Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los mejores consejos para crecer como persona

Vivir MejorLa práctica de ver las cosas pequeñas y grandes por las que estás agradecido se ha demostrado que te hace una persona más feliz.

Eso es porque, literalmente, piensas en las cosas buenas que tienes en tu vida, en lugar de enfocarte en lo que no tienes y ser negativo al respecto. Da un paso más y averigua por qué esas cosas te hacen agradecido.

Sharí Alexander, una coach oradora localizada en Los Ángeles, señala que las listas de gratitud son excelentes, pero a menudo les falta el componente por qué. Escribe ella:

Haz que tu lista de gratitud sea más que un recordatorio de lo que es bueno en este momento. No sólo anotes un ítem y pases al siguiente.

De hecho, yo sostengo que la gratitud no existe sin saber el por qué estás agradecido. Sin el por qué, una lista de gratitud es más como una lista de “cosas agradables que noté hoy.”

Veo su punto. He añadido el diario de cinco minutos a mi rutina diaria matutina, durante la cual escribo tres cosas por las que estoy agradecido. Algunos días es una verdadera lucha por lo que sólo garabateo algo por anotar algo (este es uno de hoy: “Pasas, incluso si algunas personas las odian.”). Ahora que lo pienso: son deliciosas y me gustan. Y eso es lo suficientemente bueno para mí.

Para ir aún más lejos, Alexander te desafía a mirar tu lista de gratitud y preguntar, “¿Expresaste tu gratitud fuera de tu lista de gratitud?” Por ejemplo, ¿alguna vez has estado agradecido por alguien? Probablemente. ¿Pero se lo has dicho a esa persona? Eso es menos probable.

Trata de decirle a alguien que estás agradecido por su contribución a tu vida el día de hoy. Lector/a, estoy agradecido de que hayas leído esto, y mis otros artículos, y hecho comentarios amables. Gracias.

presenteEl ser humano desde muy antiguo le ha dado mucha importancia al pensar. Ya en el siglo V A.C., Parménides de Elea proponía “Lo mismo es pensar y ser”.

Muchos siglos después, evidenciando estrechos vínculos con los filósofos clásicos Platón y Aristóteles, René Descartes, “padre de la filosofía moderna”, acuñó la célebre frase “cogito ergo sum” (Pienso, luego existo).

Durante veinticinco siglos hemos estado sosteniendo hasta nuestros días esta manera de “pensar” al ser humano como un ser que –eminentemente– piensa. Y fue tan poderosa y profunda la influencia de esta mirada del ser humano, que lo vemos reflejado en muchas citas de personajes famosos.)

Quizás por esta misma herencia filosófica, estamos –vos, yo, la mayoría de nosotros– habituados a pensar, como algo natural y que nos diferencia claramente del resto de los animales…, y pasamos mucho tiempo en esta actividad, tanto que a veces, en algunas circunstancias, esto se vuelve en contra nuestra, y hasta puede parecer una tortura, cuando no podemos parar de pensar!

Un estudiante de zen, se quejaba de que no podía meditar: Sus pensamientos no se lo permitían.

Habló de esto con su maestro diciéndole: “Maestro, los pensamientos y las imágenes mentales no me dejan meditar; cuando se van unos segundos, luego vuelven con más fuerza. No puedo meditar. No me dejan en paz”.

 El maestro le dijo que esto dependía de él mismo y que dejara de cavilar. No obstante, el estudiante seguía lamentándose de que los pensamientos no le dejaban en paz y que su mente estaba confusa. Cada vez que intentaba concentrarse, todo un tren de pensamientos y reflexiones, a menudo inútiles y triviales, irrumpían en su cabeza…

¿Te ha pasado esto alguna vez…? ¿Te has visto envuelta/o en preocupaciones interminables…? ¿Te has encontrado recurrentemente “perdiendo el tiempo” en pensamientos que no conducen a ninguna acción productiva…? ¿Te suele pasar que “pierdes” la paz a raíz de estos pensamientos…? ¿Sientes confusión por algunos pensamientos que “dan vuelta” por tu mente y no dejan de inquietarte…?

El maestro entonces le dijo: “Bien. Aferra esa cuchara y tenla en tu mano. Ahora siéntate y medita”.

El discípulo obedeció. Al cabo de un rato el maestro le ordenó: “¡Deja la cuchara!”.

El alumno así hizo y la cuchara cayó obviamente al suelo. Miró a su maestro con estupor y éste le preguntó: “Entonces, ahora dime ¿Quién agarraba a quién, tú a la cuchara, o la cuchara a ti?

Ciertamente, este cuento de la tradición zen nos invita a pensar en la importancia de estar en estado de presencia permanente, en el aquí y ahora, para poder liderar nuestros pensamientos, y no que ellos nos mantengan cautivos, sin poder salir de esa “prisión” mental que en ocasiones nos encerramos…

La gran mayoría de esos pensamientos están constituidos por juicios que hacemos de la realidad, de lo que nos pasa, juicios de valor sobre la perspectiva de los otros, juicios que constantemente están comparando lo que pasa con lo que pasó, o lo que podría pasar…

Hacemos suposiciones, inferencias, “viajando” del pasado al futuro, y viceversa, en donde la imaginación juega un papel fundamental, aportando ideas y pensamientos para sacar conclusiones, que se basan muchas veces en los juicios previos (prejuicios), proporcionando una falsa sensación de fundamentación que carecen de sustento (ya que nadie puede, por ejemplo, saber a ciencia cierta ni tan siquiera lo que acontecerá de aquí a unos pocos minutos…)

A continuación, te comparto, por si los quieres practicar…

Algunos ejercicios para conectar con el momento presente

1. Conectar conscientemente con tu respiración

Enfoca tu pensamiento pura y exclusivamente en tu propia respiración. De esta manera despejarás tu mente de todo otro pensamiento que no sea estar presente al inspirar y expirar, una y otra vez, durante algunos minutos.

Para este ejercicio (y para todos los que siguen): Si aparece algún otro pensamiento (juicio) obsérvalo y deja que pase, vuelve a concentrarte en el ejercicio.

2. Practicar el ejercicio STOP

La palabra stop en inglés significa “Para”, y sirve como regla memotécnica para recordar los 4 pasos:

S = Stop [Detente]
T= Take a breath [Respira profundamente]
O = Observe [Observa qué pasa en tu interior]
P = Proceed [Prosigue con tu actividad].

3. Observación Consciente

Concentra tu atención en algún objeto de uso cotidiano (un lápiz, un cepillo de dientes, una manzana, etc.) colócalo en tus manos y permite que toda tu atención se centre en él y solo en él. Percibe el objeto con todos los sentidos.

4. Señales de atención

Cada vez que pase “algo”, te concentras en la respiración del momento presente.

Ej.: Cada vez que suba a un ascensor, cada vez que encienda una lámpara, cada vez que abra una puerta, cada vez que reciba un llamado telefónico, harás el ejercicio 1.

5. Sentir tu cuerpo, hasta en los más pequeños detalles

Dirige tu atención a alguna parte de tu cuerpo (incluso puede ser de algún órgano del interior de tu cuerpo). Pon atención a cómo se siente esa parte, cuál es su temperatura, cómo es su nivel de tensión, qué color tiene, etc.

6. Hacer una sola cosa a la vez

En variadas ocasiones, por cuestiones de ahorro de tiempo u otros recursos, solemos hacer varias cosas al mismo tiempo. Será entonces un buen ejercicio observar qué sucede al hacer una –y solo una– cosa a la vez.

7. Caminata consciente

Elige en algún momento del día trasladarte de a pie (preferentemente en alguna plaza o lugar parquizado). Enfoca tu atención en cada uno de los músculos que estás moviendo para desplazarte. Siente la presión de la planta de tu pie al pisar el suelo. Escucha los sonidos de tus pasos.

Espero de corazón que este post te haya sido de alguna manera útil para tu vida. Si en algún momento consideras que necesitas revisar tu manera de pensar y de actuar para aumentar tu nivel de PRESENCIA en tu vida, y quieres dar tu primer paso hacia un mayor bien-estar, estoy disponible para que me consultes y conversemos de qué manera puedo asistirte.

“Evitar el juicio no implica ignorar lo que el otro hace; implica reconocer que su conducta es una forma de condicionamiento; implica verla y aceptarla tal como es, sin construir una identidad para esa persona a partir del condicionamiento” Eckhart Tolle (n. 1948) Escritor y orador alemán.

Recibe mi total agradecimiento por permitirme compartir contigo estas reflexiones y te agradeceré las reenvíes a quienes consideres les pueda ser de utilidad.

Hasta nuestro próximo encuentro!

Para que disfrutes este viaje EN-TREN-A-TU-VIDA!

preguntas¿Te ha pasado alguna vez que, un día al levantarte por la mañana, te confundido y perdido en este mundo?

A mí sí, y probablemente todos hemos pasado por esos momentos que nos embisten sin previo aviso, solamente para despojarnos de nuestras certezas y hacer que nos cuestionemos acerca de la vida y de nosotros mismos.

Yo, por ejemplo y como muchos más, nos enfrentamos a la llamada “crisis del cuarto de siglo”. Cuando cumplí 25 años fue como llegar a un último peldaño al que le sucedía el vacío. Retroceder no era una opción, así que lo único que me quedaba por hacer era contemplar los rededores y emprender un viaje interior, antes de lanzarme por el precipicio sin conocer qué me esperaba allá abajo.

La niebla no me permitía ver más allá de mi nariz y nunca me había sentido tan sola en toda mi vida. De pronto perdí de vista el sentido de mi existencia y puse en tela de juicio cada momento, cada logro y cada fracaso; nada pesaba tanto como los fracasos, las decepciones y los corazones rotos. Por un instante se borraron de mi mente los sueños y las metas que había tejido cuidadosamente y se desvaneció de mi memoria el camino de regreso a casa.

Estaba sola, conmigo misma, y en medio de un mar de emociones que me revolcaban y me volvían a revolcar, tuve que aprender a nadar y a hacerme compañía. Recogí uno a uno los pedazos de mi ser, desinfecté y suturé mis heridas, sequé mis lágrimas y tejí nuevos sueños y nuevas metas. Después de todo, de mi antiguo ser putrefacto brotaron flores y encarné en la nueva versión de mí misma.

En momentos de crisis, la soledad es indispensable para establecer un reencuentro con nuestro espíritu y volver a empezar el proceso de autoconocimiento; por eso, las preguntas que vamos a plantearte requieren de un momento contigo mismo y absoluta sinceridad.

Tómate unos minutos (u horas) para responderlas y seguramente será un primer paso para retomar tu camino.

1. ¿Qué edad creerías que tienes, de no saber cuándo naciste?

2.¿Qué puede ser peor, fracasar o no haberlo intentado nunca?

3. ¿Por qué hacemos cosas que no nos gustan y por qué tantas cosas que nos gustan no las hacemos?

4. ¿Sueles decir más de lo que haces?

5. ¿Qué es aquello que más te gustaría que cambiara en el mundo?

6. ¿Qué tipo de trabajo te haría rico de felicidad y no de dinero?

7. ¿Estás haciendo lo que deseas o te estás conformando con lo que haces?

8. Si fueras a vivir sólo 40 años, ¿cómo sería el resto de tu vida?

9. ¿Qué nivel de responsabilidad tienes en el curso que tu vida ha tomado?

10. ¿Te preocupas más por hacer las cosas bien o las correctas? 

11. ¿Cómo reaccionarías si tres personas que admiras y respetas critican a un amigo tuyo de manera desagradable e injustificada?

12. ¿Qué consejo le darías a un niño para que pueda implementar toda su vida?

13. ¿Serías capaz de infringir la ley sólo por salvar a un ser querido?

14. ¿Alguna vez hiciste algo que parecía una locura y resultó en una gran oportunidad?

15. ¿Qué haces para diferenciarte de las demás personas?

16. ¿Por qué crees que lo que a ti te hace feliz no hace feliz a otros?

17. ¿Qué es aquello que aún no te has animado a hacer y qué es lo que te está deteniendo a convertirlo en realidad?

18. ¿Te aferras a algo que debes dejar ir?

19. ¿En qué otro lugar del mundo te gustaría vivir y por qué?

20. ¿Sueles presionar el botón del elevador más de una vez? ¿Crees que eso hará que vaya más deprisa?

21. ¿Prefieres ser un “genio preocupado” o un “tonto alegre”?

22. ¿Por qué eres tú?

23. ¿Eres el tipo de amigo que desearías tener como amigo?

24. ¿Es peor que un buen amigo se vaya o perder contacto con un amigo que vive muy cerca?

25. ¿Qué es aquello por lo que más estás agradecido?

26. ¿Preferirías perder tus recuerdos viejos o no ser capaz de crear nuevos?

27. ¿Es posible conocer la verdad sin cuestionarla?

28. ¿Se ha hecho realidad tu temor más grande?

29. ¿Recuerdas esa vez hace cinco años cuando estabas tan molesto y si hoy sigue importando la razón?

30. ¿Cuál es tu recuerdo de la infancia más feliz y por qué es especial?

31. ¿En qué momento te has sentido más vivo y apasionado?

32. ¿Si no lo haces ahora, cuándo?

33. ¿Qué tienes para perder en tu búsqueda de alcanzar tus objetivos?

34. ¿Has tenido momentos en silencio con alguien y aun así te sientes de maravilla?

35. ¿Por qué los que apoyan el amor generan guerras?

36. ¿Es posible saber de antemano qué es bueno y qué es malo?

37. ¿Dejarías tu trabajo si ganaras un millón de dólares en la lotería?

38. ¿Preferirías tener menos trabajo o hacer más de lo que te gusta?

39. ¿Sientes que este día lo has vivido ya varias veces?

40. ¿Cuándo fue la última vez que te adentraste en la “oscuridad” de la incertidumbre sólo con la “luz tenue” de una idea en la que tenías plena confianza?

41. ¿A qué persona visitarías hoy si mañana se termina el mundo?

42. ¿Estarías dispuesto a reducir 10 años de tu existencia por ser famoso o extremadamente atractivo?

43. ¿Cuál es la diferencia principal entre “estar vivo” y “vivir de verdad”?

44. ¿Cuándo es el momento adecuado para dejar de calcular riesgos y recompensas, y comenzar a transitar el camino correcto?

45. ¿Por qué estamos siempre con miedo de cometer errores, si ellos son un aprendizaje?

46. ¿Qué cosas harías de otra manera si nadie estuviera para juzgarte?

47. ¿Cuándo fue la última ocasión en que te detuviste a escuchar el sonido de tu propia respiración?

48. ¿Cómo expresas el amor a los que te rodean o por las cosas que te gusta hacer?

49. ¿Recordarás dentro de cinco años qué es lo que hiciste hoy, ayer o mañana?

50. ¿Las decisiones que estás tomando en este momento son por ti mismo o permites que los demás lo hagan por ti?

¿Cómo te sientes después de haber respondido a estas preguntas? Para verdaderamente lograr un efecto terapéutico, intenta escribir tus respuestas en un cuaderno y léelas de vez en cuando para recordarte quién eres y lo que buscas; y no te sientas mal si cambias de opinión acerca de algo, velo como un borrón y cuenta nueva.

seguridadUna persona segura de sí misma atrae más oportunidades que alguien que no lo es.

Quien tiene confianza en sí mismo conoce sus capacidades y las expone, mientras que quien no lo es tendrá tantos miedos que éstos le impedirán demostrar sus virtudes.

Ser personas seguras puede abrirnos muchas puertas, desde conseguir un trabajo hasta emprender un proyecto sin miedo al fracaso. Incluso en los momentos más difíciles, la seguridad nos ayudará a levantarnos y realizar proyectos exitosos.

Sé por experiencia que, cuando las cosas parecen no salir muy bien, pensar de manera positiva acerca de nuestras habilidades nos ayuda a comprender que si algo falló no es por falta de capacidad, sino porque en eso consiste la vida: en emprender, fallar, levantarse y ganar. Todos los emprendedores fallan en algún momento. No tener miedo a fallar es una característica de las personas seguras.

¿Cómo convertirnos en personas seguras?

Aunque para muchos no sea una tarea fácil, podemos convertirnos en personas seguras siguiendo algunos pasos muy sencillos.

Según el psicólogo francés Émile Coué, si repetimos vez tras vez “soy una persona segura” terminaremos creyéndolo y actuando como tal, porque la mente es capaz de producir un comando precondicionado cuando así se requiera. Si somos seguros, transmitiremos a los demás ese sentimiento y ellos también terminarán por creerlo.

Sin embargo, no basta solo con creer que somos seguros: También debemos trabajar con nuestra imagen para que transmita esa seguridad a los demás. De acuerdo con estudios diversos, las personas que saben proyectar una imagen correcta son contratadas más rápidamente que las que no se preocupan por ese tema… e incluso suelen recibir mejores salarios.

Éstas son algunas claves para proyectar seguridad por medio de tu postura e imagen:

1. Tono de voz.

En el mundo de los negocios, un tono de voz adecuado es la clave para transmitir seguridad. Es importante que seas escuchado, pero hablar demasiado fuerte podría transmitir prepotencia. Por el contrario, hablar muy bajito podría hacerte perder credibilidad.

2. Dicción.

A la hora de entablar conversaciones con otros, lo mejor es hablar de forma pausada. No pronunciar bien las palabras puede ser un indicador de inseguridad; da la impresión de que no creemos en lo que decimos, y el oyente lo notará provocando que el mensaje se pierda.

3. Gestos.

Los gestos son una parte esencial del lenguaje corporal, pues dan pie a un sinfín de malinterpretaciones. Cuando no comprendemos algún tema podemos hacerlo saber con los gestos: abrir mucho los ojos es señal de que no estamos entendiendo, cerrar los labios con fuerza transmite tensión o que tratamos de mantener el control de nosotros mismos.

4. Sonrisa.

Éste es uno de los elementos más importantes de la comunicación no verbal. Sonreír de manera natural proyecta tranquilidad, confianza en uno mismo y capacidad de socializar. Ojo: no sonrías todo el tiempo o correrás el riesgo de transmitir falsedad.

5. Saludo.

Cuando llegues a un lugar es imprescindible saludar a todos los presentes, los conozcas o no. Acércate, preséntate y ofréceles tu mano.

6. Postura.

Sentarte de manera erguida transmitirá seguridad. Por el contrario, ver hacia el suelo o doblar los hombros te hará ver como una persona que no cree en sí misma.

7. Caminado.

Modera tu paso. Una persona que camina muy rápido puede parecer desesperada, asustada o estresada. Una persona segura camina derecho y con buen ritmo.

8. Forma de sentarse.

Siéntate erguido y evita moverte cada dos segundos. Mover los pies, las manos o cambiar constantemente de transmite inseguridad y nerviosismo.

9. Ropa.

Asegúrate de usar ropa limpia, bien combinada y acorde con la ocasión. Evita los accesorios llamativos: no querrás que éstos se roben la atención de tus interlocutores.

10. Mirada.

Cuando te dirijas a alguien, míralo siempre a los ojos. Lo mismo cuando alguien más se dirija a ti. Evita mirar al suelo o a algún punto perdido en el espacio.

Recuerda siempre buscar la congruencia entre lo que eres y lo que transmites. La imagen debe ir de la mano con las capacidades que se poseen, de ahí la necesidad de aprender a mostrar esa esto a los demás por medio del manejo correcto de la imagen.

Vivir MejorLa autoestima es una cosa maravillosa pero delicada. Cuando nuestra autoestima es alta, nos sentimos más resistentes, somos menos vulnerables a la ansiedad y al rechazo, y menos cortisol (la hormona del estrés) es liberado en nuestro torrente sanguíneo.

Los aspectos positivos son evidentes, pero mejorar la autoestima puede ser un reto, especialmente si hemos experimentado adversidades en el pasado.

En un post en el blog de TED, el psicólogo Guy Winch, que tiene 20 años de experiencia trabajando con pacientes, dice que el problema es que nuestra autoestima es bastante inestable, ya que puede fluctuar diariamente, incluso a cada hora.

Otra complicación es cómo nuestras carreras dan forma a nuestra percepción de nuestro propio valor. Por ejemplo, un chef probablemente se ofendería si no te gustara la comida que cocinó para ti más que alguien que no cocina para ganarse la vida. Winch dice que esto se debe a que la cocina es un aspecto significativo de su identidad.

Él describió cinco maneras para ayudarte a mejorar tu autoestima y cómo lidiar mejor con los golpes que experimentamos.

1. Usa afirmaciones positivas de la manera correcta.

Las afirmaciones positivas son un método de practicar “Tú eres lo que piensas.” La idea es que llenes tu mente con pensamientos positivos hasta que te los creas.

Es una manera popular de construir tu autoestima porque es simple, pero Winch dice que hay un problema importante: Las afirmaciones positivas tienden a hacer que las personas con baja autoestima se sientan aun peor, porque cualquier cosa que se diga como una afirmación (como “Soy [email protected] “o” seré [email protected]”) a menudo puede ser demasiado contrario a sus existentes creencias acerca de sí mismos.

Winch sugiere cambiar “Voy a tener éxito” a algo más manejable, como “Voy a perseverar hasta tener éxito.”

2. Identifica eso en lo que eres bueno.

Winch dice que la autoestima crece cuando demostramos capacidad real y logros en las áreas de nuestras vidas que nos importan. Tal vez eres bueno corriendo; inscríbete a algunas carreras locales y entrena para ellas. ¿[email protected] en la cocina? Da más cenas.

La clave, dice, es descubrir tus habilidades y talentos básicos, y encontrar oportunidades (e incluso carreras) que las enfaticen.

3. Aprende a aceptar los elogios.

Cuando nos sentimos mal acerca de nosotros mismos, es difícil para los demás sacarnos de esa rutina. Winch dice que tendemos a ser más resistentes a los elogios en esos momentos, a pesar de que es cuando más los necesitamos.

Él dice que en vez de tomar los elogios como mentiras, debes ponerte la meta de tolerar los elogios cuando los recibas. Incluso si te sientes incómodo (y probablemente te sentirás así) valdrá la pena a largo plazo.

La mejor manera de dejar de repeler los elogios, dice, es preparar respuestas predefinidas a ciertas cosas y forzarte a utilizarlas hasta que sea automático. Estas respuestas podrían ser simples cosas como “Gracias” o “Qué amable de tu parte decir eso.”

El impulso de reírte de los cumplidos eventualmente se desvanecerá, lo cual será señal de que está funcionando y que estás empezando a creer las cosas buenas que la gente dice de ti.

4. No te critiques.

No te patees cuando ya estés en el suelo.

Winch dice que eso es lo que probablemente hagamos. Cuando nuestra autoestima es baja, podemos dañarla aún más siendo auto-críticos.

Winch dice que deberíamos combatir esto con auto-compasión. Cuando sientas que tu yo interior comienza a criticarte, pregúntate si le dirías esas cosas a algún amigo cercano.

Como regla, tendemos a ser mucho más compasivos con nuestros amigos de lo que somos con nosotros mismos, así que piensa dos veces la próxima vez que empieces a decirte a ti mismo todas las cosas que haces mal. Winch dice que hacer eso te ayudará a evitar dañar tu autoestima, lo que te dará tiempo para enfocarte en aumentarla.

5. Recuérdate tu valor real.

Si tu confianza recibe un golpe, Winch dice que esta es la mejor manera de revivirla.

Si eres rechazado por alguien con quien estabas saliendo, haz una lista de tus cualidades que te hacen una gran pareja, como la lealtad o la disponibilidad emocional. Si no recibiste la promoción que buscabas en el trabajo, anota todo lo que te hace un empleado valioso, como ser confiable o dedicado.

Escribe uno o dos breves párrafos sobre por qué alguna cualidad específica es importante y por qué las demás personas deberían apreciarlas. Winch dice que hagas este ejercicio todos los días durante una semana o cuando sientas que necesitas un poco de ánimo.

Construir la autoestima no es fácil, y requiere de un poco de trabajo, pero Winch dice que el retorno es invaluable si lo haces correctamente; te encontrarás desarrollando hábitos emocionales más saludables, y te recuperarás más fácilmente cuando sufras golpes en el futuro.

serUna pregunta sencilla, tan solo tres palabras y una respuesta que deviene tremendamente compleja, – ¿Quién quiero ser?, preguntas. Y no sé contestarte, porque apenas he tenido tiempo para preocuparme de vivir mi vida –

Esta podría ser una conversación real y, de hecho, lo ha sido con un buen número de personas, y es que parece ser que no tenemos tiempo para vivir y nos tenemos que conformar con una especie de sucedáneo que nos mantiene anestesiados.

¿Quién quiero ser? dices, acaso sin darte cuenta de la complejidad que esconde esta pregunta de tan solo tres palabras.

Acaso quiera ser padre, o profesor, médico o bombero, ¿o quizás artista?, y entonces veo que eso tan solo son roles, personales, profesionales, pero roles al fin y entonces me pregunto, ¿quién quiero ser?, y no sé que responder.

Y entonces, de entre la bruma, surge un asomo de respuesta: – quiero ser yo mismo – y entonces sé que empieza un camino porque, ¿quién soy yo mismo?, y sé que me espera un profundo camino interior hasta despojarme de capas y capas de creencias, de roles, de ego, de…todo aquello que me ha impedido reconocerme en el espejo.

Pienso en el privilegio de que me haya sido hecha esta pregunta, de lo contrario, podría no haberme llegado nunca y vivir en ese limbo al que algunos llaman vida y que no es sino un mal sucedáneo, porque a mi alrededor veo ese vivir en superficie, un vivir pasando de puntillas, sin acercarse a esa esencia brillante que yace en el interior.

¿Quién quiero ser?, quiero ser el hombre capaz de verse a sí mismo en un espejo, de oírse a sí mismo en su diálogo interior, de sentirse a sí mismo sin filtros que le distorsionen. Sí, ese es quién quiero ser, aunque sé que para ello, no hay atajos, solo preguntas sencillas con respuestas complejas.

¿Quién quiero ser?

rutinasMe encantan las mañanas de verano. Para nuestro negocio, Wild Creations, es la temporada más ocupada y emocionante del año.

También es cuando muchos aprovechamos el fin de semestre para cambiar nuestros hábitos. Nuestra justificación para permitirnos esto es que nos ponemos nuestras resoluciones para la segunda mitad del año para corregirlas. Desafortunadamente, casi nunca lo hacemos.

Te comparto cinco rutinas simples y rápidas que puedes seguir hoy y que te llenarán de energía y creatividad para triunfar a lo largo del año.

1. Estírate.

La otra mañana, vi cómo se levantó mi hija de tres años. Bostezó y se estiró, pero con “estirarse” me refiero a que entró en un estado de contorción durante casi un minuto antes de que exhalara y abriera sus ojos.

Eso me puso a pensar sobre la forma en la que nos despertamos los adultos que siempre estamos ocupados. Ponemos una alarma y, después de que suena varias veces, tomamos el teléfono y vamos por una taza de café o a bañarnos. En lugar de eso, tómate un minuto para permitirte o forzarte a disfrutar este placer como un niño pequeño que se estira.

2. Ignora el teléfono.

Soy culpable de apagar la alarma del celular y distraerme con las notificaciones del celular. Todo esto inmediatamente aumenta mi nivel de estrés.

En lugar de tomar tu teléfono y revisar el correo electrónico, calendario u actualizaciones, trata de pasar cinco minutos con tus pensamientos.

Nada de lo que pasó en las últimas horas puede ser tan importante como para que no te esperes unos minutos más hasta para que estés completamente despierto. Si no eres capaz de resistir la urgencia de revisar tu celular después de haber apagado la alarma, invierte en un aparato económico y mueve tu teléfono a otra habitación.

3. Toma agua.

Me encanta tomar café en la mañana, pero lo primero que nuestro cuerpo necesita después de no habernos hidratado mientras dormíamos es agua. Evita el jugo de naranja u otra alternativa con azúcar que sólo te afecta.

4. Come un snack con muchas proteínas.

El desayuno es la comida más importante del día porque, como el agua, es lo primero que recibe tu cuerpo después de haber dormido toda la noche.

Después de desayunar, tu metabolismo se acelerará y seguirá así por el resto del día. Si eres como yo, y no tienes el tiempo (o la voluntad) de cocinarte un buen desayuno en la mañana, prepárate una malteada de proteína.

5. Camina durante 15 minutos.

Hace algunos años me di cuenta que aunque apagara mi alarma, en realidad no recuperaba mis horas de sueño, ya que la primera vez que suena inmediatamente te alejas de tu ciclo REM. En lugar de dormitar por 15 minutos, trata de levantarte. Esto requiere de un esfuerzo muy pequeño, pero si lo logras rápidamente, tendrás más energía.

Una cosa que puedes hacer para tener una rutina exitosa es prepararte para el día siguiente la noche anterior. Antes de irte de la cama, revisa tu calendario y alista tu ropa. Si te preparas la noche anterior, perderás algunos minutos, pero se eliminará el estrés y ansiedad de hacer algo al día siguiente.

Lo mejor de estas rutinas mañaneras es que requiere de poco tiempo y esfuerzo, además, la mayoría sólo sustituyen algo improductivo que estés haciendo.

valgo¡Unos por exceso y otros por defecto! Unos se quieren mucho y tienen un ego que supera todas las barreras. Son aquellos que creen que todo lo hacen bien y no ven más allá de su nariz.

Sin embargo, también te encuentras lastimosamente con otros que tienen carencias en la autoestima. Son los que se dejan llevar por los demás, los que siempre piensan que han actuado mal y deben disculpas a todo aquel que tiene por delante.

Tienen poco respeto y confianza hacia sí mismos y no muestran sus opiniones por temor a ser ninguneado. ¡Ya sabéis! Son aquellos que no saben decir no cuando hay que decir que no, porque algo de egoísmo si es bueno tenerlo.

Primero soy yo, y después son los demás. Sólo estando bien yo, y respetándome al máximo, puedo dar lo máximo hacia los demás.

Comparto un artículo de la psicóloga Patricia Ramírez publicado hace un tiempo en El Huffington Post y que titulaba No te pierdas el respeto a ti mismo.

“En el momento en el que te pierdes el respeto a ti mismo…

– te lo pierden los demás,
– te sientes mal contigo mismo,
– terminas por interiorizar que ese es el trato que te mereces,
– pierdes tu confianza y seguridad,
– sientas un precedente contigo y con los demás.

Conseguir que te respeten es un derecho y tienes que hacerlo valer. Una persona respetada se siente a gusto y cómoda en los grupos sociales con los que se relaciona. También piensa que sus opiniones son importantes y las emite sin miedo a la crítica ni al rechazo.

Es capaz de defenderse cuando identifica que le atacan, porque su dignidad es más importante que evitar un conflicto con alguien que se está pasando de la raya. Valora su bienestar y su paz interior, y ambas pasan por concebirse como una persona digna de respeto y del buen trato de los demás.

Una persona que se respeta vive en equilibrio, con su tiempo, sus obligaciones, su trabajo y su ocio.

¿Qué significa perderte el respeto?

El respeto te lo puedes perder por diferentes motivos.

Aquí tienes algunos ejemplos.

-Cuando sobrevaloras las necesidades de los demás e infravaloras las tuyas.

Aprende a decir que NO. Aprende a dar valor a tus hobbies y a tu tiempo, al fin y al cabo, ¿no es el rato en el que mejor te sientes?

-Cuando no te pones en el lugar que te corresponde y dejas que los demás abusen de ti y de tu tiempo.

Ponerte en tu sitio no tiene nada que ver con el orgullo y la soberbia. Ponerte en tu sitio significa informar a los demás que hay comentarios y situaciones que te sientan mal. Los otros deben conocerlos, por el simple hecho de que estar informados puede evitarlos la próxima vez.

Si no dices a la gente qué te molesta o qué puede ser humillante o ridículo para ti, los demás tampoco tienen por qué adivinarlo. Piensa que cada uno funciona y se comporta atendiendo a su escala de valores y no siempre tiene que coincidir con la tuya.

Aunque tú la tengas muy clara. Recuerda, que los demás te traten mal, no es una opción.

-Cuando eres infiel a tu escala de valores.

La vida a veces te pone a prueba, desde esa cartera que te encuentras y que no es tuya, al cambio de más que te han dado en la cafetería.

Te sentirás muy mal contigo mismo y te arrepentirás, si no te comportas fiel a tu escala de valores. Si llevas toda la vida diciendo que no te quedarías con nada que no fuera tuyo, devuelve esa cartera y ese cambio. Ejemplos como este hay muchos.

Hay muchas cosas accesibles y momentos en la vida en los que si traspasamos el límite, igual otros no se enterarían nunca, pero ni un así es un motivo que lo justifique. Porque los que te valoran no son los demás, sino tú a ti mismo, y te lo aseguro, te dará remordimiento. Y si cuando cruzas tu escala de valores no te sientes mal, igual es que nunca la tuviste.

-Cuando justificas el maltrato de los demás.

No existe una sola excusa para aquellos que faltan el respeto a otros, mucho menos para los que ridiculizan. Ni el estrés que tengan en el trabajo, ni el que estén atravesando un momento duro en sus vidas, ni su personalidad descontrolada.

He oído muchas veces decir… “es que tiene un pronto muy feo, pero en el fondo es buena persona”. El que es buena persona lo es en el fondo y en la superficie, y se piensa muy mucho lo que va a decir antes de hacer daño a otros.

-Cuando crees que las personas que están por encima de ti jerárquicamente, tienen el derecho de permitirse ese lujo.

Ni tu jefe, ni tu padre, ni alguien que tú creas que está por encima, tiene derecho a tratarte mal. No es la jerarquía lo que les otorga poder faltar al respeto, sino la poca calidad como personas.

En el caso en el que te estés faltando el respeto a ti mismo sin que intervengan terceros, ¡PÁRATE!

Piensa en qué te estás equivocando, con qué no te sientes a gusto, qué te gustaría que fuera de otra manera. No te sigas sintiendo mal por lo ocurrido hasta ahora, simplemente invierte tiempo en planificar lo que deseas cambiar de ti…

¿Es la gestión de tu familia, de tu trabajo, de ti mismo? Sea lo que sea, seguro que es susceptible de cambio, y cuanto antes empieces, mejor.

No te lamentes por lo que has perdido o lo que has hecho de una forma que te avergüenza. Tú tienes valor a pesar de los errores y las “torpezas”, y te hace grande rectificar y volver al camino… al tuyo, porque cada uno tenemos el nuestro y nadie puede juzgar si es mejor o peor que el de los demás.

En el caso de que el motivo de “faltarte el respeto a ti mismo” sea el trato que recibes de otro y el que tú lo toleres… ¡párate también!

A pesar de que los procedentes son difíciles de modificar, nunca es tarde.

Sigue estas reglas sencillas:

-Decide si la persona que te está haciendo daño en tu vida merece seguir teniendo tu aprecio, tiempo o dedicación.

Si es alguien de quien puedes prescindir… ya estás tardando. No le debes ninguna explicación, simplemente sácalo de tu vida e ignóralo.

-Si es alguien muy importante para ti, alguien que merece otra oportunidad, aplica las siguientes reglas de comunicación.

-Dile claramente lo que te está haciendo daño, haciendo referencia a lo que dice o hace contigo.

Y añade, por favor, cómo te hace sentir y cómo desearías que te tratase. Y para finalizar, comenta cuáles serán las consecuencias si no cambia contigo.

Mira el ejemplo: “No me gusta que me levantes la voz, haces que me sienta ridícula y menospreciada. Me encantaría que pudiéramos hablar de lo que no estamos de acuerdo en un tono de voz conversacional. Así podría expresarme con naturalidad y sin miedo. Si no dejas de darme voces, tendré que cortar nuestra comunicación y eso nos separará en nuestra relación”.

-Acompaña lo que dices con el contacto ocular, con seguridad en tus palabras, pero con un tono y volumen de voz que no sean acusatorios.

Estás informando, no regañando. No ganas nada si te pones a su altura. Piensa que además estás actuando como ejemplo de lo que necesitas del otro. No se le puede pedir a alguien que deje de gritarte si tú le estás dando voces.

-Sé coherente con lo que le has dicho.

Si ves que te sigue gritando, sal de la habitación, o dile que vas a colgar el teléfono y que no retomarás la conversación hasta que no cambie en lo que le has pedido. No sigas repitiendo tu crítica y amenazando con que te vas si no lo haces, porque perderás todo el valor si no lo haces.

Hacerse respetar es parte del camino para valorarte y ser feliz. No pierdas la oportunidad.”

afirmaciones¡Saludos a un nuevo comienzo y otra oportunidad para que hagamos lo mejor posible!

Sin lugar a dudas, los días, semanas y meses venideros estarán llenos de increíbles altas y estresantes bajas. Pero en cualquier caso, podemos entrenar nuestras mentes para aprovechar al máximo el momento presente a medida que se desarrolla.

La mente es como un músculo, y al igual que todos los músculos del cuerpo humano, debes ejercitarlo para que gane fuerza. Necesita ser entrenado diariamente para crecer y desarrollarse gradualmente con el tiempo. Si no empujas tu mente en miles de formas pequeñas y positivas a lo largo del tiempo, por supuesto que se derrumbará el día que las cosas se vuelvan abrumadoramente estresantes.

Las afirmaciones positivas son una de las herramientas más simples y poderosas para hacer esto. Una mente bien entrenada con afirmaciones positivas tiene los pensamientos correctos en cola y listos para recuperarlos en cualquier momento.

Una de nuestras primeras estudiantes, que se graduó con un doctorado el año pasado de una de las universidades más prestigiosas de nuestro país, es ahora ejecutiva de una de las compañías tecnológicas de más rápido crecimiento en el mundo.

A lo largo de la escuela primaria y secundaria, luchó desesperadamente con una forma de dislexia que hizo que la lectura y la escritura fueran un desafío monumental. Pasó el jardín de infantes a 12° grado en clases basadas en el idioma ESE. Y durante una conferencia de padres y maestros cuando estaba en el 10° grado, una de sus maestras de ESE les informó a sus padres que era muy poco probable que alguna vez recibiera un diploma de escuela secundaria.

Entonces, ¿cómo lo hizo? ¿Cómo se obligó a levantarse y superar las probabilidades?

“Afirmaciones”, me confirmó cuando la entrevisté este fin de semana pasado para un nuevo proyecto en el que Angel y yo estamos trabajando. “¡Los rituales diarios de afirmación con los que tú y Ángel nos habían confeccionado, y vigilaste que hiciera, lo cambiaron todo!

Si bien puede sonar como un cliché para algunas personas, no lo es, ¡Las afirmaciones son herramientas poderosas! Yo literalmente me digo a mí mismo que los detractores estaban equivocados sobre mí. Me digo a mí mismo exactamente lo que necesito escuchar, todos los días, para avanzar en mi vida”.

Si deseas comenzar (o mejorar) este ritual en tu propia vida, aquí tienes una selección cuidadosamente seleccionada de afirmaciones poderosas y positivas que a menudo le sugiero a nuestros estudiantes como punto de partida:

1. “El obstáculo más grande y más complejo que voy a tener que superar es mi mente. Si puedo superar eso, puedo superar cualquier cosa”.

2.“No puedo controlar lo que sucede en la vida, pero puedo controlar cómo respondo ante todo. En mi respuesta está mi mayor poder”.

3. “Tengo que aceptar lo que venga en mi camino, y lo único importante es que me encuentro con lo mejor que tengo para dar.”

4. “Voy a dejar de enfocarme en lo estresado que estoy y recordar lo bendecido que soy. Quejarme no cambiará mi realidad, pero una actitud positiva sí“.

5. “Ser positivo no significa ignorar lo negativo. Ser positivo significa superar lo negativo. Hay una gran diferencia entre los dos.”

6. “No voy a quedar atrapado en lo que podría haber sido o debería haber sido. Veré en cambio el poder y la posibilidad de lo que es, en este momento”.

7. “No soy producto de mis circunstancias. Soy producto de mis decisiones. Se trata de no dejar que mi miedo decida mi futuro”.

8. “Me voy a levantar. Una y otra vez. Cuanto más rápido me recupere de los reveses, más rápido llegaré a donde voy en la vida”.

9. “Mi siguiente paso en la dirección correcta no tiene que ser grande.”

10. “La paciencia es una expresión genuina de confianza, aceptación, serenidad y fe en mi propia capacidad. Es un signo de fortaleza. Lo practicaré”.

11. “Cuando me encuentro con que no tengo tiempo para lo que importa, voy a dejar de hacer cosas que no importan”.

12. “Siempre puedo sentir el poder real y positivo que fluye de mi decisión de elevarme por encima de los pequeños dramas y distracciones que en realidad no importa de todos modos.”

13. “En lugar de enojarme, voy a descubrir la lección. En lugar de envidiar, sentiré admiración. En lugar de preocuparme, tomaré una acción positiva. En lugar de dudar, tendré fe”.

14. “Cuanto más tiempo permanezco tranquilo, más fuerte me vuelvo. La paz en el interior conduce a un progreso real y significativo en el exterior”.

15. “No hay nada egoísta en cuidar de uno mismo y amarse a uno mismo. No puedo dar lo que no tengo. Cuando enriquezca mi propia vida, también daré vida a los demás”.

16. “Si la hierba parece más verde en el otro lado, es sólo la vida recordándome que riegue el césped en el que estoy parado.”

17. “De ahora en adelante voy a estar demasiado ocupado regando mi césped como para ver si el tuyo es más verde”.

18. “Me enfocaré en hacerme a mí mismo mejor, y no en pensar que soy mejor.”

19. “Voy a practicar la gratitud, incluso en medio de la frustración y la desesperación, para poder ver mejor las posibilidades positivas que hay a mi alrededor.”

20. “La felicidad no se inicia cuando ‘esto, aquello o la otra’ cosa se resuelva. La felicidad es lo que sucede ahora, cuando hago lo mejor con lo que tengo”.

Desafíate a abrazar cada experiencia este año

Con demasiada frecuencia anhelamos una gama muy pequeña y selectiva de experiencias de vida: Los momentos agradables, las situaciones felices, las cosas que nos hacen sentir cómodos. Y, sin embargo, el rango completo de nuestra realidad a menudo es bastante diferente.

La vida nos brinda una amplia gama de experiencias que evocan sentimientos que van desde la tristeza hasta el arrepentimiento, el orgullo, la ira, el amor, la soledad, la felicidad y más. Estos sentimientos son parte de ser un ser humano vivo.

Así que podemos rebelarnos contra la injusticia de la vida: La injusticia de tener que lidiar con una pérdida, tener que pasar por la adversidad, tener que sentirnos solos, incómodos y enojados. O podemos abrazar cada experiencia que la vida nos da, incluyendo todos nuestros altibajos, todos los momentos dichosos y dolorosos, y todo lo que está en el medio. La vida no es solo felicidad y comodidad 24/7. Es Amplia y es real.

Abrazar la gama completa de experiencias de la vida este año significa abrazar cada momento con nuestra presencia completa, ser abiertos y vulnerables a la realidad, ser amables con nosotros mismos cuando los tiempos sean difíciles y practicar la gratitud sincera sin importar lo que suceda.

Significa aceptar la vida tal como es y aceptarnos tal como somos.

Significa no esperar que siempre suceda lo mejor, sino aceptar lo que pase siempre, y sacar lo mejor de ello.

Esto no es fácil, por supuesto, pero vale la pena trabajar en ello.

TÚ eres algo en lo que vale la pena trabajar.

pensando¿Te sientes estresado? ¿A qué crees que se deba: a que te abruman tus responsabilidades o a que no le encuentras sentido a lo que haces?

Detengámonos hoy en la segunda posibilidad. A veces el problema no es que haya muchas cosas que hacer. El problema es que no las conectamos con lo que es más importante para cada uno de nosotros.

Cuando no sabemos a qué puerto nos dirigimos, todos los vientos son desfavorables. – Séneca

¿Qué 3 ó 4 cosas son más importantes para ti? Seguro que te interesan muchas más, pero en la cúspide de tu escala de valores, necesariamente, ha de haber pocos elementos. Si no, no sería una “escala”, sino un revoltijo. Y ahí es donde está el problema, precisamente.

Supongamos que en el “Top 3” de tu escala de valores están éstos: familia, salud, amistad. Imagina que en mi “Top 3” están: autonomía, aprendizaje, salud.

Tu lista y la mía son más largas. Salen multitud de valores: lealtad, honestidad, humor… (por ejemplo).

Da igual que no hagas la lista. Tú tienes ciertas cosas “que te mueven” más que otras. Ésos son tus valores. Y, cuando los conoces y los ordenas, actúan de brújula.

Como ya dijimos, los valores personales son útiles para tomar decisiones importantes (elegir pareja, ocupación, el sitio donde vivir, etc.). Pero también son una brújula para lo que hacemos a diario.

Con los valores seleccionamos nuestras prioridades

Nuestros valores nos ayudan a seleccionar qué actividades son más importantes entre la marabunta de cosas que podemos hacer a diario.

En el ejemplo, tú y yo compartimos un valor en el “Top 3”: la salud. En los otros dos, diferimos. Eso hará que tú y yo, tal vez, hagamos hoy una prioridad del ejercicio físico. Pero el resto del día discurrirá de forma diferente.

Siendo consecuente con lo que más te importa, tú darás prioridad a actividades para compartir con familia y amigos. Yo no me olvidaré de éstas, pero les daré prioridad a las que van en consonancia con mi “Top 3”.

El problema lo tiene quien no sabe cuáles son sus valores. Encuentra que hay muchas cosas que hacer y le es difícil seleccionar cuáles son más importantes.

Los valores dotan de sentido a la situación

Además de servir de brújula, los valores son útiles para estresarnos menos en situaciones poco apetecibles.

Ejemplo: A mí me puede frustrar estar horas leyendo un material y asimilar muy poquito. Pero le encuentro sentido a ese esfuerzo, porque lo conecto con mis valores… Ya no me siento tan fastidiada.

Otro ejemplo: Tú puedes pasarte la noche en vela cuidando de una persona que quieres. Es duro, sí. Pero, como esa acción es muy importante para ti, el estrés es más manejable.

Elegir las cosas que hacemos y saber porqué las hacemos no hará que las dificultades desaparezcan. Lo que hará es que veamos esas situaciones de otra manera, al conectarlas con lo que es importante para nosotros.

cambiosLe preguntamos a la Comunidad de BuzzFeed qué pequeños cambios han realizado que han hecho que su vida sea un poco mejor. Estas son algunas de las mejores respuestas:

1. Encuentra un “Tercer espacio” que te haga feliz.

“Necesitamos algo más que solo el trabajo y la casa. Es lindo tener lugares extra (cafetería, gimnasio, un bonito parque, la biblioteca) cuando sales del trabajo y no necesariamente quieres quedarte en casa. Además, si frecuentas regularmente ciertos lugares, normalmente te toparás con las mismas personas. Es una sensación fantástica que un rostro amigable te reconozca”.

–Annalyse Cordon, Facebook

2. Tómate 15 minutos cada noche para hacer que tus mañanas sean más fáciles.

“Prepara café. Empaca tu almuerzo. Elige tu ropa. Todo eso lo has escuchado antes, pero lo has escuchado antes por una razón. ¡Funciona!”

– Ashe Harris, Facebook

3. Esparce el amor.

“Haz algo lindo por alguien que sea importante para ti. Luego, esa persona se siente bien, te enteras de que la hiciste sentir bien, y, en general, tus amistades serán súper divertidas y satisfactorias”.

– lilyc46e7f0c64

4. Cambia tus sábanas.

“Pon sábanas limpias cada domingo. Eso me ayuda a sentirme fresca para la semana que inicia”.

– blairenp

5. Haz un mapa del tesoro.

“Parece un tanto pasado de moda, pero llénalo con imágenes que te inspiren. Cosas hermosas, lugares a los cuales estás planeando viajar, cosas como esas”.

– Dean Nye

6. Aparta un momento todos los días para hacer algo que te haga sonreír.

“Me encanta tejer, y no solo me hace feliz, sino que ayuda a relajar y a rejuvenecer mi mente de modo que pueda cumplir con todo lo que quiero cumplir durante el día”.

– Carolyn Balparda, Facebook

7. Pasa tiempo en las mañanas preparándote para el día.

“Este año me interesé verdaderamente en el maquillaje y comencé a cambiar mi rutina regular. El tiempo que me dedico a mí en la mañana es realmente especial. Me siento en mi cama frente a la ventana, escucho un podcast y paso un poco de tiempo en silencio conmigo misma”.

– Taylor Stuck, Facebook

8. Adopta el té de hojas sueltas.

“Suena tonto, pero me encanta tomarme tiempo para medir el té, hervir el agua, dejarlo remojar en la tetera y beberlo. Son 20 lindos minutos que tengo para mí para despejar mi mente y disfrutar un momento de tranquilidad en la mañana. Además, despierta mi mente de modo que esté alerta cuando me suba al auto y me dirija al trabajo”.

– Elise Haverstick, Facebook

9. Asígnate días libres, sin remordimientos, simplemente para no hacer nada.

“He descubierto que si estoy teniéndole miedo a algo, estoy o bien demasiado cansada para hacerlo, o no estoy preparada. Así que tomarme tiempo para descansar o para terminar es más efectivo que ‘forzarme’. Termino sintiéndome mejor y siendo más efectiva al mismo tiempo, así que es una cuestión ganar-ganar”.

– Wynne Hurly Reed, Facebook

10. Celebra tus victorias.

“Trata de recordar tus logros porque estar deprimido te hace sentir como si no pudieras hacer nada”.

– Nali Mikely, Facebook

11. Enfrenta tus miedos.

“Comencé a enfrentar mis miedos este año porque fui forzada a estar en una situación en la que tuve que ser realmente asertiva y beligerante. Y no fue tan malo. Así que decidí enfrentarlos todos: Comencé a practicar boxeo, a ir al campo de tiro, a decir no, a hablar en público. ¡Estoy emocionada por este año!”

– claudiaa4f243b4b9

12. Ámate a ti mismo.

“Tomo un marcador lavable y escribo algo que me gusta de mí en el espejo de mi habitación, el cual veo todos los días. Lo borro y vuelvo a comenzar los lunes”.

– francisc4aceec3dc

13. Escribe.

“Comencé un diario de viñetas en junio de este año, y ha mejorado de forma importante mi productividad personal. Soy una persona muy visual, y la satisfacción de tener una lista física en la que puedo tachar mis cosas por hacer es inigualable. Esa satisfacción verdaderamente me motiva a hacer las cosas”.

– laurab132

14. Haz ejercicio por las mañanas.

“Solía ir al gimnasio por las tardes después de trabajar, y era muy fácil cancelarlo porque me sentía cansada. Ahora me despierto una hora más temprano y lo hago antes de comenzar mi día, y no tengo que pensar en ello. Jamás me he arrepentido de levantarme temprano para hacer ejercicio. Aun si solo me tomo un tiempo para hacer una caminata corta, eso mejora verdaderamente el resto de mi día”.

– Jemima Skelley

15. Mantén una lista de cosas que te hacen feliz.

“Mantengo una lista en las notas de mi teléfono de cosas pequeñas como comentarios, buenas experiencias y conversaciones que me han hecho feliz. Cuando quiera que me siento un poco triste o, simplemente, estoy de mal humor, repaso la lista. Siempre me hace sonreír y recuerdo por qué tengo tantas cosas por las cuales estar agradecida”.

– lilyc46e7f0c64

16. Disfruta el sol.

Pienso que la forma más fácil de hacer que mi vida sea mejor es, simplemente, tomando una taza de café cerca de la luz del sol. Ya sea que me siente en mi sala de estar con el sol brillando por la ventana o que me siente en el porche, o, incluso, en una banca con un café para llevar. Son las pequeñas cosas”.

– emmar4a03735a5

17. Ve a terapia.

“Ve a terapia una vez a la semana. Aun si todo está yendo bien esa semana, de todas formas es bueno hablar y poder lidiar con todas mis mini-frustraciones, y hace más fácil que me abra en lo que se refiere a los temas importantes”.

– nicolescoutg

18. Crea una lista de cosas por hacer.

“Para las tareas recurrentes que tienen que hacerse diariamente/semanalmente/mensualmente, diseño una bonita lista de control en Canva que haga juego con la decoración de mi oficina y la mando plastificar de modo que pueda tachar los puntos con un marcador lavable ¡en lugar de tener un horrible pizarrón blanco colgado!”

– addeyt

19. No permitas que tu teléfono te despierte.

“Pon tu teléfono en modo ‘No molestar’ todas las noches antes de quedarte dormido de modo que no te despierten las notificaciones”.

– Michelle Rennex

20. De vez en cuando ten un día sin redes sociales.

“Cierra tu sesión y pasa todo el día lejos de tu teléfono o computadora”.

– Lane Sainty

21. Haz tu cama.

¡Haz tu cama en la mañana! No tiene que quedar perfecta, pero tómate 10 segundos para alisar y jalar las sábanas, ¡y eso hace que meterte a la cama al final del día sea mucho más satisfactorio!”

– katieh4ed087c56

disfrutarParece fácil de llevar a cabo, pero para algunos de nosotros no lo es.

Las responsabilidades ocupan la mayor parte del día. Y, si algo se queda fuera, ¿adivinas qué es?

Hay días en los que el tiempo no alcanza. Las tareas “serias” se llevan más cuota de la prevista y quedamos atrapados en ellas.

Ante la oportunidad de salir a dar una vuelta o de sentarnos a leer tranquilamente por un buen rato, el remordimiento nos asalta: ¿Cómo me voy de paseo con el desorden que tengo en casa?

Es un ejemplo. Allá donde miremos hay cosas por hacer. Nos consta que el trabajo nunca acaba. Sólo termina cuando nosotros decidimos que ya está bien por hoy.

Y hoy es un día para cumplir con nuestras responsabilidades o acercarnos un poco más a nuestros objetivos. Pero también es un día para disfrutar de lo que nos hace felices, si problemas mayores no lo impiden.

Es un día para dar un paseo, para cantar con la cigarra o para cualquier otra cosa “poco útil” que nos alegre el corazón.

Si es una actividad sana y nos brinda un momento de disfrute, no merece quedarse fuera en pro de adecentar un poco más la casa o de avanzar otro trabajo.

Porque esas actividades “poco útiles” en apariencia son las que nos servirán para desconectar de las tensiones, para reponer energías y para sentirnos contentos hoy.

Entonces, ¿por qué nos cuesta darnos permiso para hacer ese tipo de cosas? ¿Por qué tiende a quedarse fuera el paseo, en lugar de trabajar un poco más?

Cada uno tendrá sus razones, aunque no las haya descubierto. Ya te digo que yo quedo atrapada en la necesidad de terminar “lo más importante” con más frecuencia de la que quisiera.

Es cuando llega la noche y pienso en lo que he hecho durante el día, cuando me doy cuenta de si he cometido el error de dejarlo pasar sin dedicarle un tiempo a esas actividades que me encantan y no son tan útiles. ¿Acaso no eran ésas importantes?

Es entonces cuando pienso en qué puedo hacer al día siguiente para no repetir el mismo error. Es entonces cuando decido que, si mañana tengo la oportunidad, la aprovecharé. Me doy permiso para hacerlo.

¿Y tú? ¿Para disfrutar de qué actividad te has dado permiso hoy?

depende de tiHay esperanza. Cuesta notarlo, a veces, porque el cansancio apremia y la rutina se come la poesía. Porque la ansiedad desdibuja el perfil de todo lo que nos rodea y lo convierte en desesperación. Porque cuando te sientes hundido vas dando tumbos y te golpeas con el perímetro de todo lo que llena tu vida y no distingues a los héroes de los villanos y algunas veces crees que son lo mismo aunque no sea cierto…

Porque intentas sujetarte a algo que creías sólido y resulta que es líquido.

Hay esperanza, pero parece que los lunes se toma un respiro y se escurre entre las estaciones de tren y las caras amargas de los pasajeros. Como si la desesperación la empujara calle abajo y ocupara su lugar para dejarnos los corazones deshilachados, los caminos a oscuras, los bolsillos vacíos.

Hay esperanza, pero queda diluida por los gritos y las ausencias. Cuesta percibirla porque parece que estés dando pasos hacia atrás, aunque en realidad vas hacia adelante, pero pasas por un valle profundo. El camino está repleto de valles, algunos son muy hondos y casi te pierdes mientras los atraviesas y el lodo te llega a las rodillas. Aunque también a veces te permiten coger impulso para continuar.

Encontrar un valle profundo puede ser la mejor manera de remontar aunque no lo parezca. Como topar con una pared y rebotar, como tener que parar para hacer recuento de daños y descubrir que has pasado la línea. ¿Eres de los que jamás superan sus límites o de los que ya no creen que no los tienen? ¿Sobrevives o sueñas? Y si sueñas… ¿Actúas o sigues soñando sin atreverte a arriesgar?

Hay esperanza porque mientras algunos fabrican excusas otros inventan razones. Porque mientras algunos esconden las pistas, otros levantan alfombras para que ninguna historia se quede sin el final que merece… Porque siempre hay quien vence la tristeza y sale a la calle a plantar cara a la vida y le sonríe a otro que necesitaba un gesto para poder continuar…

¿A qué grupo perteneces tú? ¿Eres la solución o el problema? ¿Tejes complicidades o levantas muros? ¿Dices que no puedes o te pones en marcha aunque te duela el alma y se te cierren los ojos?

Hay esperanza. A veces, se disipa porque cuando estás a punto de ver algo en el horizonte, el sol se pone y te dicen que esperes a mañana. Y ya no crees que puedas esperar más. Porque hay desengaños que parecen el definitivo y luego, pasados los días, descubres que te quedaban aún más y que no te puedes permitir quedarte sentado esperando una señal para levantarte.

¿Eres de los que esperan o eres de los que caminan? ¿Suplicas o reclamas lo que es tuyo? ¿Dejas que el tiempo se te escape de las manos o apuras los segundos?

Hay esperanza porque mientras muchos meten la mano en bolsillo ajeno, otros pasan horas ayudando a personas que no conocen a tener una vida digna. Porque mientras algunas personas a las que les cogemos cariño nos parten el alma y nos decepcionan, otros a las que apenas conocemos, son capaces de sorprendernos y estar a la altura. ¿Eres de los que dan la talla o te escurres en las esquinas y disimulas?

Mientras unos arrasan, otros construyen.

Por cada uno que golpea, hay dos que tienden la mano.

Por cada dos que engendran odio, hay uno que descubre la vacuna. Porque mientras unos fabrican balas, otros edifican puentes.

Hay esperanza porque muchos se sacuden las responsabilidades, pero otros asumen las responsabilidades ajenas sacudidas.

Porque al otro lado de la puerta de un indiferente, hay un implicado. Porque en una esquina espera un déspota y en la otra un empático.

Porque una persona te hace llorar y más tarde otro te consuela.

Porque los que crean oportunidades nunca descansan…

Hay esperanza, pero a veces hay miedo a verla. Hay miedo a abrazarla y luego no poder vivir sin ella. Hay esperanza porque hay muchas ganas, a pesar de que también hay mucha apatía que podría vencerse con palabras. ¿Eres de los que vencen sus miedos o de los que dejan que sus miedos lleven el timón?

Caminando entre cien mediocres, hay algunos genios que buscan respuestas y muchas personas especiales que se hacen preguntas.

Porque el esfuerzo se abre paso entre la incompetencia y la envidia y llega al final del camino.

Porque el “sí quiero” es hermano del “sí puedo” y el “ahora no” y el “más tarde” se borran a cada paso que damos hacia lo arriesgado y lo desconocido.

Hay esperanza porque a veces la desidia no sale de casa y la sana competencia inunda la calle. ¿Te convence la osadía o la ciega obediencia?

Hay esperanza porque cada vez hay más personas que hacen estandarte de sus diferencias. Porque suben listones que ayer eran inamovibles. Porque trazan caminos que ayer no existían. Porque escriben historias imposibles y superan límites inimaginables…

Porque muchas comparten sus miedos y sus conocimientos… Porque han decidido que ya no se esconden y que van a cambiar las reglas para que ya nada sea no apto o incómodo… Para que se midan sueños y empeño y no sólo ganancias. Para que se reconozca el talento y el esfuerzo por encima de la falsa adulación y la rabia contenida.

Hay esperanza porque algunos la buscan como locos cada día y otros la dibujan. Porque si no encuentran puertas, las pintan y si no encuentran palabras, las inventan. Hay esperanza mientras no hay indiferencia… Mientras no hay resignación ni desidia, mientras alguien habla y alguien escucha. ¿Tú eres de los que escuchan a otros o de los que sólo son capaces de oír su propia voz?

Hay esperanza porque muchos se levantan cada día con la necesidad de ser extraordinarios… Y ya lo son, aunque todavía no lo sepan, porque la fuerza con que lo desean les convierte superhéroes. Aunque sea durante un minuto, el tiempo que dura la emoción de creer que es posible.

Hay esperanza, pero no vale con sentarse y esperar a verla o encontrarla, hay que fabricarla. ¿Eres de los que se dan por vencidos o de los que la crean? ¿De los que se quedan sentados a esperar a que otros se la traigan o de los que se ponen en primera fila?

Hay esperanza, pero a veces tiene cara de problema sin solución o de niño dormido. A veces, hay que rascar la superficie de una pintura mediocre para descubrir que debajo hay una obra de arte… Hay esperanza, pero para conseguirla a menudo hay que tragar mucho camino, ensuciarse los zapatos, superar barreras mentales e implicarse hasta las cejas incluso cuando no ves la solución…

Hay esperanza, pero depende de ti… Siempre.

saltoAunque no hay que esperar a año nuevo para hacernos nuevos propósitos y mejorar nuestra vida, que por cierto, dichos propósitos suelen fallar, si no hemos hecho los deberes a lo largo del año, aún no es tarde.

No obstante, siempre debemos estar en constante crecimiento y convertir en un hábito el hacer un repaso de nuestra evolución, de nuestra vida, de nuestra felicidad, de nuestro crecimiento.

Estas son algunas cosas que puedes hacer por ti, y únicamente por ti:

1. Deja ir todo aquello que no te haga feliz ni te ayude a crecer.

No importa lo que sea. Si no está sumando en tu vida, está restando, tanto si hablamos de relaciones personales, amistades, trabajo, etc… cambia todo eso que sabes que debes cambiar y que probablemente aún no has sacado valor para provocar cambios.

Recuerda: la vida está para disfrutarla, no para sufrirla.

2. Deja atrás el pasado.

Suelta el peso de esa mochila del pasado.

Aléjate de los traumas del pasado, de las personas que forman parte de un pasado doloroso. Camina mirando hacia adelante, y no hacia atrás. No importa quién fuiste o lo que fuiste. Hoy puedes ser algo totalmente distinto.

Una persona de 95 años es normal que viva, recuerde y se alimente de las historias del pasado, pero tú lo que debes hacer es continuar escribiendo tu historia, no recordándola. Intenta adquirir la mentalidad de que los mejores días no están detrás de ti, sino que están por llegar, y para ello, tienes que ir ligero de peso.

3. Deja de lado tu miedo a asumir riesgos.

Es difícil provocar cambios sin salir de tu zona de confort. Vas a tener que asumir riesgos para cambiar tu situación, sea cual sea. Sólo aquellos que se arriesgan, llegan a saber lo lejos que pueden llegar.

4. No evites tus actuales problemas.

No puedes cambiar lo que te niegas a afrontar. No hay que enfocarse en los problemas, salvo para solucionar aquéllos que podemos solucionar. Los que no tengan solución, los dejamos ir.

5. Deja de lado las excusas.

A lo largo de los años, uno escucha excusas de todo tipo en todos los ámbitos de la vida de las personas, tanto a nivel personal como a nivel profesional. Y tanta excusa, en ocasiones cansa. Reconócelo: sabes que pones excusas para no hacer todo aquello que sabes que deberías hacer. Punto y final.

¿Quieres hacer algo? Hazlo. ¿No sabes cómo hacerlo? Aprende. ¿No tienes tiempo? No pierdas tanto tiempo. ¿No ves el momento ideal de ponerte a hacerlo? Eso es porque no estás buscando el momento.

Las ganas aparecen cuando tomamos una decisión consciente de hacer algo, el camino se abre cuando comenzamos a caminar, y los medios que no tenemos, cuando vamos alcanzando hitos, nos damos cuenta de que con creatividad, muchos de esos medios no los necesitábamos. Deja las excusas.

6. Deja de lado la idea de que es demasiado tarde para empezar de nuevo.

Nunca es tarde para hacer aquello que no haces porque piensas que es demasiado tarde. Es siempre mejor estar en la parte baja de la escalera que quieres subir, a estar en la parte alta de la escalera en la que no quieres estar.

En la parte baja encuentras un objetivo, una meta, un propósito en la vida. En la parte alta de donde no quieres estar, encuentras…. probablemente una caída tarde o temprano.

7. Deja las quejas.

Quejarse es un hábito que parece inofensivo, pero no lo es. T. Harv Eker consideraba que ese inofensivo hábito era uno de los que te conducirían a una vida pobre en todos los sentidos. Y es que desde un punto de vista práctico, quejarse no te lleva a ningún sitio. Únicamente sirve para recordar lo malo (aquello por lo que nos quejamos), pero no aporta soluciones. Es tirar energía a la basura.

8. Deja de lado la idea de que tienes mucho que perder si intentas algo.

La diferencia entre la persona que triunfa y la persona que fracasa, es que los que fracasan, ante una oportunidad, analizan todo aquello que pueden perder si sale mal.

Los triunfadores piensan en todo lo que pueden ganar. Cada uno se enfoca en una cosa, y aquello en lo que te enfocas, por regla general, es lo que acabas obteniendo. Además, algún día, como reza el dicho, acabarás más arrepentido de todo aquello que no hiciste que de lo que hiciste. Los famosos “¿y si…?” duelen mucho cuando echamos la vista hacia atrás.

9. Deja de preocuparte por el qué dirán.

Mírate al espejo. Eso eres; lo que tú ves, no lo que ven los demás.

Mira tu futuro; eso serás. Lo que estés dispuesto a lograr, y no lo que los demás esperan que logres. Eres el protagonista de tu vida, así que escribe tu propia historia y no dejes que otro la escriba.

10. Deja de pensar que tenemos un destino preestablecido.

Respeto a las personas que creen en el destino, pero me niego a creer que una persona nace predestinada a ser un porrero, un borracho, una persona objeto, una persona pobre o una persona amargada.

A todo ello has llegado con tus acciones, y en cuanto cambies las acciones y los actos que te han llevado hasta ahí, cambiarás el resultado, y por lo tanto, habrás cambiado tu destino. Tú eres el responsable de tu destino.

11. Deja de desear, y comienza a trabajar.

El deseo sin acción es una ilusión. En esta vida no obtienes lo que deseas, sino lo que trabajas. Por eso la ley de la atracción no funciona. Pero sí funciona la ley de la acción. Y es que por mucho que desees algo, pienses en cuánto lo deseas, y lo desees lo suficiente, siento decirte que el universo no te lo va a poner en las manos.

Vas a tener que elaborar un plan y trabajar duro para lograrlo. Nunca subestimes a una persona que trabaja muy duro, pues le puede faltar el talento que tú tienes, pero con trabajando duro, te aplastará.

12. Deja de pensar que tu caso es único.

La mayoría de la gente que me ha intentado hacer creer que lo están pasando mal y que no sé por lo que están pasando porque no puedo entenderles al tener un caso muy particular, me cuentan la misma historia que le he escuchado a un montón de personas, y que la gran mayoría superaron de forma estoica.

Tus problemas no son únicos, y tu caso particular es exactamente el mismo que han superado miles de personas en el planeta. Siento a veces romper esos minutos de protagonismo, pero no son excusa. Sea lo que sea, tu caso no es único, o de lo contrario, te habrían entrevistado en televisión.

Puede que tu divorcio sea más doloroso que el hambre en el tercer mundo, y que tu despido sea más doloroso que el ataque a las Torres Gemelas, pero tú y yo sabemos (porque en el fondo lo sabes) que estás teniendo un problema de gestión emocional o un problema de enfoque: centrarte en el pasado, en un problema que ya no puedes solucionar, o quejarte en lugar de dedicar esa energía a buscar una solución. En cualquier caso, no hay casos únicos. Haz lo mismo que hicieron aquéllas personas que lo superaron.

Y por estas pequeñas cosas podemos comenzar. Sin duda, convirtiendo estos cambios en un hábito no sólo de fin de año, nuestras vidas tenderán a no torcerse y/o mejorar.

ser tú mismoEl emprendedurismo es un campo muy amplio. A pesar de que mucha gente clama el título de emprendedor, la realidad es que es una descripción de trabajo única que requiere tus propios parámetros para el éxito.

Si es tu vida, ¿Por qué serías alguien diferente a ti mismo?

La respuesta es: debido a las presiones externas. La familia, sociedad, éxito y dinero, todos estos factores pueden quitarte tu individualidad y comenzar a empujarte cada vez más lejos de tu personalidad.

Si sientes presión de alterar tu individualidad, aquí hay tres razones para seguir siendo quien eres.

“No debes permitir que te asuste lo que los otros esperan de ti.” Sue Patton Thoele

1. Te hace valiente.

Se requiere de coraje tomar las riendas y hacer tus cosas.

El coraje no significa que no tienes miedo o dudas, sino que a pesar de tenerlos sigues adelante. Como Erica Jong elocuentemente dijo: “He seguido adelante a pesar de las corazonadas que me dicen: date la vuelta”.

Tú decides qué tan lejos vas a dejar que las expectativas y deseos de tu vida moldeen lo que haces y dónde detienes esas presiones o al menos dejas de ponerles atención y te enfocas en tus propios deseos.

“Ser tú mismo en un mundo que está tratando constantemente de hacerte otra persona es el mayor logro.” Ralph Waldo Emerson

2. Aumenta tu confianza.

Mientras vivas de forma auténtica y dejes que tu enfoque y personalidad únicos salgan cada vez más, observarás que algo interesante sucede: tu confianza crecerá. Enfrentar retos y tener el coraje de superarlos construye tu autosuficiencia y resistencia e inevitablemente puede darte más confianza.

Entre más te permitas ser auténtico, mas creerás en ti mismo. Es un efecto de bola de nieve que te lleva a una versión más grande de lo que eras.

“Algunas personas piensan sólo en cosas intelectuales: saber resolver problemas, aguantar, identificar una ventaja y aprovecharla. Pero las funciones del intelecto son insuficientes sin coraje, amor, amistad, compasión y empatía.” Dean Koontz

3. Construye tu compasión.

Si quieres ser tú mismo, debes dejar que los otros sean auténticos también. Es fácil querer la libertad e individualidad para ti mismo y además criticar y juzgar a personas que no tienen nada que ver con tu estilo y forma de vivir.

¿Qué tanto estás presionando a los otros para hacer que encajen con tus necesidades y deseos? Querer algo para ti significa quererlo para todos. Ser tú mismo puede ayudarte a tener compasión por los otros para que puedas aprender a celebrar y apreciar su singularidad.

caminoEscojas el camino que escojas es el correcto, el que necesitas.

Te lleve a tu destino o no. Eso casi no importa. Si no te conduce a donde deseas, seguro que es porque hay en él algo que debes aprender antes o tal vez, quién sabe, el camino erróneo te lleva al lugar adecuado.

A veces, las cosas que pasan y lo ponen todo patas arriba son las que hacen que todo siga su curso, que todo sea como esperabas…

En ese camino, lleve a donde lleve, hay tal vez una enseñanza que conocer, una persona a quien encontrar, una lección que interiorizar. Pase lo que pase, sabes que no te equivocas o mejor aún, que si te equivocas es porque lo necesitabas y que sabrás sacarle rendimiento a tu error. Los caminos equivocados están llenos de grandes descubrimientos…

A la hora de decidir sólo te queda saber que lo que haces es a conciencia, que usas la cabeza pero que te dejas llevar por la intuición, que vas por donde notas que debes ir, aunque no sepas qué te espera al final. Porque, en el fondo, la luz la llevas tú. Si te hace falta, sabrás cómo y cuándo sacarla de dentro. Sólo importa decidir con las ganas, siendo consciente de las consecuencias y respetándote a ti mismo y a los demás…

Seguramente, porque a la primera persona que no puedes permitirte engañar es a ti mismo. Como si al meterte en el agua supieras que te lleve donde te lleve es porque allí hay algo para ti… Un tesoro, un salvavidas, alguien con quien compartir la travesía, un pequeño bote desde el que empezar un viaje.

Lo principal es aprender a conocerse y no mentirse, y saber que lo que decides es porque lo deseas, porque te ha vibrar. La pasión con la que hacemos lo que nos conmueve y motiva no es sólo fruto del deseo o la emoción, viene de miles de pensamientos almacenados y experiencias que nos recuerdan que aquello nos ayuda a sacar ese yo verdadero y auténtico que, a veces, tenemos olvidado.

Nuestro verdadero yo se pasa la vida (nuestra vida) intentando salir del rincón en el cual le hemos dejado tirado. Nunca se resigna, nunca se apaga. No tiene tanto miedo como nosotros y si lo tiene, se lo traga, lo encaja, lo escucha y lo tira por la ventana. Es ese yo (tú) que se atreve a levantar la mano para hacer preguntas y que te ha permitido confiar en ti mismo en ocasiones especiales. Es él el que gana algunas de tus carreras y dibuja algunos de tus sueños.

Cuando eras niño, una vez, te salvó la vida porque en el último momento te susurró al oído “tú puedes, venga”. Es ese yo que cuando todo pinta mal y el peso del mundo te cae encima, toma posesión de tu conciencia y se levanta para seguir… Es el que sabe perfectamente que escojas el camino que escojas, vas a ganar porque al final del trayecto hay algo bueno para ti. Y que ese algo es, sobre todo, un nuevo tú más sabio y mejor.

Es el que te pide que decidas y que no te dejes influir por aquellos que tienen miedo o no saben entender tus pequeñas locuras…

Casi mejor estar en un camino elegido por mí, aunque me lleve a un fracaso, que seguir el camino de otro que me conduzca a una meta que no anhelo. Porque el fracaso será mío, pero la meta no. Y seguro que me aporta más ese fracaso que el aprendizaje que la meta soñada en otra cabeza.

Y si nos aporta algo bueno, ¿lo podemos considerar un fracaso? Si de ahora en adelante, cuando lo recuerdes y repases, eres capaz de darte cuenta de la lección que llevaba y todo lo bueno que trajo consigo ese fracaso… ¿Qué más da?

Si buscando un tesoro encontraste un amigo ¿no te parece que saliste ganado? ¿No encontraste de hecho algo aún de más valor?

A menudo, aquellos que quieren arañarnos, sin saberlo, acaban siendo nuestra puerta de salida a nuevos mundos, nuevos retos, nuevas metas. Nos dan la opción, nos dibujan la puerta y nosotros podemos salir por ella a nuestro futuro.

Para hacerlo, es necesario ver cada situación como lo que realmente es, una oportunidad. Porque si nos precipitamos y dejamos llevar por el dolor y sólo vemos su gesto, estaremos obviando la maravillosa consecuencia de sus actos.

El tiempo que pasamos recordando nuestra tragedia nos mantiene atados a ella. El tiempo que usamos detestando y odiando a quién nos ha hecho daño nos sujeta a esa persona. Es mejor pasar pantalla y analizar lo ocurrido con calma, serenidad y mirando de frente. Como si finalmente, nuestro captor nos liberara después de días y días privados de movimiento, y en lugar de salir corriendo a explorar nuestra libertad, prefiriéramos quedarnos a reprocharle su actitud.

No solamente nos causamos más daño recordando la situación y repasándola, sino que cuando nos fijamos en él para odiarle, dejamos de mirar el camino que se abre ante nosotros. Mejor emprenderlo y poco a poco, empezar a trabajar en lo que suscitan en nosotros las emociones sentidas durante el cautiverio… Y hacerlo sin negarse a afrontar el dolor pero sin permitir que te invada y limite.

Nuestros captores son, a veces, la mecha que hace que todo salte por los aires. Otras veces, la chispa para darnos energía…

Al final, el que te despide, te da la libertad.

El que te deja, te permite encontrar otros compañeros de viaje.

El que insulta pone a prueba tu paciencia y autoestima.

El que te araña, deja en ti una valiosa cicatriz con la que podrás ganar mil batallas.

Podemos tardar un siglo o un día, pero al final, la única forma de verlo para salir victoriosos de la experiencia, es darles un papel de impulsores, de acompañantes necesarios e involuntarios, de actores secundarios en nuestras vidas que, sin pedirlo, han venido a darte el empujón. Porque sin saberlo, han conseguido poner en marcha el ese yo que actúa, que toma las riendas, el que nunca se resigna y siempre está tirando piedras a tu tejado para que le hagas caso cuando te olvidas de quién eres y qué buscas en la vida…

No importa el destino. No importa el camino. Sólo importa la forma en que te mueves por él y la ilusión con que lo haces

No existe un camino correcto… Hay caminos que notas que merecen la pena y otros que no.

Tal vez, no hay caminos. Hay experiencias, hay momentos acumulados por vivir y mundos por explorar… Y están todos dentro de ti…

Lo que cuenta es que te sientas bien con lo que haces y no traiciones tu esencia, que ames cada instante, que vivas sin regatearte a ti mismo, sin hacerte trampas…

El camino es sólo la excusa para que salgan de dentro, te miren a los ojos y tengas que asumir vivirlos.

El camino eres tú.

caminadoraA veces cuando pienso en la vida, en lo que se viene, en que nos tiene preparado para el futuro, en que acciones del pasado va a tomar como positivas para traer éxito y felicidad a nuestra vida pienso en una caminadora, si una caminadora de Gimnasio, con la cual me encuentro seguidamente al ir a entrenar.

La vida toma el ritmo que tú le das. Ya sea lento o rápido, la vida te va dando tal vez no lo quieres realmente, pero si lo que te mereces. Así es una caminadora, tú le pones el ritmo al que tú quieres que vaya. Si es lento, es por que no tienes la capacidad, no estás preparado o no tienes lo que se necesita para ir a una velocidad de mayor intensidad.

Por otro lado, si es rápido, que en lo generalmente es lo más difícil, es porque lo fácil ya lo hiciste y que necesitas aumentar la intensidad porque quieres acelerar el tiempo y llevar tu capacidad a un mayor nivel. A veces ahí está el miedo, muchos sienten el terror de marcar unos cuantos clicks en su caminadora de la vida para acelerar las cosas y tomar un ritmo de vida que saben que pueden tener. Pero el miedo a veces puede más que su capacidad y se dejan vencer.

La adversidad siempre va en contra del tiempo, no existen relojes que no esperen. Necesitamos caminos que siempre nos vayan recordando que en verdad somos por como lo estamos haciendo, y una caminadora me dice eso.

Una caminadora se representa en pasado, presente, futuro. A veces, al caminar en ella mirando mis pies, me doy cuenta que no hay forma de detenerme, por el hecho de que no quiero volver al pasado; cuando inicie, cuando no podía tomar un ritmo rápido, cuando tuve la pereza subirme, cuando la adversidad me derrotaba, cuando por dentro me sentía vencido, cuando lo veía sin sentido, cuando creía que todavía no era el momento, cuando imagine que otra persona podía ocupar ese lugar y que sería mejor que yo.

Cuantas veces no hemos sentido eso, cuantas veces se ha pasado por nuestra cabeza creencias negativas que en realidad no existen pero la creamos para sentirnos conformes a los que no podemos hacer.

Estar corriendo/caminando en un mismo lugar a veces puede parecer muy monótono por lo que se torna tedioso e interminable, y cuando siente que no lo debes hacer, entonces ahí es cuando fracasas. Tener en mente que no vale la pena el camino que estás siguiendo, no tiene sentido seguir esforzándose más.

Lo que más me gusta de la caminadora es ese botón de en medio, ese que generalmente está de color rojo con letras grandes que no puedes dejar de verlo por un segundo. El botón dice: “STOP/Detenerse”.

A veces, detenerse puede parecer grato y relajante, pero esto no debería ser una opción sino una objeción, nadie camina en la vida sin ningún sentido y las oportunidades no se cruzan de repente. La vida está escasa de casualidades y está repleta de causalidades.

Toma el camino correcto, el más difícil; aléjate de la zona de confort y entra a la zona de riesgo. Acuérdate de mirar hacia adelante cuando corras o camines. Cuando el pasado te llame, no lo atiendas. No tiene nada nuevo que decirte.

Gracias, un saludo!

“El tiempo corre, vuela o se detiene, pero siempre pasando
al mismo pasito. No porque cierre los ojos las cosas
cambian de color.”

mejor díaEl ritmo vertiginoso de la vida moderna puede hacer que nos enredemos en tareas pesadas que solo acaban por matar tu creatividad.

Recuerda, estar ocupado no es lo mismo que ser productivo. Tener una jornada provechosa no se trata de llenar tu agenda de pendientes y citas.

Te damos algunos tips que te pueden ayudar a sacarle el máximo provecho a tu día.

1. No veas el correo electrónico. Permanece desconectado lo más que puedas. De cualquier modo, nadie comunica una emergencia por email.

2. Al despertar, no te estreses. La tensión pone a tu cerebro en modo de crisis, lo cual te inserta en una espiral negativa.

3. Emplea bien los primero 15 minutos. Los grandes líderes organizan temprano su lista de pendientes, cuando pueden concentrarse en ello totalmente sin distracciones.

4. No contestes el teléfono o el chat en línea.Incluso las llamadas breves pueden estropear el resto de tu día. Acostúmbrate a trabajar sin distracciones por periodos largos.

5. No veas la TV. La televisión y los programas de radio (con locución) distraen y extienden el ritual de la mañana.

6. No ignores a la familia. Reúnanse alrededor de la mesa del desayuno para pasar un tiempo de calidad, el cual será más difícil de hallar después de las 5 p.m.

7. No hagas labores improductivas. Las tareas mecánicas pueden ser tentadoras, pero dolo pospondrían los pendientes esenciales.

8. Dedica tiempo a tu pasión. Los proyectos que tienen un lado creativo te mantienen enganchado y relajado a lo largo del día y ayudan a mejorar tu desempeño en el trabajo.

9. Pregúntate: ¿Cómo puedo hacer que este día sea más valioso? ¿Qué puedo hacer mejor? ¿Por cuáles cosas estoy agradecido?

10. Establece una rutina. Comienza cada día de la misma manera para darle a tu cerebro la señal de avanzar hacia el siguiente objetivo.

11. Escucha el radio. La música mantendrá tu mente conectada en las tareas que haces.

12. Planea con anticipación. Lleva a cabo un ritual tranquilizante que te prepare para el siguiente día. Programa la cafetera, alista tu ropa y prepara tu almuerzo.

13. Haz algo importante. Comienza el día con un logro que te motive (como un destino de viaje).

14. Apaga todos tus dispositivos 90 minutos antes de ir a la cama. La luz de pantallas, chicas y grandes, puede propiciar el desvelo.

15. Ajusta la hora a la que te levantas. Piensa en las 6 a.m. (o más temprano). Es lo que hacen los altos ejecutivos de Twitter, Disney y PepsiCo.

16. Ponte en movimiento. Ya sea una rutina de ejercicio o de estiramiento, haz que tu sangre fluya. Te sentirás más motivado.

¿Tienes otro tip para tener un día fenomenal?

meditaciones27. La vida no siempre te da las circunstancias y las personas que quieres, te da las circunstancias y las personas que necesitas… para aprender, crecer y enamorarte.

28. No son las personas más fuertes o inteligentes las que sobreviven y triunfan en el largo plazo, sino las que mejor pueden manejar el cambio.

29. La verdad es que todos fracasamos. La verdad más grande es que ningún fallo nos define. Confiésalo. Pide disculpas. Aprende. Crece más sabio. Sigue adelante.

30. Nada es permanente. Cuando entiendas esto, podrás hacer casi cualquier cosa que quieras porque no estarás tratando de retener desesperadamente nada más.

31. A veces hay que aceptar el hecho de que las cosas nunca volverán a ser como antes, y que este final es realmente otro comienzo.

32. Es tu elección. Ser positivo y libre, o ser encarcelado por tu propia negatividad. Vivir en el pasado, o tener esperanza en el presente.

33. Ser positivo no se trata de esperar que siempre te pase lo mejor; se trata de aceptar lo que sucede, y hacer lo mejor de ello.

34. Sólo porque una persona sonría todo el tiempo, no significa que su vida sea perfecta. Su sonrisa es un símbolo de esperanza y fuerza. Devuélvele una sonrisa.

35. Las personas son mucho más agradables cuando son más felices, lo que dice mucho sobre las personas que no son muy agradables contigo. Deséales el bien, y sigue en tu camino.

36. Madurar es aprender a alejarte con gracia de las situaciones que amenazan tu paz mental, auto-respeto, valores, moral, o valoración.

37. Cuando la gente es grosera contigo, sonríe y elige no reaccionar. Hazlo aunque no quieras. Mantén la paz. Hazlo, y le quitarás todo su poder.

38. Cuanto más tiempo permanezcas en paz, más fuerte te vuelves. La paz interior conduce al progreso verdadero y significativo en el exterior.

39. Se discreto. No necesitas poner todo en las redes sociales. No necesitas decirle a todos sobre cada paso que estás tomando. Progresa silenciosamente y deja que tus acciones hablen por sí mismas.

40. Levántate por encima de la bajeza que está tratando de atraparte. Enfócate en lo que importa. A donde la atención va, la energía fluye. En donde fluye la energía, las cosas crecen.

41. Pelea todas las batallas, pero no porque odies lo que está delante de ti, sino porque amas lo que hay detrás de ti, la gente y las cosas que representas.

42. Ten cuidado de no deshumanizar a las personas con las que no estás de acuerdo. En nuestra rectitud, podemos fácilmente convertirnos en las cosas que nos desagradan de los otros.

43. Nunca te lamentes por ser buena persona, con la gente equivocada. Tu comportamiento dice todo acerca de ti, y sus comportamientos dice lo suficiente sobre ellos.

44. Recuérdale a la gente que te importan. Recuérdales que alguien los ama. Y lo más importante, no olvides recordarte eso a ti también.

45. Sea lo que sea que esté pasando, recuerda siempre que has sido bendecido con el hoy y la capacidad de vivirlo como tú elijas.

46. Ser menos reactivo puede transformar tu vida. A veces sólo necesitas relajarte y tener fe en que las cosas funcionarán con el tiempo. Sólo se, y respira.

47. Deja de apresurarte. Respira. Está donde estés. Está donde se supone que debes estar en este preciso momento. Cada paso y experiencia es necesaria.

48. No llenes tu vida con planes. Deja espacio. A veces las grandes cosas ocurren sin planearlas y los grandes arrepentimientos ocurren cuando no alcanzas exactamente lo planeado.

49. A veces nos enredamos tanto al intentar lograr algo grande, que no nos damos cuenta de las cosas pequeñas que le dan a la vida su magia.

50. Mantén tus ojos abiertos por las bendiciones disfrazadas. Están por todos lados. Y vale la pena notarlos, y apreciarlos.

51. A veces, sólo tienes que apreciar en donde estás. Has recorrido un largo camino, y sigues aprendiendo y creciendo. Está agradecido por las lecciones.

52. RELAJATE. Eres lo suficiente. Tienes lo suficiente. Haces lo suficiente. Inhala. Exhala… deja ir, y vive el momento, ahora mismo.

Vivir MejorSi compartes tres compatibilidades básicas

Según el trabajo del psicólogo canadiense Eric Berna, las mejores parejas vibran en tres niveles diferentes.

Sus populares libros sobre el modelo se convirtieron en los más vendidos, a saber, “The Games People Play”. Dibujo en cierta medida de Sigmund Freud, su teoría argumenta que cada persona tiene tres “estados del yo”:

• El padre: Qué te han enseñado
• El niño: Qué has sentido
• El adulto: Qué has aprendido

Cuando dos personas son realmente compatibles, se conectan a lo largo de cada nivel. El terapeuta de parejas Peter Pearson nos dio algunas preguntas para descubrir la compatibilidad en cada nivel:

• El padre: ¿Tienen valores y creencias similares sobre el mundo?
• El niño: ¿Se divierten juntos?¿Pueden ser espontáneos?¿Creen que sus parejas están buenas? ¿Les gusta viajar juntos?
• El adulto: ¿Piensan que el otro es brillante? ¿Son buenos en resolver problemas juntos?

Si las miras a los ojos durante dos minutos

Él Psicólogo de la Universidad de Massachusetts Joan Kellerman le pidió a 72 subordinados desconocidos que se pusieran de a dos y se miraran a los ojos durante dos minutos.

“Más tarde ellos reportaron que habían aumentado sus sentimientos de amor apasionado y afecto hacia la otra persona”, informa Scientific American. “Esto sugiere que largos períodos de contacto visual pueden conectarte con alguien e incluso encender sentimientos de amor dentro de ti por esa persona que nunca has conocido.”

Si respondes a sus ‘ofertas’ por atención y hacen lo mismo por ti

Comenzar (y hacer crecer) una relación parece depender en gran medida de cómo las personas se atienden las unas a las otras.

Más de 40 años de estudiar parejas, el psicólogo John Gottman dice que es una cuestión de “ofertas”. Por ejemplo, si una mujer amante de los pájaros señala a su marido que un jilguero acaba de aterrizar en un árbol cercano, él puede Alejarse de ella desestimando su observación o “Voltear hacia” ella y compartir su entusiasmo.

Como Emily Esfahani Smith reportó en el Atlántico, los resultados de las “ofertas” son asombrosas: en uno de los estudios sobre el matrimonio de Gottman, las parejas que se divorciaron después de seis años tenían la respuesta “Alejarse” el 33% de las veces, y las parejas que estaban todavía juntas tenían el “Voltear hacia” el 87% de las veces.

Si hueles bien

Un estudio de la Universidad del Sur de California de mujeres que estaban ovulando sugirió que algunas prefieren el olor de las camisetas que llevan los hombres con altos niveles de testosterona.

Esto coincidió con otros instintos basados en las hormonas: Algunas mujeres también prefirieron a hombres con una línea de mandíbula fuerte cuando estaban ovulando.

Si te ves como su padre del sexo opuesto

El psicólogo de la Universidad de St. Andrews, David Perrett y sus colegas encontraron que algunas personas se sienten atraídas por la gente con el mismo pelo y el mismo color de ojos de su padre del sexo opuesto, tanto como el rango de edad que tuvieron al nacer.

“Hemos encontrado que las mujeres nacidas de padres ‘viejos’ (más de 30) eran menos impresionadas por los jóvenes y más atraídas por las señales de edad en los rostros masculinos que las mujeres con padres ‘jóvenes’ (menores de 30 años),” escribieron los autores. “Para los hombres, las preferencias por las caras femeninas estaban influenciadas por la edad de su madre y no por la edad de su padre, pero sólo para las relaciones a largo plazo.”

Si cuidas de un perro

En un experimento del 2014, 100 mujeres israelíes leyeron viñetas sobre hombres.

Siempre que la historia presentaba a un hombre que tenía un perro, las mujeres clasificaron a ese hombre como una pareja a largo plazo más adecuado que un sinvergüenza que no tenía un perro.

Los investigadores concluyeron que tener una mascota señalaba que eres maduro y capaz de hacer compromisos a largo plazo. También puede ayudarte a aparecer más relajado, accesible y feliz.

¿No eres de tener mascotas? La buena noticia es que con simplemente ser visto con un perro puede hacer que parezcas más atractivo. En un estudio del 2008, un hombre de 20 años se acercó a cientos de mujeres y les pidió sus números de teléfono. Cuando tenía un perro con él, era mucho más probable que obtuviera sus dígitos

Si eres igual o menos lindo/a comparado con ella/él

En un estudio de 1996, cada participante fue evaluado en el atractivo físico y luego asignados aleatoriamente a salir con otro participante. Luego, se les pidió a los participantes su satisfacción con sus citas. Los participantes que eran más atractivos fueron más duros con sus juicios; incluso si ambos eran igualmente atractivos. Cuanto mejor parecido era alguien, menos satisfecho se sentía.

Pero esto sólo se aplica a la gente realmente atractiva. Para el resto de nosotros, según la hipótesis de las coincidencias, es más probable que amemos a aquellos que son igual de atractivos que nosotros.

 

 

 

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