Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
Estás en Educación Financiera:

Aprende cómo funciona el dinero y como hacer que trabaje para ti.

Aunque no todos somos expertos en finanzas o inversiones, pero a todos nos gusta tener la tranquilidad de que nuestro dinero está bien administrado y trabajando a nuestro favor.

Ahorrar puede ser una opción para cuidar el dinero, pero invertir da la facilidad para planificar objetivos a mediano y largo plazo, de acuerdo con Principal, la empresa de soluciones financieras.

“En México, 54% de jóvenes mexicanos que realiza compras que salen de su presupuesto, por lo que se ven obligados a recurrir a sus ahorros o a un préstamo”, destaca en un comunicado Principal.

De acuerdo con Principal, para alcanzar tus objetivos de inversión es probable que tengas que hacer algunos ajustes en tu día a día, pero no se trata de dejar de gastar o dejar de disfrutar de tu vida actual, sino de administrarte mejor.

“Es saber cuánto puedes gastar hoy, sin sacrificar tu departamento nuevo, tu maestría o tu propio negocio”, apunta la compañía.

Estos son cinco consejos para invertir por primera vez:

Despeja tus dudas

Probablemente, los primeros obstáculos que encontrarás para invertir son los famosos mitos “eso es solo para millonarios”, “es muy difícil”, “voy a perder mi dinero”, o “mi dinero no estará disponible”. Gracias a estos mitos es que 51% de los jóvenes mexicanos prefiere guardar su dinero en casa, al considerarlo “el lugar más seguro”. Pero la realidad es que cualquier persona puede ser inversionista.

Para despejar todas tus dudas y temores al respecto, lo más recomendable es que busques a un asesor financiero que te guíe e identifique tus necesidades específicas. Invertir no es algo que puedas decidir con las recomendaciones de tus amigos o familiares, necesitas una opinión profesional.

¿Cuánto vas a invertir?

Una vez que ya disté el paso de ahorrador a inversionista, tu siguiente tarea es analizar tus finanzas personales. Para ello, revisa con tu asesor a cuánto ascienden tus ingresos y egresos; esto permitirá saber de cuánto dinero dispones para invertir.

Te recomendamos utilizar la fórmula “ingreso – ahorro = gasto” para que incluyas al ahorro dentro de tus gastos fijos. Recuerda siempre contemplar primero para tu ahorro e inversión, y ya después puedes gastar el resto de tu ingreso si así lo deseas.

Establece objetivos

Llegó el momento de establecer tus objetivos financieros. Esto también te ayudará a plantear un plazo aproximado para que los puedas alcanzar y es aquí donde tu asesor te puede ayudar a valorar qué porcentaje de tu dinero puedes ahorrar para el corto, mediano y largo plazo, al tiempo que cubres todas tus necesidades.

Es importante siempre contemplar el largo plazo para cuando te retires, y lo puedes hacer a través del ahorro voluntario en tu Afore para que tu estilo de vida actual se mantenga durante tu retiro.

Conócete a ti mismo

No a todos nos gustan las mismas cosas y no todos tenemos los mismos objetivos. Aquí radica la importancia de que tu asesor te haga un cuestionario para conocerte y definir cuál es tu perfil de inversionista, que ayudará a definir el tipo de producto para ti.

Este punto se relaciona con el nivel de tolerancia que las personas tienen al riesgo, por ello algunos expertos en finanzas suelen preguntar a sus clientes si se atreverían a saltar en paracaídas.

Si tu respuesta es “jamás lo haría”, quizá tengas un perfil de inversionista “conservador”; si podrías llegar a considerarlo, entonces un perfil “moderado”; y quienes sí se animarían a surcar las alturas (o ya lo han hecho), se acercan más a un perfil “agresivo” de inversión.

Esto les ayudará, a ti y a tu asesor, a tener una mejor idea de qué elementos debe incluir tu portafolio de inversiones, pero al final solo él te puede decir con precisión qué tipo de portafolio te conviene.

La palabra clave es: diversificar

Con diversificar nos referimos al famoso dicho “no todos los huevos van en la misma canasta”.

Si hablas de inversiones, es necesario hablar de diversificación y no apostar demasiado por un solo instrumento. Debes saber que todas las inversiones conllevan un riesgo, sin embargo, tener un producto con un portafolio diversificado ayudará a minimizar el riesgo y tener tu dinero en distintos activos.

Un portafolio de inversión bien diversificado puede incluir elementos de renta fija, renta variable, deuda nacional y/o internacional, además de certificados de gobierno, entre otros.

Zugoi BlogDía 16: Si quieres aprender un nuevo idioma, comienza a practicarlo todas las noches durante 15 minutos antes de acostarte.

Las personas que practican su idioma por 15 minutos antes de acostarse tienen una ventaja importante ante otros usuarios de Duolingo, de acuerdo con el fundador y CEO de la aplicación de aprendizaje de idiomas Luis Von Ahn.

“Esas personas sabemos que van a quedarse por mucho tiempo”, dice Von Ahn. “Vemos que lo hacen durante una semana y decimos, ‘Esta persona va a estar aquí por un buen tiempo'”.

Mientras tanto, los usuarios que se atracan (pasan horas en el sitio, abarrotándose en clases de francés, alemán o chino) tienden a desaparecer rápidamente.

Día 17: Habla con tu pareja sobre qué tareas odias y cuáles no te importan para poder dejar de pelear por las tareas domésticas.

En un episodio de su podcast “Lo mejor de ambos mundos”, Vanderkam y su coautora, la doctora Sarah Hart-Unger, hablan sobre la “carga mental” de ser padres; es decir, toda la energía psicológica que se necesita para recordar inscribir a Davie a las clases de natación y llevar a Janie al dentista.

Su estrategia para aligerar la carga mental y dividir las responsabilidades de manera equitativa entre la pareja es doble:

1. Cada uno anota todas las responsabilidades familiares de las que se está ocupando.
2. Cada uno comparte cuáles de esas responsabilidades disfruta y cuáles no.

De esta forma, descubrirás la cantidad real de carga que estás soportando en los hombros y averiguarás qué tareas puedes “negociar” o subcontratar para que todos estén contentos.

Día 18: Configura un filtro de compras en tu Gmail para detener los gastos impulsivos.

Libby Kane de Business Insider descubrió que la mejor manera de resistir la tentación de gastar dinero en línea es simplemente configurar filtros en el correo electrónico.

Ahora todos sus correos electrónicos de compras se filtran inmediatamente en una carpeta de compras, no en su bandeja de entrada, hasta que se da cuenta de que necesita algo específico. Luego hace clic y ve si alguno de sus minoristas favoritos lo está vendiendo.

Día 19: Habla con algún compañero de viaje hacia/del trabajo.

Un estudio del 2014 publicado en el Journal of Experimental Psychology encontró que las personas son mucho más felices en sus viajes diarios cuando enganchan a otro pasajero en una conversación. Incluso se sienten más productivos.

Sin embargo, los resultados del estudio también sugieren que las personas no conversan con otros pasajeros porque creen que esos pasajeros no quieren hablar con ellos. Si puedes superar ese miedo, y darte cuenta de que puedes estar haciéndote a ti mismo y a él un favor; estarás mejor.

Día 20: Haz que la limpieza de tu hogar sea manejable con sprints de ’20/10′.

Esta estrategia, de Rachel Hoffman, ” Unf*ck Your Habitat “, es simple: limpiar por 20 minutos y luego toma un descanso de 10 minutos. Hoffman dice que puede ajustar los tiempos exactos, por lo que limpia durante 45 minutos y toma un descanso de 15 minutos, por ejemplo.

Es suficiente tiempo para poner a lavar ropa o reducir el nivel de asquerosidad en el baño.

La idea es evitar lo que Hoffman llama “maratón de limpieza”, es decir, dejar que tu casa se ponga más y más desordenada hasta que llegue al punto en el que apenas puedes respirar. Luego pasas unos días “limpiando como un maníaco hasta que sea habitable de nuevo”.

Día 21: Crea metas financieras con tu pareja.

Los expertos financieros le dijeron a Business Insider que una de las cosas más importantes que puedes hacer con tu dinero cuando te casas es crear objetivos conjuntos.

Eso significa estar en la misma página sobre sus prioridades.

¿Es importante enviar a tus hijos a una escuela privada?
¿Son unas vacaciones de una semana cada verano crucial para tu cordura?
¿Deseas saldar tus préstamos antes de hacer cualquier otra cosa?

Y así.

Día 22: Comienza a despertarte dos minutos antes, como un Marine retirado.

Durante su estadía en el campo de entrenamiento, el veterano de la Infantería de Marina Andrew Wittman tomó un hábito matutino que se le ha quedado desde entonces.

“Estaba en la litera superior, por lo que mi cara estaba a seis pulgadas de distancia de la doble luz fluorescente” le dijo Wittman a Business Insider. “Lo que hacían todas las mañanas era encender las luces y arrojar latas de basura de acero al centro de la habitación. El primer día, pensé: ‘Oh, Dios mío'”.

Para evitar ese shockeante despertar, Wittman se entrenó para despertarse siempre dos minutos antes. Por ejemplo, si tenía el despertador a las 5:30, se levantará de la cama a las 5:28.

Hoy, dijo Wittman, él se prepara para el éxito todas las mañanas al pasar sus dos minutos extra con afirmaciones diarias.

Día 23: Escribe tres cosas por las que estás agradecido.

En su discurso de graduación en UC Berkeley, Sheryl Sandberg de Facebook reveló una de las estrategias psicológicas que ha estado usando para lidiar con la muerte de su esposo: “Anotar tres momentos de alegría antes de acostarme cada noche”.

“Esta práctica simple ha cambiado mi vida”, dijo Sandberg. “Porque pase lo que pase cada día, me voy a dormir pensando en algo alegre”.

Martin Seligman, fundador del movimiento de psicología positiva, descubrió que, después de seis meses, los participantes del estudio que anotaron tres cosas positivas antes de acostarse cada noche se sintieron más felices y menos deprimidos.

No me canso de repetirlo: un plan financiero no es más que una parte de nuestro plan de vida. Es sólo una herramienta que nos sirve para lograr esas cosas que más nos importan.

Desde luego, todos tenemos muchos sueños que queremos cumplir. Comprarnos un automóvil nuevo, garantizar la mejor educación para nuestros hijos, cambiarnos a una casa más grande, hacer un viaje por Europa o tener, dentro de muchos años, un retiro cómodo.

Sin embargo, también sabemos que no todas estas metas se pueden lograr al mismo tiempo.

Por esta razón, tenemos que concentrar nuestros esfuerzos en los objetivos que realmente son más importantes para nosotros. Enfocarnos en las tres o cinco primeras prioridades de nuestra lista, pero no más.

De esta manera, tendremos mejores posibilidades de lograr lo que más nos importa.

El que mucho abarca…

Es importante mencionar que, como en todo, si tratamos de abarcar demasiado, más de lo que podemos, probablemente terminaríamos sin lograr alcanzar ninguna de nuestras metas.

Esto no es fácil para muchas personas, ya que en ocasiones nuestros objetivos pueden causar conflicto con otros.

Es decir, puede ser que deseemos —o, más bien, nos convenzamos de que necesitamos— tener un automóvil, una nueva pantalla de alta definición o quizá el nuevo celular de moda, y todo ello en el corto plazo.

Sin embargo, también están otras cosas, que son de más largo plazo, como retirarnos cómodamente, que nuestros hijos vayan a una buena universidad, o quizá la compra de una casa dentro de algunos años.

Puede ser que no sepamos o no podamos determinar cuál de estas metas es más importante para nosotros. Si nos enfrentamos a un conflicto de metas, generalmente lo mejor será aplicar un criterio como: ¿Cuál de estas metas nos beneficiará más que la otra? ¿Cuál nos hará menos daño si la diferimos?

Desde luego, si somos parte de una familia debemos efectuar este ejercicio junto con todos sus miembros. Recordemos que la clave del matrimonio es compartir nuestras metas personales y alinearlas hacia un objetivo común, superior. Y si tenemos hijos, probablemente ellos tengan algo que decir también sobre las metas que les afectan.

Objetivos alineados al valor

En fin, mientras dibujamos nuestra lista de metas, debemos enfocarnos en cosas que nos pueden ayudar a sentirnos financieramente seguros, felices o llenos; en aquellas que estén relacionadas y alineadas con nuestros valores más profundos: seguridad, felicidad, amor, salud, bienestar, etcétera.

Recordemos que si un objetivo no contribuye a acercarnos hacia uno de nuestros valores, entonces sólo es un capricho. Y si posponemos objetivos verdaderos y nos enfocamos hacia nuestros caprichos, nos alejaremos cada día más de nuestros valores y, por ello, de lo que más nos importa en la vida.

En este sentido, muchos de nosotros tendremos al principio de la lista cosas como: contar con un retiro cómodo y no ser una carga para nuestros hijos, o establecer un fondo para emergencias que nos haga sentir seguros, ahorrar para el enganche de una casa, pagar nuestras deudas, ahorrar o asegurar la educación de nuestros pequeños, etcétera.

Mientras más cerca estén nuestros objetivos de nuestros valores, más comprometidos estaremos con ellos. Y es precisamente este compromiso el que nos ayudará a controlar nuestro gasto en cosas importantes y costosas.

Siempre que tengamos la tentación de comprar algo de precio alto, debemos preguntarnos: ¿esto me lleva más cerca de mis metas, y por ende de mis valores? ¿O me aleja de ellas?

Si la respuesta es negativa, entonces alejémonos o programemos el gasto para el futuro.

¿Cómo pasar de la meta a la acción?

Una vez que tengamos nuestras metas listadas y las hayamos priorizado, debemos enfocarnos en dos cosas importantes: traducirlas a un monto (es decir, hacerlas específicas, medibles) y decidir en cuánto tiempo las queremos —o podemos— alcanzar.

Recordemos que el tiempo puede jugar a nuestro favor o en nuestra contra, por el efecto del interés compuesto. Por eso es tan importante no posponer aquellas que llevan más tiempo, como el ahorro para el retiro.

Zugoi Blog¡El cielo se está cayendo! ¡El cielo se está cayendo!

Ok, Chicken Little, eso podría ser un poco dramático. Pero Robert y yo creemos firmemente que se avecina un colapso. ¿Por qué?

Echemos un vistazo a la historia reciente:

• Primero, hubo una crisis de ahorros y préstamos en los años ochenta.
• Luego, en 1987, el mercado bursátil colapsó y el índice Dow Jones perdió 23% de su valor.
• El siguiente gran evento fue la burbuja de las puntocom y la subsiguiente caída de 1999 a 2000.
• Y el evento más reciente fue la crisis financiera mundial de 2007-08, desencadenada por la crisis de las hipotecas subprime y el colapso de la burbuja inmobiliaria estadounidense.

Me faltan algunas más pequeñas en el medio, pero esas son las verdaderas importantes (o tristes, realmente).

Esencialmente, el período más largo de tranquilidad del ciclo económico tuvo lugar durante la década del 90, cuando la economía pasó una década entera sin un ciclo de bajada. Esa fue una década rara (y gloriosa).

Como puedes ver, han pasado casi 10 años desde el último gran evento; si la historia se repite, tendremos un colapso. Y pronto.

Examinemos las evidencias.

El promedio industrial Dow Jones está en su punto más alto: su registro de cierre más alto es 24.792,20, que se acaba de establecer el 18 de diciembre de 2017. El Bitcoin, la criptomoneda altamente volátil, creó un frenesí completo en las últimas semanas, con su aumento del 1600% en valor. Dicho esto, literalmente sube y baja mientras escribo esto. En las noticias, se habla de burbujas de viviendas y burbujas de préstamos automotrices formándose a izquierda y derecha.

¿Sabes lo que las burbujas siempre hacen? ¡Explotar!

Preparándose para la explosión

No estoy tratando de enviar un mensaje de catástrofe y tristeza. No sabemos cuándo explotará esta burbuja, pero ciertamente podemos comenzar a prepararnos para ella. ¿Cómo? Todo se reduce a la educación financiera.

Verás, todo comienza con comprender que el dinero no te hace rico. Tu coeficiente de inteligencia financiera (IQ financiero) es lo que te hace rico. Te garantizo que si le das los mismos $ 100,000 a una persona con bajo IQ financiero y a una persona con un alto IQ financiero, verás una inmensa diferencia en cómo lo gastan y hacen crecer ese mismo dinero.

Central a la diferencia entre aquellos con IQs financieros bajos y altos es una alfabetización simple pero profunda: la capacidad de comprender un estado financiero: un estado de resultados y un balance general.

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Extrañamente, las clases de contabilidad enseñan a leer un estado de resultados y un balance por separado. Pero, en realidad, comprender la relación entre ellos es crucial. Después de todo, ¿Cómo puedes saber qué es realmente un activo o un pasivo sin la columna de ingresos o la columna de gastos?

Comprender la relación entre los dos te permite ver fácilmente la dirección de tu flujo de efectivo para poder determinar sin esfuerzos si algo te está haciendo ganar dinero o no.

En pocas palabras: Si algo está ganando dinero, es un activo. Si no, es un pasivo. La razón por la cual la mayoría de las personas con bajo IQ financiero sufre problemas de dinero es porque compran pasivos y los incluyen por error en la columna de activos.

El flujo de efectivo es la única forma de hacerlo

Es esta simple idea la que explica por qué las personas con bajo IQ financiero aún son pobres, incluso cuando obtienen ingresos de seis cifras. No tienen idea de cómo mover su dinero a activos que les den más dinero. Y el flujo de efectivo es lo que realmente importa.

Debido a que los temas financieros tienen una forma de tornarse innecesariamente complicados, mantengamos los conceptos simples y usemos diagramas para mayor claridad. Si puedes entender los siguientes diagramas, tienes una mejor oportunidad para adquirir una gran riqueza.

Patrones del flujo de efectivo

Un activo es algo que pone dinero en tus bolsillos. Este es el patrón del flujo de efectivo de un activo:

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Un pasivo es algo que saca dinero de tus bolsillos. Este es el patrón del flujo de efectivo de un pasivo:

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La parte confusa

Ahora, la confusión puede ocurrir porque los métodos de contabilidad aceptados permiten la inclusión de activos y pasivos en la columna de activos.

Para explicar esto, mira este diagrama:

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En este diagrama, tenemos una casa de $ 100,000 donde alguien ha puesto $ 20,000 en efectivo y ahora tiene una hipoteca de $ 80,000.

¡Confuso de verdad! ¿Cómo sabes si esta casa es un activo o un pasivo? ¿Es la casa un activo solo porque está incluida en la columna de activos?

La respuesta es, por supuesto, no. Para estar seguro, necesitaría consultar el estado de resultados para ver si era un activo o un pasivo.

Para ilustrar esto, veamos un diagrama que describe la casa como un pasivo:

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Puedes ver que es un pasivo porque sus únicas líneas se encuentran en la columna de gastos. Nada entra a la columna de ingresos.

A continuación, veamos un diagrama con la adición de una línea que dice “ingresos por alquiler” e “ingreso neto por alquiler”: la palabra clave es “neto”. ¿Ves cómo esa adición al estado financiero cambia esa casa de un pasivo a un activo?

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En pocas palabras, si el ingreso por alquiler de la casa, menos los gastos de la casa, equivalen a un ingreso neto positivo por alquiler, entonces la casa es un activo. Si no, es un pasivo.

¿Encontraste esta lección profunda? Es esencialmente la base para construir todas las grandes riquezas.

Volviendo a mi comentario anterior, una persona con un IQ financiero alto y $ 100,000 podría saber cómo invertirlo en activos que son verdaderos activos, los que ponen más dinero en tus bolsillos cada mes. Una persona con bajo IQ financiero gastaría ese mismo dinero en pasivos, pero no sería capaz de diagnosticar lo que estuvo mal. Más bien, intentarán y trabajarán más para ganar más dinero, un círculo vicioso al que llamamos La Carrera De Ratas.

Volviendo a la burbuja

Comprender la relación entre el estado de resultados y el balance te permite comprender rápidamente si una inversión es un activo o un pasivo, y comprender esto te permitirá hacer la inversión correcta en todo momento.

Si bien no puedes controlar cómo se comportará la economía o cuándo se producirá esta burbuja inevitable, puedes controlar absolutamente tu continua educación y destreza financiera para minimizar su impacto.

Es muy común escuchar decir a las personas que tienen dificultades económicas, que el dinero que ganan no les alcanza, o que se les esfuma en cuanto llega a sus manos. Sin embargo, en la mayoría de las ocasiones todo lo que se dice queda en el discurso de la queja y no se hace nada por mejorar.

Es importante saber que el dinero tiene un gran valor energético dentro del universo, así como los seres humanos somos seres de luz y energía, es por esta razón que lo ideal es que usted logre sinergia con el universo para que vayan en la misma dirección, de la mano, relacionados.

Pero la pregunta aquí sería, ¿cómo lo hago?, ¿cómo logro tener esa buena relación con el dinero y que este comience a fluir en mi vida?

Pues quiero compartirles 5 maneras para que logren tener una buena relación con el dinero basados en programación neurolingüística.

#1. Dejar el discurso de la queja

La queja es una expresión de impotencia, en la que las personas inmediatamente se sienten y sitúan en el papel de víctimas.

Cuando usted se queja todo el tiempo de la escasez o falta de dinero, inmediatamente permite que todos sus pensamientos y comportamientos estén dirigidos y enfocados en el problema, como reza un dicho popular, mirando el vaso medio vacío en vez de verlo medio lleno.

Debe tener en cuenta que usted es quien crea la prosperidad, que usted es el responsable de vivir en un mundo lleno de apuros o un mundo de abundancia.

Pero si se queda en el papel de víctima, culpando al gobierno, a su familia, a su jefe o a la economía, pues lo que está haciendo es incitar a que le sucedan cosas o situaciones con mayor frecuencia e intensidad relacionadas con el motivo de queja. Recuerde, todo en lo que usted centra su atención se expande.

#2. Cambiar creencias sobre el dinero

Todas las personas a lo largo de sus vidas forman creencias respecto a cómo ven y perciben el mundo, de acuerdo con lo que aprendieron de sus padres o tutores, la cultura en la que viven, los conocimientos que adquieren y las experiencias vividas.

Es por esta razón que es muy importante que revise qué creencias arraigadas tiene sobre el dinero, cuáles rigen su parte de abundancia económica y sobre todo, examinar si esas creencias lo están limitando e impidiendo que tenga abundancia económica.

Creencias, como los ricos no entran al cielo, el dinero es sucio, los ricos son malos, hay que trabajar como esclavos, el dinero se gana con el sudor de la frente, el dinero vuelve malos a los seres humanos, son aquellas que no lo van a dejar ponerse en sintonía con el universo, la vida, Dios o cualquiera que sea su creencia más firme.

Así que identifique cuáles son esas creencias que tiene respecto al dinero, luego analice de dónde vienen, para que así reconozca que no son suyas, solo las adquirió de alguien o algo externo, esto le permitirá disociarse de ese dogma y así poder formar una creencia que sí lo ayude a fluir con el dinero.

#3. Saber administrar lo poco o lo mucho

Muchas personas dicen que no ven la necesidad de administrar su dinero porque es tan poco que cuando les llega ya lo deben todo o lo gastan muy rápido, pues este es un gran error.

A nivel energético el dinero es dinero, se trate de 100 pesos o de 100 millones, por lo tanto, comience a organizarse, mida cuales y a cuánto ascienden sus gastos, cuánto paga de intereses, cuánto ahorra y cuánto invierte.

Existen muchas teorías y porcentajes a la hora de aconsejarle cómo administrar el dinero, sin embargo, en mi opinión lo que debe hacer es ahorrar, e invertir, tómelo como hábito, así sean pequeñas cantidades, esto para que la mente comience a ver su orden y sepa que tiene ese espacio, donde cada vez le va a parecer más fácil colocar una mayor cantidad de dinero.

#4. Realizar afirmaciones positivas y de poder

Si deja de quejarse acerca de su situación económica e identifica y se disocia de las creencias limitantes que tiene en esta esfera, va a poder tener sentimientos diferentes, quitando la sensación de escasez y viendo las cosas de una manera menos trágica.

Algo importante es saber que el cerebro es literal y no acepta chistes, él actúa de acuerdo con lo que se le dice y se piensa.

Por lo tanto, debe ser más consciente de lo que expresa y más responsable con cada palabra que sale de su boca, debe aprender a realizar declaraciones positivas tales como, soy una persona abundante, el dinero llega a mi fácilmente y para quedarse, tengo tiempo y dinero para todo, tengo una mente millonaria, con afirmaciones como estas, va a lograr que el cerebro se comience a concentrar y a trabajar en ello.

Al principio puede sonarle extraño o pensar que no sirve de nada, pero con el tiempo va a notar como su percepción va cambiando, pues repitiendo estas frases poderosas constantemente y con buena intención, va a comenzar a evidenciar y percibir el mundo desde la abundancia y no desde la escasez.

Es importante que dentro de esas afirmaciones, tengan en cuenta las de agradecimiento, ya que si comienzan a bendecir, a dar gracias por lo que ya tienen, el universo, la vida, Dios o cualquiera que sea su creencia más firme, comenzará a fluir con usted y a trabajar para su bien.

#5. Tomar acción

Partiendo y aclarando que el dinero es un medio y no el fin, debemos poner sobre la mesa que, si se quiere ser rico, exitoso y abundante económicamente hablando, cambiar sus pensamientos y creencias solo es el primer paso, pues esto debe ir acompañado de trabajo de excelencia.

No importa a qué se dedique, pero siempre realice sus actividades lo mejor que pueda. Muévase, busque, estudie, mejore sus capacidades, siempre dé una milla extra, plantéese alternativas, si siente que debe subir de nivel y quiere otras entradas de dinero a su vida, busque y logre nuevas fuentes de ingreso.

No se centre en los obstáculos, céntrese en las oportunidades, tome decisiones, arriesgue mesuradamente, pero arriésguese, no cometa el error de quedarse en su zona de confort.

Rétese todo el tiempo a cumplir un poco más de lo planeado, tenga control de su vida, póngase metas alcanzables, realistas pero desafiantes, con tiempos de cumplimiento que estén bajo su control y sobre todo que no le hagan daño a nadie, no olvide celebrar sus logros así sean pequeños.

Moverse y estar en acción, hará que el dinero también se mueva y se ponga a su servicio. Si leyendo este artículo en algún momento pensó frases como: “el dinero no lo es todo”, “existen cosas más importantes que el dinero”, “no hay que pensar solo en el dinero”, “la persona que escribió esto es muy materialista”

Pregúntese qué creencias tiene en su inconsciente que no le dejan sentirse merecedor, puesto que si usted se devuelve al título de este artículo se dará cuenta que es claro en decir que estamos hablando del dinero y la buena relación que debemos tener con este, así que no tenga miedo o culpa al hablar de manera contundente y decidida de la importancia del dinero.

Nos vemos pronto.

Zugoi BlogEl fin de semana del 23 al 24 de junio, tuve el placer de hablar en el Red Pill Expo. La conferencia fue fundada por G. Edward Griffin. Hace muchos años, leí su libro La Criatura de Jekyll Island, y fue una reveladora lectura sobre las raíces de la Reserva Federal. Seguí a Griffin. Así que, estaba encantado de ser parte de su evento.

Para los que no están familiarizados con la Red Pill Expo, es un evento de dos días que tiene lugar en Bozeman, Montana, donde los principales expertos en salud, finanzas, ciencia climática, globalización y política se reúnen para compartir sus puntos de vista y los últimos descubrimientos.

El nombre del evento se tomó de la película de ciencia ficción, Matrix, en el que los seres humanos que viven en un mundo de ilusión que les impide saber que están esclavizados por amos invisibles. La única manera de ver las cosas como realmente son es rechazar la píldora azul, que perpetúa la ilusión y tomar la píldora roja, la cual hace posible ver la realidad.

Durante el evento, un extraño se me acerco y me preguntó si yo era anarquista. Le dije que no lo era, pero siguió presionando sobre el tema, con el tiempo me presionó hasta el punto de irritación extrema.

Resulta que el hombre es una semi-celebridad en los círculos de la anarquía y un auto-descrito anarco-capitalista. Sin tomar mis respuestas por su valor nominal, siguió tratando de encajarme en una etiqueta, y no lo aprecié. Él tampoco apreció que me enfadara con él.

Con toda honestidad, no vale la pena responder, pero consideré esto una buena oportunidad para aclarar más mis creencias sobre el gobierno y la política.

Las dos realidades

He dicho en el pasado que no soy ni republicano ni demócrata. De hecho, permíteme dejarlo claro aquí, no soy político en absoluto. No creo que el gobierno pueda resolver nuestros problemas, pero tampoco creo que la anarquía pueda hacerlo. No creo que ningún sistema pueda hacerlo.

Mi creencia siempre fue que no importa la estructura del gobierno (o la falta de él) hay dos realidades en juego, las realidades de los ricos y las realidades de los pobres.

Aquellos que son ricos aprendieron las reglas y cómo jugar con ellas magistralmente. Los que son pobres no lo hicieron.

En ese sentido, soy pragmatista y contrariador. Trato de mirar más allá de las respuestas estándar y aceptar formas de hacer las cosas para ver cómo los que son verdaderamente exitosos en la vida están realmente operando. Por eso escribí La conspiración de los ricos en 2009 para revelar las nuevas reglas del dinero.

Solo tú puedes salvarte

Al final, la única persona que puede salvarte eres tú. La razón por la que no soy un anarquista es porque requiere poner tu fe en un sistema para salvarte. Los anarquistas pueden afirmar que en realidad están abogando por la falta de sistema, pero yo argumento que es sólo un sistema que se ve diferente al sistema estándar del gobierno. Es la suposición de que una ideología es la respuesta.

Soy un capitalista. Cuando le dije eso al caballero del acontecimiento, él me presionó para admitir que era un anarco-capitalista. No lo soy. Soy sólo un capitalista. Negocio con dinero, cómo funciona, y cómo hacer que trabaje para mí. He pasado mi vida aprendiendo las reglas del dinero y poniéndolas en uso para enriquecerme, y lo he hecho tanto en los gobiernos de republicanos como de demócratas.

Y esto trae al entendimiento de cómo eres tú el único que puede salvarte. Tomemos por ejemplo el sistema tributario. Tú puedes gastar todo tu tiempo y energía gimiendo y quejándote del sistema tributario y de lo injusto que es (como muchos anarquistas, y otros, lo hacen) o puedes aprender a usarlo para tu bienestar financiero. Como capitalista, eso es lo que he hecho. No estoy haciendo lobby, quejándome, ni incluso tratando de cambiar el sistema. Lo estoy aprendiendo y usándolo para mi ventaja.

El código tributario, aunque complejo, está construido para incentivar ciertas acciones. Una persona financieramente inteligente entiende cuáles son esas acciones y cumple con ellas para pagar poco a nada en impuestos.

La buena noticia es que cualquiera puede hacer esto; si invierten en su educación financiera y tienen un alto IQ financiero.

Libertad verdadera

Al final del día, demasiadas personas ponen su fe en los sistemas en lugar de en sí mismos. Se adjuntan etiquetas a sí mismos, etiquetas que pueden matarlos. Las guerras se iniciaron cuando estas personas con una etiqueta comenzaron a pelearse con personas con otra etiqueta. Por lo tanto, me enoja mucho cuando la gente trata de etiquetarme y asociarme con sus ideologías. Intentar y presionar a alguien hacia tu campo no es algo pequeño.

En lugar de poner mi fe en un sistema, busco formas de prosperar bajo cualquier sistema, cualquier gobierno y cualquier situación económica. Debido a esto, muchas personas quieren unirme a sus causas. Ya se trate de cristianos, republicanos, teóricos de conspiraciones, e incluso anarquistas, las líneas son infinitas de personas que quieren que yo sea el campeón de sus causas.

En lugar de eso, tomo lo mejor de todas estas cosas y las aplico para crear la vida que quiero crear. Te animo a hacer lo mismo. Esa es la única libertad verdadera.

¿Has tenido alguna vez un hámster o una rata como mascota? Lo más habitual es tener a estas pequeñas mascotas en jaulas con algunas comodidades y actividades.

¿Has visto alguna vez una de esas jaulas? ¿Te acuerdas de esas pequeñas ruedas que tienen siempre para ejercitarse? Seguro que más de una vez te has quedado mirándolos mientras dan vueltas una y otra vez, corriendo cada vez más deprisa… ¿No te resulta algo familiar?

El especialista en finanzas personales Robert Kiyosaki utilizó esta analogía en su libro Padre rico, padre pobre para hablar de las finanzas personales. ¿Pero a qué se refiere con “la carrera de la rata”?

De la misma manera que la rata se introduce en un bucle una vez que comienza a rodar, las personas tienden a caer en un bucle en lo que a administrar sus finanzas personales respecta.

¿Pero qué bucle es este? Quizás cuando te lo expliquemos la situación te resulte algo familiar. Podemos tomar como referencia a un individuo cualquiera. Pensemos en un adulto medio con trabajo. Este individuo trabaja para conseguir dinero. ¿Para qué quiere este dinero? Para afrontar gastos y deudas, ya sea el alquiler de la casa, comida, préstamos…

Hasta ahí seguro que ya puedes reconocer algunos aspectos, pero la carrera de la rata continua. Una vez se han solventado todas las deudas ese adulto del que hablábamos se queda sin dinero. ¿Por qué? Porque apenas gana lo justo para afrontar esos gastos y una vez acaba con ellos necesita volver a trabajar para gastar más dinero. ¿Para qué? Para seguir pagando esas deudas que se han adquirido…

¿Lo ves ahora? Por desgracia este bucle en el que nuestro hipotético individuo está sumido resulta conocido a muchas personas. ¿Pero puede evitarse entrar en él? ¿Y se puede salir de él una vez se ha entrado? Robert Kiyosaki cree que sí, y de hecho achaca este problema a la falta de educación en finanzas personales que suelen tener los adultos.

Tu tiempo es el activo más valioso que puedes tener en toda tu vida, por eso deberías ser también el primero en valorarlo. Para ganarte la vida lo intercambias por dinero, pero precisamente por lo valioso de ese tiempo no puedes utilizar ese dinero que recibes así como así. Priorizar el uso de ese dinero y convertirlo en activos que den más dinero a posteriori es la premisa de la que parte Robert Kiyosaki para salir de esta carrera de ratas.

En su libro Padre rico, padre pobre ofrece sus claves personales para conseguir abandonarla.

Este experto en finanzas no miente cuando habla de la falta de educación financiera que tiene la mayoría. Dado que nunca es tarde para aprender… ¿Por qué no comenzar a poner en práctica algunos de sus consejos? Mejora la gestión de tus finanzas personales y deja estas carreras solo para las mascotas.

Zugoi BlogDía 8: Comienza tu día con una ‘hora de energía’.

Una “hora de energía” es cuando trabajas ininterrumpidamente en un proyecto de máxima prioridad. Laura Vanderkam, autora de varios libros sobre administración del tiempo y productividad, recomienda programar una cosa cada mañana.

Esto no es tan fácil como parece, especialmente cuando llegas a la oficina para encontrar tu bandeja de entrada desbordada y tu jefe se acerca para darte una nueva tarea.

Pero si al menos no planeas pasar los primeros 60 minutos de tu día en algo importante, puedes pasar fácilmente varias horas navegando en tu bandeja de entrada, atendiendo cosas que no son necesariamente importantes ni urgentes.

Una versión “pro nivel” de esta estrategia, dijo Vanderkam, es dedicar todo el lunes por la mañana a una tarea más grande que sea más especulativa y requiera un poco de reflexión profunda.

Día 9: Termínalo primero, hazlo perfecto más tarde.

Daniel McMahon de Business Insider dice que cuando está trabajando en una tarea importante que debe hacerse lo antes posible:

“Apago Internet y sigo trabajando sin parar hasta que el proyecto finalice, o al menos una parte importante del proyecto esté terminado. No aspiro a la perfección, sino simplemente hacer el proyecto. Más tarde, puedo volver atrás y hacer que el trabajo sea lo mejor posible. Esto me ha funcionado bien a mí”.

Día 10: Crea un café de networking con alguien a quien admires.

En una publicación en su sitio web, Te Enseñaré A Ser Rico, el CEO de GrowthLab, Ramit Sethi, dice que tu correo electrónico inicial es crucial para tener una reunión con una persona exitosa que admires.

Algunas cosas para tener en mente a la hora de escribir:

• Menciona cómo te topaste con su nombre.
• Explica qué es lo que quieres de ellos; sus consejos.
• Respeta sus tiempos y ofrécete a cumplir con sus horarios.

Día 11: Cambia tu escenario para mantenerte productivo si trabajas desde casa.

Tanza Loudenback de Business Insider sintió como su productividad estaba sufriendo cuando comenzó a trabajar desde su casa. Pero después de aproximadamente un mes de prueba y error, encontró una estrategia que funcionó: Cambiar su paisaje.

Loudenback ahora pasa al menos dos horas al día lejos de su “escritorio de trabajo”, que está en su habitación, y al menos un día a la semana fuera de su apartamento en una cafetería o en otro lugar.

Brie Reynolds, especialista senior de carrera en FlexJobs, le dijo a Loudenback que moverse de un espacio a otro es “una gran manera de mantenerse concentrado y productivo durante todo el día”. Además, rompe la monotonía que todos sufrimos ocasionalmente.

Día 12: Haz copias digitales de tus notas manuscritas (y desecha las páginas manuscritas).

Josh Zerkel, un organizador profesional certificado y el director de la comunidad y entrenamiento global en Evernote, tiene consejos para cualquiera cuyo espacio en el escritorio esté desapareciendo gracias a montones de notas. Captura y almacena todas esas notas digitalmente; y luego tira los papeles.

Tener todos tus archivos en un solo lugar es lo mejor que puedes hacer para comenzar a ser más productivo, dijo.

Zerkel agregó que no debes gastar más de 10 minutos al día en este proyecto. Recomendó usar una aplicación gratuita de Evernote llamada Escaneable, aunque hay muchas aplicaciones similares disponibles.

Día 13: Habla con tus compañeros durante 10 minutos sobre cualquier cosa, excepto trabajos, niños o tareas domésticas.

La “regla de los 10 minutos” es una sugerencia del profesor de sociología y experto en relaciones Terri Orbuch.

Como Orbuch lo describe en su libro 5 simples pasos para llevar tu matrimonio de bueno a excelente, la regla es una “reunión diaria en la que tú y tu cónyuge se tomen el tiempo para hablar sobre cualquier cosa bajo el sol, excepto niños, trabajo, tareas domésticas o responsabilidades”.

Orbuch desarrolló la regla después de enterarse de que la mayoría de las parejas felices que estudió conocen a sus cónyuges “íntimamente”, fuera del dormitorio, y se toman un tiempo con frecuencia para intercambiar conocimientos íntimos.

Día 14: Escribe tu lista de tareas pendientes y prepara tu ropa de entrenamiento para mañana por la mañana antes de acostarte.

El comandante de SEAL de la Marina retirado Jocko Willink le dijo a Business Insider que hay dos cosas que hace todas las noches para comenzar a correr a la mañana siguiente, y que cualquiera puede usarlas.

Primero, prepara tu ropa de entrenamiento esta noche. El mayor obstáculo para que una persona desarrolle una rutina de ejercicios es esforzarse de más para que se ajuste a tu horario. Para facilitarlo, dijo Willink, prepara su equipo de entrenamiento por la noche para poder arrojarse tan pronto como se levante de la cama.

Dos, termina de hacer tu lista de tareas de mañana esta noche. Ya sabes lo que tienes que lograr mañana, y es mejor que planees tu día rápidamente.

Día 15: Crea un ‘uniforme de trabajo’ para ahorrar tiempo y energía.

El “uniforme de trabajo” es un concepto que ha sido adoptado por muchas personas exitosas. Mark Zuckerberg, Barack Obama, y Steve Jobs todos se han puesto uniformes de trabajo para trabajar.

Los expertos dicen que tomar muchas decisiones pequeñas, como qué ponerte y qué comer a lo largo del día, disminuye tu energía mental para cuando necesites tomar decisiones más apremiantes, un fenómeno llamado “fatiga de decisión”. Esta fatiga mental hace que las personas actúen más impulsivamente o que no hagan nada cuando surgen asuntos más importantes.

Penny Geers, estilista y dueña de Your Closet, Your Style, recomienda estar preparado para derrochar en tu uniforme de trabajo para que soporte mucho desgaste y lavado. Geers dijo que probablemente necesitarás comprar al menos de tres a cinco pantalones, y no menos de cinco camisas o remeras.

Solo cuando viajas a un país en vías de desarrollo te das cuenta de que la relación que guardas con el dinero no es todo lo sana que debería. Por suerte o por desgracia hemos nacido en una sociedad tremendamente consumista en la que gastar por gastar forma parte de nuestra cultura.

La mayoría de las personas no consiguen ahorrar ni un solo euro a final de mes. Da igual que ganen 1.000 euros mensuales, 2.000 o 3.000: adaptan su nivel de gastos a su nivel de ingresos, creando necesidades materiales que no existen y que relacionan con su sensación de felicidad. Estas personas ven como algo normal vivir a solo un par de nóminas de la indigencia.

Sin embargo, no hemos venido hoy aquí a poner a dieta tus finanzas personales. En esta ocasión vamos a analizar cómo deberíamos gastar el dinero para ser feliz.

Nuestro referente para este artículo ha sido el libro “Happy Money: the Science of Smarter Spending” de Michael Norton y Elizabeth Dunn, una obra en la que se aborda la relación entre el dinero y la felicidad y en la que nos dan una serie de consejos para gastar el dinero de la forma que más felicidad nos genere.

No compres cosas, compra experiencias

Estamos acostumbrados a comprar bienes y servicios para satisfacer necesidades materiales. El problema es que a veces esas necesidades no son reales, sino que solo son fruto de la espiral consumista que nos rodea.

Nadie necesita cambiar de smartphone cada dos años o renovar parte de su armario cada cambio de temporada. Vivimos con demasiadas cosas a nuestro alrededor y creemos que así somos más felices, pero nos equivocamos.

En lugar de comprar cosas, deberías comprar experiencias.

Párate un momento a pensar cuáles son tus recuerdos más felices de los últimos cinco años. La mayoría son experiencias. El subidón por comprarte un nuevo smartphone de 800 euros apenas te va a durar unos días. Sin embargo, la euforia tras haber pasado un par de semanas de vacaciones en la playa con tu pareja aumenta según pasa el tiempo, cada vez que la recuerdas.

Comprar experiencias y sentirte vivo mientras las disfrutas o recuerdas es una de las mejores cosas que puedes hacer con el dinero, si no la mejor.

Haz que cada compra sea algo especial

Cuando te habitúas a algo, ese algo pierde su valor. Se conoce como el principio de habituación y viene a decir que cuando convertirnos una cosa en algo normal de nuestra rutina diaria, esta deja de proporcionarnos felicidad.

En Happy Money sus autores ponen como ejemplo las series de televisión. Si hay una serie que nos encanta y decidimos darnos una maratón de una tarde para ver la temporada completa, terminaremos fatigados. Algo que en teoría debería hacernos feliz, provoca el efecto contrario: acabamos cansados de la serie. ¿No habría sido mejor ver un episodio al día para disfrutar mucho más de la experiencia?

Con las compras ocurre lo mismo: comprar por comprar no nos proporcionará ninguna felicidad, sino todo lo contrario. Solo convirtiendo cada compra en un regalo excepcional, disfrutaremos gastando el dinero.

Compra tiempo

Nos hemos acostumbrado a que el mundo vaya demasiado deprisa. No se si os pasa que hay días en que nada más sonar el despertador ya sabéis que vais a llegar tarde a todo: date una ducha, saca al perro, desayuna, deja a los niños en el colegio, conduce al trabajo… Vivimos profundamente estresados mirando el reloj y eso no puede ser bueno para la salud.

Gastar dinero en comprar tiempo para reducir esas tareas es otro de los grandes usos que podemos darle al mismo. Compramos tiempo al hacer la compra online en lugar de ir al supermercado, al contratar a un persona para las tareas del hogar o incluso al comprar un coche para llegar antes al trabajo.

Ahorrar tiempo es muy necesario. El ritmo de vida que llevamos deja poco tiempo libre para disfrutar de la familia y de las cosas que verdaderamente son importantes. Porque ten algo claro: tu hijo es importante, limpiar la casa o tu trabajo no lo son. Y a veces, comprar tiempo es la única solución para disfrutar de esos placeres.

Paga hoy por las cosas que disfrutarás mañana

En los últimos años han corrido ríos de crédito fácil y barato que han convertido en habitual algo que no lo es: traer dinero del futuro para comprar cosas en el presente.

Nos hemos acostumbrado a disfrutar hoy las cosas que pagaremos mañana. Desde hipotecas a 40 años hasta préstamos personales para pasar un fin de semana a todo tren en El Rocío. Ya lo pagaremos poco a poco, ¿no?

Lo que te proponemos es justo lo contrario: compra solo las cosas que puedas pagar con el dinero que tienes ahorrado. En otras palabras, paga ahora para poder disfrutar mañana. Deja a un lado las deudas, paga al contado y bajo ningún concepto gastes lo que no tienes.

Invierte en los demás

Llamadme místico, pero soy de la opinión de que todo lo que das al mundo, el mundo termina devolviéndotelo.

Como seres sociales que somos, no deberíamos pensar solo en nosotros mismos, sino también en las personas que directa o indirectamente se relacionan con nosotros. Invertir en ellos tiene un efecto sorprendente sobre nuestra felicidad y es otro de los grandes usos que podemos darle al dinero.

Cuando gastas en una cena con tus amigos, en un plan de fin de semana para sorprender a tu pareja o en recorrer 500 kilómetros para visitar a tus padres, estás invirtiendo en la felicidad de estas personas.

Otra posibilidad es que inviertas en desconocidos, por ejemplo, a través de una donación a una causa que previamente te hayas molestado en investigar un poco.

Zugoi BlogSi aún no tienes un plan para el año, podrías tener problemas.

Por suerte para ti, ya hicimos un plan para ti. Debajo tienes una guía de 31 días para comenzar un año saludable, rico y feliz. Cada día va acompañado de una tarea, junto con una explicación rápida de por qué es importante.

Sigue leyendo para descubrir cómo prepararte para el éxito.

Día 1: Pregúntate: ¿qué es lo que quiero que ya tengo? ¿qué más, en todo caso, realmente deseo?

Katherine Schafler, psicoterapeuta de Nueva York, escribió sobre la ” trampa de la ambición ” en un post para Thrive Global. Es la tendencia de conseguir todo lo que queremos para hacernos infelices.

“Cuanto más consciente seas de ti, más fácil te será distinguir entre lo que te gusta y lo que realmente quieres adquirir”, escribe. “Pero, ¿Cómo hacemos esa distinción?

Como seres humanos, estamos tan acostumbrados a querer más de modo predeterminado. Más comida, más dinero, más amigos, más sexo, más cosas, más tiempo, más atención. Entonces, ¿Cómo empezamos a querer menos?”

Comienza con las preguntas planteadas anteriormente.

Día 2: Deja de presionar el botón snooze (posponer).

Puedes sentir como que presionar el botón snooze por las mañanas te dan un poco de descanso extra para comenzar el día, pero la verdad es que te hace más daño que bien.

Eso es porque cuando despiertas, tu sistema endocrino comienza a liberar hormonas de alerta para prepararte para el día. Volviendo a dormir, estás ralentizando este proceso. Además, nueve minutos no le dan tiempo a tu cuerpo para obtener el sueño reparador y profundo que necesitas.

Día 3: Comienza a hacer un seguimiento de tu patrimonio neto.

Una de las maneras más fáciles de realizar un seguimiento de tu progreso financiero es supervisar tu patrimonio neto: Todo lo que posees menos todo lo que debes.

Como la planificadora financiera en Nueva York , Lauren Lyons Cole, de Business Insider dice, una de las primeras tareas que le pide a sus clientes es que completen sus estados financieros actual, una descripción general de cada aspecto de su situación financiera, incluidos los saldos de sus cuentas. Una vez que puedes ver todo tu dinero en un solo lugar, puedes comenzar a determinar qué quieres hacer con él.

Bonus: Organizarse libera espacio de tu cerebro para no tener que pensar tanto en el dinero.

Día 4: Habla con tu jefe acerca de tus ambiciones profesionales.

Está en ti decirle a tu jefe que quieres un ascenso o un aumento salarial.

No es necesariamente una conversación fácil, pero es clave, según Toni Thompson, vicepresidente de personas y talento en The Muse. Thompson le dijo a Business Insider, “Hablen sobre lo que quieren con sus jefes. Asegúrense de que ellos sepan qué salario deseas y el título que deseas o que deseas más oportunidades”.

Si bien es posible que tu jefe no pueda darte lo que deseas de inmediato, al menos pueden comenzar a ayudarte a llegar allí.

Día 5: Revisa tu LinkedIn.

Business Insider habló con Hari Srinivasan, jefe de productos de identidad en LinkedIn, quien estuvo a cargo del rediseño de la experiencia de usuario de LinkedIn a principios del 2017. Srinivasan compartió algunos consejos para crear un perfil asesino como:

• Completar tu resumen.
• Compartir historias y publicaciones de blogs que interesen a tu audiencia.
• Destaca al menos cinco habilidades relevantes para tu role e industria.

Día 6: Utiliza un cálculo simple para calcular cuánto debes ahorrar antes de poder jubilarse.

Si los viajes a la playa del sábado y los juegos de golf hacen que sueñes con irte de tu trabajo para siempre, hay una manera simple de calcular cuánto necesitas ahorrar para que eso suceda:

Tus ingresos de jubilación deseados ÷ 4% = Cuánto dinero necesitas para retirarte.

Por ejemplo, si tu salario de jubilación perfecto es de $ 80,000, divídelo por un 4% y obtendrás $ 2,000,000. Ese es tu número mágico para la jubilación, y puedes dejar de hacerlo tan pronto como el saldo de tu cuenta lo alcance; incluso si solo tienes 28 años.

Día 7: Toma un domingo para hacer un ‘trabajo falso’ y ser más productivo durante la semana laboral.

Un “trabajo falso ” es un término inventado para la correspondencia por email, la programación de llamadas telefónicas y la organización de listas de tareas, es decir, las cosas que cualquier profesional moderno tiene que hacer para seguir trabajando, pero que rara vez producen un resultado inmediato o tangible.

Es importante, pero no requiere tanta energía ni concentración, por lo que puedes hacerlo fácilmente desde una cafetería o mientras descansas en pijama.

Si te enfocas en los grandes proyectos de lunes a viernes y ahorras trabajos falsos para los domingos, no tendrás que preocuparte por intentar y por no poder alternar entre los dos diariamente.

La libertad financiera es el tiempo que puedes vivir sin reducir tu nivel de gasto, partiendo del supuesto que hoy dejaras de trabajar. Suena increíble, ¿no? Por desgracia, muy pocos lo logran.

La especialista en finanzas personales, Sonia Sánchez Escuer, asegura que la libertad financiera no es una meta sino un proceso que se vive día con día.

Si llegas a lograrlo, ten por seguro que serás una persona menos estresada y más libre de caminar tras de tus sueños. Te dejamos cuatro consejos para lograrlo.

Calcula qué tanta libertad financiera tienes.

Luis Pita, un especialista en finanzas personales, fundador de la consultoría Preahorro (en España) y autor de “Ten peor coche que tu vecino”, da una fórmula sumamente sencilla:

Suma el dinero de tu cuenta bancaria, depósitos y formas de ahorro convertibles en dinero en efectivo en menos de una semana. No incluyas vender tu casa o auto porque eso disminuirá tu nivel de vida. Suma también la compensación total que cobrarías si dejaras voluntariamente tu trabajo. Solo el tuyo, no el de tu pareja. Luego suma todos tus gastos fijos.

Ahora, divide tu dinero disponible entre tu gasto mensual, tendrás el número de meses que puedes vivir sin trabajar.

Decídete a ahorrar.

¿No lo haces todavía? Es momento de empezar.

Parte de que eres una persona desidiosa y apática –todos lo somos en estas cuestiones– así que ayúdate un poco. Investiga con tu banco la manera en la que puedes separar un porcentaje de tu sueldo de manera automática y busca que transfieran este dinero a otra cuenta.

No pienses en ahorrar lo que te sobre porque nunca te va a sobrar nada. A esto, Pita le llama “preahorrar” y en la jerga de finanzas personales –en Estados Unidos– se le llama también “pagarte a ti mismo primero”.Lo ideal es que sea al menos 10% de tus ingresos pero no hay límite, haz cuentas y dedica cada vez más.

Controla tus gastos.

Ya después de que el dinero del ahorro se separe automáticamente, ya casi estarás del otro lado, pero necesitas manejar un presupuesto, ya que esto te ayudará a usar de manera más eficiente tus recursos.

Siéntate con papel y lápiz, una app para registro de gastos (hay muchas disponibles para Android e IOS) y un formato en Excel y rastrea tu dinero. Quizá la primera vez que lo hagas será doloroso, pero si tienes constancia no tendrás que volver a sufrir más.

Pero… ahorrar no es suficiente.

Si dejas ese dinero ahí, va a perder valor en el tiempo y la única forma de lograrlo, es utilizando vehículos de inversión.

Si quieres solo que tus recursos conserven su valor, hay instrumentos como los Cetes que pueden ayudarte. Pero si lo que quieres es construir patrimonio, o sea, aumentar los ceros a tu dinero, entonces piensa en invertir en bolsa, y sea de manera directa o a través de un fondo de inversión. Recuerda que para invertir en bolsa se necesita conocimiento, si no lo tienes, busca asesoría.

Si realmente te propusieras ser millonario, podrías lograrlo en cinco años.

Yo lo logré en un tiempo menor, pero no fue sencillo. Tuve que hacer miles de sacrificios y superar decenas de obstáculos, pero estaba determinado a lograrlo. Enfrentar la adversidad fue mi mejor maestra y me ayudó a generar el tipo de resiliencia que me permitió “caminar a través del fuego”.

Si logré ser millonario en menos de un lustro, es porque aprendí las siguientes lecciones:

Manejar a las personas

Eventualmente me volví a prueba de balas en este rubro. En el proceso de generar riqueza, aprendí que saber relacionarte con los demás es indispensable.

Nadie puede volverse millonario sin tener una actitud asertiva. Debes estar preparado para el momento en el que amigos que creías eran para siempre te den la espalda. Algo que, tristemente, sucede con cierta normalidad en la vida del emprendedor.

Perdonar a las personas

Hubo momentos en mi vida en el que tuve que dejar ir a personas que ya no eran una influencia positiva.

No solo eso, en otras ocasiones debí aprender a verdaderamente dejar el pasado atrás para abrir un nuevo capítulo con los seres importantes que sí siguieron a mi lado. Simplemente no tengo el tiempo para cargar con resentimientos.

Una vez me atreví a decirle a un primo cómo me sentía sobre el estado de nuestra relación. Extrañamente, murió la siguiente semana. Si no hubiera hecho las paces con él, me habría arrepentido por siempre.

Administrar mis finanzas

En mi primer año de emprendedor apenas si podía comer. Tuve que pagar cargos por sobregirar mis tarjetas de crédito, vender mi automóvil y en general, lo pasé muy mal.

Sin embargo, no dejé que esas experiencias se convirtieran en la norma para mí. Decidí aprender todo lo posible del manejo del dinero en cursos de finanzas personales y administración de negocios. En un año mis ingresos se habían incrementado 10 veces.

Hacer sacrificios

Esas experiencias fueron difíciles.

La noche anterior a recibir mi primer pago por US$10,000 por hablar ante una audiencia, tuve que dormir en mi coche, congelándome. En ese momento no podía ni costear un hotel. Pero gracias a esas vivencias sé darle al dinero su justo valor.

Enfrentar humillaciones

Una vez estaba formado en el supermercado con US$100 en productos, pero cuando pasaron mi tarjeta, me la rechazaron. Mientras trataba de sacar algún otro plástico que no estuviera sobregirado me di cuenta de que atrás de mí había una fila de 10 personas molestas.

Esa noche llegué triste y humillado a mi casa a comer una lata de atún, así, sin nada.

Pedir ayuda

En cierto momento mi negocio llegó al punto en el que no podía crecer más a menos que contratara a las personas correctas. Pedir ayuda jamás fue mi fuerte, pero tenía que hacerlo a pesar de que me sentía todo poderoso.

En meses ya tenía un abogado, editor, entrenador personal, chef y demás personal. Al principio tener este apoyo me salió en un ojo de la cara, pero fue gracias a él que superé la barrera del millón de dólares. Muchas personas no piden ayuda porque su ego se los impide.

Superar mis miedos

Reprobé mi clase de inglés tres veces en la preparatoria.

Un profesor en la universidad me dijo que ni siquiera me molestara en escribir porque yo simplemente no era bueno. No obstante, seguí escribiendo artículos y notas para fortalecer mi auto-confianza. Hoy mis palabras llegan a millones de personas.

Cambiar mi actitud

Crear excusas era uno de mis peores hábitos. Solía culpar a mi educación, a mis padres y hasta al medioambiente por todo lo que no había logrado, en lugar de tomar el control de mi vida.

Eventualmente tuve que aprender a dejar atrás estas limitaciones. Muchas veces debí sentarme frente al espejo y “regañarme” por tener esa mala actitud. Esto me ayudaba a cambiar mi manera de pensar y mejorar mi perspectiva.

Confiar en otros

En mi proceso de forjar riqueza, existieron tiempos increíblemente difíciles en los que me ponía emocionalmente mal y debía acercarme a mis amigos. Esos momentos de vulnerabilidad me ayudaron a manejar mi ansiedad y a liberar las presiones.

Al compartir mi vida con otros fui capaz de maximizar mis esfuerzos y hacer los grandes cambios necesarios en mi vida.

Correr riesgos

Antes de llenar de ceros mi cuenta de banco tuve que atreverme a hacer muchas cosas.

Tener ese valor requiere de fe en ti mismo y en los demás. La auténtica fe consiste en saber que las cosas se van a dar eventualmente mientras lo creas con todo tu ser. Hay veces en las que deberás dar un salto sin saber en dónde vas a caer. ¿Da miedo? ¡Por supuesto! Pero una vez que estés del otro lado verás que todo valió la pena.

Presentarse (a tiempo)

Antes solía llegar a mis compromisos “elegantemente tarde”.

Sin embargo, descubrí que debía corregir ese mal hábito cuando perdí un vuelo internacional (cuyo boleto me costó mucho dinero que en ese momento no tenía). Desde entonces jamás llego tarde a mis compromisos, porque recuerdo lo mucho que me dolió perder ese vuelo.

Volverme profesional

Hay una gran diferencia entre ser aficionado y ser experto.

Cuando comenzaba, yo mismo diseñaba mis sitios web, me cortaba el pelo y hasta le cambiaba el aceite a mi coche. Todas actividades que no sabía hacer bien, lo que me llevaba a perder tiempo y a frustrarme en el proceso.

Hoy en día sé que es mejor dejarles estas labores a profesionales. De esta manera, puedo concentrarme en lo que realmente hago bien, lo que me permite alcanzar mi potencial. Me rodeo de los mejores en mi negocio. Sí, cuesta un poco más, pero he aprendido que de verdad “lo barato, sale caro”. Eso es lo que te hace profesional.

Estudiar sin descanso

Cada año, sin excusas, leo al menos 100 libros.

Todos los días dedico tiempo para convertirme en un experto en mi rama. Y por supuesto, trato de aprender lo más posible de todas las personas con las que hago contacto.

Adquirir nuevas habilidades

Necesitas tener habilidades que paguen las cuentas.

Siempre practico mis charlas, escribo un mínimo de 3,000 palabras al día, mando miles de correos electrónicos en la semana y tengo varias llamadas telefónicas importantes durante mi jornada. Todo me hace un mejor profesional.

Atrapar las oportunidades

Antes manejaba por horas para dar una charla gratis. Aunque no recibía un pago monetario, esta experiencia fue realmente valiosa pues me enseñó de negocios y me dio la oportunidad de conectarme con expertos de todo el mundo.

Las mejores oportunidades de mi vida nacieron de momentos en el que el dinero era un factor mínimo.

Y dejar pasar oportunidades

Cuando mi empresa creció, debí sentarme con la cabeza fría a estudiar qué oportunidades de negocio eran verdaderamente valiosas. Es decir, no puedo darme el lujo de aceptar trabajos de US$10,000 cuando hay ofertas de un millón.

¿Suena avaricioso? La verdad es que trato de pasar esas oportunidades a colegas que van empezando.

Pensar diferente

Una de las grandes decisiones de mi vida fue cambiar mi pensamiento de consumidor a productor.

Aquí la diferencia: los consumidores comen pizza, mientras que los productores ganan con la pizza. En lugar de cumplir todos mis caprichos busqué maneras de generar valor y ayudar a otros.

Dar sin descanso

Cuando era adolescente me burlaba de las personas que hacían trabajo voluntario en mi comunidad. A los 20 años la historia era diferente pues yo apoyaba en cuanta causa se me cruzara enfrente.

Mi vida se transformó cuando entendí el valor de dar mi tiempo, dinero, energía y creatividad a otros. Cuando das sin restricciones, recibes mucho más de regreso. Descubrí que las personas ricas son aquellas que dan más. El secreto de la vida es dar.

Fijar metas “jugosas”

Debes ponerte objetivos que te asusten poquito y tienes que ser ultra específico cuando los pongas por escrito.

En mi primer año de negocios entregué sangre, sudor y lágrimas para cumplir mis sueños. Pasé muchas noches sin dormir para cumplir con mi trabajo. Hoy he logrado más de lo que pude imaginar.

Seguir mi propósito

Está bien tener un sueño, pero el verdadero éxito y plenitud llegan cuando ese propósito se vuelve más importante que tú, cuando das el mejor esfuerzo para que tu obra cambie al mundo. Si tus metas son más grandes que la riqueza personal, lograrás lo que te propongas.

Déjame simplificar cómo puedes convertirte en millonario en menos de cinco años: sé tú mismo. Solo toma las oportunidades que te permitan crecer y recuerda que si tienes un verdadero compromiso, serás rico antes de darte cuenta.

Mi carrera me ha llevado a ganarme el título de “millonario”.

Después de empezar desde el fondo invirtiendo el dinero que me dieron en mi Bar Mitzvá para después dedicarme de lleno al mercado de valores, tengo una nueva perspectiva sobre la formación de riqueza. Sé lo que es empezar sin ninguna ventaja, pero también he visto como las personas poderosas piensan y se comportan.

Como resultado de mi experiencia, he podido ver qué hacen diferente los millonarios, cómo ganan dinero y cómo protegen sus posiciones económicas. He aplicado estos principios en mi propia vida y sé que son parte importante de llegar a las metas financieras que uno se propone.

Te los presento:

 1. Los millonarios trabajan muy duro

Los esquemas “hágase rico rápido” no solo son un cliché, también rara vez funcionan de verdad. Todos los días vemos startups que logran valorarse por millones de dólares, pero la verdadera historia tras su éxito “de la noche a la mañana” es que sus fundadores pasaron años trabajando para conseguirlo.

Los millonarios no temen trabajar duro y creen en el principio “éxito llama a éxito”. Cuando tienes unas pequeñas victorias, debes apreciarlas y usarlas para seguir forjando tu camino. Te impulsan porque ya probaste el éxito ¡y es genial!

Lamento decepcionarte, no hay trucos para generar riqueza, solo trabajo duro, disciplina y coraje para prevalecer a pesar de las circunstancias.

2. Los millonarios tienen metas claras

¿Sabes por qué las personas ricas están dispuestas a trabajar tan duro? Claro, el hambre por tener éxitos continuos ayuda, pero también es porque tienen objetivos concretos.

Por ejemplo, ¿cuál de las siguientes afirmaciones crees que sea más motivante, “Cuando sea rico me voy a comprar un auto de lujo” o “Cuando sea rico me voy a comprar un Lamborghini Aventador LP 750-4 Superveloce rojo”?

Cuando estaba en la preparatoria tenía un cartel de Lamborghini pegado en mi pared porque eso era lo que quería lograr. Mi sueño era tan claro que prácticamente podía sentir el viento en mi rostro mientras paseaba enfrente de mis amigos.

Esa es la clase de motivación que necesitas mantener para ser exitoso. Si tu meta actual no tiene forma concreta, trabájala para que te lleve a ser millonario.

3. Los millonarios están dispuestos a fallar

Temerle al fracaso solo te hace ser demasiado precavido. Si siempre tienes miedo a fallar, te perderás de las oportunidades que se te presenten porque estarás demasiado asustado de dar el salto.

Los millonarios tienen una perspectiva diferente. En lugar de temer al fracaso, lo abrazan. Lo ven por lo que es, una oportunidad de aprender una lección valiosa que los impulsará en su camino.

Por supuesto, no se trata de ir por la vida buscando fracasar. Eso sería muy tonto, ya seas emprendedor o profesionista en una empresa. Pero cuando falles – y es casi seguro que en algún momento lo harás – debes tratar de aprender de la experiencia.

Sí, lastima, pero si usas tus fracasos como ocasiones para mejorar tu negocio y a ti mismo, eventualmente dejarás de temerle a los riesgos que te harán rico.

4. Los millonarios tienen mentores exitosos

Debo decirte, si hubiera tenido un buen mentor cuando empecé mi carrera hubiera sido millonario muchos años antes. Estaba aprendiendo todo por mí mismo, ¡evita mis errores!

Un buen maestro puede ahorrarte años de aprendizaje y dinero. Un mentor no puede trabajar por ti, pero puede ayudarte a caer en ciertos errores porque ya tienen la experiencia para saber más. Sin importar quien seas o lo que estés haciendo, siempre te beneficiará tener un maestro a tu lado.

Un hábito se genera con el tiempo y la voluntad para cambiar conductas. Si sientes que estás ahogado con tus ingresos y tu dinero no alcanza para cubrir tus gastos, quizás sea tiempo de replantear algunas cosas y ordenar las cuentas.

Las personas que han llegado a acumular mucha riqueza suelen adoptar ciertos hábitos financieros para preservar su dinero y multiplicarlo.

Estas son algunas de las conductas que caracterizan a aquellos que triunfan en sus finanzas personales:

Hacer presupuestos

Una forma básica de ordenarte con los gastos será haciendo un presupuesto. Calcula tus ingresos y enlista todo lo que tienes pensado gastar. Acostúmbrate a organizar tus finanzas de esta manera e intenta ahorrar. Esto evitará gastos sorpresa y frustraciones.

Por ejemplo, según el portal estadounidense Inc, el magnate del rubro petrolero Boone Pickens hace compras solo llevando el dinero justo que tiene estimado gastar. Es estricto consigo mismo y no se permite comprar lo que no ha planeado antes.

Evitar compras compulsivas

“La gente adinerada no es impulsiva, tienen tendencia a pensar sus compras un poco más. Preservar es importante (para la riqueza)”, refiere Susan Bradley, fundadora del Instituto Sudden Money de Palm Beach Gardens.

Comprar compulsivamente y sin razones no solo generará un desbalance en tus finanzas, sino que podría convertirse en una inversión muerta. Si no meditas bien tus gastos e inversiones, tu dinero perderá valor y se convertirá en objetos acumulados en tu garaje.

Hacer conexiones y redes de trabajo

Una de las rutinas típicas de millonarios es dedicar parte de su día a reuniones y actividades en las que pueden generar buenos contactos. Conocer gente afín a uno siempre será una inversión que puede traducirse en oportunidades financieras a posteriori.

En esta sana costumbre, es importante aplicar el marketing personal y mostrarse como una persona que infunde confianza para cualquier propuesta.

Autoaprendizaje

Según el especialista Tom Corley, autor del libro «Los hábitos de los ricos», las personas con fortuna tienen hábitos de auto-cultivación, como la lectura o el estudio constante de nuevas materias. Pero ¿cómo hago más dinero aprendiendo cosas nuevas o estudiando? Simple: explorar nuevos rubros afines a nuestro trabajo abre puertas a posibles inversiones.

Las personas con altos ingresos leen dos o más libros por mes, y abarcan temáticas diversas como salud, psicología, liderazgo, entre otros que incrementen sus conocimientos y sumen a sus habilidades ya adquiridas.

Si te dijeran que existe una fórmula efectiva para alcanzar la libertad financiera en tres años o menos, ¿lo creerías?

En plena entrevista con AméricaEconomía, le consulto a Alejandro Saracho cómo logró recopilar las herramientas que se transforman finalmente en este “Mapa de Riqueza”. Me responde que muchas de ellas utilizadas en este libro publicado el pasado cinco de marzo, están basadas en experiencias reales tanto personales como empresariales.

Y bajo estas vivenciales es que este mexicano logró alcanzar la libertad financiera. En este su segundo libro, luego de “Reconfiguración Financiera”, nos revela las metodologías y estrategias de una manera sencilla y práctica para llegar al ansiado objetivo.

En definitiva, si estás cansado de generar resultados sólo en la teoría entonces “Mapa de Riqueza” podría ayudarte y es que Saracho promete guiarte para tomar el 99% de las decisiones financieras enfocadas en la expansión de tu flujo económico.

Para entender mejor lo que promete esta publicación y cómo surge precisamente la continuación de su primer libro, los invitamos a revisar la entrevista realizada a este ingeniero industrial de profesión, con dos maestrías en negocios.

– ¿Existe realmente la libertad financiera? ¿Cómo la podrías definir?

Si existe la Libertad Financiera y es cuando tienes la opción de dejar de trabajar y puedes pagar los gastos de tu estilo de vida a través de tus ingresos pasivos y no de tus ingresos activos.

Los ingresos activos son los ingresos que provienen de tu trabajo o de tu negocio y requieren de tu tiempo, talento y energía y los ingresos pasivos son los rendimientos que te ha generado uno o varios vehículos de inversión que no requieren de tu tiempo, talento y energía.

– ¿Cuál es la receta para alcanzarla?

• Cambiar tu ideología sobre el dinero.

• Comenzar a generar ingresos extras.

• Aprender a administrar correctamente ya que en la escuela te enseñan a manejar el dinero de las empresas pero no tu propio dinero.

• Comenzar a invertir en los vehículos que más te convengan considerando que todas las inversiones tienen riesgo.

• Y potenciar tus resultados como lo hacen los bancos, con dinero de alguien más.

– ¿Cómo surge la creación de tu último libro “Mapa de Riqueza?

Surge a partir del libro Reconfiguración Financiera ya que me di cuenta que era necesario realizar un segundo libro para ampliar el tema de Libertad Financiera para que mis alumnos pudieran llevar un registro de su dinero como lo hace la gente rica a través de dos estados financieros que son el balance general y el flujo de efectivo, creando Mapa de Riqueza como un conjunto de estos dos factores clave.

Así en un mismo formato puedes apreciar tu flujo mensual (Flujo de Efectivo Neto) y el total de lo que tienes (Riqueza Neta).

– Muchos creerán que esta obra está dirigida para especializados en el área. ¿Es así?

Mapa de Riqueza está dirigido especialmente para dueños de negocio, empresarios, profesionistas independientes y emprendedores, pero cualquier persona que esté dispuesta a alcanzar su Libertad Financiera lo puede leer ya que la información es muy digerible y fácil de aplicar.

– El libro está dividido en seis partes, cuéntanos en qué consiste cada una.

En la primera parte hablaremos de los Elementos De la Ruta Definitiva. Específicamente, conocerás tu número de LIBERTAD FINANCIERA, las etapas del proceso (de 3 años) y las estrategias financieras que utilizaremos en cada etapa.

En la segunda parte hablaremos a profundidad del Mapa de Riqueza como Tablero de control y herramienta de seguimiento. Conocerás su estructura, cómo se calcula, cómo funciona el dinero a través de decisiones Financieras y cómo asegurarte que caminas en la dirección correcta.

En la tercera parte hablaremos a profundidad de las 7 Estrategias Financieras. Te compartiré la situación ideal para utilizarlas, te daré una descripción de cada estrategia y cómo implementarla.

En la cuarta parte aprenderás a implementar esta metodología (año tras año). Te compartiré los casos específicos de un emprendedor, un dueño de negocio, un profesionista independiente y un empresario.

En la quinta parte encontrarás un Cuaderno de Trabajo que te ayudará a realizar tu plan personal para alcanzar la LIBERTAD FINANCIERA, a monitorearlo mes tras mes y año tras año.

En la sexta y última parte te daré algunas recomendaciones y recursos en los que te puedes apoyar para acelerar tus resultados financieros. Y al final, te obsequiaré un bono especial para asistir al Seminario de Finanzas Personales que imparto en la Ciudad de México.

Hay muchas personas que se “reconfortan” diciendo que los veintitantos son la edad perfecta para no tener dinero. Lamento desilusionarte, pero no siempre tiene que ser así.

Si estás soñando en convertirte en millonario antes de los treinta ten en mente estas cinco cosas y podrás ver tu sueño hecho realidad.

1. Ignora las industrias “típicas”

Ser abogado o doctor no te va a llevar a ser dueño de millones en tus veintitantos ya que estas profesiones necesitan de muchos años de estudio (lo que sabemos que cuesta mucho dinero). Y lamentablemente las personas que tienen estos puestos difícilmente rompen esa barrera al ganar un status de alguien realmente millonario.

Busca nuevas industrias como lo es el marketing en internet. Hoy día este tipo de trabajos no requieren de años de educación.

2. No te enfoques en crear los millones

Si solo estás pensando en cuánto dinero puedes hacer nunca podrás obtenerlo.

Piensa en tener la mejor empresa, concéntrate en la calidad de tus productos y/o servicios. Solo así obtendrás millón ya que recuerda: el dinero es la recompensa de tu trabajo, no al revés.

3. No dejes de aprender

Estudia y lee lo más que puedas y más estás buscando ser el “rey” de una industria en la que todos lo quieren ser. Necesitas tener una ventaja y ésta solo se adquiere estudiando.

Tengo un gran número de estudiantes millonarios en mi programa y ninguno de ellos (y yo) somos Buenos en matemáticas. Te aseguro que no somos las personas más inteligentes del mundo, pero eso sí, somos trabajadores. Leemos, nos educamos nosotros mismos para poder ser la mejor versión de nosotros mismos.

Así que olvídate de los trabajos de 9am a 5pm, nosotros laboramos de 15 a 18 horas. Diarias.

4. Ten la disposición de hacer un sacrificio

Nadie dijo que sería fácil, ¿o sí? Necesitas pasar menos tiempo con tu familia y amigos, desde ahora en adelante lo primero –y único– es tu carrera y lo demás viene después.

Claro que todos buscan ese balance perfecto entre el trabajo y la vida personal, pero debes admitirlo: es imposible. O al menos ahora que estás arrancando, tal vez después lo logres, pero para eso necesitas no hacerlo por ahora.

5. Piensa en lo que amas y arregla el problema

Para estar de lleno en tu industria y poder hacer millones tienes que asegurarte de no perder de vista lo que amas para así no abandonar tus motivos.

No dejes que la falta de habilidades técnicas te retrase, siempre encontrarás a alguien que lo pueda hacer. Lo que sí puedes “perder” y jamás encontrar en alguien más es: la verdadera pasión en tu corazón. Te sorprenderías al saber lo lejos que ésta te puede llevar.

dineroLea esto con tranquilidad porque lo último que queremos es parecer unos abuelitos que lo regañan por sus hábitos. Al contrario, sabemos que es difícil con tantos gastos, como alimentación, servicios, facturas, transporte, tarjetas, entre otros rubros, y por eso, pese a que hay intenciones de ahorrar, es difícil lograr la meta.

Tranquilo que no es el único, aunque esto suene como al dicho de ‘mal de muchos, consuelo de tontos’. En un análisis que hizo la cooperativa financiera Confiar para averiguar por qué los colombianos no ahorran en el largo plazo, a 1.800 personas entre los 18 y 70 años, en Antioquia, Bogotá, Cauca y el eje cafetero entre otros, se encontró que el 63% prefiere ahorrar a 12 meses y el 84% de los entrevistados dijeron que estaban ahorrando actualmente.

La encuesta fue aplicada en personas entre los estratos 1 y 5, y entre los 18 y los 70 años en promedio.

Según las respuestas de la base social encuestada, la principal motivación para realizar un ahorro programado es estar preparado para el futuro (tranquilidad) información que se resalta en las subregiones Urabá (33%), Pereira (32%), Oriente (31%), Medellín (29%), Capital (32%) y Boyacá (32%); seguido de la cultura del ahorro donde se destacan el Suroeste (33%), Oriente (33%) y Boyacá (30%).

En general, la rentabilidad no es el primer atributo que tienen en cuenta a la hora de realizar un ahorro programado; de ahí la importancia de aprender “a vender el ahorro, no a comprarlo”, en otras palabras la esencia de ahorrar con paciencia y gastar con parsimonia.

De las 1.517 que ahorran, el 63% prefiere ahorrar a 12 meses, seguido de un 19% a 6 meses, lo que demuestra que los ciclos con los que se programan las personas no solo en el ahorro, sino en las actividades cotidianas que comúnmente son trimestrales, semestrales y anuales, relacionados con vacaciones, compras de regalos navideños y útiles escolares.

Según John Edwin Baena, líder de Investigaciones de la cooperativa financiera Confiar, existe una cultura de la inmediatez tal vez no generalizada para todos los públicos, “pero según los resultados obtenidos las personas tienden a programar sus metas cada vez en ciclos más cortos, en algunos casos por incertidumbre o por temor a que sus objetivos sean aplazados”.

Lo que debe hacer para dejar de perder dinero

El editor Tim Herrera, de la redacción de The New York Times da el consejo para poner orden a la vida financiera y dejar de perder dinero: empiece un presupuesto. Y agrega que tanto las dietas como los presupuestos se parecen en una cosa: la que es mejor de todas es aquella a la que usted se pueda aferrar.

Así que si usted sufre porque intenta con diferentes métodos hacer un presupuesto y todo lo que practica no funciona, a lo mejor no hay algo malo con usted. Simplemente, son maneras que no se ajustan a su personalidad.

“No hay nada de malo en hacer y mantener un presupuesto al tiempo en que usted hace seguimiento a sus gastos y los compara contra sus ingresos, para tener la contabilidad de cada dólar que se gasta”, dice Herrera.

Y en Estados Unidos, como en Colombia, hay una gran parte de población que no elabora su presupuesto. El 40% de los norteamericanos utiliza un presupuesto y aquellos que lo hacen, reportan un beneficio enorme. Al presupuestar, se puede detectar cuáles son esas fugas de los ingresos, como por ejemplo, los gastos hormiga diarios que tiene y que están drenando su cuenta de banco.

Incluso si usted necesita crear un presupuesto o si necesita refrescar el que tiene, el método más simple para conseguirlo es escribir de arriba a abajo cada gasto que haya tenido en determinado mes, entonces los debe separar en dos categorías:

los gastos fijos: cosas que usted debe pagar (como el arriendo, las cuentas y los préstamos con el banco) y

los gastos discrecionales, que son los que usted puede controlar: como la alimentación, el entretenimiento, los costos del carro y el vestuario.

Desde ahí tendrá muchas rutas para empezar, pero una que se recomienda con frecuencia es mantener un promedio de gasto que esté en la regla del 50-30-20, que consiste en un 50% del ingreso debería destinarse al pago de gastos fijos, el 20% dirigirlo a un ahorro de largo plazo, (como pensiones o el ahorro para pago de impuestos) y el resto para los gastos discrecionales.

Si usted conoce otro método de ahorro, cuéntenos cuál es el suyo. Si quiere intentar algunos que tenemos recomendados en Finanzas Personales le sugerimos algunos que pueden funcionar.

mentalidad financieraLas creencias personales marcan el pulso de nuestras vidas.

En las finanzas, por ejemplo, la forma en que gastamos el dinero puede estar influenciada en cómo fuimos criados de niños, cómo fueron nuestros padres o simplemente por el contexto en el que vivimos.

Es algo que los expertos en consultoría llaman “mentalidades financieras”. Se transmiten por generaciones y son algo así como el telón de fondo de nuestra economía. Estas son las tres mentalidades financieras que identificaron los expertos:

Mentalidad de escasez

Es la tendencia a culpar a otros de nuestra falta de dinero o nuestras fallas administrándolo. La persona con mentalidad de escasez no admite su responsabilidad en mantener un orden en sus finanzas. Consideran que su situación actual ha sido generada por su suerte y ansían una herencia o el premio de una lotería para resolver su vida.

Son víctimas del gobierno, de la usura de los bancos, de los altos impuestos y de lo mal que pagan en las empresas. Les importa poco el ahorro y no ven un horizonte de libertad económica y buena salud financiera.

Mentalidad de lucha

Este grupo de personas tiene como problema central el desorden financiero. Su objetivo es recibir un sueldo o generar un ingreso fijo para cubrir sus gastos. Pero no hay una claridad de objetivos para construir un estilo de vida económicamente responsable.

Reciben sus ingresos y con lo mismo, estos se van. Su bolsillo es como una especie de coladera y son muy permeables a compras impulsivas.

El mexicano Ricardo Gonzales, coach estratégico en aceleración de resultados, los describe así: “Piensan más en la recompensa inmediata, ‘si me lo gané hoy, me lo gasto hoy, ya mañana veré’. Esto genera una sensación de vivir luchando para salir adelante”.

Mentalidad de abundancia

Los de mentalidad abundante buscan crecer siempre y generar ganancias con lo poco que puedan tener. En su mente solo hay espacio para un desarrollo personal y una inversión. Suelen ser planificados y pueden enfocarse en proyectos que no comprometan su economía.

Nunca gastan más de lo que ganan y saben muy bien cuidar su dinero. Invierte, evalúa, pide consejo y analiza resultados. Si realizar tal o cual actividad económica funcionó, la sigue haciendo. Su conducta es predecible y también muy poco impulsiva.

Ahora que sabes qué mentalidades financieras existen, ¿cuál es la tuya?

robert kiyosakiEl best seller más famoso de Robert Kiyosaki es “Padre Rico Padre Pobre”, un libro de autoayuda enfocado en mejorar las finanzas personales.

Según su biografía, contada en parte en el mismo libro, el autor tenía nueve años cuando se dio cuenta de que era pobre. A esa edad quería saber sobre finanzas y cómo hacer dinero. Pese a sus intentos no logró que ni sus maestros de escuela ni su padre le enseñaran nada al respecto.

A los 10 años conoció a un hombre emprendedor con el que empezó a aprender sobre el dinero y las inversiones mientras jugaban Monopolio.

Según un artículo del portal de noticias Soy 502, escrito por el emprendedor guatemalteco Daniel Herbruger, estas son algunas lecciones de “Padre Rico Padre Pobre”:

1. Si no te interesa el dinero, ¿Por qué trabajas?

El dinero sí importa y por ello una educación financiera continua es la mejor forma de relacionarnos con él.

2. El dinero no controla tus emociones; tus emociones controlan tu dinero

Para Kiyosaki lo más importante es controlar las emociones para así lograr controlar el dinero.

3. El presupuesto dice tu historia

La contabilidad de un negocio es el reflejo de lo que hemos hecho con el dinero y las inversiones. Hay que prestarles atención. También hay que sacar conclusiones en torno a las finanzas. Ellas reflejan si solo hemos trabajado y guardado dinero, pero no hemos sabido disfrutarlo.

4. Los ricos tienen más activos que pasivos; los pobres lo opuesto

Los activos ponen dinero en tu bolsillo y los pasivos lo extraen.

5. ¡No te cases con la casa!

Este consejo no trata de no comprarse una casa sino de pensar bien en el efectivo que se tiene para pagarla. Por ello, es importante preguntarse antes qué es lo que se quiere en la vida para no comprometerse en pagos que duren muchos años. Esto es importante si no te gusta tu trabajo.

6. La riqueza se mide en tiempo

La riqueza es la capacidad de una persona para sobrevivir cierto número de días en el futuro… o bien, si dejo de trabajar el día de hoy, ¿cuántos días sobreviviré?

7. Baja tus gastos operativos y aumenta tu calidad de vida

“Mantén bajos tus gastos, reduce tus pasivos y construye diligentemente una base de activos sólidos”, aconseja Kiyosaki. Esto significa que mientras más altos sean tus gastos básicos menos flexibilidad tendrás para afrontar desempleos, emprendimientos y oportunidades de vida.

Más allá de ser un gurú en finanzas, lo que hace Kiyosaki en sus libros y conferencias es usar la lógica financiera para administrar el dinero. Por ello, hace énfasis en el uso inteligente del dinero para seguir creciendo. Incluso cuando se tiene mucho dinero, se corre el riesgo de perder perspectiva, dejarse llevar por las emociones y malgastarlo o hacer malas inversiones.

millonariosBienvenido a otro episodio de Tu Vida Ilimitada.

Soy Carlos Marín, autor del número uno best-seller, La Fórmula De Éxito Ilimitado, estamos en un nuevo comienzo, ya empezó el año y una nueva vida para ti.

Hemos invertido seis semanas estudiando la motivación, una cosa muy clave para tu éxito, y lo estudiamos desde todos sus aspectos. Lo que la crea, lo que la sostiene, lo que la magnífica, y con todo esto te he estado preparando para un tópico crítico, algo sumamente importante, especialmente para esta época del año, para este momento en tu vida.

Quiero hacerte una pregunta: ¿Estaría bien si te enseño cómo pensar como un millonario?

Porque a mí me parece que para muchas personas esto puede ser un problema porque los veo atascados y no digo que tú necesariamente estés en ese lugar, pero te puedo enseñar cómo piensa un millonario.

Porque yo sé que es algo que muchas personas realmente quieren lograr, quieren llegar a ese punto pero realmente piensan que hay mucho misterio, muchas cosas fuera de su control, y está mucho más dentro de tu control de lo que tú te puedes imaginar.

Existe una forma de pensar que produce el tipo de resultado que consiguen los millonarios, gente súper exitosa, gente que gana mucho dinero, gente que tiene millones de dólares.

Algunos que tienen doctorados de universidad, otros que son solamente graduados de universidad, otros que no se graduaron del bachillerato. Algunos tienen negocios de servicio, otros son profesionistas, otros son negocios al detalle, negocios al por mayor, negocios por Internet, redes de marketing, ventas, etc. Muchos diferentes tipos de negocio y muchos diferentes tipos de personalidades y temperamentos que tienen los millonarios.

Algunos son esa persona tipo A, que está empujando constantemente, y otros son tan relajados que tú dirías: “Guau, ¿este tipo es millonario o esta señora es millonaria?” Entonces, existen muchos diferentes tipos de personas, con diferentes antecedentes. No podemos decir que sólo existe este tipo o este tipo. Existen diferentes formas de pensar que tienen estas personas.

Algunos son más organizados, son este tipo de persona quisquillosa que tiene que tener todo en orden, que hacen 17 listas al día, que no salen de la casa sin una lista y otros son este tipo de personas tan flexibles que le gusta la aventura, que prefieren reaccionar a las cosas.

Algunos son más sociables, les encanta la gente, tienen que estar socializando todo el tiempo y son constructores de equipo, son líderes de opinión, siempre están involucrados con las personas, y para estas personas a veces es más fácil crear este tipo de éxito.

Otros son solitarios, vuelan solos, son creativos o les gusta trabajar en la computadora o les gusta estar, como dicen trading, opciones, acciones, etc. A veces es un poco más difícil para esas personas porque siempre es importante construir equipos, no importa la personalidad que tengan o los antecedentes que tengan.

Algunas características, formas de pensar, son muy similares en todos ellos. Por ejemplo, todos son autosuficientes, toman responsabilidad por sus vidas, por sus resultados. Son personas con iniciativa, personas que son auto disciplinadas, personas que son auto motivadas. No son el tipo de persona que necesitan alguien detrás de ellos diciéndoles: “Mira, tienes que hacer esto. Mira, tienes que hacer lo otro”. Son personas que se auto motivan, tienen la iniciativa.

No necesitan a alguien encima de ellos todo el tiempo porque ellos están buscando mayores resultados de lo que otros esperan de ellos, tienen esa iniciativa, esa motivación, tienen ciertas creencias claves que los ponen en una posición un poco separada y un poco diferente que la mayoría de las personas.

Número uno. Tienden a tener esta creencia o este sentido de saber que servir a los otros es la clave del éxito. Ellos entienden que ellos son una persona y hay siete billones de personas o siete mil millones de personas más en el mundo, y que la única forma de realmente crear riqueza es servir al mayor número de esas personas.

Tienen ese espíritu de servir, tienen esa mentalidad de que los problemas contienen las semillas de mayor beneficio y muchas semillas de mayores beneficios; tienen esta creencia, esta forma de pensar que los problemas o las necesidades traen su propia solución con ellas, y que la solución de esos problemas o necesidades crean riqueza. Mientras más grande sea el problema, mejor solución tendrán, y mayores niveles de riqueza o premios traerá esa solución.

También tienen este sentido de que parte de lo que ellos quieren hacer es elevar a las personas a nuevos niveles de ambición, a soñar más, a nuevos niveles de aspiración.

Entonces, anticipan por ejemplo lo que la gente va a querer, aún antes que la gente sepa que lo quiere. Ejemplo de eso es Apple con Steve Jobs. Ellos no estaban solucionando un problema; simplemente crearon una aspiración mayor, un nivel de ambición mayor. Crearon algo más bonito, con un diseño mejor, que la gente simplemente tenía que tenerlo, incluso siendo más caro que las otras cosas, las otras soluciones.

Ya había teléfonos celulares, ya había MP3, ya había otras cosas allá afuera. Ellos lo que sacaron fue un nuevo nivel de aspiración, un producto bello, un producto que la gente quería, que tenía que tener.

Además, esta gente entiende que dar mayor valor equivale a mayor ingreso y mayor riqueza, que el mayor valor que den produce mayores ingresos, mayores riquezas y mayor éxito. Se enfocan en dar valor. Son personas que quieren dar, no tomar.

También tienen esta mentalidad que si va a suceder, yo lo tengo que hacer, y no significa que ellos lo tienen que hacer todo sino que si va a suceder, ellos lo tienen que hacer o tienen que ser el líder, tienen que marcar el paso, tienen que ser el primero. No el primero en términos de primero en fila, sino el que lleva la fila, el que la gente sigue. Si va a suceder, lo tienen que hacer, y lo marcan con su ejemplo.

Tienen también esta creencia, como dijo Napoleón Hill en Piensa y Hágase Rico, “Cualquier cosa que yo pueda concebir y creer, yo lo puedo lograr”. Tienen esa fe y creencia en sus ideas, en sus conceptos y en sus acciones, también creen que siempre hay una manera de lograr el éxito, si estoy comprometido y si soy persistente. Yo soy responsable por mis resultados, mi vida y mi actitud en la vida determina mi nivel de éxito.

Como dice el dicho en inglés, mi actitud determina mi altitud, mi nivel de altura en la vida, y mi actitud determina mi nivel de éxito porque la actitud positiva – como vimos anteriormente – magnifica y sostiene la motivación.

También tienen esta creencia de que actualmente no existe el fracaso. No hay tal cosa como fracaso permanente. Piensan: “A veces gano. Pero si no gané, entonces necesito aprender para que la próxima vez que salga con otro plan de acción para tratar de conseguir un nuevo resultado, entonces lograrlo.” No existe el fracaso. Sólo el fracaso sucede cuando te das por vencido.

El juego de la vida es un juego que seguimos jugando hasta que yo gano. Tienen esa mentalidad, esa forma de pensar.

Obviamente, hay muchas otras creencias que tienen pero estas son las más primordiales y cuando te empiezas a dar cuenta que existe esta forma de pensar, con esta forma de responsabilidad que uno toma, es difícil fracasar porque el fracaso realmente no existe.

 

 

 

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