Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Lo bueno, lo malo y lo feo para los inversores

Por Robert Kiyosaki | Publicado en Educación Financiera | 22 de julio, 2016

Robert KiyosakiLa semana pasada, escribí sobre las tres ventajas de ser un inversor sofisticado. Esta semana, quiero escribir sobre otra cosa que distingue a los inversionistas sofisticados de los promedios. Es decir, conocer la diferencia entre lo bueno y lo malo.

Un inversionista sofisticado conoce el valor de:

• La deuda buena Vs. la deuda mala
• Los gastos buenos Vs. los gastos malos
• Las pérdidas buenas Vs. las pérdidas malas

Lo bueno

Como regla general, la deuda buena, los gastos buenos, y las pérdidas buenas, todas generan flujo de dinero adicional para ti.

Por ejemplo, la deuda tomada para adquirir una propiedad de alquiler que tenga un flujo de dinero positivo todos los meses sería un ejemplo de deuda buena.

Pagar por asesoramiento jurídico y fiscal que te ahorre miles de dólares en impuestos es un ejemplo de gastos buenos.

Y el ejemplo de una pérdida buena sería la pérdida generada por la depreciación en el sector inmobiliario, a menudo llamada pérdida fantasma, ya que es una pérdida en papel y no requiere un desembolso real de dinero. El resultado final es que esta pérdida fantasma se convierte en una ganancia en el aspecto fiscal.

Lo malo

Por el contrario, la deuda mala, los malos gastos y las pérdidas malas, todas sacan dinero de tus bolsillos.

Los inversionistas promedios oyen las palabras, “deuda, gastos y pérdida”, y reaccionan negativamente. Sus experiencias no les permiten pensar estos términos de forma positiva. Por lo general, sus experiencias con las deudas, los gastos y las pérdidas resultan en dinero saliendo de sus bolsillos, en vez de entrando en ellos.

Cuando oyen la palabra “deuda”, piensan en cosas como las tarjetas de crédito, las cuales usan para comprar pasivos como ropa nueva o televisores, y que tienen muy altas tasas de interés. Eso en realidad es deuda mala.

Cuando oyen “gastos”, piensan en sus facturas mensuales, por las cuales tienen que trabajar duro para pagar mes a mes, así como el aumento en los costos de cosas como la atención médica. Todas cosas que son en realidad gastos malos.

Y cuando piensan en pérdidas, piensan en cosas como sus fondos comunes recibiendo una paliza en el mercado de valores y ver sus ahorros desaparecer. Esa es en realidad una pérdida mala.

Lo feo

La parte fea de todo esto es que es realmente muy difícil para el inversor promedio poder cambiar y ver las deudas, los gastos y las pérdidas de forma positiva, lo cual les impide invertir de la forma en que lo hacen los ricos.

Así, por ejemplo, cuando se trata de comprar una inversión inmobiliaria, dicen cosas como: “¿No sería mejor pagarlo todo al contado en efectivo?” Su miedo a las deudas hace que les sea difícil ver que pagar todo al contado con su propio dinero es una forma promedio de invertir porque el retorno es mucho más bajo. Ellos no se dan cuenta de que al apalancarse con deuda buena (Uno de los fundamentos de padre rico, usar dinero de otras personas – DOP) tienen la posibilidad de obtener un retorno casi infinito.

Cuando se trata de gastar para obtener asesoría legal y fiscal, deciden ir por lo barato o hacerlo ellos mismos. No tienen la capacidad de ver que lo que se pueden ahorrar al usar servicios de calidad y expertos, es en realidad mucho más de lo que ahorrarían al pagar servicios baratos y de mala calidad.

Y debido a que no saben lo suficiente sobre leyes, no pueden ni imaginar porqué una pérdida puede en realidad hacerles ganar un montón de dinero.

Edúcate a ti mismo financieramente

Si quieres pasar de ser un inversor promedio a ser uno sofisticado, todo lo que necesitas es educación financiera y el deseo de abrir tu mente a nuevas posibilidades. Es por eso que creamos Rich Dad Insiders para gente como tú.

La buena noticia (para ti) es que la mayoría de las personas no ponen el esfuerzo requerido. Así que, con sólo tomar el siguiente paso para incrementar tu inteligencia financiera, estarás a años luz por delante de los inversores promedio.

Publicado originalmente en blog.reibox.com

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