Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Las preguntas que los padres deberían hacer en lugar de “¿Qué quieres ser cuando seas grande?”

Por Bill Murphy Jr. | Publicado en Desarrollo Personal | 15 de Abril, 2017

Vivir Mejor¿Qué quieres ser cuando seas grande?

Espera, no respondas eso. Es una pregunta con trampa. De hecho, podría ser la pregunta más tramposa que exista, al menos si quieres ser feliz. (Sin embargo, los adultos les preguntamos eso a los niños todo el tiempo.)

Más bien, resulta que hay otra y mucha mejor pregunta; y una mucho más inteligente para enseñarles a los niños a hacerse a sí mismos.

No preguntes: “¿Qué quieres ser?”

Pregunta: “¿Qué quieres hacer?”

Sutil, ¿verdad? Pero cambiar esas palabras hace la gran diferencia.

Magia que cambia la vida

He estado leyendo el libro de Marie Kondo, “The Life-Changing Magic of Tidying Up,” que básicamente te enseña a descartar cualquier cosa en tu vida que no traiga alegría. (Hasta ahora, estoy en seis bolsas grandes de basura de su implementación en mi casa, y más para cuando leas este artículo).

Por ahora, enfoquémonos en un pasaje muy exquisito cerca del final:

“Piensa en tus días escolares y las cosas que disfrutabas hacer. Tal vez eras el responsable de alimentar a las mascotas o tal vez te gustaba dibujar.

Fuera lo que fuera, lo más probable es que esté relacionado de alguna manera a algo que estás haciendo ahora, como parte natural de tu vida, incluso si no lo estás haciendo de la misma manera. En su esencia, las cosas que realmente nos gustan no cambian con el tiempo.”

Por lo tanto, la felicidad proviene de las cosas que hacemos, no de los estatus que queremos alcanzar.

Así que aquí tienes lo que significa para tus hijos… o incluso para ti.

Se conocerán mejor a sí mismos.

Preguntar “¿Qué es lo que quiere hacer…?” requiere averiguar quién realmente eres.

Enfocarse en lo que quieres ser, por el contrario (un maestro, o un médico, o un jugador de fútbol, por ejemplo) te dice mucho menos. En realidad hace que sea mucho más fácil confundir lo que quieres hacer con lo que otras personas quieren que hagas.

Controlarán sus etiquetas.

Es fácil responder a la pregunta “ser” con un puesto de trabajo u ocupación, sin realmente entender cómo esas personas pasan realmente su tiempo. Responder la pregunta de “hacer” requiere que abandones las etiquetas, y te enfoques en las actividades principales.

Pregúntale a la asociación de abogados del estado quien soy, por ejemplo, y te dirán que soy un abogado; incluso a pesar de que en realidad no he practicado la abogacía en una década. Pregúntales qué es lo que hago con mis días, y no tendrán ni idea.

Encontrarán verdades obvias, pero ocultas.

En su libro, Kondo se describe a sí misma como haber sido una obsesionada con la organización y la limpieza, incluso cuando era una niña muy pequeña. Sin embargo, si le hubieras preguntado qué es lo que quería ser cuando creciera, sólo hubiera dicho que quería casarse algún día.

Nunca se le ocurrió que podía lograr una carrera haciendo lo que más amaba hacer (ordenar) hasta después de tener una lista de espera de clientes e incluso un par de libros bestsellers en su haber.

Prosperarán en un mundo tan cambiante.

¿Quién crees que resultó ser más feliz y más exitoso; el joven que hace 20 años decidió que absolutamente quería ser reportero de un periódico, o la joven que decidió que quería escribir?

Enfocarse en la manera en que quería pasar sus días, en lugar de un título o incluso una industria, hizo que sea más probable que ella fuera capaz de adaptarse, y por lo tanto ser exitosa y feliz.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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