Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Esta es la forma de ver la vida de los ricos. Adóptala y cambia tu vida para siempre

Publicado en Interés General | 29 de octubre, 2013

La vidaNacemos. Y he ahí el milagro de la vida.

Crecemos, dormimos, comemos, conocemos, seguimos creciendo, jugamos, dormimos, nos comunicamos, comemos, nos alimentamos de conocimiento (nosotros y nuestra curiosidad)…

Y entonces, cuando alcanzamos la edad suficiente (algunos no llegan), nos hacemos las clásicas preguntas existenciales de “¿Qué soy y que pinto aquí? ¿Cuál es mi destino? ¿Qué sentido tiene todo esto? Y sobre todo… ¿Por qué?”. Estas podrían definirse como las preguntas más inteligentes y las más tontas de la humanidad.

Las respuestas a estas preguntas se dividen principalmente en dos visiones.

La primera visión es la más común, normal, “realista”, materialista, pragmática en algunos casos; que contesta a estas preguntas de una forma fría. “No somos más que una boca a ser alimentada, un número, una marioneta, otra hormiga obrera más en el hormiguero”.

Nuestro destino según esta visión no es más que el de convertirnos en un engranaje más (de tal forma que podamos sacar beneficio, eso sí, que eso es lo único importante) y funcionar el resto de nuestra vida de forma eficiente.

También con compañía, por supuesto. Es necesario para continuar dibujando el árbol familiar y además puede traer beneficios (gananciales, placenteros, etc…).

Incubaremos “crías”, las enseñaremos lo aprendido, y se convertirán en nuestros sucesores cuando la batería se agote.

En fin, conseguir el máximo beneficio, funcionar correctamente y no salirse del camino.

Esta es la primera visión que existe, contada de la manera más fría y seca que puedo. Como ya dije, es la más común, la que comparten millones de personas diariamente. Esta es la visión que responde.

Pero existe otra, una segunda visión “soñadora”, “en la nubes”, rara, idealista, surrealista. Y esa es mi visión.

No quiero limitarme a ser un engranaje bien colocado.
No quiero ser una marioneta ni una estatua de piedra.
No quiero hacer las cosas esperando siempre algo a cambio.
No quiero vivir una desesperante rutina diaria durante medio siglo.
No quiero ser igual, solo porque “lo deba ser”.
No quiero ser el perfecto ejemplo a seguir.
No quiero ver a las personas como un saco de beneficios.
No quiero dejar que mi cerebro se derrita ante “servicios basura”
No quiero ser una hormiga más.

Quiero aprender, entender y comprender todo lo que esté a mi alcance.
Quiero viajar y conocer el mundo (y no en primera clase).
Quiere admirar aquello que realmente merece ser admirado.
Quiero vivir sin estar preocupado por “el beneficio”.
Quiero preocuparme por las personas.
Quiero amar a alguien por lo que es y nada más.
Quiero seguir soñando toda mi vida.
Quiero apartarme de esta realidad.
Quiero seguir haciéndome preguntas existenciales que no puedan ser contestadas.

Es inevitable que aquellas preguntas vengan a tu cabeza y retumben una y otra vez (¿Por qué?). Pero con esta segunda visión te darás cuenta que no hay verdaderas respuestas. Pero, aún así, no tienes por qué dejar de buscarlas. Es más, no lo harás.

Es una lástima que está ultima visión se aparte de lo normal, ¿no?

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