Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Las claves para encontrar nuestra motivación

Por Isabel Sartorius | Publicado en Interés General | 13 de Febrero, 2017

motivacion¿Por qué a todos hoy en día nos cuesta tanto arrancar? ¿Y qué nos está pasando para que nos falte motivación?

Es un tema muy importante. ¿Por qué nos cuesta tanto todo?

Analizando este tema, una de las primeras cosas que me encuentro, es esa dificultad de las personas para auto-motivarse. Y es que nos ha tocado vivir en la época de la “sociedad del cansancio”.

Si nos miramos a nosotros mismos y si miramos a nuestro alrededor, decidme si veis a alguna persona que no esté desbordada (bueno, alguna seguro que hay).

Lo primero que tenemos que entender es que este cansancio viene dado por la sobrecarga a la que está expuesto nuestro cerebro.

Hoy en día lo cargamos con sobre-rendimiento (ser la mejor madre/padre y la mejor trabajadora/trabajador) porque está sobre-estimulado (recibe muchos estímulos) con sobre-información que proviene desde un montón de fuentes diferentes (televisiones, ordenadores, teléfonos, revistas, tabletas…) y la sobreproducción (exceso de consumismo).

Todo esto hace que nuestro cerebro esté agotado, por tanto, nosotros estamos agotados.

Una vez que entendamos los porqués de nuestra propia pereza y cansancio y veamos que no es nuestro caso particular si no que se debe a la realidad que nos ha tocado vivir, entonces sí podemos ver cómo conseguir la motivación, es decir, encontrar el motivo que nos lleve a la acción.

Lo primero que tenemos que tener claro es ser conscientes de nuestras prioridades. Todos tenemos cosas importantes que hacer, rellenamos listas y listas de prioridades que tenemos y realmente de ahí tenemos que tener claro cuáles son las más urgentes. Porque para todos, todo es importante todo el tiempo.

Es importante llevar a los niños al cole, es importante mantenerse estupenda físicamente para tu pareja o para la sociedad, es importante estar al día de lo que pasa en el mundo, es importante contestar a todos los correos, mensajes que tenemos, whatsapp de amigos y familiares, es importante ser la mejor en el trabajo, es importante cumplir con la familia (ser buena madre, buena hija, buena pareja…). ¡¡¡Uffff, todo es importante!!!

Os doy un ejemplo personal.

Yo hasta los treinta años realmente no tuve problemas con ir al gimnasio, aunque conseguía ir porque para mí era importante cuidarme. A partir de esa edad he tenido más dificultad para seguir yendo de manera constante. Iba seis meses, luego lo dejaba, hasta que un día lo dejé del todo. Eso me hizo preguntarme por qué había perdido esa motivación si antes conseguía ir al gimnasio. ¿Cuál era el motivo? Revisando con mi coach, vi que había dejado de ser una urgencia, una prioridad en mi vida y me di cuenta de cuál había sido el motivo.

Cuando tuve a mi hija y me tuve que encargar de ella y de su educación, mis prioridades cambiaron. Ir al gimnasio era importante pero, desde luego, lo urgente era mi hija y poder dormir un rato por las mañanas para descansar en el único momento en el que podía ir al gimnasio porque el resto del día me era imposible.

Ahora, otra vez se ha vuelto a convertir en el número uno de mis urgencias el gimnasio por problemas de espalda. Mi motivación para volver a ir al gimnasio es la SALUD. En eso estoy.

Aún así, sabiendo que es una prioridad, hay que transformarlo en motivación, porque por muy urgente que sea, le tengo que encontrar mi ¿PARA QUÉ? En mi caso, yo quiero ir al gimnasio para que me deje de doler la espalda para encontrarme mejor.

Todos tenemos que encontrar nuestro PARA QUÉ.

Una vez que lo encontremos buscaremos nuestros “facilitadores”, elementos que nos ayuden a conseguir ese objetivo. En mi caso sería encontrar un gimnasio lo más cerca posible de casa, ir con una amiga para que fuese más agradable, etc.

Por un lado están esos facilitadores y por otro lado está el vencer los impedimentos. Por ejemplo, para poneros otro caso os cito a mi amiga Sofía a la que admiro mucho por cómo superó sus impedimentos teniendo muy claro su motivación, es decir, su para qué.

Su gran para qué era su hija. Dejó su trabajo después de su maternidad para encontrar otro que le permitiese estar tiempo con ella. Tuvo que vencer uno a uno determinados obstáculos que se iba encontrando por el camino:

– Falta de apoyo y comprensión familiar
– Miedo a la incertidumbre
– Miedo a salir de la zona de seguridad en la que estaba
– Miedo a ser incapaz
– Lucha continua consigo misma y con sus pensamientos

Sofía hizo lo mismo. Trabajó durante unos meses con su coach y logró superar sus obstáculos y ganar confianza en sí misma.

La motivación es una escalera que se sube escalón a escalón. Sofía se hizo su lista, tenía claro su PARA QUÉ, buscó sus FACILITADORES, venció todos sus OBSTÁCULOS para llegar al final de la escalera. A veces no es fácil aunque SIEMPRE ES POSIBLE.

Como consejo personal, durante esa temporada rodearos de gente que crea en vosotros, que os inspire constantemente. Este es mi pequeño truco en todo, rodearos de la gente que realmente te inspira y te empuja.

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Comentarios

  1. 1 16/02/2017 - mirtha garrafa:

    Deseo agradecerles por enviarme estos correos, los cuales son extraordinarios y me dan fortaleza para avanzar día a día, gracias, muchas gracias

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