Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
Estás en Interés General:

De todo un poco sobre los negocios y una vida llena de riquezas

tiempoDesde que tenemos conciencia, estamos en desacuerdo con el tiempo. Cuando somos pequeños deseamos que el tiempo pase muy rápido para crecer, tener más años, hacer lo que hacen los grandes y obtener beneficios y permisos. Pero nunca llegamos a estar de acuerdo, porque siempre existirá el primo mayor que tiene más concesiones o el hermano menor al que hay que cuidar y dar ejemplo por tener menos años.

En fin, nuestra vida transcurre entre años, meses, semanas y días… y el tiempo siempre en contra nuestra. Si esperamos algo bueno, tarda tanto en llegar… en cambio, las malas noticias llegan tan pronto. Si disfrutamos algo bello, pasa tan rápido… en contraste, el dolor parece que llegó para quedarse.

Primero queremos que los cumpleaños lleguen volando, después quisiéramos que dejaran de llegar, o al menos que se tardaran un poco.

Nos cuesta tanto entender que cada cosa tiene su tiempo y por más que tratemos de alterarlo, sólo conseguiremos hacerlo más difícil y a fin de cuentas, tomará su lugar en el momento preciso.

¡Todo mundo tiene prisa! Basta encontrarte a alguien en la calle y preguntarle: ¿Cómo estás?, para que la respuesta sea: Corriendo, aceleradísimo, luego nos vemos porque ahora voy volado…

Convertimos nuestra vida en una ardua carrera, pero… ¿Hacia dónde?

Sería bueno invertir un poco de nuestro precioso tiempo y preguntarnos:

– ¿Cuánto he vivido… tal vez la mitad de lo que me tocará vivir?
– ¿Qué he hecho con mi tiempo?
– ¿He logrado algo realmente importante, que me ha dado satisfacción y me hace sentir orgulloso?
– ¿Qué hice con mis días y mis horas?, ¿Cuáles he disfrutado y vivido intensamente porque hice lo que debí en su momento?
– Si no puedo salir por alguna circunstancia, ¿he disfrutado quedándome en mi casa, o me la he pasado sufriendo y francamente desperdiciando el tiempo?
– ¿Estoy satisfecho con lo que he hecho con mi vida hasta ahora?

¿Y qué es perder el tiempo?:

– Lamentarme por lo que no me es posible hacer, porque no me alcanza el tiempo.
– No saber qué quiero hacer con mi vida y no preguntármelo.
– No analizar mi hoy, mi ahora, mis actuales fuerzas, debilidades y posibilidades.
– No saber lo que busco ni para qué soy bueno.
– No disfrutar el hoy, ni planear el futuro por estar refunfuñando sobre el fracaso del ayer.
– Vivir sin ponerme metas fijas a corto, mediano y largo plazo.
– No decidirme nunca a realizar algo porque no encuentro el tiempo.
– No realizar esos cambios en mi vida de forma inmediata o poco a poco, aunque sé que son necesarios.
– No buscar oportunidades.
– Quejarme de algo y no hacer nada por mejorarlo.
– Llegar tarde y fastidiado por lo que no alcancé a hacer o dejé a medias.
– Conformarme con hacer poco y hacerlo mal.
– No darme cuenta que el mundo está allí para ser conquistado por mí.

Y preguntémonos…

¿Qué veré al final de mi vida?,
¿trozos interminados de mil cosas?,
¿frutos de nada?,
¿o acaso frutos verdes?

Puedo hacer de mi vida una obra maestra y ser ejemplo, estímulo y ayuda de otros. O puedo hacer de ella un montón de fracasos que obstaculicen y perjudiquen también a los demás. Puedo ser fuente de desánimo y truncar muchos planes…

Nunca podremos saber de cuánto tiempo disponemos, pero podemos estar seguros de que lo aprovecharemos mejor si dejamos de luchar contra él, si tratamos de dar a cada cosa su tiempo y de vivir la vida en lugar de correrla.

Mi pasado existe, debo tomar experiencias de él. Mi presente existe, debo planear mi vida. Mi futuro existe para llevar a cabo mi plan de vida.

Soy responsable de mi propia felicidad, por lo tanto debo encontrar el sentido de mi existencia: ¿A dónde voy? ¿Qué quiero? ¿Por qué lo hago? ¿Cómo voy a lograrlo?

La vida es una. Es irreversible. Cada momento perdido no se recupera jamás. Nadie hará por mí lo que no haga yo mismo. Necesito planear con sentido de la realidad, no construyendo castillos en el aire o sueños imposibles que acabarán por desalentarme.

Debo trazar metas concretas, luego planes de acción y lanzarme a cumplirlas.

Algunos consejos que ayudan a organizar y distribuir el tiempo

1. Tenemos todo el tiempo del mundo…

Lo importante es saber optimizarlo de manera que nos alcance para lograr nuestros objetivos y metas.

2. Es mejor planear que improvisar y remendar

¿Recuerdan las últimas vacaciones en que se lanzaron a la aventura? Algunas cosas salieron bien, muy espontáneas; otras salieron pésimas, sin organización, incluso con cierto temor de que el paso siguiente saliera peor que el anterior.

Para planear las actividades, resulta eficaz una agenda, ya sea individual o familiar, en la que se pueda marcar acontecimientos mediatos e inmediatos, para estar preparados cuando se presenten.

3. Hay gente que cree que pierde su tiempo planeando

Nada más falso, pues el tiempo que se invierte en la planeación se notará cuando actuemos con menos equivocaciones e imprevistos y con mejores resultados.

Además, resulta mucho más relajante haber planeado un acontecimiento, puesto que si no se hace así, uno está pensando todo el tiempo en que no ha preparado nada, lo cual resulta tensionante.

4. Prever la noche anterior lo que me propongo hacer el día siguiente, y escribirlo

¿Qué tan importante es escribirlo? Mucho, puesto que así se lucha además contra otro terrible adversario: el olvido, el cual siempre se da maña para estropearnos el tiempo, que tenemos muy limitado.

5. Ordenar nuestra planeación en prioridades

Hay cosas importantes que no podemos dejar de hacer y hay otras urgentes, que no admiten demora.

De esta manera se ordena la agenda en dos formatos: el cronológico, cuando se trata de citas y actividades a horas definidas, y en orden de importancia, cuando ponemos en primer lugar lo que necesitamos hacer con más urgencia.

6. Vencer la indecisión, el titubeo y la postergación

Poniendo fechas límite acordes a la realidad, para no seguir con la cantaleta de siempre: ¡El lunes comienzo la dieta!, Ahora sí acabaré la carrera…, Ahora sí dejaré de fumar…

Mientras no aprendamos que las cosas se resolverán y los problemas se arreglarán, no por arte de magia, sino poniendo empeño de nuestra parte, no adelgazaremos, ni terminaremos la carrera, ni dejaremos de fumar. ¡Es sencillo!, si se quiere que sucedan las cosas, hay que trabajar por ellas.

7. Tener cierta flexibilidad al planear nuestras actividades de modo que si surgen imprevistos realmente importantes, puedan ajustarse

Aquí podemos ver el otro lado de la moneda, hay gente que planea demasiado, que no deja ni un huequito de su tiempo libre, de manera que si va en su coche en camino hacia una actividad y se le revienta una llanta, ya su día se arruinó.

Lo importante es llegar a todos lados puntual, pero sin irse matando, ni estar demasiado tenso para disfrutar de los imprevistos.

8. No extender el trabajo para llenar el tiempo disponible

Respetar el tiempo dedicado al estudio o el trabajo.

Hacer lo mismo con el tiempo del hogar. Lo peor que puede hacer una persona es llevarse trabajo de más a su casa, porque no disfruta su aquí y ahora y el tiempo precioso que puede pasar con su familia se le va entre las manos como arena.

Es tiempo de actuar

Ahora que sabemos que el tiempo es nuestro, que haremos lo que queramos con él, tenemos varias opciones:

– Pasarnos el tiempo descansando, a gusto, dejándolo correr, como si fuera agua que pasa por una llave abierta, desperdiciándose, sin sernos útil a nosotros ni a los demás.

– Saturar nuestro horario, llenando de compromisos, estudio, deportes, eventos sociales, trabajo, todo nuestro día, de manera que no nos quede tiempo para pensar, incluso para sentir.

– Utilizarlo para lograr nuestros objetivos, sacándole jugo a cada minuto, a sabiendas de que cada pequeño lapso de tiempo, nunca se recuperará, por lo que nos conviene usarlo óptimamente.

hábitos¿Alguna vez te has preguntado cómo algunas personas consiguieron ser tan exitosas?

Una gran idea, motivación, persistencia y un poco de suerte fueron de ayuda, pero lo que está detrás son los hábitos compartidos por esta gente.

Aquí, nueve hábitos que les han ayudado a alcanzar la cima y mantenerse ahí:

Meditar

En 2013 Ray Dalio, fundador de Bridgewater Associates, dijo al Huffington Post que, por encima de cualquier cosa, la meditación fue el ingrediente principal de su éxito como empresario.

Sin embargo, Dalio no está solo. Oprah, Rupert Murdoch, Russell Simmons, Arianna Huffington, Bill Ford y Padmasree Warrior han admitido que la meditación es un componente indispensable de su éxito.

Cuidar tu cuerpo y tu mente al relajarte, ejercitarte, comer sanamente y dormir suficiente incrementará de manera dramática tus posibilidades de triunfar.

Levantarse temprano

Es bien sabido que Barack Obama, Richard Branson, Jack Dorsey, Larry Schultz, Tim Cook y la CEO de Xerox Ursula Burns son personas madrugadoras.

¿Cómo se ha relacionado este hábito con su negocio?

Quienes se despiertan temprano pueden comenzar su día antes que cualquier otra persona: pueden escribir correos, ejercitarse o encontrar tiempo para sí mismos. Las personas madrugadoras también tienden a ser más felices y proactivas.

Socializar

Las personas exitosas conocen la importancia de establecer relaciones de trabajo. De hecho, un estudio encontró que el networking mejora el desempeño laboral de las personas e incrementa las posibilidades de encontrar un trabajo.

Socializar permite a las personas exitosas ser más innovadoras. De acuerdo con Dale Carnegie en su libro clásico “How To Win Friends & influence People” (Cómo hacer amigos e influir en las personas), las personas exitosas rara vez critican o se quejan. Son sinceras y tratan de ser empáticas.

Mantenerse ocupados

Las personas exitosas rara vez están inactivas.

Empresarios como Lyndon B. Johnson y Robert Moses eran conocidos por trabajar de 60 a 65 horas por semana. Elon Musk trabaja de 80 a 100 horas por semana, y ha declarado al respecto: “ése es el tipo de ética de trabajo que un empresario debería tener”.

Saber decir “no”

La diferencia entre las personas exitosas y las personas realmente exitosas es que las segundas dicen que no prácticamente a todo”. – Warren Buffett.

Las personas exitosas saben que al decir “no” a la negatividad, el trabajo en exceso y las actividades que hacen perder el tiempo pueden enfocarse en incrementar su productividad. Si dicen que sí a todos o a todo, se distraerán demasiado y no lograrán completar sus tareas pendientes.

Menos TV, más libros

De acuerdo con Thomas Corley, autor de “Rich Habits: The Daily Success Habits Of Wealthy Individuals” (Hábitos de los ricos: los hábitos diarios de éxito de los hombres más adinerados), 67 por ciento de las personas ricas sólo miran televisión durante una hora diaria o incluso menos. Asimismo, Corley encontró que sólo 6 por ciento de los ricos miran reality shows, mientras que 78 por ciento de los pobres, lo hace.

Además, 86 por ciento de las personas adineradas ama leer libros de motivación personal, y dedica por lo menos 30 minutos del día a esta actividad.

Hacer listas de pendientes por la noche

Se sabe que las personas más exitosas escriban sus listas de pendientes por la noche con la finalidad de establecer prioridades para el día siguiente. Numeran estas listas para identificar qué tareas son más importantes.

Establecer metas y visualizar el camino

Joel Brown entrevistó a varios emprendedores exitosos para Entrepreneur y encontró que 95 por ciento escribía sus metas, planes o visiones de manera regular. Las personas triunfadoras hacen esto por las noches, o bien, a primera hora de la mañana para prepararse y enfrentar los retos que se presentarán durante el día.

Administrar su dinero

No es ningún secreto: las personas exitosas están en donde están porque han sabido manejar bien sus finanzas.

Esto significa que invierten su dinero de manera sabia, buscan oportunidades nuevas y crean fondos de emergencia. Son asimismo generosos y están dispuestos a ayudar a quienes lo necesitan.

Dice un dicho que la buena suerte y la preparación siempre encuentran una oportunidad. Las personas más exitosas se preparan para el éxito todo el tiempo. Esperan que la suerte las encuentre, y por lo general, así pasa.

Reibox BlogEstoy jugando Jenga porque eso es lo que mis sobrinos siempre quieren jugar cuando estoy cerca. Pero luego pasamos a la Xbox porque los niños se aburren rápidamente, así que tenemos que cambiar de una cosa a la otra.

Entonces, ¿por qué cuando crecemos tenemos que jugar el mismo juego una y otra vez por el resto de nuestras vidas? Quiero decir, en el momento que descubres para lo que eres bueno, tienes que hacer eso como tu carrera.

Y entonces debido a que puedes ganar más dinero en ese campo que en cualquier otro que estés obligado a hacer para siempre. Nunca llegas a decir: “Estoy aburrido, odio mi trabajo y quiero jugar a algo más.”

Puede que conozcas cómo se siente esto porque el 70% de las personas odian su trabajo y La semana laboral de 4 horas pasó más de cuatro años en la lista de bestsellers del New York Times.

La mayoría de la gente se dice a sí misma: “Bueno, así es la vida.”

Lo sé, porque eso es lo que solía decir hasta que descubrí la independencia financiera.

Y voy a decirte todo lo que necesitas saber sobre cómo hacerte financieramente independiente con una sola frase. ¿Estás listo?

Gasta menos de lo que ganas e invierte la diferencia.

Ahí. Escribí más de 100.000 palabras acerca de cómo hacerse financieramente independiente que se puede destilar en esas diez palabras.

Y si vives tu vida por esas diez palabras, eventualmente te harás financieramente independiente (tal vez incluso retirarte temprano si quieres) pero más importante, podrás ir a jugar a otra cosa.

Ahora, puedes estar pensando que es fácil para mí decir gastar menos, porque después de hablar con miles de lectores todos me dicen que es difícil. ¿Por qué?

Gastar menos significa renuncia a cosas, y odiamos renunciar a cosas.

Estuve en Brooklyn recientemente y conocí a una chica que empezó a contarme sobre sus problemas de dinero. Cómo se vio obligada a recortar todo hasta el hueso.

Así que imagino que se mete furtivamente a las cenas para robar la comida sobrante de los platos de la gente, pero entonces descubro que es dueña de una de esas piedras redondas de un millón de dólares y tiene una ama de llaves y un chofer y entonces pienso, ¿Cómo es eso ‘hasta el hueso’?”

Ese es el efecto dotación. Los economistas del comportamiento usan este término para describir cómo ponemos más valor a lo que tenemos que a lo que no tenemos.

Como cuando en un estudio a la gente les dieron una taza de café y cuando se les ofreció la oportunidad de venderla o cambiarla por algo de igual valor, quisieron duplicar lo que estaban dispuestos a pagar por la taza.

Odiamos renunciar a las cosas.

Pero si estás dispuesto a renunciar a ciertas cosas, puedes conseguir lo que quieres. Mira este comentario de un lector:

“Si estás dispuesto a cambiar tus circunstancias, es muy posible renunciar. Hice eso este año, dejé un trabajo en el que había estado durante 13 años y que no me satisfacía, incluso teniendo dos hijos pequeños, la hipoteca, un perro, etc, todos los afectos regulares.

Reducimos nuestra casa a la mitad, eliminamos muchas posesiones y nos mudamos a una ciudad a 15 minutos con más opciones de trabajo donde podíamos vivir con un solo vehículo. Ahora trabajo por cuenta propia y estoy tomando un curso para ampliar mis opciones, estamos a 3 años de liberarnos de nuestra hipoteca en lugar de 15, veo a mis hijos mucho más a menudo y todo el mundo es más feliz, ninguno de nosotros fue afectado negativamente por el corte de cosas menos importantes en nuestras vidas.

Esta no será la ruta para todos, pero realmente es sobre lo que estás dispuesto a hacer o no hacer, no tanto sobre los apegos que tienes.”

La mayoría de las personas odian leer cosas como estas. ¿Por qué? Porque queremos creer que todo en la vida es fácil y que ocurre mágicamente.

Cuando tomé la decisión de hacerme financieramente independiente me preguntaba a mí mismo todos los días, “¿Qué estoy haciendo hoy para llegar allí? ¿Qué pasos estoy tomando?”

Se necesitaron años de trabajo duro y disciplina para poder gastar menos de lo que ganaba antes de darme cuenta de que no puedes reducir tus gastos a nada y que necesitas ganar más. Y ganar más tomó años de duro trabajo y disciplina también.

Por supuesto, inviertes todo este dinero porque nadie se hace rico ahorrando.

Esto es lo que funciona.

Sin embargo, la gente todavía me escribe diciendo que van a “hacerse ricos rápido” comprando opciones binarias o invirtiendo en cripto-monedas o lo que sea. A veces intento contactarlos un año más tarde para ver cómo va (nunca responden).

Y es por eso que siempre aprecio a la gente que es honesta sobre su éxito, porque si quiero lo que tienen entonces sé los pasos que tengo que tomar para llegar allí.

De todos modos, esto iba a ser sobre mi primer año de retiro anticipado y me di cuenta de que no te dije nada al respecto. Muy rápido, cambió mi vida.

Claro, a veces duermes hasta las 11 a.m. en un martes sabiendo que tu dinero está trabajando para ti. Pero lo que estoy aprendiendo es que se trata de tener el control de tu tiempo.

Mark Cuban dijo que el tiempo es tu activo más valioso:

“No puedes comprarlo, no puedes encontrarlo en ningún lado, no puedes almacenarlo, no puedes intercambiarlo.”

Lo que está diciendo es que si no estás haciendo lo que quieres hacer con tu tiempo, lo estás desperdiciando, porque no puedes obtener más de él.

Cuando te haces financieramente independiente obtienes tu tiempo de vuelta porque ahora eres tú quien lo controla, y es eso de lo que la independencia financiera realmente se trata.

abundanciaEl británico Stephen Hawking en su libro A Brief History of Time (Breve historia del tiempo), trata de responder a todas las preguntas más difíciles en la vida, tales como la naturaleza del tiempo y el universo.

Y termina diciendo: “… si descubrimos una teoría completa… todos podremos tomar parte en la discusión de porqué existimos nosotros y el universo. Si encontramos la respuesta a eso, sería el triunfo definitivo de la razón humana, porque entonces conoceríamos la mente de Dios”

Pero lo que realmente interesante, es que Hawking, es un hombre que tiene ELS (es tetrapléjico), y ha escrito todos sus libros con el guiño de un ojo en la pantalla de su computador.

Pese a sus limitaciones, no vive en la escasez, sino en la abundancia. Hawking ha escrito más libros y ensayos en una silla de ruedas que cualquier ser humano saludable.

Debemos recordar que nuestros cerebros se desarrollaron en tiempos prehistóricos, cuando la escasez era la norma. En aquel entonces la mayor parte del mundo estaba desnutrida.

Stephen Hawking es parte del mundo en el que tú y yo crecimos, en un mundo de abundancia. La medicina moderna, lo mantiene con vida. Si Stephen hubiese nacido hace 1000 años habría muerto a temprana edad.

La pregunta es: ¿cómo podemos dar vuelta al interruptor y despertar nuestro cerebro en el mundo abundante en el que vivimos?

La abundancia de Superman

Christopher Reeve (el actor que interpretó a Superman en los años 70 y 80) se fracturó dos vértebras cervicales al caerse de un caballo y se convirtió en un tetrapléjico. Sin embargo, esto no fue suficiente para detener las ganas de vivir de Christopher.

Al punto de que algunos de sus trabajos más importantes y destacados se produjeron después del accidente.

El problema real es que nos centramos en las recesiones, el los obstáculos y en cualquier contratiempo que se nos presenta en nuestras vidas.

Doble o nada

Mucho de los aspectos de nuestras vidas se mejorarían si tan solo dobláramos nuestros esfuerzo, energía, y dinero. Inténtalo.

En la felicidad. Sé amable como tus colaboradores, con tus compañeros y con las personas en la calle. Servir a alguien más te convierte en un imán de personas que van a querer relacionarse contigo.

En crecer el negocio. Prepárate académicamente, estudia las nuevas tendencias que giran en torno al negocio que te desenvuelves. Lee libros acerca de finanzas y economía.

En el producto. Impúlsalo con una mejor estrategia de marketing. Invierte más en ello.

Esto es un acto de equilibrio, si quieres más, tienes que doblar. Sé abundante, no te detengas, dobla tu esfuerzo y sé testigo de lo que pasa.

hijaEs difícil saber cómo será la vida y el mundo real adulto cuando somos unos niños o adolescentes, y ojalá alguien pudiera advertirnos para prepararnos adecuadamente para sobrevivir a la “jungla”.

Hemos recopilado 26 lecciones que creemos un niño o adolescente debería conocer.

Si tienes hijos, imprime este artículo y encárgate de que llegado el momento pueda tenerlo a mano, ya que la vida puede ser dura o no ser como nos imaginamos, pero sabiendo lo que nos vamos a encontrar, la verdad es que merece la pena vivirla con intensidad.

1. En la escuela primero aprendes la lección y después tienes el examen. En la vida real, te examinas constantemente, con la diferencia de que primero te enfrentas a las pruebas de la vida y después aprendes la lección.

2. Sé amable con los “Nerds” (los empollones de la clase), ya que existe una alta probabilidad de que en el futuro acabes trabajando para ellos. Esto lo dijo el propio Bill Gates.

3. No todo el mundo va a quererte. Es duro decir esto, pero probablemente sufras muchos rechazos, por lo que no pierdas ni un minuto más del necesario con una persona que no está dispuesta a perder ese tiempo contigo.

4. La televisión no refleja la vida real, ya que en la vida real, las personas no pasan tanto tiempo en una cafetería, pues tienen que irse a trabajar.

5. Cuando eres niño se consiguen muchas cosas llorando, pero en la vida real, si quieres algo, no lo conseguirás con el llanto. Deberás esforzarte duramente para lograrlo.

6. Puede que tus padres sean pobres, que no tengan estudios y tengan unos trabajos muy mal pagados, hasta el punto de que pienses que ellos no pueden enseñarte nada. Con el tiempo descubrirás que los mejores consejos que una persona recibe, por regla general son de sus propios padres, ya que son las últimas personas en el mundo que querrían lastimarte.

7. La vida no siempre es justa.Deberás acostumbrarte a las injusticias, pero nunca venirte abajo cuando se de una injusticia. Todo lo contrario. Lucha por lograr lo justo.

8. No podrás ganar todas las batallas que se te presenten en la vida, así que elige muy bien las que estás dispuesto a pelear.

9. Cometerás muchos errores y probablemente tendrás algún que otro fracaso. Cuando eso ocurra, no culpes ni a la suerte, ni a tus padres. Asume que la culpa es tuya y aprende la lección para la próxima vez.

10. Nunca podrás contentar a todo el mundo. En la vida deberás tomar decisiones que probablemente no contenten a algunas personas y a otras sí. Recuerda siempre que en la toma de decisiones, debes hacer lo que te diga el corazón.

11. Aprende a ser goma y acero. El acero es duro y resistente. Hay que ser como el acero cuando se trata de los comentarios, ataques y críticas destructivas cuyo único fin es intentar hundirte. La goma es flexible, por lo que intenta ser como la goma cuando trates con personas que puede que piensen de forma diferente o tengan opiniones distintas a las tuyas.

12. Sé una persona honesta e íntegra. La honestidad y la integridad son dos pilares fundamentales de una persona digna. Haz siempre lo que creas que es correcto y recuerda que puedes tardar años en ganarte la confianza de los demás, y únicamente en unos minutos puedes destruirla por completo.

13. Nunca dejes de aprender. Como dijo Warren Buffett, hay dos tipos de personas que fracasan en la vida: las que no saben nada y las que creen saberlo todo. Sé humilde para continuar aprendiendo de las personas. Se aprende de quien menos te lo esperas.

14. No busques la felicidad. Si te empeñas en buscarla, jamás la encontrarás. Haz aquello que te gusta, rodéate de personas válidas y sanas, sé una persona honesta, íntegra y humilde, consciente de que en esta vida hay que trabajar duro y esforzarse, y sólo así, la felicidad te encontrará a ti.

15. La vida es una competición constante, donde suele ganar aquella persona que no se rinde ante las adversidades. Recuerda que una carrera no la gana el más rápido, sino aquella persona que continúa corriendo cuando el resto ha aminorado el ritmo.

16. El 90% de los problemas que sufrirás en la vida adulta será debido al dichoso dinero. Te dirán que el dinero no es importante, pero aún así, intenta tener una economía saneada para no tener que comprobar que es falso eso de que el dinero no ayuda a que seas más feliz. En la escuela, instituto y Universidad no te enseñarán nada de Educación Financiera, así que aprende cuanto antes cómo funciona el dinero.

17. Ten cuidado con el dinero, ya que por conseguirlo, en ocasiones te verás tentado u obligado a hacer cosas que realmente no quieres hacer. Intenta siempre tener un código ético.

18. Nunca pierdas el buen humor. Los problemas y preocupaciones no suelen desaparecer porque nos enfademos o nos deprimamos. Te encontrarás con personas que tienen algunos días buenos y otros días malos. No te parezcas a ellos y ten siempre un buen día, ya que de lo contrario, cada vez tendrás más días malos.

19. Por regla general nos gusta lo fácil y huimos de lo difícil. Con el tiempo descubrirás, que las cosas que más valen la pena, no suelen estar en lo fácil.

20. Aún habiendo excepciones, las estadísticas nos dicen que tu primer gran amor, probablemente no sea el definitivo, así que ten cuidado con tomar decisiones únicamente por el corazón que puedan afectar al resto de tu vida. Puede que ahora no lo entiendas, pero quizás algún día debas decirles esto a tus propios hijos.

21. En la vida encontrarás 3 tipos de personas: Las que están para lo bueno, las que no se quedan para lo malo y las que te acompañan en cualquier situación y circunstancia. Manda al carajo a las del grupo uno y dos.

22. Nunca intentes aparentar que eres otra persona para ganarte a un grupo de personas. En este mundo de locos y borregos, ser el raro, no es un defecto, será tu mayor virtud. Probablemente tardes tiempo en entender esto.

23. Si tienes un sueño, lucha por ello con todas tus fuerzas. No dejes que nadie te diga que no puedes conseguir algo por el simple hecho de que esa persona no ha sido capaz de conseguirlo.

24. En la vida te aparecerán dos tipos de problemas: 1.Aquellos que no tienen solución, y por tanto no son un problema, sino algo con lo que hay que convivir. 2. Aquellos que tienen solución, y por tanto, tampoco son problemas. Enfoca tu energía en la solución, no en el problema.

25. Viktor Frankl dijo: A veces no podemos evitar que lleguen a nuestra vida situaciones que nos causan dolor, pero en nuestras manos está elegir la actitud con la que vamos a afrontar esas situaciones.

26. Como dijo Rocky Balboa a su hijo: El mundo no es todo alegría y color. Es un lugar terrible, y por muy duro que seas, es capaz de arrodillarte a golpes si no se lo impides. No importa lo fuerte que eres ni lo fuerte que puedes golpear, sino la fuerza con la que pueden golpearte. La vida golpea y golpea, pero hay que soportar esos golpes sin dejar de avanzar. Así es como se gana. Si sabes lo que vales, ve a buscar lo que mereces, pero deberás soportar esos golpes.

pasiónTodos soñamos desde niños con dedicar nuestro tiempo y trabajar en algo que realmente nos apasione.

Sin embargo, es muy común encontrar a personas que, evidentemente, trabajan en algo que no los mueve ni emociona, lo que los lleva a experimentar frustración y hasta a cuestionar su propósito en la vida.

Espero fervientemente que este no sea tu caso. Pero si llevas varias semanas, meses o incluso años cuestionándote sobre las razones para continuar en tu trabajo actual, o si sientes que esa actividad no te llena completamente y quieres darle un giro a tu vida para dedicarte a algo que realmente te emocione pero aún no has identificado claramente qué es, las siguientes preguntas podrán ayudarte un poco para elegir un nuevo rumbo con el que te sientas más cómodo e inspirado:

• ¿A quiénes admiras y por qué?
• ¿Qué te encantaba hacer por horas y horas cuando eras tan solo un niño?
• ¿Si no importara el dinero, qué cosa te gustaría hacer por el resto de tu vida?
• ¿Qué actividad estarías dispuesto a realizar todos los días sin cobrar nada a cambio?

La verdad es que no existe una receta perfecta para encontrar aquello que te apasiona.

Para algunos puede ser algo muy espontáneo y sencillo que se haya manifestado desde corta edad, mientras que para otras personas puede ser un proceso algo tardado e incluso algo frustrante de encontrar.

Si este último es tu caso, mi principal sugerencia es darte la oportunidad de experimentar y tomarte tu tiempo para encontrar aquello que realmente te apasione.

Intenta continuar con tu trabajo en lo que pruebas algunas de tus opciones y déjate llevar por lo que más te emociona.

Dale oportunidad a tu pasión de mostrarse y sumérgete en esta actividad poco a poco hasta que, con la experiencia, puedas moldearla para darle un giro comercial y convertirla en una forma de generar los ingresos suficientes para convertirse en tu principal pilar financiero.

Transformar lo que más te apasiona en un negocio exitoso te permitirá ganar dinero mientras haces algo que te gusta, pero también te permitirá preparar el terreno para mantener un éxito duradero con el tiempo.

Esta pasión será el mejor combustible que podrás tener para inspirarte a ser mejor cada día y motivarte frente a los obstáculos profesionales y personales que puedan llegar a presentarse en tu vida.

Como ya lo mencioné, este proceso de búsqueda puede ser tardado y complejo, pero vale la pena sacrificar nuestro tiempo y esfuerzo para encontrar aquello que nos permitirá disfrutar de nuestro trabajo en cada momento, tanto de los éxitos como de los fracasos.

resilienteGran parte de las investigaciones científicas sobre la resiliencia —nuestra capacidad de recuperarnos de la adversidad— se ha enfocado en cómo desarrollar esta en los niños. Sin embargo, ¿qué hay de los adultos?

Si bien la resiliencia es una habilidad fundamental para un desarrollo saludable en la niñez, la ciencia demuestra que los adultos también pueden tomar acciones para impulsarla; a menudo es cuando más la necesitamos.

La adultez puede traer consigo todo tipo de factores que causan estrés, incluyendo un divorcio, la muerte de alguno de los padres, reveses profesionales y preocupación ante la jubilación, pero muchos de nosotros no cultivamos las habilidades para enfrentar tales adversidades, como se requiere para superar estos retos.

La buena noticia es que algunas de las cualidades de una edad más avanzada, como una mejor capacidad para regular las emociones, la perspectiva obtenida a partir de las experiencias de vida y la preocupación por las generaciones futuras, pueden darles a las personas mayores una ventaja sobre las más jóvenes en cuanto al desarrollo de la resiliencia, dijo Adam Grant, profesor de Administración y Psicología de la Facultad Wharton de la Universidad de Pensilvania.

“Hay un conjunto de comportamientos que se pueden aprender de manera natural y que contribuyen a la resiliencia”, dijo Grant, quien escribió junto con Sheryl Sandberg, la directora de operaciones para Facebook, el libro Option B: Facing Adversity, Building Resilience and Finding Joy. “Esas son las conductas hacia las que gravitamos cada vez más conforme vamos creciendo”.

El año pasado, Dennis Charney, un investigador de la resiliencia y decano de la Facultad de Medicina Icahn del Hospital Monte Sinaí, en la ciudad de Nueva York, salía de una tienda de alimentos cuando recibió un balazo de un exempleado insatisfecho.

Charney pasó cinco días en terapia intensiva y tuvo una recuperación difícil. “Después de 25 años de estudiar la resiliencia, yo mismo tuve que ser resiliente”, dijo Charney, coautor del libro Resilience: The Science of Mastering Life’s Greatest Challenges. “Es bueno estar preparado de antemano, pero una vez impactado por un trauma no es demasiado tarde para cultivar la capacidad de salir adelante de manera resiliente”.

Los científicos que estudian el estrés y la resiliencia dicen que es importante pensar en esta última como si fuera un músculo emocional, el cual puede fortalecerse en cualquier momento. Aunque es útil desarrollar la resiliencia antes de que se presente una crisis pequeña o grande, también hay pasos activos que podemos tomar durante y después de las crisis para acelerar la recuperación emocional.

Estas son algunas de las formas en las que puedes cultivar la resiliencia en la adultez:

1. Practica el optimismo

El optimismo es en parte heredado y en parte aprendido. Así que, si naciste en una familia de pesimistas, de cualquier forma puedes encontrar a tu optimista interior.

Ser optimista no significa ignorar la realidad de una situación difícil. Después de la pérdida de un empleo, por ejemplo, mucha gente se siente derrotada y piensa: “Nunca me recuperaré de esto”. Un optimista reconocerá el reto, pero con más esperanza, y dirá: “Esto será difícil, pero es una oportunidad de replantearme mis objetivos de vida y conseguir un trabajo que realmente me haga feliz”.

Aun cuando suene trivial, tener pensamientos positivos y rodearte de gente positiva en verdad ayuda. Steven Southwick, profesor de Psiquiatría de la Facultad de Medicina de Yale y coautor del libro de Charney, señala que el optimismo, al igual que el pesimismo, puede ser contagioso. Así que su consejo es: “Júntate con personas optimistas”.

2. Reescribe tu historia

Cuando Charney estaba recuperándose del balazo, sabía que su vida había cambiado para siempre, pero reestructuró la situación, enfocándose en la oportunidad que le presentaba ese duro golpe. “Una vez que eres víctima de un trauma, eso se queda contigo”, dijo. “Pero yo sabía que podía ser un modelo. Tengo a miles de estudiantes que observan mi recuperación. Esto me da la oportunidad de usar lo que he aprendido”.

Ha sido demostrado en un estudio tras otro que podemos beneficiarnos de cambiar el discurso personal que moldea nuestra forma de ver el mundo y a nosotros mismos. En estudios sobre escritura expresiva, obtuvieron mejores calificaciones los estudiantes universitarios a los que se les enseñó a reformular sus conflictos como una oportunidad de crecimiento, y fue menos probable que abandonaran sus estudios.

Una investigación realizada en Harvard encontró que las personas que consideraban el estrés como un combustible para un mejor desempeño obtenían mejores resultados en sus exámenes y manejaban mejor el estrés –desde el punto de vista fisiológico– que aquellos a quienes se les había enseñado a ignorarlo.

“Se trata de aprender a reconocer la historia explicativa que tiendes a usar para tu vida”, dijo Southwick. “Observa lo que te dices a ti mismo y cuestiónalo. No es fácil. Requiere práctica”.

3. No te lo tomes personal

Tenemos la tendencia de culparnos por las adversidades de la vida y rumiar acerca de lo que podríamos haber hecho diferente. En su momento, una situación difícil parece no tener fin. Para fortalecer tu resiliencia, recuerda que incluso si cometiste un error, con toda seguridad hubo varios factores que contribuyeron al problema; cambia tu enfoque hacia los próximos pasos a seguir.

“Decirte a ti mismo que una situación no es personal, que no lo abarca todo ni es permanente, puede ser extremadamente útil”, dijo Grant. “Casi no hay fracasos que sean completamente personales”.

4. Recuerda tus recuperaciones

En tiempos difíciles, a menudo recordamos que otras personas —como los refugiados de guerras o un amigo con cáncer— la han pasado peor. Aunque esto pueda ser cierto, obtendrás un mayor impulso resiliente si te recuerdas a ti mismo los retos que tú ya has superado personalmente.

“Es más fácil identificarte con quien eras antes que con alguien de otro país”, dijo Grant. “Recuerda y di: ‘Ya pasé por algo peor en el pasado. Esto no es lo más horrible que he enfrentado o enfrentaré. Sé que puedo lidiar con esto’”.

Sallie Krawcheck, antigua ejecutiva de Wall Street, dijo que después de un despido bastante público, se recordó a sí misma lo afortunada que era de tener una familia sana y un colchón financiero. Aunque nunca ha estudiado la resiliencia, cree que algunos retos que enfrentó a temprana edad —como el que la molestaran en la secundaria (“Fue brutal”, dijo) o pasar por un divorcio doloroso— la ayudaron a recuperarse también en el ámbito profesional.

Simplemente creo en los resurgimientos”, dijo Krawcheck, quien recientemente fundó Ellevest, una plataforma de inversión en línea para mujeres. “Considero estos reveses como parte de un viaje y no un fracaso que pueda terminar con mi carrera. No había nada que pudieran hacerme en Wall Street que fuera tan malo como la secundaria”.

5. Apoya a otros

Los estudios sobre resiliencia muestran que las personas son más resilientes cuando cuentan con redes sólidas de apoyo de amigos y familiares que les puedan ayudar a enfrentar las crisis. Sin embargo, puedes obtener un impulso resiliente aún mayor cuando tú das el apoyo.

En un estudio sobre resiliencia psicológica realizado en 2017 entre veteranos del Ejército de Estados Unidos, quienes tenían niveles más altos de gratitud, altruismo y sentido de propósito también presentaban mayores habilidades de resiliencia.

Cualquier manera en la que puedas acercarte a otros y ayudarlos es una forma de salir de ti mismo, lo que constituye una forma importante de aumentar tu propia fuerza”, dijo Southwick.

“Una parte de la resiliencia es asumir la responsabilidad de tu vida y de crear una vida que consideres significativa y con propósito. No tiene que ser una misión elevada: puede ser tu familia. Mientras aquello en lo que participes tenga sentido para ti, eso puede impulsarte a superar todo tipo de adversidades”.

6. Descansa del estrés

Los tiempos de estrés manejable representan una oportunidad de cultivar tu resiliencia.

“Debes cambiar la manera en que piensas el estrés”, dijo Jack Groppel, cofundador del Johnson & Johnson Performance Institute, que hace poco comenzó a ofrecer un curso de resiliencia. “Debes invitar al estrés a tu vida. Un ser humano necesita estrés; el cuerpo y la mente quieren estrés”.

La clave, dijo Groppel, es reconocer que nunca eliminarás el estrés de tu vida. Por lo tanto, hay que crear oportunidades frecuentes para que el cuerpo se recupere de este, al igual que harías para dejar descansar a tus músculos entre repeticiones de levantamiento de pesas. Tomar una caminata a modo de descanso, dedicarle cinco minutos a meditar o ir a almorzar con alguna amistad son maneras de darles a tu cuerpo y a tu mente un descanso del estrés.

“El estrés es el estímulo para el crecimiento, y la recuperación es cuando el crecimiento ocurre”, dijo Groppel. “Así es como desarrollamos el músculo de la resiliencia”.

7. Sal de tu zona de confort

La resiliencia no solo proviene de las experiencias negativas. Puedes cultivar tu resiliencia poniéndote en situaciones desafiantes. Groppel está planeando escalar el monte Kilimanjaro con su hijo, por ejemplo. Así que toma unas vacaciones intrépidas o corre un triatlón. Comparte tus habilidades poéticas secretas con extraños en un evento de lectura de poesía.

“Hay algo biológico en ello”, dijo Charney. “Tus sistemas para regular la hormona del estrés se harán menos reactivos al estrés para que puedas manejarlo mejor. Vive tu vida de manera que adquieras las habilidades que te permitan manejarlo”.

2018Feliz Año Nuevo a [email protected]

Les deseamos un 2018 lleno de éxitos.

Un abrazo enorme,
El equipo de Escuela Para Ricos

PD.: Ah, y no olviden pasarla genial esta noche 😉

Reibox BlogParece que tenemos dos opciones en la vida: Tener éxito o fracasar.

Consigue aquello por lo que trabajaste y eres exitoso. No lo consigas, y eres un fracaso. Pensamos en estos dos resultados como si fueran binarios.

Pero tal vez sea hora de repensar el fracaso. Es decir, cómo podemos utilizar el fracaso para proporcionarnos ventajas que no podríamos ganar de otro modo.

Aquí tienes cuatro de las maneras más importantes.

1. Usa las emociones del fracaso para hacerte más fuerte

El fracaso parece implicar que no ganaste nada. Horas de trabajo y energía puestos en un esfuerzo, pero el resultado es cero. Al menos, eso es lo que parece desde fuera.

Mirar dentro de nosotros mismos, sin embargo, podría darnos una nueva perspectiva sobre el fracaso. A través de nuestras vidas, aprendemos sobre los ingredientes para tener éxito: diligencia, estrategia y confianza en uno mismo, entre otras cosas. ¿Y las cualidades obtenidas al lidiar con el fracaso?

El autor David Brooks escribe en su libro The Road to Character:

“Vivimos en una cultura que nos enseña a promover y vendernos y dominar las habilidades requeridas para el éxito, pero queda poco estímulo para la humildad, la simpatía, y la honesta auto-confrontación, las cuales son necesarias para construir el carácter.”

Brooks señala cómo los líderes notables necesitaron hacerle frente a los problemas internos para poder “subir a las cimas del carácter.” Sólo las duras lecciones del fracaso les ayudaron a entender sus limitaciones y a hacerse más fuertes por ella. Por ejemplo, la activista laboral Frances Perkins aprendió la importancia de la auto-contención para poder promover una causa más grande.

Si tomamos el tiempo para reflexionar sobre cómo nos sentimos durante los tiempos difíciles, podríamos encontrar que nos comprenderemos mejor a nosotros mismos y a las personas que nos rodean.

2. Reencuadra el fracaso para motivarte a ti mismo

En psicología, hay un término llamado re-examinación cognitiva, que es una forma de cambiar nuestras emociones durante una situación estresante. Cuando regulamos las emociones negativas, estamos más capacitados para enfrentar los eventos difíciles y reducir los sentimientos de depresión.

Por ejemplo, después de ser rechazado de una entrevista o propuesta de cliente, la primera respuesta probablemente sería la tristeza o la confusión. Tu vida podría sentirse como si estuviera parada. Pero si empiezas a pensar en la situación como una prueba o experimento, te harías más positivo y pensarías para adelante.

Como Winston Churchill dijo: “El éxito no es definitivo, el fracaso no es fatal: es el coraje de continuar lo que cuenta.” En lugar de ver el fracaso como el final del camino, trata de verlo como una parte inevitable del viaje hacia la mejora de ti mismo. Tal vez lo que querías no era lo que mejor encajaba para ti, por lo que el fracaso es una forma de abrirte a mejores oportunidades.

3. Considera el fracaso como una lección

Muchas personas tienen una tendencia a evitar el fracaso. Lo barren bajo la alfombra o lo evitan por completo. Pero si no les prestas atención, los pequeños fracasos pueden convertirse en grandes fracasos.

Por ejemplo, descartar las ideas de otra persona una vez puede conducir a un resultado mediocre. Ignorar constantemente los feedbacks de los demás una y otra vez puede crear una cultura de desconfianza y falta de comunicación, lo que conduce a un ambiente tóxico. Entonces, ¿cómo podemos detener los comportamientos no saludables en curso?

Los investigadores Mark Cannon y Amy Edmondson encontraron que en una organización, los fracasos cotidianos pueden servir como “señales de alerta temprana.” Si se detectan y se abordan tempranamente, se pueden evitar fallas catastróficas.

En un ejemplo, el CEO de una compañía sacó un “error” de $450 del contenedor de basura, lo montó en una placa, y organizó una ceremonia de presentación. El ganador, inicialmente avergonzado, finalmente se sintió orgulloso de cómo su error ayudó a evitar errores futuros similares.

Desde una perspectiva personal, esto significa abrirse al fracaso. En lugar de cambiar la culpa y fingir que nada sucedió, reconocer que se produjo un error y verlo como una oportunidad de aprendizaje. Pregúntate: “¿Qué puedo sacar de esta experiencia? ¿Cómo puedo mejorar para la próxima vez?” Si ves los fracasos positivamente, puedes comenzar a moverte en la dirección correcta.

4. Aplica las habilidades de tu anterior fracaso

Llegar temprano, ponerte en el trabajo, y ser el último en salir no garantiza los resultados que deseas. Tan duro como suena, a veces querer algo mucho no significa que lo conseguirás.

Alguien que conocía (llamémoslo John) quería jugar hockey profesionalmente. Desde temprana edad, se despertaba cada mañana en la fría y oscuridad del invierno para la práctica de hockey. Cuando llegó a la universidad, se unió a la mayor liga de hockey junior.

El hockey consumió su vida. Todos sus amigos eran del equipo de hockey. Sus días las pasaba en gran parte en las prácticas, o en la carretera compitiendo contra otros equipos. Pero cuando llegó a su último año, renunció. John se dio cuenta de que no era lo suficientemente bueno para ser profesional. Por mucho que le doliera, decidió dirigirse a la escuela de negocios.

El fracaso pica. Cuando pones años de tu vida en algo solo para chocar contra una pared, sientes como que perdiste el tiempo. Pero si lo canaliza sabiamente, esas habilidades que aprendiste en el fracaso puedes aplicarlas a algo más.

En el caso de John, no pudo poner lo que aprendió para convertirse en un jugador de hockey. Pero pudo aplicar esos mismos principios de disciplina, trabajo en equipo y administración del tiempo para crecer personal y profesionalmente en la escuela de negocios. John finalmente encontró un puesto de trabajo como consultor en una empresa global, donde utilizó las habilidades obtenidas de su vida anterior como jugador de hockey.

En el proceso de trabajar hacia una meta, nos entrenamos para pensar y actuar de cierta manera. Independientemente de si alcanzas el éxito o el fracaso, te quedas con esas habilidades; y es ese proceso de aprendizaje lo que le da forma a la persona en la que te conviertes.

Navidad 2017Hoy es un muy buen momento para disfrutar de la riqueza que ya tenemos. No lo olvides.

Feliz navidad a [email protected] y pásenla genial esta noche.

Un abrazo enorme,
El equipo de Escuela Para Ricos

alcanzarDe forma consciente o inconsciente todos los seres humanos poseen metas y objetivos, ya sean personales, profesionales, en pareja, entre otros, a corto o mediano plazo, que impulsan sus acciones. Sin embargo, el problema surge cuando alcanzarlas se convierte en algo casi imposible.

Algunas personas todavía se cuestionan si realmente están camino a cumplir sus objetivos, pero se ha preguntado ¿Cuántas veces se ha propuesto metas y no lo ha logrado?, ¿qué le hizo dejar de lado ese objetivo tan anhelado?

Para conseguirlo, debe de actuar confiando en usted mismo, clarificar sus objetivos y ponerse un tiempo límite, recomiendan los especialistas de la Organización Supera, empresa líder en desarrollo de liderazgo y capital humano, quienes nos brindan cuatro claves para no caer en la desesperación y pueda cumplir sus expectativas con éxito.

Piense en ganar

Luche por lo que quiere, analice su situación y no se detenga.

Atrévase a llegar más lejos de lo que usted cree que puede llegar, diviértase en lo que realice y tenga el coraje para derrotar el miedo, porque sólo usted podrá cambiar su historia, afrontando los retos con una actitud ganadora.

Desarrolle un plan

Una vez que defina y priorice sus metas canalice toda su energía en ese objetivo. Asimismo, recuerde que si algo sale mal, no significa que estemos derrotados, vuelva a intentarlo, analice una vez más la situación y cambie la estrategia las veces que sea necesario.

Anímese a dejar de ser un simple espectador y conviértase en el protagonista de su propia vida, obteniendo como premio la meta anhelada.

Aproveche las oportunidades

Existen oportunidades que se presentan solo una vez en la vida. Por ello, enfrente los retos y obtenga resultados con un valor diferencial.

Recuerde, todos somos capaces de lograr hechos importantes en nuestra vida, aunque le parezca difícil inténtelo las veces que sea necesario, pues si no se arriesga no pierde pero tampoco gana. Así que fortalezca su disciplina, cree hábitos potenciadores que lo lleven a crecer día a día, mejore un 1% cada día y en un año habrá crecido 365%.

Rodéese de personas positivas

Los estudios revelan que las 5 personas con las que más tiempo compartimos son las que más influencia tienen en nuestras vidas, por ello aléjese de las amistades con pensamientos limitados y negativos, e intente compartir mayores oportunidades con personas que compartan su misma visión, de esta manera aprenderá y fortalecerá su crecimiento.

reflexionandoAprendí a alejarme de quien vive y revive de éxitos del ayer para querer vender ideas del mañana sin mostrar ningún logro o innovación en el presente.

Recordé que el pasado no es éxito y mucho menos fracaso. Entendí que todo aquello era enseñanza y podría utilizarlo para empezar más adelante.

Fracasé en fracasar porque entendí que quien lo intenta jamás fracasa y que quien aprende, aunque avanza, no se arropa del éxito logrado, tan sólo abraza la oportunidad de luchar por nuevos logros.

Descubrí que no es más rico quien más lujos carga ni menos exitoso quien más sencillo viste, lo entendí ya muy tarde al descubrir que no es lo mismo vestir bien que vivir bien y que no es lo mismo alcanzar el éxito que a simularlo.

Dejé de consumir con un sólo sentido, para aprender a escuchar. Dejé de tocar para aprender a “olfatear” y fue el uso de todos mis sentidos que me permitió saborear verdaderamente las ideas más genuinas y originales.

Eliminé el desorden en mi tiempo para construir una agenda, aprendí a planificar y respetar los tiempos, y sorprendentemente el tiempo se empezó a estirar y a rendir mucho más.

Soñé en grande y me tropecé en grande, sin dejar que la caída estropeara mis anhelos, ni mucho menos limitará mi fe en ellos.

Me identifiqué contrario a rechazar la oportunidad de intentar o crear algo por la simple razón de que “no todo el mundo lo hiciera”; que, en otras palabras, y quizá para ti, representa de por sí una razón de más para no intentarlo.

Si fuera fácil todo el mundo lo haría, es ahí el único lugar donde debe entrar el ego y responder por ti, porque tú no eres todo el mundo, ni mucho menos ‘uno más del montón’.

Deja de lado la humildad sínica del fracaso, y dale rienda suelta a la humildad de quien intenta como si no sabe nada y la ingenuidad de quien logra sin darse cuenta.

Convierte tus intentos en sabiduría a través del aprendizaje, entiende que donde otros fracasaron tú aún puedes intentarlo y donde otros desistieron tú aún puedes continuar.

Las grandes cosas están al alcance de todos, pero no todos están dispuestos a tropezar, mucho menos a volverlo a intentar después de una gran caída. Y es que dicen que al final todo va a estar bien, y si no está bien, no es el final pues hay que continuar y entender que no hemos terminado hasta que lo hemos corregido.

Es primordial saber, comprender y entender que las metas no tienen límite fijo ni mucho menos una ruta establecida. Encontremos puertas donde otros verán ventanas, y abriremos rutas donde otros no ven espacio.

El simple hecho de pensar que es imposible convierte muchas cosas en impensables. Limitar nuestras acciones por temor a tropezar, es la principal razón para que nuestros sueños mueran antes de empezar.

Pensamos en el fracaso casi intuitivamente y muy pocas veces creemos en la oportunidad de éxito, nos enfocamos mucho más en las dificultades que dejamos de lado todas las soluciones.

Entender que buscar todas las dificultades y problemas posibles, no nos guiará al éxito, pero es fundamental para identificar las soluciones que nos garantizan victorias.

Lo que busco es compartir mi aprendizaje y dejar claro que el éxito es relativo. Mientras avances descubrirás que éste está siempre lejano, no en el ayer, por que el éxito no es pasado, tampoco en el mañana, porque no es futuro.

El éxito radica en el día a día porque es presente y demanda trabajo constante, aprendiendo del ayer y preparándote para mañana.

correrLos hombres siguen teniendo cierta ventaja en la sociedad por diferentes factores: la mayoría de cargos ejecutivos son ocupados por hombres, no ha sido posible la primera mujer presidente en el país más poderoso del mundo, Estados Unidos e incluso, solo hay hombres en el listado de los 10 más millonarios del mundo.

Pero eso no evita hacerles un reconocimiento a ellos por su día, aunque la Organización de las Naciones Unidas haya declarado como fecha oficial el próximo 19 de noviembre. En Colombia, esta tradición se ha conservado en marzo, como abrebocas a la Semana Santa o una tradicional fiesta cuyo origen sólo celebran los más creyentes, los hombres también merecen su efeméride.

A propósito de esta fecha, Microsoft entregó unas recomendaciones prácticas dirigidas a los ejecutivos de hoy, con el objetivo de facilitarles su vida profesional y personal:

Mantenerse en forma

El hombre exitoso de hoy es un aficionado al deporte y a estar en constante actividad física. Se esfuerza por conservarse saludable y, ante ello, los entrenadores físicos sostienen que la constancia es la clave para lograr este objetivo.

Sin embargo, la perseverancia no es suficiente si no se lleva trazabilidad de lo que se ha logrado. Para los que quieren tener un control de su peso, valoraciones médicas, rutinas de entrenamiento, tablas de nutrición y otros datos más, existen plataformas que se descargan en dispositivos móviles y guardar allí recordatorios de los datos más relevantes.

Controle el estrés

Es la enfermedad del ejecutivo moderno. El estrés se genera en muchos casos debido a la falta de organización y manejo del tiempo.

El consejo de Microsoft es manejar los archivos para distribuir el trabajo a través de aplicaciones como OneNote, diseñadas para planear y hacer recordatorios de los informes y citas importantes.

Administrar las deudas

¿Se ha comportado extraño cuando tiene una deuda que no sabe cómo llegó al punto de estrangular sus finanzas? Y si eso ocurrió, seguramente fue porque no llevó un control estricto de sus gastos, de sus ingresos y del porcentaje de su salario que destinaba para el pago de crédito.

Mensualmente usted puede hacer una tabla en una hoja de cálculo para destinar el 70% de su salario al pago de alquiler, créditos, alimentación, transporte y diversión y el restante 30% para el ahorro y la inversión. Si el servicio a la deuda es del 80% y hasta 90% ojo, porque está a punto de ahogar sus finanzas.

Fortalezca su perfil profesional

No es extraño que las empresas pidan total comprensión de plataformas tecnológicas como Office, Internet, HTML, SAP y toda clase de terminología técnica. Una persona que usa correctamente estas aplicaciones se convierte en un candidato atractivo en cualquier empresa.

Para nadie es un secreto que ésta es una de las habilidades más requeridas en el mercado laboral. Si a esto le sumamos una fuerte presencia en LinkedIn, la red social profesional por excelencia, sin duda alguna, aumentarán considerablemente las posibilidades de acceder a contenidos y hacer contactos que darán un giro profesional interesante.

Planear y seguir conectado mientras viaja

Descansar es un placer, además en medio de tantas obligaciones laborales, como tener contacto con los clientes, con los jefes y los miembros del equipo de trabajo.

Por eso, hoy se aprecia una persona que se toma sus vacaciones pero que sigue de lejos el trabajo. Para que ese tiempo en familia o de relajación se tome sin contratiempos, hay que organizarse para lo cual la tecnología es un socio importante.

Para completar el kit del viajero, Skype resulta ser una de las tecnologías más implementadas en el mundo para mantenerse en contacto con los seres queridos o compañeros de trabajo en caso de emergencia. Ahora, gracias a que muchas ciudades ofrecen WiFi gratuito, es posible compartir la experiencia de viajar con amigos y familiares a través de esta herramienta.

triunfarHay circunstancias que ayudan y hay cualidades que son un activo poderoso (intuición, inteligencia, talento…). Bienvenidas sean todas ellas.

Pero, para que produzcan resultados a largo plazo, necesitan apoyarse en un par de columnas, que son las protagonistas de la entrada de hoy.

¿Qué virtuosas columnas son ésas? Los psicólogos las han identificado en sus estudios:

(1) Autocontrol y
(2) determinación.

Unas palabras sobre el autocontrol

Recordemos que, en este caso, el autocontrol es la capacidad de renunciar a una tentación que promete una satisfacción inmediata a cambio de un beneficio mayor.

Por suerte, es una capacidad que se desarrolla (aunque haya individuos mejor equipados para ello que otros). El inconveniente es que va en contra de nuestra tendencia natural, que es la de aprovechar el pájaro en mano y decir adiós al ciento volando.

Esa tendencia a preferir la satisfacción inmediata la adquirimos en los tiempos en los que vivíamos de la caza y el mundo era un lugar muy peligroso. Nuestros antepasados tenían que comer o dormir cuando tenían la oportunidad. Dejarla pasar era un error que les podía costar la vida.

Los tiempos han cambiado. El mundo es menos amenazante. Renunciar a comerte una montaña de helado cuando tienes la oportunidad no te cuesta la vida. Pero la tendencia heredada sigue ahí: Me lo como y mañana… dios dirá.

En nuestros días, nos planteamos objetivos que se componen de una sucesión de pequeñas acciones, que vamos ejecutando durante un período de tiempo: ahorrar, ponernos en forma, aprender algo nuevo, etc.

La capacidad de renunciar a ciertas tentaciones (llamémosla autocontrol o fuerza de voluntad, si lo prefieres) va a ser decisiva para el éxito de nuestra misión. Hemos de tratar de vencer muchas de ellas a fin de lograr lo que nos hemos propuesto.

Ahora, vayamos a por la otra columna.

Una determinación a prueba de bombas

Ésta es otra fuerza, que combinada con el autocontrol puede llevarte a lo más alto. Los amigos anglosajones tienen una palabra que describe el concepto con más enjundia: Grit.

“Grit” engloba: Determinación, valor, fuerza… Digamos, la decisión firme de conseguir lo que quieres, poniendo de tu parte lo que tengas a mano.

Hay personas a quienes, desde su infancia, se les nota la determinación. Otras personas nacemos con el “grit” justo y nos toca desarrollar esa capacidad, como quien se entrena en cualquier otra cosa:

• Tratamos de centrarnos en el progreso, más que en los numerosos errores que cometemos.
• Tratamos de quedarnos con las oportunidades que se abren en un cambio, antes que dejarnos abatir por los obstáculos.
• Tratamos de usar los fracasos para aprender de ellos.
• Tratamos de esforzarnos, porque nuestro objetivo vale ese esfuerzo.
• Y cultivamos la paciencia, ya que ni la fuerza de un coloso ni los objetivos “grandes” se consiguen en un par de pestañeos.

Parece un entrenamiento propio de una olimpiada. Pero no es para tanto, ya que todo eso se refleja en acciones pequeñitas que hacemos cada día; nos damos permiso para cometer errores y aprendemos de ellos.

¿Qué tal combinan las dos juntas?

Maravillosamente. Con el autocontrol vences las tentaciones cotidianas que te van saliendo al paso. Alineas tu comportamiento con la meta (o las metas) que te has propuesto.

Con una determinación poderosa haces eso un día… y otro… y otro más, consistentemente. Porque, en lo que a ti respecta, pondrás todo de tu parte para lograr lo que quieres (aunque a días metas la pata).

Ésas son las dos capacidades que tienen un mayor impacto en el éxito de los objetivos a largo plazo. Más incluso que el talento, la inteligencia o la buena fortuna (sin desmerecer estos dones, en absoluto).

¿Y cuál es la buena noticia? Que, si no tienes lo que hay que tener para conseguir lo que te has propuesto, podrías tenerlo…

O un poquito más de lo que tienes, aprovechando las oportunidades cotidianas para ejercitar a estas dos compañeras: la fuerza de voluntad y la determinación.

Te hablo a ti, aunque en el mismo barco estoy yo y muchísimas otras personas a quienes nos gusta disfrutar de la vida, a la par que construimos lo que cada cual considera beneficioso.

¿Qué es lo que tú quieres lograr o construir? ¿Tienes lo que hay que tener para triunfar?

Steve JobsEl “learning by doing” (aprender haciendo) está a la orden del día.

Dicen que la necesidad agudiza el ingenio y sin duda alguna, en los negocios, el ingenio es muy importante. Frente a la sensación de “falsa seguridad” que brindan las instituciones universitarias durante cuatro años de formación, largas horas de estudio y fiestas.

Los siguientes emprendedores de éxito, aprendieron por su cuenta y riesgo. A base de caer y levantarse han llegado muy lejos:

Steve Jobs

El fallecido co-fundador de la segunda marca más valiosa del mundo, Apple. Carecía de titulación universitaria.

En 2005, concedió un discurso de graduación en la universidad de Stanford. Los asistentes, esperaban emocionados las palabras de uno de los líderes más carismáticos (y controvertidos) que ha conocido el mundo de los negocios.

Todos quedaron sorprendidos cuando sus palabras en relación a la formación superior fueron:

Decidí dejarlo. En su momento me dio miedo, pero en perspectiva fue una de las mejores decisiones de mi vida

Jack Dorsey

El creador de Twitter, dejó sus estudios en la universidad de Nueva York para crear Ordeo, el paso previo a la red social de los 140 caracteres.

David Karp

Creó Tumblr con tan solo 27 años, con la ayuda del ingeniero informático Marco Arment. No llegó a completar sus estudios en el instituto, pero estaba interesado en las reds de blogs y microblogging y se percató de que eran de mala calidad.

Vendió su compañía a Yahoo por 1.100 millones de dólares.

Carlos Blanco

Sin carrera, pero con másters. El reputado Business Angel español, cursó estudios de formación profesional, concretamente en Informática de Gestión en Barcelona.

Tras esto realizó varios másteres, en la UAB, en la UPF, en el ICT y en IESE. Actualmente imparte clases en varias escuelas de negocios.

Es conocido por haber fundado Nuclio Venture Builder y el punto de encuentro para emprendedores e inversores First Tuesday.

Matt Mullenweg

En 2004 decidió abandonar sus estudios en la universidad de Houston para dedicarse en cuerpo y alma al proyecto que le apasionaba, WordPress.

trampasEl éxito es un concepto relativo. Para algunas personas es reconocimiento, fama y dinero. Para otras, equilibrio y paz.

Son posibles tantos conceptos de éxito como personas haya en el mundo. En ese contexto, lo único cierto es que, cualquiera sea su definición, este siempre se percibe como una suerte de consecuencia natural a un camino agrietado, que ha implicado escalar un monte de problemas y navegar por un mar de dificultades.

Sin embargo, el experto mexicano en estrategia e innovación Horacio Marchand prende las alertas alrededor de esta palabra que parece rodeada de atributos.

Este experto considera que el éxito es un arma de doble filo, pues la ganancia y el triunfo podrían cegar a una empresa a un punto tal que, después de conseguir la cima, se crea “superior, imbatible y perenne”.

Si nos fijamos en la lista de las 500 Fortune, desde 1970, cerca de un tercio ha desaparecido por fusiones, quiebras o disolución de las corporaciones.

¿Por qué?

Marchand atribuye estas caídas, en buena parte, a problemas de actitud que han incidido en la toma de decisiones: “Una vez arriba, cuando la cima de la montaña se acaba, el cuerpo se afloja, busca donde sentarse, el espíritu se empieza a apagar y la energía vital desaparece por completo”.

Tampoco es cuestión de satanizar el éxito. Es deseable y legítimo. Simplemente hay que estar conscientes de ciertos riesgos subyacentes.

Marchand los clasifica como los ocho pecados del éxito, aquí un acercamiento:

Complacencia

Es la satisfacción que resulta de lograr algo.

Es muy tentador, pues después de haber recorrido ese largo camino y haber atravesado muchos obstáculos, viene una etapa de relajamiento. Para superar este pecado, es necesario que la empresa caiga en una crisis, un evento que la levante de los dulces sueños del éxito y, nuevamente, la coloque en la pista de la competitividad.

Arrogancia

Caer en este pecado implica derribarse en pleno vuelo, es creerse superior al resto y no ser capaz de reconocer las propias equivocaciones.

Una empresa arrogante se vuelve ciega a la competencia, es sorda a los comentarios de los clientes, se queda sin olfato, es inflexible y burlona. ¿Cómo lidiar este mal?, pues nuevamente la solución está en el baldazo de agua fría que provoca una crisis.

Politiquería

La política es una parte esencial del humano y está presente en todas partes. Lo que no conviene es que la empresa se convierta en un campo de batalla, donde la competencia ya no es con otra empresa, sino entre cada uno de los empleados.

Marchand dice que una empresa exitosa es la más propensa a la politiquería porque la energía hacia fuera, hacia el mercado, está resuelta. Para poder afrontar este problema es necesaria la creación de un nuevo proyecto en el que se ponga a trabajar a cada uno de los empleados, desintegrando grupos y haciendo visible un objetivo común.

Miopía métrica

Se incurre en este pecado cuando una empresa exitosa revisa una y otra vez su utilidad, su flujo de efectivo y sus balances y se olvida de lo más importante: los clientes.

Si la métrica continúa siendo la misma, la competitividad se detiene, la zona de confort se hace más grande y las ganas por seguir en la lucha se esfuman. Marchand recomienda segmentar la base de clientes, guiarse por penetración de mercado y elaborar promociones dirigidas, no masivas.

Unidimensionalidad

Este pecado se refiere a la empresa que se aferra a ese elemento que en el pasado le sirvió para llegar adonde está. Este tipo de empresas cree tener la receta para el éxito. Para superar esta tentación, hay una única solución: la innovación.

Fuga de talento

Cuando una compañía cae en estos pecados, crea un ambiente inseguro para las personas que tienen talento porque van a huir de la mediocridad. Esto hace que un ambiente de cambio e innovación queden de lado. De todos los pecados, este podría ser el más lamentable, pues en una etapa de riesgo o crisis empresarial, los talentos son los que pueden trabajar por una solución.

Incrementalismo

El objetivo de las empresas es vender más o gastar menos. Según Marchand, lo urgente mata a lo importante, lo táctico a lo estratégico, la extrapolación a la imaginación, la continuidad elimina la posibilidad de una discontinuidad, el cómo mata al qué.

La empresa entra a una etapa en la cual se deja atrapar por la eficiencia operativa y renuncia a la eficacia estratégica.

Negación

Impide ver el avance de la competencia y del peligro de sus estrategias. Tal como lo afirma Marchand, cuando ya no se miran las oportunidades en un negocio, es cuestión de tiempo que el éxito se acabe.

Las alertas están dadas. El éxito es un fruto jugoso que, mal manejado, convierte una gran noticia en un gran riesgo. Relea los ocho pecados y haga su propia mea culpa.

mañanasDicen que la forma en que comienzas tu día determina el resto de tu jornada, y esto tiene mucho de cierto.

Si tus días suelen ser poco productivos, motivadores y satisfactorios, la rutina que llevas las primeras horas (desde que sacas un pie de la cama hasta que comienzas tus actividades laborales) podría ser la culpable.

¿Haces las siguientes cosas sin darte cuenta?

Ten cuidado: tu día entero podría estarse viendo afectado.

Esperar al último minuto para levantarte

Déjanos adivinar: eres “de esas” personas que apagan su alarma cinco veces, y sólo se levantan cuando ya no tienen más remedio. Obviamente, de mal humor.

Esta actitud te predispone a comenzar el día de manera negativa. ¿Y si mejor te duermes un poco antes, te despiertas más temprano y aprovechas mejor el día?

Revisar tu celular tan pronto despiertas

Si lo primero que haces al abrir los ojos es revisar tu celular, podrías estar boicoteando el resto de tu día. La mejor forma de comenzar el día es despertar con calma, disfrutar tu mañana y, poco a poco, entrar en el “mood” de trabajo. ¡Ya tendrás tiempo para revisar correos y contestar mensajes!

Desayunar deprisa

El desayuno es la comida más importante del día, pues es el que te proporciona el impulso necesario para arrancar.

¿Desayunas lo primero que encuentras mientras piensas en los pendientes del trabajo, o peor aún, mientras manejas? Elimina este hábito lo antes posible. El desayuno –y en general cualquier comida– debe tomarse con calma. Disfruta cada bocado.

No planear tu día

“Ya saldrán los pendientes” o “al final todo se resuelve” son dos pensamientos que te perjudican más de lo que crees.

Sí, las cosas saldrán bien al final del día, pero si no aprendes a organizarte, tu salud emocional podría verse seriamente afectada. Tómate 20 minutos al día para planear tus actividades, determinar cuánto tiempo te tomará completar cada una y ordenarlas por prioridad.

Salir tarde de casa

Te despertaste tarde, no elegiste tu ropa el día anterior, perdiste tiempo respondiendo mensajes y saliste tarde de casa. Y, por supuesto, llevas horas atorado en el tránsito y tu estrés alcanza niveles insospechados (¡vaya manera de empezar el día!).

¿Por qué auto torturarte de esta forma si puedes salir temprano de casa, evitar todo el tráfico e instalarte en la oficina con toda la calma del mundo?

Llegar tarde al trabajo

Todo se vuelve un círculo vicioso. Sales tarde, y entonces llegas tarde a la oficina. Empiezas tu día estresado, con mil pendientes encima y la horrible idea de que ese día te irás a casa después de tu hora de salida. El día automáticamente se ha vuelto más pesado. En serio, como dirían nuestras madres: ¿qué necesidad?

Contestar los correos electrónicos

Llegas al trabajo, abres tu bandeja de correos y éstos comienzan a caer como una cascada interminable. Te dispones a revisarlos a primera hora del día, y a responder uno por uno… y en eso se te va media mañana.

¡Error!

Deja los correos para más tarde: al llegar a la oficina, enfócate en planear tu día y resolver las tareas más importantes.

Postergar las tareas más importantes

¿Ese pendiente que te da toda la pereza del mundo? Resuélvelo tan pronto llegues a la oficina y tu día se volverá mucho más ligero y fluirá como el agua.

Postergar las tareas importantes es uno de los peores hábitos que podemos adquirir, así que ¡deshazte de él hoy mismo!

creativoNecesitamos creatividad en nuestras vidas. Para innovar en nuestro trabajo, para crear obras únicas, para sorprender a nuestra pareja, para mejorar como personas…

Los momentos de inspiración son geniales, encienden fácilmente nuestro modo creativo. La inspiración casi nunca llega cuando la necesitamos, así que vamos a ver qué técnicas nos pueden ayudar a conseguir el tan deseado momento creativo.

Ya hemos hablado en otra ocasión del Síndrome Savant. Lo sufren personas que por distintas patologías, se han liberado de la tiranía de su hemisferio izquierdo y han desarrollado distintas habilidades, muchas de ellas de tipo creativo.

Estamos acostumbrados a pensar de forma lógica y racional. Esta forma de pensar tiene muchas ventajas en nuestro día a día, porque nos ayuda a tomar las decisiones cotidianas.

Por otro lado está nuestro potencial creativo, que habitualmente está escondido e infrautilizado y que solo en ocasiones dejamos florecer en forma de píldoras de inspiración. Y lo peor de todo, es que casi nunca nos pilla a tiempo, cuando nosotros queremos.

Para poder ponernos en modo creativo, necesitamos inactivar en parte nuestro hemisferio cerebral izquierdo, para potenciar y poner a trabajar el derecho, lugar donde reside esta capacidad.

Veamos que técnicas pueden ayudarte a ponerte en Modo Creativo: ON

1. Aprende a desarrollar tu pensamiento lateral

Nacemos con un componente creativo más o menos desarrollado, que habitualmente vamos relegando en favor de nuestro pensamiento lógico.

La creatividad puede aprenderse y asignaturas como flexibilidad mental y potenciar la imaginación deberían ser obligatorias en el colegio. Ya vimos en el artículo sobre el pensamiento lateral, distintas técnicas que pueden ayudarnos a pensar desde fuera de la caja.

2. Haz cosas nuevas

Nunca te conformes con lo que ya sabes, explora nuevos campos del conocimiento, cosas que llaman tu atención y te gustaría aprender a hacer.

Dedica parte de tu tiempo libre a aprender un idioma nuevo, un hobby, practicar un deporte o cualquier actividad que no tenga nada que ver con lo que haces habitualmente.

Esto conseguirá crear nuevas conexiones neuronales y te hará tomar perspectivas nuevas ante la vida.

3. No fuerces, deja fluir tu creatividad

Nuestro cerebro tiende a agrupar nuestros datos hacia lo que ya conocemos, hacia patrones establecidos. Si queremos por ejemplo escribir una canción, nuestro banco de datos arrojará cientos de melodías conocidas, impidiéndonos fabricar una nueva. Y cuanto más intentemos forzar la creatividad, más rígida se volverá.

Es como si nuestra mente no nos dejara innovar y nos quisiera encarrilar una y otra vez hacia el camino marcado.

Pensar en cosas distintas nos puede sacar de nuestro pensamiento habitual y llevarnos a sendas inexploradas que favorezcan el pensamiento horizontal. Esto hará fluir de forma natural nuestra creatividad.

4. No lo hagas para ti, sino para los demás

Existe una teoría que dice que si conseguimos crear una distancia, entre nosotros y el problema que queremos resolver, activaremos nuestra creatividad. Polman y Emich mantienen que crear para otros nos hace más creativos que hacerlo para nosotros mismos.

El truco estaría en pensar en crear o solucionar algo para otra persona, en lugar de para nosotros mismos.

5. Desenfócate

Varios estudios han puesto de manifiesto los beneficios creativos de perder el foco y no prestar demasiada atención a lo que estamos haciendo. Las personas con dificultad de concentrarse puntúan mejor en los test creativos. Quizás por eso a muchos genios se les atribuye la etiqueta de distraídos.

La pérdida de foco propicia que entre en nuestro cerebro una mezcla increíble de información, enriqueciendo nuestro pensamiento y favoreciendo la creatividad.

6. Visualiza lo que quieres hacer y crea tu proceso creativo

Ser creativo suele llevar asociados términos como caos, desorden, tormenta de ideas… pero no todo tiene por qué ser así.

Todos trabajamos sobre estructuras que nos funcionan y permiten ser creativos, por lo que puede ser interesante invocarlas cuando lo necesitemos. Y si no funcionan, pues habrá que salirse de ellas y crear otras nuevas mediante más procesos creativos.

7. Usa la Meditación

Diversos estudios han concluido que la meditación cambia nuestra estructura cerebral, aumentando nuestra atención y enfoque, por lo que a priori favorecería también nuestra capacidad creativa.

8. Cambia totalmente de actividad y sitio

Coge un periódico, revista o libro que no tenga nada que ver con lo que estás haciendo. Busca un lugar nuevo en el que nunca te hayas sentado, pon música que nunca hayas escuchado y comienza a leer.

Estimular zonas distintas del cerebro puede ayudar a establecer conexiones entre lo que estamos haciendo y la tarea o problema que queremos resolver. Puede que a través de ese nuevo conocimiento salte la chispa que encienda nuestra creatividad.

9. Apártate del mundanal ruido 2.0

Estar unos días aislado y fuera del ambiente habitual donde vives, relajará cuerpo y alma. Hay investigaciones que dicen que encontrarse relajado favorece el pensamiento de tipo creativo.

Estar en contacto con la naturaleza, respirar aire puro, caminar en soledad,… puede hacer que tu cerebro se “reinicie” y reordene sus conexiones. Todos hemos experimentado la sensación de tener un cerebro despejado mientras hacemos footing, nos perdemos con la bici o damos un paseo por el campo. En definitiva, oxigena tu mente.

10. Evita evitar ser creativo

Muchas veces saltamos de una a otra tarea, evitando o dejando para el final de nuestras tareas la tarea creativa, procrastinándola día tras día. Lo hacemos porque tenemos miedo a fracasar, a no ser creativos.

Seguro que tardarías menos tiempo en ponerte en modo creativo y resolver el problema o crear la obra que tanto te gustaría, que en buscar nuevas excusas para no hacerlo.

Debes ser consciente de este problema y atreverte a dar el paso a explorar tu creatividad. Seguro que te asombrarás al ver lo creativo que en realidad eres.

11. Crea un ambiente favorable

Ver películas positivas o escuchar música alegre, puede predisponerte a ser más creativo. Todos tenemos alguna música que nos resulta especialmente motivadora y energética. Quizás sea el momento de ponerla y subir el volumen…

12. ¿Soledad o multitud?

Creo que es algo que depende de cada persona. Hay gente que es mucho más creativa en soledad y otros que se alimentan de las ideas generadas por el equipo. Busca lo que mejor se adapte a lo que intentas solucionar y hazlo como normalmente te dé mejores resultados.

13. Utiliza el Cerebro Visual

Gran parte de nuestro cerebro se dedica al análisis de lo que nos entra por los ojos. Usar mapas mentales, puede ayudarte muchísimo a la hora de crear cosas nuevas. Nuestra mente embebe con gran facilidad la información que le presentamos de forma visual.

Coge papel y lápices de colores y comienza a dibujar…

14. Si todo la anterior falla, puedes usar estímulos provocadores…

Una ducha fría, un “poco” de vino, alguna bebida estimulante o relajante, etc. Muchas de las grandes obras se han creado bajo los efectos de distintas “sustancias”.

Personalmente prefiero otros métodos y no seré yo quien incite al consumo de drogas, pero de todos es sabido que hay personas a las que su uso les dispara la creatividad.

15. Por último evita las etiquetas: Eres una persona creativa y no se va a demostrar lo contrario

Una de las peores manías que tenemos las personas es la de buscarnos un límite y ponerle una etiqueta, que en este caso sería “yo no soy una persona creativa”.

En realidad todos somos personas creativas en mayor o menor medida, lo que tenemos es más o menos práctica en usar nuestra creatividad.

Al ponernos una etiqueta, estamos cerrando la posibilidad de serlo. Por eso, para conseguirlo debemos partir de la premisa de que lo podemos conseguir.

Espero que estos consejos te ayuden a ponerte en un estado en el que tu creatividad fluya a gran velocidad.

¿Has utilizado alguna de estas técnicas? ¿Tienes facilidad para encontrar tu momento creativo? ¿Tienes alguna otra técnica o truco para conseguirlo?

emprenderEtimológicamente, emprendimiento es el efecto de emprender, llevar adelante una obra, un negocio, un proyecto, en suma.

Quién lo hace es el emprendedor, que hace frente a una serie de dificultades (…en este país más…), que asume riesgos económicos e invierte recursos (propios y/o ajenos) con un objetivo: aprovechar una oportunidad en un mercado.

Se considera que el primero que concibió el concepto formal fue el economista francés Richard Chantillón (1801) bajo el término “entrepreneur”, definiéndolo como “el agente que compra los medios de producción a ciertos precios y los combina en forma ordenada para obtener de allí un nuevo producto”.

Definía también, que el emprendedor a diferencia de otros agentes, no posee un retorno seguro por ser quien asume y soporta los riesgos que dominan el comportamiento del mercado. Posteriormente el desarrollo del término ha sido fundamentalmente anglosajón, dotándolo de características y particularidades, insertándolo como modelo en la sociedad, hasta llegar a nuestros días, en que finalmente el “gurú” P.Drucker le añade el carácter de innovación y observación del entorno.

Podemos encontrar un montón de artículos con las características que un emprendedor debe tener: pasión, liderazgo, visión de futuro, perseverancia, adaptación, planificación, etc. Pero dado que en España, en Galicia y sobre todo en Orense el mayor número de empresas son PYMES. Centrémonos en las características de aquellas que a lo largo del tiempo han sobrevivido a las crisis y perdurado en el tiempo, vamos a ver a las personas jurídicas, más que a las personas físicas.

Quizás hemos equiparado durante mucho tiempo la figura del emprendedor con la del empresario, y no tiene por qué ser lo mismo.

Si bien es cierto que ambos pueden crear una empresa, el empresario, sin menosprecio, tiene una cultura más estática, más de administrar, mientras que el emprendedor es más dinámico, más de buscar continuamente oportunidades. Ese espíritu es necesario para la creación de nuevas empresas y para la sostenibilidad de las existentes, pues el desafío del mundo globalizado requiere empresas que permanentemente hagan investigación de mercados e innovaciones para satisfacer la cambiante demanda de los clientes.

El emprendedor necesita de las personas, pero también del entorno, y en primer lugar está la política, que debe favorecer la creación y el desarrollo de nuevas empresas; la educación, que debe promover las características positivas del emprendedor, y el marco jurídico, que proteja y permita el desarrollo de las empresas.

¿Qué elementos clave de éxito hay en PYMES con más de 10 años en el mercado orensano? Más que un estudio, se trata de unas reflexiones de las vivencias experimentadas en mi relación con empresas, fundamentalmente orensanas, a lo largo de una serie de años.

De ellas he podido extraer los siguientes:

1.– Conocimiento previo del sector y capital inicial propio, o al menos mayor que el ajeno.

2.- Un grupo de “colaboradores” con actitudes positivas: esto es: comprometidas con la empresa, de confianza y con conocimientos, aunque en muchos casos estos conocimientos no venían “de serie”, sino que se fueron adquiriendo con el tiempo.

3.- Marcarse unos objetivos, planificar para cumplirlos y realizar un seguimiento. No perder el Norte. Es el famoso “sentidito” gallego.

4.- Fijarse en la competencia continuamente. Ver lo que hizo, lo que hace y lo que puede hacer…

5.- El cliente. Las PYMES cada vez más, al igual que el resto del mercado, se fijan en la calidad y el servicio al cliente.

6.- Aquellas que han salido fuera del mercado local, las menos, lo han hecho con innovación y conocimiento de esos mercados foráneos.

7.- Saberse rodear de socios idóneos, tanto para apoyo económico, como aportadores de soluciones.

8.- Haber esperado un tiempo prudencial, perseverar y pensar que no siempre un retroceso es definitivo. Darle tiempo a la empresa para que se estabilice y, esto es difícil, pues ni todos somos iguales, ni las empresas y los sectores lo son.

Conclusiones

Parece, entonces, que las claves del éxito para sobrevivir durante años en el mercado no son tan complejas, aunque sí se debe tener una visión clara de lo que se quiere y el entorno. No está de más algo muy en boga en la teoría del Emprendimiento.

Al desarrollar una idea de negocio se debe tener en cuenta el análisis de debilidades y fortalezas de la empresa, y las amenazas y oportunidades del sector. Esto le permitirá identificar todas las variables involucradas y una visión real, entendiendo cómo funciona el mercado.

Tener una buena base financiera en los primeros años de funcionamiento de la empresa es muy importante para las Pymes, ya que esto ayuda a afianzarla en el mercado, y a trabajar por las metas propuestas, soportando las épocas difíciles mientras la empresa logra estabilizarse. En estas reflexiones también se pudo analizar que las pequeñas y medianas empresas, que no sobrevivieron durante los primeros años, tuvieron en su mayoría los siguientes inconvenientes, entre otros:

– La competencia era más fuerte de lo que se esperaba (sector hostelería),

– El número de clientes potenciales estaba sobreestimado (nuevos comercios-sectores),

– Los esfuerzos en temas comerciales no estaban bien dirigidos, o faltaban  (hostelería y nuevos sectores),

– El precio del servicio o del producto ofrecido fue superior al que pagaría el cliente (en la crisis ha afectado mucho…).

– El producto era similar al de una competencia ya establecida (textil, calzado y hostelería).

Por otra parte, también se observó que las Pymes muestran ventajas frente a las empresas más grandes; a mayor intensidad en el trabajo, mejor aprovechamiento de las capacidades individuales. Incluso pueden explotar nichos de mercado que no son atractivos para empresas mayores.

Aunque las empresas disponen de asesorías y entidades financieras para su proyecto o negocio, la mayoría han preferido utilizar otros recursos o asesorías más personales que el recurso que prestan estas entidades, como el apoyo de familiares o amigos cercanos con experiencia en este campo, o apoyo económico con créditos a título personal.

 La consolidación de la Pymes en el mercado depende de tener clara la idea de negocio y un plan de trabajo, con unos objetivos y una metas tanto a corto, mediano y largo plazo, definiendo su mercado y su alcance, ofreciendo un servicio diferenciado, independiente si el producto o servicio ya existe. Emprender es algo más que crear una empresa o negocio.

Es la capacidad que tienen muchos individuos para crear empresas fortaleciendo sus capacidades, ayudando en el desarrollo. Exige compromiso y disciplina, y al igual que el empresario, su razón es la empresa. Crear una identidad que impacte en el consumidor, bien por calidad, bien por reconocimiento, etc.

Talento. Si bien es cierto que de todo el mundo se aprende, de un emprendedor más. Todos los que he conocido tenían un talento especial, unos comercial, otros administrativo, organizativo, con gran tenacidad pero, todos, absolutamente todos tenían el sentidiño que hace falta para llevar a buen puerto una empresa en los tiempos que corren y en el país que nos ha tocado vivir.

La frase del día

Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies de objetivo; busca un nuevo camino para llegar a él.

– Confucio

 

 

 

Subir »
FB