Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

El éxito le llega a aquellos que no lo necesitan

Por Kapil Gupta MD | Publicado en Interés General | 18 de junio, 2016

éxitoLa idea de que el trabajo duro te lleva al éxito ha sido un dogma universal y sagrado durante siglos. Pero, ¿es cierto?

– ¿El trabajo duro realmente conduce al éxito?
– ¿Todas las personas que conoces y que trabajan duro son exitosas?
– ¿O sus vidas están llenas de decepciones y angustias?

Como siempre, este consejo es una respuesta reaccionaria ante la pereza. A aquellos que carecen de impulso y motivación se les dice que tienen que trabajar duro para llegar a ser exitosos. Sin embargo, la idea de trabajar duro ha dejado tanta frustración como fracasos al intentar alcanzar las metas de uno. Y hay buenas razones para ello.

Desde la infancia, sea cual sea la actividad en la que estábamos involucrados, se nos decía que lo hiciéramos con todas nuestras fuerzas. Trabaja duro, juega duro, estudiar duro, crecer duros, practicar duro.

Pero a menudo el caso es que el éxito surge orgánicamente, y no por la fuerza. Se presenta como un efecto secundario, como un subproducto. Se presenta porque las circunstancias son fértiles para su surgimiento. Se presenta cuando el momento es el adecuado. No necesariamente es ganado por agarrarla por el cuello.

Sin embargo, a menudo vemos seres humanos cayendo en la trampa de golpearse contra la pared una y otra vez. Los vemos tratando de forzar algo que debería ser provocado mediante el tacto. Los vemos usando músculos en lugar de sensibilidad. Los vemos actuando con fuerza bruta en lugar de con dulzura. Buscar el éxito directamente, rara vez se traduce en éxito. Al menos no en la forma que prevés.

Entonces, si el trabajo duro no es el secreto del éxito, ¿cuál es? Si la repetición y el esfuerzo interminable no son la respuesta, ¿cuál es?

Puede que sea útil cambiar nuestra perspectiva sobre el éxito. Y experimentar alegría en el viaje, en lugar de frustración. ¿Qué pasaría si tuviéramos que abandonar la idea de éxito y el fracaso por completo? Las buenas costumbres sociales apenas soportarían esto.

Comencemos con una disciplina en particular, una arte, un pasatiempo, como quieras llamarlo. Algo que te guste hacer. No para lograr el éxito, la fama, la fortuna o el logro. Nada de eso. Simplemente algo que te guste. Algo que te haga feliz. Algo que te sea difícil dejar de hacer.

Entonces ¿Qué pasaría si te permitieras dedicarte por completo a ello? Aprender todo sobre ello. Sumérgete en ello. Beberlo. Chuparle hasta la médula.

Olvida por completo si vas a fracasar o triunfar. Si vas a progresar o no. Si lo vas a “lograr” o no. Si vas a hacerte famoso o no.

Hazlo simplemente por tu propio bien. Hazlo por la alegría que experimentas mientras lo haces. Y hazlo con cada gota de sangre que corra a través de tu corazón. Pase lo que pase. Hazlo por la sensación placentera de hacer que el tiempo desaparezca. ¡Qué sensación! Hazlo por el sentimiento que proviene de estar completamente comprometido en algo. Sin miedo de fallar y sin esperar una recompensa.

¿Puedes hacerlo?

Tal vez encontraste algo como esto, pero lo abandonaste porque no era financieramente viable. Tal vez te dijeron que no había futuro en ello. Es importante saber algo. Si puedes hacer algo con tanto compromiso y con tanto cuidado que consuma todo tu ser, habrá un futuro en ello. De hecho, no sólo habrá un futuro, sino un presente glorioso también. Si puedes dar todo de ti de esta manera a cualquier emprendimiento en particular. El éxito no será una recompensa final. Será una experiencia de todos los días.

¿Y qué hay del éxito del que estás tan acostumbrado oír hablar? Será tuyo también. No necesariamente porque lo querías. No necesariamente porque secretamente lo esperabas.

Sino porque es un resultado natural. El éxito no siempre se le dio al más fuerte o el más robusto. No necesariamente se entrega a si mismo a quienes lo llaman a los gritos. El éxito es voluble y misterioso en sus maneras.

Cuando amas algo tan profundamente que no te importa si te lleva al éxito o al fracaso, estás en el camino correcto. El éxito no sólo surgirá, te perseguirá como un amor no correspondido. No porque así lo quieras. Sino porque simplemente no tendrá otra opción.

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

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