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Los paradójicos hábitos que las personas salvajemente exitosas tienen

Por Travis Bradberry | Publicado en Interés General | 12 de diciembre, 2016

Reibox BlogYa sabes lo que se dice sobre las opiniones, todo el mundo tiene una. Si quieres ver la verdad en acción, Googlea “características de las personas exitosas.”

Algunos de los resultados sin dudas apuntarán al famoso estudio del malvavisco de Stanford, el que demuestra que la capacidad de demorar las gratificaciones es un componente clave para el éxito.

Pero eso está lejos de ser la única teoría:

– De acuerdo con la psicóloga de Stanford Carol Dweck, todo se reduce a la mentalidad. Ella llevó a cabo una serie de experimentos que demostraron que, mientras que la persona promedio ven sus habilidades como cosas fijas, las personas exitosas tienen, lo que ella llama, una “mentalidad de crecimiento.” En otras palabras, las personas exitosas se enfocan en auto-mejorar y superar retos en lugar de ver sus errores como productos de defectos personales insuperables.

– En otro estudio, realizado por Penn State y Duke, los investigadores evaluaron las habilidades sociales de 700 niños en jardín de infantes. Veinte años más tarde, los rastrearon y descubrieron una fuerte correlación entre las habilidades sociales y el éxito. Los niños con mejores habilidades sociales eran más propensos a haber obtenido un título universitario y mantener un trabajo a tiempo completo, mientras que los niños que tenían problemas con las habilidades sociales en el jardín de infantes tenían más probabilidades de ser arrestado, beber en exceso, y solicitar ayuda estatal.

Y la lista sigue y sigue… Entonces, ¿Qué sucede aquí? ¿Por qué hay tantas teorías diferentes, respaldadas por la ciencia, sobre los rasgos que contribuyen al éxito? Creo que es porque la mayoría de las personas salvajemente exitosas son complejas; tan complejas que muchas de sus definidas cualidades son paradójicas.

En lugar de un conjunto de características “esto… o esto” estáticas, son más propensos a demostrar ambas. Esta es la clave de su éxito. Éstos son algunos ejemplos de lo que quiero decir.

Son educados, pero no tienen miedo de sacudir el bote

Las personas exitosas son, como me gusta llamarlos “gentilmente disruptores.” Nunca están satisfechos con el status quo. Son los que constantemente se preguntan, “¿Qué pasa si…?” y ¿Por qué no?” No tienen miedo de desafiar la sabiduría convencional, y sin embargo, no disrupten las cosas sólo por molestar; lo hacen para mejorar las cosas.

Aún así, son amables y considerados, y no reprenden los errores de otras personas sólo para humillarlos. Sin embargo, eso no quiere decir que se quedan sentados y dejan que las personas vaguen por la dirección equivocada. No dudarán en decirte cuando sea momento de cambiar de rumbo.

Son profundamente apasionados, pero racionales y objetivos en sus trabajos

Las personas exitosas están apasionadas con su trabajo, pero no permiten que eso sesgue su forma de pensar.

Tienen la capacidad de dar un paso atrás y mirar su trabajo con un ojo crítico y aceptar sus errores. Si se trata de un desastre, lo admitirán, porque saben que es mejor probar algo diferente que hacer algo insatisfactorio y poner su nombre en él. Ese sentido de desaprensión también les permite aceptar feedbacks de los demás sin tomarlos como algo personal.

Son pensadores convergentes y divergentes

El pensamiento convergente es lo que se mide por los tests de inteligencia: pensamiento racional que típicamente resulta en una sola respuesta correcta.

El pensamiento divergente, por otro lado, es menos preciso. Trata de la generación de ideas y hacer preguntas que no tienen sólidas respuestas correctas ni incorrectas.

Ambos son importantes. No importa qué tan alto sea tu coeficiente intelectual, no vas a tener éxito si no puedes pensar fuera de la proverbial caja. Por otro lado, necesita las habilidades del pensamiento racional para juzgar correctamente si tus ideas tienen mérito. Es por eso que esta paradoja en particular es tan importante.

Son ambos, enérgicos y calmados

Las personas exitosas parecen tener energía ilimitada cuando se trata de hacer las cosas que les apasionan, pero no son frenéticos. Pueden mantener esa energía bajo control. Trabajan duro y se enfocan en la tarea que tienen en mano con devota concentración, pero son tan suaves que lo hacen parecer fácil y divertido.

Algunas personas son tan energéticas que son hiperactivas, desenfocadas y constantemente saltan de una cosa a otra.

Las personas exitosas saben cómo aprovechar su energía para que trabaje en servicio del progreso y no en socavarla.

Les gusta trabajar y jugar

Las personas exitosas personifican la famosa cita, “Haz lo que amas, y no volverás a trabajar ni día en tu vida.” Porque aman lo que hacen, arman lluvias de ideas, resuelven problemas, y muelen proyectos difíciles que los hacen reflexionar, engancharse y satisfacer profundamente.

Y aunque se toman su trabajo muy en serio, el disfrute y la satisfacción que obtienen de él difuminan la común demarcación entre el trabajo y los juegos.

Son ambivertidos

Las personas exitosas están cómodas actuando de formas que amplifican su introversión y extroversión, dependiendo de lo que la situación requiera.

Pueden sentarse en la parte trasera de una sala de conferencias y escuchar en silencio lo que está pasando, o pueden subir al escenario, agarra el micrófono, e involucrar a una gran multitud – y se ven igual de cómodos haciendo una cosa como la otra.

Son ingenuos e inteligentes

Nadie diría que la inteligencia no es una parte importante del éxito, pero muchas personas exitosas también tienen una infantil falta de conciencia (o tal vez sea una falta de respeto) de las restricciones que otras personas ciegamente aceptan.

No están limitados por lo que las otras personas dicen que es posible.

Son ambos, humildes y orgullosos

Estar orgulloso de tu trabajo es absolutamente esencial para el éxito, pero las personas exitosas saben que no estarían donde están si no fuera por las personas que vinieron antes que ellos y por aquellos con los que trabajaron a lo largo del camino.

Saben que no lograron su éxito sólo por su cuenta, y gracias a que aceptan y están bien con eso, no tienen nada que probar. Es por eso que muchas personas increíblemente exitosas terminan siendo increíblemente humildes cuando las conoces en persona.

Juntando todo

La razón por la que hay tantas opiniones diferentes sobre qué rasgos son necesarios para tener éxito (y la razón por la que muchos de ellos se contradicen entre sí) es porque las personas exitosas son complejas. Tienen una amplia variedad de habilidades paradójicas que saben invocar cuando las necesitan, igual que un mecánico con una caja de herramientas bien surtida.

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