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El liderazgo de Steve Jobs en Apple

Por Víctor Fernández | Publicado en Interés General | 10 de abril, 2018

steve jobsEl liderazgo de Steve Jobs se lo reconoce por sus rasgos fuertes, que lo encasillarían en el tipo AUTOCRATICO, enfocado fuertemente al resultado.

En una de las últimas entrevistas dadas por él, reconoce que APPLE se maneja como un gran start-up, esto quiere decir, que tienen equipos responsables de áreas muy generales en la empresa. Reconoce que no tienen comités, y que lo que hacen, es reunirse con equipos de trabajo y atender los problemas y necesidades inmediatas, muy poca burocracia y controles.

El tipo de liderazgo ejercido por Jobs, se ajusta a las necesidades de este tipo de organización, en la que se trabaja con innovación en productos, mucha creatividad y esto no admite un ecosistema con excesos de controles, que podrían entorpecer el proceso creativo.

El resultado es único, difícil de repetir, porque principalmente se requiere de un líder con las características de Jobs para mantenerlo operando, tal es así, que cuando el es retirado de APPLE en 1985, se inicia un proceso de caída en la organización. Es mucho más sencillo controlar una organización estructurada con sistemas y actividades repetitivas.

En otra organización del sector que trabaja en software, GOOGLE, pese a que su producto requiere innovarse permanentemente, los dueños han optado por dar mas libertad a sus empleados, a tal punto que dan un 10% de su tiempo, para que trabajen en sus propios proyectos.

¿Qué modelo es el correcto?, tal vez no sería esta la pregunta apropiada.

Lo cierto es que Jobs, nos deja un legado, con su empresa y productos. Difícil de repetir y de seguir, ¡Seguramente!

Para los directivos de APPLE, no les ha de ser muy fácil mantener ese ritmo de creación, pero es la cultura que han heredado, cualquier cambio en esta forma de llevar la empresa, requeriría ser meditado y aplicado con mucho cuidado.

Personalmente prefiero una empresa liderada por un equipo. Da la impresión de que mucho de lo que se hacía en APPLE, requería de la forma de ver y hacer las cosas de Jobs. Esto haría que la organización dependa del genio, estado de ánimo y salud del líder.

Estructurar equipos de trabajos con metas claras y objetivos medibles, con un sistema de incentivos, ligado directamente al resultado podría ser más sostenible.

Las cualidades de un buen directivo vienen dadas de acuerdo al tipo de organización y el éxito del directivo va de la mano en la medida, que este puede liderar el colectivo y la organización a su cargo. No existe una lista de rasgos o características que aseguren como debe ser el mejor líder, es decir el mejor directivo.

Pero si existe la posibilidad de hablar de un líder adaptado a las circunstancias de la organización, los macro resultados de la gestión del Directivo, líder, se centran en el desempeño y la satisfacción, que se obtenga como resultado de su gestión y la sostenibilidad del procesos creado. Son principalmente estos dos elementos los que servirán para definir qué tan efectivo es el liderazgo de un Directivo.

Los riesgos de un liderazgo como el desempeñado por Jobs se pueden abordar desde dos perspectiva:

La primera desde el punto de vista de la organización, inversionistas, empleados, y demás grupos de interés, buscan que además de generar beneficios, la organización, posea u sistema que le de sostenibilidad en el tiempo. Afortunadamente para Apple y sus grupos de interés los nuevos administradores han sabido hacerlo bien, e incluso aparentemente los rendimientos han mejorado, en relación al tiempo en que lidero Jobs. Es probable que Apple este transitando de ese estado de START-UP en el que administraba Jobs. A un estado más estructurado.

La segunda perspectiva la hago desde el individuo, Jobs. El estilo de liderazgo en el que se privilegia el logro de los objetivos, pasando a segundo plano la relación con las personas, conlleva una fuerte carga emocional, ya que al anteponer los resultados a las personas, tarde o temprano pasara factura a la salud del líder. Sin duda Jobs fue un personaje con carisma y un visionario, dispuesto a pagar el precio necesario para obtener los resultados esperados.

Toda organización, al igual que todo individuo es diferente una de otra. El carisma y la visión son irrepetibles y son mas o menos efectiva en la medida que los resultados lo demuestren.

En la misma organización, estas dos características deben ir cambiando en la medida que la empresa transita por los diferentes estados de su crecimiento.

Carisma y visión son importantes, y pueden ser potenciados enormemente en la medida que se complementan con capacitación y educación en los diferentes aspectos a manejarse en la industria que se encuentre. No es lo mismo manejar un start-up de 10 personas, que dirigir una empresa de 10.000 (diez mil) persona.

Observar a Jobs, una persona de 55 años hablar de su forma de liderar y de operar Apple, me lleva a la reflexión, de si ese estilo de liderazgo habrá influido en algo a su estado de salud.

Para los que hemos dirigido personal, seguramente reconocemos que es difícil separar completamente el aspecto emotivo del desempeño de los negocios. Se puede lograr un mismo resultado de diferentes formas.

Que el modelo de Jobs ha tenido éxito, de eso no hay la menor duda, su obra se recordara por un buen tiempo. Que perdure y su estilo de liderar y dirigir sea parte de la filosofía de administración es un poco menos probable.

Los modelos a estudiar generalmente requieren de estructuras más fuertes en términos de equipos, con metodologías más estructuradas y sistemas de control. De esa manera podrían sostenerse y controlarse a largo plazo.

La forma de liderar, como si fuese un start-up, que utilizaba Jobs, es necesaria en una etapa del proceso de crecimiento de una organización, inevitable para volverse sostenible en el tiempo, debe pasar a otros estados, los que sin duda le darán mayor resistencia a las eventualidades que se presentan en las industrias. Con el tiempo se deja de depender del fundador, el cual tiene limitaciones para mantener en control todos los procesos de cambios que se dan en su industria y en el entorno social.

En el caso de APPLE los nuevos administradores, están llevando la organización a nuevos estados y hasta el momento les ha dado resultado, al menos así indican los valores de las acciones de APPLE, nos queda seguir observando su desempeño, para analizar y aprender de este proceso.

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