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Descubre lo que estas estrellas de Rock pueden enseñarte sobre el liderazgo

Publicado en Negocios | 5 de Diciembre, 2011

Estrellas de RockÁngela Méndez y Beatriz Elías

La creatividad de ‘Queen’, el liderazgo de Springsteen o la innovación de Peter Gabriel son ejemplos musicales que pueden mejorar el mundo de los negocios.

Qué tiene que ver el mundo de la gestión empresarial con el heavy metal de Iron Maiden, las giras de Pink Floyd con The Wall o los larguísimos conciertos de Bruce Springsteen? Aparentemente, nada. Sin embargo, las estrategias y la lógica con la que los músicos resuelven sus necesidades y encuentran soluciones creativas y originales son plenamente aplicables al entorno laboral.

Salva López, profesor de Esade Business School, así lo cree. Por eso en su libro Rockvolución empresarial (Empresa Activa) reúne una amplia lista de artistas y grupos que, con sus ritmos y espectáculos, nos imparten auténticas lecciones de management.

Liderazgo
Los conciertos de Bruce Springsteen son famosos por durar entre tres y cuatro horas. ¿Qué hace que los Fano de El Jefe resistan tanto tiempo coreando sus temas? Su aguante está relacionado con la habilidad del cantante para generar ilusión, motivación y entusiasmo. Es lo que Salva López define como un líder resonante. Un término plenamente musical que describe a alguien que tiene la capacidad de infundir entusiasmo en sus congéneres. Los temas y el modo en el que establece contacto con los seguidores y con su propia banda hacen que Springsteen teja un lazo de fidelidad y confianza en el que la entrega de todas las partes es completa. Por tanto, para López, el Springsteen empresarial tiene que aprender a escuchar a sus clientes, proveedores y colaboradores, y hacerles partícipes de su visión y objetivos.

Sin embargo, el éxito no llega siempre de mano de un solo líder. Pink Floyd en su álbum de 1969, Ummagumma, es un ejemplo de liderazgo alternante. En el segundo disco de este trabajo cada uno de los componentes del grupo disponía de libertad para dirigir al resto de la banda y crear un tema a su gusto. Fue una experiencia que les permitió romper las estructuras establecidas, innovar y descubrir las oportunidades que brinda la diversidad.

En el mundo de la música Sting es conocido por tutelar a sus colaboradores como un padre que quiere que sus hijos lleguen lejos, pero con garantías de seguridad. Con este liderazgo paternalista Sting espera que “cada individuo explore, que desarrolle la música encontrando nuevas maneras de hacerla respirar, que en cada concierto toque cada canción de un modo nuevo, buscando, arriesgándose”, dice López. El jefe paternalista es el que sabe sacar lo mejor de cada persona de su equipo y no lo hace con amenazas, lo hace recompensando el esfuerzo con reconocimiento y permitiendo que funcione el mecanismo prueba error.

Un buen líder es el que comparte sus logros con el equipo que lo ha hecho posible. Peter Gabriel representa este liderazgo compartido. Un ejemplo de esta actitud la encontramos en uno de sus conciertos en Barcelona. Allí vistió de naranja chillón a las personas que asisten a los músicos y que habitualmente van de negro para pasar desapercibidas. Haciéndoles visibles, Gabriel consiguió que el público comprendiera la importancia de su labor y, a la vez, los operarios sintieron el entusiasmo del público. Una fórmula fácil y efectiva de reconocer su esfuerzo y hacerles partícipes del proyecto.

Creatividad
Otra de las materias en las que el rock es un ejemplo que se debe seguir es la creatividad. Las composiciones o los espectáculos son una expresión constante de innovación. Para López la creatividad implica una cierta dosis de rebelión y hasta de excentricidad. Muchos grupos y artistas son un claro paradigma de invención constante. Queen es uno de ellos y, en concreto, Freddie Mercury. El autor recuerda cómo el cantante dejó atónito a su productor con Bohemian Rhapsody, una pieza de rock en la que se introduce un fragmento de ópera.

“Mercury no vio límites donde no los había y esta canción es una invitación a romper nuestras barreras inconscientes y un canto a la libertad creativa”, dice López. Unas barreras demasiado comunes en el mundo de la empresa, donde no se está dispuesto a aprender de los errores porque sencillamente no se concibe la opción de cometerlos.

Estrechamente ligada con la creatividad está la innovación. En este ámbito López distingue la acumulativa y la radical. La primera es la que se produce como resultado de pequeñas mejoras que se suman unas a otras. En la empresa y en la música esta forma de progresar es habitual. Resulta, sobre todo, cómoda porque no precisa grandes inversiones y si se comenten errores no es demasiado difícil solucionarlos.

Los resultados espectaculares llegan de mano de las innovaciones radicales. La cuestión es averiguar de dónde surgen: de un individuo o del grupo. Sting es un ejemplo de trabajo en solitario: dejó The Police porque necesitaba libertad absoluta para hacer realidad su nuevo proyecto. Sin embargo, los DoorsIron Maiden han sabido reinventarse sin perder su unidad. Sus casos evidencian la importancia de la flexibilidad, que les permitió mezclar la música con el teatro, consiguiendo que sus espectáculos fueran más impactantes.

En la adaptación al cambio, el grupo británico Genesis es un ejemplo. Cuando Peter Gabriel se fue, Phil Collins asumió el liderazgo, dando con su voz un nuevo sonido y orientación al grupo que alcanzó mayor éxito y proyección.

Fuente: http://www.expansion.com/2011/10/03/empleo/desarrollo-de-carrera/1317630244.html

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Comentarios

  1. 1 6/12/2011 - José Herrera:

    :O, nunca me había puesto a pensar en esto, pero se está en todo lo cierto, la actitud que toman estas personas se pueden aplicar en muchos campos.

    Saludos

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