Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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De todo un poco sobre los negocios y una vida llena de riquezas

Ya se nos está terminando el año y a todos nos invade la necesidad de evaluar los logros y, aunque no nos guste, evaluar también las frustraciones del año.

Nadie quiere hacerlo a menos de que hayas sido de los pocos afortunados emprendedores que convirtieron a su empresa en un unicornio o consiguió todos los financiamientos que necesitaba para seguir creciendo.

Para esos que no, toca decidir si queremos seguir viviendo un año más con esta incertidumbre financiera, con el sube y baja de emociones sobre si estamos o no haciendo lo que queremos hacer o si definitivamente vamos a tirar la toalla y buscarnos ese sueldo ideal o ese puesto de ensueño. He visto a un par que tuvieron que declararse en quiebra y vaciar oficinas, otros más disolvieron sociedades, otros salimos “tablas”.

Y digo salimos tablas porque sobrevivimos y todavía no queremos tirar la toalla aun cuando las cosas se movieron más lentas de lo que nos hubiera gustado, las negociaciones no salieron y tuvimos que pasar por muchos dolorosos cambios.

“Pero querías ser emprendedor”.

Emprendedores, esta es la época del año en la que, si no fuiste de los afortunados mencionados arriba, seguramente te sentirás un poco deprimido porque no te alcanza para el regalo de navidad que querías darle a tu mamá.

Porque no podrás irte de vacaciones a la playa como lo habías estado soñando todo el año, porque no lograste esa meta de ventas o tuviste problemas con algunos proveedores que regresan a tu vida en en forma de e-card navideña, porque no sabes si podrás pagar aguinaldos (si tienes empleados de planta) o si podrás al menos invitar a cenar a tu equipo de trabajo.

A uno de mis socios le regalé chilaquiles, al otro algo más acorde con su personalidad. Estamos en esa etapa del emprendimiento en la que pasar tiempo de calidad platicando sobre el futuro del negocio y nuestros problemas personales son recompensa y regalo suficiente para la dinámica. En el que un regalo representa encontrar una herramienta que nos reduzca costos o que optimice resultados.

Así es el emprendimiento a veces, uno se congratula con pequeños logros que nadie ajeno al proceso podría valorar.

Por eso este es un buen momento para recordar, evaluar y revivir los fracasos pero también celebrar mucho las pequeñas victorias:

Cuando pagaste poquitos impuestos porque tu contador hizo magia, cuando entregaste todo a tiempo y nadie tuvo que trabajar horas extra, cuando por fin convenciste a alguien que no quería probar tu producto, cuando tus papás admitieron que admiraban tu esfuerzo, cuando pudiste invitarle una cerveza a tu mejor amigo porque “te sobró un poquito”.

Celebremos pues, solo entre emprendedores entenderemos estos triunfos en épocas como esta. Sólo nosotros sabemos lo mucho que nos dolió llegar a terminar el año y lo apanicados que estamos de ver llegar el siguiente. Cualquier emprendedor que lea las noticias políticas o financieras sabe que si se aventó como niño en tobogán en el 2018 para sacar adelante un negocio, en el 2019 la subida será todavía más difícil.

No es mi intención ser pesimista. Tampoco voy a decirles que dejen todo y regresen a la vida de un puesto y un salario estable, con prestaciones y todo. No. Porque la buena noticia es que no estamos solos en esto.

Emprendedores habemos muchos tratando de sacar adelante nuestras ideas y si, aunque suene cursi, seguir nuestro sueño. Y hemos de seguir intentando, seguiremos siendo unos necios hasta que fracasemos rotundamente. Y entonces nos vamos a volver a levantar porque la red de soporte emprendedor es enorme y cada día crece más.

Nos vamos a volver a levantar y poner la cabeza en alto porque nosotros, aunque raspados, podemos decir con toda seguridad que lo intentamos y no nos quedamos con las ganas.

A ustedes ¿cómo les fue en el año? ¿Cuál es la pequeña victoria que los motivará a seguir en 2019?

Como emprendedor, no tienes límites ni restricciones. No hay nada que no puedas lograr, excepto congelar el tiempo.

El tiempo es la comodidad más valiosa para un emprendedor. La mayoría de nosotros haríamos lo que fuera por agregarle una hora más al día. Pero hasta que alguien invente una aplicación para manipular el tiempo, estaremos forzados a manejarlo de la manera más eficiente.

Aquí hay 13 tips que te ayudarán a hacer tus días más productivos:

1. Haz tiempo para ti.

Aparta unos momentos para terminar de hacer las cosas personales. Actividades como pagar las cuentas y contestar mails personales pueden distraerte de tu trabajo.

2. Desconéctate cuando necesites poner el 100 por ciento de tu atención.

¿Te estás preparando para una junta importante o un pitch? Apaga tu celular y cierra tu email. Serás más productivo y no tendrás distracciones.

3. Haz una lista de cosas por hacer.

Ten una lista de pendientes y táchalos cuando los hayas completado. Créala por las noches para comenzar al día siguiente por la mañana, esto te permitirá hacer esas cosas justo al despertar.

4. No tengas miedo de la tecnología.

He visto a personas en sus escritorios con una llamada en espera y con el teléfono pegado a la oreja. Si tienes un equipo de bluetooth, puedes contestar emails al mismo tiempo que esperas en la llamada.

5. Di que “no”.

Tal vez no te guste decepcionar a la gente, pero para tu propia productividad, aprende a decir que no. No siempre es el mejor sentimiento, pero es imposible quedar bien con todos. Si dices que si a todos, no tendrías tiempo de terminar tus cosas.

6. Responde.

Todos tenemos iPhones y smartphones, así que úsalos. Sobre todo si estás fuera de tu oficina y llegas a recibir un correo.

Una vez que envié un email, la respuesta fue: “Te respondo cuando llegue a la oficina”. Esta persona no necesitaba llegar a su lugar de trabajo para responder. Un simple “sí” o “no” hubiera bastado y le hubiera quitado menos tiempo. Si puedes responder mientras estás fuera de la oficina, aprovecharás más tu tiempo cuando regreses.

7. Elimina la energía negativa.

Nada puede drenar tu energía o arruinar tu día más rápido que las personas con una energía negativa. Deja de salir con gente así y evita que te quiten el tiempo.

8. No dejes para después las tareas que no te gustan.

Cuando tu lista de pendientes tiene actividades que no te gustan tanto, toma en cuenta que éstas pueden consumir tus pensamientos hasta que las completes. Hazlas primero para que puedas tener la mente clara y hacer lo demás.

9. Atiende los problemas inmediatamente.

En ese mismo punto, espera a resolver un problema rápido, esta puede ser la diferencia entre perder 15 minutos solucionándolo o arreglar un desastre que te tomará días.

10. No dejes el ejercicio.

Haz 30 minutos de actividad física antes de comenzar tu día. Tendrás más energía y no te sentirás cansado.

11. Delega.

Si tienes un equipo a tu disposición, úsalo. Muchos emprendedores son tan tercos que piensan que lo pueden hacer todo. Delegar las tareas apropiadas te dará más tiempo.

12. Escribe todo.

Usa la aplicación de “notas” en tu smartphone o usa un cuaderno y asegúrate de tenerlo siempre a tu lado. ¿Alguna vez has tratado de recordar algo que tenías que hacer mientras el reloj avanzaba? ¡Pierdes tiempo valioso!

13. Ten un horario.

Si tienes tareas que requieren de tu atención cada semana, atente a un horario. Cosas como contabilidad, nómina y reportes pueden hacerse en la misma semana. En lugar de buscar tiempo para hacerlo todo, establece un horario designado para cada cosa.

Probablemente estés harto de escuchar a líderes políticos y empresarios presumir de lo poco que duermen.

Pero lo que a lo mejor no sabías es que la falta de sueño es muy perjudicial para nuestros cuerpos y cerebros.

Matthew Walker, profesor de neurociencia y psicología de la Universidad de Berkeley, en Estados Unidos, explica por qué deberías dejar de admirar a las personas que duermen poco.

Walker también escribió “Por qué dormimos”, un libro con el potencial de cambiarte (y extender) tu vida.

Aquí explica todo lo que deberías saber sobre el sueño y cómo desarrollar hábitos de vida más saludables.

Por qué dormir es importante

Todos los estudios dicen lo mismo: cuanto más corto sea tu sueño, más corta será tu vida.

Así que si quieres llegar a la vejez y mantenerte sano el mayor tiempo posible, deberías invertir en una buena noche de sueño.

De hecho, dormir es tan beneficioso que el profesor Walker ha comenzado a presionar a los médicos para que lo prescriban.

Sin embargo, tiene que suceder de forma natural. Muchos estudios relacionan las pastillas para dormir con un mayor riesgo de cáncer, infecciones y mortalidad.

¿Qué pasa con nuestro cuerpo y mente si no dormimos?

Muchas de las enfermedades que sufrimos tienen un vínculo significativo con la falta de sueño.

Por ejemplo el alzhéimer, el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la obesidad, la diabetes, la depresión, la ansiedad e incluso el suicidio.

Todos los sistemas fisiológicos importantes de nuestro cuerpo y cada red u operación de la mente se someten a una revisión general durante el sueño.

Si no duermes lo suficiente, se verán gravemente afectados.

Tras 50 años de investigación científica, la pregunta ya no es “¿qué hace el sueño por nosotros?” si no “¿qué no hace el sueño por nosotros?”.

¿Cuánto deberías dormir para sentirte bien?

Deberías dormir por lo menos de siete a nueve horas.

Si duermes menos de siete horas tu sistema inmunológico y tu rendimiento cognitivo comenzarán a verse afectados.

Tras estar despierto 20 horas estarás tan impedido como si estuvieras borracho.

Uno de los problemas con la falta de sueño es que en el momento no te das cuenta del daño que te está causando.

Imagina a un conductor ebrio en un bar que recoge las llaves de su auto y dice: “Estoy bien, puedo conducir”. Pero sabes que no está bien, solo que él piensa que lo está.

Cada vez dormimos menos. ¿Por qué?

Si nos fijamos en los datos de las naciones industrializadas hay una tendencia clara: en los últimos 100 años el tiempo que dormimos ha disminuido.

Si dormimos menos, nos cuesta más entrar en la fase REM (Rapid Eye Movement, en inglés), el ciclo donde soñamos.

Interferir con la fase REM es muy dañino, ya que es crucial para nuestra creatividad y esencial para nuestra salud mental.

Hay varias razones por las que las personas dormimos cada vez menos.

1. Falta de conocimiento.

La comunidad científica sabe lo crucial que es dormir bien, pero hasta ahora no ha sido capaz de comunicarlo de forma efectiva al público en general. La mayor parte de las personas no entiende por qué dormir es importante.

2. Ritmo de vida.

En general estamos trabajando más horas y pasamos más tiempo yendo y viniendo del trabajo. Dejamos la casa muy pronto en la mañana y volvamos a casa tarde en la noche, y naturalmente no queremos dejar de pasar tiempo con nuestra familia y amigos. Estar con la familia, salir con amigos, ver la televisión… al final se nos come nuestro día y sacrificamos horas de sueño.

3. Actitudes y creencias.

Dormir no está bien visto por la sociedad. Si le dijeras a alguien que duermes nueve horas, probablemente pensarían que eres un holgazán. Así que estigmatizamos el sueño y muchas personas presumen de lo poco que duermen cada noche.

Esto no fue siempre así. Nadie pensaría que un bebé que duerme es perezoso, porque sabemos que dormir es absolutamente esencial para su desarrollo. Pero esta noción cambia cuando llegamos a la edad adulta. No solo abandonamos la idea de que dormir es necesario, sino que castigamos a las personas por dormir cuando lo necesitan.

4. La falta de luz natural.

No nos gusta estar sin luz cuando oscurece. Pero la oscuridad es necesaria para liberar una hormona esencial llamada melatonina que nos ayuda a dormir bien.

Desgraciadamente, uno de los efectos secundarios del progreso es que estamos constantemente bajo luz artificial. Esto empeoró con la llegada de las pantallas LED, ya que proyectan una potente luz azul que bloquea la melatonina.

5. Temperatura.

Otro efecto secundario inesperado del progreso: ya no experimentamos el flujo natural de frío y calor durante el periodo de 24 horas.

Todos queremos hogares cálidos, pero también necesitamos un poco de frescura para dormir bien. Nuestro cerebro y nuestro cuerpo necesitan reducir esa temperatura central, aproximadamente a 1 ºC menos, para que nos relajemos de forma natural. La mayoría de nosotros ponemos la calefacción demasiado alta: si quieres dormir bien programa tu termostato a 18 ºC por la noche.

Ahora que has visto qué errores cometes, ¿puede revertirse el daño?

Sí y no: no puedes recuperar lo que has perdido pero nunca es demasiado tarde para cambiar tus hábitos y comenzar a cuidarte.

Una de las grandes falacias es que si no has dormido bien puedes “recuperar sueño”. No puedes.

El sueño no es como un banco, donde puedes acumular una deuda y luego pagarla más tarde.

Pero esto es lo que hacen muchas personas: duermen poco entre semana y pretenden recuperar durante el fin de semana. Esto se llama jet-lag social o incluso bulimia del sueño.

Lo que sí puedes hacer es cambiar tus hábitos.

Los estudios muestran que las personas que antes dormían mal, pero cambiaron sus costumbres y empezaron a dormir más, evitaron el deterioro degenerativo y el Alzheimer por más de diez años en comparación con las personas que no cambiaron sus hábitos.

Pero ¿por qué no podemos almacenar el sueño?

Imagina si pudiésemos almacenar horas de sueño y luego utilizarlas como quisiéramos. ¿A que sería maravilloso?

Hay un precedente en biología: se llama la célula grasa.

La evolución nos ha proporcionado la célula adiposa gracias a la cual podemos almacenar energía en tiempos de abundancia que nos permite sobrevivir en tiempo de hambruna.

Entonces ¿por qué no hemos desarrollado un sistema parecido para almacenar sueño?

Porque somos la única especie que se priva de dormir de forma deliberada sin motivo aparente.

Es por esto por lo que incluso una sola noche de mal sueño puede afectar nuestro cuerpo y nuestro cerebro.

En 2015 me anoté en una maratón de aventura. El desafío consistía en correr 100 km sobre terreno montañosos entre la Argentina y Chile.

Al segundo día de travesía, agotado y a punto de abandonar, conocí a Eliza, una maratonista de 82 años que participaba por tercera vez. Me acerque y le pregunte cuál era su secreto. “Todos me miran el cuerpo y no se dan cuenta de que la clave está en mi cabeza. Las maratones se corren con los pies, pero se llega con la mente”, respondió firmemente ante mi asombro.

Esta experiencia fue un punto de inflexión que validó lo que venía observando al trabajar con emprendedores y empresarios de Latam, el activo más importante que influye en el éxito del emprendimiento no está en el balance, está en el mindset del emprendedor, en su mente.

El entorno es igual para todos, pero la forma en que lo interpretamos y actuamos es lo que nos diferencia. Mientras la mayoría ve un problema, el emprendedor detecta una oportunidad. Así descubrimos dos tipos de emprendedores: aquellos con mentalidad de crecimiento y los de mentalidad fija.

La diferencia entre ambos es que a los primeros les encantan los desafíos, valoran las críticas, aprenden de los fracasos y no le temen a la incertidumbre mientras que para los segundos el cambio es peligroso, la incertidumbre genera temor, los obstáculos hay que evitarlos y no escuchan las críticas.

Mindset

Para descubrir el estilo de mindset del emprendedor, diseñamos un dispositivo psicológico para conocer su sentido de propósito, el nivel de autoestima, las creencias limitantes y la capacidad de perseverancia.

Además, se analiza el árbol genealógico de la persona para entender como la historia y constelación familiar condicionan su destino. La dinámica entre los socios trasciende al organigrama, su manera de complementarse y resolver los conflictos son un indicador clave de éxito. Esto también lo estudiamos con simuladores vivenciales.

Los grandes emprendedores tienen en común la necesidad de logro, un alto nivel de confianza, curiosidad y capacidad de aprendizaje, disfrutan de convivir con la incertidumbre y asumir riesgo.

Lo soft condiciona lo hard. Detrás de un emprendimiento exitoso vamos a encontrar que los grandes emprendedores tienen en común la necesidad de logro, un alto nivel de confianza, curiosidad y capacidad de aprendizaje, disfrutan de convivir con la incertidumbre y asumir riesgo. La perseverancia es parte de su ADN.

No le temen al fracaso, porque es condición para validar sus ideas. “El error siempre tuvo mala prensa, porque se confunde fracasar con ser un fracasado. Pero en realidad de la equivocación se vuelve con experiencia, en cambio de la ignorancia no”.

La buena noticia es que se puede estimular y desarrollar el mindset emprendedor que requiere cada etapa del emprendimiento. Esto evita que el éxito del pasado se convierta en el fracaso del presente. Locos son aquellos que pretenden resultados diferentes haciendo más de lo mismo.

Años y años hablando de conciliación y todavía muchos siguen sin querer entender que significa conciliar.

Lo más fácil es echar la culpa a la empresa, al Jefe y más en concreto a la Dirección de Recursos Humanos, cuando realmente es un problema personal. ¿De verdad quieres controlar tu tiempo para poder abrirte a otras actividades que no sean las puramente laborales? Pues ya sabes, querer es poder.

Hay personas que cuando oyen hablar de orden, planificación, fuerza de voluntad… se vuelven locas y se dejan llevar y llevar… sin saber reconducir cada una de las circunstancias que se presentan a diario.

El otro día hablaba con una joven ejecutiva, responsable de banca de inversión, y me contaba su vida. ¡Uff…! Agobiante, se le escapaba todo sin control… Marido, hijos, formación, deporte, amigos… Solo pantallas con gráficos para ver la volatilidad de los mercados… ¿Merece la pena una vida monocolor? Cuando leas estas líneas, no te rías… tal vez tú o yo estemos en la misma o peor situación.

Para ayudarte a reflexionar y analizar tus circunstancias voy a plantearte algunas preguntas que te puedan abrir los ojos. Veamos:

¿Sabes gestionar tus prioridades a lo largo de las veinticuatro horas diarias?

¿Cuándo llegas al trabajo, eres consciente de que estar más tiempo en la oficina no significa ser mejor profesional?

¿Planificas tu calendario semanal repartiendo el tiempo de acuerdo a tus objetivos?

¿Tienes objetivos personales, claros, concisos que son los que den sentido a todo lo que haces?

¿Aprovechas bien el tiempo? ¿Procuras terminar a tu hora? ¿Tienes ilusión por llegar a tu casa?

¿Eres de las personas que tienen buenos deseos, pero prefieren improvisar y compadecerse a si mismos de lo mucho que hacen…?

¿Qué es para ti lo más importante en la vida?¿Le dedicas el espacio que se requiere para ello?

¿El lunes es para ti el mejor o el peor día de la semana?

¿Eres capaz de decir NO a tu jefe?

¿Prefieres llegar a casa cuando los niños ya están en la cama?

¿Te gusta dar un paseo a diario, aunque sea corto, con tu marido/esposa?

¿Cuánto tiempo dedicas a tu formación profesional? ¿Y al deporte? ¿Y a los amigos?

Cuando hay que llevar al medico a un niño, quien lo hace ¿Tú o tu marido/esposa?

¿Os divertís juntos en familia? ¿De verdad que la familia es lo más importante para ti?

¿Cuando llegas a casa sueles quejarte y contagiar a todos de lo cansado/a que estás?

¿Eres realista a la hora de planificar tu agenda? ¿Metes más cosas de las que caben en una jornada de veinticuatro horas?

¿Tienes vocación y pasión por lo que haces? ¿Tu familia te apasiona?

¿Sabes delegar, tanto en el trabajo como en casa?

¿Te agobia ver que no llegas a todo? ¿Haces algo por remediarlo?

¿La vida te controla a ti o tú controlas a la vida? ¿En que medida de sientes dueño/a de ti mismo?

¿Eres consciente de que los problemas relacionados con las personas agotan más que los problemas puramente profesionales? ¿Qué haces por mejorar tu capacidad de relación?

¿Sabias que las personas optimistas viven más que las pesimistas? Cómo ves el vaso ¿medio lleno o medio vacío?

¿Te atreverías a suprimir de tu lenguaje palabras como: cansancio, nunca, siempre, queja, culpa…?

¿Cuando llegas a casa eres capaz de desconectar del trabajo o sigues pensando en el?

¿Te aburres en el trabajo? ¿Y en casa?

¿Has cambiado las conversaciones cara a cara por el Whatsapp?

¿Te sientes un “autista tecnológico”?

Estas y otras muchas preguntas te pueden ayudar a entender porque estás teniendo tantas dificultades para controlar tu vida…

En tus manos está, no le eches la culpa al Jefe…

Cada mañana, las personas se levantan y eligen cómo quieren comenzar el día. Para algunos, esto significa hacer un poco de ejercicio antes de ir a la oficina y para otros pasar tiempo con sus hijos, leer el periódico o ponerse al día con sus emails.

En realidad todos están haciendo unas cosas en lugar de otras, personal y profesionalmente hablando. Pero al final, ser efectivo no es una cuestión de encontrar el balance entre dos esferas, sino de saber cómo pasar tu tiempo en general.

Es momento de que la gente acepte la noción de optimizar su día para balancear el trabajo y la vida. La verdad recae no en medir las prioridades, sino en planear por adelantado para tener espacio de hacer lo que desees.

Los emprendedores deben apuntar tener sus intenciones claras para optimizar su tiempo.

1. No sigas un sistema que encaje en todos lados.

Date cuenta que todos optimizan el tiempo de diferente manera.

Mis prioridades y demandas son diferentes a las tuyas y al de al lado. La clave es crear un plan individualizado que funcione para ti basado en los minutos de tu día o la cantidad de horas que necesites para dormir.

2. Aparta tiempo para hablar en persona.

Muchas veces hay fallas en la comunicación con los textos, emails o hasta el teléfono. Aunque las personas piensen que estas formas de comunicación las convierten en seres más sociales y eficientes, realmente están gastando su tiempo descifrando mensajes y aclarando puntos de vista.

La interacción constante a través de la tecnología digital evita que la gente de un paso atrás y se conecte con la realidad física. No es cómico cuando en una misma mesa todos se mandan mensajes de texto, es triste.

3. Crea un registro.

Si sientes que tu tiempo no está siendo usado eficientemente o no estás seguro cuántas horas en tu día gastas, es hora de un registro. Crea uno que te ayude a identificar qué actividades toman más tiempo y cuáles te ayudan a identificar lo que puedes eliminar.

Para optimizar mi tiempo, he guardado un registro los últimos 15 años de mi vida. Puedo decirte aproximadamente cuántas horas he gastado haciendo networking, ejercicio, tocando la guitarra o participando en actividades sociales.

Un registro que puede ser tan simple como un calendario electrónico bien guardado, también provee una vista honesta sobre cómo alguien debería gastar el tiempo de una forma útil para evaluar si los ajustes deben hacerse.

4. Planea con anticipación.

Tengo la mayoría de mis metas para el 2018 en un calendario de 2017. Planear eventos laborales como juntas o conferencias por adelantado te da otros puntos fuertes durante el año. Sé transparente comunicando el horario maestro para que tus colegas puedan planear sus vacaciones y maximicen el tiempo en otras partes de su vida.

Integrar estos tips a tu vida mientras consideras la visión de un nuevo año puede ser un punto definitivo en tu éxito personal y profesional. Recuerda, nadie es perfecto, y, aunque sigas estos consejos, siempre habrá distracciones robando tu atención.

¿Qué hace falta para ser más sabio? ¿Es necesario aprender de los mayores, de sus experiencias, aciertos y sus fracasos?

Siempre buscamos encontrar la felicidad, la clave de una vida más próspera y plena. Por eso, buscamos en nuestros patrones alguien que nos inspire a ser más grandes, a enriquecernos más.

El mejor consejo de la vida puede venir de cualquier persona. De los padres, que han transmitido lo que escucharon de sus abuelos y quieren heredarlo a sus hijos. Un consejo dado a tiempo es mejor que recibir una extraordinaria suma de dinero. Por eso, algunos adultos malgastan toda su fortuna porque jamás escucharon ni hicieron caso a las sabias palabras de los demás.

De hecho, la palabra consejero remite a muchos ámbitos: al profesional, cuando queremos recibir ayuda en la carrera; el ‘coach’, ese experto que se ha convertido en referente para temas de liderazgo y administración de grupos de trabajo; está el consejero religioso, que puede ser un padre de la iglesia, un monje budista o el indígena que conoce los secretos de la naturaleza y los dioses.

No hay que descalificar el conocimiento sencillamente porque no provino de universidades, ni de los grandes científicos, cualquiera puede tener un sabio consejo que nos puede dar impulso a nuestras vidas.

Precisamente, Business Insider indagó qué consejos se darían siendo jóvenes algunas celebridades de la cultura americana, como Michelle Obama, Oprah Winfrey o Jack Dorsey. Esto han dicho en diferentes entrevistas, conferencias y artículos que han sido publicados en los medios del mundo.

Oprah winfrey

La reconocida conductora de televisión y ahora precandidata para pelear la silla de la Casa Blanca contra Donald Trump dice que en su programa ‘Super Soul Sunday’ quiere saber de la gente qué consejo le darían a los más jóvenes y de una manera u otra la respuesta es la misma:

“Relájate, relájate, todo va estar bien. En verdad va a estar bien porque, incluso si estás en un desvío ahora mismo, y es lo que sabes, cuando no estás a gusto contigo mismo y estás sintiéndote como en espiral, esa es la clave que necesitas para moverte en otra dirección. No permitas desanimarte a ti mismo”.

La billonaria estrella de la televisión gringa le dijo a un curso de graduados de Stanford Business School “La forma de superar el desafió es quedarse quieto y preguntarse ¿cuál es el paso siguiente?”

Carrie Fisher

La recordada protagonista de la primera trilogía de la “Guerra de las Galaxias” recordó que una vez se escribió una carta dirigida a sí misma, pero más joven, que sirve de ejemplo a los millennials.

“Si tuviera que decidir entre la compañía y cualquier otra cosa, especialmente la carrera, elige la compañía. Es la única cosa que tiene el potencial de durar. Elige la carrera y gastarás irracionales cantidades de tiempo intentando verte más joven de lo que eres y sintiendo que no estás teniendo éxito. La fama no es aceptación”.

Bill Gates

Cuando le preguntaron qué le diría a su versión más joven de 19 años, el cofundador de Microsoft y filántropo escribió

“Lo que le explicaría es que la inteligencia no es solo algo dimensional y no es tan importante como lo pensaba en ese entonces. Le diría que debería explorar el mundo en desarrollo antes de que entrara en sus 40 años. No era muy bueno para socializar en ese entonces pero no estoy seguro si algún consejo serviría para resolver eso. Quizá hubiera sido incómodo y solo esperaría a crecer”.

Tony Robbins

 “Tú vas a sobreestimar lo que puedes lograr en un año y vas a desestimar lo que podrías hacer en una década, o en dos, tres, o en mi caso ahora cuatro décadas”, dijo este emprendedor, millonario y reconocido coach en desarrollo personal en una entrevista a la CNBC.

Permítete a ti mismo pensar en términos de décadas”, agregó.

Michelle Obama

 “¡Deja de tener tanto miedo! Eso es lo que en verdad me golpea cuando miro hacia el pasado. El tiempo que se perdió cuando pase tratando de lidiar con temores y dudas que eran enteramente producto de mi propia creación”, dijo la ex primera dama de la Casa Blanca.

Sheryl sandberg

A la actual directora operativa de Facebook le preguntaron para Quora qué consejo se daría cuando era más joven y su respuesta fue:

“No existe un camino recto para donde vas. Si tú tratas de dibujar esa línea no solo estarás equivocado, también te perderás grandes oportunidades. Tal como Pattie Selles de la Revista Fortune dijo, las carreras no son como las escaleras sino como junglas de gimnasios. Tú no tienes que sabértelas todas. Lo que recomiendo es adoptar dos metas concurrentes:

• Un sueño a largo plazo: no tiene que ser realista o algo específico. Por ejemplo, puedes decir que quieres trabajar en un determinado campo, viajar por el mundo o tener más tiempo libre. Incluso una meta vaga puede darte una dirección.

• Un plan de 18 meses: Fije las metas personales de lo que quieres aprender el próximo año y medio. Pregúntate a ti mismo cómo puedes mejores y qué temores tienes (son las cosas que usualmente deberías intentar)”.

Naomi Wolf

La escritora y activista política por los derechos de las mujeres dijo que el consejo que se daría a sí misma cuando joven sería “Invierte 50 dólares en el mercado todos los meses. No necesitas comer tanto por fuera. Piensa en todo eso como interés compuesto”.

Jack Dorsey

El presidente de Twitter y Square fue entrevistado por Y Combinator se diría este consejo en una versión joven de sí mismo:

“Pienso que es útil para mi irme a los extremos para encontrar el equilibrio que tengo ahora. Pero desearía enfocarme más en ser más saludable en el pasado. Un estilo de vida saludable últimamente me ha hecho más creativo y me permite pensar más cohesivamente”.

Whoopi Goldberg

 “Mantente fuera de tu camino”, escribió la comediante, emprendedora y presentadora de televisión en una carta a su yo más joven.

Mark Cuban

 “Tu tienes que saber en qué eres bueno y en qué no eres bueno”, dice este millonario y empresario que hace de juez en el programa Shark Tank y es el consejo que le daría a su versión de 20 años.

“Busco a alguien que sepa en qué es bueno y que conozca en que no es tan bueno y si es lo suficientemente realista pueda poner todas esas piezas juntas”, indicó.

Aunque iniciar un negocio puede ser divertido, también te puede succionar la vida. Si eres suertudo, todo valdrá la pena. Mi experiencia al comenzar y dirigir Uberflip, es única, pero para muchos emprendedores sigo batallando con los problemas junto con el estrés.

Ya que no hay una forma realista de evitar el estrés para los emprendedores, aprender a vivir con ello y manejarlo es clave para sobrevivir, de otra forma tú y tu startup fracasarán.

Abajo enlisto algunos tips para manejar el estrés y tener tu cuerpo y mente sanos.

1. Nunca trabajes gratis.

Vales más que eso y no es escalable. Nada es más estresante que no tener ingresos. Aunque sea una pequeña cantidad, saber que estás construyendo un negocio que te está pagando algo te dará tranquilidad.

2. Date un descanso.

Todas las pequeñas tareas y decisiones que tenemos que hacer todos los días gradualmente agotan nuestros recursos psicológicos.

Así que todos los días, sin importar lo ocupado que estés, salte de la oficina 30 minutos. Puede ser para ir a tomar un café, comer o sólo para caminar. Es una forma probada para tener mayor concentración y aumentar los niveles de energía.

3. Sal de vacaciones.

Si no puedes irte de la oficina por lo menos por una semana sin que el lugar se desmorone, nunca vas a crecer. Todo se reduce a encontrar a las personas adecuadas para trabajar contigo para que, cuando lo necesites, puedas irte. Mientras tu empresa crece, contrata a personas en las que puedas confiar para que todo siga funcionando igual.

4. Duerme ocho horas todas las noches.

Un buen descanso es clave para tener un estilo de vida saludable, eso puede beneficiar a tu corazón, cuerpo y mente, entre otras cosas.

Idealmente, debes lograr descansar entre siete y nueve horas. Dormir menos tiempo puede tener serios efectos respecto a tus funciones cognitivas como la memoria y la atención. Dormir lo suficiente te ayuda a “practicar” las habilidades aprendidas cuando estabas despierto (un proceso llamado consolidación).

5. Asegúrate de hacer ejercicio.

Cuando haces tu rutina, tu cuerpo suelta químicos llamados endorfinas. Éstas interactúan con los receptores en tu cerebro que provocan sentimientos positivos en la mente y cuerpo.

A pesar del hecho de que todos saben que el ejercicio es bueno para ti, la excusa más grande que se usa es la falta de tiempo. La realidad es que no necesitas pasar horas en el gimnasio. Hay varios reportes que demuestran que un intervalo de entrenamiento corto e intenso tiene igual (o más) beneficios que los entrenamientos largos.

Estar activo te ayudará a dormir tus ocho horas durante la noche.

6. Delega, delega, delega.

Los emprendedores tienden a pensar que pueden hacer todo y uno de los mayores retos es aprender a dejar pasar las cosas. Si te liberas un poco, puedes dejar de gestionar todos los días las tareas para que te enfoques en lo importante, no en cada detalle. Una parte clave de esto es asegurándote de que la comunicación está fluyendo entre tu equipo y tú.

Con más de 22 mil millones de dispositivos conectados a Internet a nivel mundial, las nuevas tecnologías se han posicionado como una oportunidad de negocio para emprendedores de todos los sectores.

Las corporaciones españolas que se han sumergido en la digitalización registran un incremento en sus ventas del 39% y muestran valores mayores a las de países como Francia, Alemania o Reino Unido, según un estudio de CA Technologies. En México, este es un mercado que aún no se ha explotado completamente, pero que tiene potencial.

“En la era digital, los emprendedores son quienes tienen la llave para innovar”, manifestó Gustavo Parés Arce, director general de la empresa de inteligencia artificial Nearshore Delivery Solutions. “Hay 20 millones de empleos globales que genera esta industria de servicios de la tecnología de información y México aporta menos del 2% de la participación global”, agregó.

Este cambio no sólo es tecnológico, sino que implica un cambio en las aptitudes que deben tener tanto profesionistas como sus organizaciones para incidir en el mercado global.

“Los bancos, por ejemplo, están haciendo un gran esfuerzo por mostrarle a su público que se están volviendo digitales”, señaló Parés. “Pero si quieren aprovechar todas las ventajas que esperan conseguir con el proceso, tendrán que dar prioridad a la preparación de sus trabajadores” añadió.

Para Parés, los cambios que ha experimentado la industria, así como sus fases de crecimiento, se pueden resumir en las 6D que plantea Peter Diamandis, emprendedor serial y cofundador de la Singularity University.

Por sus iniciales en inglés, las 6 D son: Digitalización, disrupción, desmonetización, desmaterialización, democratización y engaño (deceptive). Estas iniciales sirven como una especie de “guía de transformación digital” y sirven como un pronóstico del crecimiento exponencial de la tecnología.

Parés destacó que para 2020 habrá 50 mil millones de dispositivos conectados a Internet, equivalente a seis veces la población del planeta.

Estos nuevos usuarios estarán en línea y consumirán una gran variedad de productos, representando decenas de miles de millones de dólares fluyendo hacia la economía global. Comprarán tecnologías que continúen conectando digitalmente a todo el planeta aumentando aún más la tasa de tecnología exponencial.

“Es muy duro ser emprendedor, los primeros años son muy difíciles porque trabajas y haces cosas increíbles y a nadie le importa, nadie te compra. La clave va a ser que hagamos cosas muy rápidas y muy grandes, todo por un costo competitivo que genere un valor agregado.” sentenció Parés.

“Quien le teme al fracaso, también le teme al éxito” – Anónimo

“Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar” – Paulo Coehlo

“El único lugar en el que éxito viene antes que trabajo es en el diccionario” – Vidal Sassoon

“El fracaso derrota a los perdedores, e inspira a los ganadores” – Robert Kiyosaki

“Cuando nuestras actitudes sobrepasen nuestras habilidades, aun lo imposible se hace posible” – Anónimo

“El éxito es como un tren, todos los días pasa pero si no te subes tú, se subirá otro” – Anónimo

“Si pierdes de vista tus sueños, no se podrán hacer realidad” – Anónimo

“El éxito no es el final, el fracaso no es la ruina, el coraje de continuar es lo que cuenta” – Winston Churchill

La emoción de ganar debe ser mayor al miedo de perder” – Robert Kiyosaki

“Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente” – Peter Drucker

“Hay tres cosas en la vida que no se puede perder: la esperanza, la paciencia y la honestidad” – Anónimo

“La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y algo que esperar” – Tomas Chalmers

“Las metas son sueños con fecha de vencimiento” – Anónimo

“El optimista tiene siempre un proyecto, el pesimista una excusa” – Anónimo

“Ser el hombre más rico del cementerio no significa nada para mí. Irme a la cama por las noches sabiendo que hice algo extraordinario es lo que más me importa” – Steve Jobs

“Un verdadero emprendedor no es un soñador, es un hacedor” – Nolan Bushnell

“Un hombre con una idea nueva es un loco hasta que la idea triunfa” – Mark Twain

“Es posible cambiar las estrellas” – Edwin Van den Broeck

“Un líder es aquel que ejerce su poder con autoridad y responsabilidad, el que busca el bien del grupo, no el individual” – Anónimo

“Dos palabras definen el éxito para un entrepreneur: persistencia 80% e innovación 20%” – Anónimo

“Ningún hombre está vencido, mientras no se venza en su propia mente” – Anónimo

“La zona de confort es la zona de los que sólo observan y aplauden, no la de los ganadores” – Anónimo

“El éxito no se logra sólo con cualidades especiales. Es sobre todo un trabajo de constancia, de método y de organización” – J.P. Sergent

El conferencista en materia de motivación Patrick, O´Dooley se dirige a cientos de audiencias por año. En un momento dado de sus discursos, le pide a los asistentes que le digan las palabras que emplean para describir a un “ganador”.

Se dirige a una pizarra o un rotafolio a medida que el público le va diciendo las palabras que asocian con un ganador y él anota las primeras 10.

A lo largo de los años O´Dooley ha conservado estas listas de las 10 cualidades más destacables de un ganador, recientemente las reunió en una lista por orden de frecuencia:

1. Actitud positiva.

“Si jugase en sus equipos me comprenderían”. Así se explicaba Drazen ante todos aquellos que no comulgaban la actitud que el de Sibeknik mostraba en la cancha.

Chocaba un poco su forma de estar en una cancha, lo cual no hizo más que acarrearle críticas por parte de entrenadores, compañeros, rivales y aficionados, y es que nunca dejaba a nadie indiferente.

Pero esto en Drazen en vez de verse como una amenaza a su persona lo utilizó como una oportunidad, la cual decidió afrontarla con una mentalidad y actitud positiva.

Ésta es por ejemplo la que le hace pasar en menos de un año de ser odiado a amado por gran parte de los aficionados y jugadores madridistas, con los que compartió una temporada, previa marcha a la NBA.

Una imagen impensable… pero Petrovic hacia posible lo imposible… y es que una imagen vale más que mil palabras

2. Entusiasmo:

Una situación muy interesante se dio a media temporada jugando en Zagreb contra un equipo modesto de nuestra liga doméstica, el Borac –Cacak. No podíamos perder.

Como todos los entrenadores, pensé en dar un descanso a nuestro jugador más importante porque la temporada iba a ser larga. Fui a ver y hablar con Drazen para así conocer su reacción. Drazen no estaba de acuerdo: “mi promedio va a bajar, tengo 34,2 por partido y quiero ser el mejor encestador de la historia de (antigua) Yugoslavia” me contestó.

Yo acepto, lógico, sus motivaciones, sus deseos y sus sueños eran algo que yo no podía destruir. Me comprometo con él y pactó: “Mira en cuanto llegues 33 o 34 puntos te siento en el banquillo”. Pensé que tendría que jugar casi todo el partido. En el segundo tiempo, minuto seis, alcanza los 33. “Drazen, cambio, fuera”. Él contento. Jugó con mucho entusiasmo para los aficionados y demostró su calidad y fuerza mental.

3. Determinación.

Su verdadero deseo era continuar en la NBA. Perseverar todo lo que hiciera falta hasta alcanzar el éxito. Ganar un anillo de campeón. Ser el máximo anotador de la liga. Sacar de sus casillas a todos los defensores que trataran de frenarle, y en ello estaba hasta aquel fatídico día…

4. Motivación.

Quería entrenar siempre, deseaba ganar todos los partidos y… meter más puntos. Líder por su propia fuerza. Con él en la cancha todos los jugadores parecían mejores, siempre había espacios para todos. Fue un enamorado de nuestro deporte, fue su vida.

5. Confianza.

Mucha confianza primero para entrar a formar parte de un vestuario donde precisamente no era muy querido y confianza posteriormente para ir a la NBA con la misión de TRIUNFAR, en una competición que en aquel momento para los jugadores Europeos resultaba casi que una misión imposible para los jugadores Europeos.

Para Petrovic no existía ninguna barrera posible que no pudiese derribar a base de talento y trabajo diario.

6. Optimismo.

“Los jugadores de la NBA son muy buenos, pero no son Superman. Si tengo treinta minutos por noche no hay ningún equipo al que no le meta más de veinte puntos”.

Conocedor como nadie de su talento, no dudo en poner todo de su parte para lograr los pequeños triunfos, tanto de forma individual como colectiva para lograr el objetivo último perseguido, que no era otro que ser el MEJOR.

Decidió afrontarlo de una manera Optimista-Realista, donde El optimismo sería una importante herramienta de motivación y el realismo de prevención.

7. Dedicación.

Muchos recordarán su pasión, otros su calidad, algunos sus actitudes de desalmado competidor y ganador durante los partidos e incluso la gran mayoría su tremenda introversión personal comparado con su exceso de descaro sobre la pista. Yo me quedo sin duda y por encima de todo eso por el interés y la necesidad que tenía por el entrenamiento.

Entrenó duro hasta conseguir una de las mecánicas de tiro más depuradas de la liga.

Nunca vi a nadie como él perfeccionando y entrenando su tiro. Clifford Luyk era el encargado de ayudarle en esos entrenamientos en solitario recogiendo los balones que en un 90% de las veces acababan acariciando las redes de la canasta. Tenía mucho talento, pero mentalmente era más fuerte aún, con mucho orgullo y ambición (Johnny Rogers, quien fuera su compañero en el Real Madrid)

8. Alegría.

El genio de Sibeknik jugaba con una alegría inusitada sobre la cancha de Baloncesto, jugaba con un descaro impropio para los chicos con su edad, y aunque con el paso del tiempo fue corrigiendo ciertas conductas, nunca dejó de sonreír. Su sonrisa fue, es y será eterna, asociada a su enorme figura, la cual crecía dentro de la pista al ritmo de su juego divertido y vertiginoso, imposible para muchos, pero que en Drazen se hacía de los más normal y terrenal.

“Era un tipo alegre, positivo y siempre esbozaba una sonrisa”.

Drazen nos hizo creer en que había un baloncesto diferente y posible,

9. Capacidad de escucha.

Petrovic era de los que se crecía ante las adversidades, tenía tanta confianza en sí mismo que sabía que su triunfo era cuestión de tiempo.

Tenía muy claros sus objetivos, conocedor de sus puntos fuertes y débiles, ahora “solo” faltaba perfeccionar lo positivo y mejorar lo negativo, para lo que no dudó en entrenar lo que hiciese falta y más y escuchar a aquellas personas las cuales sabía que le podían acercar cada día un poco más a ese olimpo de los dioses y del que nadie duda que forma y formará parte para toda la eternidad.

Sabía escucharse a sí mismo y escuchaba como un aprendiz más a aquellas personas que Drazen sabía que podían hacerle conseguir los retos planteados, bien a través de conocimientos tácticos o preparación psicológica.

¿Sabes? La mayoría de las personas nos hemos visto en una situación así. Y, seguramente, tampoco será ésta la primera vez que tú sales airoso de una prueba difícil.

Diferimos en nuestra forma de ser o de entender la vida. Difieren nuestras historias y nuestras rutinas cotidianas. Pero coincidimos en cosas importantes. Entre ellas, ésta: la de pasar por pruebas que pensamos que nos sobrepasan.

Tú, yo y el vecino de enfrente hemos vivido días de incertidumbre y de estrés en alguna ocasión. Estamos vivos. Y no es que la vida sea una carrera compuesta únicamente de obstáculos, golpes o empujones. Lo que sí hay son tramos más complicados que otros.

“Complicados” no equivale necesariamente a “desagradables”. Puede desbordarnos una experiencia dolorosa, como una pérdida con la que no contábamos. O puede desbordarnos, por ejemplo, un cambio positivo que nos parece que pide más de lo que tenemos en las manos para afrontarlo.

Como sea, en menuda nos hemos metido. Las piernas nos tiemblan y de ahí sale el: No voy a poder.

¿Es eso cierto?

Puede que sí. Aunque, antes de darlo por cierto, hemos de esperar a que se asienten las emociones para poder pensar con claridad.

Lo más probable es que las emociones nos estén empujando a exagerar. Para darnos cuenta de que esto es así, basta con dar un paseo por el pasado.

Hasta llegar aquí, hemos hecho un recorrido por experiencias variadas. Algunas de ellas nos pusieron a prueba (como la que tenemos ahora en frente). ¿A que tú también recuerdas experiencias de este tipo?

Te pareció que el miedo te iba a parar y no te paró. Te pareció que te faltaría paciencia, pero aguantaste. Te pareció que las fuerzas te abandonarían y, a la hora de la verdad, las sacaste de no se sabe dónde.

Recuérdalo. A la hora de la hora, es cuando uno saca lo que le parece que no tiene. Echa un vistazo a tu historia y, más o menos exigentes, encontrarás situaciones en las que te sorprendiste de ti mismo favorablemente.

En tu pasado hay ejemplos de cómo superaste dificultades que pensabas que te venían grandes. Y no sólo sobreviviste, sino que aprendiste de las mismas. Ahora es el momento de usar ese aprendizaje.

Que no… que no voy a poder.

De acuerdo. Pongamos que, con las emociones en “Pause”, llegas a la conclusión de que, aunque has pasado por pruebas difíciles, ésta te desborda. Estás seguro, muy seguro de eso.

Ha llegado el momento de recordar la segunda cosa importante: No estás solo.

Te parece que lo estás, pero no lo estás. Hay otras personas que han pasado por experiencias muy parecidas a las tuyas. Su historia podría orientarte.

Y hay personas que podrían ayudarte directamente, si tú pidieras esa ayuda, aunque algunas sólo estén en condiciones de escucharte o de acompañarte.

Pedir ayuda no es un acto de debilidad, sino de responsabilidad; la responsabilidad que tienes de sacarte a ti mismo adelante.

Habrá gente que te dé la espalda. No tendrá tiempo o ganas de ayudarte. Pero, si buscas más, encontrarás a alguien que sí te ayude con mucho gusto.

A los seres humanos, en general, nos gusta ayudar a los demás. Nos sentimos bien haciéndolo, porque ese gesto es una oportunidad para darnos cuenta de que tenemos algo valioso que ofrecer a otro.

Guíate una vez más por tu experiencia. Recuerda a esas personas a quienes acudiste y te dieron la mano. Recuerda que tú también lo has hecho en ocasiones sin que te pesara. Al contrario, te gustó tener esa oportunidad y, si acaso, te hubiera gustado ayudar más de lo que lo hiciste.

Quedémonos con los dos recordatorios, si te parece:

1. Tú ya has pasado por pruebas exigentes. Utiliza lo aprendido en esas experiencias.
2. No estás solo. Siempre hay alguien.

Una semana productiva depende mucho de tu enfoque y del tiempo que les dedicas a las tareas.

Trabajar más no significa que estás siendo productivo. Siempre habrá una mejor forma de completar esa tarea. Encuéntrala, trabaja inteligentemente y haz más cosas durante la semana.

Éstas son algunas recomendaciones que pueden ayudarte a tener una semana productiva:

1. Deja de planear y actúa

Está bien hacer tiempo para planear lo que se necesita hacer en la semana o mes, pero cuando regreses a la mesa de planeación, puedes perder horas productivas.

En lugar de planear, hazlo. La opción de trabajar en una tarea en el futuro en lugar de ahora parece cómoda pero no es prudente. Aunque te digas a ti mismo que no debes hacerlo ahora, esta tarea no se irá a otra parte. En lugar de procrastinar, hazla y táchala de tu lista de pendientes.

Por otro lado, ¿tus juntas laborales valen la pena? Mucha gente pasa demasiado tiempo en reuniones cuando debería estar trabajando.

Para asegurarte de que estás aprovechando tu día, crea un presupuesto de tiempo. Esto te ayudará para que te des cuenta cuántas horas estás perdiendo en las juntas o planeando cuando deberías estar haciendo cosas reales. Te sorprenderás de lo que puedes hacer cada semana si comienzas a medir todo el tiempo que gastas en estas actividades.

2. No necesitas decir “sí” a cada petición

“La diferencia entre la gente exitosa y la gente muy exitosa es que los segundos dicen que ‘no’ a casi todo”, Warren Buffet

Decir “sí” a una petición parece más simple que un “no”. Aun así, cada vez que aceptas algo que no te dará resultados te será difícil tener un horario que puedas controlar. Puedes lograr más si sabes lo que tienes que hacer, cuándo lo tienes que hacer y qué esperas lograr.

3. No esperes ser un perfeccionista

Si sigues persiguiendo la perfección te puede tomar más tiempo terminar las tareas y seguramente serás menos productivo de lo que planeaste.

La razón es que cuando buscas la perfección pasas más tiempo en una tarea de lo necesario, provocando que las otras se atrasen. Esto hará que pierdas tiempo y posiblemente molestes a tu jefe en el proceso. El perfeccionismo es todavía mayor cuando no tienes que rendirle cuentas a nadie más que a ti mismo.

4. Saca todo de tu cabeza

No confíes en tu memoria. Te fallará cuando más la necesites.

Mejor escribe todo. Hay cientos de opciones para tomar notas, desde los típicos post-its o aplicaciones como Evernote, Any.do, Wunderlist y Todoist. Si escribes todo lo que tienes que hacer en tu semana, sabrás lo que debe hacerse y tendrás tus prioridades en orden.

5. Revisa y mide tus logros

Antes de cerrar la semana, prepárate para la siguiente, revisa tus logros junto con todo lo demás que necesite hacerse para ver si en verdad adelantaste trabajo.

Regresa a tu lista de pendientes, táchalos y descubre lo que no pudiste hacer y por qué. Celebra tus triunfos, toma nota de todo lo que pospusiste y aprende de tus errores. Estarás mejor preparado para la siguiente semana.

Más allá de los gigantes del internet Baidu, Alibaba y Tencent (conocidos como BAT), China tiene el potencial de crear más empresas de esta talla gracias a la nueva ola de emprendedores que están innovando en varias industrias.

De acuerdo con la investigadora McKinsey Global Institute, los chinos son los que más crean startups fintech y quienes más invierten venture capital en ellas. China es el segundo lugar global en emprendimientos relacionados con la realidad virtual, robótica y drones, educación y tecnología (edutech) y autos autónomos sólo detrás de Estados Unidos.

Frente a este panorama, los emprendedores chinos son un ejemplo para todo el mundo.

A continuación cinco lecciones que aprender de ellos.

1. No copian, innovan

Por muchos años los chinos eran famosos por comercializar imitaciones de productos, pero ahora, la tecnología es su aliada para dejar atrás esas copias e innovar en diferentes industrias, principalmente en las relacionadas con los avances tecnológicos. Huawei y Xiaomi son ejemplo de ello, sobre todo la última que se fundó en 2010 y que en menos de una década ya se ha posicionado en el mercado.

Asimismo, la empresa de transporte bajo demanda Didi, similar a Uber, ha llegado más allá y no sólo trabaja con autos sino también con minibuses y autobuses. Pero eso no es todo, en agosto de 2016, la empresa fundada por Cheng Wei consiguió frenar a Uber en China y compró sus acciones para que se retirara del mercado asiático. Sin esa competencia, Didi ha conquistado ya más de 400 ciudades chinas en cinco años.

2. Están abiertos a la innovación

Los consumidores chinos están abiertos a nuevos productos, a diferencia de otros mercados que no están dispuestos a probar productos diferentes porque prefieren los que usan habitualmente y se casan con las marcas tradicionales. Los consumidores chinos son voraces y aventureros cuando se trata de innovación.

Esa es una de las razones por las que son el número uno en startups fintech porque los usuarios adoptaron con rapidez modelos financieros novedosos. Asimismo también hay mayor adopción de plataformas de e-commerce, lo que permitió que Alibaba incrementara rápidamente su valor, el cual se calcula en 60 billones de dólares.

3. Son visionarios

En industrias que son ineficientes y en aquellas que son emergentes encuentran una oportunidad de negocio han hallado nuevos clientes que crecen de manera ágil.

Así lo hizo Peter Lo, el emprendedor de origen taiwanés que inició un negocio de fabricación de aparatos de Johnson Health Tech cuando nadie hablaba de la industria del fitness y ahora ha construido un imperio y es la segunda empresa más importante del mundo en su rubro.

De la misma manera, ante el problema del tráfico en sus ciudades y la ineficiencia del transporte, las bicicletas son la opción. Ofo, fundada en 2014, y Mobike, creada en 2015, son dos startups de Beijing que supieron aprovechar esta necesidad de transporte y ofrecieron un servicio similar a EcoBici en México y que ahora cuentan con más de cinco millones de usuarios cada una.

4. Se mueven rápido

No conforme con ser la segunda economía más poderosa del mundo, los chinos van por más, quieren ser la número uno y su crecimiento rápido le pisa los talones a los Estados Unidos. Las empresas chinas han crecido 937% en poco más de una década, de acuerdo con Kantar Millward Brown.

Como muestra, en los últimos doce años China pasó de tener solo una marca en el ranking Brand Z de las 100 marcas globales más valiosas de Kantar Millward Brown, a contar con 13 en este listado. Y una de ellas, Tencent, el gigante proveedor de internet, se ubica dentro del top ten en la octava posición.

5. Son buenos negociadores

En las calles de China, las tiendas están llenas de buenos comerciantes que saben convencer a los compradores de los beneficios de sus productos y servicios, que saben darle al cliente la razón y llegar a un punto en el que ambos ganan. Y eso, sin duda, se traslada a las negociaciones de alto nivel, a las que se dan entre emprendedores e inversionistas.

De acuerdo con cifras de McKinsey Global Institute alrededor de 77,000 millones de dólares de inversión en capital de riesgo (VC) se destinaron a las empresas chinas de 2014 a 2016, frente a los 12, 000 millones que se habían destinado entre 2011 y 2013. Es más, el año pasado China lideró las inversiones de tecnología financiera a escala global y está cerrando la brecha con Estados Unidos en varios sectores más.

Me equivoco tanto… Con el paso de los años y las decepciones me he dado cuenta de que los errores no sólo son necesarios sino vitales… Si no nos equivocáramos tendríamos que forzarnos a ello para poder crecer.

Sin embargo, hay algunos errores que te duelen más que otros, son aquellos que cometes mientras no eres tú mismo…

Cada día decidimos. Decidimos tomar un camino hasta el trabajo, comer más o menos sano, sonreír o permanecer impasible, derecha o izquierda… Decidimos tomando nuestra brújula y dejándonos guiar por ella, hurgando entre nuestras necesidades y escogiendo un camino…

El problema surge cuando nuestra brújula no marca nuestro norte sino el norte de otra persona… O si no sabemos cuál es nuestro norte… O si nuestro norte se ve modificado por nuestro miedo.

Cuando decidimos desde el miedo, cometemos ese tipo de errores que desde el principio ya sabemos que lo son… Huelen mal. Nos metemos en aventuras y situaciones que desde el primer momento sabemos que no funcionarán porque las hemos escogido desde nuestro lado más oscuro, desde nuestro yo asustado, desde nuestro yo cómodo y triste…

Decidimos seguir un camino no porque nos guste sino porque el otro nos da miedo, porque tenemos pavor a quedarnos solos en él y que nadie nos acompañe, que nadie nos siga, que no haya luz… Escogemos ese camino porque sabemos que el otro es más duro, implica tener que confiar tanto en nosotros que no sabemos si seremos capaces de asumir tanta responsabilidad, tanta confianza…

Elegimos el camino fácil porque no creemos en nosotros y nos sentimos débiles. Nos vamos por el atajo, que parece más rápido, más cómodo, más llevadero mientras buscamos la forma de encontrar algo a lo que agarrarnos…

Nos decantamos por la opción en la que compartiremos nuestra responsabilidad con otros, para no sentirnos culpables de un posible fracaso que seguramente llegará porque nosotros sabemos que nos hemos metido en un traje que nos viene grande o pequeño, corto o largo, que no es el que queremos llevar… Porque elegimos una vida que no queremos.

Salimos de una situación dependiente de algo o alguien y nos metemos en otra hasta que no sabemos darnos cuenta de que hay que notar el frío a veces y que ese frío es el precio que pagas por ser tú…

El camino fácil es un placebo que acaba por quedarse a medias, un sucedáneo que te sirve para ponerte la venda en los ojos y taparte la nariz con los dedos para no notar lo mal que huele tu decisión de no confiar en ti, de no arriesgarte a estar donde sabes que es tu lugar, donde sabes que puedes llegar a dónde sueñas…

Llegues o no, el camino de la confianza te hace sentir que apuestas por ti y eso te permite brillar con intensidad hagas lo que hagas, porque estás donde quieres estar, porque llevas el traje que te va a la medida.

Necesitamos a veces tomar muchos caminos cómodos para darnos cuenta de cuál es el camino que deseamos emprender. Necesitamos fiarnos mucho de nuestro olfato para descubrir si nos estamos guiando por nuestro norte o nos estamos dejando llevar por el pánico a quedarnos a solas con nosotros y descubrir que aún no nos conocemos suficiente.

Ningún camino que huya de ti mismo te lleva a nada que sueñes, a nada que sea donde realmente quieres estar… Ningún camino que te aleje de lo que te asusta te lleva a lo que amas.

A menudo, las decisiones difíciles son las que más zarandean tu vida, las que más la cambian y te permiten conocerte… El camino difícil es muy a menudo el que te lleva a donde quieres llegar… Seguramente porque para llegar a donde queremos, tenemos mucho que aprender y esas dificultades nos ayudarán a crecer lo necesario como para llegar al final mucho más sabios…

Nuestras debilidades son puntos de apoyo para evolucionar, nos marcan por dónde debemos ir para asumirlas, aceptarlas y saber cómo usarlas y convertirlas en lecciones útiles.

El camino siempre te ayuda a conseguir el tamaño necesario para que tus sueños te vayan a la medida al llegar a la meta…

Cuando escogemos la comodidad en lugar de la pasión por lo que soñamos se nos estropea la brújula y acabamos siendo un sucedáneo de nosotros mismos. Nos metemos en una caja para no sentir frío pero tampoco sentimos el calor de seguir nuestra intuición e ir camino a nuestras metas.

Cuando decidimos con miedo nos tratamos como a seres inmaduros que no pueden escoger por sí mismos… Nos arrebatamos el poder de ser nosotros mismos…

Necesitamos cometer errores sabiendo que estamos con nosotros, que confiamos, que creemos que podemos

Ir por nuestro camino y seguir nuestro norte y fracasar todo lo fracasable si es necesario… Porque cuando te equivocas siendo tú, poniendo tus ganas y tu pasión, el error es difícil de llevar también pero notas como tu conciencia está serena, te reconcilias contigo, te sientes entero… Porque sabes que no estabas allí sólo por el resultado sino porque sabías que debías estar, para no traicionarte.

Cuando te equivocas negándote, ocultando tu verdad, eligiendo no ser tú porque el miedo te vence el error sabe aún más amargo y esa sensación pegajosa de culpa se te pega en la espalda…

No hay culpas, no hay reproches… Hay responsabilidades que asumir y nuevos mapas por dibujar… Empezar de nuevo y volver a consultar esa brújula, esta vez con tu norte, con tu sueño…

Al final, no importa porque te equivocas. Lo que importa es darse cuenta y saber cambiar de rumbo. Siempre se aprende, siempre se crece… No hay fracaso, es un ensayo… Es un aprendizaje valioso, la forma en que teníamos en aquel momento de descubrir quienes somos

Lo único a decidir es si llegado el momento tomas la decisión que te lleva a crecer o te arrugas ante la adversidad. Si descubres que, en el fondo, a pesar del vértigo, sólo puedes agarrarte a ti mismo… Y no te dejas tentar por algunos salvavidas que te alejan del destino que has dibujado para ti.

A veces, para llegar a donde quieres llegar, hay que dar un rodeo y perderse un poco.

A veces, para saber quién eres necesitas descubrir primero el camino que no quieres transitar. Y notar esa sensación de paz que te invade cuando te equivocas siendo fiel a ti mismo…

Bruce Dickinson, vocalista de Iron Maiden y emprendedor compartió su visión de los negocios con jóvenes fanáticos y futuros empresarios y habló de la integridad y la bondad como pilares importantes en los negocios.

Llenar un estadio con más de 100.000 fanáticos, vender 18 millones de pintas de cerveza, volar un 727, desarrollar un videojuego y diseñar una pieza de alta relojería son sólo algunas de las ocupaciones diarias que el rockero compartió.

Pero, quizás lo más impresionante de su intervención en la Semana del Emprendedor no sean estos proyectos. Bruce Dickinson se ganó al público con sencillas pero importantes reglas que todo empresario puede llevar a cabo.

Si bien las portadas de los discos de La Dama de Hierro describen demonios y cadáveres, Dickinson cree en la bondad de la gente y de los empresarios.

“Los negocios no son malos en sí, pero la gente puede abusar de ellos. Un avión no es malo; lo puedes usar para llevar gente de vacaciones o para tirar bombas. Es lo mismo con los negocios” comentó.

Cuando creamos negocios debemos buscar hacer este mundo un mundo mejor. Aunque sea por cinco minutos. Si todos hacemos eso, el mundo en verdad será un lugar mejor”.

El éxito, según Bruce, viene cuando un negocio se interesa por los fanáticos y no por los clientes Esta bondad en los negocios es también un motor para el éxito. Y este éxito viene cuando un negocio se interesa por los fanáticos y no por los clientes.

“Amo a los fans, odio a los clientes. ¿Por qué? Un cliente entra a la tienda, compra y sale. No pasa nada. Con un fanático el negocio tiene una relación y ambos están felices de que el otro esté presente en su vida”.

Con el público entregado como si se tratara de un concierto de su más reciente gira, Dickinson compartió un último valor que sus marcas han llevado como estandarte. “Somos Iron Maiden y seguimos aquí porque hacemos buena música y tenemos integridad”.

Según Bruce, una empresa debe cuidar su imagen de esta forma y así cuidará a sus fanáticos. “Para hacer nuestra cerveza encontramos una cervecera con integridad. Tuve que audicionar y así mostrar que tanto Iron Maiden como ellos iban en serio en el negocio”.

El portal My Press menciona que con una última ráfaga de noticias, donde anunció una nueva gira, una nueva cerveza estilo belga, un nuevo videojuego y muchas sorpresas más con la imagen de Eddie, la mascota oficial de Iron Maiden, Bruce finalizó su conferencia con tanta pasión donde sólo faltó cerrar con el clásico “Always look on the bright side of life” de Monty Python.

“La curiosidad es la chispa detrás de la chispa de cada gran idea. El futuro pertenece a los curiosos.”

El viejo dicho de que la curiosidad mató al gato podría ser cierto para los gatos, pero para el resto de nosotros, ser curioso, hacer preguntas y nunca conformarse con el status quo es parte de hacer algo grandioso en este mundo.

Tómate un minuto para estudiar a las personas que más admiramos, personas que cambiaron las cosas para bien, y lo que encontrarás en su núcleo es una necesidad permanente de saber cómo funcionan las cosas, por qué no funcionan actualmente y cómo hacerlo. Arreglándolo.

Ese proceso comenzó con curiosidad y terminó con la bombilla, máquinas que nos llevan por todo el mundo y avances en la medicina que salvan vidas. Gracias a Dios por las personas curiosas.

También hay una cierta cantidad de valentía involucrada en ser curioso y tener un picor que no puedes rascar. Este es el por qué. Pensar fuera de lo común implica riesgo. Podrías fallar, ¿verdad? ¿Y que? ¿Cómo serás percibido entonces? Si hay miles de personas haciendo lo que siempre se ha hecho y estás solo en una línea de uno, bueno, eso puede ser desalentador.

Estoy seguro de que los amigos de Thomas Edison pensaron que estaba un poco enojado cuando estaba tan concentrado en inventar la bombilla que ignoró todo lo demás y luego falló más de 10.000 veces. Su comentario sobre el fracaso nos dice todo lo que necesitamos saber sobre él: “No he fallado. He encontrado 10,000 formas que no funcionarán”.

Curiosamente, el Sr. Edison no es recordado por sus fracasos. Tú tampoco lo serás. Traer nuevas ideas frescas a la mesa de negocios es una forma segura de hacerse notar y destacarse. De hecho, la innovación es el atributo Nº 1 que buscan los CEO, según una reciente encuesta de IBM a más de 1.500 CEOs en 33 industrias y 60 países.

Aquí hay cinco formas comprobadas de hacer fluir tus jugos de ideas.

1. Se curioso.

Entrevisté a Maxine Clark, fundadora de Build-A-Bear Workshop. Como en todas mis entrevistas con estas mujeres exitosas, Maxine me enseñó una valiosa lección: lo que significa observar.

Cuando Maxine y su amiga Katie (10 años en ese momento) salieron a comprar juguetes de peluche, no pudieron encontrar lo que querían. El joven amigo comentó que sin duda sería fácil de hacer, como en algún tipo de oficio. Pero lo que Clark escuchó era mucho más grande… un taller donde los niños podían rellenar y personalizar sus propios osos.

Desde ese día, ella persiguió apasionadamente la idea y la primera tienda Build-A-Bear se abrió en 1997 en Saint Louis Galleria en St. Louis, Missouri. Hoy hay más de 400 tiendas Build-A-Bear Workshop en todo el mundo.

También en nuestra entrevista, Clark utilizó la metáfora “un cubo lleva al segundo cubo y luego el tercer cubo”. Era su forma de describir cómo una observación puede fertilizar una idea y luego una idea mejor.

Ella recientemente había experimentado un check-in de dos minutos en un hotel y conjeturó cómo la mayoría de las empresas podrían beneficiarse de aprender cómo y por qué el check-in fue tan rápido. Clark llama a esto 1 + 1 = 10.

Salir y trabajar en el conocimiento que tienes (tal como es) tiene un gran valor. A veces las personas esperan hasta tener todas las respuestas antes de moverse. Lo que Clark y otros me han enseñado es que quizás no comiences tu búsqueda con todas las respuestas, pero vendrán a medida que procedas y debes confiar en que lo harán.

2. Date espacio.

Muchos ejecutivos informan que participar en actividades de baja intensidad: conducir, lavar los platos, caminar les ayuda a asociarse de forma gratuita y a generar nuevas ideas.

Recuerdo haber leído que Sara Blakely, creadora de Spanx, usa la conducción como una forma de proponer nuevas ideas. A menudo toma el largo camino a casa solo para darse más tiempo tranquilo.

¿Por qué estas actividades producen frutos? Los expertos en el cerebro sugieren que, en lugar de reflexionar sobre un tema, las actividades alivian la presión para encontrar una solución y dejan que el cerebro funcione en segundo plano.

3. Busca lo no convencional.

Buckminster Fuller, un inventor del siglo XX, dedicó su vida a hacer que el mundo funcione para toda la humanidad.

Fuller no se limitó a un solo campo sino que trabajó como un “científico comprehensivo de diseño anticipatorio” para resolver problemas globales relacionados con la vivienda, el transporte, la educación, la energía, la destrucción ecológica y la pobreza.

Me presentaron el trabajo de Fuller en un seminario al que asistí hace años.

Recuerdo que me llamó la atención dónde Fuller buscaba inspiración rutinariamente: un lugar sencillo, grandes quioscos de revistas de la ciudad, donde podía escanear una serie de revistas y seleccionar un puñado de publicaciones sobre temas que nunca había leído. Había leído estas revistas de principio a fin. Fuller había aprendido por experiencia que leer algo desconocido le abrió nuevas ideas de pensamiento.

Practiqué el método de selección de Fuller recientemente en un puesto de revistas del aeropuerto. En lugar de elegir mi negocio habitual de revistas de moda, opté por Popular Science y me sorprendió que un artículo generara varias ideas para este libro.

4. Ponte a prueba.

Se ha informado que la canción de los Beatles “While My Guitar Gently Weeps”, compuesta por George Harrison, vino de un desafío que se dio a sí mismo.

Al visitar a su madre, decidió que trataría de escribir una canción del primer libro que recogió en su casa. Pasó a una página con las palabras “suavemente llora” y nació una idea musical.

5. Reflexiona continuamente.

Para ganar los corazones y las mentes de las personas que pueden ayudarte a levantarte, pregúntate: ¿Qué valoran mis grupos de interés?

En tu constelación de partes interesadas (tu jefe, tus subordinados directos, colegas, clientes de la empresa, proveedores y socios), piensa constantemente en cómo puedes aportar un valor nuevo e inesperado a estas relaciones.

Las nuevas ideas están en todas partes, y nunca ha sido más fácil encontrar inspiración creativa. Cuando se te ocurra una idea en la cabeza, escríbela o toma una foto con tu teléfono, una cartelera, una tienda, una cita en un libro. Mantente abierto.

Prestar atención, combinar ideas, darse espacio, buscar lo no convencional, desafiarse a sí mismo, detectar las nuevas tendencias de valor de sus partes interesadas son solo algunas de las formas de superar lo ordinario.

Se necesita coraje, trabajo duro y tenacidad para tener una idea y verla durante todo el proceso de implementación: debes ser valiente para salir y probar algo diferente.

Si buscas algún tipo de consejo para revitalizarte y seguir avanzando, aquí hay diez frases motivadoras para ayudarte:

1. “Somos los que siempre hacemos. La excelencia, por lo tanto, no es un acto sino un hábito”

– Aristóteles 

Es fácil tener un mal día y comenzar otra vez la mañana siguiente, pero ahora es un buen momento no sólo para olvidar el mes pasado, sino también lo que pasó el trimestre anterior. ¿Hubo más días buenos que malos? ¿Te adheriste a tus hábitos diarios y metas o los hiciste a un lado?

La perfección nunca es una medida del éxito, pero ahora es un gran momento para hacer un balance de tus hábitos que forman la excelencia.

2. “Da el primer paso con fe. No tienes que ver todas las escaleras, sólo da el primer paso”

– Dr. Martin Luther King Jr. 

Cuando tengas esos días malos no pierdas la esperanza.

Emprender es una aventura y, como cualquier gran historia, tiene sus picos y colinas. Acércate a la persona exitosa que quieres ser y da tus primeros pasos con fe sin importar hacia donde te lleve el viaje, será para un bien mayor.

3. “Actúa o acepta”

– Anónimo                              

Amo esta frase, porque al final del día tu vida depende de ti. Puedes elegir aceptar lo que no te guste o puedes optar por hacer algo al respecto.

4. “Muchas grandes ideas no se ejecutan, y muchos grandes ejecutadores no tienen ideas. Uno sin el otro no vale nada”

– Tim Blixseth 

¿Así que quieres ser un emprendedor? ¡Eso está muy bien!

Necesitarás una gran idea y visión, pero eso sólo es suficiente para los falsos emprendedores que no toman acción. Debes hacer realidad tu idea, si no lo has hecho es porque no es muy buena.

5. “El mundo es más maleable de lo que crees y está esperándote para que le des forma”

– Bono

La vida es maleable. Tu vida es la plastilina y depende de ti darle la forma que quieras. Te guste o no, eres responsable por el lugar en el que estás y eso significa que puedes dar pasos para convertirte en la persona que quieres ser.

Si no sabes cómo empezar, ten un coach o mentor. Esa acción puede ayudarte a transformar tu año.

6. “Ser derrotado es sólo una condición temporal. Rendirse es lo que lo hace permanente”

– Marilyn von Savant 

Como dije, siempre habrá días malos junto con los buenos. Algunos días te sentirás derrotado, pero no será así siempre.

Tal vez tu idea o negocio no funcione, pero eso no quiere decir que sea el final. Ninguna empresa llega a su fin a menos que tú lo decidas. Puede elegir reinventar tu negocio, tu producto a ti mismo y al mundo. Depende de ti.

7. “El éxito es la habilidad de ir de fracaso en fracaso sin perder el entusiasmo”

– Winston Churchill

Churchill fue el que dijo “Nunca, nunca, nunca te rindas”. No renuncies o te quedes atado a tus antiguos hábitos.

Haz de este el mejor año al obtener el apoyo y recursos que necesitas para mantener el entusiasmo y tu espíritu fuerte en los tiempos difíciles.

8. “El éxito parece estar conectado con la acción. La gente exitosa se sigue moviendo. Cometen errores pero no se rinden”

– Conrad Hilton. 

Es importante mantenerte motivado y seguir avanzando sin importar los obstáculos. Hay un malentendido que estar motivado significa que nunca enfrentarás las desilusión, el fracaso o la derrota.

Al contrario, todo emprendedor exitoso ha pasado por momentos difíciles. Sin embargo, tuvieron la convicción interna de seguir adelante, no necesariamente en ese negocio fallido, sino en su creencia de que al final triunfarán. Tu mente tiene todo el poder que necesitas para superar los retos.

9. “La mejor forma de predecir el futuro es creándolo”

– Anónimo. 

Todo tiene que ver con la contabilidad. Puedes moldear y crear la vida que quieres, depende de ti dar esos primeros pasos. ¿Qué clase de progreso has hecho hasta ahora? ¿Cómo puedes mejorar en tus acciones diarias? ¿A qué expertos puedes llamar para que te ayuden?

10. “Hay dos decisiones importantes en la vida: aceptar las condiciones actuales o aceptar la responsabilidad de cambiarlas”

– Dr Denis Waitley.

¿Este será tu mejor año a nivel personal y profesional? Eso depende de ti. Todo empieza con tu mentalidad y actitud, lo que nos lleva después a tu ética laboral y acciones. ¿Puedes asegurar tu propio éxito? Ahora es un gran momento para evaluar y, si es necesario, reevaluar tus opciones hasta ahora.

Se te pueden ocurrir docenas de buenas excusas para dejar para luego la tarea que te está esperando. Puedes convencer a todos, incluso a ti mismo, de que es una buena idea.

Pero no lo es si, más tarde, vas a encontrarte de cara con la misma tarea, que tendrás que terminar a prisa y, tal vez, atendiendo al mismo tiempo las tareas que salgan después.

¿De qué te sirve que tu “yo de ahora” se libre de la tarea, si tu “yo de mañana” lo va a pasar el doble de mal con ella?

La propuesta: Dale una patada a tu excusa de hoy, para liberar a tu yo de mañana de la tarea y del estrés de acabarla a tiempo.

¿Cuál es tu excusa para no ponerte con la tarea?

Hagamos un repaso por las excusas más recurrentes para ir despachándolas. ¿Te parece?

1. No sé por dónde empezar.

Es mucho lío. Estás abrumado, paralizado por la complejidad de la tarea. Y, mientras das vueltas al malestar que te produce, pierdes un tiempo valioso.

¿Una idea? Dividirla.

En bloque impone bastante: – “Uff… Voy a tardar 4 horas en esto.” Pero, si la divides en trozos más pequeños, intimida menos.

Ponte con uno de los trozos y date un período breve de tiempo para avanzar concentrado (20 minutos, por ejemplo). Después, haces un breve descanso y, acto seguido, te pones con el siguiente trozo. Antes de darte cuenta habrás avanzado bastante.

2. Hay tantas distracciones…

Es cierto. Demasiadas distracciones y cada uno de nosotros tiene sus favoritas, que son mucho más apetecibles que ponerse con el trabajo.

¿Una idea? Mira más allá.

Con las distracciones ponemos el acento en el placer del momento presente. Nos olvidamos de las consecuencias positivas de hacer la tarea y de las consecuencias negativas de no hacerla.

• Piensa en las consecuencias positivas de quitártela de encima cuanto antes: podrás disfrutar a todo tren de lo que te apetezca.

• O piensa en las consecuencias negativas: el estrés, las prisas, las represalias… o las que sean en tu caso.

Deja que las consecuencias te motiven.

3. ¡Bah! Es muy fácil. Mañana la hago.

Una tarea muy fácil es la candidata perfecta para aplazarla. Piensas que te llevará poco tiempo completarla y la dejas hasta el último minuto.

Hay veces en las que la jugada no sale bien, porque se lleva más tiempo del que pensaste o porque la terminas de mala manera.

¿Una idea? Conéctala con algo más grande.

La llamada pendiente tal vez sea poca cosa, pero forma parte de una relación. La pregunta de un cuestionario es poca cosa, pero sin ella el cuestionario no está completo.

Si lo “grande” es importante que funcione, vale la pena poner atención a la tarea fácil y pequeña.

4. No me gusta esta tarea.

No te gusta y, quizás, no puedas forzarte a que te encante. Es una medicina de mal sabor, como algunas que tomas cuando estás enfermo.

¿Una idea? Inspírate en la medicina.

¿Qué haces cuando necesitas tomarte una medicina que sabe mal? (Yo me las tomo rápidamente y sin pensarlo demasiado. A ti puede ocurrírsete otra cosa.)

La medicina no te gusta, pero te la tomas porque logras un bien con ello. La tarea es igual. No tiene porqué gustarte. Con que, en ese momento, te guste la razón principal por la que necesitas hacerla, es suficiente.

5. Demasiado difícil. No puedo hacerla.

La tarea es muy difícil. No intentas empezarla porque estás más pendiente de los obstáculos y de tu miedo al fracaso que de sacarla adelante.

¿Una idea? Piensa en lo que sí puedes hacer y en cómo vas a hacerlo.

Así le quitas atención a dificultades e inseguridades para concedérsela a lo que sí va a ayudarte a progresar.

Si, al final, no atinas o no avanzas tanto como a ti te hubiera gustado, piensa que el fracaso real está en no hacer nada. Como sea, has avanzado.

Conclusión:

Si eres creativo para inventar una buena excusa para no hacer la tarea, también eres creativo para dar con el modo de hacerla sacándole lo positivo.

Hazle la vida más fácil a tu “yo de más tarde” dándole una patada a la excusa.

Sir Richard Branson cumple 67 años de edad, por lo que es un pretexto perfecto para recordar cuáles son los factores que han sido fundamentales para alcanzar el éxito empresarial del cual goza en la actualidad y parte de la filosofía que lo ha llevado a estar en la punta del iceberg de los negocios.

El nacido en Blackheath, uno de los suburbios de Londres, es conocido mundialmente por ser el fundador de Virgin, la cual actualmente está integrada por más de 360 empresas que conforman al grupo. Este sello en un inicio, 1970, no era más que una cadena de tiendas de discos, musicales, gimnasios, globos aerostáticos, bebidas alcohólicas, cruceros, hoteles, móviles, servicios financieros, entre otros.

Parte de su filosofía empresarial son los siguientes puntos:

1. No criticar a su personal

Sir Richard Branson es reconocido mundialmente por ser un líder y un verdadero jefe.

Se dice que en una ocasión encontró a un empleado dormido en su sofá, al visitar las instalaciones de Virgin Australia y lejos de regañarlo su reacción fue tomarse una fotografía con él. Para él está claro que no hay que criticar al personal cuando cometen errores, si no hay que elogiarlos cuando hacen cosas buenas.

2. Estilo de liderazgo

El estilo de liderazgo que profesa es activo, franco, directo e inspirador. Branson siempre se ha involucrado activamente en sus negocios y siempre se ha mostrado apasionado por lo que hace.

3. Visión

Es una persona visionaria.

Como ejemplo está el arduo trabajo que hace en materia de movilidad, a través de sus aerolíneas transoceánicas y trenes. Ofreciendo puntualidad e integrando tecnología de última generación. Se incluye en su oferta submarinos para ofrecer a los turistas viajes al fondo del mar, sin olvidar mencionar los vuelos suborbitales para llevar turistas al espacio a través de su empresa Virgin Galactic.

Pero Sir Richard Branson no solo se ha enfocado en los asuntos empresariales. Parte de su tiempo lo pasa haciendo acciones de filantropía, pues está convencido que los negocios deben de tomar acciones dentro de la comunidad en la que están inmersos para lograr un mejor lugar:

“Si cada empresa reservara un porcentaje para tratar de resolver los problemas de sus comunidades sería, en última instancia, perfecto para los accionistas y el mundo sería un lugar mejor”.

Para ello cuenta con su fundación “Virgin Unite”. Entre las causas que él apoya está la lucha contra el calentamiento global, el desarme nuclear (junto con otros líderes mundiales), causas ecologistas, el acceso a electricidad en Ruanda, entre otros.

 

 

 

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