Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
Estás en Educación Financiera:

Aprende cómo funciona el dinero y como hacer que trabaje para ti.

ser felizInvertir bien nuestro dinero es un proceso que todos podemos seguir sin problema.

Recordemos que el primer paso es conocer nuestro punto de partida (situación financiera actual), la cual debe ser sana. El segundo es tener muy claro cuál es nuestro objetivo —y horizonte— de inversión.

Sigamos entonces:

3. Saber cuál es nuestra tolerancia al riesgo;

Es decir, la variación en el valor de nuestras inversiones que podremos asumir sin que nos quite el sueño.

Debemos entender que cualquier inversión de largo plazo tiene volatilidad. Incluso si invertimos en puros instrumentos muy seguros, garantizados por el gobierno y que pagan una tasa de interés fija (por ejemplo, los bonos a 30 años), podremos tener variaciones significativas en el valor de nuestra inversión.

¿Por qué? Simplemente porque en los mercados financieros, los instrumentos en los que invertimos, incluso este tipo de bonos, se pueden comprar o vender en cualquier momento, antes de su vencimiento. Entonces su valor puede subir o bajar de acuerdo con las condiciones que imperen en el mercado.

A manera de ejemplo, supongamos que hace 10 años compramos un bono a 30 años que pagaba una tasa de 5% anual. Todavía le quedan 20 años de vida.

Pero hoy en día se pueden comprar bonos a 20 años, que pagan una tasa de 8% anual. Claramente el bono que tenemos ha perdido valor, porque paga una tasa fija menor. Dentro de dos o tres años quizá las tasas vuelvan a bajar, haciendo que nuestro bono se vuelva entonces más valioso.

Entender esto es muy importante. Cualquier inversión a largo plazo conlleva una cierta volatilidad (sube y baja dependiendo las condiciones del mercado). A esto se le llama riesgo. La buena noticia es que se puede manejar y controlar para nunca tomar más riesgo del que podemos tolerar.

4. Diversificar de manera inteligente.

Uno nunca busca “el mejor instrumento o el mejor lugar” para invertir. Primero porque hay muchos tipos de activos y cada uno se desempeña de manera distinta según lo que sucede en el mundo: deuda nacional de corto, mediano y largo plazos, instrumentos de deuda de otros países, acciones de México, de Estados Unidos, de Europa, commodities, bienes raíces, entre muchos otros.

Como mencioné, no todos se mueven de la misma manera. En ciertos momentos a unos les va mejor que a otros: unos suben, otros bajan y ni siquiera los analistas más experimentados pueden predecir cuándo lo harán, porque depende de infinidad de variables incluyendo el sentimiento que prevalezca entre los inversionistas y las expectativas hacia a futuro.

Por otro lado, unos son más volátiles que otros: las acciones de las empresas de países emergentes suelen tener una variación mucho más amplia en su valor, que los instrumentos de deuda de corto plazo emitidos por países desarrollados.

La única manera de controlar nuestro riesgo —la volatilidad de nuestro portafolio— es combinarlos de manera inteligente, en distintas proporciones. Es decir, diversificar. De hecho, toda la teoría de inversiones se basa precisamente en buscar una combinación de distintas clases de activos tal que, dado el nivel de riesgo máximo que queramos asumir, pueda maximizar el rendimiento potencial.

¿Cómo hacerlo? Aunque lo que ha pasado históricamente no necesariamente significa que se repetirá en el futuro, los datos son lo único que tenemos.

Sabemos, por ejemplo, que las acciones mexicanas han dado un rendimiento promedio superior a 10% anual por arriba de la inflación, pero con una volatilidad pronunciada, la cual también conocemos a partir de la historia. Lo mismo con cada clase de activo. También sabemos que existe una correlación entre ellos: por ejemplo, las acciones mexicanas suelen moverse en el mismo sentido que las estadounidenses, dada la vinculación económica que existe entre ambos países.

La mayoría de las personas puede hacerlo de lo general a lo particular. Sabemos que las acciones son mucho más volátiles que los instrumentos de deuda. Entonces una persona con poca tolerancia al riesgo y con horizonte de corto plazo puede preferir un portafolio que tenga 80% instrumentos de deuda de corto plazo y 20% en instrumentos de mediano plazo.

Una persona con una alta tolerancia al riesgo y que invierta a muy largo plazo puede buscar una composición basada en 70% acciones de empresas de distintos países, 20% en instrumentos de deuda de mediano y largo plazos principalmente, también de diferentes geografías y 10% en instrumentos alternativos como fideicomisos especializados en bienes raíces y commodities como el oro.

Existen distintos tipos de portafolios muy estudiados, uno para nuestro caso particular.

5. Una vez definido el tipo de portafolio de inversión que se adapta a nuestras necesidades,

entonces sí, nos ponemos a buscar los instrumentos específicos que nos permitan implementarlo y el lugar donde podemos adquirirlos de manera segura y regulada.

personas ricasTodos los días se pregunta: ¿Cómo hacer para volverse millonario? ¿Cómo lograr sus sueños?

La fórmula del éxito no es tan sencilla, no es fácil entregarle una receta a todo el mundo para que logre lo que espera. Es más, cada quien con las experiencias que le da la vida va forjando su destino, solo que la forma de pensar y de comportarse sirve para darle un mejor impulso al futuro.

Es algo muy similar a lo que muchos llaman Karma, puesto que todo lo que haga en la actualidad, en algún momento de la vida se le va a devolver, así, si usted es una persona amargada, de pensamientos negativos que solo busca problemas en vez de encontrar soluciones, lo más seguro es que nunca vaya a lograr cosas en su vida, porque siempre culpa a los demás de lo que no pudo hacer, no hace o nunca hará.

Para comenzar haga una reflexión sobre su situación personal y profesional, piense qué quiere cambiar de su vida y a dónde quiere llegar con eso, algunas preguntas que puede incluir son:

¿Cómo gasta su dinero?
¿Cuánto ahorra?
¿Está invirtiendo en sí mismo y en su futuro?
¿Lo apasiona lo que hace?
¿Tiene proyecciones?

Cuando responda con honestidad a estas preguntas podrá hacer un balance de su vida y buscar la forma de reinventarse, pensando siempre en cómo lograr su independencia financiera y aumentar sus ingresos.

Una manera para determinar si lo que usted está haciendo está bien o no, es revisar si estos hábitos que diferencian a los millonarios de las personas que luchan por su situación financiera en el día a día los está practicando con disciplina o sí por el contrario le hacen falta para impulsar sus objetivos.

1. Haga donaciones

Dar y agradecer debería ser un pilar de vida para cualquier persona, no solo porque implica ayudar a los demás sino porque también se reconoce en las otras personas todo lo que alguna vez le aportaron o hicieron por usted.

Aportar con su dinero o con su tiempo es una muy buena inversión, porque lo convierte en una persona generosa que vale la pena y que ve más allá de lo que implican las cosas materiales. La vida no se trata solo de amasar grandes fortunas, las buenas causas son lecciones que enseñan acerca de otras culturas, otras personas y otras situaciones.

De hecho, cuando usted toma parte de su tiempo e ingresos para dárselos a alguien más, sabrá que en el camino encontrará nuevos propósitos que guíen su futuro y además sentirá alegría al mirar atrás y ver todo lo que ha logrado en la vida. Recuerde que las buenas acciones siempre abren puertas.

2. Cree diferentes fuentes de ingresos

Escalar profesionalmente en poco tiempo y ser independiente financieramente es muy difícil.

Por eso, si usted quiere crecer, debe preocuparse por buscar nuevas formas de ingreso, incluso si en algún momento se queda sin empleo, sería bueno que tuviera unos buenos ahorros o un “plan B” que le permita maniobrar el momento por el que se encuentre.

Las personas que hacen crecer su dinero como “espuma” se enfocan en generar múltiples fuentes de ingreso para sobrevivir en épocas de “vacas flacas” y cuando están pasando por un buen momento financiero lo que hacen es ahorrar con un fondo de empleados, un cdt o en una cuenta de ahorros.

En cuanto a los ingresos extra lo que hacen es sacarle fruto a sus demás conocimientos o hobbies que suelen practicar.

3. Aprenda a vivir con menos de lo que gana

¡Pilas! de las apariencias no se vive.

No se endeude por demostrar algo que no tiene ni es. Una forma de saber si se esta quedando pobre con la forma de administrar el dinero, es revisando qué hace con él mes a mes. Si usted después de gastar casi todo el dinero guarda lo poco que le sobre para ahorrar, se está equivocando.

Pero si por el contrario, tiene un monto destinado para el ahorro y el restante lo distribuye para sus obligaciones, está actuando sabiamente. Lo ideal es que maneje una regla del 70/30, 70 para gastos y obligaciones y el 30% para ahorro, inversión y entretenimiento.

4. Ponga el dinero a trabajar

Las personas que son ricas saben lo importante que es invertir en sí mismos, entienden que los frutos se dan a largo plazo y por eso en su presente intentan siempre mejorar. Estudian, leen, se relacionan y lo mejor de todo invierten su dinero.

Para ello tienen un plan de inversión que incluye pagos regulares a un fondo de inversión, acciones, finca raíz o hasta su administradora de pensiones. A pesar de que la vejez se vea muy lejana, siempre se debe pensar en ella, pensar en cómo financiarla y sobrevivirla con mucha tranquilidad. Finalmente los 30 años no se tienen toda la vida y con las mismas energías.

invertirMuchas personas tienen creencias equivocadas acerca de lo que es invertir el dinero.

La mayoría busca “el instrumento ideal” que va a lograr que se multiplique en poco tiempo. Otros quieren encontrar “el mejor lugar” para invertir sin riesgos. Algunos más buscan especular sobre si algún activo —por ejemplo, el oro, el dólar o el bitcoin— subirá o bajará en un periodo determinado.

Pensemos por un segundo: si fuera tan fácil, todos seríamos millonarios. Pero así no es como funciona.

Invertir bien nuestro dinero es sin duda un componente esencial —indispensable— para poder formar un patrimonio con el tiempo. Pero no es el único, primero se necesita tener una situación financiera sana y capacidad de ahorro. También se requiere tener claridad en nuestros objetivos, en lo que queremos lograr con ese dinero que estamos separando y haciendo crecer.

Ahora bien, también hay personas que piensan que invertir es complicado y que sólo los expertos pueden hacerlo bien. En realidad, no es así.

Desde luego, como todo en la vida, es necesario entender algunos conceptos básicos: como también se requieren para conducir un automóvil o para cocinar una carne asada. Pero son principios simples que todas las personas pueden entender sin complicaciones.

Lo primero que hay que entender, entonces, es que invertir es un proceso que incluye los siguientes pasos:

1. Conoce tu punto de partida:

Tu situación financiera actual. Puede resultar obvio, pero muchas personas no lo tienen claro y quieren empezar a invertir cuando están llenas de deudas de corto plazo.

Cuando esto sucede, antes de pensar en hacer cualquier tipo de inversión, uno debe enfocarse en liquidarlas. De esta manera uno deja de pagar altísimos intereses (mucho mayores que los rendimientos que uno podría obtener si invierte ese dinero), además de que no tener deudas implica libertad (salir de compromisos que nos atan).

El instrumento que se usa para tener una fotografía de nuestras finanzas personales al momento se llama balance personal y consiste simplemente en listar por un lado nuestros activos (lo que tenemos) y por otro nuestros pasivos (lo que debemos).

Vale la pena hacerlo en orden de liquidez o plazo; es decir, cuando ponemos nuestros activos, primero iría nuestro dinero líquido o en cuentas de cheques, luego inversiones de corto plazo y por último las de largo plazo o activos fijos como el valor de la casa.

Del lado de nuestros pasivos es igual: primero las deudas de corto plazo como tarjetas de crédito y luego las de mayor horizonte como nuestra hipoteca.

La diferencia entre nuestros activos y pasivos (lo que tenemos menos lo que debemos) es nuestro patrimonio. El balance personal es una herramienta que nos permite sacar distintas conclusiones, sobre todo cuando lo hacemos de manera regular (algunas aplicaciones de finanzas personales lo elaboran de manera automática).

Nos permite obtener muchísima información sobre cómo impactan nuestras decisiones financieras y encontrar tendencias muy interesantes que a primera vista podríamos obviar.

2. Tener muy claros nuestros objetivos y el horizonte de nuestra inversión.

Es decir, ¿Qué queremos lograr y en cuánto tiempo? Porque no es lo mismo invertir dinero que podríamos necesitar mañana en caso de una emergencia, que hacerlo para nuestro retiro (dinero que no ocuparemos sino hasta dentro de 30 o 40 años).

Claramente en el primer caso, la liquidez es importante. Por lo cual nuestro portafolio estaría orientado hacia inversiones de corto plazo, poco volátiles, seguras y que nos permitan tener disponibilidad.

Cuando invertimos para el retiro, no necesitamos liquidez. En este caso queremos que nuestro dinero crezca con el tiempo lo más posible, aun si esto significa soportar los vaivenes del mercado a corto plazo. Aunque desde luego se trata también de dormir tranquilo por las noches, lo que nos lleva al siguiente paso del cual hablaremos en la segunda parte.

Reibox Blog¿Recuerdas cuando eras un niño y los adultos te preguntaban qué querías ser cuando seas grande?

Quizás les dijiste que un científico, un cocinero, un atleta profesional o un veterinario. ¿Y recuerdas sus reacciones?

Dudo mucho que tus padres o maestros se hayan burlado alguna vez y te hayan dicho que tu sueño era tonto o inalcanzable; es probable que recibieras comentarios alentadores y afirmaciones de que podrías ser lo que quieras algún día si estudiabas mucho y eras aplicado.

Pero en algún lugar del camino, mucha gente se olvidó de eso. Recibieron el mensaje de que sus sueños no eran alcanzables. Y ya sea porque experimentaron un revés, cometieron un error, se sintieron decepcionados o recibieron malos consejos, cambiaron los engranajes a algo más fácil o algo más tradicional. Y con eso, sus sueños salieron por la ventana. Tomaron un trabajo de escritorio que odiaban, prometiéndose que sería algo temporal.

Entonces, la vida se interpuso en el camino. Como mujeres, quedamos atrapadas para interpretar tantos papeles para tantas personas en nuestras vidas: esposa, madre, hija, empleada, cuidadora, y la lista continúa.

Es fácil perder la noción de quiénes somos realmente y qué es lo que queremos de la vida. Seguimos una fórmula prescrita y nos preguntamos por qué no estamos satisfechas. ¿Por qué no me satisface mi trabajo corporativo? ¿Por qué no estoy ni cerca de mis metas financieras? ¿Por qué todavía estoy en esta carrera de ratas?

Es hora de ser honesta contigo misma

No estás sola. Los estudios muestran que el 40% de las mujeres desean haber perseguido sus ambiciones de la niñez. Pero no hay ninguna regla que diga que una vez que haces tus elecciones tienes que apegarte a ellas. Tú puedes redirigir tu vida en cualquier momento; el primer paso es ser honesta contigo misma sobre quién eres en tu interior y el segundo paso es honrar a tu “verdadero yo.” Debes permanecer fiel a tus valores, sueños, talentos, instintos, pasiones y todo lo que te hace ser tú.

A continuación, debes definir tu “por qué.” Si estás lista para hacer el cambio, tiene que ser por todas las razones correctas, todas las cosas que te importan. Alcanzar tu sueño, especialmente si tomaste un desvío en la última década o dos, no será fácil. De hecho, francamente puede ser difícil a veces. Es por eso que tu “por qué” tiene que ser cristalino en tu mente y debes sentirlo profundamente en tu corazón y alma. Porque esos son los sentimientos a los que te aferrarás cuando las cosas se pongan difíciles.

Tu “por qué” no puede ser sólo sobre el dinero, porque hay un montón de maneras aburridas de ganar dinero. Tiene que ser un motivador más fuerte, algo que te inspire a seguir empujando hasta llegar a tu objetivo.

Mi por qué me guía a mi sueño

Me gradué de la universidad con un título en negocios y marketing, y de inmediato salí y conseguí un trabajo en el “mundo real”. Rápidamente descubrí que ser una empleada no era mi sueño; yo quería construir un negocio. Así que Robert y yo dejamos nuestros trabajos, y nos dirigimos a California con 900 dólares en nuestros bolsillos y un sueño para construir nuestro negocio.

En dos semanas, ese dinero había desaparecido, y estábamos durmiendo en un Toyota marrón prestado y todo golpeado. Sí, estábamos en la calle. Nuestros amigos y familiares no podían entender por qué no simplemente “conseguíamos un trabajo” como todos los demás.

Ahora, si no hubiéramos tenido un fuerte “por qué” en ese momento de mi vida, ¿crees que podría haber perseverado? Probablemente no. Era espantoso perder cada centavo, pero seguía recordándome mi “por qué” una y otra vez, imaginándome en un trabajo corporativo sin fin y sabiendo en mi corazón que seguir mi sueño valía la pena el sacrificio y las dificultades a corto plazo. Sabía que estar quebrado era temporal, pero ser pobre era eterno.

Ser fiel a ti mismo es una necesidad a la hora de perseguir tus sueños financieros. Tu impulso y pasión te ayudarán a superar los remiendos, las dudas y los contratiempos. Este es tu sueño, así que hazlo real para ti.

ingresos pasivosSin lugar a dudas, la educación financiera es un tema que nos interesa a todos sin importar nuestra edad, sexo, nacionalidad, raza o religión. Incluso, sin importar nuestra situación económica actual, porque todos sin excepción deseamos mejorar nuestras condiciones de vida, aunque en muchos casos, no tengamos claro cómo lograrlo.

Por eso, te encantará el tema de este artículo y te ayudará con tu educación financiera porque podrás conocer uno de los secretos de las personas que ya cuentan con libertad financiera o que están en camino de conseguirla: los ingresos pasivos.

Este tipo de ingresos es una verdadera obsesión para la gente con riqueza, porque tiene inmensos beneficios, los cuales te vamos a explicar a continuación.

Para entrar en detalle, veamos primero lo que es un ingreso activo, el cual se puede definir como el dinero que se obtiene a cambio de la prestación de un servicio.

El ejemplo más común de un ingreso activo es el empleo, en el cual, mensual o quincenalmente ganas dinero a cambio de un oficio o actividad delimitada que has realizado durante ese tiempo.

Ahora bien, los ingresos pasivos son el dinero que obtenemos sin que sea necesaria nuestra presencia física, es el fruto de un esfuerzo realizado durante un periodo de tiempo, que posteriormente nos permite recibir compensación monetaria sin ser necesario nuestro tiempo, ni nuestro esfuerzo.

Algunos ejemplos de ingresos pasivos son el arrendamiento de un inmueble, los dividendos de una acción, las regalías de un libro o una canción, entre otros.

Para poder tener ingresos pasivos se requiere de un activo. En los ejemplos expuestos anteriormente, los activos son el inmueble, la acción, el libro y la canción respectivamente.

Es probable que estés pensando que para construir un activo que genere ingresos pasivos se requiera de mucho dinero, pero esto no es del todo cierto, pues actualmente, con los avances tecnológicos (Internet) se facilita esta labor.

Veamos algunos ejemplos de cómo podemos apoyarnos en la web para tener ingresos pasivos.

Tomemos el caso de un jefe de cocina, mejor conocido como un chef. Puede hacer varios vídeos a manera de curso, explicando de manera clara, detallada y pedagógica como preparar platos exclusivos, luego puede subirlo a internet, promocionarlo en la red y cobrar una tarifa para que la gente que esté interesada en aprender a cocinar pueda hacerse a esta capacitación. De este modo, no importará donde se encuentre el chef, podrá recibir ingresos sin la necesidad de estar presente.

Otro caso de ingresos pasivos lo podemos ver en un negocio multinivel, en el cual cada quien puede apoyarse en su red de mercadeo para obtener ingresos por las ventas y afiliaciones realizadas por cada uno de los miembros de su equipo.

Es importante que consideres lo más pronto posible la posibilidad de obtener ingresos pasivos, pues si tus ingresos dependen exclusivamente de un empleo, puedes estar en un serio riesgo, ya que mientras se dependa de un jefe o de una empresa, cualquier cosa puede pasar de un momento a otro.

Ten en cuenta que, en muchas ocasiones, la permanencia de un empleado dentro de una empresa no depende de su conocimiento, su experiencia, o su desempeño laboral. Puede tener un excelente currículo, pero en cualquier momento pueden presentarse situaciones fuera de su control como por ejemplo, una fusión con otra compañía, crisis económicas, e incluso eventos climáticos que afecten el bienestar de la compañía.

No es nuestra intención asustarte, ni queremos decir que es negativo tener un empleo, pero queremos mostrarte la posibilidad de nuevas oportunidades de obtener de ingresos adicionales a los métodos tradicionales, porque en estos tiempos tan dinámicos y acelerados, lo que por generaciones consideramos como lo más seguro, ya no lo es tanto.

Por esto, te sugerimos que descubras e investigues un panorama más amplio, para que puedas prepararte ante cualquier imprevisto que te permita tener un colchón financiero en caso de ser necesario.

Recuerda informarte muy bien antes de empezar cualquier emprendimiento, sin embargo, consideramos que las redes de mercadeo multinivel son una gran alternativa (en otro artículo ampliaremos este tema), dada sus ventajas, las posibilidades de expansión, crecimiento financiero y personal.

finanzas personalesDe acuerdo con la Primera Encuesta sobre Cultura Financiera, elaborada por Banamex y la UNAM, los mexicanos tienen hábitos cuestionables que los alejan de la riqueza:

• 31% de los mexicanos realizan cada mes gastos que superan sus ingresos
• 69% de la población nunca se informa acerca de los productos y servicios financieros
• 43% ha solicitado préstamos de dinero en el último año, principalmente a familiares

La gente de menos recursos acepta pagar tasas de interés bancarias hasta del 50% en los créditos

Nadie más que tú te va a ayudar con tus problemas económicos. Si no te ayudas de la disciplina, constancia y dedicación, jamás lograrás avanzar en ningún plano (y menos en el económico).

Para que eso no suceda, a continuación, te compartimos siete leyes que asegurarán el éxito de tus finanzas personales, de acuerdo con el Manual de Finanzas Familiares del Infonavit:

1. Ahorra como si fuera un gasto

Cada vez que recibas un ingreso, separa la décima parte para ahorrar, considera este ahorro como un gasto fijo en tu presupuesto. La mejor manera de lograr lo anterior es “no ver” esa décima parte; es decir, lo mejor será buscar un mecanismo para que en automático esta parte se vaya a tu ahorro.

Aquí la clave es la determinación.

2. Controla tus gastos

No olvides que nuestros gastos necesarios siempre crecerán en proporción a nuestros ingresos, a menos que te propongas lo contrario; por eso es importante controlar tus impulsos. La mejor forma de decidir si gastar en algo o no, es preguntarte si realmente necesitas comprar eso o si sólo obedece a un impuso más.

La clave en este paso es la disciplina.

3. Pon tus ahorros a trabajar

El dinero que podamos retener de nuestros ingresos es sólo el principio, las ganancias el mismo dinero genera son las que forjan fortunas. Así que en este paso debes saber cuál será la inversión ideal para ti, de acuerdo con tu perfil de inversor.

En este paso del proceso, la perseverancia es indispensable en la creación de tu ahorro, pero también la visión en la selección adecuada de inversiones con buenos rendimientos.

4. Protege tus inversiones

Antes de invertir tus ahorros en cualquier campo, debes conocer los riesgos inherentes a dicha inversión. Invierte solamente en donde el capital esté seguro y, donde se pueda reclamar si surge algún contratiempo y, por supuesto, donde siempre haya un rendimiento justo.

Tu deseo de mejora continua es un valor que en este paso debes apreciar.

5. Acelera el crecimiento de tu ahorro

Si del 90% de tus ingresos puedes convertir parte de ellos en una inversión redituable, sin sacrificar tu bienestar, tu fortuna crecerá mucho más rápido.

Trata de convertir algunos de tus gastos en inversiones. El mejor ejemplo es la eliminación de gastos por renta.

En este punto, la exigencia de sacar el máximo provecho a cada peso que gastas, es clave.

6. Asegura un ingreso futuro

Realiza las previsiones necesarias para tu vejez y la protección de tu familia.

Recuerda que la juventud, fortaleza y salud no son para siempre, irremediablemente llegará el día en que no podremos trabajar y en ese momento es cuando requeriremos de todos los ahorros que hayamos forjado durante nuestra vida productiva. Si la vejez te encuentra sin que estés preparado, en lugar de disfrutar de tus últimos años de vida, serás una carga para tu familia.

En este punto, la clave se encuentra en la motivación de poder disfrutar tu vejez con tranquilidad financiera.

7. Aumenta tu habilidad de ganar

El secreto es prepararse constantemente, así que busca dónde aprender más de tu campo de trabajo, para hacer tus tareas de manera eficiente y productiva.

Siempre conserva tu deseo de superación. Esa es la respuesta.

espejoSi quieres lograr algo grande, algo imposible, algo no razonable… lo primero de todo es estar dispuesto a expandir tu mente, a ensanchar tu realidad. Tu realidad es la realidad de tus creencias, y las creencias muchas veces tienen límites.

A menudo, lo que nos impide avanzar en la vida no es lo que desconocemos, sino lo que creemos que sabemos y es falso. A veces el gran reto es aprender a No hacer lo que nos han enseñado a hacer.

Las 2 creencias más peligrosas son: ‘Es imposible’ y ‘No se puede’, porque el cerebro inmediatamente desactiva la búsqueda de soluciones. Nadie dedica tiempo, esfuerzo y energía a lo que cree que ‘Es imposible’ o ‘No se puede’.

Hoy quiero compartir una historia de un conocido personaje que relata en uno de sus libros; es una historia que me acompaña siempre, porque todo lo que es el mundo del desarrollo personal parte de esta idea. Si esta idea no se tiene clara, todo lo demás sobra.

La historia dice así.

«Dos de los cuentos clásicos más profundos que mi padre me hizo leer fueron los de Lewis Carroll, Alicia en el país de las maravillas A través del espejo. Las dos historias comparten el viaje a diferentes realidades.

En Alicia en el país de las maravillas, Alicia sigue al Conejo Blanco hacia la madriguera y hacia un mundo distinto. En A través del espejo, Alicia de nuevo viaja a otra realidad detrás del espejo. Detrás del espejo Alicia encuentra ‘libros en espejo’ que no se pueden leer a menos que se sostenga frente a un espejo. Para mi padre, el valor de las dos historias era la idea de viajar de una realidad a otra. Mi padre decía:

— El problema es que la mayoría de personas viven sólo una realidad y tienden a pensar que su realidad es la única realidad.

Cuando me acercaba a los 30, mi padre me impartió una lección que comenzó con esta pregunta:

— ¿Qué harías si no hubiera ningún riesgo y si no se requiriera nada de dinero para hacerse rico?

— ¿Ningún riesgo y nada de dinero?, repetí, sin estar seguro hacia dónde se dirigía con esta pregunta. ¿Por qué me haces esa pregunta?, finalmente cuestioné. Un mundo así no existe.

Mi padre me dejó pensar mi respuesta durante un momento. Su silencio fue lo que me indicó que debía escuchar mejor mi respuesta y tomarme el tiempo para repensarla. Cuando supo que yo había repensado mi respuesta, finalmente dijo:

— ¿Estás seguro que ese mundo no existe?

— ¿Un mundo sin riesgo y sin que se requiera dinero?, pregunté, buscando asegurarme de que estábamos discutiendo los mismos puntos.

 Sí, ¿qué harías si ese mundo existiera?, insistió.

— Bueno, iría a buscarlo, dije. Pero sólo si existiera.

— ¿Y por qué no habría de existir?, preguntó de nuevo.

— Porque es imposible, repliqué. ¿Cómo podría haber un mundo donde no hubiera ningún riesgo para hacerse rico?

— Bueno, si ya has decidido que es imposible que exista, entonces no puede existir, dijo suavemente.

— ¿Estás diciendo que no existe?, pregunté.

— No importa lo que yo piense. Lo que es importante es lo que tú piensas. Si dices que no existe, no existe. Lo que yo pienso es irrelevante.

— Pero ese mundo es imposible, repetí. Sé que es imposible. Tiene que haber riesgo.

— Entonces no existe, dijo de nuevo mi padre. Si piensas que es imposible entonces es imposible.

Mi padre ahora estaba contestando con un poco más de energía y una huella de frustración en el tono de voz:

— La razón por la que no existe un mundo así es porque ésa es la realidad en la que fuiste educado. No puedo enseñarte a menos de que estés dispuesto a cambiar de realidad.

— ¿Pero nada de dinero y ningún riesgo?, pregunté otra vez. Vamos, sé realista. Nadie cree un mundo donde no se necesite dinero y no haya ningún riesgo.

— Lo sé, dijo mi padre. Por eso tantas personas se aferran a un trabajo seguro y con frecuencia presuponen que invertir es arriesgado o que se necesita tiempo para hacer dinero. No cuestionan sus suposiciones. No retan sus suposiciones. En cambio, creen que lo que suponen es real, sin preguntarse nunca si podría haber otra realidad o quizá una suposición diferente. No puedes hacerte más rico si primero no cuestionas las suposiciones de tus creencias. Por eso, muy pocas personas se hacen ricas y alcanzan la libertad financiera. Pero sigues sin responder la pregunta.

— Pues repite la pregunta, contesté sintiéndome muy frustrado.

— La pregunta fue: ¿Qué harías si no hubiera riesgo y no se necesitara dinero para volverse rico?, dijo mi padre, repitiendo sus palabras lentamente.

— Sigo pensando que es una pregunta ridícula, pero de cualquier manera responderé, conteste.

— ¿Por qué dices que es ridícula?, preguntó mi padre.

— Porque no existe un mundo así, contesté bruscamente. Es una pregunta tonta y un desperdicio de tiempo. ¿Por qué debería contestar o pensar si quiera en una pregunta así?

— Está bien, dijo mi padre. Ya obtuve mi respuesta. También puedo escuchar tu suposición subyacente. Para ti es un desperdicio de tiempo siquiera pensar en un mundo así que no te molestarías en pensar en la pregunta. Supones que ese mundo no existe, de modo que piensas que cuestionar esa idea es un desperdicio de tiempo. No quieres cuestionar tu suposición. Así que como no piensas que ese mundo exista no quieres pensar en ello. Sólo quieres pensar en la forma en que siempre has pensado.

— No, no, dije. Voy a contestar a tu pregunta. Sólo te estoy preguntando si ese mundo existe.

Mi padre se quedó sentado en silencio, otra vez sin responder a mi pregunta y dejando que me escuchara a mí mismo. Estaba dejando que escuchara mi realidad.

— ¿Quieres que ese mundo exista?, pregunté acaloradamente.

— Déjame que repita lo que ya te dije. No importa lo que yo crea. Es lo que tú creas.

— Bueno, bueno, bueno, dije. Si existiera un mundo así, un mundo sin riesgo financiero y un mundo no se necesitara usar nada de dinero para hacerme rico, entonces sería más rico de lo que jamás he soñado. No estaría asustado. No inventaría la excusa de que no tengo nada de dinero o de que podría fracasar. Viviría en un mundo de abundancia infinita, un mundo donde podría tener todo lo que deseara. Viviría en un mundo completamente diferente, definitivamente no en un mundo en el que fui educado.

— Así que si existiera ese mundo, ¿valdría la pena el viaje?, me preguntó.

— Por supuesto, contesté firmemente. ¿Quién no haría el viaje?

Mi padre se encogió de hombros en silencio, dejando que yo escuchara mis propias palabras.

— ¿Estás diciendo que ese mundo existe?, volví a insistir.

— Eso lo tienes que decidir tú. Puedes decidir que tipo de mundo existe. Yo no puedo hacerlo por ti. Yo tomé mi decisión años atrás, dijo mi padre.

— ¿Encontraste tu mundo?, pregunté.

— Hace años atravesé el espejo. Si crees que ese mundo existe, entonces debes hacer el viaje a través del espejo. Pero sólo harás el viaje si crees en la posibilidad de que exista un mundo así. Si no crees que existe, entonces sólo verás un espejo y seguirás de este lado del espejo, mirándote sólo como te miras.»

La conclusión está clara: lo que tú crees que es real, es real; lo que crees determina lo que eres capaz de hacer. Como decía en una ocasión el actor Will Smith, incluido en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 7ª edición):

«Ser realista es el camino más frecuentemente transitado por la mediocridad».

emprendimiento“Tengo una idea de negocio…” Esta frase se ha convertido en algo común de escuchar en los pasillos de las universidades, trabajos y empresas desde que el emprendimiento está de moda.

Desde que me gradué de la universidad quería hacer algo que le diera sentido a mi vida; no quería tomar un trabajo basado en el miedo (como muchos hacen), sino hacer algo por convicción. Y si bien no fue una decisión fácil, si fue la que me permitió contar la mejor historia.

Más de dos años han pasado desde que tomé la decisión de convertirme en emprendedor. Desde que emprendí mi publicación digital he aprendido grandes lecciones: algunas difíciles y otras que satisfacen, pero en general, lecciones que más allá de convertirme en un emprendedor exitoso, me han hecho una mejor persona.

A continuación te comparto 20 lecciones que me ha dejado el emprendimiento en mi vida.

1. El emprendimiento no es una carrera que se gana llegando primero, es una carrera de resistencia que se gana en el largo plazo.

2. La actitud es la mejor herramienta que puede tener un emprendedor, y la constancia su mejor complemento.

3. Todos los días vas a encontrar una razón para abandonar, tu trabajo es saber ignorarlas y mirar hacia delante.

4. Nunca será fácil vivir del emprendimiento, por eso tan pocas personas lo hacen.

5. La pasión es necesaria para emprender. No porque sea bonito hacer lo que te gusta, sino porque es obligatoria para sobrevivir a tantas dificultades.

6. Ser rico, el dueño de tu tiempo o tu propio jefe no pueden ser tus razones para emprender, éstas serán consecuencia de vivir de tu propósito.

7. El emprendimiento no solo se trata de crear empresa, es un estilo de vida que practicas a diario preguntándote qué puedes hacer hoy para mejorar tu vida.

8. Ser emprendedor requiere que todos los días estés dispuesto a aprender algo nuevo. La universidad no es suficiente para alcanzar el éxito.

9. Tendrás que rodearte de personas que sean mejores que tú para enfrentar cada reto que implica crear una empresa exitosa.

10. Si quieres llegar rápido puedes trabajar por tu propia cuenta, si quieres llegar lejos tendrás que trabajar en equipo.

11. Como emprendedor no tienes que saber todas las respuestas, tienes que saber dónde buscarlas.

12. No tener dinero no es una razón válida para no emprender la vida de tus sueños. Comienza barato.

13. No esperes tener una gran idea de negocio para renunciar a tu trabajo y dedicarte a ella. Las ideas solo representan 5% del éxito del emprendedor.

14. Es posible que nadie te apoye en un principio. Algunos te tildarán de loco, de arriesgado y hasta de “equivocado”. No creas en sus miedos, ellos mismos hablarán de cómo te conocieron en un futuro.

15. No hables de tus objetivos, sueños o aspiraciones. Trabaja en silencio y deja que este hable por ti. Cuando hablas, sientes la misma satisfacción de haberlo logrado, sin realmente hacerlo.

16. Si emprender fuera fácil no habrían tantos empleados, ni tantas personas criticando a los que lo intentan.

17. Tendrás que renunciar a muchas seguridades como a tu salario, estabilidad familiar y beneficios laborales para perseguir tu sueño. Sin dudas, valdrá la pena.

18. Construye un negocio que tenga en cuenta tu estilo de vida. De nada sirve levantarte todas las mañanas a emprender en algo que no te gusta.

19. La meta no es llegar al cementerio lleno de dinero, se trata de disfrutar mientras llegamos allá. Puedes querer dinero, no hay nada de malo con eso, pero no sacrifiques tu vida por llenar tu cuenta bancaria.

20. Independientemente si emprendes una empresa o no, asegúrate que todos los días te levantes a hacer algo que te apasione, que te haga saltar de la cama, y que convierta tu días en minutos.

creenciasUno de los temas que siempre están presentes en la cabeza de la mayoría de las personas es el dinero. Es una preocupación constante y la base de muchos de nuestros proyectos. Sin embargo, hay creencias que nos limitan y nos quitan la capacidad de avanzar en ellos.

El problema está en que proyectamos nuestra capacidad mental en las preocupaciones y no en la creatividad, la búsqueda de la felicidad o la habilidad para afrontar situaciones de estrés financiero. Es allí dónde está la clave para poder resolver ese acertijo del ¿y ahora que voy a hacer?

Lo que necesitamos es una mentalidad fuerte, organización y lo más importante: control de nuestra vida.

No es solo cuestión de organizar tus finanzas para obtener cosas, es para obtener bienestar. Si lo haces te darás cuenta que incluso tu salud mejorará y abrazarás esa libertad financiera que todos anhelan.

Aquí tienes cinco creencias que deberías dejar de lado para poder sentirte libre.

1. “Alguien más se hará cargo de esto por mí”

Tú eres el único responsable de tu vida y de tus finanzas. No hay nadie que pueda hacerlo por ti.

Si dejas que alguien decida por ti, realmente no estás pensando en tu futuro. Si dejas todo para después y no empiezas a trabajar en tu futuro, cuando llegue la hora en que no haya nadie quien se haga cargo de tus responsabilidades, no sabrás cómo manejar la situación y eso podría dejarte incluso en la ruina.

Además, entre más tiempo pase, más lejos estarás de alcanzar la libertad financiera. No existe un momento oportuno, simplemente, el momento es ahora.

2. “No soy bueno(a) para el dinero”

No necesitas ser un experto sobre el manejo del dinero. De hecho no son muchas las personas que tienen un conocimiento a fondo sobre sus finanzas. Pero eso es algo que también se aprende con el tiempo.

Es importante que tengas paciencia porque los cambios no se ven de la noche a la mañana., pero la constancia, la disciplina y tomar buenos ejemplos, harán que la práctica haga al maestro.

Hoy en día, hay millones de herramientas que puedes aprovechar y no tienes que pagar. Así que ya no tendrás excusa.

3. “El dinero solo es ambición y nada espiritual”

El dinero tiene su valor y así mismo debes darle valor a todo lo que emprendas. Los servicios que das y los que compras.

Así seas el dueño de la compañía o tan solo un empleado más, el valor que tú agregues es importante y así mismo te será retribuido. No se trata de que materialices todo, dar valor significa apreciar tus talentos y ser capaz de brindar lo mejor de ti para el mundo exterior.

4. “No estoy listo”

Esa es una de las frases o excusas más comunes. Decir que no estoy preparado, que no es el momento, que estás muy joven o por el contrario muy viejo, son palabras negativas que bloquean tu mente.

Recuerda que imaginar no tiene límites pero si pones esa barrera mental, te estás quitando la oportunidad de conseguir cosas que ni te imaginas. El primer éxito que puedes tener en tu vida es romper este tipo de paradigmas y solo tu puedes darte valor. Si piensas que no estás listo, probablemente nunca lo estarás.

5. “Tenle miedo al dinero”

Muchas personas no saben la diferencia entre gastar e invertir.

Está bien tener temor a fracasar, pero también es importante aprender a arriesgarse un poco. Si siempre tomas decisiones con miedo, posiblemente terminarás fracasando. Salir de la zona de confort es arriesgado, pero si no sales, nunca sabrás si podrías haber conseguido algo mucho mejor.

El primer paso es identificar tus temores, el segundo es hacer un plan, organizarte y el tercero es tomar acción. ¿Qué estás esperando?

Reibox BlogControl del inversor # 6: Control sobre transacciones de corretaje

Los inversionistas sofisticados que tienen influencia interna pueden dirigir cómo se vende o se amplía la inversión.

Como inversionistas externos en otras compañías, los inversionistas sofisticados monitorean cuidadosamente el desempeño de sus inversiones y le dicen a sus corredores cuando comprar o vender apropiadamente.

Los inversionistas promedio confían en sus corredores para saber cuándo comprar y vender. Eso no es sofisticado. Es tonto.

Control del inversor # 7: Control sobre el ETC (Entidad, Tiempo, Características)

“Junto con el control sobre ti mismo, el control sobre el ETC es el control más importante,” decía padre rico. Para tener control sobre la entidad, los tiempos y las características de tus ingresos, debes comprender la ley corporativa, de seguridad y fiscal.

Padre rico realmente entendió los beneficios que podía obtener al elegir la entidad correcta, con el fin de año adecuado y convertir tanto ingreso ordinario en ingresos pasivos y de cartera como sea posible. Esta estrategia combinada con la capacidad de leer sus estados financieros ayudó a padre rico a construir su imperio financiero más rápidamente.

Control del inversor # 8: Control sobre los términos y condiciones del acuerdo

El inversor sofisticado tiene el control de los términos y condiciones de los acuerdos que él o ella hacen.

Por ejemplo, cuando traspasé la venta de varias de mis pequeñas casas a un pequeño edificio de apartamentos, usé la Sección 1031 de intercambio (ley estadounidense) el cual me permitió traspasar la ganancia. No tuve que pagar impuestos por la venta porque controlé los términos y condiciones del acuerdo.

Control del inversor # 9: Control sobre el acceso a la información

Como inversor interno, el inversor sofisticado tiene de nuevo el control sobre el acceso a la información. Aquí es donde el inversionista necesita entender los requisitos legales de los insider impuestos por la SEC en los Estados Unidos (otros países tienen organizaciones de supervisión similares).

Control del inversor # 10: Control sobre cómo y cuándo devolver

El inversor sofisticado reconoce la responsabilidad social que viene con la riqueza y la devuelve a la sociedad. Esto puede ser a través de donaciones caritativas y/o filantropía. Algunos lo harán a través del capitalismo, creando empleos y/o expandiendo la economía.

Como puedes ver, se necesita de muchos conocimientos e inteligencia financiera para convertirse en un inversor sofisticado. Si no estás a la altura de la tarea, busca por todos los medios reducir las comisiones que pagas como Buffett sugiere. Pero si estás a la altura de la tarea, te invito a aumentar tus conocimientos financieros.

Dominar estos diez controles de inversores marcará la diferencia entre conformarte con un retorno del 7% y hacer los rendimientos infinitos posibles. Es tu elección.

Reibox BlogPara el inversor multimillonario Paul Tudor Jones, Tony Robbins es una combinación única de terapeuta, capacitador y asesor.

Robbins es mejor conocido por vender millones de sus libros, audio y entradas a sus seminarios durante más de 30 años, pero también mantiene un pequeño grupo de clientes personales: Jones ha sido uno de ellos desde 1993.

Él le envía correos electrónicos a Robbins todos los días (antes del email, usaba el teléfono o el fax para hacer lo mismo) y se registra para una sesión intensiva de 1-2 horas en persona trimestralmente. Le paga a Robbins una tarifa anual de $ 1 millón, junto con una parte no revelada de las ganancias que gana ese año.

Lo sorprendente de Tony es cómo puede de-construir lo que impulsa ciertos comportamientos y ayudarte a desarrollar un plan de acción con propuestas de riesgos y recompensas cuidadosamente consideradas”, le dijo Jones a Business Insider en un email.

Recientemente nos reunimos con Robbins en su resort de Fiji, Namale, donde fue anfitrión de los ganadores de la competencia Shopify Build a Bigger Business, y discutimos su enfoque de coaching con Jones.

Pat Riley, uno de los entrenadores más exitosos en la historia de la NBA, presentó a Jones y Robbins, y Jones recuerda que Riley le dijo que “Tony me prendería fuego de una manera reflexiva y comprensiva”.

Jones ganó notoriedad en 1987 por predecir correctamente el colapso bursátil de ese año, pero tuvo problemas en los años siguientes para mantener su éxito en los mercados. Unos meses después de conocerlo, Jones decidió darle una oportunidad a Robbins para ver si podía ayudarlo con su rendimiento.

“Descubrí para Paul Tudor lo que estaba haciendo en su mejor momento”, le dijo Robbins a Business Insider el año pasado. Robbins entrenó a todos, desde atletas profesionales como Serena Williams hasta CEOs de tecnología como Marc Benioff, y adopta un enfoque con el que los ayuda a descubrir qué funciona y qué no para sus rendimientos, sin necesidad de igualar sus niveles de experiencia.

“Entrevisté a todas las personas a su alrededor”, continuó Robbins. “Vi películas. Ahí habían patrones que Paul Tudor estaba haciendo cuando estaba en su mejor momento, y los había abandonado”. Un hábito crucial que Jones había abandonado, descubrió Robbins, era preguntarse si tenía la posibilidad de obtener una ganancia de 5 a 1 por cada dólar invertido (lo que significaba que podría equivocarse cuatro veces y aún así no perder dinero).

Jones comenzó a ganar dinero nuevamente, y estaba convencido de que Robbins tuvo un papel lo suficientemente grande en ese cambio que mantuvo a Robbins como su coach. También presentó a Robbins a amigos inversionistas de alto perfil como Ray Dalio para ser entrevistados para el libro de finanzas personales de Robbins en 2014, “Money: Master the Game”.

En Fiji, Robbins ofreció una idea de cómo son los emails diarios de Jones, diciendo, “él me envía una lista de verificación de lo que medimos, todo, desde su NAV [valor de activo neto] a sus pesos [de sus portafolios], lo que está sucediendo en su cuerpo, a su enfoque, a las proporciones de riesgo-recompensa que estamos midiendo, y luego hace una narrativa para mí”.

Se trata de entrar en la mente de Jones ese día, y entonces comparar esa mentalidad con un escenario similar durante esa historia que han compartido.

Robbins continuó: “Y así veo eso y entonces sé el patrón. Si tenemos que hacer algo de inmediato, puedo hacer una llamada telefónica, o enviarle un correo electrónico, o volar allí en persona cuando sea necesario. Pero en este punto, no se necesita mucho porque es una máquina refinada”.

Trabajar poco y ganar mucho dinero es uno de los sueños que la mayoría de personas tienen, y, en la actualidad, no es tan difícil de cumplir.

En el mundo de las finanzas existe el término ingresos pasivos. Este básicamente lo que significa es generar ingresos sin necesidad de dedicar mucho tiempo y esfuerzo.

“Los ingresos pasivos son entradas de caja que se generan sin dedicación de tiempo para este efecto. Son rentas que percibimos sin tener una actividad ‘activa’, es decir, sin que debamos tener un esfuerzo permanente para su generación”, señala Santiago Rodríguez, profesor de la Universidad de los Andes.

Estos se diferencian de los ingresos activos –en los que se intercambia el tiempo y conocimiento por dinero– en la medida que se estructuran una vez y de ahí en adelante se recibirá, cada periodo de tiempo, cierta cantidad de dinero.

“No significa que el dinero ‘cae del cielo’ sino que, si logramos estructurar un flujo de ingresos, este puede llegar a nuestras cuentas bancarias o billeteras sin que hagamos grandes esfuerzos por conseguirlo”, explica Cristina Cervantes, gerente de ‘Resuelve tu Deuda’.

Algunas de las características de estos ingresos son la escalabilidad, puesto que este crece constantemente hasta donde la persona elija, y la generación de valor, cualquiera de las actividades que elija para obtener dinero deberá tener un diferencial para que exista un mayor consumo.

Las actividades que los generan

Santiago Rodríguez, docente de la Universidad de Los Andes, asegura que el ejemplo más típico de ingresos pasivos es el arrendamiento de un inmueble, una vivienda, un local o una oficina.

“El ingreso pasivo no necesariamente depende del tipo de activo, por ejemplo invertir en acciones. Acá, se podría ser activo o pasivo. Activo si la persona se dedica a seguir de manera diaria los mercados, pasiva si compra acciones y las deja por años mientras generan dividendos”, explica.

Ahora bien, además de estas opciones, en la actualidad la tecnología ofrece otras alternativas para generar este tipo de ingresos. ‘Resuelve tu deuda’ menciona las siguientes:

• Creaciones artísticas:si tiene talento para pintar o realizar alguna pieza artística puede aprovecharlo y cobrar por sus productos o por el uso de estos. Asimismo, puede crear un e-book o podcasts con temas de interés o académicos para venderlos.

• La fotografía:existen muchos portales web que reciben piezas gráficas y fotografías para que otras personas las utilicen, pagando por ellas. Así podrá cobrar una pequeña cantidad cada vez que alguien compre su foto.

• Formación online: los contenidos académicos en internet son cada vez más solicitados, por lo que puede brindar clases en un portal web o dictar cursos en Youtube y cobrar por las visualizaciones y reproducciones que tengan.

• Tienda online: las redes sociales son una manera de vender sus productos por internet. Esto no quitará mayor tiempo, teniendo en cuenta que se utilizan permanentemente estos canales.

Algunas ventajas

De acuerdo con lo señalado por ‘Resuelve tu deuda’, los ingresos pasivos dan la oportunidad de continuar con las actividades diarias sin gastar tiempo adicional o retirarse de su trabajo actual.

Adicional a esto, este tipo de ingresos tienen la gran ventaja de permitir el desarrollo de la libertad financiera e independizarlo poco a poco del salario del trabajo.

Cada vez que aumentamos nuestro ingreso pasivo, vamos logrando nuestra independencia financiera. Además, todas estas rentas permanentes en el largo plazo, nos mejorarán los ingresos que vamos a recibir de la pensión”, afirma Santiago Rodríguez.

Finalmente existen estas otras ventajas que debe tener en cuenta si quiere tomar la decisión de iniciar una actividad que le genere dinero extra:

• La inversión en tiempo y la dedicación que le debes imprimir a tu nuevo proyecto es mínima.
• El dinero recibido puede utilizarlo como quiera e invertirlo en las cosas que más le gusten.
• Dado que es una actividad en la cual usted es el único involucrado, no deberá preocuparse por nada más que por sus propios compromisos y responsabilidades.

Reibox BlogValidación de ideas. Las tres palabras que se encuentran justo en medio de tener una idea y construirla realmente.

¿Tienes una idea para una startup? Arma rápidamente una versión mínima viable que muestre cómo se vería, el MVP de 20 minutos como Ryan de Product Hunt lo llama.

¿Tienes ese MVP? Estupendo. Ahora, deja tu oficina (OK, tu asiento en esa cafetería) y sal a la calle para conseguir algunos feedbacks y validar si realmente tiene algún potencial.

Sin embargo, hay un pequeño problema con la obtención de feedbacks de validación.

Los emprendedores emocionados a menudo estropean las entrevistas de descubrimiento de clientes al bombardear a los potenciales clientes con demasiadas preguntas no estructuradas y utilizar técnicas de entrevista que inevitablemente darán lugar a prejuicios del experimentador.

Por otra parte, esas entrevistas rara vez ponen en claro qué hay para el entrevistado y toda la entrevista termina siendo una situación en donde los emprendedores se sienten como si estuvieran rogándole a los potenciales clientes para quedarse un poco más para que les den un poco más de feedbacks.

En Appster, hacemos docenas de entrevistas de descubrimiento de clientes cada semana. Y no es raro ver a nuestros clientes salir a la calle para hablarle a los consumidores acerca de sus ideas de apps y volver con no siempre recuerdos fáciles.

En los últimos años, descubrimos una interesante frase que hacía que los entrevistados se abrieran mágicamente y empezaran a preocuparse por dar valiosos feedbacks a nuestros clientes:

“Me gustaría tu consejo para que no construyamos la cosa equivocada.”

Me encanta esta frase.

Antes de tener un producto, necesitas validar el concepto. Necesitas entender si va a ser algo que tu mercado necesita o quiere. Hasta este punto, sólo estuvo flotando dentro de tu cabeza.

Con simplemente agregar “para que no construyamos la cosa equivocada” la entrevista se da vuelta. De repente, el entrevistado comienza a sentirse parte de tu viaje y menos explotado. Comienza a ser impulsado por esta necesidad natural de ayudar.

Dale a esta frase una oportunidad la próxima vez que entreviste a tus potenciales clientes antes de construir tu producto.

volverte millonarioAdemás, servirán de guía para darse cuenta de que el deseo de ser una persona rica no es inalcanzable y depende de diferentes variables.

Estas son algunas de las más importantes, listadas por diferentes sitios especializados en finanzas:

1. Tener claro qué es riqueza y éxito:

No todas las personas tienen la misma significación frente a estas dos palabras. El sitio web Finanzas Personales (FP) recomienda definirlas de acuerdo con sus intereses para, después, tomar decisiones.

“Hay personas que creen que el dinero lo es todo en la vida, mientras que otras consideran que este solo es el medio para el fin”, asegura ese portal.

2. Invierta en algo que le genere dinero (realmente):

Generalmente, las personas que tienen un buen empleo y salario creen que esto será para toda la vida. FP aconseja no despilfarrar todo en lujos y pensar en inversiones; además, recomienda buscar apoyo o un asesor para ver qué tipo de opciones hay para tal fin.

3. Trazarse metas que se puedan cumplir:

Para lograr una fortuna algún día es necesario soñar, pero también tener los pies sobre la tierra. Economistas y expertos en finanzas recomiendan elaborar un plan, con tiempo y metas que sean medibles. Los grandes millonarios, en la mayoría de las veces, han elaborado una hoja de ruta de acuerdo con inversiones y proyectos.

4. Ser conservador es sinónimo de grandeza en los negocios:

El portal Infobae cita varios ejemplos sobre cómo lograr ser millonario algún día. En este particular, aconseja acudir a la prudencia y ser conservador con el gasto.

La mayoría de los millonarios son muy conservadores con su dinero. Se centran más en evitar el riesgo que en la ganancia potencial que podrían obtener en una inversión”, afirma ese medio.

5. No centrarse en una sola inversión:

Así como ocurre con las monedas de los países, la volatilidad en los negocios también puede ser un factor común. Para hacer frente a esto, Infobae aconseja tener varias inversiones para tratar de evitar los riesgos de fracasar.

6. Mantener las inversiones:

Warren Buffett, CEO de Berkshire Hathaway, afirmó hace algunos meses a Bloomberg que no hay que ser la mente más brillante del sector financiero para saber que si se mantienen las inversiones, los millonarios pueden lograr mayores retornos.

Según el magnate, con esto se podrán mantener los costos de las movidas y se puede garantizar una gran rentabilidad.

Reibox BlogEn 2014, estaba constantemente ansioso. Mi negocio iba bien, pero no podía decir lo mismo de mi salud mental.

Si les hubieras preguntado a mis socios, amigos o compañeros hace tres años, todos me habrían descrito como volátil, alguien que no podía lidiar con situaciones tensas de alto riesgo. Recuerdo un ejemplo cuando un vendedor estaba a punto de entregarme algunas malas noticias. Evidentemente consciente de mi reputación, sus primeras palabras fueron: “No te asustes, respira. Relájate.”

Afortunadamente, aprendí a manejar la ansiedad y permanecer calmo lo suficiente como para tomar decisiones inteligentes, no sólo en circunstancias difíciles, sino también en circunstancias normales. Y le doy crédito a unos cuantos hábitos semanales por ayudarme a hacer ese cambio.

De hecho, es lo que hago los sábados, domingos y lunes en particular lo que establece el tono para una semana de trabajo productiva y mínimamente estresante.

Hábito semanal # 1: Domingo a la tarde, preparar la comida

Cocino 14 comidas al principio de la semana, así que no tengo que cocinar para el resto. La hora o dos extra que me ahorra en el curso de mi semana de trabajo me dan una oportunidad para relajarme, ver Netflix, o ponerme al día con amigos y familiares. Pero preparar las comidas también me ayuda a automatizar un área en la que me enfoque después de comprometerme a des-estresarme, lo que es saludable.

Cuando eres emprendedor, es realmente fácil ignorar tu propia salud; estás demasiado preocupado por cosas como hacer la nómina, administrar clientes, contratar y apagar incendios. Pero en mi experiencia, simplemente comer bien fue una de las mejores inversiones que he hecho.

Preparar mis comidas los domingos me permite dedicar más pensamientos conscientes a lo que pongo en mi cuerpo durante el curso de una semana de trabajo agitada. De esta manera, soy capaz de evitar la lentitud de la tarde y la pérdida de concentración. Cuando llegan las 3 pm y eres tan productivo como cuando lo eras a las 10 am, realmente puedes hacer funcionar tu negocio de manera diferente (es decir, mejor).

También noté que comer bien ayuda a controlar la fatiga de decisión, particularmente cuando estoy mentalmente cansado hacia la tarde.

Hábito semanal # 2: Sábado o Domingo tiempo de aprendizaje

Cada uno aprende de forma diferente. En mi cado, conservo la mayor parte de la información escuchando, así que comencé a dedicar más tiempo de los fines de semana a los audiolibros. Descubrí que estaba demasiado ocupado para hacer esto a lo largo de la semana, pero me di cuenta de que el aprendizaje continuo es una forma crucial para obtener la perspectiva que necesito para mantenerme conectado.

Las nuevas ideas, pensamientos o creencias me capacitan para ser un mejor líder, socio, amigo y persona en general. Puedo salir de mi cabeza un poco y ver las cosas desde los puntos de vista de los demás. Desde que hice del escuchar audiolibros un hábito regular de los fines de semana, también descubrí que soy capaz de manejar cosas tales como desacuerdos con socios y peticiones de empleados mucho más eficazmente.

A veces incluso escucho un audiolibro cuando estoy conmutando entre reuniones, pero como mínimo por lo general me aseguraré de reservar dos horas un sábado o un domingo para entrar en la zona.

Hábito semanal # 3: Lunes por la tarde sesiones de trabajo

Utilizo mis tardes de lunes para impulsar mi semana hacia adelante y comenzar con una “victoria” debajo de mi cinturón. Eso significa hacer algo con lo que no todo el mundo puede sentirse cómodo: pasando por una sesión de trabajo de 8 pm a medianoche.

Me doy cuenta de que esto no siempre es factible o incluso lejos de lo aconsejable para todos. El equilibrio entre el trabajo y la vida personal es importante si quieres evitar el agotamiento por estrés con el que me encontré hace unos años. Pero a veces el equilibrio sólo viene de la flexibilidad, saber a qué horas del día o períodos de la semana estás en tu mejor momento y apoyarte en ellos. De esta manera puedes alejarte del trabajo en otras ocasiones. Aplaudo a cualquier persona que sea madrugador y pueda lograr grandes resultados a las 5 am, pero ese simplemente no soy yo.

En lugar de eso, por lo general reservo los lunes por la noche para desarrollar mi marca personal y escribir, dos actividades que puedo abordar por mi cuenta. Con eso manejado el martes por la mañana, puedo enfocar toda mi atención en mi negocio por el resto de la semana. A medida que tu equipo se expande o tomas oportunidades adicionales, metas personales como la marca personal a veces tendrán que suceder durante las horas pico. Pero reservar algo de tiempo después de la cena para hacer una determinada tarea puede dejar espacio para poder hacer algo fuera de tu plato durante las horas de trabajo ordinario.

De hecho me encuentro esperando los lunes cada semana porque sé que empezarán productivamente. No importa qué cosas imprevistas puedan surgir en la mañana y temprano en la tarde, tendré mis veladas para establecer un rumbo estable.

Ya no me siento frustrado cuando me encuentro con situaciones que solían volverme loco. Un poco más de experiencia ciertamente ayuda, pero mis rituales de lunes y fines de semana han sido mis mayores ayudas para el manejo de los desafíos que enfrentamos todos los fundadores y dueños de negocios. Después de todo, una vez que la novedad de ser emprendedor desaparece, la inspiración se desvanece. Y una vez que esto sucede, cada semana puede convertirse rápidamente en una rutina.

En mi experiencia, la única solución real es recurrir a sistemas y hábitos que mantengan tu enfoque y claridad. Son las cosas que ayudarán a que tu empresa tenga éxito, además de mantenerte sano y feliz en el proceso.

dineroSiempre me ha resultado muy sorprendente ver cómo muchas personas toman sus decisiones de inversión basándose en opiniones de otros, expertos o no.

Por ejemplo, algunos compran acciones de la Bolsa Mexicana de Valores únicamente por recomendación de la casa de Bolsa, sin tener siquiera una vaga idea de a qué se dedica la empresa que están adquiriendo.

Todos los días me llegan correos para preguntarme en qué recomiendo invertir. Si me parece que el oro es una buena inversión en estos momentos, si valdrá la pena comprar dólares ante la amenaza de que no se logre una buena negociación en el Tratado de Libre Comercio o si comprar bitcoins es recomendable.

La realidad es que uno nunca debe pensar en invertir en uno o en otro: todos estos instrumentos —y otros— pueden tener cabida en una estrategia de diversificación de largo plazo.

Todo depende del horizonte de inversión, la tolerancia al riesgo de cada persona, pero también de su conocimiento del mercado: una persona que jamás ha invertido debe empezar con una asignación de activos básica, antes de pensar en incorporar activos sofisticados en su portafolio de inversión como, por ejemplo, derivados o criptomonedas.

Ahora bien, si uno está pensando en el corto plazo nada más, uno debería evitar la incorporación de activos volátiles en su portafolio o hacerlo en una proporción muy limitada, para no correr riesgos innecesarios.

En este horizonte no se trata del rendimiento (si uno invierte 10,000 pesos para usarlos dentro de un año, en realidad no hay mucha diferencia si se obtiene un rendimiento de 7 o de 10% anual). Por unos cuantos pesos más de ganancia, no vale la pena correr un riesgo muy grande.

En el largo plazo es distinto por el efecto del interés compuesto, que es lo que potencia la formación del patrimonio. A largo plazo, aunque no se crea, una diferencia pequeña en el rendimiento puede significar una gran diferencia en el valor final del portafolio. Pero también hay que cuidar el riesgo.

El reto de crear un portafolio de inversión con un horizonte de largo plazo es encontrar la combinación de instrumentos tal que pueda maximizar el rendimiento potencial, pero sin exceder nunca nuestra tolerancia al riesgo.

Es decir: primero fijamos el riesgo —la volatilidad máxima que podemos tolerar en el valor de nuestro portafolio— y luego buscamos la combinación de instrumentos y la proporción entre ellos que pueda ofrecernos el mayor rendimiento potencial.

Claramente invertir en sólo un instrumento (por ejemplo, en el dólar, en el oro o en bitcoins) es correr mucho riesgo. Nos puede ir muy bien, pero también nos podría ir fatal si las cosas no salen como pensamos. Además, el mundo cambia, entonces tampoco se debe tomar una decisión de inversión basado en las perspectivas de corto plazo que tenga un instrumento, sino por lo que cada uno de ellos puede aportar a nuestro portafolio.

Tristemente muchas personas también invierten en lo que les recomienda su asesor, sin tener idea alguna de en qué están poniendo su dinero.

He conocido muchas personas que sólo invierten en pagarés bancarios, que generan rendimientos menores a la inflación (es decir, una pérdida en el poder adquisitivo de su dinero con el tiempo) porque no conocen otra cosa, porque le tienen miedo al riesgo y porque el funcionario del banco les ha dicho que es lo mejor que pueden hacer por su dinero.

Pero también he visto el otro lado de la moneda: gente que invierte en forex o en contratos por diferencias, sin regulación y sin el respaldo de un activo real (funcionan casi como apuestas) porque les han dicho que es la mejor manera de ganar dinero fácil y rápidamente, sin saber que están arriesgando demasiado y sin darse cuenta de la manipulación que algunos brókers ejercen cuando se apuesta contra ellos.

Alguna vez en un foro de inversiones en bolsa una persona del público preguntó si podía demandar a su institución financiera por una mala asesoría.

Resultó que vio la publicidad de un fondo de inversión que el año pasado había ofrecido rendimientos extraordinarios, fue entonces a abrir una cuenta para invertir en él. Firmó sin leer todos los papeles que le dieron, abrió su cuenta y dio instrucciones escritas, con firma autógrafa, de poner 100% de su dinero en ese fondo. Ni preguntó.

Al mes siguiente hubo una crisis y al ver el estado de cuenta, tenía una minusvalía de 30% de su portafolio. No sabía que había invertido en un fondo de capitales: 99% de su dinero en Bolsa mexicana. Pretextos había muchos: “es que la institución debió haberme dicho”, “no me asesoraron”, “ellos deben pagar”. Lo cierto es que lo hizo sin tener idea de en dónde estaba poniendo su dinero.

Es triste, porque todos trabajamos mucho para ganarlo. Por ello todos deberíamos por lo menos saber y entender en dónde lo estamos poniendo y qué es lo que podría pasar en el mejor y en el peor de los casos, antes de tomar la decisión.

Reibox BlogEstos diez controles son claves para hacer grandes sumas de dinero en los mercados.

Control del inversor # 1: Control sobre ti mismo

“El control más importante que debes tener como inversor es el control sobre ti mismo,” decía el padre rico.

A la mayoría de nosotros nos enseñaron en la escuela para convertirnos en empleados. Sólo había una respuesta correcta, y cometer errores era terrible. No se nos enseñó ni lo básico de finanzas en la escuela. Una vez que sales de la escuela, necesitas de mucho trabajo y tiempo para poder cambiar tu forma de pensar y llegar a estar financieramente alfabetizado.

Un inversionista sofisticado sabe que hay múltiples respuestas correctas ante cualquier situación dada, que el mejor aprendizaje proviene de cometer errores, y que la alfabetización financiera es esencial para tener éxito. No se ponen nerviosos cuando cometen un error. Más bien, tienen control sobre sí mismos para aprender y mejorar con los errores. Ellos conocen sus propios estados financieros y entienden cómo cada decisión financiera que toman afectará en última instancia sus estados financieros.

Control del inversor # 2: Control sobre los ratios ingresos/gastos y los ratios activo/pasivo

Este control se desarrolla a través de la alfabetización financiera. Mi padre rico me enseñó los tres patrones de flujo de dinero; el de los pobres, la clase media y los ricos.

Los pobres gastan cada centavo que ganan y no poseen activos. Simplemente dinero que entra, dinero que sale.

La clase media acumula más deudas a medida que se hacen más exitosos. Un aumento de sueldo los califica para pedir más dinero prestado de los banco para poder comprar cosas como automóviles, vacaciones, barcos, y más. A medida que sus ingresos aumentan, también lo hacen sus deudas personales. Eso es lo que llamamos la carrera de ratas.

Los ricos tienen activos que trabajan para ellos. Ellos ganaron el control sobre sus gastos y se centran en la adquisición o la construcción de activos. Sus negocios pagan la mayor parte de sus gastos, y tienen pocos, si acaso, pasivos personales.

Los inversionistas sofisticados enfocan su tiempo y energía en comprar activos que pongan dinero en sus bolsillos; no persiguiendo pasivos que les saquen dinero… como honorarios de corredores. Es así de simple.

Control del inversor # 3: Control sobre la gestión de una inversión

Un inversionista interno que posee suficiente interés de una inversión como para controlar las decisiones de la gerencia tiene este tipo de control del inversor. El inversionista puede ser un único dueño o poseer suficiente interés como para poder estar involucrado en el proceso de toma de decisiones.

Las habilidades aprendidas a través de la construcción de un negocio exitoso utilizando el triangulo DI son esenciales para este inversor.

Una vez que el inversor sofisticado posee estas habilidades, él o ella será más capaz de analizar la eficacia de la gestión de otras potenciales inversiones. Si la administración parece ser competente y exitosa, el inversor se siente más cómodo invirtiendo sus fondos.

Control del inversor # 4: Control sobre los impuestos

El inversionista sofisticado aprendió acerca de las leyes fiscales, ya sea mediante el estudio formal o haciendo preguntas y escuchando a buenos asesores. El lado derecho del cuadrante CASHFLOW proporciona ciertas ventajas fiscales que el inversionista sofisticado utiliza cuidadosamente para minimizar los impuestos pagados y para aumentar los aplazamientos de impuestos siempre que sea posible.

Por ejemplo, en los Estados Unidos, las personas del lado D (Dueños) e I (Inversionistas) del cuadrante disfrutan de muchas ventajas fiscales que no tienen en el lado E (empleado) y A (Auto-empleados).

Gran parte de los ingresos del inversionista sofisticado es en forma de ingresos pasivos y de cartera, por lo que no tienen que pagar impuestos de seguro social como la seguridad social y salud por ese dinero.

Ellos pueden utilizar las leyes fiscales para aplazar sus pagos de impuestos, a veces indefinidamente.

Ellos pueden pagar sus gastos con dólares antes de impuestos y ser gravados sólo en sus ganancias netas.

Estas y muchas otras ventajas le dan al inversionista sofisticado una ventaja enorme sobre los que invierten en los cuadrantes E y A.

Control del inversor # 5: Control sobre cuándo compras y cuándo vendes

El inversor sofisticado sabe cómo hacer dinero en un mercado ascendente, así como en uno en baja. En la construcción de un negocio, él o ella tiene una gran paciencia. A veces me refiero a esta paciencia como “gratificación retrasada”.

Un inversor sofisticado entiende que la verdadera recompensa financiera viene después de que la inversión o el negocio se vuelva rentable y pueda ser vendido o hecha pública.

libertad financieraAntes siempre me fijaba en el salario como medida de mi salud económica. Si tengo un buen sueldo, eso quiere decir que me va bien en la vida y que mis finanzas personales están en orden. Así es como pensaba.

Hoy tengo claro que ganar un buen salario está bien, pero la cifra que realmente importa es la libertad financiera que tienes.

La libertad financiera el número de meses que puedes vivir sin reducir tu nivel de gasto si hoy mismo dejases tu trabajo. Es tu colchón de seguridad en caso de que la situación se pusiese muy negra o en caso de que decidieses emprender una nueva aventura profesional, por ejemplo.

El grosor de este colchón, es decir, la libertad financiera que necesitamos cada uno es diferente. Hay quienes tienen suficiente con tres años y quienes necesitan 10 años para sentirse seguros. Da igual cuál sea tu cifra real, alcanzar este objetivo cambia tu perspectiva vital.

Mi libertad financiera es de 14 años, es decir, si hoy dejara mi trabajo, podría mantener el mismo nivel de vida sin necesidad de trabajar hasta 2031.

¿Sabrías decirme cuál es tu libertad financiera actual?

Cómo calcular tu libertad financiera

Averiguar tu libertad financiera es sencillo. De hecho, puedes hacerlo en tres simples pasos que no te llevarán mucho tiempo.

Paso 1. ¿Cuánto dinero tienes? 

Suma el dinero que tienes en tu cuenta corriente, depósitos fondos… Incluye también el dinero de paro que cobrarías, pero no sumes lo que valen tu casa o el coche. Suma solo lo que puedas traducir en dinero rápidamente (la casa se tarde en vender) y ten en cuenta sólo tus bienes, no los de tu pareja o el que te puedan dejar tus padres.

Paso 2. ¿Cuáles son tus gastos mensuales? 

Esto es lo que más tiempo te llevará si quieres una cifra muy exacta. En este apartado tienes que sumar los gastos fijos y variables.

Paso 3. Calcula tu libertad financiera. 

Para averiguar cuál es el estado real de tus finanzas personales sólo tienes que dividir la primera cifra entre la segunda. Esto te dará el número de meses que aguantarías a flote sin trabajar. Si lo prefieres, aquí tienes un calculador que hará números por ti.

Así te cambia la vida cuando tienes libertad financiera

La libertad financiera es muy importante porque afecta a tu forma de ver la vida mucho más allá de lo que puedas pensar.

Hay tres aspectos en los que la mejora es gradual y casi no te das cuenta si no te paras a pensarlo detenidamente. Eso sí, cuando el cambio se produce es irreversible y notas una enorme liberación, como si te hubieses quitado una losa.

El primero de estos cambios es que tienes más éxito profesional. Existe una relación directa entre tu nivel de libertad financiera y tu rendimiento laboral. El motivo es que como tienes una red de seguridad, pierdes el miedo al fracaso y el temor a quedarte sin trabajo. Esto hace que seas más tú mismo, más creativo y con más iniciativa. Sin ese miedo serás capaz de responderlo a tu jefe lo que otros no se atreven y te verás a ti mismo aportando ideas que antes te hubieses guardado por el qué dirán.

El segundo es que trabajas en lo que te gusta. Siguiendo con el ejemplo anterior, no tienes por qué soportar un superior que no te gusta o estar en un puesto que no te llena. Como tienes una red de seguridad grande no tienes miedo a tomar decisiones como cambiar de trabajo o crear tu propia empresa.

El tercer punto es el más importante. Y es que con libertad financiera eres más feliz y puedes disfrutar más de la vida porque tu perspectiva cambia. Donde antes veías ‘peros’ e inconvenientes empiezas a ver oportunidades. Así es la magia de vivir sin miedos económicos.

¿Te apuntas al viaje?

pierdesEn la primera entrega hemos discutido ampliamente sobre distintas situaciones que podrían provocar una pérdida de nuestra principal fuente de ingresos: desde una liquidación en nuestro trabajo, hasta un accidente que limite nuestra capacidad para seguir trabajando de manera total o parcial. Incluso la pérdida —fallecimiento— del principal proveedor en la familia. Entre muchas otras.

Es importante que nos pongamos a pensar qué podría suceder si se diera alguna de esas eventualidades y cómo podría afectarnos dependiendo de nuestra situación particular. Porque ello nos da una buena idea de cómo podríamos protegernos.

A continuación, algunas sugerencias generales:

1.- Vivir dentro de nuestras posibilidades,

Es decir, tener un estilo de vida saludable en todos los aspectos, incluyendo el financiero. Gastar menos de lo que uno gana siempre tiene sentido.

No se trata de restringirnos; por el contrario, esto nos da libertad, nos abre posibilidades. Esto da paso al siguiente punto, que va muy relacionado.

2.- No tener deudas (a menos que sea estrictamente necesario).

Hubo un momento en el cual yo compraba muchas cosas a meses sin intereses, por razones estrictamente financieras. Tenía el dinero para pagarlas de contado, pero me decía a mí mismo: “Como no cuesta más pagar a mensualidades, mejor dejo mi dinero invertido y gano rendimientos”.

Pues bien, más de una vez utilicé ese dinero para otras cosas, porque se cruzaron oportunidades en el camino. Por ejemplo, en una ocasión el carro de mi esposa se desvíelo (hace ya muchos años) y la reparación salía carísima. Logramos venderlo a un mecánico que nos dio una cantidad razonable y decidimos adquirir un auto nuevo. Para ello utilizamos parte del dinero que ya había comprometido “a meses sin intereses”.

Como no tenía ninguna otra deuda, no tuvo consecuencias. Pero si hubiese perdido mi empleo en ese momento, habríamos tenido una temporada muy complicada.

Desde entonces, he tratado de no endeudarme. Ya no uso nunca los “meses sin intereses” porque entendí que son un compromiso: prefiero pagar de contado que ganarme unos cuantos pesos más en rendimientos que de todas maneras no son elevados.

No compro autos a crédito, ahorro lo que sería la mensualidad para pagar el siguiente de contado. Tuve sin duda un crédito hipotecario, pero hice un gran esfuerzo para dar pagos anticipados y liquidarlo varios años antes del plazo. He aprendido a vivir sin deudas y puedo decir que sí se puede.

3.- Contar con un fondo para emergencias que cubra por lo menos tres meses del gasto familiar corriente (eso si uno es empleado; sin embargo, si uno trabaja por su cuenta, es probable que uno requiera más).

Ya hemos hablado muchas veces sobre la importancia de tener este colchón para todas las eventualidades que suceden en el peor momento. Es importantísimo que este dinero esté líquido y en una cuenta segura y accesible, pero generando rendimientos para proteger su poder adquisitivo con el tiempo.

4.- Ante una pérdida de ingreso, cortar los gastos lo más posible, es decir, todo lo que no sea esencial. Lo importante es “estirar” nuestro fondo de emergencias —y nuestra liquidación— lo más que podamos.

Desafortunadamente, muchas personas hacen exactamente lo contrario.

Un querido amigo, por ejemplo, compró una minivan nueva para la familia con su liquidación, pensando en que se volvería a contratar muy fácil. Esto tuvo enormes consecuencias incluso para su salud, al ver que pasaba tiempo y no recibía ninguna oferta.

5.- Contar con un seguro de vida con cobertura de invalidez total y permanente.

Esto, además de la pensión que uno podría recibir por prestaciones de seguridad social, es la única manera de protegernos de una “muerte económica”, como mi amigo Eloy López suele decir. Nuestro activo más importante es, sin duda, la capacidad de generar ingresos.

6.- Tener siempre nuestro testamento actualizado y un seguro de vida que proteja a nuestra familia,

—por lo menos de manera proporcional en cuanto a los ingresos que aportamos al hogar— en caso de que, por un accidente o enfermedad, lleguemos a faltarles. Uno no tiene la vida comprada y dejarles una tranquilidad es nuestra responsabilidad. No lo echemos en saco roto ni lo dejemos para después, porque, lamentablemente, las cosas suceden cuando uno menos lo espera.

finanzasRecientemente, en el New York Times se publicó un artículo donde varias personas definen lo que es “riqueza”.

Entre las cosas que se mencionaron como definición más adecuada están: poder suplir para todas las necesidades en todos los niveles de los seres queridos, gozar de buena salud, poseer una gran acumulación de activos, tomar decisiones correctas, libertad para tomar decisiones, dar de regreso a la sociedad, no vivir al día, hacer las cosas que quieres cuando las quieras hacer.

En todas las definiciones, las personas no mencionan una cantidad específica de dinero. Más bien, se refieren a los bienes o atributos que se llegan a tener mediante él.

El dinero en sí es un activo netamente neutral. No posee valor físicamente. Más bien, su valor recae en lo que las personas atribuyen a esos pedazos de papel y de metal; este valor atribuido va desde lo que un Banco central designa, hasta lo que una persona percibe en él. Es decir, el ser humano es aquel que le da valor conforme a sus necesidades.

De ahí la importancia de la planeación financiera: si en un momento de emoción o de angustia, las emociones nos ciegan, comenzamos a usar créditos sin control. El valor del dinero cambia conforme a nuestras necesidades, por ello la gente define en diferentes formas la riqueza.

La planeación financiera permite tener objetivos claros, visión completa y clara del dinero. Mantener la cabeza fría es clave para tener finanzas sanas.

Ahora bien, ¿Qué son las finanzas sanas?

Es no tener deudas no necesarias (la deuda es buena si ayuda a crecer y es controlada; no es buena para sustentar el día a día de una persona o una empresa) y tener la capacidad de ahorrar y de invertir. Este balance sólo se logra teniendo un panorama claro de nuestra situación actual, y de lo que queremos lograr.

El hacer una cita semanal con uno mismo para revisar los pesos y centavos es clave: se detectan fugas, oportunidades que no se habían detectado y quedan claros los ajustes a realizar. También permite tomar decisiones acertadas y no influenciadas por emociones.

Definir la riqueza en lo individual es fundamental, ya que permite tener presente todo el tiempo las acciones a tomar en el ámbito de recursos personales, y sobre todo no perder el rumbo.

 

 

 

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