Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

La guía definitiva para decirle “NO” a las personas a las que no puedes decirles “no”. Parte I

Por Michael Grothaus | Publicado en Interés General | 1 de diciembre, 2016

Vivir Mejor¿Cuándo fue la última vez que le dijiste “no” a algún conocido? Apuesto a que realmente tienes que pensarlo. Sé que yo lo hice.

En la última semana, le dije “no” a exactamente dos personas; eso de todos los pedidos de mis amigos, familiares, socio, agentes, editores y clientes. Por el otro lado, esta semana dije “sí” más de 50 veces a esas mismas personas. “Sí” a peticiones de trabajo, “sí” a invitaciones sociales, “sí” a pedidos para ayudar a algún amigo y familiar.

Le digo “sí” a todo porque no quiero parecer malo, perezoso, aburrido o indiferente, pero es agotador. Me deja muy poco tiempo para relajarme o lograr metas personales que son importantes para mí.

Mi vida sería mucho más sencilla si tan sólo pudiera decir “no” más a menudo; entonces, ¿por qué no puedo?

“Decir ‘no’ no es algo que le salga natural a la mayoría de la gente,” dice Susan Newman, PhD, psicóloga social y autora de The Book of NO—250 Ways to Say It—and Mean It and Stop People-Pleasing Forever. “Para algunos, decir ‘sí’ es un hábito, frecuentemente una respuesta automática, para otros, decir ‘sí,’ aceptando asumir todo lo que se les pide, es una adicción.”

Newman dice que nuestra incapacidad de decir “no” no es un tipo de defecto personal con el que nacemos; decir “no” es un comportamiento que aprendemos.

“Cuando somos niños pequeños, la palabra ‘no’ es expulsada de nosotros,” dice. “La mayoría de los niños buscan el amor y la atención de sus padres, y se dan cuenta que negarse a hacer lo que sus pares les piden o quieren no es la manera de conseguirlo. Los niños más chicos, por ejemplo, que dicen ‘no’ a menudo son reprimidos o sancionados. En algunas familias, no hacer lo que un padre pide provoca que se pierdan ciertos privilegios que continúan hasta la adolescencia.”

Combina eso con la connotación social negativa de decir “no”, y que está bien visto pasar toda la vida evitando esa palabra.

Para el momento en el que alcanzamos la edad adulta, no es de extrañar que la mayoría de nosotros sufra de ansiedad por sólo pensar en decirle “no” a alguien. Esta ansiedad, según Newman, es resultado de las ramificaciones que percibimos que sucederán si nos atrevemos a decir “no.”

¿Nuestro jefe le dará las mejores asignaciones a un compañero de trabajo que le dice que “sí” a todo, lo que limitará nuestras perspectivas de carrera? ¿Nuestros amigos nos expulsarán del grupo si no aceptamos todas las invitaciones? ¿Heriremos los sentimientos de un hermano si no tenemos tiempo para ayudarlos? ¿Nuestra pareja o niños pensarán que somos egocéntricos o indiferentes si les decimos que “no”?

Irónicamente, la respuesta a todo lo anterior casi seguro es un “no.”

“Las consecuencias de un ‘no’ rara vez son tan malas como piensas que van a ser”, dice Newman. El cielo no se caerá, tu familia no dejará de quererte, y tu jefe no te despedirá; todos probablemente te respetarán a ti y a tu tiempo un poco más si les dices que “no” más a menudo.

¿Suena difícil? Aquí tienes cómo decirle no a las personas a las que no puedes decirles no:

Tu jefe

¿Por qué sientes que no le puedes decir que no?: Para muchas personas, esta es la persona a la que más le temen decir “no”. Después de todo, tu jefe controla tu carga laboral, sueldo, y carrera.

“Decirle ‘no’ a un superior es complicado porque no quieres olvidar tus metas y la dirección que elegiste seguir,” dice Newman. “Si lo dices mal, corres el riesgo de terminar con un trabajo mediocre y perjudicar tu rendimiento general y reputación. Si aceptas, también corres el riesgo de tener tus límites pisoteados y sentir como que se están aprovechado de ti.”

Cómo decir que no: “Esto varía según lo que tu jefe te esté pidiendo, pero puedes decir ‘no’ sin usar la palabra”, dice Newman. Por ejemplo, si estás sobrecargado de trabajo y tu jefe te pide tomar otro cliente o proyecto, dile: “No estoy seguro de poder hacerlo y estar al día con mis otros clientes. ¿Puedes sacarme el trabajo A hasta que termine con este?”

“Cualquier cosa que quiera tu jefe, hazle preguntas sobre lo que está involucrado y cuando la asignación debe ser terminada para mostrar preocupación y que estás tratando de ser útil“, dice Newman. “Ve si hay alguna manera de hacer sólo una parte de trabajo o hazle otras recomendaciones que puedan resolver las necesidades de tu jefe.”

Otra forma de decirle “no” a tu jefe sin decirle “no” es recordándole tu carga laboral actual, diciendo, “Me halaga que me lo pidas. ¿Podemos hablar de las asignaciones que tengo y las fechas límites?”

“Esto enfocará a tu jefe en lo que haces y posiblemente cambiará las prioridades para que puedas asumir la nueva responsabilidad con comodidad”, dice Newman. “Tu lenguaje corporal y tu tono de voz hará que tu rechazo sea más aceptable. Si le dices que ‘no’ sin estar a la defensiva, es más fácil que te escuchen sin ser penalizado.”

Tus compañeros de trabajo

¿Por qué sientes que no puedes decirles que no?: Estas son las personas con las que trabajas día a día, y sería bueno mantener un par de amigos en la oficina.

“La mayoría de nosotros queremos ser vistos como un jugador de equipo, apoyando a nuestros colegas y trabajando juntos por el bien de la organización,” dice Newman. “No queremos que nos vean como una persona solitaria o como alguien que no contribuye o no se considera parte del grupo.”

Cómo decirles que no: Sé honesto, aconseja Newman. Algo tan simple como, “Me gustaría ayudar, pero estoy con mucho trabajo ahora mismo,” o “Quisiera ayudarte, pero xx está esperando que termine otra tarea” a menudo lograrán el punto. Decir “no” de esta manera es directo sin ser terminante, y es probable que tu compañero de trabajo se identifique contigo. Después de todo, ¿quién no está sobrecargado de trabajo?

Sólo asegúrate de realmente estar sobrecargado de trabajo y no decirlo sólo como una excusa. Si no eres honesto con tu compañero de trabajo y se entera que realmente tenías tiempo para ayudarlo, quemarás los puentes con alguien que tal vez necesites que te ayude en el futuro.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

Compartir

 

« Anterior:

Siguiente »

Deja tu comentario


Subir »
FB