Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
Estás en Desarrollo Personal:

Los mejores consejos para crecer como persona

sentirse atascadoPor Marc Chernoff

Puedes tener todo el conocimiento del mundo, pero eso no significa nada si no construyes la confianza para hacer algo con él.

Dos décadas atrás, cuando los matones en nuestra escuela secundaria la llamaron nerd por ser virgen y una estudiante 10, mi mejor amiga Sara sonrió y dijo con confianza, «Gracias. Estoy muy orgullosa de ello.» Y honestamente lo estaba. Lo que esos matones decían nunca la molestaron ni siquiera un poco. Y este es sólo un pequeño ejemplo de la increíble auto-confianza de Sara.

Me acordé de Sara esta mañana cuando recibí un correo electrónico de un suscriptor del blog llamado Lane, que está teniendo un problema similar de bullying en el colegio de una pequeña comunidad en la que está tomando clases. Después de describir su predicamento en detalle, terminó su correo con esto:

«Me encanta tu libro y blog. Ambos me ayudaron a atravesar un momento muy difícil de mi vida. Pero a pesar de haber logrado progresos, a menudo tengo problemas con mi auto-confianza. Estos matones realmente saquean lo mejor de mí. Y sé que mi confianza destrozada está evitando que de lo mejor de mí. Por lo tanto, lo que necesito ahora más que nunca es aprender a caminar en los pasos de una persona con más confianza, cambiando los comportamientos que matan mi confianza.»

Así que, apoyado en una década de experiencia como coach de vida, en un esfuerzo por ayudar a Lane a caminar más cerca de los pasos de Sara, aquí tienes algunos comportamientos tóxicos que matan tu confianza que debes evitar … Seguir leyendo »

El lunes simboliza el final del fin de semana y el comienzo de una nueva semana. Entonces simboliza el día en que la diversión se detiene y comienzan las obligaciones. Para la mayoría de las personas, representa el comienzo de la semana laboral. Simboliza algo indeseable y desmotivador.

Entonces, una gran farsa sobre que el lunes es un mal día, se ha desarrollado. En general, los lunes, las personas parecen gruñones y no están satisfechas con sus vidas. Todo nos lleva al escenario en el que tenemos que decir “Odio los lunes, es miserable”.

Pero, ¿De verdad odias los lunes? No, tu no.

Los lunes pueden ser días realmente maravillosos. El hecho de que la gente piense que los lunes son días malos, no necesariamente significa que tengas que irradiar pesimismo al comienzo de la semana.

Mis lunes se ven geniales, y los gasto siendo muy activo. Estoy viviendo un estilo de vida que me sienta bien. Trato de equilibrar mi tiempo libre y mis actividades comerciales, por lo que para mí, cada nuevo día es una aventura genial, grande e interesante, incluso los lunes.

Entonces, hay dos razones por las cuales puedes odiar los lunes:

Te has convertido en parte de la visión global de que los lunes son días malos no estás viviendo una vida que te permita disfrutar tu lunes

¿Cómo hago que los lunes sean geniales?

Para dejar de ver el lunes como un mal día, debes arreglar tu forma de pensar. Antes que nada, debes comenzar a crear tus propias actitudes sobre tu vida y las personas que te rodean.

Cambia de opinión acerca de los lunes

Mientras que el resto del mundo está convencido de que el lunes es un mal día, estás aquí para ser diferente. Cada individuo es único y tiene algo que ofrecerle al mundo. No tengas miedo de ser diferente. Para llegar a la cima, debes vencer a todos los demás, pero sobre todo, debes vencerte a ti mismo. No eres más que lo que tu cerebro cree que eres. Cuando logres crear una imagen positiva de los lunes en tu cabeza, ese día será positivo y lleno de grandes oportunidades para tus ojos.

Las personas exitosas tienden a usar todos los días para hacer acuerdos, abrir nuevos negocios o disfrutar la vida. ¿Por qué deberías restringirte tirando tus lunes? No importa qué día sea; puedes comenzar un negocio los lunes, martes, sábados o cualquier otro día de la semana.

No utilices los días de la semana como excusa para tus fallas y para no lograr tus objetivos. Cada día es una nueva oportunidad para que hagas algo, y para convertirte en una mejor persona, no te pierdas eso. El tiempo es nuestro recurso más valioso, por lo que debes gastarlo sabiamente.

Cambia tu estilo de vida

Como profesional independiente, he abierto muchas puertas nuevas a mi vida. Ahora puedo trabajar desde cualquier lugar del mundo, cuando quiera y por mucho que lo necesite. El dinero no es la medida del éxito, y no siempre debe estar en tu enfoque. Hay cosas mucho mejores y más importantes en la vida que el dinero.

Necesitas construir tu estilo de vida, sobre la premisa de que deseas utilizar todos los días de tu vida al máximo. Pasalo con tus seres queridos, con una sonrisa constante en tu rostro.

El cambio de un estilo de vida se relaciona principalmente con los negocios o la salud. Estos son los dos factores que nos animan a cambiar nuestra forma de vida: nuestro lugar de residencia o las personas que nos rodean. No cambies tu vida debido a tu trabajo. Sería mejor cambiar tu trabajo para lograr el estilo de vida que deseas.

Como profesional independiente, puedes viajar, descubrir el mundo, conocer gente nueva y, junto con todas estas ventajas, también puedes ganar suficiente dinero. Cuando estés viviendo todos los días, como quieres, entonces no le importa si es lunes o cualquier otro día de la semana.

Para mejorar tu estilo de vida , tendrás que hacer algunos cambios concretos:

• tal vez cambies tu trabajo
• tal vez cambies las personas que te rodean
• tal vez adoptar nuevos hábitos de sueño
• tal vez comiences a comer más saludable
• quizás empezar a entrenar

Con todo, el cambio de estilo de vida no es posible sin algún sacrificio. Tendrás que sacrificar algunos viejos hábitos, pero obtendrás una vida mejor y un futuro mejor a cambio.

Conclusión

No importa si es lunes, jueves, sábado o algún otro día, hoy es tu día para brillar. Hoy es el momento adecuado para mostrar tu talento y tu valor al mundo.

No intentes demostrar tu valía a los demás; lo más importante es mostrártelo a ti mismo. La opinión de los demás a menudo no es relevante en absoluto, porque al final del día, lo que importa es nosotros, y nuestra satisfacción con nuestra vida.

El lunes puede ser tu día favorito de la semana. Adopta algunos hábitos nuevos y comienza a vivir la vida que te mereces. Deja de seguir la tendencia mundial del etiquetado el lunes, dedícate a convertirte en una mejor persona día a día en su lugar.

Que cada lunes siguiente en tu vida sea más lindo, mejor y más divertido.

recargarEs normal que, al llegar el último día de la semana laboral, te sientas agotado por la carga excesiva de trabajo.

¿Éste es tu caso? Aprovecha tus días de descanso para recargar baterías y evitar que el estrés y el cansancio se acumulen en tu cuerpo.

Si te comprometes a realizar más de una de estas acciones, te aseguramos que el lunes te sentirás como nuevo.

¡Fuera sábanas!

Si te sientes cansado, una de las peores cosas que puedes hacer es pasar todo tu fin de semana durmiendo. Podría parecer que estás “recuperando el sueño perdido”, pero la realidad es que esto no hará más que restarte la poca energía que te queda.

En lugar de quedarte envuelto en las sábanas hasta la tarde, inicia tu día temprano, mantente ocupado durante el día y duérmete antes de la medianoche. Así recuperarás tu ciclo de sueño natural.

Ponte en modo “off”

La tendencia de estar “always on”, es decir, disponible para resolver cuestiones de trabajo en todo momento, es una de las razones por las cuales las personas modernas vivimos tan estresadas. El mundo no se acabará porque dejes de contestar llamadas o responder correos durante dos días.

Atiende únicamente los asuntos urgentes, o si puedes, designa a una persona de tu entera confianza para que lidie con ellos.

Lee un buen libro

Entre semana difícilmente encuentras tiempo para leer cosas que no sean correos electrónicos o informes de trabajo. Así que aprovecha este tiempo libre para sumergirte en un buen libro y desconectarte del mundo por un rato.

¿Qué tal una novela con un mensaje motivacional? ¿O una historia policiaca que atrape toda tu atención?

Libérate de algún pendiente

Sí, lo último que quieres hacer el fin de semana es ponerte a trabajar en tus pendientes. Pero la realidad es que ésta podría ser tu única oportunidad para deshacerte de ellos y comenzar la semana siguiente con una carga menos encima, y por ende, una sensación de liberación inigualable. Dedica unas horas a completar eso que tanto has aplazado.

Activa tu lado “zen”

¿Has escuchado mil veces los beneficios de la meditación, pero crees que “eso no es para ti”?

Meditar es mucho más fácil de lo que crees. La finalidad de practicar esta técnica milenaria es “vaciar” la mente de todo lo que acumula durante la semana y que se traduce en estrés, dispersión y cansancio. Es una especie de borrón y cuenta nueva mental.

No suena nada mal, ¿verdad? Aquí te compartimos algunas técnicas sencillas para meditar.

cosas no le debes a nadieDe la Parte I

Posiciónate. Lucha por lo que tiene sentido para ti, y verás cómo tu vida se convierte gradualmente en la vida que siempre quisiste.

A medida que avances en este nuevo viaje, recuerda que algunas personas que te rodean, naturalmente, serán tomadas por sorpresa. Pero mientras no les estés haciendo daño, no les debes nada como para que te quiten el poder de seguir adelante con tu vida.

Se amable, y mantén estos 12 puntos en mente…

Parte II

7. No le debes a nadie el respeto que mereces estar mostrándote a ti mismo.

Respétate lo suficiente como para alejarte de todo aquello que ya no te sirva, te haga crecer, o te haga feliz. Respétate lo suficiente como para mantenerte firme junto a tu moral y valores. Respétate lo suficiente como para ser TÚ.

Cuando estás contento con ser tú, de todo corazón, sin compararte, competir ni conformarte, todos a los que vale la pena respetar te respetarán.

8. No le debes a nadie un «sí» cuando en realidad necesitas decirle «no».

A menudo hay demasiadas cosas que sentimos que deberíamos hacer y que, en realidad, no tendríamos que hacer. Llegar a entender esto es un hito importante para poder vivir una vida positiva.

Date permiso para decir «no» sin sentirte culpable. Cualquier persona que se moleste o espere que le digas que «sí» todo el tiempo, claramente no le importas demasiado en el corazón.

9. No le debes a nadie más tu tranquilo «tiempo para mí.»

Date un poco de «tiempo para mí» todos los días. Hazlo una prioridad.

Cuando te conectas con el silencio que hay dentro de ti, es cuando puedes darte cuenta del caos que hay a tu alrededor.

10. No le debes a nadie un cambio en tu estilo o apariencia.

Como Franz Kafka dijo tan elocuentemente, «No te dobles; no te suavices; no trates de hacerlo lógico; no edites tu propia alma según las tendencias de la moda.»

En verdad, el maquillaje más bonito de una mujer es la pasión. Pero los cosméticos y la ropa de lujo son más fáciles de comprar. El mismo principio se aplica para los hombres.

Olvida cómo quieren «ellos» que te veas. Estilízate como quieras. Estilo es saber quién eres, qué quieres hacer, y que te importe un comino ser juzgado por ello.

11. No le debes a nadie una explicación sobre tus relaciones importantes.

Las relaciones no siempre tienen sentido, especialmente desde el exterior. Así que no dejes que las personas de afuera decidan qué es mejor para tus relaciones. Sus opiniones no cuentan. Si tienes problemas con alguien importante para ti, arréglalos con ellos y con nadie más.

Tienes que vivir tu vida a tu manera; eso es todo lo que tienes que hacer. Cada uno de nosotros tiene un único fuego en su corazón por ciertas personas. Es nuestro deber, y sólo nuestro, decidir si una relación (íntima o platónica) es correcta para nosotros. Si tú y la otra persona coinciden en que sí, entonces es SÏ, y vale la pena trabajar en ella, juntos.

12. No le debes a nadie el poder de romper repetidas veces tu corazón (pero te debes una oportunidad para sanar de una vez por todas).

Siempre es difícil dejar ir a alguien que quieres sin hacerte daño en el proceso. Incluso si esta persona te hizo daño un centenar de veces, comienzas a pensar en todos estos “Y si…”, estos “tal vez” del futuro. Pero ese es el asunto: no hay nada concreto y fiable en estos sentimientos y fantasías. La realidad de sus acciones los han desmentido.

Cuando alguien te muestra su verdadero ser una y otra vez, lo mejor es creer en él y seguir adelante. Tienes cosas mucho más importantes el las que enfocarte.

La mente ordena y el cuerpo hace. Todo movimiento corporal (o su ausencia) es producto de un pensamiento, que no es otra cosa que un impulso de energía que nos lleva a actuar (no actuar) de una determinada manera.

Nuestra mente actúa según el concepto que tengamos de nosotros mismos. Nada influye tanto en nuestro comportamiento como la creencia sobre nuestra capacidad para hacer algo. Si estoy convencido de que puedo hacerlo, me pondré en marcha y adquiriré las capacidades para hacerlo, aunque no las tenga al principio; y si no estoy convencido de que puedo hacer algo ocurrirá todo lo contrario.

Ya vimos hace poco que el mejor momento para hacer una venta es después de haber hecho otra venta. ¿Por qué? Porque después de cerrar una venta, la autoestima, la confianza en uno mismo, crece y ese estado mental nos predispone a actuar de cierta manera ‘ganadora’. El éxito es, antes de nada, un estado de la mente. Ello lo contábamos en el siguiente post.

Ralph Waldo Emerson, uno de los autores incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 8ª edición), siempre decía que «la confianza en uno mismo es el primer secreto del éxito, y en la confianza en uno mismo están comprendidas todas las demás virtudes».

¿Por qué? Porque cuando uno tiene confianza (fe) en sí mismo, esa confianza (fe) te impulsa a adquirir todo lo necesario para llegar donde quieres llegar: conocimientos, habilidades, herramientas y personas. Lo expresaremos de esta manera:

Existe una relación directa entre el concepto que tienes sobre ti mismo por una parte, y tu conducta y efectividad, por la otra. Siempre actúas por fuera de manera congruente con el concepto tuyo pordentro. No puedes ganar en el mundo exterior más de lo que ganas en tu mundo interior. 

Por eso, todo cambio o mejora en tu vida comienza cuando alteras y mejoras el concepto que tienes de ti mismo. Todo en esta vida se basa en aumentar la confianza en uno mismo, que redundará de manera positiva a la hora de vender, de hablar en público, de relacionarte con otras personas. La manera en la que ves y piensas sobre ti influye en todas las áreas de tu vida.

Louise Hay, autora del fantástico libro El poder está dentro de ti, lo expresa con claridad: «La principal debilidad humana es que nos infravaloramos. El principal problema que aqueja a la gente es que cree que no son suficientemente buenos». Es considerarse menos que otras personas, de tener el convencimiento de que los demás son mejores.

Todos los problemas nacen de ahí. No es nuestra incapacidad para hacer algo sino la creencia de que no somos capaces. No es casual que la escritora concluya: «Sólo hay una cosa que sana todo problema: amarse a uno mismo. Para cambiar tu vida por fuera debes cambiar tu vida por dentro».

La pregunta es inmediata: ¿Cómo puedo aumentar la confianza en mismo? ¿Cómo puedo sentirme más seguro? ¿Cómo puedo creer más en mí? ¿Cómo puedo mejorar el concepto de mí mismo? Apuntamos sólo cinco claves y hay otras tantas en un capítulo específico en Tu futuro es HOY (Alienta, 2ª edición):

1. A mayor conocimiento, mayor seguridad en ti mismo.

Estudia, estudia y estudia. Lee, asiste a seminarios, ve vídeos sobre aquello que te interesa: ventas, networking, hablar en público…

Empezarás a descubrir tips y claves que no habías caído en la cuenta, y tomarás conciencia de que son importantes, y a partir de saber las causas (porqués) de muchas cosas, empezarás a entender cosas que antes no sabías porque ocurrían y ello te da un cierto poder al ser capaz de gestionarlo oportunamente.

No puedes cambiar lo que desconoces. Muchas veces lo que nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa. A medida que ganes en conocimiento, ganarás en seguridad.

2. A mayor experiencia, mayor seguridad en ti mismo.

El conocimiento es importante porque te da herramientas que desconocías, pero el éxito no está en saber sino enhacer. Puedes leer muchos libros sobre ventas o hablar en público, pero la seguridad se consolida cuando se pasa a la acción, de otro modo el conocimiento queda en una floritura intelectual.

Saberse la teoría ahorra tiempo y da confianza, pero el control se gana con la experiencia, y la experiencia se gana con el error digerido por el feed-back. Hay que saltar al ruedo, y si uno por sí mismo no da el paso, hay que buscar alguien (coach, pareja, amigo, jefe…) que nos empuje. Luego hacer análisis de lo que se ha hecho bien, de lo que se ha hecho mal, cuáles son las causas y las medidas correctoras.

La escritora Joy Browne decía: «El simple hecho de intentar algo (sólo estar ahí, lanzarse) es hacernos más valientes. La autoestima consiste en hacer».

La acción alimenta la confianza; la indecisión y la duda alimentan el miedo. Actúa siempre. Sin acción no ocurre nada mágico en la vida. Se puede ganar o perder, pero nunca esperar a ver qué ocurre. A medida que se gana experiencia se tienen más inputs correctos sobre cómo hacer las cosas y, por tanto, más seguridad.

3. A mejor entorno, mayor seguridad en ti mismo.

Lo hemos dicho muchas veces: hay entornos tóxicos y entornos estimulantes; entornos que aliemtan la confianza (en uno mismo) y entornos que alimentan el miedo; entornos que sacan lo mejor de uno y entornos que reprimen el potencial que todo ser humano atesora.

Semanas atrás, en el post 10 claves del éxito de Xisela Aranda(@Xisela_Squash), seis veces consecutivas campeona de España de squash, contábamos como en un momento de su carrera, en el club deportivo al que pertenecía le empezaron a hacer la vida imposible (¿envidia?). Y ella se sentía fatal, poquita cosa, con una autoestima muy deteriorada. Fue cambiar de entorno (club deportivo) y todo cambio: pasó del infierno al cielo. Se sentía grande, ganadora, con fuerza.

Ya lo decía Zig Ziglar, al que citábamos en el último post: «Mucha gente ha llegado más lejos de lo que pensaba que podía llegar porque alguien más pensó que podía hacerlo».

4. A mayor incomodidad practicada, mayor seguridad en ti mismo.

Cuanto más insegura es una persona, más necesitad tiene de moverse por su zona de confort. Le aterra fallar y equivocare, le aterra la incertidumbre, le aterra el rechazo. Cuantas más cosas hagas que te incomoden, más autoestima y seguridad ganarás en ti mismo.

Es lo que Tim Ferriss, autor de La semana laboral de 4 horas, denomina practicar el arte de la incomodidad. Cada día haz una cosa (no veinte, sólo una) que te incomoda:

• cuando se discuta en grupo propón dónde se sale o come;

• habla con un desconocido;

• ponte en primera fila en un evento;

• cómete la última loncha de jamón (queso) del plato;

• quéjate cuando el servicio en un establecimiento no sea bueno sin dejarlo pasar;

• haz algo para destacar (¿hablar de sexo? ¿colgar una foto atrevida?), exponte a la crítica y acéptala sin inmutarte y demuéstrate tu control mental;

• busca que te rechacen y den calabazas de vez en cuando (¿un cliente? ¿una chica?);

• coge un camino no habitual de vuelta al trabajo….

Si practicas la incomodidad como rutina, empezarás a sentirte cómodo en la incomodidad, y por tanto, más seguro de ti mismo y como resultado, estés donde estés y estés con quién estés, empezarás a afrontar cualquier situación con una cierta normalidad y mayor control. Y mayor seguridad (en ti mismo) y mayor control, mayor poder.

5. A mayor autosugestión positiva, mayor seguridad en ti mismo.

Tu inconsciente gobierna tu vida. Creemos que a lo largo del día tomamos muchas decisiones de manera consciente, pero no nos damos cuenta que todas esas decisiones (lo que pensamos) están previamente condicionadas por nuestras creencias (lo que creemos). Nuestro inconsciente son nuestras creencias, ese software mental que se ejecuta de manera automática sin pedir explicaciones.

Así que si quieres que tu vida mejore, trabaja tu inconsciente. Si no trabajas tu inconsciente, tus posibilidades de éxito son limitadas. Se trata de autogenerarte estados emocionales positivos. Sí, funciona. Primero, cómo te hablas a ti mismo. Date duchas de ánimo.

Recuerda las palabras de Robin Sharma en el post O controlas tus miedos o tus miedos te controlan a ti, donde comenta uno de sus diez hábitos diarios:

«A lo largo del día (particularmente en la ducha) hago declaraciones para mí mismo, lo que yo llamo ‘declaraciones de éxito’ que me permiten mantener mis pensamientos centrados en lo que es importante. Los pensamientos son los antecedentes de los actos, porque una forma correcta de pensar conduce a una forma correcta de actúa».

Todos esos mensajes se irán filtrando poco a poco al inconsciente —como cuando plantas una semilla en un jardín—aunque al principio no lo percibas. Pero si sigues cultivando tu jardín de la mente verás tus frutos. La gente ganadora controla sus diálogos internos porque existe una tendencia natural de la mente a la prudencia, a lo negativo, al modo supervivencia. Trabaja tu mente (inconsciente) y tu mente (inconsciente) trabajará para ti.

Para hacer hoyPor Angel Chernoff

«¿Qué puedo empezar a hacer hoy para hacer que mi vida sea más feliz y gratificante?»

Esta es la pregunta más común que los lectores nos hacen por email, Facebook y Twitter. Así que hoy excavé en nuestros archivos y se formó una lista con doce maneras sencillas y factibles para mejorar tu bienestar diario.

Empieza hoy a … Seguir leyendo »

• La vida es un desafío, pero vivir en negación y negarse a aceptar circunstancias desagradables puede afectar tu felicidad.

• Hay ciertas realidades que debes reconocer sobre la vida, como nuestro tiempo limitado en la tierra y la tendencia de otros a defraudarte.

• No podemos corregir algunas realidades duras que experimentamos, pero reconocer estas cuatro duras verdades sobre la vida puede hacerte una persona mejor y más feliz.

¿Por qué cada vez que alguien dice “enfréntate a los hechos”, sabes que estás a punto de escuchar algo que no quieres escuchar? Probablemente debido a un segundo cliché: “La verdad duele”.

Nadie recomienda la negación, pero nadie recomienda la postergación tampoco. Y todos somos propensos a ambos. La negación es una procrastinación existencial.

Pero los problemas no son aterradores cuando sabemos que hay soluciones. Es mucho más fácil enfrentar verdades duras cuando sabemos que hay una hoja de ruta, y que saldremos fortalecidos del otro lado.

Así que veamos algunas realidades difíciles y aprendamos cómo podemos aprovechar los estudios para convertir lo que parece un pozo de desesperación en un trampolín que nos llevará a niveles más altos. ¿Suena genial? Guay.

Hagámoslo…

¿Adivina qué? Vas a morir.

Alegre, ¿verdad? Vas a morir. Todos lo sabemos, pero seguro que no vivimos como lo conocemos. Actuamos como si siempre hubiera otro día, otro año, y luego nos preguntamos dónde pasó el tiempo. Porque pensar en la muerte es aterrador.

Pero muchos grandes pensadores, incluidos los estoicos (e incluso los samuráis), creen firmemente que vivimos una vida mejor cuando nos mantenemos al tanto de la muerte. Y la ciencia también está de acuerdo. Via Science Daily:

“Pensar en la muerte en realidad puede ser algo bueno. El conocimiento de la mortalidad puede mejorar la salud física y ayudarnos a volver a priorizar nuestros objetivos y valores, según un nuevo análisis de estudios científicos recientes”.

Enfrenta los hechos (hay otra vez esa expresión): ¿cuánto ganas sin una fecha límite? Bueno, tenemos uno. La fecha es un poco confusa, pero puedes estar seguro de que hay una. Si no tuviéramos la muerte, todos estaríamos postergando las cosas como: “Llegaré a ese próximo siglo”.

Obtienes unos 30,000 días y luego terminas. Y ya has usado una buena parte de ellos. La muerte pone la vida en foco.

Pero ignoramos la muerte, por lo que perdemos el rastro de lo que es importante. De prioridades. Del panorama general. De lo que es significativo. Incluso perdemos el rastro de lo que es divertido. Los amigos no se ven y los días de vacaciones no se usan. No reconocemos que hay un final, por lo que no priorizamos y perdemos el tiempo, y ni siquiera en formas que sean realmente agradables. Bueno, creo que eso es más aterrador que la muerte.

Cuando Karl Pillemer, de la Universidad de Cornell, estudió a 1200 personas de entre 70 y 100 años de edad, ¿cuál fue la principal lección que los mayores querían transmitir a todos nosotros, los traficantes de agua?

“Diría que la lección número uno, respaldada por casi todas estas 1,200 personas, y una en la que la gente tiende a ser bastante vehemente, es” La vida es corta. “… Quieren aporrear a los jóvenes esta conciencia, no deprimirlos , pero para alentarlos a tomar mejores decisiones.

En el campo de la gerontología, existe toda una teoría llamada “teoría de selectividad socioemocional”. Lo que argumentan es que lo único que hace a las personas diferentes a los 70 y más allá, de las personas más jóvenes, es una sensación de horizonte de tiempo limitado. Te vuelves realmente consciente de que tus días están contados. En lugar de ser tan deprimente, la gente comienza a tomar mejores decisiones”.

Cuando somos conscientes de la cantidad, mejoramos la calidad. Ahora, el filósofo estoico Séneca no sintió que la vida fuera corta, pero llegó a una conclusión que todavía concuerda con lo que encontró Karl:

“No es que tengamos demasiado poco tiempo para vivir, sino que desperdiciamos una gran cantidad. La vida es lo suficientemente larga, y se da en medida suficiente para hacer muchas cosas buenas si la gastamos bien. Pero cuando se vierte el drenaje del lujo y la negligencia, cuando se emplea para un buen final, finalmente nos vemos obligados a ver que ha pasado antes de que siquiera lo hayamos reconocido. Y así es, no recibimos una vida corta, hacemos así es.”

¿Entonces, qué debemos hacer? Vive un mes como si fuera el último. Eso es lo que la investigadora de felicidad Sonja Lyubomirsky cree que podría ser la solución. No imagines que tienes cáncer terminal: imagina que vas a alejarte de tu trabajo, tus amigos, tu familia, tu vida como lo sabes ahora. Cuando un final está a la vista, apreciamos más las cosas a través de Los mitos de la felicidad: lo que debería hacerte feliz, pero no lo hace, lo que no debería hacerte feliz, pero lo hace:

“Investigaciones previas sugieren que este ejercicio debería llevarnos a apreciar de manera profunda a lo que nos estamos preparando para rendirnos. Cuando creemos que estamos viendo (o escuchando, haciendo o experimentando) cosas por última vez, veremos ( u oír, hacer o experimentar) como si fuera la primera vez”.

Lejos de ser doloroso, saber que hay un final hace que la vida sea más rica.

Está bien, compañero mortal, estamos haciendo las cosas correctas porque no tenemos tiempo ilimitado. Pero, ¿qué verdad dura debemos enfrentar sobre esas cosas y esa vez?

Cualquier cosa que valga la pena requerirá más trabajo de lo que crees

Todos lo hemos escuchado millones de veces: lleva 10.000 horas ser un experto en algo. Pero eso es incorrecto En realidad es peor…

Se necesitan 10,000 horas de “práctica deliberada” para convertirse en un experto. Has pasado 10,000 horas manejando y no estás listo para NASCAR. La “práctica deliberada” significa que debe dedicar 10.000 horas a concentrarse en tus debilidades y esforzarte al máximo para mejorarlas. Eso es difícil. Realmente difícil.

De acuerdo, pero tal vez no quieras pintar el próximo Guernica o comenzar el próximo Google. No importa. Todavía te enfrentarás a desafíos que requieren mucho tiempo y esfuerzo. ¿Qué es lo que dicen todos? “El matrimonio requiere trabajo”. ¿Y niños? Como cualquier padre te dirá, muchísimo trabajo.

Cuando miramos a los grandes en la mayoría de los campos, resulta que se enfrentaron a esta dura realidad. La mayoría eran adictos al trabajo sin complejos. Deprimente, ¿no? Para sobresalir realmente, en tu carrera, como socio, como padre, parece que debes ser un adicto al trabajo. Entonces vas a estar estresado, miserable, y morir joven…

En realidad no. Al menos no si lo haces bien. No si eres apasionado y comprometido. Ser apasionado por algo hace que la vida sea más rica hasta el final:

“Las personas mayores que eran apasionadamente armonizadas obtuvieron puntuaciones más altas en varios indicadores de ajuste psicológico, como la satisfacción con la vida, el significado en la vida y la vitalidad, mientras informaron niveles más bajos de indicadores negativos de ajuste psicológico como ansiedad y depresión” – via Ungifted: Intelligence Redefinido

Y si aceptas los desafíos, tampoco morirás joven. The Terman Study, un proyecto de investigación de ocho décadas que siguió a casi 1500 personas desde la niñez hasta la muerte, descubrió que las personas que trabajaban más duro vivían más tiempo. ¿Ser relajado y no lograr mucho? Oh, eso te matará, según The Longevity Project: Sorprendentes descubrimientos para la salud y Long Life del estudio Landmark Eight-Decade:

“Aquellos que tuvieron más éxito fueron los menos propensos a morir a cualquier edad. La ambición no era un problema y tomarse las cosas con calma no era saludable. De hecho, aquellos hombres que eran despreocupados, poco confiables y poco ambiciosos en la infancia y muy fracasados en sus carreras tuvieron un aumento enorme en su riesgo de mortalidad”.

Es cierto que la lucha no conduce a una vida feliz en el corto plazo, pero lleva a una vida significativa a largo plazo, según un estudio:

“Considerar la vida como una lucha se correlacionó negativamente con la felicidad pero se acercó a una relación positiva significativa con sentido … Las personas con vidas muy significativas se preocupan más y tienen más estrés que las personas con vidas menos significativas. De nuevo, creemos que esto indica que la preocupación proviene con actividades importantes…”

¿Pero qué pasa si no has sido bendecido con la inspiración divina y no has “encontrado tu pasión”? Bueno, el profesor Cal Newport dice que toda la perspectiva es litera. Para la gran mayoría de las personas, no “encuentras” o “sigues” tu pasión; la construyes:

“Si estudias a personas que terminan amando lo que hacen, esto es lo que encuentras y si estudias la investigación sobre él, encuentras lo mismo: la satisfacción profesional a largo plazo requiere rasgos como un sentido real de autonomía, una verdadera sensación de impacto en el mundo, una sensación de dominio de que eres bueno en lo que haces, y un sentido de conexión en relación con otras personas.

Ahora, el punto clave es que esos rasgos no se corresponden con una pieza específica de trabajo y tienen nada que ver con hacer coincidir su trabajo con una pasión arraigada y preexistente “.

Pasarás mucho tiempo y esfuerzo en algo de la vida. Puedes resentirlo y medio asco y solo salir adelante, o puedes comprometerte con él, construirlo, saltar con ambos pies y cosechar grandes recompensas.

No toleres tus luchas; abrazarlos. Dirígelos hacia un objetivo y forja el significado de ellos.

Tiene sentido, ¿verdad? Pero algunos dirán que al enfatizar el significado eludí ese problema de felicidad. Todos queremos ser felices. Y ahora la felicidad es mercurial y fugaz, apareciendo cuando quiere. ¿Cómo conseguimos que se quede para siempre? Eso es lo que todos queremos, ¿verdad? Para alcanzar la felicidad suprema y permanecer allí.

Y eso nos lleva a la dura verdad número tres …

Nunca serás completamente feliz

Oye, decía “verdades duras” en el título y lees de todos modos. Ningún gimoteo. Nos abrimos camino a través de los demás, y trabajaremos en este camino. Quédate conmigo…

Siempre estamos enfocados en esa bala mágica. Si gano el dinero, seré perfectamente feliz para siempre … Si me acabo de encontrar con mi alma gemela … Si acabo de obtener esa promoción … Si acabo, si acabo, si acabo. Lo siento, no. Respuesta incorrecta. Siempre habrá incomodidades y preocupaciones. ¿Por qué?

Muy simplemente, tu cerebro no está conectado para la felicidad perpetua. De hecho, está conectado en contra de eso. Aquí está el destacado autor de ciencia Robert Wright:

“La selección natural no quiere que seamos felices, después de todo, simplemente quiere que seamos productivos, en su sentido estricto de productividad. Y la forma de hacernos productivos es hacer que la anticipación del placer sea muy fuerte. pero el placer en sí no es muy duradero “.

Pero el hecho de que nunca alcanzará la dicha última y perpetua no significa que la vida sea horrible.

El Grant Study es otro de esos estudios que siguieron a las personas durante toda su vida. Los sujetos que fueron más exitosos y felices no lo hicieron porque “estaban felices todos los días”. Estaban en la cima del montón debido a sus habilidades de afrontamiento: su capacidad para lidiar con los problemas inevitables que la vida les lanzaba:

“Los hombres que exhibieron” defensas maduras “, informó Vaillant en 1977, estaban más felices, más satisfechos con sus carreras y matrimonios, y” estaban mucho mejor equipados para trabajar y amar “que sus pares que poseían adaptaciones menos maduras.

Obtuvieron mejores ingresos, se involucró en un mayor servicio público, tuvo amistades más gratificantes, sufrió menos problemas en términos de salud física y mental, y se sintió mucho más cómodo siendo agresivo con los demás, en comparación con los hombres con habilidades de afrontamiento menos maduras “.

Insistir en que la vida debe ser la felicidad sin parar es la forma más segura de permanecer infeliz. Trabaja hacia los buenos momentos. Acepta que habrá malos momentos. Luego ve a hacer más buenos momentos.

Está bien, esperar siempre sentirse bien o que un solo evento mágico resolverá todos tus problemas es poco realista. Al menos puede confiar en otras personas para que lo ayuden en los momentos difíciles.

Así un poco…

La gente te defraudará

Dije que son duros, ¿de acuerdo? Hablamos de lo malo y luego llegamos a lo bueno. Ya sabes el patrón por ahora. Frío. Por Dios

¿Donde estaba? “Traición por aquellos a quienes más amas”. Si eso es. Bien…

La mayoría de los secretos que le dijiste a tu mejor amigo que nunca le contarían a nadie se lo contaron a otra persona. (Lo siento). Y si realmente quieres asegurarte de que no mantengan un secreto, asegúrate de decir: “Mantén esto entre tú y yo”. Porque eso hace que las personas sean más propensas a derramar los frijoles:

“… en un estudio, el 60 por ciento de las personas confesaron haber compartido los secretos de sus mejores amigos con un tercero. Otro estudio encontró que una cuarta parte de las personas compartía información social” confidencial “confiada a ellos con al menos otras tres personas.

Incluso hay algunos datos para sugerir que simplemente prologar su intercambio secreto con una solicitud de confidencialidad (como “Por favor, manténgalo cerca de su cofre” o “Solo entre usted y yo”) realmente puede hacer que su confidente sea más probable que traicione su confianza , porque esencialmente estás señalando la información que viene como estratégica y cotilleana, como conocimiento social de alto valor, “a través del excelente Instinto de creencia: la psicología de las almas, el destino y el significado de la vida de Jesse Bering.

Entonces, obviamente, la respuesta adecuada es no confiar en nadie y mantener a todos los humanos a distancia, sin acercarse ni confiar en nadie…

Malo. Incorrecto. Incorrecto. Sí, te van a follar de vez en cuando. Bienvenido a la Tierra Pero a la larga salimos adelante cuando confiamos más, no menos. Y no estamos hablando de pequeños secretos aquí. En realidad estamos hablando de cosas grandes, como el dinero:

“El ingreso alcanza su pico entre aquellos que confían más en la gente, no menos. En un estudio titulado” La cantidad correcta de confianza “, a las personas se les preguntó cuánto confiaban en los demás en una escala de uno a 10. Los ingresos fueron más altos entre los que respondieron número ocho … ¿Quién sufrió más? Aquellos con los niveles más bajos de confianza tenían un ingreso 14.5 por ciento más bajo que los ochos. Esa pérdida es el equivalente a no asistir a la universidad “.

Así que confiar te da más dinero. ¿Qué deberías hacer con el botín extra? Nuevamente, la respuesta es la gente. La investigación de Michael Norton en Harvard muestra que somos más felices cuando gastamos dinero en otros en lugar de en nosotros mismos.

La gente nos decepcionará. Así es la vida. Eso es real. Pero, a pesar de eso, aún mejoramos a largo plazo cuando confiamos y perdonamos a los demás. Las relaciones son el predictor número uno de una vida feliz. Sin confianza no puedes ser feliz. El estudio Grant concluyó que “la capacidad de amar y ser amado era la fuerza más claramente asociada con el bienestar subjetivo a los ochenta años”.

Entonces, ¿cómo nos las arreglamos? No podemos evitar la decepción ocasional. Eso es imposible. El principal investigador de relaciones John Gottman dice que todo se reduce a las proporciones. Por ejemplo, cinco interacciones positivas para cada uno negativo es lo que lleva a un matrimonio feliz.

¿Esperas que las personas sean perfectas? ¿Tu eres perfecto? No. Y si alguien parece perfecto, sospechamos. Gottman descubrió eso también: 13 positivos para cada aspecto negativo hacen que las personas pierdan credibilidad. Cuando alguien es tan positivo, creemos que algo es sospechoso.

La “perfección”, resulta, no es perfecta y “bastante buena” es lo suficientemente buena.

Repasemos todo y aprendamos el mayor bien que puede venir del mayor dolor…

Resumen

Estas son cuatro verdades duras que te harán una mejor persona:

1. Vas a morir: tienes una fecha límite. Literalmente. Así que concéntrate en lo que importa. Y asegúrese de celebrar los buenos tiempos. Prefiero tener una vida más corta que una larga y pésima.

2. Cualquier cosa que valga la pena requiere más trabajo de lo que piensas: ¿Alguna vez pasaste un domingo entero sin pasar un buen rato divirtiéndote y sin realmente lograr nada? Y luego dices: “¿Qué diablos hice todo el día?” Bueno, no querrás decir eso sobre tu vida. Acepta los desafíos y encuentra significado.

3. Nunca serás completamente feliz: Y no necesitas serlo. Insistir en la felicidad completa es la forma más segura de permanecer infeliz. Esté agradecido por lo que tiene y alcance suavemente un poco más.

4. La gente te defraudará: puedes insistir en que los demás sean perfectos el día que te vuelvas perfecto. Que nunca es. Las personas te causarán problemas, pero también son la mayor fuente de felicidad. Cinco a uno es bastante bueno.

LecturaPor Francisco Alcaide Hernandez

Jack Canfield (@jackcanfield) es autor del excelente libro Los principios del éxito, además de haber participado en el documental El Secreto.

En su libro cuenta como la primera vez que fue a ver su mentor, el conocido empresario de seguros William Clement Stone (1902–2002), autor de 2 obras de referencia como son El sistema para alcanzar el éxitoLa actitud mental positiva, la primera pregunta que le hizo nada más recibirle fue la siguiente … Seguir leyendo »

Yo solía decir: «Odio pagar los impuestos. »

Y Mr. Shoaff me dijo: «Si lo deseas, puedes vivir odiándolos Es una de las actitudes que puedes adoptar.»

Me quedé un poco perplejo. Yo creía que ésa era la única actitud lógica. Y me preguntaba qué es lo que había querido dar a entender…

Yo solía decir: «Odio pagar facturas.»

Y Mr. Soaff me dijo: «Bueno, puedes vivir odiándolas, silo deseas. » Y yo creía que ésa era la única manera de vivir.

Yo solía decir: «Detesto desprenderme de mi dinero.»

Y Mr. Soaff me dijo: «Esa es una de las actitudes que puedes adoptar al respecto. »

Por fin le pregunté: «¿Es que hay alguna otra manera de enfocar esos temas?» … Seguir leyendo »

Lo único que no cambia es el cambio. La vida es movimiento; de lo contrario, estaríamos muertos. Sin embargo, nos cuesta afrontar novedades, salir del confort. Hasta que llega el caos en forma de crisis existenciales.

Metidos en la experiencia de la dualidad, los humanos nos debatimos entre el orden y el caos. Como predijo Heisenberg en el Principio de incertidumbre, no se pueden predecir los acontecimientos futuros con exactitud si ni siquiera se puede medir el estado presente del universo de forma precisa.

Dicho de otro modo, no sabemos, ni podemos, controlar lo que sucederá dentro de nada. El control solo es una falsa ilusión con la que algunos se quedan algo más tranquilos.

Si todo estuviera siempre ordenado, no existiría la creatividad, ni el cambio, ni la curiosidad. Ni tan siquiera la tarea de ordenar. Permanecer en el orden le hace a uno rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo. Claro que, a su vez, el orden confiere seguridad, permanencia, especialización y estabilidad.

Permanecer en el orden le hace a uno rígido, inalterable, previsible y hasta obsesivo. Eso sí, confiere estabilidad

Vivir siempre en el caos o en el orden más absoluto es agotador. Por eso, la clave es encontrar orden en el desorden tal y como proclaman los partidarios de la Teoría del Caos, o como comprueban a diario todas la madres que intentan ordenar la habitación de sus hijos.

Todo tiene su función

“En las crisis, el corazón se rompe o se curte” (Honoré de Balzac)

Muchos hemos experimentado lo dramáticamente juguetona que puede llegar a ser la vida; pone en desorden aquello que creemos tener ordenado hasta la perfección. Cuando afecta a nuestra identidad, hablamos de crisis existenciales.

Se caracterizan por un estado letárgico y oscuro del que parece que no saldremos jamás. Nos hacen sentir incapaces de tomar decisiones. No hay claridad, no hay futuro.

Sin embargo, las crisis existenciales tienen su función. Advierten que hemos postergado nuestra evolución en aras de la seguridad, el placer o la falacia de eternidad que a veces adjudicamos a los objetos y también a los sujetos. En segundo lugar, sirven en bandeja una lección: es en el caos donde se produce el milagro del aprendizaje. Y en tercer lugar, proporcionan posibilidades, entre ellas, la de reinventarnos.

Diferentes crisis, toda una vida

“En esta vida hay que morir varias veces para después renacer. Y las crisis, aunque atemorizan, nos sirven para cancelar una época e inaugurar otra” (Eugenio Trías)

Porque la vida es movimiento, pasaremos por diferentes etapas que solo podremos resolver surfeando sobre una crisis.

Al margen del desarrollo evolutivo, con puntas críticas como la adolescencia, la crisis de mediana edad y la vejez, el propio devenir existencial acarrea estados y estadios de tormentosa búsqueda del ser, de incomprensible desazón vital, de conquista de nuestra libertad y de encontronazo con nuestros límites y condicionamientos.

Cuando cuesta encontrar sentido a la vida, es fácil caer en esos miedos que los existencialistas identifican como falta de deseo y motivación de autorrealización, o sea, el miedo a la muerte. Como narra Ken Wilber, “la muerte es Thanatos, Shiva y Sunyata, y apenas nos damos cuenta de su presencia el terror nos paraliza.

En este nivel nos enfrentamos con el terror existencial, con el miedo, con la angustia y con la enfermedad de la muerte”.

El mismo Wilber recopiló una lista de nuestras pesadillas existenciales:

1. Depresión existencial: estancamiento vital ante la falta de sentido de la vida.

2. Falta de autenticidad: falta de conciencia y aceptación de la propia finitud y mortalidad.

3. Soledad y extrañeza existencial: un sentimiento de sí mismo suficientemente fuerte que, sin embrago, se siente ajeno a este mundo.

4. Falta de autorrealización: según Maslow, si eres menos de lo que eres capaz, serás profundamente infeliz el resto de tu vida.

5. Ansiedad existencial: amenaza de muerte o pérdida de la modalidad autorreflexiva de ser-en-el mundo.

No somos, sino que devenimos

“Sabemos lo que somos, pero no lo que podemos llegar a ser” (William Shakespeare)

Estos entuertos no sucederían si nos limitáramos a existir. Sin embargo, preferimos vivir. Y al vivir nos convertimos en cocreadores de realidades. No van a parar de suceder cosas porque la vida es cambio, movimiento e imprevisibilidad. Nuestras expectativas son una invitación constante a la frustración y al desasosiego. Topan con otras realidades, incidentes y vidas cruzadas. Cuantas menos expectativas, mejor.

Para mucha gente, esto significa renunciar a las ilusiones. No obstante, cabe preguntarse por la residencia de la alegría, del entusiasmo y la ilusión. ¿Dónde habitan? ¿En el presente o en el futuro? ¿Dependen de nosotros o de los demás? La ilusión por el mañana la vivo ahora y aquí. Mañana, Dios sabe lo que sucederá. Quien habita en su corazón entusiasta, alegre, con ilusión, expande esa energía.

Muchas crisis nacen de tantas ideas preconcebidas, también sobre nosotros mismos. Hay que ir quitándose esas falsas etiquetas de lo que somos, para entender que acabamos deviniendo según nuestras experiencias, relaciones y la consciencia que pongamos en todo ello.

El misterio de vivir

“El hombre nunca sabe de qué es capaz hasta que lo intenta” (Charles Dickens)

Nuestros escenarios vitales se llenan a menudo de misterios, es decir, situaciones sin explicación. Podemos distinguir la vida, como hizo el filósofo Gabriel Marcel, entre problemas y misterios. Todo lo que es resoluble forma parte de los problemas.

¿Qué ocurre con lo que no tiene respuesta? ¿Cómo interpretar lo que ni tan siquiera alcanzamos a comprender? Como dijo Alan Watts, “la vida es un misterio a vivir y no un problema a resolver”.

Las crisis existenciales nos arrojan al misterio de vivir. Ante el misterio solo cabe la fe, que no es más que la entrega a ese misterio con el convencimiento de que abandonarse a su poder acabará siendo beneficioso. No estamos entrenados para vivir en la incertidumbre. Tampoco es deseable una vida en la que solo exista el caos.

Todo es cambio. Cuanto más nos resistamos a aceptarlo, probablemente más crisis sufriremos.

AprovaciónPor MARC

Una de las mayores libertades es simplemente que no te importe lo que piensen los demás sobre ti. A veces necesitas salir, tomar algo de aire, y recordar quien eres y que quieres ser. Lo mejor que puedes hacer es seguir tu corazón. Toma riesgos. No aceptes las decisiones fáciles y seguras solo porque tengas miedo de lo que los demás puedan pensar de ti, o de lo que pueda pasar. Si lo haces, nada nunca pasará. No dejes que las mentes pequeñas te convenzan de que tus sueños son demasiado grandes. No lo son.

A partir de hoy, deja de esperar la aprobación. He aquí por qué … Seguir leyendo »

viaje¿No has enviado tu currículum a esa empresa en la que tanto deseas trabajar? ¿Continúas atrapado en una relación nociva o insatisfactoria? ¿Cada fin de semana juras que el lunes inicias la dieta y te inscribes al gimnasio?

Seguramente te encuentras estancado en la zona de los deseos frustrados y las excusas que amarran tus pies para impedirte dar el primer paso.

No te preocupes, no eres el único en esa zona, en mayor o menor medida todos postergamos. La ventaja es que no depende de nadie más que de ti. Tú decidiste entrar y sólo tú eres el responsable de salir.

Saber que tenemos algo que hacer y no haberlo iniciado, nos genera un estado de ansiedad y estrés. Nos atrapa en un dilema en el que por un lado sentimos la carga de uno o muchos pendientes y por otro lado, la resistencia que nos impide desahogarlos.

A veces pueden ser pendientes muy importantes y desafiantes, o simplemente se puede tratar de tareas tediosas y operativas; en ambos casos, el estrés que genera la “no acción” es el mismo, se van acumulando cargas inconscientes que nos roban energía y claridad de mente para actuar y decidir con mayor efectividad.

Este es un tema muy recurrente en las sesiones de coaching, es por ello que me gustaría compartirte algunas de las preguntas que le he hecho a mis coachees para ayudarlos a reflexionar al respecto.

1. ¿Qué te ha impedido dar el primer paso?

Probablemente sea el miedo a que las cosas no salgan como esperabas y enfrentar el fracaso. Generalmente los cambios y nuevos proyectos, están compuestos de una buena dosis de ilusión y una buena dosis de terror. La clave está en ser conscientes de a qué le estamos dando mayor peso.

En ocasiones, en vez de aceptar nuestro miedo, nos auto-saboteamos con excusas y pretextos para evadir nuestras responsabilidades.

Algunas creencias o pensamientos que nos llevan a postergar:

► Aún no soy lo suficientemente bueno para lograrlo.

► Las cosas no van a cambiar, no tiene sentido intentarlo.

► El éxito es sólo para unos pocos.

► Mañana habrá mejores condiciones que hoy.

► En este momento no tengo el tiempo o no tengo la fuerza para llevar esta carga.

►Tengo algo más importante que hacer.

2. ¿Qué estás ganando al quedarte en dónde estás?

De acuerdo con Wayne W. Dyer, en su libro “Tus zonas erróneas”, algunas de las posibles ganancias de no dar el primer paso son:

► Evitar los riesgos que conlleva un cambio.

► Evitar enfrentarte a la inseguridad que sientes sobre ti mismo.

► Lograr que otras personas den el primer paso por ti, como una forma de manipularlos.

► Ganar la compasión y simpatía de los demás.

► Justificar un rendimiento mediocre, por la falta de tiempo para hacer las cosas.

► Evitar el éxito y las responsabilidades que conlleva.

3. ¿Qué es lo peor que puede pasarte si por fin llevas a cabo lo que has postergado?

Probablemente te des cuenta que tu temor es mucho más insignificante de lo que pensabas. Que no tienes las suficientes evidencias para fundamentar tu miedo o que cuentas con más recursos de los que creías para afrontarlo.

“Mi vida ha estado llena de terribles desgracias, la mayoría de las cuales nunca sucedieron.” – Michel de Montaigne

Cuando postergamos las cosas, aventamos la carga del presente hacia el futuro y nos auto-engañamos con la creencia de que quizás mañana tendremos mejores condiciones para iniciar nuestros proyectos.

Te comparto un cuadro que puede ayudarte en el proceso de dar el primer paso:

COMPROMISOS

Proyecto 1: Proyecto 2: Proyecto 3:

5 acciones que debo hacer para lograrlo:

1 1 1
2 2 2
3 3 3
RELACIONES

Personas a quienes debo de contactar hoy para lograr mis objetivos:

1
2
3

PRIORIDADES

Las principales acciones que debo completar hoy, a como dé lugar:

1
2
3

La autora es coach ontológico, especializada en coaching de vida y empresarial. Directora de Cae-el20, empresa de coaching y capacitación. Puedes seguirla en Twitter en su cuenta @March_coach.

En las personas adultas, tener buenas relaciones sociales y sentirnos integradas socialmente no solo puede ayudarnos a dormir mejor y envejecer mejor, sino que también está asociado con tener menor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares, incluyendo hipertensión.

Ahora parece que no solo nuestras relaciones como personas adultas influyen, sino que el tipo de relaciones que tenemos en la infancia puede influir en nuestra salud a posteriori.

Esto es lo que encuentran en una investigación reciente, realizada por la Universidad de Texas y la Universidad de Pittsburgh. Los investigadores utilizaron una muestra longitudinal de 256 personas -todos hombres-. Investigaciones anteriores habían encontrado que la relación con iguales solo podía predecir la salud cardiovascular en mujeres y no en hombres.

Es por esto que esta investigación se centra en hombres. La idea era comprobar si los niños que estaban mejor integrados, y mantenían mejores relaciones sociales con sus compañeros, tenían de adultos una mejor presión arterial y un índice de masa corporal más bajo.

Efectivamente, encontraron que los niños que parecían estar mejor integrados -según referencias de sus progenitores- tenían 20 años después una menor presión sanguínea y menor masa corporal.

Además, encontraron que los resultados no diferían en base a la procedencia de las personas estudiadas y que no se explicaba en base a otras variables como el índice de masa corporal en la infancia, su estatus socieconómico, su salud mental durante la infancia, su nivel de extroversión en la adolescencia o, si quiera, por su nivel de integración social siendo ya adultos.

Según estos resultados, los investigadores sugieren que la integración con iguales durante las primeras etapas de la vida podría estar asociada con la salud física en la edad adulta. Especialmente, refieren que es relevante en lo relacionado con la hipertensión y la obesidad.

Es una investigación interesante en lo que a salud cardiovascular se refiere, pero tiene una serie de limitaciones. Para empezar, la investigación realizada no explica los mecanismos psicobiológicos que explicarían la asociación entre relaciones sociales y menor riesgo cardiovascular, por lo que, únicamente basado en esta investigación, no se puede inferir causalidad.

Además de esto, la medición que realizan en relación con la integración social se basa en el tiempo que los padres indican que sus hijos pasan con otros iguales. Es decir, lo que se mide es el tiempo a la semana que dedican a relacionarse con otros niños, pero no se mide la calidad de dichas relaciones, entre otras variables, lo que podría modificar los resultados o, al menos, matizarlos.

Se trata de una investigación interesante, que podría poner en evidencia la importancia de las relaciones sociales durante la infancia, independientemente de género, origen o estatus socieconómico, pero cuyas limitaciones todavía dejan muchas preguntas abiertas y sin explicar.

Vivir Mejor«¿Cómo puedo tener éxito?»

Es una pregunta que muchos de nosotros nos hacemos y tenemos problemas para contestar. Porque ¿qué es el éxito, después de todo? ¿Es escribir un libro y vender un millón de copias? ¿Ganar premios? ¿O simplemente sentirte satisfecho con tu trabajo?

A menudo nos dicen que el éxito está en el ojo del espectador, que tenemos que definirlo por nosotros mismos, en términos que sean significativos para nosotros.

Es cierto. Pero no nos dicen cómo hacerlo, y cuando lo intentamos, muchos de nuestros logros terminan encajando en el molde de alguien más (como en el de nuestros empleadores o la sociedad) y no en el nuestro. Y por eso quedamos insatisfechos o infelices, deseando tener algo más u otra cosa, no importa qué tan «exitoso» seamos.

Aquí hay un vistazo de una de las razones más probables.

Las tres clases de éxito

Como alguien que estudió y escribió sobre la psicología de la felicidad, descubrí que hay más o menos tres tipos de éxitos. El truco (primero) es recordar que no puedes tenerlos todos a la vez, y después descubrir a cuál estás apuntando. Se parece algo a esto:

éxito

1. El éxito en ventas se trata de conseguir que la gente compre algo que has creado o proponga una oferta: Tu libro es un éxito comercial! Todo el mundo lo está leyendo, todo el mundo habla de él, estás en la televisión. Vendes cientos, luego miles, y entonces incluso millones de copias. Los camiones pitan una señal cuando dar marcha atrás en tu garaje para descargar el interminable pago de regalías. (La mayoría de los autores pueden decir que el negocio editorial no funciona de esta manera a excepción de un puñado con suerte, pero entiendes la idea.)

2. El éxito social significa que eres ampliamente reconocido entre tus pares; por personas que respetas. Has ganado el éxito crítico. El renombre en tu industria. Para ampliar el ejemplo del autor del libro, el New York Times revisa tu última novela. Eres preseleccionado para el premio Man Booker, y los más grandes creadores de tendencias están hablando sobre ti y tu trabajo (sea o no sea un éxito comercial).

3. El éxito personal está en tu cabeza. Es invisible. Sólo tú sabes si lo tienes, ya que corresponden a medidas internas establecidas por ti mismo. El éxito personal significa que has logrado lo que querías lograr. Para ti. Estás profundamente orgulloso y satisfecho por tu trabajo.

Estas tres categorías son amplias y por lo tanto aproximadas, pero es por eso que son tan útiles: Es muy probable que cualquier logro importante que alcances caiga más claramente en una que en otra. Se aplican a casi todas las industrias, profesiones y aspectos de la vida. El punto es que el éxito no es unidimensional. Para poder ser realmente feliz con tus éxitos, primero tienes que decidir qué tipo de éxito quieres.

¿Te dedicas al marketing? El éxito de ventas significa que tu producto voló de los estantes y tus números superaron los pronósticos. El éxito social significa que se escribió sobre ellos en revistas de alto impacto, te nominaron para un premio, o fuiste reconocido por el CEO de tu empresa. ¿El éxito personal? Eso es siempre el mismo, no importa quién seas o qué hayas logrado: ¿Cómo te sientes con tus logros?

¿Eres profesor? El éxito de ventas significa que te están ofreciendo promociones basados en tu trabajo en clases, los cuales tus superiores quieren ampliar e implementar más ampliamente. Te preguntan si estás interesado en convertirte en un administrador. El éxito social significa que maestros respetados te invitan a presentar conferencias, ser mentor de los nuevos maestros, y los directores de las escuelas del distrito te reconocen por tu trabajo. ¿El éxito personal? De nuevo: ¿Cómo te sientes con tus logros?

No puedes tenerlo todo, pero igual puedes ser feliz

Aquí está el truco: Si bien pueden superponerse, es imposible experimentar los tres éxitos a la vez.

Imagina el triángulo de arriba como uno de esos tablones tambaleantes de las antiguas escuelas. Si empujas hacia abajo dos lados, el tercer lado irá para arriba. En nuestras vidas y trabajos, es raro que algo que hagamos (cualquier éxito que logremos, no importa lo grande que sea) pueda satisfacernos a nosotros y a los demás por igual. Aspirar a eso, si me lo preguntas, es un error.

El éxito de ventas, por ejemplo, puede bloquear el éxito personal. Eso es lo que me pasó como escritor cuando alcancé la lista de los más vendidos. Mis metas personales quedaron relegadas al asiento trasero por las metas comerciales más tangibles. «Aprovecha mientras el sol brille,» dice el refrán, incluso si te sientes cansado, así son los artistas que venden. No estoy diciendo que sea malo perseguir el éxito comercial. Pero tienes que ver cómo puede bloquear tus metas personales de vez en cuando, esas que no pueden ser vistas en el ranking de ventas semanales de las tiendas.

Si bien pueden superponerse, es imposible experimentar los tres éxitos a la vez.

Los logros personales no tienen necesariamente una estrategia comercializable;  ningún éxito en ventas o social pueden derivar de ellas. Eso se aplica a la impresionante torta de cumpleaños que horneaste para tu hija. O la increíble lección en la que, como maestro, pusiste tu corazón por semanas. Él quirquincho del patio trasero que construiste con tus propias manos. No puedes esperar regalías ni publicaciones en revistas por esos esfuerzos. No estás tratando de vender tortas, grandes enseñanza, ni quirquinchos. ¡Podrías! Pero esa no era tu meta.

Por último, vale la pena señalar que rara vez las notas críticas positivas se venden, lo que significa que el éxito social, a veces puede bloquear el éxito de ventas. Una de mis películas favoritas del año pasado fue Spotlight. Tensa, dramática, quedé pegado a la pantalla. La película ganó los premios de la Academia como Mejor Película, un alto honor. Sin embargo, sus ingresos nacionales totales del año pasado fueron de $45 millones.

Furioso 7 hizo $353 millones.

Si fueras director de cine, ¿cuál te hubiera gustado hacer?

Decide qué tipo de éxito deseas. Elige sólo uno, apunta, y dispara.

Jim RohnPara quien no lo sepa Jim Rohn es uno de los formadores y filósofos contemporáneos más reconocido. Cuando falleció hace casi un año miles y miles de personas mostraron cómo de positivo había sido su impacto en sus negocios y sus vidas. Las muestras de reconocimiento más evidentes fueron precisamente las de su “gremio”, los que teóricamente serían su “competencia” en el mundo del desarrollo personal, formación y liderazgo.

Y casi un año después de su muerte se sigue rindiendo tributo a su sabiduría desde diferentes foros. Hace unos días me llegaba la edición electrónica de la revista SUCCESS, en la que, como no, se vuelve a hablar de Jim Rohn.

Justo un par de días después lo que había releído de él lo comentaba con un compañero, un vendedor al que no le hacen demasiado bien algunas de sus asociaciones. Y recordábamos la lección de Jim Rohn sobre asociaciones: … Seguir leyendo »

Tener un propósito, una misión que debemos cumplir, hace que vivamos vidas más largas y felices.

Una investigación realizada con 136.000 personas en Japón y Estados Unidos, encontró que quienes no tenían un propósito por el cual vivir tenían una probabilidad 20% mayor de morir más pronto que aquellos que lo tenían.

“¡Ay del que no le encontró más sentido a su vida! Sin un objetivo, sin un propósito, y por lo tanto, sin razón alguna para continuar. Pronto lo perdíamos”, escribió Viktor Frankl, el psiquiatra austriaco que sobrevivió tres años en los campos de concentración Nazi, quien pudo observar de primera mano cómo tener una misión que cumplir, ayudaba a las personas a sobrevivir las condiciones más duras que uno pueda imaginar.

El impacto del propósito también es poderoso en las empresas. Un análisis de la consultora de recursos humanos Towers Watson llevado a cabo en 50 empresas globales, encontró que las organizaciones que mostraron bajas puntuaciones en el nivel de compromiso de sus empleados hacia la organización, tenían un margen operativo 10 por ciento inferior al promedio del estudio.

Las compañías donde el compromiso era mayor gozaban de un margen operativo 27% superior a la media.

Y ¿Cuál es el factor que mejor predice el compromiso de los empleados dentro de la empresa? El propósito. Otra investigación realizada en 2013 con 12.000 empleados encontró que quienes sentían que su trabajo tenía un propósito, eran más comprometidos con su empresa y registraban casi el doble de satisfacción laboral.

Como hallar tu propósito

Perfecto, ya sabemos que darle un propósito a nuestra vida es importante, ahora ¿cómo podemos hallarlo? Antes de comenzar, si no sabes aún cuál es tu misión en la vida, no te preocupes, estás en buena compañía. La mayoría de las personas no lo saben.

Otra cosa que me gustaría aclarar es que NO existe nada como un propósito metafísico que el universo ha conspirado para darnos. Es decir, cuando nacemos no venimos con una misión determinada de antemano. Siento desilusionarte, pero en ninguna parte está escrito que naciste con la misión de salvar el mundo de los extraterrestres ni de los ordenadores asesinos ni tampoco de la tele-basura.

Los seres humanos somos animales que hemos evolucionado hasta alcanzar el desarrollo que hoy tenemos. Pero seguimos siendo animales, nuestro código genético es en un 98% igual al de los chimpancés.

Los animales no tienen un destino que cumplir impuesto por el universo. Jamás te encontrarás a un mono con el codo en la pierna y la mano en la quijada pensando angustiado ‘¿cuál es mi misión en la vida?’ Tampoco se angustian por ello ni los perros ni las pulgas. A ellos les basta con sobrevivir.

Pero a nosotros no, o por lo menos, no debería. Dado que gozamos del enorme beneficio de la inteligencia, y que tenemos la capacidad de hacer grandes cosas en beneficio de otros, tenemos la obligación moral de intentar hacer algo productivo con nuestra vida. Y, de paso, hacerla más duradera y feliz.

Nuestro propósito no es algo que encontramos, es algo que creamos. Para ello nos basamos en nuestras pasiones, habilidades, valores y las necesidades de la sociedad.

Pongamos un ejemplo. Digamos que desde pequeño te ha apasionado la cocina, gracias a esa predilección has desarrollado una gran habilidad entre fogones. Cuando te empieces a preguntar qué hacer con tu vida, lo razonable sería empezar por ahí, por lo que tanto te gusta: la cocina.

Tus pasión y habilidades te han señalado que la cocina podría ser tu destino, ahora bien, aquello en lo que crees, tus valores, pueden determinar que tipo de cocina harás o la clase de restaurante que tendrás.

Si no soportas el sufrimiento de los animales es probable que te decidas por un restaurante vegetariano. O quizá lo tuyo es ayudar a que personas de escasos recursos puedan acceder a comida de calidad, así que te inclinas por un restaurante low cost. Si tu preocupación es la salud, quizá un restaurante de comida orgánica se tu mejor opción. Y así sucesivamente.

Otro ejemplo, a los lectores compulsivos es razonable que terminen convirtiéndose en escritores. El tipo de escritura dependerá en gran parte de sus valores.

León Tolstoi, el gran novelista ruso, creía que las novelas debían educar a las personas, es por eso que sus obras se refieren a los grandes dilemas morales que afronta la humanidad. Otros escritores consideran que sus obras deben, por encima de todo, entretener, y escriben novelas más ligeras y con menos pretensiones.

Para darle propósito a nuestra vida existe un ejercicio que a mi me dio grandes resultados. Durante unos días, quizá una semana, todos las mañanas cuando me levantaba cogía lápiz y papel y me hacía estas tres preguntas: ¿quién soy?, ¿qué quiero?, ¿en que creo?

La razón de hacerlo durante varios días es porque la repetición permite que cavemos más profundo y lleguemos a mejores respuestas. Por lo general, las primeras respuestas que llegan a nuestra mente no son las mejores. Pensar una y otra vez sobre lo mismo nos ayuda a tener mayor claridad.

La primera pregunta, ¿quién soy? (padre, esposo, hijo, arquitecto, economista…) determina en gran parte la segunda, ¿que quiero? No desea lo mismo un cuarentón casado y con hijos que un veinteañero.

La tercera pregunta te ayuda a descubrir tus valores, aquello en lo que tu crees y que te gustaría promover.

Después de hacerte las tres preguntas lo más natural es que surjan varias opciones de las cuales puedes escoger a qué dedicar tu vida. Escoge una y empieza andar, ya verás como la acción trae claridad.

Darle dirección a nuestra vida es una de las grandes cosas que podemos hacer, porque no basta con estar vivo, como dijo Fyodor Dostoyevsky: “debemos hallar algo por lo cual vivir”.

EntusiasmoPor Pascual Hernández
(Valencia, España)

Hola [email protected]!

Hoy quiero mostrarte uno de los ingredientes clave para que puedas conseguir todo aquello que te propongas, para que puedas alcanzar el Éxito en tu vida.

Sin esta llave todas tus capacidades yacen latentes, y como dice Dale Carnegie: “Se puede asegurar que casi todas las personas tienen más poder latente del que han aprendido a utilizar.”

¿Cuál es la llave? Buena pregunta, la tienes a tu alcance, pero antes déjame contarte una historia … Seguir leyendo »

Refrán es una palabra con un origen etimológico que nos remite a la lengua francesa y al vocablo refrain. Se trata de una sentencia breve, cuyo uso es compartido por una comunidad, que promueve la reflexión, transmite una enseñanza o sirve como ejemplo.

Tomado de “Definición de”

Adrián Cottin me pidió que escogiera algunos refranes que han influenciado mi vida, y aquí los traigo:

Tres (03) refranes, importantes en mi vida, que siento que han limitado mis decisiones

Loro viejo no aprende a hablar.

Es un pensar que el hecho que se avanza en edad, es más difícil el aprendizaje. Con el tiempo me di cuenta que no es verdad.

Arbol que nace torcido jamás su rama endereza.

Se piensa que el que crece con defectos de carácter o personalidad no puede cambiar con el tiempo. El que quiere puede.

El que cocina más de dos conejos a la vez, uno se le quema.

El que hace varias cosas a la vez, puede descuidar alguna de las tareas. Me di cuenta que puedo asar varios conejos a la vez sin que se me quemen.

Tres (03) refranes importantes, que siento que han potenciado mi vida

Más sabe diablo por viejo que por diablo.

Con los años, la experiencia va aumentando el conocimiento.

A Dios rogando, y con el mazo dando.

Para que las cosas pasen, no basta rezar. También hay que actuar.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Hay que establecer prioridades para hacer las cosas. Y primero el trabajo y después la distracción.

DesmotivaciónPor Berto Pena

Uno de los mayores retos a los que yo y mis socios nos enfrentamos cuando montamos doctorSIM fue el largo tiempo de desarrollo del proyecto. Meses y meses donde todo fue trabajo y más trabajo que nos permitía avanzar, por supuesto, pero en los que hubo muchos días donde costaba pedalear.

La desmotivación fue uno de los principales enemigos que tuvimos que vencer. No la falta de inversión externa, no la falta de medios humanos o materiales sino los días en los que todo parecía ir cuesta arriba y nos faltaba chispa, energía y empuje… motivación.

No hace falta estar en un gran o largo proyecto para sufrirla. Puede asaltar —de hecho lo hace— en cualquier momento, en cualquier actividad y la sufre cualquier persona. Hay muchas formas de combatir la desmotivación pero yo te voy a dar algunas de las claves que mejor me han funcionado a mí.

1 Recuerda el porqué

Detrás de cada tarea, de cada clic, de cada tecleo hay un porqué. Puede ser la puesta en marcha del proyecto de tu vida, unos estudios que te van a permitir obtener tu primer empleo, un trabajo que te facilitará saltar a otro mejor, el aprendizaje de una técnica que te formará como profesional, obtener un salario con el que pagar ese viaje con el que tanto sueñas, etc. … Seguir leyendo »

lecciones

La escuela no es el único lugar donde podemos aprender, las experiencias diarias nos pueden enseñar algunas de las lecciones de vida más importantes, las cuales nunca encontrarás en ningún libro académico.

Por desgracia, como estamos siempre demasiado atrapados en nuestras aceleradas vidas, nos olvidamos de estas joyas que nos ayudan a ser mejores personas.

Ahora que somos adultos, nos hicimos aún más tercos y cabezas-duras que cuando éramos niños, y, algunas veces, necesitamos de la disciplina de un maestro muy estricto para hacernos entrar en razón.

Esa disciplina puede llegarnos en forma de cachetada, o en forma de un artículo en Internet que pretende hacernos recordar las lecciones que hemos olvidado.

1. Sé productivo, no estés simplemente ocupado.

Nunca dejes que tu trabajo gobierne tu vida. Nunca estés tan ocupado como para no tener tiempo para tu familia, y nunca seas tan adicto al trabajo como para perderte los momentos más importantes de la vida de tus hijos.

Esto no significa que debas aflojar; debes sostener a tus seres queridos también. Sólo asegúrate de ser productivo, no de estar ocupado. Recuerda que tus relaciones son más importantes que el dinero. Eres dueño de tus posesiones; y no al revés.

2. Sé paciente.

En un mundo de mensajes instantáneos, conexiones de Internet de alta velocidad, y aplicaciones móviles que realizan tareas con el toque de un dedo, las personas están demasiado acostumbradas a la gratificación instantánea. Quieren todo de inmediato, sin perder tiempo; pero la paciencia es una virtud.

Recuerda que el largo plazo es siempre mejor que el corto plazo. Puedes creer que la decisión de renunciar a tu trabajo durante un momento de máximo estrés sea una buena idea ahora, pero en el largo plazo… ¿de verdad quieres renunciar a una buena oportunidad tan sólo porque tuviste un mal día?

Nada que valga la pena llega fácil ni instantáneamente. Si algo vale realmente la pena, tienes que estar dispuesto a tomarte el tiempo para hacerlo bien. Puede que te tome muchísimo tiempo, pero una vez que veas los resultados, valdrá la pena cada segundo gastado.

3. La relación más importante que tienes es contigo mismo.

No trates de hacerlo todo. Descansa. Respira. Ejercita. La salud es algo que tendemos a descuidar hasta que algo se rompe y nos damos cuenta de lo importante que es nuestra salud. No te quemes a ti mismo tratando de complacer a todas las personas alrededor tuyo. Al final, la persona más importante a la que deberías estar complaciendo, es ti mismo. Esa es realmente la única aprobación que necesitas.

4. Sé amable con todos, cada uno tiene su propia historia, de la que no sabes nada.

¿Recuerdas esa recepcionista que fue mala contigo a pesar de que fuiste más que agradable con ella? Pues no tienes derecho a juzgarla ni ser malo con ella, porque no conoces su historia. Ella puede ser miserable en su casa, o puede tener problemas financieros de los que no tiene manera de salir, o realmente, podría estar atrapada en un trabajo que odia en lugar de vivir su sueño de ser una famosa patinadora profesional.

Nadie sabe lo que el otro está atravesando, así que sé amable con todos los que conozcas. La vida es dura, y todos tenemos nuestros propios problemas con los que luchamos todos los días. Algunas veces, sólo se necesita que una persona al azar te sonría para hacer que todo bien, aunque sea por un momento. Así que sonríe cuando puedas, y nunca juzgues.

5. Vive en el presente.

La vida es corta. No tiene sentido vivir en el pasado y olvidar cómo vivir en el presente. Puede que estés demasiado envuelto en tus lamentos del pasado, o demasiado envuelto en tus planes del futuro, que terminas olvidando que estás aquí, ahora mismo, en el presente.

¿Realmente quieres ser el marido que da a su esposa una casa nueva, pero olvida apreciar su presencia por lo que significa? ¿O la madre que intenta tanto asegurar el futuro de sus hijos, pero que ni siquiera recuerda que es el cumpleaños de su hija es hoy? ¡No corras por la vida! No es una carrera, así que reduce la velocidad.

6. Ama.

Cuando eras un/a niño/a joven e inocente, amar genuinamente era algo natural. Era tan normal como respirar, amabas con un amor incondicional. Pero a medida que envejecemos, nos endurecemos por la dura realidad de este mundo, y amar se vuelve más y más en un ideal, que en una realidad.

Sólo tienes que recordar que, al final, lo más importante en este mundo es el amor. Algunos dicen que el amor está sobrevalorado, pero es lo que realmente hace que el mundo gire, y cuando compartes tu amor sincero con todos los que te rodean, hacen de este mundo un lugar mejor para vivir.

 

 

 

Subir »
FB