Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Los Cuatro Acuerdos Toltecas. Parte Dos

Publicado en Desarrollo Personal | 28 de mayo, 2012

Acuerdos ToltecasPor Rita Tonelli

Mi último post fue Los Cuatro Acuerdos Toltecas. Parte Uno, al final del cual te prometí que continuaría con los dos últimos. Así que aquí están, para tu aprendizaje y disfrute.

Tercer Acuerdo: No Supongas. No Des Nada Por Supuesto.

Si tenés dudas, aclaralas. Si sospechás, preguntá. Suponer te hace inventar historias que envenenan tu alma y que no tienen fundamento.

Desde la mirada del Coaching Ontológico, cada vez que suponemos estamos generando un juicio no válido puesto que se apoya únicamente en la idea que nos hicimos frente a lo sucedido, sea esto una cosa, una conversación, una situación, etc. Cuando generamos un juicio inválido, se desata dentro de nosotros una conversación interna que –puesta a prueba de validez- nos resulta inútil y lo peor, dolorosa sin necesidad.

A los seres humanos las cosas no nos afectan por sí mismas, sino por cómo las interpretamos. Epicuro.

Nada nos engaña tanto como nuestro propio juicio. Leonardo da Vinci

Cuarto Acuerdo: Hacé Siempre Lo Mejor que Puedas.

Si siempre hacés lo mejor que puedas, nunca necesitarás recriminarte nada y tendrás la paz interior que te da el saber que lo intentaste todo. Ya si luego, no hubo logros, no será tu responsabilidad.

Desde la mirada del Coaching Ontológico, la acción es lo único que pondrá en marcha tu cambio y si tu acción es a medias o de menor calidad a la que tu poder personal puede alcanzar, seguramente sólo producirá frustración y por ende, tristeza y arrepentimiento. ¿Qué te pasa cuando algo no sale como querías y analizándolo te das cuenta de que podrías haber hecho más y/o mejor para conseguirlo?

“Si yo hubiera…” ¿Te suena esto?

Tus acciones hablan tan claro que no logro escuchar lo que dices.

Somos lo que hacemos cada día. De modo que la excelencia no es un acto, sino un hábito. Aristóteles.

Y si sabemos quiénes somos también sabremos que tenemos un ámbito de control de nuestra vida que es aquél en el que sólo nosotros podemos decidir, y otro que está fuera de nuestro control por lo que allí, es efectivo:

Honrar nuestras palabras.
No tomarnos nada como personal.
No dar nada por supuesto.
Hacer siempre lo mejor que podamos.

Y no sólo comportarnos así donde nuestro control no puede actuar sino también para dirigir nuestra vida a la plenitud y el bienestar…lo más cercano a la felicidad ¿Te gusta la idea de ser feliz?

Enciende tu propia luz y no habrá sombra que te detenga.

Ahora, cuando termines de leer, te desafío a que encuentres en la siguiente historia la falta de aplicación de Los Cuatro Acuerdos Toltecas.

Del Diario de Ella

El sábado por la noche lo encontré raro. Habíamos quedado en encontrarnos en un bar. Estuve toda la tarde de compras con unas amigas y pensé que era culpa mía porque llegué con un poco de retraso, pero él no hizo ningún comentario. La conversación no era muy animada, así que le propuse ir a cenar, a ver si la misma fluía. Fuimos a un restaurante y él se seguía portando de forma extraña. Estaba como ausente. Intenté que se animara y empecé a pensar si sería por culpa mía o por cualquier otra cosa. Le pregunté y me dijo que no tenía que ver conmigo. Pero no me quedé muy convencida.

En el camino de vuelta, en el coche, le dije que lo quería mucho y él se limitó a pasarme el brazo por los hombros, sin contestarme. No sé cómo explicar su actitud porque no me dijo que él también me quería, no dijo nada y yo estaba cada vez más preocupada. Llegamos por fin a casa y en ese momento pensé que quería dejarme. Por eso intenté hacerlo hablar, pero encendió la tele y se puso a mirarla con aire distante como haciéndome ver que todo había terminado entre nosotros.

Por fin desistí y le dije que me iba a la cama. Alrededor de diez minutos más tarde, él vino y, para mi sorpresa, correspondió a mis caricias e hicimos el amor. Pero seguía teniendo un aire distraído. Después quise afrontar la situación, hablar con él cuanto antes, pero se quedó dormido. Empecé a llorar y lloré hasta quedarme adormecida. Ya no sé qué hacer. Estoy casi segura de que sus pensamientos están con otra. Mi vida es un auténtico desastre.

Del Diario de Él

Hoy la selección perdió. Al menos, hice el amor.

Por el placer de compartir.

¡Recordá que comentar es Dar! Te invito a hacerlo para que todos crezcamos. Sería muy ameno que me contaras en qué parte de la historia pudiste ubicar la falta de aplicación de los cuatro acuerdos y me dejaras tu interpretación de para qué le sirvió a ella angustiarse.

Si todavía no descargaste tu regalo, aquí a la derecha debajo del video de bienvenida, este es tu momento de trasformarte en mi suscriptor y así disfrutar de mis entregas exclusivas para ellos.

Vía: http://ritatonellicoach.com.ar

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Comentarios

  1. 1 21/06/2012 - jaime:

    ella supuso varias veces, hasta el punto de creer que el no la queria y que tenia otra, se preocupo, se angustio, por una historia que nacio en su mente y que por demas era producto de su imaginacion,toda esta historia estubo siempre lejos de la realidad,no hiso lo mejor que podia,hiso mucho daño que pudo evitar.

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