Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los mejores consejos para crecer como persona

riquezaHay muchas definiciones de riqueza, y ser rico abarca también estados mentales y no sólo bancarios.

Así, ser rico involucra más que la libertad financiera, pues implica también paz personal y felicidad, con las cuales debes estar comprometido para ser capaz de disfrutar ese tipo de riquezas y encontrar un equilibrio.

Por ello, si buscas ese ansiado balance que, al alcanzarlo, te llevará a la riqueza mental y, por consecuencia, a la financiera, aquí hay algunas cosas que puedes hacer para dejar que la riqueza entre a tu vida, de acuerdo con Business Insider.

Adopta la mentalidad de un creador

Debes cambiar de la mentalidad de consumidor a la de productor, porque todos los millonarios son eso: proveedores que brindan empleos. Por lo que el camino más efectivo para convertirte un millonario es ser un productor.

Los productores también consumen, es evidente, pero su objetivo primordial es otorgar oportunidades a los otros con el conocimiento de que ellos también obtendrán alguna en el camino.

Si los estudias de cerca, te darás cuenta de que todos los creadores brindan productos o servicios para ayudar a solucionar las necesidades o problemas de quienes están a su alrededor; ellos proveen un producto o servicio para millones de personas.

Conoce tu valor diario

¿Sabes cuánto vales por día? Existen aproximadamente 250 días laborales por año. Así que saca cuentas y descubre cuánto puedes ganar en un año; si es poco intenta incrementar esa cifra con otro negocio u otro trabajo.

Sacrifica

La mayoría de las personas temen realizar sacrificios porque creen que eso conlleva pérdidas; pero antes de convertirte en rico, debes estar dispuesto a pagar el precio y sacrificar lo que se pueda.

Asimismo, debes ser capaz de manejar lo peor si es que esperas lo mejor. Habrá muchos momentos en los que tendrás que dejar a un lado la recompensa inmediata para enfocarte en una meta más grande que, por lo general, vale todo el sacrificio hecho.

Para ello debes hacerte dos preguntas: ¿Qué es lo peor que puede pasar si tomo este riesgo? Y luego: ¿qué es lo mejor que puede pasar?

Haz cosas de ricos

No te servirá de mucho lo anterior si continúas haciendo cosas o entreteniéndote en lugares que empobrecen la mente. Muchas veces, las personas van lugares “pobres” en los que se reúnen con personas “pobres” (en todo el sentido de la palabra) y eso nunca permitirá que llegue la riqueza a sus vidas.

Así que si te rodeas de personas negativas en lugares negativos, tu mente continuará en un estado pobre. Aunque no participes del todo en sus actividades o de sus malos hábitos, lo cierto es que al final te convertirás en un producto de ese ambiente, el cual puede afectar profundamente en tu forma de conducirte por la vida.

En cambio, busca la forma de incluirte en actividades de “riqueza”, es decir, rodeado de personas inteligentes que logren un impacto positivo en tu vida.

Utiliza tus habilidades

Todos tenemos talentos; algunos tienen muchos y otros sólo tienen unos cuantos; no importa el número, lo mejor que puedes hacer es usarlos a tu favor, cultivarlos y rodearte de personas que te ayuden a convertir esos talentos en riqueza.

Así que ya lo sabes, deja de sobrevivir y comienza a prosperar.

Dentro de tiNosotros, como seres con pensamiento, creamos nuestro entorno. Todos estamos conectados con el Universo.

Si constantemente pensamos en palabras como violencia, guerra, sufrimiento, el agua que conforma nuestro cuerpo se afecta y mina su efectividad para mantener nuestra salud. Por ello, el calor, el fuego, aumenta. No es raro que hasta suba nuestra temperatura corporal.

Si pensamos en palabras sanas: paz, amor, armonía… el agua fluye en nuestro interior y el fuego sigue equilibrado. No olvidemos que dentro de nosotros habita el fuego (en nuestro metabolismo), el agua (en nuestro sistema linfático), la tierra (en los huesos) y el viento (en nuestro sistema respiratorio). … Seguir leyendo »

inteligencia emocionalLa inteligencia viene ahora en muchas diferentes maneras y por eso cada uno es muy bueno en lo que sabe. Puede que una persona experta en números o introvertida sea muy buen profesional en el área contable o en sistemas. Otro que ha desarrollado la sensibilidad para las artes se convierte en un gran músico, poeta o pintor.

Albert Einstein es hasta ahora la mayor inteligencia que haya conocido la historia de la humanidad y era un pésimo estudiante. Sus profesores le reclamaban por su falta de atención en clase, mientras él solo se preguntaba en la mente por los misterios del universo.

Se dice que Thomas Alva Edinson también fue víctima de los malos docentes quienes lo enviaron a su casa con una nota que su madre leyó mentalmente. En vez de desanimar a su hijo le dijo que era un genio y él se esforzó por ser uno de los grandes inventores y emprendedores.

Hoy se valoran otras inteligencias que también son muy apetecidas en el mercado laboral. La inteligencia emocional es una de las más requeridas en los ambientes de trabajo porque atrae al talento joven y ayuda a inspirar a los equipos. En palabras de Fran Gómez, colaborador en Forbes España e invitado a escribir sobre el tema por Weforum, la inteligencia emocional es la capacidad de gestionar y comprender las propias emociones de uno mismo.

Suena sencillo, pero es retadoramente difícil encontrar trabajadores en puestos de rango bajo, medio y alto que desarrollen esta habilidad. En un mundo más competido, pocos se quieren fijar en esta inteligencia porque no quieren verse expuestos o mostrar alguna debilidad. Lo cierto es que esta es una de las ‘soft skills’ que más buscan los reclutadores de talento profesional.

Gómez señala que este rasgo es un factor que conduce al éxito en campos como negocios, ciencia o la política y que es posible desarrollarla de forma cotidiana.

“El cociente intelectual, junto con las habilidades técnicas propias, constituye el mínimo que hay que tener para poder llegar hasta un determinado objetivo. Sin embargo, aquellas personas que tengan una inteligencia emocional muy desarrollada serán capaces de lograr algo extraordinario que sea la excepción y, por lo tanto, le haga destacar”, dice el especialista.

Estas son las capacidades de las personas que tienen inteligencia emocional y que usted puede empezar a desarrollar para ir adquiriendo esta competencia.

#1. Son seres empáticos

Ojo, empatía es ponerse en los zapatos de otro, estar en el lugar de él, lo cual es diferente a la simpatía, que es escuchar a alguien por lástima o pesar.

El ser empático reconoce los estados emocionales del otro, experimenta las emociones y sensaciones que tiene otra persona. Esto lo logran las personas emocionalmente inteligentes que conocen las sensaciones propias.

#2. Aprecian los diversos tipos de empatía

La empatía corre por diversos niveles del cerebro y el cuerpo. Hay de dos tipos: la emocional y la cognitiva. Las personas con una alta inteligencia emocional son capaces de dar una respuesta empática más completa al aunar la emocional y la cognitiva.

#3. La empatía tiene límites y son conscientes de ello

El exceso de empatía no es la solución porque no se puede dar el mismo grado de sensibilidad a unos hechos y a otros no.

Hay un momento para la tener empatía emocional y otro para tomar decisiones más racionales y libres de emociones. Las personas emocionalmente inteligentes reconocen que hay que tener ese equilibrio y ponen eso en práctica cuando lo consideran necesario.

#4. Reconocen la importancia de las emociones

No puede existir un individuo sin emociones y eso es un hallazgo que han hecho los estudios en psicología y más específicamente la neurociencia. Las emociones guardan una relación directa con el alto orden y la toma de decisiones depende mucho de las emociones.

#5. Pueden identificar las emociones

Las personas con esta capacidad reconocen cuando tienen ansiedad, sorpresa, alegría, tristeza o ira. Unos las experimentan más que otros y el mapa emocional es excesivamente rico, señala el portal psicoactiva.com.

Reconocer la emoción que sentimos es básico para saber cómo gestionarla de forma inteligente y evitar una conducta inapropiada.

#6. No se reprimen en exceso

Los seres inteligentes emocionalmente no se guardan sentimientos de enojo, rencor o decepción. Pero tampoco se desquitan con ‘el primero que ven por ahí’. Trabajan por decir las cosas de manera adecuada y así evitan malestares, dolores o estrés acumulado que viene de reprimir esas emociones.

#7. Dan afecto

Un abrazo, un te quiero, una palabra de aliento en el momento donde está el ánimo más bajo, un individuo con esta inteligencia sabe cuándo actuar y cuándo querer de forma generosa, sin esperar algo a cambio.

Recoge lo que siembras, dice el adagio popular. Siembre afecto entre las personas que lo rodean y este le será devuelto.

#8. Ríen

Está probado científicamente que la risa es el remedio para muchas dolencias del cuerpo. Es más, Colombia es uno de los países más felices del mundo y esto ha sido materia de debates pues no es el país que mejores condiciones ofrece a sus ciudadanos. Pero el humor, el picante, la forma de reírnos de sí mismos hace que esta cultura sea un caso de estudio mundial. Trate de acercarse a las personas más alegres y divertidas, cualquier excusa es buena para reír a carcajadas.

Vivir MejorNuestros 20s pasan volando antes de darnos cuenta, y queremos asegurarnos de haberle hecho justicia a esa década.

¿Nos preocupamos por las cosas correctas? ¿Estamos donde deberíamos estar?

La mejor manera de prepararnos para esas preguntas y responderlas con lo mejor de nuestras habilidades, es asegurándonos de pasar tiempo en lo que realmente importa y que nos pueda ayudar en el futuro.

Quora tiene un hilo del que sacamos grandes consejos para las personas en sus 20s que se estén preguntando en qué deberían invertir su tiempo. Esto es lo que encontramos.

Crea una red.

Si formas una sólida base de gente, estarás expuesto a más oportunidades y posibilidades de éxito tanto en tu carrera como en tu vida personal.

Construye puentes, porque nunca sabes cuándo puedes necesitar cruzarlos.

Como Karan Jaiswani puso, «los 20s se tratan de usar tu hoy y estructurar tu futuro.»

Lee. Mucho.

No hay nada más productivo que tomarse un tiempo para leer. Lee lo que sea que caiga en tus manos; noticias, ficción, no-ficción, orientación profesional, libros de autoayuda; lo que sea!

Cuanto más sepas y entiendas a las personas a tu alrededor, a ti mismo y al mundo, más fácil y exitosamente podrás navegar esas cosas.

«Esto mantendrá tu mente estimulada y abierta a las ideas. Recibirás una serie de ideas de cada autor que podrás implementar en tu vida. También conocerás las opiniones de todo el mundo,» dice Rizwan Aseem.

Cuida tu cuerpo.

Hacerte un tiempo en la noche para lavarte la cara, ejercitar, y recordar aplicar (y volver a aplicar) protector solar puede que no esté en la parte superior de tu lista de prioridades, pero debería.

Cuidar de tu salud en general es algo que, más tarde en la vida, te alegrará haber considerado en tus 20s.

Como Aseem señala: «No importa lo que hagas en tu vida, se lo harás a tu cuerpo. No puedes reemplazarlo, conseguir uno nuevo, ni cambiarlo. Es tu cuerpo y vivirás siempre en él.»

Usa tu tiempo y dinero en educación.

La educación es un recurso muy valioso que es poco probable lamentes haber tenido jamás.

El dinero es bien empleado cuando lo usas para ampliar tu mente y conocimientos, especialmente cuando perfeccionar las habilidades que aplicas en tu trayectoria profesional.

Anuj Kumar te aconseja “probar cosas diferentes y averiguar dónde se encuentra tu pasión… Y luego busca maneras de hacer una carrera haciendo eso”, añadiendo que “si necesita más educación, obtenla.”

Presta atención a tu salud mental y bienestar.

Si bien tu salud física es extremadamente importante, invertir tiempo en cuidar tu mente es algo que no deberías olvidar.

Estimúlala, desafíala, se consciente de a qué te estás exponiendo a diario, y cuídate.

Aseem apunta que, «La mente, como todo lo demás, tiene las características de un músculo. La usas, o la pierdes. Y mientras la estés usando, se mantendrá en forma y saludable. En los minutos que dejas de usarla, se desintegrará y atrofiará.» Así que úsala!

Aprender nuevas habilidades (y domínalas).

Mientras que el consejo de «seguir tu pasión» puede ser bueno en sentido general, John. J. Bowman insta a los que están en sus 20s a dominar y controlar un conjunto de habilidades que puedan ser utilizados para beneficiarte dentro del campo que te apasiona.

Crea y mantén buenos hábitos.

La parte más difícil de crear buenos hábitos es empezar, pero una vez que eres capaz de dominarlos, tendrán un impacto innegablemente positivo en tu día a día, así como en tu futuro, ya que, como señala Rizwan, «una vez que un hábito es establecido, dura toda la vida.»

Construye relaciones significativas.

Ahora es el momento de dejar a los amigos de los-buenos-tiempos y hacer tiempo sólo para aquellos que realmente se quedarán contigo y serán fuerzas positivas en tu vida.

A medida que madures, también lo deberían hacer tus relaciones, así que no tienes tiempo para perder con personas que son perjudiciales y pasa más tiempo con las que te ayuden a perseguir tus metas.

Come bien.

Pasa tiempo planificando comidas, aprendiendo recetas saludables, y sobre todo teniendo en consideración lo que estás comiendo regularmente.

Los días en los que las donas, papas fritas y gaseosas eran comidas completas del día pasaron.

Incluso si te toma un poco más de tiempo y esfuerzo, tu futuro te lo agradecerá cuando puedas mantener tu energía y un cuerpo sano a medida que envejezcas.

Establece un sistema para el manejo de tus finanzas.

Siéntate y averigua cómo estás gastando tu dinero, en qué lo estás gastando, y cuáles son tus gastos actuales.

«Si te ocupas de tus finanzas a partir de hoy, ellas se ocuparán de ti cuando más las necesites. Cuando seas viejo, o estés enfermo, o envíes a tus hijos a la escuela, o ayudes a tu padre a atravesar una enfermedad. Tus finanzas te ayudarán,» dice Aseem.

Grandes escollos que debes evitar: Las malas oportunidades de negocio (si parece demasiado bueno para ser verdad, lo es), usar excesivamente las tarjetas de crédito, y no ahorrar o apartar dinero para un día lluvioso.

Viajar.

A los 20 años, estás lleno de entusiasmo y energía y, por lo general, tienes la movilidad como para disfrutar un poco de la pasión por los viajes. Así que satisfácela.

Experimenta nuevas culturas, países y desafíos. Aprenderás cosas que podrás llevar contigo y aplicar a tu vida cuando vuelvas a casa.

Comunícate con tus seres queridos.

Haz un esfuerzo para recordar los cumpleaños, fiestas y eventos importantes. Tus familiares y amigos cercanos pueden actuar como tu sistema de apoyo cuando más lo necesites, pero debes dedicarles tiempo y devolver el favor.

Los pequeños gestos que muestran que estás pensando en las personas que te quieren duran un buen tiempo, así que tómate unos minutos para escribirles una bonita tarjeta y mandársela por correo, o programa una llamada rápida por Skype, no te arrepentirás.

Examina qué es lo que realmente quieres en la vida.

Es fácil quedar atrapado en el todo lo que sucede a lo largo de tus 20s, y las personas suelen olvidar sentarse y contemplar qué es lo que realmente quieren.

Tonya Turpin aconseja que «de forma activa, y con intención, te des cuenta del mundo y de todo lo que contiene. No sólo del mundo exterior, sino también del que hay en tu cabeza. Pasa tiempo a solas, ya que es el único camino verdadero para llegar a conocerte a ti mismo. Se curioso y cuestiónalo todo.»

Haz tiempo para averiguar qué amas, y traza un plan para conseguirlo.

señalesA veces las cosas sólo necesitan caer de tu plato.

Lo dije antes y lo diré de nuevo: estar ocupado es una enfermedad.

Piensa en tu vida y en las vidas de los que están cerca de ti. La mayoría de nosotros tenemos una tendencia a hacer todo lo que podamos; llenando cada minuto despierto con eventos, extravagancias, tareas y obligaciones.

Pensamos que hacer más nos hará tener más satisfacción, éxito, etc. Cuando a menudo es exactamente lo contrario.

Menos puede ser mucho más gratificante en el largo plazo. Pero estamos tan fijados en nuestros caminos que no podemos ver esto.

Y entonces…

• Cuando trabajamos, cambiamos de una tarea a otra rápida y continuamente, o hacemos malabares con varias cosas a la vez hasta el final del día… y aún así sentimos como que no hemos hecho lo suficiente.

• Cuando finalmente nos tomamos un descanso para hacer un poco de ejercicio saludable, tendemos a esforzarnos tanto como podamos… hasta que quedamos agotados y doloridos, y menos propensos a hacer ejercicio mañana.

• Cuando vamos a un buen restaurante, queremos probar todos los aperitivos, bebidas y entrantes, disfrutando de la mayor cantidad de delicadezas posibles… y nos vamos sintiéndonos hinchados, a veces incómodos, y entonces nuestra cintura se extiende.

• Cuando viajamos a una nueva ciudad, queremos verlo todo; cada punto famoso; por lo que lo hacemos hasta lo físicamente posible… y volvemos a casa de nuestro viaje totalmente agotados.

¿Cómo podemos domar nuestro impulso de hacer demasiado?

Simplemente enfócate más en hacer menos en cada paso del camino.

Se conciente de la necesidad de sobre-hacer cosas.

Me llevó un tiempo lograr hacer esto, pero lo estoy consiguiendo…

• Cuando estoy trabajando, hago una sola cosa a la vez con un especial enfoque. Y cuando me descubro a mí mismo haciendo multitarea o sintiéndome abrumado, limpio todo de mi plato y hago una lista con sólo una a tres tareas claves que absolutamente necesito completar al final del día. Y sí, a veces esta lista es tan sólo una cosa, porque eso me ayuda a enfocarme en lo que es realmente importante y no sentirme abrumado.

• Cuando fui al gimnasio hace dos días, tuve el impulso de empujarme a mi mismo al máximo. Me di cuenta de esto y en su lugar decidí dejar que el impulso se vaya. Hice un sólido entrenamiento de 45 minutos, pero dejé algo de combustible en mi tanque. Ayer, volví al gimnasio e hice otros 45 minutos a un ritmo similar. Esta mañana, me hubiera gustado hacer lo mismo, pero decidí tomar un trote ligero. Mi régimen de ejercicio es sostenible, y es por eso que rara vez me lastimo o falto un día.

• Cuando voy a un buen restaurante, no trato de probar y comer tanto como me sea posible. Más bien, dejo la mesa satisfecho, pero no hinchado. Como menos de lo que solía. Esto es algo con lo que todavía tengo problemas a veces, porque no es fácil. Se necesita práctica. El resultado, sin embargo, es que me siento significativamente mejor después de cada comida, y mi cintura me lo agradece.

• Cuando viajo a una ciudad nueva, no trato de hacerlo todo. Elijo algunas cosas que hacer, y me tomo mi tiempo. Entonces dejo la ciudad sabiendo que hay mucho que ver en mi próxima visita – me dejo a mi mismo queriendo más de esa cosa maravillosa.

De todos modos, espero que te unas a mí en este viaje.

Hagamos un poco menos… y hagamos que eso menos cuente aún más.

Aquí tienes cinco señales de que ahora es el momento adecuado para hacer precisamente eso:

1. Te sientes abrumado por todo lo que tienes que hacer.

Recuerda, sobre-comprometerte es el error más grande que la mayoría de la gente hace, que hace a la vida estresante y abrumadora.

Es tentador rellenar cada momento del día con las tareas de tu lista de tareas pendientes, eventos, obligaciones y distracciones. No te hagas esto. No puedes hacerlo todo. Tienes que dejar a algunas cosas IR!

2. Estás tratando (consciente o inconscientemente) de ser sobrehumano.

Otro problema importante que mantiene a tantos de nosotros atascados en un ciclo debilitante de ocupación, es la fantasía en nuestras mentes de que podemos ser todo para todos, en todas partes a la vez, y un héroe en todos los frentes. Pero, por supuesto, eso no es realidad.

La realidad es que no somos Superman o Wonder Woman – somos humanos, y tenemos límites. Tenemos que dejar ir esta idea de hacer todo, complacer a todos, y estar en todas partes a la vez. Vas a hacer algunas cosas bien, o hacer todo mal. Esa es la verdad.

3. No tienes tiempo para apreciar el espacio en tu día.

Tu vida no es sólo sobre las cosas que haces; también es sobre el espacio abierto que hay entre esas cosas. Eso significa que el espacio en sí es algo para ser apreciado también.

Así, por ejemplo, si pasas la mañana meditando y leyendo, la mañana no sólo es valiosa por la meditación y la lectura; el espacio alrededor de esas dos actividades también es increíble. El tiempo dedicado a caminar hacia tu alfombra de meditación, o encontrar tu libro, o dar vuelta las páginas, o verter una taza de té, o sentarse y ver el amanecer… estos pequeños espacios abiertos son tan importantes como cualquier otra cosa.

Ponte un ritmo para no apresurarte de una cosa a la otra, pero también ve y aprecia los espacios de en medio.

4. Has perdido la noción de tus prioridades.

Las prioridades no se hacen automáticamente.

Tienes que hacer tiempo para lo que es importante para ti; tiempo con tu pareja, tiempo con tus hijos, tiempo para crear, tiempo para aprender, tiempo para hacer ejercicio, etc. Empuja todo lo demás a un lado para hacer tiempo. Al decir no a más cosas que suenan realmente emocionantes, llegas a decir sí a más cosas que son realmente importantes.

5. Tu espacio físico es un lío desordenado.

Si no tienes suficiente tiempo para mantener tu espacio físico organizado, estás haciendo demasiadas cosas equivocadas. Punto. Y hay una buena probabilidad de que estés comprando demasiadas cosas equivocadas también.

Ordenar tu espacio físico puede conducir a un espacio mental menos desordenado; el desorden innecesario tira de nosotros y nos distrae en más maneras de las que a menudo reconocemos. Así que recuerda, la cuestión de lo que quieres presente en tu espacio físico contigo es esencialmente la cuestión de cómo deseas vivir tu vida.

abrumadaEl mejor momento para relajarte y reagruparte, es cuando no tienes tiempo para ello.

Por Tess Marshall

Parece haber un brote de agobio en este planeta. Todo el mundo cree que tiene que estar ocupado cada segundo.

Cuando te sientes exhausto y abrumado, detente y escucha las historias que te estás diciéndote a ti mismo sobre tu tiempo, tu trabajo y tu vida. Para poder cambiar tus sentimientos, tienes que cambiar tus pensamientos. Se podría decir que tu problema de sentirte abrumado está en tu cabeza! … Seguir leyendo »

PasosPor Marc Chernoff

Unas cuantas cosas que debes saber. Porque cuanto más sabes, mejor haces.

1. El principio siempre es más difícil. – Recuerda, ser totalmente terrible en algo es el primer paso para ser bastante bueno en ello. Solo necesitas tiempo y práctica. A la larga, es el valor de continuar lo que más importa. Lee Getting Things Done.

2. Lo que es correcto para ti puede no ser correcto para otros, y viceversa -. No es razonable esperar a que los demás acepten o consideren tu punto de vista, si no estás dispuesto a hacer lo mismo por ellos. Así que piensa por ti mismo, y permite a los demás el privilegio de hacer lo mismo. La verdad es que el mundo no es realmente como es, sino como lo vemos. Y todos lo que vemos de manera diferente. … Seguir leyendo »

Vivir MejorCreo que la meta final de todos en la vida es la misma: «Encontrar la felicidad» o «Ser feliz».

Para sentirnos más plenos y encontrar el camino a una felicidad sostenible, seguimos nuestra pasión y propósito. Pero ¿cuál es tu propósito en la vida? Creo que esta es la pregunta que nos hacemos una y otra vez.

Hay tres formas en que puedes descubrir tu verdadero propósito en la vida y encontrar la felicidad interior.

Mediante…

– Qué tienes
– Qué haces
– Quién eres

1. Qué tienes

Como lo necesario para vivir, las necesidades básicas deben ser cumplidas primero antes de poder encontrar el propósito de otras cosas en la vida. Empezando por el alimento y refugio, el dinero es el medio utilizado para comprar la mayoría de las cosas básicas con las que no podrías vivir sin ellas.

Aunque a veces la autoestima deriva de las posesiones materiales. En otras palabras, el propósito en la vida es entonces hacerse rico, tener cosas hermosas, y ser capaz de permitirse el lujo. Cuando tu propósito en la vida se basa en lo que tienes, tu felicidad proviene de afuera hacia adentro, en vez de adentro hacia afuera.

He aprendido que este podría ser un proceso agotador. Una vez que hayas alcanzado tu propósito en la vida de tener cosas lindas y ser rico, te encontrarás teniendo problemas para ser feliz. No es sustentable. Seguro, la comodidad se siente muy bien, pero es mayormente un estado de ánimo.

2. Qué haces

A lo largo de nuestras vidas, nos ajustamos a diferentes roles. Cada rol viene con diferentes responsabilidades – desde el papel de niño, a hermano o hermana, estudiante, amigo, empleado, jefe, amante, y padre; desde el papel de estudiante a empleado, gerente, director; la lista sigue y sigue.

Y si no lo has notado…

En cada etapa de nuestras vidas, definimos nuestro propósito en la vida basado en el papel que tenemos, en el que sus responsabilidades definen cómo nos sentimos cumplimos en ese momento.

Nuestra capacidad para cumplir con el papel que tenemos de la mejor manera posible se convierte en nuestro propósito. Nuestra incapacidad de cumplir tal cosa se convierte en nuestro fracaso.

Este propósito basado en los roles en la vida cambia con el tiempo a medida que avanzamos a través de las diferentes etapas de la vida y afecta cómo nos sentimos; lo feliz que nos sentimos.

Por ejemplo,

– Un niño es feliz cuando un padre lo elogia – «Bien hecho, chico. Estoy tan orgulloso de ti.»

– Un estudiante es feliz cuando él/ella obtiene una alta puntuación en su tema favorito.

– Un empleado es feliz cuando él/ella hizo un gran trabajo para la empresa y al jefe le encanta.

– Un padre es feliz sabiendo que su familia está bien alimentada y bien cuidada.

– Un gerente de ventas es feliz cuando su equipo está haciendo un gran trabajo y ha alcanzado el objetivo.

Como puedes ver aquí, es casi imposible cumplir con todas estas diferentes facetas de vida al mismo tiempo.

El secreto para encontrar la alegría y la felicidad a través de tu propósito en la vida es asegurarte de que «Qué haces» y «Quién eres» se alinean…

merecesVivimos en una sociedad que parece premiar el sufrimiento. Así nos han educado, para creer que pasarlo mal acumula puntos para algo.

No sé exactamente para qué, pero es como si se fueran apuntando en algún lugar y el hecho de arrastrarse y pasarlo mal fuera algo que te hace mejor persona, que casi te purifique.

Nos educan para sufrir

Durante siglos nos han metido en la conciencia que sufrir nos hace mejores, cuando en realidad, como seres humanos, lo que buscamos es ser felices. Nos lo han inculcado tanto, que a veces, cuando nos sentimos bien, casi nos asusta decirlo, como si al verbalizar que somos felices nos arriesgáramos a que nos cayera un castigo.

Por todo ello, demasiado a menudo, asumimos que hay situaciones que no podemos cambiar, aunque no sea cierto, porque tenemos asimilado que hemos venido a sufrir. Cuando en realidad, las cosas pueden cambiarse con sólo ser capaces de verlas desde otra perspectiva, cambiar el enfoque, cambiar nosotros y nuestra forma de pensar.

Nos pasamos gran parte de la vida poniéndonos a prueba pero no como retos sanos a superar para crecer sino como castigo. Como si vivir amargado te purificara por algo.

Nosotros decidimos aceptar situaciones que no merecemos y luego pretendemos que se nos reconozca ese dolor como un valor aportado. Decidimos preocuparnos por otras personas y luego pretendemos que nos den algo a cambio de nuestro sacrificio.

Nos chantajeamos a nosotros mismos y a los demás, cuando en realidad, lo hermoso es compartir felicidad, éxito, alegría.

La adversidad nos ayuda a crecer

Es cierto, nada crece sin conflicto. No he conocido a nadie que sea lo que yo considero una persona sabia que lo haya tenido fácil. La adversidad nos hace evolucionar. Aunque para crecer ante esas situaciones, lo básico es tener una actitud positiva, no entregarse a sufrir ni convertirse en una víctima voluntaria de las circunstancias…

Conozco personas que han pasado por situaciones límite y llevan en la cara dibujada una hermosa sonrisa que se contagia. Personas que han visto como su mundo se desmorona y han sido capaces de seguir y perdonar. Ninguna de ellas revive su experiencia como algo terrible, la ven como un reto superado que les ha ayudado a avanzar mucho en su autoconocimiento y su autoestima. Aunque lo vivido sea muy duro.

Trabajar mil horas sin entusiasmo ni ilusión no nos hace más dignos. No dormir por estar angustiados no soluciona el motivo de nuestra angustia. Aguantar humillaciones no nos hace mejores personas, nos acaba haciendo creer que merecemos ese trato y nada más lejos de la realidad. Soportar una relación que no nos hace felices no nos convierte en personas más dignas de amor, ya lo somos.

A veces, parece que nos hayamos convertido en adictos al sufrimiento y no podemos salir de él. Tal vez, porque hemos llegado a creernos que si no sufrimos, no tenemos nada que ofrecer, porque ese dolor elegido, ese sacrificio, nos parece un mérito ante los demás.

Aceptar lo que no mereces, asumir que tu vida nunca será mejor, es una callejón sin salida

Ya sé que es muy complicado a veces. Aunque en ocasiones, basta con hacer lo mismo pero pensando que eso a lo que nos sentimos obligados no somos nosotros sino una circunstancia que va a cambiar. Sentirnos realmente serenos, personas enteras que pueden aspirar más, que tal vez no hoy pero sí mañana encontrarán la salida, construirán nuevas oportunidades- Agarrarse a la esperanza… Una esperanza que no llegará de nadie sino de ti.

Creer en ti cuando nadie crea. Remendarse las heridas y levantar la cabeza para decir mil veces que no, cuando notes esa fuerza interior que te hace imparable.

Dice Sergio Fernández en su libro “Vivir con Abundancia” que si algo no te hace feliz hoy, no te engañes, tampoco te hará feliz dentro de quince años. Sin embargo, sufrimos por adelantado, lloramos por adelantado, esperamos lo peor.

Dejemos de sufrir para expiar culpas imaginarias. Dejemos de sentirnos indignos de lo bueno y de pensar que tenemos nada vetado o prohibido. Dejemos de sentirnos víctimas del mundo y empecemos a transformarlo en un lugar más amable para poder habitarlo.

No lo dejes para mañana porque nunca llega ese mañana. Porque cuando llegue estarás tan cansado y arrastrado, tan dolido y amargado, que no te quedarán fuerzas para reclamar lo que ya debería ser tuyo.

Porque todo el tiempo que pasas siendo alguien que no eres te transforma en alguien que no eres. Porque acabarás creyendo que lo normal es estar siempre asustado, sentirse triste y desgraciado y recibir un trato indigno.

Siempre he pensado que si aceptas lo que no mereces, acabas convencido de que no mereces más. Te conviertes en alguien que ante tus ojos está vencido y derrotado.

Es duro, pero puedes empezar con un primer paso, un detalle pequeño… Una sensación íntima de saber que todo va a cambiar, que sabrás cómo, que encontrarás la forma, que podrás salir del laberinto y encontrar tu camino.

Mereces lo mejor. No lo olvides

Escríbelo cien veces si hace falta, como una lección a aprender. Tararéalo con la melodía que quieras, tatúatelo en la piel y en los pensamientos para que la próxima vez que alguien te quiera hacer creer que no, te salga decirlo de carrerilla.

Mereces lo mejor. No por lo mucho que seguro haces cada día para mejorar tu vida y la de los demás. No por la ilusión que tienes por conseguir lo que sueñas. Ni siquiera por el empeño que pones en aprender cosas buenas. Todo eso es genial, pero mereces lo mejor porque eres un ser humano. El respeto debería venir de serie y llevarlo impregnado en nosotros, no perderlo nunca, para que a nadie se le ocurra pensar que hay personas de primera o de segunda.

Seguramente en tu día a día te encuentras en situaciones difíciles. Esas situaciones no forman parte de ti, no son tu esencia- Tú eres más que lo que te pasa, eres lo que llevas dentro y está deseando salir.

Cuánto más complicado sea, cuánto más duro sea… Insiste más. No hace falta que lo grites, sólo que lo sientas, que lo vivas. Mereces lo mejor. Asume lo que te pasa con toda la calma que puedas, entiende por qué, pero no te conformes, no te resignes, no pares hasta sentirte bien.

Aceptar no es rendirse, es aprender una forma inteligente de cambiar la situación y crecer como ser humano.

padresTal vez se necesita valor para criar niños…

Nuestra juventud no puede saber cómo piensan y sienten los mayores. Pero a medida que envejecemos, somos culpables de estar demasiado ocupados cuando olvidamos e ignoramos nuestros recuerdos de lo que era ser joven.

Pasar tiempo con mi hijo me ayuda a aprovechar mi mente más joven; me mantiene en mis pies. Y estoy agradecido por eso.

Pero todavía lucho como padre. Lucho por estar presente. Lucho por ser paciente. Lucho por recordar. Casi todos los días.

Cada padre lucha con la paternidad a su manera. Porque la crianza de los hijos no es fácil.

Lo que me ayuda es escribir sobre las lecciones que la paternidad me está enseñando gradualmente, y luego remitirme a lo que he aprendido cuando estoy luchando y olvidando.

Hoy, quiero compartir algunas citas de mi diario de crianza contigo. Tal vez te ayudarán algún día, de la forma en que me ayudó de nuevo esta mañana…

1. Confiar en ti mismo.Sabes mucho más de lo que crees que sabes.

2. Criar hijos es, sin duda, una de las cosas más difíciles que harás, pero a cambio te enseña sobre el significado y el poder del amor incondicional.

3. Todo lo que involucre a tus hijos será doloroso de alguna manera. Las emociones son profundas, ya sean felicidad, angustia, amor u orgullo. Y al final te dejarán vulnerable, expuesto y sí, con dolor. El corazón humano no esta destinado a latir fuera del cuerpo humano, y sin embargo, descubrirás que tus hijos llevan consigo este tipo de fenómeno surrealista; un padre amoroso, emocionalmente unido (TÚ), con tu corazón expuesto y latiendo para siempre fuera de tu pecho. Respira… Está bien.

4. Nunca nadie está listo; todos los padres son agarrados desprevenidos, una y otra vez. La paternidad te elige todos los días, no al revés. Y tal vez en una semana, un mes o incluso un año, abrirás los ojos, mirarás lo que tienes, dirás «Oh, mi Dios», y de repente despertarás al hecho de que todas las cosas que fueron hechas para hacer malabares, esto es algo que no debes dejar caer. No es una cuestión de elección. Es una presencia, de amor.

5. La naturaleza de ser padre parece ingrata a veces, hasta que te das cuenta y abrazas el hecho de que estás eligiendo amar a tus hijos mucho más de lo que nunca has amado a nadie antes, incluso más de lo que amas a tus propios padres. Y, dentro de esta comprensión de que tus propios hijos no pueden entender la profundidad de tu amor, llegas a comprender el trágico, pero inmensamente hermoso, no correspondido e incondicional amor que tus propios padres tienen para ti.

6. Ser padre es una actitud cotidiana, no una relación biológica.

7. Para estar en los recuerdos de tus hijos mañana, tienes que hacer tiempo para estar en sus vidas hoy. Cada día de nuestras vidas hacemos depósitos en los bancos de la memoria de nuestros hijos. Cuanto más presentes estemos, más depósitos conseguiremos hacer.

8. Cuando te tomas el tiempo para abrir tu mente y oídos, y realmente escuchar, con humildad, lo que la gente tiene para decir, es increíble lo que puedes aprender. Esto es especialmente cierto si las personas que están hablando son tus hijos.

9. Tus hijos son el regalo más grande que la vida te dará, y sus almas la responsabilidad más pesada que pondrá en tus manos. Tómate tiempo con ellos, y enséñales a tener fe en sí mismos siendo una persona en la que ellos puedan tener fe (una persona que escucha) una persona en la que puedan confiar sin ninguna pregunta. Cuando seas viejo, nada que hayas hecho importará tanto.

10. Haz lo que predicas. Los niños nunca fueron perfectos en escuchar a sus padres, pero nunca fallaron en imitarlos de alguna manera.

11. Tus hijos necesitan que los ames por lo que son, no gastar todo tu tiempo tratando de arreglarlos.

12. A los niños hay que enseñarles cómo pensar, no qué pensar.

13. Los padres sólo pueden guiar con el ejemplo y poner a sus descendencias en el camino correcto, pero la formación final del carácter de una persona y la historia de su vida están en sus propias manos.

14. Detalles aparte, si nunca has sido «odiado» por tu hijo en algún momento, nunca has sido realmente un padre. Una dura verdad, lo sé.

15. Es absolutamente imposible proteger a tus hijos contra las decepciones de la vida. Algunas cosas tienes que vivirlas para aprenderlas.

16. Una de las mejores cosas que puedes hacer por tus hijos a medida que crecen es dejarlos ir y permitirles hacer las cosas por sí mismos, permitirles ser fuertes y responsables, permitirles la libertad de experimentar las cosas en sus propios términos, permitirles tomar el autobús o el tren y aprender de la vida de primera mano; permitirles ser mejores personas, permitirles creer más en sí mismos y hacer más por sí mismos.

17. No importa lo bien que estés criando a tus hijos (especialmente si lo estás haciendo realmente bien) tus hijos no se quedarán contigo. Eventualmente se irán. Es el único trabajo en la vida, donde cuanto mejor que haces, más rápida y seguramente no serás necesario tan a menudo en el largo plazo.

metas“¿Qué vas a ser cuando seas grande?”

Esta es una pregunta que a todos nos han hecho en algún punto de nuestras vidas. Sin embargo, cuando estamos en la escuela no sabemos cómo responder.

En lugar de buscar la respuesta real, nos conformamos con soluciones superficiales como trabajos. Cuando somos jóvenes decimos que seremos doctores, pilotos, abogados o cualquier otra carrera reciclada, solo para quitarnos las preguntas de encima. Pero en el fondo, la pregunta nos persigue.

En esta enormidad de la conformidad, todo el mundo “quiere a querer” hacerlo todo, pero pocas personas se atreven a, de hecho, intentar algo nuevo. Como muchas personas que van a la deriva por la vida, solo reaccionan a las oportunidades que de pura casualidad les llegan. Esto se debe a que el 97% de las personas nunca aprendimos bien a fijar metas.

Estos son algunos de los métodos que suelen utilizarse y por qué fallan:

1. Propósitos de Año Nuevo:

Cuando las personas fijan objetivos para los próximos 12 meses, suelen fallar porque no dibujan un plan de acción.

Por ejemplo, digamos que Susana decide perder 20 kilogramos el 31 de diciembre. El 1 de enero sale a correr, se inscribe en clases de cardio, se prepara un batido de vegetales y solo come ensaladas, pero para el 5 de enero ya está frustrada porque trato de hacer mucho en muy poco tiempo sin tener un plan bien definido.

2. Bucket Lists:

Estas listas comprenden las cosas que una persona quiere hacer antes de morir (o Kick the Bucket, una expresión en inglés). Es un compendio de pendientes que las personas aventureras quieren completar para sentir libertad. Sin embargo, estos compendios fallan porque no hay una fecha determinada para cumplirlos.

En otras palabras, como una bucket list es algo que quieres completar antes de morir, nadie tiene urgencia por terminarla. Entonces, muchas personas posponen escalar una montaña, escribir un libro o viajar hasta que ya es demasiado tarde.

3. Desear:

Las personas desean ser más felices, ricas y sanas, pero muchas se conforman con solo desear. Al hacer esto, llevan sus vidas sin tomar responsabilidades.

En su lugar, dependen de circunstancias fortuitas y golpes de suerte. Son las mismas personas que participan en planes para hacerse rico rápidamente y juegan la lotería esperando a que sea la solución de todos sus problemas. También es probable que desprecien a las personas que se hicieron ricas con su trabajo duro. Simplemente desear algo generalmente fracasa porque no hay responsabilidad o un plan de acción verdadero.

Si piensas en ello, los millonarios jamás fijan sus metas a través de estos tres métodos. En su lugar, piensan en lo que quieren conseguir y cómo van a obtenerlo. Muchas veces, sus metas son tan grandes que cambian todo aspecto de su vida. Sin embargo, ellos aspiran a grandes cosas y están determinados a encontrar la manera de hacer sus sueños realidad.

Aquí hay 10 maneras en las que los millonarios fijan sus metas:

1. Construye algo más grande que tú

La mayoría de las personas quieren éxito para sí mismas, no para otras personas. Quieren ganar todos los premios, estar en las portadas de revistas y ganar millones de dólares. Tener todo esto es maravilloso, pero debes elegir una causa que sea más grande que tú. Esto atraerá el éxito en lugar de repelerlo.

Los líderes desprendidos se enfocan en el crecimiento de otros, lo que hace que a su vez ellos mismos crezcan. Ayudar a otros toma el mismo tiempo y esfuerzo que ayudarte a ti mismo. Aquellos que quieran ser ricos deben primero enriquecer la vida de los demás.

2. Apunta muy alto

Muchas personas se fijan “metas realistas”, algo que puede ser el peor asesino de los sueños. Apuntan por metas pequeñas y se condicionan a sí mismos a dar pasos pequeños.

Esto pasa porque la sociedad siempre nos está diciendo que “bajemos el ritmo”. Basta observar nuestros sistemas educativos. La mayoría de los estudiantes podría obtener una preparación básica completa en sexto año. Si desde la preparatoria impulsáramos el emprendimiento o encamináramos a carreras más específicas, muchas más personas serían millonarias antes de cumplir 21 años.

La gente no apunta alto porque se enreda con la rutina diaria. Están muy ocupados escalando árboles cuando deberían estar subiendo montañas para poder ver el bosque entero. Tómate un tiempo par a ver el panorama completo. Fija tus metas tan alto que te asusten.

3. Deja de ser consumidor para convertirte en productor

Cuando estés fijando tus metas, debes hacer el gran cambio de consumidor a productor. Un ejemplo: los consumidores comen pizza, los productores hacen pizza. Solo los productores se hacen ricos.

La meta final de un productor no es comer, pero alimentar. Evidentemente, los productores deben consumir en algún momento, pero no es su meta principal. En lugar de buscar su próxima comida, están más interesados en generar la cena de alguien más, sabiendo que ellos mismos podrán comer en el proceso.

En resumen, fija metas para producir, no consumir.

4. Escríbelo

Los millonarios toman tan en serio sus metas personales que las escriben. Muchos de ellos de hecho las rescriben a diario. Enlistan sus objetivos y constantemente generan ideas de cómo alcanzarlos.

Ya sea que escribas tus proyecciones financieras, tus tareas semanales o nuevas maneras de construir tu imperio, debes desarrollar el hábito de fijar metas diarias que te darán impulso constante.

Cuando haces esto, puedes priorizar y mantener la mentalidad de “primero lo primero”. Haz lo más importante primero. Este hábito te ayudará a concentrarte en actividades que te generen $1,000 en lugar de perder el tiempo con acciones que te generen $100. Una vez que acumules actividades provechosas en tu día, añadirás dinero a tu cuenta bancaria, convirtiéndote en millonario en el proceso.

5. Solo has actividades rentables

Mientras las personas normales priorizan las actividades de sus horarios, los millonarios programan sus prioridades.

En esencia le dicen a sus horarios qué hacer y se enfocan en tareas que les dejen altas recompensas. No pierden el tiempo especializándose en cosas menores. En su lugar, se enfocan en añadir mayor valor a la vida de más personas de la manea más rápida posible.

Es más, cuando las personas normales crean listas de pendientes para mantenerse ocupados, los millonarios tienen en mente un resultado específico que quieren cumplir. Como saben fijar metas grandes, no dejan que las distracciones o los objetivos menores los distraigan. Sus deseos les dan éxitos perpetuos. De hecho, cuando los demás se conforman con victorias simples, los millonarios los pasan de largo hacia una meta mayor.

6. Haz promesas

Para poder alcanzar tus más grandes metas, necesitas hacer promesas a todas las personas que conozcas Es la mejor manera de mantenerte responsable.

Si les dices a todos que vas a ser millonario, te alejarás de las personas que desdeñen esa idea. Una vez que se vayan, las personas que siempre han querido apoyarte se acercarán y te impulsarán a conseguir tus sueños.

Mantén en mente que las personas que quieres en tu vida también te quieren en la suya. Sin embargo, solo puedes saber quién puede impulsarte si le cuentas a todos tus aspiraciones.

Dile a todos que estás escribiendo un libro, empezando un nuevo negocioso o perdiendo peso. Deja que tu ego trabaje en tu favor. Eventualmente, tus promesas se verán cumplidas “con un poco de ayuda de tus amigos”.

7. Visualiza

Todo lo que ambicionas te será dado. Todo lo que has imaginado para ti puede darse una vez que visualices el resultado que deseas. La clave está en describir con amplios detalles la imagen que tienes en la cabeza.

Pensamos en imágenes y tu mente es el reino de lo posible. Se conforma según tus deseos. Pega fotografías y pensamientos alrededor de tu casa para recordar lo que quieres lograr.

Sin embargo, muchas personas se enfocan en lo que NO quieren. Piensan en perder sus trabajos, tener accidentes automovilísticos o en ofender a sus amigos. Cuando hacen esto, repelen el éxito que desean en lugar de atraerlo. ¿Qué tipo de futuro quieres para ti? ¿Ves pobreza o prosperidad? Obtendrás lo que sea que veas en tu mente.

8. Afirma

Cada día tómate un momento para hablar contigo mismo. Un humano promedio habla consigo mismo unas 12,000 veces al día. La diferencia entre una persona común y una exitosa es lo que se dice a sí misma. La manera en que te comunicas con tu ser altera dramáticamente tu vida.

Siempre escuchamos personas decir “No puedo recordar” o “Tengo mala memoria”. Estas son malas afirmaciones. Lo que deberían decir es “Estoy empezando a recordar” o “Tengo una buena memoria”. Eventualmente empezarán a recordar mejor.

La clave de estas afirmaciones es creer lo que estás diciendo y repetirlo lo suficiente para que tu mente acepte estas frases como una verdad.

9. Date sin restricciones

Tu éxito existe en proporción con cuánto facilitas la vida de los demás.

Debes fijar metas filantrópicas y tener disponibilidad para servir a otros. Si te das sin esperar una recompensa, serás premiado con una red de contactos que quieran apoyarte de la misma manera. Debes “dar hasta que duela” y añadir valor a la vida de los demás. Ofrece tus productos y servicios con generosidad.

Ser ingenioso es la clave para alcanzar tus objetivos. Puedes pensar que no tienes algo que ofrecer, pero incluso un simple cumplido puede cambiar el día de alguien. Sigue sembrado semillas de buena voluntad y deja que la naturaleza haga su trabajo. Verás que muchas de ellas crecen más rápido de lo que podrías haber imaginado.

10. ACTúa

Tengo una conferencia llamada “Como ACTuar como líder”. ACT es un acrónimo para Audaz, Contagioso y Tenaz. Habla de lo que aprendí en mi camino para superar ciertas adversidades en mi vida. Al actuar como la persona que quieres ser, te vuelves invencible.

Cuando eres audaz en tus acciones, ganas confianza en quien eres y lo que haces. Pronto, las personas sienten esa confianza porque tienes un espíritu contagioso. Y cuando ganas impulso, haces un esfuerzo extra y das todo lo que tienes para triunfar, eres tenaz. Estas tres palabras te llevarán a cumplir tus metas más altas.

¿Qué te atreverías a hacer si supieras que no puedes fallar? ¿Cuál es la siguiente meta de tu vida? ¿Qué puedes hacer para lograrla?

Las personas exitosas hacen lo que sea necesario para cumplir sus sueños. Fija objetivos muy altos y encuentra a personas que puedan apoyarte en tus esfuerzos. Edúcate e inspírate para el éxito al dominar el arte de fijar las mayores metas.

Los errores y fallos en la vida tienen mala reputación. Desde pequeños nos enseñan que equivocarse no es correcto, y que, prácticamente, debemos ser perfectos.

Como ya sabemos, la perfección no existe, al menos en este plano humano. Todos somos proclives a cometer errores, y es allí donde se encierra una de las grandes claves de la vida: el aprendizaje continuo.

Las personas perfeccionistas buscan siempre el error: ese es su enfoque, y por eso caen en su propia trampa.

Cuando en la entrega de los Premios Oscar 2017 anunciaron equivocadamente la Mejor Película, y la prestigiosa consultora internacional Pricewaterhouse Coopers, encargada de resguardar y controlar los votos, emitió un pálido mensaje de disculpas, y anunció los consabidos procedimientos internos para saber qué paso.

Sin embargo, hay muchas reflexiones que nos ayudan a aprender de esto para aplicarlas a la vida cotidiana, que, como sabemos, no es precisamente una película de Hollywood ni gana un Oscar de la Academia:

Somos humanos, nos equivocamos

El paradigma supremo de la perfección se viene abajo. Estos ejemplos tan masivos son aleccionadores de la condición de simples personas que cometemos errores.

Procura la excelencia, no la perfección

La excelencia es el grado mayor de calidad con que podemos asumir una tarea determinada. Esto implica el más alto compromiso, lealtad y resultado posible en los contextos en que nos desenvolvemos. La excelencia marca la diferencia.

Acción correctiva inmediata

Si tomamos perspectiva del daño que puede causar un error humano, de ser posible es necesario tomar una acción que corrija rápidamente lo acontecido. Claro que, por ejemplo en casos de accidentes que cobran vidas, no hay corrección posible. Sin embargo, en la gran mayoría de los fallos humanos sí la hay: es más del 85% de los casos en los que se puede corregir.

Es honesto decir “me equivoqué”

Contrariamente al pensamiento mágico de que eso te quita puntos, el asumir los errores es visto por la gran mayoría como un gesto de grandeza que permite asumir un rol más humano, y en un plano de igualdad con los billones de seres que habitamos el planeta. En el fondo, todos somos iguales.

Las personas que no admiten fallos lo hacen porque siempre quieren agradar

Es una conducta que viene por lo general desde la primera infancia, incentivada en la familia y la escuela. Funciona sobre la base del mecanismo de premio-castigo. Y es este motivo el que produce legiones de adultos inflexibles, infelices e insatisfechos por no alcanzar la perfección.

Se piensa que el error será castigado

No siempre es así. Por ejemplo, en la ciencia la mayoría de los grandes descubrimientos se producen a partir de la ecuación de ensayo y error; y es en estos donde aparecen las grandes innovaciones.

Si me equivoco seré menos confiable

Es una aseveración muy popular, y lapidaria. Piensan que se pierde su reputación ante las demás personas, y que “sin dolor no hay ganancia”. Por eso, al hacer un esfuerzo sobrehumano por no equivocarse, cometen errores graves.

Miedo a la crítica

Otro gran grupo de personas temen tanto ser criticados y expuestos, que se obstinan en no mostrar fallos pase lo que pase. La actitud gánica (de ganas) y su voluntad queda fuera de discusión. Sin embargo, lo que produce un impacto negativo es la carga de tensión que presentan. Esto los hace más vulnerables a estar siempre caminando en el filo de una navaja, y por lo tanto, quizás las cosas no salgan como se lo proponen.

El sentimiento de que nunca es suficiente

El dar sin medida, el cumplir a rajatabla, el no perdonar ni el más mínimo desvío o error que no altere el resultado final, son parte de la inflexibilidad que tienen muchas personas en su vida. Esto los hace desdichados y sumamente crueles con los que sí se permiten fallos, produciendo un desgaste en las relaciones. Es cotidiano observar esto dentro de equipos de trabajo.

Cuando alguien se equivoca, muchos disfrutan

En vez de colocarse en sus zapatos y pensar en cómo se habrá sentido el responsable de los errores, se regocijan en un morbo difícil de clasificar. Esto sucederá una y otra vez hasta que te toque ser el protagonista de los errores.

El perfeccionista disfruta del error de los demás

Piensa erróneamente que a él jamás le pasaría algo así. ¿Por qué lo hace? En un nivel inconsciente siente que el fallo del otro lo engrandece y lo coloca en mejor posición. Y, por supuesto, se equivoca: todos somos falibles.

Fallar contribuye al éxito

Está probado que cuanto más nos equivocamos, se multiplican las chances de hallar salidas innovadoras a los problemas de la vida. Los emprendedores y aquellos que trabajan por su cuenta lo experimentan todos los días, así como quienes trabajan con pocos recursos. El ingenio que surge luego de un resultado frustrado, pasado el impacto inicial, es lo que marca la diferencia en el resultado exitoso que se obtendrá más tarde.

La mayor lección nace del error

Los seres humanos aprendemos en base al estímulo y el error. Por eso cuando crecemos, aquellos que fallan más frecuentemente tienen una caja de herramientas proporcionalmente mayor frente a las personas que han tenido todo servido.

A veces no sé cómo se ama… Sólo sé cómo se quiere, cómo se necesita. Cómo se topa con esa pared mil veces esperando que un día se derrumbe y me deje ver qué hay al otro lado y vivir sin estar sujeta, sin sentirme provisional… Sólo sé de deseos incumplidos y hechizos fallidos…

Sé cómo se desea algo tanto hasta que pierde el sentido porque empieza a ser una necesidad y no una meta, porque suplanta tu vida hasta el punto en que te levantas y respiras para conseguirlo. Hasta que no hay en ti nada más que no sea ese deseo y pierdas de vista el mundo mientras esperas una respuesta, mientras suplicas que otra persona te de permiso para seguir con tu vida…

Queremos desde la necesidad y eso hace que ese amor nazca roto, mutilado de cualquier posibilidad de crecer por sí mismo y ayudarnos a crecer a nosotros. Amamos a medias porque nos sentimos seres a medias, desgajados y estropeados por tanto intento loco de parecer dignos de amor, por convertirnos a en material deseable y asegurarnos así nuestra NO soledad eterna…

Para levantarnos cada día y poder decirle al mundo que alguien nos quiere y nos tiene en cuenta y que eso forzosamente significa que somos dignos y merecemos amor…

Creemos buscar amor pero en realidad buscamos permiso, oxígeno para continuar respirando sin sentirnos ajenos a la vida ni tener que seguir pidiendo perdón por no ser perfectos… Sin volver a avergonzarnos de nuevo de nosotros mismos y de nuestras rarezas.

El problema es que este mecanismo no funciona, es más… Se convierte en la fórmula más eficaz para acabar siendo el juguete roto, el corazón desgarrado, el apéndice de alguien que tampoco se ama suficiente como para no necesitar sucedáneos pero que ha decidido llevar el mando en la relación.

En realidad, esto de amar va al revés. Primero te amas y luego dejas de buscar porque ya tienes, porque ya te notas digno sin aparentar ni demostrar ni tener la necesidad de ser aceptado por nadie… Porque descubres que ya está en ti lo que llevas mil años buscando y todo lo que has encontrado hasta ahora no era más que el espejo de tu dolor y tu incapacidad de darte cuenta de que ya eres un ser entero que merece lo mejor…

Que te guiabas por el mapa que lleva a la cárcel segura de la dependencia, de la soledad interior más absoluta que no es más que la soledad de sentirse separado de uno mismo estando rodeado de personas que te hacen sentir invisible, irrelevante, insignificante…

A veces no he sabido cómo se ama porque me enseñaron a vivir amores a medias esperando que una sonrisa me corroborara que merecía sonrisas, que un beso me confirmara que merecía besos, que una mirada me transmitiera que era digna de miradas… 

No es fácil amarse a uno mismo en un mundo de ruido constante donde todos los mensajes que podemos escuchar hablan de subir a podios, demostrar lo que somos y ser más joven cada día para que los que te rodean que también luchan contra el tiempo te acepten y no te rechacen.

Vivimos en un mundo de seres rechazados por ellos mismos que juegan a fingir que no lloran cuando están solos porque temen demostrar que a veces no soportan su vida, porque suplican no sentir nada y se alienan de ellos mimos, porque huyen de sus fantasmas en lugar de abrirles la puerta y cerrar heridas.

Vivimos pendientes del marcador cuando los que realmente viven en paz son aquellos que han decidido dejar de jugar a parecer y han aprendido a merecerse, a sentir, a notar lo que la vida les cuenta y a mirarse al espejo para descubrir que ahí afuera no hay nada a lo que agarrarse.

No sabemos amar porque no nos amamos y a veces, sé que es duro reconocerlo, no buscamos compañeros de viaje sino muletas, barandillas, puntos de apoyo para poder recordar lo que somos sin salir corriendo… Y no es que sea perverso sujetarse a otro en algunos tramos del camino, lo que realmente es perverso es olvidar que nosotros somos nuestro gran sustento…

Es maravilloso amar sin medida, siempre que ese amor intenso e incondicional empiece por uno mismo.

A veces cuando amas, cuando te amas de verdad, sencillamente lo que te rodea da un vuelco. Entonces, descubres la pasión por todo lo que te llega y se cruza en tu camino, por cada brizna de vida que encuentras a tu paso.

No sabemos amar porque no sabemos amarnos. Porque nadie nos explicó que esto no va de encontrar la luz en otros esperando que eso nos ayude a escoger el camino correcto, sino de encender la propia luz y compartirla. Porque lo único que hay al otro lado de esa pared eres tú mismo… Tú eres la pared. Tú siempre has sido la pared.

ExcelenciaPor Rita Tonelli

Un comentario en uno de mis posts, de un apreciado seguidor además, trajo este tema a mi conciente. Él habló de una expresión que –coincido- se va instalando en nuestro entorno con peligrosa velocidad: “Es lo que hay”. ¿La escuchaste? Quizás y aún en tono de broma hasta la dijiste: “Es lo que hay” (puedo ver los hombros alzándose al unísono con la voz).

Postulo que decir…y sentir “Es lo que hay” es la manera óptima de alejarse de la Excelencia.

¡Qué palabra grandilocuente! ¿Verdad?

¿Te cuento? A mí no me lo parece.

“Areté” decían los griegos mencionando a la excelencia pero la consideraban una aptitud. Creo que no es una aptitud sino una actitud y por ende, pasible de lograrse con el cultivo cuidadoso de nuestro hacer.

Y algunos griegos me apoyaban… … Seguir leyendo »

ganadoresTodo el mundo quieres saber qué tienen aquellas personas extraordinarias; aquellos que consiguen resultados que nosotros también queremos conseguir.

Si uno observa, estudia y analiza, puede encontrar muchas pistas interesantes que son indicativas de lo que se debe y no debe hacer.

Te doy algunas pistas que a lo mejor te pueden ser útiles que yo he ido identificando a lo largo del camino:

1. Piensan en grande

Saben que no existen los límites, que lo único que existe son las limitaciones, y que esas limitaciones son simplemente limitaciones mentales.

Con disciplina, foco y paciencia, cualquier logro acaba materializándose.

2. Tienen una estrategia de salida

O dicho de otra manera, tienen un sentido claro de dirección. Saben lo que quieren y hacia dónde se dirigen.

Cuanto tienes claro lo que quieres todo es más fácil, porque uno puede concentrar todas las energías cien por cien a ese objetivo y también es más fácil desarrollar un plan. O vemos el final del camino (sabemos hacia dónde vamos) o nos dejamos llevar por los acontecimientos (a donde ellos quieran llevarnos).

3. Mentalidad de excelencia

Las chapuzas y el hacer las cosas para cumplir no forman parte de su filosofía de vida. Si hacen algo, buscan hacerlo de forma impecable, de tal manera que genere calidad; y la calidad es la mejor garantía de fidelidad de los clientes, de barrera de entrada para la competencia y de beneficios sostenibles.

Cuando eres excelente, la competencia se vuelve más irrelevante.

4. Aprendizaje continuo

Lo que tú ganas es el resultado de la persona en que te conviertes.

Tu nivel de ingresos sólo puede crecer hasta el nivel que crezcas tú. Aprende más para ganar más. Si quieres que te vaya mejor, tienes que pagar un precio mayor. No dejan nunca de estudiar, leer, acudir a seminarios, compartir experiencias… en definitiva, absorber.

5. Pasión por lo que hacen

¿Es posible ser bueno en algo con lo que no disfrutas? Difícil, ¿Verdad?

A todos nos gusta mucho algo; identifícalo, y luego, tangibilizalo en productos y servicios para poder venderlo. No renuncies a tu pasión, más bien profesionaliza tu pasión.

Por ejemplo, te gusta la marca personal: escribe libros, da conferencias, ofrece coaching personal y on line, da clases, seminarios, jornadas… Ya lo decía Steve Pavlina: «Es extremadamente duro competir con alguien que disfruta con lo que hace.»

6. Son expertos en algo

Ya sabes, a las personas brillantes les ofrecen oportunidades brillantes; a la gente normal oportunidades normales; y a la gente mala ninguna oportunidad.

Si quieres triunfar, haz algo mejor que el resto. Una sola cosa. Decide en qué quieres ser un referente e invierte todas las energías ahí, pon toda tu alma. Ya sabes: sé tan bueno en lo tuyo que los demás no puedan ignorarte.

7. Son productivos

Como decía Warren Buffett: «La diferencia entre la gente de éxito y la de mucho éxito, es que la de mucho éxito dice no a casi todo».

Productividad no es llenar la agenda a tope sino eliminar todo lo que no tiene que hacerse. Y aplican la regla del 80/20 que libera de trabajo y tensión de manera sorprendente.

8. Vocación de servicio

Para ganar mucho, sirve mucho. Cambia el chip de ‘cuánto gano’ al ‘cómo sirvo’.

Robert Kiyosaki, uno de los personajes incluidos en Aprendiendo de los mejores (Alienta, 7ª edición), lo expresa así: «La gente no es suficientemente rica porque no es suficientemente generosa».

Cuando te levantes por la mañana hazte esta pregunta: ¿Cómo puedo hacer mejor o más fácil la vida de la gente? Y luego actúa. Vocación de servicio es aportación de valor. Busca siempre cómo dar más calidad, precios más baratos, ofrecer algo que no se hace o hacerlo de otra manera o en un sitio sin cubrir.

9. Auto-responsabilidad

Ponte siempre bajo lupa: si tu vida no es como te gustaría que fuese hay algo que no sabes o no estás haciendo bien.

Las personas auto-responsables están orientadas a las soluciones; las no-auto-responsables están orientadas a las excusas. La mayoría de personas deja que su vida transcurra y sólo unos pocos deciden lo que les sucederá en la vida.

10. No viven pendientes de los demás

No están pendientes de lo que ganan o no ganan el resto. Y mucho menos, no tienen tiempo para criticar. Saben que el mundo es abundancia. Sólo se fijan en los demás para aprender cosas de ellos y adaptarlas a su negocio y a su vida. Están centrados en su perfeccionamiento personal y en su mejora.

11. Se elevan por encima de las críticas

Deciden lo que quieren, van a por ello, y pasan olímpicamente de los espectadores: de lo que dicen o no dicen.

La vida cambia para bien (y mucho) cuando uno se vuelve indiferente a las opiniones ajenas. Triunfar es estar dispuesto a no gustarle a alguna gente. Medio-cre es estar en el Medio. El éxito está en los extremos.

12. Se desafían continuamente

Adoptan una estrategia push. Saben que crecimiento personal y comodidad son incompatibles. Hacen de su estilo de vida el arte de practicar la comodidad. Se fijan retos anti-incomodidad semanales o diarios para aprender a estar cómodos en la incomodidad.

¿Quieres sentirte cómodo en la incomodidad? Cuando vayas a un evento, siéntate en primera fila; acostúmbrate a quejarte: cuando la comida esté fría, cuando te a tiendan mal; cómete la última loncha de jamón del plato sin preguntar; habla con desconocidos, haz esa llamada pendiente que tienes desde hace tanto tiempo… El éxito se mide por la cantidad de conversaciones difíciles que puedes mantener.

13. No van solos por la vida

Los equipos hacen mejores y más grandes a las personas. Si quieres triunfar, busca ayuda, colaboraciones, partners… siempre los mejores.

Lo decía Robin Sharma, también presente en Aprendiendo de los mejores: «Un sueño fantástico necesita un equipo brillante. O no se cumplirá».

Aprende de ellos y complementa tus debilidades para centrarte en tus fortalezas. El conocimiento no está sólo en las aulas (conocimiento explícito), sino también en las conversaciones informales (y en redes) que mantenemos a lo largo del día con gente interesante (conocimiento tácito).

14. Actitud adecuada

Saben interpretar todo lo que les ocurre (fracasos, críticas, rechazos…) de manera positiva y favorable para utilizarlo en beneficio propio. Saben que detrás de cualquier experiencia hay sabiduría si uno sabe digerirla oportunamente. Todo suma cuando uno le da el enfoque adecuado.

hábitosCuando Will Smith, uno de los actores más exitosos y mejor pagados de la televisión, le preguntaron la razón de su éxito profesional, la respuesta fue simple:

“Usted podrá ser más talentoso que yo, más inteligente, más sexy, o superior en nueve categorías diferentes; pero si nos ponen a competir en una cinta para correr, o te bajas tú primero, o muero dando el máximo de mi esfuerzo”.

Así como Will Smith, la ciencia ha comprobado que el éxito no depende sólo de nuestras habilidades o talentos, sino que nuestras disciplinas juegan un papel determinante para crear en nosotros personas exitosas.

Michal Stawicki, autor de varios libros que estudia la vida de personas exitosas, ha realizado una compilación de 6 hábitos que son común denominador entre las personas exitosas:

1. Autoanalizan.

Sabemos que los seres humanos no somos perfectos, pero poco tiempo dedicamos a analizar nuestras fortalezas y debilidades, y analizando qué podemos mejorar en el día a día. Es frecuente observar entre los exitosos tiempos de oración y meditación, que les permite analizarse con el fin de fortalecer sus debilidades y mismas fortalezas.

Asimismo, un diario o agenda es una herramienta comúnmente utilizada (por ejemplo, el emperador romano Marco Aurelio, o Napoleón Bonaparte eran frecuentes usuarios del diario), para la organización de sus ideas y el registro de momentos memorables en su vida.

2. Tienen hábitos saludables.

El entrenador motivacional Lukas Scwekendiek afirma que las personas exitosas saben que para encontrarse en los niveles más altos en su profesión, necesitan estar en los niveles más altos físicamente. En ese sentido, el hacer ejercicio por lo menos una hora al día, la buena alimentación, el sueño, son disciplinas evidentes entre los exitosos.

3. Crean rituales de adiestramiento.

No basta sólo con ser talentoso en nuestro desempeño profesional, sino de perfeccionar diariamente nuestras habilidades. Vemos que los exitosos son religiosos en sus rutinas diarias que los motivan a tener un día productivo, así como rutinas en sus trabajos o en cualquier lugar donde se encuentren.

4. Saben decir “NO”

El enfoque es necesario para lograr nuestras metas y evadir todo obstáculo que se interponga en nuestro camino. Sin embargo para varios les puede ser incómodo decir “no” a algún compromiso que nos ofrezcan.

Recordemos que decir “si” a algo, es decir “no” a otra cosa que eventualmente podría ser más importante.

5. Leen y se preparan continuamente

Varios exitosos consideran la lectura una rutina clave en sus vidas.

El multimillonario Warren Buffett afirma que 80% de su tiempo lo dedica a la lectura. El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg, prometió leer un libro cada dos semanas. Elon Musk, el fundador de Tesla y SpaceX, afirmó haber aprendido de cohetes leyendo. Bill Gates, el hombre más rico del mundo, es conocido por ser un lector voraz.

6. Socializan con propósito

Los exitosos no desaprovechan la oportunidad para aumentar su network y red de contactos que les pueden ser útiles en cualquier momento. Asimismo, el relacionarse con otras personas les permite conocer de otras experiencias que eventualmente puede ser conocimiento vital para una ejecución exitosa de sus proyectos.

Para ese motivo, los exitosos buscan participar en clubes, programas de estudio, gremios, o alguna otra organización de interés particular que les permita socializar con sus colegas.

Salir adelantePor Angel Chernoff

De la Parte I

«El día más desperdiciado de todos es uno sin ninguna risa.» – E.E. Cummings

Esta mañana, casi un año después de una cirugía de espalda, uno de mis amigos más cercanos desde infancia finalmente dio sus primeros pasos sin ayuda. Su doctor dijo que debería poder estar de pie por completo en unos dos meses; sólo necesita reconstruir el músculo en sus piernas de nuevo. Cuando le pregunté a mi amigo qué era lo que más estaba deseando hacer cuando pueda estar de pie, me dijo, «Dar largos paseos con mi esposa

Su respuesta resonó profundamente en mí. Fue un fuerte recordatorio de que las cosas simples son a menudo las más importantes, y que a veces dejamos que pensamientos agobiantes y hábitos ineficaces se interpongan en nuestro camino a la felicidad y productividad.

Es por eso que es hora de dejar ir y olvidarse de…

Parte II y final

8. Todas esas cosas que están a la venta y que no necesitas.

Muchas personas compran cosas que no necesitan, con dinero que no tienen, para impresionar a personas que no conocen. No seas una de ellas. … Seguir leyendo »

«Los tiempos difíciles crean hombres fuertes. Los hombres fuertes crean buenos tiempos. Los buenos tiempos crean hombres débiles. Los hombres débiles crean tiempos difíciles.»

Esto fue mencionado por primera vez por Platón en la República y ha sido una verdad desde entonces. Pero hay una manera de romper este círculo interminable que comienza y termina con la responsabilidad personal y el crecimiento.

Cuando las personas rompen este ciclo, muestran las siguientes 5 características que los hacen imparables:

1. Conviértete en un líder de hombres

Es más fácil decirlo que hacerlo. Para convertirse en un líder de hombres, necesitas tener una fuerte convicción de un futuro que deseas. Los hombres siguen a hombres fuertes, no personas de mentalidad débil que no están seguras de las cosas de las que hablan.

Cuando crees en tus palabras y acciones y muestras esa característica sin pedir disculpas, los demás te verán como una persona segura de sí misma. Les mostrarás que puedes y los conducirás a un futuro brillante, elevándolos y empujándolos a un nivel más alto.

Un líder de hombres hace que las cosas sucedan y no hay obstáculos en el camino que puedan detenerlo ni a las personas que dirige. Esta característica me ayudó a unificar y dirigir mi oficina local a través de muchas dificultades y terminamos victoriosos al final. El camino fue difícil, pero la visión del futuro y la certeza de que triunfaríamos al final nos hicieron imparables en la búsqueda del éxito.

2. La mayor fortaleza proviene del dolor más profundo

Ser imparable significa mirar a los ojos de la muerte y el fracaso en sí mismo y darle la apariencia de “no puedes detenerme” mientras pasas por dificultades y desafíos.

La gran fuerza no proviene de evitar el dolor, proviene de lidiar con el dolor y de que nos golpee hasta el suelo. Esta es una lección que debemos tomar, y elevarnos más fuerte que nunca, devolviendo todo lo que se interpone en nuestro camino.

Un músculo crece cuando se rompe, una mariposa nace de un capullo duro y una persona crece solo cuando enfrenta grandes obstáculos. Recuerdo los momentos en que no tenía dinero para comprar comida y básicamente vivía del agua por días. Fue horrible, pero sobreviví y me hice más fuerte. Ahora saco fuerzas del dolor de no tener comida y me hace imparable, porque si puedes sobrevivir al hambre, ¿qué hay para detenerte?

“Los tiempos difíciles nunca duran, pero la gente fuerte si lo hace”. – Robert H. Schuller

3. Con gran responsabilidad viene gran poder

Hay cosas en la vida que no son culpa nuestra. El lugar donde naciste, la educación que tuviste, el dinero que obtuvieron tus padres, los hermanos que tienes o no tienes. Pero no importa de quién sea la culpa, si afecta tu vida, es tu responsabilidad.

Nací en un país devastado por la guerra y pasé los primeros años de mi infancia como refugiado. Avance rápido 20 años, y mi país tiene una tasa de desempleo juvenil del 65%. ¡Imagina eso!

Esas dos cosas solas son excusas más que suficientes para decir que no es mi culpa que estas cosas sucedan. Y es verdad, no es mi culpa, pero es seguro que es mi responsabilidad.

Al asumir la responsabilidad de cambiar mi situación y la de las personas que me rodean, obtengo poder para ayudar y marcar la diferencia. La mayor responsabilidad me da la mayor cantidad de energía, la que puedo usar para marcar la diferencia.

Siempre habrá una cantidad interminable de problemas y excusas en el mundo, y siempre tendremos la misma solución: asumir la responsabilidad. Cuanta más responsabilidad tengas, mayor será tu poder y más imparable te volverás.

4. Capacidad de replantear la realidad

No estés triste, sé feliz. Cuando llegas a una mesa de operaciones, puedes tener un 10% de probabilidades de morir o un 90% de posibilidades de vivir.

Shakespeare dijo hace mucho tiempo que nada es bueno o malo, pensar lo hace así. Y tenía razón, hay ciertos problemas en la vida que vienen como una bendición disfrazada y si podemos detectarlos cuando ocurren, pueden alterar la forma en que vivimos nuestras vidas.

Si te despiden hoy, puede significar un desastre para ti o puede ser un desencadenante para finalmente iniciar ese negocio con un amigo que siempre quisiste. Cuando los problemas te golpean en la cara y lo harán, la capacidad de ver el lado positivo en ellos y de replantearlos en tu beneficio será crucial.

Cuando la casa de Martin Luther King fue bombardeada, lo tomó como una oportunidad para mostrar a la gente su enfoque no violento hacia la solución de problemas.

Cuando Viktor Frankl fue encarcelado en Auschwitz, usó ese tiempo para encontrar su propósito en la vida y desarrollar logoterapia, una forma de ayudar a las personas a resolver problemas existenciales al encontrar su propósito en la vida. Los ejemplos de replanteamiento son infinitos y si internalizas esta característica, te volverá imparable.

“Los pensamientos son boomerangs, regresan con precisión a su fuente. Elije sabiamente cuáles arrojas”.

5. Piensas y actúas

Pensar y nunca actuar es filosofía de sillón; casi todos pueden hacerlo. Actuar y nunca pensar es un comportamiento imprudente: casi todos pueden hacerlo. Pero para ser verdaderamente imparable, necesitas ambos. Debes basar tus acciones en tus ideas y visiones del futuro y luego, debes ejecutarlas.

La mayoría de las personas en el mundo pertenecen a una u otra categoría, pero si puedes fusionar ambas en ti mismo, te volverás imparable. ¿Qué vas a hacer para ser imparable?

habitosLa etapa de los “veintitantos” se configura como una de las bases más importantes que determinarán sus costumbres y hábitos durante el resto de su vida, porque es aquella en la que logra una verdadera independencia de sus padres en todo sentido.

Las primeras lecciones sobre el trabajo, sobre el manejo de sus finanzas y sobre las relaciones personales; así como la definición de su personalidad y de sus gustos y pasiones, se desarrollan en esta época y, por eso mismo, es que es común escuchar que a esa edad se permite cometer errores, mientras usted está buscando su propia identidad.

Pero su educación y su interés por querer ser mejor también pueden tener una fuerte influencia. Y es por eso que muchos jóvenes buscan modelos a seguir y están en la búsqueda constante de adquirir habilidades y costumbres que los ayuden a alcanzar sus objetivos personales.

Así, aquí le dejamos una lista de esos nueve hábitos que realmente pueden tener un impacto en su vida adulta para llegar a ser una persona que se sienta feliz consigo mismo, su profesión, sus ganancias y lo que ha hecho o dejado de hacer:

1. Amar

Pero no del amor de pareja, ni de familia o por alguna pasión, sino el amor a sí mismo.

La auto-aceptación es la clave para el conocimiento y la explotación de sus habilidades al máximo. Así, cuando usted empieza a ver sus 20 como esa etapa en la que puede definir lo que le gusta, lo que no, lo que lo motiva a diario o lo que lo desmotiva, ya empieza a construir las herramientas básicas para su vida personal y profesional, lo que le permitirá tomar las decisiones adecuadas.

2. El atrevimiento

O simplemente el hecho de querer asumir riesgos, teniendo en cuenta que ahorita es cuando cuenta con las condiciones (quizás sin familia ni cuentas muy altas por pagar) para poder atreverse a experimentar nuevos rumbos. Esto tiene que ver con el arriesgarse a renunciar a su actual trabajo que no lo tiene tan feliz o de emprender un negocio que toda la vida ha querido. En Business Insider plantean un ejercicio de Tim Ferriss para decidir tomar riesgos:

a) Doble un pedazo de papel en tres columnas.

b) En la primera columna, anote todas las cosas que podrían salir mal si su intento falla. Piense en las cosas más terribles posibles.

c) En la segunda columna, determine maneras que usted puede mitigar la posibilidad de que cada una de esas malas consecuencias del suceso.

d) En la tercera columna, pensar en cómo le recuperarse de cada uno de los escenarios que imaginaba y escribió en la primera columna.

3. Dar

Sí, sin esperar nada a cambio. Aunque suene y se lea un poco utópico, pero cuando usted empieza a desprenderse en su vida personal y laboral que todo lo que hace tiene que tener una retribución de algún tipo, se quitará cargas emocionales muy grandes de encima. Esto es para que lo considere no sólo a nivel financiero, sino también profesional.

Una de las quejas más comunes que se escuchan entre las charlas de oficina es “yo esperé que…”, “yo creía que…”, “me imaginaba que él/ella haría…”; todo siempre confiando en que las cosas se den por causa y efecto.

4. Con los mejores

Una vez usted ya ha logrado definir su carrera y comprender hacia dónde se quiere especializar, tiene que empezar a aplicar la estrategia de trabajar con las personas con las que realmente siente que puede aprender y pueden llevarlo a crecer personal y profesionalmente.

Más allá del networking, esto es empezar a definir también parte de su personalidad: “Dime con quién andas y te diré quién eres”. Deben ser relaciones de amistad sinceras, de apoyo mutuo y que se basen en la lealtad, más no en las apariencias ni en los beneficios que pueda llegar a tener el estar junto a alguien.

5. Sobre las metas

La actitud de “vivir el presente” de vez en cuando es buena y saludable, pero cuando se trata de dinero, lo más sabio que puede hacer es planear cómo quiere verse en el futuro y considerar la cantidad de dinero necesaria para llegar a ello. Esto hace que usted también empiece a organizar sus finanzas y hacer del presupuesto su mejor aliado para la administración del dinero.

Incluso, aunque es bueno que piense cómo quiere verse en 20 años, empiece por algo más de corto plazo, como “a dónde quiero estar viajando las próximas vacaciones”, lo que le ayudará a planear y organizar todo con el fin de lograr esas pequeñas satisfacciones.

6. Defiéndase

Esto también es parte del auto-conocimiento que debe tener de usted mismo. En ello, aprender a decir no se convierte en una parte esencial para vivir la vida que usted se merece.

Considere qué comportamiento, palabras, sentimientos o situaciones definitivamente no tolera, estableciendo esos límites en los que va a permitir que los demás vulneren o traspasen. No se permita actuar por miedo o por obligación porque, al fin y al cabo, es usted quien conduce su propia vida. Manténgase fiel a sus valores, principios y pasiones.

7. No deje de aprender

La mejor inversión que usted puede hacer es en usted mismo, en su formación y en lo que le gusta hacer.

Recuerde bien que “a usted le pueden quitar todo, menos la educación” –como dirían los padres y, aprender a valorar esa herramienta, hace que usted tenga una ventaja competitiva y profesional por encima de las demás personas.

Haga de su carrera algo enriquecedor, que le guste, que le dedique tiempo y que esté en constante actualización con la adquisición de conocimientos que le da una ventaja.

8. Sobre su salud

Muchos creen que el verdadero éxito radica en trabajar mucho y de forma constante, ignorando que el cuerpo es la principal herramienta que tendrán que usar para generar el dinero que quieren tener. Entonces, empiezan a descuidar lo básico, desde la alimentación hasta las rutinarias visitas al médico, lo que puede desencadenar enfermedades graves y, con ello, incapacidades permanentes que lo alejarán de sus metas.

El deporte, la buena alimentación y conocer los límites de su cuerpo es algo que también tiene que hacer parte de ese auto-conocimiento que tiene que aprender a desarrollar.

9. DIY

“Do it yourself” o “hágalo usted mismo”, es una de las tendencias más comunes en esta era, para ahorrar.

Pero cuando usted empieza a hacer de esto un hábito, no sólo se formará como una persona autosuficiente, con una tasa de ahorro mayor, sino también con la capacidad de asumir nuevos retos sin tener miedo. Desde el mismo hecho de cocinar su propio almuerzo hasta intentar hacer las reparaciones básicas del hogar.

mal díaDe la parte I

Las personas y las circunstancias de vez en cuando te derrumbarán. Pero si mantienes tu mente enfocada, tu corazón abierto al amor, y continúas poniendo un pie delante del otro, podrás recuperar las piezas, reconstruir y volver mucho más fuerte y más feliz de lo que nunca hubiera podido ser de otra manera…

Parte II y final

4. Usar tu positividad, en vez de dejar que la negatividad te use a ti.

Puede que no haya ninguna razón obvia para ser positivo hoy, pero no necesitas una razón. Ser positivo es una estrategia, no una respuesta. El momento más poderoso para ser positivo es precisamente cuando nada a tu alrededor es positivo.

La felicidad no es la ausencia de problemas, es la capacidad de lidiar con ellos. Sé conciente de tu propia fuerza interior y positividad. Está a cargo de cómo reaccionas ante las personas y los acontecimientos de tu vida. Puedes, o darle poder a la negatividad sobre tu vida, o elegir ser positivo y enfocarte en las grandes cosas que son verdaderamente importantes para ti. Así que habla sobre tus bendiciones más de lo que hablas sobre tus problemas, hoy.

En otras palabras, no esperes por una razón para ser positivo. Elige ser positivo sobre tu situación, sobre tus posibilidades, y sobre lo que puedes hacer para avanzar desde aquí. En vez de buscar razones para ser positivos, busca maneras de expresar tu visión positiva. Trabaja para hacer que tu vida resuene con esa visión, y disfruta de todos los resultados gratificantes que creaste.

5. Enfocarte en hacer pequeñas correcciones.

No construyas montañas en tu cabeza. No trates de conquistarlo todo a la vez. Cuando buscas la gratificación inmediata (soluciones grandes y rápidas) haces a la vida innecesariamente dolorosa y frustrante. Cuando en vez de eso eliges tratar cada momento como una oportunidad para hacer una pequeña y positiva inversión en ti, las recompensas aparecen naturalmente.

Cuando todo está roto, es fácil encontrar un montón de cosas pequeñas que puedes arreglar. Cuando nada parece ir bien, incluso el esfuerzo positivo más fundamental puede hacer una diferencia significativa. Los tiempos de grandes adversidades son también momentos de grandes oportunidades. Cuando hay problemas en todas las direcciones, también hay un gran valor que espera ser creado. Cuando todo va bien, es fácil dejarse seducir por una rutina de complacencia. Es fácil olvidar lo increíblemente capaz que puedes ser. Elige perseverar haciendo pequeñas correcciones todos los días. Son estos pequeños retoques los que te llevarán desde donde estás hasta donde quieres llegar en el largo plazo.

Pequeños pasos, pequeños saltos y pequeñas correcciones (muy pequeños cambios repetitivos) todos los días te llevarán allí, en las buenas y en las malas.

6. Busca algo pequeño para apreciar.

Puede que no tengas lo que quieres, y puede que estés lastimado, pero sigues tienen más que suficiente para apreciar ahora mismo. Epicuro dijo una vez: «No eches a perder lo que tienes al desear lo que no tienes; recuerda que lo que tienes ahora una vez fue una de las cosas que esperabas tener.» Medita sobre esta cita cuando la vida te parezca injusta.

Recuerda que ser positivo en una situación negativa no es ser ingenuo; es una señal de liderazgo y fortaleza. Lo estás haciendo bien cuando tienes mucho porqué llorar y quejarte, pero prefieres sonreír y apreciar tu vida en su lugar. Así que no reces por grandes milagros y olvides dar gracias por los ordinarios, simples, y sin embargo no tan pequeños regalos en tu vida. Puede parecer extraño sentirte agradecido por esos acontecimientos de tu vida que parecen ser normales, sin embargo, es precisamente por estar agradecido que puedes transformar lo ordinario en extraordinario.

Piensa en esto: ¿Qué pasaría si mañana te despertaras sólo con las cosas por las que agradeciste hoy?

Piensa en toda la belleza que aún permanece a tu alrededor, nótalas y sonríe.

Al final del día, no es la felicidad lo que nos hace ser agradecidos, sino es el ser agradecido lo que nos hace ser felices. Mostrar aprecio por las cosas buenas que tienes es la actividad más poderosa para impulsar felicidad que hay.

7. Date la atención extra que necesitas y mereces.

Resistir y hacer caso omiso de tus propios sentimientos y emociones no te sirve de nada. Esto lleva al estrés, a la enfermedad, confusión, relaciones rotas, ataques de ira y episodios de profunda y oscura depresión. Cualquiera que haya experimentado cualquiera de las cosas anteriores sabe que estos estados de ánimo son horriblemente enfermizos… y cuando tienes el hábito de auto-abandonarte, es casi imposible escapar.

Tienes que admitir que, en cierta medida, gastaste demasiado de tu vida tratando de reducirte a ti mismo. Tratando de ser más pequeño. Callado. Menos sensitivo. Menos obstinado. Menos necesitado. Menos TÚ. Porque no querías ser demasiado y alejar a los demás. Querías encajar. Querías agradarle a las personas. Querías dar una buena impresión. Querías ser querido.

Así que durante años, te sacrificaste para poder hacer felices a los demás. Y durante años, sufriste.

Pero estás cansado de sufrir, y de reducirte. ¿Verdad? ¡Bien!

No es tu trabajo cambiar quien eres para convertirte en la idea de otra persona de lo que es ser un ser humano que valga la pena. Tú vales la pena. No porque otros piensen que lo vales, sino porque está respirando tu propio aire, y por lo tanto importas. Tus pensamientos importan. Tus sentimientos importan. Tu voz importa. Y con o sin la aprobación o el permiso de nadie, debes ser quien eres y vivir tu verdad. Incluso si hace que las personas giren sus cabezas. Incluso si los hace sentirse incómodos. Incluso si deciden irse.

Niégate a reducirte. Elige ocupar mucho espacio en tu propia vida. Elige darte permiso de satisfacer tus propias necesidades. Elige respetar tus sentimientos y emociones. Elige hacer de tu cuidado una prioridad…

Elígete a ti mismo!

Positivismo¿Los pensamientos son la base para alcanzar el éxito? Desde luego que si.

¿Por qué hay algunas personas que parece que lo tienen todo para alcanzar el éxito y no lo tienen? Hay otras personas con menos recursos o menos conocimientos que con el paso del tiempo han crecido y destacado y con una mejor calidad de vida. La pregunta es… ¿donde esta la diferencia? Que hace que unos tengan más exito que otros… La diferencia está en nuestros pensamientos y en nuestra mentalidad.

Una mentalidad positiva, el percibirse positivo, nos da las herramientas para conseguir todo lo que queramos. … Seguir leyendo »

tener¿Por qué no tenemos el trabajo, las relaciones y el dinero que queremos para disfrutar de nuestras vidas?

¿Qué o quién nos lo impide?

Llevo muchos años haciéndome una y otra vez estas mismas preguntas y he conseguido encontrar la respuesta. Hoy la voy a compartir contigo.

Mi propia vida ha sido mi mejor maestra, y mi divorcio (en 2009) fue el detonante que me llevó a conectar por fin conmigo misma, con mi verdadera esencia.

Mi vida fue un infierno durante muchos años, hasta que decidí cambiar las cosas y vivir a mi manera. Lo dejé todo y empecé desde cero una nueva aventura, en búsqueda de mi camino y de mi propósito en este mundo.

Esa experiencia marcó en mí un antes y un después. Tomé las riendas de mi vida y le di la vuelta como a un calcetín.

Hoy, mirando atrás, me doy cuenta de que, hasta los 36 años, lo único que me ha impedido ser feliz y disfrutar de mi vida, han sido mis propias creencias.

Y en este artículo te voy a contar una de mis experiencias más impactantes y que supuso el principio de mi camino hacia la persona que soy hoy: un ser humano libre, feliz, humilde y abundante.

Hace 7 años, mientras estaba en una conferencia sobre el desarrollo personal, experimenté algo especial y al mismo tiempo algo muy diferente de todo lo que había experimentado hasta ese momento.

Estaba sentada en mi silla, en una sala enorme, con más de 300 personas, y mientras escuchaba la conferencia, estaba pensando en mi vida y en las cosas que quería y que no tenía: una familia feliz, un negocio próspero, dinero en abundancia y una vida plena y auténtica.

Y en ese mismo instante, me di cuenta de que para cada fracaso de mi vida encontraba una explicación muy válida; es decir, me empeñaba en tener razón.

Recuerdo ese momento como si hubiera pasado ayer.

Al final de la presentación, nos invitaron a inscribirnos en un entrenamiento de 3 días que prometía ser muy interesante y que (según el líder que daba la conferencia) cambiaría nuestras vidas.

Yo quería participar, pero al mismo tiempo sentía una resistencia brutal al cambio. De pronto, el líder dijo lo siguiente:

“Si ves algo posible para ti y para tu vida y deseas participar en el curso, pero sientes que algo te detiene, mira lo que te detiene a inscribirte, escucha que te dice —la voz de tu cabeza— y descubrirás lo que te impide que tengas lo que deseas en tu vida.”

Me quede en silencio, en un intento de escuchar mi voz interior, pero no escuché nada. No vi nada.

Estaba en el peor momento de mi vida (en pleno divorcio) y necesitaba desesperadamente “ver” lo que me detenía inscribirme al curso, porque en realidad quería descubrir lo que me frenaba en mi vida, lo que me impedía vivir la vida de mis sueños.

Así que me quedé allí, esperando poder oír la voz de mi cabeza, esa voz que nos habla a todos sin parar, esa voz que nos dice en cada momento lo que podemos hacer o no, según nuestra programación y según nuestras creencias.

Sé que puede sonar extraño, pero en realidad todos hablamos con nosotros mismos, conscientemente o inconscientemente. Mantenemos conversaciones con nosotros mismos de manera permanente. No hablamos en voz alta, pero los pensamientos no cesan nunca.

Esa voz nos indica lo que decimos y lo que podemos hacer, lo que somos, de dónde venimos y a dónde vamos.

Y seguramente te preguntarás, ¿de dónde viene esa voz, de donde vienen esos pensamientos?

Los grandes psicólogos dicen que nuestras opiniones sobre nosotros mismos y sobre la vida no son nuestras, sino que son creencias asumidas desde que somos niños y que hemos escuchado de la gente importante de nuestro entorno.

Por ejemplo, si tu madre o tu profesor te han repetido suficientes veces que no haces bien las cosas, has llegado a creértelo y a decírtelo a ti mismo.

Cuando llegas a la edad adulta, sigues actuando de esa manera, sin ser consciente del condicionamiento de tus pensamientos.

Desafortunadamente no nos damos cuenta de estas cosas que nos limitan la vida.

Pero, una vez que has aceptado que solo son creencias heredadas, se despeja el extraordinario camino que tienes por delante. Por eso, te recomiendo que identifiques las creencias que tienes sobre ti mismo, qué impacto ejercen sobre ti y sobre tu vida y, lo más importante, cómo se pueden cambiar.

¿Cómo podemos identificar esas creencias limitantes?

El objetivo es que reconozcas cuál es tu reacción en ciertas situaciones.

Por ejemplo…

No estás satisfecho con tu trabajo, pero no haces nada para cambiar la situación.

En el momento en el que te das cuenta de ello, puedes analizar esas conversaciones internas que mantienes contigo mismo.

Y tus conversaciones internas (dialogo interno) podrían ser estas:

“No me siento bien en este trabajo y el dinero que gano no es suficientes, así que quiero otro trabajo”.

Sí, pero ¿cómo sé que encontraré uno mejor?

Bueno, podría intentarlo.

Pero tú, ¿en qué mundo vives? Estamos en crisis económica. Además, ¿tú no te acuerdas de lo difícil que fue conseguir este trabajo?

¿Quieres pasar de nuevo por esa situación?

¿Quién sabe si serás capaz de enfrentarte a los nuevos retos?

¿Y si no eres capaz de manejar la situación?, ¿y si te despiden?

¿Qué harás? Te quedarás sin trabajo y sin ingresos. No te puedes permitir arriesgarte. Mejor quédate donde estás”.

Y de este modo, renuncias a la idea de encontrar un mejor trabajo.

Esta es la voz interior o tú dialogo interno.

¿Te resulta familiar?

Pues este no es ni siquiera un diálogo muy destructivo. Puede ser mucho peor.

Después de explorar cuál es tu mecanismo para tomar decisiones (o, mejor dicho, para no hacer nada) y no cambiar nada en tu vida, te puedes hacer una idea de lo que te dices a ti mismo y de cómo te auto-saboteas.

En ese momento, para y recuerda quién te dijo esas cosas sobre ti (padres, abuelos, profesores, compañeros) y de dónde proceden.

Cuando tomes conciencia de que es solo una opinión de alguien, podrás liberarte de ella.

A continuación, vamos a ver cuál es el impacto que tienen esas creencias limitantes sobre ti.

Imagínate que tienes a tu lado a una “persona” (creencias limitantes) muy negativa, que constantemente crea escenarios críticos y negativos.

Y esa persona está contigo por todas partes, en tu casa, en tu trabajo, de vacaciones, cuando comes, cuando te duchas, etc.

Todo lo que hace es limitarse a repetirte constantemente, cada vez que quieres hacer algo, por qué no podrás conseguirlo.

Incluso por la noche, cuando intentas dormir, te recuerda lo que no has hecho bien durante el día, y además te convence de que no vale la pena que te esfuerces, porque vas a fracasar y nunca llegarás a cumplir tus sueños. ¡Que es imposible!

Puede sonar exagerado, pero por desgracia no lo es. La mayoría de nosotros tenemos una voz interior muy crítica.

Y con el tiempo, esa voz interior será cada vez más fuerte y nos quitará toda la energía, la fuerza y la alegría de vivir.

La buena noticia es que ¡podemos liberarnos de ella!

Para ello, el primer paso es identificar y reconocer lo que nos dice esa voz interior. Pero no es tarea fácil, porque desde pequeños nos han enseñado a identificarnos con esa voz, con esas creencias y a creer todo lo que nos dice.

Sin embargo, en el momento en el que identificamos esa voz y reconocemos que solo es una creencia heredada, recuperamos el poder y la claridad parar emprender un verdadero cambio en nuestras vidas.

Liberarte de tus creencias limitantes, de esa voz interior tan crítica, es lo más importante que puedes hacer para mejorar tu bienestar, iniciar una vida abundante y generosa, asumir la responsabilidad de tu vida y cumplir tus sueños más profundos.

Así que dejar de culpar a otros, o al destino, o a la vida misma, y empieza a identificar lo que te limita cada vez que te frenas cuando visualizas una meta en tu mente. No es un camino fácil, lo sé por propia experiencia, pero será el principio de un camino lleno de oportunidades y de resultados asombrosos.

¿Cuáles son las creencias limitantes que te impiden avanzar y vivir una vida plena y feliz? Te espero en los comentarios.

LamentosPor Marc Chernoff

De la parte I

Esta mañana, como lo hizo todas las mañanas durante la última década, mi abuelo de 86 años, recogió una flor fresca en su paseo mañanero y se la llevó a mi abuela. Esta mañana decidí ir con él a verla. Y mientras colocaba la flor en su tumba, me miró y dijo: «Desearía haberle dado una flor fresca cada mañana cuando estaba viva. Eso le habría encantado.»

Como podrás imaginar, sus palabras tocaron una fibra sensible en mí. Casi de inmediato comencé a pensar en todo y todos los que me importan, y en lo que no quiero tener que lamentar dentro de 40 años cuando esté en la cúspide de mis 80 años.

…Sentí como casi todos los aspectos de mi vida estuvieran parpadeando ante mis ojos. Y tan pronto como llegué a casa, empecé a anotar todo lo que me había venido a la mente. Cuando terminé, le leí la lista a Angel. Ella asintió con la cabeza hasta que llegué al final, y entonces dijo: «No podría estar más de acuerdo. No creo que nadie quiera tener que lamentarse por ninguna de esas cosas cuando sean mayores.» Tal vez tú también estés de acuerdo…

Parte II y final:

21. No apreciar lo que tienes cuando lo tienes. – A menudo olvidamos que la felicidad no llega como resultado de obtener algo que no tenemos, sino de apreciar profundamente lo que tenemos. No, no siempre vas a obtener exactamente lo que quieres. Pero recuerda esto: Hay un montón de personas que nunca tendrán lo que tienes ahora.

22. Descuidar tu salud. – Tu cuerpo es el único lugar en el que realmente siempre vivirás. Si tienes la suerte de tener un cuerpo que está bien de salud, sé lo suficientemente sabio como para mantenerlo así. … Seguir leyendo »

peliculasNadie dijo que ser emprendedor es fácil. Un millón de obstáculos pueden estar en tu camino todos los días. Los pesimistas y los problemas presupuestarios pueden ser suficientes para que una persona promedio levante la bandera blanca.

Pero tú no eres una persona promedio: eres un emprendedor. Eso significa que hasta cuando los tiempos son difíciles, vas a avanzar hacia adelante.

Aun así, todo esto de iniciar un negocio se vuelve muy abrumador; tómate un descanso y busca más motivaciones. ¿Y qué mejor que encontrar la inspiración viendo películas?

Ya sea una aventura reconfortante, una comedia irreverente o un documental que te haga meditar, una película puede inspirar y motivar al dueño de un negocio. Con eso en mente, aquí hay once películas que todo emprendedor tiene que ver:

1. Red Social (The Social Network)

No fue ninguna sorpresa que esta cinta fuera un éxito en taquilla cuando salió en 2010. Después de todo, todos querían ver cómo Mark Zuckerberg pasó de ser un estudiante de Harvard a un joven capaz de lanzar la red social más popular en el mundo.

¿Por qué verla? No tomes en cuenta que estuvo excesivamente dramatizada. La película les da a los espectadores un mejor entendimiento de cómo hacer que una startup tenga éxito al exhibir algunas cualidades como ser flexible y resistente. Cada vez que veo esta cinta me motiva a ser un mejor emprendedor.

2. Éxito a cualquier precio (Glengarry Glen Ross)

Basado en la obra ganadora del Pulitzer de Davil Mamet, esta película explora el despiadado mundo de los bienes raíces de Chicago. Mira más de cerca las mentiras y traiciones que la gente soporta sólo para tener éxito en los negocios.

¿Por qué verla? Desafortunadamente, el mundo empresarial puede ser brutal, algo que aprenderás aunque seas un vendedor. Esta película de 1992 ilustra qué tan vicioso puede ser el mundo.

3. Los piratas de Silicon Valley (Pirates of Silicon Valley)

Esta cinta fue hecha para la televisión y salió en 1999. Cubre los primeros días del principal centro de tecnología de Estados Unidos y el levantamiento posterior de Bill Gates y Steve Jobs. Esta película, estilo documental, nos da una visión interesante de los fundadores de Microsoft y Apple.

¿Por qué verla? Los emprendedores todavía están buscando inspiración de estos dos icónicos “piratas”. Definitivamente aporta puntos importantes para aprender y tomar en cuenta.

4. Ciudadano Kane (Citizen Kane)

Aunque no seas un emprendedor, tienes que ver esta obra maestra de Orson Wells de 1941. La película toca la vida de un personaje ficticio, Charles Foster Kane, un magnate de la prensa basado en William Randolph Hearst y su búsqueda por la fortuna y el poder. Al final, Kane entiende lo que es de verdad importante en la vida.

¿Por qué verla? Aunque lanzar un negocio exitoso es la meta de cada emprendedor, no es la única meta en la vida.

5. En busca de la felicidad (The Pursuit of Happyness) – sic. The Pursuit of Happiness –

Basada en la historia real de Chris Gardner, esta cinta de Will Smith es una de las más alentadoras y motivadoras para los emprendedores. Si no te provoca nada ver a Chris y a su hijo luchar para alcanzar sus sueños, entonces probablemente no estés listo para luchar por tus sueños.

¿Por qué verla? Aunque se quedó sin casa y luchó para proveerle a su hijo, Chris nunca se rindió para conseguir lo que quería. Esa pasión y sacrificio es algo que cada emprendedor debe estar dispuesto a dar.

6. Moneyball: El juego de la fortuna (Moneyball)

No tienes que ser un fan del béisbol para disfrutar el papel de Brad Pitt como Billy Beane, el gerente general de los Atléticos de Oakland. Debido a que el equipo no tenía el financiamiento para gastar en los jugadores, Beane tenía que descubrir una manera única para competir.

¿Por qué verla? Beane debía ser innovador. Ésa es una de las cualidades más conocidas de los emprendedores: darse cuenta cómo hacer algo mejor. Beane nunca les hizo caso a los pesimistas ni abandonó su visión.

7. Rocky

Ésta es otra película que todos deben de ver por lo menos una vez. Sylvester Stallone escribió y protagonizó esta historia sobre Rocky Balboa, un hombre que lucha contra Apollo Creed para ser el campeón de peso completo.

¿Por qué verla? Aunque el mundo te diga que nunca tendrás la oportunidad de ser exitoso, sigue luchando. Ese espíritu competitivo te puede llevar muy lejos. Te reto a escuchar la clásica banda sonora de Bill Conti y no motivarte.

8. El poder y la avaricia (Wall Street)

En 1987, el director Oliver Stone hizo a Gordon Gekko (Michael Douglas) uno de los personajes más infames en la historia del cine con su frase “La avaricia es buena”. La película se centra en las decisiones ilegales y poco éticas hechas por Bud Fox (Charlie Sheen) para convertirse en un ricachón como Gekko, un invasor corporativo.

¿Por qué verla? No te vendas únicamente por el dinero. Recuerda, ser un emprendedor no es sólo sobre volverte rico y famoso.

9. Jerry Maguire, amor y desafío (Jerry Maguire)

El protagonista Jerry Maguire (Tom Cruise) lo tenía todo: una gran carrera, muchos amigos y una hermosa prometida. Un día, tuvo una epifanía: Los agentes deportivos no deberían estar buscando más dinero sino una manera de cuidar mejor de sus clientes. Jerry lo pierde todo y se aventura en un viaje para recuperar lo que perdió.

¿Por qué verla? Cuando sigues un sueño, todo lo demás encajará perfectamente tanto en lo profesional como en lo personal. Jerry Maguire aprende eventualmente esta valiosa lección.

10. Enredos de oficina (Office Space)

Esta comedia de 1999 de Mike Judge, se enfoca en Peter Gibbons (Ron Livingston), quien eventualmente se da cuenta que odia sentarse dentro de un cubículo y tomar órdenes de su terrible jefe Bill Lumbergh (Gary Cole).

¿Por qué verla? Todo emprendedor odia trabajar para alguien más y a veces puede ir a los extremos para ser despedido: no estoy diciendo que hagas algo así, podrías ir a la cárcel.

11. Startup.com

Este documental del 2001 sigue el levantamiento y caída de una prometedora startup llamada GoveWorks. A pesar de que hubo mucho ruido y financiamiento para la empresa, los fundadores tuvieron que lidiar con disputas internas y con un crecimiento desmedido.

¿Por qué verla? Hay muchas cosas que puedes sacar de esta cinta. Primero que nada, ilustra lo perjudicial que puede ser cuando los socios no están en la misma página. Otra lección es saber cómo manejar el presupuesto una vez que aseguraste la inversión.

12. Destellos de genio (Flash of Genius)

Greg Kinnear retrata a Bob Kearns, el inventor del limpiaparabrisas. A pesar de que los fabricantes de Detroit aceptan la idea, Kearns nunca recibe el crédito por la misma. El resto de la cinta cuenta su batalla contra los corporativos.

¿Por qué verla? Te ayudará a ver lo importante que es que un producto o servicio mejore la vida de los demás, a pesar de que no recibas fama y fortuna. Hace hincapié en proteger la idea y propiedad intelectual.

13. Muerte a la media noche (Gosford Park)

Esta película de misterio de Robert Altman tal vez no sea la opción más obvia, pero es lo suficientemente entretenida para mantenerte al filo de tu asiento. Pero lo más importante….

¿Por qué verla? Hacer feliz a las personas, dándoles un gran servicio, es importante en cualquier negocio. El personaje de Helen Mirren lo dice perfectamente: “¿Qué regalo crees que separa a un buen sirviente de los demás? Es el de la anticipación. Yo soy una buena sirvienta, soy mejor que buena, soy la mejor, soy la sirvienta perfecta. Sé cuándo tendrán hambre y la comida estará lista. Sé cuándo estarán cansados y la cama estará lista. Lo sabré antes de que ellos lo sepan”.

 

 

 

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