Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
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- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

“La verdadera gente rica paga sus lujos con ingresos pasivos”

Por Juan Tolentino Morales | Publicado en Educación Financiera | 7 de Agosto, 2017

lujosHay dos tipos de ricos: los verdaderos y los aparentes.

Los primeros son quienes tienen un estilo de vida sostenible sin la necesidad de trabajar (aunque continúen haciéndolo), ya que tienen ingresos pasivos que pagan sus lujos (es decir, aquellos derivados de una inversión o empresa propia); mientras que los segundos tienen una imagen de éxito financiero sostenida por sus ingresos activos (o salario).

Esta tesis es la que sostiene Alejandro Saracho en su libro Reconfiguración Financiera, en el que propone una metodología para alcanzar lo que él califica como libertad financiera, es decir, tener la opción de dejar de trabajar y poder pagar los gastos de su estilo de vida.

“Cuando era muy joven tenía muchos problemas económicos en la parte familiar, pero llegó un momento en que tuve la oportunidad de aprender cómo maneja su dinero la gente rica y lo que aprendí de ellos decidí reunirlo en una metodología sencilla para ser financieramente libre”, dijo en entrevista con El Economista.

Para ello, Saracho sostiene que la clave es realizar acciones sencillas para obtener resultados pasivos, por lo que se preguntó: ¿cómo ayudar a que la gente conozca conceptos importantes y tenga acciones para resultados tangibles?

Para ayudar a alcanzar su independencia financiera, el autor brinda al lector los conocimientos necesarios para definir su situación financiera, hacer un presupuesto y forjarse metas, para con ello forjar un plan de ahorro encaminado a comenzar una inversión y, si el lector así lo desea, comenzar una empresa.

Estas inversiones deben generar ingresos pasivos, indicó el autor, para que éstos solventen los lujos y, paulatinamente, el estilo de vida de una persona.

“Una vez que tengo rendimientos, puedo incrementar los gastos de mi estilo de vida de acuerdo con los rendimientos que tengo”, añadió Saracho.

Reconfigurando los hábitos financieros

Hay hábitos que nos acompañan desde pequeños, pero que no necesariamente son sanos; entre éstos destacan las conductas financieras, tan arraigadas que son muy difíciles de cambiar, pero que en ocasiones impiden que una persona alcance una buena situación financiera.

De ahí que desde el nombre de su libro Saracho proponga una reconfiguración de estas conductas financieras, que él define “como la suma de todos los programas que tenemos almacenados en nuestro subconsciente y que nos generan buenos o malos resultados financieros”.

La configuración financiera de una persona, sostiene el libro, se deriva de cómo percibimos el dinero desde pequeños en lo visual (lo que se vio del dinero), auditivo (qué se escuchó del dinero) y lo cinestésico (la manera en que se imita lo que los padres hacían con su dinero).

Asimismo, algunos eventos significativos (es decir, aquellos de carácter financiero que hayan causado un gran impacto) pueden influir en las posteriores decisiones de las personas, según el autor.

Es muy claro que cuando la gente no cambia su forma de pensar, no puede generar mejores resultados porque se auto-sabotea”, añadió Saracho, por lo que conocer esta configuración es lo que, en su opinión, constituye el primer paso para dirigirse hacia un cambio.

Al determinar su configuración financiera (tomando en cuenta los factores antes mencionados) es momento de hacer el cambio, que el autor propone realizar en cinco pasos: pensar, ganar, administrar, invertir y potenciar.

¿Se requiere ser empresario para alcanzar la libertad financiera?

A pesar de que la primera parte se centra en finanzas personales para la persona promedio, existen apartados en el libro de Saracho enfocados en mejorar las finanzas de los emprendedores y empresarios, por lo que surge la duda: ¿es necesario tener una empresa para alcanzar la libertad financiera que propone el autor?

“Con cualquier inversión se puede alcanzar, pero es más difícil; una persona que trabaja como colaborador de una empresa se va a tardar más; mientras que a un empresario que trabaja y gana más, a nivel generación de ingresos, le es más fácil. Un trabajador también puede hacerlo, pero le tomará más tiempo”, añadió.

Fuente: eleconomista

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