Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Necesitas trabajar duro Y educarte financieramente para hacerte rico

Publicado en Educación Financiera | 12 de julio, 2013

Robert KiyosakiLa cura para la pereza

Por Robert Kiyosaki

A menudo oirás a la gente decir: “Son pobres porque son perezosos.” Lo que la gente quiere decir es que necesitas trabajar duro para hacerte rico. El problema es que eso es cierto sólo parcialmente. Necesitas trabajar muy duro para hacerte rico, pero también necesitas inteligencia financiera.

La otra es que las personas que más duro trabajan son también algunas de las personas más perezosas que conozco.

Todos oímos la historia del hombre de negocios que trabaja duro para ganar dinero, pasa largas horas en la oficina y lleva el trabajo a casa los fines de semana, sólo para ver como su esposa e hijos lo abandonan. En vez de trabajar en sus relaciones, se mantenía ocupado trabajando.

Hoy en día, me encuentro con personas demasiado perezosas como para cuidar de su dinero, su salud y su familia o educarse financieramente. Trabajan duro, pero eso en realidad es una manera de mantenerse ocupados, y así no tener que enfrentarse a estas cosas. Son perezosos. Nadie tiene que decírselos. En el fondo lo saben, y si se los dices, se irritan.

Y si no están ocupados trabajando, están ocupados viendo la TV, pescando, jugando al golf o yendo de compras. Se mantienen ocupados para evitar las cosas importantes de la vida.

Si eso suena verdad para ti, es esencial que superes la pereza para poder ser más rico/a en términos de dinero y vida. Así que la pregunta es, ¿Cómo superar la pereza?

La respuesta: con un poco de codicia.

Perdona el sentimiento de culpa

Sé lo que estás pensando, “¿No es mala la codicia?” Muchos de nosotros fuimos criados para pensar de esta manera. “La gente codiciosa son malas personas”, solía decir mi madre. Sin embargo, si somos honestos, todos nosotros tenemos un anhelo por cosas buenas, nuevas y emocionantes.

Para mantener ese anhelo bajo control, los padres a menudo encuentran maneras de suprimirlas con la culpa. “Sólo piensas en ti,” era una de las favoritas de mi madre. “¿Qué quieres que te compre qué? ¿Crees que estamos hechos de dinero?” decía mi padre. No fueron las palabras las que dolían tanto, sino el furioso sentimiento de culpa que venía con ellas.

Pero la realidad es que no tiene nada de malo querer cosas bonitas, nuevas, o emocionantes. Lo único que está mal es cómo vas a conseguirlas. ¿Vas a ser perezoso y robar el futuro de tu familia adquiriendo deuda mala y gastando todo tu dinero en ellas, o vas a aumentar tu inteligencia financiera y encontrar maneras de construir tu riqueza para que puedas disfrutar de las cosas buenas de la vida? Vas a decir: “No puedo pagarlo”, o vas a preguntarte: “¿Cómo puedo pagarlo?”

¿Cómo puedes pagarlo?

Mi padre rico prohibía las palabras, “No puedo pagarlo” en su casa. En mi verdadera casa, eso era todo lo que se oía. En lugar de eso, Padre Rico les decía a sus hijos que se preguntarán, “¿Cómo puedo pagarlo?”

Las palabras: “No puedo pagarlo”, apagan tu mente a las posibilidades; ya no tienes que pensar. Es una pobre y perezosa mentalidad. Las palabras, “¿Cómo puedo pagarlo?” abren tu mente, te obligan a pensar y buscar respuestas. Es una mentalidad rica y creativa.

Y más importante, preguntar “¿Cómo puedo pagarlo?” libera el potencial de tu espíritu humano para combatir a la mentalidad perezosa. Muchas personas creen que usando las palabras, “No podemos pagarlo” le enseñan a sus hijos a luchar contra la codicia, pero lo que les enseña en verdad es a buscar excusas, lo que conduce a la pereza.

Sintoniza WII-FM

Tengo una estación de radio que es mi favorita. Se llama: “¿Qué hay ahí para mí?” o WII-FM (siglas en inglés). Bueno, no es una estación real, pero es una manera fácil (para mí) de recordar esa importante pregunta.

Necesitamos sentarnos a menudo y preguntarnos cosas como: “¿Cómo sería mi vida si no tuviera que trabajar de nuevo?” “¿Qué haría si tuviera todo el dinero que necesitaba?” Sin el deseo de tener algo mejor, nunca podrás progresar. Y querer algo mejor, lo reconozcamos o no, requiere de un poco de codicia. Esto significa pregúntate: “¿Qué hay ahí para mí?”

Nuestro mundo progresa porque todos deseamos una mejor vida. Se crean nuevos inventos, vamos a la escuela y estudiamos duro y hacemos sacrificios, todo porque queremos una vida mejor. Así que cada vez que te encuentres frente a algo que sea tan duro que prefieras evitarlo y ser perezoso, pregúntate: “¿Qué hay ahí para mí?” Sé un poco codicioso. Es la mejor cura para la pereza.

No seas demasiado codicioso

Por último, unas palabras de advertencia. El exceso de codicia (como casi cualquier cosa en exceso) no es bueno. Michael Douglas en la película Wall Street decía: “La codicia es buena”. Padre Rico lo decía de otra manera, “La culpa es peor que la codicia. La culpa roba el cuerpo de tu alma.”

No te sientas culpable por querer una vida mejor y trabajar duro para lograrla, pero tampoco te vuelvas culpable de sacrificar las cosas más importantes de la vida, tu familia, salud e integridad, para alcanzarla. Porque, al fin y al cabo, el dinero sólo es importante si puedes disfrutarlo con tus seres queridos y con la conciencia limpia.

Este artículo fue adaptado de Padre Rico Padre Pobre: Lo que los ricos le enseñan a sus hijos sobre el dinero; que los pobres y la clase media no!

¿Eres perezoso? ¿Qué vas a hacer al respecto?

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Publicado originalmente en RichDad.com

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