Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los mejores consejos para crecer como persona

Refrán es una palabra con un origen etimológico que nos remite a la lengua francesa y al vocablo refrain. Se trata de una sentencia breve, cuyo uso es compartido por una comunidad, que promueve la reflexión, transmite una enseñanza o sirve como ejemplo.

Tomado de “Definición de”

Adrián Cottin me pidió que escogiera algunos refranes que han influenciado mi vida, y aquí los traigo:

Tres (03) refranes, importantes en mi vida, que siento que han limitado mis decisiones

Loro viejo no aprende a hablar.

Es un pensar que el hecho que se avanza en edad, es más difícil el aprendizaje. Con el tiempo me di cuenta que no es verdad.

Arbol que nace torcido jamás su rama endereza.

Se piensa que el que crece con defectos de carácter o personalidad no puede cambiar con el tiempo. El que quiere puede.

El que cocina más de dos conejos a la vez, uno se le quema.

El que hace varias cosas a la vez, puede descuidar alguna de las tareas. Me di cuenta que puedo asar varios conejos a la vez sin que se me quemen.

Tres (03) refranes importantes, que siento que han potenciado mi vida

Más sabe diablo por viejo que por diablo.

Con los años, la experiencia va aumentando el conocimiento.

A Dios rogando, y con el mazo dando.

Para que las cosas pasen, no basta rezar. También hay que actuar.

No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy.

Hay que establecer prioridades para hacer las cosas. Y primero el trabajo y después la distracción.

DesmotivaciónPor Berto Pena

Uno de los mayores retos a los que yo y mis socios nos enfrentamos cuando montamos doctorSIM fue el largo tiempo de desarrollo del proyecto. Meses y meses donde todo fue trabajo y más trabajo que nos permitía avanzar, por supuesto, pero en los que hubo muchos días donde costaba pedalear.

La desmotivación fue uno de los principales enemigos que tuvimos que vencer. No la falta de inversión externa, no la falta de medios humanos o materiales sino los días en los que todo parecía ir cuesta arriba y nos faltaba chispa, energía y empuje… motivación.

No hace falta estar en un gran o largo proyecto para sufrirla. Puede asaltar —de hecho lo hace— en cualquier momento, en cualquier actividad y la sufre cualquier persona. Hay muchas formas de combatir la desmotivación pero yo te voy a dar algunas de las claves que mejor me han funcionado a mí.

1 Recuerda el porqué

Detrás de cada tarea, de cada clic, de cada tecleo hay un porqué. Puede ser la puesta en marcha del proyecto de tu vida, unos estudios que te van a permitir obtener tu primer empleo, un trabajo que te facilitará saltar a otro mejor, el aprendizaje de una técnica que te formará como profesional, obtener un salario con el que pagar ese viaje con el que tanto sueñas, etc. … Seguir leyendo »

lecciones

La escuela no es el único lugar donde podemos aprender, las experiencias diarias nos pueden enseñar algunas de las lecciones de vida más importantes, las cuales nunca encontrarás en ningún libro académico.

Por desgracia, como estamos siempre demasiado atrapados en nuestras aceleradas vidas, nos olvidamos de estas joyas que nos ayudan a ser mejores personas.

Ahora que somos adultos, nos hicimos aún más tercos y cabezas-duras que cuando éramos niños, y, algunas veces, necesitamos de la disciplina de un maestro muy estricto para hacernos entrar en razón.

Esa disciplina puede llegarnos en forma de cachetada, o en forma de un artículo en Internet que pretende hacernos recordar las lecciones que hemos olvidado.

1. Sé productivo, no estés simplemente ocupado.

Nunca dejes que tu trabajo gobierne tu vida. Nunca estés tan ocupado como para no tener tiempo para tu familia, y nunca seas tan adicto al trabajo como para perderte los momentos más importantes de la vida de tus hijos.

Esto no significa que debas aflojar; debes sostener a tus seres queridos también. Sólo asegúrate de ser productivo, no de estar ocupado. Recuerda que tus relaciones son más importantes que el dinero. Eres dueño de tus posesiones; y no al revés.

2. Sé paciente.

En un mundo de mensajes instantáneos, conexiones de Internet de alta velocidad, y aplicaciones móviles que realizan tareas con el toque de un dedo, las personas están demasiado acostumbradas a la gratificación instantánea. Quieren todo de inmediato, sin perder tiempo; pero la paciencia es una virtud.

Recuerda que el largo plazo es siempre mejor que el corto plazo. Puedes creer que la decisión de renunciar a tu trabajo durante un momento de máximo estrés sea una buena idea ahora, pero en el largo plazo… ¿de verdad quieres renunciar a una buena oportunidad tan sólo porque tuviste un mal día?

Nada que valga la pena llega fácil ni instantáneamente. Si algo vale realmente la pena, tienes que estar dispuesto a tomarte el tiempo para hacerlo bien. Puede que te tome muchísimo tiempo, pero una vez que veas los resultados, valdrá la pena cada segundo gastado.

3. La relación más importante que tienes es contigo mismo.

No trates de hacerlo todo. Descansa. Respira. Ejercita. La salud es algo que tendemos a descuidar hasta que algo se rompe y nos damos cuenta de lo importante que es nuestra salud. No te quemes a ti mismo tratando de complacer a todas las personas alrededor tuyo. Al final, la persona más importante a la que deberías estar complaciendo, es ti mismo. Esa es realmente la única aprobación que necesitas.

4. Sé amable con todos, cada uno tiene su propia historia, de la que no sabes nada.

¿Recuerdas esa recepcionista que fue mala contigo a pesar de que fuiste más que agradable con ella? Pues no tienes derecho a juzgarla ni ser malo con ella, porque no conoces su historia. Ella puede ser miserable en su casa, o puede tener problemas financieros de los que no tiene manera de salir, o realmente, podría estar atrapada en un trabajo que odia en lugar de vivir su sueño de ser una famosa patinadora profesional.

Nadie sabe lo que el otro está atravesando, así que sé amable con todos los que conozcas. La vida es dura, y todos tenemos nuestros propios problemas con los que luchamos todos los días. Algunas veces, sólo se necesita que una persona al azar te sonría para hacer que todo bien, aunque sea por un momento. Así que sonríe cuando puedas, y nunca juzgues.

5. Vive en el presente.

La vida es corta. No tiene sentido vivir en el pasado y olvidar cómo vivir en el presente. Puede que estés demasiado envuelto en tus lamentos del pasado, o demasiado envuelto en tus planes del futuro, que terminas olvidando que estás aquí, ahora mismo, en el presente.

¿Realmente quieres ser el marido que da a su esposa una casa nueva, pero olvida apreciar su presencia por lo que significa? ¿O la madre que intenta tanto asegurar el futuro de sus hijos, pero que ni siquiera recuerda que es el cumpleaños de su hija es hoy? ¡No corras por la vida! No es una carrera, así que reduce la velocidad.

6. Ama.

Cuando eras un/a niño/a joven e inocente, amar genuinamente era algo natural. Era tan normal como respirar, amabas con un amor incondicional. Pero a medida que envejecemos, nos endurecemos por la dura realidad de este mundo, y amar se vuelve más y más en un ideal, que en una realidad.

Sólo tienes que recordar que, al final, lo más importante en este mundo es el amor. Algunos dicen que el amor está sobrevalorado, pero es lo que realmente hace que el mundo gire, y cuando compartes tu amor sincero con todos los que te rodean, hacen de este mundo un lugar mejor para vivir.

Sin embargo, a veces te encuentras diciendo:

Si tan sólo tuviera esto si al menos esto fuera distinto si tuviera más dinero

No exageres la importancia de las cosas que no tienes.
Empieza con lo que tienes.
No con lo que te hace falta.

No permitas que aquello que no puedes hacer, te impida hacer lo que sí puedes.

La pasividad prolongada paraliza la iniciativa.
Para la mente que vacila, todo parece imposible.

No esperes que existan circunstancias extraordinarias para hacer el bien, hazlo en las situaciones comunes.

No necesitas más energía, habilidad ni mayores oportunidades.
Lo que debes hacer es sacarle provecho a lo que ya tienes.

“La gran oportunidad se encuentra donde está”, dijo John Burroughs.

Lo que puedes hacer ahora es la única influencia que tienes sobre tu futuro. La grandeza verdadera consiste en demostrar excelencia en las pequeñas cosas.

No te quejes porque no tienes lo que quieres.
Agradece no recibir lo que necesitas.
No serás feliz hasta que no aprendas a sacarle provecho a lo que ya tienes.

No te preocupes por lo que no tienes.

La alegría nunca vendrá a quienes no saben apreciar lo que ya poseen.
La mayoría de las personas cometen el error, de buscar muy lejos aquello que está cerca.

Nunca alcanzarás mayores logros, a menos que te lances antes de estar listo.
Nadie logró el éxito, mientras esperaba que todas las condiciones fueran ideales”.

No pierdas el tiempo con dudas y temores acerca de lo que no tienes. Dedícate de lleno a terminar la tarea que tienes en tus manos, sabiendo que el correcto desenvolvimiento actual es la mejor preparación para tus años venideros.

Simplemente hazlo, con lo que tienes.

John Mason

CaminoPor Marc Chernoff

No hay atajos a ningún lugar que valga la pena ir.

Tienes que hacer cosas difíciles para ser feliz en la vida. Cosas que nadie más está haciendo. Cosas que te asustan. Cosas que nadie más puede hacer por ti. Cosas que te hagan preguntar cuánto tiempo más podrás aguantar y seguir empujando hacia adelante.

¿Por qué?

Porque esas son las cosas que te definen. Esas son las cosas que hacen la diferencia entre existir y vivir; entre conocer el camino y caminar el camino; entre una vida de mediocridad y una vida llena de felicidad y éxitos.

Por supuesto, las cosas difíciles casi siempre son las cosas más fáciles de evitar. De posponer. De poner excusas. De pretender que de alguna manera no se aplican a ti ni a tu situación actual.

Pero la realidad siempre asoma su cabeza al final. Y la verdad sobre cómo la gente común alcanza una inmensa felicidad e increíbles hazañas de éxito, es que salieron de su zona de confort e hicieron las cosas difíciles que sus contrapartes más educadas, acaudaladas y cualificadas no tuvieron el coraje, la motivación ni la determinación de hacer.

Así que por tu propio bien, empieza a hacer las cosas difíciles HOY. Te lo garantizo, quedarás impresionado al ver lo extraordinario que realmente eres y cómo la vida puede ser tan increíble. Aquí tienes algunas ideas para ayudarte a empezar … Seguir leyendo »

A los 88 años, sigo siendo un corredor competitivo que siempre llega hasta los últimos metros de una carrera para cruzar la línea de meta después de haberlo dado todo.

La línea de meta de mi vida se está acercando y espero alcanzarla tras haber entregado lo mejor de mí a lo largo del camino. He estado entrenando mi cuerpo para cumplir las exigencias de este tramo final. Sin embargo, me pregunto si debí haberle pedido más a mi mente.

No tengo problemas para llevar a mi cuerpo a un gimnasio o a una línea de salida. He logrado convencerme de que si no hiciera ejercicio, desataría a los muchos depredadores que buscan a sus presas ancianas en los sillones, pero no en las caminadoras. Cuanto más sudaba, más probable era que mi internista continuara exclamando: “Sigue así y te veré el siguiente año”. Era mi manera de mantener a raya aquella temida frase: “Señor Goldfarb, me temo que le tengo malas noticias”.

Por otro lado, mi mente se muestra más reacia a someterse a la disciplina, pues se comporta como si tuviera voluntad propia. He practicado “juegos cerebrales” en internet, en los que resuelvo problemas algebraicos que aparecen solo un segundo en la pantalla y redirijo trenes virtuales para evitar que se estrellen.

He asistido como oyente a clases universitarias y he participado en una evaluación de retroalimentación neuronal a partir de los impulsos eléctricos de mi cerebro. No obstante, estas son solo distracciones ocasionales que jamás se acercan a mi determinación de mantenerme físicamente apto a medida que mi edad avanza.

Algunos de mis amigos más saludables se comportan como víctimas del tiempo. Ven la vida como un desfile de decepciones: dolores y padecimientos, tecnología confusa, hijos que no los visitan, médicos apresurados.

Otros amigos, cuyas rodillas y caderas adoloridas son los menores de sus problemas físicos, encuentran consuelo en su capacidad de aceptar la edad avanzada tan solo como otra etapa de la vida con la cual lidiar. Usaría la palabra “heroica” para describir la manera en que afrontan el envejecimiento mientras este drena la fuerza de su mente y su cuerpo, aunque ellos no tardarían en tachar ese calificativo de exagerado.

La manera en que respondemos al envejecimiento es una decisión que se toma en la mente, no en el gimnasio.

Uno de esos amigos hace poco me llamó desde un hospital para decirme que una convulsión cerebral repentina lo había vuelto legalmente ciego. Me interrumpió cuando comencé a decirle cuánto lo sentía: “Bob, pudo ser peor. Pude haberme vuelto sordo en vez de ciego”.

A pesar de todo el tiempo que paso levantando pesas y ejercitándome, me di cuenta de que me falta la fuerza para decir esas palabras. De pronto se me ocurrió que he pagado el precio de ser un “adicto al gimnasio”.

Si existe algo en común entre los amigos que envejecen con una agraciada aceptación de los ataques de la vida eso es la satisfacción. Algunos de quienes sufren incapacidades que cambian la vida —mi amigo ciego, otro con dos prótesis de pierna— son más serenos y se quejan menos que quienes sufren padecimientos leves.

Aceptan las incertidumbres de la edad avanzada sin rendirse ante ellas. Algunos me han dicho que la sabiduría adquirida a lo largo de los años ha hecho que sea más fácil navegar la vejez que el caos de la adolescencia.

Me quedó claro que me faltaba —y debía encontrar— la satisfacción que esos amigos habían alcanzado. Las horas que pasaba ejercitándome me habían dado seguridad, pero no satisfacción.

La pesa de 15 kilos que ya no intento levantar me recuerda que no falta mucho para que llegue el día en que levantar cualquier peso o correr cualquier distancia sea una exigencia demasiado grande para mi cuerpo. Mi cerebro tendría que convertirse en el músculo en el que dependa para vivir esos últimos años con la paz y el propósito que otros habían encontrado. La edad debía ser algo más que lo que es evidente frente a un espejo.

Algunos me han dicho que la sabiduría adquirida a lo largo de los años ha hecho que sea más fácil navegar la vejez que el caos de la adolescencia.

Sin embargo, en vez de transformar mi vida por completo con la esperanza de llevar a cabo un cambio fundamental en la manera en que afrontaba el envejecimiento, sentí que lo mejor sería comenzar con pasos pequeños: adoptar un nuevo enfoque para situaciones que enfrento a diario. Un almuerzo reciente fue el ejemplo perfecto.

Siempre me ha parecido extremadamente difícil concentrarme cuando estoy en un lugar ruidoso. Durante ese almuerzo con un amigo en un restaurante al aire libre, un jardinero comenzó a limpiar hojas con un soplador desde abajo de los arbustos que rodeaban nuestra mesa.

Normalmente, tras una interrupción tan ruidosa, habría dicho de golpe: “¡Esperemos a que termine!”, para después callarme. Cuando el estruendo por fin se acabara, mi irritación habría drenado cualquier cordialidad de la conversación. Todos habrían recordado el almuerzo por mi reacción furiosa al bullicio y no por el placer que nos hubiera provocado.

Me preocupó que incluso una distracción pasajera pudiera evitar con tal facilidad que disfrutara del almuerzo con un gran amigo y me llevara a una situación sin placer alguno. Quería que ese almuerzo fuera distinto y decidí seguir el ejemplo de los amigos de mi edad que saben que se les están acabando los momentos alegres y no permiten que nada interfiera con ellos. Simplemente hablan más fuerte y aceptan el ruido por lo que es: una molestia temporal.

Seguí hablando con mi amigo, retándome a escuchar el ruido mientras lo mantenía a la distancia. La disciplina que me es tan familiar en el gimnasio —esta vez aplicada a mi mente— resultó ser igual de eficaz en el restaurante. Fue como si hubiera llevado a mi cerebro a un centro de acondicionamiento mental.

Aprender a ignorar el rugido de un soplador de hojas difícilmente me vuelve apto para encontrar la satisfacción durante mi paso a una edad cada vez más avanzada, pero me fui del almuerzo sintiendo que por lo menos había dado un pequeño paso para cambiar los comportamientos que me obstaculizaban el camino hacia esa satisfacción.

¿Podría emplear la misma disciplina para aceptar con dignidad el declive inevitable que me espera: la fragilidad, la pérdida de memoria, la audición y la vista debilitadas, la muerte de mis amigos y la línea de meta inminente? Las piernas ejercitadas y un corazón que late con fuerza me habían llevado a superar parte del camino, pero ahora el desafío era encontrar esa satisfacción dentro de mí. Espero que esa conformidad me guíe mientras me abro camino a lo largo del sendero que aún debo recorrer.

Dejar de tolerarTú no tienes que conformarte, es simplemente una elección que haces todos los días. Si te sientes como si estuvieras corriendo en el mismo lugar, hay una buena probabilidad de que estás tolerando cosas que no deberías. Es hora de recuperar tu vida.

A partir de ahora, deja de tolerar…

1. A las personas que te tiran para abajo. – Las relaciones deben ayudarte, no hacerte daño. Pasa tiempo con personas agradables que sean inteligentes, atrevidos y que piensen como tú.

2. Un ambiente de trabajo o carrera que odies. – No te conformes con la primer o segunda carrera en la que te metes. Sigue buscando. Eventualmente encontrarás el trabajo que te guste hacer. Si te encuentras trabajando duro y disfrutando cada minuto de ello, no te detengas. Estás en algo grande. Porque el trabajo duro no es tan duro cuando te concentras en tus pasiones.

3. Tu propia negatividad. – Se consciente de las voces de tu cabeza. Todos hablamos con nosotros mismos en nuestras cabezas, pero no siempre somos conscientes de lo que decimos o de cómo nos afecta. Empieza a escuchar tus pensamientos. Si oyes pensamientos negativos, detente y sustitúyelos por pensamientos positivos.

4. La falta de comunicación innecesaria. – Di lo que quieres decir. Habla con claridad. Haz preguntas. Aclara las cosas hasta que las entiendas. … Seguir leyendo »

Cuando Warren Buffett tenía 15 años, encontró una copia de “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas” de Dale Carnegie en la estantería de su abuelo.

Como Alice Schroeder escribe en su biografía del inversionista multimillonario, “The Snowball“, Buffett tenía dificultades para encajar en la escuela secundaria, por lo que el título era demasiado para resistirse.

Él comenzó a experimentar con las técnicas de Carnegie, y aunque Buffett ciertamente no se deshizo de su incomodidad social de la noche a la mañana, descubrió que todos los consejos del libro le funcionaban y lo arraigaban dentro de él.

Varios años más tarde, al comienzo de su carrera, tomaría un curso de Dale Carnegie que lo entrenó para superar su miedo a hablar en público y convertirse en un mejor comunicador utilizando los principios de Carnegie. Hasta el día de hoy, el diploma de la clase Carnegie es el único de Buffett en su oficina. Dijo en el documental de HBO “Becoming Warren Buffett”, que acredita las enseñanzas de Carnegie con la transformación de su vida.

“Cómo ganar amigos e influenciar a las personas” se publicó en 1937 y contiene algunos idiomas y referencias de fecha. Aunque nada en él es radical, sus ideas fundamentales son tan aplicables hoy como lo fueron durante la Gran Depresión o cuando un joven e inseguro Buffett recogió una copia.

Hemos resumido algunas de sus principales lecciones sobre cómo ser un líder agradable, persuasivo e influyente.

1. Evita criticar, condenar o quejarte

“Cualquier tonto puede criticar, condenar y quejarse, y la mayoría de los tontos lo hace”, escribió Carnegie. “Pero el carácter y el autocontrol requieren comprensión y perdón”.

Carnegie explicó que aquellos en posiciones de liderazgo deben reconocer cuando un subordinado no está cumpliendo con las expectativas o cuando el enfoque de un competidor es inferior al suyo, pero hágalo de una manera que reconozca lo que funciona, evita el resentimiento y fomenta la mejora.

2. Elogia los logros de los demás

“Las habilidades se debilitan bajo la crítica, florecen bajo el estímulo”, escribió Carnegie. Sé generoso con los elogios, pero solo de una manera genuina, aconsejó.

“Recuerda, todos deseamos aprecio y reconocimiento, y haremos casi cualquier cosa para obtenerlo”, dijo. “Pero nadie quiere falta de sinceridad. Nadie quiere adulación”.

3. Se empático

Carnegie escribió que “la única manera de influenciar a otras personas en la tierra es hablar sobre lo que quieren y mostrarles cómo obtenerlo”.

Se refirió a una cita del fundador de Ford Motor Company, Henry Ford: “Si hay algún secreto de éxito, se trata de la capacidad de obtener el punto de vista de la otra persona y ver las cosas desde el ángulo de esa persona y desde el suyo.”

4. Conoce el valor del encanto

El magnate del acero Charles Schwab afirmó que su sonrisa valía un millón de dólares, literalmente.

“Y probablemente estaba subestimando la verdad”, escribió Carnegie. “Para la personalidad de Schwab, su encanto, su capacidad para hacer que la gente le gustara, fueron casi totalmente responsables de su extraordinario éxito, y uno de los factores más deliciosos en su personalidad fue su sonrisa cautivadora”.

5. Anima a las personas a hablar de sí mismas

Carnegie dijo que la mayoría de las personas se relajan incluso en situaciones tensas si comienzan a hablar sobre lo que saben. A saber, ellos mismos.

Escuchar atentamente a alguien “es uno de los cumplidos más altos que podemos hacerle a alguien”, escribió Carnegie.

6. Sepa cuándo usar las sugerencias en lugar de las órdenes directas

Carnegie se enteró de que el industrial Owen D. Young, en lugar de ladrar órdenes a sus subordinados, los guiaría junto con sugerencias (“Podrías considerar esto…”) o preguntas (“¿Crees que esto funcionaría?”).

“Siempre le dio a la gente la oportunidad de hacer las cosas por sí mismo, nunca les dijo a sus asistentes que hicieran cosas, les permitió que lo hicieran, les permitió aprender de sus errores”, escribió Carnegie.

7. Reconoce tus propios errores

Los mejores líderes, dijo Carnegie, no se autodenominan, aparentando ser perfectos.

“Admitir los propios errores, incluso cuando uno no los has corregido, puede ayudar a convencer a alguien de cambiar su comportamiento”, escribió Carnegie.

8. Respeta la dignidad de los demás

Ya sea que los líderes les estén dando a los empleados una baja de categoría o los dejen ir, deben reconocer la dignidad de esa persona y no humillarla, dijo Carnegie.

E incluso desde un punto de vista práctico, continuó, es un favor del líder mantenerse en buenos términos con un empleado que no funcionó, ya que es posible que se crucen, e incluso pueden trabajar juntos, nuevamente.

9. No intentes “ganar” un argumento

Incluso si logras romper la discusión de otra persona, en realidad no logras nada. Carnegie citó un viejo refrán: “Un hombre convencido en contra de su voluntad / Aún tiene la misma opinión”.

Si estás buscando realmente persuadir a alguien, evita una discusión en primer lugar, dijo.

10. Se amigable, no importa cuán enojado pueda estar la otra persona

Es la naturaleza humana enfrentar la agresión con la agresión. Pero, dijo Carnegie, te sorprenderá lo que normalmente puedes lograr cuando tomas el camino correcto y mantienes la compostura mientras continúas tratando de persuadirlos, expresando aprecio por su punto de vista.

Por lo menos, el otro lado se avergonzará a sí mismo mientras te mantienes tranquilo y recogido.

11. Llega a un terreno común lo antes posible

“Comienza enfatizando, y sigue enfatizando, las cosas en las que estás de acuerdo”, escribió Carnegie. “Continúen enfatizando, si es posible, que ambos luchan por el mismo fin y que su única diferencia es de método y no de propósito”.

12. Haz que los demás piensen que tu conclusión es la suya

Nadie puede ser forzado a creer realmente en algo, escribió Carnegie, y es por eso que las personas más persuasivas conocen el poder de las sugerencias sobre las demandas.

Carnegie dijo que debes plantar una semilla, y cuando eso haya florecido, evita la tentación de atribuirte el mérito.

21. La gran mayoría de tu estrés es autoinfligido.

Y el arma más poderosa que tienes contra el estrés es tu capacidad de elegir un pensamiento sobre otro. Aprende a manejar tus pensamientos antes de que tus pensamientos de manejen a ti.

22. Tu mente siempre producirá pensamientos negativos.

Entonces, el objetivo no es deshacerse de todos tus pensamientos negativos. Es es imposible. El objetivo es cambiar tu respuesta hacia ellos. De hecho, la señal más fuerte de crecimiento interno es darte cuenta de que ya no estás preocupado, estresado o dolido por las cosas que antes solían drenarte.

23. La calma es una superpotencia.

La capacidad de no reaccionar de forma exagerada a tomar las cosas de forma personal mantiene la mente despejada y el corazón en paz. Una vez que comienzas a valorar tu paz interior sobre tu necesidad de reaccionar y estar en lo correcto, comenzarás a experimentar más paz interior y felicidad.

24. Estás aferrado a cosas que te detienen.

Cuando las cosas no estén sumando en tu vida, comenzarán a restar. La vida se vuelve mucho más simple cuando despejas el desorden que la hace complicada. No todo lo que pierdes en la vida es una pérdida.

25. “Ocupado” es sólo una excusa.

En un mundo con tanto ruido y desorden, debes hacer espacio para escucharte a ti mismo y a los demás. Abraza el silencio y el espacio. Respira y escucha. Así puedes centrarte en lo realmente importante.

26. Ignoras tu voz interior con demasiada frecuencia.

Date el espacio para escuchar tu propia voz, tu propia alma. Demasiados de nosotros escuchamos el ruido del mundo y nos perdemos entre la multitud.

27. A menudo buscas la validación de las fuentes incorrectas.

Nunca encontrarás tu valor en otro ser humano; lo encontrarás en ti mismo, y luego atraerás a aquellos que son dignos de tu energía. Así que deja de esperar que los demás te digan lo impresionante que eres. Impresiónate a ti mismo. Muéstrate cuánto puedes crecer y mejorar. Nunca se trata de competir con otros. Al final, sólo compites tú contra ti.

28. La popularidad es irrelevante.

Olvídate de la popularidad. Haz lo que tengas que hacer con pasión, humildad y honestidad. Haz lo que haces, no por un aplauso, sino porque es lo que debes hacer. Muchos de los gestos, la gran mayoría de tus mejores acciones y las cosas más importantes que harás, nunca se verán públicamente. Hazlo de todos modos.

29. Algunas personas te han impresionado por las razones equivocadas.

Puede que alguna vez te hayan impresionado con dinero, títulos y apariencia. Impresiónate más por la generosidad, integridad, humildad y amabilidad.

30. Las personas no siempre te dirán cómo se sienten contigo o lo que piensan de ti.

Pero ellos te lo mostrarán. Presta mucha atención.

31. Tus expectativas de los demás te causan un dolor innecesario.

No bajes tus estándares, pero recuerda que eliminar las expectativas que tienes puestas en los demás es la mejor forma de evitar decepciones. Como se suele decir, no es que una persona te decepcione, sino que tus expectativas con respecto a esta persona eran equivocadas.

32. Terminarás decepcionado si esperas que la gente siempre haga por ti lo que tú haces por ellos.

No todo el mundo tiene el mismo corazón que tú. Por eso, cuando hagas algo por alguien, hazlo porque te apetece, porque así eres tú, pero sin esperar recibir lo mismo.

33. La vida es demasiado corta como para discutir y luchar constantemente en guerras innecesarias.

Recuerda que debes ser selectivo en tus batallas. La paz puede hacerte sentir mejor que estar en lo cierto. No necesitas asistir a todos los conflictos a los que se te invita.

34. Gradualmente atraerás a las personas que piensan y se comportan como tú.

Si quieres estar rodeado de gente positiva, debes ser una persona positiva. A la inversa funciona igual. Dedica tu mejor esfuerzo a rodearte de personas que te empujan a ser la mejor versión de ti mismo.

35. Debes aprender a ser más humano de nuevo.

Todos deberíamos hacerlo. No evites el contacto visual y físico. No te escondas detrás de los dispositivos electrónicos. Deja a un lado la vida social virtual y disfruta de la vida real.

36. De forma inconsciente, en ocasiones deshumanizas a personas con las que no estás de acuerdo.

Ten cuidado. En nuestra autojustificación podemos convertirnos fácilmente en las mismas cosas que no nos gustan en los demás. La forma en que tratamos a las personas con las que no estamos de acuerdo dice todo lo que hay que saber sobre lo que hemos aprendido acerca de la vida. Cada persona que conoces tiene miedo de algo, ama algo y ha perdido algo. Aprende a respetar eso y sé más amable.

37. Las personas “malas” pueden cambiar para mejor.

Si alguien está trabajando en sí mismo y está tratando de mejorar como persona, es innecesario seguir planteando su pasando. La gente puede cambiar y crecer.

38. El perdón es necesario para la paz personal.

Perdona a los demás, no porque ellos merezcan el perdón, sino porque tú mereces la paz. Libérate de la carga de ser una víctima eterna.

39. La vida te quitará cosas y te dará cosas de manera gradual y continua.

Es curioso cómo superamos la pérdida de aquello con lo que pensamos que no podríamos vivir, y luego nos enamoramos de lo que ni siquiera sabíamos que queríamos. Haz tu mejor esfuerzo para abrazar las incertidumbres de la vida. Algunos capítulos de tu vida no tendrán un título con el que te sientas cómodo hasta más adelante.

40. Todo lo que tienes ahora está en proceso de cambio constantemente.

Mira a tu alrededor, y estate agradecido por tu vida ahora mismo. Agradecido por tu salud, por tu familia, por tus amigos, por tu hogar. Nada dura para siempre.

Vivir la vidaPor Marc Chernoff

Este artículo está inspirado en un correo electrónico que recibimos recientemente:

Queridos Marc y Ángel,

Soy un desertor universitario de 38 años, cuyo sueño de infancia era convertirse en psicólogo como mi abuelo. En este momento, soy bibliotecario en una biblioteca de la ciudad y tengo otro trabajo como coach de vida. Disfruto de mi trabajo, pero mi trabajo como coach es el que realmente me mueve – me da la oportunidad de incursionar indirectamente en el asesoramiento psicológico. Esta parte de mi trabajo comenzó a ganar tracción, y varios de mis recientes clientes me dijeron que hubiera sido un gran psicólogo.

Pero si vuelvo a la universidad y obtengo mi título, y luego voy a la escuela de postgrado, y luego completo mi pasantía y tesis, y finalmente comienzo mi legítima práctica como psicólogo/consejero, terminaría dentro de casi ocho años a partir de hoy. Y, en ocho años voy a tener 46 años!

Estoy tratando de decidir que es lo que quiero hacer. ¿Tienes alguna opinión o consejo para mí?

Atentamente,
Un lector inspirado

Nuestra respuesta … Seguir leyendo »

Vivir MejorEn Quora, más de 100 personas respondieron la pregunta «¿Cuáles son los rasgos comunes de las personas altamente inteligentes?»

Algunos usuarios afirmaron saberlo por experiencia personal; otros simplemente dan una educada conjetura.

Como resultado, muchos usuarios dieron respuestas con las que los investigadores estarían de acuerdo.

Sacamos ocho de las respuestas más intrigantes y explicadas por la ciencia – y sólo vamos a decir que nos sentimos mucho más inteligentes ahora.

Esto es lo que aprendimos:

Son altamente adaptables

Varios usuarios Quora notaron que las personas inteligentes son flexibles y capaces de prosperar en diferentes escenarios.

Como escribe Donna M Hammett, las personas inteligentes se adaptan «mostrando lo que se puede hacer independientemente de las complicaciones o restricciones que les hayan impuesto.»

Las recientes investigaciones psicológicas apoyan esta idea. La inteligencia depende de la capacidad de cambiar tus propios comportamientos para poder hacerle frente más eficazmente a tu ambiente, o realizar cambios a los ambientes en los que te encuentras.

Entienden lo mucho que no saben

Las personas más inteligentes son capaces de admitir que no están familiarizados con un concepto en particular. Como escribe Jim Winer, las personas inteligentes «no tienen miedo de decir: ‘No sé.’ Si realmente no lo saben, lo aprenden.»

La observación de Winer está respaldada por un famoso estudio de Justin Kruger y David Dunning, que descubrió que entre menos inteligentes seas, más sobreestimas tus capacidades cognitivas.

En un experimento, por ejemplo, los estudiantes que había sacado menos puntaje en una prueba de la LSAT sobreestimaron su número de preguntas correctas en casi un 50%. Mientras que aquellos que habían sacado los mejores resultados subestimaron su número de preguntas correctas.

Tienen una curiosidad insaciable

Albert Einstein dijo, «No tengo talentos especiales, sólo soy apasionadamente curioso.»

O, como Keyzurbur Alas lo pone, «las personas inteligentes se dejan fascinar por cosas que otros dan por sentado.»

Una investigación publicada en 2016 sugiere que hay una relación entre la inteligencia infantil y la apertura a las experiencias (que abarcan la curiosidad intelectual) en la edad adulta.

Los científicos siguieron a miles de personas nacidas en Reino Unido durante 50 años y descubrieron que los niños de 11 años que habían sacado los más altos puntajes en un test de inteligencia resultaron ser más abiertos a experiencias a los 50s.

Son de mente abierta

Las personas inteligentes no se encierran en sí mismos de las nuevas ideas y oportunidades. Hammett escribe que las ZZZpersonas inteligentes están «dispuestas a aceptar y considerar otros puntos de vista con valor y una mente abierta» y que están «abiertos a soluciones alternativas.»

Los psicólogos dicen que las personas de mente abierta (aquellos que buscan puntos de vista alternativos y valoran las evidencias justamente) tienden a obtener mejores resultados en el SAT y en las pruebas de inteligencia.

Al mismo tiempo, las personas inteligentes son cuidadosas con las ideas y perspectivas que adoptan.

«Una mente inteligente tiene una fuerte aversión a aceptar las cosas por su valor nominal y, por lo tanto, se resisten a creer hasta que se les presente una amplia evidencia,» dice Alas.

Les gusta su propia compañía

Richard señala que las personas altamente inteligentes tienden a ser «muy individualistas.»

Curiosamente, una investigación reciente sugiere que las personas más inteligentes tienden a tener menos satisfacción que la mayoría de las personas con sociabilizar con amigos.

Tienen un alto auto-control

Zoher Ali escribe que las personas inteligentes son capaces de superar los impulsos por «planificar, clarificar metas, explorar estrategias alternativas y considerar las consecuencias antes de que comiencen.»

Los científicos descubrieron una relación entre el auto-control y la inteligencia. En un estudio de 2009, los participantes tuvieron que elegir entre dos recompensas financieras: un pago pequeño pero inmediato o un pago más grande pero en una fecha posterior.

Los resultados mostraron que los participantes que optaron por el pago más grande en una fecha posterior (es decir, los que tenían más autocontrol) por lo general lograron mejores resultados en las pruebas de inteligencia.

Los investigadores del estudio dijeron que un área del cerebro (la corteza prefrontal anterior) podría desempeñar un papel importante en ayudar a la gente a resolver problemas difíciles y demostrar auto-control mientras trabajan para lograr sus metas.

Son muy divertidos

Advita Bihani señala que las personas altamente inteligentes tienden a tener un gran sentido del humor.

Los científicos están de acuerdo. Un estudio encontró que las personas que escribieron dibujos animados más divertidos lograron mejores resultados en las pruebas de inteligencia verbal. Otro estudio encontró que los cómicos profesionales puntuaron más alto que el promedio también en las pruebas de inteligencia verbal.

Son sensibles a las experiencias de otras personas

Las personas inteligentes pueden «casi sentir lo que alguien está pensando/sintiendo,» dice.

Algunos psicólogos sostienen que la empatía, estar en sintonía con las necesidades y los sentimientos de los demás y actuar de manera sensible a esas necesidades, es un componente esencial de la inteligencia emocional.

Los individuos emocionalmente inteligentes están típicamente muy interesados en hablar con gente nueva y aprender sobre ellos.

miedosEn su libro Master Your Fears: How to Triumph Over Your Worries and Get On With Your Life (Domina tus miedos: Cómo triunfar ante las preocupaciones y seguir con tu vida), la psicóloga Linda Sapadin ofrece un plan de acción para enfrentarse a los miedos, incluyendo los puntos clave que pueden aplicarse para los emprendedores en el mundo de los negocios.

Para superar los miedos que están evitando que inicies tu empresa o que tomes riesgos que podrían beneficiar tu organización, toma nota de estos cuatro pasos:

Cambia la forma en que piensas

Emprende una acción que has estado pensando desde hace tiempo realizar, sin pensar en los resultados o las consecuencias que podría conllevar hacerlo.

“Para los emprendedores, esto podría ser, por ejemplo, que quieras llamar a alguien que te podría ayudar. ¿Qué pasaría si te rechaza? No importa. La meta debe estar en tomar acción, sin considerar qué resultados tenga”, dice Sapadin.

Cambia la forma en que hablas

Usa lenguaje positivo y evita usar frases o palabras con alguna connotación negativa.

“Suelo decirle a la gente que lo digan aunque no lo crean: ¡Yo puedo hacerlo! y que nunca digan: Yo no puedo. Decir que no puedes hacer algo motiva el miedo en lugar de tranquilizarte. Intenta desarrollar el hábito de usar palabras confortantes, incluso cuando tu primera reacción sea hablar con miedo”, aconseja la experta.

Cambia la forma en que actúas

Cuando no estás seguro de algo, finge.

“No necesitas sentirte confiado por dentro para verte confiado por fuera”, señala Sapadin. “Muchas personas que han conseguido grandes logros tiemblan y se sienten aterrados por dentro pero lo superan y hacen lo que tienen que hacer para alcanzar sus metas.

Cambia la forma en que usas tu cuerpo

Sapadin compara el cuerpo con un interruptor; por lo tanto, no lo debes de sobrecargar.

“Si te sientes temeroso, tu cuerpo se pone tieso y las personas lo notan”, afirma la psicóloga.

Sapadin recomienda hacer ejercicios de relajación y de respiración como yoga o meditación. Aún mejor, dice que es bueno tomarte unos días fuera del trabajo o unas vacaciones.

¿Cuánto tiempo estamos perdiendo realmente en la vida por no ser capaces de simplificar lo básico?¿Cuántas preocupaciones innecesarias?¿Cuántas alegrías a medias? Hay algunas duras lecciones de vida que debemos conocer lo antes posible.

Lo cierto es que la vida no viene con manual de instrucciones, y vamos aprendiendo por el camino, aunque no siempre tenemos la suerte de aprender al no rodearnos de personas que sean capaces de enseñarnos.

No hay atajo más rápido para adquirir verdaderas lecciones de vida que escucharlas de aquellos que están a punto de perder su vida o que ya han consumido 80 años de vida. Sin duda, esas personas tienen mucho que enseñarnos para poder aprender a vivir una vida plena.

Y en este caso es Marc Chernoff el que se ha encargado de recopilar ciertas lecciones de vida en el décimo aniversario de la muerte de un amigo suyo, el cual reconoció que si hubiera escuchado algunas de estas cosas y las hubiera puesto en práctica mucho antes, no habría perdido tantos años en dramas y preocupaciones innecesarias. Su amigo reconocía que en los últimos años había avanzado más y había vivido con más plenitud que en toda su vida.

Nadie dijo que la vida sería fácil. De hecho, puede ser muy dura, ¿pero seguro que es tan complicada como muchas personas creen? Seguro que no, sólo hay que centrarse en lo que importa.

Y estas son 40 duras lecciones de vida que deberías repasar a menudo 

1. Cuando escuchas sólo lo que quieres escuchar, realmente no estás escuchando.

Escucha también lo que no quieres escuchar. Así es como se crece como persona.

2. Fantasear sobre otros tiempos y lugares puede ser peligroso.

No te apegues demasiado al pasado, o sueñes tan fervientemente con el futuro hasta el punto de perder el valor real y la belleza del aquí y ahora. No vivas vidas paralelas en tu cabeza. No te pierdas la vida real.

3. A menudo pierdes el tiempo esperando que aparezca el camino ideal.

Pero ésto nunca llega, porque olvidas que los caminos se construyen caminando, y no esperando.

4. Nunca te sentirás tan seguro como te gustaría sentirte.

Deja de creer que deberías sentirte más seguro antes de dar el siguiente paso. Dar el siguiente paso, precisamente es lo que construye tu confianza.

5. Las distracciones obtendrán lo mejor de ti si las dejas.

Estudia tus rutinas, descubre adónde va tu tiempo y elimina las distracciones. Te convertirás en un verdadero maestro de tu vida cuando aprendas a dominar tu enfoque y a a dirigir tu atención.

6. Hay una gran diferencia entre la fatiga vacía y el agotamiento gratificante.

Debes conocer la diferencia. La vida es demasiado corta. Invierte en actividades y relaciones que te interesan profundamente. Valora a qué le das tu energía. Enfócate en lo que importa y deja ir lo que no importa.

7. El descuido de uno mismo es muy común.

Date cuenta de ésto. Tus necesidades importan. No las ignores. A veces debes hacer lo mejor para ti y tu vida, y no sólo lo que es mejor para los demás. No hay absolutamente nada egoísta en el cuidado de uno mismo y el amor propio. No podemos dar lo que no tenemos. Enriquece tu vida y de esta forma podrás dar vida a los demás.

8. No te das suficiente crédito a veces.

¿Recuerdas esa vez que pensaste que no podría pasar? Pasó, lo hiciste y lo harás de nuevo. Aprecia lo lejos que has llegado. Has pasado por mucho, pero también has crecido mucho. Reconoce tu capacidad de recuperación.

9. Tu respuesta siempre es más poderosa que tu circunstancia.

Una pequeña parte de tu vida se decide por circunstancias completamente incontrolables, mientras que la gran mayoría de tu vida se decide por tus respuestas. El lugar donde finalmente terminas depende en gran medida de cómo juegas las cartas que te han dado.

10. Todo se vuelve un poco incómodo cuando es hora de cambiar.

Es sólo una parte del proceso de crecimiento. las cosas se pondrán mejor. Sé paciente.

11. La paciencia no se trata de esperar.

La paciencia es la capacidad de mantener una actitud positiva centrada mientras trabajas duro para avanzar en tu vida.

12. Nuevos y buenos hábitos no se forman de la noche a la mañana.

Dicen que se tardan unos 60 días para formar un hábito. Así que durante las próximas semanas mira el lado positivo de tu vida y reconectarás tu cerebro. Luego aplica este mismo principio a otras áreas de tu vida.

13. La fuerza mental es increíblemente importante y se pasa por alto fácilmente.

Ve a ambientes que expanden tu mente. Pasa tiempo con personas que realmente te inspiren. Lee libros. Aprende. Crece. Mejora. Tu vida es tu elección.

14. Los viejos patrones son difíciles de romper.

Ten cuidado. Actúa consciente y consistentemente. No vuelvas a caer en tus viejos patrones. Los hábitos y comportamientos tóxicos siempre intentan colarse cuando estás mejor. Mantente enfocado.

15. A veces es mejor dejarlo ir sin un cierre.

Las acciones y comportamientos dicen mucho, y hay situaciones que simplemente debemos dejarlas ir sin esperar, sin aclarar nada, simplemente saliendo de ahí y olvidándose del asunto.

16. Si siempre juegas como víctima, siempre serás tratado como tal.

La vida no es justa pero no puedes permitirte dejar que el pasado defina tu futuro. Intenta tomar la vida día a día y agradece las pequeñas cosas. No te quedes atrapado en aquello que no puedes controlar.

17. La vida no siempre te da las circunstancias que deseas.

La vida te da las circunstancias que necesitas… para aprender, crecer, enamorarse…

18. Cuando realmente prestas atención, todos y todo es tu maestro.

Tómate el tiempo necesario para escuchar y observar. Tómate tiempo para aprender algo nuevo y aprender todo lo que puedas de los demás.

19. Nadie gana al ajedrez sólo avanzando.

A veces tienes que retroceder para ponerte en posición de ganar. Esta es una metáfora perfecta para la vida.

20. Los desafíos más difíciles te enseñarán las mejores lecciones.

En cada situación difícil hay una oportunidad para comprenderse más profundamente y también para mejorar tu vida.

crear confianzaEl lenguaje corporal debería ayudar, no doler.

Incluso cuando la charla no sea en persona, cómo te manejas impacta en cómo te conectas con los demás, y si tu presente yo es la mejor versión de ti.

Así que cuando hables es importante que uses estas estrategias para demostrar que eres fuerte, capaz, y que estás listo para cualquier cosa.

1. Ojos arriba y alerta

Tus ojos delatan tu enfoque. Así pues, si estás recogiendo pelusa de tus pantalones o buscando las salidas, mostrarás que tu interés está en otra parte y parecerás despectivo.

Para un máximo compromiso, haz el equivalente físico de fingir hasta que lo consigas. Comienza con los ojos haciendo contacto directo, luego mueve tu cabeza en señal de asentimiento y eleva las cejas mientras escuchas. Te verás en alerta e interesado.

2. Ármate

Presta atención a tus brazos. Colocados detrás de ti puedes parecer regio y distante, mientras que brazos cruzados sobre el pecho puedes parecer amenazante. Para verte como un líder, mantén tus brazos relajados y abiertos, incluso entrelazando tus dedos frente de ti para parecer centrado, cómodo e interesado.

3. En alto y orgulloso

¿Dónde están tus hombros? Si están sobre los dedos de tus pies o en tu regazo con tu espalda curvada en forma de C, te verás incómodo en tu propia piel y harás que la gente se cierre. Para transmitir confianza, mantén tus hombros sobre tus caderas.

Apunta los dedos de tus pies hacia la persona con la que estás hablando (no hacia la puerta) y no te apoyes en nada. Practicar poses poderosas (como las posturas de los superhéroes con los brazos como jarras y las piernas en una forma de «A») puede ayudarte a aumentar tu confianza antes de que comience tu charla.

4. Espejito, espejito

¿Qué está haciendo tu pareja? Imita su postura para disipar tensión y conectarte. Si están sentados, siéntate a la misma altura. Si están de pie, encara la misma dirección. Alinear tu pose con la de otra la persona puede ayudarte a construir una buena relación.

5. No te olvides de sonreír

Sonreír pone a los que están alrededor de ti a gusto y te señala a ti mismo que estás haciendo lo que se supone que debes estar haciendo. Puede ayudar a darte la confianza que necesitas para hablar con ese cliente o aprovechar esa gran oportunidad.

La duda mata más sueños que el fracaso.

– Suzy Kassem

¿Cuántas oportunidades ha dejado pasar simplemente porque no te sentías “listo” o “lo suficientemente bueno”?

Si estás aquí, es probable que haya sucedido más veces de las que puedes contar. Es increíblemente frustrante dudar de ti mismo, no importa cuánto te esfuerces por no hacerlo. Especialmente cuando piensas en todo lo que podrías estar haciendo ahora si solo tuvieras confianza suficiente.

Aquí hay un hecho “divertido”: la Escuela de Negocios Haas de la Universidad de California en Berkeley descubrió que la clave del éxito es realmente la confianza, no el talento. De acuerdo con el Foro Económico Mundial, aquellos que tenían más confianza tuvieron mayor éxito que sus pares, a pesar de su talento.

Si la gran duda es lo que te impide alcanzar tu verdadero potencial, estás a punto de aprender a eliminarlo.

Aquí hay algunas maneras comprobadas en que las personas más exitosas del mundo superan las dudas.

1. Rodéate de personas seguras

Según Inc., tu círculo de amigos puede reconectar tu cerebro. Esto significa que es increíblemente importante que elijas a tus amigos cuidadosamente.

Solo puedes cambiar tu vida si cambias tu entorno, y tus amigos juegan un papel importante en eso. Rodéate de personas seguras y exitosas, y pronto te encontrarás pensando e incluso actuando de la misma manera.

Encontrar un mentor también es una buena idea si sientes que no puedes hacer esto solo y no sabes en qué amigos confiar. Como dice Oprah Winfrey, “Un mentor es alguien que te permite ver la esperanza dentro de ti”.

2. Abraza la posibilidad de fracaso

Una de las principales razones por las que dudamos de nosotros mismos es porque tememos el fracaso. Nadie quiere avergonzarse o mostrar debilidad. Pero el fracaso es simplemente la prueba de que lo estás intentando.

Mira a Elon Musk y sus fallas de un millón de dólares. Gracias a ellas, pudo alcanzar sus éxitos actuales de mil millones de dólares. Puedes fallar en lo que haces, y eso está perfectamente bien.

3. Infracción de tu zona de confort

Salir de su zona de confort no ocurre de la noche a la mañana. No pasarás de tartamudear tu pedido de café a llamar a Elon Musk para una entrevista de trabajo. Pero solo puedes crecer si haces algo que te ponga nervioso e incómodo.

Intenta relajarte fuera de tu zona de confort haciendo pequeñas cosas que normalmente evitas. Ve solo a ese restaurante que siempre te ha gustado o envíale mensajes a esa persona con la que siempre has querido hablar. Actos pequeños como estos aumentan lentamente tu confianza en tj mismo y pronto enfrentarás desafíos mucho más grandes, como asumir ese nuevo trabajo o construir tu propio negocio.

Solo con confianza podrás sentirte lo suficientemente cómodo como para dejar de dejar pasar grandes oportunidades. El famoso Richard Branson, aconsejó:

“Si alguien te ofrece una oportunidad increíble pero no estás seguro de poder hacerlo, di que sí, ¡y luego aprende cómo hacerlo más tarde!”

4. No cedas a la negatividad

Hablando de Richard Branson, el famoso multimillonario una vez escribió en una publicación de blog que también experimentó dudas sobre sí mismo durante las primeras etapas de la construcción de Virgin. Branson dice que siempre hay optimismo cuando solo piensas en una gran idea, luego la negatividad tiende a arrastrarse a medida que avanzas.

Siempre habrá dificultades en el camino para lograr lo que deseas. Branson insiste en que el truco no es permitirse escuchar esos pensamientos negativos. Convierte los desafíos en oportunidades y encuentra soluciones a las cosas que te detienen.

También aconseja tomarte un descanso cuando las cosas se ponen difíciles. El mundo siempre es un poco más brillante después de una bebida caliente y el tiempo pasado en buena compañía.

Terminó la publicación del blog con algunas sabias palabras de consejo:

Sigue y lo más importante, sigue creyendo. Date cuenta de que eres lo único que te detiene. — Richard Branson

PreguntasPor Marc Chernoff

No se trata de encontrar las respuestas correctas; Se trata de hacer las preguntas correctas.

Ángel y yo a menudo nos olvidamos de hacer las preguntas correctas. Nos quedamos tan atrapados en lo que estamos haciendo que perdemos la noción de hacia donde vamos. Nos asentamos en rutinas cómodas, en lugar de enfrentarnos a los desafíos que nuestros sueños demandan. Entonces, con el tiempo, levantamos nuestras cabezas cuando comprendemos que el entorno en el que nos hemos asentado, nos lleva a las respuestas del sueño de alguien más.

Y ahí es cuando nos detenemos; nos tomamos un tiempo para descansar, para reagrupamos, y hacernos las preguntas que nos dan miedo y que hemos estado evitando. … Seguir leyendo »

¿Cuánto compromiso tiene para cumplir las cosas que se ha propuesto? Hacer una lista, ya sea de quehaceres, de labores por completar o de metas de vida podría ser el primer paso en la dirección correcta.

Sentimos una cierta satisfacción cuando enumeramos y ordenamos nuestras ideas, planes y recordatorios. Y eso puede resultar útil de muchas maneras. Si por otro lado le interesa saber tips para organizar su trabajo de manera efectiva, le contamos.

Así sea una persona adepta a las listas o alguien que todavía necesita convencerse de su utilidad, échele una mirada a algunas de las sorprendentes revelaciones sobre los beneficios de la enumeración. 

Y sí: esta es una lista sobre las listas.

#1. Libera sus pensamientos

Está bien, la organización es un beneficio obvio, pero hay más detrás de una lista de quehaceres de lo que se imagina. Escribir sobre un papel todas las tareas que tiene pendientes tle puede ayudar a priorizar y planear, estructurar sus pensamientos, administrar su tiempo y desglosar proyectos mayores en una serie de pasos más manejables.

Más aún, tomar esa masa revuelta de pensamientos en su cabeza y consignarla sobre el papel le puede aportar calma. Y hay algo más: tachar de la lista las cosas que has completado le puede llenar de una sensación de satisfacción y validación.

¿No lo convence? El neurocientífico Daniel Levitin explica que solo podemos mantener cuatro cosas en nuestras cabezas a la vez, así que necesitamos las listas para liberar nuestros pensamientos y desterrar esa sensación de que hay algo que hemos olvidado.

#2. Le trae más éxito

Las listas lo hacen sentir literalmente más exitoso(a) y productiva(o). Las investigaciones del psicólogo Jordan Peterson sobre la imposición de metas han demostrado que los estudiantes tienen un marcado mejor desempeño si siguen un proceso que incluye la reflexión sobre hábitos pasados y la realización de una lista con metas concretas para el futuro.

Igualmente, un estudio de 2013 de FL Schmidt reveló que la productividad de los empleados aumenta un 10% si se les insta a imponerse objetivos específicos, desafiantes y realistas.

Pero no deje que su jefe se lleve todos los beneficios: la imposición de metas estructuradas a largo plazo también han ayudado a la gente a alcanzar sus aspiraciones personales. Así que tome lápiz y papel y empiece a enumerar algunas de sus grandes ambiciones.

#3. Le ahorra dinero

Las listas de compras son más que una manera para no olvidarse de comprar el papel higiénico en el supermercado: a lo largo del tiempo lo pueden ahorrar una buena cantidad de dinero.

Al escribir todo lo que necesita antes de salir de compras le puede ayudar a resistir esas adquisiciones impulsivas, innecesarias o extravagantes.

Naturalmente, esto requiere un poco de autodisciplina. De manera que si lo encuentra muy difícil, intente darse permiso para comprar una cosa que no esté en la lista. por cada salida. Y si no puede resistir la tentación, póngale un límite a lo que pueda gastar. Por eso le recomendamos algunas plantillas en excel para llevar el control de gastos e ingresos.

#4. Mejora su autoestima

Si alguna vez ha sentido que no está dando la talla o que la vida le está pasando de largo, una lista podría venir a su rescate. Al escribir sus logros -grandes y pequeños- puede ser una sorprendentemente sencilla manera de recordarle lo excelente que es en realidad.

Pueden ser logros académicos o profesionales, o simplemente personales. Incluye todo: el haber escalado una montaña, sacado una buena calificación en un examen, terminado de leer un libro complejo o recordado escribirle a una amistad en su cumpleaños.

Para las personas que lidian con baja autoestima, la organización de apoyo para la salud mental en Reino Unido Mind recomienda hacer una lista de 50 cosas que le gustan de usted, así le tome varias semanas o tenga que preguntarle a alguien que le dé ideas. Una vez completa, mire diferentes secciones de la lista todos los días para entender calladamente sus muchas excelentes cualidades.

#5. Evita que cometa errores

Hay un tipo de lista muy particular que puede ayudar a evitar un desastre: la lista de control. Ya sea que esté planeando una boda, organizando una mudanza o preparando unas vacaciones, es vital tener un inventario completo de todo lo que hay que hacer escrito por adelantado -de esa manera no se olvidará de los anillos, o de contratar el camión de mudanzas o de empacar su pasaporte.

En los hospitales, donde es fácil que un pequeño error evolucione en un problema potencialmente fatal, las listas de control salvan la vida de personas todos los días.

Las primeras listas formales de control médico en Estados Unidos se establecieron para asegurarse de que los tubos intravenosos fueran insertados en los pacientes según una serie de cinco pasos sencillos a seguir. El resultado fue una disminución de infección del 4% a cero en sólo 15 meses, salvando casi 1.500 vidas y $200 millones de dólares.

#6. Ayudan a mantener la concentración

¿Alguna vez oyó hablar del efecto Zeigarnik? Podría estar entrometiéndose en su camino sin que se haya dado cuenta. Se trata de un principio psicológico que dice que nuestros cerebros recuerdan las cosas que no hemos completado mejor que las que hemos logrado.

Como consecuencia, cuando está tratando de concentrarse en algo importante, muchas veces podría distraerse por otros asuntos que no haya concluido.

¿La respuesta? Los psicólogos recomiendan que escriba todos esos objetivos incumplidos que le vienen fastidiando en una larga lista, contestando todos esos email atrasados, lavando a mano esa camisa de seda o consultando el diccionario para esa palabra cuyo significado siempre ha querido conocer.

Si su cerebro sabe que está abordando esos asuntos, entonces podrá concentrarse mejor con la tarea que tiene enfrente. Además podrá hacer una buena administración del tiempo.

#7. Lo hace enfrentar las cosas que ha postergado

Todos tenemos una cantidad de quehaceres poco agradables acechando nuestras mentes y que sabemos que se deben hacer. Pues bien, éste es el momento de escribirlos en una lista y tacharlos a medida que se van cumpliendo.

Lograr completar una desagradable lista de quehaceres puede resultar increíblemente satisfactorio, sin mencionar el peso que se quita de encima. Y, si se enfrenta a todo ese lío de un solo tirón, las tareas individuales no parecerán tan malas.

Así que, a echar para adelante y cumplir con esas tareas: limpiar los botes de basura, ordenar el desván, concretar una cita con el dentista y llamar a su expareja para pedirle que le devuelva ese rallador de queso que dejó atrás y por el que usted definitivamente pagó.

felicidadTodos pasamos por este momento de vez en cuando. Sentimos que todo está bien, que vamos en la dirección correcta, y que deberíamos sentirnos felices. Pero hay algo que falta…

Yo experimento esto diariamente. Y aunque en los últimos tres años de mi vida estuve viviendo de una manera que la mayoría de las personas sólo podían imaginar, sentí esta falta casi todos los días. A veces sólo quieres sentir la emoción de la felicidad más profundamente. Quieres abrazarla completamente y tener esa sensación de plenitud. Quieres sentirte feliz AHORA.

Pero a lo largo del camino, te han dicho que la felicidad no es algo que puedas lograr instantáneamente. Que no es algo que simplemente desees que pase y pasa. Que requiere tiempo y trabajo lograr ser feliz…

Todo esto es pura basura.

Quiero mostrarte cómo puedes ser más feliz de este momento. Cómo puedes comenzar a sentirte emocionado, alegre, y vivo en sólo unos segundos. Intenta estas tres estrategias poco conocidas y gana el control de tus emociones hoy mismo.

1. Acorta el horizonte

En los tiempos modernos, estamos cortos de todo. Nunca tenemos suficiente tiempo. Nunca tenemos suficientes recursos. El horizonte de las cosas que tenemos que hacer es casi interminable. Siempre estamos tarde.

Eso también significa que nunca estamos presentes. No estamos presentes porque estamos constantemente pensando en el futuro. Post-it, listas de tareas, fechas límites… lo que sea. Nos dicen que siempre hay maneras de mejorar, cambiar, hacerlo mejor. Siempre hay algo más que hacer.

Para no perdernos en esta telaraña de la vida, tratamos de crear planes a largo plazo sólo para sentir que tenemos el control. Pero al mismo tiempo, eso es exactamente lo que nos abruma y bloquea nuestra la felicidad. Si eres como yo, tienes ciento dieciocho cosas que hacer esta semana, y cinco veces más para terminar a fin de mes. En un año tienes que ser X, y en tres debes ser capaz de ganar Y…

No podemos sentir la felicidad del momento porque la sombra de un futuro oscuro nos acechará si nos detenemos por un momento.

¿Qué pasaría si cambiaras tu forma de pensar? ¿Qué pasaría si decidieras que cada día te vas a enfocar SOLO EN EL SIGUIENTE PASO? ¿En sólo una cosa a la vez?

Siempre puedes averiguar cual es ese siguiente paso que tienes que dar… ¿verdad? Eso no es tan desalentador. En vez de pensar en una cadena de tareas para el próximo mes, decide cual es la única cosa que tienes que hacer hoy. Y empieza a hacerlo. Notarás cómo tu sentido de logro y emoción irán en aumento. Y tener éxito así es fácil.

La vida no es un proyecto, y no eres un software para administrar proyectos. ¿Cuál es la acción que debes tomar ahora en tu vida?

2. El patrón respiratorio

Puedes cambiar el estado en que estás en cualquier momento. Es como el interruptor de la luz. ¿Te gustaría dejar de sentirte triste y frustrado? Apaga esa emoción, y en su lugar, prende otro estado; cómo la de la completa felicidad.

Para poder hacer ese cambio, tienes que cambiar tres elementos. El primero de ellos es cambiar tu PATRÓN DE RESPIRACIÓN.

Cuando estás enojado, triste o deprimido ¿Qué pasa con tu respiración? Se hace superficial y corto.

¿Qué pasa cuando estas feliz? Recuerda la última vez en que te sentiste realmente libre. ¿Recuerdas cómo te sentías?

Respira más profundamente. Inhala durante cuatro segundos. Siente como el aire llena tus pulmones y abdomen, y luego exhala durante otros cuatro segundos. Nota cómo el estrés abandona tu cuerpo.

La primera vez que intentes cambiar tu respiración, tu cerebro podría querer resistirse al cambio. Pero respirando profundamente, obtendrás una inyección de aire fresco y un poco de espacio para nueva energía. En algún punto, es simplemente dejar ir. Y entonces introducir paz y silencio.

3. La formula «YO PUEDO»

¿Cómo atraviesas tu día? ¿Qué te dice tu cerebro sobre las actividades en las que te involucras?

Si eres como la mayoría de las personas, tu diálogo interior será algo como esto: «Debería ir y hacer esto ya», «Tengo que hacer esta tarea ahora», «Tengo que encargarme de esto no importa como «, o «tengo que concentrarme en esto ahora»…

Todo está lleno de «debería», «tengo», «debo», «necesito». Todos esos verbos tienen una cosa en común, no tienes un activo control sobre ellos. Están impulsados por obligaciones y reglas en lugar de por tu libre voluntad y elección. Esa no es una filosofía que atraiga felicidad a tu vida de ninguna manera.

¿Quieres sentirte más feliz en un instante? Cambia todas esas palabras por una nueva. Elige: yo «puedo».

«Yo puedo» es una fórmula mágica. Trae positividad, gratitud y control a tu vida. Cambia tu punto de enfoque de negativo a positivo. Si entiendes que «puedes» hacer cosas, en lugar de que «debes» hacerlas, notarás el regalo más importante de la vida; la vida misma.

¿Por qué estás fingiendo la vida? La mayoría de las personas pasan su tiempo constantemente preocupados. Se preocupan sobre qué hacer, sobre cómo ser mejores, sobre lo que los demás piensan de ellos, cómo deberían actuar…

Para poder sentirse amados y satisfacer las expectativas de todos los demás, se esfuerzan por ser perfectos. Pero la vida no se trata de ser perfecto. No existe lo «perfecto» en la naturaleza. En la vida, puedes elegir una de dos maneras.

– Una forma es fingir perfección.
– La otra es enfocarte en simplemente vivir tu vida.

Saca ese peso de tus hombros. Acepta quien eres. Dite a ti mismo: «A la mierda, todo está bien como está». Luego respira profundamente y sonríe.

A veces esto es lo que más necesitamos, permitirnos simplemente SER.

Esto te ayuda a estar presente. Te mantiene en el momento. Te reconecta con la vida. ¿Hay algo más gratificante que permitirte simplemente ser? ¿O prefieres pasar tu vida fingiendo la perfección?

¿Qué forma eliges?

Y César Gómez, mi amigo, está hospitalizado

En estos días, he querido escribir sobre hechos agradables, buenos, que llenen el alma y den vida.

Sin embargo, son más los momentos en los cuales escucho, leo, veo sobre violencia intra familiar, violencia contra los niños, asesinatos, una niña mutilada hasta el alma, suicidios que, honestamente, me dan vueltas en la cabeza y no sé que decir o qué escribir, ni cómo explicar tanto silencio de los medios y de la gente. Nadie se inmuta.

Todos los diarios, noticieros, informativos se han limitado a dar la noticia. A exponer, pero nadie dice, escribe, protesta, responde, porque la costumbre es la de aceptar lo que está ocurriendo a diario. Es normal, no hay problema, sucede todos los días, a toda hora y mientras no tenga qué ver con nosotros, para qué complicarnos la vida. Imagino que muchos se abrigan en lo más profundo de su alma y prefieren callar, guardar silencio, quedarse impasibles.

Nos olvidamos de los abrazos, las llamadas, los momentos con las otras personas, con nuestra familia, nuestros amigos, los que nos rodean. Seguimos apegados a “cosas”, no a detalles pequeños, pero grandes, sencillos, pero inmensos que nos llenan más y nos dan vida, sonrisas, alegría.

Hace unos días, como muchas veces, me encontré con mi amigo César Gómez, persona que siempre ha mostrado extraordinaria alegría, dinamismo, sencillez y gran sentido del humor. Hablamos de todos los hechos y acontecimientos del Quindío, porque él siempre está al día en las informaciones. Siempre encuentra una nota alegre, comentarios interesantes. Además, su charla es agradable y llena de datos e informes recolectados en muchas partes. Investiga y no traga entero

La semana anterior, me llamó. No fue raro, ni extraño, pues casi todos los días conversamos de cualquier cosa, pero hablamos o nos escribimos, así sea para saludarnos. En esta ocasión, me quería informar que iba a una cita a exámenes normales a la clínica.

Ya lleva recluido una semana en ese centro de salud. Lo iban a operar el martes, pero el médico decidió que fuese el jueves. Estaba contento, tranquilo y listo a la operación, pues se sentía preparado para la misma.

Hoy, sé que sigue allá. Cuando ni quería demorarse dos días.

Para mi amigo Cesar Gómez y su familia, un abrazo grande, gigante. Saben que los acompaño siempre y que jamás pensé que ese amigo alegre, que reparte sonrisas, alegría, sincera amistad estuviera ya una semana hospitalizado. Solamente Dios sabe cuándo lo volveremos a ver caminando por distintos lugares, llamando, escribiendo o conversando al calor de un café

Hoy, quiero escribir simplemente para insistir en que la amistad va más allá de un saludo cada que nos acordamos de alguien; un abrazo cada que, de pronto, lo decidimos; un beso cuando se nos viene en gana; una llamada cuando tenemos tiempo; un café cuando podemos.

La amistad es hacer que, quienes pasan tanto tiempo a nuestro lado caminado, tomando café, se sientan bien. Que esas personas sean no solamente nuestras compañeras, sino nuestras amigas. Ellas merecen nuestro respeto y las debemos valorar.

La amistad no depende de un mes o un día, ni de un juego de “amigo secreto”. La amistad no es para amigos secretos. Debe ir mucho más allá. La amistad valora a los demás. La amistad respeta a los otros.

La amistad, en momentos difíciles, está ahí. Por eso, este escrito me sale del alma y para quienes lo lean, simplemente les pido que cuiden a quienes tienen cerca, a su lado, a su familia, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo. Valórenlos y respétenlos, porque sé que vale la pena. Aprovechemos cada momento, porque la vida es bella y los amigos, eternos.

Vivir MejorClaro, el tiempo es dinero.

Pero cuando tienes que tomar la decisión que priorizar uno u otro, ¿A quién favoreces?

¿Vas a lugares lejanos a comprar gasolina más barata, incluso si tardas más tiempo? Si estás buscando un nuevo trabajo, ¿Te gustaría trabajar más horas y ganar más dinero; o aceptarías ganar un poco menos si eso significaba que tendrás más tiempo libre?

Resulta que la manera en que respondes a estas preguntas (si priorizas el tiempo por sobre el dinero o viceversa) tiene un efecto pequeño, pero significativo sobre tu felicidad, según un reciente estudio publicado en la revista Social Psychological and Personality Science.

En general, las personas que priorizan el tiempo por sobre el dinero resultan ser más felices, según los autores, tres investigadores de psicología de la University of British Columbia en Vancouver.

Así es como lo descubrieron, proporcionando lo que dicen es la «primera evidencia empírica de que priorizar tiempo por sobre el dinero es una preferencia estable relacionada con un mayor bienestar subjetivo.»

Los investigadores no solo entrevistaron a unos estudiantes universitarios para sacar sus conclusiones. Después de desarrollar una escala para medir la tendencia de una persona de priorizar el tiempo por sobre el dinero, llevaron a cabo seis estudios para demostrar tanto que la preferencia hacia el dinero o el tiempo eran estables y medir su conexión con el «bienestar subjetivo», o lo feliz que se siente una persona .

Al final, sus estudios siguieron a 4.690 personas, entre estudiantes, adultos en Canadá, y «una muestra representativa de empleados estadounidenses.»

Se llevaron a cabo diversos tipos de encuestas, en algunos casos después de unas cuantas semanas o meses después, para ver cómo las personas priorizan el tiempo y el dinero en las decisiones de vida que tomaban tanto grandes (carrera, dónde vivir) como pequeñas (comportamientos del día a día).

Si bien los investigadores fueron capaces de demostrar que la preferencia de las personas por priorizar ya sea el dinero o el tiempo se mantenía estable durante unas pocas semanas o meses, ellos dicen que futuras investigaciones adicionales podrían evaluar cómo cambian estas prioridades durante períodos de tiempo más largos. Las personas mayores eran más propensas a decir que el tiempo era más importante en general.

Después de controlar por edad, sexo, educación, ingresos, número de horas trabajadas en promedio por semana, estado civil y el número de niños que viven en casa (todos factores que podrían influir en la forma en que una persona percibe decisiones de dinero y tiempo) se encontraron con que las personas que priorizan el tiempo consistentemente reportaron ser más felices.

Incluso fueron capaces de distinguir el materialismo de una preferencia por priorizar el dinero. En otras palabras, la gente que podría identificarse como materialistas y de todas formas optaba por priorizar el tiempo y ver los beneficios de hacer eso.

Vale la pena señalar que la diferencia total de felicidad era pequeña, como dijeron, debería esperarse cuando se mide el impacto de los factores psicológicos individuales en algo tan complejo como la felicidad. Sin embargo, el impacto de esta elección era aproximadamente la mitad del tamaño del impacto ya-documentado de cosas como el estado civil o ingresos, lo cual es significativo.

También vale la pena señalar que para algunas personas, priorizar el dinero por sobre el tiempo es una necesidad, no una elección. Algunas personas pueden necesitar elegir un trabajo mejor pagado con más horas, ya que de otro modo no podrían pagar elementos esenciales, por ejemplo, incluso si pudieran priorizar al tiempo si fueran capaces de hacerlo.

Los autores no saben si elegir el tiempo por sobre el dinero hace que la gente más feliz, o si la gente feliz elige priorizar el tiempo por sobre el dinero, y entonces eso deriva en un mayor placer de su tiempo libre. Tal vez las personas que pueden permitirse el lujo de hacer del tiempo una prioridad ya son más felices. Eso es parte de por qué los autores también quieren ver si esta diferencia de felicidad sólo es válida luego de que las necesidades financieras de una persona son alcanzadas (controlar sus ingresos, pero dicen que necesitan investigar más).

Si bien todavía hay preguntas por responder, dicen que esta preferencia por el tiempo «puede proporcionar un camino hacia una mayor felicidad.»

Así que la próxima vez que estés tomando la difícil decisión entre tener más tiempo o más dinero, piensa en tu felicidad, no sólo en tu billetera.

 

 

 

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