Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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De todo un poco sobre los negocios y una vida llena de riquezas

¿Las deudas bancarias están afectando tu salud? American Psychological Association lanzó una encuesta demostrando cómo el “estrés del dinero” impacta al bienestar de las personas. Y no, no pienses que sólo hablo de aquellos que no tienen tanto dinero, también se demostró que a los ricos les sucede.

Puedes empezar a eliminar algo de ese estrés financiero ganando un income extra sin tener que dejar a un lado tu trabajo de tiempo completo. Steve Chou de MyWifeQuitHerJob empezó un par de negocios mientras seguía dedicándole tiempo su trabajo de diario.

Si buscas dinero o simplemente quieres encontrar la mejor manera de invertir puedes empezar haciendo lo siguiente.

1. Empieza un negocio de servicio

Arrancar un servicio puede ser posible sin la necesidad de una gran presencia en línea. La manera más fácil de empezar es diciéndole a la gente lo que ofreces y pedirle que te ayuden a darte a conocer.

Noah Kagan de Appsumo lo supo hacer excelente. Decidió averiguar si podía ganar 1,000 dólares en 24 horas empezando desde cero. Terminó fundando un exitoso negocio de suscripción que le dio a uno de sus estudiantes para que lo llevara a cabo.

Puedes robar su concepto con un negocio de catering o escribiendo freelance.

2. Invierte en bienes raíces

Volverte el “rey de las propiedades” no siempre es práctico cuando se tiene un trabajo de tiempo completo. Pero nada es imposibe y puedes buscar comprar una pequeña casa en otro estado y usarla de vacaciones mientras no la rentas.

El precio es relativamente “barato” aún contratando a alguien que gestione tus rentas mientras tú no estás.

Las bienes raíces comerciales pueden ser una buena manera de invertir y ganar dinero de manera pasiva. Empieza invirtiendo con poco.

3. Lanza tus recursos en línea

Comparte tu expertise lanzando un ebook o con un curso que pueda ayudar a los demás. Mi ebook 100 Days of Growth terminó generando más de lo que ganaba en mi trabajo de tiempo completo. Sí tuve que hacer un gran esfuerzo al momento de escribirlo, pero una vez terminado, no tenía que estar tras de él para que se vendiera.

Si escribir no es lo tuyo intenta con un curso en línea. Yo no me detuve con los libros, seguí con un bootcamp de marketing digital a través de ContentMarketer.io para ayudar a mis clientes a adquirir estas habilidades en tan sólo 10 semanas.

4. Aprovecha la gran influencia de Amazon

Crear tu propia tienda en línea es admirable, pero llevarlo a cabo requiere de muchas cosas, tales como manufactureros, encontrar tu mercado, darle seguimiento a tus posibles compradores (incluyendo quejas) entre otras.

En lugar de eso puedes vender y desarrollar un producto en Amazon sin tener que preocuparte por eso. Incluso, algunos vendedores envían sus productos directamente a Amazon sin siquiera haberlos tocado antes.

5. Sé anfitrión

Puedes hacer dinero “hosteando” eventos. Escoge un tema y organízalo. Se trata de conseguir patrocinadores para que no tengas que poner mucho de tu dinero.

6. Haz que te paguen por lo que sabes hacer

Saca provecho de tus ratos libres y vuélvete un maestro (literalmente) de lo que te gusta hacer. Por ejemplo, a mí me encanta skydiving y puedo obtener la certificación para llevarlo a cabo.

Así que ya sabes. Sal al mundo exterior y usa tu imaginación para generar ingresos extra.

El libro “El Factor Humano – Nelson Mandela y el partido que salvó a una nación” de John Carlin nos ayuda a entender el proceso de salida del Apartheid desde el encarcelamiento de Nelson Mandelaen 1962 hasta 1995, fecha en que los Springboks (seleccion de rugby Sudafricana) ganaron el Mundial de Rugby, consolidando la unificación nacional.

(Este es el libro original de la película Invictus (“El Factor Humano” en español), con Matt Damon y Morgan Freeman.)

De este proceso se pueden extraer muchas lecciones súper valiosas y concretas a la hora de encarar procesos de cambio profundos en organizaciones donde hay grupos con posiciones muy opuestas.

Pequeños gestos pueden valer más que mil palabras.

Siempre que recibía gente, aun siendo Presidente, Mandela se ocupaba de atender a su invitado con el mayor respeto y dedicación. Levantarse a saludar cuando la otra persona entraba, presentarse diciendo humildemente “Hola, soy Nelson Mandela, ¿cómo está?” y servir el te personalmente son pequeños detalles que pueden atravesar una atmosfera de enfrentamiento.

Contar historias personales también es un arma muy poderosa. “Mandela se reía mientras contaba la anécdota, una historia curiosa para contarle al capitán Springbok (Francois Pienaar) en una reunión que había convocado con el claro propósito de forjar una relación con él para prepararse para la Copa del Mundo de Rugby del año siguiente.

Era una historia especialmente ligera e insustancial dada la solemnidad del entorno (…). Pero la historia (…) fue útil, porque ayudo a crear precisamente el tipo de intimidad y complicidad que el Presidente quería establecer con el joven. Al contarle lo que era una especie de confidencia privada, una historia que Pienaar no podía leer en los periódicos, Mandela encontró una forma de llegar al corazón del abrumado capitán de rugby, de hacerle sentir como si estuviera en compañía de su tío favorito.

Mandela siempre cuidó y respeto mucho los símbolos de ambas partes, utilizándolos muy sabiamente para pasar un mensaje cuando era necesario. Por ejemplo cuando usó primero el gorro y luego la camiseta de los Springboks.

“El simbolismo era alucinante. Durante décadas, Mandela había representado todo lo que más temían los blancos; durante más años todavía, la camiseta Springbok había el sido el símbolo de lo que más odiaban los negros. Ahora, de pronto, los dos símbolos negativos se habían fundido para crear uno nuevo que era positivo, constructivo y bueno. Mandela era el responsable de esa transformación y se había convertido en la encarnación, no del odio y el miedo, sino de la generosidad y el amor.”

Apelar a aquello que nos une

“Al acabar su misión militar, Garibaldi dijo: ‘Hemos hecho Italia, ahora debemos hacer italianos’. En realidad, el reto que aguardaba a Mandela era más difícil que el de Garibaldi. <<Italia estaba dividida pero era homogénea. Sudáfrica, en 1994, era un país dividido histórica, cultural y racialmente, y en muchos otros aspectos –añadió Haysom-. Por muchos discursos, negociaciones, constituciones que hubiera, no bastaba por si solos para “hacer sudafricanos”.

Hacía falta algo más que uniera a la gente. Era necesario que Mandela hiciera lo que mejor sabia hacer: elevarse por encima de nuestras diferencias, ser más grande que todos esos factores que nos separaban y apelar a lo que nos unía.>>”

Aquí deberemos ser creativos. Lo que nos une es siempre nuestra humanidad pero cómo lograr que esta se eleve por sobre todas nuestras diferencias y se haga visible no es evidente.

Mandela logró unir a toda la nación Sudafricana detrás del triunfante equipo de rugby. Hizo que todos –blancos y negros- se sintieran parte de algo más grande y olvidaran sus diferencias. De esta forma “La gran tarea de su presidencia, asegurar los cimientos de la nueva nación, <<hacer sudafricanos>>, se había completado no en 5 años sino en 1. De un plumazo había eliminado la amenaza de la derecha. Sudáfrica no había tenido tanta estabilidad política en ningún momento desde la llegada de los primeros colonos blancos en 1652.”

“Aquel partido hizo por nosotros lo que no habían podido los discursos de los políticos ni los arzobispos. Nos electrizó, nos hizo comprender que era verdaderamente posible estar todos en el mismo bando. Nos dijo que era posible convertirnos en una sola nación”.

“Al rendirle tributo a él, estaban rindiendo tributo al gran valor del <no racismo> por el que había soportado 27 años de cárcel. Estaban pidiendo perdón y aceptando el generoso abrazo de él, que a través suyo, la Sudáfrica negra, les estaba ofreciendo.”

La calidad de la intervención depende la calidad del interventor

Es aquí donde todo nuestro desarrollo personal entra a jugar un rol primordial. Solo lograremos que grupos opuestos se sientan parte de un todo si nosotros mismos los sentimos. Aquí no hay lugar para hipocresías.

“Su arma secreta era que daba por supuesto no solo que le iban a caer bien las personas a las que conociera, sino que él les iba a gustar a ellas. Esa enorme seguridad en sí mismo, unida a la sincera confianza que tenía en otros, era una combinación tan irresistible como encantadora.”

“Era un arma tan poderosa que engendro un nuevo tipo de revolución. En vez de eliminar al enemigo y partir de cero, incorporo al enemigo a un nuevo orden deliberadamente construido sobre los cimientos del viejo. Al concebir su revolución, no solo como la destrucción del apartheid, sino, a largo plazo, como la unificación y reconciliación de todos los sudafricanos, Mandela rompió el molde histórico.

“Otro tipo de líder del CNA (partido de Mandela) habría podido escoger la opción, más fácil, de apelar a la indignidad y el dolor que había sufrido la Sudáfrica negra y convertirlos en un enfrentamiento violento. Hacía falta una sabiduría poco frecuente para que Mandela dijera a su gente (…) <<Entiendo vuestra ira. Pero, si estáis construyendo una nueva Sudáfrica, debéis estar preparados para trabajar con gente que no os gusta.

Una vez más, Mandela nos ilumina con su sabiduría… Como podemos llevar estos aprendizajes a nuestra vida cotidiana?

El miedo y la inseguridad nos invaden a todos. Cuando logras sobrepasar las dudas e inseguridades puedes experimentar la libertad para ser tú mismo y alcanzar tu máximo potencial como emprendedor.

Lo más importante es entender que todas las personas pasan por estos sentimientos en algún punto de sus vidas, sin importar qué tan confiado y seguro en sí mismo parezca.

Después de hacer una presentación en las oficinas de Google en Nueva York, un miembro de la audiencia me preguntó: “¿Cómo logras ser tan confiado y seguro?”. A lo que yo respondí: “¿Cómo sabes que tengo tanta confianza en mí mismo? La verdad es que no sabes qué es lo que estoy experimentando por dentro, sólo yo lo sé. Tienes la impresión de que tengo mucha seguridad en mí mismo, pero en realidad no lo sabes”.

Seguimos hablando de la importancia de la confianza en contra del miedo, y dejé la presentación alarmado de qué tan relevante es este asunto. He sido testigo de muchos individuos que se detienen a sí mismos de iniciar algo debido a esa gran duda sobre su propia capacidad.

No importa si en las elecciones ganó tu candidato o si el proyecto de nación que apoyaste no fue el elegido. A propósito de este cambio importante en México (y el mundo), te entrego cinco consejos para cuando el miedo y la inseguridad se aparezcan:

1. No olvides que es normal

Cuando tienes miedo o te sientes inseguro, recuérdate a ti mismo que simplemente estás sintiendo lo que la mayoría de las demás personas experimentan. Probablemente estás haciendo algo que es nuevo para ti o que te emociona. El miedo es un sentimiento común, y me preocuparía más si nunca lo sintieras.

2. Llena tu calendario

Conforme más ocupado estoy, más seguro me siento. Nunca dejes demasiados espacios en blanco en tu agenda y así nunca sentirás miedo. Le digo a la gente, “si quieres conocer al diablo, sólo ten mucho tiempo libre”. A la duda le encantan las personas con mucho tiempo para pensar en sí mismos y engendrar sentimientos negativos.

3. Acepta el miedo

Para mí, el miedo se ha convertido en un indicador de las cosas que realmente necesito y debo hacer… y que han tenido los mejores resultados. Haz lo que temes tanto hacer, sólo así verás aumentar tu confianza. No te estoy sugiriendo tomar riesgos físicos, pero sí que hagas la llamada que tanto has estado evitando.

No importa cuáles sean los resultados, saldrás de la situación inspirado con lo que hiciste en lugar de pensar menos de ti por no haber hecho nada al respecto.

4. Sal de tu zona de confort

La gente exitosa no busca el confort; busca el éxito y está dispuesta a hacer lo más inconfortable. La mayoría de las personas buscan lo tradicional y el confort, que son trampas que causan que te hagas mediocre. Si quieres llegar al siguiente nivel con tu negocio, tienes que estar cómodo haciendo lo incómodo.

5. Toma acciones ‘10x’

Albert Einstein dijo que la imaginación es más importante que el conocimiento, pero pondré a las acciones aun por encima. No soy la persona más inteligente o la más creativa, pero te aseguro que si opero a niveles de actividad 10 veces por encima de mi competencia, dominaré.

Nunca uso la palabra “acción” en singular porque nunca he encontrado una sola acción que sea lo suficientemente efectiva y que no requiera de otras. Multiplica lo que sea que crees que se necesite por 10 y conviértete en una máquina de la acción. Si lo haces, el miedo desaparecerá.

Ya lo sabemos
es difícil
decir que no
decir no quiero

ver que el dinero forma un cerco
alrededor de tu esperanza
sentir que otros
los peores
entran a saco por tu sueño

 ya lo sabemos
es difícil
decir que no
decir no quiero

no obstante

 cómo desalienta
verte bajar tu esperanza
saberte lejos de ti mismo

oírte
primero despacito
decir que sí
decir sí quiero
comunicarlo luego al mundo
con un orgullo enajenado

y ver que un día
pobre diablo
ya para siempre pordiosero
poquito a poco
abres la mano

y nunca más
puedes cerrarla.

María es una ejecutiva exitosa. Tiene una compañía que ofrece servicios administrativos para empresas. Es madre de dos pequeñas de cuatro y seis años.

Hace dos años decidió que quería hacer crecer su negocio y para ello tomó decisiones basadas en números apoyándose en algunos consultores. Aunque el negocio está creciendo, ella se siente cada vez menos satisfecha, pues el negocio le demanda más tiempo y tiene menos libertad para estar con sus hijas.

¿Qué encontramos en esta historia? María ha tomado decisiones racionales, evaluadas, sopesadas adecuadamente, pero “hay algo” que no le permite sentirse plena.

Entonces, en este caso y en los que a ti se te presenten, ¿cómo incrementar nuestra posibilidad de tomar buenas decisiones?

A continuación, te comparto cinco puntos a tomar en cuenta para conseguirlo:

1. Considera al ‘gusano’ en tu cerebro

Nuestro cerebro tiene dos sistemas a través de los que toma decisiones. Uno de ellos decide a doscientos milisegundos por lo que considera ‘bueno’ o ‘malo’ para la vida. El otro sistema es más estructurado y decide por ‘correcto’ o ‘incorrecto’ en relación con el contexto social. Al primer sistema muchos lo llaman emoción/intuición y al segundo, racional. Si estos sistemas no están alineados, la decisión que tomes será difícil de sostener.

Casi siempre al que hay que convencer es al ‘gusano’ o intuición. Maja Storch, autora alemana, llama así al sistema con el que tomamos decisiones con el criterio de lo que consideramos ‘bueno’ o ‘malo’. Algunas veces hay que convencerlo de la bondades de hacer algo que no quieres, mientras que en otros momentos conviene escuchar sus dudas y preocupaciones.

2. Mira a la alternativa oculta

Usualmente cuando vamos a tomar una decisión ponemos el foco en evaluar los pros y contras de cada alternativa. Es sólo que se nos olvida que hay una posibilidad más, que regularmente no vemos: no elegir ninguna. Quizá haya situaciones donde esto no es posible, pero habrá muchas otras en que no elegir puede ser muy adecuado.

Puedes, por ejemplo, no elegir hasta tener más información o bien, preguntarte ¿qué posibilidad hay que no he visto?

3. ¿Es el tiempo correcto?

Muchos consideramos que “debemos tomar la decisión” y con frecuencia no sabemos por qué o para qué debe ser en este momento. A veces esta reacción es sólo un reflejo de la vorágine en la que vivimos. Así que, par decidir mejor, puedes plantearte estas cuestiones: ¿éste es el mejor momento para tomar la decisión?, ¿puede esperar?, ¿por cuánto tiempo? Quizá solamente necesitas explorar y tomarte tu tiempo.

4. ¿Mismo peso?

En ocasiones queremos decidir entre ‘peras’ y ‘manzanas’, es sólo que las peras nos encantan y detestamos las manzanas. Es decir, las opciones no tienen el mismo peso, entonces realmente no podemos decidir, porque para decidir hay que tener alternativas que tengan un peso similar, en otras palabras, que representen una alternativa real para nuestra mente y nuestro “gusano”.

5. Se vale cambiar

Quizá tú, como yo, naciste y creciste en la época en la que se enseñaba que tomar decisiones era cosa seria. Una vez tomada, “hay que morirse en la raya”. Pero lo cierto es que las decisiones pueden ser cambiadas. Si después de haber tomado una decisión, consideras que no hay forma de hacer algo bueno con eso, entonces conviene replantearte tus posibilidades.

Reflexión final

Como siempre he dicho, en el fondo “no hay buenas o malas decisiones” porque no tenemos control sobre el futuro y no sabremos si esa opción fue la mejor o no. Tampoco sabremos si haber tomado la otra hubiera sido mejor. En realidad, cuando tomamos decisiones, sólo nos queda hacer algo muy bueno con la decisión tomada.

¿Cómo debió de haber tomado las decisiones María? ¿de dónde proviene su incomodidad? ¿debió tratar de conciliar la parte intuitiva con la racional o simplemente se apresuró a decidir?

Acabo de terminar de leer el libro “El Factor Humano – Nelson Mandela y el partido que salvó a una nación” de John Carlin. Este es el libro original de la película Invictus (“El Factor Humano” en español), estrenada este año con Matt Damon y Morgan Freeman. Si han visto la película, por favor no dejen de leer el libro. Y si no la vieron, lean el libro y luego miren la película.

El libro relata de una forma maravillosa (a pesar de no ser novela, genera que no puedas dejar de leerlo) todo el proceso de salida del Apartheid desde el encarcelamiento de Nelson Mandela en 1962 hasta 1995, fecha en que los Springboks (seleccion de rugby Sudafricana) ganaron el Mundial de Rugby, consolidando la unificación nacional. (La película trata solo del último año).

El Apartheid fue algo tan horrible como maravillosa la forma en que Mandela logró no solo cambiar las leyes, sino lograr que blancos y negros evitaran dar rienda suelta a sus miedos y rencores y entraran en guerra civil.

De este proceso se pueden extraer muchas lecciones súper valiosas y concretas a la hora de encarar procesos de cambio profundos en organizaciones donde hay grupos con posiciones muy opuestas.

Tomarse el tiempo de escuchar y conectar con las personas involucradas, en lugar de tratar de imponer nuestra voluntad o poner distancia enfatizando la jerarquía.

Mandela vio que para poder liberar a Sudáfrica, necesitaba incluir a los blancos en el proceso. Para ello, mientras estaba preso, se concentró en conocer a sus carceleros y conectar con cada uno de ellos de hombre a hombre, de corazón a corazón, no de negro a blanco ni de prisionero a carcelero. Para ello coordinó varias reuniones con personas clave del gobierno donde su objetivo principal era simplemente “conocerse, desarrollar una relación que pudiera sostener las negociaciones políticas que pudieran producirse con posterioridad”.

Escuchar atentamente, con el corazón abierto y sin prejuicios ni estereotipos para lograr sacar lo mejor de cada persona.

“Si Naciones Unidas decretó que el apartheid era un crimen contra la humanidad, ¿Qué mayores criminales que el Ministro de Justicia del apartheid, el Jefe de los Servicios de Inteligencia del apartheid, el Jefe Militar Supremo del apartheid, el Jefe de Estado del apartheid?

Sin embargo, Mandela apuntó directamente a la semilla oculta que albergaba sus <<ángeles buenos>> y supo sacar la bondad que yace en el fondo de todas las personas. (…) Con su empeño en despertar e incitar lo que había de mejor en ellos, y en todos los sudafricanos blancos que vieron el rugby aquel día, les ofreció un regalo incalculable: hizo que pudieran sentirse mejores personas y, en algunos casos, los transformó en héroes.”

Entender, aceptar, reconocer y considerar los miedos de las dos partes.

Mandela solia decir que la vía hacia una solución negociada era una fórmula que parecía muy sencilla: la conciliación de los miedos blancos con las aspiraciones negras. 

En comunicado el CNA (partido de Mandela) afirmo “El CNA está muy preocupado por abordar la cuestión de las inquietudes que tienen los blancos sobre la exigencia de una persona, un voto –dijo-. Insisten en garantías para asegurarse de que la plasmación de esta exigencia no desemboque en la dominación de los blancos por los negros. 

Entendemos estos sentimientos y el CNA quiere abordar el problema y encontrar una solución que convenga tanto a los blancos como a los negros de este país.”

En ocasión de su primer encuentro con periodistas Afrikaaners (blancos sudafricanos) luego de ser liberado les dijo “Miren, les conozco a ustedes y a su gente, han hecho mucho por este país, y conozco sus miedos, pero vamos a hablar de ellos y a ser amigos.

En la final del Mundial de Rugby donde los Springboks (equipo sudafricano considerado como icono de los blancos y odiado por los negros) enfrentaban a los All Blacks (Nueva Zelanda), Mandela ya era presidente y decidió entrar al campo con la camiseta de los Springboks.

En el momento que lo hizo, fue ovacionado por los blancos y un seguidor de Mandela cuenta “Aquel fue el momento en que comprendí con más claridad que nunca que el fin de la lucha de liberación de nuestro pueblo no era solo liberar a los negros del cautiverio (…) sino, todavía más, liberar a los blancos del miedo. Y allí estaba. “Nelson! Nelson! Nelson!” El miedo que se disipaba.”

Una vez que identificamos los miedos de los otros (que no es trivial), podemos sentir que si los nombramos estamos cediendo a ellos, pero esto no es cierto. Si no nombramos los miedos de la gente involucrada y decidimos hacer algo con ellos, se convierten en un gran elefante blanco en la sala que solo entorpecerá el proceso.

Me confesó que uno de sus amigos le dijo que no era bueno para un videojuego llamado Fortnite.

En sus ojos había una mezcla de enfado y tristeza. Frustración. Luego me dijo que no le importaba, pero segundos después rompió en llanto.

El pequeño estaba herido.

Intenté explicarle que no debía dejar que los comentarios de los demás le afectaran. Que lo importante era únicamente lo que él creyera de sí mismo.

Pero no lo convencí.

Porque al final sí nos importa —y a veces demasiado— lo que los demás digan de nosotros. Pensé entonces en mi propia incapacidad para lidiar con comentarios de terceros hacia mi desempeño aún en la edad adulta. En lo difícil que puede ser aceptar la crítica y en el modo en el que durante años permití que la opinión de jefes, subordinados y colegas afectara mi autoestima y por ende mi desempeño.

Recuerdo reuniones en las que, sumido en la inseguridad, no dije lo que debí de haber dicho. Ese miedo constante y eterno se hacía presente silenciando una y otra vez lo que yo consideraba cierto. Pero lo peor no era mi silencio: lo peor era que mientras menos me expresaba, más inseguro me sentía y mi autoestima más afectada se veía.

Ese silencio que yo veía como una protección se convertía en un lastre que me jalaba hacia el fondo, impidiéndome destacar y poder llegar a ser una mejor versión de mí mismo.

Y sé que no estoy solo.

En las dinámicas laborales los silencios y las verdades a medias son cosa de todos los días, como lo son también los seres inseguros que deambulan por los largos corredores de los corporativos buscando sentido con su autoestima golpeada.

Tu autoestima: el superpoder

Emprender no es fácil. Requiere de valor, de perseverancia, de paciencia. Habrá momentos de absoluta incertidumbre en donde te cuestionarás la decisión que has tomado. Las cuentas no saldrán como esperabas y terminarás trabajando muchas más horas que cuando eras empleado. Así es que debes de estar preparado y tu superpoder ante la adversidad, tu armadura, siempre será tu autoestima.

¿Qué hacer para que ésta se mantenga sana? Aquí algunas recomendaciones.

1. Imagina lo que quieres lograr

Alcanzar metas te hace sentir bien y el primer paso para llegar a ellas es vislumbrarlas. Cuando al alpinista británico George Mallory le preguntaron por qué quería escalar el Everest simplemente respondió: “Porque ahí está”. El tener a la vista la cima a conquistar te hará sentir motivado. No le quites la mirada de encima y asegúrate de nunca dejar de avanzar hacia ella.

2. Ponte metas que puedas alcanzar

Imposible resulta correr un maratón sin haber entrenado. Para hacerlo tendrás que iniciar con carreras cortas que se irán incrementando progresivamente hasta alcanzar los 42 kilómetros.

En cada una de ellas existe una enorme satisfacción.

La frase célebre del poeta Ralph Waldo Emerson lo resume muy bien: “Life is a journey, not a destination (La vida es un viaje no un destino)”.

Al emprender, ponte metas alcanzables y disfruta cuando alcances cada una de ellas.

3. Perdónate a ti mismo por los errores del pasado

Estás vivo y por ese simple hecho tomarás decisiones equivocadas. En el camino fallarás. Perderás dinero, clientes y quizás hasta a uno que otro amigo. Cuando suceda analiza la situación, entiende qué pasó y aprende de ella. Asume el error como una lección, pero sigue adelante.

Deja ir. Sé compasivo contigo mismo y perdónate.

4. Date tiempo para ti mismo

Un error común al emprender es creer que trabajando sin parar sacarás adelante el proyecto. Lejos de ayudar esto te desgasta y si no tienes cuidado, puede atentar en contra de tu autoestima. Necesitas tiempo para ti. Para hacer lo que te gusta. Lee, baila, corre, escápate un fin de semana. Desconéctate. Recuerda que tú mismo eres el principal responsable de tu bienestar emocional.

5. Aprende a decir que no

La tentación de abarcarlo todo es grande. Principalmente cuando inicias un negocio. No quieres dejar ir un solo cliente, una sola oportunidad. Pero es necesario aprender a decir no. Fija bien tus tarifas, pon límites y si algo no te conviene o te aleja de tu objetivo final, declínalo.

6. Rompe el silencio

Habla. Si algo te inquieta, dilo. Si algo te satisface, dilo. Si hay un problema, platícalo. El simple hecho de verbalizar las cosas tiene un poder enorme para hacerte sentir mejor. Busca el momento indicado, pero también aprende a ser espontáneo. A veces es necesario responder en tiempo real a los estímulos que recibimos. Y recuerda que no importa quién sea tu interlocutor, siempre tienes derecho a expresar lo que sientes.

7. No te compares con nadie

Vivimos en un entorno altamente competitivo. Es natural voltear a ver al emprendedor de al lado: ¿cuánto ha ganado?, ¿qué ha logrado?, ¿le va mejor que a mí?

Mídete contigo mismo, no con los demás.

Tu sentido de valía no debe estar expresado en negocios cerrados o logros alcanzados. Siéntete bien con lo que eres y mira a los demás como fuente de inspiración, jamás como competencia.

8. Abrázate

Tú mismo puedes decirte una y otra vez lo bien que lo has hecho. Tú mismo puedes recordarte lo complejo del camino recorrido y mirarlo con orgullo. Siéntete contento con cada uno de tus logros y abrázate a ti mismo cada vez que puedas. Que tu bienestar emocional jamás dependa de los cumplidos de los demás.

Bástate a ti mismo.

Y si alguien te dice que no eres capaz, que tu plan carece de sentido, que seguramente fracasarás o que no eres bueno para los videojuegos, toma el control de tu vida y demuéstrale lo contrario.

Si crees en ti mismo lo lograrás.

Te lo aseguro.

En las finanzas personales hay salidas de dinero que habrían de considerarse como una inversión, al redituar tarde o temprano en una mayor productividad que puede ser monetizada.

Es fácil caer en la miopía de pensar que está todo hecho después de haber estudiado, empezado a trabajar o formado una familia. Sugiero un cambio de visión, porque quienes mantienen la casa deben buscar acrecentar su capacidad e impulsar la generación de ingresos, precisamente para cuidar el patrimonio.

Ahora con la tecnología existen alternativas gratuitas y sólo requieres tiempo de investigación o entrar a redes sociales vinculadas con el área en cuestión.

1.- Uno de los destinos obvios del dinero para incidir en mayores posibilidades de empleo es avanzar en el entorno académico, como sería terminar una licenciatura, hacer una maestría o doctorado. Además del enriquecimiento de la especialización, ciertas posiciones en las empresas tienen el requisito de posgrado.

2.- Ya sea por parte de la compañía o con nuestros propios recursos, es factible capacitarnos en idiomas, algún tipo de sistema de cómputo, ventas, contabilidad, etcétera, dependiendo de las actividades a realizar. Por lo regular este enfoque es para superarte en el trabajo en curso.

3.- Un ámbito que casi siempre se descuida es la salud. Más allá de acudir al médico por un malestar, es recomendable hacer un check up una vez al año, además de ejercitarte y acercarte a disciplinas que eleven la atención y reduzcan el estrés, como sería la meditación o el yoga.

Con buena salud y generando una dosis de endorfinas es posible llevar a cabo mejor tus labores, evitas colapsos repentinos y aumentas el desempeño en el terreno de las resoluciones.

4.- Hay también conocimientos paralelos que aun cuando no sean relacionados con el trabajo podrían apoyar en forma sensible las finanzas. Por ejemplo, el manejo operativo de un negocio o entender los mercados para invertir con eficiencia.

5.- Incluso el desarrollo de hobbies, además de desahogar la tensión pueden ayudar a establecer una empresa que de ingresos adicionales o se convierta con el tiempo en la fuente principal.

Claro que las decisiones de inversión en ti mismo deben ser responsables y estar sopesadas por la capacidad de pago y en particular por el presupuesto; sin embargo, es un concepto a tomar en cuenta a la hora de armar tu planeación, pues eso te permitirá a largo plazo hacer progresos sustanciales en tus finanzas y bienestar económico.

Las Personas exitosas LEEN… las personas exitosas ESCUCHAN y las personas exitosas nunca dejan de APRENDER.

Si no estás aprendiendo, creciendo y evolucionando quién eras ayer, quién serás mañana no va a ser mejor. Si no estás creciendo… te estás quedando atrás.

Si quieres CRECER, debes comenzar inyectando tu mente con nueva información… siempre buscando una nueva chispa, algo para encender un fuego dentro de ti.

Aquí hay 5 libros que debes leer, que te ayudarán a ascender a un nuevo nivel en tu vida, en todas las áreas, financiera, espiritual y físicamente.

Número 1. Piense y hágase rico por Napoleon Hill

Una verdadera mina de oro para tu mente. Lleno de pepitas de oro, este libro podría cambiar tu vida en cualquier capítulo.

Intenta encontrar una persona de gran éxito que no haya leído este libro. Dudo que tal persona exista. Piense y Hágase Rico es el libro que se dice que creó más millonarios que cualquier otro libro de la historia. Aprenderás los secretos usados ​​por los ultra ricos y exitosos, secretos y principios que, cuando se aplican, funcionan igual hoy en día.

Aprenderás pasos prácticos sobre cómo transformar tus sueños en realidad, y cómo aplicar todos los rasgos de personas exitosas a tu vida.

Si aún no lo has leído y te tomas en serio el éxito, has de esta tu primera compra.

Número 2. Poder ilimitado por Tony Robbins

Escrito por, posiblemente el entrenador de mayor éxito de todos los tiempos, y el humano responsable de la transformación de más vidas que cualquier otro, Tony Robbins.

Poder Ilimitado te guiará a descubrir lo que TÚ realmente quieres para tu vida. Te enseñará todas las cosas de la psicología humana, incluso cómo reprogramar tu mente en minutos y eliminar cualquier temor a las fobias que puedas tener.

Tony también te enseñará cómo puedes duplicar el éxito de otras personas, a través de prácticas comprobadas. Una lectura obligada si realmente quieres ser exitoso y comprender cómo funciona la mente humana.

Número 3. Cómo ganar amigos e influir sobre las personas por Dale Carnegie

Si deseas mejorar tus relaciones con los demás… personalmente y en los negocios.

Si quieres entender cómo crear y mantener genuinamente relaciones positivas y respeto con alguien… Si quieres entender cómo comunicarte con ALGUIEN para conseguir ese trabajo, conseguir ese trato, crear un círculo de ganadores… este libro es para ti.

¡No es de extrañar que este libro haya vendido 15 millones de copias! Los consejos prácticos dados por Dale Carnegie transformarán tu vida.

Número 4. La semana laboral de 4 horas de Tim Ferriss

Productividad. Productividad. Productividad.

Si quieres ser más productivo, pasar menos tiempo trabajando y GANAR MÁS DINERO en el proceso, este es para ti.

Elimina todo de tu vida que toma tu tiempo para obtener una pequeña recompensa y crear más tiempo para VIVIR. Es posible que no puedas (o desees) trabajar solo 4 horas por semana, pero si puedes trabajar MENOS y ganar MÁS, esta será una inversión muy inteligente.

Número 5. Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas por Stephen Covey

Conoce cómo operan las personas exitosas y EFECTIVAS.

Sumérgete en los 7 hábitos que Covey dice que las personas efectivas comparten:

• Ser proactivo.
• Comenzando con el fin en mente.
• Primero lo primero.
• Piensa Ganar / Ganar.
• Busca primero entender, luego ser entendido.
• Sinergiza.
• Afila la sierra.

Al leer libros como estos y muchos otros del mismo calibre, estás expandiendo tu mente a un nuevo nivel… un nivel en el que viven las personas exitosas.

Pronto estarás pensando como piensan las personas exitosas, actuando como ellos actuan… CREYENDO como si creyeran tu manera. Y en ningún momento lograrás y VIVIRÁS tu propia versión del éxito.

Va ser que las respuestas no están en los libros… Ni en las palabras de los sabios, ni en las historias de los más ancianos. Están ardiendo en ti. Están esperando a que te caigas de bruces y te golpees tan fuerte que cuando te levantes ya no recuerdes quién eras y decidas volver a empezar.

Poco importa todo lo que conoces si no eres capaz de borrar lo que llevas dentro y te zarandea y te obliga a renunciar a lo que amas y asumir lo que te desintegra como ser humano…

Porque la vida va de borrar y de vaciarse antes de llenar y de alcanzar lo que eres. Porque hemos acumulado muchos trastos viejos dentro de nosotros y no nos dejan respirar. No lo ves, pero está ahí, metido dentro. Es un amasijo de palabras y sensaciones, de dogmas férreos y candados con cadenas, uno encima de otro, que no te dejan abrir puertas ni desdibujar fronteras.

Somos esclavos de nuestras creencias, de nuestros pensamientos más íntimos y oscuros, de nuestras emociones más bárbaras. Y en lugar de usarlos para reinventarnos y volver a nacer cada día, los usamos para encogernos, meternos de nuevo en la cueva y contemplar el mundo desde la sombra…

Desde la sombra nunca se imagina la luz, aunque se sueña, se busca, se desea tanto que, a veces, se confunde la forma con el fondo y la verdad con una mentira plácida, con una mentira a medias, con una cara sin gesto… Desde la sombra, se imagina una luz a veces tenue, una realidad limitada, pero al mismo tiempo se hace crecer un entusiasmo enorme por llegar a tocarla…

Si no somos capaces de descubrir qué llevamos escrito dentro que nos obliga a alejarnos de nuestros sueños, jamás podremos reescribirlo y cambiar… Jamás podremos convertir las lágrimas en versos y contarnos historias hermosas que nos ayuden a seguir caminando… Jamás sabremos que ese dolor acumulado que desdeñamos y no queremos sentir ni comprender es en realidad la llave que nos abrirá la puerta a la paz…

A esa sensación de sentirse pleno, sereno, presente en tu vida, con ganas de crecer pero amando lo que has crecido, con ilusión por seguir pero disfrutando este palmo del camino.

Las respuestas no están escritas en los libros, pero en los libros hay palabras que te recordarán lo mucho que guardas dentro y pondrán nombre a tus miedos para que sepas cómo enfrentarte a ellos…

Los sabios no lo saben todo, pero al mirar en sus ojos y escuchar sus palabras podrás reconocer tus golpes en sus golpes y tus heridas en sus heridas… Hasta que un día, te encuentres contando tu historia a otros y sepas que al contarla es todavía más tuya, porque cuánto más compartes, más aprendes y cuánto más das, más recibes. Cuánto más sueltas, más abarcas, cuánto más borras de ti lo que ya no te interesa pensar y creer, más libre te sientes… 

Tendrás que borrar lo que crees que sabes y lo que nunca quieres escuchar,pero sabes que está en ti. Tendrás que hurgar en tus pensamientos más sensatos para descubrir que la sensatez te ha llevado a una vida estúpida y llena de huecos, llena de forzados silencios y ruidos insoportables…

Que tanta prudencia te ha dejado dormido, soterrado en un mar de quejas y lamentos, bajo una montaña de miedos inventados y necesidades absurdas. Tendrás que borrar las excusas que te inventaste para no ser tú cuando ser tú era tan insoportable para ti que cualquier otra cosa era mejor… 

Ahora ya no. Todo ha cambiado y a medida que dejaste entrar el viento en tu pecho y sacaste tu dolor de fiesta, descubriste que es posible, que tal vez sabrás, que vale la pena intentarlo, que compensa ser tú y, a veces, casi te gusta.

Y un día volverás a ser como un niño y te sorprenderás por todas la cosas y te reirás con los pequeños detalles… Y contarás los adoquines de la calle y te construirás castillos de arena que morirán con la marea…

Perderás la llave de tu cueva y nunca volverás a encerrarte en ti mismo porque ya no habrá nada en ti que desees ocultar ni recharzar. Y jugarás a reírte de tus miedos y de tus errores y dejarás de juzgar a los demás por tus males y de culparles de tus cargas… Y sabrás que eres sabio porque tendrás la certeza absoluta de que no sabes nada…

Sólo cuando ya no sepas nada y te entusiasmes y maravilles con todo podrás notar la vida y quedarte en este instante y notar la magia. Cuando no lleves la carga de un pasado que rompe tu espalda y arrastra tu cuerpo, podrás vivir ahora… Cuando no estés sujeto a lo que no pudo ser y sueltes la necesidad de un futuro seguro y programado, serás libre…

Cuando ya no recuerdes quién eras cuando no eras tú de verdad, sabrás que todo empieza. Cuando mires a la vida de nuevo con ojos de niño asombrado y entusiasmado habrás regresado a ti. 

Hay cosas que hago realmente mal. Y si no me lo crees es porque no has probado el Apfelstrudel accidentado que preparé para mis compañeros de piso en Brasil. Les tengo mucho respeto por la fuerza de voluntad que mostraron al comérselo sin comentarios. O casi sin comentarios.

Así que esta experiencia (y tres intentos más… puedo ser bastante testaruda) me hicieron aceptar que quizás este no era mi camino. Resulta que hay diferentes categorías de “cosas que no sabes hacer”.

Poder distinguir cada una de estas categorías puede ser de gran ayuda.

Las cosas que no sabes hacer porque no te vale el esfuerzo

Para simplificar el argumento voy a suponer que teóricamente puedes aprender cualquier cosa si le echas suficiente horas, ganas, fuerza de voluntad y quizás un asesor personal. La pregunta es: ¿vale la pena?

Seguro que existe alguien en el mundo que me podría enseñar como hacer el bendito Strudel este, pero no me lo exigen para la ciudadanía ni lo veo necesario para mi vida conyugal (que me corrija el afectado si hace falta). De la misma forma tu podrías aprender francés si realmente te pondrías con ello, aunque al final de cuentas has decidido dar la prioridad a otras actividades dado que en tus últimos viajes tampoco te hizo falta.

Por lo general no piensan en este tipo de habilidades ausentes, ya que no las necesitas, ni las piensas utilizar. Solo te acuerdas de ello cuando alguien más te los comenta cuando cambias el curso de francés otra vez de lugar. Así que la próxima vez que despejas el caos en tu casa, no te olvides de tomar una decisión referente a estas cosas que no valen la pena.

Las cosas que no sabes hacer porque te da mal rollo

Desde que tengo 12 años (o quizás 32 años) tengo conciencia de que en el sótano de mis padres no viven monstruos. Aún así prefiero encender la luz antes de bajar y cantar en voz alta para que sepan que se tienen que esconder mientras yo me llevo un frasco de mermelada.

Por supuesto que retrocedo de espaldas hasta la puerta, por si acaso. Lo quizás te pasa con sacar el perro a pasear a las seis de la mañana. No es que no sepas hacer, es que no quieres enfrentarte al mundo en este horario. Así que agradeces a tu pareja que se ocupe de este detalle.

Te das cuenta de estas cosas cuando te toca. Cuando tu pareja no está y te toca el perro, cuando me da ganas de comer mermelada y el bote en la nevera está vacío. Así que evitas hacerlo (y no hay nada malo en ello). Entonces, cuando despejas el caos de tu casa… fíjate en las cosas que te dan mal rollo o por recuerdos o por cosas pendientes. Y sácalas de tu casa.

Las cosas que no sabes hacer porque nunca los has probado

De hecho, ni siquiera sabes que no las puedes hacer. No sé tocar el piano ni bailar ballet, y tengo que admitir que nunca he hecho una clase prueba. No he saltado nunca en paracaídas y nunca he organizado un evento para 500 personas. Significa que en este momento no sé hacerlo, aunque igual si me lo propongo disfruto de ello.

La próxima vez que alguien te propone hacer algo que “no sabes” hacer, espérate un momento antes de responder: ¿No lo sabes hacer o nunca lo has hecho? No necesariamente es lo mismo. Y muchas veces alguna habilidad o alguna otra experiencia te pueda ayudar en la nueva aventura. Así que, ponte más retos y prueba de lo que eres capaz.

Y si te das cuenta que al final de cuenta no te gusta, como mínimo has aprendido algo más de ti misma.

El genio italiano nos heredó muchas de las más bellas creaciones de la ingeniería, anatomía, diseños militares, la pintura, entre otros campos que todavía es objeto de análisis entre los expertos.

Afortunadamente, da Vinci no era un superhumano, dice Walter Isaacson, periodista y biógrafo que escribió un artículo para el The Wall Street Journal. La mayoría podemos seguir sus métodos y obtener recompensas intelectuales. En su reflexión, Isaacson recuerda una anécdota donde, cercano a sus 30 años, Leonardo da Vinci envió una carta al gobernador de Milán, explicándole las razones por las cuales debería ser considerado para un trabajo.

En su misiva, hizo un cuidadoso listado de 10 párrafos para explicar sus habilidades en ingeniería, incluyendo sus conocimientos en levantar puentes, canales, cañones y vehículos de combate. Solo al final, como de repente, anotó que también era un artista. “Igualmente, en pintura, puedo hacer todo lo que sea posible”, escribió.

La ventaja para las personas del común, es que la inteligencia de Leonardo no era supernatural como la de otros genios como Newton o Einstein, cuyas mentes tenían tal poder de procesamiento que solo podemos maravillarnos con ellos.

Existen más de 7.000 páginas de notas tomadas por Leonardo y que están llenas de pruebas que él no era un superhumano. Él cometió errores aritméticos, tenía una profunda disposición para la geometría pero no era tan hábil para el uso de ecuaciones como para decodificar las leyes de la naturaleza.

Dejó sin terminar muchos proyectos artísticos y páginas sin publicar de bellos tratados. También tenía inclinación por la fantasía, con visionarias máquinas voladoras que nunca despegaron y tanques que jamás rodaron. “Hasta cierto punto, estas tendencias fueron fracasos. La visión sin ejecución es alucinación”, dice Isaacson.

Pero esa capacidad o habilidad de este genio para desdibujar la línea entre la realidad y la imaginación, como hizo con su técnica de difuminar las líneas de sus pinturas, fue la clave para su creatividad. Él supo visionar lo que los innovadores se inventaría siglos después y el negarse a acabar con los trabajos que no había perfeccionado, fue como cultivó su reputación de genio, en lugar de ser visto como solo un artesano.

Tampoco le estamos diciendo que ahora usted se puede convertir en el próximo Leonardo, pero sí puede intentar cultivar, tanto en usted, como en los niños pequeños, las habilidades para poner en funcionamiento la imaginación, de una forma productiva. Pero todos, con la suficiente disposición, podemos aprender algo de cómo ser más creativos y más satisfechos con la vida intelectual.

#1. Ser curiosos con todo

Uno de los rasgos distintivos de da Vinci era su apasionada, lúdica y en ocasiones, obsesiva curiosidad. El hizo una lista en sus apuntes de cientos de asuntos, que iban entre lo maravilloso y mundano de lo que quería explorar: desde la causa de los bostezos de la gente a los métodos para sacar la cuadratura de un círculo.

Él hizo su propio aprendizaje para investigar sobre la placenta de un ternero, la mandíbula del cocodrilo, los músculos faciales de los humanos, el resplandor de la luna nueva y los bordes de las sombras.

Una parte de su curiosidad involucraba un fenómeno que era tan común que raramente alguien hacía un alto para preguntarse sobre ello. “Por qué el pez es más delgado en el agua que el ave en el aire cuando debería ser al contrario, debido a que el agua es más pesada y más gruesa que el aire?”.

Lo mejor de todo es que estas preguntas eran completamente aleatorias. “Describir la lengua del pájaro carpintero”, fue una de las tareas que se puso a sí mismo en la lista de notas. No era algo que Leonardo necesitara para hacer una pintura o para entender el vuelo de los pájaros. Simplemente lo hacía por querer saber. Nunca superó la necesidad de un niño de solo admirar la belleza del cielo azul, sino que se preguntaba por qué era de ese color.

#2. Observar atentamente

Su curiosidad era producto de la nitidez de sus ojos, los cuales se enfocaban en las cosas que el resto de los demás apenas tenían notoriedad. Una noche, él vio un rayo de luz detrás de unos edificios y por algunos instantes estos parecían algo más pequeños, entonces realizó una serie de experimentos para constatar que los objetos parecían verse más pequeños cuando eran rodeados por la luz.

Cuando vio cómo unas libélulas revoloteaban alrededor de un pozo, estudió con exactitud cómo sus pares de alas se alternaban en sus movimientos. ¿El agua se mueve dentro de un tazón? Empezó a estudiar cómo se formaban los remolinos, y comenzó a preguntarse por ellos.

Leonardo aprendió que la verdadera observación requiere no solo de disciplina de mirar muy cerca, sino al mismo tiempo se paciencia para procesar las observaciones y encontrar patrones.

Él le contó al duque de Milán que la creatividad requería de tiempo y paciencia. “Los hombres de alto genio a veces cumplen sus objetivos cuando trabajan menos”, dijo. “porque sus mentes están ocupadas con sus ideas y perfecciones de sus concepciones, a las cuales después les dan forma”, explicó.

La mayoría de nosotros no necesitamos animarnos a dejar las cosas para después, un mal hábito que llamamos procrastinar. Lo hacemos de forma natural. Pero hacerlo como lo decía da Vinci requiere de trabajo: involucra reunir todos los hechos e ideas posibles, y solo después de eso permitir que los diversos ingredientes hiervan a fuego lento.

Como sucesor de una larga tradición de notarios, Leonardo entendí que la habilidad de la observación requiere de la ayuda de dejar registrado todo. En los inicios de 1480, poco después de instalarse en Milán, él empezó una práctica para el resto de la vida de dejar todo guardado en libretas de apuntes.

500 años después de su muerte, muchos de los apuntes de da Vinci todavía deja atónitos a muchos y es fuente de inspiración. Dentro de 50 años, nuestros propios apuntes, si es que trabajamos en la iniciativa de empezar a guardarlos, pueden aturdir e inspirar a nuestros nietos, en vez de largos posts y mensajes por Twitter y Facebook que podrían caer al olvido.

#3. Disfrutar la fantasía

En gran parte de su carrera, la actividad principal de Leonardo fue recrear desfiles, actuaciones y obras para sus patronos aristocráticos. Justo cuando desdibujó las fronteras entre el arte y la ciencia, él borró la línea entre la realidad y la fantasía. En podía visionar los pájaros en pleno vuelo pero también, ángeles, leones que rugían junto a los dragones.

Cuando Leonardo se convirtió en adulto nunca se detuvo a disfrutar de sus fantasías y especulaciones que ahora asociamos con nuestra niñez. Esta es una lección para todos, para poner en práctica en medio de las exigencias que hay en nuestra vida moderna. podemos imaginar, cómo él llegó a hacerlo en cómo desviar un río o cómo podemos construir una máquina para hacer volar a las personas. Tal vez no sea probable que podamos resolver estos problemas, pero aún si fallamos en el intento, podemos estirar nuestra imaginación.

“Esta es una propuesta que no podrás rechazar” es la frase mítica que El Padrino hace resonar en la historia del cine y la literatura. La vida de Vito Corleone pueden ser un compendio de lecciones en los negocios y no hace falta un arma o la cabeza cercenada de un caballo para llegar a cerrar un trato en el mundo empresarial.

“Es la historia de los negocios de una familia del crimen organizado, contada sobre la base de que la carrera profesional de un mafioso puede ser conceptualmente igual a la de cualquier político o empresario”, dice Guillermo de Haro, autor de Corleone Business School. Lecciones de Estrategia de “El Padrino”.

La obra de Guillermo de Haro libera y condensa dos de sus pasiones: la fascinación por las organizaciones empresariales y la historia de Don Vito Corleone y su familia.

El Padrino es una obra de Mario Puzo que fue publicada el 10 de marzo de 1969 y se inmortalizó en la literatura y, de forma posterior, en la pantalla grande. La película fue estrenada el 15 de marzo de 1972 en Nueva York, Estados Unidos.

Guillermo de Haro ha mostrado la gestión empresarial a través de su obra y muestra en El Padrino las características de un líder y su organización. “Nada personal, solo negocios”, diría la célebre obra escrita por Mario Puzo y llevada al cine de la mano de Francis Ford Coppola.

El autor de Lecciones de Estrategia de El Padrino ha cursado estudios de doctorado en Organización de Empresas y un posgrado en el IE Business School, así como ingeniería y un master de cine, tv y nuevos medios.

El escritor imparte clases como profesor invitado en áreas como Economía, Estrategia, Emprendimiento, Negocios y Gestión por Internet.

A 45 años del estreno de El Padrino, te presentamos las lecciones más entrañables de Vito Corleone, de acuerdo con el libro y los comentarios de Guillermo de Haro.

Visión y estrategia

Las empresas pueden tener múltiples definiciones, pero queda claro que están conformadas por personas dispuestas a ofertar un producto o servicio. Un elemento distintivo es que las compañías tienen visión y estrategia, como también muestra tenerla Vito Corleone.

La visión que tiene de su organización le permite generar una estrategia que ejecuta para alcanzar sus metas.

Una forma que muestra cómo pueden afectarse la visión y la estrategia es cuando el patriarca de la familia Corleone muere y el negocio pasa a manos de su hijo Michael. La transición en la dirección de un negocio familiar es tema de todos los días entre los consultores de empresa.

El mismo Francis Ford Coppola consideró que la sucesión y el poder son una metáfora del capitalismo en América.

La visión permitió al mismo Vito Corleone generar un código de valores y fijar una meta para su organización, como es el esperar una vida distinta para Michael en la política, por ejemplo.

Es importante tomar en cuenta el entorno competitivo, es decir, la composición del mercado y la competencia alrededor. Así se obtiene una ventaja competitiva.

Empieza a negociar

El arte de negociar se basa en ejercer el poder como la capacidad de influenciar a los demás para conseguir lo que se quiere. El Padrino sabe negociar y sabe utilizar la información para cumplir con sus objetivos.

“El arte está en conseguir lo que quieres sin dar nada que no quieras, y hacer sentir contento a todo el mundo con el resultado”, dice Guillermo de Haro en su obra.

Toma en cuenta la economía y la política

El negocio de la distribución y venta ilegal de bebidas alcohólicas era el negocio de Vito Corleone, así como las apuestas. La prohibición de la venta de alcohol y el juego hizo que naciera un negocio en una época previa a la Segunda Guerra Mundial.

Hay que comprender las oportunidades que ofrecen los fenómenos económicos, como las crisis, para incursionar en un mercado, mientras que las condiciones políticas juegan en el tablero de las decisiones.

“Los políticos toman decisiones (como ir a una guerra), cuyo impacto es evidente en lo social y económico”, explica en su libro Guillermo de Haro.

Liderazgo

Guillermo de Haro reconoce en El Padrino un liderazgo, el cual se asocia a la inteligencia emocional, concepto que el autor retoma de Daniel Goleman.

Algunos factores que componen el liderazgo de Vito son:

• Autoconocimiento: El Padrino reconocer lo que quiere y cómo lograrlo.

• Autocontrol: Don Vito sabe separar sus emociones de sus acciones y crea un dominio de sí mismo.

• Motivación: El líder de la familia Corleone reconoce más allá del dinero sus motivaciones y las persigue y crece con máximas, como proteger a su familia o salir vivo de todas las situaciones que enfrenta.

• Empatía: El Padrino toma en cuenta los sentimientos de los demás y logra que las personas que lo rodean le tengan admiración y lealtad hacia su persona. Todo se basa en saber tratar a las personas que lo rodean.

Establece una estructura

La forma de estructurar la organización en la familia Corleone se basa en el Imperio Romano. “Una estructura divisional”, expresa Guillermo Haro en su libro.

La estructura de Vito le permite alcanzar objetivos como jefe de la familia.

La obra de Mario Puzo y la película de Francis Ford Coppola condensan lecciones de liderazgo que puedes ser aplicadas en los negocios en un mundo cambiante en el que El Padrino sabría cómo actuar.

Los emprendedores toman una cantidad impresionante de decisiones todos los días y se enfrentan con oportunidades que deben elegir aprovechar y problemas grandes y pequeños que deben resolver.

Ponerte un marco de preguntas que hacerte todos los días te dará algunos marcadores para guiarte a través de situaciones difíciles.

Saber dónde estás parado con respecto a estas preguntas te dará el poder para saber que estás tomando la decisión correcta que te llevará a obtener los resultados que quieres. Te darán un entendimiento más profundo de lo que te motiva y de lo que sientes sobre tu negocio y te ayudarán a tener más claros tus planes a futuro.

Aquí te dejamos cinco preguntas poderosas que todos los emprendedores deben preguntarles diariamente para asegurarse de que están yendo hacia sus objetivos de manera consistente y para tomar las mejores decisiones para ellos y sus negocios.

Respóndete estas preguntas de manera honesta y con una mente abierta y ve a dónde te llevan.

1. ¿Por qué estás haciendo lo que haces?

Lo que hace que esta pregunta sea tan poderosa es que te obliga a explorar tus deseos e impulsos y te ayuda a canalizar esas motivaciones que van cambiando con el tiempo. Te obliga a ver las cosas desde una perspectiva diferente. Preguntarte esto todos los días reafirma tu ambición y la mentalidad detrás de lo que estás haciendo. Si no sabes la respuesta, ¡tienes problemas!

Esta pregunta abre la puerta a un sinfín de otras preguntas que alimentarán tu pensamiento. ¿Cuál es la razón por la que abriste tu negocio? ¿Qué te apasiona de lo que estás haciendo? ¿Eres la persona correcta para dirigir tu negocio? Las preguntas pueden cambiar a lo largo del tiempo.

Al principio puede resultar complicado resumir los por qué detrás de lo que te motiva. Tal vez haya intereses que compiten entre sí los que te motivan. Pero cuando piensas sobre la respuesta realmente probablemente haya una respuesta muy simple. Sólo asegúrate de ser honesto contigo mismo.

La razón por la que haces algo da paso a la pregunta: ¿Qué esperas lograr? Necesitas saber cómo se ve el resultado que quiero obtener y lo que el éxito significa para ti. ¿Se trata de tener cierto nivel de riqueza? ¿Es sobre ser el mejor del mercado? ¿Tiene que ver con que la gente te respete? ¿Quieres dominar el mundo (o por lo menos un nicho en el mercado) o simplemente quieres ganar suficiente dinero para hacer algo que amas?

Empieza tu día preguntándote esto y ve a dónde te lleva tu respuesta. Dedicarle unos minutos a esto te dará la claridad para dirigir tu carrera en la dirección en la que realmente necesitas ir.

2. ¿Cuál es el propósito de tu compañía?

Trata de responder esta pregunta con una sola oración. Un buen punto de inicio es la misión de tu empresa: ¿cuáles son los objetivos formales, las metas y valores de tu compañía? Esto debe ser claro y conciso, y debe hablar sobre el corazón de tu negocio.

El propósito de tu compañía es la base sobre la que se construye todo lo demás. Debe ser lo suficientemente flexible para crecer y permitir que haya cambios, pero lo suficientemente específico para tener significado y ser relevante. Al final, esta pregunta debe ayudarte a entender qué es lo que estás haciendo realmente.

Esta pregunta debe estar en la punta de tu lengua cuando tengas que tomar decisiones importantes. Pregúntate si este nuevo emprendimiento o idea reforzarán o contribuirán de forma lógica al propósito general de tu compañía. ¿Estás siendo leal a tu propósito?

Esto no significa que el propósito no pueda cambiar con el tiempo. Sin embargo, si cambia, deberá hacerlo con un propósito claro y con mucho cuidado. Pensar en esto te ayudará a identificar los objetivos a largo plazo de tu negocio y puede llevarte a preguntas aún más importantes, como: ¿Qué quieres que tu negocio represente para tus clientes? ¿Cuál es el lugar de tu compañía en el mundo y cuál es su mercado ideal?

3. ¿Dónde está tu negocio en este momento?

El objetivo de esta pregunta es que evalúes tu negocio tanto de manera analítica como emocional, es la oportunidad para que mires de forma objetiva el lugar en el que tu empresa está parada. ¿Está en el camino correcto? ¿Qué le falta? ¿Qué está bien y cómo puedes reproducir eso en todas las áreas de tu empresa?

También es importante reconocer tus emociones y mentalizar lo que sientes sobre tu empresa. ¿Qué te dice tu instinto? ¿Te sientes ansioso o emocionado? No importa si tienes emociones negativas o positivas, lo importante es reconocer lo que estás sintiendo y la razón por la que lo sientes.

Esto te dará la oportunidad de entender mejor tu estado mental y la forma en la que esto influye en las decisiones que estás tomando. Se trata de entender el tipo de vibra que estás enviando. ¿Te sientes en equilibrio? ¿O sientes que todo va mal y que no tienes recursos para arreglarlo?

Estar en sintonía con tus emociones y tener una visión clara de lo que está pasando en tu negocio te asegurará estar en un nivel de equilibrio óptimo y te ayudará a no reaccionar de más o de menos en cada situación.

4. ¿Qué lecciones estás aprendiendo?

Todos los emprendedores se enfrentan con una batalla cuesta arriba para tener éxito. Cada día debe estar lleno de aprendizaje y crecimiento, y la mejor forma de tener esto es reflexionando profundamente sobre las lecciones que se te van presentando diariamente.

Pregúntate si estás aprendiendo de tus errores. El fracaso es parte del viaje de todo emprendedor. La pregunta es si tus errores te permiten aprender y crecer. Si no, es muy probable que caigas en los mismos errores una y otra vez. ¿Estás aprendiendo cuándo aprovechar una oportunidad y cuándo dejarla pasar? Éste es uno de los aprendizajes clave para los emprendedores, y no es nada fácil.

La próxima vez que tengas que decidir entre tomar o no tomar un riesgo, pregúntate: “Cuando tenga 80, ¿me arrepentiré de no haberlo hecho?” Jeff Bezos hace esto para ver más claramente si se arrepentirá o no de una decisión. Cuando vemos el cuadro completo, nuestros errores más grandes en la vida tienen que ver con las oportunidades que dejamos pasar.

5. ¿Qué sigue?

Respóndete una de estas preguntas cada día y estarás cubierto. Como emprendedor, siempre necesitas saber qué viene a continuación.

Necesitas anticiparte a lo que viene en el camino y tener un plan de acción. Ésta es la pregunta que te obliga a mirar por encima de todo el trabajo que tienes acumulado en tu escritorio y pensar en el cuadro completo y los próximos pasos para tu negocio.

¿Qué estrategias necesitarás para seguir impulsando tu negocio en el futuro? ¿Qué tendencias o intereses están en el horizonte que puedan afectar o beneficiar tu negocio? ¿Cómo impactarán las nuevas tecnologías la forma en la que operas tu compañía?

La disrupción pasará en todos los mercados porque el cambio es inevitable. Los negocios que sobreviven lo hacen porque ven la ola venir y hacen los ajustes necesarios a tiempo para sortearla. Así que, de cierta forma, el cambio es predecible porque siempre llega. La innovación y el ingenio siempre serán claves para el éxito, y los que aprovechen las oportunidades serán los que naveguen mejor entre las olas.

Así que cuando te preguntes “¿Qué sigue?” asegúrate de estar analizando las cosas con la mente abierta y con cierto grado de curiosidad. Asegúrate de que estás abierto a nuevas ideas y a soluciones creativas. Sigue buscando el factor “wow” en todo lo que haces.

Buda, en la búsqueda de la iluminación, también intentaba descubrir cómo liberarnos de la ignorancia y el sufrimiento. Al igual que otros grandes sabios del pasado, propuso una filosofía práctica que nos anima a centrarnos en las cosas más sencillas como una vía para alcanzar metas mayores.

El taoísmo lo resumió perfectamente en una frase: un camino de mil kilómetros empieza por un solo paso. Sin embargo, en la vida cotidiana nos resulta difícil aplicar estas enseñanzas.

La parábola de la flecha envenenada

En el Majjhima Nikaya, una colección de textos atribuidos a Buda que forman parte del Canon Pali, podemos encontrar la “parábola de la flecha envenenada”. Gautama Buda le contó esta historia a un discípulo que se mostraba impaciente por escuchar del maestro las respuestas a las “14 preguntas sin respuesta” relacionadas con cuestiones metafísicas como la vida después de la muerte.

“Hubo una vez un hombre que fue herido por una flecha envenenada. 

Sus familiares y amigos querían procurarle un médico, pero el enfermo se negaba, diciendo que antes quería saber el nombre del hombre que lo había herido, la casta a la que pertenecía y su lugar de origen. 

Quería saber también si ese hombre era alto, fuerte, tenía la tez clara u oscura y también deseba conocer con qué tipo de arco le había disparado, y si la cuerda del arco estaba hecha de bambú, de cáñamo o de seda. 

Decía que quería saber si la pluma de la flecha provenía de un halcón, de un buitre o de un pavo real… 

Y preguntándose si el arco que había sido usado para dispararle era un arco común, uno curvo o uno de adelfa y todo tipo de información similar, el hombre murió sin saber las respuestas”.

Al leer la parábola la primera idea que nos viene a la mente es que la actitud del hombre herido es absurda y necia. Sin embargo, Buda nos está diciendo que todos nos comportamos de la misma manera sin darnos cuenta.

De cierta forma, todos estamos heridos con esa flecha envenenada ya que, antes o después, moriremos. Sin embargo, vivimos sin ser plenamente conscientes de nuestra mortalidad, por lo que a menudo le damos una importancia excesiva a cosas intrascendentes que nos impiden disfrutar del presente sumiéndonos en un estado de preocupación innecesario.

Grandes enseñanzas para toda la vida

– Céntrate en lo que realmente te ocurre

En muchas ocasiones, para resolver un problema es importante no perderse en divagaciones, necesitamos actuar. Lo más usual es que detrás de esas cavilaciones se esconda el miedo y la incertidumbre. Cuando nos enfrentamos a un problema y nos vamos por las ramas, aunque sabemos cuál es la solución definitiva, es porque tememos a algo. Sin embargo, considera que a largo plazo las soluciones tibias solo sirven para generar más problemas, además de crear un estado de insatisfacción interior.

En otros casos activamos mecanismos de defensa como la proyección o el desplazamiento mediante los cuales trasladamos el problema fuera de nosotros mismos, o intentamos esconderlo. Generalmente esto se debe a que no deseamos aceptar que formamos parte del problema, por lo que para solucionarlo primero debemos trabajar sobre nosotros mismos. En cualquier caso, la estrategia nunca es mirar hacia otro lado, es importante comprender qué nos ocurre realmente y aprender a priorizar aquí y ahora.

– Da un paso a la vez

La mente puede convertirse en nuestra mejor aliada o nuestra peor enemiga. Podemos usarla en positivo para solucionar problemas o podemos usarla en negativo encontrando un problema para cada solución. Para vivir con menos agobio y estrés la clave consiste en ir paso a paso. Eso no significa que no podamos anticiparnos a los problemas, pero debemos asegurarnos de que no estamos alimentando un pensamiento catastrofista.

Céntrate en el presente, valora cuidadosamente la situación en la que estás y da un paso a la vez, ese paso no te llevará directamente a tu destino, pero al menos te sacará de donde estás. Vive día a día, como si cada jornada fuera la primera y la última de tu vida.

– Deja que todo fluya y que nada influya

A veces nos quedamos cautivos de los problemas, aunque estos ya se hayan solucionado o formen parte del pasado, ya que siguen rondando nuestra mente, provocando desazón, ira, frustración y rencor. Cuando nos aferramos a lo sucedido, cuando no dejamos ir esas emociones y sentimientos, nos convertirmos en sus esclavos.

En este sentido, un estudio llevado a cabo en la Universidad de Harvard reveló que pasamos el 47% de las horas que permanecemos despiertos pensando en lo que nos ha ocurrido o lo que nos podría ocurrir. Esa “mente errática” es la causa de que nos preocupemos excesivamente y de nuestra infelicidad. El mejor antídoto es centrarse en el presente y experimentar gratitud por lo que tenemos y lo que somos. Así lograremos restarles impacto a las experiencias negativas y alcanzar el equilibrio.

– Elimina todo lo innecesario

Leonardo da Vinci dijo “la simplicidad es la máxima sofistificación”, y no andaba desacertado. A lo largo de nuestra vida cargamos con muchas cosas, que solo sirven para generar caos y abrumarnos. Cuando te das cuenta de que puedes vivir sin ellas y ser aún más feliz, logras valorar más lo que tienes y te liberas de un gran peso.

Eliminar todo lo innecesario también se refiere a los sentimientos, creencias, estereotipos o sueños que no te pertenecen y que solo son un obstáculo. Cuando mires dentro de ti, te asombrará descubrir que muchas de las frases de tu diálogo interior realmente no son tuyas sino que ta las han inculcado.

Haz una limpieza mental y deshazte de las emociones que te dañan, como el resentimiento por un viejo suceso, la angustia por algo que probablemente nunca ocurrirá y el miedo a perder lo que tienes. Si vamos más ligeros de equipaje no solo podremos llegar más lejos sino que también disfrutaremos más del viaje.

Como ex-Navy Seal Jocko Willink dijo: “La disciplina es igual a la libertad“. Si quieres libertad financiera, necesitas disciplina. Si quieres vivir la vida de tus sueños, necesitas tener la disciplina para operar a un nivel más alto que lo normal, la disciplina es lo que te hará extraordinario. Desarrolla tu autodisciplina para prepararte para el éxito.

La libertad en cualquier área de la vida está directamente relacionada con cuánto controlas tu mente y tu cuerpo.

Usa estas 7 frases de Disciplina para llevar tu vida al siguiente nivel

“La disciplina es el puente entre las metas y los logros”

– Jim Rohn 

Sin disciplina, es casi imposible lograr tus objetivos. Si estás estableciendo objetivos grandes y audaces, te harán ser alguien mejor para alcanzarlos. Tus objetivos deben ser tan grandes que te hagan crecer, aprender, fracasar y mejorar. ¡Solo podrás ver tus objetivos si tienes disciplina!

“Sin autodisciplina, el éxito es imposible, punto.”

– Lou Holtz 

Tú eres el dueño de tu vida. Tu decides y eliges lo que quieres ser. Sin autodisciplina, solo alcanzarás una fracción de tu verdadero potencial.

“La compasión, la tolerancia, el perdón y un sentido de autodisciplina son cualidades que nos ayudan a llevar nuestras vidas diarias con una mente tranquila.”

– Dalai Lama

La disciplina no se trata solo de levantarse temprano, tomar duchas frías y evitar tus comidas no saludables favoritas. La autodisciplina puede afectar positivamente todas las áreas de tu vida. Te da una mente tranquila para lidiar con el caos y las situaciones únicas que inevitablemente sucederán en tu camino hacia la grandeza.

“Todos los éxitos comienzan con la autodisciplina. Comienza contigo. ”

– Dwayne Johnson

Dwayne, “The Rock” Johnson sabe lo que se necesita para tener éxito. Pasó de la quiebra con $7 dólares en su bolsillo a convertirse en una de las estrellas más grandes de Hollywood. La única forma en que él sigue subiendo de nivel es con la autodisciplina; a su dieta, entrenamiento y ética de trabajo loco.

“Solo pude lograr el éxito en mi vida a través de la autodisciplina, y lo apliqué hasta que mi deseo y mi voluntad se convirtieron en uno.”

– Nikola Tesla

La alineación es clave para que la autodisciplina se sienta sin esfuerzo. Si puedes alinear tu vida y tu entorno con tus objetivos, puedes lograr que todo suceda.

Pasa tiempo aclarando lo que quieres lograr, elabora un plan y continúe con un enfoque al 100%.

“La autodisciplina comienza con el dominio de tus pensamientos. Si no controlas lo que piensas, no puedes controlar lo que haces. Simplemente, la autodisciplina te permite pensar primero y actuar después.”

– Napoleon Hill

Napoleon Hill, autor de Piense y hagase rico e innumerables otros, entiende que la autodisciplina comienza con su propia mente. Elige crear pensamientos positivos y convertir cualquier pensamiento negativo en uno positivo. Es casi imposible alcanzar tus metas y sueños más grandes con pensamientos negativos.

“Todos tenemos sueños. Pero para que los sueños se hagan realidad, se necesita mucha determinación, dedicación, autodisciplina y esfuerzo.”

– Jesse Owens

Si quieres convertir tus sueños en realidad, tienes que perseguirlos con un 100% de concentración y determinación. Decide, comprométete y dedícate a alcanzar tus metas.

Poseer la capacidad de recuperación o resiliencia significa que puedes enfrentarte a la adversidad o el fracaso y responder positivamente. Estudios demuestran que tener este rasgo es absolutamente crucial cuando se trata de poder navegar con éxito la vida, el trabajo y las relaciones.

Con ese fin, hemos estado estudiando la “receta secreta” de la resiliencia por décadas. La psicóloga Emily Wenner ha investigado la capacidad de recuperación en los niños durante 33 años, y lo que descubrió es que lo que consistentemente diferencia a los pequeños resistentes de los que no lo son es un claro sentido de autonomía e independencia.

Aún más, los niños resistentes poseen lo que los psicólogos denominan un “locus de control interno”. Es decir, creen que determinan su propio destino.

El rasgo de la resiliencia se desarrolla significativamente durante toda la vida. Las personas resilientes son capaces de responder a eventos estresantes y traumáticos de una manera que construye un significado personal, como lo logró la directora de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, cuando su esposo murió abruptamente en 2015.

De hecho, Sandberg se sintió obligada a transmitir lo que aprendió de Martin Seligman, pionero en psicología positiva en la Universidad de Pensilvania, a través de su libro Opción B: Afrontar la adversidad, desarrollar la resiliencia y alcanzar la felicidad, acerca de su viaje a través del dolor utilizando resiliencia y agallas.

La buena noticia es que si tienes capacidad de recuperación, eso es bueno. Tu optimismo y sentimiento de autoeficacia continuarán sirviéndote bien. Y si no eres tan resistente, no te desesperes. Es un conjunto de habilidades que absolutamente se pueden aprender.

Seligman ha dedicado parte de su academia a enseñar las habilidades cognitivas que sustentan la resiliencia, como cambiar la forma en que pensamos de global a específico (“Todo es horrible” a “La junta de hoy salió mal”) y de permanente a impermanente (“Siempre me sentiré mal” a “Sentirse mal es normal y eventualmente me sentiré mejor”).

Dicho esto, es bueno saber dónde te encuentra en la escala de resiliencia y dónde podrías mejorar. Echa un vistazo a las siguientes cinco preguntas para obtener un indicador de tu fuerza de resistencia.

¿Aceptas cuando cometes un error o te enfrentas al fracaso?

Las personas resilientes se ven a sí mismas como los autores de sus propias vidas y no evitan cometer errores, según Forbes. En cambio, son capaces de responder de manera optimista a sus errores y fallas, apropiándose y aprovechando los contratiempos como lecciones para mejorar y crecer. El fracaso, para el individuo resiliente, es simplemente una oportunidad para el éxito en el futuro.

¿Eres capaz de trabajar durante meses o años para lograr un objetivo?

Se necesita una resistencia firme para alcanzar objetivos elevados que requieren mucho tiempo para completarse. Sin un resultado inmediato, puede ser un reto continuar trabajando hacia un objetivo, especialmente cuando hay retrocesos imprevistos, barreras y distracciones brillantes en el camino.

Sin embargo, las personas resilientes pueden permanecer enfocadas con sus ojos en la meta. Establecen objetivos más pequeños que se alinean con tu meta principal y ven los reveses y barreras como parte del proceso de aprendizaje que los hace más fuertes y más sabios.

Cuando estás atravesando un momento difícil, ¿Sabes que no es permanente?

En el campo de la psicología, la “permanencia” es cuando crees que los sentimientos negativos relacionados con un evento son permanentes. No es una sensación poco común después de experimentar algo perturbador, como perder tu trabajo o un ser querido. Sheryl Sandberg había dicho que después de la muerte de su marido, “no importaba lo que hiciera, parecía que el dolor aplastante siempre estaría allí”.

Las personas resilientes aceptan sus sentimientos pero son conscientes de que no durarán. Esta comprensión es una parte clave del proceso de recuperación tras sucesos traumáticos y decepciones.

Cuando sucede algo malo, ¿Puedes encontrar un significado y avanzar?

La percepción es un elemento clave en la resiliencia, según George Bonanno, un psicólogo clínico del Colegio de Docentes de la Universidad de Columbia, que ha estado estudiando la capacidad de recuperación durante casi 25 años.

Si bien la pérdida es un problema para todos, las personas pueden tener un significado más profundo y un accesorio relacionado con estos eventos. Por ejemplo, la muerte inesperada de un miembro de la familia o amigo es triste y difícil, pero para la persona resiliente también puede conducir a una mayor conciencia y defensa en algún tipo de enfermedad que causa la muerte o una relación más estrecha con la religión y la espiritualidad.

Cuando suceden cosas malas que están fuera de su control, ¿Crees que es tu culpa?

Las personas resilientes saben que la causa de eventos desafortunados está fuera de sí mismos. Como lo expresó Sandberg, “no todo lo que nos sucede por nuestra culpa”.

Si bien algunas cosas son sin duda nuestra responsabilidad, hay eventos que simplemente están fuera de nuestro control, como accidentes o la muerte de un ser querido. Externalizar la culpa ayuda a la persona resiliente a superar el trauma. Saber que no somos responsables de todo lo que sucede en nuestras vidas es, de alguna manera, la liberación.

El puntaje

Cada pregunta a la que respondiste “sí” es 1 punto. Si obtuviste…

5: Eres cinta negra en resistencia. Es hora de enseñar a otros cómo enfrentar los desafíos de la vida y ofrecer apoyo en el viaje emprendedor de alguien más.

3-4: La resiliencia no es un rasgo fijo, por lo tanto, dependiendo de la intensidad del factor estresante y de si es crónico, tu resistencia puede tambalearse o crecer. Busca ayuda adicional (como libros como la Opción B: Afrontar la adversidad, desarrollar la resiliencia y alcanzar la felicidad de Sheryl Sandberg y Martin Seligman y Grit: El poder de la pasión y la perseverancia de Angela Duckworth) y prepárate para mejorar tu resiliencia.

1-2: Tu falta de flexibilidad probablemente esté obstaculizando tus relaciones y tu vida laboral. Ahora que puedes admitirlo, es momento de abordarlo y mejorar. Ponte en contacto con la persona más resiliente y positiva que conozcas en tu vida, y pídale que te asesore. O, si eso no es una opción, busca un programa de mentoría profesional. La mayoría de las personas que eligen ser mentores son fuertes, resilientes y exitosas.

Uno de los aspectos importantes de nuestra existencia se desenvuelve en el entorno laboral, con los jefes, compañeros, obligaciones y estrés que eso conlleva.

No es un aspecto que sólo dependa de la actitud personal, también influyen las relaciones con los compañeros y supervisores, el lugar físico de la oficina, los tiempos de traslado, etcétera. Considerando todo esto, ¿eres feliz en el trabajo?

Si tu respuesta es negativa, te decimos cuáles son las claves para conseguirlo.

1. Tener una red de apoyo

La compañía de consultoría laboral Habitissimo explicó para ABC que lo primero que hay que tener es una buena relación con los compañeros y los jefes. En ese sentido, es fundamental que exista un buen líder que genere confianza entre los trabajadores, que sea un buen comunicador y que sea capaz de reconocer los logros del personal.

2. Hay que tener metas

El experto en enriquecimiento personal, Félix Torán, asegura que tener objetivos es indispensable para poder motivarse y trabajar con entusiasmo. Es muy importante que estas metas sean medibles, tengan un plazo adecuado y sean realistas.

3. Empieza el día con algo bueno

Un estudio encontró que las personas que arrancan el día de buen humor tienen un mejor desempeño. Así que toma tu tiempo para disfrutar tu café por las mañanas, respira y comienza tu jornada.

4. Toma aire fresco

Salir a caminar puedes ayudar a despejar ideas y reducir el estrés. De hecho, hay una investigación que sugiere que sólo 20 minutos de aire fresco aumentan las sensaciones de bienestar y alegría.

5. Crea un “nido”

La autora Jennifer Star escribió para Monster que es necesario tener un espacio que sea realmente propio para poder sentirse cómodo en el empleo. Es decir, decora tu escritorio tanto como te lo permitan las políticas de tu compañía.

6. Encuentra un “mejor amigo del trabajo”

Una investigación del servicio de hosting gratuito Hostt encontró que tener una persona con la que te sientas muy identificado en el trabajo puede hacer que contribuyas más para el éxito de una compañía y que sientas que tu labor es más satisfactoria.

7. Termina tu día con gratitud

Nuestros cerebros recuerdan mejor las cosas malas por lo que a veces es necesario forzarlos para que retengan las situaciones positivas. Un estudio encontró que platicar las cosas buenas que te pasan hace que te sientas mejor y más optimista sobre tu labor.

A veces, la clave es saber retirarse a tiempo. Esa es la lección que aprendió, de la manera difícil, Leticia Gasca, autora del libro Sobrevivir al fracaso y co-creadora de las Fuckup Nights, un movimiento que, en poco más de cinco años, se propagó a través de 230 ciudades (incluida Montevideo) en 80 países.

Una suerte de charlas TED para emprendimientos fallidos, las Fuckup Nights fueron exitosas, precisamente, por el fracaso de sus protagonistas. Porque, de hecho, lo más normal del mundo es fracasar: a nivel global, la mayoría de los emprendimientos no supera los dos años y, sin embargo, es uno de los tabúes más grandes del ecosistema emprendedor.

“La gente teme un riesgo reputacional: que, como ya tuvieron una empresa que no funcionó, nadie más volverá a creer en ellos”, analiza Gasca, emprendedora mexicana cuyo propio fracaso fue un proyecto de comercio con artesanos de su país.

Ese miedo se potencia, además, cuando lo que debería ser sólo una idea de negocios se transforma en una extensión de la identidad de la propia persona. En esos casos, mantener la objetividad con respecto al proyecto propio se vuelve una herramienta de supervivencia.

“Un inversor profesional sabe que, si tiene una cartera con diez empresas, la mitad fracasará, una será, realmente, muy buena y las otras serán buenas. La realidad es que, si cierran bien, la empresa no tiene por qué perder puntos con los inversores, proveedores o potenciales clientes”, matiza.

Al final del día, para Gasca, el emprendedurismo se reduce a una sola cosa: persistencia. Algo que lleva en su interior, como caballo de Troya, la dura realidad de fracasar.

¿Pero cómo funciona el GPS de los emprendedores seriales en un ecosistema que, entre el fracaso como un tema del que no se habla y la exacerbación de casos de éxito puntuales -Facebook, Google, Apple o Windows, entre los más célebres-, puede terminar generando una visión distorsionada de la realidad?

“Yo puse mi primera empresa mientras estaba aún en la universidad y estaba 100% segura de que me iría bien”, Gasca se había autocondenado a un éxito que nunca llegó. Pero, a ese error de cálculos, no le faltaban argumentos. “Yo tenía esa gran confianza porque, en los eventos de negocios y en la escuela, me presentaban sólo casos de éxito. No conocía emprendedores a los que no les hubiera ido bien. Mi visión del mundo del emprendimiento estaba totalmente sesgada”.

“La gente teme un riesgo reputacional: que, como ya tuvieron una empresa que no funcionó, nadie más volverá a creer en ellos”. Leticia Gasca, fundadora de Fuckup Nights

En estos casos, el mantra de Silicon Valley, “fail fast” (fracasa rápido), es más que una frase hecha, es un llamado estratégico para que los emprendedores tengan un contacto directo con la realidad del mercado.

En ese sentido, Gasca es tajante: “Lo más importante que tienen que saber los emprendedores jóvenes es a validar sus ideas de negocios: no porque ellos crean que es una buena idea lo será en la vida real. Es importante probar que el mercado, realmente, quiere ese producto o servicio”.

Elaborar el prototipo rápido, productos mínimos viables, entre otras opciones. Pero la clave es pasar a la acción. “Puede ser desde hacer un prototipo del producto en cartón y salir a la calle a preguntarle a la gente si lo compraría, o hacer cosas más rebuscadas como crear un anuncio falso en Facebook. Todas esas son formas en las que, en un par de días, puedes ver si esa idea de negocios hace sentido o no”, sostiene.

Según Gasca, otro punto importante a considerar, que suele ser subestimado por la pequeña escala de algunos emprendimientos, es contar con un buen programa financiero y la contabilidad en orden desde el primer día. Es que, para cualquier emprendedor, una mala planificación financiera puede ser tan letal como una mala idea.

El impacto de la tecnologí­a en las organizaciones de cualquier tamaño y sector es infinito. Para 2020, el 30% de los ingresos de la industria provendrán de nuevos modelos de negocio, según relevó ManpowerGroup Argentina.

En su más reciente reporte, “De lí­deres tradicionales a lí­deres digitales”, la compañí­a experta en talento asegura que es necesario que esa transformación sea rápida, en el caso de que las empresas quieran aprovechar las oportunidades que traerá ese cambio.

Las organizaciones que asumen este desafí­o son hasta 26% más rentables que sus competidores, y mejoran hasta 12% su valoración de mercado. Entonces, la velocidad con la que se realizan las modificaciones para adoptar este nuevo esquema de negocios, puede significar el éxito o el fracaso.

Implantar una transformación semejante implica que las entidades deben crear unacultura de innovación, de apertura al cambio, y con la posibilidad para tomar riesgos calculados. Es decir, tienen que estar preparadas para cometer errores y corregirlos sobre la marcha para seguir avanzando.

A la vez, los directivos deben estar listos para liderar los nuevos equipos de trabajo. Y a la vez comprender que se tratará de un proceso contí­nuo, y no un proyecto con un inicio y un final.

Según ManpowerGroup, el cambio tiene que comenzar en los niveles superiores. Sin embargo, incluso las organizaciones que están a la cabeza manifiestan que tanto su proyección de liderazgo como sus lí­deres existentes aún no están preparados para afrontar por completo los desafí­os de la transformación digital.

Los retos de cambiar la mentalidad y las habilidades, incluida la resistencia a nuevas formas de trabajar e incluso sentirse abrumado por la complejidad, previenen que muchas organizaciones logren una efectiva transformación digital.

Solo un 47% de los CEO inició esta innovación en sus negocios, principalmente en medios de comunicación, servicios financieros, comercio minorista y sectores de la salud.

Aunque también el 89% de los lí­deres empresariales está planificando, probando e implementando iniciativas digitales.

Otro 34% ya observó una contribución al crecimiento de su negocio.

No todo está perdido

Por más que muchas veces así­ parezca, la transformación digital no tira por tierra todo lo hecho hasta ahora. Según ManpowerGroup, el liderazgo del futuro no consiste en reemplazar todos los atributos de efectividad de base.

En cambio, se aplica la regla 80/20: el 80% de las competencias y facilitadores que siempre generaron que los lí­deres sean efectivos, se mantienen iguales. El otro 20% se compone de las capacidades que antes no eran tan necesarias, pero que ahora resultan esenciales para lí­deres modernos y del futuro.

Entonces, indica la mencionada consultora, la solución no consiste en intercambiar el equipo directivo actual por lí­deres “Millennials”. Los desafí­os hacen que la experiencia acumulada de los jefes sea más intensa, pero no menos importante.

Desarrollar las habilidades crí­ticas y las capacidades de formación de los lí­deres actuales, mientras se los motiva a convertirse en “NextGen”, será un requisito para que las organizaciones puedan transformarse. Además de tener los habilitadores naturales adecuados, todos deben demostrar curiosidad y capacidad de aprendizaje junto con habilidades digitales y experiencia.

La poderosa combinación entre lucidez, adaptabilidad, resistencia y dinamismo constituye una base sólida para la creación de lí­deres efectivos. Los atributos que siguen siendo necesarios son los siguientes:

– Adaptabilidad: sentirse cómodo frente a la ambigí¼edad, complejidad e incertidumbre.
– Dinamismo: tener deseo, energí­a y “hambre de éxito”.
 Resistencia: ser altamente resistente, tenaz y tener tesón.
– Lucidez: ser curioso intelectualmente, agudo y un aprendiz continuo.
– Capacidad de aprendizaje y curiosidad: en un mundo de disrupciones veloces y frecuentes, las nuevas habilidades surgen tan rápido como otras se vuelven obsoletas. Lo que sabes es menos importante que lo que puedes aprender.

Los lí­deres también deben tener una comprensión de las habilidades técnicas requeridas para transformar efectivamente su negocio. Deben rodearse de expertos y tomarse el tiempo para mantenerse informados acerca de las últimas tendencias, desafí­os y oportunidades que enfrenta su organización.

Por otra parte, el 20% compuesto de nuevas capacidades implica una base sólida de habilidades tradicionales de liderazgo y ser capaces además de demostrarlas consistentemente

Los titulares de empresas deben ser capaces de liberar el talento, atreverse a liderar y acelerar el desempeño. Es posible mejorar los conocimientos de los lí­deres existentes y elevar sus capacidades, así­ como ampliar sus habilidades, integrando el grupo de talento con lí­deres digitales de otras empresas que se encuentren en etapas más avanzadas, según sugiere ManpowerGroup.

Liberar el talento

Los lí­deres efectivos necesitan acelerar el rendimiento atrayendo y desarrollando talento de alto potencial desde dentro y fuera de la organización. Deben construir una cultura que fomente la carrera continua para el desarrollo de los individuos y proporcione empleados con un sentido de propósito. Para el éxito de los lí­deres hoy, resulta esencial construir confianza en el liderazgo.

Acelerar el rendimiento

Lograr un desempeño sostenido requiere de lí­deres digitales que puedan equilibrar las estrategias a corto plazo para el desarrollo empresarial. Los lí­deres exitosos ayudan a que los empleados entiendan la importancia de su papel en ayudar a que la organización alcance sus metas y en defender la colaboración multifuncional.

Atreverse a liderar

Se espera que los mandos medios apoyen el cambio, sin embargo a menudo se encuentran atrapados entre objetivos comerciales ambiciosos y procesos que no son óptimos. Equipar a los lí­deres de niveles medio para fomentar la innovación, arriesgarse y tomar decisiones valientes es vital para una transformación efectiva.

Por último, ManpowerGroup reconoce que, para triunfar en la era digital, los lí­deres empresariales deben combinar lo mejor de la inteligencia humana y mecánica, para crear una empresa inclusiva, habilitada para la tecnologí­a y con visión de futuro.

 

 

 

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