Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los mejores consejos para crecer como persona

mantras99% del tiempo, lo único que se interpone entre tú y tu objetivo es la fatídica historia que te sigues contando acerca de por qué no puedes lograrlo.

La vida cambia cada día, y nosotros también podemos. Esa es la verdad, pero a menudo nos sentimos desesperadamente atascados contra nuestra voluntad.

¿Por qué? Porque los cambios que buscamos generan incertidumbre, y la vida puede ser difícil de navegar cuando no estamos seguros sobre las cosas.

Nos sentimos confundidos y desplazados, y empezamos a llenar nuestras lagunas de comprensión con historias sobre cómo es la vida. Pero estas historias a menudo nos hacen más daño que bien.

Imagina que estás en medio de cambiar de trabajo, construir un negocio o ponerte en forma. ¿Cuál es la historia que te estás contando acerca de incorporar ese cambio en tu vida? ¿Implica que eres el héroe con confianza de la historia? ¿O un personaje que no cree que él o ella misma pueda hacerlo, y por lo tanto, reacio a intentarlo?

Si estás pensando como esto último, no estás solo, muchos de nosotros luchamos de la misma manera.

Ahora, tómate otro momento y imagina si las grandes historias de ficción de nuestros tiempos fuera las historias autodestructivas que nos contamos:

• Bruce Wayne nunca vestiría su traje de Batman porque él no creería que tiene lo que se necesita para marcar la diferencia en Gotham City, por lo que se queda sentado en casa y navegando por las redes sociales.

• Buffy Summers rechaza su papel de asesina de vampiros, porque nunca intentó matar a un vampiro antes, así que porqué empezar ahora.

• Harry Potter no pelea con Voldemort porque es demasiado trabajo para un niño de su edad, y decide que sería mucho más fácil quedarse en su habitación y jugar videojuegos.

• Frodo Baggins le devuelve el Anillo a su primo y regresa a la Comarca, porque cree que la búsqueda por delante es demasiado arriesgada.

Serían historias horribles, ¿no?

Y sin embargo, las historias que nos contamos acerca de nuestros deseos y metas tienden a seguir estas mismas líneas desfavorables. En el momento en que las cosas se ponen un poco duras, nos desplomamos.

Considera un ejemplo reciente en tu propia vida:

¿Qué cambio positivo intentaste hacer en tu vida, pero tuviste demasiados problemas para llevarlo a cabo?

Sea cual sea el cambio positivo, piensa en la historia que empezaste a contarte a ti mismo en el momento en que te diste cuenta de que no estabas progresando tan rápido como esperabas. Haz tu mejor esfuerzo para visualizar la historia en detalle para que puedas aclarar mejor lo que realmente estuvo sucediendo en tu cabeza. Esto es bastante significativo. Porque la historia que te dices a ti mismo en tu cabeza a menudo es la que se escribe en la realidad.

Por desgracia, apuesto a que fracasas debido a esa historia con más frecuencia de lo que te das cuenta; es probable que se meta en tu camino mucho más que cualquier otro obstáculo del mundo real que estás enfrentando. Y empieza con algo como…

• “No soy lo suficientemente bueno…”
• “Soy una mierda…”
• “Voy a fallar…”
• “Estoy desperdiciando mi tiempo…”
• “No importaba mucho de todos modos…”
• “No vale la pena el tiempo ni el riesgo…”
• “Lo haré mañana…”
• “Prefiero ver Netflix…”
• Etc.

Entonces, ¿qué puedes hacer si tu historia te está perjudicando más de lo que te está ayudando?

Cambia la maldita historia que te estás contando!

Se el héroe de tu historia.

Estos mantras pueden ayudarte a hacer eso…

Mantras diarios para cambiar tu historia

Cuando te sientas desanimado y con dudas, y sin la mentalidad que necesitas para dar un paso adelante, reflexiona sobre los siguientes mantras.

A lo largo de los años, Angel y yo hemos trabajado con cientos de estudiantes que han utilizado con éxito estos mantras para cambiar su diálogo interior y alimentar su positividad en los días más difíciles. Así que elige uno (o más) que sea relevante para tu lucha actual, y repítelo en tu mente hasta que te hundas en él…

1. Permítete ser un principiante. Nadie comienza siendo grande. Haz lo mejor que puedas hasta que sepas mejor. Una vez que sepas mejor, hazlo mejor.

2. Deja de huir. Respira. Está donde estés. Estás donde se supone que debes estar en este momento. Cada paso y experiencia es necesaria.

3. Usa la decepción y la frustración para motivarte en vez de desanimarte. Se conciente. Tienes el control de la forma en que respondes a la vida.

4. No eres producto de tus circunstancias. Eres producto de tus decisiones. Se trata de decidir no dejar que tu frustración o miedo decidan tu futuro.

5. No compares tu progreso con el de los demás. Todos necesitamos nuestro propio tiempo para viajar nuestra propia distancia. Enfócate en el paso que estás tomando ahora, y saca lo mejor de él.

6. En una cultura que busca resultados inmediatos, debemos aprender la belleza del esfuerzo, la paciencia y la perseverancia. Se fuerte y firme. Apégate a tus rituales diarios positivos.

7. La paciencia es una expresión genuina de confianza, aceptación, serenidad y fe en tu propia capacidad. Es un signo de fuerza. Practícala.

8. A medida que enfrentas los obstáculos inevitables de la vida, recuerda, es mucho mejor estar agotado de mucho esfuerzo y aprendizaje, que estar cansado de no hacer absolutamente nada.

9. Tus problemas son parte de tu historia. Ser rechazado de algo que quieres a menudo significa que estás siendo dirigido hacia algo que necesitas… para dar el siguiente mejor paso hacia adelante.

10. Ninguna historia de vida dura un capítulo entero. Ningún capítulo cuenta la historia entera. Ningún error define quién eres. Continúa girando las páginas que necesiten ser giradas.

Los grandes cambios suceden gradualmente, en pequeños pasos

Todos los detalles aparte, cuando se trata de hacer un cambio significativo en tu vida (encontrar un nuevo trabajo, construir un negocio, ponerte en forma, fomentar una nueva relación, iniciar una familia, ser más productivo, o cualquier otro viaje personal que lleve tiempo, paciencia y compromiso) una cosa que tienes que preguntarte es:

“¿Estoy dispuesto a pasar un poco de tiempo todos los días como muchas personas nunca lo harían, para poder pasar la mayor parte de mi vida como muchas personas nunca podrán?”

Piénsalo. En última instancia, nos convertimos en lo que hacemos repetidamente. La adquisición de conocimientos no significa que estás creciendo; el crecimiento sucede cuando lo que sabes cambia cómo vives. Todos los días.

No será fácil. Inevitablemente tendrás problemas en el camino.

Pero la historia que te dices te llevará allí, paso a paso…

Siempre y cuando te cuentes la historia correcta:

El que tiene un inconfundible héroe, interpretado por ti.

Vivir MejorTal vez sea porque soy periodista, pero la forma en que sé que estoy en una buena conversación es porque inconscientemente empiezo a buscar mi bloc de notas, porque todo lo que estamos discutiendo me fascina.

Por un lado, quiero tomar notas de lo que estamos hablando – tal vez me están contando sobre unas vacaciones increíbles que tomaron, o tal vez les estoy contando sobre mi relación con mi familia.

Pero por otro lado, quiero registrar esas sutiles estrategias que están usando para guiar la interacción. ¿Cómo terminé agarrando mi silla en suspenso? O ¿Cómo hicieron que me abra así?

Imagino que no soy la única que tuvo estas preguntas. Así que busqué en los hilos de Quora para comprender los comportamientos más comunes que hacen que alguien sea un placer con quien hablar.

Sigue leyendo para averiguar qué hacen esos excelentes conversadores – y cómo puedes empezar a emularlos.

1. Aprenden lo que te importa, y te permiten hablar sobre ello

Rajesh Setty dice que es importante permitir que tu interlocutor revele lo que le interesa.

“Estarás tentado a interrumpir y compartir lo que a ti te importa de vez en cuando”, dice. “El truco es detenerte y enfocarte en la otra persona primero. Ya tendrás tu oportunidad.”

De hecho, investigaciones recientes sugieren que hablar de ti mismo es intrínsecamente placentero; estimula los mismos centros de recompensa en el cerebro que se iluminan por el sexo, la cocaína y la buena comida. Por lo tanto, tiene sentido que la gente se sienta positivamente sobre una conversación en la que fueron el centro de atención.

2. Muestran sus emociones

Max Lukominskyi escribe:

Es difícil sobrestimar la importancia de las emociones durante el diálogo. Mientras hables, acompaña tus palabras con los correspondientes gestos y sentimientos. Mientras lo haces, como oyente, muestra tus reacciones y deja que tu pareja sepa cómo te siente por lo que ha dicho.

Las investigaciones respaldan esto: Un estudio encontró que las personas que suprimen sus emociones a menudo son percibidas como menos agradables que las que expresan sus sentimientos.

3. Encuentran algo que tengan en común contigo

Brian Blose recomienda que “encuentres maneras de guiar las conversaciones a áreas de interés mutuo.”

Blose dice que a menudo comienza preguntando qué hace su compañero de conversación para ganarse la vida; otras veces menciona un nuevo restaurante que visitó.

“Puede que tengas que probar algunos temas antes de encontrar algo que tengan en común.”

Las investigaciones psicológicas ayudan a explicar por qué esta estrategia podría funcionar – según el efecto de similitud-atracción, tendemos a gravitar hacia personas que son como nosotros, y especialmente cuando compartimos actitudes y valores similares.

4. Mantienen una mente abierta

“Aquellos que se cierran a ciertas ideas y se asocian sólo con personas con ideas afines están perdiendo no sólo crecimiento personal, sino oportunidades para avanzar en sus carreras”, escribe Anoop Nain.

Lo que es más, molestar a alguien para que vea tu punto de vista puede ser lo peor.

Una de las mejores maneras de llevar a cabo conversaciones profundas, en oposición a las charlas cortas, es estar abierto a escuchar las ideas de tu compañero de conversación, en lugar de obligarlo a adoptar las tuyas.

5. Te hacen sentir cómodo

Tómate un segundo para pensar en el día de la otra persona y ve qué puedes hacer para mejorarlo,” dice Ayush Agarwal. “Algo tan simple como darle a la otra persona un vaso de agua o ofrecerte para charlar en un café podría poner las cosas en un buen comienzo”.

De esta manera, tu interlocutor se sentirá inmediatamente como si te preocuparas por él; además, no se distraerán por su sed.

6. Hablan de algo que recientemente les sucedió

Según Robbie Vorhaus, “nunca estarás perdido si hablas de algo que te haya impactado en las últimas 24 horas.”

“Compré un nuevo teléfono ayer” debería bastar; “Descubrí que mi pareja me estaba engañando ayer” es probablemente demasiado personal. Las investigaciones sugieren que revelar algo demasiado íntimo cuando conoces a alguien por primera vez puede ser desagradable.

7. Hacen preguntas que conducen a otros temas

Chris X. Yang hace hincapié en la importancia de hacer el tipo de preguntas correcto.

Por ejemplo, dice, en lugar de preguntar, “¿De dónde eres?” Puedes preguntar, “¿Qué es lo mejor del lugar de donde eres?” De esa manera, obtendrás más que una respuesta de una sola palabra, y podrás desencadenar un ida y vuelta.

Si haces una pregunta simple, Gretchen Rubin, autor de libros incluyendo “The Happiness Project”, aconseja hacer una pregunta con seguimiento. Por ejemplo, si preguntas, “¿De dónde eres?” podría entonces preguntar: “¿Cómo sería tu vida si todavía vivieras allí?”

Vivir MejorSi hay un fallo que se encuentra en la mayoría de los libros de autoayuda, es que no logran abordar la fuente del problema.

La mayoría son colecciones de afirmaciones y recetas (¡Levántate más temprano! ¡Ten Confianza!) que evitan el trabajo más duro de auto-mejoramiento.

Y no es de extrañar que lo hagan. Lo que refuerza nuestros comportamientos menos deseables es un cóctel de hábitos débiles, ansiedades, ilusiones, inseguridades y más; cosas que necesitan ser enfrentadas si queremos tener alguna esperanza de crecer más allá de ellos.

No es de extrañar que los libros de autoayuda eviten este paso crucial.

Nuestros prejuicios y defectos arraigados son complejos y enteramente únicos para nosotros.

Ningún libro podría esperar predecirlos o abordarlos, por lo que a menudo vale la pena escribir un libro de autoayuda en el más puro sentido: Un libro solo para nosotros.

Eso es exactamente lo que hizo Marco Aurelio, filósofo y el último de los Cinco Buenos Emperadores de Roma.

Su libro Meditaciones no es un diario ni unas memorias tanto como una guía para él mismo, una obra llena de perspicacia y convicción destinada a guiarlo en su camino a convertirse en una mejor persona.

Aunque estaba destinado exclusivamente a su autor, Meditaciones conserva una honestidad y filosofía de la que podemos aprender incluso hoy.

Qué podemos aprender de Marco Aurelio:

No te obsesiones con los elogios

Marcus Aurelius escribió en el Libro 12 de las Meditaciones: “No deja de sorprenderme: todos nos amamos más que a los demás, pero nos preocupamos más por su opinión que por la nuestra.”

El autor habla mucho de los peligros de los elogios, y se puede decir por su interés que fue tentado por las promesas de los elogios durante gran parte de su vida. Pero los elogios, se recuerda a sí mismo, es un objeto condenado que no es digno de su preocupación, ni la de nadie más.

¿Cuál es el propósito, por ejemplo, de querer ser recordado en la posteridad, complacer a una futura masa de gente que nunca conocerás? “Podrías también estar molesto por no ser un héroe para tu bisabuelo” dice él.

Él es cuidadoso de los elogios en cualquier forma, en esta vida también. El elogio es voluble, y no vale mucho la pena, para ver esto sólo mira quién está elogiándote: “Quieres elogios de personas que se patean cada quince minutos, la aprobación de personas que se desprecian a sí mismas.”

La multitud no es vale tu fidelidad y esfuerzo; ellos no gastarán las suyas en ti. Cuánto más sabio es depender de tus propios valores, y cuánto más saludable es para tu espíritu.

Abraza las responsabilidades de tu estación

Las creencias de Marco Aurelio dependen mucho de la filosofía estoica. Gran parte de lo que se recuerda a sí mismo es estar en paz con las contingencias que el mundo te lanza, ya sean angustiosas o difíciles.

“Recuerda: no debes sorprenderte de que una higuera produzca higos, ni tampoco de lo que el mundo produce,” dice, “Un buen médico no se sorprende cuando sus pacientes tienen fiebre o un timonel cuando el viento sopla contra él.”

Esta puede ser una doctrina útil para ejecutivos y líderes, quienes a menudo tienen que lidiar con las contingencias y los errores más frustrantes. Podrían encontrar la calma en recordar que es por estos agitados momentos que sus talentos son necesarios.

Ten una filosofía

Para Aurelio, la filosofía es una herramienta para la vida. “Los médicos mantienen sus bisturís y otros instrumentos a mano, para emergencias. Mantén tu filosofía preparada también; lista para entender el cielo y la tierra, “porque” nada en la tierra sucede ignorando al cielo.”

En otra parte de Meditaciones, Aurelio refleja que la filosofía es el defecto que a veces traicionamos; es la guía que nos mantiene en un rumbo natural y adecuado en la vida.

Abraza el estrés

Lo más curioso de la filosofía de Marco Aurelio es su estoicismo. Una y otra vez, se compromete con la indiferencia, la calma y la evasión del dolor. Para él el estrés es natural e incluso un signo que tiene que ser apreciado, prácticamente convirtiendo la idea misma en su cabeza.

“Es normal sentir dolor en las manos y los pies, si estás usando tus pies como pies y tus manos como manos. Y para un ser humano sentir estrés es normal – si estás viviendo una vida humana normal. Y si es normal, ¿cómo puede ser malo? “

importaran menos

11. Culpar a otros

¿Alguna vez conociste a alguna persona feliz que regularmente evada la responsabilidad, la culpa y señale con el dedo y ponga excusas por su insatisfactoria vida? Yo tampoco.

Las personas felices aceptan la responsabilidad de cómo se desarrollan sus vidas. Ellos creen que su felicidad es subproducto de sus pensamientos, creencias, actitudes, carácter y comportamientos. Y aunque se necesita tiempo para comprender esto plenamente, es una lección que vale la pena aprender.

12. Ganar la aprobación de todos los demás

Es la fuerza de tu convicción lo que determina tu nivel de éxito personal en el largo plazo, no el número de personas que están de acuerdo contigo en cada pequeña cosa que haces. En última instancia, sabrás que has tomado las decisiones correctas y has seguido el camino correcto cuando haya paz genuina en tu corazón.

13. La idea de salvar a ciertas personas (excesivamente dramáticas) de sí mismas

Honestamente, no puedes salvar a algunas personas de sí mismas, así que no te hundas en su drama.

Aquellos que hacen el caos perpetuo de sus vidas no apreciarán que interfieras con la conmoción que han creado. Ellos quieren la simpatía de “pobre bebé”, pero no quieren cambiar. No quieren que sus vidas sean arregladas por ti. No quieren que sus problemas sean resueltos, que sus adicciones emocionales y distracciones sean quitadas, ni sus historias resueltas, ni sus líos limpiados. ¿Porque qué les quedaría? Ellos no lo saben y no están listos para saberlo todavía. Y no es tu trabajo decírselos.

14. Las cosas egoístas y despectivas que otros digan y hagan

Si tomas todo personalmente, inevitablemente te sentirás ofendido por el resto de tu vida. Y eso no vale la pena!

En algún momento se hace muy claro que la manera en que la gente te trata es su problema, y cómo reaccionas es el tuyo. Comienza a aprovechar al máximo la increíble libertad que ganas cuando te separas de las payasadas de las otras personas.

15. Ganar discusiones

No vale la pena pelear por ello por mucho tiempo. Y si puedes evitarlo, no pelees en absoluto. Realmente no importa tanto. No definas tu inteligencia o autoestima por el número de peleas que has ganado, sino por el número de veces que te has dicho en silencio: “¡Esto no vale la pena!”

16. Juzgar a los demás por sus defectos

Todos tenemos días en los que no somos los mejores. Y cuanto más crecemos, más nos damos cuenta de lo importante que es dar a los demás el respiro que esperamos que el mundo nos dé en nuestros malos días. En verdad, nunca sabes lo que alguien ha pasado en su vida, o por lo que están pasando hoy. Se amable, generoso y respetuoso… y entonces quédate en tu camino.

17. La obsesión de la sociedad por la belleza exterior

A medida que envejeces, el cómo te ves en el exterior se convierte cada vez menos en un problema, y que quien eres en el interior se convierte en el principal punto de interés. Eventualmente, te das cuenta de que la belleza no tiene casi nada que ver con la apariencia; es quien eres como persona, cómo haces que los demás se sientan consigo mismas, y lo más importante, cómo te sientes contigo mismo.

18. Las posesiones físicas lujosas y costosas

Más adelante en tu vida, tu lista de deseos personales para posesiones físicas “lujosas” tiende a ser cada vez más y más pequeña, porque las cosas que realmente quieres y necesitas son las pequeñas cosas que no se pueden comprar.

19. Todas las relaciones superficiales que sólo te hacen sentir más popular

Es bueno tener amigos. Sé amable. No te dejes llevar. Aparta mucho tiempo para aquellos que más importan. Tu tiempo es extremadamente limitado, y tarde o temprano sólo querrás estar cerca de las pocas personas que te hacen sonreír por las razones correctas.

20. Las distantes futuras posibilidades

A medida que pasa el tiempo, naturalmente tendrás más detrás tuyo y menos delante de ti. El futuro distante, entonces, poco a poco tendrá menos valor para ti. Pero eso realmente no importa, porque la buena vida siempre empieza ahora mismo, cuando dejas de esperar una mejor.

Algunas personas esperan todo el día para las 5pm, toda la semana para el viernes, todo el año para las fiestas, toda su vida para la felicidad. No seas uno de ellos. No esperes hasta que tu vida esté casi terminada para darte cuenta de lo buena que ha sido. El secreto de la felicidad y la paz es dejar que este momento sea lo que es, en lugar de lo que como crees que debería ser, y entonces hacer lo mejor con él.

Vivir MejorEl tiempo es en última instancia un recurso limitado. Nadie va a vivir para siempre, incluso si la mayoría de la gente camina sin pensar en ese hecho.

Algunas personas, sin embargo, tienen un mayor sentido de su propia mortalidad. Un diagnóstico de cáncer puede poner al revés todo. Sobrevivir a la enfermedad cambia lo que sientes sobre el tiempo.

¿Cómo? Aquí tienes algunas respuestas de algunos jóvenes supervivientes.

“Profundizo más rápido”

Matt Hall descubrió que tenía leucemia en 2006, a los 32 años. Afortunadamente, su forma de cáncer era tratable con Gleevec, una droga que mantenía la enfermedad manejable, lo que significaba que Hall podía esperar vivir una vida relativamente normal.

Sin embargo, esa buena noticia no fue inmediatamente obvia cuando fue diagnosticado. Él recuerda estar en su coche después de saberlo. Su esposa conducía. Miró por la ventana y vio a otras personas en sus coches, moviendo sus cabezas al ritmo de la música. “La vida continúa, pero en mi coche parecía que la vida estaba paralizada”, dice. “Vivía con una perspectiva de medio metro frente a mí. Cuando sucede algo así, no ves más allá.”

Eventualmente, una vez que pasó de pensar que podría morir pronto a saber que viviría con una enfermedad crónica, se dio cuenta de que necesitaba una visión a más largo plazo. La urgencia se desvanece, dice, “pero nunca se desvaneció al punto que lo consideraba un ritmo normal de la vida antes del cáncer.”

Hall dice: “Ahora, soy decisivo, y tengo una urgencia que a veces es incómoda para las otras personas”. Cofundó una empresa (Grupo de Inversiones Colina), y escribió un libro (Odds On: The Making of an Evidence-Based Investor).

Cuando quiere hacer algo, tiende a hacerlo. Recientemente fue a Wimbledon porque le encanta el tenis y quería ver a Roger Federer jugar. “Puedo profundizar en las conversaciones con la gente con más rapidez,” dice.

Este ritmo intenso tiene sus complicaciones. “Es de alguna manera agotador,” admite Hall. “No te das el tiempo para simplemente tirarte y relajarte, despreocuparte de las cosas,” dice. “Yo diría que es algo en lo que tengo que trabajar.”

“No me aporreo a misma”

Cuando Hall fue diagnosticado, se encontró con una serie de artículos en la revista Glamour de una joven mujer que tenía la misma forma de leucemia. La escritora Erin Zammett Ruddy fue diagnosticada a la edad de 23 años, y estuvo viviendo con la enfermedad durante 15 años. Su percepción del tiempo cambió de una forma algo diferente a la de Hall.

Como una ve-y-tómalo de 23 años, “tenía que maximizar cada hora del día,” dijo. “Nunca me relajé, siempre estaba haciendo, logrando y obsesionada con el futuro”.

La montaña rusa de su diagnóstico, y luego descubrimiento de que sería capaz de vivir una vida relativamente normal, “me hizo darme cuenta de que realmente no me importa eso”, dice Ruddy. Ella encontró pensando: Estoy sana, y me siento bien, así que voy a relajarme.”

Dicho esto, ella no es una remolona. Antes del cáncer, quería viajar, ser escritora, tener influencia. La ironía es que “lo que yo pensaba que iba a descarrilarme, no me descarriló”. Ruddy escribió un libro (Mi llamada vida normal) sobre tener cáncer.

Viajó por todo el mundo hablando sobre el cáncer. Se dio cuenta de que, aunque podía lograr mucho, “no tenía que estar tan loca por todo eso”, dice Ruddy.

“Supongo que dejé de despertar cada día sintiendo que tenía que conquistar el mundo hoy. Si ver Below Deck en Bravo es algo que me hace feliz por una hora en la noche en contraposición a una serie de otras cosas que podría estar haciendo, no me aporreo a mí misma. Sólo lo hago.”

Encontrando la paz

Layla Banihashemi, neurocientífica y profesora asistente de psiquiatría en la Universidad de Pittsburgh, fue diagnosticada con cáncer de mama a los 32 años, unos pocos meses después de casarse. Pasó un año en quimioterapia, cirugía y radiación.

Antes de su diagnóstico, ella dice: “Estaba casi exclusivamente enfocada en mis investigaciones y carrera.” No había viajado mucho. “Definitivamente había cosas en el fondo de mi mente que quería perseguir, como hacerse maestra de yoga o aprender a tocar la guitarra y escribir canciones. Pero se quedaron en mi mente porque siempre había algo aparentemente más importante y siempre había una tarde o un después de terminar esto.”

Banihashemi y su marido incluso decidieron retrasar su luna de miel porque estaban ocupados con trabajo. “También pasé mucho tiempo preocupándome intensamente por el futuro (¿qué sucederá si mi beca no fuera financiada, qué haría con mi vida?) y no ver otras posibilidades.”

El diagnóstico cambió eso.

Banihashemi aprendió a “actuar en las cosas que deseo hacer”. Después de terminar la mayor parte de su tratamiento, escribió dos canciones con la ayuda de un amigo músico. Ella y su marido tomaron su luna de miel retrasada en Kauai. Tomó una clase de canto y dos clases de guitarra. Actualmente, Banihashemi está tomando clases de dibujo y aprendiendo a nadar. También comenzó a dirigir más su lado espiritual.

“Después de mis tratamientos de radiación, experimenté algunos síntomas de estrés postraumático y comencé a buscar formas de sanar a nivel emocional y espiritual,” dice Banihashemi.

“Cuando estos síntomas estaban en su peor momento, decidí perseguir la formación de maestro de yoga que había querido hacer desde la universidad,” explica. “Y si bien tardaría mucho tiempo, no podía pensar en ninguna razón para no hacerlo.” Pasó 10 horas estudiando los fines de semana, encontrando paz y curación.

Banihashemi pasó más tiempo en la naturaleza. “Una cosa a la que dedico mucho menos tiempo es a preocuparme por el futuro,” dice. “Tengo un mayor sentido de que estoy en el camino correcto, y que las cosas saldrán exactamente como se supone.”

No sudo por las cosas pequeñas

De todas las reacciones diferentes, surge un tema: Sobrevivir tiende a hacer que la gente piense que no tiene sentido perder tiempo y energía en cosas que no son ni significativas ni agradables.

“No me engaño con cosas pequeñas,” dice Hall. “Externalizo tanto como puedo ahora, solía tener una cortadora de césped, pero ahora no.” También vive cerca del trabajo para pasar el menor tiempo posible en el auto.

Ruddy se encuentra relajada cuando las cosas salen mal; un buen rasgo para tener mientras crías a tres niños pequeños. Ella puede planear un gran día, y luego tener al niño vomitando por todas partes. “Lo siguiente que sabes es que son las 2 de la tarde y no me he duchado,” dice. Sin embargo, “porque tuve esa experiencia, sé, gracias a Dios, que va a haber otro día. Que no es el fin del mundo.”

feliz¿Qué diferencia a una persona feliz de otra infeliz?

Les hemos preguntado a los expertos en cultura slow Artiem Fresh People de Artiem Hotels y nos han dado 20 claves fundamentales para hacer la distinción.

Nosotras nos las vamos a tomar como pequeños retos para incorporar en el día a día y así parecernos un poquito más a las personas happy que queremos ser. ¿Te animas a seguir el ejemplo?

Estos son los secretos de las personas felices:

1. Desdramatizan con humor

¿No te has fijado en que la gente que está feliz de la vida se ríe mucho? Pues que sepas que también lo hace de sí misma. No se martirizan tratando de cambiar las cosas ni de conseguir la perfección. Si no se puede, aceptan las reglas del juego y sonríen.

2. No se toman nada como algo personal

Para ellos no existe el enemigo.

3. Le dan importancia a la belleza

Les gusta mantener el orden, rodearse de objetos personales bonitos, de flores…

4. Tienen autocontrol

Son moderados comprando, comiendo, creando, fumando, bebiendo, conduciendo, hablando, trabajando, pensando, adorando, creyendo, siendo… ¿Te suena eso de que en el término medio está la virtud?

5. Son creativos

Y no subestiman sus capacidades, todo lo contrario, ellos crean, no copian.

6. Se visualizan de forma optimista

“Las personas que tienen el hábito de soñar en grande tienen más probabilidades de alcanzar sus metas que las que no lo hacen”, apuntan desde Artiem Fresh People.

7. Se cuidan

A la gente feliz le gusta alimentarse de forma saludable, hacer deporte, dormir bien y, en definitiva, cuidar de su bien más preciado: la salud.

8. Sonríen y son amables

Tratan con cariño a todo el mundo, gastan bromas y muestran respeto por todos, incluidos ellos mismos.

9. Se mueven con máximos

Son generosos al máximo pero también piden sin parar. Cuidan a su familia y amigos al máximo, sin importar el esfuerzo que haya que hacer.

10. Disfrutan conversando con cualquiera

Y eso es porque son receptivos a otros puntos de vista y mentalidades de los que pueden aprender.

11. Son proactivos en todo lo bueno

El amor, el sexo, la risa…

12. Son asertivos

“Para ser feliz hay que facilitar la vida a los demás pero sin comprometer la propia ni la de los que queremos”, nos cuentan desde Artiem Fresh People.

13. Viven sin miedo

¿Qué te parece cambiar el chip y tomarte los problemas como desafíos? La gente feliz lo hace.

14. Disfrutan de su tiempo libre

Leen, tocan un instrumento, cantan, bailan…

15. Viven conscientemente y desaceleran el ritmo cuando es necesario

Este tipo de personas cultiva el ahora y lo saborean. La consciencia plena es su objetivo. Se toman la vida con calma y afrontan los desafíos sin alarmismos ni triunfalismos.

16. Son agradecidos

La gente feliz aprecia la vida y todo lo que tiene/ha conseguido.

17. Están aprendiendo continuamente

“Los juicios u opiniones radicales, inmutables y sin discusión son una trampa para la felicidad. Están abiertos a nuevas experiencias y al cambio”, señalan desde Artiem.

18. Perdonan

“Las personas felices entienden que es mejor perdonar y olvidar que dejar que sus sentimientos negativos desplacen a sus sentimientos positivos”, nos cuentan desde Artiem Fresh People.

19. Meditan

¿Sabes que hay diferentes formas de meditación? Practicar yoga, hipnosis, relajación, afirmaciones, visualizaciones o simplemente quedarse en completo silencio, son algunos métodos para llegar a esta especie de nirvana.

20. Buscan la naturaleza

Te preguntarás el porqué de esto. Es muy sencillo, hay mucha gente a la que les despierta sensaciones de bienestar y felicidad.

Vivir Mejor

8. Sigue tus intereses

En lugar de aprender sobre una tonelada de temas aburridos sólo por el hecho de estar bien informado, persigue las áreas que realmente encuentras estimulantes. De esta manera, sonarás animado y atractivo al describirlas a los demás.

“No creo que sea tanto una cuestión de intentar ser interesante tanto como naturalmente es perseguir lo que te gusta, siendo un ávido estudiante y coleccionista de información que te interesa y excita,” escribe Renee Nay.

9. Lee mucho

Si tienes el tiempo y el dinero para viajar por el mundo, genial. Pero incluso si no los tienes, igual puedes aprender sobre las diferentes culturas y períodos históricos leyendo todo lo que puedas conseguir.

Libros, blogs, publicaciones periódicas; exponte a tantas nuevas historias e ideas como te sea posible.

Basada en la revisión de una investigación sobre los efectos psicológicos de leer ficción, Keith Oatley le dijo a The Washington Post : “Las personas que leyeron más ficción fueron mejores en la empatía y la comprensión de los demás.”

Lee mucho; eso nos abre nuevos mundos.” dice Caitra Murlidhar.

10. Muestra sentido del humor

Awdesh Singh sugiere desarrollar un sentido del humor en tus interacciones con otros. “Aprende a ver el lado más ligero de la vida”, escribe, “y desarrolla el hábito de ser feliz incluso en tus fallas.”

Bonus si estás tratando de impresionar a una cita: Las investigaciones sugieren que los hombres divertidos son percibidas por las mujeres como más atractivos, posiblemente porque parezcan más inteligentes.

11. Pasa tiempo con otras personas interesantes

Singh añade que la compañía que mantienes influye en tu propia personalidad.

“Si estás en compañía de personas aburridas, personas descontentas o personas serias, es probable que te vuelvas como ellos muy pronto,” dice. “Lo mismo ocurre cuando estás en compañía de personas interesantes.”

12. Profundiza en uno de tus intereses

Puedes estar tentado en convertirte en un amateur en muchos campos desarrollando un poco de conocimiento sobre todo. En lugar de eso, considera saber mucho sobre un tema y alardea sobre tu experiencia en esa área.

April Fonti dice que ella encuentra a la gente interesante cuando “realmente persiguen una cosa con gran intensidad y profundidad durante un largo período de tiempo. Podrían ser científicos muy exitosos o simplemente tranquilos solitarios, no importa.”

13. Toma una clase de improvisación

El comediante Bill Connolly le dijo a Fast Company que practicar del arte de la improvisación puede ayudarte a mejorar tus habilidades de comunicación en la vida cotidiana.

Una de las razones de esto es porque te hace un mejor oyente, te enfoca en lo que la otra persona está diciendo en lugar de lo que tú vas a decir a continuación.

Ken Gregg dice:

“Incluso si eres tímido y no tienes intención alguna de actuar públicamente alguna vez, la improvisación te relajará, te ayudará a ‘pensar más rápido’, a re-aprender a ser juguetón (algo que la mayoría de los adultos han perdido) y hacerte sentir más cómodo haciéndote el tonto delante de otras personas (una habilidad de la vida que viene con frecuencia).

Puede abrirte y ayudarte a ser más comprometido cuando interactúas con otras personas.”

14. Corre con una multitud diferente

Tal vez la verdadera razón por la que no te sientes interesante es porque estás pasando tiempo con personas que no te aprecian. En ese caso, encuentra una comunidad diferente que entienda lo que tienes para ofrecer.

Travis Biziorek escribe: “Desafíate a conocer gente nueva, a pasar el rato con gente diferente y experimentar personas con diferentes perspectivas y puntos de vista sobre la vida. Te prometo que encontrarás gente que te interese y ellos te encontrarán fascinante.”

importaran menosMuy a menudo dejamos que las pequeñas frustraciones de cada día nos oculten belleza que hay delante de nosotros.

Nos quedamos atrapados en nuestras propias cabezas, y literalmente no sabemos que nuestras vidas son mejores que las pocas cosas que no salen como debieran. Nos quejamos o vomitamos nuestras quejas en las redes sociales.

“¡La vida es tan injusta!” Gritamos. Y todo el mundo está de acuerdo y lanza sus quejas en la piscina de los chismes.

Otras veces hablamos mucho sobre un montón de cosas que realmente no importan. Escudriñamos y dramatizamos lo insignificante hasta que nuestras caras se ponen azules, y entonces nos sentamos y nos rascamos la cabeza desconcertados por lo insatisfactoria que es la vida.

Pero cuanto más viejo nos ponemos, más silenciosos nos hacemos y en menos dramas y caos inútil nos involucramos. La vida nos humilla gradualmente a medida que envejecemos. Nos damos cuenta de en cuántas tonterías hemos perdido tiempo.

A decir verdad, la tarde siempre entiende lo que la mañana ni siquiera sospechaba.

Aquí tienes algunas cosas en las que tendemos a gastar mucha energía mental y física cuando somos más jóvenes, que eventualmente nos damos cuenta de que importan mucho menos de lo que originalmente pensamos…

1. Las inevitables frustraciones de un día normal

El 99,9% de lo que te estresa hoy no importará dentro de un mes. Tarde o temprano lo sabrás con certeza. Así que haz tu mejor esfuerzo para dejar de lado las tonterías, mantente positivo y sigue adelante con tu vida.

2. Los pequeños fracasos con los que a menudo te sientes auto-consciente

Cuando fijas metas y tomas riesgos calculados en la vida, aprendes eventualmente que habrá épocas en las que tendrás éxito y habrá épocas en las que fallarás, y ambas son igualmente importantes a largo plazo.

3. Lo “perfecto” que todo podría ser, o debería ser

Entender la diferencia entre un esfuerzo razonable y el perfeccionismo es fundamental para dejar ir las fantasías y recoger tu vida. El perfeccionismo no sólo te causa innecesario estrés y ansiedad de la superficial necesidad de siempre “hacerlo bien”, en realidad te impide obtener algo que vale la pena hacer.

4. Tener total confianza antes de dar el primer paso

La confianza es esa inercia interior que nos impulsa a esquivar nuestros vacíos temores y dudas en nosotros mismos. En el camino de la vida, nos damos cuenta de que rara vez tenemos confianza cuando empezamos de nuevo, pero a medida que avanzamos y aprovechamos nuestros recursos internos y externos, nuestra confianza se fortalece gradualmente.

Un error común que muchos jóvenes cometen es querer sentirse seguros antes de comenzar algo, ya sea un nuevo trabajo, una nueva relación, vivir en una ciudad nueva, etc. Pero no funciona así. Tienes que salir de tu zona de confort, y arriesgar tu orgullo, para obtener la recompensa por la búsqueda de tu confianza.

5. Las complejidades de lo que hay en ello para ti

El tiempo nos enseña que no tenemos nada en esta vida hasta que lo dejemos ir. Esto es cierto para el conocimiento, el perdón, el servicio, el amor, la tolerancia, la aceptación, etc. Tienes que dar para recibir. Un punto tan simple, y sin embargo es tan fácil olvidar que entregarnos a nosotros mismos, sin un precio, tiene que ser primero! Es el dar lo que nos abre a la gracia.

6. Ser un activista solo en línea para las buenas causas

Serlo en línea está bien, pero tarde o temprano te das cuenta de que si realmente quieres marcar una diferencia tienes que hacer lo que predicas. Así que no sólo intentes hacer un mundo mejor en línea. Ama a tu familia. Sé un buen vecino. Practica la amabilidad. Construye puentes. Sé lo que predicas.

7. Las presiones de hacer una gran diferencia todo a la vez

Cuando somos jóvenes, parece que más rápido es mejor, pero con el tiempo vemos el poder de ‘lento y constante’ en el trabajo.

Llegamos a entender que ningún acto de amor, amabilidad o generosidad, por pequeño que sea, es un desperdicio. El hecho de que puedas plantar una semilla y se convierta en una flor, comparta un poco de conocimiento y se convierta en el de otra persona, sonreírle a alguien y recibir una sonrisa a cambio, es prueba de que puedes hacer una gran diferencia en la vida y en los negocios, incluso si no puedes hacerlo todo a la vez.

8. La tentación de los arreglos rápidos

Mientras más viejos se hacen tus ojos, más claramente puedes ver a través del humo y los espejos de cada solución rápida. Cualquier cosa que valga la pena requiere de un esfuerzo diario. ¡Punto!

Honestamente, yo solía creer que pedir deseos y decir oraciones cambiaba las cosas, pero ahora sé que los deseos y las oraciones nos cambian a nosotros, y nosotros cambiamos las cosas.

Detalles aparte, cuando se trata de hacer un cambio sustancial en tu vida (construir un negocio, ganar un título, fomentar una nueva relación, comenzar una familia, ser cada vez más consciente, o cualquier otro viaje personal que lleve tiempo y compromiso) una cosa que tienes que preguntarte es: “¿Estoy dispuesto a pasar un poco de tiempo todos los días como muchas personas nunca lo harían, para poder pasar la mayor parte de mi vida como muchas personas nunca podrán?”

Piensa en eso por un momento. En última instancia, nos convertimos en lo que hacemos repetidamente. La adquisición de conocimientos no significa que estés creciendo; el crecimiento sucede cuando lo que sabes cambia cómo vives tu vida.

9. Tener un calendario atestado de emocionantes y elaborados planes

No llenes tu vida con planes. Deja espacio. Con el tiempo entenderás que muchas cosas grandes suceden sin planificarlas, y algunos grandes arrepentimientos ocurren por no alcanzar exactamente lo planeado. Así que mantén tu vida ordenada y tu agenda con espacios. Crear una fundación con un lugar para aterrizar, un amplio margen de error, y espacio para pensar y respirar cada paso del camino.

10. Estar en control constante de todo

Cuanto más viejo nos ponemos, más nos damos cuenta de lo poco que realmente controlamos. Y no hay una buena razón para mantenerte firme con las cosas que no puedes controlar. Aprende a confiar en el viaje, incluso cuando no lo entiendas. A menudo lo que nunca querías o esperabas resulta ser lo que necesitabas.

exitosaNo se trata de la inteligencia o de la correcta administración del dinero. Una reciente investigación señala que hay un factor que quizá usted no haya considerado nunca.

Esto no quiere decir que el talento no cuente, ni que aquellas personas que se han esforzado por hacer realidad sus sueños no sirvan como ejemplo de que la persistencia también influye.

La teoría, publicada por la Universidad de Chicago Booth y analizada por Medium (una comunidad de networking), señala que “el simple hecho de tener una red abierta, en lugar de una cerrado, es el mejor factor predictor de éxito profesional.”

La explicación de esto es que una “red abierta” es la posibilidad que usted puede llegar a tener de tener varios contactos o personas conocidas en distintas industrias, sitios o hasta partido político o religión: “La mayoría de las personas pasan sus carreras en redes cerradas; redes de personas que ya se conocen entre sí”, escribe Michael Simmons en Medium.

Construir una red de este tipo no es nada sencillo, especialmente porque las personas disfrutan de la comodidad en la que están, con las mismas personas con las que siempre comparten; mientras que aventurarse a lo desconocido y conectar con distintos grupos puede llegar a resultar todo un reto profesional, porque implica aceptar y escuchar las diferentes perspectivas de vida e ideas que tienen los que son “distintos a mí”.

He ahí también una de las ventajas. Comprender o intentar comprender el punto de vista que expresan personas distintas a usted, lo ayudará a desarrollar nuevas ideas y conectar con personas que le puedan dar las herramientas adecuadas para considerar cómo ejecutarlas. Así, el estudio muestra que ésta variable puede llegar a definir la mitad de las probabilidades de éxito en una carrera profesional (es decir, ascensos, compensaciones, reconocimiento en la industria).

En general, las ventajas de esto se basan en:

– Visión más precisa del mundo: a través de la extracción de información de distintos grupos.

– Capacidad de controlar un momento de intercambio de información: ¿quién es el primero en dar aquel dato curioso o básico a la hora de hacer negocios o aprender más sobre una industria?

– Servir como conector entre grupos: ser un intermediario puede llegar a ponerlo en una posición privilegiada con los demás, para un reconocimiento y construcción de imagen en su industria.

– Ideas innovadoras: siempre que comprenda la perspectiva desde la que ve el mundo una persona distinta a usted, le surgirá una gran variedad de inquietudes o afirmaciones que podrá usar a su favor, ya sea para crear nuevos negocios o para ayudar a su empresa a crecer.

No es fácil

La cuestión es que no todas las personas pueden hacer esto. Si usted mira los casos de grandes empresarios y millonarios, se dará cuenta cómo tienen contactos y personas que conocen en todas las industrias o sectores, lo que les ha permitido conectarse, a su vez, con otras que los han llevado a hacer realidad sus objetivos.

Pero lo que esto conlleva es que usted también tenga una alta tolerancia y paciencia, porque tendrá que tener una mente abierta para intentar comprender las distintas visiones de mundo que tienen quienes lo rodean, sin criticar ni juzgar, sino simplemente como parte de su experiencia y conocimiento; lo que puede resultar un poco complicado para muchas personas que piensan “dentro de la caja”.

En tanto, si usted se la pasa siempre con un mismo grupo, con el que se siente cómodo y comparte las mismas experiencias siempre, la sensación de aceptación siempre existirá (ya que corre el riesgo, en otras redes, de sentirse rechazado) pero, como lo dice el mismo estudio, las probabilidades de tener éxito se verán notablemente reducidas.

Lo que sucede es lo siguiente:

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En el paso uno, las personas extrañas se reúnen en un grupo, luego aquellos que tienen una afinidad se empiezan a reunir entre ellos y, en ese mismo grupo se empiezan a conocer más personas, creando una cultura propia, pero siempre cerrada. En tanto, si se rompiera este esquema, la posibilidad de comprender el mundo desde otra perspectiva sería mayor y, por tanto, obtener beneficios de ello, como oportunidades laborales o referencias en otras industrias.

Un ejemplo básico de esto es lo que usted ve con la religión o la política: aunque el poder de influencia que ejercen puede ser bastante grande, también hay una limitación de perspectivas en el sentido que rara vez se acepta alguien distinto al pensamiento que ya está arraigado en todos los miembros y las barreras mismas que esto implica, dificulta que se tenga una mayor expansión de posibilidades.

Vivir MejorIncluso el más breve período de calma en una conversación puede inducir a algunas personas a preguntarse: “¿Soy aburrido?”

La respuesta honesta es que probablemente tú eres fascinante; pero siempre puedes ser más. Se trata de recolectar nuevas habilidades, conocimientos y experiencias y aprender a compartirlas con otros.

Sigue leyendo para saber cómo salir de cada reunión social con la confianza de que capturaste el interés de la gente y te ganaste su admiración.

1. Desarrolla nuevas habilidades

Asegúrate de que otras personas te encuentren interesante haciéndote útil para cualquier situación. Es por eso que Anthony N. Lee sugiere aprender tantas habilidades útiles como puedas, desde diseño web hasta costura.

De esa manera, siempre serás la persona a la que acudir, ya sea que un amigo necesite crear un sitio web para su nuevo negocio o una manta para su sobrina bebé.

2. Se curioso

Una forma para asegurarse no ser interesante es cerrarte a las diferentes opiniones y puntos de vista. En su lugar, busca activamente nuevas ideas y experiencias que cambien tu forma de pensar y sentir.

Sudhir Desai aboga por ser un “aprendiz de por vida”. Él escribe : “Mantén la mente abierta, se curioso. Permite un mundo complejo con múltiples interpretaciones. Aprende cosas para profundizar y ampliar tus perspectivas.”

3. Aprende a contar una buena historia

Tal vez hayas acumulado una tonelada de información y experiencias – pero si no puedes comunicárselas a otras personas, estás perdido.

Es por eso que Marcus Geduld dice que debes aprender a contar historias: “No basta con tirar lo que está en tu mente durante la conversación, tu propósito es hacer que sea interesante… Comienza pensando en tu vida como un regalo que puedes darle a los demás. Envuélvala en el más fino papel que puedas encontrar.”

Geduld dice que eso significa que necesitas aprender a leer a tu audiencia para ver cuánto tiempo van a ser capaces de prestar atención y dales a tus oyentes pistas de que la historia está por terminar.

Curiosamente, una investigación reciente encontró que los hombres que pueden contar buenas historias también son vistos como más atractivos para las mujeres. Los Autores del estudio dicen que eso es posible porque los expertos narradores pueden parecer mejor posicionados para influenciar a los demás o obtener autoridad.

4. Ten tres buenas historias listas para compartir

Saber cómo contar una historia espontáneamente es una habilidad práctica; pero si estás nervioso por eso, armarte con algunas anécdotas personales que puedas usar para animar una interacción aburrida.

Devesh escribe: “Los cómicos no sólo hablan de cualquier cosa cuando están en el escenario. Tienen sus actos ensayados. No solo vas a una entrevista de trabajo y dices lo que está en tu mente. Siempre ten tres buenas historias a mano que entretengan, informen o enganchen.”

5. Escucha y muestra compasión

Un número sorprendente de usuarios Quora mencionó que una forma de parecer interesante es estar interesado en los demás.

Esta idea fue popularizada por Dale Carnegie en su BestSeller de 1936 “Cómo ganar amigos e influir sobre las personas .” Carnegie escribió : “Puedes ganar más amigos en dos meses interesándote en otras personas de lo que puedes en dos años tratando de que los demás se interesen en ti.”

Escribe Quentin Hardy , editor de tecnología adjunto en The New York Times: “Escucha atentamente a los demás, y trátalos con un poco de compasión para entender sus motivos y acciones. Pocos de nosotros somos muy buenos en esto. Todos se vuelven casi infinitos en sus experiencias de la vida, si los escuchamos con suficiente imaginación. Hacer eso nos hace crecer, preguntarte si estás equivocado también ayuda.”

6. Haz buenas preguntas

En una fiesta, no necesitas decir mucho sobre ti mismo a las personas que crees son interesantes. Más bien, entablar conversaciones profundas sobre sus estilos de vida.

“Haz preguntas reflexivas (no incitantes), según sea necesario, sobre ellos y sus intereses y prioridades” dice Stephanie Vardavas . “Escucha realmente las respuestas. Síguelas con una discusión más reflexiva y preguntas necesarias (otra vez, no incitantes). Al final de la noche se acordarán de ti como una de las personas más interesantes que han conocido.”

No te avergüences de hacer preguntas aparentemente simples. Como Evan Ratliff, un periodista del The New Yorker dijo: “Normalmente no tiene sentido fingir que sabes algo cuando no lo sabes. Como reportero, la meta es recolectar información, no impresionar a los sujetos. Piensas que sería diferente en los negocios, pero no.”

Haciendo esas preguntas sencillas, puedes llegar a impresionar a tus nuevos conocidos.

7. Di lo que piensas

Kat Li dice que las personas no opinan o que no están de acuerdo con cualquier cosa son aburridas.

“Sientes que realmente no puedes tener una conversación con ellos”, escribe. “Deberías tratar de decir lo que realmente piensas acerca de algunas cosas, incluso si a las otras personas no les gusta”.

Robin SharmaEs sábado y aprovecho un excelente mediodía de primavera, excepcional aquí en Vitoria, para tomar un café en una terraza sombreada y solitaria a estas horas.

Leo un libro de Robin Sharma, un escritor motivacional y nómada vocacional, repleto de buenas y breves historias que hacen que mi pensamiento vague sin rumbo.

El silencio del parque ayuda, algo que en un par de horas no será posible. Tomo notas rápidas en una libreta y se me ocurre que pueden ser la base de una entrada que compartir con todos vosotros.

Doce fogonazos:

1. “La forma en que haces las pequeñas cosas dice mucho de la forma en que harás las grandes cosas”

¿Cuidas los detalles? ¿Eres amable? ¿Sonríes? ¿Das las gracias? Nada hace pensar que, si hacemos mal lo pequeño, triunfaremos lo grande que, al fin y al cabo, sólo es algo que se compone de muchos pequeños.

2. “Nos convertimos en la persona con la que tomamos café. Nos convertimos en nuestras relaciones”

¿Con quién pasas la mayor parte de tu tiempo? ¿De qué habláis? ¿Qué relación os une? Los que están alrededor nuestro conforman “nuestro mundo” y, en consecuencia, nos engrandecen o nos empequeñecen. En realidad, nada nuevo: dime con quién andas y te diré quién eres.

3. “Las palabras determinan tu estado de ánimo. Sé impecable con tus palabras y tu vida será impecable”

Es así pero ¡ojo! Quizás las palabras más importantes son aquellas que usas cuando te diriges a ti mismo.

¿Has pensado alguna vez cómo te hablas a ti mismo? ¿Siempre piensas en lo peor? ¿Eres tu principal enemigo? ¿Cómo te calificas? En buena medida, hablarás a los demás como te hablas a ti mismo y, enlazando con el punto anterior, hablarás como hablen las personas con las que te relacionas.

4. “Todo el mundo tiene una voz y todos ansiamos que nos la reconozcan”

Si acabamos de detenernos en cómo hablas, a ti mismo y a los demás, ¿has pensado alguna vez en cómo escuchas? Seguro que cuando hablas esperas ser escuchado pero, y tú, ¿escuchas a los demás o haces tiempo para preparar tus intervenciones?

Ya sabes que tenemos dos orejas y una boca para escuchar el doble de lo que hablamos pero muy poca gente parece haberse percatado. Claro, ¡si no escuchamos!

5. “Generar ideas sin llevarlas a cabo es una falsa ilusión”

¿Cuántos de tus planes realmente se concretan? ¿Tu vida es un permanente cuento de la lechera? Algunos se pasan la vida haciendo planes y, entre plan y plan, curran un poquito para que se hagan realidad. No, no, no, no. La proporción es exactamente la inversa.

6. “Las preguntas clave preceden a las respuestas clave. La claridad precede a la maestría”

¿Cómo va ese diálogo interior? ¿Alguna vez te preguntas cómo ha ido tu día? ¿En qué la has cagado y en qué lo has bordado? Sin ese diálogo interior de calidad, sin esa auto-evaluación es imposible la mejora.

7. “Tu equipo nunca será mejor que tú (aunque no seas el jefe). Tú estableces el nivel al que todos podéis llegar”

¿Te quejas mucho de tus compañeros? ¿Y de tu jefe? ¿Verdaderamente predicas con el ejemplo? ¿Qué haces tú por el equipo? No nos olvidemos que “equipo” puede referirse a muchos escenarios, desde el que formas con tu pareja, tu familia o amigos, hasta el que formas en el trabajo.

8. “La vida siempre podría ser mejor pero la felicidad implica ver las cosas con perspectiva y sentido de la proporción”

¿Vives permanentemente bajo una nube negra? ¿En serio es tan malo todo?

Ver sólo lo malo es una enfermedad que padecemos algunos y distorsiona la realidad. Ver lo malo es bueno si nos sirve para tomar acciones que intenten cambiar la realidad. Ver lo malo es letal cuando nos paraliza y nos impide disfrutar de todo lo bueno que tenemos que, muchas veces, es mucho más que lo malo de lo que nos quejamos.

9. “El éxito es el resultado de un delicado equilibrio entre hacer que las cosas ocurran y dejar que las cosas ocurran”

¿Sabes diferenciar entre lo que está en tu mano y lo que no?

A veces nos culpamos de cosas en las que ni hemos participado, ni tenemos poder alguno para alterar. A veces, damos lo mejor de nosotros pero los resultados no son los esperados. Saber aceptar esto, sincera y sabiamente, te va a evitar unos cuantos malos ratos gratuitos. Personalmente ha sido una lección muy dura de aprender.

10. “Los resultados brillantes se consiguen alternando periodos de máximo rendimiento con períodos de profunda renovación”

¿Cómo recargas las pilas durante tu día a día? ¿Consigues “desconectar”?

El cuerpo y la mente requieren de renovación diaria. Es como si tuviéramos una batería que hay que recargar. Y, ¡ojo!, las baterías no se recargan simplemente apagando el móvil. Elige actividades que recuperen tus niveles (deporte, lectura, simplemente el silencio…) y no confundas esto con mera pasividad.

11. “El fracaso se produce como consecuencia de pequeñas negligencias diarias que se van acumulando hasta provocar un estallido y una ruptura”

¿En serio te sorprendes el día en que explota esa discusión?

Puede ser pero, normalmente, la rana se va cociendo en la cazuela a fuego lento. Activa tu termostato y si sientes calor, ¡salta fuera del puchero! Como decía al principio, cuida las pequeñas cosas y vendrán los grandes resultados pero, no lo hagas y vendrán grandes desastres.

12. “Los pequeños progresos diarios producen, con el tiempo, resultados sorprendentes”

Hay una cita de John Henry Newman que dice que “el crecimiento es la única prueba de que vivimos”. Y yo me permito añadir: la única prueba de que crecemos es hacerlo día a día.

Mejora sobre mejora alcanzaremos unas dimensiones que simplemente son imposibles de conseguir de un solo salto. Tu vida es como un videojuego, no puedes saltar del primer nivel al último, de la primera a la última plataforma, sin ir poco a poco venciendo a los monstruos de final de fase que nos plantea la propia vida.

vivirMe desperté esta mañana y presencié un amanecer de asombrosa belleza, así que salí por la puerta principal para experimentarlo. Y mientras estaba parado en el patio contemplando el cielo rosa, naranja y azul, mi corazón cantó y dolió al mismo tiempo.

Instintivamente, quería compartir ese impresionante momento con Angel y Mac, pero aún estaban durmiendo, y eso me angustió. Me sentí un poco abajo e incompleto, sin poder compartir ese momento especial con ellos, o con nadie. El amanecer más hermoso que jamás había visto se deslizaba entre mis dedos.

Pensé en correr hacia la casa para agarrar una cámara para que al menos poder mostrarles a Angel y Mac una foto del momento que se perdieron, pero me sorprendí y respiré hondo.

Entonces reconocí que había algo más que necesitaba hacer en su lugar: Necesitaba que este momento sea suficiente, sin nada más; sin necesitar compartir ese momento, ni fotografiarlo, ni subirlo a internet.

Así que volví a mirar el cielo y me dije en voz alta: “Este momento es suficiente, Marc. Este momento es suficiente tal como es.”

De verdad, no había ninguna buena razón para que sintiera lo contrario. Y me alegro de haber recuperado mis sentidos.

Por supuesto, sé que no estoy solo en este sentimiento; ese que dice que los bellos momentos de nuestras vidas necesitan ser compartidos, o fotografiados, o subidos a internet para ser completos. Es la mitad de la razón de porque los medios sociales están tan frecuentes en nuestras vidas de hoy.

Demasiado a menudo sentimos que los buenos momentos de nuestras vidas no son lo suficientemente buenos a menos que de alguna manera los capturemos, compartamos y solidifiquemos como un accesorio semi-permanente en nuestras vidas.

O sentimos que los momentos de nuestras vidas no son lo suficientemente buenos en absoluto. Por lo que elegimos distraernos con gadgets y programas de televisión 24/7 sólo para estimularnos a nosotros mismos. Es como una segunda naturaleza para nosotros; estamos tan acostumbrados a sentir que el momento presente no es digno de nuestra presencia completa!

Y esta mentalidad de insatisfacción y distracción (de que la realidad nunca es suficiente para nosotros) se filtra a cada faceta de nuestras vidas…

• Estamos continuamente pensando en lo que vendrá, como si no fuera suficiente apreciar lo que tenemos ahora mismo.

• Nos sentamos para relajarnos un momento e inmediatamente sentimos la urgencia de leer algo en nuestros teléfonos, chequear las redes sociales, o mandarle mensajes a alguien, como si relajarnos un momento no fuera suficiente.

• Procrastinamos cuando es momento de trabajar, elegimos más distracciones, como si el proceso de hacer un buen trabajo no sea suficiente para nosotros.

• Nos enojamos con la gente cuando no cumplen nuestras expectativas, como si la realidad de quiénes son no fuera suficiente para nosotros.

• Resistimos los cambios en nuestras vidas, en nuestras relaciones y en nuestras carreras, porque la realidad pareciera que no es suficiente.

• Rechazamos situaciones, personas e incluso a nosotros mismos, porque sentimos que nada de eso es suficiente para nosotros en este momento.

Pero ¿qué pasaría si aceptáramos este momento, y todo y a todos en él, como suficientes?

¿Qué pasaría si aceptáramos que este momento se está desvaneciendo en este momento, y viéramos que el tiempo fugaz que tenemos en este momento es suficiente, sin necesidad de compartirlo ni capturarlo ni alterarlo de alguna manera?

Piénsalo…

Este momento es suficiente.

¿Y si empezamos a actuar así?

7 mantras para sacar lo mejor del momento presente

Como mencioné anteriormente, a menudo olvido hacer una pausa y apreciar el momento presente por lo que es. Así que he implementado una estrategia simple para apoyar la práctica de hacerlo. En resumen, me recuerdo proactivamente…

• “Este momento es suficiente.”
• “Esta situación es suficiente.”
• “Esta gente es suficiente.”
• “Yo soy suficiente.”
• Etc.

Y en cualquier momento que me sorprendo pensando lo contrario, me detengo a leer los siguientes mantras para mí mismo (los guardo en un papel doblado en mi billetera). Entonces respiro profundamente, y traigo mi foco y aprecio de nuevo al presente…

1. Si te preocupas demasiado por lo que podría ser, y lo que podría haber sido, ignorarás y pasarás por alto la belleza de lo que es. Ahora mismo es la vida. No te la pierdas.

2. Deja ir todo lo demás, y sólo recuérdate lo afortunado que eres por estar experimentando este momento aquí, y ahora. Cuanto más lo aprecias, mejor será.

3. Deja de correr. Respira. Está donde estás. Estás en donde se supone que debes estar en este momento. Cada paso y experiencia es necesaria.

4. El ser humano más rico no es el que más tiene, sino el que menos necesita para ser feliz. La riqueza es una mentalidad. Quiere menos y aprecia más en este momento.

5. Permítete ser un principiante. Nadie comienza siendo grande. Y nadie es grande todo el tiempo. Haz lo mejor que puedas hasta que lo conozcas mejor. Una vez que los conozcas mejor, hazlo mejor.

6. No compares tu progreso con el de los demás. Todos necesitamos nuestro propio tiempo para viajar nuestra propia distancia. Enfócate en tus rituales diarios. Enfócate en el paso que estás tomando ahora mismo. Eso es suficiente.

7. Está presente. Hay pocas alegrías en la vida que igualen una conversación genuina, una historia genuina, una perspectiva genuina, una risa genuina, un abrazo genuino, o un amigo genuino, en este momento.

mentalmente fuerteVivimos en un mundo de prisas. Hay menos garantías y más incertidumbres en estos días. Por suerte esto también significa que hay muchas oportunidades.

Las personas que aprenden a aprovecharlas, son los que se mantienen al día y hacen progresos en tiempos turbulentos en los que vivimos hoy en día. Por lo general, estas personas son mentalmente fuertes y emocionalmente inteligentes, en pensamientos, comportamientos y formas que ellos establecen para el éxito en la vida.

Si te estas preguntando si eres una persona mentalmente fuerte, aquí hay 25 signos que muestran que puedes tener nervios de acero:

1. Evitas los conflictos

La verdadera marca de la madurez es cuando alguien te hace daño e intentas comprender su situación en lugar de tratar de devolverles el daño.

Sostener rencores nunca ha sido una solución a los problemas, y nadie ha logrado nada con eso. En vez de gastar tú tiempo odiando a las personas que te hacen daño, decides dejar de lado el dolor y aprender del incidente. Incluso en los factores de estrés más severos, puedes mantener la calma y tratar de manejar situaciones de problemas. Considera que el aumento de tu voz es un signo de debilidad.

2. No juzgas o envidias

Nunca haces suposiciones sin estar primero plenamente consciente de la situación. Evitas creer en las cosas negativas que te digan y no te molestas del éxito de otras personas. Puedes celebrar el éxito de otras personas y tratas de no ponerte celoso cuando alguien es mejor que tú en un área en particular. Sabes que el éxito viene con el trabajo duro y que debes estar dispuesto a trabajar duro para alcanzarlo.

3. Estas abierto a recibir la ayuda de otros

No estas atrapado por el ego. No temes pedir ayuda si la necesitas. Estás seguro de admitir que no sabes todo y te abrirás a pedir ayuda con el fin de aprender.

4. Te disculpas cuando es necesario

No te es problema disculparte por haber dicho o hecho algo mal. No tienes miedo de admitir tus propios errores y estás dispuesto a sufrir las consecuencias de ellos. Eso te hace ser un humano responsable y honesto.

5. Estás abierto a las opiniones de otras personas

Manejas diferentes opiniones fácilmente- no las rechazas porque creer lo contrario de lo que tu sabes puede ser cierto para alguien más. Abrazas la diversidad y estás listo para escuchar lo que todo el mundo tiene que decir.

6. Eres desinteresado

Te encanta ayudar a los demás y no esperas nada a cambio cuando haces algo bueno para un amigo. Ya sabes que una vela no pierde nada encendiendo otra vela.

7. Sabes que no siempre se puede complacer a todo el mundo

A pesar de que eres una persona amable y un ser genuino, eres consciente de que no siempre se puede hacer a todos felices. Sabes que pasar el tiempo contigo mismo es tan importante como contener una buena relación con las personas que te rodean, pero estas dispuesto a decir “no” cuando alguien intenta robar tu tiempo.

8. Sabes que el mundo no te debe nada

No te sientes con derecho a cosas de la vida. Estas dispuesto a trabajar duro para alcanzar tus metas y sabes que el mundo se forma por lo que haces ahora. No tomas nada por sentado y estas agradecido por lo que tienes.

9. Aceptas el cambio

No tratas de evitar el cambio y entiendes que es inevitable. Le das la bienvenida al cambio positivo y estás dispuesto a ser flexible porque crees en tus capacidades de adaptación.

10. Sigues a tu corazón

Crees que no se puede ir mal al seguir tu corazón y los instintos. Entiendes que al hacer eso, estas ayudando al crecimiento de tu alma y que nunca te lamentas por seguir tu corazón.

11. Te perdonas a ti mismo

Sabes que el estar enojado contigo mismo no te va a llevar muy lejos. En su lugar, estas dispuesto a perdonarte a ti mismo y al hacerlo eres capaz de aprender.

Dejar el pasado donde pertenece en lugar de insistir, es la clave seguir adelante y avanzar.

12. Eres financieramente responsable

Eres un ser humano responsable y sabes que gastar tu dinero tontamente puede dañar tu futuro.

13. Crees que la persistencia da sus frutos

Tienes metas y nada te puede distraer de trabajar en ellas. Aunque es posible que hayas fallado varias veces, no ves el fracaso como una razón para darse por vencido. Al contrario utilizas el fracaso como una oportunidad para crecer más fuerte y mejorar. Encuentras maneras de evitar cualquier obstáculo. Renunciar no es lo tuyo, pero lo es buscar alternativas.

14. Auto-mejorar es una forma de vida

Sabes que la vida se trata de aprender cosas nuevas y que vives tu vida siempre tratando de mejorarte a ti mismo si se trata de trabajo, salud o cualquier otra área de tu vida. Estás de acuerdo que si una persona detiene su aprendizaje, está muerta.

15. Tomas cuidado de tu cuerpo y mente

No se puede tener una mente sana sin un cuerpo sano. Sabes que, al mantener una vida equilibrada, eres capaz de crecer más fuerte y ser la mejor versión de ti mismo. Tu cuerpo es tu mente.

16. Estas dispuesto a alejarte de tu zona de confort

Crees que la zona de confort no es un buen lugar para estar pegado porque nada crece allí, así que intentas ponerte a prueba a diario y tomar riesgos calculados.

17. No pierdes energía en cosas que no puedes controlar

Sabes que a veces la única cosa que puedes controlar es tu actitud hacia los acontecimientos en tu vida. Perder la energía en cosas que no puedes controlar es algo que no te conviene y sabes que culpar a algo que está más allá de tu control es inútil y tonto.

18. Utilizas tu tiempo sabiamente

Valoras tu tiempo y crees que, matar el tiempo, en realidad te mata a ti. Luchas contra la dilación y decides pasar tu tiempo de manera productiva.

19. Manejas la crisis con calma

Mantienes tus pensamientos claros y tranquilos durante una crisis. Los buenos resultados resultan cuando se hacen con una mente tranquila y en paz.

20. No eres co-dependiente

No dependes de otros para hacer tu trabajo y, al hacerlo, mantienes una relación sana tanto personal como profesionalmente.

21. Sabes que eres responsable desarrollando tu vida

Crees que tu propia felicidad y el éxito es un subproducto de tus propios pensamientos, creencias, actitudes, carácter y comportamiento.

22. Sabes que la gratitud es el mejor ajuste de actitud

Mientras más bondad veas, más se crea, y también motivos para sonreír. La felicidad no se inicia cuando “esto, aquello o lo otro” se resuelve. La felicidad es lo que ocurre ahora, cuando aprecias lo que tienes.

23. Sabes que no tienes que ser perfecto

Crees que cuando pasas demasiado tiempo concentrándote en la percepción que los demás tienen de ti, o en lo que todo el mundo quiere que seas, en algún momento olvidas quién eres en realidad. Así que no temes a juicios de otras personas porque sabes que lo que hay en tu corazón es lo que realmente eres y no te avergüenza mostrar tu verdadero rostro al mundo.

24. Sabes quién eres

Estas en paz contigo mismo y eres consciente de lo que quieres lograr. Tienes ciertos límites que has establecido para ti mismo y los has abrazado porque sabes bien que eso es lo que eres.

25. Esperas menos y aprendes más

Aunque las cosas no siempre salen como las has planeado, te has dado cuenta de que esto es de lo que se trata la vida. No siempre se obtiene lo que has querido y eso es una buena cosa porque se aprende de esta experiencia y sigues adelante.

toleras14. La resistencia interna a lo que es

En este momento, ríndete a lo que es, y ámalo. Reentiende que lo que está destinado a ser ya está ocurriendo, incluso si se siente difícil o incómodo. Experimenta un milagro por simplemente cambiar tu perspectiva. Y sabe que como todas las cosas, esto también pasará.

15. Dejar que las situaciones que no funcionaron te definan

A veces las transiciones en la vida son la oportunidad perfecta para dejar ir una situación para abrazar algo mejor que viene en camino. Por favor, no dejes nunca que las circunstancias incontrolables de la vida te definan o te den una excusa para ser desagradable. La vida está diseñada para probar tu compromiso con quien dices que eres. Mantente firme. Defínete a ti mismo. Sigue adelante. Sigue creciendo.

16. El condicionamiento social

Saber quién eres es una cosa, pero creer y vivir realmente como tú mismo es otra.

Con todo el condicionamiento social en nuestra sociedad a veces nos olvidamos permanecer fieles a nosotros mismos. No te pierdas por ahí. No puedes atraer a las personas adecuadas a tu vida cuando estás fingiendo ser otra persona. Así que sé tú mismo, y si no puedes encontrar un grupo cuyos valores y conciencia coincida con los tuyos, se la fuente de uno. Otros con los mismos valores y conciencia serán atraídos hacia ti.

17. Enfocarte demasiado en las personas equivocadas

Las cosas equivocadas suceden cuando confías y te preocupas por las personas equivocadas. Abraza este hecho.

No dejes que las personas que hacen muy poco por ti, controlen muchos de tus sentimientos y emociones. No hagas demasiado tiempo para las personas que rara vez hacen tiempo para ti, o que sólo hacen tiempo para ti cuando les conviene a ellos. Conoce tu valor. Conoce la diferencia entre lo que estás recibiendo de la gente y lo que te mereces, y mantén tu terreno. Es mejor dejar que se alejen de ti, y no que te pasen por encima.

18. La deshonestidad

En la vida y los negocios, nuestra reputación es siempre más importante que nuestro próximo salario, y nuestra integridad vale más que nuestra próxima emoción. El castigo de un tramposo es vivir una vida de desconfianza e incertidumbre. Ellos viven con constante temor de que las personas a las que engañaron los engañen a ellos.

19. Las disculpas insinceras

No puedes sólo decirlo, tienes que demostrarlo; realmente tienes que hacer el cambio. No des disculpas insinceras, y no aguantes a los que las dan.

20. El enojo excesivo

El que te enoja, te controla. Entiende esto. A veces pensamos que odiar es un arma que ataca a las personas que no nos gustan, pero el odio es una hoja curvada, y el daño que hacemos, nos lo hacemos a nosotros mismos.

21. Los argumentos con personas antagónicas

Cuando discutimos con personas negativas y con vibraciones bajas, somos tirados para abajo. No desperdicies palabras con personas que merecen tu silencio. A veces la cosa más poderosa que puedes decir es nada en absoluto. Aprender a ignorar a ciertas personas es uno de los grandes caminos hacia la paz interior.

22. Los rencores y resentimientos

Perdona a los demás, no porque merezcan el perdón, sino porque tú mereces la paz. Libérate de la carga de ser una eterna víctima, y sigue adelante con o sin ellos.

23. Los hábitos viejos e ineficientes

Sólo porque siempre lo hayas hecho, no significa que tengas que continuar. Sólo porque nunca lo hayas hecho, no significa que no puedas empezar ahora.

24. Las quejas vacías

Estar molesto nunca ayuda. Dejarlo ir sí. Hacer algo al respecto sí. Pero quedarte sentado hoy quejándote por lo de ayer, no hará que tu mañana sea más brillante.

25. Las excusas persistentes

Es mejor no ofrecer ninguna excusa que dar una mala una y otra vez. Así que olvídate de lo que no puedes hacer. Enfócate en lo que vas a hacer. Haz el compromiso de avanzar no importa qué, y honra este compromiso todos los días.

26. Una rutina estancada

Recuerda, la moneda más importante en la vida es la experiencia.

El dinero va y viene, pero tus experiencias permanecen contigo hasta tu último aliento. Así que no tengas miedo de mezclar las cosas y desafíate a ti mismo con nuevas experiencias de vida. A veces una ruptura en tu rutina es lo que necesitas.

27. Demasiado exceso innecesario

Cuando las cosas no sumen en tu vida, empieza a restar.

La vida se vuelve más fácil cuando eliminas las cosas y las personas que la hacen difícil. Deshazte de algunas de las complejidades de la vida para poder pasar más tiempo con las personas que amas y hacer más de las cosas que amas. Esto significa deshacerte del desorden mental y físico, y eliminar todo menos lo esencial, para así quedarte con sólo lo que te da valor.

Y recuerda, la vida es cambio, pero el crecimiento es opcional. Así que elige sabiamente, a partir de ahora. Deja de tolerar lo que no debes tolerarse. Deja que hoy sea el primer día del resto de tu nueva vida.

Vivir Mejor¿Quieres adoptar algunos buenos hábitos?

La mejor forma de hacerlo es comenzar pequeño.

En el hilo de Quora “¿Cuáles son algunos de los buenos ‘mini hábitos’ que practicas todos los días?” los lectores compartieron los hábitos simples que debes seguir todos los días para convertirte en una persona más feliz, saludable o más productiva.

La mejor parte es que cada uno toma sólo unos minutos para completar.

Estos son algunos de los mejores:

1. Cepillarte los dientes y usar hilo dental

Pankesh Bamotra dice que cepillarse los dientes y usar hilo dental no sólo previene la gingivitis y caries dental, sino que también puede salvar tu vida.

La Asociación Dental Americana recomienda cepillarse dos veces al día durante dos minutos y usar hilo dental al menos una vez al día. Si no lo haces, podrías estar poniéndote en mayor riesgo de desarrollar demencia, diabetes, enfermedad renal y cáncer, entre otras cosas.

2. Sonríete en el espejo

Justo después de cepillarte los dientes, mírate en el espejo y sonríe, y mantén la sonrisa durante 10 segundos, sugiere Nistha Tripathi.

El Dr. Robert Zajonc, un psicólogo famoso, creía que la acción facial conduce a cambios en el estado de ánimo, y en un estudio de 1989 encontró que los participantes que se veían sonriendo en un espejo experimentaban mejor sentido de humor que aquellos que simplemente sonreían.

3. Anota la tarea más importante del día

También conocido como “tragarse el sapo”, decide qué tarea debes realizar ese día para tener éxito y hazla apenas llegues al trabajo, dice Patrick Mathieson.

4. Haz tu cama

Comenzar tu día terminando algo y haciéndolo bien te proporcionará un pequeño impulso de autoestima desde el principio. Y cuando llegues a casa cansado de un largo día de trabajo, no habrá nada entre tú y una buena noche de sueño, escribe Rizwan Aseem.

5. Medita

La meditación sólo toma unos minutos al día, pero puede traer muchos beneficios como un menor riesgo de enfermedad mental y degeneración cerebral, aumento en la producción de serotonina, menor presión sanguínea y disminución de la ansiedad, explica Joshua Raichur.

Si no tienes idea de cómo meditar, intenta simplemente sentarte en un lugar tranquilo y contar tu respiración. Tu enfoque debe estar en tu respiración y no en tus pensamientos, dice Nistha Tripathi. Reinicia tu conteo en cuanto tu mente te distraiga y te encuentres pensando en otra cosa.

6. Expresa gratitud

“Mis días son mucho más fáciles cuando me recuerdo a mí mismo: ‘Amigo, fácilmente podrías haber nacido en un campamento de refugiados sudaneses. Eres uno de los afortunados,” escribe Patrick Mathieson.

7. Escucha un podcast

Hay un montón de podcasts de cinco minutos por ahí, y si no puedes sentarte y leer un libro, estos podrían ser una gran manera de aprender mientras haces trabajos no cerebrales, dice Saranya Krishnamurthy.

8. Viste ligeramente mejor de lo que la ocasión pide

“Si todos en el trabajo usan ropa casual, usa ropa casual con una chaqueta deportiva”, escribe Rizwan Aseem. Es fácil hacerlo, te destacarás de la manada de manera positiva, y la gente importante se dará cuenta.

9. Ponte incómodo por lo menos una vez al día

“Invoca el coraje para hacer algo que te hace poner ansioso”, escribe Patrick Mathieson, como hablar durante una conferencia de trabajo o decir “hola” a alguien nuevo. Como dijo George Addair, coach de autoayuda, “Todo lo que siempre has querido está en el otro lado del miedo”.

primera impresión¿Sabes cómo causar una buena primera impresión?

Creemos saber lo básico: pelo arreglado, maquillaje perfecto, un buen traje, higiene, sonrisa brillante y un fuerte apretón de manos, ¿no es así? Y no es que esto no influya, pero hay cosas que tienes que hacer, cosas que no son tan obvias para crear la primera impresión. Considera que:

• 33% de los profesionales saben a los 90 segundos de conocer a alguien si le ofrecerá el trabajo o no.

• La mayoría de la gente ‘juzga’ a una persona de ser fiable o no en un décimo de segundo.

• El cerebro promedio determina si la persona es agradable o no antes de siquiera conocer su género.

¿Qué significa esto?

En su best seller Blink: The Power of Thinking Without Thinking Malcolm Gladwell introdujo el concepto thin slicing (rebanada fina) como el proceso en el que la persona decide si sus características, incluyendo atracción e inteligencia hacen agradable a una persona.

Sabiendo esta información puedes hacer de tu primera impresión algo mucho mejor escogiendo y modificando las pequeñas características que crees que la gente ni siquiera percibe.

Aquí algunos tips que te ayudarán a quedar bien desde el primer instante.

1. Respétate a ti mismo

Las señales no verbales representan 55% de la comunicación. Se trata de cómo te manejas tu mismo. Es decir, como te presentas no sólo cómo te vistes o te arreglas el pelo. Se trata del lenguaje corporal y de la confianza en sí mismo. Obviamente verte presentable es importante, pero es la forma en la que actúas la que hace la diferencia.

2. Pon atención a tu status

¿A qué nos referimos con status? Status es cómo eres percibido y todo radica en la manera en la que te mueves y vistes.

El refrán “Dress for Sucess” (vístete para tener éxito) es verdadero, así que si te vistes y actúas como alguien exitoso podrás obtener ese poder. Y ojo, con esto no me refiero a que tengas que comprar el outfit más caro, pero sí digo que tienes que escoger algo que se te vea bien.

3. Inteligencia

El contacto visual es el factor más importante. De acuerdo con un estudio hecho por la doctora Nora A Murphy en Loyala Marymount University, este tipo de contacto está directamente relacionado en cómo la gente percibe tu inteligencia,

Saber cómo hacer contacto directo puede hacer toda la diferencia. Levanta las cejas y abre bien los ojos mientras conversas con alguien.

4. Sé agradable

La actitud es importante. La gente puede leerte rápido si tienes una mala actitud. Sonríele a las personas a la hora de conocerlas y no tenses el cuerpo. Da la mano firmemente, mantén los ojos abiertos para que la gente sepa que estás dando toda tu atención y haz la diferencia.

tolerasLa vida es para ser disfrutada y apreciada, no soportada y tolerada.

En la vida, tolerar cosas innecesarias puede desangrar tu energía y hacer que te sea imposible funcionar eficazmente. No puedes vivir una vida feliz, exitosa y satisfactoria cuando estás gastando toda tu energía tolerando cosas que no deberían ser toleradas. A veces tienes que marcar el límite.

En nuestra línea de trabajo, Angel y yo escuchamos de cientos de clientes de coaching, lectores de libros y suscriptores, cada mes que han estado tolerando las cosas equivocadas por mucho tiempo. Si sientes que ha sido demasiado, aquí tienes algunas cosas para dejar de tolerar ya en tu vida:

1. Una actitud negativa

Elige ser infeliz y encontrarás un millón de razones para quejarte y fruncir el ceño. Elige ser feliz y encontrarás un millón de razones para sonreír.

2. Círculos dramáticos

No quedes atrapado en juzgar y chismear. No entres en la negatividad y el drama que hay a tu alrededor.

Se positivo. Dale a las personas un pedazo de tu corazón en lugar de un pedazo de tu mente. La vida es demasiado corta para ser gastada hablando sobre personas y en problemas que no tienen sustancia. En lugar de eso, queda atrapado en ser agradecido y ser mucho más agradable de lo necesario.

3. Ese molesto pensamiento de que podrías haber sido más amable

El más pequeño acto de bondad vale más que la más grande intención. Cómo haces sentir a los otros sobre si mismos, dice mucho de ti. Así que trata a la gente bien. La bondad es un regalo que puedes permitirte dar. Se la dulzura en la amargura de alguien y la luz en la oscuridad de alguien. Siempre se más amable de lo que te sientes.

4. Los pensamientos auto-despreciables

Si sientes que los demás no te están tratando con amor y respeto, comprueba tu precio. Quizás subconscientemente lo estés rebajando. Porque eres TÚ el que le dice a los demás lo que vales al mostrarles lo que estás dispuesto a aceptar por tu tiempo y atención. Así que bájate de sección de rebajas. Si no te valoras y te respetas, sinceramente, nadie más lo hará.

5. Un presente preocupado por un pasado doloroso

El primer paso para vivir la vida que quieres es dejar atrás la vida que no quieres.

Dejar ir el pasado es tu primer paso hacia la felicidad. Estás aquí por una razón especial. Deja de ser un prisionero de tu pasado. Conviértete en el arquitecto de tu presente. Aprende de tus arrepentimientos, y no te castigues con ellos. Vive más allá de tus cicatrices y enfócate en las posibilidades que están esperando tu atención inmediata.

6. Estar demasiado ocupado y distraído como para apreciar la dulzura de la vida

Es tan difícil olvidar el dolor, pero a veces es aún más difícil recordar la dulzura de la vida.

No tenemos cicatrices que muestren la felicidad. Y los momentos de dichosa paz son raramente impactantes, a menos que estemos atentos. Rodéate de cosas hermosas, notándolas. La vida tiene un montón de grises y tristezas; realmente tienes que buscar ese arco iris y enmarcarlo. Hay belleza en todo; a veces sólo tienes que mirar un poco más duro para verlo.

7. Las expectativas de perfección

La vida nunca será perfecta, no importa lo duro que lo intentes.

Incluso si viertes tu corazón y tu alma en ello, nunca alcanzará el estado de perfección absoluta. Siempre habrá momentos de incertidumbre; siempre habrá días en los que nada vaya bien. Pero a medida que avance el tiempo, aprenderás que incluso las situaciones más imperfectas pueden ser mejor con un poco de amor y risas.

8. Falta de responsabilidad personal

En cada situación en la que has estado, positiva o negativa, el hilo común eres tú. Responsabilidad significa reconocer que, independientemente de lo que haya ocurrido hasta este momento en tu vida, eres capaz de tomar las elecciones para cambiar tu situación, o para cambiar la forma en que la ves.

9. Una obsesión por el control

Cuando eres más joven, te agotas tratando de hacerte cargo de todo en tu vida, otras personas y todas las situaciones. Entonces un día amanece en ti la revelación de que nunca ganarás el control hasta que pierdas la necesidad de tenerlo; hasta que puedas dejar que simplemente esté bien, para no perfectamente bien.

Cuando te estás poniendo andrajoso tratando de hacer malabares con el resultado de todo lo que sucede a tu alrededor, es hora de parar, tomar un respiro, y recordar que las únicas cosas que realmente puedes controlar, son las decisiones que harás y cuánto control le darás al miedo que estás sintiendo.

10. Sentirte culpable por no poder hacerlo todo

¿Qué tan libre te serías si no te sintieras culpable por las cosas que “deberías” estar haciendo cada segundo?

Sí, es saludable trabajar diligentemente en metas significativas, pero no te reprendas por no hacer más de lo que puedes. Encuentra tu balance entre la actividad y la recuperación. Aprende a dejar ir y relajarte cuando necesites un descanso.

11. La idea de que la felicidad sólo puede encontrarse en el futuro

Si estás sonriendo ahora mismo, lo estás haciendo bien. El futuro nace cada segundo en tus pensamientos y acciones. Elige hacerlo lo mejor posible. Dejar de esperar “si sólo…” y empezar a vivir “no importa qué.”

12. No apreciar lo que tienes mientras lo tienes

A veces terminamos engañando a los demás y a nosotros mismos simplemente porque prestamos más atención a lo que estamos perdiendo, en lugar de lo que tenemos.

Cuando consigues algo pequeño, quieres más. Cuando consigues más, deseas aún más. Pero cuando pierdes todo, te das cuenta de que las cosas pequeñas eran realmente las cosas grandes. Así que no vayas a buscar algo mejor a cada segundo. En lugar de pensar en lo que te falta, piensa en lo que tienes y que muchos otros se están perdiendo.

13. Una lista de preocupaciones que es más larga que tu lista de gratitud

Lo que te preocupa, te domina.

El estrés prospera cuando tu lista de preocupaciones es más larga que tu lista de gratitud. La felicidad prospera cuando tu lista de gratitud es más larga que tu lista de preocupaciones. Así que encuentra algo por lo que estar agradecido. Y recuerda, fingir ser feliz cuando estás teniendo problemas es sólo un pequeño ejemplo de lo fuerte que eres como persona.

Vivir MejorDe la parte I

Creo que la meta final de todos en la vida es la misma: “Encontrar la felicidad” o “Ser feliz”.

Para sentirnos más plenos y encontrar el camino a una felicidad sostenible, seguimos nuestra pasión y propósito. Pero ¿cuál es tu propósito en la vida? Creo que esta es la pregunta que nos hacemos una y otra vez.

Hay tres formas en que puedes descubrir tu verdadero propósito en la vida y encontrar la felicidad interior.

Mediante…

– Qué tienes
– Qué haces
– Quién eres

Parte II

3. Quien Eres

Esto se reduce a lo básico de su ser; tus rasgos de personalidad, tus fortalezas y debilidades, tus valores, tu perspectiva del mundo, y tus creencias.

Cuando tu propósito en la vida se basa en quien eres… y quien eres y qué haces se alinean, tu felicidad proviene de adentro hacia afuera, en lugar de fuera hacia dentro. Y cuando eso sucede… cuando lo que haces y quien eres se alinean y tienes éxito en lo que haces, te sientes rico y cumplido desde dentro.

Si todavía no puedes entender quien realmente eres, las siguientes preguntas pueden ayudarte a entenderte mejor a ti mismo.

Mira tus experiencias pasadas y las situaciones en las que has estado.

Cuando tienes que elegir entre dos decisiones críticas en tu vida, ¿qué camino eliges? La ruta que tu instinto te dice elegir normalmente refleja tus valores fundamentales.

Mira a la gente que no te agrada.

¿Por qué no te agrada alguien?
¿Qué no te agrada de ellos?
¿Qué hay en su comportamiento que no te agrada?
¿Es su ética de trabajo?
¿Es su perspectiva del mundo, su actitud o sus creencias?

Mira a la gente que te agrada y admiras.

¿Por qué te agrada alguien?
¿Qué te agrada o admiras de ellos?
¿Es su ética de trabajo, su actitud, su perspectiva del mundo, y sus creencias?
¿Es su forma de vida?
¿Es su ambición, su aspiración, su forma de trabajar o su forma de pensar?
¿Es lo que hicieron en la vida?
¿Es la “razón” detrás de por qué hacen lo que hacen?

¿Qué te gustaba hacer cuando eras niño/a? ¿Cuáles eran tus hobbies en la infancia?

¿Eras bueno con los dibujos, la pintura, la escritura, la música o el deporte? Cuando jugabas de niño, ¿qué profesión te gustaba jugar?

Gran parte del tiempo, estos juegos se relacionaban con tus talentos naturales. Los talentos naturales son en lo que eres bueno por naturaleza, especialmente cuando no hay restricciones por las normas sociales y al mismo tiempo tus sueños e imaginación todavía funcionan salvajemente.

¿Qué te gusta hacer en general?

¿Encuentras alegría en asegurarte de que las cosas estén organizadas?
¿Te gusta la libertad?
¿Odia o amas la rutina?
¿Te gusta hablar con gente desconocida?
¿Te gusta aprender cosas que son metodológicas y sistemáticas, o abstractas y conceptuales?
¿Cómo describirías tu manera de pensar y tu forma de ver las cosas?

Tu instinto es tu mejor amigo en esto. Confía en tu instinto.

Si todavía te sientes atrapado y no puedes descubrir tu propósito en la vida y quién realmente eres, pídele a la gente a tu alrededor ( tus amigos, tu jefe, tus padres y tu pareja) que te describan.

Si no eres feliz con quien eres, porque eres demasiado pesimista, perezoso, desorganizado, o egoísta, entonces tal vez tu propósito en la vida sea llegar a ser la persona que aspiras convertirte. Tu meta inmediata es, primero, convertirte en quien quieres ser.

Poco a poco. Uno a uno. No hay nada más satisfactorio que saber que pasó un mes o un año y te has convertido en una mejor persona. Tenemos más en control de nosotros mismos y nuestras actitudes. Somos capaces de encontrar nuestra pasión, convertirla en ‘lo que hacemos’ para ganarnos la vida, y casarla con ‘quienes somos’.

Esa es una vida con propósito y pasión.

actosT.S. Eliot claramente se traía algo entre manos cuando hizo la pregunta: “Si no sales de tu mente, ¿Cómo puedes saber que tan lejos puedes llegar?”

El acto mismo de dar un paso fuera de la zona de confort es fundamental para tu éxito y bienestar.

Nuestros cerebros están diseñados de tal manera que es difícil reaccionar hasta que sentimos al menos un poco de estrés y malestar. De hecho, la cumbre de nuestro funcionamiento ocurre cuando se está fuera de la zona de confort. Si estás bastante cómodo, tu rendimiento resiente la falta de acción, y si llegas demasiado lejos fuera de tu zona de confort, sucumbirás ante el estrés.

La cúspide del funcionamiento y el malestar van de la mano. Salir de la zona de confort te hace mejor, sin embargo, tampoco debe ser algo tan extremo como escalar el Everest. Son los retos del día a día los que te llevan al límite, ninguno de los cuales requiere de un viaje a Nepal.

Sal de tu zona de confort y acepta estos retos.

Levantarse temprano

A menos que seas una persona mañanera, despertar más temprano que de lo normal puede sacarte de tu zona de confort.

No obstante, si te levantas sintiéndote bien antes de comenzar a alistarte para el trabajo, está funcionando. Esto te dará la oportunidad de recolectar tus ideas y prepararte mentalmente para el día que tienes por delante, en lugar de saltar de una actividad a otra, además te brinda la oportunidad de tener un buen desayuno y realizar ejercicio, es bien sabido que ambos son buenos para la salud.

Lograr una meta “imposible”

Pocas cosas se comparan con la emoción de lograr algo que pensabas no eras capaz de hacer. Aunque parezcan imposibles, estos retos no están tan lejos de tu zona de confort. Pueden ser desde correr un maratón, o bien, dar un discurso en una convención. Estos logros valen cada pizca de sufrimiento que debes soportar, porque una vez que los alcanzaste, te sientes invencible y llevaras siempre contigo ese triunfo.

Meditar

Es muy sencillo estancarse en la zona de confort cuando eres una persona tan ocupada que no te detienes lo suficiente a pensar realmente que es lo que estás haciendo y porque lo estás haciendo. La meditación es una excelente manera de romper con este ciclo, de igual forma, resulta muy bueno para el cerebro.

Sara Lazar, neurocientífica de Harvard, descubrió que la meditación logra importantes cambios físicos en tu cerebro. Aumenta la densidad cerebral en las áreas responsables del autocontrol, el enfoque, la resolución de problemas, flexibilidad y resistencia. Lo mejor de todo es que estos cambios son duraderos.

Enfocarse en una cosa a la vez

Concentrarse en una actividad a la vez es un gran riesgo, el riesgo es fracasar ante algo en lo que pusiste todo de ti. Por ese motivo es tan incómodo. La alternativa, “la multitarea” que es la asesina de la productividad.

Un estudio realizado en Stanford, confirmó que la multitarea es menos productiva que el hacer una sola cosa a la vez. Los investigadores encontraron que las personas que son bombardeadas regularmente con varios flujos de información electrónica no pueden poner atención, recordar información o cambiar de una actividad a otra, así como lo hacen aquellos que completan una tarea a la vez.

Cuando intentas hacer dos cosas a la vez, tu cerebro no tiene la capacidad para llevar a cabo ambas tareas con éxito. Cuando abarcas demasiado y vas tras cada cosa brillante, todo lo que te llama la atención, te estás perdiendo de una importante oportunidad para el crecimiento personal.

Hacer voluntariado

Sería maravilloso si todos practicaran el voluntariado por motivos puramente altruistas, pero todos tenemos exigencias de nuestro tiempo y deben establecerse prioridades. El problema es que después de un largo día de trabajo, es posible que el voluntariado te lleve a ver videos “epic fail” en YouTube.

El voluntariado es una experiencia poderosa y satisfactoria, si bien, al mismo tiempo, expande tu camino. ¿Alguna vez has conocido a alguien que haga del voluntariado una prioridad y que su experiencia lo haya llevado a algo mejor? Yo tampoco.

Hablar en público

Seguramente has escuchado que la mayoría de las personas le temen más al acto de hablar en público que a la muerte. De hecho, el 74 por ciento de la población americana sufre glosofobia (palabra que se inventó para el miedo causado por el acto de hablar en público).

Así que claro, es todo un reto, pero lo vale. Sí te encuentras frente a una mesa de cinco personas o ante una audiencia de cinco mil, convertirte en un buen orador puede ser algo muy bueno para tu carrera.

Conversar con alguien desconocido

A menos que seas una persona extrovertida o político, hablar con desconocidos puede resultarte incómodo. Hazlo de todos modos. La interacción social es buena para tu estado de ánimo (aun cuando no te agrade), expande tu mente, exponte ante nuevas ideas y aumenta tu confianza.

Morderte la lengua

Por supuesto que se siente bien explotar con alguien y dejarle saber lo que piensas en realidad, pero esa satisfacción es temporal. ¿Qué ocurre al siguiente día, o el siguiente mes, o el siguiente año?

Está en la naturaleza humana querer demostrar que se tiene la razón, pero es raro que se obtengan buenos resultados de esto. Durante la discusión, las emociones incontrolables te hacen plantarte ante una clase de lucha, misma que puede llegar a dañar cualquier relación. Cuando tienes la capacidad de ver y actuar ante tus emociones, puedes elegir con sabiduría tus batallas, y responder solo cuando lo amerite. En su mayoría, significa, morderte la lengua.

Decir que no

Un estudio realizado en la Universidad de California, en San Francisco, mostró que cuanto más difícil te sea decir que no, más propenso eres a padecer estrés, agotamiento e incluso depresión.

Decir que no, de hecho, es un reto mayor para muchas personas. No, es una palabra poderosa, la cual no deberías temer usar. Cuando es tiempo de decir que no, evita frases como: No creo que pueda, o, no estoy seguro. Decir que no a nuevos compromisos le da su lugar a los actuales, y te brinda la oportunidad de cumplirlos con éxito. Cuando aprendes a decir que no, te escapas de restricciones innecesarias, y tu energía y tiempo son libres para hacer las cosas importantes de tu vida.

Dejar de aplazar las cosas

El cambio es difícil. La superación personal lo es también. Tener las agallas para ir por aquello que quieres es duro, así como el trabajo que debe hacerse para que esto ocurra.

Cuando las cosas son difíciles, siempre es más fácil decidir qué hacer con ellas mañana. El problema es, que el mañana nunca llega. Decir que las vas a hacer mañana es solo una excusa, y significa que, en realidad no quieres realizarlas o que esperas que los resultados lleguen sin el trabajo duro que viene junto con ellas.

éxitoLa juventud es una de las etapas más importantes que define gran parte de la personalidad y del perfil profesional por el que una persona se va a caracterizar el resto de su carrera.

Es por eso que es muy importante empezar a definir los valores, las pautas y los hábitos para que, a futuro, generen buenos frutos y le ayuden a la persona a ser exitosa en todo lo que se proponga. Especialmente porque muchos “veinteañeros” se concentran es en generar ganancias y acumular riqueza y, para hacerlo, hay que tener otros factores en cuenta.

Y aunque puede ser considerada como una década en la que está permitido cometer errores y actuar “como loco”, también es importante tener un proyecto de vida que defina el rumbo que quiere tener para crear las bases sólidas de un futuro que puede ser o no promisorio, dependiendo de la perspectiva desde la cual lo contemple. Y quizás, cuando llegue a cierta edad, pueda mirar atrás y decir “sí, hice lo correcto” o “no debí haber actuado así”.

Incluso, si usted contempla casos de las personas exitosas, la mayoría hizo sus primeros pinos entre los 20 y 30 años, estableciendo los orígenes de grandes compañías que han tenido impacto a nivel mundial por sus proyectos y sus innovadoras propuestas.

Así, tengan en cuenta las siguientes cualidades o hábitos que debería desarrollar si quiere ser una persona feliz y exitosa, desde su carrera profesional:

Acepte la incertidumbre

Todas las situaciones y circunstancias de la vida tienen momentos en los que no va a tener certeza o seguridad de lo que va a pasar o cómo se van a presentar. Según Fortune, es por eso que debe aceptar que hay incertidumbre a todo, así que entre más rápido lo comprenda y lo asimile, más podrá sacar provecho de ello.

Invierta en usted

En su propio desarrollo académico y personal. En Inc. destacan el pensamiento de Shikhar Agarwal, un joven ingeniero informático que vive en Silicon Valley, quien escribe que los 20 años es el mejor momento para empezar a entenderse a sí mismo. Desde el hecho de reconocer sus propias emociones, hasta saber qué es lo que lo mueve, lo que lo deprime o lo que lo enfurece.

Una vez reconozca esto, tendrá la facilidad para invertir en algún tipo de formación profesional que lo ayude a ser experto en su campo de conocimiento o también en formación personal, de hobbies o actividades que le ayuden a sentirse feliz y satisfecho con su vida.

Al respecto, el Elite Daily señala que es la mejor inversión que puede hacer en toda su vida. Explica que “cuando usted invierte en sí mismo, se trata de una inversión a largo plazo que tendrá un impacto duradero en toda su vida”. Así, no tema en saber qué es lo que más le gusta y darle rienda suelta a ello.

El dinero como resultado

Este tema financiero siempre será una preocupación para muchos. Claro, cualquier persona siempre querrá mejorar sus condiciones de vida y estar sin preocupaciones cuando se trate de adquirir productos o servicios. Pero de acuerdo con varios participantes de Quora, la mejor manera de lograr ese objetivo es no centrándose en el dinero mismo. La estrategia y la clave están en encontrar lo que realmente le gusta hacer y lograr ser bueno en eso.

Deje de discutir

No en vano existe el dicho que hay situaciones en las que es “más fácil poner de acuerdo a cinco micos para tomar una foto”. Esto se traduce en que la mayoría de las situaciones en la vida siempre le van a mostrar condiciones en las que no habrá una única opinión y tendrá que lidiar con las posiciones de varias personas.

Claramente la idea no es ceder, sino tratar de dejar de controlar todos los escenarios. Así, la argumentación también se convierte en una habilidad que debe desarrollar para generar convencimiento y consenso, a la vez. Fortune destaca que los equipos y la vida se mueven mucho mejor cuando armonizado que con la discordia.

Aprenda de la adversidad

A lo largo del camino no todo será tan sencillo como cree y va a vivir situaciones que pondrán a prueba su paciencia y su persistencia. Muchas de ellas, ni siquiera podrá imaginarse que existen. Pero el consejo está en que vea una oportunidad y no una crisis.

La mayoría de grandes empresarios saben que las dificultades hacen surgir la imaginación y recursividad para salir a flote sin problema.

Pierda el miedo al miedo

Especialmente al miedo de perderse, que está relacionado con una mala toma de decisiones o con la incertidumbre que se hablaba en otro punto. El Elite Daily señala cómo las elecciones que se toman en el día a día se hacen basadas en la posible pérdida de oportunidad de algo más. Entonces, la idea es que cada vez que tenga que tomar una decisión considere lo que está más allá de lo visible y cómo puede repercutir a futuro.

“Sea selectivo sobre el número de veces que usted dice “Sí”, para eventos y sea inteligentes en aquellos a los que asista”, explica la publicación. Esto, también va de la mano con la posibilidad de desarrollar una concepción, desde muy joven, sobre lo que es el equilibrio entre la vida y el trabajo.

Nunca deje de ser curioso

Uno de los peores errores de los jóvenes es creer que “se las saben todas”. El mundo es muy grande y vasto como para dar todo por hecho y cuando una persona pierde la capacidad de sorprenderse por lo nuevo o lo desconocido, está perdiendo un gran valor que le puede ayudar a descubrir oportunidades a futuro.

 

 

 

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