Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

¡Escucha a tu estómago!

Por Kim Kiyosaki | Publicado en Educación Financiera | 6 de noviembre, 2015

Kim KiyosakiEl día antes de cerrar el acuerdo por mi primera propiedad de alquiler, todavía seguía vacilando sobre si lo hacía o no. “¿Debo comprarla, o no?” Me preguntaba, una y otra vez. Y cada pocos minutos seguía alternando entre sí, y no, y sí otra vez.

Me estaba volviendo loca!

Al final, me dije a mí misma: “Reuniste la mayor cantidad de información posible. En este punto, tienes que confiar en ti misma.”

Cerré el trato por la propiedad el día siguiente, y fue la decisión correcta.

Lo hago, o no lo hago

A través de los años, siempre tuve problemas con este escenario de “lo hago, o no lo hago”, yendo de atrás a adelante sobre si estoy tomando la decisión de inversión correcta o no.

Si somos honestos, todos tuvimos el mismo problema. Es parte de lo que nos hace humanos. De estas experiencias aprendí la importancia de confiar en mí misma, de escuchar mi intuición. Algunas veces, lo aprendí de la manera difícil.

Al principio de mi vida como inversora, compré algunas acciones de Coca-Cola a través de un corredor de bolsa a quien conocí a través de un amigo en común. Después de comprarlas, no les presté mucha atención, hasta que un día las vi y me di cuenta de que había hecho un lindo pequeño beneficio. Llamé a mi corredor y le dije que quería vender.

La historia corta, el corredor jugó su tarjeta profesional, me garantizó que la acción subiría. Peleé con él sobre ello, pero al final, cedí. Una semana después, las acciones cayeron en picada, y me quedé con una pérdida.

Mis errores más grandes

Mis errores más grandes, no sólo como inversora, sino también en mi vida, fueron los momentos en los que no confié en mí misma; cuando permití que las personas me persuadieran de tomar acciones con las que no estaba de acuerdo, pero las tomaba de todos modos. Es en momentos como estos, cuando no soy fiel a mí misma, cuando voy en contra de lo que es congruente con mis pensamientos y creencias, que me meto en más problemas.

La intuición, más

Esto no quiere decir que sólo confío en mi intuición. Si empiezo con las preguntas de “lo hago, o no lo hago” sin haber hecho mi investigación y conocer los hechos, y baso toda mi decisión sólo en lo que dice mi estomago, entonces estaría siendo una tonta.

Descubrí sin embargo, que entre más negocios hago, más aguda se vuelve mi intuición. La intuición juega un papel clave en el mundo de las inversiones, pero no basta por si sola. Intuición más experiencia, intuición más conocimiento, intuición más consejos… son potentes combos.

No me guío sólo con mi intuición, pero siempre reviso qué me dice mi estómago. Hago mi tarea. Recopilo los hechos. Pregunto alrededor. Y compruebo qué dice mi estómago. Es importante nunca olvidar hacer eso! Si todo encaja, entonces sigo adelante.

Así que, la pregunta de hoy es: “¿Qué te está diciendo tu estómago?”

Publicado originalmente en blog.reibox.com

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