Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
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- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Muchos de nosotros entendemos todo mal sobre el dinero, y eso nos impide lograr la riqueza

Por Libby Kane | Publicado en Interés General | 7 de Marzo, 2017

Reibox BlogEs agradable tener un cojín.

Incluso cuando no estás viviendo de salario en salario, hay consuelo en saber que podrás pagar una factura sorpresa de $1.000 (muchos no pueden) o comprar una entrada a último momento para un concierto de tu artista favorito que viene a la ciudad.

Podrías… pero espero que no tengas que hacerlo. Y más bien, sólo disfrutarás del cálido resplandor de tener ese dinero en tu billetera y sacarlo. Tendrás dinero. Serás rico.

Y ahí es donde muchos de nosotros nos equivocamos.

Kristin Wong, del blog de finanzas personales The Wild Wong, tiene un interesante post sobre la brecha en la comprensión entre perseguir dinero y perseguir una meta.

En el primero, estás acumulando riqueza solo por acumular riqueza. En el segundo, estás acumulando riqueza para servir a una meta más grande: un viaje, una casa, educación o una familia. Estás usando el dinero como una herramienta.

Recordando un momento en la vida cuando ella estaba luchando para llegar a fin de mes y su objetivo era simplemente pagar su apartamento, Wong escribe:

“La mayoría de nosotros tratamos al dinero en sí mismo como la meta. Trabajamos para pagar las deudas o ahorramos para nuestra jubilación porque eso parece ser lo responsable y adulto a hacer. Y lo es, pero esto es lo que sucede cuando haces del dinero la meta:

• Abandonas la meta, porque no apoya lo que realmente te importa.

• Renuncias totalmente al dinero, porque no ves el punto. Tus finanzas son un desastre.

• Te apegas a la meta, pero eres tacaño. Haces que la vida sea más difícil solo por ahorrar tu dinero.

• Comienza a acaparar dinero en vez de usarlo.

• Te quedas en un trabajo que odias porque pagan bien.

De mi propia experiencia, cuando haces del dinero la meta, dejas que continúe controlando tu vida.”

Ella remonta esta comprensión en parte al planificador financiero Carl Richards, quien preguntó en The New York Times en febrero del 2015: “¿Y si empezamos a tratar al dinero como una herramienta? Las herramientas están destinadas a ser usadas. No a quedar en un estante y juntar polvo.”

Es una perspectiva similar al del autor ganador del Premio Pulitzer Charles Duhigg, quien dijo que el dinero es un recurso. Tener dinero no significa tener simplemente una colección de dólares; significa tener los recursos para lograr algo.

En otras palabras, una herramienta.

Cuando piensas en ello, tiene perfecto sentido. Los planificadores financieros regularmente recomiendan establecer metas financieras, con etiquetas de precio, para sacar el máximo provecho del dinero que tenemos. Pero en nuestra vida diaria, muchos de nosotros no estamos siguiendo este razonamiento.

Cuando tiramos dinero de nuestros bolsillos cuando caminamos por la calle, comprando gafas de sol, cafés, cócteles y pagando comisiones de los cajeros automáticos que realmente no nos importan, lo estamos haciendo a expensas de las cosas que más queremos. Si el dinero es una herramienta, gastarlo indiscriminadamente ciertamente no es usarlo correctamente.

Teniendo esto en mente, la pregunta más efectiva que deberías hacerte no es “¿Cuánto dinero puedo ahorrar?”; es “¿Para qué lo estoy ahorrando?”

Publicado originalmente en Blog.Reibox.com

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