Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Historias de personas que lograron grandes cosas para inspirarte

fenixVarios emprendedores han conseguido el éxito tras haber apostado por un proyecto fallido. Desarrollar un producto sin encaje en el mercado y la falta de recursos económicos son las principales razones por las que los negocios se ven abocados al fracaso.

El emprendimiento es como una partida de póker. Marcos Alves, fundador de El Tenedor, hizo un all in al inicio de su carrera profesional y perdió, mientras que Gerard Olivé, cofundador del fondo Antai Venture Builder, se sacó un as de la manga para pivotar su negocio y salvarlo.

Son varios los casos de emprendedores que consiguieron crear empresas rentables, pero que anteriormente tuvieron algún fracaso. Se trata de las aves fénix del emprendimiento: resurgieron de las cenizas de start ups fallidas, que no calaron en un determinado mercado y que no cuajaron en una mesa en la que jugaban players más poderosos.

El emprendimiento no resulta sencillo cuando los datos no avalan su viabilidad. El 70% de las start ups tecnológicas terminan fracasando en un plazo de veinte meses desde que reciben su primera ronda de financiación, de acuerdo con el estudio The Top 20 Reasons Startups Fail de CB Insights. La razón principal por la que estos proyectos cesan su actividad es que el mercado no tiene necesidad de ese producto o servicio.

“No todo el mundo vale para emprender”, asegura Alberto Jiménez, cofundador y consejero delegado de la marca de alimentos orgánicos Smileat, a Kippel01. “Son palabras duras, pero realmente hay que tener una serie de cualidades que no se pueden forzar –explica-; por lo que incentivar a emprender a todo el mundo no es bueno”.

Gerard Olivé (Antai Venture): “Cuando te ves en la necesidad de pivotar es porque ese negocio no está bien”

El directivo, que durante su carrera ha estado vinculado al mercado digital y a la inversión, cofundó el ecommerce Bukingo en 2011, un proyecto de liveshopping que no cuajó. “El mercado estaba preparado para dos o tres players máximo, por lo que nos caímos los que teníamos menos recursos”, explica Jiménez.

La falta de fondos es la segunda razón por la que las start ups se ven abocadas al fracaso. En el caso de Bukingo, las dos empresas que se llevaron el gato al agua fueron Groupon y Offerum. “Ellos también ofrecían descuentos y contaban con una mayor financiación -señala el directivo-; no supimos pivotar a tiempo y especializarnos en algo concreto”.

Pivotar es lo que hizo Gerard Olivé, cofundador del fondo de capital de riesgo Antai Venture Builder, cuando su proyecto Fancybox, una plataforma de compra de cajas de belleza que lanzó en 2012, “no caló” en el mercado latinoamericano. “Pivotamos mediante una fusión con Bepretty y pasamos a un modelo de marketplace que nos permitió reaprovechar toda la base de datos y al equipo”, explica el directivo a este medio.

De este modo, Olivé, cofundador de Glovo y Wallapop, consiguió dar un golpe de timón que evitase que Fancybox fracasara. “Cuando estás luchando en un negocio y te ves en la obligación de pivotar es porque ese negocio no está bien –expresa el directivo-; lo primero que aprendes es a levantarte tú, luego a motivar a un equipo hacia un nuevo proyecto, y a volver a ganar la credibilidad con los socios y conseguir entusiasmarles”.

Carlos Jiménez (Valeet): “Actualmente hay tanta inversión y tanta oferta que es más complicado destacar”

¿Es necesario disponer de un buen colchón económico para intentarlo de nuevo?

Para Jiménez resulta primordial “tener recursos para invertir y disponer de un track recordantes de hablar con inversores”, mientras que Olivé considera que “depende del tipo de negocio y de la personalidad y visión del riesgo del emprendedor”.

Por su parte, Carlos Jiménez, fundador y consejero delegado de Valeet, una aplicación dedicada a la búsqueda de aparcacoches, cree que “el hambre agudiza el ingenio y cuando lo pasas mal es cuando te esfuerzas en dar con ideas”, porque el fracaso sirve “para aprender y para no cometer un mismo error”.

Jiménez aprendió de sus errores con Infomultas, una plataforma que permitía a los usuarios saber si tenían alguna multa realizando una búsqueda a partir de su documento de identidad o la matrícula de su vehículo. “El proyecto nos explotó en las manos –relata-; no medimos muchas cosas y no estuvimos preparados legalmente”. El negocio no funcionó, pero eso no detuvo a Jiménez para seguir levantando empresas.

Y es que cuanto más fracasa un emprendedor, más probabilidades tiene que le vaya mejor en sus próximos proyectos. Así lo señala el Mapa del Emprendimiento 2017 de Spain Startup South Summit, el cual remarca que mientras que una persona que ha lanzado una start up tiene una probabilidad de fracasar del 33%, la cifra se reduce al 20% cuando dicho individuo lleva cuatro lanzamientos de start ups a sus espaldas.

“El bagaje personal y profesional contribuyó a que me lanzase en el proyecto de El Tenedor con nuevos conocimientos que ayudaron al éxito”, asegura Marcos Alves, fundador y consejero delegado de El Tenedor. El directivo fracasó en su primer proyecto por “falta de experiencia y conocimientos en algunas áreas como recursos humanos o temas legales”.

Lo que llevó a Alves a emprender de nuevo fue el llevarlo “en el ADN”. Según el directivo, “no es algo que decidas de un día para otro, se precisa convicción y también una buena dosis de sacrificio –explica-; en mi caso, un proyecto me llevó a otro ya que tanto la empresa con la que emprendí la primera vez como El Tenedor eran del mismo sector, por lo que ni me lo pensé”. Porque pensárselo demasiado puede ser contraproducente. “Nunca hay que esperar mucho para lanzar un producto”, asegura el fundador y consejero delegado de Valeet, quien considera que en el mercado actual “es más complicado competir”.

Según Jiménez, “ahora hay más inversión, está todo más profesionalizado y hay tanta oferta que es más complejo destacar”. Por su parte, el cofundador del fondo de capital de riesgo Antai Venture Builder considera que el mercado actual es más grande que hace una década y resulta más sencillo atraer talento altamente cualificado a una empresa de nueva creación digital. “Es una buena noticia para el sector y para el emprendimiento”, apunta Olivé.

En ese aspecto, los nuevos empresarios pierden cada vez más el miedo a que su proyecto no funcione. El 38,9% de los emprendedores españoles considera el miedo al fracaso un escollo para iniciar un negocio, según el informe Global Entrepreneurship Monitorde 2017, una cifra que se ha visto reducida un 6,1% respecto al año anterior.

valor–Vengo, maestro, porque me siento tan poca cosa que no tengo fuerzas para hacer nada. Me dicen que no sirvo, que no hago nada bien, que soy torpe y bastante tonto. ¿Cómo puedo mejorar? ¿Qué puedo hacer para que me valoren más?

El maestro, sin mirarlo, le dijo:

–Cuánto lo siento muchacho, no puedo ayudarte, debo resolver primero mi propio problema. Quizás después, y haciendo una pausa agregó: Si quisieras ayudarme tú a mí, yo podría resolver este tema con más rapidez y después tal vez te pueda ayudar.

–Encantado, maestro -titubeó el joven quién sintió que otra vez era desvalorizado y sus necesidades, postergadas.

–Bien- asintió el maestro.

Se quitó un anillo que llevaba y dándoselo al muchacho, dijo- toma el caballo que está allí afuera y cabalga hasta el mercado. Debo vender este anillo porque tengo que pagar una deuda. Es necesario que obtengas por él la mayor suma posible, pero no aceptes menos de una moneda de oro. Vete ya y regresa con esa moneda lo más rápido que puedas.

El joven tomó el anillo y partió.

Apenas llegó empezó a ofrecer el anillo a los mercaderes. Estos lo miraban con algún interés, hasta que el joven decía lo que pretendía por el anillo. Cuando el joven mencionaba la moneda de oro, algunos reían, otros le daban vuelta la cara y sólo un viejito fue tan amable como para tomarse la molestia de explicarle que una moneda de oro era muy valiosa para entregarla a cambio de un anillo.

En afán de ayudar, alguien le ofreció una moneda de plata y un cacharro de cobre, pero el joven tenía instrucciones de no aceptar menos de una moneda de oro, y rechazó la oferta. Después de ofrecer su joya a toda persona que se cruzaba en el mercado -más de cien personas- y abatido por su fracaso, monto su caballo y regresó. Cuánto hubiera deseado el joven tener él mismo esa moneda de oro. Podría entonces habérsela entregado al maestro para liberarlo de su preocupación y recibir entonces su consejo y ayuda.

Entró en la habitación.

–Maestro -dijo- lo siento, no es posible conseguir lo que me pediste. Quizás pudiera conseguir dos o tres monedas de plata, pero no creo que yo pueda engañar a nadie respecto del verdadero valor del anillo.

–Qué importante lo que dijiste, joven amigo -contestó sonriente el maestro-. Debemos saber primero el verdadero valor del anillo. Vuelve a montar y vete al joyero. ¿Quién mejor que él, para saberlo? Dile que quisieras vender el anillo y pregúntale cuanto te da por él. Pero no importa lo que te ofrezca, no se lo vendas. Vuelve aquí con mi anillo.

El joven volvió a cabalgar. El joyero examinó el anillo a la luz del candil, lo miró con su lupa, lo pesó y luego le dijo:

-Dile al maestro, muchacho, que si lo quiere vender ya, no puedo darle más que 58 monedas de oro por su anillo.

–¡¿58 monedas?!-exclamó el joven.

–Sí -replicó el joyero- Yo sé que con tiempo podríamos obtener por él cerca de 70 monedas, pero no sé si la venta es urgente…

El Joven corrió emocionado a casa del maestro a contarle lo sucedido.

–Siéntate -dijo el maestro después de escucharlo-. Tú eres como este anillo: una joya, valiosa y única. Y como tal, sólo puede evaluarte verdaderamente un experto. ¿Qué haces por la vida pretendiendo que cualquiera descubra tu verdadero valor?

Y diciendo esto, volvió a ponerse el anillo en el dedo pequeño de su mano izquierda.

Claramente podamos advertir la enseñanza de este hermoso cuento: Nadie mejor que nosotros mismos puede hacer la valuación, puede fijar el “precio”, puede hacer la tasación del valor personal.

Quizás coincidamos en que hacerse a uno mismo la pregunta de ¿cuánto valgo? no sea una pregunta habitual. Entonces: ¿Por qué es tan importante conocer la respuesta a esa pregunta? Porque, de la respuesta a esa pregunta, ¡depende nuestro futuro! ¿Y cómo es eso posible? Bien, acompañame en la exploración y lo veremos juntos…

Haciendo un poco de memoria, todos encontraremos recuerdos de algunos episodios en que personas significativas en nuestra vida nos hayan señalado las cosas que hacíamos bien y aquellas cosas que hacíamos mal. Probablemente, con la muy buena intención de enseñarnos a evitar lo que no nos lleva por el “buen camino” y aprender lo que realmente “vale la pena”.

Esto fue formando en nosotros una idea de lo que somos, de cuáles eran nuestras “fortalezas” y nuestros “puntos débiles”. Y esta creencia –por la repetición de nuestros actos– se fue haciendo cada vez más cercana a la certeza de que éramos “así”, de que valemos para algunas cosas, pero no para otras, de que nuestro valor tiene que ver con lo que somos capaces de hacer.

Lo que otros vieron o ven en nosotros, tiene más que ver con ellos que con nosotros, dado que lo que observan lo observan desde su forma particular de observar, con sus propios “filtros” y limitaciones, desde su propio “mapa mental” de “cómo deberían ser las cosas para que sean valiosas”. Y ocurre lo mismo cuando nosotros somos los observadores de nosotros mismos. Nos comparamos con lo que “debería ser” y a partir de ahí, sacamos conclusiones de cuánto valemos…

Un diamante no pierde su valor por el hecho de estar cubierto de lodo… sigue siendo una valiosa joya. Lo mismo ocurre con nosotros. Nuestro valor es incalculable, solo que a veces hay “lodo” cubriendo nuestra superficie, en forma de juicios con los cuales nos desvalorizamos, o mediante juicios de otros, a los cuales les damos valor, y que juzgamos como desvalorizantes…

Y esto tiene un efecto devastador en nuestra autoestima, dado que lo que pensemos de nosotros (ya sea porque es un juicio propio, o porque nos lo ha dicho alguien importante en nuestra vida) influye directamente en cómo nos evaluamos, en cómo nos valoramos.

“Tienes que ser consciente de los juicios que tú hagas acerca de ti mismo, porque incluso éstos se basan, por lo general, en los sistemas de valores de las personas que te rodean. Si juzgas, condenas o apruebas” – Anthony De Mello

Y nuestra autovaloración personal influye a su vez en nuestros resultados. Todo lo que obtenemos en nuestra vida tiene relación directa con cuánto valor entregamos a cambio. Si entrego poco valor, recibo poco valor. Si entrego mucho valor, recibo en la misma medida. Por lo tanto, si creo que valgo poco, es poco el valor que puedo ofrecer, y por lo tanto, mis resultados tendrán una medida proporcional.

En definitiva, todo en la vida se resume en una cuestión de valores. Nuestro valor no tiene que ver con nuestros comportamientos o nuestros sentimientos, sino con cuánto valor puedo crear para mí y para otros…

Me surge compartir algunas preguntas que te regalo, con el fin de encontrarte con la respuesta a la pregunta inicial… cuál es tu verdadero valor, cuánto vales:

¿De qué sientes satisfacción en tu vida?
¿Qué fue/está siendo motivo de plenitud en tu vida?
¿Cuándo te has sentido digno de ser/hacer algo valioso en tu vida?
¿Quiénes se han visto beneficiados por alguna aptitud o actitud de tu parte puesta a su servicio?
¿Cuántas vidas/destinos se han transformado a partir alguna palabra o silencio que ofreciste, en el momento oportuno?
¿Con cuántas personas has compartido experiencias que hayan resultado valiosas, para ambos?
¿En cuántas formas o de cuántas maneras crees que honras tu vida, tu existencia?
¿Qué necesitas para ser aún más valiosa/o? ¿Qué te hace falta para crear aún más valor en vos y en otros o para otros?

“Calcule primero el costo. No pague un precio demasiado alto por ir tras valores secundarios. El valor principal de la vida no está en lo que conseguimos. El valor principal de la vida está en lo que logramos ser.” – Jim Rohn

Espero de corazón que este artículo haya sido de alguna manera útil para tu vida. Si en algún momento consideras que necesitas asistencia para revisar o re-significar tu AUTOESTIMA, y quieres dar tu primer paso hacia una más profunda autoconciencia, para lograr un mayor bien-estar, estoy disponible para que me consultes y conversemos de qué manera puedo asistirte.

Recibe mi total agradecimiento por permitirme compartir contigo estas reflexiones y te agradeceré las reenvíes a quienes consideres les pueda ser de utilidad.

afrontar una crisisTres peces vivían en una charca.

Uno se llamaba ‘Planifica’, otro ‘Piensa Rápido’, y el tercero ‘Espera y Verás’. Un día escucharon a un pescador decir que iba a echar su red en la charca al día siguiente.

—Esta misma noche nadaré río abajo —dijo Planifica.
—Pronto encontraré un plan —comentó Piensa Rápido.
—Pues yo no puedo pensar en eso ahora —dijo Espera y Verás, y añadió: Llegado el momento ya veré qué hacer.

Cuando a la mañana siguiente el pescador lanzó sus redes, Planifica ya se había ido hacía tiempo. Pero Piensa Rápido y Espera y Verás fueron capturados.

Al momento, Piensa Rápido fingió estar muerto. —¡Vaya, este pez no es bueno! —dijo el pescador, y lo arrojó a salvo al agua; pero Espera y Verás terminó en el mercado de pescado.

En tiempos de peligro, o pones en marcha un plan de contingencia, o piensas rápido y actúas.

Tres peces, tres formas distintas de actuar.

 El primero considera el problema, anticipa sus consecuencias y crea un plan de actuación.

 El segundo confía en sus capacidades y sabe que llegado el momento sabrá salir del atolladero de forma airosa.

 El tercero decide no hacer nada aun sabiendo que el peligro se avecina.

Llevando esta fábula al ámbito de actuación de un mando intermedio podemos hacer un símil igualando los términos «Peligro» y «Crisis». En este sentido, el peligro que representa el pescador serían las situaciones de crisis que viven muchos mandos intermedios casi a diario en su trabajo.

Supervisores, gerentes, jefes de equipo… que se encuentran atrapados apagando incendios aquí y allá, bombardeados por quejas de empleados, proveedores y clientes, y solucionando crisis que les impide hacer su verdadero trabajo con normalidad.

1- “Espera y Verás”, El Apagafuegos

No es difícil encontrar mandos medios que trabajan en tareas urgentes la mayor parte del tiempo. ¿Y si fueras uno de ellos? Piénsalo…

¿Cuántas sorpresas has tenido en lo que llevamos de semana, o la semana pasada?, ¿Cuántos e-mails enviados advirtiendo que el tema es URGENTE para que le den prioridad?, ¿Cuántas llamadas pidiendo favores para que gestionen tu petición antes que ninguna otra?

¿Cuántas disculpas o explicaciones dadas en nombre de la Empresa para salvar la relación con un cliente?, ¿Cuántos informes o presentaciones has rehecho en el último momento?

Según el Business Dictionary, Apagar Fuegos consiste en solucionar los problemas a corto plazo (o bien suprimir sus síntomas) en lugar de abordar los factores que causan el problema.

En otras palabras, centrarse en hacer desaparecer los problemas a corto plazo en lugar de crear soluciones duraderas a largo plazo. Si estás tan acostumbrado a lidiar con el caos que ya no concibes otra forma de trabajar, ten en cuenta que:

 No se puede funcionar bien en estado de alerta durante mucho tiempo.

 La situación te controla a ti, no al revés (aunque pueda dar esa sensación).

 En una crisis el tiempo apremia, por lo que rara vez dedicamos tiempo a lo importante como es resolver el problema de forma definitiva… Y si no llegamos a la raíz del problema volveremos a otra crisis pronto. Si quieres profundizar en ello te recomiendo leer este artículo: Pensar vs Reaccionar. La mejor técnica para comprender y resolver problemas.

Las soluciones incompletas -precarias y temporales- pueden llegar a corregir el problema en un momento dado, pero no lo resuelve.

 Los errores que unos cometen y que salpican a otros terminan enfrentando al grupo.

 Piensa cuántas veces por precipitarnos en una solución hemos creado nuevos problemas en otras partes del proceso. Y es que todo está conectado… a veces ni siquiera reparamos en esa conexión, sólo sabemos que hay un nuevo fuego que apagar.

Resumiendo, apagar incendios no mejora el proceso; sin olvidar la frustración y el estrés que ello supone.

2- “Piensa rápido”, el héroe

Hacerse el muerto como Piensa Rápido hizo en la fábula es lo que comúnmente llamamos poner un parche al problema. Es cierto que el problema no empeora, pero tampoco se soluciona.

Robert H. Hayes, profesor emérito de la HBS, señaló la diferencia entre las Organizaciones con cultura de lucha contra incendios y las Organizaciones con cultura de resolución de problemas.

Lo expresa así de claro:

«Hay gerentes que disfrutan realmente de las crisis. A menudo obtienen su mayor satisfacción personal, el mayor reconocimiento y sus mayores recompensas por resolver crisis. Las crisis hacen que el trabajo parezca divertido, emocionante… Sin embargo, no es mas que la evidencia del fracaso

Esto hace pensar que algunas organizaciones recompensan, premian y valoran más a los héroes que se hacen notar porque resuelven crisis, que a los que trabajan en el anonimato y pasan desapercibidos porque evitan que los incendios empiecen.

Y esta es la gran paradoja, porque los gerentes especializados en gestionar crisis, que se sienten indispensables dentro de la Organización y que gozan de un alto reconocimiento social dentro de ella, a menudo descuidan el aspecto central de su papel, que es… LIDERAR.

No hay justificación que valga (por ejemplo, decir No tengo tiempo para desarrollar a mi gente, tengo mucho trabajo que hacer…) cuando no se hace ningún esfuerzo por cambiar. Y esto nos lleva al siguiente apartado.

3- “Planifica”, el esfuerzo por cambiar las cosas

En la fábula “Planifica” representa al que se preocupa por lo que va a pasar mañana, la próxima semana o el mes que viene, y desarrolla un plan para actuar.

Si todos estamos de acuerdo en que una solución duradera a un problema es mejor que tener que lidiar con el problema repetidamente, entonces ¿por qué no se hace más a menudo? ¿Será que no sabemos gestionar el tiempo?

Recuerda poner la atención en el cuadrante de lo Importante-No Urgente de la Matriz de Covey, que es el cuadrante fundamental para ser productivos.

Entre la lectura de correos electrónicos y resolver crisis, el día de trabajo se esfuma sin tiempo para reflexionar y pensar en mejoras. Procura salir de ese círculo vicioso cambiando las cosas que estén en tu mano cambiar.

millonarioLa venta de artículos de uso cotidiano a los cazadores de gangas ha convertido al fundador de la mayor cadena japonesa de tiendas de descuento en un multimillonario.

Hirotake Yano, fundador y presidente de Daiso Sangyo, el autodenominado “paraíso de las compras en Japón”, fue uno de los primeros comerciantes del país en adoptar el modelo de un precio único y utilizó esa estrategia para construir una fortuna que el Índice de Multimillonarios de Bloomberg estima en US$1.900 millones.

“Su sentido de la oportunidad fue perfecto”, dijo Pascal Martin, socio de OC&C Strategy Consultants, en un correo electrónico.

“Abrir la primera tienda de todo a 100 yenes –el equivalente de 1 dólar–en 1991, un par de años después de la explosión de la ’burbuja’ económica japonesa, que fue el comienzo de un cambio profundo en la cultura de consumo de Japón“.

El camino de Yano hacia la actividad empresarial fue algo menos directo. Después de graduarse en la Universidad de Chuo en Tokio, ocupó una serie de puestos diferentes como la gestión de la pescadería de su suegro hasta que esta se declaró en quiebra, según el sitio web de Daiso.

Comenzó vendiendo artículos desde la parte trasera de un camión en 1972 y se le ocurrió la idea de cobrar 100 yenes por cada artículo para ahorrar el tiempo que tomaba adherir las etiquetas.

Finalmente fundó Daiso, que significa “crear algo grande”, en 1977.

El estancamiento de los salarios y la especulación económica llevaron a un cambio fundamental entre los consumidores japoneses en las últimas décadas, estimulándolos a buscar mayor valor por su dinero.

Eso ha demostrado ser una bendición para el sector minorista de descuento del país, que tiene ingresos anuales de unos 600 mil millones de yenes (US$5.400 millones), dijo UBS Group en una nota de marzo de 2016 a los clientes.

Crecimiento impresionante

Daiso, la mayor empresa del grupo, opera más de 3.150 tiendas en el país y 1.800 en el extranjero. Los ingresos del minorista con sede en Hiroshima totalizaron 420.000 millones de yenes en el año terminado en marzo de 2017, frente a 81.800 millones de yenes en 1999.

Seria, el segundo mayor minorista de descuento de Japón, ha crecido un 39% este año, impulsando el valor de la participación de Hiromitsu Kawai y su familia extendida –que es del 37%– a U$1.300 millones.

Kawai, que creó el negocio basado en Ogaki en 1987, entregó el control a su sobrino Eiji Kawai, que asumió como máximo responsable en 2003 y fue nombrado presidente en junio de 2014.

Daiso vende cerca de 70.000 artículos para el hogar, una colección extravagante que incluye rodillos para masajes, cabezas de maniquí, dinero falso, ropa para mascotas, pestañas falsas y bolsas para almacenar cómics.

Sus ingresos subieron un 6,3% en el año fiscal 2017, en comparación con el crecimiento del 11% de Seria.

Yano atribuye su éxito a una forma astuta de comprar los productos, lo que permite a Daiso ofrecer artículos de alta calidad junto a ítems extravagantes que se ponen de moda, a 100 yenes –el equivalente de 1 dólar– todos y cada uno de ellos.

Sus compradores internos negocian directamente con los fabricantes para ordenar grandes cantidades a precios bajos, una estrategia similar a la utilizada por Wal-Mart Stores, con sede en Bentonville, Arkansas, el mayor minorista del mundo.

Steve JobsUn repaso año a año de las últimas dos décadas analiza en retrospectiva a las personas, los productos y las ideas que movieron el mundo hacia adelante.

El día en que Netscape se convirtió en una compañía de US$ 2000 millones y se enfrentó a Metallica, el momento cuando Amazon lanzó las compras a un clic y cómo Twitter mostró lo que realmente estaba sucediendo en las calles de Teherán, algunos de los momentos clave

1995

El nacimiento de la compañía veloz

Fue el IPO que retumbó en todo el mundo: el triunfo de Netscape señaló la llegada de un nuevo modelo de negocios

Advertí por primera vez que el 9 de agosto de 1995 sería un día para recordar cuando dos colegas en el trabajo apostaron entre sí cuáles serían los precios de apertura y de cierre de una nueva acción lanzada por una compañía con sede en Mountain View, California, llamada Netscape Communications.

Su entusiasmo era contagioso y no dejó de crecer al aumentar al doble el precio inicial esa mañana de US$ 14 a US$ 28; para cuando comenzó a ofrecerse después de las 11, el valor del papel se había elevado a US$ 71. Terminó el día a US$ 58,25, dando a la compañía una capitalización de mercado de más de US$ 2000 millones. No estaba mal para una startup de 16 meses de vida y sólo US$ 16 millones en ingresos en su corta existencia.

Ese tipo de cosas no sucedían, pero el IPO de Netscape simbolizó muchas cosas acerca de los cambios profundos que se darían en los negocios y la cultura. La firma representaba una apuesta al potencial de Internet de transformar la sociedad.

Fue la plataforma para la Internet original: algo que todas las startups tecnológicas ahora aspiran a ser. Y fue el ejemplo de los veinteañeros que se mudaban a California para crear una compañía y hacer una fortuna, encabezados por un visionario como Marc Andreessen.

Pero lo que llegó a ser la característica identificatoria de la joven Netscape -y su contribución más duradera a los negocios- fue la velocidad. Ser el primero tiene sus ventajas, pero la agilidad es lo que se requiere para ganar.

David Lidsky

1996

Los clasificados cobran vida

El lanzamiento de Craigslist online reveló el poder -y el valor- de la información libre

Si hubo algo que captó la promesa inicial de Internet fue Craigslist. Todo lo del sitio de clasificados -su ambiente abierto, su naturaleza libertaria, su contenido democratizado- corporizó la avenida informática.

Un centro comunitario que evolucionó para convertirse en un lugar en el que se podía buscar un departamento, encontrar empleo, vender productos y buscar amor, Craigslist también se veía como Internet, con sus vínculos azules y su HTML, los bordes grises y los recuadros de texto. Y aún se ve así.

Lo que más impresiona, sin embargo, es que su utilidad es tan profunda que no sólo sobrevivió, sino que recibe 50.000 millones de visitas a sus páginas por mes. Y si bien Craigslist puede haber contribuido a la declinación de los negocios de medios de comunicación tradicionales, que dependieron por mucho tiempo de los ingresos de clasificados locales, también dio origen a una cantidad interminable de servicios online, de sitios inmobiliarios a aplicaciones para buscar pareja. Donde algunos no ven más que simples listas, otros vieron (y aún ven) oportunidades.

Los fundadores de compañías como Zillow, Hinge y TaskRabbit encontraron inspiración en el diseño despojado de Craigslist y su enfoque de no poner condiciones. “Craigslist fue uno de los primeros sitios en publicar ofertas inmobiliarias en tiempo real y eso cambió el panorama para la búsqueda de casas”, dice el CEO de Zillow, Spencer Rascoff.

Austin Carr

1997

Gratificación instantánea

El lanzamiento de 1-Click fue sólo el inicio del comienzo de Amazon en busca de velocidad

A mediados de la década de 1990, apenas 8% de los consumidores de los Estados Unidos consideraba que la red era lo suficientemente segura como para hacer compras con tarjeta de crédito. Esto fue antes de que existieran PayPal y iTunes, cuando aún era común que la gente completara transacciones en eBay enviando dinero o cheques por correo.

Todo eso cambió en 1997, cuando Amazon introdujo un pequeño recurso llamado 1-Click, que permitía a los clientes tener la información de su tarjeta de crédito online en forma segura y hacer todas las compras futuras con un solo toque de su mouse. No sólo hizo que comprar fuera extremada y adictamente fácil, también trajo a la vida la magia de Internet, ayudando a inaugurar una era de comercio electrónico sin fisuras.

El CEO Jeff Bezos patentó la idea de 1-Click e incluso Apple consideró que la tecnología era tan central para el futuro de las compras que pagó la licencia para sus tiendas online (Barnes & Noble, en cambio, terminó en un juicio con Amazon por intentar esquivar la patente con su propia opción de pagos, Express Lane).

Este recurso sigue siendo un elemento clave de Internet y se puede considerar un precursor de muchas de las aplicaciones móviles de hoy, incluyendo Uber, Instacart, GrubHub y Starbucks. Amazon, mientras tanto, continúa reduciendo la fricción de las compras, desde la introducción de Prime en 2005 hasta el servicio de entrega en una hora que está probando en un puñado de ciudades del país del Norte.

Austin Carr

1998

Diseño para las masas

El viaje por negocios se volvió mucho más interesante con el lanzamiento de W Hotels

Antes de que se inaugurara el primer W en un tramo tranquilo de la avenida Lexington en el Midtown de Manhattan, parar en una cadena de hoteles estadounidense por lo general significaba edredones florales almidonados y tristes alfombras beige.

Si bien hoteles boutique de moda como el Royalton y el Mondrian ya priorizaban el diseño en aquel momento, W fue el primero en tomar una estética de alta gama y ponerla a disposición de todos sin considerar el estatus. Para el año siguiente, cuando la joven marca abrió su décimo hotel, los W recibían gente rica y famosa y, lo más importante, viajeros por negocios de esos que acumulan puntos.

La cadena W fue la visión del ex CEO de Starwood Hotels & Resorts, Barry Sternlicht, quien pocos años antes había advertido que marcas como Pottery Barn y Banana Republic traían una nueva sensibilidad a los shoppings; la mayoría de las cadenas hoteleras aún ofrecían un aspecto y sensación pasados de moda. Por lo que reunió un equipo de arquitectos y diseñadores para tratar de cambiar eso.

Su mandato: “Llevar buen diseño a gente que nunca lo había conocido en un hotel hasta entonces”, dice Theresa Fatino, ex VP para desarrollo de marca y diseño de W Hotels. Hoy, la cadena tiene 47 hoteles alrededor del mundo y 40 más en construcción. Su fórmula fue muy copiada: todo grupo hotelero ahora tiene una línea boutique (incluyendo Marriott Edition y Hyatt Andaz) e incluso los Ace Hotels, que hoy marcan tendencia.

Amy Farley

1999

Un virus llamado melissa

Un correo electrónico -no el Y2K- presagió el actual caos cibernético

La gente no desconfiaba tanto como hoy del correo electrónico en marzo de 1999. Por eso, cuando comenzó a aparecer en las casillas en todo el mundo un correo que decía ser un “mensaje importante”, mucha gente por reflejo hizo clic y luego, tal como se le instruía, abrió el archivo de Microsoft Word adosado.

Mala decisión. El documento -que aparentaba ser una lista de sitios pornográficos- estaba infectado con un virus y automáticamente se reenviaba a las primeras 50 personas en la lista de contactos del receptor. Generó una cadena que se extendió hasta el 20% de las PC de empresas, según algunos estimados.

El autor del virus lo llamó Melissa (en honor a una desnudista de Miami) y terminó preso 20 meses. Era más molesto que malicioso, pero debido a que era tan efectivo fue el primer ataque de ciberseguridad para mucha gente. Desde entonces, las amenazas online se volvieron mucho más generalizadas y peligrosas. Los hackers encontraron maneras de robar información de tarjetas de crédito, información sensible de empresas e incluso las fotos privadas de gente famosa.

Harry McCracken

2000

Napster en el centro de la escena

Cuando el servicio para compartir archivos fue demandado alimentó un debate que sigue hasta hoy

¿Cuánto vale la música? Durante décadas, la respuesta había sido simple: lo que costara en su disquería local. Pero con el lanzamiento de Napster, en 1999, la cosa se puso confusa. De pronto ya no había motivo para ir a Tower Records si uno quería el nuevo disco de Metallica. Se podía descargar sin salir de su casa y sin gastar un centavo.

Los fanáticos se volvieron locos con Napster y, si bien muchos artistas se entusiasmaron, otros lo rechazaron. El baterista de Metallica, Lars Ulrich, fue el gran opositor y en abril de 2000 su banda presentó una demanda contra Napster. Era la primera vez que una artista demandaba a la firma y ayudó a iniciar una profunda reorganización de la industria musical.

El cofundador de Napster, Sean Parker -que también fue el presidente fundador de Facebook y hoy está en el directorio de Spotify-, reflexiona sobre el impacto revolucionario de su compañía. “Era la primera vez que todo el catálogo de música grabada estaba disponible en un lugar. Y también era el primer producto que era realmente una expresión pura de lo que podía hacer Internet. Hasta ese momento nada había captado la posibilidad de que cientos de millones de personas se conectaran y compartieran medios“, explica Parker.

Sobre cómo reaccionó con la demanda de Metallica, dice: “Lo asombroso es que nadie se aterrorizó. Había una sensación de incredulidad. Napster es sólo un símbolo. No es que te persiguen, sino que persiguen este cambio cultural que está por dejarlos afuera”.

Rob Brunner

2001

Lo orgánico se vuelve masivo

Whole Foods llegó a Nueva York con un nuevo enfoque sobre la comida y la compra de alimentos

¿Cómo demuestra el mayor comerciante minorista de alimentos naturales del país que no es sólo para fanáticos de la salud? Conquistando el paladar de los quisquillosos neoyorquinos.

En febrero de 2001, la tienda insignia de Whole Foods en Manhattan abrió en el barrio de Chelsea y sus góndolas pronto se vieron cubiertas de productos de moda para la población urbana. Ese año, el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) creó amplios estándares para regular la actividad de los productores orgánicos.

“Fue una afirmación de que lo orgánico es real”, dice Margaret Wittenberg, VP global de estándares de calidad de Whole Foods, que ahora tiene nueve tiendas en Nueva York (y más de 400 en todo el país).

Hoy, el 84% de los estadounidenses compra comida orgánica al menos ocasionalmente y Whole Foods impulsa al sector en nuevos sentidos. Obligó a los competidores a hacer que lo orgánico tuviera precios más bajos con el lanzamiento de su línea de productos 365 Organic Everyday Value, en 2002, y promocionó los mariscos sustentables, al requerir que los vendedores de los Estados Unidos y Canadá aceptaran auditorías de sus productos a partir de 2008.

La cadena también ayudó a expandir el ecosistema orgánico al ofrecer préstamos a bajo interés a productores a pequeña escala. Lo próximo: Whole Foods hará transparente el etiquetado de alimentos con su compromiso de etiquetar claramente todos los productos genéticamente modificados para 2018.

Jessica Hullinger

2002

Los nuevos ciudadanos alcanzan la madurez

The rise of the creative class (El ascenso de la clase creativa) fue tanto un libro como un movimiento

Richard Florida era un profesor poco conocido de estudios urbanos de la Universidad Carnegie Mellon de Pittsburgh cuando escribió un libro que señalaba una nueva dinámica que se estaba dando en las ciudades estadounidenses, en la que el crecimiento económico era impulsado por una creciente fuerza de trabajadores creativos.

The rise of the creative class se convirtió en best seller y, luego de la burbuja de las puntocom, un manual para las ciudades que esperaban engendrar su propia resurrección creativa atrayendo el mismo tipo de talento que Austin y San Francisco: desde ingenieros y arquitectos hasta poetas y músicos.

El libro de Florida también tuvo resonancia entre la gente joven, que se veía reflejada en los creativos que describía: individualistas, meritocráticos y abiertos a nueva gente e ideas.

Sus principales motivadores eran el espíritu empresario y la innovación, en vez del éxito financiero tradicional. Al responder a sus pasiones, esta generación de creadores ayudó a remodelar las ciudades a su imagen. Proveedores de café de alta gama, boutiques artesanales y espacios de trabajo en colaboración impulsados por el diseño se extendieron de Brooklyn a Oakland (y generaron incontables parodias).

Hoy, consciente o no del libro de Florida, la clase creativa continúa con sus alteraciones urbanas últimamente en su antigua ciudad. En The rise of the creative class, el autor criticaba a Pittsburgh por no retener a la gente creativa. En estos tiempos, la ciudad está llena de ellos.

Amy Farley

2003

Crece el conocimiento del cuerpo humano

El Proyecto del Genoma Humano tuvo grandes implicancias para la ciencia, la medicina y los negocios

Fue uno de los proyectos más ambiciosos jamás emprendidos por la comunidad científica: un esfuerzo de 13 años con miles de millones de dólares para mapear las 3000 millones de letras del ADN del genoma humano.

El 14 de abril de 2003, un equipo internacional bautizado el Proyecto del Genoma Humano anunció que había completado su misión, hito que ayudó a promover importantes nuevas orientaciones en la investigación, lanzar miles de empresas y crear cientos de tratamientos y herramientas de diagnóstico.

Entre los logros resultantes del proyecto se pueden mencionar las terapias para ciertos tipos de ceguera y fibrosis cística, las pruebas genéticas que predicen la efectividad de quimioterapia para cáncer de mama, los cócteles de drogas para la hepatitis C y los tratamientos para el cáncer de colon y pruebas avanzadas prenatales y muestreo previo a la concepción.

Gracias a este trabajo, el impacto económico general del Proyecto Genoma Humano estimado es de US$ 966.000 millones.

Adam Bluestein

2004

El ascenso del gigante chino

Con el lanzamiento de Alipay, Alibaba dio su primer paso más allá del ecommerce

¿Hay algo que el conglomerado chino Alibaba Group no venda?

Para sus próximas vacaciones usted podría reservar vuelos en Alitrip, comprar protector solar en Tmall de Alibaba y archivar sus fotos en Kanbox, todas plataformas de Alibaba. Y con Alipay, un sistema de pagos similar a PayPal, puede hacerlo todo con su billetera digital. Cuando Alibaba introdujo Alipay en 2004 era señal de que la compañía tenía ambiciones que iban más allá del comercio.

Aun así hubiese sido difícil imaginar que 10 años más tarde lograría el mayor IPO de la historia, con un debut de US$ 25.000 millones en la Bolsa de Nueva York.

Ainsley O’Connell

2005

El capital de riesgo es desplazado

Con ayuda de Y Combinator, los fundadores de startups tomaron las riendas

Los capitalistas de riesgo esperaban obtener cierto nivel de control a cambio de su cheque y los jóvenes emprendedores a menudo se encontraron marginados en sus propias compañías.

Pero con el éxito de fundadores formidables como Mark Zuckerberg, que en 2005 obtuvo US$ 12,7 millones de Accel Ventures sin ceder el control de Facebook, el equilibrio del poder comenzó a cambiar.

Ese mismo año, la incubadora de Silicon Valley, Y Combinator, se lanzó con la noción por entonces radical de que los fundadores deben ser cultivados, no marginalizados. No se trata sólo de dar dinero a las compañías.

  1. J. McCorvey

2006

Walmart enciende las luces

Cuando el retailer cambió sus bombitas generó una reacción en cadena

Fue el año de la verdad incómoda de Al Gore y de Filed notes from a catastrophe de Elizabeth Kolbert, y la opinión pública parecía unirse en torno del cambio climático. Entonces, ¿Por qué las bombitas de luz compactas fluorescentes (CFL) sólo se usaban en el 6% de los hogares?

Eso hasta que en noviembre de 2006 Walmart anunció que vendería 100 millones de CFL para fin del año siguiente y que estas bombitas ahorrarían a los consumidores US$ 3000 millones en electricidad. ¿El resultado?

En 2007 Walmart vendió 162 millones de CFL y en el segundo cuatrimestre de 2014 superaron a las tradicionales incandescentes por primera vez.

Adam Bluestein

2007

El efecto de la manzana

Son muchas las maneras en las que Apple cambió el mundo con el iPhone

¿Recuerda cómo era la vida antes del iPhone?

Solíamos ver películas en la TV del living, llamar taxis levantando el brazo y arrugar las fotos de nuestros hijos en objetos de cuero llamados “billeteras”.

En los ocho años desde que Steve Jobs presentó esos pequeños dispositivos ubicuos en junio de 2007 han alterado (y, sí, mejorado) nuestra rutina diaria de incontables maneras. Pero el impacto del teléfono inteligente fue mucho mayor que la sola experiencia de usuario. También afectó nuestra infraestructura digital, nuestra sensibilidad para el diseño e incluso la manera en que pensamos sobre prácticas laborales modernas.

Mark Wilson

2008

En toda crisis hay una oportunidad

En un año sombrío no todo tuvo que ver con pérdidas; también surgen ideas innovadoras

Las crisis pueden ser terreno sorprendentemente fértil. Apple, Disney y General Motors nacieron en recesiones, lo que es evidencia de que cuando la economía está en caída se alzan algunas de las ideas más resistentes.

Lo mismo vale para 2008. Las empresas cerraron sus puertas y hubo oleadas de despidos. Pero incluso en medio del derrumbe de Wall Street, en Silicon Valley aparecían brotes de vida gracias a emprendedores que vieron oportunidades. No es una coincidencia que el movimiento de crowdfunding emergiera ese año, marcado por el debut de Indiegogo. También echó raíces la economía colaborativa.

Jessica Hullinger

2009

Las redes sociales se vuelven globales

Fue a partir de un video que movilizó al mundo e hizo que se uniera a un movimiento

Neda Agha-Soltan, de sólo 26 años, murió el 20 de junio de 2009.

La estudiante de Filosofía iba a ver las manifestaciones contra la victoria de Mahmoud Ahmadinejad en la elección presidencial iraní cuando fue alcanzada por una bala, que se cree que fue disparada por las fuerzas de seguridad. Murió rodeada de testigos, que la sostuvieron mientras se desangraba, lo que fue captado por una temblorosa cámara de celular y subida a Facebook y YouTube.

El video rápidamente se viralizó en Twitter y medios como la BBC y CNN lo transmitieron. Fue el inicio de la era de reporteros-ciudadanos y del activismo en las redes sociales.

Anjali Mullany

2010

VidCon hace una escena

El nuevo evento desencadenó un grupo floreciente de creadores de video web

El sótano del Hyatt en Los Ángeles puede no parecer glamoroso, pero para los filmadores de video de YouTube que se reunieron por primera vez en un VidCon -un curso de tres días de julio de 2010- era el lugar más excitante del planeta.

Organizado por los líderes del sector y creadores de VlogBrothers, John y Hank Green, el primer VidCon reunió a los más apasionados participantes del medio. Cinco años más tarde, el VidCon es un evento con 21.000 personas que incluso atrae a las grandes marcas y creadores como Grace Helbig se han convertido en estrellas. “El video online debe ser popular e independiente”, dice Hank.

Nicole LaPorte

2011

Google apunta a la luna

Larry Page se propuso demostrar que el futuro se moldea con grandes apuestas

Cuando el cofundador de Google, Larry Page, volvió a la compañía como CEO en 2011 -luego de ceder el rol a Eric Schmidt una década antes- concentró a la extensa organización en el lanzamiento de proyectos que Google llama disparos a la luna: esfuerzos con los que se busca cambiar el mundo. La compañía opera dos ramas de investigación dedicadas a tales esfuerzos: Google X y Advanced Technology and Projects.

Hoy, Google se está reorganizando en torno de estos emprendimientos, convirtiendo productos centrales, como su motor de búsquedas, en una mera división de una empresa madre llamada Alphabet.

Harry McCracken

2012

El amanecer de los bienintencionados

En medio de la gran recesión, acelera un nuevo tipo de compañía

Las empresas concentradas en el bien social existieron por décadas, pero el concepto despegó en 2012, cuando nuevas leyes permitieron que las compañías basadas en una misión se reinscribieran como corporaciones de beneficencia.

Una de las primeras fue Patagonia, que da el 1% de sus ventas a organizaciones verdes, controla de cerca las condiciones en las fábricas y usa materiales amigables para el medio ambiente en el 75% de sus productos. Otro caso fue B Lab, una organización sin fines de lucro que certifica a las llamadas empresas B. Hoy hay más de 3000 firmas benéficas y más de 1400 empresas B.

Kenrya Rankin

2013

El triunfo del contenido

Con House of cards, Netflix transformó el modo en que se hace y se consume televisión

Lo más chocante acerca del lanzamiento de House of cards en 2013 no fueron los turbios manejos políticos de Frank Underwood. Fue el modo en que el show destruyó el modelo tradicional de televisión.

“Netflix fue la primera en reconocer y explotar la nueva conducta de los consumidores”, dice Liam Boluk, consultor de estrategias de medios de Redef. Hay cuatro maneras en las que este drama forjó un nuevo abordaje de la TV: descartó los pilotos (pagó US$ 100 millones por adelantado por dos temporadas antes de ver un minuto de rodaje), puso el foco en los creadores, lanzó 13 episodios juntos y creó algoritmos para estudiar a los consumidores.

Nicole LaPorte

2014

Disruptivos en la mira

La batalla entre la innovación y la regulación alcanzó un nivel afiebrado

La filosofía de “moverse rápido y romper cosas” de la innovación se pone complicada cuando una de las cosas que se rompe es la ley.

En 2014 algunas de las compañías chocaron con las primeras barreras regulatorias importantes, entre ellas Airbnb y Uber, cada una tuvo roces con líderes de ciudades. La manera en que abordaron y resolvieron sus batallas regulatorias dice mucho y aún lo hace, mientras continúan sus odiseas legales. Así, por ejemplo, Uber enfrenta demandas y prohibiciones en Corea del Sur y Francia por violar normas del transporte, mientras que Airbnb se enfrenta con las leyes de alquileres de San Francisco.

Sarah Kessler

2015

¿La innovación salvará al mundo?

Naciones Unidas fija los parámetros para los próximos 15 años… y son elevados

Hay algo que inspira asombro y que es un poco abrumador respecto de los más recientes esfuerzos de la ONU por terminar con la pobreza y mejorar la vida de los más necesitados del planeta.

Adoptadas en septiembre, las Metas de Desarrollo Sustentable (MDS) son un cronograma exhaustivo que cubre todo, desde igualdad de género y educación hasta cambio climático y hambre. Son una especie de continuación de las Metas de Desarrollo del Milenio lanzadas en 2000. Esa iniciativa avanzó mucho en algunas áreas (salud materna, prevención de la malaria), mientras que se quedó corta en otras (cambio climático, desigualdad de género).

quemad las navesEn el año 335 A.C., al llegar a la costa de Fenicia, Alejandro Magno debió enfrentar una de sus más grandes batallas.

Al desembarcar comprendió que los soldados enemigos superaban en cantidad, tres veces mayor, a su gran ejército. Sus hombres estaban atemorizados y no encontraban motivación para enfrentar la lucha. Habían perdido la fe y se daban por derrotados. El temor había acabado con aquellos guerreros invencibles.

Cuando Alejandro Magno hubo desembarcado a todos sus hombres en la costa enemiga dio la orden de que fueran quemadas todas sus naves. Mientras los barcos se consumían en llamas y se hundían en el mar, reunió a sus hombres y les dijo:

Observen cómo se queman los barcos, ésa es la única razón por la que debemos vencer, ya que si no ganamos, no podremos volver a nuestros hogares y ninguno de nosotros podrá reunirse con sus familias nuevamente ni podrá abandonar esta tierra que hoy despreciamos. Debemos salir victoriosos en esta batalla ya que sólo hay un camino de vuelta y es por mar. ¡Caballeros, cuando regresemos a casa lo haremos de la única forma posible, en los barcos de nuestros enemigos!!!!

¿Cuántas veces la falta de fe, el temor y la inseguridad, el estar atado a lo seguro; nos priva de conseguir nuevos éxitos, nos hace renunciar a los cambios, nos hace renunciar a los sueños, nos hace negar los anhelos y las metas que están grabadas en lo más profundo de nuestros corazones?

No se si históricamente esto le ocurrió a Alejandro Magno, pero la historia dice que muchos otros grandes capitanes de la Humanidad han quemado sus naves.

Se dice que los espartanos lo hacían, Homero en la Ilíada dice que los griegos lo hicieron al sitiar Troya, y que Cortés cuando llegó a América también. Sin embargo, lo importante es la metáfora que trae este post.

uberEl tráfico de la Ciudad de México saca lo peor del ser humano.

Los cumplidores padres de familia, endemoniados, asoman la cabeza por la ventanilla con el puño en alto. Las abuelas no ceden el paso. Los curas se saltan los semáforos. El de los tamales conduce su carrito en dirección contraria, evidentemente por el carril bici.

Genios matemáticos no son capaces de comprender que no hay que obstaculizar la calle si no te da tiempo a cruzarla. Los profesores universitarios hacen el sándwich a los motoristas y huyen con la sonrisa de El Joker.

En medio de este caos, hay un chófer de Uber que disfruta de verdad cada una en estas situaciones. Responde con una sonrisa de satisfacción cuando le ciegan con las luces largas y el claxon con el que pretenden turbarle le suena a Bach. “¿Vio eso? El Metrobús estuvo cerca de arrollarnos por quedarnos en medio de su carril y nos pitó bien rudo, qué desmadre. Jajaja, buenísimo”.

Rafael Reyes, de 34 años, nació sin brazos ni piernas. Esta mañana llegó a bordo del monopatín con el que se desplaza a todos lados. Subió al asiento del conductor de un salto. Con la boca y con el muñón derecho metió la llave en el contacto. Dos barras de hierro que le quedan a la altura de las amputaciones le ayudan a controlar el acelerador y el freno. La dirección la maneja con el muñón izquierdo.

Imaginarlo es difícil pero cuando se ve en persona resulta muy natural, nada extraordinario a pesar de que lo es. Acostumbrado a que lo traten como un bicho raro, Rafael goza del anonimato que le proporciona el coche, donde los humanos pierden su condición bípeda. Solo es “un cabrón más”.

Reyes ha ideado su propio sistema de conducción con la ayuda de un amigo herrero. No es ingeniería alemana, es ingenio de un muchacho al que no se lo han puesto nada fácil en este mundo. Toca el bajo con una muñequera con la que sostiene un lápiz que a la vez mantiene firme una uña, y con el otro brazo jala las cuerdas. Con un artilugio parecido toca la batería.

Su cabeza hierve todo el día con ideas de este tipo que sirven para acondicionar lo que no está a su alcance. Ha montado una empresa que se llama Ideas y Adaptaciones Rafael Reyes con la que produce juguetes, cucharas, cepillos de dientes, cuñas para vestirse. Es una especie de Leonardo da Vinci de la discapacidad. La comparación le hace gracia.

Su incursión en Uber con este coche que compró en enero es la primera piedra de un proyecto más ambicioso. En las próximas semanas pondrá anuncios en prensa para reclutar a personas discapacitadas que quieran ganar un sueldo digno como chófer, hartos de que los marginen en otros oficios.

Se imagina con humor a un ejército de olvidados que poco a poco van permeando todas las capas de la sociedad hasta hacerse imprescindibles, motor de las idas y venidas de una gran urbe que no está hecha para ellos. “Manejando da igual que no tengas piernas o brazos. O que seas sordo. Nadie te puede hacer de menos si eres bueno. No hay discriminación”, dice mientras cruza la avenida Insurgentes.

La alerta de clientes de la aplicación se ha activado dos veces, pero enfrascado en la conversación no le ha dado tiempo a responder. A la tercera va la vencida.

En un enjambre de calles del sur de la ciudad esperan tres adolescentes. Las gafas de sol, la boca pastosa, delatan que ayer tuvieron una noche larga. Se aprietan en la parte trasera. Un conductor de Uber en teoría debe abrir la puerta a los clientes y ofrecerles agua pero Rafael permanece impávido al volante. Escucha las indicaciones para llegar al destino y arranca quemando rueda. Los muchachos no caen en la cuenta del mecanismo especial del coche hasta que ven el muñón pulsando el acelerador con fiereza.

Con una mirada discreta, Rafael Sandoval, de 18 años, lo elogia: “No noté nada de primeras. Conduce muy bien”. Su perfil como conductor de Uber, donde los clientes valoran el servicio, está lleno de elogios de este tipo.

En el siguiente semáforo un conductor parado a la misma altura ve a Rafael y el alboroto de la cámara y la GoPro con la que grabamos el viaje.

-¿Van grabando todo el pedo, carnal?

-Simón -, contesta Reyes

-¡Échale ganas!

Es lo que lleva haciendo desde que nació en Bucaramanga, Colombia, en 1982. No hay una explicación definitiva a su focomelia aunque se cree que se pudo deber a que su madre fue sometida a rayos X estando embarazada. Para iniciar un tratamiento en el hospital Shriners, especializado en la atención a niños con problemas ortopédicos, la familia se trasladó a México, y aquí se quedó para siempre.

Rafael estudió ingeniería biomédica y producción musical. Comenzó a dar charlas motivacionales a gente abrumada pese a tener todas las extremidades y esta actividad se multiplicó cuando fue el protagonista de un documental de Natgeo.

Rafael es sonriente y no parece agobiado por nada. Se muere de risa con las conversaciones que mantienen con la novia y con los amigos por WhatsApp y Facebook, pecadillos que comete cuando está en un atasco o en un semáforo. Pero asegura que tiene un carácter fuerte y que los saca cuando algunos se pasan de listos.

Un día estaba subiendo a un taxi cuando alguien lo agarró por la espalda y lo alzó. Se llevó un buen susto, pensaba que lo estaban raptando como a un paquete valioso. El que lo hizo solo quería ayudar pero para sus estándares resultó un exceso de confianza y amabilidad que terminó incomodándolo. En otra ocasión fue con un grupo de estudiantes a adornar una iglesia para Navidad, y a él le tocó ocuparse de la fachada. La gente lo tomó como un mendigo que pedía limosna a la puerta de una parroquia. La madre superiora tuvo que calmarlo.

Al igual que al volante, en la vida se maneja igual de bien. En un intercambio universitario en Canadá le pidió a una amiga diseñadora que le hiciera una ropa especial para proteger los muñones de la nieve. Adaptó el patinete que se deslizaba sin control al pasar por un bloque de hielo. Viaja por todo México y algunos países del mundo y no necesita ayuda, no más que cualquiera. Los exámenes de Uber los superó sin ningún problema.

Los coches se amontonan en Insurgentes. Es la hora de la comida y los oficinistas se han echado a la calle con hambre de lobo. Avanzar 100 metros lleva cinco minutos. Los nervios están a flor de piel. Sin embargo, un bigotón le cede el paso a Rafael en un cruce de calles. Con este calor, parece el buen samaritano resucitado. “Ese señor nos dio paso sin más, y ahora ni nos mira, no sabe quién somos. Está chingón. Dentro de un coche todos somos exactamente iguales”, dice el conductor más peculiar de Uber. En la selva del asfalto nadie le puede pisar.

leyenda“No te puedes poner ningún límite, no hay nada imposible” – Usain Bolt. 

El primer hombre en convertirse en medallista de oro en la categoría de atletismo de 100 y 200 metros con tres récords mundiales y el campeón junior más joven de la historia en 200 metros no tuvo un camino fácil durante su infancia.

Usain Bolt, de 30 años, vivió una infancia con una situación económica relativamente buena si se compara con la pobreza de su pueblo, con una alimentación desequilibrada y, uno de sus más grandes problemas, escoliosis: la desviación de su columna.

Esta deformación corporal no le impidió correr desde pequeño como diversión y, a los 15 años, ser campeón junior en 200 metros; además, en ese momento empezaron a tratarlo de su enfermedad. Pero, ¿Cómo fue que Bolt adquirió el gusto por correr?

Durante su estancia en la escuela Waldensia, el jamaiquino pasaba su tiempo libre jugando futbol y criquet con sus hermanos Sadeeki y Sherine. Presumía su velocidad y quería sobresalir del resto de sus compañeros durante las competencias tan gustadas por el pueblo y el evento anual escolar de la parroquia de Trelawny, donde se convirtió en el corredor más rápido de su escuela en los 100 metros llanos. Así comenzó la leyenda.

Pablo McNeil fue el primer entrenador que notó el potencial de su velocidad, y lo impulsó a tomarlo más en serio. Como resultado, ganó su primera medalla en un evento de secundaria en 2001, cuando logró un tiempo de 22.04 segundos en los 200 metros. Ese mismo año participó en los Juegos CARIFTA con el equipo jamaicano y registró una marca personal de 48.28 s en los 400 metros llanos, coronándose con una medalla de plata.

De rayo a relámpago

Tan sólo dos años después de su victoria en los 200 metros del Campeonato Mundial Junior, fue seleccionado para representar a Jamaica en las Olimpiadas de Atenas 2002 a pesar de la lesión muscular que le aquejaba; sin embargo, fue ésta misma la que lo descalificó en la primera ronda de los 200 metros.

Durante los siguientes años, las lesiones no le permitieron participar en su totalidad en competencias nacionales y mundiales, pero a pesar de esto, estuvo en el top 5 de 2005 y 2006, y en el 2007, en el Campeonato Mundial de Atletismo en Osaka, rompió el récord mundial de su gran ídolo de la infancia: Donald Quarrie.

Bolt dio a conocer al mundo que participaría en los 100 y 200 metros del evento veraniego de Beijing 2008. Durante su primera competencia en los 100 metros rompió el record mundial al ganar con 9.69 segundos, además de darse el “lujo” de disminuir la velocidad al final del camino para festejar su victoria bajo la bandera de Jamaica.

Los 200 metros también tuvieron un récord nuevo con 19.30 segundos en el marcador pasando por tan sólo dos centésimas la marca de Michael Johnson en Atlanta 96.

Con tres medallas de oro en los 100, 200 y 300 metros y dos récords de 100 y 200 metros, Bolt se convirtió en el primero en conseguir ese doblete olímpico con marcas desde que en 1960 se estableciera el cronometraje electrónico.

A pesar de todos los triunfos, la actitud de Bolt a la hora de festejar fue criticada por los medios de comunicación y el presidente del Comité Olímpico Internacional (COI), Jacques Rogge, a lo que su representante Ricky Simms respondió:

“A un atleta que acaba de ganar el oro con récord incluido no puede exigírsele que no reaccione así. Bolt no es irrespetuoso, sino un niño grande que ha luchado mucho por conseguir grandes éxitos. Lo único que intenta es hacer vibrar a la gente.”

“Soy una leyenda, no hay nada que demostrar”

Durante los siguientes años participó en diversas competencias mundiales, acumuló más medallas y batió nuevos récords. Esto le ayudó a prepararse para regresar a la Olimpiadas en Londres 2012, aunque los resultados para su pase a la competencia mundial no fueron los esperados por el mundo, desempeñó una de las mejores carreras de la historia del atletismo en la categoría de 100 metros, el crono se detuvo a los 9.63 segundos: no batió su récord mundial de 9.58 segundos, pero sí el olímpico que él mismo había plasmado cuatro años antes.

Londres le ayudó a acumular dos medallas de oro más pero sin romper un nuevo récord en la categoría de 200 metros. Ante su actuación en la competencia deportiva, Bolt declaró a CBS News que él ya era una leyenda:

“Es lo que vine a hacer aquí. Soy una leyenda. También soy el más grande atleta vivo. No hay nada que demostrar”.

En 2015 se enfrentó a muchos retos y problemas con sus músculos que lo dejaron nuevamente fuera de competencias importantes. En las carreras en las que participó logró medallas de oro, pero sus marcas en el reloj no se parecían a las de él en años antes. En agosto de ese año se llevó a cabo el Mundial de Atletismo de Beijing, donde nuevamente ganó en las competencias de 100 y 200 metros lisos y los relevos 4×100.

En su camino a Río 2016 no terminó las competencias de las rondas clasificatorias debido a otra lesión, sin embargo, pasar la revisión médica le permitió ser considerado para la justa que se llevará a cabo en Brasil y su primera participación será el sábado 13 de agosto en la categoría de atletismo de los 100 metros.

negociosCuanto Ernesto Sandler era estudiante de Economía, le enseñaron que toda actividad económica es una actividad planeada. Lo que se olvidaron de avisarle fue que los planes, en la mayoría de los casos, no se cumplen.

“Mi vida empresarial fue un GPS de fracasos. Permanentemente he estado recalculando”, admite.

El primer error de su carrera estuvo en creer que una buena idea bastaba para tener éxito. Luego aprendió que ideas sobran y lo que falta son manuales sobre cómo llevarlas adelante.

Tras varios intentos sin resultado, Sandler y un amigo pensaron que habían descubierto un negocio que no podía fallar: sembrar orégano en la provincia de Buenos Aires. Pero luego de la inversión y el trabajo, las plantas nunca aparecieron: “Me quedé sin un centavo, me peleé con mi socio, me demandaron los tres empleados, hubo que cerrar la empresa y tuve que buscar un trabajo para pagar deudas y mantener la familia”.

Salió a tocar puertas. Llegó a presentarse en un casting de un canal para hacer manualidades. Hizo la prueba junto a miles de personas, pero no quedó. Cuando salía del estudio, vio un cartel: “Se necesita vendedor para televisión”. Consiguió el trabajo.

A los pocos años se convirtió en productor y dueño del programa Utilísima. “El éxito fue maravilloso, ¡Dejamos de veranear en San Bernardo y nos fuimos a Disney! Pero uno cree que es eterno y no es así”, asegura.

El rating no los acompañaba como antes. De Telefe pasaron a Canal 13, sin suerte. “La conductora, Soledad Silveyra, me pidió despedirse de su público y mi respuesta fue ‘¿Qué público? ¡Nadie nos ve!’”, admite.

Eran 250 empleados, tenía que devolver créditos bancarios y compromisos comerciales. Se vendieron activos, se prendaron máquinas e hipotecaron estudios de televisión, hubo que refinanciar las deudas, los clientes se alejaron y el ánimo de los empleados se desmoronó.

Pero apostaron por un salto más grande: el primer canal con contenido para la mujer las 24 horas, Utilísima Satelital. Sandler pensó que la mejor idea era salir a buscar un socio grande para apalancar el éxito. Fox adquirió el canal.

Convivir con una corporación no era simple, así que Sandler vendió su parte y se retiró. La gran decepción vino al año siguiente, cuando la multinacional dio de baja el canal: “Los equipos que habíamos formado se desintegraron y descubrí que no siempre los grandes nos llevan al éxito sino a la puerta del cementerio”.

Como conclusión, dice: “Es muy difícil decirle a la gente que con un plan o una idea se logra el éxito. La vida es una acumulación de fracasos y la única manera de sobrepasarlos es siendo flexibles y sabiendo que uno no tiene que enamorarse de una idea, sino tener la capacidad de adaptarse a la realidad”.

Vivir MejorNota del autor: Esta pieza es una obra de ficción. Es una lectura de tres minutos. Si te quedas conmigo, haré que valga la pena.

“Déjame ver si lo entendí bien”, dijo la Ministra de Transporte. “Te robaste nuestra máquina para viajar por el tiempo porque estabas enojado con tu hermano.”

Malcolm asintió rápidamente. “Sí, eso es correcto.”

“¿Y lo hiciste incluso sabiendo que la máquina sólo te llevaría en el tiempo por un máximo de treinta segundos?”

“Sí.”

La ministra frunció el ceño. “Pero 30 segundos no serían suficientes para cambiar algo que tu hermano haya hecho.”

Malcolm se encogió de hombros. “Yo no estaba tratando de cambiar sus acciones.”

“Entonces, ¿Por qué robaste la máquina?”

“Porque estaba enojado porque Adam siempre regresó en el tiempo, y yo nunca lo hice.”

El ministro apartó la silla de la mesa. “¿Tu hermano también ha vuelto en el tiempo?”

“Claro” dijo Malcolm. “Todo el tiempo.”

La ministra levantó ambas manos para obligarlo a detenerse, luego señaló con el dedo a Malcolm. “Joven, ¿me estás diciendo que tu hermano también se robó en varias ocasiones la máquina del tiempo?”

Malcolm meneó la cabeza. “No. Eso no es lo que quise decir. Él nunca tomó la máquina. No lo necesita.”

La Ministra se puso de pie y empezó a caminar. Ella sopesaba sus palabras cuidadosamente. Más de una vez, estaba a punto de decir algo, pero luego reconsiderada.

Malcolm se cansó de esperar. “Mi hermano no necesita una máquina para viajar a través del tiempo. Lo puede hacer por su cuenta.”

“¿Por su cuenta?”

“Sí, sólo piensa en dónde y cuándo quiere estar.”

La ministra resopló. “Eso es absurdo.”

Malcolm sonrió. “Hace 20 años, eso es lo que todos dijeron acerca de la idea de una máquina para viajar en el tiempo.”

Eso llamó la atención de la Ministra. Antes de que pudiera responder, Malcolm continuó.

“Adam es lo que mi papá llama físicamente sin resolver. Papá dice que siempre está a punto de caer en otro estado. Cuando está aquí, no está aquí. Cuando está allí, no está realmente allí.

“Estás hablando en acertijos” se burló la ministra.

“Pase un fin de semana con Adam, verá lo que quiero decir,” murmuró Malcolm.

“No soy alguien con quien jugar”, advirtió la ministra.

“Papá dice que la mitad de la población humana está sin resolver, pero para casi todos ellos, el término se aplica a su estado mental. No pueden decidir si quieren comer más o perder peso. No saben si es mejor trabajar más duro o tomar más vacaciones.”

Sin resolver: (de una persona) incierto de qué pensar o hacer. Sinónimos – indecidido, perturbado, indeterminado, incierto, en duda, en el aire

La ministra se encontró asintiendo; ella sabía que eso era cierto.

“Pero la forma física de Adam no está resuelta, y su estado mental es todo lo contrario, puede enfocarse mucho más duro que los otros, así que puede cambiar su cuerpo dentro y fuera de nuestro tiempo.”

“¿Me estás diciendo que el enfoque humano puede curvar el tiempo?” desafió la ministra.

El enfoque humano puede hacer mucho más de lo que la gente cree,” respondió Malcolm.

“Eso es una tontería,” dijo la Ministra.

“Papá me dijo que dirías eso,” dijo Malcolm.

“Lo hizo, ¿verdad?” exclamó la ministra, poniéndose furiosa.

Malcolm asintió y concentró sus pensamientos, como le enseñó su hermano. Luego se volvió hacia la ministra y le dijo: “No más preguntas, por favor. Tengo que volver a casa y ver el juego.”

La Ministra hizo una pausa; una mirada extraña cruzó su rostro, y parecía estar luchando por controlar su propio cuerpo. Finalmente, gruñó, “Claro… bien…” y abrió la puerta para Malcolm.

Cuando Malcolm se fue, tenía una gran sonrisa en la cara. “Como te dije, el enfoque puede hacer mucho más de lo que la gente cree.”

dronesJordi Muñoz estaba frustrado porque quería ser piloto desde niño y sus padres no podían solventarle la carrera. Hizo el examen de admisión en el Instituto Politécnico Nacional (IPN) para ingeniería aeronáutica y no lo aceptaron.

“Yo hubiera sido el mejor estudiante, pero ni siquiera me dieron la oportunidad. Todos deberían tener el derecho de entrar a la universidad”, dice en entrevista para Entrepreneur.

Nunca dejó de aprender a su manera. Creció obsesionado con aviones y aprendía todo sobre ellos. A los ocho años se enamoró de las computadoras cuando visitó RadioShack con su papá. “Me acuerdo que vi una Compaq y dije: ¡yo quiero esa!” De ahí hasta los 16 años pasaba 18 horas en su PC. “La eche a perder. Mi papá pagó dos o tres reparaciones y luego aprendí a arreglarla”. A los 14 años ya sabía mucho de sistemas.

A los 21 años pensó: “No me voy a detener hasta que pueda hacer un piloto automático para avión por medio de software simulado”. Por meses leía libros, programaba, hackeaba su Nintedo Wii, destruía componentes y obtenía otros, experimentaba con un helicóptero a control remoto. Se divertía mucho.

Le tomó dos años más hacer el primer prototipo: su primer avión robótico que volaba solo, y todo lo armó con partes que encontró en su casa. La gente le decía: “¡Oye está bien padre eso! Véndeme uno”. Así fue como descubrió que había un mercado a raíz de un pasatiempo.

Pasaron otros seis meses para empezar a producir en su cochera. Puso una tienda en Internet y ¡boom! Recibía pedidos de casi todo el mundo. “Hacía bastante dinero porque las ganancias eran fuertes. Por ejemplo, hacer un drone me costaba 5 dólares y lo vendía en 40 dólares”.

El primer mes ganó 2,000 dólares, el siguiente 5,000, hasta llegar a los 10 millones de dólares mensuales.

Cuando el dinero no lo es todo

La relación con su socio fue lo más difícil para Jordi Muñoz, el pionero de los drones (aviones no tripulados) a nivel mundial y fundador de 3D Robotics. Él entendió lo que significa tener uno o más inversionistas. “Probablemente no lo vuelva a hacer en mi vida”, dice.

Su partner, Chris Anderson, era el editor en jefe de Wired, la revista de tecnología más influyente del mundo y creador de DIYDrones.com. Conoció a Jordi a través de su página web, debido a que el joven mexicano compartía a esta comunidad sus avances en robótica. Tanto llamó la atención del estadounidense que lo citó para tomar un café. Este fue el comienzo de 3D Robotics en 2009. Nunca imaginaron que iban a generar ventas de 95 millones de dólares en 2015.

En un inicio, el equipo de Jordi hacía 200 drones al mes y hoy produce más de 5,000, mucho más sofisticados y caros (el precio oscila entre 500 y 1,000 dólares, y el más lujoso es de 3,200 dólares). No sólo vende el piloto automático (que es el puro cerebro que hace toda la magia y cuesta de 100 a 250 dólares), sino el drone completo y accesorios para robótica general. El portafolio es de 600 piezas distintas.

Todas las utilidades se reinvertían y eso permitió crecer muy rápido el negocio hasta alcanzar ventas de varios millones de dólares anuales. Fue en este momento cuando su socio quiso levantar una gran cantidad de dinero a través de fondos de inversión. “Me convenció. Me dijo que la competencia estaba muy dura. Le dije: adelante, vamos por financiamiento”.

Consiguieron 130 millones de dólares y algunas de las decisiones fueron traer más inversionistas, cerrar la fábrica y llevarse toda la manufactura a China. Sólo quedaron los ingenieros que desarrollan software. Antes eran 400 empleados y ahora son 60.

La experiencia con los inversionistas no fue buena para Jordi. “No me gustó la idea, hasta me pelee para que no parará la producción”. Aprovechó para comprarle a sus socios las máquinas 3D.

Por eso, su recomendación para cualquier emprendedor es que piensen dos veces antes de buscar inversionistas, sobre todo si ya tienes tu empresa facturando. “Realmente traer socios a la mesa te puede cambiar totalmente el esquema porque ellos tienen como meta principal el dinero”.

El vuelo que sigue

Jordi dejó de ser el director general de 3D Robotics en 2013 y siguió trabajando en la firma hasta enero de 2016. Ahora, este millennial de 27 años tiene 15 socios y es dueño del 14% de la empresa. “Es muy satisfactorio poder dejar operando la compañía y dedicarme a otra cosa”.

Pronto reabrirá la fábrica en San Diego y Tijuana para desarrollar tecnología. “Hoy estoy en una situación muy distinta, económica sobre todo”.

Además, su sueño de volar es ya una realidad, pues está en trámite su licencia de piloto y ya vuela solo. Entró a una escuela difícil que le ha enseñado a ser disciplinado. Practicando como piloto aviador, también se ha dado cuenta de otras oportunidades de negocios. De hecho, está por adquirir un avión para rentarlo.

Está entusiasmado porque regresará a los inicios de su emprendimiento, donde era muy feliz y no se sentía agobiado. Recuerda cuando su empresa era relajada, humanista y flexible. Hacía algo muy importante: innovar, siempre estaba inventando cosas nuevas. No le tenía que dar cuentas a nadie y no había ningún problema de interés.

“Esta vez no voy a usar mi compañía como un escalón para atraer grandísimas cantidades de dinero de inversionistas (que en su momento estuvo bien). No me importa si no alcanzamos los 95 millones de dólares actuales. Si vendemos, unos 10, 15 o 20 millones de dólares al año está excelente”, dice.

El feeling que le pone a las buenas ideas hizo que se vendiera solo su producto. “Si realmente haces algo que te gusta mucho y lo haces muy bien y, además resuelve un problema, eso hará que des un gran salto con tu proyecto”.

No cabe duda que tu pasión por algo puede convertirse en un buen negocio. Antes de ser un emprendedor de alto impacto, Jordi Muñoz tuvo un empleo en el Aeropuerto de la Ciudad de México, puso un negocio de mariscos, fue rechazado dos veces por el IPN, pero nunca dejó de insistir hasta que creó de forma autodidacta su primer prototipo de drone. “Hoy hacemos los aviones más inteligentes y con la tecnología más avanzada del planeta: estamos poniendo computadoras en el cielo.”

aguilaLa increíble historia del águila real nos dice que esta ave llega a vivir hasta 70 años.

Sin embargo, al llegar a los 40 sus plumas comienzan a ser tan pesadas que se le complica volar, su pico es tan encorvado que se lastiman y sus uñas son tan largas que ya no puede sujetar a sus presas. Es justo en ese momento en el que deben tomar una difícil decisión: pasar por un proceso de 150 días de dolorosa renovación, o morir.

¿Ustedes qué decidirían?

La mayoría tal vez preferiría morir… y no precisamente de terminar con el ciclo de la vida, sino de una muerte emocional y motivacional, lo que todavía es peor.

Existen dos palabras clave en la historia del águila: decisión y proceso.

Si ésta decide pasar por el proceso doloroso de renovación, tiene que aislarse en lo alto de una montaña y golpear su pico contra las rocas hasta que caiga por completo, después esperar a que le crezca, arrancar una por una sus uñas y con las nuevas debe quitar todas sus alas para que le nazcan nuevas. Por fin, renovada, el águila puede vivir 30 años más.

Cuando sabemos que es tiempo de cambiar y mejorar para continuar, y entender que es un proceso complicado y doloroso por el que se tiene que atravesar, la mayoría de las personas tal vez comiencen a rendirse, pues sentirán miedo por lo complicado que será y por el dolor que experimentarán, algo que no es muy alentador para muchos; sin embargo, no es imposible.

Si el proceso del águila lo aplicamos en nuestra vida, sería como lo siguiente.

1. Darnos cuenta de la necesidad de mejorar nuestra vida

Para iniciar una transformación de vida, primero debemos desearla y buscar aquello que te motiva a ser mejor.

Recuerda que querer cambiar no es algo que deseen todos, existen personas que están conformes con lo que tienen y con lo que son, aunque esto no signifique que son felices. Por eso, desear ese cambio es primordial para comenzarlo.

2. Ubicar aquellas situaciones o emociones que queremos cambiar

Para generar un cambio real, éste debe ser interno, razón por la cual es necesario identificar aquellas emociones negativas que no nos permiten avanzar (miedo, enojo, timidez, rencor) y esas situaciones que nos atan o estancan (no perdonar a alguien, terminar una relación, muerte de algún ser querido, decepciones, etc.), luego de hacerlo es más fácil saber lo que queremos transformar.

3. Es momento de actuar

Luego de identificar aquello que queremos cambiar, debemos actuar para resolverlo. Algunas veces no será fácil hacerlo solos, por lo que puedes apoyarte en ayuda profesional, en amigos y familiares.

4. Comenzar a dejar ir

Tal como el águila, es necesario soltar, arrancar todo lo que no nos permite volar; soltar malos hábitos, malos sentimientos, malas historias. Al llegar a este punto, tendremos visibles aquellas situaciones que no nos dejan fluir, por lo que será más sencillo eliminarlas.

5. Transformar tu vida por completo

Después de los pasos anteriores, es momento de cambiar aquello que ya decidiste soltar por todo lo que siempre has deseado y te hace bien en la vida. En otras palabras, primero hay que vaciar nuestro ser de lo que nos hace daño para entonces poder llenarlo con lo positivo que merecemos, y así, vivir de manera plena y no sólo “sobrevivir”, como lo hacíamos antes.

Como mencionamos al inicio, cambiar de vida es todo un proceso, tiene altas y bajas y puede tomar tiempo, pero garantiza un resultado. Renovar tu vida requiere de fortaleza y decisión, debes estar consciente de que no será fácil, habrá momentos de debilidad, de flaqueza, pero cuando esto ocurra, vuelve al paso número uno y continúa tu vuelo.

epicwinErrare humanum est.

Los romanos definen la posibilidad de equivocarnos de manera clara y concisa con esta frase. Y es que todos hemos cometido errores, ya sea de comunicación, de cálculo, de operación, resbalones, “metidas de pata” y hasta #epicfails (fallos épicos).

Estos últimos pueden clasificarse como desastres en toda la extensión de la palabra o convertirse milagrosamente en #epicwins (triunfos épicos).

Aquí dos ejemplos.

Cuenta la leyenda que en 1885, en la capital de Oaxaca, la niña de 14 años Leobarda Castellanos descuidó la producción del queso en la cocina. Lo dejó más tiempo en la estufa y se cuajó. Espantada del regaño que recibiría por fallar a la receta, vertió agua caliente para salvarlo, pero salió peor: El queso comenzó a alargarse. La muchacha hizo un lazo y comenzó a enredarlo como si fuera una bola de estambre. Así fue como nació el “queso Oaxaca”, conocido en la zona como “quesillo” o “queso de hebra”.

Casi 100 años después, el 26 de septiembre de 1983, la humanidad se salvó de sufrir un ataque atómico. Las consecuencias hubieran sido catastróficas de no ser porque el destino puso a Stanislav Petrov como guardia de seguridad de los sistemas de alerta temprana que detectaban la cercanía de misiles en la Unión Soviética.

Esa mañana, Stanislav vio cómo se encendía una alarma en su radar, proveniente de un misil lanzado por Estados Unidos. Según el protocolo, él tenía que informar al área militar competente para repeler la agresión con más misiles; en cambio, se quedó sentado, esperando a que llegara la primera bomba. Al instante, 29 alarmas más sonaron en el monitor. El guardia pensó en el daño que podrían causar, pero algo en su interior le decía que era un error. Pasaron algunos minutos y… nada. No había caído una sola bomba.

Petrov no terminaba de entender que algo o alguien hubiera entrado en su sistema de radares, y eso era aún más penoso que tratar de explicar a sus superiores por qué no había movido un dedo ante el peligro.

Lo ocultó e incluso minimizó el riesgo en la bitácora, anotando una “falsa alarma”. Unos años después, confesó lo ocurrido. Ese error es considerado hoy un verdadero acto heroico. Aunque se llevó una fuerte reprimenda por parte del gobierno ruso, el guardia está seguro que ese día salvó a la humanidad de una verdadera catástrofe.

Tanto Leobarda como Stanislav podían haber seguido instrucciones. Y a pesar del error cometido, las consecuencias fueron positivas en cada caso, gracias a dos puntos básicos que forjan la diferencia entre un #epicfail y un #epicwin: La atención inmediata del problema y la capacidad de reacción de los responsables.

Ninguno de los dos se detuvo a pensar de más, sino que actuaron conforme al conocimiento y la experiencia que hasta ese momento tenían. Leobarda en Oaxaca echó agua caliente y Stanislav en Rusia permaneció quieto. Se trató de dos alternativas que son válidas y que definieron de manera diferente la historia del queso y de la humanidad, respectivamente.

kevin systromLa vida de Kevin Systrom, el creador de Instagram está llena de sucesos inspiradores que definen su personalidad.

Una historia de talento, convicción, pasión, intuición y persistencia.

El no a mark zuckerberg

Systrom es uno de pocos sub 30 en el mundo que tuvo el honor de ser tapa de la prestigiosa revista Forbes con menos. Y debe ser también una de las contadas personas del planeta geek en decirle no a Mark Zuckerberg.

Ambos eran compañeros en la universidad de Stanford y Mark, que estaba trabajando en el proyecto de una red social llamada The Facebook, le propuso sumarse al equipo, pero Systrom, que por entonces, 22 años prefirió seguir sirviendo espressos en la cafetería del campus.

De su paso por Stanford, Kevin afirma que lo principal allí no es únicamente lo que se aprende sino el entorno que te ofrece oportunidades y contactos increíbles. Por muy emprendedor que seas y por mucha creatividad que tengas, las conexiones que existen en Palo Alto serán siempre únicas.

Tras no aceptar la propuesta de Zuckerberg, comenzó a trabajar en Google en el desarrollo de apps de geolocalización. El trabajo no le gustaba y al tiempo se fue a trabajar a Twitter, la empresa de su amigo Jack Dorsey.

El amor por la fotografía

Amante de la fotografía, Systrom viaja a Italia a estudiar y allí aprende a utilizar diferentes cámaras vintage y por insistencia de su novia comienza a investigar y usar distintos tipos de filtros.

“No era buen fotógrafo, pero me apasionaba el componente químico del proceso. Retratar imágenes era para mí una combinación muy exacta de arte y ciencia: había que estar en el momento correcto, pero también usar los productos químicos correctos. Entonces todavía había que meterse en un cuarto oscuro para revelar los negativos, ¿te acuerdas?”, dice Kevin

El nacimiento de instagram

En 2010, le propone a Mike Krieger, un paulista estudiante de Stanford trabajar juntos en el desarrollo de una plataforma de fotografía. Juntos desarrollaron una herramienta para fotografía hecha a la medida de la cámara del iPhone 4, y se incluyeron los “filtros” que eran similares a las lentes de la Holga. El nombre Instagram proviene de “instant telegram”, el nombre originalmente pensado.

El 16 de julio de 2010, cuatro meses antes de presentar al público Instagram, Systrom probó a subir una foto y la opinión de su novia lo llevó a dar un giro.

“Estaba de vacaciones en México y ojalá hubiera sabido que era la primera foto porque me hubiera esmerado más. Era mi perro, el pie de mi novia, que ahora es mi prometida, con una chancleta, y ya. La tomé con el filtro XProII, que era el primero que hicimos y que estaba probando. En esas vacaciones, mi novia me había advertido:

‘No voy a sacar fotos con tu invento porque no quiero publicar fotos malas. Las de tus amigos salen muy buenas porque tienen los colores más vivos y están modificadas’. ‘Claro, son filtros’, respondí. ‘Pues igual deberías poner filtros en tu aplicación”.

A los 3 meses de su lanzamiento, Instagram tenía más de un millón de usuarios y la cifra se multiplicó cuando salió la versión para Android.

Dos años después Facebook compró la empresa en 1.000 millones de dólares, 400 de los cuales fueron al bolsillo de Kevin.

“Trabajar para Facebook es bastante cómodo”, admite. “Sólo compartimos mantenimiento, servidores, antivirus y recursos humanos. Tenemos nuestro propio modelo”.

Hoy, Instagram es la cuarta red social más visitada del mundo y una de las más rentables de Silicon Valley. En la era de las selfies, su estética de filtros y encuadres forzados se ha convertido en la de todo el mundo.

Si tienes una idea, comienza hoy. No hay mejor momento que ahora para ponerse en marcha. Eso no significa dejar el trabajo y saltar en su idea 100% desde el primer día, pero siempre hay pequeños progresos que se puede hacer para iniciar el movimiento” Kevin Systrom.

alegriaUna mujer de 35 años que asistía a nuestro centro psicológico debido a una depresión ocasionada por la imposibilidad de tener hijos, llegó un día a la consulta con la terrible noticia de que se le había diagnosticado un melanoma avanzado.

Como era obvio, la terapia dio un giro y se orientó a brindarle ayuda para enfrentar el cáncer terminal. Lo sorprendente ocurrió cuando al mes de haberse presentado estos hechos, la paciente descubrió que llevaba dos meses de embarazo.

La inesperada noticia produjo un impacto abrumador, tanto en el equipo de terapistas como en su familia. Tantos años tratando de estar encinta y cuando por fin se logró la meta, aparecía un cáncer devastador que arrasaría con dos vidas.

No obstante y pese a todo, ella comenzó a preparar el ajuar del bebé como si nada hubiera ocurrido. Inexplicable y repentinamente, su estado de ánimo había mejorado, estaba más activa, animada y contenta que nunca. Pues, contra todos los presagios negativos de los exámenes, la incredulidad de los especialistas, oncólogo y psicólogos incluidos y el escepticismo de su esposo, la señora sobrevivió.

En la actualidad, ella y su hijo de 12 años gozan de excelente salud. Cuando en una ocasión se le preguntó cómo se sentía después de haber ganado semejante batalla, contestó:

“No sé… Estaba tan feliz de haber quedado embarazada… Creo que no libré ninguna batalla…Yo no luché…Solamente me sentía la mujer más dichosa del mundo. Dios me mandó el bebé y no podía defraudarlo”.

Este relato, más allá de la espectacularidad que suele acompañar los casos de recuperación espontánea, enseña algo muy bello y sencillo: la alegría y el amor van de la mano. La alegría es la risa de Dios.

fracasosUna historia de triunfo siempre gusta.

Una sobre vencer a la adversidad y contra todo pronóstico lograr el éxito. Es la narrativa de los emprendedores, de los casos de éxito, de Steve Jobs y Bill Gates y Mark Zuckerbeg y Evan Spiegel. Pero por cada compañía que lo logra, hay decenas que se quedan en el camino. Que son, digámoslo, un fracaso.

Un tema tabú, oculto del currículo, que para Leticia Gasca, una de las fundadores de las Fuck Up Nights, un movimiento internacional que pone a los emprendedores en una stand up comedy a contar su mayor tropiezo, y el Failure Institute, una institución dedicada a estudiar los motivos de esas caídas, se ha convertido en su éxito empresarial. Cuanto menos, irónico.

“Todo empezó hace ya un tiempo, una noche de copas en Ciudad de México, hablando de cómo es la vida cuando estás al frente de un negocio y vimos que, aunque todos habíamos fracasado y los cinco que estábamos éramos muy buenos amigos, nunca nos habíamos contado esas historias”, comienza Gasca, “al calor de los mezcales relatamos nuestros fracasos durante tres horas y vimos que había sido la mejor conservación de negocios que habíamos tenido y lo queríamos repetir con más gente”.

Lo planearon en 15 minutos y, a la hora de ponerle nombre, uno de ellos sugirió lo primero que se le vino a la cabeza. Fuck Up Nights. A todos les gustó.

Al poco tiempo organizaron la primera noche de fracasos con un formato claro. Sería muy informal. Habría cerveza. No más de siete minutos y 10 imágenes por presentación. En un bar. Tuvo bastante éxito y, aunque su idea era hacerlo solo una vez, repitieron una segunda. Y luego otra. Y otra. Y la gente empezó a preguntarles cómo se podían enterar de la siguiente sesión.

Cuando llevaban seis meses abrieron un perfil de Twitter. Y les llegó un correo electrónico de San Sebastián. Alguien en la Bella Easo quería hacer su versión. Crearon entonces un manual con unas pocas reglas y Fuck Up Nights se convirtió en algo internacional.

“Así empezamos a crecer y de repente pasó de ser un ‘hobby’ a convertirse en un trabajo y yo decidí dedicarme a esto a tiempo completo”, cuenta divertida, “el éxito fue sorprendente al principio y sigue siéndolo ahora”. La primera Fuck Up Nights fue en Ciudad de México en 2012. Hoy ya son más de 220 ciudades y 26 idiomas las que han tenido su noche de fracaso.

Material con el que trabajar no les falta. Según datos de Blooomberg, ocho de cada 10 empresas emergentes cierran en los primeros 18 meses. Henry Ford, Walt Disney, Steve Jobs, Mary Kay Ash o Harland David “Colonel” Sanders son famosos empresarios que tienen fracasos en su currículo. Thomas Edison dijo: “No fracasé, sólo descubrí 999 maneras de cómo no hacer una bombilla”.

Frases motivacionales al margen, los emprendedores que triunfan pueden no ser los más capaces, pero sí los que tras el cierre de una empresa vuelven a intentarlo de nuevo.

El fracaso es un estado mental, ya que tu proyecto fracase no significa que seas un fracasado y hay que recordar que se aprende más de los fallos que de los éxitos”, explica Gasca, “lo más importante es entender que es como un duelo, con negación, tristeza, ira… y una vez que acabes ese proceso, debes analizar, ver qué es lo que pasó y aprender; y lo más seguro es que sea tu culpa”. Y eso cuesta aceptarlo.

Lo cierto es que el fracaso poco a poco ha ido saliendo del armario. Gasca y las Fuck Up Night han creado para ello un brazo investigativo, el Failure Institute.

“Nace de toda esa cantidad de historias que estábamos recopilando y vimos que teníamos la oportunidad de convertirlas en datos y crear algo que le sirviera a los emprendedores y los ‘policy makers’ para tomar decisiones basadas en la evidencia”, explica, “lo que intentamos es entender el fracaso en los negocios, que es un tema que está poco estudiado ya que es más difícil conseguir casos de fracasos que casos de éxito”.

De momento, han realizado un estudio sobre por qué fracasan los negocios en México y Colombia. En Dialnet, uno de los mejores buscadores de artículos científicos, “fracaso empresarial” ofrece 308 resultados. “Éxito empresarial”, por el contrario, 1.286.

Gasca, como no, tiene su propia historia. “Hace diez años hice una empresa social que buscaba arreglar la vida de unas mujeres indígenas de la Sierra Negra de Puebla, que hacían unas artesanías muy bonitas pero estaban tan aisladas que no podían venderlas”, recuerda, “lo hice todo ‘by the book’, como se aprendía entonces, con su plan de negocios, busqué socios, conseguí inversionistas…pero nunca nos alcanzó el dinero”.

Cuenta que tardó seis meses en aceptar que no funcionaba. Que estaba en negación. Hasta que un día cayó del guindo. El negocio había muerto y no sabía como rescatarlo. Lo habló con los socios y las mujeres indígenas y se acabó. Le dolió tanto que lo ocultó en su currículo y sus historias durante siete años. Hasta que una noche, con unos mezcales, relató ese cuento de fracaso. Esa noche que cinco años después le ha llevado al éxito. Es, cuanto menos, irónico.

rechazoJerry Weintraub nació en Nueva York en la década de 1930. Desde pequeño le gustaban mucho las películas de Hollywood, es entonces cuando decide que dedicaría su vida al negocio del entretenimiento.

Cuando tenía 26 años de edad, casado, era un don nadie en la industria de entretenimiento, y tenía deudas de 60,000 dólares (en los 50’s era todavía más dinero).

Una mañana se despertó de un sueño y le dijo a su esposa “Voy a lanzar una gira con Elvis Presley”.

Elvis era literalmente el nombre más grande en el mundo, mientras que Weintraub era un novato que no tenía dinero ni conexiones, sólo grandes ambiciones. Aún así decidió investigar el número telefónico de “El Coronel Parker”, el manager de Elvis.

Jerry alguna vez leyó que el coronel era un madrugador, así que decidió hablarle a las 6 am. El manager respondió: “¿quién eres tú” y colgó.

Aquí es donde la mayoría de nosotros se hubiera rendido, pero no Jerry, así que llamó los 365 días, cada mañana, teniendo siempre como resultado el rechazo.

Después de un año, el coronel respondió y le dijo: “Jerry, ¿quieres llevarte de gira a Elvis?, Estamos en Las Vegas, trae un cheque por $ 1 millón de dólares al hotel a las 11 de la mañana.

Esto presenta un nuevo conjunto de problemas:

1. Jerry no tenía dinero, sólo tenía deudas.
2. Esto fue en la década de 1950, un millón de dólares era demasiado dinero.
3. Jerry vivía en California no en Las Vegas.

Pero no tuvo miedo, así que se puso a llamar por teléfono a todos los que conocía para sacar cualquier ventaja. Sorprendentemente se encontró con el propietario de una estación de radio, cerca de Seattle, quien era un gran fan de Elvis y le entregó el millón de dólares que necesitaba sin ni siquiera haberlo visto en persona.

Jerry saltó en un avión a Las Vegas, fue al banco para obtener el cheque a nombre de “Elvis Presley” y corrió por la calle hasta el hotel donde Elvis y el coronel se alojaban; le entregó el cheque al manager y se dieron la mano.

Sin contrato, ni nada podrían haber atornillado a Jerry, pero mantuvieron su palabra y ese año, Jerry realizó una gira nacional con Elvis, teniendo como resultado ser una de las personas más poderosas en el mundo del espectáculo.

Él terminó haciendo algo así como 10 millones de dólares en esa gira y ganó el impulso (leer Las 21 leyes irrefutables del liderazgo, John Maxwell).

Una vez que hecho esto ¿adivina que sucedió después?

• Frank Sinatra lo llamó
• Led Zeppelin lo contactó
• John Denver le habló
• Neil Diamond lo buscó

Ese impulso de Jerry le dio peso y estatus en el mundo del espectáculo y creó un bucle de retroalimentación positiva. Fue amigo íntimo del presidente Bush y dice que cada vez que iba a DC, en lugar de quedarse en un hotel, se quedaba en la habitación de invitados de la Casa Blanca.

Jerry se convirtió en un productor, hizo la película Karate Kid y la series de películas de La gran estafa. Tenía una vida repleta de increíbles amistades con gente fascinante e hizo más de 250 millones de dólares a lo largo del camino. Todo lo que tocaba se convertía en oro, y su fórmula era simple:

1. Calcular tu destino
2. Tomar la acción y nunca se darse por vencido hasta que consigas lo que quieres sin importar el tiempo que haga falta.
3. No deje que el rechazo pueda contigo.
4. Tome el impulso de tu primer éxito y sigue rodando con él.

El fracaso de Churchill

La mayoría de las personas no se dan cuenta, pero la primera mitad la vida de Winston Churchill fue un fracaso. Llevó la marina de guerra de Inglaterra a la desgracia en la Primera Guerra Mundial y no fue hasta casi 30 años después de que Churchill llevó a Inglaterra a la victoria sobre los nazis.

Él nunca se rindió a pesar de que desde hace tres décadas la mayor parte de Inglaterra lo odiaba y tenía una regla:

Nunca ceder – nunca, nunca, nunca, nunca, en nada grande o pequeño, grande o pequeña, no ceder a excepción de las convicciones de honor y el buen sentido. Nunca ceder ante la fuerza; Nunca ceder ante el poder aparentemente abrumador del enemigo”.

La ciencia del rechazo

Estamos predeterminados para ser extremadamente sensibles al rechazo de otro ser humano porque nuestro cerebro está conectado físicamente al miedo y al rechazo social.

Para superar el miedo hay que aprender de los que lo que los científicos llaman: terapia de exposición, que consiste básicamente, en hacer algo que tienes miedo, con la suficiente frecuencia hasta que seas insensible a ello.

Los científicos dicen que esta terapia induce a la remodelación de una unión inhibidora llamada sinapsis perisomática, en otras palabras, estás neuronas rodean a la amígdala del miedo y suprime la inseguridad y la desconfianza.

Todos hemos acumulado recuerdos del miedo de los traumas del pasado y debemos entrenar al cerebro a sobrevivir al fracaso y a desarrollar una piel gruesa ante la adversidad.

Sigamos el ejemplo de Jerry Weintraub y las sabias palabras de Winston Churchill:

“Nunca renunciar a algo que no se puede pasar un día sin pensar en ello.”

Nunca te des por vencido.

millonarioKhalil Rafati atravesaba su novena sobredosis de heroína y los paramédicos intentaban desesperadamente salvarle la vida. El equipo médico usó un desfibrilador para administrarle un shock eléctrico y el drogadicto finalmente recobró la conciencia.

Eso fue en 2003, cuando Khalil tenía 33 años y dormía a la intemperie en las calles de Los Ángeles, California, en Estados Unidos. También era adicto a la pasta base de cocaína o “crack”, pesaba apenas 49 kilos y su piel estaba cubierta de úlceras.

“Fui arrestado más veces de las que puedo recordar (por delitos de drogas)”, dice Khalil. “Estaba hecho un completo desastre… y siempre en tanto dolor que no podía dormir”.

Aunque Khalil había tratado antes de dejar las drogas y fracasado, afirma que, después de su novena sobredosis, de dio cuenta por fin de que tenía que cambiar si quería seguir viviendo. Así que pasó cuatro meses en un centro de rehabilitación y, desde entonces, ha estado libre de drogas.

Después de dedicarse a vivir sanamente, Khalil ha tenido tanto éxito rehaciendo su vida que hoy en día es el fundador y propietario de Sunlife Organics, una reconocida empresa de alimentos saludables en California que lo ha hecho millonario.

Con ventas anuales de más de $6 millones de dólares en sus seis sucursales -que son una combinación de café y bar de jugos- y vía su sitio internet, la compañía se prepara para expandirse a otros 16 estados y a Japón.

A sus 46 años y acostumbrado a viajar en jet privado, ha sido un largo trayecto desde sus días durmiendo en las calles. El hecho es que la historia de Khalil podría ser el argumento de una película de Hollywood.

Nació en Ohio, en el centro de Estados Unidos, hijo de una madre judía polaca y un padre musulmán. Tuvo una niñez turbulenta, abandonó la escuela sin un diploma y fue arrestado por vandalismo y hurto. En 1992, a los 21 años, se trasladó a Los Ángeles con el sueño de convertirse en una estrella de cine.

Su carrera como actor nunca despegó, pero empezó a tocar en conjuntos musicales locales y logró tener un buen ingreso lavando los autos de estrellas de Hollywood que incluían a Elizabeth Taylor, Jeff Bridges y Slash, el guitarrista de Guns N‘ Roses.

Sin embargo, pronto se sumió en las drogas y su vida entró en una espiral descontrolada. Terminó durmiendo dentro de cajas de cartón al lado de otros adictos y vendiendo drogas para costearse su propia adicción. Pero, después de esa fatídica novena sobredosis, la vida de Khalil cambió completamente para bien. Tras lograr superar la drogadicción, se mantuvo ocupado con varios trabajos.

Además de trabajar en dos centros de rehabilitación en Malibú, lavó autos, sacó perros a caminar e se dedicó a la jardinería. “Pude ahorrar dinero”, cuenta. “Trabajé arduamente, siete días a la semana, 16 horas al día”.

Khalil también empezó a obsesionarse con hacer sus propios jugos de frutas y vegetales, después de encontrarse con un viejo amigo de Ohio. “Él era más o menos un hippie que empezó a enseñarme sobre vitaminas, comida orgánica y alimentos súper nutritivos”, explica. “En ese momento yo buscaba cualquier cosa que me hiciera sentir mejor”.

En 2007, Khalil arrendó una casa y abrió su propio centro de rehabilitación, Riviera Recovery, para clientes que pudieran pagar los $10.000 dólares al mes que costaba la estadía.

Para esos residentes, Khalil les preparaba unas mezclas de jugos exóticos como el que llamaba “Wolverine”, una combinación de banano, polvo de maca, jalea real y polen.

Con el tiempo, la reputación de estas bebidas empezó a crecer y la gente lo llamaba para comprarlas. Se dio cuenta de que había suficiente demanda para establecer un negocio separado así que, en 2011, Khalil lanzó Sunlife Organics, en asociación con su mejor amigo y su entonces novia.

Financió el negocio con sus ahorros y la primera sucursal abrió en Malibu. Khalil asegura que fue un éxito inmediato, alcanzando $1 millón de dólares en ventas el primer año. Hoy en día, la empresa emplea a más de 200 personas en sus 6 sucursales. Además de jugos, ahora vende una gama de alimentos y ropa, como playeras y encapuchados.

Rob Nazara, un analista de Deutsche Bank en Nueva York, dice que la historia de Khalil revela una verdadera fortaleza de carácter. “No importa los antecedentes educacionales o profesionales que se tenga, el éxito de un empresario está impulsado por temple, determinación y ambición”, afirma.

Además de Sunlife Organics, Khalil todavía administra Riviera Recovery y es dueño de un estudio de yoga en Malibú. También se tomó el tiempo para escribir su autobiografía, “Me olvidé de morirme”, publicada en 2015.

“No me considero súper inteligente”, comenta Khalil. “Pero tengo apetito por la vida y me lanzo de lleno a algo cuando me propongo hacerlo”.

Reibox BlogPermíteme comenzar aclarando que este no es el tipo de historia “estaba-quebrado-y-a-punto-de-perderlo-todo-cuando-saque-el-premio-gordo-y-salvé-mi-startup.” Por el contrario, esta historia es sobre el 99% que luchan por comenzar y hacer crecer un negocio e igual fracasan.

Yo soy uno de ellos. Y desafortunadamente, no escuchamos de ellos tanto como deberíamos hacerlo.

Quebrado en Bangkok

Cuando estaba en la universidad en 2010, nunca tuve problemas de dinero. Estaba trabajando alrededor de 30 horas a la semana, vivía con mis padres, tenía un coche y siempre tenía dinero en mis bolsillos. Yo estaba “cómodo” para mi edad. Pero siempre me cuidaba de no tener problemas de dinero. Siempre que tenía la más mínima incertidumbre o riesgo por aparecer, entraba en pánico, enloquecía y pasaba por una tonelada de estrés. Yo tenía mucha, mucha, mucha aversión al riesgo.

Un avance rápido de 3 años hasta 2013.

Estoy en Bangkok, sentado en mi estudio, contando mi último dinero. Eran exactamente $ 3,50 y esto fue después de haber almorzado (algo con arroz y verduras). Mi tarjeta de crédito estaba agotada, mi cuenta bancaria estaba en números color rojo oscuro y no tenía ni idea de por dónde iba a venir mi próximo dinero, y mucho menos poder comprar un boleto de avión a casa.

En ese momento, yo estaba trabajando con dos socios en un negocio minorista manejando la distribución de una marca de ojotas existente. Era mi primera vez comenzando un negocio y había pasado por todas las fases de la decepción, escuchando los constantes NOs y todos los niveles de estrés imaginables. Y adivina qué, no nos estaba yendo muy bien después de seis meses.

Pero en ese momento de “estar súper quebrado,” desesperación y fracaso, había logrado de hecho el éxito. Simplemente no me había dado cuenta todavía.

Esculpiendo la personalidad de mi startup

Permíteme explicarme. Si bien “financieramente” era un total perdedor al fracasar mi startup, en términos de “personalidad y carácter” era súper exitoso.

El niño temeroso de tomar riesgos se fue. Temeroso de no tener ningún tipo de ingreso seguro. El chico que no podía manejar los NOs. El niño que lloraba y se preocupaba por cada pequeña falla que experimentaba. El niño ingenuo que no tenía idea de lo que quería en la vida o cómo conseguirlo.

En cambio, me convertí en un hombre. Un hombre adecuado para la vida de las startups. Alguien que acepta los riesgos financieros, de estar quebrado más a menudo que no, alguien que perseverará y lo intentará una y otra vez. Es como si hubieras tomado una pieza de piedra cruda y con el tiempo esculpieras una hermosa estatua de ella.

Así que en ese sentido tuve mucho éxito. Aprendí una tonelada. Cometí error tras error y aprendí de ellos. Fui más maduro. Más capaz de tener conversaciones de ventas. Y la lista sigue y sigue.

Lo que debes aprender de esto

Ser emprendedor es un viaje. Y al igual que un piloto necesita una licencia para volar, tú necesitas una licencia para dirigir una startup y hacer que sea un éxito. ¿Y adivina qué? Esa licencia toma años de aprendizaje, de fracasos, de cometer errores tras errores. De esculpir ese pedazo de piedra cruda en algo magnífico. Y cada vez que aprendes algo nuevo, desarrollas una nueva habilidad o rasgo de personalidad, alcanzas el éxito.

Nunca olvides eso.

Porque en el espectro del éxito, el dinero sólo llega en la etapa final, no en la primera etapa. Si no puedes aceptar esto, no te molestes en arriesgar algo.

Actualmente estoy en mi tercer startup. La primera fracasó. La segunda fue vendida por una pequeña cantidad, así que gané cierto éxito financiero. Pero ahora estoy en la tercera y estoy más seguro que nunca de que tendrá éxito. Porque hay un hombre detrás de las ruedas y no un niño ingenuo.

personas creativasDesde músicos hasta miembros de la realeza europea, pasando por ejecutivas chinas, actores de Hollywood y diseñadoras de ropa, las grandes marcas y corporaciones buscan incorporar las miradas no ortodoxas, que pueden ofrecer personajes que vienen de ámbitos distintos a las escuelas de administración tradicionales

Martin Lotti: Nike recurre a sus deportistas para innovar

En 2015 el veterano de Nike -que lleva 18 años en la compañía-Martin Lotti presentó la primera línea de la marca de botines de fútbol hechos especialmente para mujeres y creó los elegantes uniformes que el equipo de fútbol femenino estadounidense campeón usó en la Copa Mundial femenina de la FIFA de 2015.

También tomó la tecnología usada en la línea de botines menos convencional de Nike y la modificó para su uso en ropa deportiva. Hoy la marca produce directamente paneles que respiran. Y usando un nuevo hilo texturado, Lotti ayudó a desarrollar una tela más aerodinámica que los atletas estadounidense usarán en los Juegos Olímpicos de Río.

Lotti precisa que pasar de supervisar un solo deporte dentro de la compañía, como era el fútbol, a trabajar con todas las disciplinas implicó un desafío importante desde el punto creativo. “El punto de partida es el mismo: la voz de los deportistas. Analizamos los problemas que ellos identifican y los resolvemos. La gente puede creer que sólo usamos los atletas para la publicidad, pero son más importantes por lo que aportan con su visión“, sostiene.

El diseñador de Nike destaca que esta necesidad de escuchar a los deportistas fue clave en el momento de desarrollar la nueva línea de botines de fútbol. “La capellada es esencialmente una media. Los futbolistas nos decían que no querían sentir los botines, casi como si jugarán descalzos, como chicos. Por lo que usamos una tecnología para hacer el botín que calza como una media, una media con tapones”, explica el ejecutivo.

Lotti también resalta la importancia de trabajar con uniformes y camisetas distintivos. “En eventos globales como el Mundial de fútbol, el uniforme es como la bandera del país. Pero encontramos maneras de incorporar detalles significativos. Para las mujeres de Estados Unidos en el interior de la camiseta ponemos una inscripción: ‘Podemos, lo haremos, somos’. Está detrás del escudo, sobre el corazón, sólo para las jugadoras. ¿Vamos a vender más camisetas por eso? No. Pero es importante para los deportistas tener una conexión emocional con su ropa”, asegura.

El diseñador además destaca el papel que juega la exploración en su negocio. “En un momento miramos una pelotita de golf y nos preguntamos: ‘¿Por qué tiene hoyuelos?’; eso nos llevó a desarrollar la nueva tecnología AeroBlades para los Juegos Olímpicos de Río. Uno pensaría que una vestimenta lisa sería más rápida. Pero una dimensión texturada, como los hoyuelos de la pelotita, crea turbulencia que atraviesa el aire y permite moverse más rápido”, sostiene.

Chuck Salter

B.J. Novak: El actor que descubrió la pasión de todo el mundo por armar listas

Cada vez que el actor B. J. Novak -famoso por su participación en la versión norteamericana de la serie The Office en la que actuaba, era guionista y productor- visitaba a su amigo Ricky Van Veen en Nueva York le pedía recomendaciones de restaurantes para visitar en la ciudad.

“Yo pensaba ojalá pudiera simplemente ir a Listas:com/Ricky”, dice la estrella de Hollywood. En 2013 hizo el modelo de una app que permitiría a los usuarios crear y compartir listas de lo que quisieran. Novak recurrió a Dev Flaherty, de Fab.com, que lo ayudó a convertir la idea en una compañía. Lanzada en octubre pasado, Li.st obtuvo US$ 2 millones de fondos de inversores como Ev Williams y el fundador de OkCupid, Christian Rudder, y en la actualidad cuenta con más de 250.000 entradas en el sitio.

En el momento de explicar el éxito de su proyecto, Novak asegura que lo hizo fue darse cuenta de algo que estaba flotando en el aire, como era la idea de que a toda la gente le gustan las listas. “Son una estructura natural del modo en que funciona la mente. Todo el día andamos con listas en la cabeza: éstas son las razones por las que hoy estoy contento. Éstas son las cosas que quiero decir en la reunión. Éstas son las películas que quiero ver el fin de semana. Éstos son los recuerdos que tengo de la niñez. Nuestras mentes funcionan con el formato de listas, no de párrafos”, explica Novak.

El actor que en The Office encarnaba a un pasante que llegaba a dirigir la filial de la corporación de papel reconoce que los primeros pasos de Li.st no fueron fáciles.

“Le presenté esta idea a toda persona con la que hablaba del sector de la tecnología y respondían exactamente del mismo modo que reaccionaría yo si alguien me presentara una idea para cine o TV que sonara bien: «Creo que es una buena idea, pero no creo que entiendas lo que hace falta para hacer una compañía». Como si yo dijera: «Ésa es una buena idea para una película. ¿Tiene un director? ¿Versión final? ¿Un agente? ¿Sabe cuál es su presupuesto y está dispuesto a dedicarle dos años de su vida?’.

Con la idea por sí sola no lograba nada, por lo que contraté a la firma de diseño Two Toasters para crear muestras y poder demostrar que estaba comprometido con el proyecto. Finalmente encontré un capitalista de riesgo, Matt Witheiler, que dijo: «Creo que tengo un cofundador»”.

Novak asegura que las diferencias entre Hollywood y Silicon Valley no son tan grandes como se podría pensar. “La gente de más alto nivel habla de modo natural y honesto. Si alguien lo intimida es una buena señal de que no se trata de gente del más alto nivel”.

Erin Schulte

Lin-Manuel Miranda: Cómo un rapero de Puerto Rico revolucionó Broadway

Si alguna vez se encuentra con la oportunidad de sentarse con Lin-Manuel Miranda, sepa esto: uno nunca se “sienta” realmente con Lin-Manuel Miranda. Siempre está en movimiento, en una misión; quedarse quieto no es lo suyo.

Cuando el compositor y letrista de 36 años estaba soñando las canciones para Hamilton, su obra que se convirtió en el último éxito de Broadway, caminaba por las calles de Nueva York buscando las palabras. Insiste en que, incluso ahora, el momento en que se siente más calmo es durante las dos horas y 45 minutos que dura el show, cuando anda a los saltos por el escenario personificando al héroe de la independencia estadounidense Alexander Hamilton. “Es el momento más relajante del día para mí”, asegura.

El esfuerzo físico lo reconecta consigo mismo cada noche, dándole un respiro del vértigo que lo rodea desde que Hamilton se convirtió en una fuerza cultural y financiera. La única manera en la que Miranda logra mantener la cordura, ahora que todos quieren tratar con él -Hollywood, la Casa Blanca, cientos de miles de seguidores en Twitter, la industria musical, los obsesivos de Broadway, grandes inversores, locos por la historia estadounidense, docentes, el establishment político-, es mantenerse en movimiento.

Hamilton, que se estrenó en el teatro Richard Rodgers de Nueva York en agosto de 2015, luego de una prueba en el off-Broadway, no es sólo un musical exitoso. Es uno de esos fenómenos culturales raros que va más allá de su género e infiltra la conversación en general.

A los chicos de cuarto grado les encanta la obra tanto como a la gente de 80. Los fanáticos del hip-hop y los entusiastas de la historia se entusiasman por igual con su narración inspirada, de rimas intrincadas, de las relaciones complicadas de este padre fundador de la patria con Aaron Burr, George Washington, Thomas Jefferson y otros próceres. El presidente Barack Obama se declara entusiasta de la obra y la ha visto una procesión de famosos, incluyendo Oprah Winfrey (“Wow! Wow! Wow!” escribió en Instagram) Y Paul McCartney.

Es casi imposible conseguir entradas para la obra, que recientemente obtuvo 16 nominaciones a los premios Tony, a menos que uno esté dispuesto a pagar hasta US$ 3000 en el mercado de reventa. Qué es probablemente el motivo por el que la banda de sonido se ubicó en el lugar más alto de los discos del género en 50 años en el ranking de Billboard. “Sí -escribió el crítico de teatro de The New York Times, Ben Brantley en un elogio sin límites-, realmente es así de buena.”

Cuando Miranda habla de su actual influencia cultural, cosa que hace a menudo, con frases tales como que “tengo todas las miradas puestas en mí” y “el mundo llama a la puerta”, lo hace con naturalidad. Sabe que no tiene sentido andar con vueltas respecto de algo que se ha vuelto innegable: es la persona más poderosa de las que trabajan en Broadway hoy y una figura galvanizante en la música, la edición y el cine también. Se podrían haber dado muchas otras alternativas”, dice. “Pero esto es lo que sucedió y soy consciente de que me apunta un reflector gigante”, reconoce.

El momento en el que su camino se volvió interesante fue después de ganar un Tony en 2008 por su primer musical, In the Heights, en el que utilizó ritmos latinos y letras sincopadas para reflejar la vida en Washington Heights, el barrio al norte de Manhattan junto a la zona en la que se crió Miranda.

El dramaturgo recibió una invitación para actuar en la Casa Blanca, como parte de una noche de poesía y textos hablados. Los organizadores le dijeron que podía hacer alguna parte de In the Heights, pero tuvo otra idea. En unas vacaciones en México había leído la biografía de 800 páginas de Alexander Hamilton escrita por Ron Chernow, que dice que encontró cuando hojeaba libros en una librería. “Sentí que lo conocía”, dice del inmigrante combativo y ambicioso que creó la columna vertebral financiera de los Estados Unidos.

Enseguida lo obsesionó una idea: buscar una manera de relatar la vida de Alexander Hamilton a un público moderno. “Supe que la única manera de contar esta historia era con el lenguaje del hip-hop“, explicó el autor que con su obra logró fusionar un relato histórico (el ascenso y caída de uno de los padres fundadores de los Estados Unidos) y un medio clásico (el escenario de Broadway) con el lenguaje y los ritmos musicales de hoy.

Rachel Syme

Jean Liu: La mujer que maneja los viajes compartidos en China

Una de las primeras cosas que hizo Jean Liu luego de convertirse en presidenta del servicio de taxis con sede en Pekíin, Didi Dache, en febrero de 2015, fue orquestar la fusión sorpresa con su mayor competidor, Kuaidi Dache, para crear un nuevo servicio de transporte formidable conocido como Didi Chuxing.

En menos de un año y medio, elevó el número de empleados de 700 a 5000 al incorporar un servicio de viajes compartidos. También concretó asociaciones con Grab (Singapur), Ola Cabs (India) y Lyft (Estados Unidos) para ofrecer a los pasajeros de Didi la reserva de estos servicios a través de su app y obtuvo aportes de inversores por US$ 3000 millones para continuar su expansión, al mismo tiempo que resistía los avances de Uber en China.

A la hora de explicar el crecimiento de su compañía, Jean Liu precisa que una de las claves fue la selección del personal más capacitado. “Nuestro principio es que enviamos gente ‘vieja’ –gente que ha estado con nosotros más de dos años–- a probar cosas nuevas. De modo que cuando iniciamos una nueva línea de negocios, enviamos empleados que ya están familiarizados con nuestra cultura de trabajo en equipo. El costo de comunicación es mucho más bajo, dado que esa persona conoce bien a la compañía. Además tiene que tener encanto para poder formar un gran equipo”, explica la empresaria china.

Jean Liu reconoce que encontrar los empleados adecuados es una prioridad cuando se lidera una compañía con un crecimiento tan acelerado. “Para ser una gran compañía no sólo se necesita el mejor producto sino también la mejor gente. Apuntamos a obtener el mejor talento joven de muchos ámbitos diferentes y asegurarnos de que sientan que pueden tener un impacto inmenso. La edad promedio de nuestros 5000 empleados es de 26 años”, sostiene,

La tarea que tiene por delante la empresaria no es menor tomando en cuenta el escenario que enfrenta Didi Chuxing frente a otras propuestas de viajes compartidos que han irrumpido en el mercado en los últimos años.

“Menos del 10% de la población tiene auto. El estado chino tiene normativas que esencialmente prohíben que haya autos en las calles, porque la densidad de población es tan elevada. Por lo que estamos construyendo una plataforma que ofrecerá transporte a todos, con remises, taxis, Hitch [opción de compartir viajes] e incluso ómnibus”, sostiene.

Jean Liu reconoce la amenaza para su negocio que representa Uber, que ya ha gastado miles de millones de dólares intentando obtener una participación significativa en el inmenso mercado chino.

“La llegada de Uber no cambio demasiado las cosas desde mi perspectiva. La competencia siempre nos hace mejores. En los países occidentales desarrollados están acostumbrados a crear productos para la clase alta y media. Nosotros ofrecemos el servicio a gente que no puede costear un auto. Nuestro mayor desafío es crear una red eficiente en un mercado masivo y denso. China tiene más de 40 ciudades con más de 2 millones de personas. Didi realizó 1400 millones de viajes en 2015”. Sostiene la empresaria que no duda en destacar el papel que está jugando su compañía para mejorar la calidad de vida de los chinos.

“La meta de Didi es que en tres años estemos atendiendo a más de 30 millones de personas por día, ayudándolas a conseguir un auto, un colectivo o cualquier transporte en menos de tres minutos. Nuestra principal misión es atender a la población china para que tenga mejor calidad de vida.”.

Rick Tetzeli

Mette-Marit y Kate Roberts: El modelo de capital de riesgo llega a la caridad

“En realidad fue algo tremendo”, cuenta Kate Roberts, CEO de la iniciativa filantrópica Maverick Collective, cuando recuerda las emociones que la inundaron cuando dio a luz a su hija en 2011.

Como vicepresidenta de Population Services International (PSI), una organización sin fines de lucro, supo de los desafíos que enfrentan las mujeres de todo el mundo, incluyendo la violencia de género y la falta de acceso a la anticoncepción. Y también supo que pese a toda la retórica respecto de invertir en las mujeres, sólo dos centavos de cada de dólar para el desarrollo va realmente a programas para niñas.

Al año siguiente, Roberts acompañó a la princesa heredera de Noruega, Mette-Marit, activista desde hace mucho tiempo contra el Sida y también madre de una pequeña niña, en la visita a un proyecto de PSI en Nueva Delhi, en la India.

Las dos mujeres se habían conocido en una conferencia, pero establecieron una relación más estrecha al recorrer los barrios y los hospitales de la ciudad, reuniéndose con mujeres con sida y tuberculosis. “Hablamos mucho de la necesidad de volcar grandes recursos a las niñas y las mujeres”, dice Roberts. “Nos afectó mucho emocionalmente”, agrega la ejecutiva.

Después de esta experiencia, decidieron que el actual modelo de filantropía no estaba funcionando para sacar a las niñas de la pobreza, y que por lo tanto necesitaban crear algo nuevo, combinando la experiencia en desarrollo y marketing de Roberts -más el acceso a los 9000 empleados de PSI en 65 países- con el peso de la princesa heredera a nivel internacional y sus antecedentes de ser la voz de personas necesitadas.

Juntas desarrollaron la estrategia de reclutar a mujeres millonarias (que pudieran invertir hasta US$ 1 millón cada una) para hacer programas piloto innovadores, aunque Roberts asegura que la organización “no es un club de mujeres ricas”.

Concentrarse en el capital privado fue estratégico: los inversores típicos tienen que ver resultados antes de colocar fondos en algo. “El dinero privado es menos opuesto al riesgo”, dice la princesa heredera. Esta libertad permitiría al colectivo apostar a ideas experimentales.

La princesa consultó la idea con Melinda Gates, que se sumó como co-presidenta a su organización. “Me pareció algo que podría inspirar a la gente”, explicó la mujer del fundador de Microsoft.

Pronto la Fundación Bill & Melinda Gates otorgó a PSI US$ 5 millones a lo largo de cinco años para hacer realidad esta noción. Desde entonces, las fundadoras -14 mujeres de entre 26 y 72 años- han invertido US$ 19,8 millones de sus fondos personales en sus respectivos proyectos que abarcan a 13 países.

Las integrantes ayudan a diseñar y supervisar proyectos de tres años que prueban nuevos productos o servicios para niñas y mujeres en países en desarrollo. Si son exitosos, estos modelos son presentados como programas a mayor escala a donantes mayores de PSI, incluyendo la Fundación Gates y la Agencia de los Estados Unidos para el desarrollo Internacional. Hasta ahora el colectivo ha logrado atraer US$ 60 millones de recursos para planes de salud para niñas.

“Sabemos que la salud es lo más básico para superar la extrema pobreza”, dice Roberts. “Si una no está sana no puede estudiar ni trabajar. Es el centro de todo”. Las fundadoras fueron elegidas por Roberts y la princesa, y reclutadas individualmente.

Cada una trabajó con expertos de PSI para identificar dos o tres áreas de impacto que se corresponden con sus intereses y definieron un lugar geográfico. Visitaron para la comunidad local para conocer mejor sus necesidades y desafíos. Para la princesa esta relación entre donante y recipiente es integral para crear proyectos que funcionan realmente. “Si se encuentra algo que hace vibrar profundamente a una persona -dice- se desata el potencial de un modo mucho más a largo plazo y sustentable.”

El 16 de mayo el Maverick Collective hizo su debut público en la Conferencia Women Deliver, en Copenhague. Mientras tanto, Roberts y la princesa están recorriendo el mundo en busca de una nueva ola de Mavericks, lo que incluso podría incluir algunos hombres. “Lo que crea cambio no es el dinero”, señala Roberts. “Lo hace la gente.”

Jessica Hullinger

María Chiuri y Pierpaolo Piccioll: La alianza que relanzó a valentino

Desde que tomaron las riendas de la marca Valentino en 2008, María Grazia Chiuri y Pierpaolo Piccioli han revigorizado la marca con sede en Roma, que casi duplicó sus ganancias el año pasado con ingresos de más de US$ 1000 millones (y hay abundantes rumores de que cotizará en bolsa). Su estrategia se basa en un equilibrio cuidadoso: tachas metálicas y elegancia de bordes suaves; el amor por el pasado y abrazar el futuro.

“Estamos realmente orgullosos de nuestra herencia. Pero al mismo tiempo queremos evolucionar. Introducimos muchos elementos diferentes. En cada mujer y cada hombre hay algo distinto. Queremos que la gente use nuestro estilo a su modo”, explica Chiuri.

“Lo que ofrecemos es algo auténtico y cercano a nuestra idea de belleza, elegancia sin esfuerzo. Roma es una ciudad tan hermosa. Se puede ver muchas capas: la Roma imperial, el barroco, la Roma católica, el aspecto cinematográfico de Fellini. Todo convive de un modo muy especial. Uno no siente el esfuerzo. Todo está en capas. La memoria está en el presente pero no es nostálgica. El pasado es parte de nuestro presente“, coincide Piccioli.

Desde que se hicieron cargo de la dirección de la marca, Chiuri y Piccioli reconocen que la reconversión de Valentino no fue una tarea fácil, al punto de no dudar en calificar como “horribles” a las primeras temporadas al comando de la marca de lujo.

“Tuvimos que aprender a expresarnos. En el pasado fuimos diseñadores. Nunca tuvimos que describir por qué había que hacer un vestido así o de otro modo. Yo soy muy tímida. Me resultó tan difícil. Aún hoy no me resulta fácil”, sostiene Chiuri.

En la misma línea, Piccioli destaca la importancia de contar con una impronta personal. “Uno tiene que ofrecer una visión de la belleza. Hay que ser consciente de lo que dice para que la gente entienda. Tuvimos que aprender a comunicarnos en un lenguaje universal“, explica.

Los dos diseñadores son conscientes de los cambios que vivió el mundo de la moda en los últimos años a partir del avance imparable de las redes sociales.

“Con Internet -Instagram, los sitios en la red- todo va tan acelerado. Ahora se puede ver un show inmediatamente en otras partes del mundo. Al mismo tiempo queremos mantener nuestros valores. Por lo que trabajamos como en el pasado. Creemos que para una marca de lujo el tiempo es un valor. Para hacer las cosas de un modo especial necesitamos tiempo”, explica Chiuri

Por su parte, Piccioli asegura que ante los cambios tecnológicos, “lo importante es no alejarse de lo que uno es y lo que quiere decir usando las redes sociales para transmitir el mensaje pero sin cambiar el lenguaje. Se necesita identidad y tener memoria. Si se pierde de vista quién es, se está perdido en el mundo. La moda sigue siendo una comunidad de gente que difunde mensajes. Y no se trata solo de ropa; sino que va más allá. Tiene que ver con la cultura”.

El relanzamiento de Valentino no es el primer trabajo que encararon juntos Chiuri y Piccioli, ya que la asociación de los diseñadores se remonta a 1989, cuando comenzaron a trabajar con Fendi.

“Toda relación necesita respeto. Es importante mantener las diferencias. La diferencia es un valor, no un defecto. Se puede discutir. Puede fortalecer su punto de vista“, sostiene Piccioli.

“Toda relación necesita un momento para discutir y pelearse. Quizás la gente quiera un cuento de hadas, pero no es la realidad. Somos gente y a veces la vida es más interesante que un cuento de hadas”, explican casi a dúo los diseñadores.

Jeff Chu

 

 

 

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