Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Muchas personas caen en esta trampa psicológica cuando construyen sus carreras

Por Shana Lebowitz | Publicado en Interés General | 8 de junio, 2017

Vivir MejorPensar en el futuro (una habilidad que los científicos dicen que es exclusivamente humana) puede ser algo genial.

Impide que caigas en el segundo trozo de pastel a pesar de que lo quieres ahora, o decirle a tu jefe qué piensas sobre su estilo de gestión. Lo cual es útil porque, al presumir que tu futuro yo no quiere tener sobrepeso y/o estar desempleado, probablemente tengas razón.

Pero en otros casos, tus conjeturas sobre cómo será el futuro pueden estar bastante lejos de la realidad.

Daniel Gilbert, psicólogo de Harvard, atribuye estas equivocaciones a la “ilusión del fin de la historia”: Creemos que terminamos de cambiar y crecer, y que lo que nos hace felices hoy nos hará igualmente felices en el futuro.

Jenny Blake se refiere a la investigación de Gilbert (sin nombrarlo específicamente) en su nuevo libro, “Pivot”, como un ejemplo de por qué la planificación de tu futuro profesional a largo plazo puede ser contraproducente. En concreto, ella dice los planes quinquenales son inútiles porque tenemos muy poca idea de lo que nos hará felices y realizados dentro de cinco años.

¿Planeas realizar un Programa de doctorado en Biología porque eso es lo que estudiaste en la universidad? ¿O para mantener una posición de alta dirección en tu empresa actual? Bueno, no te sorprendas si, después de media década, ya no quieres esas cosas.

Blake es una coach de carreras y ex empleada de Google; “Pivot” es una guía para hacer un cambio de carrera, ya sea grande o pequeño. Parte fundamental de hacer ese cambio, de acuerdo con Blake, es (en lugar de un plan de cinco años) tener una visión de un año.

Considera la visión a un año, Blake escribe, como “una fascinante invitación de tu yo futuro.”

“Imagina que estás un año en el futuro y que lograste un éxito salvaje,” dice ella. “Describe en el presente lo que estás haciendo, cómo te sientes, y de lo que estás orgulloso. Se lo más detallado y creativo que puedas.”

Si no estás seguro de por dónde empezar, Blake nos dio algunas sugerencias en su visita a las oficinas de Business Insider en septiembre:

• ¿Cómo se ve mi día promedio ideal?
• ¿Cómo me quiero sentir?
• ¿Con qué tipo de personas quiero estar conectado?
• ¿Qué tipo de impacto quiero hacer?
• Si supieras que vas a hablar en una conferencia TED y que tu charla sería visto por un millón de personas ¿que clase de mensaje quisieras enviar?

La clave es ser lo más específico posible acerca de cómo se ve el éxito para ti. Puedes elaborar una nueva declaración cada año.

Una segunda y realmente práctica razón por la cual los planes quinquenales no son tan útiles es porque la tecnología y el panorama económico están cambiando a un ritmo realmente rápido, dice Blake. Podrían haber nuevos trabajo en industrias de las que nunca oíste hablar en la actualidad.

Por supuesto, incluso con una visión de un año, no hay garantías de que vayas a lograr exactamente lo que aspiras lograr. Pero Blake dice que eso está bien:

“Independientemente de si logras o no precisamente la visión de un año, en realidad no importa. Ya que te estás embarcando en algo atractivo y emocionante. Y eso es lo que nos ayuda a atravesar los momentos más bajos de nuestros cambios.”

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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