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La importancia de definir tu visión empresarial

Por Maria Melchor | Publicado en Negocios | 29 de octubre, 2018

propósito

Recuerdo con gran cariño la historia que me contaba un amigo hace ya algún tiempo. Es taxista y frecuenta mucho el aeropuerto del Prat, en Barcelona. Un día, haciendo su turno, subió a su taxi a un chico que no sabía donde ir.

David (mi amigo taxista) le preguntó: “¿dónde le llevo?“. Se hizo un intenso silencio y el chico dijo: “donde quieras”. David pensó que era una broma (o algo por el estilo), e insistió de nuevo: “¿Pero hombre, algún lado debo llevarle. A su casa, a un hotel…?” El chico seguía en la suya. Tan sólo repetía :” donde quieras“.

David se quedó bastante sorprendido porque nunca se había encontrado en otra igual. Después de 5 minutos de conversación absurda en la que uno insistía en el sitio y el otro no lo definía, David le dijo que, sintiéndolo mucho debía bajarse del taxi.

Es una simple anécdota, pero conforme David me la explicaba, no podía dejar de pensar en el gran paralelismo que tenía con la empresa y con muchos de los clientes con los que trabajo (sobre todo en la fase inicial de la consultoría). Evidentemente, David no podía llevarle a ningún sitio porque el cliente no sabía dónde quería llegar. Hubiera sido una carrera sin sentido, que incluso podía llegarle a salir cara.

Con tu empresa pasa exactamente lo mismo. Si no conoces el rumbo, si no sabes dónde quieres llegar con ella, si no sabes qué quieres lograr, nunca conocerás ni acertarás con el primer paso a dar para conseguir aquello que quieres construir.

Antes de establecer cualquier estrategia, tanto empresarial, como de ventas y marketing, entre otras, es importante saber dónde quieres ir, dónde quieres llegar. Para empezar a andar y recorrer camino tienes que saber cuál es tu meta.

Es sorprendente la reacción de muchos gerentes cuando les pregunto acerca de su visión empresarial (o cómo se ven con el negocio de aquí a 3 años). Me miran alucinados (como diciendo: “ésta qué habla ahora“). Entonces, igual que mi amigo David, les insisto: “¿Has pensado o imaginado cómo quieres que sea tu empresa en un futuro? Si quieres ampliar líneas de negocio, si quieres ser más grande, si quieres expandirte a nivel internacional, etc“. Normalmente no han pensado en ello. O, quienes sí le han dado una vuelta, lo han hecho de manera superficial.

Si no tienes claro dónde está tu parada, no sabes qué tren coger, o en qué dirección. O, si tienes que coger coche porque llegarás antes. O, si hay agua por medio y tienes que recurrir al barco o al avión. Esto también pasa en tu empresa. Debes saber cuál es tu objetivo máximo a nivel empresarial para poder establecer estrategias y acciones adecuadas que contribuyan a su consecución. Piensa que si no lo tienes claro, estás destinando recursos y esfuerzos sin saber para qué. Sin tener ni idea de qué meta alcanzar.

Tu visión empresarial es tuya, y sólo tuya

Bien, una vez expuesta la importancia de tener clara tu visión empresarial, veamos otro error que no debes cometer.

Me he encontrado con muchos casos que, cuando me dicen, ok, vale María entendido, su siguiente pregunta es: “¿cuál es mi visión empresarial?” Y mi cara se convierte en un poema…

Es como si viene alguien y me pregunta si debe tener un hijo, o cuántos hijos tener, o si debe casarse… ¿Verdad que ves claro que eso no depende de mí? Pues la visión empresarial tampoco.

La visión empresarial depende de las intenciones, ambiciones, aspiraciones, metas, sueños (o como le quieras llamar) que tenga cada uno. Y eso únicamente lo sabe, o lo debería saber, la persona implicada.

Quizá tú quieras montar una empresa para después venderla, o para franquiciarla. Quizá si tienes una empresa en Barcelona desees expandirla a nivel nacional. O, si tienes una tienda online, poder hacer que sea física. Ese objetivo máximo al que aspiras es tuyo, y sólo tuyo, y debe motivarte para que cada día trabajes 100% enfocado a conseguirlo.

Resumiendo, es muy importante que tengas bien establecido cómo ves a tu empresa en un futuro, cómo quieres que sea, porque esa será tu meta. Ese será tu máximo objetivo y tienes que luchar para llegar a él.

Por cierto, que quede claro que con esto no estoy diciendo que ese trayecto sea un camino de rosas, pero sí que sabrás hacia dónde orientar tus esfuerzos y recursos porque tendrás una meta clara. La visión empresarial es un elemento que te aportará claridad, orientación y foco y, a partir de ella, podrás establecer estrategias y acciones y tomar decisiones que contribuyan a su consecución.

Cómo definir tu visión empresarial

Coge boli y papel y responde:

• ¿Cómo ves a tu empresa en la actualidad? ¿Cuál es el punto de partida? (sé sincero, no te ve nadie… )

• ¿Cómo te gustaría que fuera tu empresa/vida de aquí a tres años? ¿Qué te gustaría haber conseguido? (no le pongas límite a tus expectativas/sueños). En este punto haz una buena descripción que englobe todos los ámbitos: estilo de vida personal y laboral, a nivel sentimental/familia, la empresa en sí…

Es importante que cuando definas tu visión empresarial tengas en cuenta el estilo de vida que te gustaría alcanzar. Por ejemplo, yo tengo claro que quiero tene runa empresa propia, que sea exitosa, pero que a la vez me permita tener el estilo de vida que yo quiero: sin jefes, sin horarios para poder tener flexibilidad, etc. Éstas especificaciones van a ayudarme a construir el modelo de negocio/empresa que quiero.

¿Parece sencillo? Pues sí. La parte complicada no es qué hacer para definir tu visión empresarial, si no cómo hacerlo. Y ahí, tienes que poner mucho de tu parte. Escribe y anota TODO aquello que quieres conseguir de aquí a 3 años y lucha por ello.

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