Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Descubre por qué decir “NO”, es en realidad decirte “SI” a ti mismo, y por qué eso es lo mejor que puedes hacer

Publicado en Interés General | 30 de diciembre, 2014

NOPor Jorge Ramos

-¡No se decir que no! ¿Alguna vez te has dicho esto? Yo sí y muchísimas.

Al principio me daba un poco de miedo decirle no a algún proyecto, posiblemente por un problema personal o un miedo de aceptación, así pasaron años viviendo para los demás olvidándome de mi y de los que quería.

Siempre he creído que ayudar a los demás es bueno, de hecho es una cualidad muy valorada por los seres humanos y un valor que nos inculcan desde niños, pero otra muy distinta es el estar siempre dispuestos para los demás dejando a un lado tus propios intereses porque nadie puede importarte más que tu mismo.

En ocasiones decir SI cuando en realidad queremos decir NO es adaptado a la situación (como si tu pareja te dice de ir al cine en su día libre y a ti no te apetece y preferirías decir que NO, pero sabes que es su único día libre y decides decir SI), Cuando quizá pudiste sugerir un plan el cual le agradara a los dos, llegar a un acuerdo o hacer verdaderamente algo mucho mejor.

Todos los extremos en esta vida son malos, no puedes vivir con un SI marcado todo el tiempo, pero tampoco un NO rotundo cada vez que te soliciten o propongan algo, aprende a no irte de polo a polo y céntrate en una actitud positiva pero pensando en ti y en los demás, claro está que si la persona que nos consulta es inteligente sabrá entendernos y nuestra relación no se verá afectada.

En muchas circunstancias nos es imposible decir NO porque nos crearía un conflicto enoooorme, pero en otras muchas existe la posibilidad de decir un NO, tan sencillamente como eso, pero acabamos diciendo “Sí claro, por supuesto” “No te preocupes yo lo resuelvo” “No hay problema, yo te ayudo” o un inalcanzable:“Si, si, si,” a todo.

Nos metemos en un compromiso tras otro compromiso, incluso desatendiendo los propios, y esto puede llegar a resultar un conflicto tanto contigo mismo como con tu pareja,  tu familia y hasta con tus amigos.

No  podemos ni debemos meternos si quiera en tratar de resolver los problemas de los demás  y dejar los nuestros de lado, porque seguirán ahí detenidos sin resolverse, y te has preguntado ¿Quién te ayuda a resolver los tuyos? Y exacto, miras a tu alrededor y todos se han ido.

Muchos especialistas en organización y productividad dedican un capítulo entero aprender a decir no, una frase que no suena en nosotros hasta que nos damos cuenta que el tiempo disponible es cada vez menos y que esas horas excedentes son recuperadas en periodos de tiempo que debemos utilizar para nuestra vida personal, ya sea un hobby, mirar televisión o simplemente un ocio poco creativo.

Decir SI a todo tiene sus problemas y para nada son pequeños, uno empieza a comprometerse con más y más cosas llegando un punto en que su vida personal pasa a un segundo plano, algo que irremediablemente terminará por agotarnos, hacernos colapsar y probablemente fracasar en la mayoría de los aspectos de nuestra vida personal, trabajo, familia, amigos, etc.

Recuerda que:

  • Las necesidades de los demás NO son más importantes que las nuestras.
  • Si piensas que la otra persona se sentirá mal por darle un NO, imagínate a ti haciendo algo que no quieres y que va en contra de tus necesidades y deseos.
  • Decir “NO” no es de egoístas, es de personas con buena autoestima que saben cuáles son sus prioridades y necesidades para poder atenderlas.
  • No tengas miedo a decir NO por no ser aceptado, si alguien te desprecia por ello, entonces es que sólo te quería por conveniencia. Las personas no están a nuestra disposición para cuando nosotros lo necesitemos, podemos pedir un favor y la persona es libre de decidir si ayudarnos o no y debemos aceptar siempre su decisión.
  • No te sientas mal al decir NO, expón amablemente tu postura sin entrar en detalles y mucho menos en una discusión.
  • Pensar detenidamente nuestra respuesta antes de responder, y pensar si tenemos el tiempo y las condiciones necesarias para poder hacerlo

-Yo aprendí por “las malas” dirían mis amigos, y por más que me lo decían 1, 10, 20 o 100 veces no me convencí hasta que viví la asfixia que produce la falta de tiempo de vivir para uno mismo.

¿Te identificaste? Pues aplícate y recuerda que…decir “NO” al otro en ocasiones es decirnos “SI” a nosotros mismos.

Fuente: http://endiraser.wordpress.com/2012/07/12/un-no-es-un-si-a-ti-mismo/

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Comentarios

  1. 1 3/01/2015 - flora canaza flores:

    eso es exactamente lo que me pasó y me pasa para mi es como darle la espalda a mis amigos y eso me trajo muchas dificultades financieras y familiares, si estuve a punto de descuidar mi trabajo,y ni pensar en mi hasta que toque fondo económicamente y no hay amigos ni nadie a lado mio solo EL SEÑOR ME DIO FORTALEZA y poco a poco recuperar lo perdido con mi familia y mi persona.

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