Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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De todo un poco sobre los negocios y una vida llena de riquezas

creatividadLas autoridades estadounidenses prohibieron el mes pasado a los pasajeros de algunos países de África del Norte y Medio Oriente llevar consigo en la cabina aparatos electrónicos más grandes que un teléfono inteligente.

Y la línea aérea Royal Jordanian respondió al anuncio de la medida de forma pícara, ofreciendo a los viajeros “12 cosas que hacer durante un vuelo de 12 horas, sin tabletas ni laptop”.

La número 11 fue “analizar el significado de la vida”.

No hay nada intrínsecamente gracioso en esa sugerencia. Es divertida porque pensar en dedicarse a una tranquila contemplación en un largo viaje, en vez de estar entretenido por medio de una pantalla es, en el mundo de hoy, ridículo.

Los seres humanos hemos soñado despiertos durante miles de años y, sin embargo, en la actualidad los momentos libres que tenemos los llenamos con el uso de nuestros teléfonos inteligentes y otros dispositivos.

Ya sea revisando las redes sociales, escuchando podcasts o respondiendo correos electrónicos, estamos dejando poco tiempo para permitir que nuestras mentes divaguen.

Puede que eso parezca un cambio pequeño, pero su efecto en el funcionamiento de nuestras mentes y sobre nuestra creatividad colectiva podría ser de largo alcance.

De hecho, podría estar entorpeciendo nuestra habilidad de crear ideas originales e innovadoras.

Momentos de inspiración

En 2012, un grupo de investigadores descubrió que permitir que tu mente divague puede llevarte a solucionar de manera más creativa los problemas.

Y los vínculos anecdóticos entre el soñar despierto y la creatividad abundan.

Desde Einstein, pasando por químicos ganadores del Premio Nobel hasta el inventor de los papelitos autoadhesivos Post-it, muchos de los grandes pensadores del mundo han apoyado los beneficios de darle a tu mente un descanso.

Y quizás tú también has notado que las mejores ideas se te ocurren en la ducha o cuando te despejas durante una caminata.

Cuando tu mente puede deambular, tiene acceso a recuerdos, emociones e informaciones aleatorias de conocimientos almacenados, dice la estadounidense Amy Fries, autora de un libro sobre las ventajas de soñar despierto, Daydreams at Work: Wake Up Your Creative Powers.

“Soñar despierto es la forma como accedemos al panorama general de nuestro estado mental”

Amy Fries, autora de un libro sobre las ventajas de soñar despierto

“Soñar despierto es la forma como accedemos al panorama general de nuestro estado mental”, dice Fries. “Cuando estás en un estado de ensueño, puedes visualizar o estimular tu propia versión de los eventos”.

Esa visualización puede ayudarnos a tener una nueva perspectiva sobre un problema o unir dos pensamientos inconexos para llegar a una idea original.

Mis momentos más creativos llegan cuando mi cerebro puede descansar“, dice Megan King, una diseñadora gráfica para la firma canadiense de arquitectura e ingeniería Exp Global Inc.

Como diseñadora, se espera de King que muestre ideas nuevas y atractivas todo el tiempo.

“A veces paso todo el día trabajando en un proyecto y siento que no he creado nada con lo que estoy verdaderamente contenta”, señala.

“Luego duermo bien toda la noche y, al día siguiente, haré algo en 15 minutos que es más innovador”.

Sin embargo, “soy adicta a mi teléfono inteligente”, agrega.

No es la única. Según Nielsen, los estadounidenses pasan 10,5 horas al día consumiendo productos de los medios de comunicación, mientras que los residentes en Reino Unido no están lejos, con casi 10 horas al día, según la empresa de investigación de mercados eMarketer.

Ese prolongado tiempo frente a la pantalla ha hecho que algunos nos sintamos incómodos solos con nuestros propios pensamientos.

Así, por ejemplo, unos científicos condujeron un estudio en el que le dieron a los participantes la opción de estar sentados solos, sin distracciones, por un período de 6-15 minutos o soportar una leve descarga eléctrica. Muchos escogieron la segunda opción.

Estados diferentes

Cuando tienes los ojos puestos sobre tu teléfono, tu mente está en un estado muy distinto a cuando está soñando despierto.

A lo largo de años de estudios, los investigadores encontraron que nuestro cerebro tiene dos sistemas de atención separados, uno externo y el otro interno, dice Daniel Willingham, profesor de psicología de la Universidad de Virginia, EE.UU.

El interno, que se activa cuando estamos soñando despiertos, se denomina red predeterminada.

“La red predeterminada es especialmente activa cuando piensas sobre ti mismo, sobre el pasado, sobre el futuro”, dice Willingham.

“No puedes tener realmente ambos (sistemas de atención) activos al mismo tiempo, pero de alguna manera están vinculados”.

Si los dos sistemas no pueden estar activos al mismo tiempo y estamos pasando 10 horas en uno solo, se impone interrogarse qué le está haciendo eso a nuestros cerebros y a nuestra capacidad de tener ideas creativas.

“En muchos casos se trata de una cantidad enorme de tiempo”, señala Willingham, “especialmente para los adolescentes”.

“Desde un punto de vista psicológico, estamos más preocupados sobre lo que nos hará a largo plazo”, afirma.

Desintoxicación digital

La buena noticia es que algunas personas ya están autorregulándose.

King, por ejemplo, recientemente se salió de Facebook, después de darse cuenta que estaba pasando demasiado tiempo en la red social.

“He estado más consciente sobre mi uso excesivo”, dice. “He intentado reducirlo, pero es difícil”.

Willingham, quien solía escuchar podcasts o audiolibros cuando caminaba para hacer ejercicio, comenzó a dejar sus dispositivos en casa y se siente mucho más contento con el silencio.

Y de forma intencional Fries limita su tiempo en el teléfono y la televisión y, si pudiera, iría más lejos aún. “De hecho, tengo fantasías sobre desconectarme durante aproximadamente un año”, dice.

Más allá de eso, Fries recomienda comenzar a ser consciente de uno mismo.

Cuando estés mirando tu teléfono, date cuenta cómo te hace sentir. Si tu creatividad se ha agotado, sal a caminar o haz alguna actividad que no requiere una atención especial.

Y, lo que es más importante, date tiempo y permítete a ti mismo soñar despierto, algo que, especialmente en nuestra cultura de incesante trajinar, es algo más fácil de decir que hacer.

“Creo que es algo que pueden apropiarse los individuos”, señala Fries. “Aceptar tu propio estado mental de ensueño es algo casi revolucionario”.

Las compañías se beneficiarían de dar a sus empleados el espacio para que sus mentes divaguen, asegura, permitiéndoles que se les ocurran mejores e innovadoras ideas.

Aceptar tu propio estado mental de ensueño es algo casi revolucionario

Amy Fries, autora de un libro sobre las ventajas de soñar despierto

“Te puedo garantizar que todo líder en cualquier área es un gran soñador despierto”, afirma Fries.

Además de salirse de Facebook, King intenta no llevar el teléfono o el computador a sus reuniones y eso la ha ayudado a encontrar el camino de ideas mejores y únicas.

También se da el tiempo de hacer ejercicio, dormir bien y tomar pausas al mediodía, como para irse a un parque cercano solo con lápiz y papel.

“Ese es mi ideal definitivo para sacar a relucir mi vena creativa”, apunta King.

“Siento que el tiempo se detiene cuando estoy sentada allí”.

creatividadA raíz de una conversación que tenía con una persona, sobre el hecho de querer crear, de cambiar sinergias, de avanzar, de crear algo que por separado no funcionara pero conjuntamente puede ser algo grande, los dos llegábamos a una conclusión:

Los dos por separados siendo especialistas en nuestras materias no conseguiríamos nada pero si juntáramos nuestras especialidades y habilidades podríamos crear algo que podría ayudar a una creación de algo nuevo.

En ese momento, todos estábamos siendo creativos.

Recuerdo hace dos años cuando explicaba cómo podíamos aumentar nuestras creatividad, talento e ideas , así como los principios del pensamiento creativo, todo me venía a la memoria en ese instante a lo que me llevó a reflexionar sobre la misma palabra, la creatividad.

Creatividad. Es una palabra que los adultos, ya sea en el amor o huir de algo, por reclamación de nosotros mismos o negación de la existencia misma. Terminamos de estar muchas veces atascados o decimos que la hemos perdido.

La creatividad es una característica apreciada en los niños. ¿Alguna vez hemos creado fuertes con sábanas y una mesa de la cocina, o hemos jugado a policías y ladrones en casa, o hemos intentado llevar a cabo un programa de televisión? ¡La creatividad es divertida, fascinante e ilusionante!

Los niños utilizan su creatividad para abrir sus mentes, para aprender y divertirse. La creatividad es tan básico y natural como respirar, y tan útil como el intelecto.

Los niños crean constantemente, tanto con sus manos y con sus mentes. Pueden ver un clip e imaginar cientos de aplicaciones, ver dragones en las nubes, o inventar coches invisibles que vuelan, montar de la nada un imperio, con cuatro cosas son capaces de crear algo, de crear un nuevo juego o cambiar un juego de toda la vida a uno adaptable a sus necesidades.

Pero a medida que la gente envejece, el impulso a la creatividad disminuye. La creatividad es a menudo relegada a dibujar, hacer música, o escribiendo. Las personas que no se consideran artísticas pueden creer falsamente que no son creativos.

Pero la creatividad es mucho más que arte. Es una parte de casi todo lo que hacemos. Y cuanto más utilizamos el cerebro creativo, más fuerte se nos vuelve.

La creencia de que algunas personas no son creativas es falsa. La creatividad está en todas partes. Cuando un líder lleva su compañía en una nueva dirección, eso es creatividad. Cuando un maestro se encuentra una mejor manera de explicar un concepto matemático, eso es creatividad también.

La creatividad es la fuerza que impulsa a la gente hacia adelante, que permite a un objeto o una idea para salir de un lugar donde no había nada antes. Crear es crecer y cambiar. La creatividad es sobre la cultura, el aprendizaje y la resolución de problemas.

En pocas palabras, la creatividad es vital para nuestra vida.

Para las personas que luchan con la enfermedad mental, la creatividad puede ser un salvavidas. Los hombres y las mujeres que somos capaces de considerar nuevas formas de pensar o comportarnos podemos mejorar nuestras vidas. Los terapeutas que tratan de diferentes modos de tratamiento, o buscan formas innovadoras de entender un problema, tienen una ventaja sobre los terapeutas que no son capaces de ramificarse y pensar creativamente.

Los hombres y las mujeres que somos capaces de aprovechar nuestra creatividad nos encontramos cada vez como si encontráramos el mayor tesoro de ideas y soluciones. ¿Cuál es la mejor manera de aprender a andar en bicicleta? ¿Cómo podemos usar nuestras habilidades para conseguir un trabajo mejor pagado? ¿Cómo podemos ahorrar más dinero? ¿Cómo podemos hacer una diferencia en el mundo?

Hay muchos beneficios de la participación en el pensamiento creativo. Éstos son sólo algunos de ellos.

Pensamiento creativo:

1. Mejoramos la resolución de problemas
2. Ayudamos a que la gente piense “fuera de la caja”
3. Aumentamos la alegría
4. Hacemos la vida más agradable
5. Permitimos la autoexpresión
6. Mejoramos la vida
7. Alentamos a ir hacía un nuevo descubrimiento y crecimiento.

Una de las claves para el aprovechamiento de la creatividad es que dejemos de lado nuestras expectativas. Si nosotros nos permitimos explorar ideas aparentemente ridículas, es posible que esas ideas puedan ser radicales, disruptivas y de gran alcance.

La creatividad no es sólo para niños. Es para todos. Abrazando la creatividad es una forma de experimentar la vida, el crecimiento, la alegría y la curación.

Todas las personas tienen la disposición de trabajar creativamente. Lo que sucede es que la mayoría jamás lo nota. – Truman Capote

cerebroEl cerebro humano es la estructura más compleja del Universo, tiene más neuronas que las estrellas que existen en la galaxia, y todo lo que hacemos y nos define, depende de él.

Así describe el neurocientífico Facundo Manes al órgano más fascinante del que disponen las personas, cuyo funcionamiento se dedica a investigar, pero también a difundir con tanto entusiasmo como claridad, en la convicción de que desentrañar las claves de nuestra mente nos ayuda a vivir mejor como individuos y como sociedad.

De visita en Córdoba para dar una charla sobre “El desarrollo personal y social” en el marco del ciclo Pensar el cerebro, Manes –director del Instituto de Neurociencia de la Fundación Favaloro– explicó qué hay que hacer para mantener la mente sana, y cómo la afectan dos males de este tiempo: Multitarea e Hiperconectividad.

–¿Por qué es importante pensar el cerebro?

–Por muchísimo tiempo no pensamos el cerebro, ya que por millones de años la especie humana se dedicó básicamente a proteger el territorio, conseguir alimento y cuidar a los suyos. Recién mucho después empezamos a pensar quiénes somos, para qué estamos, e inclusive qué nos hace humanos.

Y ahí nos dimos cuenta de que todo lo que hacemos lo hacemos con el cerebro, y de que todo lo que somos depende del cerebro, y eso fue de alguna manera el motor en las investigaciones en neurociencias. De hecho, una pequeña lesión cerebral en un área estratégica nos puede llevar a perder la memoria, la identidad, la capacidad de hablar, o a cambiar la personalidad.

Por eso co­nocer el cerebro es importante porque nos va a ayudar a comprender quiénes somos y a mejorar el aprendizaje, el trabajo en equipo y el desarrollo.

–¿Qué puede hacer una persona para aprovechar al máximo su capacidad?

–No es una sola cosa sino varias las que hay que hacer para proteger al cerebro. Lo primero, cuidar que la glucemia y el colesterol estén en valores normales y evitar el sobrepeso.

–Todo lo que ayuda al ­corazón le sirve al cerebro, entonces.

–Exactamente. Al cerebro también le hace bien el ejercicio físico, que además de ayudar al sistema vascular, genera nuevas conexiones neuronales, y es un buen ansiolítico y un buen antidepresivo. Y a su vez, hay que sumar el desafío intelectual, que es hacer algo que nos cueste: aprender un idioma, algo nuevo.

Otro factor es la vida social, porque estar conectado con otra gente es muy impor­tante para el cerebro porque implica estímulos diferentes. Y la otra cosa es combatir el estrés crónico, que afecta al cuerpo y a la mente, y dormir bien, porque el sueño es salud.

O sea que para que el cerebro funcione bien, hay que tener un sueño reparador. Hoy disponemos de datos de que la gente que no duerme bien tiene más riesgo de sufrir Alzheimer. Eso implica dormir las horas necesarias, aparte de relajarse, porque hoy, además, mucha gente se va a la cama con la oficina a cuestas: el celular, el iPad , el teléfono.

–¿Cómo impactan el Mul­titasking y la Hiperconecti­vidad?

–La multitarea disminuye el rendimiento cognitivo. Mucha gente se confunde al pensar que haciendo muchas cosas al mismo tiempo va a ser más pro­ductivo, y es al revés. Ese es un mito que hay que erradicar porque el cerebro funciona mejor cuando se hace una cosa por vez.

Un ejemplo que suelo dar es el de Franz Kafka, que era famoso por escribir un texto en pocas horas. Imaginálo hoy tratando de escribir rodeado de internet, noticias on line , y alarmas de twitter, Facebook y WhatsApp…

–¿Qué efecto tiene entonces la tendencia a estar hiperconectados todo el día, todos los días?

–La tecnología es fantástica, soy un enamorado de la tecnología moderna que nos facilita un montón de cosas. Además, el avance tecnológico es inevitable y hay que aprovecharlo, pero también tenemos que ser cuidadosos. Y esto implica estar desconectados de la tecnología una parte del tiempo que estamos despiertos, porque eso es muy importante para el cerebro.

–¿Por qué?

–Porque cuando está desconectado, cuando “no estamos haciendo nada” el cerebro trabaja muchísimo, y ese tiempo es clave para que procese la información que adquirió cuando estaba atento.

Necesitamos desconectarnos de la tecnología para ser introspectivos, para poder pensar, para aburrirnos, para imaginar el futuro. Y sobre todo en el caso de los chicos: tienen que volver a aburrirse, a volver a imaginar, no pueden estar todo el día conectados.

–¿En ellos la hiperconexión impacta de una manera diferente?

–No lo sabemos, porque el cerebro recién termina de desarrollarse después de los 20 años, y hay investigaciones aún en curso sobre qué impacto tendría en esa etapa.

Pero en cualquier caso hay dos grupos ya sean niños o adultos: uno integrado por quienes ya tienen tendencias obsesivas, compulsivas o ansiosas, en los que se van a disparar más conductas de ese tipo; y otro, de personas que no tienen esas tendencias, a quienes el uso de la tecnología en forma moderada no los va a afectar, sino al contrario, va a ser un facilitador de un montón de cosas.

–La última: ¿Cuál es hoy, en su opinión, el mayor desafío que plantea el estudio del cerebro?

–Creo que hemos aprendido ciertos aspectos de su funcionamiento, por ejemplo cómo tomamos decisiones, la memoria, el olvido, el lenguaje, la percepción. Pero todavía no tenemos una teoría general sobre el cerebro, de modo que el mayor desafío es construir una teoría general sobre cómo funciona nuestra mente, que es el órgano que nos hace humanos y que, además, es el único en el universo que intenta entenderse a sí mismo.

cerebroSi usted está leyendo este artículo es porque seguro usted tiene una vida muy agitada y desea encontrar la forma de que todo funcione igual que un reloj y por su puesto dando resultados de manera efectiva.

Y es que, con el acelere de la actualidad, las personas por lo general tienen jornadas de 24/7 donde tienen que responder a llamadas, correos o hasta por whatsapp en caso tal de que haya una emergencia. El compromiso y las obligaciones no paran y estos son los que generan estrés, enfermedades o bloqueos que no permiten ser productivos, creativos o continuar con la labor a la que está acostumbrado a realizar.

Sin embargo, así usted ya vea este ritmo como algo común que hace la gran mayoría de personas, debe ser consciente de que el cerebro así como cualquier otro músculo después de ejercitarlo necesita un tiempo de recuperación. De hecho, expertos aseguran que el cerebro no está diseñado para que esté corriendo todo el día y además estimulado para estar alerta la mayor parte del día.

Es más, la ciencia ha demostrado que su cerebro solo puede enfocarse durante 90 a 120 minutos a la vez, por lo que durante este tiempo usted debe dedicar su mayor esfuerzo para completar las tareas que más pueda y después tomar un buen respiro con una pausa activo. Lo ideal, es que revise cuáles son las horas del día en donde es más productivo y después distribuya las labores que le queman más energía en estos tiempos y las que menos en los momentos de menor productividad.

Ahora que es consciente de que necesita organizarse, reinventar su trabajo y tener unos hábitos más saludables para vivir una vejez más tranquila, le recomendamos que practique estos tres tips que le vamos a dar y que son propuestos por John Rampton, empresario e inversionista, columnista del portal web Inc, para que recupere su energía y se siente con más ánimo para continuar en su día a día:

1. Tómese unas vacaciones

¡Su cerebro lo merece y lo necesita!

No crea que por trabajar siete días sin parar va a conseguir mejores resultados, todo lo contrario, puede que esa semana la haya aprovechado al máximo, pero en la siguiente no va a poder hacer mayor cosa porque va a estar cansado, su rendimiento no va a ser el mismo, esa semana será más lenta y terminará cargándose nuevamente de cosas, quedando igual o peor que al principio. Así que por intentar más, hace menos y además termina perdiendo tiempo sin razón alguna.

En un estudio citado por Rampton, en el que se tomaron los datos de 2.310 encuestados, se examinaron los datos de los 20 países con los días de vacaciones más pagados (247 encuestados) y los compararon con los encuestados en Estados Unidos (1.151). Zenger escribe para HBR, que el 26% de las personas que tienen más vacaciones se sentían más acongojadas, sin embargo, también se demostró que estas mismas personas fueron más productivas después de sus vacaciones.

2. Déle un descanso a su cerebro

La clave está en dormir y en tomar pausas activas con un cambio de actividad.

Comience por dormir bien, pues esto lo mantiene más enfocado, productivo y saludable. Maiken Nedergaard, es quien dirige un estudio en la Universidad de Rochester sobre este tema y él asegura que la razón por la que dormimos es “que buscamos limpiar nuestros cerebros”.

¿Cómo? en un estudio con ratones, Nedergaard encontró que durante el sueño el espacio entre las células cerebrales aumentó, con lo cual el líquido cefalorraquídeo fluyó alrededor de 10 veces más rápido, en comparación a cuando están despiertos.

En síntesis, el estudio que se publicó en la revista Science, segura que durante el sueño el cerebro es muy activo en la eliminación de residuos, como la proteína beta-amiloide responsable de la enfermedad de Alzheimer y otros trastornos neurológicos.

Por otro lado, las pausas activas son indispensables, usted tiene que desenchufarse de lo que está haciendo ir a tomar aire, hablar con un compañero, caminar o hacer ejercicios de relajamiento, así le será más fácil ponerse activo en un segundo momento.

3. Incorpore unos hábitos simples en su rutina

Son siete cosas las que puede alternar por días para mejorar su bienestar. El objetivo es que las convierta en un hábito, así logrará obtener resultados lo más rápido posible:

• Salga al aire libre: Cambie de ambiente, pues se sentirá liberado, además, la luz del sol aumenta su producción de vitamina D y serotonina, indica el estudio.

• Haga algo que le gusta:Déle oxígeno a su cerebro con una actividad distinta, 10 o 15 minutos para leer, jugar ping pong, escribir o escuchar música le serán de gran ayuda.

• Muévase:Como ya le mencionamos, el cerebro es otro músculo de nuestro cuerpo por eso necesita que lo ejercite. Lo puede hacer dando un paseo, reflexionando o tomando unos minutos para dejar su mente en blanco.

• Medite: Con estos ejercicios usted puede aumentar la actividad en los lóbulos frontales del cerebro, así como reducir la actividad en la amígdala, el centro del miedo.

• Duerma: De acuerdo con Rampton, La Dra. Sarah McKay declara en La neurobiología de la siesta de la tarde, que una pequeña siesta reduce la somnolencia, fortalece la función cognitiva, mejora la memoria y el estado de ánimo a corto plazo.

• Fuera de zona: Dese tiempo para no hacer nada, simplemente deje que su mente divague. Este le ayuda a aumentar la productividad y a resolver los problemas.

• Tome vacaciones mentales: Dese tiempo para imaginar igual que un niño, visualice situaciones que lo relajen y que lo hagan feliz. La playa que le gustaría visitar o las vacaciones de sus sueños, pues a pesar de que usted no esté haya la tarea le funciona muy bien.

éxitoSeguramente ha escuchado el dicho “los fracasos son una oportunidad”, el cual se ha vuelto una frase de cajón, además del principal ‘caballito de batalla’ de los expertos en temas de coach y superación.

Pero no por esto la frase deja de ser cierta, ya que al perder podemos revisar las causas y trabajar en corregir los errores, oportunidad que no sería posible si se gana siempre.

Por otro lado, asimilar las derrotas no significa que siempre se debe que corregir algo, pues en algunos casos se perdió por circunstancias que no dependen de uno, se trata de infortunios relacionados con el azar. Es muy importante que aprenda a diferenciar las dos situaciones.

Saber interpretar los fracasos es tan valioso como persistir en la consecución de metas, pues no podemos simplemente ignorarlos, estos son parte de la vida y van a estar siempre presentes.

La tarea de asimilar un fracaso no es fácil, lo más común es que las derrotas se procesen por medio de emociones como la tristeza o rabia. Piense por ejemplo en el caso de deportistas como los jugadores de fútbol, aunque ellos están acostumbrados a fallar, es común que den patadas al suelo y otras expresiones de ira cuando no consiguen marcar un gol.

Quienes logran asimilar la derrota tienen una ventaja sobre los que no, pues son capaces de ser más fuertes cada día y de no rendirse ante los primeros obstáculos. Esta ventaja la supieron aprovechar los siguientes famosos, lo hicieron tan bien que llegaron pasar a la historia, por lo invitamos a leer y aprender de sus historias:

Thomas Alva Edison

A Thomas Alva Edison le dijeron en el colegio que era muy estúpido para aprender algo, por lo que su madre lo retiró de la escuela y le enseñó por su cuenta, también fue despedido de sus dos trabajos por no ser lo suficientemente productivo.

No obstante, estos obstáculos no lo detuvieron a patentar 1093 inventos en Estados Unidos, entre los que se encuentran el fonógrafo y la lámpara eléctrica, este último es su más famoso invento y le tomó más de 10.000 intentos fallidos para dar con la bombilla ideal.

Cuando le preguntaron a Édison, en un diario local, si pensó en rendirse cuando llevaba más 9.000 intentos fallidos, él respondió “¿Por qué habría de rendirme si en ese momento ya conocía 9.000 formas en las que la bombilla no servía?

Oprah Winfrey

Durante los últimos años, la presentadora norteamericana se ha caracterizado por ser una de las celebridades con mayor fortuna, es común verla en los primeros lugares las listas de la revista Forbes sobre famosos. Pero años atrás la vida de Oprah era un infierno, nació en el núcleo de una familia pobre y fue abusada frecuentemente, además a los 14 años quedó embarazada y su hijo murió al nacer.

Su vida laboral tampoco fue alentadora, pues fue despedida de un trabajo de reportera con el argumento de que era una persona que no encajaba en televisión. Pero las cosas mejoraron cuando en su siguiente trabajo, en el programa de radio AM Chicago, logró llevar el rating de la emisora de los últimos puestos a ser el programa más escuchado.

J.K. Rowling

La autora de Harry Potter, que ha logrado vender más de 400 millones de dólares en libros, comenzó a escribir su obra maestra en medio de muchas complicaciones. Lo hizo en 1990, mientras viajaba en tren de Manchester a Londres, ese mismo año su madre murió tras 10 años de padecimientos por esclerosis múltiple.

Las cosas no mejoraron en los siguientes años, pues su matrimonio terminó en 1993, ella se había vuelto una soltera y en bancarrota, tenía depresión y vivía en una casa de bienestar del gobierno. Gracias a su persistencia, logró escribir su novela en hojas de servilleta de un restaurante, pero cuando fue a ofrecer Harry Potter, fue rechazada por 12 editoriales famosas, le dijeron cosas como que se trataba de un libro muy largo para niños, o que los libros para niños nunca venden.

Finalmente, en 1997 consiguió que una editorial la publicara, recibió un pequeño avance de 1.500 libras, el libro quedó firmado como JK Rowling para que no se dieran cuenta que era mujer y pudiera vender más.

Jim Carrey

El legendario comediante nació en una familia de escasos ingresos y un padre que luchaba por mantener un trabajo, ni siquiera pudo terminar el colegio y a la edad de 15 se empleó como portero para ayudar en su casa. Más tarde, se volvió un comediante en un club pero era constantemente abucheado por el público, además audicionó para el programa Saturday Night Live y fue rechazado

La convicción de Jim era tan fuerte que firmó un cheque con una cifra de 10 millones de dólares, su idea era conservar el cheque en su billetera como motivación, trabajar duro y poder cobrarlo algún día. Así lo hizo siete años más tarde cuando recibió esa cifra por su protagonismo en la película Tontos y Más Tontos.

Bill Gates

Es difícil creer que quien por años ha sido el hombre más rico del mundo, se recuperó de un fracaso. En los años 70, el fundador de Microsoft se salió de Harvard para iniciar una empresa llamada Traf O Data, que le iba a dar informes a los ingenieros sobre datos de tráfico, junto a su socio Paul Allen la cual no consiguió clientes y solo dio pérdidas entre 1974 y 1980.

La derrota sin duda afectó a Bill Gates, pero él no se quedó de brazos cruzados, ni dejo de intentar conseguir el éxito. Él usó las lecciones de Traf O Data para fundar Microsoft, la compañía que revolucionó el mercado de los computadores.

Chris Gardner

La historia de Chris Gardner inspiró la aclamada película En Busca de la Felicidad.

Él era un aspirante a ser corredor de bolsa, se mantenía con un sueldo mínimo y pasaba muchas dificultades. Gardner no tenía dinero para pagar el depósito de su apartamento, en ocasiones incluso tenía que dormir, junto a su hijo Chris Jr, en el baño de una estación de tren, en los parques, o debajo de escritorios de oficina.

Finalmente Chris obtuvo el trabajo de corredor de bolsa, en la firma Dean Witter, y años más tarde fundo su propia compañía de inversiones, Gardner Rich.

samurai“El camino del valiente no sigue los pasos de la estupidez. Un perro sin dueño vagabundea libre. El Halcón de un Daimyo (señor) vuela más alto”. – Mirumoto Jinto

La palabra Samurái se utiliza para distinguir a un pequeño grupo de guerreros de élite del antiguo Japón; estos legendarios guerreros han conseguido mantener viva las enseñanzas y sabiduría que han transmitido de generación en generación. El verdadero significado del Samurái es “el que sirve”, y debían cumplir con un estricto código ético y de conducta llamado “Bushido”, también conocido como “El Camino del Guerrero”; era la ley que regia la vida de un Samurai.

Existe una leyenda en Japón en la que un grupo de 47 guerreros se vieron obligados a convertirse en Ronin —aquellos Samurais que se quedaban sin dueño—, ya que su amo se quitó la vida en un acto de “seppuku” —suicidio—, pues había agredido a un alto funcionario del gobierno y fue obligado a hacerlo.

Al quedarse sin amo, los antiguos guerreros carecían de alguna meta en la vida, por lo que decidieron vengar la muerte de su daimyo, con el asesinato del alto mando que los había dejado sin amo. Cuando esto sucedió, los 47 ronin se entregaron voluntariamente a la justicia y fueron sentenciados a quitarse la vida.

Esta historia representa lo que es un Samurái: guerreros que fueron guiados por los valores que componen el Bishudo; justicia, valor, lealtad y honor. Una historia que nos enseña la importancia de mantenerse firme a tus convicciones y a luchar por lo que crees. Así que busca el Samurái que llevas dentro y aplica las virtudes del Bushido para seguir el Camino del Guerrero:

1. Gi (Justicia)

Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia, pero no en la que emana de los demás, sino en la tuya. Para un auténtico samurái no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia, sólo existe lo correcto y lo incorrecto

2. Yuuki (Valor heroico)

Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.

3. Jin (Compasión)

El samurái debe tener compasión. El samurai debe ayudar a sus hermanos en cualquier oportunidad. Si ésta no surge, se sale de su camino para encontrarla.

4. Rei (Cortesía)

Ser un guerrero no justifica la crueldad. Los samuráis no tienen motivos para ser crueles, no necesitan demostrar su fuerza a nadie salvo a sí mismos. Un samurái siempre debe ser cortés, especialmente hacia sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto hacia sus oponentes, el samurái no es mejor que los animales. Un samurái es temido por su fiereza en la batalla, pero es respetado por su manera de tratar a los demás

5. Meiyo (Honor)

El auténtico samurái sólo tiene un juez de su honor: él mismo. Las decisiones que toma y cómo las lleva a cabo son un reflejo de quién es en realidad. Nadie puede ocultarse de sí mismo, y los samuráis no son una excepción.

6. Makoto (Sinceridad absoluta)

Cuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en este mundo lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de dar su palabra. No ha de prometer. El simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. “Hablar” y “hacer” son la misma acción para un samurái.

7. Chuugi (deber y lealtad)

Para el samurái haber hecho o dicho “algo” significa que ese “algo” le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Para aquello de lo que es responsable permanece fieramente fiel. Las palabras de un samurái son como sus huellas: puedes seguirlas donde quiera que él vaya, es por esto que debe tener cuidado con el camino que elija.

titulo¿Es necesario ir a la universidad para encontrar un empleo?

¿Y para crear un empleo?

¿Es la universidad un ingrediente imprescindible en la receta para crear un emprendedor?

¿Aquellos que emprenden sin poseer un título universitario están condenados al fracaso?

¿La universidad garantiza el éxito?

Mientras algunos empresarios demuestran con su ejemplo que se puede tener éxito sin un título, otros se aferran a las universidades como incubadoras de negocios.

El ejemplo de grandes emprendedores como Mark Zuckerberg, Steve Jobs y Bill Gates respalda con sobrados fundamentos la postura de que, en algunos casos, no es necesario culminar los estudios universitarios para llevar adelante un emprendimiento exitoso. Sin embargo estos ejemplos, agregan otra duda a esta problemática:

¿Qué hace falta a las universidades para formar a los líderes tecnológicos del futuro?

La polémica está instalada.

Hace tan solo unos meses, la empresa Approved Index que suministra datos para los rankings de millonarios de la revista Forbes reveló que un tercio de las 100 personas más ricas del mundo no posee título universitario, en oposición a las otras dos terceras partes que sí lo poseen.

Es decir, si bien se puede llegar a ser millonario con un negocio de éxito sin poseer un título, claramente quienes poseen estudios universitarios tienen mayores posibilidades de lograr este objetivo.

Dos grupos, dos problemas

Quienes dejan la universidad o nunca la empiezan deben enfrentarse al mundo laboral sin algunos de los conocimientos que se enseñan en las aulas, referentes fundamentalmente a estrategias de negocio y el mundo empresarial. Por su parte, los egresados universitarios deben enfrentarse a mercados laborales estancados, con bajos salarios y pocas oportunidades laborales, que les hacen cuestionar la utilidad de su paso por la universidad.

Lo importante para emprender y hacerlo con éxito es saber aprovechar las oportunidades, tener un proyecto sólido y planificar cada paso antes de darlo. Las habilidades de negociación y la tolerancia a la frustración también resultarán grandes herramientas para quienes deseen iniciar su negocio, posean o no un título universitario.

En definitiva, un título universitario no garantiza el éxito en el mundo del emprendimiento, se requiere trabajo duro y mucho esfuerzo para realmente lograr los objetivos deseados.

Sin embargo, pasar por una universidad brinda más posibilidades de llegar a la meta, pues estos centros brindan conocimientos ideales para manejar un negocio (fundamentalmente las carreras de Economía y Administración de Empresas), y porque funcionan como grandes centros de Networking donde es posible conocer a futuros colaboradores e inversores.

No hay una única fórmula, ni un camino indicado para cada caso. Así como hay emprendedores exitosos sin estudios formales también hay profesionales con varios títulos esperando por una oportunidad laboral. Cada persona debe tomar el camino que considere, pero una cosa es clara: universitarios o no, los títulos y conocimientos son sumamente necesarios para lograr emprender con éxito.

simpson“Los Simpson” se ha convertido en una serie de televisión que ha acompañado la vida de muchas personas a lo largo de los años. De hecho, muchos de los emprendedores de hoy crecieron a la sombra de las aventuras de la familia más famosa de Springfield.

Con una visión crítica y ácida sobre la sociedad en general son muchas las enseñanzas y reflexiones que a lo largo de casi 30 años nos han entregado, pero no solo se trata de lecciones de vida, hay también grandes aprendizajes para el mundo de los negocios.

Quizás Homero Simpson no sea tu primera elección a la hora de pensar en un CEO exitoso, pero eso no quiere decir que no se puedan aprender una o dos cosas del polifacético habitante de la avenida Siempre Viva.

Temporada 2 Episodio 15 – Oh Brother, Where Art Thou? – ¿Dónde estás hermano mío?

Este episodio es un clásico entre los clásicos. En el hospital, después de un ataque cardiaco, el abuelo le confiesa a Homero que tiene un medio hermano que dejó abandonado en un orfanato en Shelbyville, intrigado, este busca más información hasta que por fin averigua que se llama Herbert Powell y vive en Detroit.

Cuando por fin puede reunirse con él, descubre que es el millonario dueño de Powell Motors una de las compañías automotrices más grandes del mundo. Obviamente, el noble hermano decide regalar a Homero uno de sus vehículos, a lo que este accede encantado; aunque su dicha no dura mucho porque no hay en el catálogo ninguno que le agrade, ya que en palabras de los ingenieros “al americano no le gusta nada con gran, línea, potencia o diseño”.

Enfurecido Powell decide asignar a Homero el diseño del siguiente gran auto de su empresa, lo empodera mientras se retira a su mansión a disfrutar de sus recién adquiridos sobrinos.

En la empresa todo es caos, pues las peticiones de Homero son cada vez más ridículas, a pesar de que los ingenieros llaman alarmados a su jefe este los ignora y les dice que hagan caso literal a lo que éste les diga. Cuando por fin es terminando, el Homeromóvil es un adefesio, caro e ineficiente que quiebra a Powell Motors.

Lección para el Emprendedor:

Sí el “Cliente es rey” tú debes ser el primer ministro, ten en cuenta que el cliente no sabe lo que quiere y de él solo puedes recibir información, la innovación es tu trabajo.

Todo buen emprendedor debe convertirse en un “analista e interprete” de lo que las personas buscan, así por ejemplo cuando Homero comentó que los niños atrás lo “volvían loco”, pensó en aislarlos construyendo una burbuja, cuando lo que debió interpretar Powell es en tener entretenidos a los niños en sus asientos usando, por ejemplo, una pantalla de televisión.

Una última lección, si estás metido en el desarrollo de algo tan importante para tu empresa, no lo descuides, no importa el gurú o asesor que tengas, todo es preferible a un que te pase una homerada.

Temporada 8 Episodio 2 – You Only Move Twice – Solo se muda dos veces

Este episodio deja grandes lecciones y una gran duda, ¿es Homero tan malo en su trabajo porque así es él, o el ambiente jerárquico y represivo de la planta nuclear lo ha convertido en el inútil del que tanto disfrutamos?

En este episodio una gran compañía llamada Globex decide contratar a Smithers para un proyecto que adelanta en la idílica comunidad de Cypress Creek, al negarse este, van por el segundo empleado más antiguo de la plata, que resulta ser nadie más y nadie menos que Homero. La familia entera se muda y cuando Homero comienza a trabajar conoce a su nuevo jefe, Hank Scorpio.

La relación de estos dos se convierte en una sinergia basada en la apertura y el respeto, Scorpio confía en la experiencia y puntos de vista divergentes de Homero, quien va ganando confianza por la libertad y tranquilidad que le da su nuevo empleador, el éxito llega a ser tan grande que el equipo de Homero incluso “va muy delante de los de control del clima y guerra bacteriológica”

La técnica de relajación basada en hamacas (años antes de los famosos EnergyPod de Google) y de rosquillas y “la promesa de más rosquillas en el futuro”, son solo algunas de las ideas que bien lideradas permitieron al “Proyecto Arturus” ser un éxito. Claro, al final se descubre que Hank era un supervillano al mejor estilo de James Bond, pero a la vez un jefe maravilloso.

Lección para el Emprendedor:

El empoderamiento y el saber delegar, son fundamentales para poder triunfar y salir adelante. No se puede llegar muy lejos sin saber reconocer los talentos de nuestro equipo, hay que permitirles hacer lo que mejor saben, solo así un empleo se convierte en una pasión. Quizás ese empleado algo lento es un diamante en bruto que solo puede brillar a través de un liderazgo asertivo, enfocado en los objetivos y que sabe inspirar más que mandar y maltratar.

Una de las cosas que más llama la atención de este capítulo es que comienza con un proceso de Head Hunting y eso es clave, el emprendedor que apenas comienza no puede darse el lujo de contratar a todo el mundo, por lo que es importante que sea selectivo en extremo y sepa entender las tendencias, recursos y necesidades específicas en cuanto a talento humano que demanda su sector.

Temporada 9 episodio 15 – The Last Temptation Of Krusty – La última tentación de krusty

Krusty, influenciado por Bart, se presenta en un festival de comedia con las estrellas más importantes y vigentes del género.

Obviamente todo sale mal, pues sus chistes son racistas, pasados de moda e inadecuados, la noche es un fracaso total. Esto lleva a que Krusty se cuestione su permanencia en el gremio y decida renunciar. Mientras lo hace, en la rueda de prensa, se queja de todo lo malo que hay ahora en la comedia, provocando las risas de todos los asistentes, ahora era franco, decía la verdad y eso los divertía.

Viendo esto, decide convertirse en el abanderado de una nueva forma de comedia, franca, clara y alejada de las influencias comerciales. Krusty finalmente gana el respeto no solo de sus colegas, sino de un público fiel y devoto.

Todo está muy bien hasta que lo buscan para que promocione en Canyonero, un nuevo 4×4 ostentoso, insensible e irracionalmente grande que obviamente es una crítica al Hummer. Krusty comienza a promocionarlo abiertamente en sus shows lo que decepciona a todos y cada uno de sus fans.

Lección para el Emprendedor: 

Nada de malo tiene reinventarse, pero si vas a tomar un nuevo camino o ganaste el aprecio de tu mercado por un valor mantente fiel a él.

A GM y Toyota su mercado les ha perdonado fallas mecánicas y malos diseños a Volkswagen nadie le perdona que haya mentido. Tener muy claros tus valores, mensajes y formas de comunicación es fundamental para mantener el activo más valioso de tu mercado, la confianza y el apoyo.

¿Conocen algún otro episodio de Los Simpsons que pueda ser aplicado al mundo de los negocios?

Reibox Blog# 12: Tus mejores incorporaciones al equipo serán ligeramente poco calificados,

pero con una capacidad masiva innata. Como Ben Horowitz escribe en The Hard Thing About Hard Things, ¿por qué un candidato perfecto con la experiencia “correcta” se uniría a tu joven pequeña compañía? (O empresa con un precio de acciones bajo. O cualquier otro problema que tengas hoy.)

# 13: Tus peores adiciones al equipo establecerán el nuevo promedio.

Comprometes tu estándar con una inocente contratación (“necesitamos realmente llenar este roll”), y antes de que lo sepas, le habrás hecho un daño permanente a tu compañía y cultura, dejando el estándar irse más y más lejos. Como Steve Jobs supuestamente dijo: “Este efecto gotera causa desastres en las empresas.”

# 14: Domina tu cuña.

Por definición, esto significa comenzar con un pequeño universo. Recuerda: capturar el 1% del mercado de energía de $300B puede sonar genial, pero está completamente desprovisto de cómo. Haz algo que un pequeño número de personas amen.

# 15: Aprende a crear urgencia para AHORA.

Con clientes, empleados, inversores, etc.; todos los demás pueden darse el lujo de sentarse y esperar el tiempo suficiente para que te mueras. (Y los mejores de todos estos observadores deben creer que encontrarás otra forma sin ellos; sino ¿Por qué harían negocios contigo en absoluto?)

# 16: Haz un seguimiento de todo y con todo el mundo.

Te sorprendería lo poco que hacen las personas.

# 17: Encuentra un grupo de otros fundadores/CEOs

Son los pocos que pueden entender lo que estás atravesando. También aprenderás más acerca de cómo funciona el ecosistema al hablar con tus compañeros.

# 18: Construir algo de increíble valor es realmente difícil; y tarda un tiempo.

No lo fuerces. Abróchate y prepárate. Date el permiso para dejar pasar otras tendencias y posibilidades (para tu carrera o vida). Como decimos aquí, a veces las cosas son “la oportunidad para otras personas.” Enfócate en tu negocio, en el viaje que has elegido.

# 19: Por muchas cosas, debes aborrecer el proceso; pero por otras cosas es esencial:

• Recaudar fondos (intros, reuniones, tiempos)
• Discursos (ventas, candidatos, etc.)
• Entrevistas/reclutamiento; no tienes que ser formal, sino encontrar una manera y atenerte a ella.La consistencia y el cuidado (para el candidato) son claves aquí.

# 20: Construye lo menos posible para responder preguntas / validar la demanda.

Lee The Lean Startup. Y entonces, léelo otra vez. También, “do things that don’t scale” (No es necesario que lo escuches de mí, pero lo incluí por integridad.)

# 21: Aprende a manejar los “No”

Lucha contra ellos o acéptalos, pero está listo para poner tu sonrisa de nuevo e ir por tu próximo sí/no.

Algunos de los mejores emprendedores aman cada “No”; es un momento para aprender y un paso más cerca para encontrar el próximo Sí. ¡Búscalos!

Por ejemplo, después de conseguir financiación, uno de nuestros fundadores, rápidamente pidió a sus inversores credenciales de Linkedin. Él usó estos inicios de sesión para ver más profundamente en las compañías prospectas para intentar encontrar una manera de encontrarse con ellas. ¿Una pregunta descarada? Sí, para muchos, pero no había ningún riesgo real aparte de escuchar la palabra “no”.

curiosidadLa curiosidad le dio vidilla al gato. Y nosotros, ¿Por qué somos curiosos?

No podemos evitarlo. Es instintivo, innato y, en algunos casos, insufriblemente irremediable. La curiosidad va en nuestros genes, es esa vocecilla interior que nos empuja a querer saber quién fue el máximo goleador del Mundial de Naranjito, cuál es la diferencia entre acónito y luparia o qué narices estará cocinando nuestro vecino cuando huele todo el bloque a fritanga.

Somos curiosos por naturaleza, y cuando dejamos de serlo es sinónimo de que algo falla. Es señal de que hemos perdido una parte de nuestra ilusión, de que, en cierta medida, somos un poco menos niños.

Decía Edmund Burke, que “la primera y más simple emoción que descubrimos en la mente humana es la curiosidad”. Algo de razón tendrá, cuando una de las primeras cosas que hacemos como bebés es maravillarnos cuando llevamos nuestras propias manos a la boca y disfrutamos fascinados del placentero espectáculo que supone llenarla de babas.

El escritor portugués José María Eça de Queiroz definió la curiosidad como un “impulso humano entre lo grosero y lo sublime. Lleva a escuchar detrás de las puertas o a descubrir América”.

En la fina línea entre una cosa y la otra, se han movido desde los más chismosos hasta cerebros brillantes, aquellos que nunca habrían conseguido avances en medicina, ingeniería o telecomunicaciones si no hubieran estado movidos por una curiosidad irrefrenable. De hecho, hasta el propio Einstein confesó estar sometido al poder de la curiosidad. “No tengo talentos especiales”, dijo, “pero sí soy profundamente curioso”.

Diversos estudios han tratado de proporcionar una explicación científica a ese ‘run rún’ interior que llamamos ‘curiosidad’. Uno de los más célebres es el titulado “The Hunger of Knowledge”, elaborado por un grupo de científicos del Instituto de Tecnología de California, conocido internacionalmente como Caltech (CURIOSIDAD: precisamente el Caltech es el centro de investigaciones de los protagonistas de la serie “The Big Bang Theory”).

En este estudio, se descubrió que somos más curiosos cuando sólo sabemos un poco de un determinado tema. Es decir, gráficamente, la curiosidad se dibujaría como una ‘U’ invertida, porque se presenta de forma más fuerte cuando conocemos un poco de un determinado asunto pero queremos conocer más.

Esta teoría va en consonancia con la del psicólogo norteamericano George Leowestein, quien en 1993 escribió un artículo titulado “The Psichology of Curiosity: A Review and Reinterpretation”. En él, explicaba que la curiosidad se manifiesta como el espacio perceptivo que existe entre el conocimiento y el entendimiento, es decir, entre lo que sabemos y lo que queremos llegar a conocer.

Si tenemos unas pequeñas nociones sobre béisbol, es probable que nos interese conocer por qué se considera a los Red Sox de Boston el equipo más gafe de la historia. En cambio, si ya hemos oídos que “Ocho apellidos vascos” se ha convertido en la película en castellano más taquillera de la historia de España, lo más seguro es que no nos carcoma saber exactamente cuál ha sido la cantidad de dinero que lleva recaudada por el momento. Y es que el 82% de los españoles se considera curioso, situándose entre los países más curiosos del mundo junto con Brasil y México.

juegoEn Mamma Mia!, la comedia musical basada en las canciones de ABBA, Shopia -interpretada por Amanda Seyfield- llega a un punto crítico en el que debe cuestionarse cuál es el nombre de ese juego que le produce tan importante desasosiego. What´s the name of the game?

Se encuentra desorientada ante los acontecimientos que le confunden en un momento crítico de su juventud. Desconoce a qué atenerse en un juego del que no solo no conoce su nombre sino tampoco sus reglas ni las exigencias para jugarlo.

Mientras tanto, su madre, Donna –interpretada magistralmente (cómo no) por Meryl Streep- saca sus propias conclusiones ante los mismos acontecimientos, aunque ella, a diferencia de Shopia, lo afronta desde la madurez y la experiencia: “The winner takes it all, the loser has to fall” (El ganador se lo lleva todo, el perdedor tiene que caer), incluso jugando de acuerdo con las reglas.

En el mundo de los negocios siempre ha sido importante conocer las reglas del juego y dotarse de las capacidades necesarias, preferiblemente superiores y diferenciales, para jugar el partido con garantías de éxito. Las reglas (marcadas generalmente por los mejores jugadores de la competición, aunque muy a menudo con la injerencia de autoridades y reguladores), junto con los efectos de ciclos económicos, políticos y sociales, han venido determinando cambios más o menos rápidos y profundos en el terreno de juego.

Así, la capacidad de adaptación a los cambios se ha considerado un paradigma generalmente aceptado en las teorías y doctrinas del management, con o sin un copyright reconocido a Darwin y su selección natural de las especies.

En el ámbito de las empresas familiares, aun reconociendo su aportación indudable a la creación de riqueza y empleo, de progreso y bienestar, tradicionalmente se les ha atribuido -especialmente por los estudiosos del tema- una miopía y torpeza indudable al afrontar los cambios exigidos por el juego, bien por insuficiente “profesionalización” del equipo, bien por una incorrecta elección de entrenador y jugadores cuando las circunstancias, tanto objetivas como emocionales, así lo exigían (liderazgo, cohesión, sucesión, crisis, etc.).

La consecuencia para aquellos que no tomasen cartas en el asunto era una “muerte” cierta, aunque no necesariamente súbita. Simplemente, una cuestión de tiempo.

Hoy en día, creo que estamos ampliamente de acuerdo en que en el mundo en el que vivimos se siguen produciendo cambios (cómo no), pero éstos son menos previsibles, más profundos y, especialmente, se producen a un ritmo mucho más rápido.

Hablamos de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad. Paradójicamente, es ahora cuando hemos puesto de moda un acrónimo inglés (VUCA) que se remonta al fin de la guerra fría en el pasado siglo. Y, al mismo tiempo, apelamos reiteradamente a una socorrida Ley de Moore cuya interpretación y vigencia se ha generalizado más allá de los transistores y microprocesadores para los que fue formulada en 1965.

Dónde antes hablábamos de progresión aritmética, ahora convivimos con la progresión geométrica. Frente a la idea del cambio, ahora hablamos de transformaciones. En última instancia, llegamos a asimilar la enorme probabilidad de ocurrencia y el tremendo impacto que concita la combinación de enormes fuerzas o mega-tendencias, principalmente tecnología, globalización y diversidad en sentido amplio, que finalmente devienen en eso que llamamos “disrupción”.

Por disrupción entendemos cambios profundos del status quo, más allá de las meras reglas del juego. Se trata de toda una revolución del juego en sí. No se trata de un partido diferente, es un juego diferente, o muchos juegos diferentes en los que hay que participar simultáneamente. Un “the winner takes it all, the loser has to fall”, pero ahora sin concesiones, ni límites, ni árbitros que sean capaces de anticipar las nuevas reglas. Y con muy poca capacidad de reacción para tomar las decisiones adecuadas y llevarlas a la práctica con agilidad, rapidez y acierto.

El reciente informe de Deloitte “Next generation family businessess – leading a family business in a disruptive environment”, de mayo de 2017, señala con acierto que cuando los cambios radicales y la disrupción emergen, las empresas familiares se enfrentan a diferentes desafíos en comparación a sus competidores no familiares, lo cual no quiere decir que no puedan sacar ventaja de sus fortalezas a partir de construir sobre esos pilares que las distinguen unas nuevas o reforzadas ventajas competitivas.

Las empresas familiares, de hecho, se benefician de su independencia y libertad de acción para reaccionar rápidamente a cambios en el campo de juego, y esto, como ya he dicho, constituye un valiosísimo activo en tiempos de disrupción.

Buenas noticias, pues, para las familias empresarias: el axioma “irrefutable” que quiere justificar que las empresas familiares acaban muriendo sí o sí, no sólo no está soportado por la evidencia empírica histórica, sino que tampoco parece tener eco en los ejercicios de prospectiva actuales.

Ahora bien, para competir y celebrar el éxito, sea el que sea el nombre del juego que decidamos jugar, hoy se requiere más que nunca preparación, planificación, liderazgo, gobernanza, financiación y recursos que emanen de un propósito, una visión y una cultura que abarquen y coaliguen positivamente a la familia propietaria entre sí y ésta con la empresa. A este respecto, recomiendo leer “The ´missing middle´: Bridging the strategy gap in family firms”, título de la encuesta de empresa familiar 2016 de PwC

Al igual que en Mamma Mía!, no hay problema familiar ni reto que se resista si toda la pasión y el sentido común se dan cita, con amor y generosidad, en ese juego retador pero compartido cuyas reglas son por todos aprendidas y respetadas, en la diversidad, sean de la generación que sean. Y, en el camino, disfrutar de la banda sonora que nos conduce a celebrar el tan deseado final feliz.

martin reevesMiembro del Boston Consulting Group, es una de las voces más escuchadas en términos de estrategia empresarial en el mundo. Habla de cómo la resiliencia o la diversidad son factores claves para la supervivencia de una compañía en un escenario lleno de incertidumbres.

“La eficiencia no es importante, o al menos no tan importante como creemos. Le ayuda a ser exitoso ahora, pero no a sobrevivir siempre. Si la pregunta es cómo creo una compañía que sobreviva 100 años, la respuesta no siempre es tener una empresa eficiente”. El argumento lo repite Martin Reeves en conferencias llenas de empresarios, hombres de negocios entregados a maximizar los beneficios y reducir los costos. En últimas, personas que aspiran a ser la encarnación de la eficiencia.

¿Cómo reciben los empresarios este tipo de frases? “Pues ahora mucho mejor que hace cinco o diez años. ¿Qué ha cambiado? Que todos entienden que el reino digital y la tecnología son dos factores que no sólo cambian sus negocios y empresas, sino que pueden extinguir ambas cosas en unos meses. Hoy ya no fruncen el ceño, sino que me preguntan ‘bueno, ¿qué podemos hacer al respecto?’”.

Reeves se ha hecho un nombre en el mundo de los negocios con una carrera como el principal estratega del Boston Consulting Group, director del Instituto Henderson de esta firma, además de una obra que, entre informes, ensayos y un libro, le pasa revista a la construcción de estrategias en el mundo de los negocios.

No se trata de autoayuda para empresarios, un género que hoy vende libros y mitos, con resultados finales cuestionables, por decir lo menos. Reeves no ofrece fórmulas mágicas ni balas de plata para un mundo plagado de incertidumbre económica y política. Su discurso está más del lado del análisis calmado, la reflexión e, incluso, el sentido común.

“La estrategia no es un solo elemento, sino la suma de una serie de factores. Y una solución para una empresa puede no servir para otra: una talla no les sirve a todos. Lo que sí hemos encontrado es que las empresas que sobreviven y triunfan en escenarios impredecibles son las que implementan varios pasos, como leer sus ambientes y no ser complacientes con las cifras, con el confort del éxito”.

En el fondo, de lo que Reeves está hablando es de la diversidad a la hora de pensar en estrategia. No sólo diversidad de género y de profesiones en la oficina (dos factores importantes), sino entender que un problema no se soluciona con un único enfoque, sino con varios. El consultor lo llama ser ambidiestro: “Es la posibilidad que tiene una empresa de ser exitosa en su negocio y de reinventar el negocio al mismo tiempo. Muy pocas lo logran, menos de 4 %, probablemente”.

En una conferencia, cuya versión en línea tiene más de millón y medio de visualizaciones, Reeves asegura que parte de la inspiración para construir una compañía duradera puede encontrarse en el sistema inmunológico humano, entre otras cosas, precisamente por su capacidad para enfrentar una infección con diversos métodos.

“Creo que una de las ideas más poderosas que he encontrado en mi cabeza es des-promediar una situación o un escenario: entender que no hay un promedio, una tabla o una implementación que funcione para todas las compañías, pues hay que tener en cuenta variables como el mercado, el momento de aplicación, el contexto económico, cómo sostenerlo en el tiempo”.

El ejercicio de Reeves lo ha llevado a conocer empresarios de todo el planeta, lo que a la vez le ha permitido tener una suerte de paleta de la condición humana en el ejercicio del capitalismo.

Uno de los defectos humanos más comunes en los negocios está alrededor de la ejecución. Una de las razones por las que existe la consultoría como profesión es para mejorar este aspecto. Es curioso, pero uno encuentra muy fácilmente que los individuos saben qué se necesita hacer, pero el colectivo no lo hace, no toma acciones. Pero a la vez, es sencillo que una empresa se centre en acciones, en ejecutar más rápido que su competidor, y esto puede hacer que se pierda la capacidad para reflexionar sobre por qué hacen lo que hacen o cómo cambiar todo el modelo cuando necesiten hacerlo”.

Lo anterior tiene mucho que ver con la complacencia del éxito: el confort y la seguridad que entrega una hoja de balance con buenas cifras. Reeves asegura que las razones para esto abundan en cualquier compañía, pero a la vez es uno de los mayores peligros para la supervivencia de una empresa.

“Hay que instaurar una especie de estado de emergencia constante. Y esto implica mirar quiénes son los competidores que más se salen del molde. La pregunta acá no es qué pasa si esa startup triunfa, sino qué viene luego de que esa idea se vuelva exitosa. Ese tipo de análisis es el que lleva a prepararse para cambiar el modelo de negocio, para alterar el paradigma”.

En el Congreso Empresarial Colombiano de la Andi en Cartagena, la conferencia de Reeves girará en torno a cómo ganar en tiempos inciertos. Entre las muchas variables que invoca para diseñar una estrategia en escenarios cambiantes y volátiles, el estratega habla de resiliencia. Se entiende por dos cosas: una de las pasiones de Reese es la biología y la capacidad de resistencia y adaptación son dos de los activos más preciados para una compañía.

“No es un factor que nos importe mucho o que midamos constantemente. Pero suele ser más relevante que la eficiencia actual de una compañía, pues no nos dice tanto acerca de qué tan bueno es mi negocio ahora, sino cuánto va a durar y en cuánto y cómo puedo modificarlo”.

estrésLas nuevas tecnologías, la cultura de la inmediatez y el descarte, así como el acelerado ritmo de vida actual han hecho del manejo del estrés uno de los más importantes desafíos del siglo XXI.

Tanto es así que decenas de compañías, preocupadas por la salud de sus colaboradores, han implementado iniciativas que les ayuden a mantener el equilibrio entre su vida personal y laboral, incrementen su satisfacción laboral y reduzcan los síntomas relacionados con el síndrome de burnout y otros padecimientos similares.

Aún así, de acuerdo con la American Psychological Association, dos tercios de los estadounidenses identifican el trabajo como fuente principal de estrés en sus vidas y el 30% de ellos califica como extremos sus niveles del mismo.

Para el psicólogo Robert Maurer la razón de que estos esfuerzos parezcan no erradicar el problema en absoluto es muy sencilla: el estrés no existe.

De acuerdo con un artículo reciente publicado por Maurer en el portal Fast Company, la respiración superficial, tensión muscular, dolor de cuello y espalda, la dificultad para dormir y la pérdida de interés en placeres habituales generalmente relacionadas con el estrés, también se encuentran íntimamente relacionados con una sensación que todos hemos experimentado, pero a la que preferimos prestar poca atención: el miedo.

El experto ha estudiado este tema por los últimos veinte años, centrándose principalmente en los hábitos de grandes CEO y personas exitosas, concluyendo que, si bien estos individuos experimentan estrés, no lo hacen de la misma forma que el resto de las personas. En realidad ni siquiera lo definen como tal, ya que por lo general sustituyen esta palabra con “presión” o “incertidumbre”.

¿Por qué estas personas prefieren la palabra “miedo” al término “estrés”?

De acuerdo con el experto, las personas de éxito asumen que cada vez que están haciendo algo importante es normal experimentar miedo, y tienen razón; cada especie de animales ha desarrollado un importante sistema de respuesta ante el miedo, en el caso de los seres humanos, particularmente de los líderes, esta respuesta parece ser hallada en el apoyo de un equipo de trabajo.

Esta respuesta es similar a la de un niño que, tras una pesadilla nocturna, corre a la cama de sus padres en busca de aliviar su temor. Estudios con adultos han encontrado que este impulso permanece durante etapas posteriores de la vida humana. Pedir ayuda a otros ayuda a reducir la ansiedad, incrementar la longevidad y es esencial para mejorar el rendimiento individual y colectivo de un equipo de trabajo.

De ahí la importancia de que las organizaciones promuevan la comunicación entre miembros de distintos departamentos y el trabajo colaborativo en un ambiente de confianza y respeto que incentive la retroalimentación y a su vez permita a sus colaboradores despojarse de sus miedos y preocupaciones encontrando apoyo en sus compañeros de trabajo.

Las relaciones entre colaboradores pueden ayudar a dispersar el miedo en toda la organización y evitan que los individuos lidien con esa carga de manera aislada, protegiendo su salud emocional, mental e incluso física, ya que este ambiente de trabajo genera una sensación de seguridad que contribuye a su vez al desarrollo de nuevas habilidades y la erradicación de los episodios de miedo que obstaculizan la creatividad.

personas“Hacer planes de futuro está exclusivamente reservado para aquellos que son capaces de vivir por completo en el presente” – Alan Watts, filósofo, escritor y sacerdote 

He creído ver y conocer la verdad sobre las relaciones humanas en varios momentos de mi vida. En todos ellos estaba equivocado. Hoy creo que esta verdad no se busca sino que se practica. En este artículo compartiré algunas claves para practicarla de cara a la obtención de los mejores resultados.

El lector o lectora se preguntará sobre las fuentes científicas o bases racionales de este artículo. También esperará que yo aporte datos estadísticos reales sobre la fiabilidad de estas claves. Lo más parecido a todo esto que yo humildemente puedo compartir es lo siguiente:

Décadas después de mi primer intento por conocer la verdad sobre las relaciones humanas, comparto en este artículo no más de diez claves universales que jamás me han fallado a la hora de tratar a otros. Me refiero más en concreto a que nunca me han fallado a la hora de tratar con cualquier persona, en cualquier momento y en cualquier lugar.

Se que probablemente esta no es la fiabilidad universal que usted esperaba. Yo sin embargo tengo la certeza de que este breve listado que hoy comparto es lo único que realmente me importa. Ser fiel a él siempre me ha proporcionado no buenos sino los mejores resultados.

Por último tal vez sorprenda al lector o lectora la siguiente afirmación: Puedo contar con los dedos de una mano a las personas que forman parte de mi vida diaria y que considero que saben poner en juego y rentabilizar el verdadero potencial de tan solo una de estas claves. Sin embargo en esa afirmación radica precisamente la riqueza de las mismas.

Algunas de ellas al ser leídas parecen completamente obvias, pero su verdadero valor radica en que muy pocas personas del planeta en muy pocos momentos de su vida las practican. La clave de este breve listado consiste en practicar una y otra vez cada una de estas claves, recogiendo y disfrutando sus increíbles resultados. El éxito sin duda animará al lector o lectora a seguirlas practicando. Esa al menos ha sido mi experiencia. Comenzamos.

Toda persona sin excepción siempre lo es

Solemos cargar sobre las otras personas responsabilidades, aspiraciones o expectativas que ni siquiera cubrimos nosotros mismos. Lo hacemos continuamente olvidando que incluso en su peor momento o su peor gesto, la otra persona es solo eso, una persona. Recordar que ambos somos personas e intentar comprender la vivencia del otro, nos hace crecer también como personas.

La mayor parte del tiempo en mi trabajo tan solo descubro y escucho a las personas. Eso es sencillamente todo. Si quiere obtener los mejores resultados con una persona, comience aceptando que es una persona.

Toda persona es el resultado de lo que hace de forma repetida y de las personas que le rodean

Nadie es lo que tiene, más bien todo el mundo tiene solo lo que es. Además nadie es lo que dice sino lo que hace con lo que es. Y somos relaciones.

Coherencia. Con esta palabra escrita en la pizarra mi amigo Javier, profesor de escuela, suele empezar las tutorías con sus alumnos. Una persona no te quiere por decirte lo que a él le gustaría escuchar, sino por aceptarte y tratarte tal y como eres. Los buenos actos son menos poderosos que los buenos hábitos.

Por otro lado nadie es lo que dice ser (su curriculum vitae, su perfil de linkedin o las fotos en las que sale sonriendo) sino la cantidad y calidad de amigos que sabe cuidar y conservar. Esto no significa que alguien no pueda evolucionar desde su realidad sino que siempre debe respetarla para partir de ella.

Los verdaderos talentos que he conocido en mi profesión se crecen ante la adversidad y conectan con personas con las mismas inquietudes. Por contra, he trabajado junto a grandes gurús de las relaciones humanas que cobraban trescientos euros por hora pero cuyo historial de llamadas no tenía amigos. Si quiere obtener los mejores resultados, haga siempre lo que dice y no diga tanto lo que hace. Haga esto una y otra vez de forma repetida.

Toda persona busca sentirse sinceramente valorada

Esto implica dos sub-apartados.

El primero es que toda persona espera de ti que reconozcas que él tiene razón. El segundo es que toda espera de ti que además lo digas. Incluso la persona con la autoestima más grande que conozcas, no puede evitar sentirse realizado ante tu reconocimiento o tu halago.

Seas quien seas. Hagas lo que hagas. Personal y profesionalmente he crecido más a partir del reconocimiento ajeno que del propio. Paradójicamente es también así como me gano día a día el reconocimiento ajeno. Para obtener los mejores resultados con una persona, parta de la base de que esa persona tan solo busca sentirse valorada.

Toda persona necesita tu confianza y confiar en ti

Los gestos más espectaculares y llenos de valor que me han dado han venido siempre de confiar en otra persona y además decírselo. Los gestos más lamentables y llenos de dolor y miedo que he recibido han partido siempre de momentos en los que he desconfiado de otra persona.

Confiar en alguien y decírselo, es decir hacerlo explícito y otorgarle un valor concreto, es el único modo de obtener los mejores resultados. Además por encima de lo que pudieras suponer, las personas están continuamente esperando su oportunidad para confiar en ti.

La confianza no se pide, se construye. Nadie te la da sino que te la ganas. Ambos comportamientos -confiar en las personas y hacerte confiable para ellas- representan la madurez relacional estableciendo vínculos sinceros.

Por otro lado no debes confiar más en quien repetidamente te demuestra que no merece tu confianza que en aquella persona que sí te lo demuestra. Las relaciones humanas saludables no deben basarse en la igualdad sino en la justicia de los actos. Si quiere obtener grandes resultados, recuerde que la persona con la que está hablando busca tan solo que usted confíe en ella. Hágase a sí mismo confiable.

A toda persona le interesa lo que ella piensa y no lo que tú piensas

Hace casi cien años el maestro Dale Carnegie ofrecía esta reflexión a los asistentes a sus talleres sobre relaciones humanas.

Muy pocas personas han sabido comprender el poder que encierra esta gran verdad. Si se tiene claro que a nadie realmente le interesa lo que piensas sino dejar claro y expresar lo que él piensa, se puede dar un giro increíble a las conversaciones en lo que se refiere a la obtención de resultados. Reto al lector o lectora a que durante una semana permanezca atento a las conversaciones que mantiene con otras personas para observar hasta que punto toda persona busca siempre decir lo que piensa y no escuchar lo que usted piensa.

Cuando haya interiorizado esto, dejará gradualmente de intentar convencer al otro para empezar a comprenderle. Lo sorprendente de este cambio no es solo la obtención de resultados increíbles sino el efecto multiplicador de esta actitud. A la hora de hablar con otra persona, haga caso a Sócrates y parta siempre de lo que ella piensa y no de lo que usted piensa si quiere captar su atención, dejar huella y obtener los mejores resultados.

Toda persona solo quiere ser feliz

Perdemos el foco cuando olvidamos esta otra gran verdad. Antes o después de juzgar a alguien recuerde siempre que esa persona solo quiere ser feliz. Lo único que ocurre es que en la mayor parte de ocasiones las personas no saben cómo serlo. Pero esa persona en la que usted ahora mismo está pensando no quiere realmente hacerle daño, ni atacarle ni faltarle al respeto. En el fondo lo único que quiere es ser feliz.

A mi modo de ver la felicidad es sencillamente una elección de vida. He visto más veces sonreír mientras dormían a mendigos a los que suelo dar mi ropa, que a directivos despiertos con los que comienzo a trabajar en las sesiones. Sobre la felicidad hemos escrito y trabajamos largo y hondo en esta iniciativa. Si quiere obtener los mejores resultados en su trato con los demás, recuerde que las empresas siempre buscan beneficios y que las personas siempre buscan tan solo su felicidad.

Toda persona ama algo o a alguien

¡Cuántas imágenes deformadas de personas a las que tenemos cruzadas, se caerían si viéramos a esa persona abrazando a su hijo o hija o dando un regalo a su pareja! Por otro lado toda persona busca siempre un propósito. A veces lo encuentra y cuando lo encuentra lo ama.

Relacionarnos con esa persona respetando o alimentando su propósito nos ayudará sin duda a obtener los mejores resultados.

Toda persona es el término medio entre lo que a ti te gustaría que fuera y lo que tú crees que es

Lea otra vez la frase. Aquí va: Toda persona es el término medio entre lo que a ti te gustaría que fuera y lo que tú crees que es. Nadie puede ser exactamente lo que tú quieres que sea. Nadie. Tampoco nadie es lo que tú crees que es.

He aprendido a ser humilde en mis previsiones en las sesiones con equipos de trabajo. Sin excepción, cuando trabajo con personas sin exigir nada a cambio siempre obtengo sorprendentes resultados. A menudo el cliente me dice “era imposible imaginar que esa persona fuera capaz de hacer lo que ahora hace”.

El verdadero secreto consiste simplemente en esperar algo de las personas pero no en exigirlo. El matiz es determinante. Si quiere obtener los mejores resultados en su relación con los demás, repítase esta máxima: Toda persona es el término medio entre lo que a ti te gustaría que fuera y lo que tú crees que es.

Toda persona lo ha pasado en algún momento bien y en algún momento mal

Este pensamiento sanador -que por otro lado es rigurosamente cierto y universal- le ayudará a trabajar la compasión.

Cuando hable con alguien, recuerde que esa persona -como usted- simplemente es otra persona que lo ha pasado en algún momento bien y en algún momento mal. Más allá de la ideología, la forma de hacer las cosas o de comprender la vida (todos elementos diferenciadores) existe este pensamiento unificador que le ayudará a conectar con todo tipo de personas.

Pregúntese cuando esa persona lo ha pasado o lo pasa mal y cuando lo ha pasado o lo pasa bien. Esto le ayudará a respetar el ritmo y momento de la otra persona. Cuando conquiste este momento, usted experimentará algo parecido al principio de Arquímedes de las relaciones humanas. Un empuje vertical y hacia arriba cuyo valor ganado es igual a la cantidad de mierda (pensamientos deshumanizadores y ruido mental) que ahora desaloja.

Parta por tanto de la base de que toda persona lo ha pasado bien y mal y que no solo usted lo ha pasado bien y mal, para obtener los mejores resultados.

Toda persona es útil para algo

En la sociedad de los especialistas, solemos cometer el triste error de considerar que alguien es inútil porque lo es para aquella área en el que nosotros queremos que sea útil. Pero nada realmente en la vida y en la naturaleza funciona de este modo.

Las personas, al igual que los árboles cuando están a punto de ver la luz, siempre acaban encontrando su camino. Toda persona es siempre útil para algo. Hacer sentir útil a alguien es sencillo pero tremendamente innovador.

Los resultados son sin ninguna excepción buenos. El proceso -repetido durante siglos pero no por ello menos sorprendente- es el siguiente: Una persona decide ser útil en algo, lo hace, usted reconoce que lo hace y se lo agradece (emplee para ello la mágica palabra GRACIAS), por último la persona sonríe y se muestra satisfecha. La carambola de todo esto llega cuando usted se siente útil y hace sentirse a otros valorados. Para muestra, esta breve historia…

Hace poco estuve de visita en Málaga y me senté junto a mi pareja y unos amigos en una terraza sorprendentemente llena. Enseguida comprendí por qué. Un camarero vino a atendernos. Al principio nos preguntó de dónde éramos y se preocupó por darnos unas recomendaciones sobre la ciudad, luego nos atendió excelentemente en todo momento siempre atento a nuestras necesidades. Al concluir nos dijo sonriendo “Bueno chicos, aquí tenéis vuestra casa siempre cuando queráis volver”.

Probablemente usted piense que ser camarero no es el mejor trabajo del mundo, lo único que yo se es que esta mañana recordando aquella terraza con esos mismos amigos, ninguno recordó que algunas empanadillas estaban frías aquel día pero todos recordamos a ese camarero. Si usted me preguntara qué opino de su trabajo, yo le diría dos cosas: la primera es que no creo que sea su vocación pero trabaja como si lo fuera (y es lo único que a mi como cliente realmente me importa para volver a esa terraza), la segunda es que si hoy me cruzara con ese muchacho por la calle, lo reconocería. Tal es el impacto de alguien que se hace y se sabe útil en algo.

Si quiere obtener buenos resultados, recuerde que las personas no son por sí mismas útiles o inútiles sino útiles o inútiles para según qué aspectos. Recuerde también que todas las personas necesitan sentirse útiles y son útiles para algo sin excepción.

Toda persona tiene miedo

Los héroes de Marvel son una ficción fantástica. Salvo ellos, lector o lectora, todo el mundo -digo todo el mundo- vive acojonado. Incluso ese gran deportista que usted idolatra, tiembla y va varias veces al baño antes de un crucial partido.

Si usted no lo cree recurra siempre a un truco. Recuerde que todos nacemos llorando, recuerde que todos luego vivimos varios años literalmente cagados y meados, recuerde que luego simplemente usted tan solo se contiene hasta que llega al baño pero que acaba sus días cada vez conteniéndose menos y menos todavía. Y luego -no tenga ninguna duda- interiorice que nadie es una excepción a todo esto.

Si físicamente esta es nuestra condición, imagínese mentalmente cómo estamos. Nada más que añadir. Si quiere obtener los mejores resultados en su trato con los demás, imagíneselos continuamente acojonados y usted acertará.

Toda persona acierta unas veces y se equivoca otras

Usted -estoy seguro- piensa que algunas personas nunca se equivocan. Incluso piensa, tan solo si su medidor de cretinez indica una cota máxima, que usted nunca se equivoca. Ni una cosa ni la otra, nada más lejos de la realidad.

Recuerdo ahora un famoso pensamiento que encabezaba un artículo reciente. Rezaba así “Probablemente la razón es el único valor verdaderamente democrático. Todo el mundo cree tenerla”.

Lo que más me apasiona de mi trabajo no es el número de aciertos que es capaz de conseguir una persona en su proceso intensivo de desarrollo, sino la sorprendente cantidad de fallos que es capaz de cometer y soportar hasta que finalmente acierta. Lo que hace a una persona memorable no es el cómputo total de aciertos en su vida sino la increíble capacidad de superación que demostró hasta tener tal vez tan solo uno o dos grandes aciertos pero precisamente eso… Memorables.

Si usted quiere mejorar sus relaciones con los demás y obtener los mejores resultados, recuerde que ninguna persona es infalible, más bien todo lo contrario.

Espero, lector o lectora, que estas breves claves te ayuden a obtener mejores resultados en tus relaciones con los demás.

escuchaPara toda persona el sentirse escuchada y comprendida está en conexión directa con su valía personal.

Si a uno no lo escuchan o lo ignoran, recibe un golpe fuerte en la autoestima. Es la experiencia más cercana a la invisibilidad. Aunque en ocasiones hablemos para entregar una respuesta que se nos ha pedido, la mayoría de las veces lo hacemos porque queremos aportar y ser oídos. Y mientras lo hacemos, queremos que la gente se concentre en lo que decimos sin distraerse y pongan sus necesidades personales al margen.

De lo contrario, sería mejor que nos dijeran que no están en capacidad de oírnos en lugar de “pretender” que nos escuchan. Uno esa clase de engaños los detecta de inmediato y crean mucha desconfianza. Nada es más perjudicial para una carrera o para las metas de ventas, que ser un mal oyente.

Si quiere que sus finanzas personales progresen, trabájele a desarrollar una escucha potente y deléitese viendo como se fortalecerán los lazos al honrar a la persona que tiene enfrente.

Sintonícese en lo que dice su interlocutor

La escucha potente requiere un esfuerzo de su parte, pero créame que lo hará irresistible. Se hará un maestro en decodificar lo que se dice y también lo que no se dice.

En identificar los sentimientos que se están expresando y los que se reprimen. Para lograrlo basta con que preste atención al tono, la intensidad y la velocidad con que habla tu interlocutor. Si éste habla más rápido o más alto de lo normal, puede indicar emoción. Si lo hace lentamente y sin fluctuaciones en la voz, puede evidenciar falta de entusiasmo y si usa un tono fuerte acompañado de respiración agitada, puede significar ansiedad.

Aprenderá a estar atento no sólo a lo que otros digan, sino también a lo que NO digan.  En ocasiones, ellos se guardan algo de lo que les pasa y usted lo podrá percibir a través de cambios ligeros en la voz o ante la persistencia por evadir algún tema.

Es probable que usted ya se considere un buen oyente porque espera a que el otro termine de hablar para expresar su punto de vista pero la escucha potente, exige más que esto. Esta habilidad que agilizará su carrera requiere que usted se sintonice con lo que el otro está diciendo.

El primer paso es revisar que no esté cayendo en una de estas 3 trampas:

• Hacer otras cosas o pensar en asuntos pendientes, mientras le hablan.

• Elaborar la respuesta que va a dar, aún cuando la persona ni ha terminado de hablar. En este caso, usted se está enfocando en lo que tiene que decir al respecto, en lugar de hacerlo en lo que le están diciendo.

• Entretenerse emitiendo juicios y opiniones mentales sobre lo que está oyendo… ¿Y éste quién se cree? ¿Por qué no me lo dijo hace una hora y no hubiera perdido el tiempo?

¿Le suena familiar?

Comience a trabajar hoy mismo este campo implementando estas 10 Claves para al hablar con sus jefes, clientes y compañeros de trabajo:

10 claves para la escucha potente

1. Permanezca callado:es muy difícil recibir información cuando la boca está en movimiento y haciendo ruido. Por muy simple que parezca, permanecer callado mientras el otro habla, es el primer paso y no es tan fácil de practicar.

2. Aparte todo tipo de distracciones:Déle toda su atención a quien le habla evitando interrupciones y estimulaciones visuales. Para ello nada mejor que un escritorio ordenado y pantallas fuera del alcance de la vista.

3. Verifique lo que está oyendo: repita con sus propias palabras lo que escuchó. Ej: “Si entendí bien, tú consideras que”. Al hacerlo, la persona sentirá que la sigue y es comprendida.

4. Valide sus percepciones: no asuma que lo que percibe es cierto y puede usarlo para emitir sus opiniones. Antes de hacerlo, corrobore su veracidad con frases como:

• “Suena como si estuvieras sintiendo…”
• “Parece que estás bien emocionado / molesto con…”
• “Veo que te pones… cuando mencionas a X”.

5. Dele a la persona la oportunidad de disentir o confirmar su parecer. Así su interlocutor no esté de acuerdo con las apreciaciones que acaba de hacerle, estará feliz de saber que lo sigue.

6. Espere 10 segundos antes de responder a lo que su interlocutor acaba de decir: algunas veces un silencio prolongado lo induce a pensar más un asunto y añadir un par de cosas. Esto es válido para jefes y clientes por igual.

7. Cuanto más información tenga, tanto mejor: frases como “¿Ah si?, cuéntame más o ¿hay algo más que quisieras añadir?” son útiles para ayudar al cliente o al jefe a explorar más a fondo.

8. Siga a su interlocutor con una sonrisa, asintiendo con la cabeza o con expresiones faciales. Es una excelente forma de hacerle notar que está ahí para él.

9. Si está hablando por teléfono, haga énfasis en la parte verbal para que al otro lado de la línea no piensen que usted se desmayó. Algunas expresiones útiles son” “Sí, te oigo”, “Ajá”, “Mmmm”, “De acuerdo” y “Veo”.

10. Tenga presente que al escuchar, no se trata de usted. Cuando escuchamos todo va acerca de las historias de quien habla. Trate de mantener una relación 80-20: El 80% del tiempo habla el otro y usted sólo el 20%.

tiempoPara tener éxito en los negocios, es necesario dedicar al menos 5 horas a la semana para el aprendizaje.

No se trata de la conclusión de un experimento científico, sino de un patrón que se repite y que ha descubierto el escritor Michael Simmons al investigar la historia personal de líderes empresariales como el creador de Microsoft, Bill Gates; el inversor estadounidense Warren Buffert; el cofundador de Facebook, Mark Zuckerberg, o la presentadora Oprah Winfrey.

Simmons se ha dado cuenta de que, a pesar de ser personajes públicos con agendas muy apretadas, son capaces de dedicar al menos 5 horas a la semana para aprender, entendiendo por ello un proceso que se divide en 3 fases:

Leer

Oprah Winfrey ha dicho: “Los libros son mi pasaporte hacia la libertad personal”, mientras que el multimillonario Warren Buffet ha confesado que dedica entre 5 y 6 horas al día a leer 5 periódicos y 500 páginas de informes corporativos.

En el caso de Bill Gates, el magnate lee 50 libros al año, mientras que Mark Zuckerberg devora, al menos, un libro cada dos semanas.

Reflexionar

Una parte de la regla de las 5 horas se debe dedicar a la reflexión.

En este sentido, el CEO de la tecnológica AOL, Tim Armstrong, tiene establecido que su equipo debe reservar 4 horas a la semana a pensar. Por su parte, el CEO de LinkedIn, Jeff Winer, dedica 2 horas diarias a reflexionar y el fundador de la compañía O2E Brands, Brian Scudamore, 10 horas a la semana .

Experimentar

Este es el último paso de la regla de las 5 horas.

En el caso de Google, la compañía permite a sus empleados que trabajan en proyectos nuevos en los que dediquen a la experimentación un 20% de su jornada laboral. Facebook también lo potencia y quizás el mejor ejemplo, es el de Thomas Edison que siempre probaba sistemáticamente cada uno de sus inventos antes de lanzarlos.

La diferencia entre aplicar la regla de las 5 horas y no hacerlo es la que marca la frontera entre quedarse en el lado de la productividad y la eficiencia en el trabajo para saltar al de la mejora constante.

¿Cómo puedes aplicar la regla de las 5 horas?

Si la gente más ocupada y con más éxito del mundo puede hacerlo, todos podemos sacar al menos una hora de nuestro día a aprender. Para conseguirlo, hay 3 pasos que debes seguir:

• Encuentra el tiempo para leer y aprender incluso cuando estés muy ocupado

• Sé constante cuando uses ese tiempo de aprendizaje sin caer en distracciones

• Trata de mejorar los resultados de cada hora de aprendizaje usando técnicas que te ayuden a recordar y aplicar lo aprendido

Vistos los consejos, sólo queda ponerlos en práctica 🙂

richard bransonDesde disfrazarse de azafata, pasando por dar más días de vacaciones a sus empleados o que se tomen licencias remuneradas mayores a las normales para los que tienen recién nacidos, sir Branson no es un tipo más que creó empresa, es el modelo que muchos ejecutivos y millennials admiran y con el que se sienten identificados.

Y lo mejor, es que sus conocimientos los comparte con todo el mundo a través de su blog https://www.virgin.com/richard-branson/, donde en su artículo más reciente habla del enorme poder que tiene el pensa como un niño pequeño.

“Fui un niño con determinación, siempre en la búsqueda de mi siguiente aventura y esperando descubrir las cosas en mis propios términos. Por fortuna, mis padres me dieron la libertad de explorar el mundo a mi alrededor, y de verlo con todos sus colores. Siempre me animaron a ser curioso, nunca me dijeron que no podría lograr algo y siempre me fue permitido fallar. Por siempre estaré agradecido con el estilo de mamá y papá, y no solo me sirvió para bien cuando era niño, sino también me ha dado forma en gran medida al adulto en que me he convertido”, afirma Branson.

Precisamente, Branson se detiene en ese punto donde recuerda su niñez y dice que esa visión la ha utilizado tanto para aproximarse a los negocios, como también para sus relaciones personales. “Los niños ven lo mejor de la gente y del mundo alrededor de ellos. Nosotros podemos aprender todo acerca de su amplísimo entusiasmo”.

Es aquí donde resalta que muchos creerán que dejar la escuela y los estudios para empezar a emprender su negocio puede llevar a una curva de aprendizaje donde tiene que crecer como persona demasiado rápido. En Branson, dar ese paso tuvo un efecto contrario. A la edad de 16 años, cuando inició su empresa, volvió a sentirse como un niño de nuevo.

“Yo no tenía ninguna experiencia, pero en vez de sentirme avergonzado o desanimado, abracé a mi niño interno y di el salto a lo desconocido. Como un niño pequeño, tuve que aprender en el acto, haciendo. Y fallé una y otra vez, de muchas diferentes formas, pero siempre me levanté, con la determinación de dominar una habilidad y entonces moverme hacia algo nuevo y emocionante”.

Y menciona que cuando lanzaron Virgin, con ese optimismo ciego, muchas personas llamaron a ese entusiasmo ingenuidad. En los primeros días de Virgin Records y Virgin Atlantic ninguno de ellos sabía en realidad qué estaban haciendo. Pero como si fueran niños, sin obedecer las reglas, entre todos se presionaron para abrirse paso y para alcanzar lo que los demás veían como un imposible.

“Como lo sugiere nuestra marca, nosotros éramos vírgenes en los negocios, dispuestos a intentar cosas por nosotros mismos por primera vez. Sin preconceptos y sin ideas de qué trabajaríamos y qué no, hicimos las cosas diferentes y pavimentamos nuestro propio camino hacia el éxito”, resalta.

El millonario agrega que aprendió mucho en aquellos años tempranos del negocio, y que hay todos podemos aprender mucho de cómo la inexperiencia y la mirada inocente puede ayudar a navegar por los obstáculos.

Finalmente, Branson dice que aprende y disfruta mucho del tiempo que pasa con sus nietos, Eva-Deia, Etta y Artie, y con Bluey, una pequeña bebé. No solo le traen una gran alegría, sino que también son motivo de inspiración. “Verlos a ellos desarrollarse y adquirir sus propias personalidades ha sido algo poco menos que maravilloso”, añade.

Particularme, lo que más ha disfrutado ha sido verlos aprender a caminar. Ha sido una experiencia reveladora de la que todos los adultos pueden aprender. Después de que ellos han girado, se caen, se tropiezan una y otra vez, su ego no sale lastimado ni tampoco su voluntad termina disminuida.

“Los niños miran al mundo con asombro e inquisividad, y ven oportunidades donde normalmente los adultos ven obstáculos. Creo que no solamente deberíamos escucharlos más a ellos, sino también deberíamos actuar más como ellos”, concluye.

ansiedadLa ansiedad es una sensación habitual antes de dar un discurso, hacer un examen, una presentación o ir a una entrevista de trabajo. Y muchas veces los nervios pueden ser contraproducentes, hasta el punto de afectar notablemente nuestro desempeño.

Hasta los actores profesionales se ponen nerviosos al presentar premios como los Oscar o los deportistas de elite antes de un momento importante.

Ahora, psicólogos de la Escuela de Negocios de la Universidad de Harvard, en Estados Unidos, tienen un consejo para superar estas crisis: seguir una pequeña secuencia de acciones con un alto valor simbólico justo antes de enfrentar la situación que nos genera estrés.

O, lo que ellos llaman, crear un ritual.

El poder del ritual

Las conclusiones del estudio sugieren que un ritual previo puede ayudarnos a sentir un mayor control sobre la situación y en consecuencia a lograr un mejor rendimiento.

Como parte de la investigación los psicólogos idearon un experimento en el que le decían a los participantes que en pocos minutos tendrían que cantar en público, con un micrófono, una canción muy difícil.

Un algoritmo medía objetivamente su grado de desempeño con la canción.

Los psicólogos querían que los individuos se pusieran increíblemente nerviosos para después ver de qué manera podían ayudar a reducir su ansiedad.

Así, a algunos participantes les dijeron que trataran de calmarse a sí mismos antes de cantar para estar menos nerviosos.

De acuerdo a una encuesta previa de los investigadores esta es una táctica habitual que utiliza la gente para no ponerse nerviosa antes de hacer algo importante.

“Mucha gente se dice a sí misma, literalmente, cosas del estilo ‘cálmate, esto no es para tanto, no hay ningún problema, tú puedes hacerlo, etc.'”, le dijo a la BBC el profesor Michael Norton, líder del estudio publicado en la revista Organizational Behaviour and Human Decission Processes.

Pero a otros participantes los psicólogos les dijeron que siguieran un ritual simple: Por ejemplo, algunos tenían que hacer un dibujo de cómo se sentían, y después romperlo en pedazos y tirarlo a la basura.

“Descubrimos que decirte a ti mismo que te calmes no funciona”, dijo el psicólogo.

“Es como cuando le dices a alguien que está enfadado y gritando que deje de gritar, no suele funcionar”, añadió.

“Pero hacer pequeños rituales como el descrito sí ayudaban a la gente a sobrellevar mejor su ansiedad y después a tener un mejor rendimiento”, según Norton.

Poder y simbolismo

Uno de los factores que generan ansiedad antes de estas situaciones estresantes es, precisamente, la falta de control que el individuo siente sobre lo que va a ocurrir.

Un ejemplo claro de esto es la anticipación ante un examen, en el que otra persona te va a evaluar.

Los rituales son como una forma de comportamiento controlado, nos llevan a sentirnos más en control y eso está relacionado con cuánta ansiedad sentimos“, explicó el psicólogo.

Además, los investigadores creen que el simbolismo detrás de un ritual puede ayudar mucho, aunque no es imprescindible.

Seguir simplemente una secuencia de acciones sin un significado particular también puede ayudar, afirma Norton.

Según el psicólogo, el mero hecho de llamarlo ritual puede tener un efecto positivo.

La diferencia entre un hábito y un ritual

La presentadora del programa Health Check de la BBC, Claudia Hammond, siempre se hace un té antes de entrar al estudio a presentar el programa en vivo, y se pregunta si eso es un ritual o más bien un hábito.

Según Norton, un hábito es una acción en sí misma, que realizas porque sí, en este ejemplo porque te apetece tomar un té.

“Un ritual tiene más que ver con cómo te haces el té, por ejemplo, si sigues siempre los mismo pasos”, explica.

Otra manera de considerar si una acción es un ritual o no es preguntarse qué pasaría si no lo hicieras.

“Si no pudieras tomarte ese té, ¿Cuán molesta te sentirías?”, dice.

“Cuando no hacerlo te perturba y te afecta, entonces se acerca más al ritual y se aleja del hábito”, explica el psicólogo.

Pero todo esto está dentro de un grado normal de ansiedad ante una situación estresante particular.

Obviamente cuando hacer rituales se lleva al extremo, como en el caso de la gente que padece trastorno obsesivo-compulsivo, no es una estrategia que ayude. “En esos casos el ritual interfiere con la vida cotidiana”, apunta Norton.

cambiar de rumboLas personas que están cien por ciento contentas con lo que tienen han alcanzado este estado no por mera casualidad. La realidad es que no aceptan otro resultado que no sea la felicidad. Han hecho sacrificios y trabajado muy duro para alcanzar la plenitud anhelada.

No se trata de tener buena o mala suerte. Todo se reduce a identificar qué es lo que quieres, formular un plan para lograrlo y, luego, dar tu mayor esfuerzo hasta conseguirlo.

Si eres infeliz, tienes dos opciones: puedes quejarte de ello y esperar que tu vida cambie mágicamente, o tú mismo puedes hacer que se transforme.

Para lograr lo segundo, te comparto un plan de cuatro pasos que te permitirá alcanzar la felicidad. Si no estás contento con tu vida, te debes a ti mismo hacer el cambio que necesitas. ¡Nuestro paso por el mundo es muy corto para postergarlo!

1. Determina por qué eres infeliz

Hay muchas razones por las que te puedes sentir triste con la vida: un empleo que no amas de verdad, trabajar con personas desagradables o hacer una tarea para la que estás sobre calificado. Puede que no se relacione con tu vida profesional -como una relación personal poco sana-.

 Es posible que existan millones de razones para tu descontento y es tu misión identificarlas. Cualesquiera que sean estas causas, debes estar consciente de que no encontrarás la felicidad verdadera hasta que identifiques cuál es el problema.

2. Cambia tu actitud

¿Qué crees que pasa cuando siempre estás llenando tu cabeza con un panorama negativo? Los pensamientos oscuros generan tristeza e infelicidad, mientras que los pensamientos positivos producen alegría.

Al final del día, tú eres responsable de tu propia felicidad. La única manera en la que serás pleno es cambiando tu actitud y entendiendo que estás en completo control y capacidad de transformar una mala situación.

3. Crea un plan para alcanzar la felicidad

Puedes empezar a diseñar un plan para ser feliz una vez que descubras por qué no estás satisfecho y te hayas armado con una actitud positiva. Esta es la parte donde la duda suele atacar e impedir el avance.

Empiezan a surgir las excusas que justifican que sigas siendo miserable. Si realmente quieres ser feliz, debes superar esta barrera y comprometerte en alcanzar tu meta. Determina cuál es tu objetivo e imagina cuáles son los pasos necesarios para alcanzarlo.

4. Toma acción y no mires atrás

Cuando ya tengas tu plan delineado es momento de empezar a trabajar y no mirar atrás.

Tomar acción no garantiza resultados por sí mismo, tu viaje a la felicidad incluye errores, rechazos y desilusiones. Pero si te quedas estático solo hay una garantía y esa es que tu situación actual no va a cambiar y seguirás estando triste.

La felicidad no va a llegar de la noche a la mañana, es una batalla constante en la que hay que seguir sin importar qué tan complicado se vea el panorama.

Y por supuesto, no olvides que rodearte de gente positiva que te apoye es esencial.

lideresCuando la gente inicia un negocio tiene la aspiración de llegar a convertirlo en una empresa exitosa y líder en el ramo donde se desenvuelve. Esta mentalidad no siempre viene acompañada de la mejor preparación, es por eso que se llega a requerir la inspiración de algunos millonarios y CEOs afamados a nivel mundial.

No existe una fórmula exacta para llegar a ser millonario; sin embargo estos son algunos secretos retomados de las vidas de algunos líderes famosos.

1. Equilibrio entre trabajo y vida personal

No permitas que el trabajo robe tu vida personal; gran parte de tu éxito es gracias al apoyo de amigos o familiares. Creer que un empresario no tiene vida privada y todo el tiempo piensan en negocios es un gran mito. Recuerda a Melinda y Bill Gates, o a Mark Zuckerberg y Priscilla Chan, ellos han logrado el equilibrio como pareja y empresarios.

2. Carácter fuerte y atractivo

Otro mito es creer que los grandes millonarios nacieron silenciosos y al margen de la vida pública. Ellos llegaron al éxito gracias a un fuerte carácter, el cual los llevó a estar en medio de la acción.

3. Inversiones

Algunas actividades u objetos son considerados como un gasto, pero si se trata de algo que en un futuro va a redituar más de lo invertido, vale la pena verlo como una inversión. Muchos de los grandes millonarios invirtieron en educación, preparación y hasta dinero en proyectos.

4. Ama lo que haces

“Elige un trabajo que te guste y no trabajarás ningún día de tu vida”, así lo dijo Confucio. No hay nada más cierto, tu empleo se vuelve un modo de vida, lo absorbes y lo haces parte de ti.

5. Fracasar

Mucha gente considera que las grandes ideas llegan en un momento de brillantez, donde “se enciende el foco”. Lo cierto es que la mayoría con consecuencia del ensayo error, de intentar de manera constante y tomar los errores como aprendizaje.

6. Evita deudas

De manera inevitable contraerás deudas, lo mejor que puedes hacer es liquidarlas lo antes posible. Además, opta por la honestidad en cuanto a las finanzas de tu empresa, pues es la base para atraer nuevos inversionistas.

7. Sé modesto con tu vida

Las ganancias que genere tu empresa son bienvenidas para conservar un buen estilo de vida. Sólo ten en cuidado en no derrocharlo en placeres banales, mejor apuesta por el ahorro.

8. Medita y respira

Es posible que los negocios te mantengan en una vida ajetreada, por eso necesitas tomar un momento para despejar tu mente. Algunos ejercicios de respiración, yoga o meditación aclaran el pensamiento.

9. Lee mucho

Elon Musk, CEO de Tesla, es una persona cuya preparación se dio gracias a los libros. En los textos puedes encontrar técnicas, métodos e inspiración para crear un negocio propio o convertirte en líder.

10. Delega tareas

Un buen líder sabe que delegar actividades y ayuda al empoderamiento de sus empleados, pues sabe que sin ellos, no habría éxito. Ellos se enfocan en la planeación estratégica y en el potencial de crecimiento.

 

 

 

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