Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
Estás en Educación Financiera:

Aprende cómo funciona el dinero y como hacer que trabaje para ti.

Howard Schultz es el cerebro detrás de la tienda que ves en casi todas las calles de Estados Unidos y el mundo: Starbucks.

Después de que Howard visitó Milán se dio cuenta de que el café alberga un elemento importante en la cultura y la sociedad italiana. Howard se inspiró para traer el mismo sentimiento a Estados Unidos.

Después de trabajar en Starbucks como Director de Marketing e intentar sin éxito convencer a los propietarios de emplear su visión, abrió su propia tienda ‘Il Giornale’ en 1986 con el nombre de un periódico milanés.

Dos años más tarde Starbucks estaba a la venta y Howard vio su oportunidad adoptó el nombre de Starbucks y comenzó a expandirse agresivamente por todo el país, cuando dejó el cargo de CEO en 2000, Starbucks a era una marca mundialmente reconocible y la cadena de café más grande del mundo por un gran margen, por lo que Howard fue multimillonario en el proceso.

Usa estas frases de Howard Schultz para inspirar tu visión y retroceder con convicción.

“Grandes oportunidades se pueden y se han creado durante tiempos económicos difíciles”. Howard Schultz Autocreencia

No temas si llega otra recesión en los próximos años. Algunas de las mejores empresas del mundo comenzaron en algunos de los tiempos económicos más difíciles.

La próxima vez que las personas comiencen a preocuparse y actúen por miedo, encuentra la oportunidad de adelantarse a la competencia. Como dijo Warren Buffett, “ten miedo cuando los demás son codiciosos y codicioso cuando otros temen”.

“Siempre me vi a mí mismo queriendo hacer algo considerado exitoso y bueno al mismo tiempo”. Howard Schultz Autocreencia

Es posible tener éxito y tener un impacto en el mundo. A menudo, las personas piensan que es una opción de ambos. Elije tener una visión de hacer ambas cosas y puedes hacerlo absolutamente.

“Creo que probablemente no hay mejor persona para aspirar a emular que Steve Jobs y lo que ha hecho en Apple en términos de su liderazgo, su innovación, no conformarse con la mediocridad”. Howard Schultz Self Belief

Steve Jobs cambió el mundo con su inspirador trabajo. Pudo hacerlo porque nunca dejó de luchar por la grandeza. Incluso después de que hizo el iPod, creó el iPhone y el iPad.

Él nunca se detuvo, ¡tampoco tú! Es más fácil decirlo que hacerlo, especialmente si estás ganando mucho dinero. Pero si quieres convertirte en alguien que deja un legado e impacta al mundo, no puedes conformarte con la mediocridad.

Como dijo el propio Steve Jobs: “Las personas que están lo suficientemente locos como para pensar que pueden cambiar el mundo son quienes lo hacen”.

“Cuando estás rodeado de personas que comparten un compromiso apasionado en torno a un objetivo común, todo es posible”. Howard Schultz Autocreencia

Nunca devalues el poder de un grupo de personas que cree en la misma causa y está trabajando en conjunto. Todo es posible cuando un grupo de personas de ideas afines trabaja para la misma misión.

Trata de rodearte siempre de personas en la vida que te hagan subir de nivel. Encuentra personas que te motiven, te inspiren y te hagan creer más en ti.

“Lo más difícil de ser un líder es demostrar o mostrar vulnerabilidad … Cuando el líder demuestra vulnerabilidad y sensibilidad y reúne a las personas, el equipo gana”. Howard Schultz Self Belief

La vulnerabilidad muestra a los demás que eres humano también. Ser un líder es difícil ya que podrías pensar que necesitas ser perfecto el 100% del tiempo. Pero la gente quiere ver el verdadero tú para que puedan encontrar un terreno común y unir fuerzas.

“Sueña más que otros piensan que es práctico”. Howard Schultz Self Belief

No tengas miedo de soñar en grande. Si la gente no se ríe de tus sueños, no estás fijando metas lo suficientemente altas para ti.

“Arriesga más que otros, piensa que es seguro”. Howard Schultz Autocreencia

El riesgo, cuando se calcula, puede aumentar 10 veces tu éxito. Si bien no debes tomar grandes riesgos todos los días, no tengas miedo de apostar a ti mismo. Con suficiente planificación y la ejecución correcta, podrías cambiar tu vida como lo hizo Howard Schultz de Starbucks.

“Debes encontrar algo que ames profundamente y te apasione y estés dispuesto a sacrificar mucho para lograrlo”. Howard schultz autocreencia

Si quieres realizacion verdadera, debes ser apasionado de lo que haces y estar dispuesto a sacrificar para alcanzar la grandeza. Recuerda, si fuera fácil, todos tendrían éxito.

El dinero no debería ser un tema de preocupación en tu vida.

Aunque no se alcancen las cantidades necesarias para tener la felicidad garantizada, los salarios hayan disminuido en los últimos años, los precios hayan subido en el mismo periodo y parezca que no se da a basto con los pagos que han de efectuarse periódicamente, existen técnicas para reducir estos últimos que pueden hacer que vivas de una forma más desahogada.

El ahorro, que no depende tanto de lo que se gana como de lo que se conserva y se hace con esos fondos, es clave en este sentido. Más de una vez habrás llegado al día 30 de cada mes preguntándote: ¿en qué me he gastado todo mi dinero?

Pues bien, crear una lista de objetivos para saber qué hacer con las cuantías atesoradas te puede ayudar a controlar mucho mejor tus finanzas personales.

En este sentido, desde BBVA recomiendan una serie de pasos para que puedas llegar a fin de mes sin problemas.

Establece tus objetivos

si necesitas comprarte un coche nuevo, quieres cambiar de casa o tienes una deuda que deseas saldar, por ejemplo, debes, en primer lugar, enfocarte en un objetivo concreto, así te será más fácil conseguirlo y evitarás estresarte al tratar de lograrlos todos al mismo tiempo.

Analiza tus gastos e ingresos

haz un presupuesto mensual de tus pagos. Elabora una lista de gastos fijos mensuales y ordénalos por prioridad y lleva un registro de tus desembolsos diarios para saber en qué se va tu dinero.

Define tus gastos fijos y variables

ten en cuenta aspectos como las comidas que haces fuera de casa, por ejemplo, pues si tus gastos variables son más elevados que los fijos, es porque estás gastando de más en cosas sin importancia. Define cuáles son estos últimos, ya que representan el mayor porcentaje. Si tienes coche o usas el transporte público, calcula también cuanto pagas por la gasolina o los billetes.

Reduce gastos

es importante marcarse rutinas moderadas en este sentido. Salir solo una vez con los amigos cada fin de semana, comprar ropa en varias veces al mes, comer fuera a diario (aunque sea de forma saludable), comprarse el último modelo de tu marca favorita de móvil… tú decides cuáles son tus prioridades y aquellos pagos que te puedes evitar.

Invierte

busca formas de incrementar tu capital para después seguir invirtiendo, logra un flujo que cubra tus gastos mensuales y enfócate en multiplicar tu dinero sin tener grandes pérdidas, todo ello con el fin de alcanzar la libertad financiera.

Elimina o evita deudas

aunque en un primer momento no se sea consciente, las deudas se pueden convertir en un gasto aún más grande con el paso del tiempo. Para evitarlo, destina una cantidad de tus ahorros solo para pagarlas y trata de que estas no superen el 30% del total de tus fondos.

Separa tu dinero

trata de confeccionar un sistema de administración personal que te permita separar tu dinero y distribuirlo entre diversas áreas como educación, inversiones, compromisos mensuales, diversión, proyectos especiales, dinero para emergencias o impuestos.

Tener educación financiera puede ser la diferencia entre la prosperidad y la pobreza. ¿Tienes dinero? No te confíes, porque tener dinero no te hace rico, sino más bien lo que piensas sobre el dinero.

“Lo que te hace rico es tu IQ financiero”, sostiene Robert Kiyosaki, uno de los best sellers más grandes de la historia y uno de los mayores gurús sobre finanzas personales. Él pone el ejemplo: “Dale 100 mil dólares a una persona con poca inteligencia financiera y a otra con un alto IQ en este tema y te garantizo que verás la diferencia entre cómo el dinero se gasta y crece”, explica el especialista.

Así…

Necesitas aprender cómo funciona el dinero.

Esto no se aprende en la escuela y que recae en cada uno de nosotros la responsabilidad de adquirir educación financiera para la vida. Te dejamos tres lecciones que necesitas conocer para aprender cómo funciona el dinero.

La diferencia entre activo y pasivo.

Una definición fácil para entender esta diferencia es: Un activo es aquello que ingresa dinero en tu cartera, mientras que un pasivo lo saca y el problema es que los pobres adquieren más responsabilidades que activos y los ricos viceversa. Por ejemplo, nosotros creemos que nuestra casa hipotecada es un activo, pero no lo es, en realidad, es algo que está sacando dinero de tu cartera.

Kiyosaki asegura que la razón por la que aquellos que ganan 100 mil dólares al año siguen siendo pobres es porque no saben mover sus responsabilidades a la columna de activos. Si pusieras tu casa en renta, te estaría metiendo dinero a la bolsa, por ejemplo. Estas lecciones son una de las bases de la riqueza.

Ahorrar no es suficiente, es necesario invertir.

Si revisas la lista de millonarios, ninguno se ha hecho por haber ahorrado mucho en su vida. Todos o han fundado empresas, las han heredado o han invertido en bolsa. Y es que ahorrar exclusivamente hace que tu dinero se quede estancado en una cuenta de banco y que pierda valor en el tiempo, debido, entre otras cosas, a la inflación, que es el aumento generalizado de los precios de productos y servicios.

Por ello, necesitas además de ahorrar, invertir. Hay una gran gama de opciones para hacerlo, desde invertir en bolsa o fondos de inversión hasta comprar instrumentos de deuda que te permitan al menos hacerle frente a la inflación, o sea, que hagan crecer tu dinero al menos el porcentaje que aumenta al año este porcentaje, por ejemplo, los Cetes.

Es necesario hacer un presupuesto.

Entre las cosas que hacen los ricos –de acuerdo a las conclusiones que sacó Tom Corley en “Rich habits, poor habits”, es que ellos ahorran, invierten, meten dinero a su plan de retiro y hacen un presupuesto que les ayude a rastrear sus gastos.

¿Cómo empezar? Juntando tus tickets y estados de cuenta, con eso podrás identificar en dónde te has gastado el dinero. Piensa cuáles son tus gastos fijos –esos que haces cada mes– y cuáles son tus entradas de dinero, y haz la resta. Si el número es negativo, estás gastando más dinero del que haces.

La mayoría de nosotros, incluyéndote, tenemos malos hábitos que se interponen a lo largo de este camino. Si eres capaz de abandonar los siguientes hábitos, debes ser capaz de entender que el convertirte en millonario no es una idea tan alejada de la realidad como crees. Todos queremos serlo.

Para mí, igual que para muchas otras personas, estos 20 hábitos fueron los que me impedían convertirme en millonario.

1. Dormir cuando no debes

Si te levantas hasta el mediodía y trabajas 12 o más horas por día para compensar que comenzaste tarde. Aquí está la cosa. Entiendo perfecto, porque luché con eso durante años. No todos somos personas activas por la mañana. Yo, aún me quedo en cama durante las mañanas frescas y lluviosas.

Las personas exitosas son conocidas por despertarse temprano, generalmente antes que todos en su casa, de esta forma pueden empezar desde primera hora a poner en marcha el trabajo, ponerse al día en las noticias, responder correos electrónicos y hacer ejercicio sin sacrificar el tiempo que pasan con su familia.

2. Descuidar tu salud

“En cuanto a salud, los malos hábitos generan daños perjudiciales”, escribe Thomas Corley en “Change Your Habits, Change Your Life: Strategies that Transformed 177 Average People into Self-Made Millionaires”.

Cuando no estás saludable, estás cansado, menos productivo, más estresado y mucho más propenso a enfermarte. ¿Cómo puedes enfocarte en la construcción de tu salud, si luchas contra esos factores todos los días?

3. No leer

Las personas con dinero, invierten su tiempo y esfuerzo necesario en ampliar su conocimiento, mantenerse al día con las noticias y tendencias dentro de su industria, aprender de otros y encargarse de seguir innovando.

Como escribió Lipovsky, la lectura trae diferentes perspectivas, te permite obtener varios puntos de vista que a su vez ampliarán el tuyo, dándote el empuje necesario para soñar en grande y motivarte para nunca renunciar.

4. Depender de una sola fuente de ingresos

Las personas con mucho dinero tienen varias fuentes de ingresos. Lo que significa que para aquellos de nosotros que aspiramos la riqueza, tenemos que invertir parte de nuestros ingresos en pagar nuestras deudas, y reservar para el retiro e invertir.

Esto no significa que tengas que conseguir un segundo trabajo mientras esperas resultados (no es una mala idea hasta que tengas una mejor opción). Podría ser algo que te apasione, como escribir sobre tecnología. Puedes hacerlo a través de un blog y empezar a ganar un ingreso pasivo a través del mercado.

5. No establecer un presupuesto

Todo el mundo necesita crear un presupuesto y adherirse a él, pero, por desgracia, existen muchas personas que no lo hacen. Puesto que no pueden ver si están gastando más de lo que ganan con exactitud, a menudo les trae problemas financieros. Si notas que este es tu caso, entonces necesitas comenzar a reducir los gastos innecesarios y debes hablar con un asesor para que te reivindique.

De hecho, este es otro hábito descubierto por autores millonarios como: Thomas Stanley y William Danko tras analizar a personas millonarias para su libro The Millionaire Next Door.

6. No pensar a futuro

“En mi estudio, el noventa y cinco por ciento de las personas de escasos recursos no ahorró y la mayoría de ellos acumuló deudas para subsidiar su calidad de vida. En consecuencia, no tienen dinero ni para el momento de su retiro, ni para la educación de sus hijos, ni para las oportunidades que se presenten”, escribió Tom Corley en “Change Your Habits, Change Your Life”.

Tal como dice Corley. “No ahorrar y gastar más de lo que ganas, genera pobreza a largo plazo sin la esperanza de poder escapar”.

7. No prestar atención a pequeños gastos

Puedes pensar que gastar $40 al día en una taza de café no tiene ningún efecto en tu monedero. Lo mismo pasa con esa membresía de $500 del gimnasio que casi nunca usas. Pero, a pesar de que en el esquema de las cosas estos son gastos pequeños, aunque no lo creas, se suman rápidamente.

Hace poco revisé de manera aleatoria los pagos realizados con tarjeta de crédito de mi empresa. Descubrí que el 35 por ciento de las personas que compran café al menos 4 veces por semana o que van diario a la cafetería, sólo pagan el mínimo de su tarjeta de crédito mensualmente.

Una vez más, por esta razón es que un presupuesto es tan útil. Te ayuda a administrar estos pequeños gastos para que puedas ajustarte y enfocarte en las cosas importantes. Recuerda sólo mantener las suscripciones que en verdad uses.

8. Salir con la gente equivocada

Reemplaza a las personas tóxicas y negativas de tu vida por aquellas que son optimistas, que te motivan y te apoyan. “En la vida, sólo conseguirás el éxito si te rodeas de las personas correctas”, dice Corley.

9. Posponer

Una cosa es decir que quieres convertirte en millonario y otra muy diferente es empezar a hacerlo. Si quieres salir del estancamiento financiero, entonces necesitas tomar medidas tan pronto como sea posible. Si te sientas con un profesional financiero para ajustar tu presupuesto, este sería un gran paso para comenzar a hacer en lugar de hablar.

10. Beber y apostar

“No hay nada como hacerte rico de manera rápida”; “El éxito financiero toma tiempo, iniciativa y requiere de un esfuerzo implacable”; “Aquellos que apuestan, se engañan al pensar que hay un atajo para alcanzar el éxito”, escribe Corley.

En cambio, los millonarios “crean el hábito de perseguir sus sueños y sus objetivos”.

Por otra parte, el consumo excesivo de alcohol impide que te conviertas en millonario ya que perjudica tu memoria, la capacidad de pensar con claridad y tu salud. Eso no quiere decir que ocasionalmente no puedas beber una copa de vino o una cerveza. No hagas de la bebida un hábito.

11. Ver demasiada televisión

“La gente rica tiene televisiones pequeñas y bibliotecas grandes. La gente pobre tiene bibliotecas pequeñas y televisores grandes”, dijo una vez Zig Ziglar.

No me malinterpretes. Me gusta ver Netflix de vez en cuando. Pero, como en el descubrimiento de Corley, los ricos prefieren leer, ejercitarse o educarse en lugar de perder el tiempo viendo la televisión. “Hacer uso productivo del tiempo es un sello distintivo de los millonarios”.

“Perder el tiempo es de gente pobre”, dice Corley.

12. No encontrar un mentor

Estoy seguro de que si hubiera encontrado un mentor años atrás me habría vuelto rico desde entonces. ¿Por qué lo creo? Podría haber aprendido de los éxitos y errores de alguien que se ha desarrollado en esos terrenos, sus consejos podrían haberme ayudado a omitir tantas equivocaciones que he experimentado y en su lugar pude haber obtenido algún beneficio.

En lugar de salir a conseguir un mentor, abre los ojos, están a tu alrededor. Puedes tomar el consejo de un profesor de la universidad o de tus padres.

13. Permanecer en tu zona de confort

Tomar riesgos y salir de tu zona de confort es inquietante. Lo entiendo. Pero hasta que des ese salto encontrarás el éxito financiero. Este es un hábito que le funcionó muy bien a Bill Gates, Richard Branson, Larry Ellison y Warren Buffet.

“La búsqueda de la riqueza requiere de riesgos, la mayoría de las personas no se lo hacen, por eso no son ricos”, dice Corley.

14. No hacer preguntas

No lo sabes todo. Por un momento deja de lado tu ego. Odio ser el portador de las malas noticias, pero eso es un hecho y te impedirá ser rico hasta que lo afrontes.

Aprendí de la manera difícil que intentar adivinar el futuro conduce al fracaso y a tomar malas decisiones. Si no estás seguro acerca de alguna inversión o de una idea para tu negocio, no dudes en pedir retroalimentación y asesoramiento.

15. Ser consumido por el fracaso

Los empresarios portan el fracaso como una insignia de honor. Eso no significa que disfrutan o quieran fallar. Concluir un negocio y perderlo casi todo es una basura, pero esos golpes de la vida son necesarios para llegar a ser tan fuerte como se pueda.

No te confundas. El fracaso es horrible. Pero no debes dejar que eso te detenga. Toma riesgos, y, si fallas, aprende de tus errores y avanza.

16. No establecer metas diarias

Uno de los mejores hábitos que adopte durante los últimos años fue escribir diario y a primera hora de la mañana mis metas. Esto me inspira y me alienta para lograr mis objetivos.

Descubrí que establecer objetivos diarios, ayuda a priorizar desde los más importantes hasta lo menos importantes. Por ejemplo, en lugar de buscar mis facturas vencidas de $100, me enfoco en una o dos de $1.500. Priorizar significa hacer lo que en verdad importa.

17. Pensar negativamente

“El éxito a largo plazo sólo es posible cuando se tiene una mentalidad positiva”, escribe Corley.

Estos son algunos ejemplos de los pensamientos negativos más comunes que tenemos y que la mayoría puede superar:

– Dudar de ti mismo. La formación, la educación y un mentor pueden cambiar este pensamiento.

– Creer que tus objetivos no pueden ser alcanzados. Céntrate en alcanzar tus objetivos diarios y en impulsarte.

– Tener malas calificaciones. No. Las calificaciones y la dificultad de aprendizaje no determinan el éxito. Pregúntale a Richard Branson quien superó la dislexia.

– La competencia es demasiado dura. Nunca sabrás hasta que lo intentes. Y, ¿en el peor de los casos? Sólo da la vuelta.

– Falta de concentración. Una vida saludable y establecer metas diarias pueden mantenerte enfocado.

18. No ahorrar

“Un trabajo nunca te hará rico. Tampoco ahorrar todo tu dinero en una alcancía. Entonces, ¿cómo construyes la riqueza?”, pregunta Brandon Turner, vicepresidente de crecimiento de BiggerPockets.com.

Entonces, ¿Cómo se logra? A través de bienes materiales como un negocio rentable, una cartera de acciones en crecimiento o invertir en el derecho de bienes raíces.

Recuerda, tu coche y tus juguetitos son responsabilidades que te quitan los ingresos de tu futura riqueza. Enfócate en adquirir cosas que te darán dinero a largo plazo.

19. Crear excusas

Las excusas fueron uno de los mayores obstáculos entre la riqueza y yo. Crear excusas es fácil cuando estamos tratando de entender por qué tenemos tantas deudas y si no tenemos un ingreso de seis cifras. Decir que queremos “vivir el momento” es una excusa para no trabajar y crear un mejor futuro. Deja de inventar excusas y comienza a trabajar.

Por ejemplo, no te preocupes por ahorrar cuando estás ahogando en deudas. Paga primero, y de esa manera podrás comenzar a ahorrar e invertir. Si no ganas dinero suficiente, busca otra fuente de ingresos como vender cosas en línea o entregar pizzas. Eso no solucionará todos tus problemas, pero al menos es un comienzo para deshacerte de las excusas.

20. No seguir la regla 70/30.

Jim Rohn, una de las principales figuras de autoridad en los negocios del condado, tiene una fórmula sencilla para acumular tu riqueza.

“Después de pagar tus impuestos, aprende a vivir con el 70 por ciento de tu ingreso para tus necesidades y lujos”, “es importante ver cómo asignas el 30 por ciento restante después de eso”. Menciona Rohn.

Rohn sugiere dar un tercio a la caridad, un tercio a las inversiones de capital y el último tercio para los ahorros. No notarás nada al principio, pero “deja que pasen cinco años y las diferencias serán notables. 10 años después, serán completamente sólidas”.

Muchas personas no entienden lo que es el flujo de efectivo. Suena complicado, pero en realidad es un concepto muy simple: se trata de ver cuánto dinero entra a tu bolsa y cuánto dinero sale de ella en un tiempo determinado.

Por ejemplo, este mes: ¿cuánto dinero ganaste? ¿Cuánto dinero llevas gastado? Ese es tu flujo de efectivo. ¿Te va a alcanzar para terminar el mes? Muchísimas personas no piensan que esto es una de las principales fuentes de estrés en su vida: la ansiedad de sentir que no podemos terminar la quincena.

Entender este concepto —cuánto entra y cuánto sale— es fundamental para saber cómo están tus finanzas personales, pero también qué puedes hacer para mejorarlas. Tomar el control de él es fundamental, de lo contrario el dinero te controlará a ti.

Cuando uno analiza su flujo de efectivo, se puede dar cuenta de muchas cosas. Por ejemplo: hay gastos fijos, como la renta o la hipoteca. Algunos de ellos no se pueden reducir, por lo menos en el corto plazo. Otros sí, en cierta medida, pero siempre hay un límite. Un ejemplo puede ser el gas o la luz: en ocasiones hay maneras de reducir el consumo, pero no eliminarlo.

Una salida importante para la gente en su flujo de efectivo son las deudas. La mensualidad de las compras que hicimos a “meses sin intereses” son un claro ejemplo, pero también lo que uno paga por los demás gastos en su tarjeta de crédito, o préstamos de nómina.

Por eso no me gustan las deudas de manera general, ni siquiera las que tienen un costo bajo: comprometen nuestro flujo de efectivo. Luego por eso no nos alcanza para terminar el mes, por compras que ya hicimos en el pasado pero que seguimos pagando hoy.

¿Cómo controlar nuestro flujo de efectivo?

Parece mentira pero es muy sencillo: asignando a cada peso que ganamos un trabajo. Esto significa hacer un plan de gastos. Cada vez que entra dinero a nuestro bolsillo o cuenta de nómina, tenemos que sentarnos a decidir qué vamos a hacer con la totalidad de ese dinero. Es decir, tenemos que decidir cuánto se va a pagar la renta del mes, cuánto a los demás gastos fijos, cuánto a los gastos variables o a las diversiones, cuánto vamos a ahorrar para otras metas, cuánto se va a deudas, etcétera.

Lo más importante es empezar a tomar el control. Sentir que nosotros somos los que le damos las órdenes a nuestro dinero, quienes le decimos a cada peso que ganamos cuál es su función y qué es lo que va a hacer por nosotros.

Así de simple. Obviamente tenemos que darnos cuenta de que hay gastos que no ocurren cada mes, pero que eventualmente vendrán. Como por ejemplo el pago del Predial, o el famoso regreso a clases. No debemos olvidar asignarle a parte del dinero que ganamos esos trabajos: es mucho más fácil pagarlos si guardamos poco a poco, para que cuando se presenten, esté el dinero ahí, disponible, sin causarnos ningún desequilibrio.

Hay gente que contrae deudas porque lo que gana no le alcanza. Claramente no las va a poder pagar y su situación cada día será peor. Es como ir cavando nuestro propio agujero. Por eso es tan importante entender este concepto y buscar entonces soluciones de fondo, como por ejemplo, buscar maneras de generar un ingreso adicional.

También hay personas que por falta de control utilizan las tarjetas de crédito para “saltar de un mes a otro”. Sí las pueden pagar, pero no completamente. Entonces las usan para todo y cada vez que les llega algún ingreso, pagan lo que pueden, más del mínimo pero no el total, porque no les alcanza. Es una situación en la que se puede vivir muchísimo tiempo, pero siempre con un sentimiento de estrés.

Además, vivir así nos impide ahorrar para otras metas importantísimas, como nuestro retiro. Simplemente no hay manera.

La respuesta entonces es entender nuestro flujo de efectivo y empezarlo a controlar. Esa es la única manera de ir mejorando nuestra situación financiera, nos permite reducir nuestros niveles de estrés y tener una mejor calidad de vida.

Hay un arte de escoger libros para leer durante tus vacaciones de verano.

Si eres como yo, tu biblioteca está cargada de libros de negocios pero, francamente, quiero desconectarme, no aprender a ser más productivo. Tornillo que. Yo tampoco quiero un tornero de páginas. ¿Por qué querría escapar a un libro, cuando ya estoy escapando de mi vida cotidiana? Eso es verter ketchup en un filete miñón.

Para mí, los mejores libros de vacaciones de verano atraen mi atención pero no la dominan. Y me exponen a nuevas ideas que proporcionarán una nueva perspectiva cuando regrese al trabajo. Por ejemplo, durante mi crucero anual de invierno, leí “Iluminación Ahora” No me recordaba directamente el trabajo, pero me hizo considerar el panorama general y mi lugar en él.

Elijo “Iluminación Ahora” porque Bill Gates publicó una tapa describiéndolo como su nuevo “favorito”. Eso me hizo pensar: siguiendo mis criterios para una buena lectura de vacaciones (no “cómo hacer” o novelas de suspenso) ¿qué libros recomendarían los empresarios más exitosos del mundo?

Aquí está mi lista de estrellas:

1. Factfulness (recomendado por Bill Gates)

Subtítulo: Diez razones por las que estamos equivocados sobre el mundo y por qué las cosas son mejores de lo que piensas

Autores: Hans Rosling, Anna Rosling Rönnlund, Ola Rosling

Resumen de 10 segundos: “El mundo, a pesar de sus imperfecciones, está en un estado mucho mejor de lo que podríamos pensar. Cuando nos preocupamos por todo todo el tiempo en lugar de abrazar una cosmovisión basada en hechos, perdemos nuestra capacidad de enfocarnos en las cosas eso en realidad nos amenaza”.

Por qué vale la pena leer: la mayoría de los empresarios quieren hacer del mundo un lugar mejor. Ese es un sueño difícil de mantener si estás interiormente convencido de que todo se va al infierno en la cesta de la mano proverbial. Al establecer una línea de base de hechos sobre la realidad de nuestra situación global, puedes evitar más fácilmente el miasma de la negatividad y concentrarte en tener un impacto positivo.

2. Mentir (recomendado por Elon Musk)

Autor: Sam Harris

Resumen de 10 segundos: “Los actos de adulterio y otras traiciones personales, fraudes financieros, corrupción gubernamental -incluso asesinato y genocidio- generalmente requieren un defecto moral adicional: una disposición para mentir. Este libro argumenta que podemos simplificar radicalmente nuestras vidas y mejorar la sociedad simplemente contando la verdad en situaciones donde a menudo los demás mienten “.

Por qué vale la pena leer: Como todos los demás, me cuesta entender cómo Elon Musk puede hacer tanto al mismo tiempo. Una razón podría ser que ha seguido los consejos de Sam Harris y ya no tiene que soportar la carga de la mentira que pesa sobre tantos CEOs y personas exitosas. Quizás nosotros somos simples mortales, podemos hacer lo mismo, ¿eh?

3. Longitud (Recomendado por Sir Richard Branson)

Subtítulo: La verdadera historia de un genio solitario que resolvió el mayor problema científico de su tiempo

Autor: Dava Sobel

Resumen de 10 segundos: “En completa oposición a la comunidad científica, un ingeniero autodidacta imaginó e inventó una serie de relojes que podrían mantener un tiempo preciso en el mar, haciendo posible que las naves conozcan exactamente en qué lugar de la tierra se encuentran.”

Por qué vale la pena leer: si bien hay docenas de libros de negocios sobre innovación, la mayoría asume que la colaboración es la raíz de la innovación. Este libro ilustra lo que todo historiador de la ciencia sabe: que la innovación siempre tiene lugar en oposición a la sabiduría convencional que surge cuando el colaborador trabaja para “avanzar en la misma línea”.

4. El gen deportivo (recomendado por Mark Cuban)

Subtítulo: El gen deportivo: dentro de la ciencia del rendimiento deportivo extraordinario

Resumen de 10 segundos: “A través de conversaciones con destacados científicos y campeones olímpicos, y entrevistas con atletas que tienen mutaciones genéticas raras o rasgos físicos, los libros nos obligan a reconsiderar la naturaleza del atletismo y volver a analizar la controversia entre naturaleza y nutrición”.

Por qué vale la pena leer: Probablemente el consejo de éxito más común que se haya dado es “Haz lo que amas”. La mayoría de la gente ama lo que es bueno y no le gusta lo que debe luchar para dominar. Lo más probable es que, si eres un “natural” en algo, esa es la carrera que debes seguir. Por el contrario, si eres miserable en el trabajo, probablemente estás luchando contra tu genética … independientemente de cuánto dinero estés ganando.

5. El comienzo del infinito (recomendado por Mark Zuckerberg)

Subtítulo: Explicaciones que transforman el mundo

Autor: David Deutsch

Resumen de 10 segundos: “En este amplio libro, las teorías de la evolución, la física cuántica, el conocimiento y la computación se muestran para aplicarse a una amplia gama de cuestiones y problemas no resueltos, como la fuente de la creatividad, la existencia del libre albedrío, y el futuro de la especie humana”.

Por qué vale la pena leer: habla acerca de tener una idea general! Este libro (que se basa en el trabajo anterior de Deutch The Fabric of Reality) te invita a reconsiderar virtualmente todo lo que sabes sobre la ciencia y cómo se aplica a las grandes preguntas que nos siguen atormentando. Por cierto, este libro es sorprendentemente legible, dada la naturaleza compleja de gran parte de su tema.

6. Varias oraciones cortas sobre escritura (recomendadas por Jack Dorsey)

Autor: Verlyn Klinkenborg

Resumen de 10 segundos: “Este libro se propone a ayudarnos a ‘desaprender’ la sabiduría convencional sobre la escritura, como la importancia de oraciones temáticas y contornos, y que la escritura creativa requiere genio. En cambio, revela que escribir es más sobre pensar, notar, y aprender a involucrarse en el acto de escribir”.

Por qué vale la pena leer: a pesar de cómo el editor ha posicionado este libro, no es un “cómo hacerlo” sino más un “cómo hacer” para acuñar una frase. Mira, la escritura clara nunca ha sido más importante, especialmente ahora que los ensayos cortos se están convirtiendo en los puntos de lanzamiento para muchas reuniones de negocios.

Desafortunadamente, la mayoría de la gente teme escribir, sobre todo porque les enseñaron a escribir usando una metodología inventada por los pedantes del siglo XIX. Sin embargo, no tiene por qué ser así para ti o para nadie más.

7. Creación (recomendado por Jeff Bezos)

Subtítulo: la vida y cómo hacerlo

Autor: Steve Grand

Resumen de 10 segundos: “famoso para la programación de un juego que simula la evolución, el autor pone en marcha en una meditación filosófica que es anti-reduccionista, antimaterialista, y (hasta cierto punto) anti-mecanicista, donde la materia, la vida, la mente y la sociedad en su visto como diferentes niveles de la misma cosa”.

Por qué vale la pena leer: Este libro desafortunadamente agotado es el complemento perfecto para “El comienzo del infinito” recomendado anteriormente. Cuando el libro se ve desde la perspectiva general, este libro se ve desde la imagen pequeña hacia arriba, específicamente cómo se ve el universo desde el punto de vista de un programador muy dotado. Cosas fascinantes.

Si eres un inversor, una persona de negocios o alguien que lucha por la grandeza financiera, Warren Buffett podría ser el modelo a seguir perfecto.

Buffett es conocido por su participacion en Berkshire Hathaway, que posee marcas como Duracell, Fruit of the Loom y Geico. Con un valor neto estimado por Forbes de casi $65 mil millones, algunos podrían decir que Buffett conoce las maneras de construir riqueza mejor que nadie. Pero la forma en que construyó su riqueza es especialmente impresionante.

El Oráculo de Omaha vino de comienzos relativamente humildes. En sus primeros años, ganó dinero en todo, desde la venta de periódicos hasta la venta de pelotas de golf. Entre su determinación y su sagacidad comercial, acumuló un valor neto de $1 millón cuando cumplió 30 años.

Entonces, si estás buscando información sobre cómo ganar un millón de dólares, él es el tipo a seguir. Aquí hay seis consejos para hacer $1 millón a la manera de Warren Buffett.

Desarrollar una mentalidad emprendedora temprano

Buffett no esperó hasta más tarde en la vida para tomarse en serio los negocios. Como adulto joven, tenía la habilidad de pensar fuera de la caja y encontrar formas creativas de ganar un dólar, que es la forma en que acumuló un patrimonio neto de $6,000 a la edad de 15 años.

Tenía un trabajo entregando el Washington Post, además de un negocio de pulir autos y un negocio de máquinas de pinball. Entonces, aprende de Buffett: si quieres ganar millones, no lo pospón hasta que seas mayor. Comienza ahora y comienza pequeño. Busca maneras de ganar más dinero, y una vez que ganes dinero, comienza a invertir.

Las personas que comienzan a invertir temprano en la vida ahorran más y obtienen los beneficios del interés compuesto, dijo Joshua Wilson, socio de Fort Worth, Texas, y director de inversiones de WorthPointe Wealth Management.

“Las personas que comienzan temprano también tienden a ser más conscientes financieramente en otras áreas, por lo que comenzar jóvenes tiende a tener un efecto bola de nieve positiva”, dijo. “Tienden a notar las áreas de desperdicio antes, y encuentran formas de aplicar la sabiduría de inversión a otras partes de sus vidas”.

Reinvierte tus ganancias

Si incursionas en diferentes inversiones y tienes la suerte de obtener ganancias, no tomes tu dinero y corras, reinviertelo. Construir riqueza requiere un pensamiento a largo plazo y la voluntad de negar la gratificación instantánea. Buffett ha ganado dinero al reinvertir las ganancias en sus negocios.

Cuando era adolescente, Buffett se asoció con un amigo y comenzó un negocio de máquinas de pinball. El par comenzó con una máquina y una inversión de $25. En lugar de gastar todas sus ganancias en cosas de adolescentes, usaron el dinero para comprar máquinas adicionales. Eventualmente, tenían ocho máquinas en múltiples ubicaciones.

Una vez que los socios comerciales se separaron y vendieron el negocio de las máquinas de pinball, Buffett utilizó parte de sus ganancias para comenzar otro negocio.

Es genial ser optimista sobre las empresas, pero no siempre tienen éxito, dijo Neil Napier, CEO y fundador de KV Social, una compañía que ofrece soluciones de marketing en redes sociales. Reinvertir las ganancias es una gran manera de cubrir tus apuestas.

“Cada mes, aparta entre 10 y 25 por ciento de tus ganancias, y reinvierte esas en diferentes negocios”, dijo. De esta forma, incluso si una industria colapsa, “tienes algunos activos asegurados en otra parte”.

Minimiza la deuda y el endeudamiento

Puede que estés familiarizado con el dicho: “Tienes que gastar dinero para ganar dinero”. Básicamente, eso significa que debes invertir dinero para obtener un beneficio. Algunas personas dependen de préstamos comerciales para iniciar o expandir una empresa, que a menudo es la única forma de convertir una idea en una realidad.

Sin embargo, para ganar millones de dólares de la manera Buffett, evita deudas y préstamos innecesarios con tarjetas de crédito.

En un discurso de 1991 en Notre Dame, Buffett dijo que había visto a muchas personas fracasar “por el licor y el apalancamiento”. Y dijo que Donald Trump había fracasado debido al apalancamiento.

“Simplemente se encaprichó con la cantidad de dinero que podía pedir prestado, y no pensó lo suficiente en cuánto dinero podría devolver”, dijo Buffett.

Pero los inversores en general no necesitan apalancamiento. “Si eres inteligente, ganarás mucho dinero sin pedir prestado”, dijo Buffett. “Nunca tomé prestada una cantidad significativa de dinero en mi vida”.

Buffett prefiere comprar compañías con poca o ninguna deuda, y usa el apalancamiento solo cuando puede aumentar el rendimiento del capital. Wilson estuvo de acuerdo en que deberías tener cuidado de no asumir demasiadas deudas.

“La mayoría de los préstamos son esencialmente anti-inversión, tiene rendimientos negativos”, dijo. “No hay mayor predictor de éxito futuro que la capacidad de retrasar la gratificación, y esa es esencialmente la clave de la filosofía de Buffett”.

Si estás tratando de ganar millones de dólares y debes pedir prestado, solo pide prestado lo que necesitas a un tipo de interés bajo y fijo. Luego, paga la deuda tan pronto como puedas.

Vive con sencillez

¿Te preguntas cómo hacer millones como Buffett? No olvides imitar su estilo de vida además de seguir algunas de sus estrategias de inversión. Por lo general, mientras más personas ganan, más gastan. Mejoran sus estilos de vida con casas más grandes, automóviles de lujo y mejores vacaciones. Pero Buffett toma un enfoque diferente.

A pesar de sus miles de millones, vive una vida sencilla y modesta. Buffett actualmente reside en la casa de Omaha que compró en 1958 por $31,500. Solo gana un sueldo base de $100,000 al año, y no se deja seducir por los automóviles de lujo o las propiedades de la isla.

Mientras más gastes, más tiempo te llevará ganar tu primer $1 millón. Si vives de forma sencilla y minimizas los gastos, hay más oportunidades para ahorrar, invertir y obtener intereses combinados. Sigue la forma de vida de Buffett, y podrías tener un patrimonio neto mayor que las personas que se mantienen al día con los Jones.

Nunca dejes de aprender

No necesitas un título universitario para ganar millones. Pero según Daniel Nyiri, fundador y CEO de la compañía de entrenamiento personal 4U Fitness, necesitas alimentar tu mente. Hacerlo puede mejorar tus habilidades financieras y ayudarte a adquirir una comprensión profunda de cómo funcionan las diferentes inversiones y negocios.

Buffett podría ser un genio de la inversión, pero ese hecho no le impide leer y construir sobre lo que ya sabe.

“Buffett dice que lee al menos cuatro horas por día”, dijo Nyiri. “Si quieres ser millonario, debes ser el mejor en algo, y la única forma de salir adelante es seguir alimentando tu mente”.

Se informa que Buffett pasa gran parte del día leyendo periódicos, libros, estados financieros e informes. De acuerdo, la persona promedio no puede dedicar esta cantidad de tiempo a la lectura. Sin embargo, lo que puede hacer es aprovechar cada oportunidad de aprendizaje, como por ejemplo:

* Asistir a conferencias y seminarios de negocios e inversiones

* Tomando cursos en línea

* Encontrar un mentor de negocios

Rodéate de personas que te motivan

Buffett ha dicho que es inteligente pasar el rato con personas mejores que tú. “Elije a los asociados cuyo comportamiento sea mejor que el tuyo, y desviate en esa dirección”, dijo.

Recuerda siempre que las personas en tu vida pueden motivarte a hacer el bien o el mal. Para hacerlo bien, debes copiar personas exitosas. Tal vez por eso Buffett se rodea de gente de negocios como Bill Gates, un amigo de 25 años.

El punto es simple: para ganar más dinero, elije a tus socios sabiamente. No tienes que evitar a tus amigos rotos. Pero como explicó Nyiri, no te convertirás en millonario si pasas el tiempo con personas que ponen excusas o te dicen que no puedes hacer algo.

Entre su enfoque de inversión, filosofías de negocios y estilo de vida simplista, Buffett es un modelo financiero a seguir. No tienes que imitar todos sus movimientos, pero si incorporas algunas de sus estrategias, puedes descubrir un camino hacia la libertad financiera.

En México sólo el 32% de los adultos cuenta con educación financiera, según un estudio elaborado por la George Washington University School. En países como Suecia o Noruega, el 71% de los adultos maneja y entiende muy bien este tema.

Ahorro, inversión, crédito y seguros son algunos de los conceptos que aparecen en nuestra vida diaria, pero que, a veces, no tenemos claros.

Sí, la educación financiera en nuestro país es escasa. Sin embargo, es frecuente escuchar a personas que dicen que con sólo “decretar” pueden “atraer la riqueza”. Es decir, dejan que sus finanzas personales sean conducidas por el pensamiento mágico.

Confían más en las “leyes del universo” y el “karma”, que en simples matemáticas, la cultura del ahorro e instrumentos de inversión.

A continuación, presentamos algunos conceptos de pensamiento mágico financiero que debes dejar de usar en tu vida diaria.

1. Decretar

Según dicen, la forma en cómo piensas y hablas influye en cómo la riqueza llega a ti. Por ejemplo, si siempre te expresas en términos de escasez, limitaciones, pobreza, tiempos difíciles o deudas, estas palabras evitan que el dinero llegue a tus bolsillos o cuenta bancaria.

Pero si invocas las palabras de “abundancia”, como riqueza ilimitada, oportunidades y prosperidad. El resultado será que atraes el dinero.

Por supuesto, todo eso es mentira. Si así fuera, ya seríamos tan acaudalados como Bill Gates o Carlos Slim.

2. Inhibidores y potenciadores de la riqueza

Para las personas que creen que esto funciona, significa la postura que adoptamos ante el dinero en todos los aspectos de la vida. Claro, todo en términos de lo que nos ayuda a atraer riqueza y lo que la aleja, por ejemplo, palabras, personas que nos rodean, limitaciones, etc.

Otra mentira, como si otros factores no influyeran: nivel educativo, economía del país, desventajas sociales, oferta de empleo, etc.

3. Tus amistades y familia

Los que saben de esto, dicen que tu familia y amigos también influyen en que la riqueza llegue hasta ti. Según, si ellos tienen menos dinero, se quejan de la economía del país, habla de situaciones complicadas y demás, entonces evitan que el dinero, las oportunidades y otras cosas “buenas” te encuentren.

Esto es mentira, equivale a decir que “los pobres son pobres, porque quieren”.

4. La dura realidad

Si piensas que la vida es difícil, quiere decir que tienes una visión que en nada te beneficia a atraer la riqueza. Básicamente, si para ti el dinero no tiene importancia, entonces “inhibes la riqueza”.

El dinero nos importa a todos, sin embargo, para algunos es una de sus prioridades y para otros no lo es. Cada quien le asigna el lugar que quiere en su vida y eso no quiere decir que no busquen un mejor sueldo o superarse.

Además, hay factores económicos externos que a todos nos tocan, y que el pensamiento optimista no es suficiente para evitar que nos afecten.

Si eres como la mayoría de los emprendedores, es probable que debas dividir tu tiempo entre manejar a tu equipo, conseguir ventas, mejorar el servicio al cliente, promover tu negocio y crear nuevos productos o servicios. Lo último que quieres añadirle a este mix es el cuidado de tus finanzas personales (¡qué horror!). No obstante, si no tienes las finanzas de tu hogar en orden, sólo estás agregando más caos y estrés a tu vida… te des cuenta o no.

Estos 7 tips te permitirán asegurarte de que tus finanzas personales estén en orden antes de seguir expandiendo tu negocio. Ponlas en práctica y asegura tu estabilidad económica (y también la emocional).

1. Edúcate

Tómate el tiempo para leer acerca de finanzas personales. Cada semana, agenda citas “de dinero” contigo mismo y dedica algunas horas a administrar tus finanzas personales y leer libros, revistas, sitios o blogs de finanzas. Cuanto más sepas acerca de tus propias finanzas, mayor confianza tendrás al administrar tu dinero en el largo plazo.

Si necesitas más ayuda, considera contratar a un coach financiero que te ayude a crear un plan financiero para alcanzar tus metas.

2. Revisa tu crédito con regularidad

Tu reporte de crédito es como un archivo de ti y tu historial crediticio. Básicamente le dice a los prestamistas qué tan riesgoso eres, y si deben o no prestarte dinero. Cuando se trata de comprar un coche o una casa, lo deseable es que tu reporte de crédito esté en excelente forma, de manera que puedas calificar para buenas tarifas.

Crea el hábito de revisar tu historial al menos una vez al año para confirmar que todo esté en orden. Hazlo en una fecha especial (como tu cumpleaños) para que se te haga fácil recordarlo y mantener el monitoreo. Puedes acceder a tu historial en sitios como el Buró de Crédito.

3. Haz un presupuesto

Aunque esto suena muy básico, muchos emprendedores no tienen un presupuesto en forma para monitorear sus ingresos y gastos mensuales. Puedes usar herramientas digitales como apps para monitorear tus finanzas personales o simplemente un documento en Excel. Sin importar cuál opción elijas, asegúrate de que se adapte a tu estilo de vida.

Si realmente quieres arreglar tus finanzas y llevar la delantera financieramente, debes destinar tiempo y energía para actualizar tu presupuesto cada semana. Esto te ayudará a asegurar que no gastas más de lo que ganas y de que eres capaz de ahorrar para tus metas financieras.

4. Automatiza tus finanzas

La tecnología facilita enormemente la tarea de administrar las finanzas cada día. Busca que la mayor parte del proceso sea automático. Puedes usar trasferencias en línea automáticas o pagar tus cuentas por internet cada mes. Esto te ayudará a que no te estreses por pagar tus cuentas a tiempo y por generar intereses o cargos extra.

Si te preocupa automatizar el pago de tus cuentas, puedes fijar alarmas en tu calendario (en tu computadora o smartphone) que te recuerden los pagos. Cuanto más puedas automatizar tus finanzas, menos preocupaciones tendrás a diario.

5. Paga deudas

Haz un plan para pagar todas tus deudas lo antes posible. Empieza por hacer una lista de todas tus deudas (tarjetas de crédito, crédito de auto, créditos educativos, etc.). Incluye el balance actual, el pago mínimo al mes y la tasa de interés. Después revisa tu presupuesto para determinar cuánto dinero puedes añadir a los pagos de deudas.

A partir de ahí puedes hacer investigaciones sobre estrategias para reducir deudas de manera que confirmes que las estás pagando de la manera más eficiente posible. Cuando estés trabajando en la reducción de una deuda, es importante que tengas un “colchón” para pagar cualquier emergencia que surgiera en el camino.

6. Construye tu propio colchón

Tener un colchón de dinero es una parte esencial de tus finanzas. Te permite usar el dinero para pagar gastos no planeados o emergencias que puedan aparecer en tu día a día, en lugar de incrementar tu deuda o invertir a largo plazo.

Como emprendedor, es conveniente que tengas un colchón de seis a 12 meses de tus gastos fijos. Éste te permitirá pagar cuentas personales y no preocuparte si necesitas reducir tus ingresos debido al flujo del negocio.

7. Invierte fuera de tu negocio

Aunque es muy importante que siempre inviertas en ti y en tu negocio, no debes tener “todos los huevos en la misma canasta”. La diversificación es extremadamente importante ya que disminuirá tu riesgo de inversión en el largo plazo. Trabaja con un planeador financiero para crear un portafolio de inversiones a largo plazo que incluya acciones, bonos y Cetes que se alineen con tus propias metas financieras y a tu tolerancia al riesgo.

Eliminar tus malos hábitos de dinero es el primer paso hacia la libertad financiera. Una vez que te deshagas de todas tus manías tóxicas con el dinero, ahorrar será mucho más fácil y automático. Te revelamos los 5 pasos para romper con tus malos hábitos financieros.

La mayor barrera para ahorrar no es un sueldo bajo ni un alquiler demasiado alto, sino tus malos hábitos financieros.

Las pequeñas decisiones financieras que tomamos cada día tienen un gran impacto a la larga. Si tienes la manía de comprarte un café todas las mañanas en vez de hacértelo en casa estás malgastando tu dinero.

Así, el hábito de pedir comida a domicilio cuando estás cansado, o salir a cenar día sí día también tampoco le hace ningún favor a tu bolsillo. O puede que tu mal hábito sea fundirte el sueldo en compras online. Sea cual sea es importante romper con ello.

Pese a suponer un gran esfuerzo inicial, una vez que consigas eliminar tus malos hábitos financieros te será mucho más fácil ahorrar dinero. Por ello, hoy te traemos los 5 pasos clave para que te deshagas de todas esas costumbres tóxicas que tienes con el dinero:

Identifica los malos hábitos

Como bien dicen, el primer paso es reconocer el problema. Empieza identificando 3 malos hábitos financieros – si intentas abordar todos a la vez probablemente solo te frustres y tires la toalla. Una vez los reconozcas apúntalos en un papel o en el móvil y repite en alto que vas a cambiarlos. También es recomendable que compartas tu decisión con un amigo o familiar para que sientas la presión y también el apoyo de estos.

Encuentra la raíz del problema

Es muy probable que el mal hábito no exista por si solo, sino que hay algo que lo provoca. Piensa en cuál es la raíz del problema, qué es lo que causa el gasto en un primer momento. Puede que siempre acabes comiendo fuera porque no te da tiempo a hacerte un tupper la noche anterior; o puede que simplemente no puedas resistir el olor a café y bollería que sale de la cafetería por la que pasas de camino al trabajo. Sea lo que sea, encuentra la causa y elimínala.

Adiós a los viejos hábitos, hola a los nuevos

Otra estrategia eficaz es reemplazar el mal hábito que acabas de eliminar, por otro bueno. Es un poco similar a cuando dejamos de fumar: muchos recomiendan reemplazar el cigarro por otra cosa, ya sea chicles o snacks sanos. Con los hábitos financieros sucede lo mismo, encuentra algo que hacer cada vez que sientas el impulso de llevar a cabo la costumbre mala para distraerte.

Identifica por qué quieres cambiar el hábito

Encuentra un motivo concreto por el que quieres cambiar tu mal hábito. ¿Te gustaría irte de vacaciones? ¿Quieres comprarte un ordenador? Sea lo que sea, recordar tu meta te ayudará a eliminar este mal hábito. Así, es recomendable que te recuerdes constantemente cuál es tu meta; puedes meter una foto que represente tu objetivo en la cartera, y así acordarte de ello cada vez que vayas a gastar.

Date recompensas

El último paso es decidirte cómo vas a recompensarte por tu esfuerzo. Si has conseguido dejar de comer fuera podrías darte el placer una vez al mes; así, en vez de pensar que has tenido que renunciar a algo podrás centrarte en que ahora lo disfrutarás aún más. Eso sí, no dejes que la recompensa entorpezca tu progreso o cree un nuevo mal hábito.

El consejo del hombre más rico por invertir en bolsa, Warren Buffett, para aquellos que no son expertos en esta actividad, es uno que le da a su viuda para cuando él muera. Se trata de invertir a largo plazo en un fondo cotizado que replique el comportamiento en bolsa del índice S&P 500, el cual refleja el comportamiento de las empresas más grandes de Estados Unidos.

Suena complicado pero en realidad no lo es tanto. Primero, ¿qué es un fondo cotizado? Es un fondo compuesto por varios “pedazos” de diversas empresas, el cual, cotiza en la bolsa como una acción y busca replicar un índice, es decir, un número que refleja la variación de valor de una serie de empresas.

Por ejemplo, en México existe el IPC (Índice de Precios y Cotizaciones), el cual refleja el aumento o disminución de valor de las 35 empresas mexicanas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV). A su vez, el S&P 500 refleja el comportamiento de las 500 empresas más grandes de ese país. Y hay fondos cotizados que replican su comportamiento.

El oráculo de Omaha, como le apodan a Buffett, esencialmente recomienda que los inversionistas no expertos no se compliquen y compren estos fondos cotizados (Exchange Trade Funds, ETFs, en inglés) porque disminuyen el riesgo de quien los compra. ¿Qué tendría que pasar para que algo fuera mal con tu inversión? Que las 500 empresas de EU quebraran. Si compraras un ETF que replicara el IPC, las 35 empresas mexicanas tendrían que ir realmente muy mal para que pudieras perderlo todo.

La invención de los ETFs en la década de los 90 revolucionó la manera en la gente podía invertir en el mercado bursátil. El consejo de Buffett suena a oro molido para aquellos que no se dedican de lleno al mercado bursátil.

Sin embargo, este consejo puede ser superado por otro dado también por Buffett, conocido además por su frugalidad y su buen talante para aconsejar y es el de invertir lo más que puedas en ti mismo porque eres el mejor activo. Esta inversión, de hecho, reemplaza a todas las demás, asegura el multimillonario.

El consejo lo ha repetido desde hace varios años cuando concede entrevistas en medios y en una carta con motivo del aniversario de Forbes, Buffett desglosa bien sus razones y explica con su propio ejemplo: “Mejora cualquier cosa que sientas como una debilidad y hazlo ahora”.

A Buffett le daba terror hablar en público cuando era joven. Dice que no lo podía hacer, que no lo soportaba. Sin embargo, se decidió a enfrentarlo y tomó un curso de Dale Carnegie –un empresario y escritor estadounidense que se especializó en ofrecer cursos para hablar en público– que le costó 100 dólares, el cual, asegura, le cambió la vida.

“Tenía tanta confianza en mi nueva habilidad que le prepuse matrimonio a mi esposa a la mitad del curso. También me ayudó a vender acciones en Omaha, a pesar de tener 21 años y parecer más joven”, sostiene en la carta.

Lo que él dice es que nadie puede quitarte lo que tienes invertido en ti y esto puede aumentar tu potencial en 10%, 20% o 30%.

“La inflación no puede quitártelo y lo tendrás el resto de tu vida”, justifica. Un curso, capacitación, terapia, planeación a futuro, cualquier cosa que signifique invertir en ti para mejorar quién eres lo vale, y no sólo eso, sino que en un futuro te puede hacer ganar más.

Al respecto, también se ha pronunciado Robert Kiyosaki, uno de los gurús más famosos de finanzas personales y autor de Padre rico, padre pobre, entre otros títulos que se han convertido en best sellers. Él asegura que nadie llega al lugar que puede alcanzar en lo que sea que se quiera hacer, sin realizar una inversión en sí mismo. El primer paso, asegura, no se trata de dinero sino de tiempo.

“Todos tenemos el mismo tiempo cada día, todo depende de cómo lo estemos usando”, asegura. El primer paso para invertir en sí mismo, asegura Kiyosaki, es dedicarle tiempo para lograr la independencia personal y financiera.

Kiyosaki se ha dedicado mucho a escribir sobre este tema, incluso tiene un libro sobre el “flujo de caja” (cash flow, en inglés), el cual es la clave de la libertad financiera.

Por ejemplo, explica Kiyosaki, si inviertes 25 mil en un nuevo negocio de alimentos gourmet y recibes 400 por mes en ingresos netos, esos 400 son tu flujo de efectivo. Si pagas 20 mil para comprar una propiedad, cuyo alquiler es de 100 mil, y después de pagar la hipoteca y los gastos de operación, recaudas 100 dólares al mes, esos 100 son tu flujo de efectivo.

“Es dinero que va directo a tu bolsillo y es importante porque la independencia financiera significa libertad”, asegura.

Ahora bien, si tener dinero en el bolsillo significa independencia financiera y esta significa libertad, ¿Cómo lograrlo? Los especialistas en finanzas personales de distintas latitudes sostienen diversos caminos que varían en realidad muy poco, pero que todos coinciden con una cosa: Es necesario separar de nuestros ingresos una parte y dedicarlos a las inversiones.

Ya sea en bolsa o invertir en un negocio. Prácticamente esos son los dos caminos hacia la riqueza que han seguido todos aquellos multimillonarios que ya llegaron ahí.

Invertir a largo plazo

La lista de multimillonarios de Forbes es bastante ilustrativa. El número uno, Jeff Bezos, fundó Amazon; Bill Gates, Microsoft; Warren Buffett, empezó desde cero invirtiendo en bolsa y se convirtió en el mayor multimillonario por este medio. La lista sigue incluyendo a creadores de empresas o inversionistas. Nadie se hizo rico ahorrando dinero nada más.

Suena muy lejos escuchar estos nombres, sin embargo, independientemente de si tu sueldo es mucho o poco, es posible empezar a invertir en ti mismo primero, y una de las formas más efectivas es la recomendada por George S. Clason, un empresario estadounidense que escribió El hombre más rico de Babilonia, uno de los libros más famosos de finanzas personales, el cual se trata de pagarse a sí mismo primero. Lo que él recomienda es, antes de pagar cualquier otro compromiso, separar no menos de la décima parte de tus ingresos, e inviértela para que el dinero crezca. El libro fue escrito en los años 20 y su vigencia sigue intacta.

Por supuesto, se lee más sencillo de lo que realmente es. Seguramente casi todos nosotros pagamos primero los compromisos financieros y después dedicamos lo que nos sobra después de eso a ahorrar. Claro que es muy difícil que sobre algo. Por fortuna, hay un método que ha probado eficacia en este sentido: el de automatizar. Se trata de hacer que tu banco te separe una parte de tus ingresos (o que lo hagas por cualquier otro método) para que lo ahorres y vivas con lo que te sobra. De hecho, es mucho más sencillo que llevar un presupuesto.

Es un hecho que automatizar es sólo una parte. Luego viene la de invertir ese dinero –la otra debe quedarse líquida para poder responder a una emergencia, pero en un instrumento que permita librar la inflación– en algún instrumento que lo haga crecer, ya sea en acciones o fondos de inversión, por ejemplo.

“Estoy buscando comprar una casa. ¿Cuánto pagas de renta?”, me preguntó una vez un amigo. De inmediato se cubrió la boca con la mano. “Lo siento”, me dijo. “Qué grosero soy”.

A muchos de nosotros nos enseñaron desde pequeños que el dinero es uno de los pocos temas —como la política, el sexo y la religión— que debes evitar en una conversación. No debes presumir cuál es tu capital neto ni debes revelarles tu salario a colegas. Debes evitar preguntarles a tus amigos sobre su renta, aunque eso te ayude a poner en perspectiva tu presupuesto.

A cada oportunidad, nos desaconsejan hablar de dinero. Pero si quieres solucionar tu situación financiera es necesario conversar al respecto.

“Para la gente es difícil hablar de dinero porque no hay un estándar real establecido para medir los parámetros financieros”, dijo Shannon McLay, una ex-asesora financiera que se fue de Merrill Lynch para lanzar The Financial Gym, una firma de planeación financiera en Manhattan.

“Todos conocemos las cifras relacionadas con la salud física, como el IMC, el peso y las tallas de ropa, así que podemos evaluar en qué punto del espectro nos encontramos”, comentó McLay. “Ya que no existen mediciones financieras convenidas, la gente siente temor o vergüenza respecto de la apariencia de sus finanzas”.

Todas estas fuerzas —el tabú social, el factor de la intimidación, la vergüenza— conspiran para evitar que hablemos de dinero y mejoremos nuestras circunstancias.

“Cuando ignoras tu situación financiera, los pequeños problemas constantes se acumulan y se transforman en desafíos significativos”, dijo McLay.

Es hora de que todos cambiemos esta narrativa y seamos abiertos sobre el tema del dinero.

Rompe el silencio

Es difícil aprender sobre algo cuando te recomiendan no hablar al respecto. De esa manera, el silencio se vuelve una herramienta de opresión.

Hace poco se reportó que la institución bancaria Wells Fargo abrió a nombre de sus clientes millones de cuentas fraudulentas que generaron por lo menos 2,6 millones de dólares en comisiones y cargos. Si no prestas atención a tus finanzas, siempre habrá alguien al acecho que quiera aprovecharse de eso.

Y en momentos en que los sueldos reales siguen estancándose y la brecha salarial va en aumento, hablar y aprender sobre el dinero es esencial para el cambio.

“No hablar de dinero puede tener efectos sociales brutales, como evitar que las mujeres reciban el mismo pago por hacer las mismas actividades en el lugar de trabajo”, comentó Korrena Bailie, periodista financiera y editora senior de finanzas personales en Wirecutter, una empresa de The New York Times que reseña y recomienda productos.

Muy bien, ahora estás convencido: hablar de dinero es importante. ¿Cómo comenzamos?

Pequeños pasos

Si te intimidan las finanzas personales y no sabes por dónde empezar, recuerda que no tienes que aprender todo sobre el dinero de una sola vez.

Comienza con una lección financiera y después avanzas a la que sigue. Si te cuesta trabajo ahorrar, enfoca tu aprendizaje en los fondos para emergencias. Si quieres saldar tus deudas, investiga sobre distintos métodos de pago. Lee un blog o escucha un podcast sobre dinero durante tu trayecto al trabajo. Te sorprenderá lo mucho que aprenderás con el tiempo incluso si dedicas solo media hora al día para aprender sobre finanzas.

Programa reuniones monetarias

Es importante asegurarte de que tú y tu pareja, cónyuge o familiares estén en sintonía financiera. Bailie sugiere apartar tiempo específicamente para hablar de las finanzas.

“Quizá lo conveniente es discutir sobre los gastos en viajes solo cuando ya están en el auto en carretera, pero podría ser mucho más sano si se sientan a conversar con una lista de temas por cubrir”, explicó. Elige un horario regular para llevar a cabo las reuniones y charlar sobre cualquier meta, obstáculo o costumbre financiera. Eso también ayudará a evitar las peleas por estos temas en el futuro.

Habla con tus amigos

“Creo que hablar con las amistades acerca de tu situación financiera es esencial para romper el tabú en torno al dinero”, dijo McLay. Cuanto más cómodo se sientan hablando abiertamente de temas como planes de retiro, préstamos estudiantiles y planeación de presupuestos con tus colegas, mayor la oportunidad de aprendizajes mutuos.

“Mientras más discutamos nuestras situaciones y las aceptemos o trabajemos para mejorarlas, será más saludable nuestra relación con el dinero”, agregó.

Sé más honesto

Digamos que este mes quieres dedicar un monto mayor a pagar tu deuda estudiantil, lo cual podría significar que no puedes ir con tanta frecuencia a restaurantes. Cuando tus amigos te inviten a comer sushi, sería fácil evadir el tema con una excusa como: “Estaré ocupado esa noche porque necesito lavar mi ropa”. En lugar de eso, intenta ser honesto acerca de cuál es tu situación financiera.

Esto también genera oportunidades de aprendizaje: quizá tu amiga te contará cómo pagó su préstamo con mayor rapidez, por ejemplo. O quizá comenzará a sugerirte alternativas más baratas para que salgan a divertirse. De cualquier manera, abres la puerta a mejores costumbres y soluciones financieras.

Establece una meta

Tener un plan para tu dinero es quizá la mejor manera de sentirte cómodo con ese tema. McLay dijo que los clientes más exitosos que ha tenido son los que tienen metas claramente definidas.

“Establece de tres a cuatro metas financieras, como ahorrar 5000 dólares u obtener un ingreso de 45.000 dólares al año en un empleo, y comienza a trabajar para lograrlas”, sugirió. “Cuantos más objetivos financieros alcances, más cómodo estarás con tu situación financiera”.

Busca gente que piense como tú

Cuando intentas sentirte más cómodo con el dinero, es útil rodearte de personas que están en las mismas, con quienes tienes metas similares y que estén dispuestas a hablar acerca de esos objetivos. Puedes usar Facebook o LinkedIn para buscar grupos locales donde se hable de dinero.

También hay foros y comunidades en línea donde los miembros comparten tácticas de negociación, estrategias de pago de deudas y otras acciones con dinero importantes.

“Son muy pocos los problemas financieros que mejoran cuando los ignoramos o los hacemos a un lado”, dijo Bailie. “Cuando empiezas a entender el valor de ser abierto y transparente acerca del dinero, comenzará a parecerte una prioridad”.

Cuando Robert Kiyosaki tenía nueve años, se dio cuenta de que era pobre. Japonés de tercera generación viviendo en Hawái, venía de una familia que ponía su énfasis en estudiar para salir de la plantación azucarera en la que trabajaban duramente.

Su padre (el pobre), era un profesor egresado de varias universidades estadounidenses como la de Hawái, Chicago, Stanford y Northwestern que, como dice el autor, “era un buen tipo”. Por ser el superintendente de educación del estado, Robert podía estudiar en una escuela de niños ricos. Sin embargo, se dio cuenta de que era el más pobre de sus amigos.

“Mi familia vino de Japón con la idea de trabajar en la plantación unos años y volverse millonaria para después de volver a casa. El problema es que cuando trabajas para los ricos, jamás te vuelves rico”, dijo el autor de “Padre rico, padre pobre” durante una conferencia de prensa en honor a su primera visita a México.

Fue por eso que antes de cumplir los 10 años le preguntó a su maestra de escuela cuando le iban a enseñar sobre el dinero. La mujer, que era una buena dama cristiana, le contestó que el amor por el dinero era la raíz de todos los males. Luego se acercó a su padre para preguntarle cuando le enseñarían de dinero en la escuela a lo que el hombre le contestó que el gobierno no le dejaba enseñarle eso. El mayor le recomendó que hablara con el papá de su amigo Mike porque “no es rico hoy, pero será rico mañana”. Ese señor era un emprendedor.

Desde entonces, Robert pasó una hora todas las tardes aprendiendo de temas de dinero con su “padre rico”. El emprendedor le enseñaba acerca de inversiones mientras jugaban Monopoly.

“Mi padre rico me explicó que la clave para ganar ese juego es tener tres casitas azules que servirán para comprar un hotel rojo. Y es lo mismo en la vida”, recordó Kiyosaki al mencionar que para cuando se fue estudiar a la universidad, su mentor, que poseía un par de restaurantes, ya tenía un hotel en la playa de Waikiki que hace un par de años vendió por 800 millones de dólares.

Los tres tipos de dinero

“Hace 20 años escribí el libro ‘Padre rico, padre pobre’ porque veía venir la crisis financiera. La brecha entre los ricos y todos los demás es cada vez más y más amplia. Y ahora, es peligrosa. Tengo miedo de que empiecen a surgir levantamientos civiles”, dijo el autor al ponderar la situación actual del mundo.

Explicó que hay muchas razones por las que la economía se encuentra en el estado en el que está: No hay educación financiera; Los gobiernos están dirigidos por académicos, “buenas personas como mi padre pobre, pero que no saben de dinero” y finalmente, el dinero es corrupto.

Kiyosaki remarcó que el dinero ha tomado diferentes formas con el paso de los años: plumas, cuentas, conchas, piedras. Actualmente existen tres formas de dinero: 1) Metal como plata y oro que es el dinero de Dios; 2) Papel, como el dólar, el peso, el yen, el euro, y 3) Ahora, el dinero cibernético.

El famoso emprendedor explicó que la razón por la que mucha gente no forja una riqueza considerable es porque trabajan por el “dinero” equivocado.

“Yo no trabajo por monedas. El dólar, el peso son el dinero del gobierno. El ciberdinero es la moneda de la gente, igual de corrupta. El oro es el dinero de Dios, pero se deforma por quienes lo manejan. Si no tienes educación financiera, no importa por cuál dinero trabajes, si eres un tarado con las finanzas, te irá mal con cualquiera de los tres”.

La regla de oro: quien tiene el oro, pone las reglas

Kiyosaki aseveró que escribió sus libros e inventó el juego de ‘Cashflow’ para que la gente entienda que las personas ricas no trabajan por dinero porque realmente lo que te enriquece es el conocimiento para poder distinguir entre el dinero real y el falso.

“En la escuela si cometes errores, eres estúpido. Como emprendedor si me equivoco, me hago más rico. La educación tradicional es importante, pero te da la respuesta y encima te dice ‘no te equivoques’. El mundo real no funciona así. Nos equivocamos y entonces encontramos la respuesta”.

El autor recalcó que la diferencia entre un empleado y un emprendedor es que el segundo debe saber de dinero y que la manera en la que aprendemos es cometiendo error, tras error, tras error.

“En los gobiernos, por ejemplo, tenemos un montón de personas con respuestas correctas, pero con cero sabiduría. Vean cuántos de nuestros políticos mienten, y muchas veces lo hacen porque temen equivocarse”.

El emprendedor multimillonario cerró su presentación explicando que hay una simple razón que justifica la ambición de los emprendedores. “Los ricos se hacen más ricos porque siguen una regla de oro: quien tiene el oro pone las reglas. Yo quiero poner las reglas”.

Los no ricos gastan su dinero y ahorran lo que queda. Los ricos ahorran su dinero y gastan lo que les queda.

Una es una filosofía de pobreza y la otra es una filosofía de riqueza, y solo una te ayudará.

Filosofía de pobreza

Pasé cinco años estudiando los buenos y malos hábitos de 177 millonarios hechos a sí mismos y escribí cuatro libros, compartiendo esa investigación. De acuerdo con mis datos de Rich Habits, aquellos que son pobres generalmente no forjan el importante hábito de ahorrar dinero y, por lo tanto, nunca pueden invertir. ¿Cómo puedes invertir lo que no tienes?

Si nunca te enseñaron el rico hábito de ahorrar, automáticamente se convierte en el mal hábito de gastar, a veces, todo tu dinero. Y si gastas todo lo que ganas, eliminas cualquier oportunidad de crear riqueza a través de una inversión prudente.

En efecto, abandonas uno de los caminos menos difíciles y más seguros hacia la acumulación de riqueza: ahorrar e invertir.

Filosofía de la riqueza

Ahorrar dinero es crucial para crear riqueza porque solo ahorrando dinero puedes invertir. Y este rico hábito, ahorrar e invertir prudentemente tus ahorros, es uno de los tres caminos hacia la riqueza que descubrí en mi investigación sobre los Hábitos Ricos, y a menudo escribo sobre ellos.

Lo que hace que este camino sea tan importante es que es accesible para casi cualquier persona. A diferencia de los otros dos caminos (convertirse en un virtuoso o perseguir un sueño de negocios), no es particularmente sexy. No requiere habilidades especiales, talentos innatos, riesgos excesivos o incluso una ética de trabajo escandalosa. Los únicos requisitos son ahorrar al menos el 10 por ciento de tus ingresos e invertir con prudencia esos ahorros.

Lleva bastante tiempo acumular riqueza de esta forma, descubrí un promedio de 32 años. Además, en términos de los millonarios en mi estudio, aquellos que siguieron este camino también fueron los millonarios menos ricos en mi estudio.

Sin embargo, esta es una de las maneras más ciertas y menos exigentes para hacerse rico.

Los ricos que ahorran e invierten se obligan a sí mismos a sobrevivir entre el 80 y el 90 por ciento de sus ingresos netos mediante el retiro automático del 10-20 por ciento de sus ingresos con cada cheque de pago.

Lo que quiero decir con automático es que tratan el ahorro como si fuera una factura mensual, la primera y más importante que deben pagar cada mes.

Esta filosofía de riqueza eleva los ahorros hasta el punto en que se convierte en su prioridad financiera n.° 1 o factura mensual n.° 1.

Cuando consideres guardar tu prioridad financiera número uno, podrás diseñar tu nivel de vida (es decir, mantenerlo bajo) para garantizar tu capacidad de seguir ahorrando.

Cómo piensas sobre el dinero, tu filosofía de dinero, impulsa tus hábitos de dinero. Si tienes una Filosofía de riqueza, verás el dinero como una herramienta para construir riqueza y forjarás buenos hábitos de dinero, lo que te permitirá ahorrar e invertir con prudencia.

Muchos desacuerdos entre las parejas vienen de dos cosas: una es el sexo y la otra, el dinero. Le contamos qué reglas aplica una experta en finanzas para hablar de lo segundo. Porque del primero hay un montón de tips que puede encontrar en otros portales.

¿Qué tienen las parejas felices que las convierten en un modelo, en un ejemplo para las demás relaciones?

La respuesta es muy difícil de lograr en la vida real, pero suena demasiado fácil de decir. Ante todo, una buena comunicación, que haya deseo sexual, una combinación de ternura y de mucho picante. Se trata de que haya mucha confianza, complicidad de las partes, que sean compañeros sentimentales, amigos, compinches, el complemento del uno y del otro. Por supuesto, tiene que haber amor entre estos dos o de lo contrario ¿qué sentido tiene?

Para hablar de lo difícil que es la vida para los que desean construir relaciones que duren años, décadas si se quiere. Ya es más difícil encontrar a esos ejemplos de abuelitos que cumplen las bodas de diamante. Ni siquiera las de oro son fáciles de hallar. Hasta los matrimonios duran a veces menos que los noviazgos. Quizá usted haya escuchado esas historias de amigos suyos que tuvieron parejas por 5 años o hasta 10, que luego se casaron y el matrimonio se acabó a los 2 años o menos.

Aunque puedan ser muchas las razones del fin de esas relaciones, la respuesta puede estar no bajo las sábanas, sino dentro del bolsillo. Quizá se les olvidó cuidar uno de los dos elementos importantes de cualquier unión: el dinero. El otro es el sexo, pero para eso ya tendremos otros tips que les pueden ser de ayuda.

Precisamente, ese fue el tema sobre el que escribió la experta en planeación financiera con certificación, Shannon Compton, en un artículo publicado por la página BusinessInsider.com. Desde su experiencia personal y profesional le ha sido muy útil aplicar dos sencillos propósitos con su actual relación. Resulta que tanto ella, como su actual esposo, están casados por segunda vez y se han evitado varios desacuerdos financieros, gracias a dos consejos.

Todo se trata de mantener el matrimonio como una sociedad y no es al revés. Muchos fracasan cuando el matrimonio se convierte en una empresa: se comienza a trabajar en él como si tuviera acciones (el famoso ‘yo tengo el 50 y tu el otro 50), donde se mide por ganancias (yo gano más que tu) se observan las pérdidas (en qué gastas todo tu dinero)… y tantas otras cosas que pueden desgastar esa unión.

Resulta que el matrimonio es una relación, como cualquier otra, pero que debe ser trabajada de a dos. Halando para el mismo lado, bajo un propósito en común. Es fácil, pero muy complicado de entender y manejar así. Por eso, Compton propone seguir estos dos consejos.

#1. Establezcan su límite para gastar donde el uno no le cuestione al otro

Compton destaca que muchas parejas tienden a discutir cuando se enteran que el otro se ha puesto a gastar en algo que no han sido consultados. De esta forma, muchos terminan sintiéndose culpables de comprar algo por temor a lo que puede pensar su pareja.

Es importante entender que los seres somos diferentes, lo que nos parece caro a otro le puede parecer una necesidad. Lo que parece ‘costoso’ para la pareja se convierte en indispensable. Lo más fácil para no tener discusiones sobre eso es que se establezca un límite de ‘cero preguntas, cero respuestas’ para poder hacer gastos. La regla consiste en:

-Cada lado de la pareja puede hacer una compra que no supere un límite mensual: por decir algo $150.000.

-Cualquier compra que se haga por encima de ese monto debe ser consultada con la otra persona para determinar si es necesaria o no.

Regla 2: Crear un plan de gasto semanal

Se lo hemos dicho antes, la mejor herramienta que usted tiene es elaborar un buen presupuesto que se ajuste a sus ingresos. Compton explica que desde que crearon esa hoja de ruta ahora es más factible que entre los dos puedan alcanzar sus metas financieras.

“Incluso para una experta financiera como yo, un presupuesto mensual puede ser difícil de mantener. Existen muchas cosas que se pueden presentar en el mes y es fácil aplazar el ahorro o no tomar más gastos porque le dejamos de prestar atención a lo que hacemos con el dinero”, añade.

Un presupuesto semanal debería de tener:

• Para cada mes, se planea lo que se puede manejar de gastos variables como, salidas a restaurantes, ir de compras, gastos pequeños, entretenimiento, etc.

• Un vez se obtiene el resultado, se divido por el número de semanas en el mes para establecer el presupuesto semanal.

• Es recomendable pagar con la tarjeta de crédito para cada semana y usarla para los demás gastos de la semana.

• Una vez se tiene el límite, tiene dos opciones. La primera, aceptar que se desbordó el presupuesto o la segunda, se deja de gastar tanto a la semana siguiente.

Una vez que haya aplicado estos dos consejos seguramente empezará a tener unas finanzas en pareja mucho más fáciles de manejar. Y así evitará desacuerdos sobre el dinero como eso de andar preguntándole a su cónyuge “¿Para qué compraste eso si no tenemos plata? ¿Vacaciones? No hasta que paguemos la casa” y desacuerdos que surgen por no hablar a tiempo de las finanzas.

Para conseguir la libertad financiera lo primero que debe saber es de qué se trata un ingreso pasivo; el ingreso pasivo es el dinero que usted recibe estando en casa sentado. También existen los créditos, que son otra forma de conseguir dinero, aunque con esta segunda opción podríamos generar ciertas deudas.

En la medida que nos vamos haciendo adultos logramos entender que luego de los 20 años ya todo comienza a complicarse, termina la universidad y la vida sin grandes responsabilidades se esfuma.

Siendo adultos solo pensamos que a partir de ese momento seremos esclavos del trabajo, no se disfrutarán más los viajes ni las vacaciones, solo debemos pensar en trabajo para lograr mantenernos en la vida.

Pero como para todo hay solución, a continuación se explicará una manera de conseguir dinero sin ser esclavo de un trabajo detrás de un escritorio. Las propiedades inmobiliarias bien utilizadas pueden crear libertad financiera.

Puedes a la edad de 28 años tener una red de viviendas puestas en alquiler, con los que lograría generar 4.600$ al mes, y esta sería la mejor muestra de lo que es un ingreso pasivo.

Por qué elegir bienes raíces como el camino hacia la libertad financiera

Una opción siempre puede ser comprar una casa en malas condiciones, remodelar y luego venderla, sin embargo, no es la mejor de las opciones.

Luego viene la opción que realmente vale la pena, comprar una propiedad y ponerla en alquiler.

Comprar una casa en alquiler puede convertirse en una adicción

Para comenzar puede comprar una casa pequeña de varias habitaciones, limpiarla, pintarla, inclusive remodelar.

Luego de habitarla se dará cuenta que puede sacar provecho de esto, alquilar las otras habitaciones ayudarán a que usted termine viviendo gratis en su casa.

Los pagos por alquiler le generarán suficientes ingresos, lo que cuenta como ingresos pasivos.

El poder de los socios inmobiliarios

Para poder consolidar a compra de bienes inmobiliarios siempre es bueno tener socios, estos ayudan a cancelar el monto total de la vivienda y usted puede encargarse de administrarla a la hora de alquilarla.

Esto funcionaría como estrategia:

• Encontrar un compañero que quiera obtener un buen rendimiento pero no quiera participar activamente.

• El socio proporciona el pago inicial y obtiene el préstamo en su crédito.

• Ambos son dueños de la casa.

• Uno administra la propiedad por completo y administra todos los aspectos del trato.

• Se dividen todas las ganancias 50/50.

Hay muchas formas de crear libertad financiera en la propia vida. El camino no tiene que ser inversión inmobiliaria pero si es una posibilidad, y muy buena.

La vida no tiene que terminar el primer día de la adultez, si lo vemos desde otra perspectiva, es donde realmente puede comenzar.

Vivimos en un mundo en el que buena parte de nuestras decisiones, por no decir todas, están relacionadas con nuestra condición de “homo economicus”, es decir, la aplicación práctica de los principios más sencillos del campo económico a nuestro día a día.

Es por ello que necesitamos de una buena educación financiera, incluso desde pequeños, que sirva de aprendizaje, para poder tener, el día de mañana, una salud financiera (igual de importante, por cierto, que la salud física) en las mejores condiciones posibles. Educar, desde el punto de vista de la enseñanza. Dar a conocer ciertos hábitos y técnicas, que aplicados a nuestra vida nos dan mejores resultados.

Por otra parte, el campo de las finanzas parece un mundo muy complicado, en el que si no sabes de economía o matemáticas financieras no tienes nada que hacer, pero la realidad es bien diferente. La economía y las finanzas, a una escala personal, nos afectan a todos en el día a día, desde la más temprana infancia (quién no recuerda la hucha).

Es por ello que desde edades tempranas debería comenzar esta educación financiera. Conozco a padres que enseñan a sus hijos lo importante de no malgastar las pequeñas cantidades que les dan sus familiares y que guardan en esa famosa hucha. La pedagogía sobre el dinero, cuanto antes mejor. Acostumbrarnos desde pequeños a términos y situaciones que nos encontraremos más mayores en nuestro día a día.

Según avanzamos en edad, podemos ir enseñando otros términos económicos que se van entendiendo mejor, como nóminas, tributos y algunos elementos económicos que nos acompañarán el resto de nuestra vida: IPC, inflación (¿qué es eso del “poder adquisitivo”?), etc. También otros elementos, como una tarjeta de crédito o una hipoteca. Es indignante ver que en la enseñanza secundaria y bachillerato, si no cursas la asignatura de Economía, no veas nada relacionado con todo esto. Años y años de educación “pública y de calidad” para salir ‘desnudo’ a la calle en educación económica y financiera.

La independencia financiera como objetivo

A pesar de lo que algunos profesores, políticos y actores sociales puedan decir (siempre desde la óptica de defensa de lo “público”), la educación financiera desde la infancia no es negativa. Al contrario, es habituar al ser humano a un escenario en el que más pronto que tarde va a desarrollarse. Es crucial generar con el tiempo una independencia financiera y cuanto antes se enseñen los elementos económicos que nos ayuden a alcanzarla, mejor. La independencia financiera solo puede lograrse mediante ahorro y buenas decisiones de inversión (maximizar las curvas de indiferencia rentabilidad-riesgo de Markowitz) que nos permitan un grado de libertad (financiera y personal) mayor.

Se quejan de la educación financiera quienes nos quieren esclavos del Estado (relacionado con el síndrome de Estocolmo, presente en el Estado del Bienestar), quienes nos dicen que es mejor no aprender y formar nuestra propia economía personal, no alcanzar nuestros objetivos y depender de políticos y burócratas, que aplican policies a favor del interés general, algo falso a todas luces. Cuanta menor independencia financiera personal, mayor dependencia del Estado. Y eso conlleva un mayor servilismo político a quien más prometa de “lo público”.

Es por ello que la propaganda de quienes se quejan de la educación financiera (y en particular, en niños pequeños) arremete contra la libertad económica y caricaturiza al sector privado. Nos quieren esclavos de un Estado que deje de ser Benefactor para ser Minotauro; y para ello manipulan sobre lo que sea necesario. Caricaturizan al empresario, dicen que el lucro es perverso (ellos deben trabajar gratis entonces) y no dudan en decir barbaridades sobre el ahorro y la inversión, aparte de manipular también sobre los grandes patrimonios (que nunca falte la falacia de asociar ricos con robo).

Es por ello que debemos plantar cara a quienes engañan con fines perversos, quienes manipulan términos económicos, quienes escriben la Historia a su gusto, falsificando hechos y datos. La educación financiera es una herramienta para vivir en un mundo más libre. Por eso la defendemos quienes defendemos la libertad. Los que prometen el cielo y nos traen el infierno con sus ideas políticas y económicas llevadas a la práctica, nos quieren siervos de su poder, manejar todo y decirnos que no hay vida más allá de ellos. No caigamos en la trampa.

Para algunas parejas, a veces es más sencillo compartir los gastos de la casa, pues cuando se suman ambos ingresos alcanza para más. Sin embargo, en otros casos, prefieren mantener cierta independencia de finanzas personales.

Por ejemplo, de acuerdo con una encuesta de Vivanuncios, sitio inmobiliario de eBay, seis de cada 10 financiamientos de vivienda son pagados en pareja. Esto se debe, porque la compra de casa es un gasto fuerte, y al combinar ambos ingresos, se puede hacer frente a los pagos.

Pese a esto, los temas de dinero en pareja siempre traen problemas, porque no se habla claro desde el principio.

Para cambiar las cosas, te presentamos 5 consejos para que tengas hábitos financieros más saludables cuando vives en pareja.

1. Entérate de las prioridades de tu pareja

En este mundo hay dos tipos de personas: los que ahorran y los que gustan gastar. En temas de finanzas personales, es importante conocer lo que quiere cada uno. Cuando se trata del dinero de pareja, los ahorradores parecen una mejor opción, pero tampoco hay que exagerar (al tratar de ahorrar en todo y no gastar).

Tan pronto como sea posible, lo mejor es discutir cuánto dinero se gastará de manera individual y en pareja. Lo mismo para el ahorro. La negociación es más sencilla cuando los dos son gastadores o ahorradores. Pero si hay uno de cada bando, lo mejor es buscar un punto de equilibrio.

2. Definir cuáles son los gastos fuertes

Comprar una casa o un auto o una lavadora, por ejemplo, son gastos fuertes que se deben hablar en pareja. Además, antes de comprar, ambos tienen que ponerse de acuerdo sobre lo que cada considera como gasto fuerte.

3. Hay que poner fechas para las metas financieras

En la planeación financiera no debe haber ambigüedades. Es necesario establecer metas y fechas para alcanzarlas para que no exista confusión en ninguna de las partes. Comprar una casa “pronto”, suena a falta de compromiso y “pronto” significa cualquier tiempo.

Poner fechas y planear, definitivamente ayuda a cumplir las metas. De esta manera, los dos se comprometen y toman en serio lo que quieren hacer, trabajarán para lograrlo y es algo que los unirá.

4. Elige bien las palabras cuando se trata de dinero

En la mayor parte de los casos, utilizar la palabra “presupuesto”, tiene una connotación negativa porque nos refiere a restricciones. Aunque, tener un presupuesto es necesario para mantener finanzas sanas.

El fraseo es importante, encontrar las palabras adecuadas para decir lo mismo, pero que no suene negativo. En lugar de presupuesto, podría decirse “plan para alcanzar metas”.

5. ¿qué harás para pagar tus cuentas?

No es estrictamente necesario tener un presupuesto, pero si estamos obligados a pagar las cuentas de la casa: desde la electricidad hasta la escuela de los hijos.

En este caso, es necesario tener el total de todos los gastos mensuales, para que cada uno de los integrantes de la pareja aporte la mitad para pagar. Casi como si fueran “roomates” o compañeros de apartamento. De esta manera, las parejas tienen la oportunidad de mantener cierta independencia financiera.

Warren Buffett, uno de los empresarios más ricos del mundo, dice que no se debe ahorrar lo que te quede después de gastar, sino que gastes lo que te quede después de ahorrar.

Tomar decisiones financieras puede ser complicado, especialmente si nunca has recibido educación sobre este tema, pero no todo está perdido.

Existen libros que pueden guiarte y aclarar todas tus dudas, para que poco a poco te conviertas en un experto del ahorro y la inversión.

Te compartimos algunos títulos recomendados por la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros y otros expertos.

Saber Gastar

De Gianco Abundiz Cabrero

El autor comparte consejos para que aprendas a administrar mejor tus finanzas personales y te prepares para el momento en que decidas dejar tu vida laboral.

Educación Financiera Avanzada Partiendo de Cero

De Gregorio Hernández Jiménez

El autor te explica los conceptos clave para entender más sobre el dinero.

Conoce conceptos financieros que te permitirán comprender mejor la forma en que funciona el dinero, poner en orden tus finanzas y aprovechar diversas oportunidades para hacer crecer tus recursos.

El arte de hacer dinero

De Mario Borghino

Conoce cómo funciona el dinero y descubre que la respuesta no está en cómo ganar dinero, sino en romper tus impulsos de gastar y desarrollar diversas habilidades para invertirlo.

Economía y Finanzas al Alcance de Todos

De Eliseu Santander       

El autor ayuda a comprender mejor temas relacionados sobre economía familiar y macroeconomía que te ayudarán a aplicarlo en tu vida diaria.

El Pequeño Cerdo Capitalista

De Sofía Macías

Sofía Macías comparte experiencias y consejos para que aprendas a manejar tu dinero correctamente.

Este best seller te permitirá encontrar respuestas a todas tus dudas sobre cómo librarte de las deudas y contar con todas las herramientas necesarias que te ayuden a tener finanzas sanas, y lograr todas tus metas.

Los Secretos de la Mente Millonaria

De Harv Eker

Te ayudará a cambiar la concepción que tengas sobre el dinero y tener una percepción diferente para comenzar a tomar mejores decisiones, similares a las de los millonarios.

¿Cómo llego a fin de mes?

De Andrés Panasiuk

El autor comparte un método para que alcances la seguridad financiera y consejos prácticos para ahorrar, manejar correctamente tu dinero y aprender a planear a largo plazo.

El triunfo del dinero: cómo las finanzas mueven al mundo, de Niall Ferguson

En este libro conocerás las instituciones financieras y conceptos clave que determinan como funciona el mundo de las finanzas y todo a su alrededor.

Recuerda que solamente necesitas dedicar unos minutos de tu día para que aprendas a manejar tu dinero y logres que trabaje para ti.

Volverte millonario es un tema tabú. Decir que esto puede lograrse a los 30 parece más como una fantasía. No debería ser así, ya que esto es posible. A los 21 años salí de la escuela en bancarrota y para los 30 era millonario.

Te comparto 10 pasos que te harán rico:

1. Sigue el dinero.

En el ambiente económico de hoy en día no puedes obtener el estatus de millonario. El primer paso es enfocarse en aumentar tus ingresos en incrementos y repetir eso. Mis ingresos eran de 3,000 dólares al mes y nueve años después eran de 20,000 dólares al mes. Empieza a seguir el dinero y eso te forzará a controlar tus ingresos y ver oportunidades.

2. No presumas, preséntate a trabajar.

No compré mi primer reloj de lujo o automóvil hasta que mis negocios e inversiones estaban produciendo múltiples flujos seguros de ingresos. Todavía manejaba un Toyota Camry cuando me convertí en millonario.

Sé reconocido por tu ética laboral, no por las cosas que compres.

3. Ahorra para invertir, no ahorres por ahorrar.

La única razón para guardar dinero es para después invertirlo. Ponlo en una cuenta segura e intocable. Nunca uses estas cuentas, ni siquiera para una emergencia. Esto te forzará a seguir el paso número uno (seguir el dinero).

Hoy en día, al menos dos veces al año, estoy en bancarrota porque siempre invierto mis excedentes en las empresas a las que no puedo entrar.

4. Evita las deudas que no te pagan.

Yo pedí prestado dinero para un automóvil sólo porque sabía que podía aumentar mis ingresos. La gente rica usa las deudas para aprovechar las inversiones y hacer crecer sus flujos de efectivo. La gente pobre usa las deudas para comprar cosas que hacen más ricos a los ricos.

5. Trata al dinero como un amante celoso.

Millones de personas desean libertad económica, pero sólo aquellos que lo hacen una prioridad tienen millones. Para ser rico y seguir así tienes que hacerlo tu prioridad. Si lo ignoras éste te ignorará o peor, te dejará por alguien que sí lo tome como prioridad.

6. El dinero no duerme.

El dinero no conoce los relojes, horarios o vacaciones y tú tampoco deberías. El dinero ama a la gente que tiene ética laboral.

Cuando tenía 26 años estaba en el comercio minorista y la tienda en la que trabajaba cerraba a las 7 p.m. Muchas veces me podías encontrar ahí a las 11 p.m. vendiendo algo más. Nunca trates de ser el más inteligente o la persona más suertuda, sólo asegúrate de trabajar más que los demás.

7. Ser pobre no tiene sentido.

Yo he sido pobre y apesta. Tenía lo suficiente y eso también apestaba. Elimina todas las ideas de que ser pobre está de alguna manera bien. Bill Gates dijo “Si naces pobre, no es tu error. Pero si mueres pobre, es tu culpa.”

8. Encuentra a un mentor millonario.

La mayoría de nosotros crecimos en una clase media o pobre y nos limitamos a las ideas de un grupo. He estudiado a los millonarios para duplicar lo que ellos hicieron. Encuentra a tu mentor personal y estúdialo. La mayoría de la gente rica es muy generosa con sus conocimientos y recursos.

9. Haz que tu dinero levante las cosas pesadas.

Invertir es el Santo Grial para convertirte en un millonario y deberías hacer más dinero de tus inversiones que de tu trabajo. Si no tienes dinero extra no harás inversiones.

La segunda empresa que inicié requería una inversión de 50 mil dólares. Esa empresa me ha dado de regreso esa misma cantidad cada mes por los últimos diez años.

Mi tercera inversión fue en bienes raíces, donde comencé con 350 mil, una gran parte de lo que tenía en ese momento. Todavía soy dueño de esa propiedad y sigue dándome ingresos. Invertir es la única razón para hacer los otros pasos y tu dinero debe trabajar por ti y levantar las cosas pesadas.

10. Apunta a tener 10 millones, no 1 millón.

El mayor error financiero que he hecho fue no pensar en grande. No hay escasez de dinero en este planeta, sólo una escasez de gente que no piensa en grande.

Aplica estos 10 pasos y te harás millonario. Haz a un lado a la gente que dice que tus sueños financieros son por avaricia. Evita los esquemas de hacerte rico rápido, sé ético, nunca te rindas y una vez que lo logres, ayuda a los demás para que lleguen ahí también.

 

 

 

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