Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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De todo un poco sobre los negocios y una vida llena de riquezas

Vivir MejorTodos nos esforzamos por ser memorable. Pero dejar una impresión duradera en alguien que acabas de conocer no siempre es fácil. Asimismo, tampoco es imposible.

Pues resulta que, con las palabras y las acciones correctas, casi cualquier persona puede crear una presencia cautivadora.

Para ayudarte a averiguar cómo hacer esto, nos fijamos en las respuestas publicadas en Quora a la pregunta: “¿Cómo puedo ser más memorable cuando conozco a alguien por primera vez?”

Estos son algunos de nuestros consejos favoritos para hacerte memorable primera vez que conoces a alguien:

1. Ponte tu sombrero para hablar.

Es fácil quedarte ahí y dejar que otras personas lleven la conversación, pero nunca quedarás en la mente de las personas si solo escuchas, escribe Julian Reisinger, experto en citas y fundador de Lovelifesolved.com.

No dejes que el miedo a parecer un tonto te impida hablar y hacer preguntas, contar tus historias, y compartir tus opiniones. Anímate, y haz una impresión duradera.

2. Sé contundente, un poco controvertido, y completamente honesto.

La mayoría de las personas evitan decir cosas controvertidas (especialmente cuando conocen a alguien por primera vez) porque quieren ir a lo seguro para asegurase de agradarles a todos.

Pero si realmente quieres ser memorable, tienes que decirlo… sin insultar a nadie ni decir algo ofensivo, por supuesto.

“La gente recuerda los extremos, y no la mediocridad,” escribe Reisinger.

Él recomienda hablar y dar tu opinión con firmeza y claridad, incluso si hace que algunas personas se pongan un poco incómodas o locas. Esto te hará más interesante – y por lo tanto más fácil de recordar.

3. Sé un poco inusual.

Salirse de la norma cultural es una manera fácil de sobresalir, escribe Reisinger, pero trata de sobresalir de una manera positiva.

Por ejemplo, él sugiere dar respuestas humorísticas e inusuales a las preguntas introductorias típicas tales como, “¿Cómo estás?” o “¿A qué te dedicas?”

Si bien dar con las respuestas correctas puede parecer una tortura, él señala que tendrás que responder estas preguntas miles de veces a lo largo de tu vida de todos modos, por lo que bien vale la pena el esfuerzo.

4. Usa un lenguaje corporal confiado.

Rob Riker dice que un lenguaje corporal confiado hace más que sólo hacerte ver bien – te hace más memorable.

Para esto, el fundador de The Social Winner sugiere tener un apretón de manos fuerte, una buena postura, y mantener contacto visual tanto mientras escuchas como cuando hablas.

Si no hablas con nadie durante unos minutos, entonces dice que mires hacia adelante, en lugar de mirar el piso. “Estás comprometido con el mundo, no escondiéndote de él,” escribe.

También dice que debes “poseer el espacio a tu alrededor.” Esto significa no sentarte en el borde de un banco y dejar que otras personas tengan más espacio que tú o actuar con vergüenza si tu brazo toca el brazo de otra persona. “Toma lo que es tuyo sin ser un idiota,” concluye.

5. Gatilla emociones.

Este consejo de Reisinger deriva de la famosa cita de la autora y poeta Maya Angelou: “Aprendí que la gente olvidará lo que dijiste, la gente olvidará lo que hiciste, pero las personas nunca olvidarán cómo las hiciste sentir.”

Para poder dejar una profunda impresión en alguien, necesitas que sientan algo… de preferencia algo bueno.

¿Cómo puedes hacerlo en una conversación casual? Reisinger sugiere mostrar vulnerabilidad, hacerlos reír, cometer un error y pedir disculpas por ello, acariciar el ego de alguien, contar historias, ser de ayuda, o discutir un tema de manera calmada podría funcionar.

6. Sé un oyente comprometido.

Mencionamos antes que debías hablar, y no sólo sentarte y escuchar todo el tiempo. Pero cuando estás escuchando, escucha atentamente y con compromiso.

“Las personas más populares y memorables en el mundo son las que nos dan su total y completa atención,” dice la periodista Becky Blanton. Esto es más difícil de lo que parece. La mayoría de las personas están constantemente pensando en qué van a decir a continuación y buscando una pausa en la conversación para poder saltar y decirlo.

Al igual que Reisinger, Blanton dice que recordamos cómo las personas nos hacen sentir y cuando realmente escuchas a alguien, los haces sentirse importantes; y ellos recordarán eso.

pensar en grandeComo dice el anuncio de la primitiva, no tenemos sueños baratos, “ni pequeños incluyo yo”.

Y quién puede afirmar si esto está bien o está mal, verdad? A veces por autoexigencia, otras porque nos ponemos a prueba a través de retos, y otras simplemente por evolución natura.

El caso es que cuando hemos alcanzado una cima, surge el gusanillo y ahí vamos a por más…

Hasta aquí, como coach, no encuentro ninguna dificultad. El problema surge cuando ese viaje entre la situación actual y el sueño u objetivo se vuelve “poco ecológica” para la persona. Tener sueños grandes no debería suponer un problema en la medida en que sepas medir con objetividad la distancia entre donde estás y dónde quieres llegar, de qué recursos y habilidades dispones para lograrlo, y qué medios y apoyos serán necesarios.

La etapa de soñar suele estar impregnada de mucha ilusión y motivación, Pero a la hora de empezar cuando nos ponemos en marcha, el contacto con la realidad es “menos guay”, la realidad rompe el globo de la fantasía.

Ahí empieza el verdadero camino, y es importante plantearse acciones pequeñas, para llegar a un sueño tan grande.

Es en ese momento donde muchas personas y organizaciones fracasan, pierden el foco a la hora de abordar tareas pequeñas, las postergan, se distraen, y se suelen interesar por otras actividades “más estimulantes”. Esto es una locura!!!

Un alto porcentaje de los bajos resultados anuales de una empresa tienen más que ver con la postergación de tareas pequeñas, que retrasan a gran parte de los departamentos.

e llegado a ver pagarés de sumas importantísimas olvidados en un cajón sin ser cobrados simplemente porque “se nos olvidó”. A conocer equipos que han estado dos días sin continuar con su trabajo, porque faltaba un informe desde su superior.

¿Imaginas la pérdida de recursos que estás generando en esa acción?

Planifica y distribuye los recursos de forma estratégica, pero luego… ¡genera una actitud de constancia y enfoque en los pequeños pasos que te llevarán a ellos.

Realiza un seguimiento de las etapas en tus tareas y las de tu equipo, es muy fácil en esas etapas más aburridas perder la concentración.

Verifica si cada etapa se va cumpliendo en el tiempo que habías previsto.

Si tienes equipo, comunica y festeja cada avance de estas etapas. Nada motiva más que medir avances en periodos de tareas rutinarias.

Vivir Mejor8. Podemos ser más severos con otras personas de lo que lo somos con nosotros mismos

El “error de atribución fundamental,” también conocido como el “sesgo de correspondencia,” explica nuestra tendencia a creer que los errores de las demás personas son el resultado de sus defectos de personalidad y que nuestros propios errores son el resultado de factores circunstanciales.

Así que si alguien tropieza contigo en la calle, asumes que es un idiota, en lugar de pensar que quizá estaba retrasado para ver obra de la escuela de su hijo. Pero si tú chocas con alguien en la calle, sabes que eres una buena persona, pero que estás apurado por llegar a una reunión.

El fenómeno “es una parte elemental de nuestra forma de pensar y procesar la información y la experiencia de nuestro entorno,” dice James Em.

9. Por lo general no somos conscientes de las causas de nuestros comportamientos

“No sólo hay un gran número de efectos sociales y ambientales que influyen en los comportamientos de los sujetos,” escribe, Timothy Takemoto, “sino que las personas por lo general no son conscientes de como estos efectos los afectan a ellos mismos.”

Takemoto se refiere a un análisis realizado en 1977 por Richard Nisbett y Timothy Wilson DeCamp, que encontraron que las personas no eran capaces de identificar lo que les había impulsado a comportarse de determinada manera, incluso cuando era aparentemente obvio.

Por ejemplo, en un estudio, a los participantes se les dio un placebo, y se les dijo que reduciría los síntomas físicos asociados con recibir una descarga eléctrica. Después de tomar la píldora, los participantes soportaron cuatro veces más amperaje que las personas que no habían tomado la píldora.

Pero cuando se le preguntó por qué, sólo una cuarta parte de los sujetos atribuyó su comportamiento a la píldora, en lugar de decir cosas como que habían construido radios cuando eran más jóvenes, por lo que estaban acostumbrados a las descargas eléctricas.

10. No nos gusta estar solos por mucho tiempo que muchos de nosotros preferiríamos darnos descargas eléctricas

Bhag Singh destaca un estudio del 2014 que encontró que sentarse solo y sin estímulos entre 10 a 20 minutos es para muchas personas más doloroso que recibir una descarga eléctrica. Un abrumador 64% de los hombres se dieron al menos un choque durante un período en el cual se suponía que debían estar simplemente pensando. El quince por ciento de las mujeres hicieron lo mismo.

Esto ocurrió a pesar del hecho de que, en una primera parte del estudio, estos hombres dijeron que eran tan aversivos a los choques que estarían dispuestos a pagar para evitar la experiencia.

Los autores del estudio señalan que “puede ser particularmente difícil dirigir nuestros pensamientos en direcciones agradables y mantenerlos allí,” por lo que muchas personas tratan de controlar sus pensamientos a través de técnicas como la meditación. “Sin esta formación, la gente prefiere hacer que pensar, incluso si lo que están haciendo es tan desagradable que normalmente pagarían para evitarlo.”

11. Nos pueden engañar fácilmente para pagar más de lo que queremos

Paavni Shukla escribe sobre el “efecto de señuelo,”, también conocido como el “efecto de dominancia asimétrica,” señalado en primer lugar por los investigadores en 1982.

El economista del comportamiento Dan Ariely explicó el fenómeno en una de sus charlas TED, usando un viejo anuncio del Economist como ejemplo. El anuncio mostraba tres niveles de suscripción: $59 para la versión digital, $159 para la versión impresa, y $159 para la versión impresa y digital. Ariely descubrió que la opción de $159 para la versión impresa sólo existe para que la opción de $159 por la versión digital + impresa sea más atractiva de lo que sería si sólo se la comparaba con la opción de $59.

12. Salimos peor en las pruebas cognitivas cuando pensamos en los estereotipos

Sarvoday Bishnoi dice que está fascinado por un experimento de “cebado,” un fenómeno en el cual la exposición a un estímulo influye en la respuesta de otro estímulo.

Este experimento en particular, publicado en 1995, usó el cebado para demostrar los efectos del los estereotipo de las amenazas. Los participantes tomaron una prueba compuesta de preguntas GRE y se les pidió a todos que identificaran su raza de antemano.

Los resultados mostraron que los participantes negros tuvieron resultados mucho peores que cuando no se los cebaron con los estereotipos negativos sobre los afroamericanos y rendimientos académicos.

Sobre la investigación en “Blink”, Malcolm Gladwell dice: “Si una estudiante blanca de una prestigiosa escuela secundaria privada obtiene una mayor puntuación en las pruebas SAT que un estudiante negro de una escuela del centro de la ciudad, ¿es porque ella es realmente mejor estudiante, o es porque al ser de color blanco y asistir a una escuela secundaria de prestigio debe cebarse constantemente con la idea de ser ‘inteligente?’”

13. Tendemos a creer que nos atrae más alguien cuando estamos con ellos en una situación de miedo

Jessica Novak bromea con que ella comenzó a hacer todas sus citas en paracaídas luego de leer este estudio en la década de 1970.

Cuando participantes masculinos fueron abordados por una entrevistadora atractiva en un puente de suspensión inestable, fue más probable que la llamaran después (presumiblemente para aprender más sobre el estudio) que cuando la conocieron en un puente estable. La idea es que los hombres en el puente inestable identificaron erróneamente su miedo como excitación sexual.

14. Nos comportamos más éticamente cuando hay una imagen de ojos que nos miran

Tarun Sharma escribe sobre un experimento en el que una imagen de ojos hace que la gente pague por los productos que compran en una cantina.

Suena similar a otro estudio reciente donde encontraron que los participantes fueron más propensos a limpiarse ellos mismos en una cafetería cuando vieron carteles con ojos en lugar de flores.

Los autores del estudio dicen que los ojos suelen indicar el escrutinio social, que es la razón por la que los participantes pueden haberse inclinado más hacia un comportamiento cooperativo.

Y estos resultados tienen importantes implicaciones en el mundo real: Los autores dicen que “los científicos del comportamiento tienen un importante papel en ayudar a diseñar el entorno social de manera que proporcionen eficaces empujones que guíen hacia resultados beneficiosos para la sociedad.”

limitesAunque el hombre moderno se enorgullece de ser libre si profundizamos un poco podemos darnos cuenta de que estamos llenos de límites.

Parece que nuestra mente nos dice hasta ahí puedes llegar, y eso en todos los planos, el profesional, el intelectual y también en el ámbito espiritual.

Podemos afrontar la vida y contamos con todo lo necesario para ello. Pero si nosotros mismos nos marcamos un tope y nos quedamos ahí sufriremos inútilmente. Es nuestra mente la que nos dice que no podemos. Pero si pasamos a la acción en vez de quedarnos paralizados por nuestros pensamientos nos daremos cuenta de que podemos.

No somos felices porque no vivimos del todo. Vivimos una parte, nos quedamos a medias, en definitiva somos mediocres.

Por ejemplo en la vida espiritual. A lo mejor estamos convencidos de que el amor lo es todo, pero tenemos un tope para el amor. Hasta aquí puedo amar al que me hace el mal, pero sólo hasta aquí. Hasta aquí puedo perdonar.

En lo que se refiere a la fe. Puedo creer en Dios hasta unos límites pero si no se cumplen una serie de condiciones no puedo seguir creyendo.

Y con respecto a los buenos hábitos puedo seguir con ellos hasta que pase algo desagradable en mi vida, me deprima y lo deje todo. Son ejemplos. Cada uno se dará cuenta de sus propios límites mentales.

Una vez que nos hemos dado cuenta de esto seguro que nos interesará salir de esta prisión mental en la que voluntariamente nos metemos. Yo creo que hay una fórmula infalible. Vivir el presente. Paralizar los pensamientos sobre el pasado y el futuro. Afrontar cada momento con total libertad. No analizar tanto. Lanzarse. No hacer caso a esa vocecita que nos dice que no podemos.

emprenderEl 58% de las personas que tienen entre 20 y 30 años buscan emprender, reveló el Global Entrepreneurship Monitor 2014 (GEM por sus siglas en inglés).

Es por esto que resulta fundamental que tengas en mente lo siguiente mientras estés emprendiendo: el emprendimiento no es un empleo, es un estilo de vida.

Bueno, para ser honesto el término “estilo de vida” no captura la experiencia de emprender en su totalidad. Cuando decides emprender, renuncias a la seguridad y pones todo tu esfuerzo para que tu idea se vuelva realidad.

Ya sea que esta experiencia termine en éxito o en fracaso, emprender te dará una perspectiva diferente de cómo ves las cosas. Ahora, no me malentiendas, cualquier empleo puede darte la oportunidad de aprender lecciones, pero únicamente el emprendimiento puede ayudarte a entender a fondo algunos puntos.

1. Está bien equivocarte

Eventualmente todo emprendedor fallará. Hasta los más increíbles iconos del sector, como Mark Zukerberg o Evan Spiegel, han experimentado el fracaso a lo largo del camino.

Algunas personas permiten que el fracaso gane y abandonan su idea muy pronto. Sin embargo, un verdadero emprendedor acepta y abraza el fracaso porque entiende que muchas veces este es inevitable. El fracaso no es el final. Al contrario, si aprendes de él, puede ayudarte a mejorar y por ende hacer crecer tu negocio.

2. La persistencia lo es todo

Millones de personas tienen increíbles ideas todos los días, pero solo unos cuantos tienen el valor de seguir hasta el final. De igual forma, muchas personas empiezan un negocio y en cuanto la situación se pone difícil prefieren tirar la toalla.

Entonces incluso cuando haya dudas y tu idea haya perdido ‘el momento’, persiste. La persistencia es la clave para que tu negocio logre el éxito que tanto buscas.

3. Las personas primero

Normalmente, los emprendedores comienzan convencidos de su idea. Pero todos los eventualmente aprenden que las personas que rodean esa idea son más importantes. Aun cuando tengas una buena idea, no valdrá nada si no te rodeas de las personas correctas.

Me refiero a tu equipo, clientes, inversionistas y amigos. Sin ellos apoyando tu idea y contribuyendo de manera activa, será difícil que funcione lo demás.

4. No existe el momento perfecto

Las personas conservadoras normalmente están esperando a que las estrellas estén alineadas para tomar acción. Abrir la empresa en el momento adecuado, lanzar un producto o servicio nuevo o renunciar a tu trabajo para iniciar en el mundo del emprendimiento. En fin, solo es esperar y esperar.

Como emprendedor tendrás que correr riesgos y salir de tu zona de confort. Aprenderás que la acción es mejor que la inacción y esperar al tiempo correcto es únicamente perder el tiempo. Para los emprendedores, la perfección es el enemigo del progreso.

Así que, si está dentro de tus planes empezar en este mundo del emprendimiento, ya tienes cuatro razones más para hacerlo. ¡Anímate!

exitoUna pregunta, como para romper el hielo: ¿a quién le gusta fracasar?

Dicho así, posiblemente la respuesta aparece antes de terminar de leer la primera frase: a nadie. Sin embargo, la experiencia humana a través de los siglos ha demostrado que los hombres y mujeres más exitosos, aquellos que han alcanzado y conquistan sus metas y sueños, parecen ser “fracasadores seriales”. ¿Por qué?

Este artículo nos invita a reflexionar sobre cinco modalidades muy frecuentes en la condición humana, para poder construir el camino del éxito cimentado en una de las estructuras más fuertes con la que contamos.

Primero: Preparados para ganar

El mundo, especialmente en Occidente, no admite el fracaso dentro de la existencia; lo que desde la formulación misma de este postulado parece ser un grave escollo a sortear, ya que vivimos en una condición física, emocional y mental en permanente cambio, por lo que la alteración en negativo del resultado de las cosas es frecuente. Y más aún: es cotidiana.

Por lo que, si bien la preparación para el éxito es apropiada, quizás lo más indicado sería pensarlo como la preparación para disfrutar de la experiencia añadida por los logros y las conquistas.

Así, por ejemplo, cuando un deportista o una bailarina se entrenan décadas para lograr su mejor performance, el mismo camino es el que añade las dosis de desafío necesarias para consolidar algo superior que, en determinado momento, podríamos llamar éxito.

Entonces, sintetizando el primer concepto, necesitamos asumir de una vez que el camino hacia los logros y realizaciones está plagado de situaciones de fracasos.

Segundo: El escalón necesario

Te propongo hacer un breve repaso sobre tus últimos diez años. ¿Tuviste alguna experiencia que no resultó tal como la soñabas? ¿Fue enriquecedora, más allá de la turbulencia, desánimo y nivel de desafío que se presentó en aquel momento? Seguramente sí. Esto no invalida la cuota de padecimiento que hemos atravesado.

Sin embargo, cuando miramos aquella situación en perspectiva, somos capaces de descubrir el sentido. El sentido es, ni más ni menos, que el propósito de esa experiencia. ¿Por qué llegó a mi vida? ¿Qué vino a mostrarme? ¿De qué forma puedo hacerlo distinto la próxima vez?

Desde esta óptica, el fracaso es todo un éxito, por más que en el instante del pasado no tenga la capacidad de verlo en forma inmediata.

Tercero: Expandiendo las oportunidades

Otro beneficio añadido del fracaso, una vez que hemos pasado el primer umbral de pesadumbre, es la alternativa de mirar las opciones que tenemos a mano. Desde allí sucede algo maravilloso en nuestro interior: se llama madurar, se llama crecer.

Es entonces cuando muchas de las experiencias cobran sentido, ya que, como en un rompecabezas que empieza a armarse nuevamente, las piezas van encajando. Esto no sucede por mera fuerza de voluntad, aunque por supuesto que esta actitud ayuda mucho. Ocurre porque expandimos nuestro ojo interno, aquel con el que observamos las cosas y las situaciones. “Observamos” es la palabra clave en esta idea, ya que es muy distinto a “mirar” y “ver”.

El proceso de observar es activo, y a la vez, expansivo. Por eso se abren grandes puentes de oportunidades para crear puntos de referencia distintos, que pueden producir un cambio sustancial en el próximo resultado de vida.

Cuarto: El dolor de la pérdida

En cualquier circunstancia, un fracaso viene a contrastar dentro de nosotros algo que ya no está: una persona, situación, negocio, trabajo, relación, vínculo, proyecto, sueño o meta. Con cargas emocionales de distinta intensidad según cada persona –lo que me gusta llamar ‘termostato interno’-, si somos capaces de atravesarlas con entereza y voluntad férrea, muy pronto estaremos un paso delante de ese momento de dolor y desesperación, de tristeza y desánimo.

¿Cómo puedo accionar frente a lo irreversible?

En primer lugar, dándome el espacio para sentir. De este lado del mundo se nos entrenó para no sentir, por lo que las emociones dolorosas tienen mala prensa. Sin embargo, son parte irreversible del crecimiento y la evolución humana. Nos hacen más fuertes y decididos.

Segundo: permitiéndome dar pequeños pasos para recobrar el movimiento, tal como cuando hacemos rehabilitación física luego de algún episodio que nos ha paralizado o postrado. Allí decidimos entrenar nuevamente nuestras capacidades (en este caso las emociones), para –más allá del dolor y la tristeza- recobrar la marcha. Y esto no es inmediato ni mágico. Requiere una enorme fuerza interior y un entorno que acompañe saludablemente.

Y tercero: recordando que esto también pasará. No importa el nivel de dolor que sientas hoy, dentro de un tiempo somos capaces de reformularlo y convertirlo en algo valioso. Pero ojo: sólo si sabemos verlo de esta forma.

Para verlo, es imperioso elegir la mejor actitud. Y de eso habla nuestro quinto punto.

Quinto: Tu actitud es lo que vale

Frente al desafío del fracaso de cualquier tipo, tienes una opción maravillosa para volver a probarte: elegir tu actitud.

Usualmente nos enseñan que hay una forma positiva de ver las cosas; y otra negativa: ésta es la que más asusta. Sin embargo, en el primer paso para salir de la situación que te conmueve, es aceptar la posibilidad de un término medio: la neutralidad.

Contrariamente a la idea que en este espacio neutral no pasa nada, ocurre todo lo opuesto: se movilizan invisibles fuerzas internas, que te permitirán de a poco recobrar el sentido y propósito de la vida. Y desde allí, si te mantienes en permanente movimiento, podrás encontrar el aprendizaje que encierra esta experiencia.

Aprendizaje que a veces nos llega a la fuerza, incluso desarmándonos por completo. Créeme que sé de qué te hablo, por estar muy curtido con todo tipo de situaciones.

Entonces, llega el punto donde maduré desde el dolor y me permito reconocer esa experiencia como algo valioso –cosa que hasta hace poco tiempo seguramente me negaba a ver de esta forma-. Allí se produce un profundo “insight”, una mirada hacia dentro y, desde allí, recién, proyectar el nuevo Ser: un poco machucado por los golpes, seguramente. Aunque fuerte, día a día más entusiasta, y definitivamente más flexible.

Vivir MejorSi asumes que entiendes por qué piensas y actúas de la forma en que lo haces, probablemente estés equivocado.

Décadas de investigaciones psicológicas sugieren que las personas se comportan de formas misteriosas y desconcertantes; incluso para a sí mismos.

Navegamos por el hilo de Quora, “¿Cuáles son algunos hechos alucinantes sobre la psicología social?” y sacamos los hallazgos más fascinantes. (Algunos no pertenecían al ámbito de la psicología social, pero creímos que merecían ser incluidas.)

Sigue leyendo para descubrir por qué etiquetamos otras personas como cretinas y a nosotros mismos víctimas de las circunstancias; por qué las personas poderosas son devoradoras desarmadas; y porque preferimos que nos den descargas eléctricas antes que sentarnos solos por 15 minutos (en serio).

1. A menudo nos suscribimos a la opinión de la mayoría, aun cuando es obvio que la mayoría está equivocada

“La gente suele ir longitudes sorprendentes para ajustarse a la opinión de la mayoría,” escribe Leo Polovets, en referencia a un experimento realizado por el psicólogo Solomon Asch.

En la década de 1950, Asch diseñó un experimento en el que los participantes vieron tres líneas y se les pidió decir cuál era la más larga. Una línea claramente era más larga que las otras.

En cada iteración del experimento, sólo un participante fue rodeado por un grupo de cómplices, quienes informaron que una de las líneas más cortas era la más larga. Efectivamente, tres cuartas partes de los participantes estuvieron de acuerdo con el resto del grupo al menos una vez.

En 2005, el psiquiatra y neurólogo Gregory Berns replicó el experimento y encontró resultados similares. Berns también escaneó los cerebros de los participantes mientras realizaba el experimento y determinó que la presión del grupo realmente causó que la gente cambie su percepción de la realidad, mientras que no estar de acuerdo con el grupo hizo que la gente experimentará malestar emocional.

2. No siempre nos damos cuenta de que el entorno tiene un enorme impacto en nuestro comportamiento

En los países donde las licencias de conducir tienen un cuadro de exclusión para la donación de órganos, la tasa de consentimiento es significativamente mayor que en los países donde hay un cuadro de inclusión según las investigaciones.

“Tomar decisiones es difícil, por lo que muchas veces la gente recurre a la opción por defecto,” dice Christopher Lee.

3. Asumimos erróneamente que la mayoría de la gente apoya los comportamientos comunes

Una manera de explicar este fenómeno, escribe Anunay Arunav, es, “cuando nadie cree, pero todos creen que todos los demás creen.” En otras palabras, los miembros individuales de un grupo privado creen una cosa, pero creen que todos los demás en el grupo creen lo contrario.

Este fenómeno puede ayudar a explicar por qué ciertas prácticas culturales y políticas del gobierno persisten mucho después de que el apoyo por ellos ha disminuido.

El término fue acuñado en 1931 por los psicólogos Daniel Katz y Floyd Allport, cuando descubrieron que la mayoría de los estudiantes universitarios no apoyaban la segregación racial, pero estaban convencidos de que sus compañeros si lo hacían.

Más recientemente, los investigadores le preguntaron a estudiantes universitarios sobre sus actitudes en cuanto al consumo de alcohol y sus estimaciones sobre las actitudes de sus compañeros. La mayoría de los estudiantes creían que les incomodaban más el consumo de alcohol en el campus que al estudiante promedio.

4. Estamos más influenciados por nuestro entorno más cercano de lo que reconocemos

En un estudio, citado en el libro “You Are Not So Smart,” los investigadores hicieron que los participantes decidieran cómo dividir una suma de $10 con un cómplice. Cuando los participantes fueron sentados en una habitación con un maletín, una cartera de cuero, y una pluma estilográfica, ellos fueron dos veces más propensos a tomar más dinero para sí mismos que cuando se sentaban en una habitación con artículos neutrales.

Sin embargo, cuando se les preguntó por qué se comportaron de la manera en que lo hicieron, ninguno mencionó los objetos de la habitación, más bien dijeron que actuaron de acuerdo a lo que era justo.

“La conclusión es que nuestras acciones siempre están influenciadas por los valores y mensajes que percibimos de nuestro entorno,” dice Fabio Bracht.

5. Nos gustan más las personas cuando actúan de la misma forma que nosotros

“A pesar de que hacía mucho tiempo se sospechaba que copiar el lenguaje corporal de otras personas aumentaba la posibilidad de que les agrademos, el efecto no fue probado rigurosamente hasta que Chartrand y Bargh (1999) llevaron a cabo una serie de experimentos,” escribe Noor Alansari.

Esos experimentos llevaron a los investigadores a concluir que imitar las peculiaridades del habla y gestos físicos de otras personas hace que les agrademos más a esas otras personas, un fenómeno conocido como “efecto camaleón”.

6. Creemos que tenemos más influencia sobre cómo salen las cosas de la que realmente tenemos

Kris Munot apunta a la existencia de la correlación ilusoria. Esto explica por qué siempre creemos que quedamos atrapados en la fila más lenta del supermercado o en el carril de circulación más lento.

La correlación ilusoria se produce cuando dos cosas parecen estar vinculadas, a pesar de que no lo están. Así que cuando estás parado en la fila, te das cuenta de dos cosas: una, la otra fila que se mueve más rápido y dos, a ti mismo. No estás prestando atención al hecho de que en realidad estás constantemente cada vez más cerca a la caja.

En otras palabras, de acuerdo con Tom Stafford de la BBC, estamos plagados de “una mente que sobre-exagera nuestra propia importancia, dando a cada uno de nosotros la falsa impresión de que somos más importantes en cómo las cosas salen de lo que realmente somos.”

7. No siempre pensamos razonablemente mientras trabajamos en grupos

Mark Alexander Fonds menciona el pensamiento de grupo y cómo ayuda a explicar la fracasada invasión a la Bahía de los cochinos.

El Psicólogo Irving Janis acuñó el término “pensamiento de grupo” cuando estaba investigando la invasión de 1961, en la que los soldados estadounidenses trataron de derrocar al gobierno cubano.

Lo que sucedió, según la teoría de Janis, es que los subordinados del presidente Kennedy sabían que querían deshacerse del líder cubano Fidel Castro y por lo que llegaron a conclusiones sin permanecer abiertos a nueva información. En esencia, al equipo se le ocurrió un plan que a Kennedy le gustaría en lugar de un plan que fuera sensato.

Como el psicólogo Ben Dattner, Ph.D. escribe en Psychology Today, “a veces, lo mejor que un líder puede hacer para evitar el pensamiento de grupo es, dar un paso atrás y alejarse de su equipo, y permitir que el grupo alcance su propio e  independiente consenso antes de tomar una decisión final.”

adaptarnosEstamos en una era donde el desarrollo trae aparejados cambios de paradigmas (entendidos como creencias a las que le damos el valor de la razón absoluta) y los cambios son constantes. Tan cotidianos que exceden todo marco lógico muchas veces.

La frase de mis abuelos, “hoy estamos, mañana no sabemos…” cobra fuerza de generación en generación, ya que el instante presente es lo único que tenemos. Y aun así muchas personas no hemos aprendido a disfrutarlo y saborearlo a fondo.

El vértigo actual, la sobreabundancia de información y mensajes, la casi imposibilidad de hacer un filtro para discernir qué es lo importante y qué lo urgente, nos lleva frecuentemente a perder el sentido. Es como una brújula que se volvió loca. Así nos vemos y sentimos muchas veces irremediablemente solos, perdidos entre la multitud de una gran ciudad, o la soledad de un paisaje maravilloso. El entorno no cambia la sensación interna: a veces sólo la agudiza.

“¿Dónde quedó la felicidad?” es la pregunta más recurrente entre aquellos que se animan a explorarse mediante el coaching y dinámicas de reflexión. ¿Debo postergarme aún más? ¿Qué es lo verdaderamente importante para mí en esta etapa de la vida? ¿Para qué vine al mundo?

Lo cierto es que si lo único permanente es el cambio, podemos estar bastante tranquilos: parece ser que esta célebre cita fue acuñada por Heráclito, un filósofo nacido hacia el 544 antes de Cristo, aproximadamente, y vivió en Éfeso, ciudad enclavada en la costa Jonia, al norte de Mileto, hasta su muerte, en el 484 antes de Cristo. Otros filósofos como Aristóteles y Platón, parece que aseveraron que la frase pertenece a Heráclito, en un sentido amplio: el concepto del cambio permanente.

O sea que la idea del cambio no es algo nuevo, sino que viene de siglos y siglos.

Lo que es muy probable es que la vertiginosidad del momento presente hace que tengamos que tener muchísimas condiciones para adaptarnos muy frecuentemente a los entornos con giros tan bruscos, hasta de 180 grados, en muy poco tiempo. En el mundo del trabajo, todo tipo de organización vive esta tormenta permanentemente. En los negocios, las finanzas y la política, también. Prácticamente no hay actividad que pueda ser definida ni liderada de una manera estanca –como hace apenas 15 años-.

Vemos con sorpresa en las descripciones de búsquedas laborales todo tipo de descripciones que cada vez más, amplían el espectro de personalidad y habilidades que se buscan. Y se menciona, con mucho énfasis, “habilidad para tolerar la frustración y para el trabajo en entornos cambiantes.”

En este contexto, y así las cosas, la clave es movernos dentro de nuestro marco ético, y desarrollar condiciones que nos permitan ir transitando las complejidades del presente sin tanta frustración ni enojosi desde el vamos sabemos que habrá cambios, entonces, ¡bienvenidos sean!

Escribirlo es bastante más sencillo que ponerlo en la práctica; de hecho, uno de los mayores motivos de insatisfacción en relaciones, trabajos, sociedades comerciales, dinámicas grupales de bien público, estudios y cualquier actividad que uno realice, es, precisamente, el cambio intempestivo que llega para prácticamente arrancar de cuajo el método y el proceso que seguíamos, para volver a empezar una y otra vez.

Estas cinco claves parecen tener la llave para movernos más efectivamente ante los cambios, ya sea que estemos en medio de una situación que mutará en cualquier momento, o que nos resistimos a probar algo distinto.

1. Flexibilidad: estar preparados y predispuestos. Es como cuando irrumpen hechos irremediables en la vida; no hay muchas chances, y sólo nos queda ver qué podemos seguir haciendo con lo que tenemos a nuestro alcance. Esto puede adquirir gran significancia para el desarrollo personal, ya que permitirá que fructifique la resiliencia.

2. Comprensión: nutrirme de todas las fuentes posibles para ver cuál puede ser el aporte de valor desde mí para este cambio que se está produciendo.

3. Visión del entorno global: es decir, no mirar sólo mi pequeña quinta. Levantar la mirada, observar alrededor, pedir ayuda y cooperar entre pares, para sobrellevar mejor los nuevos tiempos.

4. Pensamiento lateral: mirar las situaciones desde diferentes perspectivas y establecer alternativas, para llegar a pensar distinto. Esto nos traerá la apertura de una pequeña hendija por dónde iremos dejando entrar lo nuevo. Si no estoy conforme con cómo se van dando las cosas, puedo planificar mis siguientes metas para hallar el espacio donde pueda expresarme y participar mejor.

5. Innovación: muchas veces, los cambios vienen de la mano de procedimientos, negocios y desarrollos inéditos. Por eso si los asumimos con verdadera voluntad creativa, y más aún, innovadora –es decir, un paso más adelante que el puro acto de crear-, adquiriremos pronto nuevas destrezas que se sumarán a las que traíamos y que debemos ir ajustando paulatinamente para el nuevo panorama.

Siempre se dice que los cambios son buenos y que debemos darle la bienvenida… claro que muchas veces el consejero es alguien que se para en su seguridad o en su visión, y no está en nuestro pellejo. Aun así, de no tener alternativas de corrernos al costado, asumirlos como desafíos para crecer puede ser una excelente alternativa.

“De todos modos tendrás que atravesar esta situación desafiante. Puedes hacerlo llorando o riendo, y eso es exclusivamente tu propia elección”, ha dicho el educador John Roger.

¿Acaso el cambio viene a enseñarnos muchas de estas cosas? ¿Nos vamos convirtiendo en pequeños maestros ilustrados en el arte del cambio y de reinventarnos?

Tal vez no sea una mala idea estar abiertos y más flexibles, para fluir con lo que se va presentando, sin tanta elaboración de “corrales mentales” y más acción hacia adelante, pensando que hay algo nuevo que puede sorprendernos, para bien.

cuidadoHace unas semanas atrás me resultó bastante conocida una frase de un escritor alemán, Hermann Hesse, que decía:

“Cuando se teme a alguien es porque a ése alguien, le hemos concedido poder sobre nosotros.”

Cuánta razón tenía!!! una frase de comienzos de siglo pasado y que vigencia tiene hoy en día.

Seguramente al leer la frase, tu mente la habrá asociado con alguna persona que temes o te genera sensaciones no agradables, pero esto va mucho más allá de una o varias personas que tengan este encuadre en tu vida. Es cierto que les concedemos demasiado poder a algunas personas sobre nosotros, que nos anulan en muchas situaciones de nuestra vida, pero ¿quién les ha dado ese poder? pues….uno mismo.

Lo potente de esa frase es que no lo llevo únicamente al poder que le damos a ciertas personas, sino que también se lo damos a muchos aspectos que pasamos por inadvertido, con lo cual vamos a ellos.

El primero es nuestro ego, le damos más poder del que imaginamos, porque nos gobierna en todas las situaciones, borra de un plumazo cualquier atisbo de nuestra ESENCIA, nos tiene sometidos con sus mensajes de protagonismo mal empleado para meternos en desgastes innecesarios, además de rodearnos de fantasmas que no existen, si se le has dado mucho poder tienes un grave problema.

Otro al que le damos mucho poder es a nuestros saboteadores, les dejamos que gobierne nuestra vida mediante los mensajes seductores que emite para que nos quedemos en la zona de confort, no crecer, no desarrollarnos, ser mediocres y miedosos, provocando que vivamos desde la baja autoestima.

También concedemos mucho poder a los hábitos tóxicos y caducos, como cambiarlos y poner en práctica los saludables cuesta trabajo y hace falta mucho compromiso, al primer traspié la mayoría los abandona y vuelven al dominio de lo malo conocido, a estos se le da mucho poder, más del que tu piensas.

Demasiado poder se le da a los pensamientos derrotistas, perdedores y negativos, nos invaden y la mayoría no trabaja en combatirlos, se dejan avasallar ante ellos, para convertirse en víctimas en vez que en protagonistas de sus vidas, recuerda que ¡lo que pensamos es lo que creamos!

Como verás estimado lector, concedemos mucho poder a varios actores además de personas físicas, tenemos miedo a varios agentes que nos manipulan con ciertos mensajes dañinos para nuestra ESENCIA, y es ahí donde comenzamos a perder nuestra libertad para entregársela al miedo.

Cuando sales de tu ESENCIA, pierdes conocimiento del valor que tienes, de tu potencial como ser humano, comienzas a perder el poder de tu vida, otorgándoselo a agentes externos, que al cabo del tiempo dominarán tu vida, estarás a su merced, con lo cual vivirás a expensas de lo que ellos hagan contigo.

Por eso antes de echar culpas a quienes te dominan, piensa y reflexiona que poder has otorgado para que eso sea así. Una vez hecho esto, deberás trabajar para recuperar tu poder interno y luego deberás salir al exterior para quitárselo a aquellas personas que se lo has otorgado, pero desde tu autenticidad, aunque eso moleste.

Muchas veces entregamos el poder a los demás inconscientemente por querer quedar bien o mostrarnos políticamente correcto, pero has visto a dónde conduce eso, a perder las riendas de tu vida. Mostrar tu autenticidad no significa pelear, discutir mal o faltar el respeto, es simplemente mostrar sinceridad y no falsedad.

Finalmente decirte que a muchos de los que le das poder dicen creer en la libertad, pero cuando alguien hace algo diferente a lo que ellos piensan, se enfadan. ¿No te parece que si amarían a la libertad respetarían cualquier opinión o formas de ver las cosas sin condenarlas?.

Ten mucho cuidado a quién le otorgas poder sobre tu vida, porque esto puede convertirse en un arma letal sobre tu ESENCIA.

mentalmente fuerteEl camino para volverte un emprendedor exitoso es predecible. Sabes que en algún momento tendrás que meterte a cursos, leer libros del tema o buscar un mentor. Y claro, dominas que tienes que asistir a la universidad para terminar en una empresa que te guste.

También sabes que si estudias de manera persistente vas a mejorar. Pero aún así, hay habilidades necesarias para llegar al éxito que no se obtienen tan “fácilmente” incluyendo la paciencia, la perseverancia o la fuerza mental.

Si lo que quieres es ser líder deberás contar con esta última. Uno siempre está a prueba y solo los que son mentalmente fuertes son los que pueden aprender y crecer de los retos que se presenten.

Pero… ¿la fuerza mental es una característica con la que naces o es una habilidad que aprendes con el tiempo? Yo diría que la segunda es la opción correcta.

1. Enfócate en lo que te motiva

Ser mentalmente fuerte significa que estás absolutamente enfocado, y es relativamente fácil serlo cuando las cosas van bien. Es cuando la situación se vuelve difícil cuando esta fuerza tiene que relucir.

Si defines bien qué es lo que quieres, no perderás el camino y sobrellevarás con éxito los momentos más difíciles. En otras palabras, enfócate en lo que quieres y no en lo que no quieres.

2. Ignora a la gente negativa

Hay muchos factores que contribuyen a la fuerza mental. La mayoría de éstos están relacionados a tus pensamientos y a cómo percibes tu alrededor.

A veces las personas del exterior pueden tener un impacto negativo en ti, mientras que las que te echan porras pueden llevarte a una dirección positiva. No dejes que los pesimistas acaben con tus reservas mentales.

Las personas mentalmente fuertes se dan cuenta que cuando alguien te dice que “no puedes hacerlo” están hablando de sus propias inseguridades, no de las tuyas.

Las personas con estas características no dejan que los comentarios negativos los desanimen. Ellos inmediatamente se mueven para encontrar soluciones y poder llegar a la meta.

3. Redefine el éxito. Haz un pacto contigo mismo para hacer el máximo esfuerzo

La parte más interesante del esfuerzo es que tú (y solo tú) sabes cuándo lo entregaste todo.

Una manera de hacer crecer tu fuerza mental es aumentar tus estándares personales en cuanto al éxito. El hecho de retarte a ti mismo para obtener mejores resultados aumentará tu fuerza interior.

4. Cuida de tu mente y tu cuerpo

Alguna vez Vince Lombardi dijo: “La fatiga nos hace cobardes a todos”. Y tiene todo el sentido. Somos más susceptibles a rendirnos ante nuestros miedos cuando físicamente no nos sentimos del todo bien.

Los buenos líderes saben que siempre hay trabajo extra qué hacer, pero los mejores dominan que quemar toda su energía dará como resultado algo negativo. Sé inteligente y descansa lo necesario, debes tener suficientes reservas para cuando las necesites.

Otra manera de cuidar tu cuerpo es haciendo ejercicio. Consulta un entrenador personal y descubre cuál es el programa alimenticio que mejor se te acomode.

Es increíble como cuando cuidas de tu salud personal, tu salud emocional mejora también, además, el hecho de obligarte a mantenerte sano también requiere de fuerza mental.

Lo creas o no, decidir correr una cuadra más o hacer una sentadilla extra tiene que ver mucho con tus resoluciones mentales y físicas.

Aumentar tu fuerza mental no es la meta más fácil de conseguir. Será un reto que te pondrá a prueba todo el tiempo.

Aún así, los resultados te prepararán para cualquier obstáculo que se interponga en tu camino y eso es invaluable.

tiempoEntre el trabajo, su relación amorosa, su salud y las citas que tiene que cumplir casi que de forma diaria, puede que usted sea de esas personas que dicen “te aviso cuando tenga tiempo”. Lo cierto es que, a pesar de que el día tiene 24 horas, a usted nunca le queda tiempo.

Es por eso que cada vez parece más común la frase “es que no me alcanza el tiempo” en ambientes laborales. Incluso, hay un sentimiento general de que si el día ‘tuviera más horas’, probablemente, se podría ser más productivo.

La verdad es que usted es el culpable de que esto suceda. Recuerde que la única recomendación médica es que de esas 24 horas del día, usted dedique entre 6 y 7 para dormir y tener un sueño realmente reparador. Y entonces, ¿a dónde se van las otras 18 o 17 horas? Bueno y añadiendo que las jornadas laborales suelen ser de 8 horas, aún le quedan otras diez o nueve para realizar el resto de las actividades.

Lo que pasa, es que muchas veces las personas no saben valorar cada minuto de cada día y, por las distracciones permanentes o la pereza o la procrastinación, no aprovechan el tiempo al máximo como realmente se debería. Incluso, de acuerdo con Alie Davis, una couch de vida, la razón es que las personas tratan de hacer más de lo que es realmente posible, en el tiempo que ellos tienen.

Puede ser por eso que, aunque a usted le parezca algo ridícula la idea de establecer una agenda para su día a día, está perdiendo una gran oportunidad de ser consciente del tiempo que tiene y del que implican las tareas o labores que tiene que hacer.

Las razones

Son varios los factores que pueden llegar a intervenir en esto, que van desde la percepción que usted tenga del tiempo hasta esos cortos periodos de 10 minutos en los que usted se permite responder el whatsapp con un chiste para su grupo de amigos.

Así, aquí hay algunas claves según Inc., Lifehack y Psychcentral, para que evalúe su situación y encuentre solución a su problema:

1. ¿A qué hora empieza su día?

Los horarios de las personas suelen depender de sus hábitos, no sólo de formación desde niños, sino también por las necesidades que se puedan llegar a tener. El tema es que la costumbre de levantarse temprano es complicada de adquirir para muchos, por lo que, quien lo hace, tiene una gran ventaja sobre los demás.

Incluso, de acuerdo con algunos estudios también se ha señalado que aquellos que se despiertan temprano tienen una mayor tendencia a ser exitosos en su vida. En tanto, a quienes les cuesta ‘pelear con las cobijas’ y esa sensación de desgano genera el tener que levantarse, suelen ser más perezosas y quejumbrosas, por lo que pierden el tiempo en ese rechazo, en vez de aprovecharlo.

2. ¿A cuántas tareas se dedica en 10 minutos?

Aunque se dice que las mujeres son las favorecidas de hacer varias cosas al mismo tiempo, la verdad es que es un bajo porcentaje de personas en el mundo quienes tienen esta capacidad. Y es que está el mito que al hacer “varias cosas de a poquitos” se puede ser más productivo y se ahorra tiempo, pero sucede todo lo contrario.

Ya vimos cómo investigaciones realizadas en la Universidad de Stanford, por ejemplo, señala que las personas que hacen multitarea gastan más tiempo al cambiar entre tareas que si se hubieran mantenido haciendo solo una hasta terminarla.

3. ¿Sabe qué estará haciendo hoy a las 7:45 pm?

Ya habíamos mencionado algo de la importancia de tener claridad sobre lo que se va a hacer durante el día y a qué hora. Esto no sólo permite que usted se organice mejor y se ‘obligue’ a apegarse a esas horas, sino también le brinda una mayor organización a su cerebro al proyectar sus actividades. Es más, el simple hecho de tachar cada tarea que ya vaya completando, le dará una sensación de satisfacción que le permitirá sentir una recompensa de que, efectivamente, ha sido un día productivo.

Además, lo que suele suceder es que cuando usted no tiene claro lo que va a hacer y cómo o cuándo, gastará y perderá más tiempo pensando que haciendo, por lo que esos minutos que desperdiciará en eso, dejarán de ser útiles para hablar con su pareja o para dormir una siesta.

Incluso, una táctica que tiene Theresa Daytner, una empresaria estadounidense que ha tenido un gran éxito en la organización del tiempo para hacer crecer su negocio y ser feliz en su vida personal.

4. ¿Se distrae fácilmente?

Un poco también relacionado con el ser multitarea, hoy existe un gran bombardeo de información a toda hora y en todo lugar. Desde su celular, las páginas web que está usando para su trabajo, la interfaz misma de su computador, hasta las redes sociales, todas tienen hipervínculos que son aquellos que nos permiten saltar de una página a otra y, con ello, nos distraen de una forma casi que imperceptible.

Así, lo más conveniente es estar en un lugar tranquilo en donde pueda desconectarse por completo. Recuerde de 5 minutos en 5 minutos, puede llegar a completar horas de ser improductivo.

5. ¿Todos los días hace lo mismo?

Dado que día a día son nuevas las tareas y necesidades que surgen, puede resultar un poco complicado crear rutinas específicas a seguir todos los días. Pero lo cierto es que contar con una no sólo permite que su cuerpo se acostumbre y asimile mejor las tareas, sino que también sea mucho más sencillo realizar todo.

Las personas que no tienen una rutina para seguir todos los días, son susceptibles a las distracciones y es más probable que se pierda entre los plazos y tareas que hay que hacer. Bill Gates de Microsoft, de Facebook Sheryl Sandberg y Arianna Huffington, por ejemplo, todos tienen un ritual diario y cada noche.

6. ¿Es pesimista?

Resulta que el tiempo también es una experiencia subjetiva así que por más que use medios o mecanismos, puede que las cosas no resulten como lo planea. Así, la positividad o negatividad también tiene una influencia en el pensamiento para la creación de experiencias subjetivas.

En este contexto, si usted está constantemente pesimista sobre la cantidad de tiempo disponible que tiene y dice “no hay forma en que pueda tener esto a tiempo” o “tengo demasiado por hacer”, estará creando un círculo vicioso que lo llevará a tener esa sensación de forma permanente.

7. ¿Disfruta del tiempo libre?

Si es de quienes recién termina sus obligaciones lo que hace es dormir o simplemente ver televisión, siempre; puede que esté cometiendo un grave error. Aunque lo ayuda a relajarse, puede también convertirse en parte de una rutina que, luego de un tiempo, se hace parte de la costumbre y pierde ese efecto inicial que usted pretendía darle.

Así, si realmente quiere saber que tiene tiempo libre, programe distintas actividades de 30 minutos o menos, que involucren distintos movimientos, lugares, personas o situaciones.

Reibox BlogEl tráfico estaba horrible. El sistema estaba amañado. Estaban buscando a alguien con más experiencia.

Desde el razonamiento cotidiano a las historias detalladas que echan culpas, hemos escuchado toda nuestra justa parte de excusas. Cuando estamos en el extremo receptor, es fácil detectar las motivaciones de alguien, pero cuando somos nosotros los que ponemos excusas, nuestro cerebro podría estar enmascarando la verdad.

“Poner excusas es normal,” dice Susan David, psicóloga de la Escuela de Medicina de Harvard y autora de Emotional Agility: Get Unstuck, Embrace Change, and Thrive in Work and Life.

“Es importante tener narrativas que nos ayuden a darle sentido a nuestras vidas y nuestros mundos. El problema pasa cuando tus excusas ocupan demasiado tiempo en el aire de tu vida y te detienen de seguir tu corazón y tus valores,” observa añadiendo, “Una excusa que te deja en una esquina no te sirve.”

Localiza la zona de peligro

Saber cuando estás poniendo una excusa te ayudará a determinar quién está a cargo: el pensador o el pensamiento, dice David. “Cuando el pensador está a cargo, abordas las cosas desde un lugar conveniente. Puedes responder a la pregunta: ‘¿Es esto lo que realmente quiero hacer?’” Dice. “Cuando el pensamiento está a cargo, puede que te esté deteniendo.”

Para saber la diferencia, busca estas dos banderas rojas.

– Tu excusa suena como una vieja historia. “Si te has dicho esas mismas cosas antes, y sientes que no estás mirando objetivamente la situación,” dice David.

– Tu excusa está rodeada por emociones de ansiedad, miedo o ira. “Las emociones son difíciles y una excusa te da alivio,” dice David. “Te permite dejar a un lado la incomodidad. Te mantiene a salvo, pero no te permite crecer ni crear valor.”

Cuando identificas tus pensamientos como excusas, David dice que hay tres cosas que puedes hacer para progresar.

1. Anteponer los valores a la disconformidad

Una de las principales razones por las que creamos excusas es porque no queremos hacer algo difícil. E líder de una compañía, por ejemplo, puede que necesite darle un feedback negativo a un empleado. Debido a que esa es una conversación difícil, podría crear la excusa de que está demasiado ocupado.

“Eso forma una racionalización mental,” dice David. “En lugar de ello, necesitas dar un paso atrás y notar esa sensación de miedo. Decide si la acción que estás eligiendo no tomar se alinea con tus valores.”

En lugar de ser dirigido por los pensamientos y las emociones, David dice que deberíamos estar dirigidos por nuestros valores. “Un líder puede reconocer que la equidad es un valor importante, por ejemplo. Vence la excusa pensando en que tan justo sería no dar ese feedback. ¿Qué tan justo es para el resto del equipo? ¿Qué tan justo es para ti?” David dice. “Da un paso atrás de las excusas, y uno adelante hacia los valores, te ayudará a tomar decisiones.”

2. Piensa en el largo plazo

Cuando estás atrapado en una excusa, David sugiere preguntarte si la acción te va a ayudar a ser la persona que deseas ser en el largo plazo y si es viable. Esa respuesta es una prueba de fuego que te ayudará a discernir si lo que eliges o no hacer es una excusa.

“Viabilidad es la idea de mover nuestras vidas constantemente hacia lo que nos ayuda a prosperar en el largo plazo,” dice ella. “A menudo hacemos cosas en el corto plazo que nos dejan en una esquina, que hace que nos sintamos seguros, y nos proporciona una sensación de alivio,” explica David. “Puede que nos haga sentir inmediatamente mejor, en el corto plazo, pero si la idea es viable y nos sirve en el largo plazo, tenemos que verla como una excusa y avanzar a partir de ahí,” aconseja.

3. Cambia tu perspectiva

A veces las excusas provienen de ver el mundo desde la perspectiva de nuestra historia personal. Es normal aferrarte a lo que es familiar, incluso si no tiene sentido, dice David.

“Cuando ponemos las mismas excusas una y otra vez, esas excusas se vuelven tan familiares para nosotros que pueden hacerse difíciles de detectar,” dice David. “Podría ser algo que dibujaron en nuestra pizarra mental cuando estábamos en tercer grado. Nuestros cerebros interpretan las cosas familiares como seguras, incluso si no nos sirven. Eso se llama auto-verificación.”

Si te sientes atrapado, podría ser que una excusa que tú mismo te estás diciendo te esté frenando. En este caso, dedícate decididamente a cambiar de perspectiva, sugiere David.

“Gana la virtud de sentarte en un asiento diferente en la mesa de la situación,” dice ella. “Imagina que le estás dando consejos a otra persona. Podemos sentirnos atascados, pero casi siempre podemos identificar qué hacer si nos imaginamos que la historia le pertenece a otra persona.”

Vivir Mejor“Esto es una estupidez y una total pérdida de tiempo!”

Yo no dije eso, pero lo estaba pensando. Estaba tomado un día entero fuera del trabajo para estar con este grupo de CEOs a los que me uní recientemente. Se suponía que nos reuniríamos una vez al mes, pero tenía que ser entrenado por primero.

Así que aquí estaba, asistiendo al “Foro de formación” con otros siete emprendedores, donde acababan de enseñarme algo llamado “duplicación” (mirroring).

Qué se siente ser escuchado

Duplicación, nos dijeron, significa repetir de nuevo exactamente lo que la otra persona dijo, palabra por palabra, precedido por un “te escuché decir” o “te oí decir.” Por ejemplo, si escuche a un miembro del foro decir, “Estoy preocupado por perder a nuestro mayor cliente,” duplicaría a esa persona respondiendo: “te escuché decir que te sientes preocupado por perder a tu mayor cliente.”

En esos pocos minutos después de que nos enseñaran a duplicar y comenzáramos a practicar, me volví cínico. Acababa de gastar miles de dólares para unirme a esta organización y me había tomado un precioso día entero libre del trabajo para asistir a este entrenamiento, y sentí como si estuviera en el jardín de infantes. ¿Qué bien podría hacer decir las mismas palabras exactas de nuevo a alguien? Parecía frívolo, falso; de hecho, se sentía realmente estúpido.

Entonces fue mi turno para ser duplicado, y todo cambió.

Hablé durante varios minutos sobre cosas bastante profundas y sentimientos sobre esas cuestiones personales. Después, fuimos alrededor de la mesa, y cada persona me duplico repitiendo una cosa que él o ella me escuchó decir:

Te oí decir que tuviste problemas de peso toda tu vida y que sientes como si fuera una batalla constante.

Te oí decir que tuviste que lidiar con el trastorno bipolar de tu padre durante más de 20 años y que a veces te sientes muy solo.

Te oí decir que estabas enamorado de una mujer casada y que sentías que era imposible en ese momento pero que eventualmente la dejaste ir, y luego terminaron juntos, y que eso fue maravilloso.

“Wow”, pensé. Me sentí oído. Me sentí escuchado. Sentí que realmente se preocupaban por mí, o al menos por lo que tenía que decir sobre mí mismo. Acababa de conocer a estas personas esta mañana, y me sentí sorprendentemente cerca de ellos, todo gracias a una sorprendentemente sencilla (incluso se podría decir superficial) técnica para hablar.

Por qué duplicar funciona (y cuando no)

Pero duplicar no es tan superficial como había pensado, incluso si es muy simple. Como resultado, es un poderoso atajo para conectarte profundamente con la gente. Es más fácil decirlo que hacerlo, sin embargo. La simple repetición de lo que escuchas puede ayudarte a forjar un vínculo con otras personas y ganar su confianza, pero también puede ser interpretado como poco sincero y no auténtico; condescendiente incluso.

Sólo hay una solución muy simple para esto: Te tiene que importar realmente lo que estás escuchando y duplicando.

Si repites de nuevo en voz alta lo que estás escuchando con un tono robótico, la gente no va a creer que realmente te importa lo que están diciendo. Pero si repites de nuevo con emoción, con énfasis en las palabras importante y  sentimiento, le darás sentido. Ayudarás a la otra persona a sentirse escuchado. Demostrarás que te importa.

Por lo general, las personas realmente no quieren consejos, ni siquiera cuando los piden. Ellos simplemente quieren sentirse escuchados. A medida que practiques la duplicación, ayudarás a las personas a sentirse escuchadas, y te lo agradecerán. Enfócate en hacer hincapié en las “palabras de sentimientos” que escuchas también; duplicar los sentimientos es mucho más valioso que duplicar los pensamientos.

Por supuesto, cuanto mayor sea la profundidad emocional de la conversación, más potente esta técnica puede ser. Si alguien dice, “Me siento bien. Llevamos a los niños a la escuela y lavé un poco de ropa,” simplemente duplicar ” Te oí decir que te sientes bien después de llevar a los niños a la escuela y lavar un poco de ropa” no tendrá un impacto tan grande como una declaración más profunda lo haría.

Aun así, tan ridículo como me pareció a mí al principio y tan ridículo como puedes pensar que es la duplicación, es una herramienta increíble para conectar con los demás.

Cuida tus palabras, y practícalas

Dos advertencias importantes: En primer lugar, no estropees tus palabras. Recuerda, la razón por la que duplicar es tan poderoso es por que la persona siendo duplicada se siente totalmente escuchada.

Si ella dice, “Estoy molesta por el trabajo que hiciste, es descuidado,” y le contestas con “Te escuché; estás enojada conmigo por el mal trabajo que he hecho ” no es lo mismo; sólo reinterpretaste su idea con tus propias palabras. Ella puede sentir que no la estabas escuchando con tanto cuidado. Después de todo, duplicar no sólo se trata de dar la impresión de ser un buen oyente, lo que realmente hace es convertirte en uno.

En segundo lugar, evitar usar “pero.” Imagina que estás enojado porque tu marido te dijo que sacaría la basura y olvidó hacerlo. Le dices, “Estoy enojada porque dijiste que sacarías la basura y no lo hiciste,” y él responde: “Te escucho. Estás enojada por que dije que iba a sacar la basura y no lo hice.” Ahora imagina que añades, “pero estuve muy ocupado con cosas del trabajo, y simplemente se me olvidó.” Tu intento de duplicación fue arruinado por una sola palabra. ¡Sin peros!

Así que agarra un amigo o colega cercano y practica. Siéntense cara a cara y que tu pareja te comparta cómo le va, incluyendo sus altas y sus bajas de las últimas semanas y los sentimientos asociados a esos eventos. Después de unos minutos, duplica un par de sus declaraciones basadas en lo que has oído. Pregúntale si lo hiciste correctamente. A continuación, cambien los papeles. (Ser duplicado se siente muy bien también.)

Puedes experimentar la duplicación sobre todo en situaciones en las que alguien esté molesto, ya sea en el trabajo o en casa. Recuerda que debes enfocarte en repetir de nuevo los sentimientos y lo que has oído, palabra por palabra. Puede ser un método eficaz para aliviar tensiones.

A medida que seas mejor en esto, probablemente te encontrarás con que las personas te responden mejor; afilarás tu habilidad de escuchar y la gente se sentirá escuchada. Con el tiempo, te recordarán como el que los entiende, la persona a la que realmente le importa.

negocioDanny Iny, CEO y fundador de la empresa Mirasee, escribió en Inc. Magazine acerca de cómo construir un negocio, luego de haber emprendido.

A continuación, las lecciones que compartió.

1. No se trata de hacer dinero.

Aunque se debe ganar dinero, Iny dice que esa no es la escencia, porque el negocio consiste en impactar de forma sostenible. Y se necesitan recursos para hacer ese impacto.

2. El público es lo primero.

Si bien para iniciar un negocio se requiere de una idea, los clientes se deben poner por delante para tener éxito. Construya y encuentre a su público. Aprenda qué soluciones y cosas quieren, y entréguelas.

3. Sea humano.

Muestre el lado humano de su empresa, y por ello aliente las conversaciones con su público. Responda a todos con un rostro humano.

4. La asociación es el nuevo servicio al cliente.

A veces, los clientes no necesitan servicio al cliente, sino colaboración.

En una asociación, usted y su cliente se han comprometido a conseguir la meta del cliente. Los dos tienen responsabilidades. La asociación es particularmente importante para las empresas que ofrecen transformación.

5. Viva más allá de su zona de confort.

La única manera de crecer es salir de su zona de confort. El tramo ideal es la Zona de Desarrollo Próximo: la zona comprendida entre lo que puede hacer por su cuenta y lo que podría llevar a cabo con éxito con la ayuda de un maestro o un compañero bien informado.

Atrévase a sentirse cómodo con el malestar, ser valiente y tomar riesgos.

6. Abrace los giros de la trama.

Detrás de cada éxito existe una serie de fracasos que persisten a través de ellos. Sea cual sea el problema, no lo convierten en el último capítulo de su viaje; lo convierten en un giro de la trama.

Si sale después de fallar, entonces usted realmente ha fallado. Pero si usted aprende de lo que salió mal y se dirige a una dirección diferente, es muy probable encontrar una manera que funcione.

7. Sea abierto, honesto y vulnerable.

Para construir conexiones auténticas, tenemos que ser vulnerables. La vulnerabilidad significa ser dueño de las imperfecciones de su vida y los negocios, incluidos los fallos y errores.

Tal vez un producto tiene defectos o un miembro del equipo cometió un error, pero lo ideal es reconocerlo y hacer las cosas bien para sus clientes y seguidores.

8. Usted tiene suficiente.

Aunque sienta que no cuenta con lo necesario para tener éxito, tome en cuenta que todo el mundo tiene ventajas y desventajas.

Un niño de segundo grado puede no saber mucho, pero él o ella sabe lo suficiente como para enseñar a un niño de primer grado. Avance desde donde está ahora.

9. El verdadero éxito es co-creado.

De acuerdo con el efecto Ikea, los compradores perciben a un producto más valioso si ellos ayudaron a crear la misma. La co-creación hace que su producto sea especial para sus clientes.

10. El peor fracaso es la falta de imaginación.

Esta clase de fracaso consiste en no utilizar la imaginación para lograr los objetivos o haber estado persiguiendo un objetivo que no era el suyo. Sería una pena hacer todo ese trabajo para alcanzar una meta que no le trae satisfacción y felicidad.

Aspire a algo grande, imagine y re-imagine lo que puede ser el mundo y qué debe hacer para que esto suceda.

Vivir MejorAsí que estás sentado, mirando una pantalla, o varias. Estás frustrado, cansado, en el borde; y completamente falto de inspiración.

“El aburrimiento es un aversivo estado caracterizado por la insatisfacción, inquietud, y el cansancio,” Andreas Elpidorou, una investigadora de la Universidad de Louisville, señaló en la revista Frontiers in Psychology. “Estar aburrido se siente como estar atrapado emocionalmente.”

Entonces, ¿cómo escapar? Cuando tienes una tarea o proyecto que no te emocione o te enganche ni remotamente, puedes hacer un esfuerzo extra para poder motivarte con sólo seguir adelante, y pensar de forma creativa sobre ello. Estos seis consejos pueden ayudarte.

1. Fuérzate a ser curioso

“Mi aburrimiento por lo general es pérdida de curiosidad,” Steve Gordon, director de RDQLUS Creative Arts and Marketing, me dijo recientemente. “Si me descubro aburrido con un proyecto, me detengo y leo alguna revista o veo una película, incluso a mitad del día. Busco algo muy lejos del trabajo, pero conectado con lo básico del trabajo.”

Como alternativa, trata de ponerte en la piel de todos a los que beneficiará el proyecto en el que estás trabajando. ¿Cómo les afectará las decisiones que tomes? Cambia tu perspectiva y dale un impulso a tu pensamiento creativo.

Los diseñadores de Heinz sabían todo lo que había que saber sobre las botellas de ketchup tradicionales de su empresa, por lo que enfocaron su curiosidad en cómo las personas las utilizaban y almacenaban.

Como Brian Grazer lo relata en su libro A Curious Mind, los investigadores de Heinz visitaron los hogares de los clientes y abrieron sus refrigeradores, donde encontraron las botellas de ketchup puestas al revés para dejar que la gravedad lleve hacia abajo los gramos restantes. Ese descubrimiento ayudó a re-energizar a los diseñadores de la compañía, quienes entonces inventaron Heinz Easy Squeeze, una botella de plástico invertida con una válvula de silicona patentada.

2. Mira afuera de tu propio mundo

John Jamilkowski, director creativo senior de la red de cable TNT, me dice que cuando se encuentra aburrido con un proyecto, se dirige a los medios no relacionados.

“Si estoy aburrido o atascado mientras intento crear un trailer para un nuevo espectáculo, a veces voy a una exposición de artes plásticas o tal vez me quedo viendo un pedazo de instalación,” dice. “Cuando veo cómo otro asunto o emoción fue abordado, a menudo tengo una revelación y llevo esos descubrimientos a mis propios medios”.

Julie Klappas, directora creativa de Clementine Entertainment, también encuentra mirar a otra parte como ayuda para sacudirla de su aburrimiento. “A veces reviso la página de Instagram de alguna persona creativa que admiro,” dice. “O tal vez veo el tablero de Pinterest de alguno de mis diseñadores favoritos. Ver las opciones creativas de otros me inspira a hacer lo mejor del trabajo que me está aburriendo.”

3. Hazte reír

Sentirse aburrido, frustrado o atascado en el trabajo no es divertido. Así que trata de hacer algo deliberadamente divertido. Después de todo, la risa y el aburrimiento no pueden existir simultáneamente.

“Voy a pulsar el botón de pausa de un proyecto aburrido durante unos minutos y ver un par de clásicos de YouTube,” dice Klappas. “Cosas como ‘gatitos viendo TV’ o ‘Perro comiendo espagueti’ me hacen reír y ayudan a deshacerme del aburrimiento.”

Los juegos pueden tener un efecto similar, de acuerdo con Dan Monroe, director y artífice de wordsmith en Cayenne Creative. Por lo general confía en la mesa de tejo vintage de su oficina.

“Pasar unos minutos deslizando esos discos de metal por mesa me hace sentir como Mozart con las bolas de billar en Amadeus,” me dice Monroe. “Muy pronto conquisto mi malestar.”

4. Toma un paseo

Cuando un proyecto me aburre hasta las lágrimas y golpeo una barricada que no puedo superar, a menudo tomo mi laptop y me voy a otra habitación o a alguna cafetería cercana. A veces un simple cambio de escenario puede reavivar esas células cerebrales.

Stephanie Jolluck, directors creativos de Coleccion Luna y ganadora del Spanx Female Entrepreneur Award, sugiere levantarte e ir a dar un paseo. “Si estoy atrapada en el aburrimiento, me voy afuera,” dice. “Llueva o haya sol, el aire libre siempre me proporciona nueva energía y una nueva perspectiva.”

A Victor Hwang, director general de T2 Venture Capital, le gusta caminar por lugares inusuales. “Tomo paseos por los barrios suburbanos ocultos, grandes almacenes, colegios de la comunidad,” le dijo al Wall Street Journal. “Cuando caminas con el único propósito de caminar, ves las cosas de una manera fresca.”

5. Haz de lo familiar algo extraño

Intenta ver tu proyecto de una nueva manera; pretende que lo estás viendo como un director de cine, un diseñador de parques temáticos, o tu tía Josie, cualquier cosa que te de un cambio de perspectiva.

Tom Kelley de IDEO reconoce el valor de cultivar la mentalidad de un principiante cuando se enfrenta a un proyecto familiar. En su intervención en el Foro Mundial de la Creatividad, Kelley habló sobre el “deja vu” y propuso el término “Vuja de” -el acto de mirar algo que ya viste antes, pero verlo de una manera totalmente nueva.

6. Baja la cabeza y sigue adelante

Cuando todo lo demás falle, simplemente comprométete a avanzar y hacer todo lo que queda. A veces sólo tenemos que seguir adelante (incluso cuando te resistes a ello) hasta que algo interesante aparezca de nuevo.

El compositor John Cage citó el koan Zen, “Si algo es aburrido después de dos minutos, inténtalo por cuatro. Si todavía sigue aburrido, entonces ocho. Y entonces 16. Y entonces 32. Con el tiempo uno descubre que no es aburrido en absoluto.”

pacinoEl actor estadounidense en una charla ante estudiantes en México, confesó que la actuación salvó su vida y lo sacó del entorno complicado en el que se crió

Encontrar aquello que nos vuelve locos, ese es el consejo que el actor estadounidense Al Pacino dio este viernes a estudiantes en México, en una charla en la que confesó que la actuación salvó su vida y lo sacó del entorno complicado en el que se crió en el condado de Bronx (Nueva York, EE.UU).

“La actuación salvó mi vida porque todos mis amigos cercanos murieron por drogas”, contó el intérprete, quien participó en el foro México Siglo XXI, organizado por la fundación Telmex del magnate Carlos Slim.

En el escenario del Auditorio Nacional y ante unos 10.000 jóvenes, la mayoría estudiantes becados por la fundación, el actor respondió las preguntas del periodista estadounidense Larry King, con quien dialogó sobre su carrera y las motivaciones de su vida.

“Yo les puedo decir: amo que ustedes reconozcan hacia dónde van, que de alguna manera entiendan esas cosas, estén pendientes de esas cosas, que lo valoren”, indicó.

“Es un gran valor que estén ustedes aquí. La educación, independientemente de donde la tengan, es maravillosa. Abrir sus mentes, ampliar las mentes y los horizontes, aprender“, apuntó.

Nacido en una familia humilde del Bronx neoyorquino, Pacino no tuvo educación. “Sin embargo, he aprendido tanto de la gente que he conocido, de los libros que he leído, de todas las grandes oportunidades que he tenido en la vida”, comentó.

“No tenía dinero, trabajo, educación, ni nada, pero era joven. Yo dormía en el teatro donde actuaba (…) Nunca he estado más feliz en mi vida que en aquellas épocas porque sabía lo que quería hacer, sabía hacia dónde iba mi vida. Sabía que había un mundo esperándome con un futuro, como lo saben todos ustedes”, añadió según un cable de EFE.

Así, el actor dio a los jóvenes su principal consejo: “Descubran lo que realmente les gusta en la vida. Traten de tener los instintos abiertos porque son maravillosos”.

Confíen en ustedes mismos y encuentren aquello que los vuelva locos. Quizás no de inmediato, pero sigan buscando hasta encontrarlo”, recomendó.

A sus 75 años y con un Óscar en su vitrina, así como cinco Globos de Oro, entre otros premios, Pacino contó que, aunque ya podría retirarse a descansar, lo que lo mantiene sobre los escenarios es la pasión que siente por actuar, que demostró interpretando un fragmento de la obra “The Iceman Cometh” de Eugene O’Neill.

ventasNo todos tenemos la oportunidad de emprender con un negocio propio, ya sea por problemas de capital, miedo al reto, o simplemente buscamos otras formas de vivir; en mi caso desde hace unos años las ventas han sido mi forma de vida.

Nunca pensé que pudiera tener esta pasión, ya que mi profesión me hacía encaminarme a la reparación de equipos o el diseño. Sin embargo, la vida te va ubicando en el camino donde puedes trascender.

La profesionalización del vendedor técnico es un punto que a veces las empresas olvidan. No es lo mismo vender en una abarrotera, una papelería, zapatería, o en la calle productos en general o ir a las industrias y ofrecer productos o servicios técnicos.

Cada forma de vender tiene sus retos y requiere de habilidades diferentes para la atención del cliente y ninguna es menos que otra.

Personalmente he participado en cursos y cada uno de ellos ha sido importante en mi vida para ir aprendiendo diferentes técnicas de venta, sin embargo creo que antes de inscribirnos en un curso de este tipo, que nos prometa incrementar nuestras oportunidades de cierre, debemos conocer más de la técnica que ofrecen.

Pensemos del lado del consumidor y quitémonos la personalidad de vendedor; así que comencemos con nuestra reflexión.

Para los artículos de primera necesidad, como lo es la comida o la ropa, normalmente como clientes, no necesitamos pensar mucho en lo que vamos a adquirir, si es algo que requerimos.

Así que muchas veces compramos por impulso y vamos cambiando de marcas acudiendo a lugares donde se ofrecen estos productos o servicios. Y muchas veces regresamos dependiendo de la manera que nos atiendan. Al final de cuentas somos humanos y nos gusta ser reconocidos cuando vamos a comprar algo pues nuestra postura cambia a una postura de poder.

Ahora como vendedor te pregunto ¿qué técnicas requieres para atender a este tipo de cliente? Claro, la cortesía, la amabilidad, el ir acompañando al cliente en su experiencia de ventas es el éxito.

Recuerdo que cuando era niño mi mamá y más mujeres eran invitadas por una línea de cosméticos y por Tupperware a reuniones, donde ellas iban con la idea de solo “ir a ver”, y regresaban con productos que “algún día les iba a hacer falta”, en ocasiones ni los necesitaban en ese momento, pero ellas regresaban a casa felices, por los juegos y forma en que sin saberlo fueron encaminadas a comprar.

Definitivamente en las tiendas de abarrotes o misceláneas donde puedes ir a comprar, crema, huevos, refrescos, etc. el éxito de que un cliente regrese, es la atención uno a uno que el dueño o el encargado ofrecen.

A los clientes frecuentes les encanta que les llamen por su nombre o les pregunten cómo les va, y si por algún motivo el comprador comentó de algún problema que vivió, siempre se le preguntará cuando regrese “¿cómo sigue?”.

Como puedes ver las técnicas de ventas usadas sirven si se aplican adecuadamente. Tratándose del campo técnico, donde debamos ofrecer productos o servicios de alto valor, debemos aplicar otro tipo de formas de aproximación a los clientes, ya que ellos deben pensar más sobre lo que compraran. Llamase una laptop, tableta o cocina integral.

Para todos los casos anteriores, escuchar al cliente es importante y para saber qué tanto estamos listos para hacerlo te recomiendo el libro de mi buen amigo Ismael Cala “El poder de escuchar”. No te arrepentirás de leerlo ya que no solo sabrás si realmente escuchas al cliente, también te darás cuenta si lo haces con tu familia y/o amigos.

Bueno pues, regresando al tema para las ventas de alto valor debemos comprender que el tiempo de cierre será más largo y que los argumentos técnicos, el soporte y el acompañamiento del cliente son vitales. Las técnicas de venta cambian, y por eso yo personalmente he recomendado las técnicas de Strategic Selling de Miller Heiman para prestar la atención suficiente y los tiempos necesarios para llegar al cierre exitosamente.

Ellos en su libro te ayudan a situarte y a enfocarte. Me gusta mucho la forma en que al principio nos muestran los comportamientos de los clientes y el enfoque de atención que daremos si logramos identificarlos en cuál de los porcentajes de la regla básica están, esto te dará enfoque.

La regla es la de: 10-80-10

– 10% de los clientes, hagas lo que hagas, NO te van a comprar.

– 80% de los clientes van a comprar, y su decisión se basara en lo que nosotros podamos hacer para atraer su atención. (Conocimiento del producto, asesoría personalizada, solución de dudas, etc.)

– 10% de los clientes compraran hagas lo que hagas.

Así que el enfoque será no perder el tiempo en los primeros 10% identificarlos de inmediato, enfócate en el 80% y 10%.

Como lo hemos comentamos ya, existen muchas técnicas, aconsejo que antes de ir al campo de batalla, sea cual sea tu mercado, un curso de ventas adecuado a tus necesidades es indispensable.

Sin embargo creo que lo primero que debes hacer es convencerte de que eres capaz de salir a vender o de atender a los clientes.

El ser vendedor es una profesión que se aprende y se va puliendo a lo largo de los años, se necesita corazón y pasión para tomar el reto.

Una ocasión un amigo me pidió que le ayudara a conseguir trabajo, y me dijo “aunque sea de vendedor”, mi respuesta inmediata fue: creo amigo que no estas hecho para las ventas.

Así que si solo estas en ventas por mientras, en lo que encuentro algo mejor, ¡déjalo! y busca otros rumbos. Siempre he dicho que “Todos vendemos aunque usted no lo quiera” (que de hecho así se llama mi blog).

Debemos entender que las ventas son una forma de vida, con sus momentos de gloria y sinsabores. Pero si estás hecho para esto, aprendes y continúas adelante.

Así que trabaja con empeño y vende con pasión, con esta fórmula, nunca carecerás de nada.

¡Desde el campo de batalla!

pasionImagínate a los 70 años de edad.

¿Qué recordarás con orgullo? ¿Qué crees que desearías haber hecho? ¿Seguiste tus sueños y tus pasiones?

Muchas personas aseguran que no se deben mezclar los gustos con los negocios, pero respetuosamente discrepo. El dinero solo puede motivarte hasta cierto punto, pero tener un negocio que esté cimentado en algo que te apasione te ayudará a mantenerte fuerte en las subidas y bajadas de la vida emprendedora.

De hecho, seguir tu pasión puede hacerte feliz. Un estudio encontró que una pasión “armoniosa” – un interés que se vuelve parte fundamental de tu identidad personal – ayuda a alcanzar el bienestar psicológico y previene conflictos internos.

Claro está que disfrutar de algo no basta para pagar la renta y esa idea puede hacer que creas que emprender con lo que amas parezca una idea irrisoria.

Sin embargo, hay pasos que puedes seguir para arrancar una startup con tus aficiones.

1. Encuentra un vacío y llénalo

Observa qué les hace falta a otros negocios y usa tu negocio para complementar ese hueco en el mercado. Descubre cómo puedes cambiar a tu industria y por qué es necesario. Pregúntate cómo puedes mejorar tu sector.

Por ejemplo, mis clientes Angel Anderson y Sarah Heering tenían experiencia en digital marketing, pero también amaban el diseño de uñas. Estos nativos de Los Ángeles estaban frustrados con el estado de la industria cosmética (y la cantidad de químicos que requiere), pero no sabían cómo crear un producto. Así que investigaron y reunieron dinero a través de Kickstarter para crear NailSnaps que permite que las personas hagan diseños en sus computadoras que después pueden imprimir y pegar en sus uñas.

El mercado los recibió con gusto porque los usuarios no tienen que pagar servicios completos por uñas profesionales.

2. Acostúmbrate a salir de tu zona de confort

Hacer algo que nunca antes te hubieras atrevido puede ser terrorífico e incómodo. Lo desconocido es la excusa perfecta para no hacer las cosas que deseas.

Deja que el miedo te impulse en lugar de frenarte. Lo más divertido de la vida es probar las limitaciones propias.

3. Practica por 10 mil horas

La única manera de mejorar tus habilidades es con el tiempo. Malcom Gladwell aconseja: “Practica tu pasión por 10,000 horas hasta ser un maestro y pide retroalimentación de los conocedores para asegurarte de que lo estás haciendo bien”.

4. Sé creativo con el dinero

Una startup tiene más opciones hoy en día al momento de conseguir inversionistas (más allá de los contactos millonarios, préstamos de bancos o capital de riesgo).

Primero, desarrolla una estrategia de marketing que detalle exactamente cuánto dinero necesitas para empezar. Después, usa redes sociales para reunir el apoyo de tu comunidad y hacer crecer ti marca. Usa plataformas de crowdfounding como KickstarterGoFundMe o AngelList.

5. Empieza hoy, no mañana

Como dice el viejo dicho: la vida es un viaje, no un destino. Date cuenta de que el éxito no llegará de manera instantánea.

Esas 10 mil horas de práctica tardan en acumularse, así que debes empezar a enfocarte en tu proyecto – pasión ahora mismo. Define qué funciona y qué no para transformar tu sueño en un plan de negocio que te dé ganancias.

Con paciencia e innovación, puedes encontrar tu pasión y transformarla en una empresa que te hará más feliz.

Reibox Blog¿Sueles pasar tu hora de almuerzo engullendo comida poco saludable en tu escritorio?

Tal vez sales corriendo por un bocado rápido, pero mantienes los ojos pegados a tu smartphone. O tal vez simplemente te saltas el almuerzo por completo.

Los expertos dicen que la hora del almuerzo es crítica para mantener tus niveles de productividad y energía al tope. Trabajar o trabajar apurado puede ser perjudicial para tu éxito.

“La hora de la comida es tu oportunidad para re-enfocarte, re-energizarte, y re-cargar combustible (literalmente) para el resto de tu día,” dice Michael Kerr, un orador internacional de negocios y autor de The Humor Advantage. “Las personas exitosas la tratan como el espectáculo de medio tiempo de un partido de fútbol; una oportunidad para reagruparse y considerar cómo van a jugar el resto su día.”

Dale Kurow, entrenadora de ejecutivos con sede en Nueva York, está de acuerdo. Ella dice que las personas más exitosas que conoce no pasan la hora de sus almuerzos en sus escritorios. Usan ese tiempo para hacer cosas como conocer gente nueva, hacer ejercicio y leer. “Estar atado a tu escritorio solo expande tu cintura y rara vez hace mella en la pila de trabajo que te espera.”

Aquí tienes 12 cosas que las personas exitosas hacen durante sus horas de almuerzo:

Se levantan y salen

Incluso en las ocasiones en las que sientes que debes trabajar en tu almuerzo, siempre sal de tu escritorio; al menos por algunos minutos.

Eso es lo que las personas exitosas hacen, dice Kerr. “En el peor de los casos, si tienes que trabajar en el almuerzo, trabajar en una ubicación diferente al menos te ofrecerá un cambio muy necesario de paisaje y perspectiva.”

Crean contactos

Trata de establecer la meta de comer con una persona diferente de tu oficina o crear contactos al menos una vez a la semana, ya sea conociendo a alguien o poniéndote al día con alguien.

“Está garantizado que aprenderás algo nuevo sobre tu organización o industria, y puede que incluso encuentres nuevos mentores y amigos en el proceso,” dice Ryan Kahn, un coach de carreras, fundador de The Hired Group, y autor de “Hired! The Guide for the Recent Grad.”

Se organizan

“Aprovecha esta breve pausa en el trabajo para hacer una lista de tareas pendientes para tu vida personal; o incluso tachar algunos elementos de esa lista,” dice Kahn. “Sentir que las cosas están en control y organizadas en tu vida fuera del trabajo, liberará energía mental y reducirá tus niveles de estrés para poder desempeñarte mejor profesionalmente.”

Se toman el tiempo para realmente comer

Mucha gente se salta el almuerzo por completo, ya sea porque están ocupados o porque simplemente no tienen hambre. Pero podría ser una buena idea comer algo; aunque sea una pequeña comida.

Para LiveStrong.com, Carly Schuna explica:

“Comer a la mitad del día, varias horas después del desayuno, re-energiza tu cuerpo y puede elevar tus niveles de azúcar en sangre cuando tu enfoque y concentración estén decayendo.”

“Si te sientes débil, comer incluso un pequeño almuerzo puede renovar tu energía y ayudarte a sentirte renovado y listo para enfrentar las próximas horas.”

Comen algo saludable; y lo hacen conscientemente

Las personas exitosas comen saludable y conscientemente, dice Kerr. “Los nutricionistas hablan de la necesidad de que la gente sea consciente cuando están comiendo, lo que significa comer lentamente, apreciando la comida y estando completamente presentes.”

No ser conscientes conduce a malas elecciones alimenticias tales como comer demasiado rápido o comer comida chatarra, lo que no sólo afecta tu salud en el largo plazo, sino también afecta tus niveles de estrés y capacidad de enfocarte por las tardes.

Lisa De Fazio, una experta en estilos de vidas saludables y dietista registrada, le dijo a Bisiness Insider que las comidas con alto contenido de grasas, de azúcar, y snacks nos hacen tener sueño y bajan nuestra energía; lo que puede afectar seriamente tu productividad y capacidad de concentración.

Se ejercitan

Ejercitarte durante el almuerzo provoca una gran explosión de energía y sentido de realización para la segunda parte de la jornada laboral.

“Un programa de ejercicio regular, además de promover la buena salud, se demostró que reduce el estrés y aumenta la concentración,” explica Kahn. “Estas son todas cosas positivas para tu rendimiento en el trabajo, así que muévete.”

Leen

Las personas exitosas no pasan sus almuerzos leyendo correos electrónicos e informes. Ellos agarran los periódicos, blogs y libros, dice Teri Hockett, presidenta ejecutiva de What’s For Work?, un sitio de carreras para las mujeres.

Kerr está de acuerdo. Dice que leer te ayuda a enfocarte, te ofrece un descanso mental del trabajo, y puede darte un poco de tan-necesitada-soledad.

Llevan a cabo tareas personales

Hockett dice que algunas personas exitosas hacen los mandados durante su hora de almuerzo, cosas que de otro modo no serían capaces de hacer durante el día.

También usan este tiempo para hacer llamadas personales, programar citas, escribir notas de agradecimiento, y hacer todas las demás tareas de su lista de tareas personales; después de tomarse el tiempo para comer, por supuesto.

Hacen cosas que disfrutan

Las personas exitosas también usan esta hora del día para hacer las cosas que más les gusta, como ver a un amigo, ir de compras o visitar el parque. “Todas estas actividades serán como mini-vacaciones y te ayudarán a refrescarte y cambiar por completo el canal. Volverás a la oficina con una mentalidad diferente,” dice Kurow.

Por supuesto no puedes planear hacer cosas divertidas durante el almuerzo todos los días; pero la comida ocasional con un amigo o el viaje a tu tienda favorita pueden ser buenos para ti y tu productividad.

Se desconectan y recargar

Usa tu hora de almuerzo para recargarte apagando las cosas electrónicas y disfrutando de un poco de la paz y tranquilidad, dice Hockett.

Hacen lluvia de ideas

Las personas exitosas usan este tiempo para soñar con nuevos conceptos, ideas y soluciones que puedan aplicar en sus vidas profesionales y/o personales, Hockett concluye.

Planean sus tardes

Si bien debes tomar un descanso del trabajo durante la hora del almuerzo, es inteligente pasar por lo menos unos minutos planeando como vas a enfrentar las tareas de la tarde. Volverás a tu escritorio sintiéndote motivado y listo para sumergirse de nuevo en ello.

librosLos editores de Amazon seleccionaron sus 100 libros favoritos de liderazgo y éxito.

Esta es una selección de 10 títulos, incluyendo libros de emprendedores, economistas y atletas de competición.

Cada uno ofrece una visión única de lo que significa tener verdadero éxito y cómo se puede alcanzar su pleno potencial.

‘Getting to yes’, por Roger Fisher, William Ury y Bruce Patton

Basado en el trabajo del Proyecto de Negociación de Harvard, este libro de negocios más vendido en 1981 ofrece estrategias para hacer frente a los conflictos personales y profesionales. Entre ellos se incluyen la separación de las personas del problema y cómo centrarse en los intereses, no en las posiciones.

‘Find a Way’, de Diana Nyad

En 2013, Nyad se convirtió en la primera persona en nadar de Cuba a Florida sin una jaula de tiburones, a los 64 años.

En “Find a Way”, se describem las experiencias que condujeron al éxito en la natación, incluyendo el fracaso en las Swim Cuba 30 años atrás, y explica cómo se desarrolló la perseverancia necesaria para convertirse en una heroína americano.

‘Eat That Frog!’, de Brian Tracy

El título viene de la clásica cita de Mark Twain: “Come una rana viva en la mañana, y nada peor te pasará el resto del día”.

En otras palabras, haga las cosas difíciles en primer lugar, cuando tenga la suficiente energía y atención, en lugar de gastar el tiempo en cosas fáciles.

‘Drive’, por Daniel H. Pink

Pink es el autro de varios libros de negocios populares, y este éxito de ventas de 2009 el autor propone que todo el mundo necesita lograr un sentido de autonomía, maestría y propósito antes de que puedan hacer un gran trabajo.

‘Crush It!’, por Gary Vaynerchuk

Vaynerchuk, un empresario y un inversor en tecnología, escribe que no hay mejor tiempo para dedicarse a su pasión y comenzar su negocio que ahora. Al trabajar duro y aprender todo lo que pueda, puede utilizar las herramientas digitales disponibles para construir una marca de gran éxito.

‘Chicken Soup for the Soul’, por Jack Canfield, Mark Victor Hansen y Amy Newmark

En 2013, “Sopa de pollo para el alma” celebró su 20 aniversario de calentar los corazones de las personas con 20 historias de inspiración adicionales. Los lectores aprenden sobre el amor, la paternidad, y perseguir sus sueños a través de personas reales que han vivido a través de las mismas luchas que tienen.

‘Big Magic’, de Elizabeth Gilbert

La autora de “Eat, Pray, Love”, quiere ayudar a los lectores a superar sus miedos y canalizar su potencial creativo, al igual que lo hizo ella. Cada una de las seis secciones del libro – el valor, encanto, permiso, persistencia, confianza y divinidad – incluye consejos y estrategias para encontrar la inspiración y cultivar la curiosidad en su vida diaria.

‘#Girlboss’, por Sophia Amoruso

En “#Girlboss,” la fundadora del minorista Nasty Gal, comparte historias de su juventud descarriada, incluyendo el robo y el buceo en un contenedor de basura, y cómo se preparó el terreno para su tremendo éxito.

El libro está lleno de consejos para la vida práctica y asesoramiento profesional que le inspirará para seguir su pasión y forjar su propio camino. No será fácil, pero será definitivamente vale la pena.

 

 

 

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