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El legado de Donald Trump: Niños cuya meta es pensar en grande

Publicado en Negocios | 14 de junio, 2012

El legado de Donald TrumpPor Dawn Kawamoto

Eric Trump comenzó a saborear una muestra del negocio familiar a una temprana edad, junto con su padre Donald Trump magnate de los bienes raíces y hoteles, mientras visitaba lugares de trabajo y presenciaba astutas negociaciones en campos de golf. Todavía recuerda estar sentado en la oficina de su padre, construyendo un imperio con piezas de Lego mientras su padre construía un imperio mucho más grande a través del teléfono.

Esa temprana inmersión sentó las bases para la participación de Eric en la Organización Trump de adulto. Es una situación que se está volviendo cada vez más rara, ya que las empresas familiares están teniendo dificultades para hacer que los hijos se hagan cargo luego de la salida de sus padres.

Trump, de 27 años, vicepresidente ejecutivo de desarrollo y adquisiciones de la Organización Trump y el más joven de los tres hijos de Donald con su primera esposa, Ivana, dice que la influencia de su padre tuvo un efecto significativo en su carrera y en su personalidad.

«Mis dos padres fueron modelos increíbles. A pesar de que fuimos privilegiados y viajado por todo el mundo, y de haber tenido la mejor educación, se esperaba que trabajásemos duro y siempre querían que nos mantuviéramos ocupados», recuerda Trump. «Cada verano, yo trabajaba. Cortaba el césped en algunas de nuestras propiedades, le ayudaba a alguno de los albañiles o hacia algún otro trabajo.»

Él notó que su padre tenía una fuerte ética de trabajo, un rasgo que se le pasó a él y a sus hermanos Donald Jr. e Ivanka, cuando eran niños. Actualmente los tres sirven como vicepresidentes ejecutivos en la Organización Trump y son vistos como la «próxima generación«.

«Nosotros también amamos nuestros trabajos y muy a menudo trabajamos siete días a la semana, cuidando nuestras propiedades, devolviendo correos electrónicos o haciendo llamadas telefónicas», dice Trump.

Una disciplinada pero divertida educación

Disciplina y modales también fueron inculcados a los niños a temprana edad, con el padre corrigiéndolos rápidamente si comenzaban a holgazanear, recordó Trump. Era poco probable ver a los niños Trump saltando de una cama a la otra en una habitación de hotel, o deslizarse por la barandilla de una escalera. Ese comportamiento disciplinado los guió a través de una tumultuosa adolescencia y en la edad adulta.

«Sabíamos que nuestra familia tenía una reputación que sostener. Somos una de esas últimas familias que verás ir a un club y bailar sobre las mesas», dice Trump. «El nombre de la familia es muy importante para nosotros, y nunca dejaríamos que caída en desgracia.»

Dicho esto, Trump señaló que a su padre no le falta sentido del humor. Describió a su padre como un hombre divertido, y ese sentido del humor es algo que él y sus hermanos han heredado, el cual, dice Trump, resulta en un entorno de trabajo divertido.

Pero no siempre fue tan claro para Eric que seguiría los pasos de su padre. Trump dijo que se entretuvo con otras ocupaciones cuando era joven, como piloto o bombero. Pero cuando estuvo en la preparatoria, su decisión de seguir el camino del negocio familiar comenzó a cristalizarse.

«Siempre me gustaron los edificios y la naturaleza tangible de ello», dice Trump.

Durante su estancia en la Universidad de Georgetown, se enfrentó con la decisión de convertirse en ingeniero o entrar en finanzas y gestión. Discutió sus opciones con su padre y otros mentores antes de entrar en finanzas y gestión, ya que le ofrecería una mayor versatilidad en muchas áreas de negocios. Como especialización, eligió psicología.

«Me di cuenta de que te enseña más sobre ti mismo que sobre las demás personas», dice Trump. «Te enseña sobre tus rasgos de personalidad, lo que te gusta y por qué, por qué la gente piensa de cierta manera sobre ti, y rasgos de personalidad que deseas ejemplificar».

Enseñar a ver el panorama completo y los pequeños detalles

El rasgo de Donald Trump que Eric dice que le gustaría tener algún día es su visión.

«Él no piensa en construir un edificio», dice Eric Trump. «Cuando él piensa en construir, él visualiza 30 rascacielos, una ciudad entera. Tiene grandes ideas y esa visión es la que lo distingue de los demás y de mí.»

En el ínterin, sin embargo, Eric Trump dice que heredó algunos otros rasgos del padre, entre ellos la lealtad, el honor y la atención a los detalles. Trump dice que su padre puede sacar una bombilla quemada del techo densamente poblado de luces, o las variaciones en la textura del sheetrock.

El más joven de los Trump también aprendió valiosas lecciones de su padre cuando la empresa familiar enfrentó la adversidad financiera. Desde 1991, la corporación de Donald Trump o empresas que llevaban su nombre han presentado la solicitud de protección del Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en 1991, 1992, 2004 y 2009, de acuerdo con un reporte de Forbes.

Cuando Eric Trump se unió a la Organización Trump en el 2006, recuerda que el mercado de valores estaba atravesando por un boom. El Dow Jones Industrial Average, por ejemplo, alcanzó un máximo histórico de 14,164.53 en octubre de 2007.

Trump y sus hermanos estaban impacientes por subirse al «ciclo alcista», presionando a su padre a construir, construir, construir. Pero el más viejo de los Trump templo sus entusiasmos.

«Mi padre dijo que este mercado siempre tendrá sus altas y bajas, y que seamos más conservadores y nos mantengamos alejados», recordó Eric Trump.

Papá tenía razón, por supuesto. A finales del 2008, el mercado sufrió un colapso y se produjo la Gran Recesión. Y en el 2009, tres altamente endeudados casinos de Atlantic City, NJ, que alguna vez fueron manejados por Donald Trump solicitaron la protección del capítulo 11 de la ley de quiebras; por tercera vez.

Un legado tangible

Aunque los jóvenes Trump han aprendido una o dos cosas del viejo y querido padre, Donald Trump también está aprendiendo algunas cosas de ellos sobre Internet y los medios de comunicación social. El más viejo de los Trump prefiere comunicarse por teléfono, fax o cartas, pero sus hijos lo están introduciendo a Twitter y Facebook, dando una mayor presencia en los medios sociales a sus hoteles e introduciendo apps para sus campos de golf que permiten a los clientes reservar tees, dice el más joven de los Trump.

Donald Trump invirtió mucho de sí mismo en la paternidad: Entonces, ¿Qué es lo que Eric Trump espera que vaya a recibir como retorno de esa inversión?

«Quiero continuar con el Legado Trump, el cual aumenta el valor de los edificios, el amor de las construcciones y el amor a los activos tangibles», dice el joven Trump. «Quiero seguir construyendo el más grande y el mejor. Si puedo continuar haciendo eso y mis nietos pueden continuar con eso, ese sería el mejor ROI (retorno de inversión).»

Fuente: http://www.dailyfinance.com/2011/06/17/fathers-day-donald-trumps-legacy-kids-who-aim-to-think-big/

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