Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Los Feedbacks de la Vida te proveen la mejor educación financiera que necesitas

Publicado en Educación Financiera | 24 de mayo, 2013

Robert KiyosakiPor Robert Kiyosaki

Época de elecciones.

Para muchos, las elecciones son una montaña rusa de emociones. Esto es porque ponen mucha (si no toda) de su esperanza en los políticos para salvarlos. Me sorprende cada año electoral la cantidad de tiempo, energía y dinero que algunas personas gastan en a su candidato favorito. Me sorprende también lo eufórico o devastado que se ponen esas mismas personas cuando su candidato gana o pierde.

Criado para culpar

Desde muy jóvenes, se nos enseña a confiar en los demás para nuestro bienestar. Esto comienza, por supuesto, con nuestros padres que nos cuidan y alimentan. Luego se traslada a la escuela donde nos enseñan los maestros, alimentan en el comedor mientras cursamos un grado. A continuación se traslada al trabajo donde nos pagan por nuestro tiempo, y recompensan nuestro esfuerzo con ascensos.

Por esto, cuando las cosas van mal, a menudo somos propensos a culpar a los demás.

Por ejemplo, si tenemos una infancia difícil, culpamos a nuestros padres. Si tenemos malas notas, culpamos a nuestros maestros. Y si no somos ascendidos, culpamos a nuestros jefes.

En la política no es diferente. La mayoría de las personas creen que un político va a salvarlos. Si la economía va mal (como ahora) se supone que es culpa del gobierno. Y no hay temporada en la que se culpe más que en un año electoral. Todo lo que tienes que hacer es ver los comerciales.

Yendo más allá de la culpa

Y si bien es verdad que tienen algo de culpa en todos estos casos, es muy raro que dejemos de culpar a los demás y echemos una mirada a nosotros mismos.

Una tarde, estaba enseñando cómo invertir usando mi juego de mesa financiero CASHFLOW® como herramienta de enseñanza. Una amiga mía trajo a una amiga que se había divorciado recientemente, había sido muy perjudicada en el arreglo de su divorcio y estaba buscando algunas respuestas. Su amiga pensó que la clase podría ayudarla.

En la ronda de apertura del juego, esta mujer saco una tarjeta “doodad” con un barco en la misma. Al principio estaba feliz. “Oh, conseguí un barco!” -exclamó. Luego, cuando su amiga le explicó los números y cómo un barco no era algo bueno en el juego, se frustró porque nunca le habían gustado las matemáticas. Cuando por fin se dio cuenta de cómo funcionaban los números, se dio cuenta de que el barco la estaba comiendo viva. Más tarde en el juego, también fue despedida y tuvo un hijo. Fue una partida horrible para ella.

Después de la clase, la mujer estaba molesta. Había venido a aprender sobre inversiones, no a jugar un juego tonto.

Su amiga trató de que mirara dentro de sí misma para ver si el juego la reflejaba de alguna manera. La mujer dijo que eso era ridículo y se fue.

La amiga de esta mujer me llamó después para contarme qué pasó luego. Me dijo que su amiga se había calmado y ahora podía ver una pequeña relación entre el juego y su vida. A pesar de que ella y su marido nunca tuvieron un barco, si tuvieron todo lo demás imaginable. Su marido se había ido con una mujer más joven después de veinte años de matrimonio y se dio cuenta de que no tenían nada a su nombre después de todo ese tiempo. Lo único que tenían eran doodads.

Se dio cuenta de que su enojo durante el juego venía de darse cuenta de que no sabía cómo se manejaba el dinero ni como se hacían los cálculos necesarios. Estaba avergonzada. Creía que era deber del hombre manejar las finanzas, y ahora cree que su marido le escondió dinero los últimos cinco años de matrimonio. Estaba enojada consigo misma por no haber sido más consciente de a dónde iba el dinero, así como por no saber sobre la otra mujer.

Cuando la vida te da un feedback…

Al igual que un juego de mesa, el mundo siempre nos está proporcionando feedbacks. Esta mujer aprendió una valiosa lección. Si bien su marido tiene algo de culpa por donde se encuentra ahora en la vida… ella también. Se limitó severamente por depender de otros para cuidar de ella. En lugar de ello, debería haber estado trabajando con otros mientras cuidaba de sí misma.

Esta época de elecciones es una oportunidad para obtener feedbacks. Mientras observas los resultados, toma nota de cómo reaccionas. ¿Qué dice esa reacción sobre ti y donde pones tu esperanza? Si las noticias no son buenas sobre cuál es tu reacción, ¿qué vas a hacer al respecto?

Ya lo he dicho antes, los políticos no pueden salvarte. Sólo tú puedes.

En lugar de culpar a los demás por dónde estás hoy en la vida, te animo a mirar dentro de ti y ver qué cambios personales puedes hacer, que den lugar a cambios financieros. De hecho, creo que sería una mejor forma de pasar la noche electoral que tener que ver (y preocuparte por) los resultados parciales.

¿Qué cambios personales y financieros vas a hacer hoy?

Para obtener más información, consulte nuestra comunidad gratuita sobre educación financiera aquí.

Publicado originalmente en RichDad.com

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