Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
Estás en Educación Financiera:

Aprende cómo funciona el dinero y como hacer que trabaje para ti.

habitoSolo hay dos formas de hacerse rico: Ganar más. Gastar menos.

Tengo 27 años, y un hábito en particular, me doy cuenta de que la gran mayoría de la sociedad (pero específicamente comenzando con los 20 y tantos) nutre es el hábito de hacer más para gastar más.

Como diría mi padre, “los gastos aumentan para alcanzar los ingresos”.

Aquí hay un escenario típico de un 20 y tanto, recién salido de la universidad:

• Gradúate e inmediatamente intenta obtener el trabajo mejor pagado posible, o el que tenga la movilidad ascendente más inmediata (olvida cualquier tipo de inversión en una posición de pago menor para aprender cosas para un pago a más largo plazo).

• Recibe la primera promoción dentro de un año, actualiza inmediatamente el apartamento.

• Recibe la segunda promoción el año 2, compra un auto deportivo.

• Recibe la tercera promoción (grande) el año 3, compra un anillo que no puedas permitirte realmente para esa “persona especial”, tal vez incluso que arrojes una hipoteca sobre una casa.

• No más promociones por un tiempo. El techo del salario se vuelve fijo. Mientras tanto, ya se ha establecido la costumbre de gastar.

• Etc. por el resto de la vida.

Este es un ejemplo excesivamente simplificado (intencionalmente), pero desafortunadamente es bastante acertado. El monto promedio de ahorro para las familias en edad laboral es de alrededor de $95,000.

Total. En toda su vida.

Y en realidad, esa no es una estimación completamente precisa, ya que si se observan los datos de la clase media (clase más grande), la mayoría de las familias tienen ahorros de $0, y las que tienen alrededor de $5,000.

¿Qué te dice eso sobre nuestra sociedad?

Trabajamos más para hacer más, para gastar más.

Cómo te vuelves rico cuando eres joven es de la misma manera que te haces rico cuando eres más viejo. Ganas más, pero gasta menos.

Hace mucho tiempo, leí esta historia sobre un banquero que estaba explicando cómo era vivir con un salario de $500,000 al año. Tenía una casa grande, dos autos deportivos, tomaba vacaciones trimestrales en todo el mundo. Parecía que estaba viviendo el sueño.

“Pero si pierdo mi trabajo”, admitió en la historia, “perdería todo eso”.

Estaba ganando $500,000 al año, y también gastaba cerca de $500,000 al año.

Por definición, él no era rico.

En realidad, era bastante pobre, no tenía ahorros propios.

Cuanto más viejo me hago, más me doy cuenta de que la definición de “riqueza” de la gente es incorrecta.

Ganar dinero es fácil.

Una vez que aprendas cómo se intercambia el valor, traer dinero no es la parte más difícil.

El reto es hacer más de lo que estás acostumbrado, pero seguir viviendo como eres.

Continúa manteniendo tus gastos generales. Continuar practicando buenos hábitos de administración de dinero. Continuar poniendo dinero en vehículos de inversión. Continúa viviendo como si nada hubiera cambiado realmente en tu estado de ingresos, excepto por la cantidad de dinero que puedes ahorrar.

La mayoría de las personas falla con esto. La mayoría, en realidad.

Tu pregunta no debería ser “¿Cómo me hago rico?”

Tu pregunta debería ser: “¿Cómo puedo gastar menos, para poder ahorrar más?”

Mucha gente puede resolver la parte de hacer dinero. En una sociedad capitalista, no es ciencia espacial.

Pero no mucha gente domina la segunda parte, que es el ahorro.

Te animo a priorizar el trabajo sobre ese hábito, ante todo. Si eres remotamente ambicioso, encontrarás la forma de comenzar a ganar un buen dinero. Pero en el momento en que quites el ojo de la pelota y te sientas demasiado cómodo con lo que estás haciendo, dejarás de practicar lo que es más importante.

Otra cita de mi padre: “No se trata de cuánto ganas. Se trata de cuánto ahorras”.

finanzas personalesEn México hay una terrible falta de cultura de previsión. Recién discutía con un amigo quien me decía que no asegura su casa porque ¿Qué le podría pasar?

Muchas cosas: un accidente en la cocina podría generar un incendio. En mi adolescencia me tocó vivir el terremoto de 1985 en la Ciudad de México. Cerca de donde vivía se cayeron edificios completos y vi cómo gente de la noche a la mañana lo perdió todo.

La mayoría no tenía asegurada su casa y eso fue una gran tragedia. Durante años, gente vivió en casas de campaña en los terrenos donde antiguamente estaba el edificio que habitaban. Todo por falta de previsión.

Por eso es sumamente importante proteger no sólo lo que hemos logrado, sino lo que estamos construyendo. Porque en el mundo existen muchos riesgos de distinto tipo: simplemente al caminar, nos podemos resbalar. Eso en la enorme mayoría de los casos nos produce un pequeño raspón sin consecuencias, pero una mala caída puede llevarnos al hospital e incluso causarnos la muerte.

Algunos riesgos se pueden asegurar, otros no y, por lo tanto, requerimos de otros mecanismos que nos pueden ayudar, como un fondo para emergencias. La regla de dedo es: asegura aquello que sea poco probable, pero que si sucede te puede afectar severamente. Lo que es cotidiano, no tiene caso. O no hay un seguro, o no es un mecanismo eficiente.

Evalúe su situación

La clave en una estrategia de previsión y protección del patrimonio es, desde luego, la eficiencia. Por eso es importante hacer un análisis detallado, para saber cuál será el tratamiento de cada uno de los riesgos a los que nos enfrentamos. En términos generales, consiste en los siguientes pasos:

• Identificación de los riesgos. Esto es esencial, ya que si no los conocemos, difícilmente podremos protegernos contra ellos. Por ello, debemos tener especial cuidado en este punto, ya que es muy probable que, de manera inconsciente, olvidemos listar muchos que son trascendentes.

Por ejemplo: ¿cuántos de nosotros evaluamos la posibilidad de perder nuestro trabajo o de que se dispare la inflación? ¿Cuántos estaríamos preparados ante dicho escenario?

• Clasificación de los riesgos. Los factores esenciales para ello son:

a) Frecuencia. Probabilidad de que ocurra.
b) Severidad. Pérdida máxima que podría ocasionar la realización de dicho riesgo.

¿Cómo manejar el riesgo?

Una vez que hemos determinado los riesgos a los que nos enfrentamos, y sus características, podemos evaluar la forma como los vamos a manejar. Este proceso consta de tres pasos:

1. Eliminación de los riesgos. Casi siempre es imposible. Por ejemplo, si vendemos nuestro auto estamos eliminando el riesgo de que nos lo roben, pero quizá no sea la solución ideal en nuestro caso.

2. Prevención y control de riesgos. Cuando no es factible eliminar completamente un riesgo, ya que su realización no depende enteramente de nosotros, debemos hacer lo posible por prevenirlo o mantenerlo bajo nuestro control.

Por ejemplo, podemos comprar un sistema integral de seguridad para nuestro auto, con el fin de limitar la posibilidad de que se lo roben, o podemos tener un extintor en nuestro hogar que nos permita controlar un conato de incendio. Aunque estas medidas no pueden evitar que ocurra un siniestro, sí pueden reducir considerablemente su frecuencia.

3. Financiamiento de los riesgos. Después de haber efectuado el control de los riesgos, tenemos que tomar una decisión sobre aquellos que, no obstante su reducción, conservan su potencialidad de dañar nuestro patrimonio. Hay dos formas para financiarlos:

a) Retener el riesgo. Hay riesgos que no se pueden asegurar y otros que, si ocurren, no afectan de manera drástica nuestro patrimonio, por lo que podemos (o debemos) hacerles frente con nuestros propios recursos.

Ejemplos: El desempleo, o los gastos médicos menores (unos análisis o unas radiografías) o el deducible de nuestros seguros. La forma para prepararnos contra estos riesgos es contando con un fondo de emergencias que represente, como mínimo, entre tres y seis meses de nuestro gasto familiar corriente.

b) Transferir el riesgo, a través del seguro, contrato mediante el cual los cedemos a una aseguradora, quien los acepta a cambio del pago de una prima.

errores“¿Cuánto te cuesta vivir?” Si no sabes la respuesta, podrías estar en camino a un desastre financiero. Si no hoy, pronto, advierte Kevin O’Leary.

Cuando se trata de su propio dinero, este famoso participante de Shark Tank Estados Unidos sabe que la atención a los detalles es indispensable.

Cuando era niño creciendo en Montreal, Canadá, “Mr. Wonderful” (como también se le conoce) guardaba una parte de cada dólar que recibía por trabajo o regalos. Todavía hoy, el multimillonario de los fondos mutuos de 61 años sigue con esta práctica.

Le preguntamos cuáles creía que eran los errores más estúpidos que la gente comete con su dinero y cómo evitarlos. Esto fue lo que el “genio de las finanzas frugales” nos contestó.

El error: Gastar dinero en “porquerías” que no vas a usar

“La mayoría de las personas compran ‘porquerías’ que no van a usar. Esto afecta hombres y mujeres por igual, especialmente cuando se trata de ropa. Amas ir de compras, pero la verdad es que si estudias tu ropero verás que usas las mismas prendas el 80% de las veces. El resto de lo que has comprado se queda guardado”.

La solución: Invertir en ropa de alta calidad y, de hecho, usarla

“Si vas a comprar ropa y accesorios de moda, asegúrate de que sean cosas que tengan un estilo a prueba del tiempo, que tengan un alto valor y que te guste pensar en ellas. Ahorra tu dinero y destínalo a cosas de alta calidad y sé muy selectivo. Te convendrá a largo plazo.

Me gusta usar el mismo estilo de traje todos los días. Tengo 20 de ellos, así no tengo que preocuparme por mi estilo. Siempre viajo con 4 de ellos y los uso hasta acabármelos. Luego los regaló a caridad”.

El error: No conocer tus gastos mensuales

“Me asombra que incluso personas muy ricas que conozco no saben a cuanto asciende su gasto mensual. Sin importar si se trata de solteros, casados, padres solteros o cualquier otra cosa, la mayoría de las personas no sabe cuánto les cuesta vivir 30 días. Para mí, eso es vivir en riesgo”.

La solución: Calcula el costo de tu vida y haz un presupuesto 

“Escribe todo. Registra tus hábitos de gasto y tus entradas de dinero. Captúralos hasta el más mínimo centavo en un periodo de 90 días. Hazlo con papel y pluma, no uses una computadora. Luego haz un presupuesto y apégate a él”.

El error: Gastar más de lo que ganas

No saber cuánto ganas y cuánto gastas te pone en riesgo, te congela financieramente. Muchas veces verás que gastas más de lo que ingresas”.

La solución: Apriétate el cinturón y hazlo ya

“Es simple, pero requiere disciplina: gasta menos y ahorra más. Ajusta tu estilo de vida porque el sobregasto generalmente se manifiesta como deudas en las tarjetas de crédito, que pueden llegar a ser tan costosas que terminan enterrándote”.

El error: Acumular deudas en diversas tarjetas de crédito

“Es horrible tener una deuda por tarjetas de crédito. Bajo ninguna circunstancia es bueno tener una sola deuda de este tipo, mucho menos varias a menos que puedas liquidarlas a final de mes. Incluso entonces, mejor evítalas”.

La solución: Deshazte de esas tarjetas para siempre

“Paga tus tarjetas de crédito y luego corta los plásticos. No te arrepentirás. Es lo mejor que puedes hacer para mejorar tu posición financiera”.

millonarioPara comenzar tu fortuna debes iniciar a pensar como si la tuvieras una fortuna, en pocas palabras debes cambiar el chip al de millonario.

Con lo anterior no quiere decir que vas a andar gastando como si tu cuenta bancaria no tuviera fondo, por el contrario. El pensar como si tuvieras una fortuna es hacer más con tu dinero.

1. Optar por lo sencillo:

Generar una fortuna requiere de gastar menos de lo que se gana.

Elige la mejor compra en cada situación. No se trata de que no disfrutes tu dinero, sino de que seas una persona más selectiva en los gastos e inversiones.

2. No ahorres, también invierte.

Si dejas tu dinero en tu cuenta bancaria ahí seguirá en un mes, en dos meses… o después de un año. Sin embargo, tu dinero puede generar más bonanza si en vez de solo ahorrar apartas una parte para invertir.

3. Busca más ingresos,

El sueldo de un trabajo puede no ser suficiente para lograr la fortuna con la que sueñas. Hacer negocios fuera de la oficina atraerá el éxito financiero que tanto anhelas.

4. Sigue tus sueños y emprende.

Explota tus talentos fuera de la oficina, lleva lo mejor de ti a tus negocios personales. Como dice el sitio de finanzas personales piggo.mx “Deja de trabajar para que alguien más se haga rico”.

5. Olvídate de la meta “ser millonario”

Y enfócate en conseguir objetivos diarios alineados a la abundancia financiera. Documenta el proceso para observar en dónde se puede mejorar y potencializar las actividades que te llevarán a lograr la fortuna deseada.

Reibox BlogCuando era joven, lo único que mi padre pobre quería para mí era que consiguiera un trabajo bien pagado. Para él, el camino al éxito era ir a una buena universidad, obtener tu título, encontrar un trabajo bien pagado, y trabajar para subir la escalera corporativa.

Determiné a una edad muy temprana que ese no iba a ser mi camino. Yo quería ser rico, y sabía que trabajar como empleado, incluso en un trabajo bien pagado, no sería la manera de hacerse rico. De hecho, esto es algo que la gente más rica sabe muy bien (que es en parte la razón por la que son ricos).

Tomemos, por ejemplo, al magnate inmobiliario hecho a si mismo Sidney Torres, quien es dueño de más de $ 250 millones en bienes raíces. Como le dijo a CNBC, cuando se trata de seguir tus sueños, “trabaja en la industria en la que deseas estar. No te preocupes por lo que se te pague.

Dos mentalidades sobre el trabajo

Mi padre pobre decía: “La seguridad laboral es lo más importante.”

Mi padre rico decía: “Aprender es lo más importante.”

Estas dos afirmaciones representan dos mentalidades fundamentalmente diferentes sobre el trabajo. La mayoría de la gente oirá el consejo de Torres sobre no preocuparte por lo que ganarás, y desecharán ese privilegiado consejo. “¡Debes recibir un pago justo por tu trabajo!”, dirán mientras pisotean fuerte. Cuando ves tu trabajo como simplemente una manera de hacer dinero para así poder hacer otras cosas, es imposible pensar en él como un medio para cualquier otra cosa.

Pero también hay a quienes se les prenderá la lamparita, dándose cuenta de que el trabajo puede ser un camino hacia algo más grande, incluso si no se te paga o se te paga muy poco. Torres está compartiendo una lección fundamental que hemos enseñado en Rich Dad durante años y años: para tener éxito, tienes que trabajar para aprender, no para ganar dinero.

La mentalidad de aprendizaje

En la película Jerry Maguire, hay muchas líneas geniales. Pero hay una que me pareció particularmente veraz. El personaje de Tom Cruise está dejando su trabajo altamente remunerado para comenzar su propia agencia después de ser despedido, y dice: “¿Quién quiere venir conmigo?” Todo el lugar se queda congelado y en silencio, mirándolo. Finalmente, una mujer dice: “Me gustaría, pero tengo una promoción en tres meses.”

Lamentablemente, como se mencionó anteriormente, esta es la mentalidad que la mayoría de la gente tiene sobre el trabajo. En lugar de mirar el trabajo como una oportunidad para crecer y aprender, miran el trabajo como un mal necesario y tratan de obtener tanto dinero de su trabajo como sea posible.

Cuando era joven, enfrenté la misma decisión que la mujer en Jerry Maguire. Después de graduarme de la Academia de Marina Mercante, tenía una buena carrera delante de mí. Mi primer trabajo fue en una flota de petroleros del Standard Oil de California como tercero. Hacía 42.000 dólares al año, incluyendo horas extras, y sólo tenía que trabajar siete meses al año. Mi padre pobre estaba muy contento.

Después de seis meses, sin embargo, renuncié a mi posición en la Standard Oil y me uní al Cuerpo de Marines. Mi padre pobre estaba devastado, pero mi padre rico me felicitó.

La razón por la que me uní al Cuerpo de Marines fue para aprender nuevas habilidades. Quería aprender a ser piloto y aprender a guiar a otros en situaciones difíciles. Yo sabía que las habilidades de liderazgo que aprendería en el Cuerpo me beneficiarían mucho en vida y en los negocios.

Después de mi viaje de deber, tuve la oportunidad de conseguir un trabajo estable bien pagando como piloto en una línea aérea comercial. En lugar de eso, sin embargo, tomé un trabajo en Xerox como vendedor. De nuevo, mi padre pobre estaba devastado y mi padre rico estaba feliz. Aunque podría haber tenido una vida cómoda como piloto, quería aprender la habilidad de las ventas. Sabía que esa habilidad, junto con las habilidades de liderazgo que aprendí en el Cuerpo de Marines, me harían rico.

Especialistas vs. Generalistas

La diferencia fundamental entre la filosofía de mi padre pobre y la filosofía de mi padre rico sobre el trabajo era una de especialización versus generalización.

Mi padre pobre creía que lo mejor era estar cada vez más especializado en tu trabajo. Él admitía que la gente era mejor pagada al saber más y más sobre cada vez menos cosas. Por eso estuvo tan orgulloso al obtener su doctorado. Sin embargo, siempre tuvo problemas financieramente.

Mi padre rico creía que lo mejor era convertirse en un generalista y saber un poco sobre un montón de cosas. Decía que lo mejor que podías hacer era trabajar en muchas áreas de una empresa y obtener habilidades en lugar de una profesión. Él sabía que la mejor manera de hacerse rico era ser capaz de dirigir especialistas de un amplio espectro de departamentos de una empresa.

Sidney Torres hizo algo similar cuando trabajó en un trabajo de construcción mal pagado para saber lo que necesitaba comprar y desarrollar sus propios negocios inmobiliarios.

¿Puedes cocinar mejor que McDonald’s?

A veces cuando estoy enseñando en una clase, les pregunto, “¿Cuántos de ustedes pueden cocinar una hamburguesa mejor que la de McDonald’s?” Casi todos en la habitación levantan la mano. Entonces les pregunto: “Si pueden cocinar una hamburguesa mejor, ¿Por qué no son más ricos que McDonald’s?”

La respuesta obvia es que McDonald’s es mejor en los negocios que en la fabricación de hamburguesas. Ellos desarrollaron sofisticados sistemas de ventas, de negocios y habilidades que igualan al éxito. La razón por la que la mayoría de las personas son pobres es porque están tan enfocados en hacer la mejor hamburguesa pero no desarrollan los mejores sistemas de negocios y habilidades empresariales.

¿Cómo se ve esto en el mundo real? Ir a la escuela para obtener tu MBA en contabilidad para poder ser gerente en una gran firma de contabilidad, mientras que alguien como Tom Wheelwright  (un Rich Dad Advisor) construye una empresa de contabilidad multi-millonaria de las lecciones que aprendió trabajando en una empresa de contabilidad Big 4.

Trabaja para aprender, no para ganar

Hoy, tú estás frente a estas mismas opciones. ¿Trabajarás para ganar dinero, priorizando la seguridad por sobre la oportunidad? ¿O trabajarás para aprender (y obtener educación financiera), renunciando a cierta seguridad para abrazar una mayor oportunidad?

La mayoría de las personas seguirán la sabiduría convencional y decidirán trabajar para ganar dinero. Pero si quieres ser rico, te recomiendo trabajar por lo que quieras aprender en lugar de lo que quieres ganar. Averigua qué habilidades quieres adquirir antes de elegir una profesión específica y antes de quedar atrapado en la carrera de ratas.

¿Qué habilidades necesitas adquirir para vivir una vida de riquezas?

futuroHay dos tipos de personas en la vida: aquellas que viven en los sueños y las que hacen que sus sueños se hagan realidad.

Las primeras por lo general, son las que además del bolsillo tienen también mentalidad de pobreza, son quienes tienen las excusas perfectas para justificar por qué no dedican su tiempo para aprender nuevas cosas y adquirir experiencias.

Son las mismas que pasan sus días esperando que les llegue una mejor oportunidad, que les ofrezcan un mejor empleo o un incremento salarial y que un día se ganen el baloto. Es más, las personas que se quedan divagando en sus propósitos con los brazos cerrados suelen ser las más propensas a perder dinero en negocios ilegales como las pirámides y a dejarse endulzar fácilmente el oído por los demás.

Mientras que las que sí trabajan en el día a día para cumplir sus metas tiene sus “pies bien puestos sobre la tierra”, a pesar de que se sueñan felices y exitosos, saben que se tienen que mover para lograrlo, que si no persiguen sus deseos jamás lo van a conseguir, no le creen a la suerte pero al esfuerzo sí.

Y consideran que la calidad de quién son como personas y el trabajo que hacen, está completamente bajo su control, ellas decidieron convertirse en el tipo de persona que naturalmente atraen el éxito y simplemente lo buscan.

Para todas aquellas personas que la tienen clara y saben para dónde van, está hecho este artículo, pues en los siguientes ítems, le vamos a dar unas claves de éxito que le permitirán tener una buena cantidad de dinero para su futuro, lo ideal es que las empiece a ejecutar y a planear lo antes posible para que funcionen.

El listado contempla 10 hábitos que son explicados por Business Insider de la siguiente manera:

1. Sea firme en su posición

¿Cree en algo? ¿Cuál es su convicción? Si supo responder estas dos preguntas, lo felicitamos porque usted tiene claro qué es lo que realmente quiere. Si no es así, debe empezar a trabajar en ello, para eso, debe identificar cuál es su soporte, lo que hace que usted dedique su tiempo a un objetivo en específico.

Básicamente se trata de que usted tenga la capacidad de responder el porqué de las cosas, ¿Por qué lo hace? o ¿Por qué eligió esto y no lo otro?

Como explica Simmon Sineck, el autor del libro Start With Whycitado en Business Insider: “las personas no compran lo que usted vende, compra el por qué lo vende”. En este proceso lo que debe resaltar es la diferencia, lo que lo distingue de los demás.

2. Defina qué es la riqueza y el éxito para usted

Según la perspectiva que usted tenga frente a ellas modificará sus acciones, pues estas dos palabras se convierten en la razón de ser de cada decisión que tome de aquí en adelante.

Hay personas que creen que el dinero lo es todo en la vida, mientras que otras consideran que este solo es el medio para el fin, de hecho las personas más exitosas han demostrado y asegurado en muchas ocasiones que el dinero es una herramienta para conseguir y realizar más trabajos.

3. No se concentre en el tiempo y el esfuerzo, más bien en los resultados

Las únicas personas que se concentran en trabajar horas y horas sin pensar en nada más, son aquellas que viven en la estabilidad, en su zona de confort. Personas que solo esperan el pago mensual en su empresa sin importarle los resultados de su trabajo, del equipo y/o de la organización.

Lo ideal es que cambie su enfoque para que con poco consiga mucho más, es importante que se relaje, que tome tiempo libre para el descanso y la superación personal, así llegará más recargado y lleno de energía para su actividad laboral.

4. Establezca metas sin miedo

Escriba en un pedazo de papel su objetivo, anote por qué tiene ese y no otro y agregue la forma en que mediría el cumplimiento de dicho propósito, esto para saber si realmente está trabajando en él. Hacer esta tarea y ponerla en un lugar visible le servirá para que se recuerde todos los días sus logros y los vuelva realidad.

5. Cree una estrategia ganar – ganar

La competencia sana es buena porque usted se esfuerza por resaltar y demostrar lo mucho que es capaz de hacer, sin embargo cuando la competencia se enfoca únicamente en ganar, las soluciones reales quedan a un lado.

Pero cuando usted se abre a los demás; se da cuenta de lo mucho que puede recibir de las otras personas que son especialistas en otras áreas. Entiende que la colaboración crea una conexión única de mutuo apoyo que es útil para cumplir los objetivos antes planteados.

6. No trabaje por dinero, trabaje para aprender

Aunque no lo crea hacer esto le traerá muchos beneficios, el primero y más importante es que será feliz porque le apasiona lo que hace, es tan sencillo como que si usted no se siente cómodo con su labor va a vivir toda su vida en vano y amargado.

De hecho, usted solo debería pasar el 20% en su trabajo real y el resto es para mejorar, aprender y descansar, esto le ayudará a ser un mejor profesional. Los sacrificios después serán recompensados, pues si usted se dedica a aprender, con el tiempo podrá cobrar más caro por lo que hace pues nadie más lo sabrá hacer.

7. Invierta al menos el 10% de sus ingresos en usted

Es igual que cualquier tipo de inversión, la rentabilidad se conseguirá con los años, ya sea con las metas cumplidas, el dinero conseguido o simplemente la satisfacción profesional.

Lo bueno de invertir dinero en sí mismo es el sentimiento de valoración y la seriedad que le pone a lo que decidió estudiar o realizar para mejorar su situación o sus conocimientos. Recuerde que siempre debe rodearse de los mejores para ser el mejor.

8. Invierta en cosas que le generen más dinero

Muchas personas aspiran desde que comienzan a trabajar por primera vez a un salario alto y a un puesto o cargo de mayor reconocimiento con el objetivo de tener una mejor calidad de vida.

Pero, cuando lo logran se olvidan que el empleo no les puede durar toda la vida y que el dinero hay que hacerlo crecer, no despilfarrarlo en compras y lujos que al cabo de unos días no tienen valor.

Si usted quiere tener un sustento para la vejez, debe pensar en la inversión como un vehículo importante para rendir el dinero. Nunca es tarde, lo importante es la intención y comenzar lo antes posible con el apoyo de un asesor o experto.

finanzas personalesEl crecimiento del patrimonio

El ahorro por sí mismo no es suficiente, particularmente cuando se trata de metas a largo plazo. Tenemos que saber invertirlo, porque de lo contrario no sólo no crecerá, sino que irá perdiendo poder adquisitivo con el tiempo, debido a la inflación.

Por ello, el crecimiento del patrimonio, a través de la inversión, es el tercer punto cardinal de las finanzas personales. Invertir nuestro dinero de manera inteligente nos permite no sólo proteger su poder adquisitivo, sino lograr un crecimiento importantísimo sin el cual quizá no podríamos alcanzar las metas de mayor plazo, gracias a la magia del interés compuesto.

¿Cómo invertir nuestro dinero? Hay muchas maneras, pero para encontrar la respuesta correcta a nuestro caso particular hay que tomar en cuenta lo siguiente:

1. Nuestros objetivos y nuestro horizonte de inversión.

Claramente no es lo mismo invertir dinero que podríamos necesitar en cualquier momento, que invertir dinero para el enganche de una casa en tres años, ni tampoco el dinero que será para nuestro retiro dentro de 20 o 30 años.

En cada uno de estos casos, los instrumentos ideales y la manera de combinarlos son completamente distintos. El dinero que podríamos necesitar mañana debe estar invertido en instrumentos de corto plazo y liquidez inmediata. No podemos correr riesgos, no podemos invertirlo en instrumentos que tengan volatilidad.

Por otro lado, el dinero para la compra de una casa no requiere estar invertido en instrumentos con liquidez inmediata sino que sean más de mediano plazo, buscando protegerlo de la inflación y ganarle incluso un poco. Pero no debemos ponerlo en un portafolio con alta volatilidad, porque tres años es un plazo relativamente corto y no podemos darnos el lujo de alguna caída en el valor de nuestras inversiones si de repente hay alguna crisis financiera. Debe estar relativamente seguro.

Pero cuando se trata de dinero para nuestro retiro, que no necesitaremos sino hasta dentro de muchísimos años, ahí sí que podemos tolerar una cierta volatilidad buscando obtener ganancias reales que lo hagan crecer verdaderamente. Además, es indispensable hacerlo. ¿Cuánta volatilidad? Lo discutiremos en el siguiente punto.

Aquí también hay que tomar en cuenta nuestra edad, porque no es lo mismo tener 20 años que 50 años: si pensamos en una edad de retiro de 65 años, la persona que tiene 20 años tiene un horizonte de inversión mucho mayor que la que ya cumplió 50 años. Eso hace toda la diferencia.

2. Nuestra tolerancia al riesgo.

Cada persona es distinta y hay quienes están acostumbrados a los vaivenes de los mercados financieros, lo ven como algo normal, pero hay personas que no podrían dormir si de repente ven que el valor de sus inversiones se reduce de manera significativa en periodos de caídas importantes en los mercados. La tolerancia al riesgo nos indica cuánta de esa volatilidad podemos manejar sin que nos quite el sueño.

En inversiones, esa volatilidad, esas subidas y bajadas en los mercados financieros que en ocasiones son bruscas, como una montaña rusa, es lo que se conoce como riesgo.

La tolerancia al riesgo es algo dinámico. Normalmente las personas más informadas, con mayor cultura financiera, que entiende razonablemente bien cómo funcionan los mercados financieros, tienen una mejor tolerancia al riesgo que aquellos que no tienen ni idea. Pero por otro lado, a medida que crece el saldo en nuestra cuenta de inversiones, se reduce nuestra tolerancia al riesgo.

Por ejemplo, si tenemos 1,000 pesos y de repente la Bolsa baja 30%, en el siguiente estado de cuenta veremos 700 pesos. Para muchos quizá no sea tan impactante ver una baja de sólo 300 pesos. Pero si ya hemos juntado unos 10 millones de pesos, una baja similar se traduce en 3 millones de pesos, eso puede quitarle el sueño a cualquiera.

Una vez teniendo claro ambas cosas, entonces se puede armar un portafolio de inversión a nuestra medida, bien diversificado, que responda a nuestras necesidades.

También debo decir que es fundamental comenzar a invertir desde jóvenes. Mientras más pronto comencemos, menos dinero necesitaremos para lograr nuestras metas, debido al efecto del interés compuesto.

mentalidadesTodos tenemos diferentes formas de pensar, una variedad de sueños por cumplir y una manera de actuar. Varía según la edad, la personalidad, la formación que hayamos tenido y las experiencias que poco a poco nos va dando la vida.

Juzgar sobre el bien y el mal es difícil, más aún, en este momento de la vida donde no se sabe qué es o no cierto y todo puede llegar a ser subjetivo según la interpretación o la situación por la que esté pasando la persona.

Y no solo pasa en la perspectiva que tenga sobre ciertos temas políticos o económicos sino que también pasa con conceptos tan simples como “el éxito”, pues si usted hace un sondeo a varias personas sobre qué significa para ellos esta palabra, seguro encontrará por lo menos dos respuestas diferentes:

Una, relacionada con el dinero (que hay que conseguirlo para sentirse realizado y ser feliz) y otro más cercano al goce espiritual (no todo es dinero, hay cosas más importantes como la familia o la vida).

Sin embargo, independientemente de lo que crea, hay una cosa que sí es cierta y es que las palabras tienen poder, porque sin duda alguna, usted se disuade a sí mismo con la forma en la que piensa, es más, aquellos pilares de vida que día a día se repite son la razón de ser de cómo usted se comporta y cómo se organiza para cumplir los objetivos que tiene en mente.

Por eso, cuando a alguien se le mete algo en la cabeza hace lo imposible para lograrlo. Es a estas personas a las que en Colombia se les tilda como “verracas” o “echadas para adelante”.

Así es que las personas como estas son las que se les suele llamar exitosas, aquellas que no tuvieron excusas para trabajar en lo que querían, que sobrepasaron los obstáculos que se le presentaban y que sin tener las herramientas o el dinero para conseguir su sueño lo lograron, sencillamente porque creyeron en ellos mismos.

Con este artículo usted tiene dos opciones: evaluar estas frases a ver si hacen parte de su repertorio y están estancando su oportunidad de crecimiento y si es así cambiarlas inmediatamente o sentirse orgulloso porque usted poco le pone cuidado a este tipo de pensamientos porque sabe que nos son más que excusas que no lo van a dejar surgir.

La lista encabeza cinco mentalidades negativas que no le permiten dar un paso más hacia el éxito, de acuerdo con Entrepreneur estas son:

1. “Las personas ricas son egoístas”

La envidia corrompe, no porque usted no tenga el dinero, puede hablar de esta manera de quienes han construido su riqueza. Además tampoco puede pretender que las personas que tienen dinero se despojen de lo que han trabajado para dárselo a otra persona.

La idea es compartir otro tipo de cosas como experiencias u oportunidades con las personas que no lo tienen, quizá esto termine siendo mucho más valioso.

2. “El dinero compra la felicidad”

Grand Cardone, el columnista que escribe sobre estas trampas financieras, asegura que estos conceptos son independientes, pues son muchas las personas que son felices o infelices sin importar la cantidad de dinero que tengan. El dinero es eso, solo dinero y ya.

3. “Un centavo ahorrado, es un centavo ganado”

Este tipo de pensamiento jamás le dará libertad financiera, aunque es importante ahorrar usted debe tener claro que esto no lo sacará de pobre, ni tampoco lo volverá rico. Si quiere conseguir un dinero extra y volverlo rentable a corto, mediano o largo plazo debe invertirlo en algo.

4. “El dinero es la raíz de todos los males”

Deje de ver el dinero como el culpable de todos sus males, usted debe hacer que este trabaje a su favor, más no trabajar para él. El dinero no es malo, hay cosas que realmente lo pueden afectar como no tener un propósito en la vida.

5. “El dinero no crece en los árboles”

Cardone explica que las personas que usan esta frase solo sugieren que el dinero es limitado y escaso, es más una excusa porque no tienen ni idea de cómo generarlo, pero la realidad es que en el mundo hay millones y millones de pesos, dólares o euros para trabajar, la cuestión está en buscar las oportunidades y saberlas aprovechar.

Así que ¡No se quede con las manos cruzadas!

6. “Se necesita dinero para hacer dinero”

Los millonarios usan su dinero para invertirlo y generar más riquezas, pero muchos de ellos comenzaron de cero, tuvieron que ser persistentes y golpear muchas puertas para llegar a donde están en estos momentos. Esto quiere decir que cualquier persona sin importar su condición social puede generar riqueza.

¡Usted puede! Pero recuerde que las cosas no se consiguen de la noche a la mañana, hay que trabajar.

millonariosLos millonarios son una ‘especie’ como rara. Por algo será que solo un pequeño porcentaje de la población mundial la que logra alcanzar la suma suficiente para tener su tranquilidad económica.

Normalmente se caracterizan por tener una mente fuerte, capaz de sobreponerse a las dificultades, la mayoría de ellos dice que el dinero viene después de hacer algo que los apasiona realmente y que la mayoría son deportistas y lectores voraces.

Precisamente, Benjamin Davis, fundador de ‘Budgets are sexy’, con doctorado en planeación financiera de Alemania se puso en la labor de entrevistar a 19 personas cuyas fortunas las lograron por sí mismos, con el propósito de aprender las técnicas con las cuales acumularon su riqueza.

“Encontrarlos fue una pesadilla. A veces sentía que era una pérdida de tiempo, en otras, creía que me había ganado la lotería y que aprendía cosas nuevas que no hubiera aprendido si no hubiera hablado con ellos”, dijo el autor.

Davis logró hablar con todo tipo de millonarios, desde arrogantes a humildes, banqueros o agricultores. Unos cuantos hablaron de cómo obtuvieron su patrimonio, pero todos, según el autor, hablaron de forma inconsciente de las cosas que se pueden aplicar para su propio viaje a la prosperidad.

De esta manera logró reunir las 6 lecciones financieras que aprendió de ellos para alcanzar la riqueza, de manera que cada quien las pueda poner en práctica para la vida diaria.

Lección 1. La vida es mucho más que dinero

Davis conoció a Antonio, una persona desesperada por convertirse en millonaria. Él quería probarle a su padre de lo que era capaz y nunca contó lo mucho que se sintió lastimado por su padre, pero Davis alcanzó a percibir cierto rencor en sus relatos.

Él me contó que el mayor error fue apenas haber vivido una vida”. Antonio no disfrutó de una cena con la familia o una torta preparada por su esposa. Solo pensaba en cómo hacer crecer su negocio y hacer dinero y más dinero.”

Antonio manejaba un negocio mediano de venta de maquinaria agrícola. En esos días, él viajaba de poblado en poblado para encontrar agricultores que se convirtieran en clientes. Ahora, él permanece en la sede central y envía a sus empleados a buscar compradores. “Parece como director que está coordinando su orquesta”, explica Davis.

Lección 2. Ama lo que haces, el dinero llegará después

El protagonista de esta enseñanza es Jose, una persona que nunca creyó volverse millonaria con su negocio de venta de tejas. “Nunca pensé que alguien podría tener una vida decente vendiendo esto, incluso cuando siempre me encantó trabajar en renovaciones de hogar y tejas”, indicó Jose.

Esto puede parecer raro, pero Davis recuerda que Portugal tiene una historia relacionada con las tejas, ladrillos y piedras. Si alguna vez visita Lisboa podrá darse cuenta de ello. Así que Jose, sabiendo que quería ser rico, empezó a probar con diferentes negocios, en busca de uno que fuera muy rentable, hasta que arrancó en la venta de finca raíz.

Pero él jamás ganó una suma importante de dinero vendiendo casas. El mercado era muy volátil y la quiebra de 2008, dado el tamaño de su ciudad, que sin duda era diferente a Londres o Nueva York, el negocio no volvió a ser el mismo.

Después de preguntar mucho, incursionó en el negocio de las remodelaciones, pero se dio cuenta que lo que más le gustaba era trabajar con las tejas y eventualmente se volvió multimillonario con este negocio. “Ahora cuando la gente me pregunta qué hago, les digo con orgullo que vendo tejas”, indicó Jose. Por poco que pueda parecer el trabajo que hace, si lo ejerce con pasión y orgullo puede ser el camino para el éxito.

Lección 3. Asumir riesgos es parte de la construcción de bienestar

“Tuve que hipotecar la casa sin preguntarle a mi esposa. Ella me habría matado si se hubiera enterado”, dice el personaje que contó esta historia, que por el bien de él, Davis lo llamó “A”. “A” en definitiva fue el más rico de los que Davis entrevistó aunque no dio el dato exacto del patrimonio que logró acumular.

“A” tenía una buena vida, se casó con la más bonita de su ciudad y a los 25 años era dueño de dos casas (fue un logro de 50 años atrás, cuando nadie tenía casa en su pueblo, solo los ricos podían darse ese gusto). Cuando Davis preguntó cómo había logrado ser rico, él le contó que se volvió millonario después de poner en riesgo las dos casas que había comprado.

El dinero lo utilizó para un negocio de motocicletas, lo cual era un lujo para unos pocos en el momento en que hizo la jugada. En ese momento fue una decisión muy arriesgada, con el tiempo la propiedad donde tenía su negocio fue puesta en venta y decidió hipotecar su casa nuevamente para comprar el negocio. “A” sabía que no era una movida inteligente al comienzo, las ganancias del negocio eran bajas pero unos cuantos meses después, logró vender su negocio de motos pero mantuvo la propiedad.

“El tipo que me compró la venta de motos no me quería pagar las utilidades acordadas, así que en vez de eso, le empecé a cobrar más por el arriendo de mi propiedad y ¡él estuvo de acuerdo!”, dijo “A”.

Este personaje se dio cuenta que podía hacer lo mismo con otros negocios, crear negocios de motos para ser el dueño de las propiedades, venderlo y mantener la titularidad del inmueble, lo que hizo recordar a Davis la historia de McDonald’s, que era muy parecida.

Lo interesante es que “A” retuvo el primer negocio donde empezó a ser dueño de esos inmuebles y ahora su empresa ahora está en manos de la segunda generación familiar.

Lección 4. El dinero no puede quedar quieto en el banco

Tanto el famoso “A” como otros millonarios enseñan que el dinero no puede estar guardado en el banco y hay como 100 maneras de ponerlo a trabajar. Muchos millonarios están de acuerdo en que si hay mucho dinero guardado, puede parecer bastante en la parte superior, pero en el fondo puede que se esté perdiendo.

Ellos entienden bien que el dinero pierde su valor debido al poder que tiene la inflación. La mayoría de ricos que fueron entrevistados vivieron en periodos con inflaciones altas entonces, hacen dinero más rápido del que pueden gastar para mitigar el riesgo que tiene este componente económico.

finanzas personalesLa creación del patrimonio

La única manera de construir un patrimonio es a través del ahorro. En otras palabras, separar parte de lo que ganamos para destinarlo a nuestras metas. Hacerlo sí o sí, porque es lo más importante para nosotros.

Claramente es imposible construir si gastamos más de lo que ganamos: no nos queda nada para hacerlo e incurrimos en deudas que, por lo general, nos terminan alejando de esos objetivos.

Tristemente, muchas personas ponen pretextos al ahorro. Muchos me dicen que les es imposible ahorrar, porque simplemente no les alcanza para vivir. Siempre es la misma historia y yo respondo con otra igual.

He tenido la oportunidad de conocer comunidades marginadas, gente realmente humilde, de muy bajos ingresos. La señora de la casa guarda siempre algunas monedas de su gasto en un jarrito en la cocina para cuando se ofrezca.

Es decir, esta gente logra ahorrar, aún de manera informal, lo cual implica que todos podemos hacerlo, por más apretado que sea nuestro gasto. Es un asunto de prioridades, de ganas, de llevar un orden y de planear.

La clave está en saber manejar nuestro dinero, eso significa hacer un plan de gastos. Ya no digo presupuesto, porque la gente le huye a esa palabra: piensa que es restringirnos, como una dieta rigurosa que no nos permite comer lo que nos gusta.

En realidad no es así: es simplemente decirle a nuestro dinero qué es lo que queremos que haga por nosotros. Tomar así el control y las decisiones (en lugar de dejar que el dinero nos controle, lo cual a su vez nos cause estrés y ese sentimiento de que por más que tratamos, siempre terminamos gastando más).

Un buen presupuesto nos da libertad porque precisamente es una herramienta de toma de decisiones.

Muchas veces nos enfrentamos con encrucijadas en nuestra vida: vemos una oferta que parece irresistible, en ese momento hay que mirar nuestro presupuesto y ver si tenemos forma de hacer ese gasto. Si no, entonces tendremos que pensar de dónde va a salir el dinero, quizá tengamos que reasignar un monto de una categoría a otra, lo cual implica necesariamente ver nuestras prioridades y tomar una decisión acerca de qué es lo más importante para nosotros.

Por ejemplo: a lo mejor vemos unos zapatos que siempre habíamos querido tener, en oferta, con un descuento significativo. A lo mejor no teníamos pensado hacer ese gasto, pero viendo nuestro presupuesto podemos decidir tomar del dinero que teníamos para otro rubro, por ejemplo, el de diversiones. A lo mejor este mes vamos menos al cine o no vamos al siguiente concierto de nuestro artista favorito, porque no se pueden hacer las dos cosas. Vemos así qué es lo que nos importa más: si los zapatos, el cine o el concierto. Y tomamos una decisión consciente.

En nuestro plan de gastos el ahorro siempre es primero, tan pronto como recibimos nuestro salario. Es inamovible, porque nuestras metas son lo más importante para nosotros (reflejan nuestras verdaderas prioridades). El resto del dinero y la manera con la cual vamos a gastarlo dependen de nuestras necesidades o gustos: la única regla es no endeudarnos.

Un buen presupuesto debe considerar lo siguiente:

1. Debe ser de suma 0.

Es decir, cada vez que recibimos dinero (nuestro salario), una vez que está en nuestras manos, debemos presupuestar cada centavo.

Una parte, a un objetivo, otra, al otro, tanto para renta, comida, luz, etcétera. Hasta que hayamos asignado una función, un trabajo a cada peso que ganamos, hasta que no quede nada. Hasta que queden 0 pesos por distribuir. Por eso se le llama de suma 0.

2. Debemos planear para gastos irregulares,

guardando de poquito en poquito, cada mes, para gastos como Predial, Tenencia, inscripciones a la escuela, vacaciones o regalos de Navidad. Son gastos que no ocurren todos los meses, pero que sabemos que vendrán, entonces no hay razón para que nos agarren desprevenidos. Un buen presupuesto debe contemplarlos.

3. Debe ser flexible.

Los gastos cambian, las cosas suben de precio, entonces nunca gastaremos exactamente lo que habíamos planeado en cada categoría.

Hay veces que nos pasaremos un poco y eso es normal -sobre la marcha podemos ir ajustando o reasignando si eso sucede, para cuidar que en el global quedemos dentro de lo previsto-. No obstante, algunos meses, seguro nos pasaremos un poco. Si eso sucede entonces tendremos que compensarlo el mes que viene. Restar lo que gastamos de más este mes, del presupuesto del siguiente, para que esto no se arrastre.

Esto nos evita demasiadas presiones y sentirnos mal; hace que mucha gente abandone, y esta regla lo previene.

Si somos ordenados, pero, sobre todo, si tenemos claras nuestras prioridades, podremos lograr nuestros objetivos. El ahorro es, como ya dijimos, simplemente asignar dinero a estas metas, antes que a todo lo demás, porque son lo más importante para nosotros. El presupuesto, o plan de gastos, es una herramienta para lograrlo y para manejar nuestro dinero de acuerdo con estas prioridades que nosotros mismos hemos establecido.

iq financieroLa imaginación es más importante que el conocimiento. – Albert Einstein

Una persona puede tener preparación académica sólida y éxito profesional, y aun así carecer de educación financiera.

Mucha gente cree que hacerse rico es producto de tres opciones: 1. Un golpe de suerte, 2. De trabajar duro, o 3. Que es algo reservado solo para un grupo privilegiado. En realidad lo que te vuelve rico es tu inteligencia financiera.

La pobreza consiste en tener más problemas que soluciones. Mucha gente espera que el gobierno resuelva sus problemas financieros, pero a veces no puede resolver ni los propios.

Algunos de los problemas de los pobres son: no ganar suficiente dinero, que no les guste su empleo pero que no pueden renunciar, no poder pagar la universidad de sus hijos, no poder jubilarse ni pagar tratamientos de salud, entre otros. Si quieres aumentar tu IQ financiero debes convertirte en una persona que aprenda a resolver problemas.

Según Robert T. Kiyosayi existen cinco inteligencias financieras que cada persona debe desarrollar. Algunos consideran estas cinco inteligencias como habilidades y, como toda habilidad, se puede aprender.

La primera inteligencia financiera es producir más dinero.

Todas las personas generamos ingresos de una manera u otra; debemos encontrar la manera de incrementarlos, encontrando nuestra pasión o talento y profesionalizándola, es decir, capacitándonos, entrenándonos, invirtiendo en nosotros mismos es el camino seguro para lograrlo.

No se trata sólo de trabajar más y más duro para ganar más dinero, sino de lograr que nuestro dinero trabaje para nosotros a través de la adquisición de activos (negocios, bienes raíces, acciones, bonos). Acumular más activos no significa trabajar más duro por más tiempo, sino significa tener un IQ financiero más elevado.

Muchas veces no incrementamos nuestro IQ financiero número uno porque estamos apegados a nuestra zona de confort.

La segunda inteligencia financiera es proteger nuestro dinero;

de los depredadores financieros y del pago de impuestos (se puede pagar menos impuestos sin hacer trampa).

Por ejemplo, cuando eres empleado los impuestos te los descuentan antes de poder gastar, inclusive los patrones solo te lo notifican en el recibo de pago, es decir, ganas – pagas impuestos – y luego gastas; pero cuando eres dueño de negocio primero gastas (deduces) y luego pagas impuestos, es decir, ganas – gastas – y pagas impuestos después.

Además del pago de impuestos también debes proteger tu dinero de los malos vendedores de seguros, de los malos corredores de las bolsas de valores, de malos agentes inmobiliarios, que en lugar de ofrecerte el mejor servicio, solo están pensando en la comisión que les harás ganar.

La tercera inteligencia financiera es presupuestar tu dinero.

Un presupuesto no es más que un simple plan para organizar los ingresos y los gastos. Obtener excedentes te va a ayudar a obtener tu libertad financiera.

Existen dos tipos de presupuesto, cuando hay un déficit (gastar más de lo que ganas a través de la deuda) y el presupuesto con excedente (aquí es cuando hay que invertir en activos).

Cuando nuestro presupuesto tiene déficit tenemos que ser creativos para aumentar nuestros ingresos o para detener gastos innecesarios o de despilfarro, pero que sólo los podemos identificar a partir de la elaboración de un presupuesto.

Pero cuando nuestro presupuesto tiene un excedente se recomienda pagar deudas, obligaciones financieras o aumentar las inversiones. La recomendación de Robert Kiyosayi es presupuestar el excedente primero para pagarnos a nosotros mismos; es decir, una vez que recibas tus ingresos, antes de pagar cualquier otra cosa, separes un porcentaje que deseas ahorrar y ese dinero sólo lo usarás en algún momento para invertir en algo que te genere más ingresos.

La mayoría de las personas ahorra después de gastar, lo que se recomienda es que uno primero ahorre y después empiece a pagar sus obligaciones.

La cuarta inteligencia financiera es apalancar tu dinero.

La definición de apalancamiento es hacer más con menos; es invertir nuestros excedentes de la mejor manera en activos que nos den mejor rendimiento, y esto solo se logra con información, investigando qué activos tienen el menor riesgo y la mayor tasa de retorno, así aumentamos nuestro IQ financiero.

La quinta inteligencia financiera es aumentar nuestra información financiera.

La información es el activo más importante de nuestra era, lo que te enriquece es lo que sabes acerca del oro, acerca de las acciones, de bienes raíces y del trabajo duro. Por eso debemos ganar experiencia de acuerdo al rubro de cómo hacer mejores inversiones.

Esas son las cinco inteligencias financieras que recomienda Robert Kiyosaki para tener mejores resultados económicos en el camino de la libertad financiera.

Harv Eker lo menciona dentro de los archivos de riqueza que tenemos que programar en nuestro subconsciente: “Los ricos aprenden y crecen constantemente. Los pobres piensan que ya lo saben”.

Necesitamos formarnos en las habilidades y estrategias para acelerar nuestros ingresos, administrar el dinero e invertirlo de forma eficaz. La definición de demencia es hacer lo mismo una y otra vez, y esperar resultados distintos.

Debemos comprometernos con nuestro crecimiento. Cada mes leer al menos un libro, escuchar audiolibros educativos o asistir a seminarios sobre el dinero, los negocios o el desarrollo personal.

Jim Rohn es tajante al decir que para incrementar nuestros ingresos tenemos que hacernos más valiosos para el mercado, y un camino que nunca falla es aprendiendo a trabajar más duro en nosotros mismos más que en nuestros empleos, es decir, invirtiendo en nuestra educación financiera.

peliculasCon el fin de que los emprendedores no se den por vencidos y dejen aparcados sus proyectos, el consejero delegado de SumaCRM, Tomás Santoro, ha propuesto cinco películas que esconden mensajes inspiradores, y ha afirmado que “cuando los tiempo son difíciles debemos tomar un descanso y buscar más motivación”.

“En busca de la felicidad”

¡Cree en ti! Puedes vender tu producto/servicio a quien quieras.

El mensaje principal de esta película es que el emprendedor nunca debe dejar que nadie le diga que no puede hacer algo, y que los sueños hay que perseguirlos.

Según el consejero delegado de SumaCRM, “de esta película podemos quedarnos con el aprendizaje de que cuando alguien dice que no podemos conseguir algo, en realidad no nos está mostrando nuestras limitaciones, si no las suyas”.

“Jerry Maguire”

Transforma tu ansiedad por vender en motivación.

Esta película enseña que, ante los nervios por una venta, una reunión o una presentación, hay un truco para transformar ese miedo en motivación: “Si gritas o hablas muy alto se transforma tu energía. Se trata de utilizar tu cuerpo (en este caso tu voz) para cambiar tu mente”, ha explicado Santoro.

“Tommy Boy”

Un ‘NO’ no es ‘NO para siempre’ es un ‘NO por ahora’.

Según SumaCRM, el 80% de las ventas se consiguen a partir de la quinta vez que se contacta con alguien y, en cambio, el 90% de los comerciales no contactan más de cuatro veces, destacando la importancia de perseverar.

El protagonista es como un niño, y si a un niño le dices que no, le da igual e insiste e insiste como si fuera la primera vez, “en cambio, cuando nos hacemos mayores perdemos esa capacidad de insistir y cuando alguien nos dice que no, pensamos que es definitivo”, mantiene Santoro.

“The Goods: Live Hard, Sell Hard”

No necesitas un don natural para vender, sólo un buen argumento de ventas. “El humor hace equipo, y si además de equipo, todo el mundo está enfocado en sus tareas el éxito está asegurado”.

En este escenario, Santoro mantiene que no necesitas tener un don natural para vender, aunque sí apuesta por tener un argumento de ventas.

“Glengarry Glen Ross”

Marketing y ventas tienen que estar alineados.

Para Santoro, dos conceptos muy de moda en el mundo del marketing son Sales Qualified Leads (SQL), o Marketing Qualified Leads (MQL), unos criterios con los que este emprendedor no está de acuerdo:

“¿Cómo puede ser un lead bueno para marketing, pero malo para ventas, o al revés? Un lead malo para la empresa debe ser un lead malo tanto para marketing como para ventas, y lo mismo con los buenos”.

financieros personasLas personas por lo general, se proponen metas y para eso piensan en un plan, los más juiciosos lo escriben y le ponen plazos.

Generalmente, para alcanzar la estabilidad económica se necesitan de unos recursos y para eso aparece el dinero. Y es cuando se miran las alternativas para conseguirlo: a través de un mejor salario, trabajando como independiente para tener varias fuentes, con unos tips de ahorro, obtener un crédito y otros más aprenden a invertir.

Estudios sobre el tema de educación financiera revelan algunos hechos relevantes.

De acuerdo con Kantar Worldpanel, los hogares colombianos están preocupados por generar un dinero extra en caso de emergencias y cerca del 45% de ese ahorro lo quieren tener de reserva para el futuro o para comprar casa. Otro 37% opina que ese dinero lo guardarán para diversión, viajes, educación o todavía no saben qué uso le darán. En la cola de estas necesidades está el gasto que destinarán a fiestas o vestuario.

El BBVA presentó un balance de los últimos 5 años de su programa de educación financiera donde destacó que más de 9,5 millones de adultos han accedido a productos financieros. Sin embargo, el efectivo sigue dominando las operaciones con un 98% de uso de este medio de pago.

“La educación financiera debe apalancarse en los desarrollos en materia digital para mejorar los hábitos de los consumidores financieros. Actualmente, en Colombia el 96% de los hogares tiene un teléfono móvil, 36 millones de personas tienen al menos un celular, de los cuales entre el 60% y 70% lo usa para acceder a redes sociales, mientras que tan solo el 10% lo utiliza para realizar transacciones financieras”, afirmó el presidente de BBVA Colombia, Óscar Cabrera.

Para él, el énfasis de la educación financiera debe apuntar a cambiar los hábitos de los consumidores en Colombia, que son ineficientes y con alto uso de efectivo. El estudio concluye que en la población con baja educación financiera, la tenencia de cuentas de ahorro es de 48%, solo un 18% tiene tarjetas de crédito y un 37% tiene tarjetas débito. Mientras que en los de alta educación financiera el 71% maneja cuentas de ahorro, el 43% posee tarjetas de crédito y 58% tiene acceso a una tarjeta débito.

Pero no basta con el acceso, también se necesita aprender a manejarlos y para eso, la página GoBakingRates indagó por los 10 hábitos financieros que tienen los grandes inversionistas, como Mark Cuban, Warren Buffet o Michael Bloomberg. Si bien, la mayoría de las personas del común no llegan a ser millonarios como ellos sí sirve saber cómo se llevan las cuentas y se toman decisiones económicas.

Tip 1: Escriba un presupuesto

La mayoría de personas sabe más o menos su presupuesto y se lo saben como de memoria.

Conocen la cantidad que gastan al día y cuántos pagos deben hacer al mes. Sin embargo, no acostumbran anotar nada. Cuando usted comienza a anotar en un papel o una hoja de cálculo las cantidades que gasta, sabe exactamente en qué se va su dinero. Lo mejor, usted lleva la cuenta de cuánto dinero se va y la destinación específica.

Es por eso que puede decidir en qué va ahorrar y cuánto va a gastar, por ejemplo, en mercados. GoBankingRates explica que el presupuesto es su hoja de ruta al éxito, así que debe estar seguro de incluir cada gasto que tiene, así sea el café, la galleta que se come o la salida a cine de los fines de semana.

Tip 2: Pague sus deudas a tiempo

Los pagos en mora son uno de los mayores problemas de los egresos. Por fortuna, existen formas de asegurarse que las facturas se paguen a tiempo. Tener débitos automáticos es una de las formas más utilizadas y recomendadas por los planeadores financieros.

También puede ser de ayuda poner recordatorios en el celular o si es de los que no maneja mucho la tecnología, puede poner notas en su casa o la oficina. Cuando es juicioso con los pagos se evita las sanciones por mora y los intereses que implica adeudar la factura pendiente.

Tip 3: Evite la gratificación instantánea

La pregunta clave de cualquier compra debe ser ‘¿Lo quiero o lo necesito?’ Si la respuesta es la primera, mejor dése una vuelta y verá que se le calman las ganas. ¿Cuando compra mucho le vuelve la felicidad? ¿Por qué siente que quiere hacer esa compra?

Son dudas que ayudan a evitar el peligro de la gratificación instantánea que nos lleva a un estado de falsa felicidad y a tener más deudas por pagar. Cuando quiera hacer alguna compra, lo más efectivo es esperar 24 horas, ir a casa, pensar si realmente tiene que adquirir ese producto o servicio y si el dinero le alcanza, ir convencido de lo que va a comprar.

Tip 4: No lleve sus tarjetas todo el tiempo

Llevar efectivo para las compras más pequeñas es una manera de hacer economía.

Por ejemplo, si carga una tarjeta de crédito para un mercado de $100.000, seguramente se irá antojando de cosas y terminará gastando $20.000 o $50.000 más. En cambio, si solo lleva el efectivo, usted ajustará el presupuesto. Es una recomendación general pero si ya vio algo que le pareció necesario comprar y tiene el cupo y la capacidad de pago libres, pues la tarjeta de crédito servirá para este propósito.

Tip 5: Mantenga abierta la comunicación

Tracie Fobes, experta en planeación financiera, dice que le ha servido mantener reuniones mensuales con su pareja donde hablan sobre sus finanzas. Eso les permite llevar un registro de lo que ganan, en qué invierten y cuánto pueden ahorrar. Y les ayuda a tener certeza de cómo está en todo momento su situación económica.

Las personas necesitan comunicación en todas las áreas de la relación, donde lo financiero no se puede dejar de lado. De hecho, uno de los grandes problemas de las parejas que se separan tienen que ver con que uno gana más que otro, o la pareja está gastando mucho más de lo que puede soportar.

Y para mejores resultados, la experta aconseja que la reunión se debe anotar en un calendario para poder recordarla. Si usted va a un trabajo todos los días porque no quiere perderlo, tampoco puede perder esta reunión con alguien que es más importante que su trabajo: la persona que está compartiendo cobijas con usted.

Tip 6: Pague sus créditos

Tómese los pasos necesarios para poder pagar sus deudas con el banco. Eso implica hacer un plan paso a paso de cómo lograr que pase.

Empiece por encontrar asesoría para conocer los tipos de deuda que tiene porque no es lo mismo el crédito de vehículo que el interés de sus tarjetas de crédito. Aproveche que en Colombia se pueden conseguir préstamos a tasas del 0,85% efectivo anual para algunas compras de cartera, ya que el gobierno nacional pidió a los bancos acelerar el descenso de los intereses de algunos créditos.

Tip 7: Ahorre

Con tantas deudas y tan pocos ingresos, a lo mejor usted creerá que este es el consejo que menos le ayuda, pero es lo más importante. Empiece mes a mes por tratar de destinar así sea $10.000 o $50.000 de ahorro. Verá que poco a poco podrá incrementar ese monto y así tendrá un dinero para otros gastos ocasionales, iniciar un estudio, comprar vivienda, incluso para la pensión.

El mejor truco es hacer del ahorro una cuenta más que se debita de su nómina. Así puede estar seguro que no se gastará ese dinero. Olvídese de que esa plata está ahí y reclámela luego de un año. Si quiere que se invierta ese dinero, en Finanzas Personales le hemos hablado de acciones, FIC, pensiones voluntarias que le pueden hacer rentar esos recursos.

finanzas personalesEstablecer metas y objetivos

Dicen que lo que le da sentido a nuestra vida es saber de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Eso no puede ser más cierto. Para empezar cualquier plan financiero personal, es indispensable saber cuál es nuestro punto de partida, en dónde estamos parados y también hacia dónde queremos ir.

En este sentido debemos tener muy claras cuáles son nuestras prioridades en la vida, saber qué es lo que verdaderamente nos importa. De lo contrario habrá muchos distractores en el camino y los veo todos los días: muchas personas que posponen el ahorro para el retiro porque salió la nueva pantalla curva con mejor resolución y está en oferta.

En realidad, para que una persona sienta la necesidad de ahorrar y de cuidar su dinero, es necesario que tenga un motivo para hacerlo: metas y objetivos claros y que queramos alcanzar. Hacerlo debe convertirse en lo más importante, antes de cualquier otro gasto está el ahorro, sí o sí, para esto que es lo más importante.

Ahora bien, ¿cómo encontramos aquellas cosas que verdaderamente nos importan? ¿Cómo saber cuáles son nuestras prioridades en la vida? No es sencillo, sin duda. Debemos pensar en nuestros valores, en lo que nos mueve. Debemos reflexionar en cuáles son las cosas que nos llenan. Adentrarnos en nuestro interior es sin duda una de las cosas más difíciles que hay en este mundo.

Cuando uno se sienta a hacerlo, a determinar cuáles son nuestras prioridades y nuestros objetivos, es importante recordar que debemos vivir de tal forma que, al momento de morir, sintamos que lo que hicimos valió realmente la pena. Esto implica vivir intensamente cada instante, pero no a la ligera. Vivir el presente es también planear el futuro para que, si llegásemos a faltar, nuestra familia pueda salir adelante, nuestros hijos puedan continuar estudiando manteniendo su nivel de vida.

Para plantear nuestros objetivos, es importante pensar ampliamente en lo que significa la libertad para nosotros y la responsabilidad que va ligada a ella.

Debemos imaginar qué tipo de familia deseamos, qué oportunidades queremos darles a nuestros hijos, qué estilo de vida queremos llevar (ahora y en nuestro retiro), etcétera. Pero también debemos prepararnos para mantener esos objetivos (y protegerlos) en un entorno cada vez más cambiante.

¿Qué metas son las que primero debemos plantear? Sin duda las de más largo plazo, que suelen ser también las más importantes. Entre éstas, destacan dos que no se pueden postergar: el retiro y la educación de nuestros hijos.

Muchas personas dejan de lado estos objetivos de largo plazo para cumplir otros en menor tiempo: un auto nuevo, el enganche de una casa, una recámara, entre muchas otras cosas. Esto es un grave error y una pérdida de enfoque en lo que es más importante. ¿Por qué? Estamos sacrificando calidad de vida futura.

Por lo general, implica que no podremos alcanzar el monto necesario para vivir nuestros años dorados con tranquilidad, estabilidad e independencia. Nunca, ni en la situación más adversa, debemos descuidar nuestras metas financieras más importantes.

Entonces, lo que le da sentido a nuestra vida (las finanzas personales son herramientas para lograr eso) son nuestros objetivos. Por ello, es importante que los visualicemos constantemente, hacerlos nuestros, tocarlos. Pero, sobre todo, que trabajemos duro para hacerlos una realidad.

Ahora bien, es importante definirlos de manera correcta. No sirve de nada decir: Mi meta es tener un retiro cómodo , sino calcular cuánto cuesta y cuánto necesitaremos ahorrar para alcanzarla.

No es tan difícil: ¿cuánto es nuestro ingreso anual hoy? ¿Qué porcentaje de ese ingreso necesitaremos en el retiro? Muchas personas dicen que entre 70 y 80% de nuestro último ingreso es un número razonable.

Ahora bien, ¿durante cuántos años estaremos retirados? Si la edad de retiro son 65 años y la esperanza de vida es de 85 años, debemos pensar en que viviremos durante 20 años sin más ingresos que nuestro ahorro (y, de repente, alguna pensión que podamos alcanzar). Conociendo nuestro número podemos, ahora sí, determinar cuánto tenemos que ahorrar para lograr esa meta.

No debemos nunca darnos por vencidos, ni confiarnos. Por más lejanas que parezcan nuestras metas, debemos ser constantes y perseverantes. Si nos esforzamos por hacer del ahorro un buen hábito, pronto veremos nuestra recompensa.

finanzas personalesIntroducción

Las finanzas personales tienen sin duda una gran variedad de temas importantes, desde cómo hacer un plan de gastos, cómo invertir nuestro dinero o cómo salir de deudas, entre muchos otros. Su estudio incluye una gran variedad de factores que no son sólo financieros, sino psicológicos y de comportamiento humano.

Por eso no creo en recetas, ya que lo que funciona para uno puede no ser adecuado para alguien que tiene una forma de ser distinta.

De todo ello hemos hablado en esta columna a lo largo de los años. Es un tema que me apasiona precisamente porque tiene muchas aristas, pero también un gran impacto en nuestra calidad de vida.

Como siempre he dicho: todos los días tomamos decisiones financieras, incluso varias veces al día. Lo hacemos cada vez que vemos un escaparate y decidimos comprar o no un objeto; cada que entramos a una tienda o decidimos qué pedimos en un restaurante.

Con todo ello, un plan financiero personal está basado en cuatro grandes rubros. Por eso digo que las finanzas personales tienen cuatro puntos cardinales que son los siguientes:

1.- Establecer metas y objetivos porque tenemos que saber dónde estamos parados y hacia dónde queremos llegar.

2.- La creación del patrimonio, cuya condición necesaria es el ahorro. Si no tenemos un excedente y por el contrario gastamos más de lo que ganamos, jamás podremos crearlo.

3.- El crecimiento del patrimonio, que es fundamental, a través de la inversión inteligente de ese dinero que hemos logrado ahorrar. Hay miles de maneras de hacerlo, pero en todo momento se debe invertir en congruencia con los objetivos que buscamos, que definen nuestro horizonte de inversión.

4.- La protección del patrimonio, aquello de lo que casi nadie habla, menos en un país como México en donde se carece de una cultura de previsión. Proteger lo que hemos logrado es fundamental.

Seguramente muchas personas me podrían decir que faltan temas importantes como, por ejemplo, una adecuada estrategia fiscal.

Desde luego que son también muy relevantes y en ciertos casos pueden hacer una enorme diferencia en el resultado final. Pero es algo que se puede insertar parcialmente en los puntos referentes a la creación y al crecimiento del patrimonio.

Lo mismo con el aspecto de los créditos y las deudas, un aspecto sin duda fundamental, del cual hablo mucho en este espacio. Eso es parte de la creación del patrimonio que tiene que ver con el manejo del flujo de efectivo. En general, las deudas son un paso atrás, comprometemos parte de nuestro ingreso futuro y nos disminuye por ende la capacidad de ahorro.

Entonces, como mencioné, la planeación financiera debe tener un claro enfoque en estos cuatro puntos cardinales.

Idealmente uno debe hacer una estrategia centrada en cada uno de ellos, por etapas.

Primero tener muy claro de dónde partimos y a dónde queremos llegar.

Luego empezar a manejar nuestro dinero de tal forma que podamos reservar parte de él hacia el cumplimiento de esos objetivos.

Entonces establecer una estrategia de inversión que esté acorde con nuestras metas, horizonte de inversión y la tolerancia al riesgo.

Finalmente, tener una estrategia de previsión y protección patrimonial, que pueda ayudarnos a cuidar todo aquello que estamos construyendo.

No dejemos que un viento en contra lo destruya. Así que manos a la obra. En las siguientes colaboraciones hablaré un poco más acerca ello y empezaremos nuestro camino hacia la construcción de nuestro patrimonio.

richard bransonRichard Branson, el multimillonario británico fundador de Virgin Group, ha revelado qué pregunta nos puede ayudar a alcanzar el éxito en la vida.

Según el empresario solo hay que preguntarse: “En cinco años, ¿tendrá importancia esto?”

Branson afirma que esta idea se la inspiró a escritora estadounidense Regina Brett con sus consejos de “pensar a largo plazo” y cree que cada uno de nosotros “debería reflexionar” sobre esta pregunta.

“Demasiada gente dedica demasiado tiempo a mirar en el espejo retrovisor, preocupándose de qué ha hecho mal y se distrae del camino que está por delante”, explicó el multimillonario en su blog.

“No doy por perdido el pasado. En vez de hacerlo, extraigo enseñanzas de él que me ayuden en mi trayectoria. Al fin y al cabo, el fracaso es un gran profesor de la vida, y los que no aprenden de él están condenados a repetir sus errores. Pero no lo estudien, aprendan y sigan adelante”, recomendó Branson.

“Mientras que los objetivos a corto plazo son importantes, todos nosotros deberíamos pensar con una visión a largo plazo para asegurar el mejor futuro posible”, aconseja el empresario, destacando que “eso es especialmente cierto en los negocios”, donde es crucial trabajar “con un objetivo final en mente”.

“El pensamiento a largo plazo es la clave para un planeta próspero y personas felices y sanas”, concluye el multimillonario.

pymesLatinoamérica sigue siendo una región desigual, más de 20 millones de jóvenes (uno de cada cinco) pertenecen al grupo de los ‘nini’, pues ni estudian, ni trabajan.

Uno de los principales motores para la creación de empleos en la región son las pequeñas y medianas empresas.

En América Latina hay 57 millones de Pymes y negocios con menos de 100 empleos. Sin embargo, las pequeñas empresas están todavía lejos de sus pares en países desarrollados en materia de competitividad.

Juan Carlos Thomas, director del área de emprendimiento de organización de apoyo a la competitividad TechnoServe, explica que hay tres lecciones que pueden ayudar al éxito de los emprendimientos en América Latina:

1. No todo se trata de la edad

Hay una tendencia fuerte al apoyo a los jóvenes emprendedores que han logrado operar compañías por cinco años, o menos. Sin embargo, que una empresa sea joven (o que su emprendedor lo sea) no es lo único que cuenta. Muchas de las compañías que han logrado consolidarse en América Latina han sido compañías de edad avanzada que lograron consolidarse en los últimos años.

“En TechnoServe nos dimos cuenta que lo más importante no es la edad, sino la dirección que se les da a las empresas, la forma en que los emprendedores identifican oportunidades para crecer”.

2. La fórmula para crecer no siempre es vender tu negocio a una empresa más grande

A menudo se escucha que las empresas que se venden a grandes corporativos tienen mayores oportunidades de crecimiento, sin embargo, esa estrategia tiene muchos puntos a considerar.

Los pequeños negocios generalmente pueden crecer al tiempo que satisfacen una necesidad específica en su comunidad, en aquellos nichos de mercado que las grandes compañías no ven.

3. Lo importante no es que te den crédito, es cómo lo usas

Uno de los principales retos de las pequeñas empresas en la región es el financiamiento. La dificultad para obtener crédito es una de las quejas más frecuentes, sin embargo, aunque hay mucho que mejorar en términos de inclusión financiera, el tema central en torno al crédito debe ser una estrategia para su uso y pago.

“La experiencia nos dice que muchos emprendedores necesitan menos crédito del que creen. Más allá de enfocarse en el acceso al crédito, los emprendedores deben crear una estrategia en diferentes etapas para el uso de ese financiamiento”, concluye Juan Carlos Thomas.

Reibox BlogMuchas personas quieren ser exitosos inversores inmobiliarios. El problema es que la persona promedio comienza en el último paso del ciclo de inversión en lugar del primero. Debido a esto, a menudo fallan.

¿Cuál es el último paso? La propiedad.

Parece contra-intuitivo, pero la propiedad es en realidad la parte menos importante de convertirse en un inversionista inmobiliario exitoso. De hecho, podrías tener una de las mejores propiedades del mundo, pero si no completas los cruciales tres pasos anteriores para comprar esa propiedad, lo más probable es que, para ti, esa propiedad se convierta en una gran decepción.

Aquí están los cuatro pasos esenciales necesarios para ser exitoso en las inversiones inmobiliarias.

Paso 1: Establece tu filosofía de inversión personal

Como dicen mis amigos Robert Helms y Russell Gray, de The Real Estate Radio Guys, “no hay propiedades problemáticas, solo hay propietarios problemáticos.”

Siempre hay un propietario correcto para cualquier propiedad, por lo que es clave determinar qué tipo de propietario eres antes de invertir tus dólares duramente ganados (o los de tus inversionistas) en una propiedad de inversión.

Invertir es un estilo de vida, y tienes que determinar qué tipo de estilo de vida estás buscando.

Algunas preguntas importantes que tienes que hacerte son:

• ¿Qué quieres que hagan las propiedades inmobiliarias por ti?

• ¿A dónde quieres ir en tu viaje como inversor/a?

• ¿Con quién quieres trabajar?

• ¿En qué quieres gastar tu tiempo haciendo?

Los chicos de The Real Estate Radio Guys compartieron una historia sobre un inversionista de apartamentos clase C que ganaba $1 millón al año. Estaban emocionados por conocerlo ya que muchos de sus estudiantes aspiraban a tener ese tipo de ingresos de una propiedad. Pero cuando lo conocieron, todo su paradigma cambió porque trabajaba 16 horas al día, 7 días a la semana, y odiaba su vida. El dinero no era el problema. Su filosofía de inversión personal no coincidía con la realidad de la propiedad y la ubicación que eligió.

Hay otros inversionistas, sin embargo, que viven para trabajar e invertir en apartamentos de clase C. Se trata de lo que buscas en la vida. Tu misión como inversionista inmobiliario es asegurarte de entender claramente quién eres, lo que quiere de las inversiones inmobiliarias, y entonces asegurarte de que lo que adquieras se adapte a ese molde.

Paso 2: Determina en qué mercado quieres estar

Otro dicho que me gusta de The Real Estate Radio Guys es, “Vive donde quieras vivir, invierte donde tenga sentido.”

Muchas personas creen que necesitan invertir en sus propios patios traseros. Si bien puede ser una buena idea, no es necesario. Más bien, debes encontrar un mercado que satisfaga las necesidades de tu filosofía de inversión personal.

Por ejemplo, si tu filosofía de inversión personal es invertir por flujo de efectivo mensual, no tendría sentido invertir en una serie de propiedades con una tasa de deuda agresiva y altamente apalancada que no te permitiría ningún flujo de efectivo. Tampoco tendría sentido invertir en un mercado de alta apreciación, en el que los precios no reflejaran un flujo de efectivo positivo.

Más bien, tendrías que encontrar el mercado adecuado que te proporcione accesibilidad y flujo de efectivo, incluso si no se apreciara mucho. Para los inversores por flujo de efectivo, ese es un gran mercado. Para los compra-vendedores o los inversionistas por apreciación, ese es un mercado de pesadilla. Pero sólo puedes saberlo si entiendes qué tipo de inversionista quieres ser.

Paso 3: Ensambla tu equipo

Como dijo padre rico, “Los negocios y las inversiones son deportes de equipo.” Para tener éxito en cualquier mercado, especialmente en los que no vives, necesitas tener el equipo adecuado.

Este equipo debe incluir un abogado, un CPA, un contador, y un agente de bienes raíces y/o corredor, y debes confiar en ellos para que te den consejos-de-expertos sobre tu mercado y las propiedades que buscas.

Sin un equipo en su lugar para darte consejo de expertos, las posibilidades de que cometas un error enorme son altas.

Paso 4: Compra la propiedad correcta

Por último, y sólo después de determinar tu filosofía de inversión personal, encontrar el mercado adecuado, y ensamblar tu equipo, debes empezar a buscar las propiedades.

Y si haces los pasos 1-3, no será difícil encontrar el adecuado.

finanzasLas finanzas personales cada vez se vuelven más importantes en nuestras vidas, tanto que no están exentas de un montón de leyendas.

Ante esto, decidimos explorar algunos de ellos y hacerlos pedazos. Así ya eliminaremos las excusas para no cuidar el dinero.

No puedo ahorrar

No te lo esperabas, verdad. “No puedo ahorrar” es una de las excusas más frecuentes.

La escuchamos a diario de personas que compran bebidas de 60 pesos o que cambian de celular cada seis meses. Quizás, lo que realmente quieren decir es “no quiero ahorrar ahora”, pero si no empiezas cuando puedes, entonces ¿Cuándo?

Ahorrar mucho te hará rico

Ahorrar es el primer paso y es sólo es una parte del proceso, faltan otros elementos en esta ecuación como la inversión, tener una meta clara, diversificar y buscar otras fuentes de ingresos. ¿Cuáles no habías considerado?

No quiero ser rico

Ser rico no tiene nada de malo, pero no podemos negar que a veces el dinero nos ayuda para cuando nos enfermamos o sacarnos de un apuro. Es mejor pensar la manera de que nunca nos falte y para ello sólo hay un camino: administrarlo bien, ahorrar e invertir.

Así que no importa si quieres o no ser rico, preocúpate por asegurar el futuro que quieres.

Necesito ganar más para poder ahorrar

Saben qué es lo que pasa, pues que cuando ganamos más gastamos más y se nos olvida ahorrar. Así que no va por ahí. Ahorrar sólo se trata de usar inteligentemente nuestro dinero y adaptarnos a un presupuesto, seguro lo puedes hacer, sólo date una oportunidad y compruébalo.

¡Necesito una tarjeta de crédito!

Tener una tarjeta es bueno porque poco a poco vas construyendo un historial que te puede abrir las puertas a créditos mayores. Sin embargo, sí se puede vivir sin una tarjeta de crédito, pero no está de más tenerla ahí, “por si las moscas”.

Los créditos son malos

Hay deuda buena y mala.

La buena es que usamos para lograr algo: poner un negocio, comprar una casa y hacer crecer nuestro patrimonio. La mala es la que sólo se convierte en una carga que nos impide crecer. Así que evita la segunda en lo posible.

Invertir es sólo para los ricos

Este es uno de los clásicos. Invertir es para todos, tanto que todos deberíamos invertir para proteger nuestro dinero de factores como la inflación.

Así que no tengas miedo y no te dejes llevar por “las malas lenguas” y comienza a pensar que invertir también es para ti. Sepas o no sobre ellas siempre hay alternativas.

El tiempo ya dirá

Es el equivalente a “ya veremos” o “mejor al ratito”. El tiempo no se detiene, las personas si lo hacemos. Así que no hay mejor momento que el presente para empezar a asegurar nuestro futuro económico, cualquiera que sea o queramos que sea. Así que a dar nuestro máximo esfuerzo para lograrlo.

Reibox BlogMe encanta viajar por el país y hablar con las mujeres sobre el comienzo de sus viajes hacia la independencia financiera. Nada me energiza más que reunirme con mujeres que están listas para comenzar sus negocios o invertir en un activo que las excite.

Pero por cada mujer que conozco que está lista para empezar, hay otra que solo ofrece la excusa: “No tengo tiempo suficiente.”

Para la mayoría de nosotros, esta afirmación probablemente sea verdadera. Sentimos que no tenemos suficientes horas en nuestro día para lograr todo lo que queremos. Tenemos carreras de tiempo completo, un cónyuge o una relación, incluso niños, además de actividades adicionales diarias. La idea de añadir otra cosa, incluso algo tan importante como trabajar para lograr la libertad financiera, parece abrumadora.

Entonces, ¿Cómo los ricos parecen lograr mucho más que los pobres en las mismas 24 horas? No es porque no tengan las mismas responsabilidades o actividades consumidoras-de-tiempo. Es porque saben generar tiempo de la misma manera que generan riqueza.

Lo que realmente queremos decir

A menudo usamos excusas, disfrazadas de razones, cuando no queremos hacer algo. Así que cuando escucho a alguien decir, “no tengo suficiente tiempo” sé que lo que realmente significa es, “lo que tengo en mi plato ahora mismo es más importante.”

Crear más tiempo para ti comienza con conocer tus prioridades. Los ricos saben que la independencia financiera es una de las cosas más importantes en sus vidas.

Si fueras diagnosticado con una enfermedad rara, harías de ir al médico tu máxima prioridad. No lo pospondrías por algunas semanas, o esperar a ir a la farmacia para recoger tus medicamentos cuando fuera más conveniente. Volver a tener un estado saludable sería lo más importante para ti.

Lo mismo ocurre con tu dinero. Si tus finanzas no son saludables, no van a mejorar hasta que empieces a cuidar de ellas. Y eso significa hacerlas una prioridad.

¿Qué tan importante es la hora de televisión que ves antes de acostarte? ¿Qué tan prioritario es dormir en el fin de semana? Cuando empiezas a ver cómo gastas tu tiempo, y recortas las actividades que realmente no son tan importantes para ti, más tiempo aparece mágicamente.

Haz que el dinero trabaje para ti

Fuimos educados para creer que si queremos más dinero, tenemos que trabajar por él. Para la mayoría de las personas, eso podría significar obtener un trabajo extra a tiempo parcial o trabajar horas extras en la oficina. Pero somos humanos, y sólo hay tantas horas en las que podemos trabajar físicamente.

Es por eso que la clave del éxito es no trabajar por dinero, sino hacer que el dinero trabaje para ti. Esto es lo que hacen los ricos creando sistemas o invirtiendo en activos que generan dinero con poca o ninguna participación de ellos. Ellos pueden iniciar un negocio que funcione de forma independiente, o invertir en bienes raíces que producen flujos de dinero constante cada mes.

Lo genial de estos sistemas es que no sólo generan riqueza, sino que generan tiempo. Puedes ganar dinero incluso mientras duermes. Así que en lugar de trabajar hasta tarde en la oficina, tu propiedad inmobiliaria te proporcionará dinero extra. En vez de conseguir otro trabajo, el negocio de ventas en línea que comenzaste generará una renta adicional.

Con el tiempo, con la planificación financiera y educación adecuada, puedes lograr la independencia financiera, y todas esas horas que pasaste trabajando por un salario dará más tiempo para lo que es más importante para ti.

No se detiene allí

Los ricos no usan el tiempo extra que generan siendo perezosos o acumulando pasivos. Ellos usan su tiempo para crear más tiempo libre en el futuro. Utilizan el flujo de dinero de una inversión para invertir en otra, construyendo su riqueza.

Todos tenemos las mismas 24 horas todos los días. La forma en que utilizas esas horas determina no sólo tu situación financiera, sino también tu futuro.

 

 

 

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