegos Olímpicos, y escribió varios libros. Es una de las personas más auto-motivadas que conozco. Por lo tanto, no sorprende que también haya comenzado un negocio exitoso.

Los empleados se presentan a trabajar todos los días porque si no lo hacen, serán despedidos. Cuando comienzas como emprendedor, nadie te obliga a ir a trabajar. Tienes que hacerlo todo por ti mismo. Es difícil trabajar para que una empresa funcione. Si no tienes la capacidad de hacerlo funcionar todos los días, fracasarás.

Además, una vez que tu empresa está en funcionamiento, puede ser fácil sentarse y dejar que se ponga en marcha en piloto automático. Pero como dicen, “si no estás creciendo, te estás muriendo”. Usas una gran cantidad de energía para iniciar un negocio, pero no termina allí. Debes motivarte por ti mismo para seguir creciendo y ajustarte a medida que el mercado cambia, lo que me lleva a mi último rasgo empresarial esencial.

#5 Sé flexible

A muchas personas que trabajan por cuenta propia les gusta pensar que son empresarios, pero en general no lo son. Existe una gran diferencia entre una persona que trabaja por cuenta propia y le gusta usar un sombrero, como un escritor o un abogado, y un empresario que tiene que usar múltiples sombreros para construir un negocio.

En un día determinado, puedes ponerte tu sombrero de abogado para negociar un contrato, ponerte tu sombrero de contable para equilibrar tus libros y hacer proyecciones de flujo de caja, ponerte el sombrero de gerente para tener una conversación difícil con un empleado, poner u comercialización para hacer ajustes en tu sitio web, y ponerte tu sombrero de ventas para cerrar un trato. Tienes que ser bueno en todas estas cosas, y debes estar motivado para hacerlas bien. Esto requiere mucha flexibilidad.

Los mejores empresarios que conozco son capaces de pasar de una función a otra cada día.

1. Sea un rebelde, cambie su negocio para bien

Hace unas semanas se cumplió el primer aniversario de la muerte de David Bowie, un artista que revolucionó la música, la moda y el cine, influyendo a más de un centenar de creadores de distintas generaciones.

Para entender la importancia y profundidad de la herencia de Bowie, debemos ir más allá de su impacto en las disciplinas artísticas y entender sus acciones como un innovador. Aquí hablaré de cinco aspectos que nos harán recordar sus aportaciones por largo tiempo, veamos cómo aplican a los negocios.

2. Evolución continúa

Una empresa que mantiene su mismo esquema durante años tiende a desaparecer con el paso del tiempo. A diferencia de lo que han hecho grandes compañías hoy desaparecidas, el autonombrado Ziggy Stardust, aprendió sobre la marcha de sus obras y continuamente llevó a sus seguidores algo distinto. En términos empresariales eso implica aspirar a más, avanzando paso a paso y aprendiendo sobre la marcha de las necesidades tanto de sus consumidores como del ámbito en el que se encuentra.

Por ejemplo, cuando surgió el boom de los medios digitales muchos decidieron adoptar sus servicios a esta nueva tecnología, y tuvieron que encontrar maneras novedosas de mantener a su público lector –en este caso- cautivo ante una competencia, que además de comprar las publicaciones en formato digital, también las podía consultar en internet.

Tener constante el deseo por reinventarse resulta clave para el desarrollo y crecimiento no solamente de las empresas, sino también de las personas.

3. No te tomes tan en serio

Cómo se podría entender el montaje de Ziggy Stardust and The spiders of Mars –un espectáculo montado en Reino Unido que lo lanzó al éxito en 1972- si no fuera por el profundo humor de Bowie.

Si esto ocurrió hace 40 años, hoy, con el avance de las nuevas tecnologías, las posibilidades han crecido exponencialmente. Estamos en una época multimedia; podemos usar los recursos tecnológicos a nuestro alrededor, ¡Saquémosle provecho! Todo lo que puedas comunicar hazlo atractivo, juega con tu logotipo, diviértete con el lenguaje, usa las redes sociales, aprende de las tendencias y úsalas a tu favor. En fin, estudia de qué manera tus consumidores se comunican, e intégrate a la comunicación.

Recuerda que eres un consumidor. Pregúntate diariamente: ¿Cómo deseo que se comuniquen conmigo las empresas que me gustan?

4. Ten un plan de contingencia

Recordamos su participación en la banda Tin Machine, la cual, a pesar de la presencia de Bowie, desapareció después de un segundo álbum poco exitoso. Es favorable tener planes a largo plazo, anticipándose a las tendencias y a la tecnología.

Podría sonar complicado, pero es cuestión de analizar lo que se anuncia y comprender de que manera nuestro servicio podría adaptarse a estas nuevas corrientes; un ejemplo muy claro lo podemos ver con los drones.

Además de servir como herramientas para grabar espectaculares imágenes, en Europa se están entregando paquetes de una de las principales compañías de logística por medio de estos aparatos.

Observe la tecnología que está a su alrededor, y piense claramente, de qué manera una u otra le pueden ayudar a renovar sus servicios y sobre todo a que se mantenga como una empresa moderna y siempre a la vanguardia.

5. Más allá de lo que la gente espera

Finalmente, pensemos en lo que hace que algunos destaquen por encima de otros. Es que hagamos más de lo que la gente espera de nosotros. Recordemos cuando Bowie presentó su album Heroes, en el que incluyó ruido blanco y sintetizadores o cuando creó la banda sonora del videojuego Omikrom, o cuando utilizó referencias religiosas o el concepto del Superhombre de Nietzche. En todas estas ocasiones, nos dio más de lo que esperábamos de él y con ello nos sorprendió.

En términos de negocio, las grandes sorpresas pueden ir de un detalle mínimo hasta un gran cambio en el servicio. No importa en qué forma; el objetivo es pensar de forma constante la manera en la que podrás sorprender a tus consumidores.

Por ejemplo, correos personalizados enfocados a las preferencias de uso. En plataformas de streaming de música y video podemos encontrar listas sugeridas que van de acuerdo con nuestras preferencias. Del mismo modo, empresas de transporte privado que ofrecen botellas con agua o dulces, estos elementos que he mencionado no se incluyen en el servicio, pero es un valor añadido que la gente aprecia.

El pensar de manera constante como mejorar nuestro servicio ya sea en retail o dentro del comercio electrónico nos hace que nunca dejemos de pensar en la innovación como servicio, y sobre todo en el desarrollo de nuestra empresa.

Si te encuentras entre el grupo de emprendedores –bien por cuenta propia, bien a través de franquicias, bien con formas de negocio colectivo– echa un vistazo a estas 50 ideas para el éxito en los negocios.

Seas el propietario de una tienda de ropa o la mente pensante detrás de una start-up de última generación, seguro que entre tus objetivos principales al crear el negocio fue llenar tu cuenta corriente de ceros a fin de mes.

Clientes: lo que hay nunca puede faltar para el éxito en los negocios

1. El cliente, lo primero

Si años atrás el objetivo principal de las empresas era vender ‘a cualquier precio’ –entendiéndose esta expresión como sinónimo de ‘a toda costa’–, ahora no basta con lograr que los consumidores adquieran nuestro producto o servicio. Hoy en día, las empresas han tomado conciencia de la necesidad de que sus clientes perciban las marcas asociadas a valores de, entre otros conceptos, calidad, transparencia y respeto por el medio ambiente.

2. Identifica las demandas del cliente

Para que una empresa funcione es fundamental saber satisfacer las necesidades de los clientes a los que quiere llegar.

3. Anticípate a las demandas del cliente

Es clave anticiparse a las demandas de los consumidores para poder ofrecerles lo que quieran/necesiten en el momento exacto en que se cree la oportunidad.

4. Un buen equipo de atención al cliente

Para las compañías del siglo XXI no es suficiente vender productos o servicios si el consumidor queda insatisfecho con el resultado. En un mundo tan hiperconectado como el actual, la queja de un cliente puede llegar a millones de personas, generando una mala imagen de marca que puede desembocar en pérdidas económicas para la empresa. Gestionar los problemas de los clientes y saber atender sus quejas son habilidades que contribuirán al éxito de una compañía.

5. Trabaja el efecto ‘boca-oreja’

Un alto grado de satisfacción entre tus clientes se traducirá en un beneficio intangible para tu empresa. Si los clientes están contentos con lo que han comprado a tu marca, casi con total probabilidad lo recomendarán a otros consumidores que pueden empezar a formar parte de tu clientela habitual.

6. Con una sonrisa, siempre mejor

Atiende a tus clientes de manera cordial, educada y amable. Recuerda que, si se sienten bien atendidos, no solo volverán a comprar tus productos o servicios, sino que además las posibilidades de que recomienden tu marca crecen enormemente.

7. Protege sus datos personales

La nueva normativa europea relacionada con los datos personales es mucho más restrictiva que la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) que hasta ahora ha estado vigente. Tu deber como empresa es respetar esta regla y asegurar que los datos que te ofrecen tus clientes estén recogidos bajo los criterios legalmente estipulados.

8. No des gato por liebre

La transparencia en el proceso de compraventa es fundamental para que los clientes perciban tu compañía como fiable. No intentes engañarles ofreciéndoles calidades inferiores a las contratadas o no volverán a recurrir a tus servicios.

Producto/servicio: cuida lo que vendes

9. Calidad, calidad, calidad

Las empresas deben asegurarse de que el producto o servicio que hacen llegar a sus clientes es de la máxima calidad. De otra manera, el consumidor no quedará contento y no volverá a recurrir a la compañía para satisfacer sus necesidades. El refranero popular resumiría este concepto con el clásico ‘pan para hoy, hambre para mañana’.

10. Análisis previo del mercado

Para contribuir en el éxito empresarial, las marcas deben realizar un análisis previo del mercado para conocer la situación del momento. Si hay mucha demanda o el precio al que vende la competencia es imbatible, quizá haya que plantearse otro modelo de negocio que no esté basado en el producto o servicio que se iba a ofrecer en origen.

11. Marca la diferencia

Si en tu análisis de mercado has detectado un nicho que aún no se ha explotado, procura trabajar sobre él para que tus clientes escojan tu producto o servicio en lugar del de la competencia. Marca la diferencia y haz que la información circule entre los consumidores para que estén al tanto de la novedad que ofreces.

12. Servicio de postventa

En los casos de productos finalistas –es decir, aquellos cuya compra aparece en la cúspide de todo el proceso comercial–, los clientes valorarán positivamente que la empresa disponga de servicio postventa. En casos de rotura o fallo del producto, los consumidores responderán favorablemente ante una compañía que se preocupe por ellos incluso después de la venta.

13. No des las cosas por sentado

Que las ventas de un determinado producto o servicio hayan ido bien no significa que siempre vayan a seguir esta tendencia. Mantente alerta sobre las necesidades que han podido surgir a tus clientes y asegúrate de que puedes responder ante ellas.

14. Innovación

En un entorno tan cambiante como el que han puesto sobre la mesa las nuevas tecnologías se hace indispensable proponer ideas innovadoras que impacten a los clientes.

15. Busca la excelencia

No te conformes con ofrecer un producto o servicio mediocre y busca siempre la excelencia en el resultado final de tu negocio.

16. Sé consciente de tus fortalezas y debilidades

Tener claros los puntos fuertes y débiles del producto o servicio que se ofrece es uno de los pilares básicos para mantener los pies en la tierra y no desviar el negocio hacia áreas donde no sería beneficioso empezar a trabajar.

17. Déjate asesorar

La falta de conocimientos sobre un tema –por ejemplo, el mundo del Derecho– o la incapacidad para dedicar tiempo a informarse sobre algo puede dar al traste con nuestros objetivos. Busca ayuda externa y déjate asesorar en lo que necesites.

Proveedores: tus compañeros de ‘fatigas’

18. Compara antes de firmar el contrato

Siempre es bueno comparar presupuestos entre varios proveedores para, entre ellos, escoger el que mejor relación calidad precio ofrece y más se pueda ajustar a las necesidades de nuestro negocio.

19. Busca siempre una relación cordial

Los proveedores van a trabajar contigo a diario –o casi– por lo que conviene mantener, en la medida de lo posible, la mejor relación con ellos. Cuanto más cordial sea el trato, mejor para las dos partes.

20. Exige que se cumplan los plazos…

Los plazos que hayáis previsto en el contrato han de cumplirse. De otra manera será imposible que respondas ante las necesidades de tus clientes.

21. … y cumple tú con los tuyos

Si te comprometes a pagar a un proveedor en una determinada fecha, es indispensable que cumplas tu palabra para que la relación entre ambas partes siga siendo sana.

22. Explica claramente cuáles son las expectativas que esperas cumplir

Los proveedores deben saber exactamente qué se espera de ellos para poder adaptarse a las exigencias de la empresa.

23. Sin agobios ante un problema de liquidez puntual

El factoring y el confirming son dos herramientas muy útiles ante casos de este tipo. Pincha en los enlaces anteriores para acceder a la información publicada por la APD al respecto.

Como fundador de una startup, todo empieza contigo. Desafortunadamente, muchos emprendedores no tienen idea de lo que significa ser un gran líder.

Fui el fundador y director ejecutivo de mi propia empresa a los 22 años. Me sentía como un CEO, pero después de ocho años me di cuenta que no lo era y me sentí perdido. Era demasiado joven y no tenía mentores de negocios. Entonces me entablé en una búsqueda que eventualmente me permitiría entender mi verdadero rol.

Decidí unirme a un grupo de emprendedores en mi comunidad. Por primera vez estaba rodeado de CEOs que lo habían sido por mucho tiempo y que eran más exitosos que yo; personas que estaban a la cabeza de empresas que obtenían ingresos de 5 a 500 millones de dólares anuales. Fue en este punto que empecé a ver ejemplos reales de liderazgo. Y esto cambió radicalmente mi perspectiva sobre quién pensaba que era y qué quería ser.

Mi primera y más importante tarea era definir correctamente cuáles eran mis responsabilidades como directivo y fundador. Con la ayuda de mis colegas, encontré que eran estas ocho:

1. Conectar el exterior con el interior

El primer punto de mi descripción de trabajo fue inspirado por un artículo en Harvard Business Review escrito por el CEO de Procter & Gamble, titulado What Only the CEO Can Do (Lo que sólo el CEO puede hacer). Así lo interpreté: debes ser la conexión entre el exterior y el interior de tu empresa.

Me lo imagino como ser un viajero intergaláctico. Viajo de la Tierra a otros planetas y viceversa. Soy la conexión entre el interior (la Tierra) y el exterior (los demás planetas). En tu empresa, éste es tu trabajo. Piensa en tu negocio como el interior y en el mercado como el exterior. Es tu tarea como CEO ver oportunidades donde los demás no las ven.

La mayor parte de tu organización (a excepción de los vendedores) tienden a enfocarse internamente, y es difícil cambiarles el enfoque hacia el exterior. Por lo tanto, tú debes cumplir ese rol y ser quien tome las decisiones. Para ello es clave que:

Definas el exterior significativo.

Se trata de ver los factores externos que afectan tu empresa y definir lo que es importante. Todo en el interior depende de cómo veas el exterior. Tomemos a Ray Kroc, fundador de McDonald’s, como ejemplo. La gente siempre había comido en restaurantes, pero Kroc definió una forma de hacerlo que nadie había creado hasta entonces: el concepto de fast-food.

Decidas en cuál negocio estás y en cuál no.

Existe un gran número de negocios dentro de los que puedes estar. Al momento de decidir tu negocio considera el mercado, tu experiencia, habilidades y contactos. Tomar una decisión incorrecta en este punto es motivo de fracaso.

Balancees el presente y el futuro.

Como fundador debes asegurarte que hay un mañana, pero que también existe un hoy. Necesitas balancear constantemente las necesidades actuales de tu empresa con las del futuro. Esto, claramente, incluye las decisiones de presupuesto e inversiones.

2. La fundación: propósito, visión y misión

Tu fundación es lo que sostiene a tu empresa. Sin ella, te hundirás. La fundación se forma principalmente de:

Propósito. Se refiere a la razón de existencia de tu empresa. Es atemporal y establece el motivo por el que emprendiste.

Visión. Esto es lo que tratas que ocurra en el futuro. En otras palabras, es pensar cómo lucirá tu empresa cuando tenga éxito en su propósito.

Misión. Es la manera en la que consigues tu visión. Explica cómo haces lo que haces todos los días.

Éstos son algunos mis ejemplos favoritos de empresas reconocidas:

Propósito

“Hacer feliz a la gente” – Walt Disney
“Refrescar el mundo” – Coca-Cola

Visión

“Una computadora personal en todos los hogares funcionando con software Microsoft”- Microsoft
“Ser la empresa atlética número uno del mundo” – Nike

Misión

“Organizar la información del mundo y hacerla universalmente accesible y útil” – Google
“Entregar el mejor servicio al cliente posible, a esto le llamamos la filosofía WOW” – Zappos

3. Valores y cultura

Esta responsabilidad es mi número uno. El resto tienen igual de importancia; ésta las supera.

Los valores no sólo son importantes; lo son todo, pero únicamente si actúas conforme a ellos. Si no los cobijas en tu corazón, no te preocupes siquiera por definirlos. Tu cultura empresarial es el resultado directo de tus valores. No puedes imponer cultura ni simplemente soltar frases en las reuniones para construirla.

La cultura es el resultado de los valores que impulsas. El secreto se encuentra en cómo los promueves, no en definirlos. Pregúntate: ¿contratas en base a los valores? ¿Terminas haciéndolos a un lado en el momento de actuar? Si alguien de tu equipo, aunque sea tu mejor vendedor, violara uno de los valores ¿lo despedirías? Toda acción que hagas es vista por todos los miembros de la empresa.

Tus valores definen quién eres. Es tu ADN. Y cuando los valores son reales, las decisiones importantes son fáciles de tomar.

4. Dirección estratégica

Muchos fundadores y CEOs que he conocido son buenos en esto. Saben determinar hacia dónde ir, así como la estrategia para llegar a ello. Después de todo, generalmente es el fundador quien creó una empresa a partir de una idea y unos cuantos pesos.

La dirección estratégica se trata de los movimientos que debe hacer la empresa para alcanzar sus objetivos. Esto lo haces estableciendo y comunicando las metas correctas de la empresa primero. Después, defines cómo luce el éxito. Luego, en palabras de Stephen Covey, “empiezas teniendo el final en mente”.

Ahora, es importante que notes que esta responsabilidad debes compartirla con tu equipo. Si no lo haces, serás culpable de estancar el crecimiento de tu empresa. No puedes ser la única persona que defina cómo conseguir los objetivos del negocio. Lidera a tu equipo de manera que puedan ayudarte a establecer el cómo para alcanzar metas.

5. Construir un equipo

¿Cuántos fundadores fueron los que reclutaron a un equipo, vendieron el sueño y reunieron a las personas a trabajar en torno a una meta? Nunca dejes de buscar talento y de desarrollarlo.

He visto a muchos fundadores construir un equipo y después olvidar una de las cosas más importantes: construirlo y desarrollarlo. Nuevamente, si no lo haces, el resultado será el fracaso.

Como el director de tu propia película, no olvides la lección que Hollywood conoce tan bien: todo comienza con un equipo. ¿Dónde estaría Danny Ocean sin sus 11 en Ocean’s Eleven? ¿Dónde estaría Neo sin Morfeo? Recluta a tu equipo estrella y nunca dejes de trabajar por su crecimiento.

6. Remover los obstáculos

Siempre quise ser un basquetbolista profesional, pero como no soy alto no pude cumplir mi sueño. Así que decidí ver a mis empresas como equipos de básquetbol.

Imagínate que eres el dueño de un equipo de la NBA. Sabes que no puedes jugar el juego. Tienes jugadores que lo hacen, y estos jugadores deben enfocarse. Será difícil para ellos hacerlo si el equipo está descompuesto, si los medios hablan mal de ellos o si la moral está baja. Todas estas cosas previenen que los jugadores jueguen su juego. Tu trabajo es asegurarte que no haya obstáculos en el camino.

7. Proveer recursos

Es tu responsabilidad asegurarte que tu empresa y tu gente tengan todos los recursos necesarios para ser exitosos. Los recursos pueden agruparse en cuatro grandes categorías: financieros, humanos, físicos e intangibles.

Muchas empresas fracasan por la falta de dinero, así que si careces de recursos económicos, levanta capital. El trabajo humano es tu principal costo y tu principal activo, por lo que debes darles a tus empleados todo lo necesario para triunfar y dejarlos jugar el juego para el que los contrataste. Esto significa brindarles capacitación, liderazgo, incentivos y cultura.

Algunas compañías gastan millones en talento y se rehúsan a gastar en una decoración adecuada (físicos). La forma en que valoras a tus empleados debe ser observable hasta en tus instalaciones. Un lugar fácil por dónde comenzar es comprando una máquina de café; es increíble cómo las pequeñas cosas hacen la diferencia.

Los intangibles son recursos que muchos no notamos que existen. El mercado y los conocimientos operativos que tú y tus empleados tienen son críticos. También lo son las experiencias y el contacto entre las personas. Esta clase de recursos incluyen la propiedad intelectual y la reputación de tu empresa en la industria.

No pierdas de vista el hecho de que tú provees la cancha, la pelota y los jugadores; pero son ellos quienes llenan el estadio, juegan el juego y los únicos que pueden ganar.

8. Hacer presupuestos

Quizá tengas a un administrador o jefe de finanzas que se encargue de hacer proyecciones y de llevar el balance, pero tu responsabilidad como CEO es determinar dónde se coloca el dinero. ¿Tus recursos se destinan al desarrollo? ¿A las ventas? ¿A incentivos para el personal? ¿Al marketing?

El lugar donde colocas tu dinero les dice a todos en tu empresa qué es lo que valoras. Tus decisiones estratégicas deben hacerse en alineación con tus recursos económicos. Tú determinas a dónde se va el dinero, lo que a su vez determina qué es lo que se hace, y eso decide el destino de la empresa.

Este ejercicio lo debes hacer al menos una vez al año para establecer dónde está tu empresa, de qué recursos dispones, hacia dónde vas, cuáles son tus objetivos y quién eres en este momento de tu vida.

Primera de las dos jornadas de Coaching de Equipo con el Comité de Dirección de una multinacional del sector de la alimentación en Sant Vicenç de Montalt, a 30 minutos de Barcelona.

Hace años tuve el honor de trabajar con el DG, en una empresa anterior, y he comprobado cómo ha crecido profesionalmente. Con respecto a este Comité de Dirección hay dos buenas noticias: su cohesión actual (no es casual que sea una empresa de éxito en España, la filial del grupo con mejores resultados) y su enorme potencial para los próximos tres años.

Los 10 fundamentos para construir un equipo de alto rendimiento son:

Liderazgo colaborativo

“No hay equipo sin líder ni líder sin equipo”. El Comité de Dirección necesita de un/a líder insporador/a, integrador/a, [email protected] e intuitiva. La Alta Dirección ha de funcionar como un “equipo de líderes”, que genera sinergias.

Clima positivo

El clima (ambiente de trabajo) es el 44% de los resultados del equipo, y depende en más de dos tercios (en un 70%) de la calidad directiva de quien lo dirige. Puede ser Fontaineblau en primavera o Calcuta en verano (Sumantra Ghoshal).

Relaciones cooperativas

Entre los integrantes del equipo las relaciones han de ser de confianza y de compromiso.

Participación equilibrada

No debe haber monopolios de comunicación en el seno del equipo. Sin participación no hay compromiso.

Aprovechamiento de la diversidad

La diversidad visible (género, etnia, etc) y la tangible (edad, estudios, experiencia) deben triunfar sobre la discriminación. La diversidad intangible (formas distintas de aprender, de sentir, de actuar) debe favorecer la complementariedad. Todo equipo ha de saber lo que tiene y para lo que le sirve.

Conflictos gestionados

El conflicto es inherente a las relaciones humanas; sin embargo, ha de ser aprovechado de forma positiva, desde un estilo asertivo (mostrar tu punto de vista sin herir a nadie) y de construcción.

Objetivos claros

Visión de futuro, metas ilusionantes, objetivos (SMART) retadores. El equipo debe compartir lo que desea conseguir como tal.

Roles definidos

Cada [email protected] debe saber qué papel juega en el equipo, cuál es su talento y qué aporta al conjunto.

Comunicación clara y abierta

Desde la transparencia como valor compartido, escucha atenta de los miembros del equipo e integridad en la exposición de los puntos de vista. El respeto se muestra en la comunicación.

Toma efectiva de decisiones

Con un proceso abierto (el debate de las ideas) y un proceso cerrado (la ejecución es el 90% de la estrategia).

Un decálogo que es puro sentido común, pero que no suele ser práctica común en los equipos directivos.

Quien vea el perfil de Instagram de Manny Khoshbin con sus más de 650,000 seguidores podrá ver fotografías de autos de súper lujo, propiedades palaciegas, trajes sastres dignos de cualquier padrino de la Cosa Nostra y una maravillosa vida de familia. Pero mientras revisas las imágenes que evidencian su éxito, notarás algo más en la cuenta.

Muchas de las publicaciones de Khoshbin están llenas de frases inspiracionales, consejos para los emprendedores y señales de esperanza para las personas que están pasando momentos difíciles. En realidad, el perfil de Instagram de Khoshbin funciona como una especie de manual sobre cómo alcanzar el máximo triunfo cuando no se tiene nada.

Nadie puede escribir mejor esta historia. Khoshbin fue cajero de un Kmart y hoy, un par de décadas después, tiene una fortuna que ronda los US$100 millones.

Khoshbin comenzó su carrera literalmente con las manos vacías. Llegó a los Estados Unidos a los 14 años cuando su familia huyó de la persecución en Irán. No tenían dinero y vivieron en una camioneta por semanas en lo que reunían suficiente dinero para rentar un departamento. Sin saber hablar inglés, pero con la necesidad de llevar comida a casa, Khoshbin comenzó a trabajar acomodando repisas en un Kmart ganando US$3.15 la hora. Por supuesto, también tuvo que soportar los malos tratos de muchos clientes que lo juzgaban por ser iraní en una época de alta tensión con Medio Oriente.

“Esa experiencia apestó”, dice Khoshbin. Pero la rutina del mercado del retail lo inspiraba para soñar en grande. Trabajó arduamente en el Kmart para poder comprar un auto Honda Accord 1983 que utilizó para cambiar de trabajo en una compañía de venta de llantas. Cuando trabajaba en el Kmart ganaba poco menos de US$100 a la semana, los cuales siempre metía en un sobre y después de un año, pudo comprar el coche. Hoy en día posee varios autos de lujo que en conjunto valen US$20 millones (como un McLaren P1 y un Porsche 918).

Aprovechó cada oportunidad que encontró para mejorar en la vida hasta que eventualmente pudo empezar a comprar propiedades. Cada departamento que adquirió le sirvió para financiar el siguiente. Así fue como pudo fundar The Khoshbin Company, una compañía de bienes raíces comerciales con propiedades en seis estados de la Unión Americana.

Khoshbin nos compartió cinco consejos exclusivos para que cualquiera pueda imitar su éxito:

1. Traza un plan para un destino extraordinario

“Las estrategias comunes para fijar metas dan resultados comunes”, advierte Khoshbin. El emprendedor recomienda ser agresivo: haz un mapa de dónde quieres estar en uno, dos, cinco, 10 y 20 años. “Fija metas a las que te puedas dedicar al 100% cada año y apégate a ellas ferozmente”.

2. Define un plan

“No puedes manejar del punto Al punto B en la oscuridad”, dice Khoshbin. Así que enciende los faros planeando cada paso que vayas a dar en tu viaje para alcanzar tus metas de uno, dos, cinco, 10 y 20 años.

 3. Busca siempre el conocimiento

“En el camino a la cima debes mejorar tus habilidades de manejo”, indica el emprendedor. “Rodéate de personas que como tú busquen el éxito, mejorarse y absorber el conocimiento como esponja. Recuerda, nadie nació experto, así que no se vale sentirse inseguro”.

4. Toma una pausa semanal

El emprendedor sugiere que todos los lunes revises tu lista de metas. “Refresca y revisa tus objetivos para ver si vas por el camino correcto”, señala. “Esto afinara tu estado mental y tu dirección para la semana. Tu subconsciente creará las soluciones y los caminos para que cumplas esas metas”.

5. Nunca te rindas

Muchas personas tiran la toalla antes de llegar a su destino, advierte Khoshbin. “Esta es la parte donde tienes que ser terco y mantener el rumbo. Si piensas en darte por vencido, regresa a esas metas a uno, dos, cinco, 10 y 20 años. Eso te ayudará a recordar por qué comenzaste por este inusual viaje para empezar”.

Toma el ejemplo de este cajero que se volvió millonario: con la mentalidad correcta, una buena ética de trabajo y consejos de expertos puedes crear el éxito que deseas, sin importar cómo hayas empezado en la vida o en donde te encuentres el día de hoy.

Últimamente me resuena mucho el tema de “fracasar libremente”, ya platicaba de los consejos que me habían dado algunos conocidos para perder el miedo a emprender y que realmente se trataba de perder el miedo a fallar.

Pero, ¿cómo puede uno fallar con libertad cuando hay tantas presiones alrededor?

Uno no puede así como así aventarse a emprender y fallar épicamente nada más porque tantas personas exitosas en el mundo lo recomiendan.

De acuerdo, estoy totalmente de acuerdo con que para crecer se debe resurgir de las cenizas, etcétera, hay que fallar y aprender de los errores. Eso lo entiendo, pero ¿cómo podemos saber que es seguro aventarse y caerse una y otra vez? Malas noticias: no podemos. No hay manera de saberlo, es un salto de fe. Lo que sí podemos saber (y está bien, lo admito, realmente tampoco estamos nunca 100% seguros) es cuál es nuestro sistema de soporte. Esa lista de cosas en las que podemos confiar para sentirnos mejor.

La lista puede ser muy extraña, yo por ejemplo, siempre me digo que, mientras tenga un techo asegurado y la comida de mi abuela, nada más importa. Claro que importa, pero incluso cuando visualizo mi peor momento puedo verme en pijama comiendo enchiladas verdes en casa de mi abuela (o lengua almendrada).

A partir de ahí la lista sólo se hace más grande, es a veces ridículo, pero tenemos que recordarnos que podemos hacer muchas cosas, que tenemos habilidades que no cualquiera tiene empezando por el valor de salir al mundo a arriesgarlo todo. Pero a veces se nos olvida, seguido tengo que recordarme que las cosas que me gustan, hacen que mi personalidad y mis habilidades como profesionista sean distintas a otros y eso le añade valor a mi trabajo. Tenemos que recordarnos una y otra vez que lo que hacemos, no cualquiera puede hacerlo.

Y cuando nosotros no podemos recordarlo, entra otro tipo de soporte, el de nuestros seres queridos. Todo mundo bromea con que sus papás les echan porras pero, si ellos no, ¿quién?

Los emprendedores tenemos que pensar en ese listado de personas, además de nuestros familiares inmediatos (porque, honestamente a veces no son la mejor porra), que indudablemente tienen la mejor actitud ante la adversidad: otros emprendedores, tu mejor amigo de la infancia, tu mejor amiga, ésa que siempre que estás triste tiene helado o desentierra los recuerdos más vergonzosos del pasado, para recordarnos que, siempre podríamos estar peor.

Tu pareja, tus colegas, tu familia… encontrar ese listado de personas y tenerlo presente siempre ayuda en el proceso de emprender porque, aunque nos duela admitirlo, en algún momento los emprendedores siempre vamos a tener que pedir ayuda. Y qué mejor que pedir ayuda a alguien que siempre nos ha apoyado o siempre nos ayuda a poner las cosas en perspectiva, aporta nuevas ideas (o hasta capital).

Los emprendedores tenemos que saber que el sistema de soporte a veces no es para siempre. Tener la lista a la mano siempre ayuda, pero no siempre podrán ayudarnos. También tenemos que saber que, a veces, habrá quienes sientan que el apoyo no es mutuo (porque no tenemos tiempo, dinero o nuestro espectro de atención no nos da para darnos cuenta de que hay algo mal en la relación).

Cuando esa red, que creímos que era para siempre, falla, entran en acción personas o situaciones que no sabías que te podían levantar el ánimo, como cuando te busca un viejo cliente con más presupuesto, un ex-colega te pide tu opinión con respecto a su plan de negocio y hace que todo el esfuerzo y los momentos de fracaso valgan la pena. Y uno va armando poco a poco su lista de pequeñas cosas que nos hacen sentir mejor cuando las cosas no van como nos gustaría.

¿Qué tipo de personas o cosas hay en su lista?

“La intuición y no la razón atesora la clave de las verdades fundamentales” – Buda

El Instituto de psicología Paranormal de Argentina en uno de sus talleres sobre la intuición, hace las siguientes preguntas: ¿Qué se esconde más allá del intrincado enjambre de neuronas de que se compone nuestro cerebro? ¿Acaso solamente complejos procesos físico-químicos? ¿Qué lugar queda reservado allí para el espíritu?

 Lo cierto señalan, que a través de ese taller se explora -de manera práctica y vivencial- el auténtico poder de la intuición, el saber no-racional, también conocido como presentimiento, impresión, corazonada, o vulgarmente “sexto sentido”.

La intuición sin duda alguna, es un tópico que no puede pasarse por alto, más en un ámbito de la gerencia, en donde muchos ejecutivos hacen uso de ella y en donde los resultados son asertivos en muchos caso. ¿Qué es lo que realmente hay detrás de la intuición? Es motivo de este escrito, en donde nos proponemos analizar su alcance, repercusiones.

Aspectos básicos a considerarse, alcance, repercusiones

No nos debe sorprender que se escriba que ¿quién no ha sentido alguna vez que sabía exactamente lo que tenía que hacer, como si alguien se lo estuviera dictando al oído? ¿Quién no ha sabido alguna vez que algo iba a pasar y después ha sido cierto? Solamente se trata de escuchar algo que solo nosotros sabemos, que solo nosotros sentimos como la más absoluta verdad, por muy disparatado que parezca.

El diccionario define entre otras acepciones la palabra Intuición como: “Percepción intima e instantánea de una idea o una verdad que aparece como evidente a quien la tiene” ¿se puede añadir algo más?

Se ha comentado, que en realidad, filósofos, músicos, artistas y científicos de todos los tiempos, desde Arquímedes a Einstein, pasando por Newton, deben a su intuición importantes descubrimientos o la inspiración de sus mejores obras.

Por citar algunos de la larga lista recordemos a Gustav Mähler, quien afirmaba: “yo no elijo lo que compongo, lo que compongo me elige a mí”; a Einstein, quien llegó a decir que “a la hora de hacer ciencia lo único valioso es la intuición”; o Dalí, que esperaba siempre para pintar “el momento en que se produjera el delirio de lo instantáneo, a través de una actitud activa sistemática y sabia ante los fenómenos irracionales”.

Lo cierto, que todos en alguna oportunidad hemos hecho uso de la intuición, de ese sexto sentido que nos ayuda a tomar decisiones, especialmente cuando la duda se manifiesta. Por tanto, no nos debe sorprender, que se comente, que aunque se establezca que la inteligencia intuitiva es innata en todos nosotros, que tiene un sitio en nuestro cerebro y nos advierte mediante la química, aún queda un misterio sin resolver:

¿De dónde viene la información que se genera durante este tipo de percepciones? ¿Se originan en nuestro inconsciente o fuera de nosotros? ¿Se trata de una inspiración divina, de una conexión con la energía universal? Tal vez nuestro concepto sobre lo que es interno y externo son obsoletos.

Al respecto de la intuición se ha dicho también, que un profesor de Psicología de la Universidad Británica de Columbia (Canadá), Ronald Rensink, descubrió en un experimento , que algunas personas son capaces de advertir cambios en una escena que están mirando antes de que se produzcan, según ha publicado Psychological Science.

Rensink llevaba seis años enfrascado en saber qué impide a los conductores ver un peligro inminente. Pidió a cuarenta voluntarios que pulsaran un botón cuando apreciaran una pequeña diferencia al mostrarles una secuencia fotográfica; pero un día, algunos de ellos preguntaron si debían avisar sólo cuando veían el cambio entre una imagen y otra, o también si sentían que iba a producirse. Entonces, advirtió que un tercio de ellos se anticipaba ligeramente a las imágenes.

El investigador ha llamado mindsight a esta percepción, que podría traducirse como “visión mental” o “sexto sentido”, y ahora intenta averiguar qué hace que unas personas lo tengan y otras no. “Cerca de un tercio de la gente parece tener este sentimiento de que algo está pasando, de que algo cambia”, indica Rensink. “Realmente no puedes decir qué o cuándo. Es un instinto visceral… Está claro que existe, ellos lo usan en su experiencia diaria”.

El experimento sugiere que hay una forma distinta de percibir las cosas, separada de la vista sólo por segundos. “En teoría, hay una forma de alerta en el sistema biológico, colindante con la conciencia ordinaria, al que no prestamos atención porque no lo tenemos reconocido como una forma complementaria de la vista”, explica.

Por otra parte, en un escrito de José Enebral Fernández, encontramos referencias muy significativas sobre la intuición y simplemente hemos seleccionado algunas que ayudan a entender su alcance, tales como el que la intuición genera señales instantáneas, repentinas, a modo de súbitos mensajes del interior; pero hay que interpretarlos adecuadamente.

La intuición utiliza distintos niveles o vehículos para manifestarse: el físico, el mental, el emocional y el espiritual. No hay que descartar que utilice más de uno. La intuición, según dicen los expertos, nos permite acceder a una gran reserva de conocimientos de los que no somos conscientes, o lo somos sólo parcialmente..La intuición viene a ser el modo de pensar “por defecto”, es decir, el que funciona cuando no aplicamos el pensamiento racional. La intuición parece imposible de definir de modo gestaltista u holista; más que limitadoras definiciones, encontramos afirmaciones sobre ella.

La intuición, como objeto de estudio por expertos, es observada desde distintos ángulos y suscita conclusiones no coincidentes; quizá eso la hace más atractiva. La intuición se manifiesta típicamente mediante palabras, imágenes, sentimientos o sensaciones viscerales, que no siempre sabemos interpretar. La intuición, es decir, la revelación intuitiva, puede producirse en cualquier momento; debemos estar atentos y preparados para reconocerla. La intuición es bastante más probable en momentos de calma; parece requerir cierta paz interior, con la mente enfocada a “el aquí y el ahora”.

En conclusión, para los directivo, ejecutivos, la intuición es algo que aflora constantemente, y especialmente en aquellos en donde se manifiesta mucho la duda por ausencia de algunos conocimientos que se no se manejan, en donde no hay una completa seguridad, no obstante cuentan con una gran experiencia, un banco de datos que se manifiestan cuando se les solicita una ayuda. Lo malo es que siempre se recure a ella, cuando no hay la seguridad plena en la decisión a tomar.

De acuerdo a mi experiencia, la intuición se afirma más cuando uno está atento a los signos y señales que pueden solicitarse en pro de una decisión que se debe tomar, es como si entráramos al templo de nuestro Yo superior y solicitamos ese Aladino de la lámpara maravillosa que nos guía. En lo personal, siempre se me ha manifestado y cuando no le he prestado la atención, seriedad al respecto, los resultados son negativos y no debo refugiarme en excusas, mecanismos de defensa.

De aquí, que no nos debe sorprende lo que señala José Enebral, que La intuición, reconocida como multiforme voz interior, puede generarse fuera de uno mismo mediante epifanías. La intuición, en su manifestación quizá más cotidiana, nos permite leer entre líneas y conocer los sentimientos de los demás, al margen de sus palabras. La intuición es motivante; las señales intuitivas nos mueven a la acción, pero hemos de poner la razón en medio.

La intuición está detrás de muchos logros en materia de creatividad e innovación, y ha resultado clave en numerosos éxitos empresariales. Considero que es muy importante tomar en cuenta a la intuición y adéntranos en saberla manejar adecuadamente, sorprendernos en como se manifiesta, que la motiva a manifestarse y de esa manera descubriremos mucho sobre su esencia y su relación con el espíritu, aspecto que muchos hemos olvidado.

Las empresas de todos los tamaños pueden aprender mucho de la explicación de David Robertson sobre Lego.

En su nuevo libro Brick by Brick (Ladrillo por ladrillo), el profesor de la Universidad de Pennsylvania Wharton School narra la historia de este negocio familiar que empezó creando juguetes de madera en la década de 1930, experimentó con bloques plásticos en los 40s y en 1958 patentó su mayor creación: que estos bloques pudieran juntarse. La empresa se convirtió en uno de los juguetes más populares de todos los tiempos. “Ahora hay cerca de 80 ladrillos Lego para cada hombre, mujer y niño en el planeta”, escribe Robertson.

Lego disfrutó de un crecimiento estable por décadas, con ventas duplicándose cada cinco años a partir de finales de la década de 1970 hasta principios de los 90s. Después, como pasa con muchas empresas maduras, las cosas empezaron a alentarse. A finales de los 90, el incremento del interés de los niños en la televisión y la computadora (así como la expiración de sus patentes) hizo que Lego tomara medidas drásticas para mantenerse relevante.

La empresa se dio a sí misma licencia para innovar, y ahí fue cuando casi se va a pique. Adhiriéndose a las “verdades” de la innovación (contratar a personas diversas y creativas, y dirigirse por los clientes) Lego abrió parques temáticos, contrató a diseñadores italianos para producir nuevas líneas en electrónica, videojuegos y televisión.

Entre 1994 y 1998, la empresa triplicó el número de juguetes producidos, creando en promedio cinco nuevos grandes temas de productos al año. Pero en lugar de incentivar el crecimiento, estas iniciativas casi matan a Lego. En 2003 la empresa vio su mayor pérdida en la historia y estaba al borde de la bancarrota, con la mayoría de sus productos sin generar ganancias.

Pero Lego consiguió salvarse y seguir adelante para alcanzar grandes resultados. Entre 2007 y 2011, cuando muchas empresas estaban fracasando, sus ganancias se cuadriplicaron. En 2012 vio un incremento del 27% en sus ventas y un 36% en ganancias.

Para alcanzar estos resultados, la compañía disminuyó su fuerza laboral y sus oficinas corporativas y eliminó cerca de un tercio de su línea de productos. Pero los verdaderos resultados llegaron cuando Lego cambió su filosofía de innovación. “Seguido hablamos de la innovación con un YO mayúsculo, pero las empresas pueden conseguir grandes cosas con pequeñas innovaciones”, dice Robertson.

El nuevo pensamiento de Lego puede resumirse en tres puntos:

La innovación no sólo ocurre a nivel producto

Demasiado seguido, las empresas enfocan todos sus esfuerzos de innovación en sus productos. Como en el caso de Lego, esto puede resultar en ver demasiado lejos de lo importante.

Cuando Lego revirtió el daño que hizo a finales de los 90 y principios de los 2000, fue buscando áreas de mejora en toda la empresa. “Muchas personas hablan de la innovación desde el lado del producto”, dice Robertson. “Si aceptas que la innovación no sólo está en el desarrollo del producto (puede estar en ventas, finanzas, marketing, etcétera) entonces tendrás cientos de oportunidades diferentes”.

La innovación no necesita ser a grande escala

En el intento fallido de Lego de incentivar nuevo crecimiento apostó por lo que Robertson llama innovación con un YO mayúsculo, como abriendo parques temáticos, un negocio costoso del que no sabía nada, o alejándose de aquello que lo hizo popular.

“Lego escuchó a la investigación sobre que a la mayoría de los niños no les gustan los juguetes de construcción e intentó hacer una gran pieza sin partes”, dice Robertson. “Tenían que pagar mucho dinero por nuevos moldes, lo que terminó confundiendo a la gente sobre la marca, y el resultado fue que no era rentable”.

Pero la innovación no necesita hacerse en proporciones masivas (como Apple revolucionando la industria de los teléfonos celulares). Según Robertson, la mayoría de las empresas pueden esperar grandes cambios cada cinco años; Lego apostó por hacer cinco cada año antes de su colapso inminente. “La clave no es sólo la innovación, sino la innovación rentable y sostenible”, dice. “Me gusta el hecho de que al final, Lego es la historia de pequeñas innovaciones”.

La innovación surge estableciendo límites

Quizás el mayor error de Lego fue darles a sus diseñadores licencia de crear nuevos productos con pocos parámetros. Como resultado, entre 1997 y 2004, el número de elementos en el inventario de la compañía pasó de 6,000 a 14,000, y lo mismo sucedió con los costos.

A principios de 2004, Lego empezó a darles a sus diseñadores parámetros de costos; podían diseñar lo que quisieran mientras se ajustaran a esas limitaciones. Al verse forzados a trabajar con esos límites, los diseñadores se hicieron más creativos. Manejar la innovación se trata de “darles a los equipos los espacios para ser creativos, pero en la otra mano hay dirección, enfoque, metas y fechas de entrega”, afirma.

En este aspecto, uno podría argumentar que los sets de Lego son la analogía perfecta para la creatividad confinada. Como cualquiera que haya jugado con esos bloques puede comprobar, las mejores ideas a veces pueden surgir de pensar dentro de la caja.

En el vertiginoso mercado de la tecnología las decisiones se toman en tiempo real y pueden significar la diferencia entre ganar y perder. Los empresarios tech más exitosos desarrollaron trucos y estrategias para saber cómo afrontar una situación de crisis.

La estrategia Gates

Al tomar decisiones sobre los negocios, Gates aconseja a la gente que es mejor tomarse su tiempo. Considerar el tema desde cada ángulo y de la decisión es lo mejor para el negocio. La idea es evitar desperdiciar tiempo y volver al punto inicial para cambiar la decisión original. “Si tienes la voluntad de reabrir temas, esto interfiere no solo con la ejecución sino también con tu motivación al hacer la decisión por primera vez. Después de todo, ¿por qué molestarse en decidir un tema si no estás realmente decidido?”, dice Bill Gates.

Una de las mejores lecciones que se puede aprender de Bill Gates es su capacidad de mirar hacia el éxito pasado. “El éxito es un profesor pésimo. Seduce a las personas inteligentes a pensar que no pueden perder “, dijo el gurú de los negocios tecnológicos. Si bien recomienda reflexionar sobre los éxitos, hay que asegurarse de que no ensombrezcan el juicio y de que no se sienta demasiado confiado. Gates cree que no debemos ignorar los patrones iniciales del éxito, pero concentrar todos nuestros esfuerzos en por qué ocurrió este éxito puede dejarlo sin preparación para los desafíos futuros.

Los seis pasos de Elon Musk

Elon Musk, el hombre que fundó cuatro compañías de miles de millones de dólares: PayPal, Solar City, SpaceX y Tesla, es un ingeniero, un profeta de la próxima guerra entre humanos y máquinas, e inventor que ha seguido redefiniendo el límite de lo que es factible en los negocios, a través de su búsqueda del negocio de la exploración espacial, la energía limpia y los vehículos autónomos. Musk dice aplicar el método científico a sus negocios, para que pueda detectar problemas antes de que se conviertan en problemas y tomar mejores decisiones. Estos son los seis pasos.

1. Haz una pregunta.

2. Reúna tanta evidencia como sea posible al respecto.

3. Desarrolle axiomas basados en la evidencia e intente asignar una probabilidad de verdad a cada uno.

4. Llegue a una conclusión contingente para determinar: ¿Son estos axiomas correctos, son relevantes, conducen necesariamente a esta conclusión, y con qué probabilidad?

5. Intentar refutar la conclusión. Busque la refutación de los demás para ayudar a romper su conclusión.

6. Si nadie puede invalidar tu conclusión, entonces probablemente tengas razón, pero ciertamente no tienes razón.

Según este enfoque, nada se puede dar por verdadero o seguro, lo cual es necesario cuando inventas productos sin precedentes.

El método de dos pasos de Jeff Bezos

Bezos clasifica todas las decisiones en dos tipos. Las decisiones tipo 1 son grandes, estratégicas y con grandes consecuencias. Estas decisiones deben tomarse con mucho cuidado y metódicamente. Son irreversibles o casi irreversibles. Para el hombre más rico del mundo, son comparables a puertas de un solo sentido. Cuando abres la puerta, si no te gusta lo que ves no puedes darte la vuelta fácilmente para volver a donde estabas antes.

Sin embargo, la mayoría de las decisiones que enfrentamos no son decisiones de Tipo 1, sino que son reversibles o modificables. Bezos llama a estas decisiones tipo 2 y las compara a una puerta de dos vías. Si no le gusta lo que ve cuando entra por la puerta, simplemente gírelo y vuelva a cruzar la puerta. Las decisiones de tipo 2 pueden tomarse rápidamente por personas con buen criterio o grupos pequeños con experiencia relevante.

“A medida que las organizaciones crecen, parece haber una tendencia a utilizar el proceso de toma de decisiones de Tipo 1, de gran peso, en la mayoría de las decisiones, incluidas muchas decisiones de Tipo 2. El resultado final de esto es la lentitud, la aversión al riesgo no planificada, la falta de experimentar lo suficiente y, en consecuencia, menor innovación. Tendremos que descubrir cómo luchar contra esa tendencia”, expresó el empresario en una famosa carta a los inversores en 2015.

Adicionalmente, Bezzos propone la regla de 70%: las decisiones deben tomarse con sólo el 70% de la información que quisiera tenerse. Esto permite no estancarse en procesos lentos de toma decisiones.

 

 

 

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