Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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De todo un poco sobre los negocios y una vida llena de riquezas

¿Qué tienen en común el arte expresionista abstracto y la realidad virtual? Ambos fueron creados como proyectos alternos.

Jackson Pollock trabajaba como intendente en una escuela durante el día y pasaba el resto de sus horas pintando. Palmer Luckey, el fundador de Oculus, tenía un trabajo de tiempo completo en la USC, pero dedicaba todas sus tardes en su cochera construyendo el futuro de la realidad virtual.

Y tienen mucha compañía en esto. Google, Twitter, Buffer, Todoist, Space X, Apple, Product Hunt, Trello: éstas compañías son ejemplos de negocios increíblemente exitosos que empezaron como un experimento, moldeadas y pulidas en horas extra de trabajo, mientras que sus fundadores seguían teniendo “trabajos reales” de nueve a seis.

La semilla de la curiosidad puede florecer en algo espectacular si tienes buen acceso a internet, un poco de tiempo y mucha devoción. Los proyectos alternos cambian vidas. ¿Qué te detiene?

Veme como ejemplo.

Yo siempre he sido una persona que arregla cosas. Antes de fundar JotForm en 2006, me entretenía con una serie de proyectos alternos a mi trabajo real. Algunos estaban relacionados con mis habilidades básicas, y para otros me dejé llevar porque me parecían interesantes. Construí prototipos. Aprendí de carpintería. Programé. Empecé a bloguear.

Mi trabajo real no era el lugar ideal para explorar tangentes, ni para aventurarse o experimentar. Así que usé mis proyectos como conejillos de indias para probar hipótesis o para aplicar aprendizajes de los libros que iba devorando.

Algunos proyectos no progresaron. Otros me hicieron ganar algo de dinero y eventualmente me dieron la red de seguridad que necesitaba para renunciar a mi trabajo. Pero todos me enseñaron algo invaluable sobre marketing, ventas, desarrollo de productos y sobre todo, de mi mismo.

Hoy en día mis circunstancias son un poco diferentes. Pero sigo tratando de arreglarlo todo, sólo que ahora lo hago junto a todo el equipo de JotForm. Somos una compañía de empuje. Y sin inversionistas agobiándonos todo el día, tenemos la libertad de tomar todos los riesgos que queramos.

Así que lo hacemos. Y ya libres de riesgos y presión, los proyectos alternos marcan el territorio más fértil para la innovación y la creatividad. Creo que todo el mundo debería tener uno.

Los proyectos alternos te hacen más feliz, más inteligente y más creativo

¿Cuál es la percepción errónea que más personas tienen sobre los proyectos alternos? Que empezar uno te va a distraer de tu trabajo real. O te va a agotar. O te va a complicar las cosas. Pero de hecho, es todo lo contrario. Jugar un poco en nuevos territorios te hará aún mejor en las cosas que ya sabes hacer.

Me encanta platicar con mi staff sobre sus proyectos alternos y sus hobbies. Por un lado, demuestra que tienen suficiente tiempo libre y seguridad para disfrutar otras cosas aparte de su trabajo. Pero por lo general, sus intereses personales terminan formando parte de lo que hacen en JotForum.

Dawn Sharifan, director de Operaciones de Personal de Slack, está de acuerdo conmigo: “Al final, la gente que tiene hobbies o proyectos alternos dicen estar en un camino de mejora continúa, curiosidad intelectual y bienestar integral.”

Otra empresa a favor de los proyectos alternos es Google, que es famosa por incentivar a que sus empleados dediquen 20 por ciento de su tiempo a explorar sus pasiones. Y es gracias a este sistema que Gmail, Googe News y AdSense existen. Spotify hace dinámicas que duran toda una semana para motivar a sus empleados a explorar sus pasiones. Incluso Y Cominator le pregunta a sus candidatos por sus proyectos alternos cuando están en una entrevista.

Y hay muchas investigaciones que respaldan esto. Cuando el Dr. Kevin Eschleman, profesor de psicología, examinó el efecto de contar con un proyecto alterno en más de 400 personas, encontró que aquellos que tenían algo a lo que dedicar su tiempo libre eran estaban más dispuestos a ayudar a otros y eran más colaborativos y creativos.

Esto es porque los proyectos alternos reducen las presiones de los trabajos regulares, de la misma forma que lo haría una noche de copas con tus amigos para relajarte después de un largo día de trabajo.Pero en lugar de salir a beber esa copa de Merlot, estamos perfeccionando nuestras habilidades, incentivando nuestra curiosidad y poniendo a prueba nuestra capacidad intelectual. Esto es muy satisfactorio, y renovador, y mejora nuestro bienestar.

Manejar un negocio o simplemente tener un trabajo real es algo estresante de manera inherente. Necesitas ganarte tu sueldo. La gente debe ganar dinero. Hay una fuerte presión para desempeñarte y ser exitoso. Pero tu proyecto alterno no lleva dinero a la casa, no dependes de él para pagar las cuentas. Así que si no funciona, no pasa nada.

Y esa libertad es el elexir que ha hecho que tantos proyectos alternos pasen de la cochera a las salas de juntas. Empieza a poner las bases de tu propio proyecto.

Encuentra el tiempo

¡Es broma! A menos que estés en una vacación perpetua o que te hayas tomado un años sabático, los periodos largos de tiempo para descifrar cosas no existen. Y está bien. No los necesitas.

Los proyectos alternos florecen en ventanas después del trabajo, antes del desayuno, durante la comida, incluso en el metro. Todo el mundo tiene esos minutos mágicos, incluso la gente más ocupada o el CEO más trabajador del planeta.

Y diluidos entre todo lo que tienes que hacer en el día, no hacen una gran diferencia. Pero a lo largo de las semanas, los meses y los años empiezan a sumar una buena cantidad de tiempo. Probablemente habrás tenido que deducirlos de otro lado, así que empieza a ver menos horas de Netflix, báñate más rápido, sal a correr más temprano.

Porque tal como dice Paul Jarvis, “Hacer algo grandioso requiere sacrificios. Para cambiar tu mentalidad y experimentar con nuevas ideas, necesitas escoger un camino. Tienes que cambiar tu paradigma de consumismo hacia la creación.”

Así que libera esos pequeños momentos libres y protégelos tanto como protegería una comida con un amigo. Haz una cita en tu calendario de Google. Pon tu celular en modo avión. Pon un letrero de “no molestar” en tu puerta. Puede que te pierdas unos capítulos de tu serie favorita, pero ganarás algo mucho mejor.

Sólo recuerda que no se trata de ponerte una agenda estricta. Los tiempos de entrega te ayudan a hacer que las cosas pasen, pero no se trata de vivir doblemente estresado si no alcanzas a terminar algo, siempre y cuando sepas que estás dando tu mejor esfuerzo.

Nada mata más la inspiración que intentar encontrarla rápidamente. Este no es el momento de presionarte por el tiempo. Estás haciendo esto porque te gusta, no porque necesites enviarlo a algún lado lo más pronto posible.

Además, si tú y tu proyecto alterno se están divirtiendo juntos, las cosas fluirán de manera natural, como una cita para jugar con alguien, no como una sesión de tutorías. Espera y ve lo que pasa a continuación.

Está presente

Necesitas justificar el tiempo que inviertes en tu proyecto alterno. Así que tiene que ser algo divertido, sino, encontrarás excusas para no hacerlo, y las excusas siempre van a estar ahí. Y resentirás el tiempo que sí inviertas porque lo sentirás como una carga o una tarea adicional que debes cumplir.

Si ese extra de emoción sería como estar haciendo horas extra en la oficina. Porque la diversión será tu única recompensa al inicio. Me encanta la descripción que usan en Denim Huit Co de un proyecto alterno: una labor de amor sin riesgos y sin presiones.

Y sobre eso, necesitas amar lo que vas a hacer gratis. Así que dedícate a hacer algo que realmente te guste. Algo que realmente te emocione y parte de ahí.

¿Puede estar relacionado con tu carrera? ¡Claro! Si es así, estarás construyendo un portafolio de habilidades que sin duda te ayudarán en el futuro. ¿Y si no hay conexión alguna con lo que haces en tu trabajo? ¡Perfecto! Te vas a convertir en una persona con muchos talentos. O tal vez seas como yo y tu proyecto alterno surja de un problema que lleva años haciéndote ruido.

En mi primer trabajo como Desarrollador Junior, todos los días tenía que diseñar formatos para páginas web. Era muy aburrido y lento, tan lento que me llevó a pensar si podía automatizar el proceso. Me imaginaba un formato en el que la gente que no supiera programar pudiera arrastrar y pegar elementos.

Y el resto es historia. Tal como Paul Graham, fundador de Y Combinator, escribió una vez: “La mejor forma de tener una idea para una startup es preguntarte: ¿qué te gustaría que alguien más hiciera por ti?” ¿Tienes un problema? Resuélvelo. ¿Sientes que algo falta? Constrúyelo. ¿Algo te hace ruido? Investígalo.

Hazlo simple… y luego simplifica lo que hiciste

Si tu trabajo diario es un tren que va en la misma dirección todos los días, tu proyecto alterno debe sentirse como un avión de papel. Debe ser un producto sin equipaje. O, como lo resumió Mikael Cho de Hail Mary Crew, “resuelve un problema de una forma más sencilla que los demás.”

Bryan Helmig de Zapier CTO hace eco a este sentimiento: “Manténlo simple y divertido, no lo ahogues con un proceso. Trata de enfocarte en una pieza pequeña que valga la pena pero que no sea crítica, y que sea paralela al núcleo de tu negocio.” No incluyas aún el plan de negocios ni una estrategia detallada, por lo menos al principio. Este no es el momento de obsesionarte con hacer crecer tu idea.

Una de mis historias favoritas sobre proyectos alternos es la de Sofia Amoruso, fundadora de NastyGal. Esta chica recolectaba ropa vintage como hobby personal y la vendía en eBay desde su pequeñísimo departamento en San Francisco. Pronto se dio cuenta de que la gente estaba dispuesta a pagar grandes cantidades de dinero por su ropa, y la compañía cobró vida. Actualmente, factura millones de dólares.

Pero la compañía millonaria es la feliz consecuencia de su trabajo altero, no fue para nada su punto de inicio. Y estoy seguro de que hubiera continuado vendiendo en línea desde su pequeña habitación, aún si sus elegantes oficinas de Los Ángeles nunca se hubieran materializado.

Abre las puertas al caos

Tú y tu proyecto pasan tiempo juntos de manera regular. Es divertido, pero… ¿sientes que todo es un poco caótico? ¿Confuso? ¿Amateur? ¿Incorrecto? Relájate. La imperfección es perfecta cuando se trata de un trabajo alterno. Tiene que ser desordenado. Y con un proyecto alterno, no hay bien o mal.

Porque simplemente es un experimento, nada más y nada menos. Un proyecto alterno debe sentirse como un lugar de juegos para adultos. Juega, diviértete, camina por avenidas que terminan en callejones sin salida, por el simple gusto de hacerlo. Ábrele las puertas al caos.

Eso es lo bonito de los experimentos: no pueden salir mal. Sólo estás probando una hipótesis. No debe haber presión para triunfar, no hay consecuencias que considerar, no hay fracasos que temer. Y justo dentro de ese triángulo maravilloso de factores, la magia sucede.

Como lo preguntó Sheryl Sandberg alguna vez, “¿Qué harías si no tuvieras miedo?” Absorberías la información de otra forma. Tomarías más riesgos. Harías conexiones más profundas.

Deshazte de los objetivos planeados

Si te pareces un poco a mí, entonces una gran parte de tu vida está trazada con tinta indeleble. Hay objetivos que cumplir, KPIs que llenar y expectativas que satisfacer.

Puedes llegar a dudar sobre si invertir tiempo, energía y dinero en algo que no tiene una estrategia clara. Es complicado soltarte un poco. Así que, ¿por qué no tomar esa pluma de tinta indeleble y empezar a dibujarte un futuro?

Soñar sobre a dónde podría llevarte tu proyecto es emocionante. Pero cuando empiezas a ponerte objetivos y a analizar los resultados, la emoción empieza a diluirse. Suéltate un poco. Obsesionarte por el éxito puede resultar en sentimientos paralizantes y puede decepcionarte si las cosas no salen como las has planeado. Eso no es divertido.

El punto es que los proyectos alternos no deben de seguir un plan, así que planear cosas es una pérdida de tiempo. Despega la vista del camino. Date la oportunidad de ir a cualquier lugar sin la presión de llegar a ningún lado. Disfruta el viaje.

Comparte tu trabajo

No dejes que tu semilla permanezca enterrada demasiado tiempo. El aire fresco, la luz y los ojos de los demás le harán mucho bien.

Yo solía tener un blog en el que escribía sobre mis proyectos alternos y pedía retroalimentación. Ese mismo blog me ayudó a vender mis proyectos y eventualmente a conseguir los fondos para crear JotForm. Independientemente de en qué etapa te encuentres, abrir una conversación de dos vías te ayudará a seguir avanzando.

Para Noah Kagan, la idea de AppSumo apareció mientras hablaba con otros usuarios sobre KickFlip, su otra startup. “Empecé App Sumo porque todas las compañías de juegos seguían mencionando que necesitaban menos herramientas de monetización y más clientes. Queríamos resolver esa parte para el mercado de aplicaciones.” dijo.

Explicar tu idea a otros te ayudará a encontrar huecos en ella y luego a rellenarlos. Haz que la bolita ruede hacia delante y hacia atrás. Pide retroalimentación. Crea nuevas iteraciones, refínalas y hazlas cada vez más claras.

En cuanto compartas tu idea, ya sea en Medium, YouTube, en un podcast o simplemente en una conversación, la haces real. Se la has compartido al mundo. Y empiezas a construir tu audiencia. Y así es como construyes una comunidad, y luego una startup.

Mastícalo

Si le dedicas tiempo a algo que realmente capte tu curiosidad, no hay malos resultados. No le restará a otras partes de tu vida, sino que las hará crecer. Tal como lo puso Gumroad, fundador de Sahil Lavingia, “No tengas miedo de morder lo que no sabes si puedes masticar. Aprenderás a masticarlo.”

En el mejor de los casos, tu proyecto alterno florecerá para convertirse en una startup. En el peor de los casos, habrás aprendido una valiosa lección y te habrás preparado para tu siguiente experimento.

Recuerda que el éxito no solo tiene que ver con la riqueza y los logros profesionales. Hay otro tipo de éxito, mucho más callado, que viene de aprender cosas nuevas, de perseguir lo que amas y de sentirte satisfecho a nivel personal.

Así que pon a trabajar tus músculos creativos. Explora la tangente. Construye algo. Y compártelo con el mundo cuando esté listo. Pero hagas lo que hagas, no te presiones demasiado. Es sólo un proyecto alterno.

PersistenciaDice un antiguo proverbio: «Del dicho al hecho va un gran trecho». Muchos tenemos sueños, metas, ilusiones sobre cosas que queremos hacer. Pero lo que verdaderamente separa a los que tienen éxito y alcanzan esos sueños de los que nunca lo consiguen, es la persistencia y el compromiso con la acción.

Suele haber un largo camino entre tener un sueño y hacer que se haga realidad. A lo largo de ese camino los sueños no desaparecen, solo se disipan. Se necesita compromiso, tenacidad y mucha persistencia para ver como un sueño progresa hasta hacerse realidad.

Una vez has descubierto un sueño, síguelo. … Seguir leyendo »

26. Delegas tareas y asignas recursos de manera efectiva, tanto en tu negocio como en la casa.

27. Estableces plazos para ti mismo. No pones excusas para cumplirlos.

28. Te gusta contar historias. Amas compartir tus experiencias con los demás.

29. Eres súper competitivo. Incluso jugar un juego de mesa enciende el espíritu competitivo en ti.

30. Te involucras con las cosas.Si ves un auto parado en la carretera, te detienes a preguntar si necesita ayuda.

31. Eliminas de tu vida las cosas que no necesitas. Si algo es ineficiente o te estorba, simplemente lo haces a un lado.

32. Negociascada vez que puedes. Los mercados de pulgas y salarios son sólo el principio.

33. Ves el potencial de la gente. No ves a las personas por lo que son: ves en ellas lo que podrían llegar a ser.

34. Te mantienes en calma en medio de una crisis. Cuando las cosas se ponen difíciles, piensas de manera lógica.

35. Sabes conseguir lo que quieres. No dejas ir las oportunidades.

36. Evitas las situaciones y las personas que sólo te hacen perder el tiempo. No pierdes el tiempo jugando con el celular
y viendo fotos de los demás en tus redes sociales.

37. Eres persuasivo, convences a las personas de ponerse de tu lado. Eres un retórico nato.

38. Tomas decisiones con la cabeza y no con las emociones. En la mayoría de los casos, confías en tu lógica más que en tus emociones.

39. No olvidas las emociones de las demás personas. Sientes una gran empatía por los demás.

40. Cuando te involucras con proyectos que te apasionan, pierdes la noción del tiempo. Las horas vuelan cuando te sientas a trabajar en algo.

41. Con frecuencia, inicias proyectos nacidos de la pasión. Cada semana transformas una idea en un pasatiempo.

42. Constantemente haces cambios en tu hogar, tu carro o… lo que sea. Siempre hay algo que puedes cambiar o mejorar.

43. Te enloquecen las nuevas tecnologías. Eres adicto a aprender sobre ellas y cómo pueden mejorar tu vida.

44. Lees las noticias todos los días: es un hábito que no puedes evitar.

45. Devoras libros. Cada libro ofrece un aprendizaje nuevo.

46. Escuchas a tu voz interna. Confías en tus instintos.

47. Escuchas los consejos de los demás. Tomas tus propias decisiones, pero escuchas las opiniones de los demás.

48. No te quedas varado en el pasado. Cuando cosas malas suceden, sigues caminando.

49. Haces sacrificios para conseguir lo que quieres. Sabes que tienes que sacrificar algunas cosas en la vida para obtener un bien mayor.

50. Nunca dejas de perseguir tus sueños. Tomas tus aspiraciones con seriedad…. Son una parte de ti.

¿Naciste para emprender? Si estos hábitos te suenan familiares, es momento de que comiences a perseguir tu verdadera misión en esta vida.

RechazoEl rechazo puede ser difícil de manejar. Lo sé porque lo enfrento a menudo en mi vida.

Como blogger de desarrollo personal, algunos lectores rechazan lo que escribo en mis artículos, a veces escriben largos correos electrónicos diciéndome por qué estoy equivocado. En mi trabajo como orador, hay momentos en que los participantes rechazan lo que comparto en mis talleres. Durante el crecimiento de mi negocio y mi blog, ha habido infinidad de veces cuando buscaba a otros por oportunidades de colaboración, sólo para ser rechazado.

Incluso en mi vida personal, experimento rechazos también. Por ejemplo, los miembros de mi familia son muy  cerrados – no les gusta hablar sobre ellos mismos. Ha habido momentos en los que traté de conectarme con ellos a nivel personal, con resultados limitados. Algunos de mis amigos pueden ser bastante no sociales. Muchas veces me contacto con ellos para organizar una reunión, sólo para recibir respuestas tibias. En este caso, su rechazo viene en forma de no reciprocidad en los esfuerzos.

Sin necesidad de decir que el rechazo puede ser muy deprimente, especialmente cuando estás esperando una respuesta positiva. A nadie le gusta recibir un «No», cuando es mucho mejor conseguir un «Sí».

La cosa es que el rechazo es parte del crecimiento – ya sea en el trabajo, en las relaciones o en la vida. En los últimos años de buscar activamente mi crecimiento personal, he aprendido que no es posible evitar el rechazo si realmente quieres desarrollarte como persona. El rechazo te ayuda a descubrir tus puntos ciegos, aprender más sobre ti mismo, y en última instancia, a crecer. … Seguir leyendo »

DiferenciasAlyson Shontell | 07 de enero 2011, 14:09

¿Por qué algunas personas se vuelven extraordinariamente exitosas, mientras que el resto de nosotros trabajamos muy duro, pero no lo logramos?

Roberto Jordan entrevistó a 45 fundadores para su libro «¿Cómo lo hicieron?»

Cada empresario inició una empresa de la nada y después la vendió por $ 100 millones+ o se hizo pública por $ 300 millones+. En total, los entrevistados crearon alrededor de 41 mil millones de dólares de la nada.

Le preguntamos a Jordan que separa a los hombres de negocios extremadamente exitosos de todos los demás.

Éstos son los 10 rasgos que comparten: … Seguir leyendo »

La oportunidad de conquistar grandes retos era lejana para la mayoría de las personas, al menos hasta hace muy poco tiempo.

Históricamente, para poder apostar en grande necesitabas tener mucho dinero. Sin embargo, la tecnología y métodos de financiamiento como el crowdsourcing han logrado que los emprendedores tengan mayores oportunidades de competir.

La tecnología le permite a los negocios crecer de manera exponencial pues los grupos pequeños pueden tener un impacto enorme. Un equipo de innovadores apasionados puede alterar el curso de la vida de billones de personas en un parpadear de ojos.

Un cuarteto de emprendedores ha aprovechado la tecnología para construir compañías multimillonarias que han cambiado para siempre al mundo: el fundador de Virgin Group, Richard Branson; el director ejecutivo de Amazon, Jeff Bezos; el CEO de Tesla Motors, Elon Musk y el titular de Google, Larry Page.

Cada uno ha dominado una habilidad poco discutida pero indispensable para crecer: la capacidad de pensar a escala.

Aquí hay ocho estrategias obtenidas de varias entrevistas con estas figuras:

1. Corre riesgos, pero mitígalos

Casi todo lo que ha logrado Sir Richard Branson se debe a que ha tomado grandes riesgos, pero también maneja el imperio Virgin Group como un ecosistema competitivo, donde algunas compañías viven y otras mueren.

Es rápido en ejecutar sus ideas y aún más eficaz en acabar con las que fallan. Branson puede ser conocido por haber empezado varios negocios, pero también se ha deshecho de los que no le sirven.

“A veces parece que los emprendedores tienen gran tolerancia al riesgo”, dijo en una entrevista. “Dicho lo cual, siempre he creído que es indispensable protegerse de las posibilidades negativas”.

Este empresario lanzó Virgin Airlines después de afianzar su negocio Virgin Records. Se protegió de un posible fracaso al convencer a Boeing permitirle devolver el único avión que tenía si el negocio era un fracaso.

2. Experimenta hasta que hagas las cosas bien

Jeff Bezos es un hombre ocupado y no está interesado en hacer pequeños ajustes de dirección para tener un crecimiento mínimo. Quiere poner en funcionamiento estrategias que lleven a Amazon a escalas masivas.

El directivo también entiende que la única manera de alcanzar el éxito es a través de la experimentación. Sabe que esta estrategia puede llevarlo a fracasar “porque es parte de la invención”.

En una entrevista Bezos dijo que su equipo cree en fallar al principio y luego hacer todos los cambios necesarios hasta dar con la respuesta correcta.

3. Déjate llevar por la pasión

No hay nada que dé más sentido a Elon Musk que la pasión.

El también creador de Space Exploration Technologies y SolarCity aseveró en una entrevista que no había entrado a la industria de los cohetes, automóviles o energía solar porque fueran una gran oportunidad de negocio.

“Solo pensé que, para poder hacer una diferencia, había que hacer algo. Quería dejar una huella. Quería crear algo que fuera sustancialmente mejor que lo que vino en el pasado”.

4. Piensa a largo plazo

El jefe de Google X, Astro Teller, le dijo a la revista Wired que se imaginaba metiendo una máquina del tiempo a las oficinas del consejero delegado de Google, Larry Page, y que este le mencionaría todos los puntos en los que podría mejorar.

Esto demuestra el pensamiento X10 que tiene Page, ya que siempre está imaginando cómo hacer las cosas 10 veces mejor.

Para el ejecutivo, la respuesta del éxito de Google está en la inserción entre la planeación a largo plazo y el pensamiento dedicado a la satisfacción del cliente.

“Cuando vimos a YouTube por primera vez, muchas personas nos aseguraron que nunca haríamos dinero con la plataforma que habíamos comprado 1.4 mil millones de dólares”, dijo Page quien se decidió a hacer la compra luego de revisar el crecimiento de las ganancias de YouTube.

El director asevera que la filosofía de su empresa es que las cosas importantes para las personas son las que usan de manera continua y que se puede hacer dinero con ellas.

5. Enfatiza la satisfacción del cliente

Branson es conocido por ser una persona divertida que dedica tiempo a su clientela y fanáticos. Esto se debe a que la cultura de sus negocios está centrada en el consumidor. Si Branson cree que un servicio en particular puede ser útil (y divertido) para sus usuarios, lo prueba.

Es por eso que Virgin Atlantic ofrece masajes a bordo y hasta un avión con piso de cristal.

“Puede que seas capaz de crear algo interesante, pero a menos que estés centrado en el cliente, no vas a prosperar”, dijo Branson en una entrevista.

6. Fíjate en las probabilidades

Pensar en probabilidades (un negocio tiene 60 por ciento de oportunidades de éxito) en lugar de determinaciones (si hago A y B, entonces pasará C), no solo te evita simplificar las cosas, también te protege de la flojera.

Es un tipo de pensamiento que usa Elon Musk.

 “La definición popular de locura – hacer lo mismo una y otra vez esperando diferentes resultados – solo es real en el pensamiento basado en determinaciones. Si tienes una situación probabilística, como casi todas son, entonces puede ser muy razonable pensar que la experiencia te dé un resultado diferente”.

7. Sé un optimista racional

Larry Page dijo en una conferencia Google I/0 que “no se puede progresar al ser negativo”.

“Soy tremendamente optimista”, dijo. “Estoy seguro de que podemos resolver cualquier obstáculo que se nos presente si nos concentramos lo suficiente y usamos buena tecnología”.

Page ha mencionado que esto significa que el trabajo de su compañía es hacer del mundo un lugar mejor.

Cuando le preguntamos a las personas, «¿cuál es el propósito de tu vida?», la mayoría responde con entusiasmo y seguridad, «¡ser feliz!».

Y por «ser feliz» quieren decir sentirse bien (contentos y libres de aflicciones) y permanecer así el mayor tiempo posible.

Sin embargo, esta persecución de la felicidad tiende a ser contraproducente: algunas investigaciones señalan que quienes buscan la felicidad, terminan no siéndolo mucho.

Ocurre que esta búsqueda permanente de sentirse bien puede hacernos vivir vidas superficiales y muy centradas en nosotros mismos.

Es posible incluso que terminemos haciendo daño o haciéndonos daño.

Pensar solo en términos de nuestra satisfacción personal puede llevarnos a pasar por encima de otros. Como aquel que miente y traiciona por sentir la satisfacción que produce el sexo.

O podemos causarnos perjuicios, como el que se droga, consume licor en exceso o come porquería porque quiere sentirse bien. El comprar de forma compulsiva es otra forma nociva de placer.

En el lado opuesto, una gran cantidad de investigaciones apuntan a que la verdadera satisfacción con la vida se encuentra ayudando a otros a ser felices.

“Los más felices son los que más hacen por los demás”, afirmó el activista social Booker T. Washington.

Tener como propósito en la vida servir a otras personas puede resultar muy provechoso.

Patrick Hill, de la Universidad de Carleton en Canadá, lideró una investigación acerca de los beneficios de tener un propósito en la vida.

“Nuestros hallazgos sugieren que darle sentido, dirección a la vida y establecer metas generales para lo que desea lograr, puede ayudar a vivir más tiempo, independiente de a que edad se encuentre el propósito”.

Ayudar a otros nos puede hacer vivir más años, y, como dicen en los infomerciales, «espere, que aún hay más». Otras investigaciones encontraron que vivir de acuerdo aun propósito mejora el funcionamiento de nuestro cerebro: las personas con un mayor sentido de propósito obtuvieron mejores resultados en pruebas de memoria y de desempeño intelectual.

Otra investigación encontró que el propósito ayuda a dormir mejor. Ay, lo que ayuda una conciencia limpia.

Así que levantarnos todos los días con ganas de hacer el bien es bueno para nosotros. La pregunta, entonces, es, ¿como puedo encontrar mi propósito?

Pues sobre esto se ha escrito bastante y creo que no hay una fórmula mágica que sea aplicable a todos.

Lo mejor que puedo hacer es contarte mi experiencia y esperar que te de algunas luces para empezar tu propia búsqueda.

Durante una gran parte de mi vida académica fui mal estudiante (aunque tal vez pésimo estudiante describa mejor la realidad).

Sin embargo, durante los postgrados fue todo lo contrario. Me encantaba lo que estaba aprendiendo y mis calificaciones lo reflejaron.

Tanto me gustaba que recuerdo repetirme a mí mismo muchas veces: «si no tuviera que trabajar, me dedicaría toda la vida a estudiar».

Aprender aquello que me interesaba, descubrí, era mi gran pasión.

Y es por ahí, por encontrar aquello que te apasiona por donde puedes empezar a crear una vida de propósito.

Pregúntate: «si no tuviera que trabajar ¿a que dedicaría mi tiempo?».

Cada uno de nosotros tiene actividades que le causan profundo interés. Para algunos puede ser la música, para otros el deporte, o el cine, o la carpintería, o cualquier otra actividad.

Cuando hacemos algo que nos gusta, aprendemos de manera acelerada, no existe mayor impulsor del aprendizaje que el interés.

Nuestro cerebro funciona a un nivel muy diferente cuando aprendemos algo que nos interesa. Si no sentimos curiosidad por lo que tenemos enfrente, el cerebro se cierra. Nadie aprende lo que no quiere.

Practicar lo que nos gusta conduce al desempeño superior.

Hallando lo que nos apasiona tenemos la mitad de la ecuación: la pasión es lo que nos da alegría, el propósito es lo que damos al mundo.

Después de hallar nuestra pasión lo que debemos preguntarnos es como puedo ponerla al servicio de otros.

Y así fue como le di propósito a mi vida. Yo tengo una insaciable curiosidad por las ideas, especialmente por aquellas sobre como vivir una buena vida y como ser la mejor versión de nosotros mismo.

Al mundo puedo dar lo que voy aprendiendo durante mi búsqueda.

Donde tu más profunda felicidad se encuentra con las necesidades del mundo, ahí yace el propósito de tu vida.

La mayoría de los emprendedores aspirantes lo llevan en la sangre: nacieron para emprender, tanto que cualquier otra cosa en la vida no podría satisfacerlos.

Se sienten insatisfechos como empleados, seguidores o consumidores. Quieren crear, construir y expandir sus propias empresas, y están llenos de pasión y voluntad.

Estos son 50 hábitos de las personas que nacieron para emprender. ¿Cuántos posees tú?

1. No puedes estar quieto. Sientes la inquietud de estar creando cosas, y cosas grandiosas.

2. Siempre se te ocurren ideas. Buenas o malas, pero el flujo de ideas nunca se detiene.

3. Puedes señalar con precisión errores en otras ideas. Es algo que se te da de manera natural.

4. Admiras a propietarios de negocios exitosos. Steve Jobs, Richard Branson, Mark Zuckerberg y Bill Gates son solo algunos de tus héroes.

5. Te emocionas cuando ves un negocio exitoso en acción. Ya sea un bar local o una franquicia de supermercados, no puedes evitar sonreír cuando ves que un negocio está haciendo bien las cosas.

6. Si trabajas para alguien, piensas constantemente en formas de mejorar su negocio. Mientras estás trabajando, únicamente piensas en cómo hacerlo crecer.

7. Odias que te digan qué hacer. Resientes recibir órdenes.

8. Amas aprender cosas nuevas. Los tutoriales y “how-to’s” son perfectos para ti.

9. Desarmas las cosas para aprender cómo funcionan. Controles remotos, tostadoras, teléfonos –amas ver el funcionamiento interno de estos aparatos–.

10. Sueñas con la riqueza. El dinero no lo es todo, pero no puedes evitar tenerlo en mente.

11. No te rindes fácilmente. Te enfrentas a retos difíciles, pero sigues adelante.

12. Eres disciplinado con tus hábitos. Has establecido rutinas que no rompes con facilidad.

13. No temes al trabajo duro. En todo lo que haces das el cien por ciento de ti.

14. Te gusta tomar riesgos. No te arriesgas a ciegas, pero no te quedas sentado esperando que las cosas pasen.

15. Conoces cuanta gente puedes. No tienes miedo de acercarte a las personas y establecer lazos.

16. Hablas con todas las personas que conoces. Los extraños no te intimidan.

17. Te recuperas de los tropiezos. Has vivido fracasos, pero eso nunca te ha detenido.

18. Te gusta tener la última palabra. Te gusta dirigir.

19. Estableces metas para ti mismo. Grandes o pequeñas, las metas llenan tu vida.

20. Ayudas a la gente cuando puedes. Te interesa generar un efecto positivo en tu entorno.

21. Encuentras retos en todo lo que haces. Buscas oportunidades para retarte a ti mismo.

22. Encuentras formas de inspirar a las demás personas. Te inspira inspirar.

23. Planeas todo hasta el último detalle. Los planes son un requisito previo a cualquier actividad.

24. Estás orgulloso de ti mismo. Te gusta quién eres.

25. Ayudas a tus amigos a resolver sus problemas. Eres buenísimo para analizar situaciones y encontrarles una salida.

¿Qué separa a la gente de negocios más exitosa de la gente común y corriente? Más allá del hecho de que ellos pueden vender y comprar todas tus posesiones cientos de veces, la diferencia es que ellos entienden algunas verdades muy simples sobre la vida y los negocios y las aplican todos los días.

En muchas ocasiones el éxito profesional real aparece después de un cambio de mentalidad seguido por una serie de decisiones estratégicas que resultan en situaciones deseables.

Adopta algunas de estas lecciones aquí detalladas y puede ser que te encuentres a ti mismo en el camino hacia el éxito.

La mejor forma de gastar tu dinero es invirtiéndolo

No dejes que las cuentas de Instagram de las celebridades o de los magnates te engañen. Los realmente exitosos saben que la mejor forma de usar su dinero no tiene que ver con comprarse un Rólex o un Ferrari, sino con reinvertir el dinero que ya ganaron en otras empresas con el potencial de producirles aún más ganancias.

Toma a Warren Buffet como ejemplo de una persona que ha vivido una vida bastante austera, considerando que es una de las personas más ricas del planeta. Buffet re invierte el dinero que gana en nuevas empresas en lugar de gastarlo en cosas que pierden su valor con el tiempo.

Encuentra la forma de vivir austeramente para que puedas invertir el dinero que has ahorrado en empresas que puedan hacerte ganar aún más dinero a largo plazo. Un auto nuevo perderá su valor en el momento mismo en que lo saques de la distribuidora, pero un par de acciones en Amazon o una casa en una colonia prometedora pueden darte un buen retorno de inversión.

Lo opuesto del éxito no es el fracaso, sino la falta de acción

Tenemos miedo de fracasar. Es la naturaleza humana. El fracaso puede ser vergonzoso y desmoralizante.

Pero el fracaso no es lo opuesto del éxito. Esto se debe a que el fracaso implica que lo intentaste. Yo he descubierto que la falta de acción es el verdadero antónimo al éxito. Mis mayores logros han sido resultado de tener el valor de buscar lo que quería. Cuando no hice nada por conseguir las cosas fue cuando fracasé, fracasé a la hora de darme a mi mismo una oportunidad de aprendizaje o incluso una oportunidad de haber tenido éxito.

La gente deja que el miedo al fracaso los paralice. Cuando no te pones en acción, no aprendes y haces que el éxito a largo plazo se vea menos posible. Si puedes, intenta no pensar en el fracaso como un fracaso en sí mismo, sino como un paso más en el largo viaje que te llevará a lograr las cosas.

El trabajo no es trabajo si amas lo que haces

Puede ser que hayas escuchado esto muchas veces, pero es verdad. Llegar a la cima de éxito profesional no es algo fácil, por eso la gente que ama lo que hace tiene más probabilidades de ser exitosa que los que ven su trabajo como una obligación.

Para magnates de los negocios como Jeff Bezos o Howard Schultz, el emprendimiento es un componente clave de sus personalidades. Su trabajo les da energía y felicidad.

Transformarte en un profesional exitoso te llevará tiempo, incluso si eres sumamente talentoso. Eso significa que lo mejor será construir una carrera que te inyecte energía para que estés más motivado a la hora de invertir todas las horas que necesitarás invertir para lograr cosas increíbles.

Poner estándares altos para ti mismo es una ventaja competitiva

La excelencia y el éxito son parientes cercanos. Entre más exitosas son las organizaciones, mejores posibilidades tienen de atraer, retener y motivar a la gente más talentosa. Por lo general, estas organizaciones son lideradas por profesionales que se ponen estándares muy altos para sí mismos, y ponen estándares similares para los demás.

Hazte responsable. En lugar de tener excusas por un desempeño mediocre, busca formas de ir un paso más allá para lograr tus objetivos profesionales. Como extra, otra gente talentosa notará tus esfuerzos y te ayudará a expandir tu red de contactos.

Hacer preguntas que parecen obvias no es sinónimo de incompetencia

Así de natural como es temerle al fracaso y posponer la búsqueda de objetivos grandes, también lo es el miedo a parecer tontos enfrente de nuestros compañeros y evitar hacer preguntas como resultado.

Pero algunas de las personas más exitosas son las que no tienen miedo de cuestionar las normas, y al hacerlo, no les avergüenza hacer preguntas que parecen obvias. Suelen ser estas preguntas que tienen que ver con las cuestiones más fundamentales (y por lo tanto las que parecen más obvias) las que llevan a los emprendedores a tener ideas de negocios transformadoras.

La fatiga de tomar decisiones es real y debe ser mitigada cuando sea posible

Steve Jobs era conocido por usar unos jeans y una playera negra. Mark Zuckerberg usa jeans y una playera gris. Al eliminar la carga de tener que seleccionar un outfit todas las mañanas, ambos emprendedores se liberaron para enfocarse en decisiones más productivas.

No estoy diciendo que dones tu clóset, sino que analices la serie de decisiones innecesarias que te forzas a tomar todos los días. Piensa si puedes diseñar una rutina matutina que requiera menos decisiones para que puedas enfocar tu energía en lo que realmente importa para lograr el éxito profesional que buscas.

Tomen nota todos los lectores que aspiran a convertirse en profesionales reconocidos: si quieres triunfar necesitas empezar por cambiar tu mentalidad. Piensa en los esfuerzos como una oportunidad de aprendizaje, más que como una oportunidad para fracasar.

Invierte tu dinero en lugar de gastarlo. Pon la barra alta para ti y para los que te rodean, y enfoca tu energía en hacer algo que ames. Y por último, aunque no menos importante, no tengas miedo de hacer preguntas que parezcan obvias. Los externos que retan el status quo suelen ser los que obtienen los resultados más significativos.

No importa quién eres o qué quieres hacer con tu vida, todos tienen metas y sueños.

Del mismo modo, hay un millón de libros que pretenden ayudarte a establecer y lograr esos objetivos de manera efectiva, algunos con muy poco esfuerzo. Algunos de estos libros son excepcionales y ofrecen consejos concretos, otros no tanto.

Pero una forma mucho más efectiva de descubrir la mejor manera de establecer y alcanzar objetivos es mirar a las personas que ya lo han hecho, los maestros de su oficio y los más exitosos entre nosotros. O, más específicamente, hacer lo que (o algo así como) deseas hacer.

Establecer metas es el primer paso para convertir lo invisible en visible. – Tony Robbins

Sin embargo, estas ideas son mucho más difíciles de encontrar, ya que tienden a residir en las historias individuales de estos artistas excepcionales, ocultas en los libros y discursos. Pero si nos fijamos más detenidamente y comparamos estas diversas historias, podemos descubrir pistas que nos pueden decir cómo las personas más exitosas del mundo establecen metas.

El legado de Piense & Hagase Rico

El legado del bestseller de Napoleon Hill, Piense & Hagase Rico, puede estar lleno de misterio y, en un momento dado, al menos un poco anticuado, pero es el mejor punto de partida si nuestro objetivo es descubrir cómo las personas más exitosas del mundo establecen metas.

La premisa del libro, para entrevistar a cientos de los hombres de negocios más exitosos de los Estados Unidos, Fue asumida por Hill, según la leyenda, como resultado de una sugerencia de uno de los hombres mas ricos de la época llamado Andrew Carnegie. Tanto si crees eso como si no, su estudio de los hombres de negocios más exitosos de la época, incluidos Henry Ford y Thomas Edison, es increíblemente valioso.

Gran parte del libro está dedicado a los logros, sin embargo, podría decirse que la lección más importante del libro (una que se puede discernir en las primeras docenas de páginas, no menos) ofrece una indicación sólida de cómo las metas más exitosas también se fijan.

En la primera parte del libro, Hill demuestra varios ejemplos de un misterioso principio sin nombre que, según sugiere, es la verdadera “magia” para el logro en cualquier cosa.

Da varios ejemplos, pero mi favorito es el de Edwin C. Barnes, un hombre que, sin su nombre, decidió en su mente que entraría en negocios con el famoso inventor Thomas Edison. En pocas palabras, él logra su objetivo varios años después, después de comenzar a trabajar en el laboratorio de Edison limpiando los pisos y gradualmente avanzando hacia arriba.

Fue la forma en que Barnes estableció su objetivo inicialmente lo que influyó en la forma en que lo logró durante esos años. Al establecer su objetivo, decidió en su mente que no importaba cuánto le tomara o lo que se le exigiera, él lograría su objetivo sin importar qué. Es esta resolución imparable, el poder de una mente inventada y una visión a largo plazo totalmente dedicada, que es la clave para establecer metas de manera efectiva.

La furia del dragón

En 1971, un hombre con el nombre de Bruce Lee llegó al estrellato en China, habiendo obtenido el papel protagonista en The Big Boss, una película que luego se convertiría en uno de los grandes clásicos de las artes marciales de Lee. Poco después de eso él haría lo mismo en los estados unidos. Y el resto es (una historia extremadamente mala).

Pero lo que la mayoría no sabe es dos años antes, en un documento de 1969, Lee documentó su principal objetivo de convertirse en la estrella oriental mejor pagada de los estados unidos. El artículo se titulaba “Mi objetivo principal definido”, un término elegante para el objetivo acuñado por Hill en el mismo Piense & Hagase Rico.

La carta, escrita por el mismo Lee, dice lo siguiente:

Mi objetivo principal definido

Yo, Bruce Lee, seré la primera súper estrella oriental mejor pagada en los Estados Unidos. A cambio, ofreceré las actuaciones más emocionantes y ofreceré la mejor calidad en la capacidad de un actor. A partir de 1970 alcanzaré fama mundial y desde entonces hasta finales de 1980 tendré en mi poder $10,000,000. Viviré como me plazca y lograré armonía interior y felicidad.

Bruce Lee

Enero de 1969

Bruce falleció cuatro años después, en 1973. Pero para entonces, ya había logrado su objetivo.

Bruce fue famoso por estar concentrado hasta el punto de obsesionarse con sus esfuerzos primarios, siendo principalmente el desarrollo de sí mismo como un ser humano, un artista marcial, y su objetivo de convertirse en el primer actor asiático famoso y justamente compensado en los Estados Unidos.

Este espíritu imparable demostró ser efectivo, ya que aún conserva un lugar entre las leyendas de Hollywood hasta hoy, habiendo ocupado su espacio en el centro de atención durante no más de unos pocos años.

Lo haces con todo tu ser.

A muchos de nosotros nos gusta pensar que podemos lograr algo colocando una pequeña parte de nuestro tiempo en esa cosa cada día. Tenemos una vida cómoda a la que nos gustaría mantenernos y no estamos dispuestos a renunciar a eso para lograr nuestro objetivo.

Pero tal vez el logro de un objetivo importante requiera una resolución tan furiosa, la voluntad de dar cada onza de ti mismo y más a una causa. Solo entonces podremos lograr ese objetivo.

“Cada una de las búsquedas valiosas con las que te afilies siempre tomará 10 veces la cantidad de esfuerzo, tiempo, dinero y personas que esperabas”, dice Grant Cardone en La regla 10X: La única diferencia entre el éxito y el fracaso.

Cualquiera que haya establecido un gran objetivo y luego haya trabajado para lograrlo puede apoyar esta idea. Tendemos a subestimar lo que es necesario para lograr algo, por lo que la mentalidad típica de colocar una pequeña parte de nuestro tiempo y energía mental en algo y hacerlo funcionar perfectamente no es razonable. En la mayoría de los casos, simplemente no funciona.

El ascenso de un gigante.

Cuando Tony Robbins, de 19 años, que vivía en un apartamento de 400 pies cuadrados en Venice, California, tocó fondo, tenía sobrepeso, estaba desempleado y quebrado, y se encontraba sentado viendo telenovelas todo el día.

“Hospital general: puedo contarles toda la historia”, dijo Robbins en una entrevista con CNN. “Conozco a Luke y Laura. Sé cuando se casaron. Yo estuve ahí.”

Había tenido suficiente. Estaba enfermo y cansado de estar enfermo y cansado, y en ese momento decidió cambiar.

Pero no dedicó unos minutos cada día a su meta de autotransformación mental y física total, dedicó toda su vida de vigilia a la meta y la haría realidad, incluso si eso lo mataba en el proceso. Para cuando tenía unos 20 años, había transformado su mente, cuerpo y vida, y estaba haciendo seis cifras como “entrenador de desarrollo personal”.

Todos de nosotros es necesario, a menos que simplemente estés tratando de bajar unos kilos o mantenerte alejado de las redes sociales. Cualquier otra cosa requiere tu total dedicación y enfoque o, de lo contrario, tus posibilidades son escasas o nulas.

No se trata solo de buscar un objetivo con esta dedicación, sino de establecer el objetivo con la intención de dar todo tu ser. Tu intención, desde el principio, dicta cómo persigues un objetivo.

Establece metas no sabiendo de lo que eres capaz, sino sabiendo cuánto de ti mismo estás dispuesto a dar. Con suficiente resolución, puedes hacer cualquier cosa.

El reloj marca las 6 pm de la tarde del viernes. Te apresuras a salir de tu cubículo, oficina o salón gritando “¡Fin de semana!”, y todo lo que te esperará en ese lugar hasta el lunes se convierte en algo del pasado mientras te emociona pensar en los buenos momentos que vas a pasar con tus amigos ese fin de semana. De hecho, según la encuesta Gallup Poll de 2017, 85 por ciento de las personas odia su trabajo.

Incluso siendo emprendedores que podemos acomodar nuestros horarios, nos enfocamos tanto en hacer crecer nuestros negocios que olvidamos darnos espacios para celebrar y para divertirnos. De hecho, para la mayoría de nosotros, los fines de semana nos regalan dos días más para hacer más cosas.

¿Qué pasaría si manejar tu negocio fuera tan divertido como lo que haces los fines de semana? ¿Qué pasaría si pudieras aprender a disfrutar tu trabajo, o incluso convertir ese arduo trabajo en un juego, tal vez en el juego de la vida?

Aquí hay 4 formas de hacer eso exactamente.

1. Desarrolla una mentalidad positiva

Los tipos de negocios y los trabajos varían tanto como los lugares de trabajo. Un lugar de trabajo puede estar en una oficina, en una habitación de tu casa, en un hotel, en el auto o en cualquier lugar. Lo que te rodea o la ubicación de la oficina no son tan importantes como el trabajo o la tarea que tienes que hacer. No importa lo que hagas, lo importante es que lo veas con una actitud positiva y con respeto hacia ti mismo y hacia tus compañeros.

Cuando eliges tener una perspectiva positiva ante cualquier tarea reto que puedas enfrentar en tu negocio, te permite pensar de una forma orientada hacia resolver las cosas. Recuerda cuando eras niño, podías jugar el “juego de la limpieza” o enfrenarte a cualquier reto como si fuera una aventura con imaginación, positivismo y amor. Usar esta perspectiva libera a tu niño interior para ver cualquier tarea con una visión clara y fresca.

Richard y Robert Sherman escribieron la canción “A Spoon Full of Sugar” (Una cuchara llena de azúcar) que Julie Andrews cantó en la película Mary Poppins. “En cada trabajo que deba hacerse hay un elemento de diversión. ¡Encuéntralo y házlo! El trabajo es un juego. Y cada tare que hagas se convierte en un trozo de pastel” Esta canción sugiere mantener la calma y el sentido del humor, incluso si el reto se presenta como imposible.

2. Cambia tu perspectiva

Intentar diferentes perspectivas y escenarios para obtener un ángulo de 360 grados de lo que tienes que hacer, te permite observar las cosas desde todos los ángulos para no perderte ninguna solución.

Cuando era pequeño fui a una exhibición en un museo en la que había una demostración espectacular de un 3D virtual interactivo, como la bahía médica de Star Trek. Lo único que yo podía ver era una habitación vacía, pero todos los demás estaban fascinados. Finalmente mi mamá se arrodilló a mi nivel y se dio cuenta de que yo no alcanzaba a ver nada, así que me ayudó a pararme sobre una silla y entonces lo pude ver. ¡Wow! Cuando pude ver la exhibición ya no me quería ir.

Esto me enseñó que la gente ve las cosas de manera diferente, dependiendo de dónde estén parados. Y cuando tienes un campo de visión de 360 grados podrás pensar tan fuera de la caja que ni siquiera podrás ver dónde quedó la caja.

3. Convierte el trabajo en un juego

Es importante que el trabajo que has elegido te apasione. Cuando disfrutas lo que haces, divertirte es algo fácil. Dicen que cuando haces lo que amas no tienes que trabajar ni un sólo día. La vida es lo que decides hacer con ella, la elección es tuya.

Un niño aprende a través del juego. Al desbloquear y usar las habilidades de tu niño interno puedes volver a aprender y a creer a través del juego y tus compañeros de trabajo se volverán tus compañeros de equipo. Aunque muchas de las nuevas tecnologías excluyen la interacción humana, somos seres sociales.

Nos gusta ser parte de un equipo, nos gusta sentirnos valiosos e importantes. Entre más trabajo en equipo hagamos, más ideas compartamos y más nos escuchemos los unos a los otros, más ideas se pueden generar.

Cuando vas a hornear un pastel tienes que tener los ingredientes correctos y las instrucciones correctas. Mientras estás mezclando la masa y esperando a que se cocine, puedes usar una canción para medir el tiempo o pretender que estás poniendo la mezcla sobre un volcán. Estos juegos hacen que el tiempo pase más rápido y que el día sea más divertido.

Cuando la misión del Apolo 13 tuvo problemas, jugaron a algo que me gusta llamar el juego de “hagamos que funcione”. Tiraron todas sus cosas en una pila, y luego tuvieron que trabajar en equipo para resolver el problema con una mentalidad orientada hacia la solución de problemas. Nuestra riquísima historia de inventos e innovaciones se deriva de nuestra habilidad para permitir que nuestro niño interno salga y explore esos “¿Qué pasaría si…?”

Si nos apegáramos a las soluciones rígidas y seguras que nos ofrecen los adultos, nunca hubiéramos llegado a la luna ni creado el internet.

4. Celebra seguido

Cuando celebras los pequeños éxitos de la vida y construyes sobre tus logros, muchas más cosas son posibles. Cuando empiezas tu día tendiendo tu cama ya has logrado algo, y, no importa qué pase, puedes construir partiendo de ahí. Al lograr algo y celebrarlo te programas para lograr más cosas y lo haces con una actitud positiva.

5. Sigue aprendiendo siempre

El conocimiento es necesario para tener éxito y ayudar a los demás. Este conocimiento puede venir de los libros, de las experiencias de otras personas, de tus propias experiencias o de recibir entrenamiento en la casa o en la escuela. Mi experiencia es que yo aprendo más cuando estoy enseñándole algo a alguien, por eso amo ayudar a otros.

Creo que es muy cierto eso de que entre más das, más creces y más cosas puedes hacer. Cada vez hay más compañías que han implementado programas de educación. Cuando aprovechas estos programas te diviertes más y tienes un sentido mucho más grande de tus propias posibilidades.

Creo que al divertirnos más en nuestros negocios nos permitimos a nosotros mismos y a los que nos rodean vivir vidas mucho más plenas.

“Ser un emprendedor es vivir unos años como otros no lo harán, para vivir el resto de sus vidas como otros no podrán” – Anónimo

Honestamente, en este tema no hay “fórmulas mágicas”, pienso que lo único constante es tener la voluntad para que nuestra pareja de emprededores funcione y entonces ¡trabajar en ello! Y es que cuando ambos emprendemos no es fácil conciliar intereses, preocupaciones, ocupaciones y tareas; en realidad es todo un reto.

Muchas veces me preguntan cómo le hacemos mi pareja y yo para subsistir emprendiendo y viviendo juntos. Regularmente mi respuesta va relacionada con la importancia de separar los roles y tener muy claras las responsabilidades; además de una excelente comunicación, una dosis de paciencia y otra de buen humor. Sin olvidar el respeto, la toleracia… no irse a la cama con temas pendientes y podría agregar un larguísimo etcétera que prefiero desglosar en estas buenas prácticas:

Visión de equipo

«¿De qué lado estás?» —le grité a mi pareja. Estábamos en plena negociación con un cliente importante y sentí que estaba dando demasiadas ventajas con tal de cerrar el trato. Mal hecho.

El negocio no se dio y nosotros tuvimos una fuerte discusión. Confieso que había perdido la visión de equipo y no debí de haber reaccionado así, pero el daño ya estaba hecho.

Por fortuna tengo por pareja a un hombre comprensivo y mucho más maduro que yo, así que me disculpé y volvimos a las andadas comerciales muy pronto. Este feo pasaje me dejó muy claro que siempre somos equipo ¡siempre! Aunque se necesiten ajustes, siempre habrá ocasiones mucho más propicias para hacerlo que frente a un cliente.

Objetivos comunes, intereses diversos

Es claro que tenemos el objetivo común de emprender; sin embargo, es posible tener intereses diferentes.

Algunos emprenden porque simplemente lo traen en la sangre, otros porque no quisieran trabajar en la empresa de alguien más, y a unos menos les heredaron el negocio.

De cualquier manera, ya ubicados en la carrera del emprendimiento, lo mejor que podemos hacer es unir esfuerzos. Es decir, aun cuando a mi pareja la actividad de emprender le resulta de lo más natural (su primera empresa fue vender muñecos de plastilina a los ocho años de edad); para mí ha sido todo un reto y mi interés es no volver a trabajar para otro empresario (en mi vida pasada laboré más de veinte años para diversas empresas, ninguna de ellas era mía).

Cuando los intereses son diversos, recordar el objetivo en común es una excelente forma de entendernos.

Juntos ¿o separados?

El hecho de que seamos una pareja de emprendedores no significa que emprendamos todo el tiempo juntos. De hecho, nos parece muy conveniente que cada quien tenga sus propios proyectos.

Insisto, aquí no hay reglas, estoy convencida de que cada pareja deberá descubrir qué esquema le va mejor.

Lo importante —en ambos modelos—es determinar los límtes. Es decir, si emprendemos juntos hay que tener muy claro quién hace qué y hasta dónde puede llegar. Nada más frustrante que tener un director de finanzas que insiste en meterse en temas de mercadotecnia o viceversa.

Igualmente, si la idea es que emprendamos cada uno por nuestra cuenta, entonces conviene saber hasta dónde podemos intervenir en el negocio del otro. En mi caso, me ha funcionado muy bien pedirle a mi pareja que sea mi coach en temas comerciales porque sé que no es mi fuerte y que no se tentará el corazón en puntualizar mis áreas de oportunidad.

Las finanzas también entran en este punto. Es un tema delicado, todavía más si se decide compartir; entonces es sugerible hacer un análisis concienzudo y lo más objetivo posible sobre cómo manajar el dinero. Una primera estrategia que a nostoros nos ha funcionado de maravilla es separar los ingresos y gastos de casa, de los de la empresa. ¡Es la única manera de saber cómo vamos financieramente! Adicionalmente, el apoyo de un buen contador con estrategias fiscales para ambos, nunca está de más.

Decisiones de empresa, no de personas

Una de las trampas más comunes —y en la que vi caer a muchos de mis antiguos jefes de oficina— es tomarse las cosas de manera personal. Sería una mentira escribir que yo jamás caí en ese bache… lo hice y muchas veces tuve que sacudirme el traje sastre y las lágrimas para seguir caminando.

Desde mi punto de vista, esa no es la mejor manera de manejar temas corporativos. Cuando aprendemos a distinguir entre temas de empresa y de personas, es mucho más fácil tomar decisiones.

Ahora que emprendo en pareja hago un esfuerzo diario por recordarme este punto. Cuando mi marido me ha llegado a reclamar algún error que es mi responsabilidad me detengo a recordarme: “Él es el director del proyecto y tiene razón en estar molesto”. Sin embargo, no dejaré que lo mezcle con temas personales. La clave está en retroalimentarnos evitando las descalificaciones personales como: “Siempre lo olvidas” o “Nunca estás atento a lo que digo”.

Puedo asegurarle que ningún tema de empresa es lo suficientemente importante como para poner en riesgo el respeto y la excelente relación que tengo con mi pareja. Y pienso que así debería de ser en todos los casos.

Buscar apoyo

Ser un buen emprededor implica ser una persona humilde. En mi experiencia los mejores empresarios que he conocido tienen una posición abierta a aprender y a pedir ayuda cuando lo necesitan.

En el pasado me ocurrió que, al sentir el apoyo de mi pareja, llegué a creer que podía manejar absolutamente todos los aspectos del negocio sin problema. El primer efecto de esa falacia fue que me agoté y entonces entendí que necesitábamos ayuda.

Hemos ido buscando el apoyo de gente valiosa y no ha sido sencillo. Muchos nos han decepcionado por su falta de compromiso o resultados; no obstante, con mucha paciencia hemos ido construyendo un pequeño equipo de gente muy eficiente que nos facilita el día a día.

No espero que mi pareja lo resuelva todo, pero sí espero que ambos —junto con nuestro talentoso equipo— lo hagamos.

Espera lo inesperado: nervios de acero

Una buena amiga me dio un sano consejo cuando inicié mi camino como empresaria: ¡Nervios de acero!

Poco a poco he aprendido a controlar la punzada en mi estómago cuando miro el estado de cuenta de la tarjeta, cuando me da la una de mañana trabajando y al día siguiente doy clase de siete o cuando me doy cuenta de que mi pareja olvidó agendar la comida de esta tarde.

Así aprendí que en esta carrera por emprender lo único seguro es esperar lo inesperado: el cliente que no pagó, el proveedor que no entregó, el diseñador que no entendió… en fin. Mis nervios de acero son una forma de recordarme que no tengo el control de todo, pero que sí puedo elegir cómo enfrento las vicisitudes de la vida emprendedora: con mucha paciencia, tolerancia y buena voluntad.

Enfocados para disfrutar

Durante los momentos más díficiles de esta historia en pareja, como aquella vez que perdimos una inversión por un socio deshonesto, nos ha funcionado enfocarnos en el propósito.

En otras palabras, tener presente por qué y para qué hemos decidido emprender nos ayuda a superar esos obstáculos y ponerle buena cara al futuro. Aún frente a ese cliente caprichoso con el que no acabamos de quedar bien, procuramos ser muy positivos y replantearnos la importancia de seguir trabajando con ahínco en nuestro emprendimiento. Es la mejor manera de disfrutar el camino.

Oídos sordos a palabras necias

Muchos han dudado de nosotros, incluso algunos que considerábamos amigos muy cercanos nos han cuestionado ciertas decisiones de negocio. A pesar de ello, hemos procurado ser selectivos en lo que escuchamos y lo que dejamos de escuchar. Ciertamente un consejo a tiempo puede evitar dolores de cabeza, por desgracia nos hemos encontrado más discursos para sembrarnos miedo, que para construir con nosotros. Al final, todas las experiencias de negocio, incluso aquellas que no han sido fructíferas se han convertido en grandes aprendizajes.

El valor del buen humor

Hay muchas cosas que agradecerle a mi pareja, probablemente una de las que más valoro es su sentido del humor que me aligera los peores momentos. En una ocasión, salí agotada de la empresa donde trabajaba y llegamos al estacionamiento. De inmediato vi el auto con un fuerte golpe al frente y le pregunté “¿qué es esto?”, él me contestó con naturalidad “un golpe”. La sangre se me subió a la cabeza pensando que había tenido un incidente de tránsito que yo desconocía, pero se me bajó igual de rápido al ver las placas del coche y darme cuenta que no era el mío. Sobra decir que me lo recuerda cada vez que puede diciendo: “¡qué es esto!”.

Te aseguro que todo emprendedor se ha roto la cabeza con esta pregunta. “¿Estoy lo suficientemente preparado?”, “¿me arriesgo ahora o me espero a que sea el momento justo para lanzar mi proyecto?”

La realidad es que no hay un momento justo para emprender. Lo que hay son ventanas de oportunidad, y algunas variables que nos permitirán estar mejor preparados para aprovecharlas.

“Cuando lanzas una idea que no está muy estructurada corres el riesgo de desaprovechar el momento. Pero si eres miedoso y quieres tener todo perfectamente controlado, también puedes dejarlo pasar”, explica Gabriela Bengochea Marín, directora de la Incubadora de Negocios de la Universidad Tecnológica de México.

“Equivócate rápido, equivócate pronto”

Emprender es una carrera en el tiempo: si tienes una idea innovadora y tardas demasiado en ponerla a prueba, alguien más lo hará. Pero eso no quiere decir que no debas tener una preparación mínima o buscar la mentoría de un experto. “Supongamos que tienes una gran idea, pero sales demasiado pronto y no tienes las herramientas para enfrentar las necesidades del mercado. Lo más probable es que no cubras la demanda y que como consecuencia pierdas confiabilidad como empresa. Esto puede derivar en un fracaso empresarial”, explica la experta.

Entonces, ¿qué hacer?

De acuerdo con Gabriela, la clave está en la observación. “El proceso es simple y está bien documentado. Consiste en generar tu hipótesis, ponerla a prueba en el mundo real y observar con cuidado lo que sucede. Con base en esto, en si tiene una buena aceptación o no, puedes comenzar a generar tu estructura de negocios”. Se trata, ni más ni menos, de un método científico de prueba y error.

Alexander Osterwalder, teórico y emprendedor sueco, opina que pasamos demasiado tiempo desarrollando un plan de negocios, y que ninguno sobrevive al primer contacto con el cliente. Tal es la razón de ser de su famoso Business Model Canvas, un modelo de negocio que se enfoca en la validación de la gente y no tanto en la planeación.

“La idea es confirmar tu hipótesis con los consumidores reales; solo ellos te pueden decir si les interesaría o no comprar tu producto. Esto te permitirá, además, dimensionar el mercado y detectar oportunidades. Si lo haces al revés, planeando hasta el último detalle y esperando que todo funcione de maravilla con un lanzamiento masivo, corres el riesgo de perder mucho tiempo, dinero, y de quemar tu plan de negocios”, comparte Gabriela.

Prepararse bien SÍ importa (y mucho)

¿Te preguntas si realmente tienes que estar bien preparado para que te vaya bien en los negocios? La respuesta es un rotundo “sí”. Ningún emprendedor tiene éxito como resultado de la buena suerte. “Claro que hay vendedores natos, pero pueden potenciar muchísimo sus habilidades si se entrenan. Michael Jordan tenía talento, pero no sería el más grande jugador de baloncesto de todos los tiempos si no hubiera recibido entrenamiento.

¿Qué opciones hay para prepararse? “Un camino es trabajar en una empresa para adquirir experiencia y hacer contactos. Otra alternativa, y una muy frecuentada por los emprendedores jóvenes sin trayectoria profesional, es acercarse a personas que los puedan guiar, como mentores o una incubadora de negocios”, explica Bengochea. Las incubadoras no tienen una varita mágica para que los negocios funcionen, pero sí cuentan con gente preparada que ofrece asesoría para disminuir el riesgo del fracaso.

Entonces, ¿qué tanto conviene prepararse para salir al “mundo real”?

Para saber si estás listo para probar tu producto o servicio en el mercado, puedes preguntarte lo siguiente:

“¿Estoy lo suficientemente motivado?”

Una gran idea de negocio no llegará a buen puerto si no es impulsada por un emprendedor motivado. “Emprender implica perseverar, aprender a levantarse de las caídas y tener resistencia a la frustración, pues difícilmente obtendrás resultados de manera inmediata. Implica aprender a vivir en la incertidumbre, y para ello se necesita pasión”, puntualiza la experta.

Los hermanos Wright, que crearon el primer vuelo a motor, no eran dueños más que de una bicicleta. Intentaron hacer volar un artefacto hasta que, un buen día, después de muchos intentos y fracasos, lo consiguieron. Al mismo tiempo, un investigador con muchísimo dinero buscaba conseguir el mismo objetivo, pero desistió cuando se dio cuenta de que lo que deseaba era ‘imposible’.

“¿Existe una oportunidad para que mi negocio prospere?”

“Si tú quieres vender algo, pero la gente no lo entiende o no está dispuesta a pagar por ello, entonces no tienes un negocio”, explica Bengochea. Como emprendedores, nuestro papel es resolver una necesidad del mercado ofreciendo un valor añadido. La oportunidad de mercado existe cuando se genera una solución que pueda ser aceptada. 

Tomemos el caso de Little Miss Matched, una empresa estadounidense que comenzó en 2004 como una línea de calcetines. Marcas de calcetines en el mercado hay muchas, pero estas emprendedoras ofrecieron algo diferente: una línea completamente fuera de lo común, con paquetes de 3 calcetines distintos que pudieran combinarse para expresar una personalidad atrevida y divertida. 15 años después, la compañía cuenta con una línea de ropa y accesorios para niñas que se vende en 7 países.

“¿Cuento con los recursos suficientes para llevar a cabo mi idea?”

Esto incluye tanto el llamado paquete tecnológico —las herramientas y los insumos requeridos para llevar a cabo un proyecto— como la gente; es decir, personas que tengan el conocimiento necesario para emprender, la capacidad de vincularse y que estén orientadas hacia los resultados.

Así que ya lo sabes. Si te sientas a esperar a que llegue el momento justo para emprender, tu idea no será más que eso: una bonita idea que nunca verá la luz. Así que pon manos a la obra: prepárate leyendo lo más que puedas, encuentra a un buen mentor y genera las condiciones adecuadas para aprovechar la primera oportunidad que esté a tu alcance. Recuerda: ¡el éxito se construye!

El legendario inversionista y multimillonario Warren Buffett tiene un consejo para los jóvenes: Concéntrate en aprender a escribir y hablar con claridad.

“La única manera fácil de ganar un 50 por ciento más de lo que eres ahora, al menos, es perfeccionar tus habilidades de comunicación, tanto escritas como verbales”, dice Buffett en un video publicado en LinkedIn el lunes.

El video fue publicado por Michael Hood, el cofundador de la nueva empresa Voiceflow con sede en Toront , que permite a los usuarios diseñar, desarrollar y lanzar habilidades para el altavoz inteligente de Amazon, Alexa, sin necesidad de saber cómo codificar.

“Si no puedes comunicarte, es como hacerle un guiño a una chica en la oscuridad, no pasa nada. Puedes tener toda la capacidad mental del mundo, pero tienes que poder transmitirla”, continúa Buffett.

“Y la transmisión es comunicación”, dice Buffett, quien actualmente tiene un valor de más de $86 mil millones, según Forbes.

El empresario multimillonario Richard Branson está de acuerdo en que ser capaz de comunicarse de manera efectiva es fundamental para el éxito.

“Hoy, si quieres tener éxito como empresario, también tienes que ser un narrador”, dijo el empresario británico en una publicación del blog en 2016. “Por supuesto, no sirve de nada ser un buen narrador de historias si tu producto o idea es basura. Pero no es suficiente para crear un gran producto; también tienes que encontrar la manera de que la gente lo sepa”.

Hood y Buffett se dirigían a la Gala del Inducto del Paseo de la Fama de Canadá el sábado, confirmó Hood a CNBC Make It. El joven empresario publicó el video el lunes.

Hood, que tiene 22 años, fue el escolta de Buffett durante el día, “una oportunidad única en la vida” para un joven empresario, dice Hood a CNBC Make It. Hood fue elegido a través de la incubadora de empresas de la que forma parte, Next 36.

“Si no puedes comunicarte, es como hacerle un guiño a una chica en la oscuridad, no pasa nada”. – Warren Buffett, presidente de Berkshire Hathaway

Hood le preguntó a Buffett en el video: “un consejo? Así que estás hablando con personas de 21, 22 años, que se están graduando de la escuela. ¿Qué consejo puedes darles?”

El consejo es algo que Buffett ha aprendido de primera mano.

“Tenía miedo de hablar en público cuando estaba en la escuela secundaria y la universidad”, dijo Buffett en un video de la BBC, publicado en 2009.

“No pude hacerlo. Quiero decir que vomitaría y todo”.

Cuando era más joven, Buffett tomó un curso para hablar en público en Dale Carnegie, la organización de formación profesional y desarrollo de habilidades profesionales fundada por el autor Dale Carnegie.

“De hecho, tengo el diploma en la oficina. Y no tengo mi diploma de la universidad, no tengo mi diploma de la escuela de posgrado, pero tengo mi diploma de Dale Carnegie allí porque cambió mi vida”, dice Buffett. en el video.

Y es esta decisión de mejorar sus propias habilidades lo que Buffett ahora predica. El octogenario le dice a Hood: “Invierte en ti mismo“.

En marzo se inicia el año académico en el hemisferio sur y comienza a vislumbrarse la recta final en el norte. En ambos casos, las notas de los estudiantes son el factor que genera la máxima preocupación para absolutamente todo el mundo.

Para los profesores porque se trata del indicador exclusivo para comprobar si sus alumnos aprenden. Y recientemente se han convertido en el principal instrumento para premiarlos (cuando las notas de sus cursos son buenas) o castigarlos (cuando son malas).

Para los padres porque es el único elemento que les permite saber si a su hijo le va bien o mal en el colegio, y por tanto, si tienen un niño inteligente, responsable y obediente o un niño tonto, rebelde y con déficit atencional. La mayoría de peleas en el seno familiar tienen su origen en las notas.

Para los dueños y directivos de los establecimientos educativos porque se convierten en su gran herramienta de marketing y venta: “matricule a sus hijos en este colegio y le aseguramos una nota de X. Recuerde que usted está comprando la garantía de que su hijo estudiará la carrera que quiera en la universidad que desee”.

Para los políticos porque los resultados de las pruebas nacionales (SIMCE, Inicia, PSU, Selectividad) e internacionales (PISA) son el argumento perfecto para responsabilizar a los profesores y a los alumnos cuando los resultados son malos o atribuirse el mérito, las pocas que veces que son buenos.

Para la industria inmobiliaria porque mientras el modelo se base en impartir clases en aulas físicas y realizar exámenes presenciales, su negocio de construcción continuará boyante. Por suerte, hay arquitectos que no comparten esa visión.

Y desde luego, para la industria editorial que sigue enriqueciéndose mediante la venta de libros caros y mediocres a un mercado cautivo que no tiene libertad para escoger.

Y también para los actores del grosero negocio de la pseudo-educación (preparación de exámenes y evaluación) donde florecen todo tipo de academias, cursos, libros, metodologías milagrosas y aplicaciones informáticas que siguen aprovechándose de tanto incauto que solo quiere “lo mejor para el futuro de sus hijos”. Aquí tienen un ejemplo de este lucrativo negocio en acción.

¿Y para los niños y jóvenes? Las notas les importan porque todo su entorno les presiona de manera tan asfixiante que no tienen cómo escapar, llegando a veces a extremos trágicos. ¿Quién puede olvidar el miedo previo a la recepción de las notas después de los exámenes? ¿Y el terror de llegar a casa con malas notas?

Las notas son el elemento que más condiciona la vida de un joven desde que entra al colegio hasta que termina la universidad porque toda su trayectoria se mide en función de ellas. Las notas influyen de manera tan injusta, que obtener malas calificaciones, aun teniendo una vocación definida, te impide dedicarte a lo que realmente te apasiona. Eres lo que tus notas dicen. Si sacas buenas notas, puedes estar tranquilo y si no es así, prepárate a sufrir.

Pero la verdad es que todo eso no es más que una inmensa mentira porque las notas no tienen ninguna relevancia. No somos números. El año pasado, una noticia escandalizo a la opinión pública chilena: alumnos de Ingeniería de la Universidad Católica – una de las carreras más apetecidas en la universidad más prestigiosa del país- fueron descubiertos copiando masivamente.

La conclusión y el mensaje son inequívocos: los futuros líderes del país no tienen ningún interés en aprender sino en aprobar (que es muy distinto) de la manera que sea. Lo que importa es obtener un título. Todos sabemos que una vez superas el último examen de la última asignatura de la carrera, las notas jamás vuelven a aparecer en tu vida.

Una pesadilla recurrente entre los adultos consiste en soñar que todavía te falta un examen para terminar la carrera. Pero además, las notas nos engañan: El 93% de los profesionales reconocemos que seríamos incapaces de aprobar los mismos exámenes que hicimos en la facultad.

¿Sacarías mejores notas que tus hijos en cualquier examen de su colegio o en la prueba de acceso a la universidad? Intuyo la respuesta pero si tienes dudas, prueba con este simple test.

¿Quiere eso decir que tus hijos –que “saben” más que tú- podrían ocupar tu puesto de trabajo? Si no te acuerdas de lo aprendiste, significa que estudiar lo que estudiaste no tiene sentido y de la forma que estudiaste tampoco. Hoy Sócrates diría “solo sé que no sé nada porque lo que sabía se me olvidó”.

Pero lo más grave de todo es ¿tiene eso alguna importancia? No parece que te haya ido tan mal a pesar de “saber” menos que tus hijos. ¿Las notas han tenido impacto directo con la forma en que se ha desarrollado tu vida? ¿Elijes a tus amigos o a tu pareja por sus notas? ¿Crees que de verdad que a tus clientes o a tu empresa les importan tus calificaciones? Hace 3 años el jefe de RRHH de Google declaraba que el expediente académico no sirve para nada ¿Tu jefe te hace un test cada mes y te paga tu sueldo en función de cuantas preguntas respondes correctamente?

Durante tu vida adulta, los exámenes te los hacen diariamente tus clientes, tus compañeros de trabajo, tus competidores, tu familia, la sociedad entera, pero para aprobarlos, no tienes que memorizar asignaturas ni contestar tests de respuesta múltiple sino que tienes que hacer cosas que aporten valor. Saber no es suficiente. No te equivoques, que hayas estudiado no significa que sepas pensar.

¿Cómo hemos llegado a este despropósito? La explicación es sencilla: Evaluar el aprendizaje es algo muy complejo ya que se trata de un fenómeno que ocurre en el cerebro y es muy poco lo que sabemos respecto del funcionamiento de nuestro órgano fundamental.

El sistema educativo se diseñó partiendo de la premisa diabólica de que su misión consistía en ordenar a los niños de más listo a más tonto para decidir quiénes seguían estudiando en la universidad y quienes iban a trabajar. Para clasificarlos, inventamos un método artificial y perverso que les hace rivalizar entre ellos. Las notas son el señuelo que colocamos para hacer competir a los niños. Igual que los perros en el canódromo, persiguen una presa falsa que no les conduce más que a estresarse.

¿Tiene sentido comparar a unos niños con otros y que aprendan lo mismo si todos son distintos y harán cosas diferentes en su vida?

Aunque la realidad nos demuestra que el sistema es absurdo, un ejército de académicos eminentes (que “aprendieron” con clases expositivas y sacaron buenas notas) lo defienden a capa y espada con argumentos sofisticados para que siga inamovible y nadie se atreva a cuestionarlo. No entienden que la educación es un proceso de siembra, donde los resultados importantes (y no las actuales notas inservibles) ocurren a largo plazo, muchos años después, cuando esos niños se conviertan en ciudadanos responsables.

Veámoslo objetivamente. ¿Podrías predecir que alguien va a ser un buen profesional en cualquier disciplina por sus notas? Todos tenemos amigos que jamás se distinguieron por su brillantez académica y han desarrollado carreras profesionales envidiables. Esos exámenes generales y comunes a todos ¿te aseguran quién será buen ingeniero, abogado o profesor? En absoluto porque no se parecen en nada a las competencias que se requieren para ejercer cada una de esas profesiones.

¿Qué mide una nota? Evalúa tu capacidad de seguir instrucciones, estudiar contenidos y repetirlos al pie de la letra. ¿Se trata de habilidades esenciales en la vida de las personas? Tampoco. Más bien, estamos menospreciando el inmenso potencial del cerebro. Las notas de un niño no son ni un predictor de cómo le irá en la vida ni tampoco un indicador de su capacidad de aprender.

Nos hablan más de la motivación del alumno por tener éxito que de aprendizaje. Porque cuando de verdad algo te interesa, no te acuerdas de las notas ni necesitas premios sino que aprendes y te esfuerzas por el placer de progresar, de demostrarte a ti mismo que eres capaz, que no te rindes.

Es cierto que para estudiar y sacar buenas notas, se requiere un cierto grado de concentración y de esfuerzo. Pero en absoluto estamos frente a habilidades decisivas. De hecho, es al revés.

Dado que lo importante en la vida son intangibles difíciles de medir (pensar, colaborar, aprender, comunicar, ser creativo, curioso, manejar la autoestima, etc), hemos organizado el sistema educativo para que enseñe aquello que luego podemos medir fácilmente en un examen: la geografía, las matemáticas, la física, el lenguaje, la historia tienen respuestas correctas, se pueden enseñar con un libro y una pizarra y se pueden evaluar a través de un examen escrito a miles de alumnos. Más fácil imposible.

Para el sistema educativo y para el resto de la sociedad, el conocimiento está codificado en libros y por tanto es transmisible lo que simplifica su manipulación. Para medir la educación, nos tuvimos que inventar las notas mientras que para medir el aprendizaje no hacen falta números.

¿Cuántos estudiantes protestan cuando un profesor les dice que lo que está explicando no entra en el examen? ¿Y quién se queja, si eliminas el examen y le regalas la máxima nota, porque quiere aprender? Dado que enseñamos aquello que es fácil de medir en un examen, los alumnos sólo se interesan por las notas y a los profesores se les evalúa por los resultados de sus alumnos.

Cuando el objetivo es pasar de curso, el aprendizaje deja de tener importancia. Mientras evaluemos como lo hacemos hoy, el sistema seguirá igual: enseñando contenidos con libros y pizarra y memorizando para el examen.

Por si tenían dudas, el fenómeno es internacional: El examen de selectividad en China está severamente cuestionado. En EEUU, los malos resultados en los tests tienen a la educación sumida en una grave crisis mientras el país lidera el mundo en emprendimiento e innovación. Curioso.

¿Es imprescindible evaluar? Sin duda alguna. Necesitamos verificar que las personas están capacitadas para realizar aquellas tareas que les exigimos que aprendan. La sociedad tiene que recibir garantías de que un médico o un electricista cuentan con las competencias requeridas para desarrollar su profesión. El objetivo de la evaluación es comprobar que eres capaz de hacer cosas que antes no podías. Las notas nunca son el objetivo sino la consecuencia.

Y si no es mediante un examen, entonces ¿cómo evaluamos? El ejemplo más universal de cómo evaluar el aprendizaje es el examen de conducir. Claro, debes hacer un examen teórico bastante inútil. Pero ningún país serio te entrega el carnet por aprobar dicho test sino que se preocupa de comprobar que sabes conducir.

El proceso es muy simple: te colocas a los mandos del vehículo y un experto (no teórico sino práctico) te acompaña y te solicita que realices una serie de maniobras para verificar tus competencias. Si las ejecutas adecuadamente, quedas habilitado (sin que haga falta una nota) y si no lo haces bien, debes seguir practicando hasta una nueva oportunidad.

Cuando tienes que mostrar competencia (saber hacer), las trampas son más difíciles porque no puedes copiar ni te pueden “soplar” la respuesta. También se elimina el factor suerte (que te pregunten justo lo que estudiaste o que elijas por azar la alternativa correcta). Es evidente que evaluar de esta forma es mucho más complejo y más caro y por eso hemos escogido el camino fácil. Pero es aquí donde la tecnología nos puede echar una mano.

Estamos en la era de los computadores y el uso de la tecnología solo se va a intensificar. El modelo actual está pésimamente diseñado porque evaluamos lo que se sabe y no lo que se es capaz de hacer. Por eso tenemos legiones de alumnos inventando todo tipo de estratagemas para aprobar y profesores buscando desesperadamente maneras de evitar el fraude.

Cuando eres geek, no estás en la vanidad, afirma el cofundador de Apple Steve Wozniak, que con 64 años de edad y una larga trayectoria de emprendimiento y filantropía explica cuáles son las líneas que rigen su liderazgo en innovación.

¿Qué lo hizo diferente a los demás? ¿De dónde obtuvo su lado disruptivo? Todo comenzó en casa, cuando su papá le dijo que un ingeniero tenía la misión de mejorar la vida de las personas a través de las creaciones.

Fue así que guiado por su padre, aprendió matemáticas y electrónica y a los 11 años construyó su primera estación de radio amateur, a lo que seguiría una calculadora de transistores y a los trece años, la construcción de sus primeras computadoras.

Su ruta de vida tenía un objetivo: se convirtió en ingeniero electrónico y, en 1971, Wozniak le comentó a Steve Jobs sobre su intención de inventar un ordenador personal, al tiempo que trabajaba en Hewlett Packard diseñando calculadoras.

Tenía el conocimiento pero le faltaba dinero. Entonces ahorró para poder fabricar el primer prototipo de computadora que presentó cinco veces a la propia HP, el cual le fue rechazado el mismo número de veces.

El momento que ha inspirado la trama de películas de liderazgo, había llegado:emprender desde el garaje. El resto es historia… Wozniak, Jobs y Ronald Wayne cofundaron Apple Computer en 1976 después de que Jobs presentó el proyecto ante la Universidad de Berkeley; comenzaron armar a mano la computadora Apple I y II; la segunda versión ha sido la más vendida en los años setenta en Estados Unidos.

Luego de una vida de creaciones, fracasos y giros, como emprendedor y empresario, Steve Wozniak define la innovación desde su propio marco de experiencia: es el poder cambiar la vida de las personas de una manera disruptiva, y desde el WOBI On Leadership en León, explica sus 5 lecciones de liderazgo en la innovación:

1.- La vida no tiene que ver con el dinero, sino con la felicidad y la diversión

Interésate por desarrollar tu pasión, no en vender ni hacer dinero, eso te hará una persona muy feliz y el dinero jamás faltará; Wozniak tiene una fórmula para siempre estar feliz: felicidad = sonrisas – enojos.

2.- Sé leal y honesto, no actúes a espaldas

Wozniak asegura que esta es otra de sus fórmulas que no ha fallado: para que un emprendimiento sea duradero, tienes que ser primero leal y honesto contigo, después con tus socios, proveedores y clientes; eso hará que generes credibilidad y relaciones a largo plazo.

3.- Cuando crees que sabes, no sabes

No le cierres la puerta a la innovación, el creer saberlo todo, mata las ideas, te encierra en una caja y no te deja pensar más allá; como creador, tienes que estar dispuesto a aprender y asombrarte todos los días para jamás perder la imaginación ni las ganas de crear.

4.- Crea en una hoja en blanco

Es importante conocer a tu competencia pero no es necesario copiar para innovar, nada es referencia cuando de crear se trata. Toma una hoja en blanco, comienza a imaginar, inspírate y genera ideas a partir de la nada.

5.- ¿Qué sigue?

Es muy importante hacerse esta pregunta constantemente con metas claras, reales y muy tangibles, con la finalidad de tener un reto mayor que perseguir siempre, pero cuidado, debe ser algo con lo que realmente te vas a comprometer con pasión.

¿Tienes una ruta de vida? ¿De qué lema partes para desatar tu propia innovación?

Cuando salí de la universidad alcancé un sueño que pocas personas logran en toda su vida: trabajar para una de las 10 empresas más ricas del mundo (según la revista Fortune) ayudando a macroeconomistas con carreras con influencia mundial.

Estaba metida en la creación de mercados que iban desde el gas natural hasta los productos derivados del clima. ¡Todo en el corazón de Wall Street!

Luego mis jefes se fueron a la cárcel.

Así es. Trabajé como parte de un equipo de análisis de la empresa Enron hasta que el escándalo de sobornos y fraudes de los más altos ejecutivos de la compañía hizo que todo se viniera abajo. Destruyó todo lo que creí saber sobre los negocios y el liderazgo.

Decir que el escándalo me sorprendió y desilusionó es poco. No hay nada peor como tener que hablar con oficiales del FBI y de las más altas entidades financieras de Estados Unidos cuando apenas se tiene 25 años. Lo más triste fue darme cuenta que lo que mis jefes me habían dicho que era “innovación” resultó ser un simple fraude. Tuve que reconsiderar toda mi carrera profesional.

Ya había tenido suficiente de las empresas estadounidenses, así que preparé una mochila y me dirigí al Pacífico Sur durante varios meses. Después de comenzar a escribir un libro sobre mi experiencia, llegué a la conclusión de que podía lograr el mayor impacto trabajando para cambiar el mundo empresarial hacia lo positivo comenzando por su liderazgo.

Hoy estoy convencida de que la integridad y la confianza deben estar en el centro de las estrategias de cualquier empresa para que ésta tenga éxito y, lo que es más importante, para tener un impacto significativo en el mercado.

Desde la crisis cultural de Uber hasta los problemas de relaciones públicas de United Airlines, la ética corporativa ha pasado innegablemente a ocupar un lugar central en los titulares de hoy. Los medios nos recuerdan una y otra vez las consecuencias de las compañías que se “portan mal”.

En el otro extremo del espectro, a las empresas les encanta promocionar sus programas de responsabilidad social corporativa y hacer el bien al público. Pero rara vez miran dentro de sus propias organizaciones para considerar cómo se ve realmente la ética corporativa o cómo abordar los problemas de comportamiento que tienen dentro de sus propias filas.

Muchos altos ejecutivos han ido a la cárcel por querer entregar resultados financieros impactantes a toda costa, pero otros han impulsado sus negocios con decisiones arraigadas en la integridad y un compromiso con los empleados, clientes y accionistas.

El hecho es que una cosa no excluye a la otra. Si los líderes no operan desde un lugar de integridad, establecen la pauta para el comportamiento de toda la empresa y eso afecta negativamente los resultados.

Entonces, ¿cómo se ve el liderazgo ético en la naturaleza? Creo que los líderes verdaderos deben trabajar las tres «E» para crear la confianza necesaria para construir una organización de alto rendimiento:

1. Entusiasmo

se trata de abrazar la emoción y la pasión por la visión de la compañía. Aunque los líderes tienen diferentes estilos, deben exudar una creencia y euforia fundamental sobre las oportunidades de la compañía en el mercado. Si los líderes no adoptan con entusiasmo la visión de la compañía, ¿cómo puede esperar que los empleados hagan lo mismo?

2. Empoderamiento

comienza con la creencia en el poder de sus empleados para generar resultados y la capacidad de renunciar al control para permitir que otros tomen decisiones. Los mejores líderes son aquellos que apoyan y guían a los trabajadores a tomar la iniciativa para impulsar el cambio, encontrar soluciones creativas para cumplir con los objetivos corporativos y personales, y ejecutar incluso más allá de lo que creen que deben hacer.

3. Empatía (o inteligencia emocional)

significa entender los impulsores y las motivaciones detrás del equipo para ayudarlo a hacer el mejor trabajo de sus vidas.

No te preocupes si no tienes esta habilidad innata, simplemente tienes que hacer preguntas a tus empleados y escucharlos, realmente escucharlos, para saber qué los motiva. Y, dado que todos somos humanos, descubrir aspectos en común puede contribuir en gran medida a inculcar la lealtad y el orgullo de la compañía.

Estas tres «E» son un buen lugar para que comiencen a trabajar los líderes. Sin embargo, para garantizar que tu empresa se mantenga en un terreno ético, también hay algunas cosas imprescindibles:

Alinear el liderazgo central

Es genial que el fundador de un negocio actúe éticamente, pero no importará a menos que los líderes clave que lo sigan hagan lo mismo. Debes establecer un ejemplo holístico de cómo diriges la empresa, ya que incluso una manzana podrida puede arruinar la reputación de una marca y cuestionar tu liderazgo.

Fíjate en lo que sucedió recientemente en Nike (varios ejecutivos fueron despedidos por acosar a sus empleados). La mala conducta continuó por demasiado tiempo: primero con un ejecutivo, luego con otros que renunciaron o se les pidió que se fueran. Esto podría haberse evitado si todo el equipo de liderazgo estuviera alineado con el respeto y la integridad.

Toma decisiones difíciles con rapidez

Volviendo al ejemplo de Nike, una vez que este comportamiento salió a la luz, los líderes necesitaban actuar rápidamente para eliminar a los malos ejecutivos. no ignorarlo ni alentarlo. Estas situaciones no solo causan malas relaciones públicas, sino que también afectan el grupo de talentos y los ingresos, ya que cada vez más consumidores toman decisiones de compra basadas en la reputación de la marca. Lamentablemente, en Enron, hubo tantos malos actores que no solo se quedaron en la empresa, sino que también fueron premiados y promovidos, y finalmente varios terminaron encarcelados.

Establece la ética de tu equipo de dirección

Tu junta directiva debe reflejar los altos valores éticos de tu compañía. En el caso de Uber, fue necesario un miembro muy vocal del consejo – Arianna Huffington – para convencer al resto de que el comportamiento del CEO eran tan malos que se necesitaba cambiarlo.

Lamentablemente, el mal comportamiento a menudo se pasa por alto cuando el desempeño de la compañía es fuerte, como fue el caso de Enron. Sin embargo, no hay un crecimiento agresivo que supere una quiebra que no solo arruina las fortunas, sino también vidas y el legado de los emprendedores involucrados.

Viví uno de los peores ejemplos de avaricia corporativa y arrogancia y aprendí la importancia de transformar esos aprendizajes en beneficios netos. La gran noticia es que los líderes son los creadores de la misión y la cultura y tienen una plataforma increíble para generar un impacto positivo y duradero.

Como dijo el CEO de Delta Ed Bastion al explicar por qué la aerolínea terminaría su descuento para los miembros de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) en Estados Unidos: «los valores de nuestra compañía no están a la venta».

No desperdicies tu oportunidad como líder. Acepta y usa tu plataforma para crear un legado positivo. Para ti. Para tu fuerza de trabajo. Para la humanidad. Para tus ganancias.

Problemas, es aquella situación adversa a lo que todos los días nos enfrentamos, tomando diferentes formas, ya sean grandes o pequeños, nadie está exento de enfrentarse a una circunstancia que lo obligue a salir de su zona de confort, algo que lo impulse a conocer sus fortalezas y debilidades.

A menudo cuando suceden o hay situaciones adversas, la mayoría de la gente tiende a pensar que no hay solución, que el problema presentado es prácticamente imposible de resolver, que no vale la pena atenderlo, por consiguiente, evitarlo es la mejor manera de enfrentarse a una incomodidad, sin embargo, cuando se es emprendedor, los grandes problemas se transforman en grandes oportunidades para crecer.

¿Problemas?

Michael Jordan

Michael Jordan, la leyenda de la NBA, el basquetbolista transmutado en un icono de admiración por la sociedad.

Cuando Michael Jordan tenía 15 años fue rechazado por el equipo de basketball, considerándolo un mal defensa y mal tirador.

Ante esta situación, Michael regresó a su casa, se encerró en su cuarto y se echó a llorar.

Después de un arduo trabajo, Michael le pidió al couch que le permitiera viajar con el equipo principal, sin embargo, el entrenador solo dejó viajar para ser el que recogería los uniformes de los jugadores.

“El éxito no es algo que persigues. Es algo por lo que te esfuerzas constantemente. Entonces llegará a ti cuando menos te lo esperes.” -Michael Jordan-

Richard Branson

Hoy en día uno de los hombres más ricos de Inglaterra, un icono mundial del emprendimiento, fundador de Virgin Records.

Para empezar, su infancia no fue nada sencilla, ya que sufría de dislexia, así mismo, lo consideraban un pésimo alumno.

A esto debemos de agregarle que fracasó varias veces como empresario, a tal grado, que hipoteco su casa en varias ocasiones para poder pagar sus deudas.

“La educación no sólo está en las aulas y las universidades, se puede aprender en todos los lados, cada día y de cada persona” – Richard Branson-

Steve Jobs

Hoy considerado un genio visionario, fundador de Apple y de Pixar. Toda una leyenda del mundo tecnológico.

Jobs enfrentó muchas situaciones adversas en su vida, adoptado en una familia sencilla y humilde, abandonando sus estudios, comiendo a menudo en un templo budista debido a la falta de dinero, esto último antes de iniciar Apple.

Tal vez, de todos los problemas que enfrentó, el más grande fue el ser despedido de Apple, al tener solo 30 años, situación que lo llevó a la depresión.

“A veces la vida te va a pegar en la cabeza con un ladrillo. Pero no pierdas la fe.” -Steve Jobs-

Los grandes problemas esconden las grandes oportunidades

A menudo podemos vernos encarados ante situaciones como las que atraviesan Michael Jordan, Richard Branson o Steve Jobs, pero nadie nace siendo grande, el éxito no es algo que solo esté destinado para algunos pocos y si sabes observar bien, las adversidades se transformarán en una oportunidad de mejorar, aprender y de crecer.

No lo olvides, los grandes problemas esconden las grandes oportunidades, si atraviesas alguno, piensa ¿Qué puedes hacer para solucionarlo? Y mejor aún, ¿Qué puedes aprender y mejorar de esta situación?

“Nunca es fácil, pero se puede llegar lejos”

Me sentí realmente identificado con Chris cuando lo conocí. Él era exitoso, tenía seguidores y había conseguido las metas por las que tanto había luchado. No solo entendía el marketing, administraba un equipo de asistentes virtuales y publicaba anuncios bien segmentados, sino que también ganaba cientos de miles de dólares cada mes.

Después de casi un año de ser amigos e intercambiar opiniones, Chris me contó sobre una idea de negocios que había probado recientemente. Me transmitió el gran éxito que tuvo al aliarse con una empresa y me animó a entrar en la operación. Como yo creía conocer bien a Chris confiaba en él.

Emocionado y listo para ganar mucho dinero, pagué más de $230,000 pesos (12,000 dólares al tipo de cambio actual) para entrar en el negocio que Chris juró era una mina de oro. No lo sabía en ese momento, pero Chris estaba tomando la mitad de mi dinero y la empresa que me había recomendado tenía un historial de bajo rendimiento.

Una vez que Chris recibió las ganancias de mi inversión, se desvaneció. ¡Puf! Había desaparecido. Mis mensajes fueron ignorados. Mi amigo,-la persona con la que había estado hablando regularmente por más de un año-, de pronto estaba demasiado ocupado para responder mis llamadas.

Chris me enseñó algunas lecciones difíciles, y ahora me gustaría transmitirte esta advertencia para que puedas evitar ser estafado por amigos, socios o cualquier otra persona.

No confíes ciegamente en tus amigos

¿El error más importante que cometí? Confié en la palabra de otra persona sin hacer mi investigación. Chris era un tipo que hablaba tranquilamente y que tenía la paciencia de una serpiente esperando en los arbustos. Si hubiera investigado antes de confiar, no me habrían engañado con mi dinero.

Como exseminarista, me es difícil par admitir que no todos son buenas personas. Esta práctica de hacerse amigo de alguien y luego explotarlos es más común de lo que cualquier emprendedor quisiera admitir. Como dice Robert Greene en su libro Las 48 leyes del poder, nunca debemos confiar demasiado en los llamados amigos. Tristemente, solo porque consideras a alguien como un amigo, no significa que te tratará amablemente en los negocios.

Amigo o cuate, antes de contratar o asociarte con alguien, investígalo bien para asegurarte de tomar la mejor decisión.

Graba tus llamadas

La compañía que contraté se llevó mi dinero y su equipo de ventas levantó capital de nuevos clientes que yo contacté. En una de nuestras llamadas les pregunté cuándo me pagarían el dinero que recaudaron de mis contactos. Su respuesta: «Lo sentimos, lo gastamos. Nuestro negocio ahora está quebrado y no estamos seguros de que podamos pagarte».

Cuando el equipo del vendedor admitió abiertamente en nuestra llamada haber gastado todo el dinero que habían recogido de mis clientes, llamé al director y le dije: «¿Sabes que en esta llamada grabada tu equipo abiertamente admite que esencialmente te robaste todo mi dinero?»

De alguna manera, el director encontró algunas «monedas sueltas» y me pagó unos miles de dólares en el acto y acordó hacer depósitos mensuales hasta que se cancelara su deuda. Si no hubiera registrado esas llamadas, habría sido atrapado sin recurso y con honorarios de litigio potencialmente costosos con una compañía con sede en el extranjero.

Las personas exitosas no son siempre los mejores consejeros

Nuestros héroes no son siempre las personas que creemos que son. Al tomar consejos, no solo consideres qué tan exitosa es la persona. Mira cuántas personas ha llevado a la tierra prometida y cuántas personas se han sentido decepcionadas por ella.

Si hubiera investigado a Chris, habría visto que no soy el primer amigo descontento. Lamentablemente solo analicé la apariencia de las cosas y no los hechos concretos que se difundieron por Internet. Si desea asociarte con alguien, tómate el tiempo de revisar su pasado y asegurarte de que sea alguien con quien realmente quieras trabajar.

Nunca seas una víctima: toma responsabilidad

Cuando pienso en Chris no estoy enojado con él. De hecho, estoy agradecido de que me haya enseñado desde el principio algunos de los elementos más fundamentales de los negocios. Por ejemplo, cómo la amistad y los negocios no siempre son lo mismo. Reconozco plenamente que yo permití que las circunstancias de mi estafa sucedieran como lo hicieron. Él estaba allí para enseñarme, y por eso, estoy más capacitado para identificar a los «Chrises» del mundo.

Asume la responsabilidad de las cosas que construyes y nunca serás estafado. En su lugar, se te darán lecciones de vida que te harán más exitoso en los negocios.

Cada vez son más las personas que se deciden a iniciar un negocio desde casa; sin embargo, no todos obtienen los resultados que esperan.

Emprender desde casa tiene sus ventajas, especialmente porque nos ayuda a reducir la inversión inicial. Por otra parte, la comodidad e informalidad de trabajar en casa pueden poner en riesgo la consolidación y crecimiento de tu negocio.

A continuación, te compartimos 10 consejos que te ayudarán a iniciar con éxito tu propio negocio.

Mentalidad

Si quieres ser un gran empresario mañana, comienza a actuar hoy como si ya lo fueras. Sin importar que empieces en un pequeño cuarto o en la sala de tu casa, ten siempre en mente que el tamaño de una empresa es del tamaño de la visión de su fundador. No hay empresas pequeñas, solo empresarios sin visión.

Disciplina y organización

La comodidad de trabajar desde casa puede resultar peligrosa para tu propio progreso, por esto es importante que asumas el reto de emprender con total responsabilidad y seas muy organizado en cada proceso.

Construye tu marca

Diseña un slogan, un nombre creativo, un logo, una propuesta de valor diferenciadora, etc. Todos estos elementos son clave para diferenciarte en el mercado y crear una conexión emocional con tus clientes.

Invierte

El hecho de que aproveches tu casa para reducir la inversión inicial, no significa que ya no vas a invertir en tu negocio; todo contrario, siempre que te sea posible invierte para crecer. Invierte en marketing, en equipamiento que te ayude a ser más productivo, en personal y en todo elemento clave que te ayude a crecer de manera sostenible. Sin inversión, no habrá crecimiento.

Controla tus finanzas y tus ventas

Actualmente, tenemos a nuestra disposición toda clase de herramientas para gestionar eficientemente nuestro negocio. ¡Aprovéchalas! Hacer seguimiento a las finanzas y a las ventas es fundamental para saber cómo va tu negocio y a partir de allí diseñar estrategias para crecer y vender más. Lo que no se mide no se puede controlar ni mejorar.

Plantéate metas, objetivos y retos

Todos los días desafíate y supera tus propios límites. Plantéate metas financieras, metas en ventas y siempre plantéate objetivos que te inspiren a dar lo mejor de ti. No importa cuánto hayas logrado, siempre hay un escalón más para subir. Cuando llegues a la cima de una montaña, significa que ha llegado la hora de empezar a escalar otra.

Capacitación

Emprender es una aventura de constante aprendizaje. Todos los días hay algo nuevo para aprender. Asiste a conferencias, seminarios, lee libros, etc. Siempre es una buena oportunidad para aprender algo nuevo. Pero también es importante que pongas en práctica lo que vayas aprendiendo.

Enfoque

Enfocarse es aprender a decir NO. Es algo que cuesta mucho a los emprendedores porque nuestro entusiasmo nos lleva a aceptar trabajos que no hacen parte de nuestra propuesta de valor o que realmente no podamos realizar. Es importante que desde el principio definas tu perfil de cliente ideal y dejes claro a qué SI te vas a dedicar y a qué NO. Y no temas decir NO, porque te aseguro que vas a tener toda clase de propuestas y deberás rechazar muchas de ellas.

Rodéate de gente apasionada y que te inspire a ser cada vez mejor

Es muy complicado esperar resultados positivos si estamos rodeados de gente negativa. Una vez tomas la decisión de emprender, debes rodearte de personas apasionadas y que te inspiren. Aprovecha los eventos empresariales a los que asistas y crea relaciones que te puedan aportar a nivel personal y profesional. También crea relaciones con otros emprendedores que al igual que tu están empezando, seguro que puedes aprender mucho de ellos y hasta crear alianzas interesantes.

Disfruta

Emprender se trata de hacer lo que amas y de amar lo que haces. No inicies una empresa para ser el que menos trabaja y el que más gana. Inicia una empresa para ser el más comprometido y el que más se esfuerza. Tú debes ser la inspiración para las personas que trabajan contigo. Disfruta lo que haces y hazlo cada día con más pasión y determinación que nadie más.

Iniciar un negocio desde casa es todo un reto y debes asumirlo como tal. Esperamos que estos consejos te ayuden a iniciar y desarrollar con éxito tu negocio.

 

 

 

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