Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

El mejor regalo

Publicado en Desarrollo Personal | 9 de agosto, 2011

RegaloPor Geovanny Echeverri Álvarez

Nunca es tarde para alcanzar las metas que conduzcan al individuo al triunfo en la cimentación profesional, es muy importante avanzar en el desarrollo personal y propender por empezar o culminar la formación académica.

El tiempo para crecer en lo humano es continuo y éste crecimiento se reafirma sobre valores morales, espirituales, en el amor propio, en sacarle provecho a las críticas, aprender de las caídas y en aceptar oportunamente buenos consejos.

La superación personal recompone en forma positiva el proyecto de vida, por eso es fundamental retomar los senderos del estudio, porque son huellas que reestructuran la mente a través de la limpieza cognitiva, la adquisición de madurez y una visión objetiva.

El iniciar o finiquitar la preparación académica se constituye en un modelo que premia la sociedad y esa es una empresa en la que todos caben siempre y cuando haya voluntad.

Los estudios superiores permiten eliminar comportamientos irracionales del ser humano como la soberbia, la deslealtad, el desprecio, entre otros, aprendiendo a comprender que vale más la pobreza con sabiduría convertida en riqueza espiritual y ética, que la riqueza material ostentosa, innecesaria y discriminadora.

Las universidades de la vida y de las aulas abren puertas para entender que la riqueza vista desde lo humano perdura desde la mirada positiva, responsable y equilibrada con un marco solidario; mientras que pensar en el oro encantado y los facilismos terminan con diluir la vida y el prestigio personal, porque el dinero y el acomodo artificial se esfuman.

Regresar a clases, a la lectura contextualizada, al aprendizaje desde el análisis y la comunicación y el compartir con diferentes personas es un honor que cuesta, un sacrificio que vale un potosí.

Los obstáculos no pueden ser la disculpa para no avanzar y quedarse en el camino del pasado, por el contrario, las ganas deben empujarnos al éxito.

Se debe ser visionario, derrotar las envidias y desengaños con propósitos de cambio, lo que interesa es lo social, la formación para mejorar la prestación del servicio a la sociedad como amiga y consejera con base en los instrumentos que ella aplica, castiga y premia. No hay que llorar por lo que no pudo ser, por quien o quienes optan por otras rutas, la nueva vida debe ser la sonrisa constante como vehículo de salud mental e interacción.

El presente importa, éste es el punto de partida y de encuentro para empezar un nuevo destino, hay que perdonar las incomprensiones y convertirlas en reacciones orientadas hacia las satisfacciones.

Si en algún momento se ha tenido un comportamiento disfuncional y se han causado incomodidades, es por el resultado de un aprendizaje generacional.

La academia transforma al ciudadano, ya que lo conlleva a idear con todo el cerebro y a entender que el corazón no reflexiona, es el pensamiento con la razón y la lógica el que determina las acciones, en síntesis, es provechoso seguir las huellas del aprendizaje y está claro que la edad no importa al momento de volver a las aulas.

Hay que darle un espacio a la meditación para reencontrarse con la paz interior, enaltecer los semejantes, estimular y aplaudir los kilómetros recorridos sobre gotas de dolor y amor de quienes lo hicieron para proteger la familia, construir tejido social y nos han ofrendado con el respaldo en todas las instancias. El mejor regalo de comienzo de año para amigos, la comunidad y la familia es estudiar, no es pertinente darle la espalda a quienes tendieron manos limpias y tal vez subirse a la escalera del rechazo, se debe transitar por la autopista de la honradez y actuar como profesores de buenos modales enseñando como construir nuevas sociedades sin destruir lazos afectivos socio familiares.

Si nos traicionan paguemos con bendiciones y orientaciones; si nos abandonan entreguemos como pago grandeza y sentimientos de gratitud; si nos odian respondamos con perdón.

Nota: No se equivoca el ave que ensayando el primer vuelo cae al suelo; se equivoca aquella que por temor a caerse, renuncia a volar.

Fuente: http://www.eldiario.com.co/seccion/OPINION/la-superaci-n-personal-es-el-mejor-regalo-110704.html

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