Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
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- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

La Gravedad Es Grave

Publicado en Interés General | 22 de noviembre, 2012

La Gravedad Es GravePor Rita Tonelli

Te prometí en mi post anterior que hablaríamos de la Liviandad y la Gravedad. Aquí vamos!

Durante la conquista del Oeste en Estados Unidos se ofrecía hasta 100 dólares por cada cabellera de indio que un civil entregara a las autoridades como testimonio de haberlo matado.

Dos amigos buscavidas se aventuraron a la zona más peligrosa del territorio piel roja, donde acamparon.

La primera noche se despertaron debido al gran ruido que de repente, se escuchó. Cuando salieron de la tienda para ver que sucedía, vieron acercarse, con evidente intención de abalanzarse sobre ellos, a un centenar de indios. Sus rostros estaban pintados con signos de guerra y estaban armados hasta los dientes.

Por Dios Bill, exclamó entusiasta uno de ellos,

¡¡¡Somos ricos, somos ricos!!!

¿Vos creés que el que comentó era un inconciente?

Mi mirada es que si su comentario hubiera sido “serio” no podría haber expresado otra cosa que miedo o terror. Y creo que ese estado no les habría servido a él y a su compañero, para nada.

Sin embargo, el optimismo sí puede generar resultados positivos (más allá de cuál haya sido el fin de esta historia, que desconocemos).

Postulamos que el optimismo es el estado de ánimo que predispone a la acción. Y si bien, no cambia las cosas de afuera, nos permite verlas de otra manera.

El optimismo está ligado a la liviandad.

La liviandad es el estado de ánimo que nos permite mirar lo que sucede desdramatizando, restándole peso o importancia.

Es una actitud inteligente tanto desde el punto de vista intelectual como emocional. Desde el primero, nos permite no caer en la soberbia de creer que somos encumbrados porque hacemos bien nuestro trabajo, por ejemplo, y desde el segundo, nos hacemos concientes de nuestra impermanencia, de que todo pasa –bueno y malo- y podemos disfrutar de la grandeza de la humildad.

Necesitamos del equilibrio para no confundir con trivialidad. No estoy hablando de ella. La trivialidad es banalidad, y la diferencia más importante que hay entre liviandad y trivialidad es que la primera no es superficial –todo lo contrario-, mientras que la segunda sí lo es.

¿Y por qué titulé este post “La gravedad es grave”?

Pues sencillamente porque la gravedad es lo contrario de la liviandad y sus resultados son graves.

En principio, la gravedad es considerada uno de los enemigos del aprendizaje.

Bajo la mirada de la gravedad se ve con pesimismo, todo es definitorio y pesado y tendrá consecuencias terribles. Esto si hablamos desde la influencia de este estado de ánimo en el ámbito personal.

Sostengo que en el ámbito profesional y público, es necesario tener en cuenta que la gravedad puede ser muy perjudicial.

Los profesionales generamos una marca personal, importantísima para nuestra imagen pública. Cuando en la construcción de ella, adoptamos posturas de “sabelotodo”, tenemos actitud de condescendencia en el trato con nuestros seguidores, minimizamos la capacidad de nuestros clientes, “nos damos el lujo” de promover ciertas formas de conducirnos y luego –porque nosotros estamos por encima de todo- actuamos incoherentemente con lo que decimos, no reconocemos nuestros errores, endiosándonos como seres perfectos, cuando no respetamos a nuestros compañeros y/o colegas, cuando no nos permitimos el humor sano, estamos cometiendo errores que pagaremos a corto plazo.

Las personas, primero que profesionales somos eso, personas y si bien, necesitamos conservar y cuidar nuestro profesionalismo, también debemos mostrarnos como seres humanos, compartiendo, conversando, mostrando una actitud sincera y coloquial cuando la situación lo amerita.

Todas estas equivocaciones y errores se deben a “la enfermedad de la gravedad”.

Creo que la dicotomía entre graves y livianos (entre gravedad y liviandad), la explica Nietzsche maravillosamente. Él muestra la gravedad como una actitud de importancia impostada, una ceremoniosidad erudita y una gran falta de fluidez.

La liviandad acerca… la gravedad aleja.

“Quien se siente en el fondo de un pozo para contemplar el cielo lo encontrará pequeño.”
Han Yu

“El optimismo no tiene que ver con la ausencia de problemas sino con la habilidad para encararlos y salir adelante con ellos, sin olvidarnos lo que realmente es importante”

Está demostrado que la liviandad en el trabajo…

Fortalece las relaciones y diluye las barreras de la comunicación.
Crea espacios de colaboración.
Aumenta la productividad permitiéndole a la gente disfrutar más con lo que hace.
Favorece la creatividad.
Disminuye el estrés.
Estimula el crecimiento.
Posiciona a la gente en las posibilidades y en las oportunidades.
Permite aprender del error.

¿Vivís desde la liviandad o desde la gravedad?
¿Es tuya la competencia de la liviandad?
¿Cómo te ves a vos mismo respecto de estas características?
¡Escuchamos con atención tu compartir!
¿Qué pensás de este tema?
Por el placer de compartir.

Si querés ver este post en video aquí te dejo el enlace

http://www.youtube.com/watch?v=KRmqy0YorZM&feature=plcp

Vía: http://ritatonellicoach.com.ar

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Comentarios

  1. 1 22/11/2012 - adriana:

    Excelente artículo, muy acertado el optimismo frente a todas las situaciones de la vida

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