Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los secretos de los negocios exitosos y cómo convertirte en un gran líder

pablo picassoEl trabajo de Pablo Picasso fue tan valioso que en el momento de su muerte en 1973, tenía una fortuna de unos 500 millones de dólares. Además, sus obras son tan famosas que de acuerdo con el Registro de Arte Perdido (The Art Loss Register), Picasso es el artista cuyas obras se han robado más, con un total de 550 piezas perdidas.

Sin duda, Pablo Picasso ha sido una de las personas más creativas de la historia. Fundó su propio movimiento artístico, el Cubismo, y creó algunos de las grandes obras de la historia de la pintura.

Las mujeres de Argel fue subastado el 11 de mayo de 2015 en 179,4 millones de dólares. El sueño fue comprado por Steve Cohen en 2013 por 155 millones de dólares. Desnudo, hojas verdes y busto fue vendido en Christie’s (2010) por 106 millones de dólares.

Estos no son solo datos curiosos, sino que implica que el trabajo de Picasso ha sido único. Se pagan esos precios porque son obras cuya calidad y creatividad se encuentran con muy poca frecuencia.

Pero, ¿cómo se puede ser tan creativo como Picasso? Es evidente que en Picasso influía la genética. Por ejemplo, era extremadamente curioso. Sin embargo, hay unos secretos que puedes “copiar” y mejorar tu creatividad.

1. Se productivo y constante creando tus productos

Se ha catalogado que Picasso creó 26,075 piezas de arte. Otras personas creen que fueron 50.000. El artista vivió hasta los 91 años de edad, un total de 33,403 días. Puedes hacer los cálculos: Si publicó 26,075 obras, el promedio es de 1 nueva pieza de arte al día desde que tenía 20 años de edad. Es decir, una pieza nueva durante 71 años.

Pero evidentemente lo que llama la atención en Picasso no es solo la cantidad de obras que terminó. También fundó el movimiento del Cubismo y creó el estilo del Collage. No todas sus obras son tan conocidas, pero para crear sus obras maestras como el Retrato de Dora Mar, El Guernica o Los tres músicos, necesito crear miles de obras.

Es evidente que Picasso no esperaba a que le encontrase la inspiración.

“La inspiración existe, pero tiene que encontrarte trabajando.” – Pablo Picasso.

Por ejemplo, El Guernica, una obra con un valor incalculable, fue terminada entre mayo y junio de 1937.

Existe la falsa creencia de que las personas creativas se quedan sentadas pensando y esperando a que les llegue la inspiración o se llevan años para finalizar sus grandes obras.

Sin embargo, no es así; tienes que crear mucho y de todo lo que termines algunas “piezas” de tu trabajo serán mediocres, otras serán buenas y otras obras maestras.

No tienes que ser artista para terminar piezas de arte. Tus piezas de trabajo pueden ser contactos conseguidos si eres comercial, nuevos clientes si eres emprendedor, artículos redactados si eres redactor…

2. Sé observador de tu medio

“Los buenos artistas copian, los grandes artistas roban.”-Pablo Picasso

Muchos emprendedores novatos piensan “tengo una buena idea que nunca se ha hecho antes.”

Sin embargo, el hecho de que nadie lo haya hecho antes es una mala señal. Puede significar que no es viable, demasiado caro o que no hay demanda.

Es cierto que las nuevas industrias son las que tienen más posibilidades de conseguir un monopolio y generar millones de dólares, aunque no es lo común. La mayoría de millonarios toman una idea existente y que genera beneficios y la mejoran.

A menudo, es el tercer o cuarto negocio de cada industria el que gana más dinero.

En definitiva; una nueva idea no tiene porqué significar que tendrás el camino llano. Probablemente sea mejor idea llegar más tarde y aprender de los errores de otros emprendedores.

Algunos ejemplos:

• La red social Friendster, abierta en 2002, no hizo apenas dinero. MySpace, fundada en 2002, hizo bastante dinero. Facebook, fundada en 2006, es la que más ha hecho.
• Ray Kroc copió la idea de las fábricas de coches y la aplicó a su cadena de restaurantes McDonald’s.
• Henry Ford no inventó la línea de montaje. La observó en uso en una fábrica de carne y la copió para su fábrica de coches.

La idea aquí con estos ejemplos es que puedes aprender mucho simplemente observando lo que ocurre a tu alrededor. ¿Qué está funcionando bien en una organización? ¿Qué empresa tiene tracción?

No quiero decir que evites la innovación. Para avanzar, el mundo necesita nuevas ideas e innovar. Pero tampoco tienes que evitar copiar buenas ideas de otros sectores. Lo ideal es mejorar una idea a la vez que innovas.

Evita el orgullo de querer ser el primero en tener una idea. Observa, innova, copia y aporta valor.

3. Ponte restricciones

“Durante mucho tiempo me he limitado a un solo color, como una forma de disciplina.”-Pablo Picasso.

Como afirma el periodista y emprendedor Shane Snow, fundador de contently.com:

 “El sentido común dice que tener más dinero, herramientas o tiempo se correlaciona con más progreso o nos hace más creativos. Sin embargo, las ideas creativas son a menudo un subproducto de restringir esas cosas. Picasso fue pionero de un arte moderno al negarse de tener lujos.”

Como dijo Picasso:

Cada acto de creación es ante todo un acto de destrucción.

Este proceso creativo se enseña en Apple, según el periodista del New York Times Brian X. Chen, quien pudo entrevistar a tres empleados que asistieron a un curso de diseño de la multinacional. Aquí puedes observar cómo ha ido evolucionando el iMac a lo largo de los años:

Si quieres ser un mejor escritor, acorta las frases. Si quieres ser un mejor conversador, haz menos preguntas y más concisas. Si quieres tener un mejor negocio, simplifica algo.

líder inspiradorCuando los empleados no solo están comprometidos, sino inspirados, las organizaciones ven verdaderos avances. Los empleados inspirados son más productivos y, en consecuencia, inspiran a sus colegas a luchar por más.

Aunque cualquiera puede convertirse en un líder inspirador, en la mayoría de las empresas hay muy pocos. En encuestas con empleados, encontramos que menos de la mitad de las personas dijeron estar de acuerdo con que sus líderes los inspiran. Incluso, menos consideraron que sus líderes cultivan el compromiso y modelan la cultura y valores de la corporación.

Para entender lo que vuelve inspirador a un líder, Bain & Company lanzó un nuevo programa de investigación, comenzando con una encuesta a 2.000 personas. Resulta que la inspiración no es suficiente. Los líderes que se enfocan solo en inspiración podrían descubrir que motivan a sus trabajadores, pero son debilitados por resultados mediocres.

En lugar de ello, los líderes inspiradores usan sus fortalezas para motivar a los individuos y equipos a asumir misiones audaces, y responsabilizarlos de los resultados. Ellos liberan un mayor desempeño a través del empoderamiento, no del comando y el control.

He aquí cómo los líderes inspiran –y obtienen– un gran desempeño:

Usted solo necesita un atributo verdaderamente “inspirador”.

Le preguntamos a los encuestados qué los inspiraba respecto a sus colegas. Esto nos dio una lista de 33 rasgos que ayudan a los líderes en 4 áreas: desarrollar recursos internos, conectar con otros, definir el tono y liderar al equipo.

La tolerancia al estrés, la autoestima y el optimismo ayudan a los líderes a desarrollar recursos internos. La vitalidad, humildad y empatía los ayudan a conectar. La apertura, el altruismo y la responsabilidad ayudan a definir el tono. La visión, el enfoque en el servicio y el respaldo los ayudan a dirigir.

Las personas que inspiran son de diversos tipos, lo que destaca la necesidad de encontrar a los líderes inspiracionales correctos para motivar a su organización, no hay un arquetipo.

Aunque muchos atributos ayudan a los líderes a inspirar a las personas, usted sólo necesita uno para duplicar sus posibilidades de ser un líder inspirador. Específicamente, calificar en el 10% más alto de su grupo de pares en sólo un atributo casi dobla sus probabilidades de ser percibido como inspiracional.

Sin embargo, hay un rango que nuestros encuestados indicaron que importa más que cualquier otro: el ser centrado. Este es un estado de la plenitud de conciencia, que le permite a los líderes mantenerse en calma bajo estrés, empatizar, escuchar profundamente y mantenerse presentes.

Su fortaleza central debe adaptarse a la forma en que su organización crea valor.

Para lograr un gran desempeño, toda organización necesita un perfil de liderazgo que refleje su contexto, estrategia, modelo de negocios y cultura, la firma de comportamiento de la compañía. Para ganar en el mercado, debe enfatizar las capacidades que la hacen mejor que la competencia.

Lo mismo es cierto para los líderes: deben ser puntiagudos, no bien redondeados, y esas “puntas” deben ser relevantes respecto al cómo la compañía crea valor. Por ejemplo, una organización que gana su dinero haciendo mejor marketing que la competencia seguramente no se inspirará por un líder cuyo mejor talento es el manejo de costos.

Los líderes puntiagudos alcanzan un gran desempeño al obsesionarse con las capacidades que sostienen la ventaja competitiva de su compañía. Se aseguran de que estas capacidades reciban una repartición extra grande e injusta de recursos, y les dan a los jugadores clave la libertad para alcanzar la excelencia.

Usted debe comportarse en forma distinta si quiere que sus empleados lo hagan.

Incluso con una idea clara de la firma de comportamiento ganadora de su compañía, los líderes necesitan desarrollar nuevas formas de operar. Aquellos que inspiran a las personas y generan resultados encuentran formas de disrumpir constructivamente comportamientos establecidos para ayudar a que los empleados se liberen de rutinas que debilitan la cultura.

Los líderes inspiracionales reconocen la necesidad de elegir cuidadosamente sus momentos para reforzar la cultura del desempeño, de una forma que también pueda ser inspiradora. Algunos ejemplos clásicos incluyen:

Cuando Paul O’Neill se convirtió en CEO de Alcoa, en 1987, sabía que tenía que mejorar la seguridad en el lugar de trabajo. Para mostrar su compromiso, requirió que le notificaran todos los incidentes de seguridad en un plazo de 24 horas. La seguridad mejoró dramáticamente, al punto que la tasa de lesiones laborales de Alcoa cayó a un 5% del promedio en los Estados Unidos.

Cuando Howard Schultz regresó a Starbucks como CEO, después de una interrupción de casi ocho años, se dio cuenta de que la experiencia de café centrada en el consumidor había quedado en el asiento trasero.

En el asiento delantero estaba la automatización y la diversificación implementadas en búsqueda del crecimiento. Schultz tomó una rápida acción para cambiar el rumbo de la compañía. Incluso, en febrero del 2008 cerró durante tres horas 7.100 tiendas en los Estados Unidos, para volver a entrenar a los baristas.

Cuando Alan Mulally llegó a Ford en 2006, para darle vuelta a la compañía, tomó acciones audaces para cambiar la forma en que operaba.

En un momento altamente visible, aplaudió a Mark Fields, quien eventualmente lo sucedió, por admitir un error en una junta ejecutiva. Eso era algo casi nunca visto en Ford, y definió el tono para las comunicaciones abiertas y honestas requeridas en la nueva cultura.

Los líderes solo pueden cambiar haciendo las cosas en forma diferente. Entre más a menudo se comporten de una nueva forma, más pronto se volverán inspiracionales.

startupNos encontramos en la época dorada del emprendimiento y muchas personas se han decidido por crear startups. Aunque se trata de una ruta profesional con muchas satisfacciones y posibilidades, la realidad es que también está plagada de retos, al grado de que las ideas que terminan convirtiéndose en empresas exitosas son pocas.

Paul Graham, creador de la exitosa incubadora de empresas YCombinator, asegura que apenas 37 de las 511 compañías que han pasado por su programa durante los últimos cinco años se han vendido o están valuadas por más de 40 millones de dólares, según Business Insider.

En México, el panorama no es más alentador, pues 75 de cada 100 empresas nuevas cierran antes de llegar a los dos años de edad, de acuerdo con cifras del Instituto del Fracaso y la Asociación Mexicana de Capital Privado. Sin embargo, aún existen muchas empresas decididas a no formar parte de estas estadísticas y que se preparan lo más posible antes de salir al mercado.

¿Cómo pasar de ese primer impulso emprendedor a tener una startup sólida?

Los expertos de G2 Consultores se dieron a la tarea de recopilar los diferentes factores a tomar en cuenta antes de poder lanzar una nueva empresa al mercado:

1. Define la diferencia

Necesitas tener bien definido de qué manera tu producto es distinto al de tus competidores, de lo contrario los consumidores sentirán que es una copia de algo que ya existe. Por ejemplo, si quieres crear una nueva red social que te permita hacer colecciones visuales, ¿en qué sería diferente a PinterestInstagram o Slideshare?

2. Determina si esa diferencia es valiosa

Si lo que haces diferente es valioso para los clientes o usuarios potenciales, estás en el camino correcto.

Si tu diferencia le va a importar a unos cuantos o es solamente un “nice-to-have” quizá estás perdido. Identifica cuál es el problema, necesidad o deseo que resuelva tu idea, ¿acortará el tiempo que se necesita para hacer algo? ¿Facilitará encontrar algo? ¿Puede hacer algo más funcional o emocionante? ¿Esto es algo por lo que la gente querrá adoptar mi producto?

Recuerda identificar las oportunidades que te ofrece el mercado y estudiar la competencia para encontrar tu espacio; si escoges un mercado en el que la competencia es muy alta, deberás prestar atención en encontrar los nichos que todavía no han sido ocupados, aunque si escoges un campo donde no hay competencia, puede ser porque no hay suficiente demanda para mantener un negocio rentable.

3. Define tu base de clientes

Si tus clientes son “todos”, entonces estás haciendo algo mal, así que deberás pensar en quiénes adoptarán el producto o servicio que ofrecerás.

Conocer a los clientes y empatizar con ellos es una clave importante para comenzar con el pie derecho. Una forma de ello es plasmar en un lienzo qué objetivos quiere conseguir nuestro early adopter, qué acciones realiza para conseguirlo y qué problemas se encuentran en su camino al realizar esas acciones. De esta manera lograrás un conocimiento del cliente que te resultará invaluable.

4. Construye un prototipo

Si estás creando un servicio, tu prototipo puede ser un mapa de procesos que detalle al consumidor los puntos clave de tu producto. Un prototipo físico debe funcionar e incluir una explicación clara de los requerimientos de funcionalidad y producción. Si no puedes construir un prototipo real, al menos diséñalo en computadora.

5. Construye tu plan de negocios

Ningún plan está completo sin un análisis financiero, esto incluye una proyección realista y convincente, así como los costos que los acompañan. No debes olvidarte de la financiación. Calcula tu capital inicial, hasta cuándo te va a durar y las rondas de inversión que vas a necesitar en el futuro. Ten en cuenta que encontrar inversores no es fácil, por lo que deberás preparar unas previsiones realistas de lo que esperas conseguir en los próximos cinco años.

Por supuesto, en metodología Lean Startup sabes dónde empiezas, pero no donde terminas, por lo que tu idea original y este primer modelo de negocio, sin duda cambiarán.

6. Está bien recibir ayuda

De acuerdo con Jorge González Gasque, socio director de G2 Consultores: “Todo mundo reconoce que necesita dinero, pero nadie reconoce cuando necesita ayuda”. La realidad es que nunca está de más poder conseguir la ayuda necesaria para poder lanzar tu startup al mercado, recuerda que hay incubadoras y consultores de empresas dispuestos a ayudar a proyectos que enfrentan dolores de crecimiento.

propósitoNo es secreto que durante la última década, las empresas han enfrentando retos para atraer y retener el mejor talento posible. En términos simples, es porque, a diferencia que nuestros padres, nuestra generación no sólo busca un buen cheque y reconocimiento.

Nuestro grupo de edad se encuentra sediento de poder tener un propósito de vida y ser congruente a nivel personal y personal. El enfrentar esta crisis de talento ha provocado una oleada muy positiva de empresas que quieren definir su propósito más allá de hacer dinero.

Esto no siempre es fácil. A veces porque se trata de una organización vieja (con más de 30 años) y se hereda una pobre cultura organizacional. Sobre todo, es difícil cuando hay tanta cacofonía entorno a los términos disponibles.

Para ayudarte en este proceso, veamos de qué va cada uno de estos conceptos.

1. Propósito

El propósito de una empresa es su razón permanente de existir. Es el porqué haces las cosas. La columna vertebral de la cual dependemos para tomar decisiones, ya sea en la vida diaria o cuando el tema es crucial. Con un propósito, podemos discernir entre decisiones que son correctas y generan valor real, de aquellas que son simplemente fáciles o incluso técnicamente elegibles.

Vamos a ponerlo en términos reales. ¿Cuándo atiendes un cliente, le estás sirviendo o únicamente estás maximizando utilidades? Esta es la pregunta que Sam Walton, fundador de Walmart, podría responder en un instante sin tener que pensar.

Guiado por altruismo y compasión, Walton se dedicó a servir a sus clientes. En este sentido, el propósito reverberó a través de toda la organización. Desde los directores ejecutivos hasta la gente de piso, todos en Walmart están listos para hacer la atención y servicio al cliente su mayor prioridad. Esto dio a Walmart una gran ventaja sobre sus competidores, a quienes aventajó año tras año.

La realidad es que sin un propósito, solo tomarás decisiones con un beneficio a corto plazo. La estrategia por sí misma no es suficiente sin un propósito. Tomemos a Enron como ejemplo, una corporación que colapsó, siendo una de las bancarrotas más impresionantes del mundo.

Tenían una estrategia brillante, pero carecían de un propósito. Lo único que les interesaba era hacer dinero, y estaban no solo dispuestos sino preparados para hacer lo que sea por ello. Esto les llevó a tomar decisiones con un juicio pobre, que envolvían una estrategia muy arriesgada para ocultar sus pérdidas. No es sorpresa que con el tiempo sus malas acciones los alcanzaron y al final más allá del escándalo global, sirven de testamento que una buena estrategia sin un propósito pueden ser desastrosos.

Recuerda, el propósito de una empresa es permanente.

Sólo en casos extraordinarios se llega a modificar, y esto únicamente para adaptarse a grandes cambios.

Por ejemplo, en octubre 2015, Google se dio cuenta de que sus operaciones estaban abarcando mucho más que su propósito original (organizar la información del mundo). En lugar de cambiar el propósito de su empresa, sus cofundadores crearon Alphabet, una nueva organización bajo la cual podían incorporar los intereses adicionales que Google había adquirido con el tiempo. El plan es poder crecer a más de 26 distintas subsidiarias con Google siendo solo una de ellas.

Ejemplos del Propósito de una Empresa:

• Kellogg’s: “Nutrir familias para que puedan florecer y prosperar”.
• IAG: “Ayudar a las personas a administrar el riesgo y recuperarse de las perdidas inesperadas”.
• Google: “Organizar la información de mundo y hacerla accesible a todos”.

2. Misión

La misión es lo que la organización desea lograr en un periodo específico de tiempo. Si el propósito es el Por qué haces las cosas, la misión se trata del Qué cosas haces. Una buena misión debe de describir que es lo que hace la empresa y lo que no. Tanto el presente como en el futuro, debe de proveer un enfoque a la dirección y sus colaboradores.

En resumen, una buena misión de una empresa debe de:

• Incluir temporalidad
• Describir el negocio en el que se opera
• Definir el cliente
• Métrica bajo la cual se define el éxito

Veamos un ejemplo de una empresa ficticia de paseo de perros:

Misión 2019: “Ser la empresa de precios bajos para paseo de perros con más clientes en la Ciudad de México”

• Temporalidad: 2019
• Descripción de Negocio: Paseo de perros de bajo costo
• Cliente: personas en la Ciudad de México (que no tienen tiempo para pasear sus perros)
• Métrica de éxito: cantidad de clientes.

3. Visión

La visión de una empresa describe sus planes, el mundo, sus clientes y si misma. Es decir, indica cómo le gustaría que el mundo fuese en algunos años.

Esto incluye una idea de que cambios quieren ver en el mundo. También como se imaginan que la vida de sus clientes mejora. Y por último describir que tipo de organización les gustaría ser, aunque esto es lo menos importante de la visión.

Conclusiones

Propósito: es la razón de existir de una organización, el porqué haces las cosas.
Misión: es lo que haces para alcanzar tu propósito en un periodo de tiempo.
Visión: es la realidad que le gustaría ver a la empresa entorno al mundo, sus clientes y ella misma.

éxitoLos negocios que busquen evitar el fracaso, deben aprender a delegar trabajo, explicó el fundador de la cadena de tiendas J.C. Penny, James Cash Penny.

“El camino más seguro para que un ejecutivo se mate a sí mismo es negarse a aprender cómo, cuándo y a quién delegar el trabajo”, señaló el empresario.

En el proceso de crecimiento de una empresa o negocios, suele suceder que los gerentes confunden el acto de delegar trabajo con dejar de hacer ciertas actividades. Pero no importa el tamaño de la empresa, el momento de que se contrate una persona para mantener en funcionamiento constante el negocio siempre llegará.

Por lo que a continuación se tiene una serie de recomendaciones para saber delegar trabajos exitosamente para la empresa.

Agradecimiento.

Una recomendación esencial es el asegurarse de que los trabajadores sepan que sus esfuerzos son reconocidos y apreciados. Los gerentes más exitosos son aquellos que apuntan a hacerse innecesarios para su personal, para que las cosas salgan bien, por eso se debe ser agradecido con aquellos que han aceptado una mayor responsabilidad.

Tareas.

Deben elegirse las actividades a delegar, para dividir aquellas que son más críticas para el negocio, de las que no pueden hacerse y de las que no hay interés por efectuarlas. Como por ejemplo, si el gerente no suele usar mucho la computadora, puede considerar el delegar de sus actividades las relacionadas con la misma, como mantenimiento web o redes sociales.

Búsqueda.

Es recomendable tener claro el perfil del cargo a desempeñar, para así lograr elegir al mejor personal. Esto es, contratar a la persona con más habilidades, no a los que cobran menos o son familiares y amigos, tampoco darle tareas al trabajador que se encuentre más desocupado.

Errores.

Debe evitarse esperar la perfección, el objetivo principal es que se realice el trabajo, no una obra maestra. Se tiene que cumplir con un estándar de calidad tiempo de realización, por lo que es bueno tener claras las expectativas del trabajo y darle al personal espacio para que pueda llevar a cabo la tarea.

Claridad.

Las indicaciones que se den al personal deben ser claras y concisas, es decir dar toda la información necesaria para que el trabajo se realice. Se puede preguntar al trabajador si entiende lo que le pides.

Método.

La forma de realizar las tareas debe ser la última de las preocupaciones. Cada empleado trabaja de forma distinta. Si ya están establecidas las expectativas y estándares, debe dejarse al empleado trabajar a su modo, ya que hacer u realizar métodos diferentes no quiere decir que el trabajo salga diferente.

Enseñar.

Como se ha mencionado, delegar no es dejar a otros trabajo que no es agradable, sino permitir que los trabajadores mejoren sus habilidades. El dar más responsabilidades debe ir acompañado con la visión de que el proceso de aprendizaje involucrará algunos tropiezos.

Autoridad.

No solo se deben delegar responsabilidades sino también autoridad. Los gerentes que fracasan en delegar responsabilidades con labores, se verán en la necesidad de reportarse con sus subordinados y hacer parte del trabajo.

Regreso.

No debe aceptarse que el personal devuelva las tareas a sus gerentes, por sentirse incómodo, o para evadir responsabilidad. Solo en casos extremos, todos los integrantes del equipo deben aprender cuándo aceptar o rechazar una tarea determinada.

Supervisar.

Dejar que el personal realice el trabajo no significa dejar de revisarlo. Debe verificarse periódicamente que todo el proceso se realice bien. Cuando se trazan las expectativas, también deben incluirse puntos para hacerle seguimiento al proyecto.

productividadSi alguna vez has visto un partido de tenis profesional, puedes darte cuenta de algo curioso que hacen jugadores antes de comenzar cada jugada. Antes del saque, cada jugador realiza un pequeño ritual personal que le permite prepararse mentalmente y concentrarse. Este ritual, se trata simplemente de una serie de movimientos simples, que se repiten cada vez.

Por ejemplo, Djokovic normalmente empieza rebotando la pelota en el suelo con su raqueta 8, 9, 10, a veces hasta 25 veces antes de lanzarla al aire, y golpear un servicio espectacular. Nadal, tiene un ritual mucho más elaborado, bota unas cuantas veces la pelota, golpea la raqueta con su zapato e incluso se acomoda los calzoncillos (¡en serio!).

Todo esto tiene una finalidad, el objetivo de jugar al tenis no se trata sólo de evitar cometer errores, sino de contar con una estrategia y la concentración es fundamental para ganar. Contar con un ritual previo se vuelve una estrategia poderosa para permanecer enfocado durante toda la jugada.

James E. Loehr, un psicólogo deportivo e investigador, analizó de qué forma este pequeño hábito beneficiaba al jugador, y descubrió razones impactantes. Primero, les permite mejorar su concentración antes de iniciar las jugadas; segundo, les ayuda a estabilizar su ritmo cardiaco lo que mejora su desempeño físico y capacidad de reacción; tercero, los ayuda a manejar mejor el estrés.

Según el investigador el deporte de competición (como muchas otras actividades en la vida) genera ciertos picos de estrés, los cuales pueden ser positivos si aprendemos a reducirlos activamente.

¿Qué pasaría si antes de comenzar a trabajar también diseñamos nuestro propio ritual?

Es decir, contar con ritual que nos permita lograr una mayor concentración y que nos prepare mentalmente para trabajar mejor.

Esto no es nada nuevo, ponte a pensar en todos los hábitos de transición que tienes durante el día como antes de dormir, cuando vuelves a casa después de un largo día, etc. Nuestros hábitos de transición permiten que pasemos de una actividad a otra.

Crear un ritual para comenzar la jornada o incluso al regresar de las pausas, es un hábito ideal para empezar a ser más enfocados, tomar mejores decisiones y manejar adecuadamente el estrés.

¿Qué tiene que tener mi ritual previo a trabajar?

Se trata de crear una serie de acciones simples que puedas repetir cada día. Estas son 3 características que te recomiendo que tenga tu ritual:

Debe de estar formado por una acción simple y fácil de realizar

Una pequeña acción es suficiente para crear este poderoso hábito y arrancar satisfactoriamente tu jornada laboral. Aquí te dejo 5 ideas simples que pueden formar parte de tu ritual:

• Escribe en tu agenda ¿cómo te sientes? (se vale usar un emoticon)
• Respira profundamente unas cuantas veces y dirige toda tu atención a tu nariz (confía en mí, sí funciona)
• Saborea y enfócate en los primeros tres sorbos del café sin hacer nada más
• Ordena tu escritorio rápidamente
• Unos cuantos estiramientos de tronco, cuello y brazos

Deberá de tomarte muy poco tiempo

El objetivo del ritual es avisarle a tu cerebro que es momento de trabajar y concentrarse, por este motivo, no tiene que durar una eternidad.

Mientras más corto, simple y fácil, es más probable que seas constante y construyas un nuevo hábito productivo en tu rutina. Mi consejo es que no dure más de 1 minuto.

Tiene que estar formado por una acción saludable

Aquí viene la parte más importante: esta acción tiene que contribuir a tu bienestar y salud.

Lograr concentrarte mejor y ser más productivo tiene la finalidad de que logres sentirte orgulloso de ti, de tener más tiempo libre para hacer eso que te gusta y de ser mejor en lo que haces. Un ritual poco saludable te estaría llevando en la dirección opuesta. Así que fumar, beber o comer alimentos con gran contenido de azúcares, son acciones descartadas para este ritual previo a trabajar.

Una vez que tengas definida la acción o serie de acciones que forman parte de tu ritual, es importante que lo pongas en práctica todos lo días.

Pero, como cualquier nueva actividad en tu rutina es fácil que se te olvide, programa una alarma en tu móvil o simplemente escribas una nota en tu escritorio.

A partir de hoy diseña tu propio ritual y adóptalo como un nuevo hábito que te permita terminar todas tus tareas eficientemente como todo un profesional de alto rendimiento.

métodoLas startups viven en un mercado que se mueve extremadamente rápido, y en el que un simple paso en falso puede desbaratar los planes de los emprendedores sin darse cuenta. Si no contamos con un método organizativo -sobre todo en IT y marketing- podemos darnos de bruces contra la realidad.

Pero afortunadamente existen metodologías que nos permiten aplicar formas ágiles e inteligentes de organizarnos. Una de ellas es la metodología Kanban, una palabra japonesa que significa “cartel”, y consiste en visualizar los flujos de trabajo de una tarea a través de la utilización de recursos gráficos en una estrategia de mejora constante de procesos.

Entonces, ¿cómo funciona la metodología y qué la hace tan efectiva?

Kanban: Organización del flujo de trabajo

El método Kanban fue originalmente enunciado por David J. Anderson, ingeniero de Microsoft, como aproximación a un proceso exponencial y evolutivo para las empresas.

Inspirado en la metodología de trabajo de la compañía de autos Toyota, es una forma de organizar el desorden que rodea a muchos equipos que necesitan priorizar lo importante y conocer el flujo de trabajo y el WIP (work in progress) tolerable con el fin de proporcionar al cliente un mejor servicio final.

Tiene una serie de principios básicos concebidos para evitar dos grandes problemas de las startups:

– Procrastinación: muchas startups tienen grandes ideas, grandes proyectos, grandes propuestas, pero no consiguen aterrizar ninguna porque o bien se empiezan pero no se llevan hasta el final, o se abandonan por el camino por irrealizables. Kanban reduce la procrastinación porque asigna un tiempo a cada tarea con el fin de eliminar la dispersión.

– Organización: otro gran problema de las empresas de nueva fundación es que todos quieren hacer muchas cosas, sin centrarse en sus áreas. A veces no queda otro remedio, pero es mejor que cada uno sepa exactamente qué es lo que tiene que hacer y tenga clara su dedicación.

Los 9 principios de la metodología Kanban

Lo mejor del método Kanban es su sencillez y su escalabilidad. Cualquier empresa puede beneficiarse de su utilización. Se resume en 9 sencillos principios que son los siguientes:

1. Empieza con lo que haces ahora mismo

No hay una forma concreta de ejecutar el método. Si ya posees un flujo de trabajo determinado, puedes adaptarlo a Kanban. Los cambios no son radicales desde el inicio.

2. Persigue el cambio evolutivo y exponencial

Kanban está diseñado para evitar roces con tu flujo de trabajo actual. Los cambios radicales se desaconsejan por el hecho de que pueden provocar que pierdas el sentido de lo que haces. En cambio, se centra en hacer pequeños cambios, más que en reinventar la rueda.

3. Respeta los procesos actuales, roles y responsabilidades

Tu modelo actual de trabajo puede no ser del todo malo, y eso es lo mejor de Kanban, que reconoce las ventajas de tu modelo y trata de mejorarlas evolutivamente. Es tu misión detectar qué se puede mejorar en cada fase del desarrollo del producto.

4. Fomenta el liderazgo a todos los niveles

La definición de liderazgo ha cambiado mucho en los últimos años. Kanban empodera hasta a la persona que hace una pasantía. No necesitas ser el CEO para aplicarlo. Cada miembro de tu equipo debe tener una mentalidad de mejora continua, tratando cada día de hacerlo mejor y más rápido.

5. Visualiza el workflow

Es fundamental que puedas percibir el flujo de trabajo que tienes delante.

Si eres capaz de ver todo lo que hay por delante, puedes definirlo, y por tanto acotarlo. La forma obvia es utilizar un panel con columnas de tu proceso. No todos los procesos son iguales, así que no todas las columnas tienen por qué parecerse. Define tu proceso con tus stakeholders para tratar de que el Kanban te ayude al máximo. Utiliza post-its, rotulador o software, no hay una norma escrita.

6. Limita el WIP al máximo posible

Seamos sinceros, no es mejor trabajador el que más cosas empieza, sino el que más termina en mejor estado.

No importa que seamos capaces de ponernos con veinte proyectos a la vez si solo sale uno en tiempo y forma. Calcula cuál es el WIP tolerable por tu equipo con un estándar de calidad. Igual al principio es un único proyecto, pero con la mejora de procesos y de calidad puede que cada día seas capaz de sacar más adelante.

7. Gestiona el ciclo y evalúa

Una vez finalizado el primer ciclo Kanban, deberías hacerte preguntas. ¿Todo fluye bien? ¿Hay algún punto en el que nos hemos quedado atorados? No temas cambiar partes del proceso si ayudan.

8. Las políticas del proceso deben ser explícitas

Todos deben conocer a la perfección el proceso y todos deben entenderlo. Si hay un solo miembro del equipo que no comprende alguna parte del proceso, o dicha parte es demasiado compleja, explícaselo o cámbiala. Todos deben saber la misma lengua.

9. Mejora colaborativamente utilizando modelos y el método científico

Comparte tu modelo Kanban con colegas de oficio, personas de confianza u otros profesionales que no sean tu competencia.

Discute con ellos. Mide siempre, desde el número de proyectos que salen, la calidad objetiva en cuanto a satisfacción del cliente, y no temas cambiar algo si consideras que puede funcionar. El feedback y la mejora continua es la piedra angular del Kanban, así que no dudes en preguntar y en cambiar.

líder9. Repita los puntos importantes

Si usted quiere que sus empleados recuerden la nueva declaración de misión o una estrategia de mercadeo, es necesario que se los diga más de una vez. “La primera vez que algo se dice, es oído,”dice William H. Rastetter, quien enseñó en el MIT y en Harvard antes de ser director general de Idec Pharmaceuticals Corp. “La segunda vez, se reconoce. Y la tercera vez, se aprende”.

El reto está entonces en ser consistente sin volverse predecible o aburrido. Los mejores maestros mantienen su mensaje fresco utilizando nuevas formas de expresar los mismos puntos.

Para Craig E. Weatherup, director general de Pepsi Bottling Group, el mensaje que vive constantemente repitiendo es que el agua embotellada – no la cola – representa el mayor potencial de crecimiento para la compañía. El consejo de dirección de 25 miembros de la compañía lo ha escuchado exponer esta estrategia repetidamente – pero sin que suene repetitivo. 

“Hay que ser ingenioso y disfrazar un poco los temas de manera que la gente piense, “esto no lo había escuchado antes”, dice. “Siempre trato de encontrar un nuevo ángulo en el tema del agua, pero el mensaje no cambia: es importante para el éxito de la compañía”.

10. Los buenos maestros hacen buenas preguntas

Un profesor efectivo entiende que aprender es explorar lo desconocido y que tal exploración empieza con formularse las preguntas adecuadas. No se trata de preguntas disfrazadas de conferencias. No se trata de preguntas de falso o verdadero que no encienden discusiones acaloradas. Se trata de preguntas que abren las puertas a más profundos cuestionamientos.

“¿Cómo funciona esto?”, “¿Qué significa esto?” y la pregunta favorita, según Grates, de GM: “¿Por qué?” “Si usted quiere llegar a lo más profundo de un tema, pregunte por qué cinco veces”, dice.

David Garvin, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard, entrevistó a un gran número de ejecutivos que enseñan para su libro “Enseñanza en acción: Una guía para poner a trabajar a la organización”.

El encontró que una de las formas de enseñar a la gente a tomar decisiones es asumir el papel de abogado del diablo. Los profesores preguntan a sus colegas: “¿Qué pasaría si hiciéramos lo contrario de lo que usted está sugiriendo?”

La idea no es debilitar una decisión sino reforzarla a través de un examen cuidadoso de las opciones – aún de las más absurdas. “Aunque usted obtendrá su promoción debido a que conoce las respuestas correctas”, dice, “es más importante hacer las preguntas adecuadas a medida que usted asciende en la escalera corporativa”.

11. No se trata simplemente de transferir información

Se trata de enseñar a la gente a pensar. Lo último que usted desearía hacer es pararse enfrente de la gente a decirles lo que tienen que hacer. O darles las respuestas que usted quiere oír.

Los mejores instructores están menos interesados en las respuestas que en las reflexiones que llevan a ellas. Lo que los líderes deben ofrecer es un “punto de vista enseñable”, dice Noel Tichy, profesor de la Universidad de Administración de Negocios de Michigan y autor de “El motor del liderazgo: Cómo las mejores compañías crean líderes a todo nivel”. Lo importante es cómo ellos miran al mundo, cómo interpretan la información y cómo resuelven los problemas.

Los mejores líderes y maestros ayudan a la gente a aprender como pensar por su propia cuenta en vez de indicarles lo que tienen que pensar.

“Usted desea obtener un grupo de gente que sepa lo que usted quiere que sepa, pero al mismo tiempo que se sienta libre de hacer por sí mismos los juicios y decisiones que el día a día les exige”, dice Gene Roberts, por muchos años editor del Philadelphia Inquirer y del New York Times, quien enseña periodismo en la Universidad de Maryland en College Park. (Durante sus 18 años en el Inquirer, este periódico ganó 17 premios Pulitzer)

“Usted tiene que saber cuando aflojar las riendas para que la gente no se vuelva dependiente de usted. En el negocio de la prensa, la velocidad lo es todo, y si usted se rodea de personas que tienen que aguardar a escuchar lo que usted tiene que decir antes de que reaccionen, usted está perdido”.

12. Deje de hablar – y empiece a escuchar

Cuando se trata de enseñar, lo que usted hace es casi tan importante como lo que usted dice. Después de todo, sus estudiantes están todo el tiempo mirándolo. La mejor forma de mostrar que usted se interesa y se preocupa por ellos es escuchándolos.

El aprendizaje efectivo es una calle de doble vía: es un diálogo, no un monólogo. Después de lanzar una pregunta, los malos profesores llenan el silencio con su propia voz en vez de esperar una respuesta. En vez de eso, dice Muir, el director de capacitación de SC Johnson, ensaye esto: Espere diez segundos. “Si quiere ser un buen profesor, usted tiene que aprender a no sentirse incómodo con el silencio,” dice.

Es en esos momentos de quietud, casi eternos, en los que tienen lugar las mejores reflexiones. No los interrumpa.

13. Aprenda qué debe escuchar

Levi Watkins enseña cirugía del corazón en el Hospital John Hopkins de Baltimore, en donde los residentes aprenden trabajando al lado de los cirujanos. Antes de la cirugía, Watkins pide al residente que lo conduzca por todo el proceso del diagnóstico y de la cirugía, como si él estuviera al otro lado de la mesa asistiendo al estudiante.

“Escucho cómo el residente construye a partir de toda la información disponible y qué tan bien organiza sus pensamientos”, dice Watkins. “Optar por operar el corazón de un paciente es una decisión muy compleja. Puede haber diferencias de opinión entre los doctores, pero aquí no hay vuelta atrás. Tenemos que decidir qué conductos son adecuados o no para una operación de “bypass”.

Cuando Weatherup, el director de Pepsi, visita a los gerentes generales de alguna de las 300 locaciones de la compañía, pone un interés particular en el lenguaje que escucha. En el análisis del mercado local, por ejemplo, Weatherup espera escuchar referencias a la misión de la compañía o a alguna estrategia nueva que él ha estado promoviendo.

El desea detectar que el gerente ha reflexionado acerca de su porción del negocio dentro del marco de referencia adecuado. “Si yo escucho el lenguaje de la compañía en sus voces, sé que estoy logrando llegar a la gente”, dice Weatherup.

Sobre todo en Japón, tuvo que aprender a escuchar en su primera asignación con Pepsi. Puesto que el inglés era la segunda lengua de sus colegas, él aprendió a volverse sensible a las emociones que venían detrás de las palabras de la gente. Todavía hoy intenta percibirlas. “Siempre estoy preocupado por los sentimientos de la gente, más que por los volúmenes de venta o los precios. Quiero saber cuáles son sus frustraciones y qué los hace sentir bien”.

14. Deje que sus estudiantes se enseñen mutuamente

Sus estudiantes no solamente aprenden de su profesor. También aprenden de sí mismos y de sus colegas. “Así es como funciona el triángulo del aprendizaje”, dice Marilyn Whirry, quien enseña inglés en el grado 12 en la Escuela Mira Costa en Manhattan Beach, California.

Ella cree firmemente en los grupos pequeños y les prepara preguntas basadas en el libro que los alumnos están leyendo en ese momento. Ellos tienen que responder al comentario previo de su compañero antes de aportar una nueva idea.

“Tienen que escucharse unos a otros”, dice Whirry, quien fue nombrada como la Maestra del Año en el 2000. “Es posible que su compañero tenga una idea que ellos no habían pensado. Tal vez es algo sobre lo que pueden ampliar la discusión. Es muy excitante verlos interactuar”

Rando, de Yale, ha llevado la idea un paso más adelante. Él designa a grupos pequeños para que se conviertan en expertos en diferentes tópicos y luego mezcla a los alumnos en diferentes grupos de manera que deben enseñar a otros lo que acaban de aprender.

“Este método reproduce la forma como los problemas se presentan en la vida diaria,” dice. “Cada uno tiene una pieza de información relevante, lo que lo convierte en profesor y aprendiz al mismo tiempo”.

15. Evite usar la misma técnica para todos

Los buenos maestros creen que todos los alumnos pueden aprender, pero entienden que cada uno lo hace en forma diferente. Algunos son visuales, otros captan rápidamente lo abstracto, algunos prefieren leer.

Así que el instructor tiene que adoptar una técnica multidimensional durante su clase. Algo como esto: lectura durante 20 minutos, luego colocar una pregunta de opción múltiple a toda la clase, la cual se presenta en un tablero o a través de una diapositiva. Luego se pide a todos que escriban la respuesta y se hace que algunos, por turnos, expliquen su posición a todos los demás en la clase. Después de varios minutos, hacer una encuesta entre todos para saber cuántos escogieron cada opción de respuesta.

Esto es lo que Rando denomina una “conferencia activa”.

16. Nunca pare de enseñar

La enseñanza efectiva se deriva de la calidad de la relación entre el maestro y el alumno. No termina cuando suena la campana o cuando se acaba el día de clase. “Trato de evitar caer en una actitud de 9 a 5, para no dar la impresión de que mientras estemos en horario de trabajo, me importa la gente, pero no me fastidien después,” dice Kaplinsky, el profesor de Juilliard.

“Uno de los principales ingredientes de la enseñanza es el amor por ella. Yo vengo de Israel, en donde tenemos un dicho: ‘El deseo del ternero por la leche de su madre es pequeñísimo comparado con el deseo de la madre de dar su leche al ternero’”

preguntasMelinda Emerson es una respetada emprendedora y entrenadora de jóvenes empresarios, autora de varios libros de motivación y finanzas personales.

Una de estas obras es Sé tu propio jefe en 12 meses, en la cual comparte varios detalles sobre cómo iniciar un pequeño negocio hasta hacerlo crecer y convertirse en el sustento de una persona y su familia.

Dentro de las claves que ofrece Emerson en este escrito, se encuentran cinco preguntas que todo emprendedor primerizo debe hacerse antes de iniciar su proyecto, las cuales son las siguientes:

1. ¿Cuánto cuesta fabricar tu producto o proveer tu servicio profesional?

El peor error que puede cometer cualquier empresario novato es vender y distribuir su producto y/o servicio sin saber exactamente cuánto tiene que sacarle de ganancia al mismo para que sea rentable.

Emerson recomienda examinar “los costos directos, que incluyen mano de obra, materiales, empaque y envío” para luego tener en cuenta que hay otros costos como las actividades de mercadeo y servicios de apoyo, es decir costos indirectos, que también representan un serio desembolso.

2. ¿Por cuánto lo vendes?

Este punto es un tanto más exhaustivo. Se trata de hacer un corto estudio de mercado para conocer bien a la competencia y analizar el precio que los demás tienen por el mismo producto.

Si un emprendedor elige un precio muy por debajo del de los demás puede que venda bastante, pero sus ganancias serán limitadas. Por otra parte, un precio exageradamente alto puede alejar a los consumidores. Por eso, se debe “analizar a la competencia” y también “obtener datos de la industria” para ver si los costos y el margen de ganancia que espera sacar la nueva empresa son “razonables en el mercado”.

3. ¿Tu empresa es fácil de copiar?

Siempre habrá competencia en prácticamente todos los mercados, eso se da por hecho. No obstante, eso no quiere decir que una persona deba crear un producto tan sencillo y con tan poca distinción que sea pan comido para otras empresas o emprendedores inventarse una copia del mismo.

“Si tus principales competidores pueden duplicar con facilidad tu producto o servicio, esa es una indicación de que quizás debes reconsiderarlo y crear un giro único”, explica Emerson.

4. ¿La mercadotecnia tiene sentido?

Una empresa nueva depende en gran parte de cómo ésta sea promovida entre los consumidores, incluso aquellos que son solamente potenciales. El nombre de la misma, por ejemplo, debería cuando menos dar una idea de a qué se dedica.

Obviamente también se tiene que conocer bien al público objetivo, es decir aquellas personas que compraran o consumirán lo que el emprendedor ofrece. De igual forma, en plena era del Internet, es imprescindible contar con un perfil en redes sociales y un sitio web que debería tener un carrito de compras para los usuarios. En resumen, la empresa debe destinar aunque sea una pequeña rebanada mensual del presupuesto para su mercadeo.

5. ¿Sabes cómo venderte?

“Los negocios tienen tanto que ver con vender el producto como venderte a ti mismo”, asegura Emerson.

Es un punto sencillo, pero si no se cumple, de nada servirá un producto innovador, un impresionante aparato de mercadeo y un proyecto detallado por completo. La confianza en sí mismo, las relaciones con clientes, socios, proveedores, etc. Siempre, por sobre todas las cosas, dar una primera buena impresión y llegar puntual a las reuniones, con el mejor traje que se tenga, sin parpadear. La primera impresión nunca se olvida.

warren buffettPocas personas saben que el éxito de Warren Buffett (o el acelerador de su éxito), probablemente venga de un viejo libro llamado 1.000 Formas de ganar 1.000 dólares (One Thousand Ways to Make $1000). Un libro que fue escrito por primera vez en 1936.

En la biografía oficial de Warren Buffett (The Snowball), escrita por Alice Schroeder (en inglés), el propio Buffett reconoce que cuando tenía 11 años desempolvó ese viejo libro del desván y comenzó a leerlo. Más que leerlo, lo devoró, analizó y estudió.

A los 11 años, y haciendo uso del mensaje que transmitía ese libro, se marcó unos objetivos cortos y una meta final con la idea de convertirse en millonario a los 35 años.

Si ese libro cayera en nuestras manos, muchos de nosotros pensaríamos que es una auténtica chorrada, pues básicamente habla de hacer dinero a través del excelente arte de vender, el trabajo duro y el ingenio, así como el saber influir en las personas y ganarte a la gente.

El libro habla de muchas ideas de negocio que nos podrían parecer absurdas, y no por el cambio de los tiempos, ya que deduzco serían absurdas incluso cuando Warren Buffett era joven, ya que se pone como ejemplo de negocios rentables el sacarle provecho a una vaca lechera, el fabricar sillas motorizadas y el alquilar mesas de billar a establecimientos.

Sea como fuere, en ocasiones un libro no es bueno o malo, es buena o mala la interpretación que el lector le da al libro o la capacidad del lector para adaptar los mensajes que un escritor nos quiere transmitir.

¿Que aprendió Warren Buffett gracias a ese libro?

Lo primero que te enseña el libro es a “comerte un elefante”. ¿Cómo te lo comerías? Está claro que bocado a bocado. Nunca de golpe.

La mayoría de las personas tendemos a ponernos metas muy grandes y a largo plazo, cuando en realidad las metas deben ser pequeñas y de corto plazo, totalmente alcanzables en el plazo determinado. Eso nos ayuda a motivarnos.

Si nos fijamos, el libro no nos habla de ganar un millón de dólares (o euros), sino de ganar 1.000 dólares muchas veces. Cuantas más veces ganes 1.000 dólares, menos te faltará para ganar 1 millón de dólares. Es decir, Buffett no ha ganado 52.000 millones de dólares, sino que ha ganado 52.000 veces 1 millón de dólares. Irónicamente, para la mayoría de nosotros es complicadísimo ganar tan sólo 300 veces 1.000.

El libro habla de invertir y del poder del interés compuesto, y es que si invertimos esos 1.000 dólares, los cuales nos generan unos intereses y le sumamos otros 1.000 dólares a esos intereses, el dinero cada vez se multiplicará con mayor rapidez y en mayor cantidad, la magia del interés compuesto.

Lo siguiente que aprendió Buffett es a ser Austero por opción, no por obligación, lo que le llevó a no aparentar riqueza, sino a poseerla.

Todos nosotros sabemos que 10 euros hoy, con el paso del tiempo y la inflación, podrían ser tan sólo 5 euros dentro de 5 años. Para Warren Buffett esto no era así, pues para él, el tener 1 euro hoy, bien invertido (en negocios, bolsa, deuda…), son 10 euros dentro de 5 años.

Sobre todo aprendió a detectar las oportunidades de negocio que están para todo el mundo y que poca gente las ve. Quizás mucha gente las vea, pero sí hay que esforzarse o arriesgarse para cazarla, muchos la dejan para otro valiente.

Si volvemos al libro “The Snowball”, Warren Buffett asegura que cualquiera puede hacer 1 millón de dólares, pero poca gente está dispuesta a aprender lo necesario para conseguirlo, así como sacrificar recompensas inmediatas hoy para obtener una recompensa en un futuro.

Tanto a la hora de ser emprendedor como a la hora de invertir, necesitas un plan, un estudio previo, trabajo duro y constante para aprender todo acerca de aquello que inicias, y sería injusto que una persona sin esforzarse consiguiera lo mismo que otra que lleva tiempo esforzándose.

Para él, el problema no es que la gente no pueda ser libre financieramente hablando, sino que realmente no quieren cuando conocen el precio que deben pagar para conseguirlo.

emprendedorHay un libro de Martín Krauze llamado Economía para Emprendedores cuya tesis principal es que la Economía se ha separado de la gestión empresarial, olvidando que son las empresas las que mueven las economías nacionales.

Explica que la razón de fondo es que mientras por parte de los economistas se piensa que todo aquello con lo que sustenta el empresario su gestión no es académicamente muy sólido, por parte de los empresarios los economistas hablan de modelos muy complejos que sirven únicamente en un mundo perfecto y por lo tanto, inexistente.

¿Tiene razón Martín Krauze?

Toda mi vida he estado rodeado de emprendedores y de economistas y debo decir que mucho de lo que dice Krauze acerca de esta disyuntiva es verdad. No creo que exista un economista serio, de esos que cuestionan todo y ponen en duda hasta los mismos axiomas de la ciencia social, que se atreva a asegurar que los efectos benéficos de la Economía no pertenezcan exclusivamente en un mundo teórico ya que su fortaleza de universalización precisamente radica en ello.

La forma más fácil de verlo es con cualquier economía nacional porque ninguna sigue enteramente todas las reglas de su modelo teórico y cuando tratan de hacerlo, y fallan, normalmente se atribuye su fracaso a las gestiones internas, a los comportamientos imprevistos de otras economías, etc.

En otras palabras, se puede decir que la economía hace modelos perfectos, siempre predictivos, siempre y mientras cuando no se apliquen al mundo real. Es como decir: el automóvil que tengo puede llegar a 400 kilómetros por hora pero para llegar a esa velocidad se requiere tener una pista con condiciones controladas, sin nubes, en humedad específica, con otro tipo de llantas, el mejor conductor del universo, pavimento especial y además teniendo el viento a favor y gasolina que se usa solamente en la NASA.

El asunto de la empresa y la economía es igual: en teoría las cosas deberían funcionar de una forma pero en realidad, todo funciona de otra manera. Esto hace que los empresarios deban obtener su aprendizaje de otras fuentes más allá de la Economía.

Lo que le critica el economista al empresario es que éste basa, muchas veces, su conocimiento y gestión en casos de éxito (como lo es el tipo de enseñanza de Harvard, o a nivel nacional, el reconocido método del IPADE).

El problema del estudio de casos de éxito es que no son completamente replicables y no son, casi nunca, capaces de darnos herramientas y modelos predictivos confiables; que una estrategia de Starbucks con la cual se gestiona la empresa de una u otra forma hacia el éxito no asegura que lo logre cualquier otra empresa.

Evidentemente esta situación está prevista en la enseñanza a través de casos de estudio ya que lo que se pretende es aprender diferentes herramientas de gestión con las que otros empresarios o directivos resolvieron problemas así como aprender de los fracasos de otros para no verse en una situación igual.

Curiosamente, esta división entre lo real y lo teórico le sucede también al emprendedor. Esta es una de las razones por las que la tasa de mortalidad de empresas en México sea tan alta: el emprendedor genera un modelo de negocios, un producto o un servicio, desarrolla sus capacidades de liderazgo y todas las demás herramientas que le han indicado para poner su empresa y cuando se enfrenta al mundo real, se da cuenta que todo lo aprendido funciona a la perfección mientras se quede en el terreno de lo teórico.

Se da cuenta que cuando llega a la realidad, todo es diferente: las proyecciones no se cumplen, los costos se incrementan, los contratos no se cumplen, las facturas no se pagan o muchas otras situaciones que hacen tan incierto esto de emprender.

Igualmente, no creo que exista un empresario serio que tome sus decisiones basándose puramente en su conocimiento práctico sino que ha estudiado lo que han hecho otros directores, ha aprendido de marketing, ha copiado herramientas de venta de vendedores profesionales, ha tomado cursos de liderazgo o por lo menos, tiene nociones básicas de oferta, demanda, atributos de valor y sabe, sin haberlo nunca vivido, que ciertas situaciones lo pueden llevar a la bancarrota.

Es más, dudo que haya un empresario en México que no sepa la cotización del dólar dado que muchos de sus insumos o posibles facturas, serán en dicha moneda. Es decir, el empresario no vive lejos del economista y tiene nociones suficientes que sin la necesidad de la perfección teórica-matemática puede sacar su empresa adelante.

Por esto, la frase atribuida a Einstein aplica aquí perfectamente: “La práctica es cuando todo funciona y nadie sabe por qué”.

La desincronización que existe en la actualidad entre empresario y economista ocasiona entonces para el empresario una desconfianza en los modelos teóricos que sin embargo, le podrían beneficiar ampliamente en la profesionalización de su gestión; esto tendría la consecuencia de mover positivamente la economía del país, lo cual es exactamente lo que el economista busca.

De manera similar, el economista olvida la parte práctica de la gestión empresarial como las dificultades que enfrenta, la incertidumbre con la que vive y la irracionalidad con la que muchas veces se gestiona, con lo cual contribuye a que sus modelos sean todavía menos reales.

Dudo mucho que la solución sea que más economistas pongan sus empresas para vivir en carne viva esta otra realidad o que los empresarios deban reinar en el mundo de la política para que gestionen como empresas las economías nacionales. No creo que exista una solución a este tipo de desincronización pero si hay que escoger bandos, me pongo del lado de los emprendedores que se juegan su patrimonio y a los que la respuesta, “en teoría, debería funcionar”, no les basta.

Quizá el momento en el que estamos es el mismo con lo que termina la frase de Einstein: “En este caso hemos combinado la teoría y la práctica: nada funciona y nadie sabe por qué.”

disruptivoActualmente uno de los conceptos clave en el emprendimiento es la innovación disruptiva, el cual fue introducido en 1995 en el Harvard Business Review.

Un artículo titulado “Tecnologías disruptivas: Atrapando la ola” analizó, en esa entonces, la existencia de un patrón constante: muchas empresas líderes en su ramo fracasaban cuando el mercado cambiaba debido a que no se anticipaban a las necesidades futuras.

¿Qué es?

El término fue acuñado por Clayton M. Christensen, catedrático de Harvard Business School, y presentado en 1995 con su artículo Disruptive Technologies: Catching the Wave, escrito en conjunto con el también profesor Joseph Bower. La recomendación de ambos autores en esta publicación era invertir en tecnología que exigirían los clientes en un futuro.

¿Por qué no lo hacían algunas de las empresas ya establecidas si eso fue lo que minó su rentabilidad?

Porque estas creyeron, en un principio, que las nuevas tecnologías no responderían a la demanda de sus clientes principales y tampoco tenían interés alguno en lo que consideraban como mercados emergentes (y, por consiguiente, de menor tamaño). Grave error.

Posteriormente, Clayton M. Christensen planteó esta teoría de una manera más amplia y la nombró “innovación disruptiva” en su libro The Innovators DilemaWhen New Technologies Cause Great Firms to Fail, que fue publicado en 1997. El especialista en negocios propone una innovación evolutiva en la que no se crean nuevos productos ni se cambia radicalmente un proceso, sino de una mejoría gradual.

¿Te suena a una contradicción?

A simple vista sí, pero no lo es. En el entorno emprendedor la palabra “disruptivo” alude simbólicamente a una ruptura brusca.

Algunos ejemplos de productos que han generado un cambio determinante son el celular, que desplazó al teléfono fijo, y la computadora personal (PC por sus siglas en inglés) como la Olivetti Programma 101 y la Apple II. Si bien esos artículos parecían sacados de una película de ciencia ficción en su momento, innovar no es inventar un objeto digno de un libro de Julio Verne precisamente.

El verbo innovar se deriva del latín innovare, cuyo significado es “Yo renuevo”, “yo restauro” o “yo altero”. De acuerdo con la Real Academia Española, la definición de innovar es “mudar o alterar algo, introduciendo novedades.”

Un cambio de 360 grados no siempre representa una ventaja diferencial. En este sentido, también se puede innovar un servicio. ¡Eso fue lo que hizo Uber! También es lo hizo iTunes al permitirte comprar solamente la canción que te interesa y no todo el álbum completo.

En su libro Disrupt: Think the Unthinkable to Spark Transformation in Your Business, el profesor Luke Williams, quien también es el director ejecutivo del Centro Berkley de Emprendimiento e Innovación de la New York University, afirma que la frase de “innovarse a morir” en las empresas debe ser sustituida por un “diferenciarse mucho o poco pero encontrando la manera de ser únicas en lo que hacen”.

Si cuestionamos lo convencional, entonces podemos brindar una solución inesperada o proponer una estrategia nada convencional. Pero lo principal es superar las exceptivas de nuestros clientes. Aquí puedes ver una conferencia de este autor acerca del poder de una buena idea y cómo vencer el miedo para llevarla a cabo de manera exitosa:

¿Y entonces?

Lo disruptivo consiste en pensar outside the box en cómo puedes ofrecer un mejor servicio o cuál puede ser el plus de un producto ya existente.

Si te das cuenta estamos hablando de procesos y modelos. Incluso puedes vender lo mismo de siempre pero haciendo uso de Internet: las tiendas en línea de prendas de vestir como Dafiti no inventaron nada nuevo, simplemente cambiaron de modelo de negocio.

Aquí tienes algunos ejemplos para inspirarte:

1. Hace más de un siglo, se lanzó el primer auto producido en masa: el Ford Model T. Los automóviles ya tenían décadas existiendo pero poco asequibles. ¿Cuál fue el cambio? Ninguno: Henry Ford escogió otra forma de organizar la producción.

2. E-Bay no creó el mercado, meramente lo subió a Internet.

3. La Wikipedia desplazó a las enciclopedias tradicionales con un formato de colaboración abierta y libre acceso. ¡Es imposible competir con ella si tienes que afrontar gastos de impresión!

4. Netflix reemplazó los servicios de renta de videos como Blockbuster al ofrecer un catálogo en línea y una suscripción mucho más barata.

5. Instagram ha incrementado su número de usuarios (al momento de la publicación de este artículo cuenta con 600 millones) debido a las transmisiones en vivo que no fueron su idea. Estas fueron implementadas primero por Periscope y Snapchat. Instagram incrementó la interactividad de la que carecen esas plataformas.

6. El año pasado el videojuego Pokémon Go nos brindó lecciones importantes que debemos tomar en cuenta al momento de ahondar en lo disruptivo: es una franquicia que, a través de una tecnología existente como la realidad aumentada, se innovó. Pokémon Go aprovechó las posibilidades que ofrece la RA y su éxito ha sido brutal.

Recuerda que este concepto es sumamente amplio y lo puedes aplicar a lo que tú quieras: un producto, un servicio o una persona. Por eso: ¡Atrévete ya a ser una persona disruptiva!

líderGeorge Bernard Shaw no pudo estar más equivocado cuando acuñó la famosa máxima: “Aquel que puede, hace. Aquel que no puede, enseña”. En una economía de rápido movimiento que se maneja por las ideas, una parte esencial de ser un líder es ser un buen maestro.

¿De qué otra manera puede alguien persuadir a todos los miembros de una organización – ya sean 50 o 50 mil empleados- para que se muevan en la misma dirección?

¿De qué forma se puede focalizar al equipo de trabajo y persuadirlos de una estrategia de reducción de tamaño de la empresa cuando la economía se estremece?

¿De que forma se puede asegurar que las personas de todos los niveles entienden las prioridades de cada momento?

¿Cómo se pueden desarrollar los lideres del mañana?

Simplemente: se les enseña.

Eso no quiere decir que hay que darles un discurso en una reunión general de la compañía o impartir órdenes a los subordinados. Eso no es enseñar: eso es mandar.

Decirle a la gente lo que deben hacer no garantiza que ellos van a aprender lo suficiente para pensar por ellos mismos en el futuro. En cambio, puede significar que ellos van a depender de usted o de sus supervisores cada vez más y dejarán de tomar riesgos, detendrán la innovación y pararán de aprender.

¿Qué hacen los grandes maestros que usted debería aprender para cumplir con su papel de líder?

A continuación encontrará lo que nos dijeron aquellos que lo saben mejor que nadie: los profesores mismos. Maestros de toda clase. Algunos de ellos enseñan formalmente en salones de clase. Otros enseñan informalmente – en sus oficinas, durante la cena, en el camino – mientras dirigen compañías.

Nuestros expertos han enseñado a veteranos ejecutivos, desarrolladores de software, representantes de ventas y estudiantes de MBA, así como a universitarios, músicos, cirujanos y a otros maestros también.

La buena enseñanza, como se verá, es universal. Así el tópico de hoy sea el lanzamiento de un nuevo producto o las ciencias sociales o cómo hacer un “bypass” triple, los mismos principios – y muchas de las mismas técnicas – se pueden aplicar.

¿Está usted listo para aprender? Siéntese en su pupitre y saque su cuaderno, que la clase va a empezar…

1. No se trata de usted, sino de ellos

Algunos maestros se ven a sí mismos como el experto señalado cuyo papel es impartir su conocimiento a los estudiantes que son como recipientes vacíos. Esa es la peor metáfora, dice William Rando, quien ha entrenado a profesores universitarios durante quince años.

Los mejores instructores se ven a sí mismos como guías. Ellos comparten lo que saben, pero entienden que ellos no son el punto focal. Sus estudiantes sí lo son.

“Es difícil para algunos profesores entender que enseñar no es acerca de ellos mismos,” dice Rando, quien maneja la Oficina de Desarrollo y Preparación de Profesores de la Universidad de Yale.

Es algo que no se puede aceptar intuitivamente. Sin embargo, no quiere decir que el profesor no importe. Simplemente significa que en vez de preguntarse “¿Qué voy a hacer hoy?” el profesor debe pensar: “¿Qué van a hacer mis estudiantes hoy?”

2. Estudie a sus estudiantes

No basta con conocer su material. Usted necesita conocer a las personas a las que va a enseñar – sus talentos, su experiencia previa y sus necesidades. De otra manera, ¿cómo puede usted estar seguro de lo que ellos ya conocen y de lo que necesitan saber?

“Yo le digo a mis profesores que piensen que alguien les llama y les dice, “Estoy tratando de ir a Yale”, dice Rando. “La primera pregunta que usted debe hacer es “¿En dónde está usted?” Usted debe saber el punto de partida de una persona antes de poder ayudarla a encontrar su destino. Puede sonar obvio, pero como profesores, a veces empezamos el viaje y nos olvidamos de preguntar a los estudiantes, “¿En dónde están ustedes? ¿Cuál es su punto de partida?”

Yoheved Kaplinsky, miembro del departamento de piano en la Escuela Juilliard, pone mucho énfasis en conocer la forma cómo los estudiantes se consideran a sí mismos. “Quiero ver cómo mis estudiantes evalúan su propia forma de tocar,” dice ella. “Eso me da una idea de qué tan realistas o qué tanto se ilusionan a sí mismos. De esta manera puedo escuchar entre líneas y tener un esbozo de su personalidad”.

3. Los estudiantes asumen riesgos cuando los maestros crean un ambiente seguro

Aprender exige ser vulnerable, dice Michele Forman, quien enseña sociales en el Middlebury Union High School en Vermont. Los estudiantes tienen que reconocer que ellos no saben, tomar riesgos y repensar lo que creían que sabían. Eso puede ser incómodo – incluso aterrador – para algunos.

Algunos detalles cálidos no sobran, dice Forman, quien fue elegida la Maestra del Año 2001. Como tener un sillón y cojines en el suelo en una esquina del salón de clase. O decorar las paredes con los trabajos de los alumnos porque “es el espacio de ellos”. El resultado es un ambiente de aprendizaje que se presenta seguro emocional, intelectual y psicológicamente.

“Si ellos no se sienten bien, les preparo una taza de té de menta. Si tienen hambre, les doy de comer,” dice Forman. “Puede parecer algo muy simple pero les envía un mensaje muy importante”.

Los estudiantes tienen que saber que pueden confiar en su instructor. De allí resulta otra de las reglas de Forman: Eliminar el sarcasmo en el aula de clase. “No hay que crear el temor de que usted los va a hacer quedar mal ante los demás”, dice ella.

4. Los grandes maestros emanan pasión y determinación

La diferencia entre un buen profesor y un gran profesor no es su experiencia o su conocimiento. Tiene que ver con su pasión.

Pasión por el tema, pasión por enseñar. El deseo es contagioso, dice H. Muir, director de capacitación en mercadeo global de SC Jonson en Racine, Wisconsin. Si el profesor lo tiene, lo más seguro es que los alumnos también lo atrapen.

“Mis dos padres eran ambos maestros,” dice Muir. “Mi madre enseñaba a estudiantes con deficiencias de comportamiento y mi padre enseñaba historia y civismo. Lo más importante que aprendí de ellos es que hay que tener pasión por lo que se hace y esta debe ser genuina. Es algo que no se puede simular. Los estudiantes descubren inmediatamente cuando usted pone un interés sincero y cuando no”.

5. Los estudiantes aprenden cuando sus maestros les muestran cuánto necesitan aprender

Enseñar a adultos le ha dado a Tom McCarty, director de los servicios de consultoría de la Universidad de Motorola, una confirmación del viejo adagio que dice: “Cuando un estudiante está listo, el profesor se le aparece”.

Algunas de las personas que se presentan para los talleres de mejoramiento continuo no están listas, porque ellos no piensan que necesitan mejorar. No ven la brecha que existe entre lo que ellos son y lo que necesitan ser. Hacerles ver esa brecha es una de las primeras tareas de McCarty.

“¿Su equipo se encuentra alineado alrededor de las expectativas del cliente?”, les pregunta. “Claro que sí,” contesta alguno de los líderes de algún equipo. McCarty le pide entonces a cada uno de los miembros del equipo que escriba las cuatro prioridades más importantes del cliente y las coloca en un tablero de manera que todos las puedan ver.

“Si hay quince miembros en el equipo, se obtienen sesenta prioridades diferentes,” dice. “Una vez que ellos lo ven por sí mismos, van a acudir a mí diciendo, ¿Puedes ayudarnos en esto?”

6. Hay que volverlo claro así no se pueda volver simple

Uno de los principales atributos de un gran maestro es su habilidad para desmenuzar ideas complejas y hacerlas entendibles. Lo mismo se puede decir de los líderes empresariales hoy en día, dice Gary Grates, director ejecutivo de comunicaciones internas de General Motors. De hecho, él afirma que la esencia de enseñar – y de aprender – está en la comunicación.

El principal reto que los líderes deben enfrentar es lograr que la gente les entienda,” dice Grates.

“Así esté usted hablando de Wall Street, de los socios, de los clientes o de los empleados, sus interlocutores deben comprender la historia de la organización – hacia donde se dirige, por qué se están haciendo estos cambios, cómo trabaja usted y cómo piensa usted. De lo contrario, usted perderá valor, ventas, nuevas oportunidades o a sus empleados. Por eso es que enseñar es tan importante”.

7. No tema ser vulnerable, pero no sacrifique su credibilidad

Para algunos, ser un profesor – o un líder – significa presentarse como la persona que tiene todas las respuestas. Cualquier signo de vulnerabilidad o de ignorancia puede significar debilidad. Ese tipo de personas son pésimos profesores, dice Parker Palmer, veterano instructor y autor de “El coraje de enseñar: explorando el mundo interior del maestro”

A veces la mejor respuesta que un profesor puede dar es, “No lo sé”. En vez de perder credibilidad, se gana la confianza de los alumnos y esa confianza es la base de una relación productiva.

“Todos sabemos que la perfección es una máscara”, dice Palmer. “Por eso desconfiamos de las personas que se ocultan detrás de la máscara del sabelotodo. No son honestos con nosotros. Las personas con las que desarrollamos las más profundas conexiones son aquellas que reconocen sus limitaciones frente a nosotros”.

Reconocer lo que usted no sabe muestra que todavía está aprendiendo, que el profesor es, en realidad, todavía un estudiante. Para el líder de una organización, este es un acto de equilibrio muy delicado, dice Mike Leven, ex­presidente de Holiday Inn Worldwide y ahora director general de U.S. Franchise Systems Inc.

“Mientras que es razonable que alguien no sepa muchas cosas, también la gente espera que la persona de quien dependen sepa al menos algunas respuestas. Usted no puede permitir que la gente se pregunte, “¿Por qué está éste dirigiendo la compañía?”.

8. Enseñe desde el corazón

La mejor enseñanza no sale de formulas; es personal.

Diferentes personas enseñan Shakespeare de múltiples maneras porque lo hacen de acuerdo a cómo ellos son y cómo ven el mundo. O, como dice Palmer, “Enseñamos lo que somos”.

El acto de enseñar requiere el coraje de explorar su propio sentido de identidad. Si usted no sabe quién es usted, dice Palmer, usted no puede conocer completamente a sus estudiantes y no podrá conectarse con ellos. La gente recurre a técnicas para lograrlo hasta que descubren su propia forma de ser profesor.

Tal vez, dice Palmer, el músico de Jazz Charlie Parker fue el que mejor lo expresó: “Si no lo vives, no va a salir de tu trompeta”.

elon muskElon Musk, co-fundador de Paypal, Spacex y Tesla Motors

61. “Debes ser extra riguroso al hacer todo lo mejor posible. Encuentra lo que está mal y arréglalo”

Musk es uno de los emprendedores más brillantes al tomar riesgos en el mercado.

62. “Creo que las personas se auto limitan. Se requiere de mucha energía mental para innovar. Los emprendedores se despiertan y piensan: ¿Por qué no innovar?”

No te detengas sólo porque crees que ya se inventó todo. Siempre habrá cosas nuevas que mostrar al mundo y nuevos mercados que conquistar.

63. “La persistencia es muy importante. No debes renunciar a menos que te veas obligado a renunciar”

La persistencia representa el escudo del emprendedor, está dispuesto a escuchar muchos “no” pero nunca los aceptará como respuesta. Su reto principal es levantarse y seguir caminando recto.

64. “El primer paso es establecer que algo es posible; entonces la probabilidad ocurrirá”

Todo es posible con la actitud correcta. Muchos ven como obstáculo el no tener dinero o contactos, pero muchos otros han sabido salir adelante a pesar de estos retos.

65. “Lanzar y hacer crecer un negocio tiene que ver con la innovación, unidad y determinación de la gente, así como con su producto”

Al final todo se junta, es como si unieras los ingredientes de un pastel. No puede quedar bien si te falta determinación o un buen producto.

66. “Presta atención a la retroalimentación negativa y solicítala, particularmente de tus amigos. Difícilmente alguien hace eso y es de mucha ayuda”

Aunque no lo creas, las ideas y opinión de la gente que más te quiere son las más importantes, ya que son las que buscan que crezcas.

67. “Creo que éste es el mejor consejo: piensa constantemente cómo podrías hacer mejor las cosas”

Siempre busca mejorar. No importa si tu producto o servicio es el mejor del mercado, si no innovas, otra empresa podría venir y llevarse a tus clientes.

68. “A algunas personas no les gusta el cambio, pero necesitan abrazarlo si la alternativa es el desastre

El cambio es lo único constante en la vida. Aprende a adaptarte.

69. “Quieres tener un futuro donde esperas que las cosas sean mejores, no uno donde esperas que las cosas sean peores”

Depende de ti y de tus decisiones que tu empresa vaya por buen camino.

70. “El fracaso es una opción. Si las cosas no están fallando, no están innovando lo suficiente”

Cuando Tesla estaba teniendo problemas financieros en 2008 y se encontraba a orillas del fracaso, Musk invirtió todo su dinero y pidió más a sus amigos para cubrir sus gastos de vida. Él afirma que, como puso todo de su parte, otros estaban dispuestos a invertir. En sus propias palabras, una vez que el financiamiento estaba asegurado “innovó para evitar la muerte”.

Reid Hoffman, co-fundador de Linkedin

71. “Trata de hacer un cambio que sea realmente innovador, que genere un quiebre a lo que existía antes, y en lo posible que sea muy masivo, tal como el caso de Skype o de Paypal” 

Hazle ver a la gente que estás presentando algo que nunca antes había existido y que llegó para facilitarles la vida.

72. “No importa cuán brillante sea tu mente o estrategia, si estás jugando solo, siempre perderás ante un equipo”

Si crees que puedes llegar al otro lado completamente solo estás equivocado, pues un buen equipo es lo que todo líder necesita para cumplir sus objetivos.

73. “Todos los humanos son emprendedores, no porque todos ellos deban crear empresas, sino porque la voluntad de crear está codificada en el ADN humano”

Cuando alguien tiene el corazón puesto en el negocio no importan los retos y problemas que se presenten, siempre tendrá una solución para salvar a su creación.

74. “Ponte un objetivo grande. Se gasta la misma cantidad de sangre, sudor y lágrimas si creas una pequeña empresa o una grande. Por eso siempre es mejor pensar en generar cambios grandes a nivel mundial” 

Piensa en grande. Si desde un inicio estás convencido de que tu empresa no dejará de crecer, ten por seguro que tendrás un producto que vivirá por siempre.

75. “Es esencial pensar en crecer las redes, pero puedes hacerlo de una manera muy humana”

Haz networking, pero de manera sincera y real.

76. “Haz una lista de las cosas buenas y malas del proyecto y conócelo a fondo”

Si sabes exactamente qué involucra tu idea y no quieres dejarla ir, será más fácil realizar un cambio para adaptar el producto o servicio según las circunstancias.

77. “Una vez ideado el proyecto, hay que implementarlo. Entre más rápido encuentres los errores, más fácil será corregirlos

Ten los ojos bien abiertos ante cualquier problema, ya que si te das cuenta muy tarde podrías perder tiempo, dinero y esfuerzo necesarios para finalizar.

78. “Vuela alto y no temas caerte”

El miedo es un sentimiento normal en todo emprendedor. Si ya te lanzaste, es mejor que aproveches el viaje y llegues lo más arriba posible. Nunca sabes qué podría pasar.

79. “Una buena idea para un emprendimiento es importante, sin embargo, lo más importante es saber cómo darla a conocer” 

No basta con tener una idea y que le guste al cliente, también debes pensar en cómo promoverla y llevarla a las manos del consumidor final.

80. “Algunas reglas fueron hechas para romperse”

Un emprendedor quiere deshacer el estatus quo; no te conformes con lo que está “escrito”.

decisionesPara impulsar un negocio, no hay nada mejor que empezar un nuevo año con fuerzas renovadas y con un análisis profundo de los errores y aciertos de la etapa que acabamos de cerrar.

En este contexto, en este artículo vamos a presentar decisiones que llevan el éxito a los negocios y que debes empezar a aplicar ya si eres emprendedor y quieres garantizar la viabilidad de tu empresa al menos un año más.

1. Somete todas las decisiones al filtro del cliente

La mejor decisión que puedes tomar por tu empresa, especialmente si es transcendental, es someter cualquier cuestión al filtro de estas dos preguntas:

• ¿Aporta valor a mis clientes?
• ¿Van a estar dispuestos a pagar por ello?

Si conoces bien los gustos, intereses, motivaciones y comportamientos de tus clientes podrás anticipar su respuesta antes cambios como la imagen de marca, el cambio de sede, o la línea de productos.

2.  Delega tareas que no puedes gestionar en especialistas

Como emprendedor, son muchas las cosas sobre las que necesitas centrar tu atención. Es posible que muchas de las cuestiones que debas gestionar en tu empresa escapen de tus manos o no cuenten con recursos internos suficientes para desempeñarlas como se merece.

Es en esta situación cuando vale más delegar estar tareas en especialistas externos a tu marca, como por ejemplo, dejar la gestión contable en manos de una asesoría que se encargue de resolver cualquier trámite relacionado con impuestos, gestión de empleados y otras obligaciones legales.

Externalizar ciertos servicios te permitirá centrarte en lo que realmente sabes hacer y que realmente aporta valor a tu cliente; es decir: en tu producto o servicio.

3. Planificar adecuadamente la gestión comercial

Si trabajas en el sector B2B y quieres llegar a otras pymes, te encontrarás con ciclos de venta muy cortos que te permitirán cerrar el trato con rapidez.

Sin embargo, si lo que buscas es llegar a un gran cliente que pueda hacer una inversión mucho mayor en tu empresa, ten en cuenta que aunque tengan una mayor capacidad de compra, no presentan una necesidad tan urgente.

4. Delegar las decisiones en personas con alta motivación

Confía en un equipo de trabajo interdisciplinario e interjerárquico formado por personas apasionadas por el tema.

Su implicación y su visión para tomar decisiones importantes será mucho más efectiva y el abanico de soluciones más plural que las que provienen de empleados con escasas motivaciones laborales o falta de motivación por el proyecto.

5. Ser conscientes de la realidad y de su proyección futura

Muchas empresas se dejan llevar por el éxito creyendo que los porcentajes de crecimiento se repetirán año tras año hasta convertirse en una sólida y gran empresa indestructible.

Es importante estar siempre atento a las señales internas que nos avisan sobre el riesgo y el peligro a pesar de los datos anuales cosechados en los últimos meses. El deterioro de los márgenes brutos, el endeudamiento o la ratio del circulante deberían ser tres variables muy tenidas en cuenta para adelantarse a lo que se avecina.

Para ser emprendedor y levantar una empresa de éxito no solamente hay que tener una idea y saber venderla en el mercado, también es necesario saber cómo trabajar día a día y ser muy hábil en la toma de decisiones y en el análisis de la situación en cada momento para poder reconducir el timón del negocio cuando sea necesario.

peter druckerHoy vamos a hablar sobre la gran importancia de la concentración en la productividad. Y lo vamos a hacer apoyándonos en uno de los grandes autores al que recurrimos a menudo. Peter Drucker.

En el libro Drucker Esencial encontramos un capítulo titulado Concentración, que comienza así:

El único secreto – si hay alguno – de la efectividad es la concentración. La persona eficiente hace primero las cosas principales, y las lleva a cabo de una en una. – Peter Drucker

Podríamos acabar aquí el post y ya tendríamos la idea principal. Pero ampliaremos brevemente el contenido.

La concentración es un tema de gran actualidad, porque como dice Isra García en su libro Ultraproductividad, con la conectividad mal entendida estamos perdiendo el foco.

Y esto se debe a que confundimos exceso de actividad con productividad, y nos ponemos a tratar de hacer muchas cosas a la vez. Entendemos como sinónimo “estar muy ocupados” y “ser muy productivos”, y no es lo mismo, como decía Stephen Covey.

Razones para cuidar la concentración según Peter Drucker:

– Es difícil hacer una cosa bien, pero mucho más, hacer dos simultáneamente.

– El trabajador del conocimiento necesita concentrarse porque afronta muchas tareas, y en este contexto, realizar una cosa por vez supone efectuarlas todas rápidamente.

– Los análisis de las contribuciones de los directivos siempre revelan un exceso de tareas.

– Los estudios sobre los trabajadores del conocimiento muestran también escasez de tiempo para llevar a cabo las tareas más importantes.

– Cuanto más se concentra el trabajador del conocimiento en su contribución decisiva, más tiempo seguido necesita.

El secreto de quienes hacen muchas cosas difíciles: realizan una sola cada vez.

Y para ello es fundamental estar dispuesto a decir NO. Para conseguir tiempo realmente productivo, ya sea medio día o dos semanas, el trabajador del conocimiento necesita autodisciplinarse y decir no.

Por desgracia, Peter Drucker comenta que las personas que no terminan nunca nada son las que trabajan más duro.

En parte porque subestiman el tiempo de cada tarea, confiando en que todo irá bien, y esto es un error. Porque a menudo surgen imprevistos.

Por eso todo profesional eficaz, añade un margen prudencial de tiempo al estrictamente necesario en condiciones óptimas.

“El ejecutivo común trata de ganar tiempo…y no hace más que rezagarse. El eficiente no corre. Adopta un ritmo moderado, pero sostenido” Peter Drucker

Tres consejos para concentrarse mejor y ser más productivo:

Eliminar las actividades que ya no son productivas.

Lo primero es desprenderse de todas las tareas que hacíamos en el pasado y han dejado de ser productivas.

Ya fueran diseñadas por nosotros mismos o por otros, habrá muchas rutinas que con el tiempo se queden obsoletas. Hay que suprimirlas.

Aquí, según el autor, la clave está en darse cuenta de que los fracasos del pasado se limpian ellos mismos, pero los éxitos suelen prolongarse más de lo necesario. Convirtiéndose en fracasos del futuro.

Prioridades y postergaciones:

Siempre hay más tareas útiles que tiempo para realizarlas. Y más oportunidades que personas para aprovecharlas.

Por ello hay que decidir qué tareas merecen prioridad y cuáles son menos importantes.

Y aquí la clave está en que si se permite que las decisiones se originen en las presiones externas, en lugar de en uno mismo, las tareas más importantes se sacrifican.

Además, en este particular, quiero hacer un brevísimo paréntesis, para destacar una clara relación entre el enfoque de Peter Drucker y David Allen.

Drucker sostiene que el aspecto que mayores lapsos exige en toda labor es el de “transmutar una decisión en acto. Una tarea se ha consumado sólo cuando se ha convertido en acción y conducta dentro de una organización”.

Lo que coincide en gran medida con el propósito de la fase de procesar/aclarar en GTD®. En este método, seguir el diagrama de flujo de trabajo te ayuda, precisamente a concretar las decisiones en actos concretos, postergarlos o eliminarlos.

Cerrando el paréntesis, Peter Drucker sostiene que la razón por la que muy pocos se concentran es por la dificultad de postergar, más que de establecer prioridades.

En este sentido, decidir las tareas que se dejarán de lado y mantenerse firme en las decisiones, parece ser la clave, que tanto cuesta aprender.

Y es tan difícil, porque aunque es necesario, es peligroso. Porque todo lo que se posterga puede que se abandone para siempre, y también, puede que se convierta en el éxito de un competidor.

Pero nadie dijo, que fuera fácil ¿no?

Está claro que también es peligroso no sacar nada adelante, por embarcarse en mil batallas y no querer dejar pasar nunca una oportunidad. La dispersión también es peligrosa.

Coraje:

Lo esencial, en relación al análisis de prioridades y postergaciones no es realizar un estudio, sino tener coraje para:

• Escoger el futuro frente al pasado.
• Enfocar la oportunidad frente al problema.
• Elegir el propio rumbo, en lugar de seguir la corriente.
• Apuntar a una meta distinta, en lugar de a lo fácil y seguro.

Peter Drucker sostiene que varios estudios científicos han mostrado que el éxito (al menos en un nivel inferior al de genios como Einstein o Niels Bohr) depende más del coraje de lanzarse, que de la capacidad de investigación.

Como colofón al capítulo que hemos revisado hoy, el autor apunta que “mientras ejecutamos nuestras prioridades, éstas y las postergaciones se modifican por sí mismas”.

Por ello, los profesionales eficientes no se comprometen más allá de la tarea única que realizan en el presente. Cuando la acaban estudian la situación y afrontan la nueva tarea que surge.

La concentración, es decir, el coraje de imponer al tiempo y los eventos su propia decisión…, es la única posibilidad que tiene el ejecutivo de dominar el tiempo y los eventos

liderazgoEn la vorágine en que muchos vivimos, las palabras no siempre tienen la relevancia que deberían, ni son elegidas con el cuidado que se merecen. Sin embargo, las palabras, y desde dónde se las pronuncia, constituyen una clave para construir el liderazgo auténtico que necesitamos.

Así lo manifiesta el médico y profesor de liderazgo y comunicación, Mario Alonso Puig. Él mismo ha experimentado en carne propia el maravilloso poder de las palabras y su importancia en las relaciones humanas, al descubrir que su verdadera vocación estaba en el mundo de la enseñanza y en inspirar a otras personas.

Autor de libros como “Madera de Líder”, “Vivir es un asunto urgente”, “Reinventarse” y “Ahora yo”; su último libro es “La respuesta”.

A continuación, Mario Alonso conversó con WOBI en una entrevista exclusiva, acerca del verdadero liderazgo y cómo descubrir nuestro propósito en la vida. ¿Te animas a descubrirlo?

Has explicado mucho sobre el poder de la comunicación y de las palabras ¿Qué tan importantes son las palabras para el rol del líder?

El simple hecho de que un líder diga en lugar de tenemos un problema, tenemos un desafío, tenemos esta situación; produce cambios muy importantes en la percepción de esa situación, de esa circunstancia, que hace que nos sintamos mucho más capaces a la hora de responderlas.

Uno de los errores más grandes que se cometen es pensar que las palabras son simplemente símbolos, y que sirven para explicar cosas. Una de las dimensiones del ser humano es la dimensión lingüística, es decir, en las personas el lenguaje crea realidad.

Para que una persona sienta que algo es posible, primero tiene que imaginarse que eso es posible. Y gran parte de esa imaginación está dirigida por nuestras palabras. Por eso para el líder, teniendo en cuenta que su misión es fundamentalmente inspirar y mover a una acción comprometida, el hecho de cómo utiliza esas palabras es absolutamente clave.

¿Cómo pueden los líderes, a través de la palabra, ayudar a otros a liberar su potencial?

En primer lugar, hay que distinguir al líder que es auténtico, del líder que no lo es pero que también se llama líder.

El auténtico líder cuando habla, cuando utiliza las palabras, su verdadera intención no es dominar, su verdadera intención no es controlar, su verdadera intención es servir, apoyar, inspirar y ayudar. Es decir, cuando un líder es auténtico su palabra es auténtica, porque sale de un lugar distinto.

Cuando un líder quiere controlar, aunque utilice palabras que son agradables, o tener un toque inspirador, esas palabras están saliendo de una voluntad de dominio. Todo lo que el ser humano hace, todo lo que dice, piensa, tiene una relación absolutamente directa con el lugar donde eso se está fraguando.

El líder es una persona que da raíces para crecer y alas para volar. Y por eso el líder quiere que surjan nuevos líderes, no seguidores.

Por eso el líder, si quiere ser un auténtico líder, tiene que hacer una humilde reflexión y preguntarse, ¿cuál es mi verdadera intención a la hora de liderar? ¿Quiero verdaderamente crear un mundo al que a las personas les haga ilusión pertenecer? ¿Quiero verdaderamente inspirarlos para que descubran que tienen un potencial mayor del que se imaginan?

Esta reflexión pide mucha humildad, pero para mí ahí está la autenticidad del verdadero líder. No sólo son las palabras que dice, que tienen una gran potencia. Sino también de dónde salen esas palabras.

En algún momento has dicho que sentirse víctima no sirve de nada en la vida. ¿Cómo se logra un pensamiento más positivo para lograr sortear obstáculos?

La persona que está anclada a la mentalidad de víctima, es una persona que cree que todo es determinado por las circunstancias, por lo tanto si está en un entorno difícil, considera que es radicalmente imposible sonreír.

Si tiene un jefe poco comprensivo, está absolutamente convencida de que es imposible disfrutar en el trabajo. Esa es la posición de una víctima. Implica un cierre absoluto en cuanto a la posibilidad personal de influir en las circunstancias.

La persona que es protagonista de su vida, sabe que hay cosas que no las puede controlar. No puede controlar el tiempo climatológico, no puede controlar si su jefe va a llegar a la oficina con buen humor o mal humor, y eso lo acepta. Aceptar no quiere decir que le guste. Quiere decir que lo asume como algo que no puede alterar.

Sin embargo, esta persona que acepta eso porque no lo puede cambiar y por lo tanto lo asume, sabe que sí hay cosas que puede cambiar. Y en lugar de desgastarse viendo lo que no puede cambiar, busca cuál es su círculo de influencia y ve lo que se puede cambiar.

La diferencia entre la víctima y el protagonista, es que la víctima no toma ninguna responsabilidad, y el protagonista sí toma responsabilidad.

Es decir, sí ve que tiene una capacidad de respuesta, no total, porque no puede controlarlo todo, pero sí parcial. Y este punto es clave. Y todo liderazgo personal, toda capacidad de autoliderarse implica un cambio desde este posicionamiento, de yo el futuro me lo encuentro, a yo el futuro lo creo.

¿Cuál dirías que es la clave para hallar nuestro verdadero propósito en la vida?

Lo primero de lo que hay que darse cuenta es que todos tenemos una llamada, voy a poner una analogía.

El gusano está llamado a convertirse en mariposa, esto se llama Conatus o fuerza vital. Y esta es la llamada de un ser a cambiar su forma de ser, a medida que va creciendo y evolucionando. Esa es la transformación, un cambio en la forma de ser.

Todos los seres humanos, sin excepción, tenemos por nuestra condición, esencia, naturaleza; una llamada a desplegar ese potencial. El sentido de la vida consiste en descubrir de qué forma tú, como persona, has de moverte, pensar, actuar, para desplegar ese potencial.

Hay personas que despliegan ese potencial siendo músicos, hay otros que siendo médicos, otros arquitectos, otros maestros, otros trabajando en el departamento de limpieza, es decir, el exterior no determina el éxito en cuanto a lo que se refiere a la persona en su interior. Hay gente que ha tenido éxito tremendo a nivel exterior, pero que en el interior se siente profundamente vacía.

Entonces, para descubrir el sentido de tu vida tienes que prestar atención a qué es aquello que cuando sucede a tu alrededor hace que sientas algo especial. Por ejemplo, en mi caso, todo lo que era estar en el mundo de la enseñanza, todo lo que era reducir el sufrimiento de las personas, todo lo que era intentar inspirar a otras personas, cuando yo tenía esa ocasión veía que me hacía vibrar de una manera especial.

Entonces así vas localizando, descubriendo, tu sentido en la vida. Y por otra parte, se descubre con mucha reflexión, quedándose solo, haciéndose preguntas, atreviéndose a entrar en el silencio. Porque muchas veces el sentido se te revela, es decir, muchas veces no sabes cómo, de la nada, te das cuenta de lo que tienes que hacer en la vida.

¿Qué consejos darías a los líderes para lograr una conversación con ellos mismos?

Les diría que no vivan atrapados en el día a día, comprendo que el día a día exige mucha atención, no es realista no darle esa atención, pero que den un poco de atención también a la reflexión.

No tanto a la táctica del día a día, sino a la estrategia. Enfoquen un poco más su atención en el medio y en el largo plazo. Yo veo muchísimas personas en el mundo de la empresa, muchísimos directivos, que podrían tener un papel muy relevante como líderes y no lo tienen porque están atrapados en el día a día.

Lo segundo que les propondría es que sean humildes, es decir, ser un líder no es ser una persona infalible, ser un líder no es pretender entenderlo todo, no es considerarse invulnerable.

Ser un líder también implica mostrar que no se saben ciertas cosas. Tener la humildad de preguntar, de dejarse ayudar. Que las personas que quieren ejercer un liderazgo auténtico no confundan la humildad con la blandura. Porque son dos cosas radicalmente distintas.

La tercera es que se planteen muy bien cómo ven a las personas. Me entristece mucho cuando veo con qué frecuencia a las personas se las trata como simples objetos. Simples utensilios para alcanzar ciertos fines. Un líder no puede ser un líder auténtico si no ve a las personas con toda su dignidad. Esto que tendría que ser básico, no se ejerce muchas veces.

Por otro lado, el líder ha de ser consciente de que muchas veces está solo. Y que esa soledad es parte de lo que ocurre. Que la senda del liderazgo es una senda muy vacía, que el liderazgo auténtico nunca es cómodo, y tiene que atreverse a decir las cosas con la firmeza con la que han de ser dichas.

líderLa transformación digital ha planteado una serie de retos a las empresas que requieren de líderes preparados para guiar a los profesionales en éste camino. Es ahí donde los Recursos Humanos adquieren un papel clave.

Adoptar nuevas habilidades y conocimientos es, asimismo, crítico, según revelan Meta4, compañía experta en soluciones para la gestión y desarrollo del capital humano, e ISDI, escuela nativa digital especialista en formación y desarrollo de talento.

Según revela la “guía para la digitalización del talento”, elaborada por Meta4 e ISDI, son 10 son las características que los profesionales de RRHH deben asumir para liderar la digitalización del talento en sus organizaciones.

1. Pensamiento estratégico.

Según apunta la guía, en esta era digital, el talento “se ha convertido en un elemento diferenciador para las empresas y clave para el éxito de sus negocios”. Es por ello, que alega que los líderes “necesitan adoptar una fuerte mentalidad estratégica de cara a captar, retener y desarrollar a los mejores profesionales”.

2. Curiosidad, agilidad y capacidad de aprendizaje.

El desarrollo tecnológico necesita de directivos de RRHH en constante evolución. Los expertos de Meta4 e ISDI indican al respecto que deben estar “informados para identificar e incorporar tendencias que conduzcan a retos y oportunidades”, además de activar y fomentar la investigación.

Asimismo, señalan que, debido a la intensa velocidad de los actuales ciclos de vida de producción y entrega de productos y servicios, “los procesos de RRHH deberán ganar agilidad” para adaptarse a este nuevo ritmo.

3. Disposición para asumir riesgos.

Los Recursos Humanos ya son actores a tomar en cuenta en las decisiones estratégicas de la compañía, las cuales están sometidas, por otro lado, a un mayor riesgo. “El líder de recursos humanos digital tiene que comprender las necesidades del negocio y entregar soluciones de alto valor”, indica la guía.

4. Abierto a la colaboración.

Más allá del control de los procesos o en cuestiones regulatorias, “RRHH debe entender la tecnología como un gran facilitador”. “La implantación de MOOCs para el aprendizaje flexible, las herramientas de colaboración on-line o los mecanismos de feed-back, generarán enormes beneficios para las empresas”, indican.

5. Visión de futuro.

En el mundo digital, los líderes de recursos humanos son claves a la hora de identificar nuevas oportunidades, proporcionando a sus organizaciones las herramientas necesarias para cubrir las necesidades que demandará el mercado.

De este modo, según la guía, “fomentar la relación de las compañías con sus potenciales candidatos ‘pool de talento’ -antes, incluso, de iniciar el proceso de selección- o disponer de planes de sucesión, serán cuestiones fundamentales de cara a reducir la pérdida de oportunidades cuando los puestos críticos queden vacantes”.

6. Alineado con los objetivos de negocio.

La incorporación del Director de Recursos Humanos en los comités de dirección “resulta un aspecto cada vez más estratégico de cara al cumplimento de los objetivos de negocio”, señala. No obstante, muchos líderes de RRHH “fallan” en este aspecto, dando lugar a que los CEOs incorporen cada vez más a profesionales de otras áreas del negocio para desempeñar el rol de CHRO.

7. Pensamiento analítico.

El líder digital de RRHH “debe tener conocimientos tecnológicos y analíticos” para aprovechar el potencial que suponen los datos de los empleados de su organización y superar los retos vinculados al compromiso, liderazgo, aprendizaje y selección que continúan teniendo las empresas.

8. Transparencia y autenticidad.

En la era digital, cualquier la información sobre cualquier empresa o producto es abierta, lo que lleva a la necesidad de “validar la autenticidad de aquellos que nos lideran”.

9. Empatía.

Asimismo, los líderes de RRHH “deben aportar humanidad y sensibilidad a las empresas para favorecer el equilibrio entre el mundo digital y el mundo real”, siendo así capaces de hacer el trabajo más humano, racional y simple, y poniendo en marcha políticas enfocadas al cuidado y bienestar de los empleados.

10. Capacidad de negociación.

Finalmente, los líderes digitales de RRHH “necesitan utilizar habilidades políticas y de negociación para asegurarse los recursos necesarios que les permitan desarrollar el talento de sus organizaciones”. La inversión en planes de formación y liderazgo, así como en soluciones tecnológicas de Recursos Humanos, serán aspectos críticos para la evolución de las compañías.

clientesHace algunos días me encontraba leyendo un artículo de uno de los coaches a quien sigo, el canadiense Robert Middleton experto en marketing para profesionales que decía que hoy en día la información es un comodity y casi todo se puede encontrar en internet.

De esto seguramente me has leído en algún otro artículo porque también lo suelo mencionar, pero lo que me gustó de Robert, y que inspiró este nuevo artículo es la interesante metáfora que utilizó.

Él dice “A Little less information, a little more action, please” (en español, un poco menos de información, un poco más de acción, por favor). Es un juego de palabras basado en el tema de Elvis que dice justamente “a Little less conversation, a Little more action, please” ¿Lo recuerdas?

Voy a usar esta idea de este autor en este mi nuevo artículo y voy a explicarte 3 claves para convencer a tus clientes de que eres la mejor opción mostrando más acción y menos información. Esto podrás aplicarlo tanto a propuesta comerciales, conversaciones de ventas, reuniones informativas, conversaciones casuales, promociones en internet, etc.

¿Cómo convencer a tus clientes de que eres la mejor opción?

Clave #1 – Que tus servicios muestren resultados

Una de las formas más sencillas de ponerle “más acción” a lo que haces, es empezar a pensar en qué tipo de resultados lograrán tus clientes con tu ayuda. De ahora en adelante, cuando pienses y describas tus servicios, olvídate de las 100 características que lo hacen fabuloso y mejor enfócate en 2 ó 3 claves fundamentales y en qué resultados lograrán con ellos.

Esto no sólo hace más tangibles a tus servicios (que a veces es especialmente difícil si tratas con temas más emocionales o espirituales) sino también ayudas a que tus clientes entiendan mejor el gran “para qué” de esos servicios y puedan aplicarlo a su vida.

Como te digo habitualmente, por ejemplo no es tan importante que un cliente sepa qué técnica o herramienta utilizarás con él (por ejemplo si usarás el coaching o una terapia alternativa), y sin embargo será vital que él sepa que con tu ayuda logrará mejorar su autoestima y así conseguir mejores oportunidades laborales.

Clave #2 – Especialización vs Generalización

Si bien he hablado en cientos de artículos sobre este tema, nunca deja de ser un punto muy actual porque aún muchísimas personas dudan en el efecto que causa la especialización y se sienten más “seguras” cubriendo un amplio abanico de posibilidades de servicios para sus clientes. Y ya sabes lo que dice el dicho… “el que mucho abarca, poco aprieta”.

Si quieres ser más efectivo y no quedarte sólo en palabras, si quieres demostrar experiencia y mostrar resultados, sólo podrás lograrlo si te enfocas, si te especializas.

No es un pecado decirle a un potencial cliente “esta no es mi área de especialidad, te derivo con otro profesional”. Todo lo contrario, te ves profesional y responsable, y de la misma forma, otros potenciales clientes te buscarán a ti por tus servicios específicos y no por tu gran “todología”.

Clave #3 – genera confianza a través de testimonios

No hay mejor muestra de acción en tu negocio, que compartir los testimonios de las personas que han trabajado contigo. Claro que un testimonio muy “light”, es decir que aquel que sólo habla de lo gran profesional que eres, no cumplirá las expectativas de tus potenciales clientes.

Es mejor pedirle a tus clientes que hablen de lo que han logrado contigo, del “antes y después” que significó en su vida la ayuda que le has proporcionado, y de lo que para ellos es verdaderamente importante. Si puedes, evita las frases armadas y guionadas, aunque a veces es bueno ayudar a tus clientes a redactar su testimonio a través de preguntas concretas.

¿Qué lugar hoy te describiría mejor: como especialista o como generalista? ¿Cuáles de estas ideas para ponerte en acción y cambiar en tu negocio consideras que te ayudarán más a posicionarte como la mejor elección para tu cliente? Me encantaría saber esto de ti, déjame tu comentario más abajo.

Jack MaSam Walton, fundador de Walmart y Sam’s Club

41. “Los líderes sobresalientes salen de su camino para potenciar el autoestima de su personal. Si las personas creen en sí mismas, es increíble lo que pueden lograr”

Para asegurar un alto nivel de compromiso de los trabajadores, Walton trataba a todos como socios e implementaba metas para los trabajadores de bajo rendimiento para que entre todos se ayudaran.

42. “Comprométete a triunfar y sé entusiasta”

Sam Walton estaba decidido a hacer lo que fuera necesario para realizar sus sueños. Solía ir a trabajar a las 4:00 a.m. para revisar los informes de venta del día anterior y pensar un poco antes de que llegaran los demás ejecutivos.

43. “Si no confías en tus trabajadores y no dejas que sepan lo que está ocurriendo, ellos sentirán que no los consideras realmente socios”

Todos los que laboran contigo merecen saber lo que ocurre en la empresa. Cuando hay secretos vienen los rumores y es ahí cuando la gente desconfía de su líder.

44. “Creo haber superado cada una de mis deficiencias personales por la pasión al trabajo. No sé si naciste con esa pasión, pero se puede aprender porque se necesita” 

Cuando algo te apasiona, no te debería costar trabajo aprender todo lo que puedas sobre eso. Entre más informado estés, más fácil será hacer realidad tu idea.

45. “Controla tus gastos mejor que tus competidores. Es ahí donde siempre puedes encontrar tu ventaja competitiva”

No te compares con la competencia, pero sí asegúrate de tener en orden tus gastos.

46. “Las expectativas altas son la llave para alcanzarlo todo” 

Una mente positiva puede llegar muy lejos. No estamos diciendo que te ilusiones sin sustento, pero es importante que creas que tu idea es capaz de superar fronteras.

47. “Ve con buen humor tus fracasos y no los tomes muy en serio”

No te obsesiones con la idea del fracaso. Todos los empresarios exitosos pasaron por eso alguna vez y lo que aprendieron les dio una lección que nunca olvidarán.

48. “Recuerda que las dos palabras más importantes para que el cliente vuelva son: ‘satisfacción garantizada’” 

Esto tiene que ver con la calidad. Crea una relación de confianza con tu consumidor y hazle saber que estás ahí por si surge algún problema o inquietud.

49. “Supera las expectativas de tus consumidores. Dales lo que quieren y un poco más” 

El cliente no sólo busca un producto de calidad, también quiere una experiencia completa y muy pocas marcas toman esto en cuenta. Tu meta debe ser lograr que la persona salga feliz después de tu compra.

50. “Nada contra la corriente” 

Recorre el camino al revés. Si todos están haciéndolo de una manera, hay una buena posibilidad de que encuentres un espacio si haces exactamente lo opuesto. Lo último que Walton escuchó fue que una ciudad con menos de 50,000 habitantes no podía mantener una tienda de ofertas por mucho tiempo.

Jack Ma, fundador de Alibaba

51. “Las oportunidades están ahí, donde los demás no las ven”

Para que este empresario tuviera la empresa de e-commerce más valiosa del mundo, le dio gran importancia a la innovación. Todos hablan sobre cambiar el mundo y ganar miles de dólares, pero aquellos que realmente lo logran son personas con grandes ideas.

52. “El empresario debe tener una visión del futuro de su compañía”

Ma vio en internet un gran potencial para conectar negocios a través de todos los habitantes de China, así fue como él y su esposa juntaron a 17 amigos y reunieron 60 mil dólares para fundar la empresa.

53. “Olvídate del dinero y de la forma en la que lo vas a ganar. En lugar de implementar pequeñas tácticas y trucos, céntrate en los planes de estabilidad y, a largo plazo, tu actitud determinará cuán lejos llegarás”

No te concentres en los ingresos, sino en que tu idea enamore. Mientras más personas tengas de tu lado, será más fácil alcanzar la estabilidad.

54. “Las peores cualidades de un emprendedor es ser arrogante, no saber evaluar adecuadamente una situación y ser incapaz de ver hacia el futuro”

Pon los pies sobre la tierra. Si crees que todas las decisiones que tomes son las acertadas, estarás en serios problemas. Debes pensar detenidamente todos los pasos que des y ser humilde.

55. “Los grandes problemas llevan a grandes oportunidades

La falta de materiales para la infraestructura en China siempre ha sido un obstáculo para la gran cantidad de comerciantes de pequeños negocios. Alibaba resolvió eso y ahora representa el 80 por ciento del comercio electrónico del país asiático.

56. “Párate en los hombros de los gigantes…. pero aprende de sus errores”

Alibaba es una empresa de comercio electrónico, al igual que Amazon y eBay, pero a diferencia de éstas, Alibaba no tiene un inventario, es decir no vende cosas.

57. “¿Qué hay en el nombre? Menos de lo que crees”

Jack Ma tiene muy clara una cosa: importa más lo que hagas por tus clientes que el nombre que tengas.

58. “Veo que los jóvenes de Alibaba tienen sueños mejores y más brillantes que los míos, y son capaces de construir un futuro que les pertenece”

Los millennials pueden ser muy valiosos: te darán ideas frescas y buscarán superarse. Apóyate en ellos.

59. “Sueña en grande”

Ma fundó Alibaba en su departamento. Si tiene éxito no es porque hizo un gran trabajo, sino porque tenía un sueño hace 15 años y creyó de verdad que el Internet podría ayudar a las pequeñas empresas.

60. “No se puede unificar el pensamiento de todos pero se puede unificar a todo el mundo a través de un objetivo en común”

Si todos tienen la misma visión y objetivos, no será necesario convencer a nadie de cambiar de idea. Una empresa funciona mucho mejor si todos saben hacia dónde se dirigen y dónde está la meta.

 

 

 

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