Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

¿Por que me sale todo mal si no cambie nada?

Por Eduardo Bronzino | Publicado en Negocios | 8 de marzo, 2017

malJustamente por eso, por no haber cambiado nada.

Las empresas pymes se inician y crecen con una matriz común. Un emprendedor con ciertas competencias, decisión y audacia decide iniciar una actividad independiente, con la expectativa de transformar esta iniciativa en una empresa exitosa.

Inicia el emprendimiento con pocos colaboradores, familiares, amigos o vecinos, orientándose a un nicho de mercado que, estima, no está bien atendido y le permitirá crecer con cierta facilidad.

Esta matriz posibilita, inicialmente, trabajar con rentabilidad suficiente como para entusiasmarse e intentar el crecimiento.

Todo se resuelve bien hasta que, justamente, el crecimiento empieza a presentar obstáculos a su gestión.

Los primeros dos problemas que se presentan son:

a) Como consecuencia del aumento del volumen de operaciones, empieza a rozar intereses de otras empresas instaladas en el mercado, las que le ofrecen resistencia a la penetración imponiéndole mejorar la calidad de producto, servicio y precio, obligándolo a ?competir?.

b) El crecimiento de las actividades obliga al empresario a incorporar personal, perdiendo el contacto y supervisión directa sobre cada uno en particular, como lo hacía en los inicios, teniendo que delegar la conducción en jefes, supervisores o mandos medios. Es el momento de actuar sobre la organización.

Estos dos problemas empiezan a afectar la rentabilidad y las relaciones interpersonales, causando serias dificultades para continuar creciendo y hasta ponen en riesgo la continuidad, ya que la mayor estructura cobra un peso que cuesta soportar.

Aquí se presenta la necesidad de operar un cambio de modelo de gestión, dejando de operar para empezar a conducir, para lo que no es suficiente conocer sobre el producto y tener fuerza y audacia. Es necesario conocer los modelos y herramientas de gestión y conducción que permitan liderar una organización.

Hay diferentes métodos que se aplican en estas circunstancias, pero antes de operar un cambio de modelo de gestión se impone un diagnóstico de la empresa, no solo para conocer la situación de la organización, sino también para definir qué modelo es el más conveniente aplicar, según la cultura de la empresa y del titular, entendiéndose como cultura, la historia, costumbres, competencias, creencias, valores, objetivos, etc.

Una vez conocido el estado de situación, se puede definir el modo de abordaje y propuestas de soluciones en forma progresiva, sabiendo que, la mayoría de los problemas relacionales entre las personas, se origina en indefiniciones estructurales o inadecuadas para el momento.

Una estructura claramente definida permite saber, a cada integrante de la organización, que espera la empresa de él. Permite definir un sistema de evaluación de desempeño funcional y actitudinal y, convergiendo con la planificación estratégica y operativa, posibilita detectar los desvíos a lo planificado y las acciones correctivas que conduzcan al logro de los objetivos corporativos.

También define las incumbencias para la toma de decisión, permitiendo que cada integrante de la organización sepa sobre que puede decidir en forma autónoma y sobre qué situación decide otra persona.

La información fluye más ágilmente entre proveedores y clientes internos y permite que las decisiones se puedan tomar con el mínimo riesgo.

Con este esquema consolidado se elaboran las políticas que conduzcan al involucramiento y motivación de todos los integrantes de la organización, alcanzando a todos los niveles de la estructura

De esta forma se pueden resolver los desequilibrios perturbadores, e iniciar un proceso de cambios planificados que permitan continuar el camino de desarrollo sostenido.

Compartir

 

« Anterior:

Siguiente »

Deja tu comentario


Subir »
FB