Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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De todo un poco sobre los negocios y una vida llena de riquezas

Reibox BlogExisten muchos paralelismos en dirigir un negocio y dirigir tu vida, especialmente cuando se trata de decidir si vas a invertir tiempo o dinero para resolver un problema. Hay una trampa para saber cuándo y cómo valorar tu tiempo sobre el dinero.

Por ejemplo, cuando eres joven y no tienes mucho dinero, lo predeterminado es invertir tu tiempo en resolver el problema. Digamos que estás recién casado y la casa que tú y tu pareja compran juntos requiere algo de trabajo, tal vez incluso mucho trabajo. Por defecto, necesitas invertir tu tiempo en ella, digamos, pintar el baño porque no puedes pagarle a un profesional $30 por hora para que lo haga por ti.

Ahora, avanza rápidamente unos cuantos años hasta el punto en que tú y tu pareja se establecen en sus carreras y comienzan a ganar un dinero decente. Y aún así, ese maldito baño necesita otra mano de pintura. Después de trabajar duro toda la semana, lo último que quieres hacer el fin de semana es gastarlo pintando. Prefieres ver todos los partidos de la NFL. Entonces, ¿Qué haces? Contratas a alguien para que haga el trabajo por ti. Esto se debe a que ver fútbol vale más de $30 por hora.

Este mismo principio es cierto en los negocios. Al principio, estás obligado a hacer todo. ¿No has oído innumerables historias en las que los empresarios usan todo tipo de sombreros por necesidad, incluyendo incluso el papel de barredores de pisos o limpiadores de baños? El recurso que debes invertir es tu tiempo, por lo que trabajas todo el día haciendo todo lo posible para que tu negocio sea un éxito.

Pero, ¿qué sucede más adelante, una vez que tu negocio ha crecido de forma rentable? Comienzas a contratar empleados o incluso mano de obra externa para hacer las mismas tareas que solías forzarte a hacer. ¿Por qué? Porque, en parte, ahora tienes los recursos para subcontratar ese trabajo. Quizás lo más importante es que también comenzaste a darte cuenta de que puedes obtener un rendimiento mucho mayor de tu tiempo invirtiéndolo en otras áreas.

Todo se reduce a calcular cuál es el valor de tu tiempo, y específicamente el costo de oportunidad que surge de invertirlo en un área por sobre otra.

Cuando comienzas a trabajar, por ejemplo, el costo de oportunidad por una hora de tu tiempo puede ser de $ 200 por hora. Eso significa que si el mecánico que necesitas para reparar tu maquinaria te está pidiendo $ 400 por hora, puede que estés inclinado a intentar hacer la reparación por ti mismo.

Ahora, seamos claros en cuanto a que el costo de oportunidad no es lo que le puedes cobrar a alguien por tu tiempo, es el valor que puedes crear al hacer algo en lo que eres bueno. Quizás diseñando un nuevo producto u optimizando tus redes sociales o vendiendo algo a un nuevo cliente. Si el valor que puedes crear es más alto que el costo de contratar a alguien para hacer la otra tarea, hazlo.

Más adelante, sin embargo, a medida que tus habilidades y experiencia lo hagan más valiosas, el costo de oportunidad de tu tiempo podría ascender a $ 5,000 por hora o más. Esto se debe a que puedes dedicar tu tiempo a descubrir nuevos mercados o visitar clientes claves que hagan que tu tiempo sea extremadamente valioso. En ese punto, es mejor que gastes tu dinero para resolver cualquier problema que cueste menos.

Piénsalo: ¿crees que las personas altamente exitosas como Steve Jobs o Richard Branson gastarían su tiempo pintando su baño? Incluso el inversor notoriamente frugal Warren Buffet entiende que su tiempo es demasiado valioso para eso. Prefiere pasar los fines de semana y las tardes jugando al bridge porque valora más su tiempo que el dinero que le llevaría contratar a alguien para rehacer su baño.

Así que piensa en cómo inviertes tu tiempo y descubre cuál podría ser el costo de oportunidad para hacer algo más valioso y gasta algo de dinero para solucionar el problema en su lugar.

miedosEl pasado viernes estuve impartiendo una conferencia dentro del seminario Diseña tu futuro, de 3 días de duración, de la Escuela de Emprendedores Jung (@jungproyect).

Aunque fueron muchos los temas abordados hoy sólo quiero detenerme en uno de ellos: el MIEDO, que además tiene un capítulo específico en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición).

El miedo es lo que nos lleva a vivir pequeñas y muy por debajo de nuestro auténtico potencial. El miedo es la frontera entre lo que uno es y lo que puede llegar a ser.

Aldous Huxley escribía: «El miedo no sólo expulsa al amor; también a la inteligencia, la bondad, todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma». Por tanto, algo habrá que hacer para controlarlo y evitar que nos derroque.

Lo primero que hay que decir es que todos tenemos miedo, y además el miedo nunca desaparece. Si tienes miedo, estás de enhorabuena, porque es una ocasión de crecer.

El miedo existe porque hay una situación que nos obliga a salir de nuestra zona de comodidad. Pero la diferencia entre el valiente y el cobarde no es el miedo —ambos lo tienen— sino que uno lo afronta y otro no.

Dentro de cada persona conviven un ‘ganador’ (el deseo de reto) y un ‘perdedor’ (el miedo a la incertidumbre y al fracaso) que están en permanente lucha. No se trata de evitar o de negar el miedo, sino de aprender a gestionarlo.

Dicho de otra manera:

O controlas tus miedos o tus miedos te controlan a ti

Esto es vital, porque avanzar en la vida, tiene mucho que ver con nuestra capacidad para ir superando miedos, uno tras otro. Bertrand Rusell, uno de los autores incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 8ª edición) decía: «Conquistar el miedo es el inicio de la riqueza».

En la vida, uno puede ganar o perder, pero lo peor del miedo es que te derrota antes de luchar, y eso es triste. Sólo existe una receta para gestionar el miedo y es la siguiente:

Siente miedo, pero hazlo de todas maneras

El miedo se diluye haciendo, atreviéndose: miedo afrontado, miedo que mengua; miedo no afrontado, miedo que engorda y se hace fuerte. Por eso, Gustave Le Bon decía: «Retroceder ante el peligro da como resultado aumentarlo».

El miedo se vuelve más pequeño de dos maneras: con conocimiento y con experiencia. La ignorancia es la madre del miedo. A medida que sabes más de algo y tienes más experiencia, más seguro estás de ti mismo y menos miedo tienes.

La experiencia dice que las personas sabiendo lo que tiene que hacer —siente miedo, pero hazlo de todas maneras— no lo hace, y ello es debido a que hay bloqueos emocionales que nos impiden actuar en la dirección que queremos. Es decir, la gente sabe que para perder el miedo a hablar en público hay que hablar en público… pero no lo hace.

La solución pasa entonces, por adoptar estrategias, que nos empujen a hacer a aquello que queremos hacer de la manera menos traumática posible. Es decir no basta saber lo que hay que hacer sino es importante saber cómo hacerlo. ¿Cómo conseguirlo?

Aquí van sólo unas cuantas claves:

1. Busca sueños que te inspiren.

Cuando tus sueños te motivan de verdad, siempre acabas atreviéndote. Cuando los sueños son prestados, definidos en función de lo que tiene más glamour social, es fácil encontrar excusas para no hacer lo que tiene que ser hecho.

Un opositor, siempre que tiene que cantar sus temas ante el Tribunal tiene miedo, varios días antes no duerme bien, le tiemblan la voz y las piernas, está asustado porque le suspendan… pero va a al examen y hace lo que tiene que hacer, porque su deseo de sacarse la oposición es mayor que su miedo de no hacerlo bien.

2. Apóyate en terceras personas.

Está demostrado científicamente que las personas nos sentimos más seguras cuando otras personas –jefe, pareja, amigo, familiar– confían en nosotros y nos alientan a emprender aquello que tememos.

A veces –casi siempre– somos los mayores enemigos de nosotros mismos. Ir sólo por la vida es muy complicado. Hay que tener siempre gente cerca que inyecte en nuestra vida ilusión, optimismo y valentía. Todos necesitamos apoyos emocionales, alguien que nos dé ese empujoncito que necesitamos.

Ya lo apuntaba Zig Ziglar: «Mucha gente ha llegado más lejos de lo que pensaba que podía llegar porque alguien más pensó que podía hacerlo».

3. Utiliza la estrategia de menos a más.

El éxito alimenta la autoestima.

Un pequeño éxito impulsa a abordar nuevos retos. Querer mucho en poco tiempo sólo consigue desanimar. Cuando uno se fija un reto demasiado grande, es fácil ser presa de la ansiedad, que la cosa salga mal, y no querer volver a saber nada del tema más.

Hay que evitar a toda costa las experiencias negativas. El miedo no se derrota de una vez, sino mordisco a mordisco. Da un paso cada vez. Recuerda la filosofía de este blog: Poco + Poco = Mucho. No importa si das pasos pequeños mientras sean en la dirección correcta porque cada paso que das te acerca a tu objetivo. Es la constancia no la velocidad lo que te hará llegar lejos.

4. Busca modelos de referencia.

Inspirarse en otras personas que han conseguido resultados que también nosotros queremos conseguir es lo más inteligente y estimulante.

Todos tenemos miedos, pero otras personas también han tenido los mismos miedos y los han superado. Ver como terceras personas se han enfrentado a similares contratiempos, dificultades y miedos, da inputs sobre los pasos a seguir e insufla fuerza para atreverse.

Por ejemplo, Warren Buffett, conocido inversor y quinta fortuna del mundo, le aterraba hablar en público de joven. Hoy día no sólo lo hace a menudo sino que lo disfruta. En la obra Warren Buffett y los secretos del management se dice:

«Érase una vez un joven lánguido al que, a la edad de veinte años, le aterraba tener que hablar delante de una audiencia. Luego, asistió al curso de cómo hablar en público de Dale Carnegie y eso cambió su vida por completo, ya que no sólo desarrollo el valor y la desenvoltura necesarios para dirigirse a un grupo de personas, sino que aprendió a entablar amistades y a motivar personas.

Además de lograr sentirse cómodo hablando en público, Warren también se hizo un devoto seguidor de la filosofía de Dale sobre la forma de relacionarse con las personas. Leyó y releyó docenas de veces el libro Cómo ganar amigos e influir sobre las personas subrayando frases y aprendiéndose de memoria algunos pasajes.»

 Ya sabes: lee este libro.

5. Mira al pasado y auto-felicítate.

Todos tenemos miedos, pero también es cierto que en el pasado tuvimos otros miedos y los superamos. Por tanto, también nos lo tenemos de recordar como estímulo para afrontar nuevos miedos.

A veces cuando hacemos cosas mal, nos flagelamos; y cuando hacemos cosas bien, las pasamos por alto, no las recordamos o no le damos suficiente importancia. Estamos donde estamos y hemos llegado donde hemos llegado porque hemos superado miedos en tiempos pretéritos.

Todo el mundo tuvo miedo a hacer una entrevista de trabajo, o de hacer una presentación, o a hablar en público, o de hacer una llamada, o de exigir ciertas cosas… y de una u otra manera, con una u otra estrategia, lo acabó haciendo y subiendo un peldaño. Si lo hiciste en el pasado, lo puedes hacer ahora.

6. Relativiza, no se acaba el mundo.

Hazte esta pregunta: ¿Qué es lo peor que puede pasar? Ya te lo contesto yo: NADA.

Nada es demasiado importante. Vemos como políticos, empresarios, se equivocan y meten la pata cada dos por tres, piden disculpas al día siguiente y la vida sigue sin acabarse el mundo… Relativizar no sólo es importante para el crecimiento personal y profesional (para atreverse) y también para el bienestar emocional (ser más feliz).

7. Date duchas de ánimo.

La mente actúa según el concepto que tengamos de nosotros mismos.

Nada influye tanto en nuestro comportamiento como la creencia sobre nuestra capacidad para hacer algo. Si estoy convencido de que puedo hacer algo, me pondré en marcha y adquiriré la capacidad para hacerlo, aunque no la tenga al principio; y si no estoy convencido de que no puedo hacer algo no me pondré en marcha y no adquiriré la capacidad para hacerlo.

Todo se basa en aumentar la confianza en uno mismo. Tu autoestima determina tu nivel de ingresos. Por eso hay que acostumbrarse a tener diálogos internos constructivos.

Robin Sharma —otro de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores— apuntaba: «A lo largo del día (particularmente en la ducha) hago declaraciones para mí mismo, lo que yo llamo ‘declaraciones de éxito’ que me permiten mantener mis pensamientos centrados en lo que es importante. Los pensamientos son los antecedentes de los actos, porque una forma correcta de pensar conduce a una forma correcta de actúa».

¿Sabes cuál es el mejor momento para hacer una venta? Después de haber hecho otra venta. ¿Te imaginas por qué?

encontrar¿Cuántas veces te has apuntado al gimnasio y has dejado de ir al poco tiempo? ¿Cuántas veces has comenzado dieta y has abandonado? ¿Cuántas veces has dicho que aprenderías inglés y no has cumplido? ¿Cuántas veces has prometido dejar de fumar y ya es historia?

Podríamos seguir y seguir y seguir con más ejemplos. Todas esas situaciones seguro que te resultan familiares y las has vivido en tus propias carnes o a través de alguien conocido cercano a ti.

La gente no hace lo que tiene que hacer porque no tiene un motivo suficientemente fuerte.

En alguna ocasión he contado la siguiente historia de Robert Kiyosaki (@therealkiyosaki), uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición). El inversor cuenta como a su padre rico—el padre de su mejor amigo— mucha gente le preguntaba cómo podían hacerse rico. Y le explicaba esto:

«Muchas personas me preguntan cómo hacer algo. Yo solía decírselo hasta que me di cuenta de que incluso después de haberles dicho cómo hacía algo yo, con frecuencia no lo hacían. Luego me di cuenta de que no es el cómo lograr algo sino el porqué lograrlo lo que es más importante. La razón por la que la mayoría de la gente no hace lo que puede hacer es porque no tiene un porqué suficientemente fuerte.

Una vez que encuentras tu porqué el cómo lograr la riqueza es fácil. En lugar de buscar dentro de sí mismos para descubrir su propio porqué querían volverse ricos, la mayoría de las personas buscan el camino fácil hacia la riqueza y el problema es que el camino fácil por lo general termina en un callejón sin salida»

Te pondré otro ejemplo reciente. Coincidiendo con el nuevo año 2016, Ángel Alegre (@dandolalata) en su post El verdadero motivo por el que no vas a conseguir tus objetivos este año escribía:

«Todavía recuerdo cuando mi primer negocio online empezó a funcionar y le contaba a mis amigos en España que ese mes, con una simple página web, había facturado el doble de lo que le ganaban ellos trabajando 50 horas a la semana.

Todos sin excepción me pedían que por favor les explicase cómo hacerlo, y yo encantado les daba toda la información y respondía a sus preguntas. Sin embargo, exactamente CERO de esos amigos tuvieron éxito. Los que más lejos llegaron compraron un dominio, montaron una web sencillita y escribieron un par de artículos, pero no pasaron de ahí. ¡Y esos fueron sólo el 5%! El resto no hizo ABSOLUTAMENTE NADA. Su ambición era de mentira. Fake ambition»

Como puedes ver, no es el cómo, porque si el cómo fuese el problema bastaría mirar a quien ya ha llegado donde nosotros queremos llegar y modelar. El cómo es importante, pero hay algo previo que es el porqué.

Lo difícil no es saber lo que hay que hacer, lo difícil es hacerlo, y para ello es esencial tener un motivo, una razón, un porqué: ¿Qué pasaría si un día fueras al médico a una revisión y te dijera que tienes una enfermedad grave y que si no haces ejercicio tres días a la semana morirás en menos de un año? ¿Ahora tendrías una razón, un motivo, un porqué para ponerte a hacer ejercicio?

Seguro que sí porque habrías encontrado tu razón, tu motivo, tu porqué: el miedo a morir. No es casual que el cardiólogo Valentín Fuster [leer entrevista en el siguiente link] dijese en una ocasión:

Lo mejor para dejar de fumar es un infarto

La fuerza de voluntad, por mucho que se la encumbre, no es suficiente por sí sola; la fuerza de voluntad si no está sustentada sobre algo más grande, se agota pronto. La utilidad de la fuerza de voluntad sin más es un desgaste de energía demasiado grande.

La fuerza de voluntad necesita de un motivo —de una razón, de un porqué— para que despliegue todas sus posibilidades. Por eso José Miguel Bolívar (@jmbolivar), en su obra Productividad personal apunta: «La fuerza de voluntad está sobrevalorada».

¿Por qué es tan importante encontrar tu motivo personal?

1. Porque hará que no abandones.

Los retos llevan tiempo, esfuerzo y energía, y si no encuentras tu motivo personal —eso que te pone de verdad—, es fácil poner punto y final a la aventura antes de lograr aquello que deseas. Tu motivo personal debe ser inspirador, cargarte de energía, estimularte.

2. Porque hará que no te disperses.

Tener claro tu motivo personal —tu razón, tu porqué— te aporta sentido de dirección y eso hace que concentres ahí todas tus energías sin que te distraigas. Cuando no tienes un motivo personal sólido es fácil ir saltando de una cosa a otra, y ya sabes: la dispersión es aliada de la mediocridad.

3. Porque hará que no te dejes vencer por la pereza.

Seamos sinceros, todos adoramos la comodidad, lo fácil, alternativa que lleva menos inconvenientes. Pero la comodidad no conduce a ningún sitio interesante. Para lograr algo hay que trabajar duro, y esa fuerza nace del interior cuando uno tiene un motivo para hacer algo.

4. Porque hará que ofrezcas un trabajo de calidad.

Sin dudas, si tienes un porqué —un motivo, una razón— detrás de tus actuaciones siempre lo harás mejor y no te limitarás a cubrir el expediente. Tener un motivo hace que quieras seguir mejorando y aprendiendo y eso hace una diferencia que tu target lo valora y retribuye.

5. Porque dará sentido a tu vida.

El propósito es aquello que es importante para ti y te hace levantarte por la mañana más allá de un mero intercambio de servicios, de una relación mercantil o contractual. El propósito es lo que te permite hacer lo que haces para algo, con una finalidad, y no simplemente como un autómata.

¿Y cómo encontrar tu motivo personal?

Sólo de una manera: siendo sincero y honesto contigo mismo. Tienes que hacer introspección y mirar dentro. Hace algunos días dejaba en mi instragam la siguiente reflexión de Bob Dunham de The Institute for Generative Leadership:

«¿Qué es lo que te importa? Es una pregunta existencial que no tiene una respuesta correcta, pero que te abre un espacio para la creación, donde debes hacer tus propias declaraciones y traer lo que te importa a tu existencia».

Las preguntas nos obligan a pensar y las respuestas a actuar. Tu motivo personal —tu razón, tu porqué— es único, personal e intransferible, ya que no existen dos personas iguales. Tu motivo personal puede ser la libertad, el reconocimiento, la seguridad, el reto o lo que sea. Tienes que encontrarte contigo mismo, sacudirte de convencionalismos, prejuicios, necesidad de aprobación de los demás y otros sucedáneas para conectar con tu esencia y a partir de ahí construir.

Pregúntate siempre por qué quieres lo quieres. Ninguna opción es mejor que otra, lo importante es que sea tu opción. En el fondo, tú sabes lo que quieres, pero es más fácil mirar hacia otro lado y seguir la corriente sin autorreconocerte. Como se dice en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición):

«El autoconocimiento es la base del desarrollo personal. Conocerse es vivir mejor. Si te conoces sabes qué es lo que más te importa; si lo sabes, puedes sentir a qué estás dispuesto y a qué te quieres comprometer. Desde tus propios compromisos puedes relacionarte con los demás, y entonces, sólo entonces, tus acciones estarán en coherencia contigo mismo».

Albert EinsteinSegún el autor Marc J. Seifer, el célebre inventor y físico Nikola Tesla flexionaba los dedos de sus pies todas las noches para estimular sus células cerebrales.

Isaac Newton, mientras tanto, alardeaba sobre los beneficios del celibato, algo que también practicó Tesla aunque, posteriormente, llegó a decir que se había enamorado de una paloma.

Desde Pitágoras y su prohibición de comer frijoles hasta Benjamín Franklin y sus “baños de aire” sin ropa, el camino hacia la grandeza está repleto de hábitos verdaderamente peculiares.

¿Pero si no se tratara de simples datos superficiales?

Según las últimas evidencias, cerca del 40% de lo que diferencia a los “cerebritos” del resto de mortales en la adultez tiene su origen en factores ambientales.

Nos guste o no, nuestros hábitos diarios tienen un poderoso impacto sobre nuestros cerebros, dando forma a su estructura y modificando nuestra forma de pensar.

Y entre todas las grandes mentes de la historia, probablemente el maestro de combinar la genialidad con hábitos raros fue Albert Einstein.

¿Quién mejor para buscar pistas de comportamientos que mejoren la mente?

Dormir 10 horas y siestas de un segundo

Se sabe que dormir es bueno para el cerebro, pero Einstein se tomó ese consejo más en serio que la mayoría.

Supuestamente dormía al menos 10 horas al día (el estadounidense promedio duerme hoy en día 6,8).

Muchas de los avances más radicales en la historia de la humanidad, incluyendo la tabla periódica y la estructura del ADN, supuestamente surgieron mientras sus descubridores estaban inconscientes.

También la teoría de la relatividad de Einstein, que se le ocurrió cuando soñaba con vacas electrocutadas.

¿Pero es esa inspiración del sueño cierta?

Cuando caemos dormidos, el cerebro entra en una serie de ciclos.

Cada 90-120 minutos fluctúa entre el sueño ligero, sueño profundo y la fase REM (movimiento ocular rápido) que, hasta hace poco, se creía desempeñaba el rol principal en el aprendizaje y la memoria.

Pero esa no es toda la historia.

“Pasamos el 60% de nuestra noche en un sueño no REM”, enfatiza Stuart Fogel, neurocientífico de la Universidad de Ottawa, Canadá.

Ese tipo de sueño se caracteriza por rápidas ráfagas de actividad cerebral. Ocurren miles de veces en la noche y cada una dura solo unos pocos segundos.

Conocidas como huso del sueño o ritmo sigma, comienzan con un aumento de energía eléctrica generado por las estructuras profundas del cerebro.

El principal responsable es el tálamo, una región que actúa como el principal “centro de comunicaciones” del cerebro.

Curiosamente, quienes tienen más incidencias de husos del sueño tienden a tener una mayor “inteligencia fluida”, la habilidad para resolver nuevos problemas, usar la lógica en nuevas situaciones, e identificar patrones.

Es la clase de inteligencia que Einstein tenía en abundancia y guarda consonancia con su menosprecio por la educación formal y su recomendación de “nunca memorizar algo que puedas consultar“.

Aun no se sabe por qué esas ondas serían beneficiosas, pero Fogel cree que podría tener que ver con las regiones activadas en el cerebro (el tálamo y la corteza cerebral).

Afortunadamente para Einstein, también tomaba siestas regularmente.

Según una leyenda apócrifa, para asegurarse de no excederse solía reclinarse en su sillón con una cuchara en la mano y un plato de metal directamente debajo.

Se permitía entonces caer dormido por un segundo, despertándose con el sonido que hacía la cuchara al caerse.

Caminatas diarias

Para Einstein su caminata diaria era algo sagrado.

Al ir y volver a la Universidad de Princeton, EE.UU., recorría en total unos 5km.

Hay muchas evidencias de que caminar mejora la memoria, la creatividad y la resolución de problemas.

Si lo piensas, no tiene mucho sentido. Es algo que distrae el cerebro de tareas más intelectuales y te fuerza a concentrarte en poner un pie delante del otro y no caerte.

Pero es ahí donde aparece la “hipofrontalidad transitoria” que, básicamente, significa moderar la actividad en ciertas partes del cerebro, especialmente los lóbulos frontales que participan en procesos más elevados como la memoria, el juicio y el lenguaje.

Al reducir un poco esa actividad, el cerebro adopta un estilo totalmente distinto de pensar, que puede llevarte a nuevas percepciones que no obtendrías sentado en tu escritorio.

No hay ninguna evidencia para esa explicación de los beneficios de caminar, pero es una idea tentadora.

Comer espaguetis

No está claro que alimentaba la extraordinaria mente de Einstein, aunque en internet aparece la dudosa afirmación de que eran los espaguetis.

Einstein sí dijo, en broma, que sus cosas favoritas de Italia eran “los espaguetis y el matemático Levi-Civita”.

En todo caso, aunque los carbohidratos tienen mala fama, el genio tenía razón.

Es sabido que el cerebro devora el 20% de la energía del cuerpo, aunque solo representa el 2% de su peso, prefiriendo azúcares simples, como la glucosa, desglosada de carbohidratos.

Pero a pesar de su afición a lo dulce, el cerebro no tiene forma de almacenar energía y cuando los niveles de glucosa bajan, se le acaba rápidamente.

“El cuerpo puede recurrir a su propio almacenamiento de glicógeno, liberando hormonas de estrés como el cortisol, pero eso tiene efectos colaterales”, apunta Leigh Gibson, profesor de psicología y fisiología en la Universidad de Roehampton, Inglaterra.

Un estudio encontró que las personas con una dieta baja en carbohidratos tenían un tiempo de reacción más lento y memoria espacial reducida, aunque solo a corto plazo.

Pero aunque los azúcares pueden darle al cerebro un valioso impulso, desafortunadamente eso no significa que los espaguetis sean una buena idea.

“Habitualmente la evidencia sugiere que cerca de 25g de carbohidratos (37 hebras de espagueti) es algo beneficioso, pero si duplicas esa cantidad podrías en realidad perjudicar tu capacidad de pensar”, señala Gibson.

Fumar pipa

Einstein era un fumador de pipa empedernido y conocido en el campus tanto por la nube de humo que lo seguía como por sus teorías.

“Contribuye de alguna manera a un juicio calmado y objetivo en todos los asuntos humanos”, dijo.

Incluso recogía las colillas de cigarrillos de la calle y les quitaba el tabaco que quedaba para ponerlo en su pipa.

No luce realmente como el comportamiento de un genio, pero en su defensa el tabaco no fue públicamente vinculado al cáncer de pulmón y otras enfermedades hasta 1962, siete años después de su muerte.

Ahora sus riesgos no son ningún secreto.

Sin medias

Ninguna lista de las excentricidades de Einstein estaría completa sin mencionar su apasionada aversión al uso de medias.

“Cuando era joven, me di cuenta que el dedo gordo siempre terminaba abriendo un hueco en la media. Así que dejé de usarlas”, le escribió a Elsa, su prima y luego esposa.

Probablemente, esa apariencia “hipster” no le proporcionó ningún beneficio y, desafortunadamente, no ha habido ningún estudio que se ocupe del impacto de andar sin medias.

Sin embargo, el cambio a usar ropa casual, en vez de un traje más formal ha sido vinculado a un desempeño deficiente en pruebas de pensamiento abstracto.

En todo caso, qué mejor forma de terminar que con una recomendación del propio Einstein.

Lo importante es no dejar de cuestionar. La curiosidad tiene su propia razón de existir“, dijo a la revista Life en 1955.

Si eso falla, podrías intentar algunos ejercicios con los dedos de los pies. Quizás funcione.

¿Y no te mueres por averiguarlo?

procrastinacionGran parte de las citas célebres y frases sabias de la vida que más nos vienen a la cabeza en momentos difíciles hacen referencia al poder de la paciencia en nuestro día a día.

George Savile, por ejemplo, dijo que “un hombre que es un maestro en la paciencia es un maestro en todo lo demás”. Sería una pena que la costumbre de postergarlo todo, también conocida como procrastinación, matase el potencial que tienen todas las personas por el simple hecho de poder llegar a gestionar bien su tiempo.

La procrastinación, esa tendencia tan frecuente a dejar para mañana lo que se puede hacer hoy, es una muestra de hasta qué punto patrones de pensamiento que no se ajustan a lo racional pueden llegar a generar problemas que son alimentados por el simple paso del tiempo.

No solo nos sumerge en una dinámica de conductas en la que posponemos indefinidamente aquello que en teoría sabemos que tenemos que hacer, sino que nos obliga a estar buscando continuamente ocupaciones alternativas para justificar nuestra falta de dedicación a la tarea más importante.

Esto puede tener un gran impacto si la procrastinación aparece aplicada a un proyecto profesional rentable a largo plazo.

La procrastinación en el contexto del trabajo

En el mundo de las empresas se da una curiosa paradoja: a la vez que se tiende a buscar la consecución de objetivos a corto plazo, también se busca la obtención de los máximos beneficios posibles.

Se trata de una paradoja porque algunos de los proyectos más interesantes no empiezan a generar valor añadido y a resultar rentables hasta que han pasado varios meses desde que fueron emprendidos.

Es decir, que para poder aspirar a un nivel de ganancias muy alto, hay ocasiones en los que se tiene que renunciar a los incentivos a corto plazo.

Si se tiene suerte, un grupo de inversores y socios hará desaparecer parcialmente esta sequía inicial, pero… ¿qué pasa si no conseguimos este tipo de ayuda, o bien por la naturaleza de nuestro trabajo, no podemos aspirar a contar con socios de este tipo? ¿Qué sucede en los momentos previos al punto en el que podemos presentar un plan con cara y ojos que presentar a gente que podría apostar por el proyecto?

¡Faltan incentivos!

Es posible que la falta de recompensas inmediatas haga que lo terminemos postergando todo y que dejemos pasar la oportunidad o bien creemos un problema enquistado por estar comprometidos y a la vez no estarlo.

Además, la procrastinación tiene como característica que no puede ser justificada, es decir, que resulta difícil de disculpar sin caer en contradicciones o sin utilizar argumentaciones basadas en situaciones falsas.

Esto se debe a que la procrastinación no se fundamenta en la racionalidad, sino en la evitación del malestar inmediato y la búsqueda del placer a corto plazo por lo que postergamos lo que debe ser hecho porque nuestro comportamiento se ajusta a un marco de pensamiento en el que solo importa el presente.

Esto significa que la procrastinación puede aparecer en una gran variedad de situaciones y contextos que en ocasiones puede resultar dañina a la hora de cuidar de nuestra salud y por supuesto, también nuestra vida laboral.

¿Qué hacer para evitar procrastinar?

Mitigar los efectos de la procrastinación pasa por “crearse” metas a corto plazo. Esto pasa por fragmentar las partes del proyecto en fases cortas que pueden ser emprendidas de inmediato y completadas en cuestión de horas, y sucede también por colocarnos deadlines que marquen claramente, y de manera bastante rígida, el momento en el que hemos de haber completado una de las tareas.

En resumidas cuentas, lo que debemos hacer es invertir la lógica por la que se reproduce la procrastinación. Si lo que tenemos que hacer carece de incentivos suficientes a corto plazo deberíamos construirlos para la resolución de la tarea.

Por ejemplo, podemos premiarnos con un antojo que nos guste después de haber redactado la primera página de un documento, o podemos regalarnos una sesión de cine después de una tarde de trabajo intensivo en la que hemos cumplido los sub-objetivos que nos hemos programado.

En este sentido, varias investigaciones indican que los exámenes semanales hacen que los estudiantes rindan mejor en los exámenes finales en comparación con aquellos que tienen total libertad para programarse su modo de estudio, y lo mismo puede ser aplicado al trabajo de manera individual.

Lo importante es encontrar motivos para empezar ya las tareas, independientemente de si estos motivos se basan en recompensas o en la presión que generan las obligaciones inmediatas.

Una reflexión final

Puede que lanzarnos a abordar ciertas tareas en el aquí y el ahora resulte algo incómodo, pero dejará de serlo si creamos las condiciones para que nos convenza la idea de empezar a trabajar.

Todo se ve desde una perspectiva distinta una vez nos hemos sumergido en el proyecto. A fin de cuentas, el simple hecho de haber empezado algo es un incentivo para terminarlo.

éxitoUna cosa es tener una buena idea y otra, muy diferente, es ser un emprendedor.

Sin duda, para convertirte en un verdadero startupero necesitas tener un proyecto de negocio innovador en mente, sin embargo, no todo aquel que es capaz de imaginar un nuevo producto o servicio logra llevarlo al éxito.

Si tú cuentas con la primera parte, ¡felicidades!, ya diste el primer paso. Ahora es momento de poner manos a la obra para empezar a construir tu propia empresa. En esta etapa, un experto de la EGADE Business School del Tecnológico de Monterrey quiere compartir dos consejos contigo.

Se trata de Luis Antonio Márquez Heine, profesor en Finanzas para el Emprendimiento, director de la Maestría en Administración de Negocios (MBA) en Innovación y Emprendimiento y director del Centro de Innovación y Emprendimiento de tal institución, quien consideró en entrevista con Tec Review que la resiliencia y la administración son clave al iniciar un emprendimiento.

Resiliencia

La resiliencia es la capacidad que tiene una persona o un grupo para adaptarse a situaciones adversas. Para el profesor Luis Antonio Márquez, esto significa, en un principio, no tener miedo de intentar crear tu propio negocio y, más adelante, no detenerte ante el fracaso.

Así, una vez que tengas una buena idea, el primer paso a dar es vencer tus temores. “Olvídate de lo que los demás puedan pensar, de cómo te puedan juzgar, de que piensen que no lo vas a lograr. Toma la decisión, porque puedes tener muchos proyectos innovadores en mente pero, si no haces nada al respecto, ahí se van a quedar”, dijo.

El experto añadió que, una vez que tomes la decisión y tu startup empiece a trabajar, debes superar también el miedo al fracaso pero, ojo, esto no quiere decir que “a fuerza” debes fallar varias veces antes de alcanzar el éxito.

“La intención no es motivarte al fracaso, sino a probar y a probar. Uno nunca sabe: ¿Por qué Facebook prendió? ¿Google? ¿Apple? Tiene que ver con las circunstancias, y estas no se pueden predecir, por lo que la única ‘fórmula secreta’ es intentarlo una y otra vez”, detalló.

Para ilustrar esta idea, Márquez Heine puso un ejemplo: cuando el hombre quiso volar. “Se puso plumas, se hizo alas artificiales, lo intentó de decenas de maneras diferentes, se aventó, y ninguna resultó. Sin embargo, cada una de estas caídas lo acercó a entender que lo importante era el lifting, el cómo se elevaba, que era un tema hidráulico”, relató.

“Lo mismo sucede con el emprendedor, debe intentarlo y, si su negocio no funciona, debe pensar qué salió mal y encontrar alternativas para, entonces, volverlo intentar. Es un tema de acierto y error”, consideró el profesor de la EGADE.

Administración

La administración es crucial. Luis Antonio Márquez Heine recordó que ha visto casos de emprendedores que, al recibir capital, “pasan de estar con tarjetas de crédito hasta el tope a ponerse salarios de 250,000 pesos”. Esto se debe, detalló, a que a veces los startuperos no entienden la importancia de separar sus finanzas personales de las de su negocio.

“En mi opinión, cuando tu empresa empieza a generar dinero, tú te conviertes en un mayordomo de esa ganancia, es decir, tienes la responsabilidad de administrarlo en favor de tu startup y utilizarlo para seguir generando recursos”, comentó. “Lo más importante es que entiendas que no es tu dinero, es de la compañía, que son dos entes diferentes. Por eso se habla desde el derecho romano de una persona moral y una física”.

Para lograr esta desvinculación el experto recomendó, primero, definir metas para la empresa y las métricas que permitirán valorar si éstas han sido cumplidas o no. “Por ejemplo, queremos alcanzar ventas de tanto o poder ofrecer tal prestación a todos nuestros empleados”, dijo.

“Así, si cumples con todos estos objetivos y, además, haces una ganancia excepcional, perfecto, porque quiere decir que los intereses de la empresa y los del emprendedor están alineados”, agregó.

El segundo paso es poner “ciertos candados”, de acuerdo con Márquez Heine, como el gobierno corporativo.

“Muchos emprendedores se preguntan: ¿se puede tener un gobierno corporativo en una startup? Y la respuesta es: claro que sí. Puedes tener un mentor, un consejo no oficial, alguien que esté revisando tus finanzas y evitando que estas puedan llevar al fracaso de la compañía”, afirmó, al tiempo que destacó que siempre se debe mantener la transparencia.

Ahora que conoces dos de las claves que pueden llevar tu idea al éxito, ¿qué esperas? ¡Manos a la obra!.

límitesAyer y hoy – proyecto-cumpleaños Impactos Educativos creado para propulsar y educar jóvenes – trabajando con el Instituto de Enseñanza Secundaria Romero Esteo en Málaga. Al finalizar estos dos días de taller, en las impresiones finales, todos los jóvenes sobresalieron. Algunos de ellos dijeron cosas como:

“Hoy ha sido el único día en el que recuerdo haber tenido ganas de venir a clase”, otros dijeron “yo no siento que haya aprendido nada, pero me he reafirmado”, “han sido dos días que se han quedado cortos”. O “he aprendido que hay que combatir nuestros mayores miedos”.

Incluso he escuchado algo como esto: “cada día voy a enfrentar algo que consiga hacerme sentir incómodo”, “voy a luchar por mis sueños”, “esto va sobre honrar el tiempo y trabajar y vivir a fondo”. Entre otras cosas que podría destacar.

Bien, en algunas ocasiones he escuchado a padres, profesionales, gerentes o desempleados, incluso hasta profesores decir lo que resumiría en estas frases:

“no todo el mundo puede sobresalir”,
“los jóvenes de hoy en día no buscan destacar, solo quejarse o perder el tiempo”.
“Las malas noticias es que mezclamos grandes estudiantes con estudiantes mediocres”.
“La verdad es que hay niños / jóvenes que no pueden ser los líderes o agentes del cambio que tu describes”.
“Isra, esto está muy bien, pero en la vida, hay que enseñar a ser conformistas, no todo el mundo puede hacer grandes cosas. Necesitamos personas que hagan el trabajo sucio.”

Está claro que todos se refieren a los jóvenes que quedan atrás.

Educar jóvenes a ser más

Hoy quedé maravillado. El contraste es inmenso cuando minimizamos a los jóvenes por no ser lo que esperamos que sean.

No puedo creer que nosotros seamos la causa de la mediocridad que se inculca en las jóvenes generaciones. Quedo sin habla cuando veo la poca ayuda que prestamos a quien más la necesita. Mi corazón se rompe cuando veo que esas personas que sepultan a los jóvenes de hoy, son precisamente aquellas que deberían inspirarlos, potenciarlos y educarlos.

En lugar de eso, encontramos indiferencia, sí, estos jóvenes son válidos para trabajar en fábricas, repartir paquetes, podar jardines o imprimir documentos. Será la gente que necesitamos para aumentar la deuda pública. Vivir felices detrás de comprarse una casa, un coche y una vivienda que paguen dentro de 80 años. Las personas que no harán demasiado ruido. Eso si son afortunadas.

No, estos (y esos) jóvenes no son esa clase de borregos. Siempre y cuando no queramos que lo sean. – Menos mal que existe gente como Juan Antonio Aguilar.

Cualquiera es capaz de ser extraordinario, al menos durante 2 minutos al día. Cualquiera puede ser original, perspicaz, conectado y valiente, al menos durante 5 minutos. Y cualquiera es capaz de incrustar la grandeza en su vida, más que unas cuantas veces al día.

Stop a establecer límites

Líderes, políticos, jefes, profesores, madres, tutores, directores, responsables de ______, cuando vosotros (personas que os hemos elegido para liderar y educar) discrimináis a personas por como son, de que barrio vienen o cual es su situación financiera o por lo que estimáis que pueden o no pueden hacer. Eso es una tragedia al educar jóvenes. Peor, en ocasiones aisláis a personas porque crees que podéis establecer límites para los demás.

Al resto, a los jóvenes, he aprendido algo. He aprendido a enseñar que podéis ignorar esos límites.

elon muskElon Musk siempre ha sido un pensador y un creador. Cuando era niño caía en ‘trances’ y codificaba sus propios videojuegos. Siempre encontró maneras de ganar dinero y luego de graduarse de la universidad, decidió emprender en lugar de esperar a que una compañía le diera trabajo.

Muchas pasiones inspiraron a Musk y hoy maneja compañías que se especializan en proyectos eléctricos y autos inteligentes, exploración especial y colonización marciana, energía solar e inteligencia artificial.

Además de ser el CEO de Tesla, SapceX, SolarCity y Open AI, Musk también es padre, y actor de medio tiempo. A continuación, están 10 hechos y anécdotas extrañas respecto a Musk que muestran cómo es este Tony Stark de la vida real:

1. Sus padres creían que era sordo

Cuando Musk era niño solía perderse en ‘trances’, mirando a la distancia sin que nada lo distrajera. Sus padres creían que esto se debía a que le costaba trabajo escuchar. Incluso lo llevaron con doctores para que le removieran las adenoides, pero no surtió efecto y él siguió cayendo en sus trances.

Resulta que solo estaba soñando despierto. Su madre, Maye, le dijo al escritor Ashlee Vance que Elon “se metía en su propio cerebro y se va a otro mundo. Ahora sé que está diseñando cohetes o algo en su cabeza”.

2. Sufrió muchísimo de bullying

Al crecer en Sudáfrica, Elon fue víctima de acoso escolar pues sus compañeros lo golpeaban diariamente. Es más, cuando tenía 41 años tuvo que operarse la nariz para corregir un septum desviado por un mal golpe en su niñez.

3. Escribió y vendió un videojuego en 1984

Se llamaba Blastar y Musk, que en ese entonces tenía 12 años, ganó US$500 cuando el código fue publicado en la revista PC and Office Technology. En 2015, un ingeniero de Google revisó el código para que funcionara con HTML5 y fuera jugable. El objetivo del juego es destruir una nave alienígena llena de armas de destrucción masiva. Es un título rudimentario, pero fue creado hace 33 años por un preadolescente Musk. Puedes jugarlo aquí.

4. Se pagó sus estudios yendo a fiestas

Cuando asistía a la Universidad de Pensilvania, Musk organizaba fiestas en su casa y cobraba US$5 la entrada para poder pagar la renta. El famoso emprendedor jamás se emborrachaba en estos eventos para mantener el control de las cosas. Es más, en alguna ocasión la cadenera de una fiesta fue su propia madre.

5. Dejó la escuela

En 1995 Musk se inscribió en el posgrado de la Universidad de Stanford para estudiar Física. Dos días después decidió que el internet era más prometedor y se salió de la escuela para fundar Zip2, una compañía que proporcionaba mapas y directorios para periódicos online.

6. Es padre de cinco hijos

Musk tiene cinco hijos con su ex esposa Justibe Wilson. Los gemelos Griffin y Xavier nacieron en 2005, mientras que los trillizos Damian, Saxon y Kai llegaron en 2006. La pareja también tuvo a Nevada, nacido en 2002, a quien llamaron por el estado donde se celebra el festival Burning Man y donde fue concebido. Tristemente el pequeño fue víctima de muerte de cuna a las 10 semanas de nacido.

7. Realmente es Tony Stark

Aunque el personaje de Iron Man es mucho más viejo que Elon Musk, el emprendedor sí inspiró la interpretación de Tony Stark de Robert Downey, Jr. Musk le dio un tour personal al actor en Space X en 2007 y el histrión le imitó algunas “excentricidades”. Cuando el filme Iron Man salió al cine, el director explicó Jon Favreauexplicó que Musk inspiró algunos manierismos del personaje. Musk tendría un cameo en Iron Man 2.

8. Casi se fue a la quiebra

Durante la Recesión de 2008 y tras un divorcio costoso de su primera esposa, Musk vivía de los préstamos de sus amigos más ricos. Musk invirtió sus últimos centavos (bueno, US$35 millones) en Tesla. La compañía empezó cotizar y hoy por hoy vale más de US$33 mil millones, mientras que la riqueza personal de Musk suma los US$12 mil millones.

9. Es dueño de uno de los coches de James Bond

En 2013, Musk gastó US$866,000 en una subasta del auto -submarino Lotus Esprit del filme El espía que me amó (1977). A través de un comunicado de Tesla, Musk declaró que había sido “magnífico crecer viendo las películas de James Bond en Sudáfrica para ahora poder manejar el Lotus Esprit en la bahía. Me desilusionó que realmente no se puede transformar en un submarino”.

10. Alguna vez fue invitado en The Big Bang Theory

En noviembre de 2015, Musk hizo un cameo en la serie de CBS en el episodio llamado La Permutación Platónica. La escena, que tiene lugar en una cocina para indigentes en el Día de Acción de Gracias, muestra al emprendedor lavando los trastes.

El personaje de Howard se sorprende de ver a Musk, pero consigue obtener su dirección de correo. La secuencia termina con ambos compartiendo un pedazo de pastel de calabaza.

listaEs célebre por ser uno de los empresarios más excéntricos y exitosos del mundo: por eso, los consejos de Sir Richard Branson son escuchados y replicados por expertos en materia empresarial para que sirvan de ejemplo para lograr el éxito deseado.

Recientemente el magnate, fundador de Virgin Group, compartió en el sitio de la empresa una foto de la “lista de cosas pendientes” que escribió en 1972, cuando tenia apenas 22 años y recién empezaba su carrera en la industria musical.

“La listas no solo brindan una gran estructura para llevar al cabo las cosas, sino también nos ayudan a definir objetivos y alcanzar nuestros sueños”, escribió.

En la lista, hay algunas reglas generales y objetivos muchos más prácticos. Varios puntos hablan de proyectos vinculados a The Manor, el estudio de grabación que había fundado en esa época.

A continuación la “lista de cosas pendientes” de Branson:

1. Aprender a volar
2. Cuidar de mí, de ti y del bote
3. Hacer estar a gusto a las personas que están conmigo
4. Volver a invitar a la gente amable
5. Comenzar a arreglar la pequeña casa de The Manor
6. Comenzar a comprar cosas para el estudio de The Manor
7. Trabajar en los proyectos/ordenarme
8. Encontrar más tiendas

Cuando escribió la lista Branson ya tenía varios negocios de Virgin en el Reino Unido, pero estaba determinado a tener más.

“Después de escribirla, en 1973 lanzamos nuestro sello Virgin Records desde The Manor, contratamos a Mike Oldfield y lanzamos Tubular Bells – uno de los discos más vendidos de la década y la banda sonora de ‘El Exorcista'”, apuntó en el sitio. “Desde allí Virgin Records creció y creció y el resto, como dicen, es historia”.

En su mejor momento, en los años 90, Virgin tenía más de 100 tiendas en el Reino Unido y contaba sucursales en Europa, Norte América y Medio Oriente. Ahora el sello es de propiedad de Universal Music Group y tiene contratados a artistas como Taylor Swift, Arcade Fire, Metallica, Rihanna, Katy Perry y Elton John.

Desde los años de su primer éxito, Richard Branson ha creado más de 400 empresas explorando prácticamente todas las industrias que se puedan imaginar: aerolíneas, empresas de telefonía móvil, hoteles, bancos, gimnasios e incluso turismo espacial, hasta acumular un patrimonio neto de aproximadamente USD 5.000 millones, entrando de esta forma en la lista Forbes como uno de los 400 hombres más ricos del mundo.

En honor a su iniciativa empresarial fue designado “caballero” por el Príncipe de Gales en el año 2000, transformándose en Sir Richard Branson.

emprendimientoA todos nos toma un tiempo distinto el atrevernos a emprender un negocio.

Algunos de nosotros renunciamos al trabajo que teníamos en ese momento, adentrándonos, por voluntad propia, en un mundo de incertidumbre, mientras otros tantos son empujados por azares del destino al ser despedidos.

La realidad, sea cual sea la razón por la cual estás hoy aquí emprendiendo, es que una vez que hemos decidido embarcarnos en esta aventura debemos estar preparados para todo lo que traiga consigo la marea.

A continuación, te comparto algunas realidades implícitas que muchos emprendedores descubren en su totalidad únicamente hasta el momento en que su negocio comienza a tomar forma, ritmo y rumbo.

Puede volverse solitario

Si tomaste la decisión de emprender tú solo y anteriormente acostumbrabas convivir y trabajar en equipo, debes tomar en cuenta que al principio vivirás momentos en los cuales extrañarás con quien rebotar ideas, consultar sobre algún tema en especial o, incluso, simplemente entablar una conversación banal a lo largo de tu día.

Si bien con el tiempo adquieres clientes, contactos y construyes tu propio equipo, al principio habrá momentos en los que te sientas solo aún cuando cuentes con el apoyo de personas externas a tu negocio.

Consejo: Mantén a tu familia, pareja y amigos cerca. Únicamente quienes te conozcan realmente serán capaces de comprender tu necesidad de platicar todo cuanto esté sucediendo en tu día a día, por más mínimos que sean tus avances.

El éxito no es inmediato

Vivimos en un mundo tan exigente, que nos orilla a pensar que el éxito será y debe ser inmediato.

Si bien hay negocios que logran que su crecimiento se lleve a cabo mucho más rápido de lo previsto, la realidad es que la mayoría, y más aún si vas aprendiendo sobre la marcha, crecen paso a paso. Aquí es importante que recuerdes que cada negocio es distinto y que aunque no hay fórmulas establecidas para alcanzar todas tus metas sí estarás empleando un gran esfuerzo, constancia y, sobre todo, paciencia.

Consejo: Aún cuando las comparaciones son odiosas, la realidad es que habrá ocasiones en las que necesites un empujón. En estos casos, busca las imágenes “Too late to start?” o “Lost in life” de Anna Vital. Esta información te ayudará a darte cuenta de que las personas más exitosas también tardaron en alcanzar sus sueños. Así es que, valora tu esfuerzo, el momento y el camino en el cual te encuentras. Nunca es tarde a menos de que tú creas que lo es.

Olvídate de los horarios preestablecidos de trabajo

Ser dueña de mi propio tiempo es una de las razones por las cuales decidí emprender. Hoy día, aún siendo dueña de mis horarios, afirmo que trabajo los fines de semana y, en muchas ocasiones, hasta muy adentrada la madrugada. Y quizá te preguntes, ¿entonces, cuál es el beneficio de trabajar para ti mismo?

La gran diferencia de trabajar es que cuando es tu empresa la que está en juego, la frustración se convierte en satisfacción. Esto se debe a que todo el esfuerzo se centra en alcanzar las metas de tu negocio y no en cumplir los objetivos de alguien más que comúnmente olvida valorar y remunerar adecuadamente tu trabajo.

ConsejoPiensa en aquella ocasión en que te dijiste a ti mismo: “Hace 3 años dejé de fumar”. Esa meta que alcanzaste refleja un gran logro, ¿cierto? Muy probablemente ya visto desde esa perspectiva, afirmarás que el tiempo pasó muy deprisa.

Lo mismo sucede con tu negocio, tú ya diste el primer paso. Ahora, cuando menos lo esperes también estarás afirmando: “Mi negocio tiene éxito y ha llegado lejos gracias a todo el tiempo que he invertido en él.” Así que, si disfrutas lo que haces, no habrá lugar para quejas.

Tu mercado meta debe estar muy bien definido

Muchas veces al comenzar un negocio pensamos que nuestro producto o servicios puede ser atractivo para todo tipo de público, pero esto no necesariamente te asegura que todo el mundo esté interesado en lo que ofreces. Así que antes de comenzar, define a qué público deseas enfocarte realmente, esto te ahorrará no solo el estrés, sino el tiempo que puedes emplear en muchas otras áreas de tu negocio.

ConsejoPierde el miedo a preguntar. Preséntale tus ideas a aquellas personas que poseen más experiencia que tú, ellos te brindarán una opinión acertada y, sobre todo, bien intencionada. Aprovecha también la existencia de oficinas colaborativas; llamados CoWork, que te permiten presentar tus ideas de negocio y recibir retroalimentación de gente con experiencia e incluso de aquellos quienes están en tu misma posición.

Captar nuevos clientes toma tiempo

Una vez hayas definido tu mercado meta y llegue el momento de prospectar clientes, toma en cuenta que no se trata únicamente de atraerlos, sino de obtener clientes de calidad que otorguen un valor agregado a tu empresa, permitiéndote crear vínculos que trasciendan en el tiempo. Si bien los clientes pequeños te pueden “salvar” en un principio, lo óptimo es tener clientes grandes que te permitan obtener la estabilidad que requiere tu negocio.

ConsejoSi algo vas a aprender al momento de emprender tu negocio es a tener paciencia. Te lo comento porque a tu negocio llegarán clientes que te asegurarán que el proyecto comenzará “la próxima semana”, cuando la realidad es que iniciará en dos meses por cuestiones de logística. Aprende a contar siempre con un plan B, C y, si es posible, D, en caso de que tu negocio pase por una marea sumamente tranquila.

Tus cotizaciones serán rechazadas

Aunque quisiéramos, en el mundo real no todos valoran un negocio de la misma manera. Visualiza esto como un casting en donde te pueden rechazar con argumentos que a ti en lo personal te parecerán absurdos, tales como: “Es muy costoso”, “¿Podemos replantear el proyecto hacia algo que requiera una menor inversión?”, “Pero si somos amigos”, “Somos familia, hazme precio”. Incluso, puede suceder que después de enviar tu cotización no vuelvas a escuchar de ellos una próxima vez.

No te aflijas, tarde o temprano llega quien sí valore la calidad de lo que ofreces.

Consejo: Es un hecho que habrá personas incapaces de ver y valorar lo que tu negocio ofrece. Evita que eso disminuya el valor que tú mismo le otorgas a tu empresa, ya que para valorar algo que te importa, tú eres el primero que debe darle ese valor, no solo a tu empresa, sino a tu conocimiento, experiencia y profesionalismo.

¿Zona de qué?

Así es. Desconocerás lo que significaba estar en tu “zona de confort”, ésta desaparecerá por completo. En cuanto emprendes tu negocio, ya nada es seguro, por lo que darnos el lujo de sentirnos cómodos por largos períodos de tiempo es una utopía, al menos en un principio.

Consejo: En la vida y en los negocios la única constante es el cambio. Úsalo a tu favor, los retos abren nuevas puertas y mejores oportunidades al sacarte de lo que ya conoces.

Aprenderás a priorizar tus gastos

En momentos de inestabilidad económica te harás consciente de la facilidad con la que solías disponer del dinero cuando tenías una entrada monetaria constante y segura. Asimismo, y al llevar a cabo un emprendimiento, debemos aprender a administrarnos con pagos que pueden ir y venir sin previo aviso, priorizando constantemente aquellos gastos que necesitan realizarse o, simplemente, evitarse.

Consejo: Evítate un estrés extra al forjarte el hábito de analizar en dónde y en qué inviertes.

Ahorrar es vital

Tus padres no te mintieron al repetirte una y otra vez que ahorrar es uno de los mejores hábitos para tu futuro. Y no es porque deseemos ver el vaso medio vacío, pero un negocio también puede resultar en pérdidas, en ausencia de clientes o en gastos imprevistos. Asumamos que siempre corremos un riesgo, por lo que siempre es mejor estar preparados.

Consejo: Fija una cantidad semanal y/o mensual y asegúrate de comprometerte contigo mismo a destinar ese dinero para el ahorro. Además, puedes destinar de cada nuevo proyecto una parte del ingreso para alimentar a tu cochinito. El día de mañana tú mismo te lo vas a agradecer.

Para finalizar, te comparto una pequeña reflexión: aún cuando es verdad que una misma realidad podemos vivirla desde distintos ángulos, ser conscientes de todo aquello que podemos llegar a enfrentar al arrancar un proyecto emprendedor, siempre nos brindará una ventaja adicional.

liderazgoUn gran líder sabe aprender de sí mismo. En ese sentido, se puede decir que los grandes líderes son capaces de aprender cosas mirando los ejemplos que se les presentan. No solo los ejemplos de personas extraordinarias, sino ejemplos que surgen de algo aún más grande: la naturaleza misma.

La naturaleza inspiró al hombre a reinventar la rueda mirando la luna. Un gran salto de cero a uno. Pero para el hombre moderno, la naturaleza es más que nunca una fuente de inspiración aún mayor.

Volviendo a nuestro tradicional espacio de oficina. No es tan difícil aceptar que la supervivencia del más fuerte funciona perfectamente aquí. Pero esto no es lo único que se puede aprender de la naturaleza. Va más allá. Tiene una conciencia propia. Es como si todo hablara a pesar del aparente silencio.

Veamos qué pueden aprender los líderes de la naturaleza.

A veces el silencio habla un mejor lenguaje que las palabras

Esta es una razón por la que la naturaleza es silenciosa. Esta es una historia que respalda este pensamiento:

Una vez dos ranas saltaron en una fosa. Ninguna rana que había saltado a ese pozo había sobrevivido. Otras ranas las miraban luchar y las desanimaban al ver que todo parecía perdido. Una de las ranas se rindió y murió mientras la otra escapó milagrosamente de la fosa.

¿La razón? Esa rana era sorda, nunca oyó ni una sola palabra; todo lo que podía sentir era que otras le decían que luchara más duro. Mantenerse positivo funciona. Un gran líder puede obtener más de su equipo al ser positivo en lugar de negativo.

En lugar de decirle a su equipo que haga algo, ponga ejemplos para ellos que puedan seguir. Hable en silencio.

Los hechos son falsos, las interpretaciones son verdaderas

Cuántas veces nos han dicho que solo se debe mirar a los hechos para tomar decisiones. Para los sabios, no hay hechos, solo interpretaciones.

Es un hecho que el sol sale en el este, pero es una interpretación donde está la dirección este. Es un hecho que la manzana cae en el suelo, pero es una interpretación que cae debido a la gravedad. Eso fue lo que ayudó a Cristóbal Colon a descubrir América y a Newton la gravedad. Y eso es lo que caracteriza a un genio: ver un hecho de forma diferente.

Recuerde esto: si quiere tener éxito a la hora de dirigir un grupo de personas, no les brinde hechos, sino una interpretación. Y así es como impulsará la innovación en el trabajo.

Sus pensamientos y palabras son como una fuerza invisible de gravedad

Cada pensamiento por la mañana y recuerdo de medianoche que tiene un empresario es siempre una forma de alegría o tristeza profesional.

En otras palabras, siempre tiene una historia dentro de su mente. Utilice esa historia para expresar sus pensamientos a su equipo y deje que averigüen cómo hacer que estos pensamientos cobren vida.

Toda buena historia se puede imaginar gráficamente como una montaña.

Para ser un buen narrador debe llevar a su audiencia a la cumbre de su montaña, con el menor esfuerzo posible, y luego dejarlos caer por el acantilado y agarrarlos en el otro extremo. Haga que piensen que le deben sus vidas.

Las cosas no terminan aquí. Hay muchas lecciones que uno puede aprender de la naturaleza. Para esto debe aprender a interpretar el lenguaje de la naturaleza y eso sucede teniendo fe en que la naturaleza habla un idioma. De esta manera encontrará un significado oculto detrás de todo lo que hace la naturaleza.

escogerLa elección de una carrera profesional es un gran desafío, no solo por el tiempo y el esfuerzo que implica sino también para elegir la que realmente te gusta.

Para eso es muy importante tener en cuenta tu personalidad. Ya que de acuerdo a tus características, existen ciertas profesiones que te son más afines que otras. Esto implica que vas a estar más a gusto estudiándola. Y con seguridad, cuando te recibas no te desalentarás ante la primera dificultad, ya que estás haciendo algo que amas.

Es lo que ha dicho Steve Jobs, en esta cita textual:

“Estoy convencido de que la única cosa que me sostuvo era que amaba lo que hacía. Uno tiene que descubrir lo que ama (…) Tu trabajo va a llenar una gran parte de tu vida y la única manera de estar verdaderamente satisfecho es hacer lo que uno cree que es un gran trabajo. Y la única manera de hacer un gran trabajo es amar lo que uno hace (…) Si no lo has encontrado todavía, sigue buscando. No te quedes quieto (…)”.

Para ayudarte es que vamos a guiarte en todo lo que tienes que tener en cuenta para realizar la elección correcta de acuerdo a tus características.

1. Persona artística o creativa

Si eres de los que evita estar en entornos estructurados y con mucha presión y si por el contrario disfrutas de estar en espacios donde puedas manifestar tu creatividad y originalidad, este es tu tipo.

Eres una persona expresiva que se emociona frente a las nuevas ideas y las comparte con los otros.

Sin dudas tu carrera más afín es el arte: música, baile, pintura, teatro, editor, director de marketing, diseñador gráfico, entre otros.

2. Persona convencional u organizadora

Eres de los que disfruta del trabajo técnico y analítico. Puedes trabajar en cualquier sector porque eres de los que se preocupan por hacer las cosas de manera correcta y a través de una planificación.

Si además te gusta hacer presupuestos, números, planes a largo plazo y presentar y sistematizar los procesos, la carrera de contador es la ideal para ti.

Igualmente eres afín a la investigación, carreras relacionadas con datos, desarrollo, edición técnica y toda aquello que requiera una gran atención. 

3. Persona emprendedora

Disfrutar del trabajo en equipo es tu mayor satisfacción, pero a diferencia de los que son ayudantes, te gusta la sensación de influenciar a los demás, así como de asumir riesgos y conseguir metas, este es tu perfil.

Eres audaz, sabes controlar las emociones, y te gusta que los demás te sigan. Este tipo de características es ideal para abogados, políticos y hombres de negocios. Otras carreras cómodas para este tipo de personalidad es gestión empresarial y administración.

4. Persona extrovertida

A la que le gusta sociabilizar, comunicarse, hablar, expresar ideas, emociones y disfrutas de encabezar proyectos y dirigir grupos, las profesiones afines son la comunicación social, la educación, las ciencias políticas o las relaciones internacionales. También puedes inclinarte por la de coach motivacional.

5. Persona hacedora

Es la que disfruta de la interacción dentro del ámbito laboral y de hacer cosas manuales. Las profesiones ideales son atleta, carpintero pero también bailarín, artista, cocinero, emprendedor o ingeniero.

6. Persona pensante

En el caso que te guste el desafío de las ideas abstractas, y de realizar tareas teóricas y lógicas, eres lo que se conoce como un intelectual.

Las carreras más afines para estas características son medicina, psicología, consultoría, aunque también puedes ser científico, investigador o académico.

7. Persona social o ayudante

Si eres comprensivo, y te complacen las relaciones al trabajar en equipo, así como de cooperar, asesorar y enseñar, eres esta clase de personalidad. Es ideal, entonces, que elijas estudiar para: enfermero, masajista, consejero, terapeuta, ventas, o gestión.

8. Persona tímida

Poco sociable y callada o que le es difícil expresar sus ideas y emociones, tienes el perfil para explorar lo que a otros les es difícil. Es por esto que las carreras científicas, son ideales para ti.

Puede ser la nanotecnología, la química aplicada o la física nuclear pero también la medicina o la biología. Otras carreras son bibliotecología o museología.

éxitoMe habrás leído muchas veces o escuchado en conferencias o eventos decir lo siguiente: la principal causa por la que una persona no consigue lo que quiere es que no sabe lo que quiere.

Y saber lo que se quiere no es decir lo que se quiere sino sentir lo que se quiere. Hoy intentaré explicar un poco más esta frase desde un punto de vista diferente. Cuando uno tiene claro lo que quiere (un deseo ardiente) no hay ningún tipo de limitaciones ni obstáculos que se pongan por el camino que impidan conseguir aquello que se desea.

Si uno se pone en movimiento y actúa, irán apareciendo progresivamente todas las piezas de puzzle necesarias para llegar donde uno quiere llegar. No es casual que la frase que resume el libro El Alquimista de Paulo Coelho sea la siguiente:

«Cuando deseas algo con toda tu alma, el Universo entero conspira para que se haga realidad»

De esta frase hay que destacar un parte esencial: … con toda tu alma

No basta un deseo sin más, es un deseo ardiente (o burning desire). No se trate desear, sino de desear con todo tu ser. Es una OBSESIÓN que te acompaña siempre y no simples destellos que aparecen en tu mente de vez cuando. Es ese deseo que a lo largo del día te hace pensar en él. Es ese deseo que viene a buscarte cuando estás parado en un semáforo en rojo, o duchándote o viendo una película de cine…

¿Y qué significa exactamente “con toda tu alma”?

Te lo explicaré con un ejemplo y lo entenderás rápidamente:

Un joven hindú se bañaba un día en las aguas del Ganges. Estaba allí con su maestro, al cual le había preguntado muchas veces qué había que hacer para conseguir lo que quisiera. El sabio le había explicado que no podría conseguirlo sólo con la voluntad, sino que era necesario hacer intervenir al corazón y al alma.

Como el joven no comprendía muy bien el significado de sus palabras, el maestro tuvo una idea interesante. Hundió la cabeza de su discípulo bajo el agua y la mantuvo así durante un tiempo. Cuando el adolescente comenzó a sofocarse, le liberó.

Mientras el joven se recuperaba, el maestro le preguntó:

– ¿Qué es lo que más deseabas en el mundo cuando estabas con la cabeza bajo el agua?

El pupilo contestó:

– ¡Aire, sólo aire!

El maestro dijo entonces:

– Podrás conseguir lo que deseas si lo anhelas con todas tus fuerzas y sólo deseas conseguir ese objetivo. En resumen, tienes que sentir que lo deseas con una necesidad y una emoción parecidas a las que sentiste cuando, estando bajo el agua, lo único que te importaba del mundo era respirar inmediatamente.

Eso es un deseo ardiente (burning desire), incondicional, con toda tu alma… una OBSESIÓN.

¿Y esto por qué es así?

Porque ‘este’ mundo no está al margen del ‘otro’ mundo. Están conectados. Existe una inteligencia superior (poder supremo, inteligencia divina, dios… o como lo queramos llamar) que ordena el Universo con la que estamos en continua comunicación, pero para comunicarnos debemos estar en la frecuencia adecuada. Es como si sintonizamos una frecuencia de radio en el dial equivocado, suena ruido; el problema no es la radio, sino la mala sintonización (frecuencia).

Lo mismo sucede en nuestra comunicación e interacción con el Universo. Si no estamos en un nivel de vibración (conciencia) alto, no nos estamos aprovechando de la sabiduría infinita del Universo que es nuestro aliado y compañero. Existe ‘algo’ más grande que uno mismo, un poder superior que no tiene ningún límite y del que nosotros formamos parte y es nuestro aliado si conectamos con él. No es casual, que Albert Einstein, una de las personalidades más importantes del siglo XX, dijese en su momento:

«La única pregunta importante que debe hacerse una persona es si considera al Universo su amigo o su enemigo»

La forma de mantener una conversación, comunicación e interacción con el Universo, es a través de la mente (cerebro). El cerebro es una estación emisora y receptora de frecuencias. Envía una señal al Universo (lo que quiere) y recibe otra señal del Universo (cómo conseguirlo):

1. ‘Este’ mundo conecta con el ‘otro’ mundo a través del subconsciente.

Sólo cuando algo se impregna en el subconsciente (se desea con toda el alma), se manda una señal nítida y concreta al Universo que éste recibe y capta perfectamente.

Por eso, Kazuo Inamori, fundador de la empresa de tecnología Kyocerea, afirmaba: «Para tener éxito en algo debemos desearlo de una forma tan intensa que alcance e impregne nuestro subconsciente». Recuerda: el inconsciente no responde a tus palabras, sino a lo que sientes como verdadero.

La plegaria (súplica u oración) no es soltar palabras por la boca sino sentir sin resquicios lo que se anhela. Las palabras sólo ayudan si van acompañadas de emoción, de otro modo, sirven de poco y caen en saco roto.

Napoleon Hill, uno de los personajes incluidos en en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 7ª edición), y autor de Piense y hágase rico dice: «Un deseo débil trae resultados débiles, de igual modo que una pequeña cantidad de fuego crea poco calor».

Si tu deseo no es claro, concreto, preciso, nítido y emocional… el Universo no sabe que es lo que quieres realmente y no te podrá ofrecer su ayuda. No estás enviando una señal (vibración) oportuna y precisa para que te pueda responder y comunicarse contigo.

Por eso, cuando una meta queda grabada en el inconsciente, ésta cobra vida propia. No es casual tampoco que Joseph Murphy escribiese El poder de la mente subconsciente, un libro de referencia para cualquier persona que quiera conseguir cosas grandes.

2. El ‘otro’ mundo conecta con ‘este’ mundo a través de la intuición, sexto sentido o señales.

Una vez que el Universo sabe qué es lo que quieres con precisión, se pone en marcha la sincronicidad, y aparecerán a lo largo del camino las personas y demás circunstancias precisas para que puedas avanzar y continuar hacia tu objetivo. Se empezará a comunicar contigo y verás que las cosas empiezan a marchar, que ocurren cosas, que hay movimiento. Pero tienes que actuar.

El Universo te responde, si te pones a actuar desde donde estás, sin esperar sentado en el sillón a que sucedan las cosas. Deseo y acción van de la mano. El Universo es tu aliado si confías, pero exige acción. Ya lo decía también el propio Albert Einstein:

«Sólo se encuentran respuestas en la acción»

Y algo importante: debes cambiar la duda y el escepticismo por la FE. Lo importante es el ‘qué’ quieres (deseo) y el ‘cómo’ (pasos) irá apareciendo por el camino, a medida que te pongas en marcha.

Debes saber que para el Universo no hay ningún tipo de límites, de condiciones. Es una fuente inagotable e infinita, por eso, cuando tienes un DESEO (Ardiente = Lo que quiero) acompañado de la FE (Convicción = Es posible), el Universo tiene formas misteriosas y no-racionales de ayudarte. Por eso, la definición de Milagro es la manifestación material de la FE. Un milagro ocurre y existe porque alguien tuvo FE (Creyó = Fe es certeza sin evidencia) de que así sucediese.

Repetimos: ningún tipo de límite. Lo más insospechado e irracional, si es la suma de Deseo (ardiente) y Fe (convicción) acabará ocurriendo si no desistes por el camino. La FE elimina todo tipo de límites.

El deseo ardiente te lleva a la acción y a no desistir

Si no tienes un deseo ardiente (burning desire), te van a ocurrir a dos cosas.
1. No te lanzarás. 

Dirás que deseas cosas (un Ferrari, ser millonario, director de cine, conferenciante…), pero no ocurrirá nada mágico en tu vida, porque sin acción no hay resultados. Es esa gente que cree que basta desear para atraer las cosas; que basta pedir (sin sentir) para ver materializados sus deseos.

No, no es eso. Repetimos, no es desear, sino un deseo ardiente (burning desire) intenso, fuerte, que te atrapa y que es el que te impulsa a la acción, y en el momento que te pones en marcha empiezan a ocurrir cosas.
2. No perseverarás. 

Ya sabes, nadie fracasa, sólo hay gente que abandona. Cuando no tienes un deseo ardiente (burning desire) en algún momento del camino vas a cansarte y desistir. La vida siempre nos pone a prueba, y los obstáculos son precisamente la forma que tiene la vida de ponernos a prueba siempre, de ver si queremos aquello que decimos que queremos.

Los obstáculos son la forma que tiene el Universo de distinguir a dos tipos de personas: los que dicen que quieren algo de los que realmente lo quieren. La mayoría desiste y sólo unos pocos insisten. Cada vez que aparece un obstáculo en nuestra vida, el universo nos está diciendo: ¿Quieres esto? Demuéstramelo. ¿Cómo? Luchando por ello. Recuerda también otro de los mensajes claves de El Alquimista:

«Todo sueño comienza con la suerte del principiante, y termina con la prueba del conquistador»

resolver problemas“Los problemas significativos que enfrentamos no pueden resolverse en el mismo nivel de pensamiento que teníamos cuando los creamos.” – Albert Einstein

¿Alguna vez has pensado en ti mismo como un solucionador de problemas? Supongo que no. Pero en realidad estamos constantemente resolviendo problemas. Y cuando mejor seamos en eso más fácil será nuestra vida.

Los problemas se presentan de muchas maneras y formas. Pueden ser problemas mundanos de la vida diaria:

• ¿Qué voy a hacer de cenar esta noche?
• ¿Qué ruta tomo para ir al trabajo?

O pueden ser problemas más complejos;

• ¿Cómo arreglo un proyecto que está atrasado?
• ¿Cómo cambio de un trabajo aburrido a algo que realmente me apasione?

Cada día tendrás que enfrentarte con al menos un problema a resolver. Pero esto se volverá cada vez más fácil cuando te des cuenta de que los problemas son simplemente opciones. No tienes que tener nada de “aprensión” sobre ellos aparte de tener simplemente que tomar una decisión.

No importa cuál sea tu trabajo, ni en dónde vivas, ni quién sea tu socio, ni cuántos amigos tengas, tú serás juzgado por tu capacidad para resolver problemas. Esto es motivado a que los problemas molestan a todas las personas por igual. Y a la gente no les gusta ser molestadas. Así que cuantos más problemas puedas resolver, menos molestia habrá alrededor y las personas estarán más felices contigo. Todo el mundo gana.

Entonces ¿Qué puedes hacer para mejorar tu capacidad de resolver problemas?

1. Concéntrate en la solución y no en el problema

Los neurocientíficos han demostrado que el cerebro no puede encontrar soluciones si está concentrado en el problema. Esto es porque cuando te centras en el problema estás efectivamente alimentando “negatividad” que a su vez activa las emociones negativas en el cerebro. Estas emociones bloquean todas las posibles soluciones.

No estoy diciendo en ningún momento que debes “pasar por alto el problema” en su lugar trata de mantener la calma. Esto ayudara a que entiendas primero el problema y luego a mover tu foco a una mentalidad orientada a las soluciones donde encontraras las “respuestas” de lo que buscas en lugar de quedarte pensando en “lo que salió mal” y en “de quién es la culpa”.

2. Ten una mente abierta

Trata de considerar “todas las posibles soluciones” aunque parezcan ridículas al principio. Es importante que mantengas una mente abierta para así impulsar el pensamiento creativo con el cual podrás desencadenar posibles soluciones.

Cualquier persona que venga de la industria de la publicidad corporativa te dirá que “Ninguna idea es una mala idea” y ese pensamiento creativo realmente te ayudara a tener una lluvia de ideas (Brainstorms en inglés) y te permitirá aplicar otras técnicas de resolución de problemas.

Hagas lo que hagas – no te ridiculices a ti mismo – por dar con “soluciones estúpidas”, ya que a menudo las ideas locas desencadenan otras soluciones más viables.

3. Ve los problemas de forma neutral

No tengas “miedo” a los problemas. Si lo piensas bien ¿Qué es un problema? Eso es sólo un asunto determinado sobre tu situación actual.

Todo lo que el problema te está diciendo es que algo no está funcionando y que es necesario que encuentres una forma de arreglarlo. Así que trata de abordar los problemas de forma neutral – sin ningún juicio.

Si te quedas atrapado en la etiqueta “problema” esto puede desencadenar una serie de pensamientos negativos y un bloqueo de las posibles soluciones que puedas conseguir.

4. Piensa de forma horizontal

Cambia la “dirección” de tus pensamientos pensando lateralmente. Presta atención al siguiente acertijo:

Una persona yace muerta en un campo, a su lado hay un paquete sin abrir y no hay nadie más en el campo. Conforme se acercaba la persona al lugar donde se le encontró muerta, sabía que irremediablemente moriría. ¿Cómo murió?

Trata de conseguir la respuesta cambiando tu enfoque y mirando las cosas de una nueva manera. Trata de moverte alrededor de tu objetivo y busca una solución desde el polo opuesto. Incluso aunque te sientas tonto, un enfoque fresco y único suele estimular una solución nueva.

5. Usa el lenguaje para crear la posibilidad

Lleva a tu pensamiento frases como “y si…” o “imagina si…” Estos términos abren nuestros cerebros para pensar de forma creativa y fomentar soluciones. Evita el lenguaje cerrado y negativo tal como “yo no creo que…” o “Esto no está bien pero…”.

6. Simplifica las cosas

Como seres humanos tenemos una tendencia a hacer las cosas más complicadas de lo que necesitan ser.

Trata de simplificar el problema generalizando la misma. Retira todos los detalles y vuelve a lo básico. Trata de buscar un proceso más sencillo, la solución obvia – ¡tú puedes sorprenderte por los resultados! Y todos sabemos que a menudo las cosas simples son las más productivas.

renunciarCuando tu trabajo deja de satisfacerte, lo mejor es buscar otro empleo. Hay diversos factores que contribuyen a que una persona se sienta desapegado, pero el más común es el nivel de satisfacción.

Antes de decir adiós a tu trabajo actual y renunciar, aquí hay algunas cosas que debes considerar:

1. Encuentra tu propósito

Descubrir cuál es la razón por la que quieres el cambio es muy importante. ¿Por qué quieres ser emprendedor en un sector que no está conectado con tu empleo actual? (Si es el caso).

Muchas personas empiezan a buscar otras oportunidades en cuanto su empleo actual empieza a sentirse inadecuado. Encontrar qué quieres de un trabajo puede ayudarte a enfocarte en tu carrera y evitar caer en las mismas situaciones de tu ocupación actual.

2. El dinero te de dará felicidad temporal

Si eres un buen empleado, decirle a tu jefe que te vas puede no ser la mejor de las noticias. Tus empleadores tratarán diversas tácticas para que te quedes en la compañía el mayor tiempo posible, y una de estas estrategias será un aumento de sueldo. ¿Ya te han ofrecido más dinero? Si es así, ¿está haciendo que cambies de parecer?

Debes recordar que el dinero solo te dará felicidad momentánea, pero no elevará tu satisfacción con tu trabajo. Si tu mayor razón para cambiar de puesto es tener un mayor salario, ¿haz considerado tener un negocio de medio tiempo? ¿hacer freelance los fines de semana?

3. Importa cómo renuncies

Muchas personas sueñan con renunciar de sus trabajos de manera dramática. Aunque esto puede sentirse increíble de momento, es la peor manera de dejar un empleo.

Seguramente tu jefe actual tendrá alguna influencia en tus oportunidades laborales futuras. Atrás quedaron los días en que las referencias eran solo números de teléfono en los currículums viate. Ahora, los head hunters buscarán toda la información existente sobre ti.

4. ¿Ya le informaste a tus colegas?

Tus colegas interactúan contigo todo el día todos los días. Algunos de ellos necesitarán saber de tu decisión de cambiar de trabajos, mientras que otros requerirán escucharlo primero de ti.

Tu jefe puede sentir que es su responsabilidad informar de tu salida al resto del equipo, pero algunos de tus compañeros deberán escucharlo de tu voz. Es una forma de fortalecer tu relación con ellos y mantener una amistad fuera de la oficina.

5. Debes seguir siendo profesional

Mantener una conducta profesional en tu lugar de trabajo actual es muy importante. Eso significa que las cosas que no tengan que ver con la operación diaria – como hablar con las personas de Recursos Humanos de tu nuevo empleo – de la oficina deben ser evitadas en horarios de trabajo.

Hasta entregar tu carta de renuncia, cómo actúes en tu trabajo actual determinará cómo hable de ti tu jefe actual con otros posibles empleadores.

6. Necesitas las “bendiciones” de tu jefe actual

Quedar en buenos términos con tu empleador actual es muy importante para tu carrera. Un mánager sénior en una compañía grande obtuvo una oportunidad de dirigir una startup recientemente fundada. Varios años después, la empresa que había dejado compró la startup en la que trabajaba y su antiguo jefe volvió a ser su supervisor. Suerte que no habían terminado peleados.

Aunque la historia anterior – que es completamente real – es rara, tu jefe actual puede ser instrumental en tu carrera. A menos que estés dejando tu empleo por una conducta impropia de parte de tu jefe, seguir siendo amigos puede ser muy beneficioso.

7. Busca satisfacciones fuera del trabajo

La satisfacción con el trabajo es un factor determinante de la estabilidad emocional y social. Aunque cambiar de empleo puede impulsar la generación de nuevas experiencias de vida al conocer nuevas personas y enfrentar nuevos retos, muchos otros factores pueden ayudar a generar esta satisfacción. Una de las maneras de ser feliz es durmiendo lo suficiente.

8. ¿Qué tanto conoces a tu nuevo empleador?

Es importante que te armes de la información adecuada sobre tu nuevo jefe antes de “dejar el barco”. Antes de finalmente decidirte a cambiar de trabajo, investiga cómo es el ambiente laboral en donde irías.

En un mundo donde estamos condicionados para creer que solo necesitamos ganarnos la confianza de los empleadores, también es importante colaborar con personas que te hagan sentir bien.

9. ¿Tienes la experiencia correcta para esta nueva oferta de trabajo?

Muchas personas se apresuran a aceptar ofertas de trabajo para las que no están calificadas por su desesperación por cambiar de aires. Esto los lleva a ser malos en su nuevo empleo y a sentir depresión y baja autoestima.

10. Entrega los pendientes a alguien en quien confíes

Si estás en medio de un proyecto, asegúrate que el trabajo pendiente no sufra por tu partida. Si debes irte antes de completar la tarea, recomienda a alguien que pueda tomar las riendas en tu lugar y asegurarse de que el trabajo sea completado cuando te vayas.

Esto asegurará que los proyectos que comenzaste no se queden sin terminar y dejen una mala impresión de ti con los clientes.

exitoso“La pregunta no es quién va a dejarme; sino quién va a pararme”, Ayn Rand, autora de La Rebelión de Atlas.

Seas o no fanático de Ayn Rand, estas palabras hablan del corazón de todo emprendedor: una persona que crea algo donde antes no había nada. Se trata de tomar el control y hacer que las cosas sucedan. Se trata de ser increíble.

El mundo de los negocios entrega varios ejemplos de lo que significa ser un emprendedor increíble. Se trata de crear algo que la gente necesita, de reunir a un equipo talentoso y de ganar dinero; todo ello mientras eres tú mismo.

Toma nota de las lecciones de 10 empresarios exitosos sobre cómo ser ‘increíble’:

1. Sé tú mismo:

– Tony Hawk, emprendedor e ícono del skateboarding

El momento más ‘humilde’ en los negocios para Tony Hawk ocurrió en una tarea de su hijo en la que le preguntaban en qué trabajaba su padre. Su respuesta: “Nunca he visto trabajar a mi papá”.

Para Hawk, esto se debe a que su trabajo es algo que ama. “Encontré esta forma de expresarme en algo que es creativo y atlético”, dice. No me importaba que el skateboarding no fuera algo popular. Me daba una identidad que me diferenciaba de los demás”.

2. No sólo persigas el dinero:

– Dennis Crowley, fundador de Foursquare

Si quieres iniciar una empresa increíble, no la bases en un producto o servicio que crees que es bueno sólo porque te hará ganar dinero. La clave es crear algo que la gente aprenda a no poder vivir sin ello. El dinero sencillamente llegará.

“Construimos Foursquare para nosotros y un grupo de 10 amigos. Y resulta que cuando creas cosas que le gustan a 10 de tus amigos, a sus amigos también les gustará y a los amigos de ellos también. Y de pronto tendrás millones de usuarios”, dice Crowley.

3. Trabaja duro:

– Mark Cuban, millonario tecnológico

Una cosa es tener una buena idea de negocios; y otra tener el compromiso y el empuje para venderla exitosamente.

Mark Cuban, emprendedor tecnológico multimillonario y dueño del equipo de basquetbol Dallas Mavericks, dice que los dueños de negocios deben estar listos para trabajar y moverse rápidamente. “No se trata del dinero o de las conexiones, sino de la voluntad de esforzarse y adelantarse a los demás cuando se trata de tu negocio”, dice Cuban.

4. Contrata a un equipo excepcional:

– Bill Gates, fundador de Microsoft

Sí, Bill Gates es un genio tecnológico. Pero cuando arrancó Microsoft, una de sus prioridades fue crear un equipo de gente talentosa.

Trabajar con gente inteligente y apasionada que funciona bien junta puede ayudarte a alcanzar tus metas más rápido. “Ser capaz de reunir a personas diferentes con las que era divertido trabajar y pensar cómo conseguir que esas personas, con esas habilidades, trabajaran bien juntas fue uno de los retos más grandes”, dijo Gates en una entrevista en 2005.

5. Encuentra al ‘editor’ de tu idea:

– David Karp, fundador de Tumblr

Incluso los emprendedores increíbles a veces necesitan rebotar sus grandes ideas a alguien en quien confían. Para David Karp, el popular sitio de blogging Tumblr era su visión.

En los comienzos contrató a Marco Arment como jefe de desarrollo para que le ayudara con la programación y codificación, pero Karp muchas veces lo usó como un pizarrón parlante. “Seguido funcionaba como un editor de ideas”, dice Arment. “David llegaba con una gran idea para una nueva funcionalidad y yo le decía qué partes eran inviables o imposibles, qué condiciones había que tener en mente o qué otros detalles agregar”.

6. Encuentra el ‘factor X’ en tu cultura empresarial:

– Cher Wang, co-fundadora de HTC

Una vez que tienes un equipo talentoso, debes trabajar por mantener la cultura empresarial. “Suele haber un ‘factor X’ que es difícil de definir”, dice Cher Wang.

“Para HTC creo que es nuestra cultura. Tomamos lo mejor de nuestras raíces orientales y las combinamos con lo mejor de las culturas occidentales donde tenemos líderes y oficinas. Esto hace a nuestra cultura colorida, enérgica y creativa”.

7. Aprende cómo y cuándo escuchar:

– Steve Case, co-fundador de AOL

Un emprendedor increíble no siempre dicta. Necesita tener la habilidad de escuchar sobre todos los aspectos relacionados a su negocio. “Tienes que asegurarte de que tu gente está enfocada en la dirección correcta. Debes prestar atención a lo que te dice el mercado, a lo que te dicen tus clientes y a lo que dice tu competencia”, afirma Stave Case.

8. Acepta ayuda cuando la necesites:

– Gurbaksh Chahal, emprendedor serial

Chahal emigró de India a California con su familia cuando tenía cuatro años y siempre batalló con bullies en la escuela.

A los 16 dejó la secundaria e inició su primer negocio, una startup de publicidad llamada ClickAgents, la cual vendió dos años después por 40 millones de dólares. Ése fue sólo el inicio. Vendió su segunda empresa BlueLithium por 300 millones y recientemente inició la tercera, RadiumOne.

9. No le temas al rechazo:

– Barbara Corcoran, emprendedora en bienes raíces

Los aspirantes a emprendedores, incluso los increíbles, escuchan muchos ‘no’ antes de escuchar un ‘sí’.

Al momento de buscar una inversión, la magnate de las bienes raíces y estrella del show Shark Tank, quiere encontrar emprendedores que no se detengan con un ‘no’. “La gente insistente siempre cumple”, ha aprendido Corcoran de su experiencia. “Lo quieren, lo quieren, lo quieren”.

10. Debes estar dispuesto a fracasar:

– Steve Jobs, co-fundador de Apple

Mientras lideraba Apple, Jobs aprendió una o dos cosas sobre el fracaso. Las pésimas ventas de la Apple III y su seguidora (una computadora impulsada por Jobs llamada Lisa) causaron que Apple perdiera cerca de su mercado a su rival IBM en 1980.

“Algunas veces el mercado, las personas y las ideas no son las correctas pero debes seguir adelante e intentar de nuevo”, dice el fundador de Atari, Nolan Bushnell, sobre Jobs de quien fuera mentor. “Si pierdes un juego de ajedrez, puedes poner el tablero y jugar de nuevo”, dice.

perdedorNo hace muchos días que se han dado una serie de derrotas para quienes participan en el terreno deportivo bajo el nombre de México y al preguntarles a quienes perdieron cuál es la razón de la derrota, sus respuestas no nos dejan satisfechos:

falta de apoyo”,
“no vino mi entrenador”,
“yo sólo esperaba calificar”,
“me lesioné”,
“los jueces estuvieron en mi contra”,
“no bajé los kilos suficientes”,
“me afectó el cambio de horario”,
“las federaciones están corruptas”,
“a nadie le interesa más que el fut”
… bla, bla, bla.

El caso es que no hayan sido suficientes las justificaciones, entonces, ¿qué deberían decir para dejarnos, digamos, si no contentos, conformes?

Mira, no se trata sólo de ellos, de los deportistas, no, en la dinámica diaria de tu negocio ¿qué dices que no deberías decir?, ¿qué deberías decir que no dices?, ¿qué aceptas que te digan?, ¿cómo impacta lo que se dice, en los resultados de cualquier proyecto?

Del clásico de Bernard Marr 10 frases que las personas exitosas evitan, pero que los perdedores usan todo el tiempo, extraigo aquellas que de verdad afectan negativamente nuestro actuar cotidiano:

1. “No es justo”

Lo justo es muy relativo y puede resultar que una vez tengas razón, pero debes entender que no siempre. Cuando lo dices suenas como un niño que se queja.

2. “No es mi culpa”

No te involucres ni te comprometas en asuntos en los que te puedan culpar. Decir “yo no soy culpable” no te exculpa, te señala.

3. “Eso no me toca a mí”

Si pudiste colaborar y no lo hiciste, sí estuvo en tus manos remediar el error de otra compañera. Es una mala justificación.

4. “Es que necesitaba…”

Si te refieres a lo que no te dieron, a lo que creíste necesitar para cumplir, no lo digas: es que no me diste la nómina a tiempo, me faltó tu firma…

5. “Creí que…”

No andes creyendo. Fallar es un verbo más cercano a creer que a saber: “nunca creí que me pudiera ganar…” Es un lenguaje poco asertivo.

6. “Lo intentaré”

Lo haré o no lo haré, pero ¿intentaré hacerlo? Es un mensaje a ti mismo que ya supone sólo la intención.

Ahora, cuando no das el resultado que se espera de ti, estas expresiones minimizan el impacto de tu derrota según la Programación Neurolingüística.

7. “Me da pena”

Puedes decir: Siento haber fallado, haberme equivocado, no haberme preparado o no estar concentrada.

No culpes a otros. Asume que la responsabilidad es personal y reconoce con sinceridad que no fuiste capaz. Provoca simpatía.

Porque cuando alguien sí fue capaz, no existen los peros u objeciones, ¿cierto?

¡Cuidado! Muchas veces el error no está en perder sino en lo que se dice antes o después.

propósitoUna hija cuida de su madre, muy enferma. Tan enferma que había perdido una importante cantidad de peso y todos sus zapatos le quedaban grandes.

Para intentar ilusionarla, la hija le compró por Internet un total de siete pares. De los siete sólo dos le quedaban bien, y sabía que podía devolverlos. Pero la enfermedad se agravó y la hija tenía cosas más importantes en las que pensar que en los zapatos.

Tras la muerte de su madre un día esa chica recibe un mail de la empresa de zapatos, ¿por qué no nos devuelve los cinco pares que no va a usar y que nos ha pagado y, así le devolvemos su dinero? La chica respondió a ese mail y les contó la historia.

La empresa se ofreció para recoger al día siguiente, a primera hora de la mañana, los zapatos sin coste alguno. La chica se quedó gratamente sorprendida. Pero lo que no se esperaba es que se iba a encontrar también con gran ramo de flores en el que una nota le mostraba sus condolencias. Esa chica es Zaz Lamarr, y esa empresa es Zappos.

Zaz Lamarr narró en su blog personal lo que le había sucedido y la historia corrió como la pólvora, y no sólo en Internet sino que llegó a medios como The New York Times o a blogs que suponen una institución del management como es el de la Havard Business Review.

“I Heart Zappos”, el nombre de la entrada del post, se convirtió en un eslogan fenomenal; en el ejemplo de Escuela de Negocios perfecta sobre cómo conectar con el cliente, en cómo una empresa se puede convertir en una referencia mundial, en una máquina de generar beneficios y en una locomotora de innovación por motivos como estos.

William Taylor, fundador de la revista Fast Company, me recordó esta noche esta historia que ya conocía mientras leía su fantástico libro, “Hazlo Distinto y Triunfa”. Un libro, bajo mi punto de vista, sublime del que hablaré otro día en exclusiva. Pero lo que me llevó a escribir esta reflexión fue, al levantarme por la mañana, la lectura de un tweet de Iñaki Arrola con otra historia personal nuevamente sorprendente.

En esta ocasión se llama Carlos, se encuentra en paro y envía un currículum a una empresa productora. Algo rutinario se convierte en una contestación llena de insultos y de agravios digna de una película de serie Z sin presupuesto o con un guionista borracho. Carlos también difundió los mensajes y también corrió como la pólvora. La productora, tras recibir insultos varios, tuvo que retractarse públicamente y pedir disculpas.

La historia de Zaz y la historia de Carlos son la cara y la cruz, o la noche y el día. Ambos con un elemento común: la parte emocional. Ambos con un efecto de marketing extraordinariamente viral, pero uno positivo y otro negativo. En ambos casos, supongo, un trabajador cualquiera de Zappos y un trabajador cualquiera de la productora harían un trabajo rutinario, pero con resultados estratosféricamente diferentes.

Lo que me conduce a hablar de algo de lo que poco se comenta o que damos por supuesto y que, en realidad, está en el centro de las empresas o iniciativas -no necesariamente empresariales- que dejan huella. Y esto es el propósito. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Qué función cumple Zappos en el mundo? ¿Qué necesidad quiere resolver y por qué?

Parece que son preguntas sencillas, o incluso ridículas, pero la realidad es muy distinta. El propósito es una motivación intrínseca que te da el impulso energético necesario para levantarte todos los días, ser infatigable y rodear constantemente los pequeños, medianos y grandes obstáculos. Si el propósito es verdadero, si crees en él con absoluta firmeza, trasciende a algo individual y tiene un gran calado social, entonces el resto de cuestiones no pasan a ser secundarias pero sí que se pueden gestionar de alguna u otra manera.

Querer adelgazar unos kilos es algo más que ir a la tienda de deporte de la esquina a comprarnos la mejor ropa y equipamiento. Hacer deporte es duro y sacrificado, los éxitos se logran cuando además lo combinas con una buena dieta, cuando te mides, cuando no te puedes levantar por agujetas pero lo haces, cuando logras seguir y seguir y mantenerte en el propósito. Cuando te propones tener un buen estado físico, sentirte sano y estar equilibrado, cuando quieres lograr metas y ponerte al límite por el propósito y la motivación de hacerlo, has recorrido la mayor parte del problema.

Y lo mismo ocurre con las empresas, o si te dedicas a la ciencia o tienes un pequeño comercio. Nos certificamos en normas de calidad, en gestión de recursos humanos, debatimos -en el mejor de los casos- eso de la misión, visión y valores; hacemos unos carteles muy chulos que ponemos en la pared pero después creamos estructuras burocráticas poco adaptables y que suelen matar la creatividad de quien trabaja en ellas. Las personas que integran la organización cuidan su “cubículo” como una fortaleza y el deterioro comienza. De esto ya he hablado en más ocasiones.

El propósito se confunde con ganar dinero. Pero trabajar solo por dinero te condena a la fatiga y la desilusión en algún momento, y de ahí no emerge nada nuevo ni constructivo. Y, por el mismo motivo, fijarse como único propósito la rentabilidad no siempre conduce a decisiones adecuadas, ni implica crear los incentivos a crear organizaciones vivas, dinámicas y que quieren mostrar su contribución al mundo.

Como he dicho varias veces, todo comunica: la pasión, la entrega, los detalles o los gestos; el ejemplo lo tenemos en la historia de Zaz. Pero para que un empleado “anónimo” actúe de esa manera, tiene que sentirse especial y tiene que tener claro su propósito y su alineación con el de la empresa. William Taylor recoge en su libro una conversación con una responsable de Zappos que simplifica muy bien lo que quiero transmitir en este post:

“Cuando los empleados vieron que estaban trabajando para algo más que por los beneficios, cuando vieron que trabajaban en algo que tenía significado para ellos, se implicaron mucho más. Puedes conseguir cosas motivando a los empleados, pero conseguirás mucho más inspirándoles una visión que tenga un significado para ellos y que a ti te apasione”…

Y a los emprendedores, antes de empezar a pelearte con el Excel y el Powerpoint, antes de ir al notario, analiza de verdad tu propósito, tu contribución, lo que resuelves y lo que te motiva de verdad para hacerlo. Es lo que te mantendrá vivo.

Aunque consigas financiación de una empresa de capital riesgo y tengas muchas personas con formación trabajando para ti, si ese propósito no es lo suficientemente importante -y noble, como diría Gary Hamel- tienes muchísimas papeletas para que algo falle.

enemigosSí, todos tenemos planes, metas, sueños, objetivos… pero el tiempo pasa y la mayoría de la gente va viendo como esos sueños se van desvaneciendo por el camino, dando paso al conformismo y en algunos casos a la resignación.

Debemos pararnos a pensar que variables principales nos impiden vivir la vida que queremos. Hoy sólo apuntamos tres que son especialmente relevantes y que según los abordemos, con valentía o cobardía, determinarán para bien o para mal el curso de nuestra vida.

1. Dudas sobre ti mismo.

En esta vida, todo se basa en aumentar la confianza en un mismo. Porque como tú te ves y sientes así actúas. Cada persona vive dentro de su propia historia. Y esa intrahistoria no es otra cosa que creencias depositadas en nuestro inconsciente en los primeros años de nuestra vida.

Nada influye tanto en nuestro comportamiento como la creencia sobre nuestra capacidad para hacer algo. Si creo que puedo hacer algo me podré en marcha y adquiriré las capacidades necesarias aunque no las tenga al principio; y si creo que no puedo no hacer algo no me pondré en marcha y me quedaré como estoy. La falta de confianza en uno mismo es el principal problema con el que tiene que lidiar la mayoría de la gente.

La mayoría de las personas se fija metas pequeñas porque se sienten pequeñas, y esa visión limitada y estrecha les lleva a apuntar bajo. En una de las escenas de la película El lobo de Wall Street se dice: «Lo único que está entre tu meta y tú es la historia que te sigues contando a ti mismo de por qué no puedes conseguirla».

Lo que nos impide avanzar en la vida no es la falta de talento sino la falta de confianza en uno mismo para explotar y desarrollar el talento que todos nosotros tenemos. Tu principal obstáculo no está fuera de ti sino dentro de ti.

2. Pereza.

En el ser humano hay una tendencia natural a hacer lo más cómodo, lo más fácil, la alternativa que conlleva menos inconvenientes. Pero ya sabes: si haces lo mínimo, obtienes lo mínimo. Los grandes logros esperan con los brazos abiertos a quienes están dispuestos a hacer lo que otros no quieren hacer.

La pereza es lo contrario de la disciplina, y la disciplina es hacer lo que se tiene que hacer aunque no apetezca; la disciplina es hacer lo que se tiene que hacer aplicando la regla de cero excusas. A menudo, lo difícil no es saber lo que hay que hacer, sino hacerlo.

Jim Rohn, referente del desarrollo personal y personaje incluido en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 9ª edición) apuntaba: «La gente no consigue resultados porque prefiere hacer lo cómodo a lo necesario». Y la disciplina es un concepto asociado siempre al medio y largo, porque todo el mundo tiene momentos puntuales de disciplina, pero se trata de ser constantes siempre.

Todo el mundo hace cosas que hace la gente de éxito, la diferencia es que la gente de éxito hace esas cosas siempre.

3. Miedo.

El miedo, de una manera u otra, siempre está presente en nuestras vidas. A veces aparece disfrazado con un traje y en otras ocasiones con otro. En cualquier caso, el miedo es lo que lo que nos lleva a llevar vivir vidas pequeñas y vidas por debajo de nuestro auténtico potencial.

El miedo siempre hace que te quedes amarrado en puerto seguro y así no se puede conseguir nada destacable. A veces será el miedo al fracaso, otras el miedo al cambio, en ocasiones el miedo al ridículo… Miedo, miedo y más miedo.

Como hemos repetido otras veces, en la vida se puede ganar o perder, pero lo peor del miedo es que te derrota antes de luchar, y eso es tristeSi no arriesgas, tu destino está escrito de antemano.

Sí, es cierto, cuando uno se arriesga las cosas no siempre van bien. Es más, habitualmente suelen ir mal antes de ir bien. Ya apuntamos en El éxito se resume en media docena de cosas, que el precio del éxito es el precio del aprendizaje y el precio del aprendizaje es el precio del error. La decepción forma parte del camino del camino de los ganadores. Un poco de decepción siempre es el precio a pagar por pensar en grande.

Recuerda las palabras del escritor británico Neil Gaiman: «Si no te atreves a nada, entonces, cuando haya terminado el día, nada será lo que hayas logrado».

madres emprendedorasCuando pensamos en éxito, usualmente lo ligamos al económico; sin embargo, te sorprenderá saber que para muchas madres emprendedoras, el mayor éxito reside en lograr balancear su vida de negocios con el rol de madre, más aún de madre soltera.

Te compartimos 5 lecciones financieras que nos dejan estas mamás emprendedoras con éxito.

1. Tus hijos son tu mayor motor financiero.

Para muchas madres puede resultar difícil comenzar un negocio y combinarlo con la crianza y el soporte económico de los hijos; para otras, los hijos se convirtieron en inspiración para la gran idea de negocio.

Tal es el caso de la actriz estadounidense Jessica Alba, quien tras convertirse en madre, se dio cuenta de la importancia del uso de productos de origen no tóxico para bebés, y así fundó The Honest Company, empresa de productos para el hogar de origen no tóxico y que promueve el consumo ético.

La empresa fue fundada en el 2011 y fue valuada en 1.7 billones de dólares en agosto de 2015.

2. Ayuda a otras emprendedoras sin esperar dinero a cambio.

Esto no deber ser confundido con regalar tu trabajo, pero sí con impulsar y empoderar a otras mujeres que tal vez necesiten más de ti.

Daisy García, emprendedora y fundadora de su agencia publicitaria, boutique Daibrand.com, en Chicago, Estados Unidos, considera que la competencia no siempre es mala y si sabes canalizar tu buena voluntad, tus competidores se convierten en un apoyo más que una amenaza; la recompensa monetaria será mayor para todos si logras trabajar en equipo.

3. No te cobres el tiempo para ti misma, regálatelo.

El pretexto de muchas mujeres para descuidarse es el tiempo que demandan los hijos; sin embargo, la imagen afecta mucho a la salud mental y emocional de una mujer. El arreglarte cada día como si solo existieras tú, puede brindarte un estado de paz y tranquilidad que se refleja en prosperidad y éxito de tu negocio.

4. Conoce el valor económico de tu trabajo.

Regalar tu trabajo para ayudar a otras personas no es la idea de un negocio; como tampoco cobrar un precio que esté por las nubes. Lo importante es buscar un balance, y darle el valor justo a lo que haces.

El malbaratar tu trabajo desmotivarte en el negocio y generar pérdidas económicas.

5. En tu presupuesto, las finanzas para tus hijos son prioridad.

Algunas mujeres no han logrado separar el capital que se invierte en el negocio, con aquel que se destina a los hijos. Querer empezar o acelerar un negocio sin antes tener aseguradas las necesidades básicas de los hijos (educación, vivienda, ropa y alimento) puede generar un desequilibrio notable. Asegúrate de dar prioridad a tu bienestar personal y familiar, pues al final el éxito del negocio será por y para ellos.

 

 

 

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