Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"
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Los mejores consejos para crecer como persona

felicidad“La felicidad depende de nosotros mismos.” – Aristóteles

Algunas personas parecen ser feliz en el exterior, pero luchan con ansiedad puerta adentro y no le dan mucha importancia a la cuestión de por qué.

Otros hacen grandes planes basados en lo que les dijeron que “deberían” hacer para ser felices: “Me voy a casar con un hombre bueno, vamos a comprar una casa, y vamos a tener tres hijos y una casa en los suburbios.”

Mientras ellos están ocupados haciendo lo que sea que los distraiga de la verdad (su verdad), son como una roca cayendo por una ladera: rebotan y reaccionan impulsivamente ante el entorno que los rodean, y meten la pata sin pensar en cosas como a dónde se dirigen.

Obtienen sus casas, a veces unas realmente grandes, y creen que ese es el significado de la vida. Y nunca se lo cuestionan hasta que se sienten vacíos por dentro, a menudo décadas más tarde. Sin embargo, sus ojos siguen mostrando la tristeza de la que se niegan a hablar, y tal vez sin siquiera saber que portan.

Así que… ¿Eres feliz?

Saber la respuesta a esta pregunta es importante. Vivir cada día de manera tal que haga posible la felicidad es un cambio de vida increíble.

Aquí tienes doce leyes básicas de felicidad que harán que la felicidad en tu vida se haga progresivamente realidad:

1. La integridad es la base de una vida feliz y significativa.

Gran parte del conflicto que surge todos los días en nuestras vidas existe simplemente porque no estamos viviendo alineados sinceramente con nuestros valores fundamentales; no estamos siendo fieles a nosotros mismos.

Donde sea que tu corazón esté – donde quiera que tu verdad esté – es ahí donde se encuentra tu razón para sonreír.

2. La felicidad depende de ser libres, y la libertad depende de ser valientes.

Tienes que estar dispuesto a tomar la oportunidad de lo que te haga feliz.

La única manera de encontrar la verdadera felicidad es siendo vulnerable de vez en cuando y correr el riesgo de ser destrozado por completo.

3. La felicidad es estar completo, y cada paso y experiencia es lo que te completa.

Sin las experiencias de la vida, serías una página en blanco, un diario en vacío, una letra no reconocida.

Lo que te hace estar VIVO es tu voluntad de vivir los desafíos de hoy, y mantener la cabeza bien alta mañana con esperanza y determinación.

4. Una historia de vida feliz no significa una historia de vida fácil.

Lo mejor que puedes hacer es seguir tu corazón. Toma riesgos. No te limites a tomar decisiones seguras y fáciles sólo por temor a lo que podría suceder – si lo haces, nada nunca sucederá.

Debes trabajar duro para hacer tu vida tan hermosa como los sueños que bailan en tu imaginación, y al mismo tiempo respetar cada paso del camino.

5. La felicidad vive en todas las cosas pequeñas.

Saca lo obvio para poder ver lo significativo.

Re-descubre la sensibilidad de los ojos de tu infancia. Los ojos que veían la vida tal cual es; una hermosa recopilación de pequeñas vidas, cada una vivida en un momento instantáneo como un álbum de fotos familiar. Que veían la belleza en las flores, el arco iris y los animales salvajes. Que se maravillaron con las luciérnagas, las puestas de sol y las noches estrelladas. Que te permitieron soñar cada instante con los ojos bien abiertos.

6. La felicidad no es una posesión valiosa; es una cualidad del pensamiento, un estado de ánimo positivo en busca de significado.

La capacidad de encontrar belleza en las cosas más humildes hace a un hogar feliz, a una relación duradera, y a una vida preciosa.

Uno tiene que encontrar la atención plena para apreciar de verdad las cosas pequeñas mientras persigue las grandes.

7. El secreto de la felicidad diaria no es hacer siempre lo que a uno le gusta, sino en lograr amar lo que haces.

Esta presente con cada paso, haz tu mejor esfuerzo, y deja ir el resto.

Siempre, siempre, siempre hay alguna razón para estar agradecido y algo interesante que aprender a lo largo del camino.

8. No puedes ser feliz a menos que seas infeliz de vez en cuando también.

No puedes protegerte completamente de la tristeza sin blindarte también de la felicidad.

La luz necesita de la oscuridad para ser luz.

9. La felicidad es una mentalidad en evolución.

Vivir una vida feliz y positiva depende de tu capacidad para aceptar el hecho de que todo está en constante movimiento y avanzando, lejos de todo lo que existía antes.

No importa lo bueno o lo malo que sea este momento, cambiará. Eso es con lo único que puedes contar, una y otra vez.

10. La felicidad florece del desprendimiento.

La felicidad crece en proporción directa a la aceptación de uno mismo.

La felicidad crece en proporción inversa a las expectativas de uno mismo.

11. Es imposible construir tu felicidad sobre la infelicidad de otros.

No tires abajo a los demás; levántalos.

Usa tu voz para la bondad, tus oídos para la compasión, tus manos para la caridad, tu mente para la aceptación, y tu corazón para el amor.

12. Eres incomparable, totalmente diferente a cualquier otra persona, y también lo son las cosas que desencadenan tu felicidad.

La comparación social nunca termina en un lugar sano y feliz. No tiene sentido compararte directamente con alguien que no seas tú, o preocuparte por ser juzgado por ser como eres.

Si sientes la necesidad de compararte con alguna otra persona, compárate con una versión anterior de ti mismo, y admira lo lejos que has llegado.

habitos¿Alguna vez te has establecido la meta de formarte un nuevo hábito, únicamente para encontrarte no haciéndolo después? Sé que yo lo he hecho.

¿Por qué es tan difícil formar buenos hábitos? ¿Por qué cuesta tanto ser consistente con el cambio? ¿Cómo es que podemos tener toda la intención de convertirnos en mejores personas, pero luego ver muy poco progreso? Y aún más importante, ¿hay algo que podamos hacer?

Tus metas de vida no son tus hábitos

Las audaces metas de vida son fabulosas. Nos enorgullecemos de tenerlas. Pero es posible que esas metas estén diseñadas para distraerte de lo que realmente temes –el cambio en tus hábitos diarios que podría significar una reinvención de cómo te ves a ti mismo. – Seth Godin.

Todos tenemos sueños y esperanzas. Si no los tienes, no eres del tipo de persona que leería este artículo. Y la mayor parte de las veces, tenemos al menos una idea general de cuáles son esas metas: la forma en que queremos que luzcan nuestros cuerpos y la buena salud que queremos disfrutar, el respeto que queremos conseguir de nuestros colegas y el importante trabajo que queremos crear, las relaciones que queremos con nuestras familias y amigos y el amor que deseamos compartir.

En general, esto es algo bueno. Es agradable saber qué es lo que quieres, y tener metas te da una sensación de dirección y propósito. Sin embargo, hay una forma en la que tus esperanzas y sueños te sabotean e impiden que seas mejor: tus deseos pueden seducirte fácilmente a morder más de lo que puedes tragar. Esto es lo que quiero decir:

– Te inspiras por The Biggest Loser, vas al gimnasio, pero te ejercitas hasta el cansancio, por lo que necesitas los próximos tres meses para recuperarte.

– Finalmente tienes la necesidad de escribir tu libro, escribes todo el fin de semana y después regresas el lunes al trabajo y te olvidas de él.

– Te motivas por las historias de tus amigos de viajes a diferentes países, por lo que empiezas a planear el tuyo alrededor del mundo, terminando abrumado por los detalles y quedándote en casa.

Demasiado seguido dejamos que nuestras motivaciones y deseos nos lleven a intentar resolver todos nuestros problemas de una sola vez, en lugar de empezar poco a poco con una nueva rutina.

Lo sé, lo sé. No es ni remotamente igual de ‘sexy’ que decir que perdiste 15 kilos en tres meses. Pero la verdad es ésta: los sueños que tienes son muy distintos a las acciones que te llevarán a ellos.

¿Entonces cómo balanceamos nuestro deseo de hacer transformaciones que cambien nuestra vida, con la necesidad de crear hábitos pequeños y sostenibles?

Los buenos hábitos: Sueña en grande, pero empieza pequeño

Si de verdad quieres hacer un cambio significativo (en otras palabras, si estás dispuesto a hacer las cosas mejor a como las haces actualmente), tienes que empezar en pequeño.

Imagina los típicos hábitos, tanto los buenos como los malos: Lavarte los dientes. Ponerte el cinturón de seguridad. Morderte las uñas. Estas acciones son lo suficientemente pequeñas como para que ni siquiera pienses en ellas. Simplemente las haces en automático. Son pequeñas acciones que se convierten en patrones consistentes.

¿No tendría sentido que si quisiéramos formas nuevos hábitos, la mejor forma de comenzar sería hacer pequeños cambios que nuestro cerebro pudiera aprender rápidamente y repetir automáticamente?

¿Qué pasaría si empezaras a pensar en tus metas de vida, no como en cosas grandes y audaces que sólo podrías conseguir cuando el tiempo sea el indicado o cuando tengas más recursos, sino en comportamientos pequeños y diarios que repites hasta que el éxito sea inevitable?

¿Qué pasaría si, por ejemplo, perder 20 kilos no dependiera de que alguien descubriera la dieta perfecta o de que encontraras una voluntad sobrehumana, sino de una serie de pequeños hábitos que pudieras controlar siempre? Hábitos como caminar 20 minutos al día, beber ocho vasos de agua al día y medirte en cada comida.

Creo que la siguiente cita de BJ Fogg, un profesor en Stanford, resume bien esta idea:

Si plantas la semilla correcta, en el lugar correcto, crecerá sin mayor persuasión. Creo que ésta es la mejor metáfora para crear hábitos. La “semilla correcta” es el pequeño comportamiento que eliges. El “lugar correcto” es la secuencia (lo que viene después). Y la “persuasión” es amplificar la motivación, que pienso no tiene nada que ver con la creación de hábitos.

De hecho, enfocarse en la motivación como la clave de los hábitos es equivocado. Déjame explicarme: Si eliges bien el pequeño hábito y la secuencia, entonces no tendrás que motivarte para que crezca. Simplemente ocurrirá con naturalidad, como una buena semilla plantada en un buen lugar. –BJ Fogg.

La estrategia típica es sumergirte en lo profundo cuando recibes la dosis exacta de motivación, sólo para fracasar rápidamente y desear que tuvieras más voluntad mientras que tu nuevo hábito se hunde. La nueva estrategia es entrar a la orilla y poco a poco irte a lo profundo, de manera que llegues a un punto en el que puedas nadar, estés o no motivado.

Enfócate en el estilo de vida, no en el cambio de vida

Seguido nos obsesionamos con hacer transformaciones que cambien vidas.

– Perder 20 kilos sería un cambio de vida, beber ocho vasos de agua al día es un nuevo estilo de vida.

– Publicar tu primer libro sería un cambio de vida, escribir dos cuartillas todos los días es un nuevo estilo de vida.

– Correr un maratón sería un cambio de vida, correr tres veces a la semana es un nuevo estilo de vida.

– Ganar $100,000 más al año sería un cambio de vida, trabajar cinco horas extra a la semana como freelancer es un nuevo estilo de vida.

¿Notas la diferencia?

Las metas de vida son buenas porque brindan dirección, pero también pueden engañarte y hacerte tomar más de lo que puedes lidiar. Los hábitos diarios (pequeñas rutinas repetibles) es la forma en la que puedes convertir grandes sueños en realidad.

vivirTú eres único. Al igual que todos los demás. Cada uno de nosotros es la suma de muchas cosas que nos hacen irrepetibles.

Nuestros genes, nuestras experiencias (buenas o malas), los amigos que hemos tenido, el lugar donde crecimos… Todo esto combinado ha influido de forma poderosa en la formación de nuestra personalidad.

Dado que es imposible que ese cúmulo de cosas se repita idéntico en otra persona, eso significa que no hay nadie más como tú. Tus gustos, tus valores, tu forma de pensar se han desarrollado gracias la vida que has vivido, y son una combinación única que solo vive en ti.

Así que lo más apropiado sería que tu forma de vivir se encontrara en armonía con tu identidad. Sin embargo, la mayoría no somos conscientes de esto e insistimos en vivir una vida desconectada de quienes somos.

Quizá en ningún otro ámbito esta desconexión es más evidente que en nuestro trabajo. La mayoría de trabajadores (casi el 90%) no sienten afecto por él. Es como si alguien dijera: «si quieres vivir, si quieres hacer lo que te apetezca, primero debes ingerir este espantoso plato». Plato que no es otra cosa que una inacabable jornada de ocho horas haciendo algo que no significa nada para nosotros.

¿Por qué ocurre esto? Porque en muchas ocasiones no somos nosotros los que decidimos a qué dedicar nuestra vida, sino que permitimos que sean las circunstancias, otras personas o falsos dioses los que decidan.

Lo se por experiencia. Cuando terminé el bachillerato no tenía ni idea que carrera escoger. Como estaba muy mal visto no empezar la universidad inmediatamente después de terminar el bachillerato, tomarme unos meses sabáticos para encontrar mi verdadera vocación no era una posibilidad.

Así que terminé estudiando economía, empujado por las circunstancias y por mi incapacidad de identificar mi verdadero llamado. ¿El resultado? El plan de estudios que debería realizar en seis años terminé cumpliéndolo casi en diez.

En otras ocasiones permitimos que sean los encantos de falsos dioses los que determinen nuestro camino. El dinero, el poder y el prestigio quizás sean los más seductores de todos.

No es que estas tres cosas sean malas de en sí mismas, nada tengo en contra de ellos. Lo que ocurre es que su atractivo es tan poderoso que terminan influyendo de forma desproporcionada en nuestras decisiones, en detrimento de otros aspectos que pueden ser más importantes y satisfactorios.

Contra esta piedra también tropecé. El empleo que consideraba como el de mis sueños no era tal. Con el tiempo descubrí que eran el prestigio y el dinero, no mi verdadera vocación, lo que había determinado mi decisión.

Para encontrar nuestro camino, el camino que transcurre en armonía con quienes somos, debemos dejar que hable nuestra vida. Debemos escuchar atentos lo que nos dice el corazón y seguir el camino que nos señala.

El poder del Mito es un maravilloso libro que recoge una conversación entre el periodista Bill Moyers y el experto en mitos Joseph Campbell. En una parte de la conversación Moyers y Campbell hablan sobre lo que ocurre cuando uno sigue su propio camino:

MOYERS: ¿Alguna vez, cuando sigues el camino de tu corazón, tienes la sensación, como la tengo yo por momentos, de que te ayudan manos invisibles?

CAMPBELL: Siempre. Es milagroso. Yo tengo incluso una superstición que ha crecido en mí como resultado de la acción constante de las manos invisibles: que si sigues el camino de tu corazón te colocas en una especie de sendero que ha estado allí todo el tiempo, esperándote, y la vida que deberías estar viviendo es la que estás viviendo. Cuando puedes ver eso, empiezas a encontrar gente que está en el camino de tu corazón, y que te abre las puertas. Yo digo: «Persigue tu felicidad y no tengas miedo, y las puertas se abrirán donde menos lo sospeches».

Cuando seguimos nuestro camino nace la armonía, y vivir se convierte en una expresión de belleza. Es como una partida de Tetris donde las piezas han sido acomodadas de manera perfecta, todo está en su sitio.

¿Existe la seguridad de que si sigues tu pasión podrás vivir de ello? No, pero yo estoy convencido, al igual que Campbell, de que las posibilidades juegan a tu favor. Si haces lo que te apasiona tu motivación se disparará, esto hará que seas más perseverante, recursivo y creativo. Multiplicando así tus posibilidades de éxito.

Casi el 90% de las personas no se identifica con su trabajo, pero la prueba de que es posible seguir el camino que señala el corazón se halla en el 10% restante. Si ellos lo consiguieron ¿por qué no lo puedo conseguir yo? ¿Por qué no tú?

remordimientosNo vivas el mismo año 89 veces y lo llames vida. Sueña. Intenta. Explora… Este momento es el comienzo de todo lo que quieres.

Esta mañana una de las estudiantes de nuestro curso, Mónica (una víctima en recuperación de alguien que la atropeyó y huyó) estaba sonriendo de oreja a oreja en el momento en que comenzaba nuestra sesión de coaching por Skype.

“¿Qué es lo que te tiene con tan gran espíritu hoy?” Le pregunté. “Sólo estoy pensando en lo afortunada que soy por estar viva,” respondió. “El viernes pasado fue casi el final, pero ahora es el comienzo de nuevo.”

Sentado aquí al comienzo del Año Nuevo, sus palabras no podrían ser más relevantes.

Ahora mismo es el comienzo de nuevo, para todos nosotros. Y podemos evitar que las ideas, hábitos y creencias erróneas se interpongan en nuestro camino.

Como Mónica aprendió recientemente, la vida rara vez es fácil, pero siempre vale la pena. No hay razón para enfurruñarse en la tristeza, decepción o pesar. Incluso cuando ya no eres capaz de cambiar una situación, esta te desafía a cambiarte. Y eso lo cambia todo.

Esto es lo que todos necesitamos hacer, DIARIAMENTE, para evitar dolores de cabeza innecesarios, angustias y arrepentimientos mientras viajamos a lo largo de este año…

1. Está donde estás. La felicidad es dejar ir como crees que tu vida debería ser ahora, y apreciarla por todo lo que es.

2. Considera cuán increíblemente afortunado eres de estar aquí en este momento. Y entonces, ponte en marcha y saca el máximo provecho de esa buena fortuna.

3. Dite: “¡Soy SUFICIENTE!” siempre que comiences a sentir que no lo eres.Lo que haces en la vida, a fin de cuentas, viene de quien crees que eres.

4. Hagas lo que hagas, hazlo con amor y pasión, con atención y conciencia plena. Está presente y pon todo lo que tienes incluso en tus actos más pequeños.

5. Evita hundirse en la confortable mediocridad de no hacer nada (que es siempre la opción más sencilla). Desafíate a vivir con la pasión y la riqueza que mereces.

6. Dile “no” a las cosas buenas cuando debas, para ser capaz de decirle “sí” a las cosas importantes. No podemos hacerlo todo.Se consciente y elige sabiamente.

7. Una y otra vez, recuerda el por qué. Con un por qué lo suficientemente fuerte, serás capaz de hacer lo que se requiere en cualquier momento y en cualquier circunstancia.

8. Duda de tus dudas antes de dudar de tu fe. ¿Qué tan decepcionado estarías si llegaras al final de tu vida y descubrieras que fuiste hecho para disfrutar de la vida, y que todo lo que hiciste fue dudar?

9. Dejar de tener miedo a lo que podría salir mal y empieza a pensar en lo que podría ir bien. Recuerda, incluso las decisiones equivocadas pueden llevarnos a los lugares correctos. Cuando no consigues lo que quieres, considera que podría ser una bendición disfrazada.

10. Deja de enfocarte en lo inconveniente que es la vida, y comienza a enfocarte en algo positivo que puedas hacer en respuesta.

11. Date un poco más de espacio. Respira profundamente cuando lo necesites. A veces tienes que distanciarte por un tiempo para ver las cosas más claramente otra vez. No tomes una decisión permanente por una emoción temporal.

12. Se consiente. El estrés proviene de la forma en que reaccionas, no de la forma en que es la vida. Ajuste tu actitud y el estrés se irá. Tú controlas la forma en que ves la vida. Justo en este momento, tus pensamientos están marcando la dirección para tu día. Elige pensamientos que conduzcan al día que más deseas vivir hoy.

13. Deja que las cosas sean menos que perfectas. No vivas tanto intentando crear tu vida perfecta como para olvidar vivir una genial.

14. Siempre que sea factible, diviértete en cada paso del camino.

15. Fija un ejemplo. Trata a todos los demás con amabilidad y respeto. En otras palabras, no seas perezoso ni juzgues a la gente. Se amable. Pregúntale por sus historias. Escúchalos. Se humilde. Está abierto. Se enseñable. Sé un buen vecino.

16. Presta atención a las acciones de las personas. Es posible que la gente no siempre te diga qué piensan de ti, pero siempre te lo mostrarán.

17. Pasa mucho más tiempo con aquellos que te hagan sonreír y mucho menos tiempo con aquellos que te hagan sentir presionado por impresionarlos. (Y recuerda, puedes ser amable con las personas y elegir no estar cerca de ellas todo el tiempo.)

18. Aléjate del drama con gracia. Dondequiera que haya mucho drama, normalmente hay mucha mentira y manipulación.

19. Simplifica todo lo que sea posible. Elimina el desorden en tu espacio físico y mental.

20. Si todo lo demás falla, el mejor consejo que he encontrado es “dormir”. Todo cambia por la mañana.

En última instancia, la mayor diferencia entre la gratitud y el arrepentimiento es la actitud. Se trata de cómo ves la vida y lo que decides hacer con ella cada día.

Vivir MejorEntre mantenerte en contacto con tus amigos y familiares, tratar de ser una súper estrella en el trabajo, y mantenerte al día con las tareas domésticas, la vida puede ponerse bastante complicada.

Sin embargo, un reciente hilo de Quora llamado “¿Cómo puedo hacer mi vida más simple?” sugiere que la vida no siempre tiene que ser tan complicada como la hacemos.

Varios usuarios proporcionaron sugerencias útiles sobre cómo agilizar nuestras vidas diarias. Aquí tienes nueve de nuestras ideas favoritas sobre cómo puedes hacer tu vida un poco más simple todos los días.

Sólo di no.

Si bien puede no ser fácil, decir no a todo lo que suma desorden a tu vida, deja espacio para lo que es más importante para ti.

“Tienes que decirle no a todo lo que no importe,” dice Oliver Emberton. “Practica decir que no a todo por defecto, y haciendo raras y preciosas excepciones.”

Una vez que comiences, tus prioridades serán más claras.

Vete al extranjero.

El usuario Quora Mark Pan sugiere mudarte a otro país por un par de años. La transición te obligará a dejar de lado grandes complicaciones tales como un trabajo insatisfactorio o una relación desordenada, así como te forzará a recortar tus pertenencias.

“Una vez que vuelvas, tendrás mucho menos equipaje, tanto tangible como intangible, y serás capaz de empezar de nuevo en muchos aspectos,” dice.

Decídete.

Ignorar las decisiones tirándoles un “No sé” sólo hará más difícil la elección en el largo plazo.

Radhika Devidas explica: “Esta sensación de ‘No sé’ que tienes de vez en cuando sólo significa que tienes que considerar un poco más para llegar a algo sólido. Cuando dejas las cosas en esta etapa, tienden a hacerse enormes y a menudo cancerosos cuando captan tu atención la segunda vez.”

Limpia tu casa.

Patricia Mineault recomienda, literalmente, limpiar tu casa una vez al año.

“Deshazte de la mitad de tus cosas,” dice ella. “Por supuesto, comprarás más cosas durante el año, pero también tendrás menos cosas en promedio. Te sorprenderá el poco material que necesitas.”

Autumn Knudson está de acuerdo, añadiendo que debes enfocarte en comprar solamente los elementos esenciales de alta calidad.

“Hazlo de modo que no tengas que preocuparte por reparar o sustituir estas cosas,” dice Knudson.

Cuanto menos tiempo dediquemos a sustituir ropa y muebles gastados, más tiempo tendrás para dedicarte a las tareas más importantes.

Decide lo que realmente necesitas.

Es fácil quedar atrapado en algo que deseas y decides que no puedes vivir sin él. Pero la verdad es que las personas sólo necesitamos unos pocos elementos básicos, tales como alimentos, agua y refugio.

“Cuantas más cosas poseemos / perseguimos / deseamos, menos nuestras vidas son nuestras,” dice Krystle Hannigan. “Las personas terminan siendo ‘propiedad’ de todas sus adquisiciones.”

No dejes que grandes casas, coches de lujo o ropas de diseño te alejen de cosas más significativas, como encontrar tu propósito y desarrollar relaciones más profundas, aconseja Hannigan.

Anda en bicicleta.

Simplificar tu transporte optimiza automáticamente varios otros aspectos de tu vida.

“Ahorrarás en gasolina, seguro, estacionamiento, y costos de mantenimiento. ¿Quién necesita un gimnasio? Recibirás una sesión de ejercicio de camino al trabajo!” dice Ryan Killoran.

Killoran no está solo en esto. Mike Lince sugiere vender tu coche también.

“Pon tu dinero del transporte en un carpooling, transporte público y taxis, y te sobrará dinero,” escribe. “Usa el tiempo de viaje para leer, tomarte una siesta o hacer un sudoku para entretenerte.”

Toma un descanso de tu teléfono.

Entre consultar tu email, responder los mensajes de textos, y pasar al siguiente nivel de Candy Crush, nuestros teléfonos se comen horas de valioso tiempo y pueden causarnos un estrés innecesario.

Tan vez no sea factible deshacerte de tu teléfono para siempre. Pero puedes agregar gratos momentos de simplicidad a tu vida con sólo dejarlo de lado en los momentos que sabes que no lo necesitarás, según sugiere Mike Fishbein.

Organízate.

Mantener tu área de trabajo libre de basura te ayudará a mantener tu mente despejada también.

Christopher Chen explica que “al organizarlo y mantenerlo ordenado, vas a hacer que encontrar un libro, papel, o carpeta sea mucho más fácil, y esto te ahorrará tiempo. No importa qué tan cliché pueda sonar esto, tener un espacio de trabajo limpio, también eliminará el desorden que hay en tu propia cabeza, y podrás concentrarse más fácilmente.”

Otra forma de eliminar el desorden extra alrededor de tu escritorio: Paga las facturas por internet y registrarse para que no te envíen el resumen de tu cuenta bancaria en papel.

“Y entoncen recibirás muy poco correo real. Y podrás tirar el resto de la pila a la basura,” dice Steve Coffman.

Disfruta las cosas pequeñas.

Tómate el tiempo necesario para apreciar los pequeños momentos de la vida en vez de salir corriendo de una actividad a otra.

Dan Alia tiene algunas sugerencias de por dónde empezar: “Ve una puesta de sol, escucha a los niños reír, paga el café de la persona detrás de ti, sonríele a un extraño, pon música, escucha más, llama a tu mamá y dile que la amas, bebe más agua, disfrutar realmente una brillante, crujiente, deliciosa manzana roja, y siempre deja todo mejor que lo que lo encontraste.”

grandeTe veo excelso, poderoso, grande y brillante.

¡Ojala pudieras salir de ti y verte como te veo yo!, desde tu esencia completa e íntegra, querido amigo.

Te empeñas en ver solo tus pequeñeces y obvias ese todo maravilloso que hay en ti.

Te miro y veo tu fuerza, tu arrojo, tu determinación, que tapas con ese manto lastimero y autocompasivo de quien no se atreve a Ser con mayúsculas, temeroso de dios sabe qué; y no lo entiendo, porque te privas de vivir una vida plena, de llevar luz a aquellos que la necesitan y a ti mismo.

Vuelves a dejarte aprisionar por creencias absurdas (no puedo, no debo, soy alto, soy bajo, soy bueno, soy malo, soy gordo, soy flaco, soy…..), y tu ser se torna pequeño y vulnerable, apenas un mal reflejo de lo que verdaderamente es; o quizás prefieres vivir esa vida pequeña y miserable, atemorizado y ruin aunque, eso sí, más cómodo pero no más feliz ni más realizado.

Solo una propuesta de prueba: hoy, en aquello que creas que no debes, o no puedes o no… fuérzalo hasta que lo consigas; no fumes ese cigarrillo, no tomes esa copa, di esa palabra amable a tu contrincante, pide ese perdón que te está consumiendo, da ese beso que anhelas, haz esa llamada que temes, dí que si o dí que no pero dí.

Será difícil, te atenazará ese traje pequeño que llevas, pero una vez hecho, saldrá ese Yo brillante y decidido. Solo te tienes que dar permiso para ser Tú, desde tu esencia, desde tu grandiosidad.

Gracias por ser tú, gracias por ser así.

mantrasDe la Parte I

Aquí tienes 52 mantras matutinos – uno para cada semana del año (nota: puedes comenzar tu año de mantras matutinos cuando quieras).

Yo elijo uno de estos mantras cada lunes por la mañana y me siento en silencio durante dos minutos, repitiéndola en silencio en mi mente como si estuviera meditando. También la escribo en un post-it y la pego en mi monitor durante la semana.

Este ritual semanal me ayudó a reducir el innecesario estrés en mi vida recordándome que mantenga las cosas simples, pacíficas y en perspectiva.

Parte II

27. Demasiado a menudo nos vemos a nosotros mismos como la víctima, y no como el creador, de nuestra situación actual. Es por eso que nuestras vidas son tan difíciles de cambiar.

28. Cuando ya no eres capaz de cambiar una situación, esta te desafía a cambiarte a ti mismo. Y eso lo cambia todo.

29. Ser feliz y estar agradecido no significa que todo sea perfecto. Significa que decidiste mirar más allá de las imperfecciones.

30. Tu vida mejorará solamente cuando tomes pequeñas elecciones, y la primera y más difícil elección que puedes tomar es ser honesto contigo mismo.

31. No es lo que le dices a todos los demás lo que determina tu vida;es lo que te susurras a ti mismo lo que tiene el mayor poder.

32. La conciencia no es notar lo que está sucediendo a tu alrededor, sino también lo que ocurre dentro de ti.Mantén tus ojos abiertos y tu Ser en mente.

33. Ten cuidado de a quién le das el micrófono y el escenario en tu vida, especialmente cuando los tiempos sean difíciles. No sólo escuches la voz más fuerte.Escucha la más verdadera.

34. No dejes que alguien que no ha hecho nada te diga cómo hacer tus cosas. No dejes que las pequeñas mentes te convenzan de que tus sueños son demasiado grandes.

35. No puedes basar tus ideas de éxito y felicidad en las opiniones y expectativas de otras personas.

36. A veces necesitas distanciarte para ver las cosas claramente otra vez.

37. No tengas miedo de caminar solo por el camino menos transitado, y no tengas miedo de amar cada minuto en él.

38. Dondequiera que esté tu corazón; dondequiera que esté tu verdad; ahí es donde encontrarás tu razón para sonreír.

39. No dejes que no saber cómo terminará de impida empezar hoy.La incertidumbre no nos deja ir a donde la verdadera magia de la vida nos espera.

40. No puedes tener miedo de tener ciertas conversaciones. Es mejor hablar y saberlo, que seguir adelante y no llegar a ninguna parte. La comunicación es clave.

41. No importa lo que suceda en la vida, se bueno con la gente.Ser bueno con la gente es una forma pacífica de vivir, y un hermoso legado para dejar.

42. Cambiar el mundo no requiere de hazañas increíbles, sino de hacer pequeñas cosas con gran amor. Piensa en simple, no en espectacular.

43. Nuestros días son siempre más felices y más satisfactorios cuando le damos a la gente alrededor nuestro un poco de nuestro corazón, en lugar de un pedazo de nuestros pensamientos.

44. No juzgues a alguien solo porque haya cometido errores diferentes a los tuyos.

45. Cuando eliges ver lo bueno en los demás, terminas encontrando lo bueno en ti mismo.

46. Se un ejemplo. Trata a todo el mundo con amabilidad y respeto, incluso a aquellos que son groseros contigo; no porque sean agradables, sino porque tú lo eres.

47. Está agradecido por todas las personas groseras, desagradables y difíciles que conozcas en tu vida.Sirven como importantes recordatorios sobre cómo NO debes vivir.

48. No hay trabajos permanentes en este planeta.Todos estamos internando aquí.Aprende de todos, mantente humilde, y no te olvides de pasar un buen rato.

49. No hay tal cosa como ser una persona hecha a sí misma.Alguien más creyó, alentó, e invirtió en ti.Se agradecido y se ese alguien para otros.

50. Acepta lo que es, deja ir lo que fue, y ten fe en tu viaje.

51. Cada día es un nuevo comienzo. Trátalo de esa manera. Deja de pensar en lo que podría haber sido y empieza a mirar lo que podría ser.

52. Ahora mismo todo comienza de nuevo. Las posibilidades son infinitas. Se lo suficientemente fuerte como para dejar ir, lo suficientemente sabio como para seguir adelante, lo suficientemente diligente como para trabajar duro, y lo suficientemente paciente como para esperar por lo que has ganado.

vida1. La vida es acerca de ensayo y error

Cuando eres un adolescente, sientes que buscar quién eres es el cambio mental clave en tu vida.

Buscas establecer tu identidad y determinar qué te gusta y qué no te gusta. Piensas que cuando seas más viejo, estarás más seguro acerca de quién eres, qué haces y qué debes hacer. Pero cuando envejeces, te das cuenta que aún estás buscando y no estás muy de acuerdo con los resultados que vas obteniendo.

Cambias de trabajo. Te mudas de ciudad, o hasta de país. Tus relaciones se derrumban para renacer con otra pareja nueva. Buscas algo que hacer, y pones todo tu empeño en ello. Puede ser que fracases, pero sigues hacia adelante.

Todos están tratando de averiguar qué hacer con su vida, así como tú lo estás haciendo. Aún los que parecen estar seguros de todo, están tan confundidos e inseguros como tu. Sólo que pretenden que todo está bien.

Algunas personas se avergüenzan de mostrar signos de incertidumbre, pensando que es mostrar sus vulnerabilidades y debilidades. Otras personas están abiertas a un camino de ensayo y error, creyendo que los llevará a encontrarse a sí mismos a medida que vayan avanzando.

Cualquiera que sea el camino que tomes, debes estar en cuenta que a medida que envejeces, aún vas a tener que resolver tus asuntos a medida que se vayan presentando, y que no sabes realmente cuál es tu destino final. Podrías pensar que no es cierto, y que sabes lo que quieres hacer y lo sabes lo que estás haciendo.

Pero no, muy dentro de ti sientes incertidumbre y no estás seguro, pero no demuestras lo que sientes. Puedes pensar que a medida que envejeces estarás más seguro y sabrás exactamente qué estás haciendo, pero no siempre es así.

Tus padres, a quien veías como seguros de lo que estaban haciendo, seguramente estarán tan confundidos como tu. Aún estarán pensando en cuándo deben retirarse y qué van a hacer al retirarse. Seguro que estarán asustados por las enfermedades que les están apareciendo y las que aún falta por aparecer.

Algunos están buscando a un nuevo amor que reemplace el viejo amor que ya se acabó, y estarán probablemente más confundidos que tú acerca de las relaciones, del amor, de la vida.

Cuando te das cuenta que la vida es ensayo y error, y que seguirá siendo así, aceptas con más facilidad a la vida y a las circunstancias que vida te ofrece. No importa lo que entre en tu vida, a la larga se irá. No importa lo que decidas hacer, hará crecer a tu corazón, o te lo encogerá. Vives y aprendes. No importa cuál sea el riesgo que vayas a tomar, tu estarás bien.

En vez de tratar de sentir certidumbre acerca de tu vida, aprendes a vivir con la incertidumbre. Porque una vez que lo haces, te sentirás seguro acerca de ti y de tu vida. Después de todo, es lo único constante en la vida.

Entonces: arriésgate… porque no importa si te equivocas. Es sólo otro error. Puedes probar de nuevo.

2. La vida tiene su ritmo

 ¿Has escuchado el dicho de “todo a su debido tiempo”? Bueno, a medida que vas envejeciendo te das cuenta que no puedes obligar al tiempo. La vida tiene una manera de presentarse, a su propio ritmo. La vida tiene sus ritmos propios y naturales.

Cada pequeña cosa en la vida te está preparando para algo más grande. Esos logros que tuviste en la escuela te ayudan a tener confianza en ti mismo y aumenta tu autoestima. Los cargos que tuviste cuando estabas recién graduado te prepararon para los cargos más elevados, a pesar de sentir que estabas llevando a cabo tareas sin importancia la mayor parte del tiempo. Las personas que fueron tu pareja en alguna oportunidad de permitieron irte conociéndote, saber lo que quieres y lo que no quieres, y con que eres compatible.

La vida tiene su propio ritmo. Puedes tenerlo todo, pero no todo a la vez. Y si no te mantienes enfocado, puede que no tengas nada.

3. La vida tiene su propia energía

Todos quieren ser felices. En el camino a la felicidad, quieres entender quién eres, dónde estás parado, cuál es tu naturaleza, y cuáles son tus intereses y pasiones. Cuando puedes hacer lo que haces de una manera natural e innata, así sea en trabajos manuales, en hobbies o en actividades al aire libre, te sientes que estás vivo.

Desafortunadamente, muchas personas no se permiten ir al ritmo de la vida. Quieren ir en dirección contraria. Esas personas pueden estar trabajando arduamente para conseguir alguna meta, quizás un éxito académico o profesional. Pero no siguen al ritmo, y ponen de lado su amor natural y sus pasiones para poder alcanzar la meta.

No han dejado que la vida fluya a su propio ritmo y con su propia energía. Como resultado de ello, se sienten estresados, cansados y agotados, lo que los lleva a encontrar algo que los ayude a recuperar su estado normal de energía. Algunos hacen deportes, meditación, yoga, y otros consumen alcohol moderadamente. Otros, han perdido sus almas por el abuso del alcohol, apuestas, cigarros y drogas.

La vida tiene su propia energía, y cuando el flujo de energía se bloquea o se abusa de ella, te sientes estresado y perdido.

Sientes que necesitas control. Y algunos cuando se encuentran con personas con malas influencias, se sienten que están en control nuevamente, que pueden controlar lo que sienten. Sin embargo, sin importar cuán bien te hace sentir el apoyo emocional, el confiar tus emociones y tu energía sobre esas personas sólo te llevará a perder el control de tí y de tu vida aún más.

4. La vida es más fácil cuando puedes manejar mejor tus emociones

En los primeros años de tu vida adulta, puedes sentir que aún estás buscando quién eres y que la vida se hará más fácil cuando seas mayor.

Sin embargo, a medida que vas envejeciendo te das cuenta que la vida no se hace más fácil. De hecho, lo que se hace más fácil es el manejar tus propias emociones, a medida que se va desarrollando tu fuerza de voluntad.

Mi papá siempre me decía…

Todos nacen con la habilidad de ser exitosos. Pero en el camino al éxito, los obstáculos y retos que cada quien tiene que enfrentar son sus propias emociones. La habilidad de manejar tus emociones y desarrollar autodisciplina es lo que determinará si serán o no exitosos.

Por otro lado, la vida se hace más fácil cuando eres más positivo y más resiliente, es decir, cuando sabes como recuperarte de los fracasos en la vida, combatir pensamientos negativos, mantener la calma en situaciones irritantes, y dejar ir a la gente mala a quien amaste.

Tener autodisciplina no es fácil. Requiere mucho autocontrol.

Cuando vives tu vida a su ritmo, cuando haces las cosas que te encantan y te apasionan, en la que eres bueno de manera innata y te mueves a tu propio ritmo natural, no sientes que que necesitas apoyarte en algo para recuperar tu energía. Sólo fluyes. Te sientes con energía. Te sientes con pasión, y trabajas más arduamente hacia tu meta porque tu pasión te motiva intrínsecamente. Te sientes feliz.

5. La meta final de la vida no es encontrar la felicidad

La meta en la vida no es la búsqueda de la felicidad. De hecho, todo lo que tienes que hacer es dejar de tratar de encontrar la felicidad y simplemente ser feliz.

Cuando sientas que tu estado actual no es suficientemente bueno para ti, y no estás feliz, entonces empieza a buscar en otro lado. Y entonces tu búsqueda de felicidad se hace eterna y te preguntas por qué no eres feliz.

Todo empieza con la aceptación. Aceptarte a ti mismo, a tus circunstancias y a tus situaciones.

La vida nunca será perfecta. Pero la vida parecerá perfecta cuando has aceptado que la vida no es perfecta. La felicidad viene cuando aceptas la imperfección, los defectos, los momentos buenos y los momentos malos, y al disfrutar esos momentos en la vida.

Todo pasa. Las cosas buenas pasan y se van. Las cosas malas pasan y se van. Sólo acepta la vida como es. Haz los ajustes y adáptate a las situaciones que se te presenten.

Si estás corto de dinero en este mes, gasta menos. Si odias tu trabajo, renuncia y busca otro trabajo. Si tu pareja abusa de ti, termina la relación. Si te enfermas mucho, empieza a hacer ejercicios y a comer una dieta saludable.

Conclusión

La vida no está hecha para ser perfecta, ni para ser fácil. La vida es un juego, Y tú eres el jugador. Y los jugadores se enorgullecen de su habilidad para alcanzar retos.

Puede que no te des cuenta, pero constantemente buscamos retos para nosotros mismos para poder avanzar hacia adelante, ya sea escalando en nuestra profesión, comprando un carro, comprando una casa, mudándote de ciudad o de país, teniendo un hijo, empezar tu propio negocio, invertir en negocios, aprendiendo otro idioma, o simplemente haciendo triatlón.

La vida tiene su propio ritmo. Encuentra tu propio ritmo. Haz las cosas en las que eres bueno. Y deja que la vida tome su curso.

Vivir MejorHaz un gran trabajo, serás promovido, y entonces serás feliz. Esta es la fórmula actual de la felicidad.

Nos enseñaron que el trabajo duro nos guiará al éxito y que eventualmente dará lugar a la felicidad. Pero los expertos en felicidad dicen que nuestra fórmula está equivocada. Afirman que ser feliz primero es lo que nos lleva a hacer un gran trabajo y tienen grandes éxitos.

Un análisis de Harvard Business Review de cientos de estudios sobre la felicidad mostró que los trabajadores felices eran 31% más productivos, vendían 37% más, y eran tres veces más creativos. Pero ¿cómo podemos lograr este feliz estado mental?

Neil Pasricha, autor del exitoso libro The Book of Awesome ahora escribió un segundo libro llamado The Happiness Equation en el cual describe los pasos hacia la felicidad. Pasricha sostiene que todo lo que necesitamos son 20 minutos al día para llevar a cabo uno de los cuatro hábitos de felicidad:

Da tres paseos a la semana.

Sabemos que la actividad física puede afectar nuestro estado de ánimo, pero Pasricha señala un estudio realizado por investigadores del Estado de Pensilvania que descubrió que tres paseos de 20 minutos por semana aumentó la felicidad en gran escala de personas que estaban tomando antidepresivos, lo que demuestra que el ejercicio por si mismo puede afectar tu felicidad.

Revive tu día.

Pasricha llama a esto revivir por 20 minutos “Si al final del día anotas en un diario por 20 minutos alguna experiencia positiva que te haya hecho feliz durante el día, serás más feliz,” dice.

La razón por la que escribir en un diario una experiencia positiva puede hacerte más feliz, dice, es que al escribirla obtienes un efecto triplicado de la experiencia positiva. En primer lugar, tienes la experiencia positiva. Entonces, al escribir sobre ella, vuelves a vivirla. Si lees lo que has escrito, vuelves a vivirla de nuevo, dándole tres momentos positivos de una experiencia.

Esto funciona para los resúmenes semanales también. Al final de la semana, escribe cinco cosas por las que estés agradecido. Ver el lado positivo simplemente te hace sentir mejor sobre las cosas que a lo mejor no están saliendo como esperabas.

Haz cinco acciones al azar.

Comprometerte a realizar cinco actos de bondad al azar durante una semana, dice Pasricha, tiene mayor impacto en tu felicidad que el ejercicio.

Estos actos de bondad al azar pueden ser cosas tan simples como mantenerle la puerta abierta a alguien o pagar el café de alguien. La razón por la que estos actos de bondad nos hacen felices es porque nos hacen sentir bien con nosotros mismos. “Si mantengo una puerta abierta para ti, me siento bien, me siento orgulloso de lo que soy y eso me llena de felicidad,” dice Pasricha.

Medita.

“Si cierras los ojos y respiras profundamente en silencio, aumentarás la actividad en la corteza prefrontal de tu cerebro, el área responsable de la concentración y la atención,” dice Pasricha.

Meditar durante tan sólo 20 minutos al día hará que seas menos propensos a ser afectado por las distracciones, permitiéndote ser más productivo durante el resto del día. Si tienes problemas para cerrar tus ojos y sentarte en silencio, intenta utilizar alguna app de meditación para ayudarte. Pasricha utiliza una app gratuita llamada Headspace para sus prácticas de meditación.

mantras“¿Qué día es?,” Preguntó Pooh.
“Es hoy,” chilló Piglet.
“Mi día favorito,” dijo Pooh.

Aquí tienes 52 mantras matutinos – uno para cada semana del año (nota: puedes comenzar tu año de mantras matutinos cuando quieras).

Yo elijo uno de estos mantras cada lunes por la mañana y me siento en silencio durante dos minutos, repitiéndola en silencio en mi mente como si estuviera meditando. También la escribo en un post-it y la pego en mi monitor durante la semana.

Este ritual semanal me ayudó a reducir el innecesario estrés en mi vida recordándome que mantenga las cosas simples, pacíficas y en perspectiva.

1. El secreto para ser agradecido no es un secreto. Tú eliges estar agradecido. Y entonces lo haces una y otra vez.Cada día. Y cuando te olvidas, comienzas de nuevo.

2. Si te preocupas demasiado por lo que podría ser, y te preguntas por demasiado tiempo por lo que podría haber sido, ignorarás y te perderás completamente de lo que es.

3. No sabes lo que traerá el futuro. Así que tu mejor estrategia para vivir es hacer el mejor y más positivo uso del presente.

4. Dos cosas, más que cualquier otra cosa, te definen a diario: tu paciencia cuando tienes problemas, y tu actitud cuando no los tienes.

5. La paciencia no es sobre esperar; es la capacidad de mantener una actitud positiva mientras trabajas duro por lo que crees.

6. No es egoísta disfrutar de la vida. Lo egoísta es insistir en ser negativo a pesar de todas las posibilidades positivas que están disponibles para ti.

7. Antes de desperdiciarlo con ira, resentimiento, rencor o envidia, piensa en lo precioso e insustituible que es tu tiempo hoy. La positividad siempre vale la pena!

8. Puedes estar agotado. Puede estar desalentado. Puedes sentirte incómodo. No importa qué, tu mejor opción siempre es avanzar positivamente hacia delante.

9. Esos momentos en los que no te sientes positivo, son los momentos en que elegir ser positivo marca la mayor diferencia.

10. Es imposible lograr lo que asumes que no puedes hacer. Ten cuidado de no convertirte en un prisionero de tus suposiciones.

11. Si realmente deseas mejorar tu auto-confianza, autoestima y valoración, deja de permitir que otras personas sean responsables de ellas.

12. Tu historial de atravesar días difíciles es del 100% hasta ahora.

13. Cuando no consigues lo que quieres, considera que podría ser una bendición disfrazada, permitiéndote tener algo aún mejor, dentro de poco.

14. Usa tus problemas y frustraciones de hoy para motivarte en lugar de para molestarte. Tú tienes el control de la forma en que vez la vida.

15. Lo que puede parecer un revés, es en realidad una oportunidad para aprender algo nuevo y desarrollar una estrategia más efectiva y realista.

16. Una y otra vez, recuerda por qué. Con una razón lo suficientemente bastante fuerte, serás capaz de hacer lo que se requiera en cualquier momento y en cualquier circunstancia.

17. Se decidido y ambicioso, pero no por un desesperado sentido de necesidad; hazlo por amor a las posibilidades. Disfruta de tu viaje!

18. Haz lo tuyo con pasión e integridad incluso si los demás no lo notan.Hacemos lo que hacemos no por un aplauso, sino porque sabemos que es lo correcto.

19. Si el pasto se ve más verde en lo del vecino… deja de mirar.Deja de comparar. Deja de quejarte y empieza a regar el pasto sobre el que estás.

20. Cuando estás perdido en la preocupación, es fácil confundir tus preocupaciones con la realidad, en lugar de reconocer que son sólo pensamientos.

21. Sea cual sea tu desafío, preocuparte por él no te ayudará. Haz algo para abordarlo o haz algo para dejarlo ir.

22. A menos que lo dejes ir, a menos que te perdones a ti mismo, a menos que perdones a la situación, a menos que aceptes que terminó, no podrás seguir adelante.

23. La mayoría de las personas se hacen a ellas mismas infelices al encontrar imposible aceptar la vida tal como es en este momento.

24. No puedes calmar la tormenta, así que deja de intentarlo.Lo que puedes hacer es calmarte, y la tormenta pasará.

25. Nada es permanente.Cuando entiendes esto, puedes hacer casi cualquier cosa que deseas porque ya no estás intentando aferrarte a las cosas, no más.

26. Los cambios más poderosos ocurren cuando tomas el control sobre lo que tienes poder, en vez de anhelar controlar todo lo que no puedes.

exitoCuando eres una persona ambiciosa sientes que fallas seguido, ¿te has preguntado por qué? Aunque no lo creas, las metas pueden hacerte pasar tragos amargos cuando las cosas no salen como las planeabas.

Aunque mucha gente no lo acepte, vivimos en un mundo que refuerza este sentimiento, ya que te guste o no, todos comparamos las posesiones materiales con el éxito.

Un estudio por Strayer University encontró que 90% de los estadounidenses creen que la felicidad es el indicador más grande del éxito, (más que el mismo poder o prestigio).

Adrentándonos más en el tema, 67% definió al éxito como tener buena relación con amigos y familia, mientras que 60% dijo que es amar lo que uno hace. Sólo 20% aseguró que la riqueza monetaria es la que determina el éxito.

Cuando se trata de éxito, nuestros ojos suelen llevarnos por mal camino, pues es difícil pensar que aquellos que tienen las casas más grandes, los coches más lujosos y los amigos más influenciadores, no son los más exitosos.

Independientemente de lo que logres, siempre habrá alguien con más y esto te hará sentir que pierdes. Recuerda:

“El problema no es tu falta de juguetes, es creer que éstos indican lo que realmente es éxito”.

Si alguna vez te preocupas por no ser lo suficientemente exitoso, tal vez no estás evaluando las características correctas. A veces sólo necesitas un recodatorio de todo lo que has logrado.

Estos son los indicadores:

1. Ya no eres el centro del universo

Todos conocemos a gente exitosa que actua como si fuera el centro de todo, ya que, (según ellos) es su mundo y el resto de nosotros vive en él. Eso no es éxito.

El éxito requiere de empatía, de darte cuenta que los sentimientos y sueños de los demás son igual de importantes que los de nosotros.

2. Te mantienes positivo

La esperanza y el optimismo son esenciales componentes de una vida feliz. Si te quedas atascado en las cosas que te han salido mal, te vas a amargar y te volverás resentido. Cuando eso pase fallarás, sin importar lo que hayas logrado.

El éxito real significa siempre ver el lado positivo y creer que tienes el poder de hacer de las peores situaciones algo mucho mejor.

3. Sabes que el fracaso no es para siempre

Haz aprendido que las únicas personas que nunca fallan son aquellas que no lo intentan. Si fracasas, no piensas automáticamente que eres un perdedor, al contrario, ves a éstas como una oportunidad para aprender.

Tus errores pavimentan el camino del éxito y es esa frustración que sientes la que te obliga a ver las cosas de una manera distinta.

4. Mantienes las cosas en perspectiva

Las cosas malas pasan. Es parte de la vida. Pero siempre ten en mente que para muchos, nuestros peores días parecieran vacaciones para los que realmente tiene problemas, como lo es no tener que comer, o intentar sobrevivir a una guerra civil.

Dejar las llaves adentro del coche, o que no te hayan promovido no suena tan mal si lo ves desde otra perspectiva. Si tú manejas esta hablidad a la perfección ya tienes un gran éxito de tu lado.

5. Pides ayuda cuando lo necesitas

El no querer pedir ayuda, sin importar la posición en la que te encuentres, es una señal de inmadurez emocional.

Pedir ayuda significa que ya entendiste que no tienes que demostrar que eres perfecto todo el tiempo. Hacerlo demuestra que no te da miedo que la gente vea tus debilidades, pues sabes que no se llega sólo al éxito.

6. Te das cuenta que la vida no es un juego al azar

Y tampoco es un sube y baja.

Solamente porque alguien logre un éxito enorme no quiere decir que tu pierdas a la misma proporción. Sólo quiere decir que no ganaste esa vez en particular. Un signo seguro de éxito es la habilidad de celebrar el éxito de otros con entusiasmo sincero.

7. Sabes cuál es la diferencia entre ser dramático y ser emocional

¿Recuerdas aquellos días en los que las relaciones estables te causaban pereza y rápidamente te cansabas de cualquiera que te tratara como debería?

Si ese tipo de drama ya es cosa del pasado ¡felicidades! Preferir la estabilidad ante el drama ya es triunfar.

8. Ya no te importa lo que los demás piensen

Sólo te preocupa la demás gente cuando todavía sientes que tienes que probar algo. Así que si ya no te pasa, puedes sentir que lo has logrado.

Cuando eres sincero contigo mismo y tus principios te das cuenta que las opiniones de los demás son sólo eso, opiniones. No tienen efecto en la realidad y no cambian quién eres.

9. Aceptas qué es lo que no puedes cambiar y lo que sí

Hay una gran diferencia entre pesimismo y practicidad. Si hay un huracán aproximándose no hay nada que puedas hacer para detenerlo, pero una vez que aceptas que éste está cada ve más cerca, empiezas a trabajar en cómo mitigar sus efectos.

Sólo te podrás mover hacia delante una vez que hayas explorado tus opciones. Tomar responsabilidad de cambiar las cosas que no te gustan de tu vida es un gran indicador de éxito.

No tiene sentido que te sientas un fracaso solamente porque crees que deberías tener un mejor trabajo, una casa más grande o un coche más nuevo. El verdadero éxito viene de adentro y es completamente independiente a las circunstancias.

Vivir MejorGeneralmente pensamos en la felicidad, ya sea como una cuestión de azar o circunstancias. Algunas personas nacen con cerebros felices; pereciera que naturalmente pueden ver todo con una luz alegre.

Otros son bendecidos con una vida relativamente libre de problemas y familias amorosas. Qué afortunados. De acuerdo con este punto de vista, los menos afortunados son maldecidos con una propensión a la melancolía o con mucha oscuridad en la vida.

Pero no es así como Richard Davidson, fundador de Center for Healthy Minds en la University of Wisconsin y autor de “The Emotional Life of Your Brain,” ve las cosas.

Como lo explicó en una breve charla incrustada más abajo, si vemos las últimas investigaciones neurocientíficas, la felicidad no es un regalo del universo, es una habilidad; y una que puedes aprender.

“Todo el trabajo que nosotros y otros colegas [hemos hecho] nos lleva a esta inevitable conclusión… el bienestar no es fundamentalmente diferente a aprender a tocar el cello,” dice. “Si uno practica las habilidades del bienestar, uno será mejor en ello.”

Entonces, ¿cuales son estas habilidades? Davidson divide la investigación sobre el tema en cuatro componentes que aumentan el bienestar mental, todos los cuales corresponden a determinadas y medibles funciones del cerebro.

Ejercita estas habilidades y los estudios muestran que tu cerebro cambiará, y a medida que cambie tu cerebro, serás mejor en ser feliz.

1. La resiliencia

“La resiliencia es la rapidez con la que te recuperas de la adversidad”, explica Davidson. Podríamos pensar en la resiliencia como tener corazón, pero esta capacidad está en realidad arraigada en el cerebro y se puede medir observando el tiempo que tardan ciertos circuitos neuronales en volver a la normalidad después de que algo desagradable ocurre.

“Las cosas pasan, y no podemos protegernos a nosotros mismos de esas cosas, pero se trata realmente de cómo nos recuperamos de esa adversidad,” dice Davidson. Y sí, puedes aumentar tu capacidad de recuperación, pero por desgracia de todas las habilidades que Davidson menciona, ésta es la más difícil de dominar.

Investigaciones recientes muestran que el esfuerzo, tales como la simple práctica de meditación consciente, puede sintonizar esos circuitos de resiliencia, pero Davidson advierte, “Necesitarás entre 6.000 y 7.000 horas de práctica.”

2. Perspectiva Positiva

Esta habilidad es “la capacidad de ver lo positivo en los demás, la capacidad de saborear las experiencias positivas,” y de nuevo, hay circuitos en el cerebro que determinan esta cualidad. Pero a diferencia de la resiliencia, mejorar en ser positivo requiere de mucho menos tiempo y esfuerzo.

“Las investigaciones indican que prácticas simples… pueden alterar este circuito bastante rápido,” según Davidson. Practicar compasión puede tener un efecto sobre nuestro cerebro con sólo siete horas de esfuerzo.

3. Atención

“Una mente ambulante es una mente infeliz”, dice Davidson, parafraseando la investigación sobre el tema. Un estudio, por ejemplo, usó smartphones para controlar una amplia muestra de adultos estadounidenses sobre sus vidas diarias. Periódicamente, se les preguntaba si estaban enfocados en lo que estaban haciendo, así como sobre sus niveles de felicidad.

El equipo de investigación encontró que el 47% de la vida de un adulto la pasa sin prestarle atención a lo que están haciendo, y que esta frecuente distracción toma una seria mordida a su bienestar.

“Podemos hacerlo mejor”, Davidson cree. ¿Cómo? Al igual que la resiliencia, la respuesta puede estar en más atención plena. (Y apagar tu teléfono un poco más probablemente no te hará daño tampoco).

4. Generosidad

“En la actualidad hay una gran cantidad de datos que muestran que cuando los individuos se involucran en emprendimientos generosos y altruistas, también activan circuitos en el cerebro que son claves para fomentar el bienestar,” dice Davidson. En pocas palabras, simples actos de bondad no sólo harán a los demás felices, te harán más feliz a ti también.

¿Las palabras finales de Davidson? “Todos podemos asumir la responsabilidad de nuestras propias mentes.” Algunas personas, gracias a un mal acuerdo cósmico, tienen una montaña más alta que escalar que otros cuando se trata de alcanzar la felicidad. Nada puede hacer eso más justo. Pero, al menos, debes saber que si no eres tan feliz como deseas ser, sin importar tus circunstancias, hay pasos que puedes dar para remodelar tu cerebro para aumentar tu bienestar y felicidad.

buscaBusca dentro de ti la solución de todos los problemas, hasta de aquellos que creas más exteriores y materiales.

Dentro de ti está siempre el secreto, dentro de ti están todos los secretos.

Aún para abrirte camino en la selva virgen, aún para levantar un muro, aún para tender un puente, haz de buscar antes, en ti, el secreto.

Dentro de ti hay tendidos ya todos los puentes, están cortadas dentro de ti las malezas y lianas que cierran los caminos.

Todas las arquitecturas están ya levantadas, dentro de ti.

Pregunta al arquitecto escondido.

Él te dará sus formulas.

Antes de ir a buscar el hacha de más filo, la piqueta más dura, la pala más resistente… entra en tu interior y pregunta…

Y sabrás lo esencial de todos los problemas y se te enseñará la mejor de todas las formulas, y se te dará la más sólida de todas las herramientas.

Y acertarás constantemente, puesto que dentro de ti llevas la luz misteriosa de todos los secretos…

tiempos dificilesDe la Parte I

En el artículo de hoy, quiero recordarte algunas potentes (pero fáciles de olvidar) verdades que te ayudarán a elegir sabiamente y crecer más fuerte incluso en los momentos más difíciles…

Parte II

6. El presente es lo único que tienes que enfrentar.

La vida no se vive en un lugar distante, imaginando que llegará el día en el que todo sea perfecto. Se vive aquí y ahora, con la realidad tal como es.

Sí, puedes trabajar para lograr un futuro idealizado. Pero, para hacerlo, debes lidiar con éxito con el mundo tal y como es hoy.

A veces evitamos experimentar donde exactamente estamos porque desarrollamos la creencia, basada en nuestras experiencias pasadas, de que no es donde deberíamos ni queremos estar. Pero la verdad es que, donde estás ahora es exactamente donde tienes que estar para llegar a donde quieres ir mañana. Así que aprecia dónde estás.

Tus amigos y familiares son demasiado hermosos como para ignorarlos. Toma un momento para recordar lo afortunado que eres por estar respirando. Echa un vistazo a tu alrededor, con los ojos bien abiertos a las posibilidades ante ti. Mucho de lo que temes no existe. Mucho de lo que amas está más cerca de lo que crees. Estás a un breve pensamiento de comprender la bendición que es tu vida.

La felicidad es un estado mental que sólo puede ser diseñado en el presente. No es un momento en el futuro o un momento del pasado; sin embargo, por desgracia, este concepto erróneo lastima a muchos.

Muchos jóvenes parecen creer que la felicidad los espera en los próximos años, mientras que muchas personas mayores creen que sus mejores momentos quedaron detrás de ellos. No seas ninguno de ellos. No dejes que el pasado ni el futuro se roben tu presente.

7. Siempre, siempre, siempre hay algo por lo que estar agradecido.

La vida es mejor cuando estás sonriendo. Ser positivo en una situación negativa no es ingenuo; es una señal de liderazgo y fuerza. Lo estás haciendo bien cuando tienes mucho por que llorar y quejarte, pero prefieres sonreír y apreciar tu vida en su lugar.

¿Qué pasaría si despertaras mañana con sólo las cosas por las que estabas agradecido hoy?

Piensa en toda la belleza que hay a tu alrededor, vela y sonríe. Siéntete agradecido por todas las pequeñas cosas en su vida, porque cuando las pones todas juntas, te das cuenta lo importantes que son. Al final, no es la felicidad lo que nos hace agradecidos, es el ser agradecido lo que nos hace felices.

8. Las grandes cosas llevan tiempo.

Los resultados instantáneos rara vez son los mejores resultados. Con paciencia, puedes ampliar en gran medida tu potencial. Si tus deseos siempre se cumplieran de inmediato, no tendrías nada por que luchar. Podrías perderte las alegrías de la anticipación y el progreso.

Recuerda, paciencia no se trata de esperar; es la capacidad de mantener una buena actitud mientras trabajas duro por lo que crees. Es la voluntad para mantener enfocado, dando con confianza un pequeño paso a la vez, sabiendo que la única forma de mover una montaña, es moviéndola una piedra a la vez. Cada piedra que muevas, no importa cuán pequeña sea, es un avance.

En pocas palabras: Merece más que una mera gratificación instantánea. Lo valioso que llega en un instante, a menudo se va en un instante. Lo valioso que toma tiempo y compromiso crear, a menudo sobrevive a su creador, a TI.

9. Las demás personas no pueden validarte.

Cuando estamos luchando para lograr algo importante, a veces miramos a los demás para que validen nuestro progreso. Pero la verdad es que ellos no pueden hacerlo…

No estás en este mundo para vivir según las expectativas de los demás, ni debes sentir que los demás deben vivir según las tuyas. Allana tu propio y único camino. Lo que significa el éxito para cada uno de nosotros es totalmente diferente. El éxito es, en última instancia, sobre vivir tu vida felizmente, a tu manera.

No tienes que ser brillante para ser impresionante. No tienes que ser famoso para ser alguien importante. No tienes que ser una celebridad para tener éxito. No necesitas que te valide nadie más. Ya eres valioso. Sólo tienes que creer en ti mismo y en lo que deseas lograr.

Puedes mantener un humilde silencio y aún así ser sorprendentemente eficaz. Sólo porque las personas no caigan a tus pies y te adoren, no significa que seas un fracaso. Un éxito silencioso es tan dulce como uno ruidoso y extravagante, y por lo general es mucho más real. El éxito es según cómo lo defines, no como los demás te dicen que debe ser para ti.

10. No estás solo.

En medio de los tiempos difíciles, es fácil mirar alrededor y ver a un montón de personas a los que parece que les esta yendo muy bien.

Pero no les va tan bien. Todos tenemos problemas. Y si pudiéramos tener el valor suficiente para abrirnos, y hablar los unos con los otros, nos daríamos cuenta de que no estamos solos con esta sensación de estar perdidos y solos.

Muchos de nosotros estamos luchando la misma batalla a tu lado. Estamos todos juntos en esto. Así que no importa qué tan patético o avergonzado te sientas por tu situación actual, ten en mente que habemos otros por ahí experimentando las mismas emociones.

Cuando te oigas a ti mismo decir, “Estoy solo,” entiende que es sólo tu cabeza tratando de hacer que creas una mentira. Siempre hay alguien que pueda relacionarse contigo. Tal vez no puedas hablar de inmediato con ellos, pero están ahí fuera.

Si estás desesperado en este momento, escúchame: A menudo yo siento, pienso y lucho tanto como tú. Me preocupo por muchas de las cosas que también te preocupan, sólo que en mi manera. Y si bien hay algunas personas que no nos entenderán, nosotros nos entendemos. ¡No estás solo!

Vivir MejorTodos conocemos a algunas personas (probablemente sólo algunas, de hecho) que se ganan a todos los que conocen. Su carisma es difícil de cuantificar, y aun así hace que los demás se sientan a gusto y atraídos por ellos.

¿Cómo lo hacen? Una de dos maneras: o bien nacen con un instinto, o estudian lo que funciona mejor e incorporan esas rutinas en sus vidas cotidianas.

El hábito principal de estos son los mensajes verbales que usan para comunicarse con los demás.

Estas son algunas de las cosas más importantes que hacen; quizás casi todos los días.

1. Son educados cuando pueden.

Palabras como “Por favor” y “Gracias” puede ser que sean técnicamente innecesarias, pero son invaluables si quieres ser más carismático. ¿Quieres ver un ejemplo? Ve el video que sigue de un ladrón extremadamente educado y disculpándose y dime si no sientes un poco de simpatía por él (incluso si crees que tiene que ir a la cárcel).

2. Reconocen los pequeños favores.

“De nada.” Estas dos palabras comunican mucho más que “no hay problema” (o, por supuesto, “sip”) cuando alguien te da las gracias por algo. Las personas agradables aprecian que se les de las gracias, y lo devuelven de forma verbal.

3. Ofrecen alabanzas significativas.

La palabra clave aquí es “significativa.” Las personas carismáticas dan cumplidos sinceros – no tímidos ni sumisos. Cuando alguien merece que lo alaben, ellos lo hacen.

4. Expresan sincera empatía.

Utilizan frases como, “Eso debe hacerte sentir orgulloso”, o “Puedo imaginar que eso te debe haber hecho enojar,” de este modo exploras y validas los sentimientos de los demás. (Porque aquí está el pequeño secreto: Todo el mundo quiere ser comprendido.)

5. Comparten información útil.

A algunas personas les gusta acaparar información, porque creen que eso los hace más poderosos. No seas ese tipo de persona. Sin embargo (una aclaración importante): Las personas verdaderamente agradables entienden que la “información” y los “rumores” no son la misma cosa.

6. Ofrecen su ayuda.

Muchos de nosotros queremos contribuir a nuestra sociedad, pero a menudo no sabemos por dónde empezar. Las personas más carismáticas de entre nosotros comienzan simplemente por buscar oportunidades para ayudar; en sus familias, en sus comunidades y en los pequeños momentos de la vida diaria. (Nota: Mantén las puertas para las personas que estén detrás de ti!)

7. Hablan con justificable confianza.

Ellos no alardean ni se jactan. Pero cuando se enfrentan a situaciones difíciles (especialmente cosas que afectan a otras personas) son los que abordan el problema con un aire de calma, curiosidad y confianza. Probablemente los hayas escuchado decir cosas como: “Hmmm. Me pregunto cómo vamos a solucionar esto.”

8. Usan nombres y títulos que connotan respeto.

Las personas carismáticas recuerdan los nombres de las otras personas, y usan sus títulos en circunstancias en las que haga que esas personas se sientan bien. Se necesita mucho tiempo para ganar títulos como “doctor” u oficial de policía, por ejemplo; ¿por qué no usarlos?

9. Expresan su fe en los demás.

Tres simples palabras: “Creo en ti.” Mi antiguo jefe Bob Woodward solía hablar sobre cómo unas pequeñas palabras de aliento de Ben Bradlee, su editor en The Washington Post, era todo lo que necesitaba para sentir que podía tener éxito como periodista. Ese tipo de validación de los demás puede inspirar logros; y afecto por la persona que da esa validación.

10. Recuerdan que son parte de un equipo.

Un sentido de camaradería hace que las situaciones difíciles sean soportables. Tener un sentido del humor puede incluso hacerlas divertidas. Las personas realmente carismáticas son las que dicen cosas como, “Hey, estamos juntos en esto” durante los tiempos difíciles; y entonces trabajan duro para lograr las metas del equipo.

11. Presentan personas.

¿Quieres conocer cuatro de las mejores palabras que alguien puede decirle a dos personas al mismo tiempo? “Me gustaría presentarte a…” Estamos todos conectados hoy en día, supongo, pero las personas realmente carismáticas son las que están tratando de ayudar a que otras personas conozcan a aún más personas; en lugar de sólo estar construyendo sus propias redes de contactos.

12. Toman su turno.

Las personas agradables no tienen miedo de tomar su turno para hacer algo divertido, o incluso soportar la carga de hacer algo que no sea tan bueno. En otras palabras, pueden aceptar un cumplido y ser amables, pero también son los que recuerdan cuando es su turno de pagar la cuenta del almuerzo.

13. Dejan que los demás tomen sus propias decisiones.

Las personas verdaderamente carismáticas tienen confianza en sus opiniones; pero también reconocen que las demás personas pueden legítimamente ver las cosas de manera diferente y que tienen que elegir sus propios caminos en la vida. Por otra parte, los líderes carismáticos no tienen miedo de delegar, y entonces confiar en los demás para lograr lo que les pedimos que hagan.

14. Escuchan – y quieren oír más.

Las personas muy agradables son oyentes activos y sinceros. Les puedes dar tu opinión, contarles una historia  o pedirles un consejo, y responderán con preguntas y señales verbales que te indicarán que están presentes en el momento; interesadas incluso. Para cualquiera de nosotros, nuestro tiempo es nuestro recurso más valioso, y sin embargo, ellos están más que dispuestos a dártelo a ti.

15. Asumen la responsabilidad.

Cuando es su trabajo o su culpa, ellos levantan su mano. Toman el control de las cosas que se supone tienen que controlar. Tiene sentido: Las personas de confianza a menudo son muy agradables.

16. Expresan su apoyo.

Todos apreciamos a las personas que están de pie junto a nosotros y que dejan que sepamos que están ahí. Piensa en alguien que te haya mostrado su apoyo cuando lo necesitabas y dime si no pensaste que él o ella eran muy agradables en ese momento.

17. Preguntan, “¿Por qué no?”

Las personas agradables a menudo son soñadoras, optimistas, y hacedores. RFK lo dijo mejor: “Están los que miran las cosas como son, y preguntan ¿por qué? Yo sueño con las cosas que nunca fueron y me pregunto ¿por qué no?”

aprenderUn día, visitando un cole, vi a una niña de seis años concentradísima dibujando. Le pregunté: “¿Qué dibujas?”. Y me contestó: “La cara de Dios”.

¡. ..!

“Nadie sabe cómo es,” observé. “Mejor – dijo ella sin dejar de dibujar-, ahora lo sabrán.”

Todo niño es un artista.

Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse… Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.

Los niños también se equivocan.

Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.

Los exámenes hacen exactamente eso.

No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.

¿Se puede medir la inteligencia?

La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.

¿Cuál es ese tipo de talento?

Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.

La mano de obra aún es necesaria.

¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.

Pero se nos repite: ¡innovación!

La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición

No hay nada más pasivo que una clase.

¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.

¿Cuáles son las consecuencias?

Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.

Tipos con suerte…

Son quienes se negaron a asumir el gran error anti-creativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.

“Sé humilde: acepta que no te tocó”.

¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.

¿La creatividad no viene en los genes?

Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.

Por ejemplo…

Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison… ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!

Y…

Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.

A pesar del colegio, fueron genios.

A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque “desafinaba”. A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet…

Ahí, sir, acertaron de pleno.

Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.

¿Una niña hiperactiva?

Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y… ¡estaba bailando!

Pensando con los pies.

Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.

Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada.

Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad.

Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.

tiempos dificiles“Lo que no nos mata nos hace más fuertes.” – Friedrich Nietzsche

Los personas más sabias, más cariñosas y más seductoras que conozco, son las que han conocido la miseria, la derrota, la angustia de perder algo o a alguien que amaban, y encontraron la forma de salir de las profundidades de su desesperación.

Estas personas experimentaron muchos altibajos, y ganaron una apreciación, una sensibilidad y una comprensión de la vida que los llena de compasión, comprensión y una profunda sabiduría amorosa. Las personas no nacen así; se desarrollan lentamente con el transcurso del tiempo.

Angel y yo trabajamos con miles de estas personas increíbles durante la última década. En muchos casos vinieron sintiéndose atrapados y perdidos, sin darse cuenta de su propio brillo, cegados ante el hecho de que sus problemas los han fortalecido y les han dado una ventaja en este loco mundo.

La verdad sea dicha, cuando los tiempos difíciles llegan, y los desafíos que enfrentas son grandes, puedes dejar que tu situación te define, te destruya o te fortalezca. La decisión es tuya.

En el artículo de hoy, quiero recordarte algunas potentes (pero fáciles de olvidar) verdades que te ayudarán a elegir sabiamente y crecer más fuerte incluso en los momentos más difíciles…

1. El dolor es parte de la vida y el amor, y te ayuda a crecer.

Muchos de nosotros tenemos miedo de nosotros mismos, de nuestra propia verdad, y sobre todo de la mayoría de nuestros sentimientos.

Hablamos de lo grande que son los conceptos de la vida y el amor, pero luego nos escondemos de ambos todos los días. Nos escondemos de nuestros sentimientos más verdaderos. Porque la verdad es que la vida y el amor a veces duelen, y los sentimientos que estos traen nos perturban.

Nos enseñaron desde muy chicos que todo dolor es malo y dañino. Sin embargo, ¿cómo podemos lidiar con la vida real y verdadero amor si estamos tan asustados de sentir lo que realmente sentimos?

Necesitamos sentir el dolor, al igual que necesitamos sentirnos vivos y amados. El propósito del dolor es despertarnos. Y sin embargo, tratamos de ocultar nuestro dolor. Entiende esto. El dolor es algo que tienes que soportar de buen grado, igual que el buen sentido. Porque sólo puedes descubrir lo fuerte que eres, cuando ser fuerte es la única opción que tienes.

Se trata de cómo llevas las cosas que no salen a tu manera. Eso es lo que importa al final. El dolor es un sentimiento. Tus sentimientos son una parte de ti, tu realidad. Si te sientes avergonzado de ellos, y los escondes, estás dejando que las mentiras de la inseguridad destruyan tu realidad. Debes defender tu derecho a sentir dolor; a soportarlo; a poseer tus cicatrices, a enfrentar las realidades de la vida y el amor, a medida que creces más fuerte, más sabio y más verdadero.

2. La mentalidad es la mitad de la batalla.

Está bien tener días malos y tiempos difíciles.

Esperar que la vida sea maravillosa todo el tiempo es querer nadar en un océano en el que las olas sólo suben y nunca bajan. Sin embargo, cuando reconoces que las olas subiendo y bajando son parte del mismo océano, eres capaz de dejar ir y estar en paz con la realidad de estos altibajos. Se hace evidente que las subidas de la vida requieren bajadas.

En otras palabras, la vida no es perfecta, pero seguro que es buena. Nuestra meta no debe ser crear una vida perfecta, sino vivir una vida imperfecta radicalmente asombrosa. Levántate cada mañana y mira las cosas a tu alrededor y no des nada por sentado. Todo es extraordinario. Cada día es un regalo. Nunca trates la vida de modo casual. Ser espiritual de cualquier manera es estar sorprendido de todas maneras.

No dejes que el dolor de una situación desesperada te haga perder la esperanza. No dejes que la negatividad te envuelva. No dejes que la amargura se robe tu dulzura. Incluso si los demás están en desacuerdo contigo, siéntete orgulloso por el hecho de que todavía sabes que el mundo sea un lugar hermoso. Cambia tus pensamientos y cambiarás tu realidad.

Y la mentalidad es especialmente eficaz cuando se trata de aceptar que…

3. Tus miedos más grandes no existen realmente.

Cuando los tiempos son difíciles, puede ser difícil seguir tu corazón y dar un paso más, pero es una tragedia que las mentiras del miedo te detengan.

Si bien el miedo puede ser abrumador, y derrota a más personas que cualquier otra fuerza en el mundo, no es tan poderosa como parece. El miedo es tan profundo como tu mente lo permita. Todavía tienes el control. Así que toma el control!

La clave es reconocer tu miedo y enfrentarlo directamente. Pelea duro para hacer brillar la luz de tus palabras por sobre él. Porque si no lo haces, si tu miedo se convierte en una tenebrosa oscuridad que evitas, y tal vez incluso te induce a olvidar brevemente, le abrirás la puerta a futuros ataques de miedo cuando menos te los esperes. Debido a que nunca te enfrentaste realmente al oponente que te venció.

Tú PUEDES vencer al miedo si te enfrentas a él. ¡Se valiente! Y recuerda que coraje no significa que no tienes miedo; Coraje significa que no dejas que el miedo te impida seguir adelante con su vida.

4. Estás creciendo a través de la experiencia.

Con el tiempo te darás cuenta de que la vida no es necesariamente más fácil o más difícil de lo que pensabas que iba a ser; que lo fácil y lo difícil no son exactamente como los anticipabas, y no siempre ocurren cuando esperas que lo hagan.

Esto no es algo malo; hace que la vida sea interesante. Con una actitud positiva siempre serás gratamente sorprendido.

Cuando dejas de esperar que las cosas sean de cierta manera, puedes apreciarlas como son. Y eventualmente, te darás cuenta de que los mayores regalos de la vida rara vez envuelven de la forma en que esperabas.

La experiencia es lo que obtienes cuando tus planes no salen como estaban planeados, y la experiencia es el activo más valioso que puedes tener ya que construye tus fortalezas.

Tienes el poder de convertir tus heridas y preocupaciones en sabiduría; sólo tienes que hacer algo al respecto. Tienes que aceptar lo sucedido y utilizar lo que has aprendido para dar un paso adelante. Todo lo que has experimentado te da una ventaja para hacerle frente a todo lo que estás aún por experimentar. Entiende esto y libérate.

5. No puedes cambiar las situaciones por las que no tomas la responsabilidad.

Sigmund Freud dijo una vez: “La mayoría de las personas realmente no quieren libertad, porque la libertad implica responsabilidad, y la mayoría de las personas le tienen miedo a la responsabilidad.” No dejes que este seas tú.

Cuando culpas a otros por lo que estás pasando, niegas responsabilidad; entregas poder sobre esa parte de tu vida.

No te equivoques, al final, el precio de la felicidad ES la responsabilidad. En el momento que dejes de hacer que todos y todo lo demás sea responsable de tu felicidad, serás más feliz. Si no eres feliz ahora, no es culpa de otra persona.

En última instancia, tu felicidad depende de tu auto-confianza; tu inquebrantable voluntad para tomar la responsabilidad de tu vida a partir de este momento en adelante, independientemente de quien fue hizo que sea como es ahora.

Se trata de tomar el control de tus circunstancias actuales, pensar por ti mismo, y tomar la firme decisión de elegir de manera diferente. Se trata de ser el héroe de tu vida, no la víctima.

Vivir Mejor“Entonces, ¿qué quieres hacer con tu vida?”

Si esta pregunta infunde terror en tu corazón y no eres capaz de emitir una respuesta, no estás solo. Incluso algunas de las personas más exitosas se dieron cuenta de lo que querían hacer muy adelante en sus vidas.

Por suerte para ti (y para cualquier persona que no lo haya descubierto todavía) hay algunos pasos que puedes tomar que te ayudarán a mantener la calma y moverte hacia una carrera que vas a amar:

1. Respira profundamente, esto es normal

El primer paso para la recuperación es la aceptación.

Entiende que el camino a la carrera de tus sueños no siempre es un camino recto, dice Ryan Kahn, coach y fundador de The Hired Group. Lo más importante es que estás viajando en la dirección correcta.

“Descubrirás que el viaje para llegar allí es más divertido que el destino,” dice.

Si este consejo no es suficiente consuelo, entonces considera las muchas historias de éxito que comenzaron mucho más tarde en sus vidas.

Julia Child no aprendió a cocinar hasta sus 30 años, y escribió su primer libro de cocina cuando tenía 50. Y Jon Hamm estaba trabajando de camarero a sus 29, no como actor exitoso de uno de los programas de televisión más vistos.

2. Ten en cuenta tus fortalezas

En serio, pregúntate “¿Qué habilidades tengo para ofrecer?” “¿Cuáles son mis rasgos personales más fuertes?” y “¿qué es lo que mejor hago?”

“Ve en dirección a tus fortalezas,” dice Kahn.

3. Piensa qué tipo de entornos de trabajo te excitan

En la universidad, ¿aprendías más en grandes conferencias o en clases pequeñas? ¿Te iba mejor en proyectos de grupo o en asignaciones individuales? Esto podría indicar el tamaño o el tipo de empresa que prefieres.

Si te iba mejor en las grandes conferencias, tal vez puedas trabajar en una gran y establecida compañía. Si preferías seminarios más íntimos, tal vez te veas en una pequeña startup. También podrías considerar trabajar en un pequeño equipo dentro de una empresa más grande.

También considera si prefieres la autonomía o ser supervisado.

4. Haz una lista

Anota los elementos de trabajo y las tareas que te gustan, y las que no, dice Kahn.

Ciertas carreras son más apropiadas según los diferentes tipos de personalidad. Por ejemplo, ¿te gusta hablar con la gente, pensar en cosas abstractas, trabajar de forma independiente, y usar tu cerebro más que tus sentimientos? Tal vez deberías considerar una carrera como reportero.

A continuación, escribe cual es la parte más importante de un trabajo para ti. ¿Te importa más el salario, el estatus o las tareas del trabajo? Además, ¿estás más apegado a la descripción del trabajo o a la industria?

Cuando estés buscando trabajo, revisa la lista para filtrar las posiciones a las que debes y no debes postularte.

5. Contempla tu nivel de educación

Puede que estés interesado en aprender una nueva habilidad, y algunos trabajos requieren entrenamiento o educación adicional, ya sea ahora o en el futuro, señala Kahn. Y con un estimado de 1.855.000 estudiantes obteniendo un título universitario de este año, cada cosa cuenta.

Busca clases con certificación, cursos gratuitos en línea, seminarios, o incluso postgrados que puedan ponerte por encima de la competencia o te ayuden a explorar un área de interés diferente. Profundizar las habilidades necesarias para un trabajo en particular puede ayudarte a determinar si estás realmente interesado en ese campo.

6. Mira tu nivel de experiencia

Sé honesto contigo mismo acerca de la experiencia de trabajo que tienes para ofrecer y en qué nivel puedes ingresar en el campo que estás considerando, dice Kahn. Puede que estés interesado en un puesto de coordinador o gerente, pero tienes que buscar primero un trabajo de asistente. Considera la trayectoria de trabajos que te llevarán hasta allí.

7. Usa tu red

Una de las cosas más invaluables que puedes hacer es hablar con alguien en la industria o en el trabajo que estés interesado en perseguir.

Pídeles a tus amigos, familiares, amigos de la familia, profesores, grupos de alumnos (en realidad a todos en tu red) ayuda para conseguir una entrevista informativa con esta persona. Y entonces, averigua todo lo que puedas sobre lo que hacen, lo que les gusta y lo que odian de ello, los pasos que tomaron para llegar allí, y cualquier otro consejo que puedan ofrecerte para lograr el éxito.

amigos“Dime con quién andas y te diré quién eres” reza un sabio dicho en el que muy acertadamente se interpreta que al analizar cómo son sus amigos descubrirá un poco de usted en cada uno de ellos.

Lo que pasa es que con el auge de las redes sociales hoy a cualquiera se le puede otorgar el término “amigo”, pero de ahí a que sea cierto es muy complicado.

Los sueños no ocurren de la noche a la mañana. En realidad, hay una serie de factores que conducen al éxito de un empresario. El trabajo duro y la unidad son siempre necesarios para el éxito empresarial, pero esto puede ser impulsado en gran medida por otras personas.

Las personas que nos rodean impactan en nuestra forma de pensar, actuar y sentir en el día a día. Como empresarios y emprendedores debemos rodearnos con el tipo correcto de personas, esos amigos que ayudarán a labrar un camino más natural a la consecución de nuestros objetivos.

La persona promedio quiere conocer a un millonario para decirles a sus amigos que conocieron a un millonario. Los millonarios, por el contrario, desean estar con multimillonarios para aprender cómo piensan.

Un grupo está viendo el partido; el otro está jugando el juego. La pregunta que importa es: ¿Cuál es usted?

Finanzas Personales analizó información de Business Insider y de Entrepreneur para presentarle cuáles son las personalidades que lo deben rodear para lograr su éxito.

Trabajadores implacables

Usted probablemente conoce a alguien que es un trabajador incansable, o tal vez usted es uno de ellos. Estos tipos de trabajadores nos empujan a trabajar más duro cada día.

Si bien la medición del éxito personal con el éxito de otro es como comparar manzanas y naranjas, podemos medir nuestra unidad con la unidad de otros trabajadores implacables. La verdadera pasión y compromiso engendrarán un negocio exitoso.

El amigo con plata

Si quiere más dinero, considere pasar tiempo o hacerse amigo de las personas con más dinero. La exposición a las personas que tienen más éxito que usted ampliará su pensamiento.

Llegamos a ser como las personas con las que nos rodeamos y es por eso que los ganadores atraen a más ganadores. En otros sectores de la sociedad, esto es aceptado, pero los ricos siempre han sido criticados por su predisposición a participar la compañía de personas con éxito financiero similar.

El positivo

Las personas tienden a ser mejores en lo que hacen si están contentas. Las actitudes negativas pueden arrastrar hacia abajo el trabajo y no ofrecen ninguna inspiración para el éxito o la innovación.

Rodearse de gente negativa puede empantanar su creatividad y el empuje, que en última instancia podría ser la caída de su negocio. Las personas con actitudes positivas, en realidad, pueden tener el efecto contrario, lo que facilita su salto hacia el éxito con mayor eficacia. La felicidad en el interior del lugar de trabajo va a mantener la moral alta y a la gente mirando hacia adelante.

Los “Preguntones”

Albert Einstein dijo una vez que “lo importante es no dejar de hacer preguntas”. Como empresarios, deberíamos hacernos constantemente preguntas sobre nosotros mismos y nuestro negocio. Sin embargo, una sola persona no pensará en todas las cuestiones importantes.

Las personas que hacen preguntas pueden proporcionar un ángulo diferente sobre un tema o una idea, y estas preguntas podrían en última instancia conducir a un avance importante para usted o su empresa. La perspectiva lo es todo.

Los soñadores

Algunas personas consideran a los emprendedores como “soñadores” y no está mal que lo hagan; aunque debemos ser conscientes de que los objetivos y el trabajo duro nos ayudarán a lograr lo que muchos consideran que es inalcanzable.

Para mantener esta unidad en marcha, siempre debemos estar rodearnos de personas que tienen los mismos objetivos en mente. Estos soñadores ni siquiera necesitan estar involucrados en la misma industria que usted o su empresa; lo importante es que mantenga a personas cercanas con grandes planes para sí mismos. Esa energía lo mantendrá siempre motivado.

Reúnase con personas que le aporten cosas positivas a su vida. Personas alegres, inteligentes, ricas y visionarias; y más allá de estar con ellas, analice cuáles son sus cualidades y qué pude aprender de ellas. Como dijo Will Rogers, “Un hombre sólo aprende de dos formas: uno por la lectura, y el otro por la asociarse con personas más inteligentes.”

preguntasUna persona pacífica no es una persona que siempre está en una buena situación, sino más bien una persona que siempre tiene una buena actitud en cada situación.

En gran medida, creamos nuestros destinos diariamente, y la mayoría de los males que sufrimos son directamente debidos a nuestra propia (y controlable) actitud. La vida está llena de acontecimientos incontrolables; en muchas situaciones lo único que podemos controlar es la actitud con la que elegimos responder.

Cuando realmente te tomas el tiempo para pensar en ello, todo lo que ocurre a nuestro alrededor es neutral y sin sentido hasta el punto en el que le damos sentido. Y las preguntas que nos hacemos definen el significado que creamos y la actitud que tenemos sobre todo.

Independientemente de lo que estés pasando, se trata de elegir: ¿Voy a permitir que esto me moleste? ¿Voy a elegir hacer esto mal o bien? ¿Voy a elegir quedarme o irme? ¿Voy a elegir gritar o susurrar? ¿Voy a elegir reaccionar o tomarme el tiempo para responder?

Cuando nuestros estudiantes vienen sintiéndose mal por una situación que no pueden controlar, por lo general empezamos reforzando una dura verdad: a veces no es posible cambiar tu situación; o no lo suficientemente pronto. No puedes obtener un nuevo empleo en un instante. No puedes hacer que alguien más cambie en contra de su voluntad. Y ciertamente no puedes borrar el pasado. Pero…

Siempre PUEDES elegir una actitud que te mueva para adelante. Y hacer eso te ayudará a cambiar las cosas desde dentro hacia fuera, y en última instancia te permitirá crecer más allá de los problemas que no puedes controlar.

Aquí tienes cuatro poderosas preguntas que te ayudarán a ajustar tu actitud positiva cuando más lo necesites:

1. ¿Quién serías, y qué más verías, si borraras el pensamiento que te preocupa?

La preocupación es el mayor enemigo del presente. No hace más que robarte la alegría y mantenerte muy ocupado haciendo nada en absoluto. Cuando pasas tiempo preocupándote, estás simplemente usando tu imaginación para crear momentos que no deseas.

Date cuenta de que, en algún lugar dentro de todos nosotros, existe un ser supremo que está eternamente en paz. Porque la paz interior no depende de las condiciones externas, es lo que queda cuando renuncias a tu ego y preocupaciones. Puedes encontrar la paz dentro de ti en cualquier lugar y en cualquier momento. Siempre está ahí, esperando pacientemente que le prestes atención.

La paz mental llega cuando logras estar en paz con lo que está en tu mente. Sucede cuando dejas ir la necesidad de estar en cualquier lugar que no sea donde te encuentras, física y emocionalmente. Esta aceptación de cómo son las cosas crea las bases de la armonía interior. La necesidad de que algo sea diferente a lo que es ahora no es más que una preocupación, y las preocupaciones no te llevan a ninguna parte.

Siempre es el momento adecuado para abrazar el presente – sólo el conocimiento y aceptación del aquí y ahora. Sólo entonces tendrás el poder para enfocarte en tus desafíos y oportunidades más con atención – y eso lo cambia todo.

2. ¿Sobre qué podría ser positivo en este momento, si realmente quisiera?

Tu mejor arma contra el estrés y la negatividad es tu capacidad de elegir un pensamiento por sobre otro. La felicidad se escapa de aquellos que se niegan a ver lo bueno en lo que tienen. Cuando la vida te da todas las razones para ser negativo, piensa en positivo.

Tus pensamientos no terminan cuando dejas de pensar. Siguen resonando a través de tu vida. Elije con cuidado e intencionalmente. Se exageradamente e injustificadamente positivo. Se creativo, divertido, ridículo y alegre, todo al mismo tiempo. Sonríe tan a menudo como puedas. Una sonrisa realmente cambia el ambiente de tu cuerpo. Altera, fisiológicamente, la química de tu ser. Te hará sentir mejor y hacerlo mejor.

Nuestras mentes están, literalmente, preparadas para trabajar mejor no cuando somos negativos, sino cuando somos positivos.

3. ¿Cómo puedes responder desde un lugar de claridad y fuerza, en lugar de reaccionar sin pensar ante esta experiencia?

Cada vez que te veas tentado a reaccionar de la misma (y antigua) manera; detente, y decide conscientemente si quieres ser prisionero del pasado o pionero del presente.

Para ganar control consciente de lo que sucede en tu mente, necesitas desarrollar una conciencia clara para este proceso. Para hacerlo, permanece inmóvil por un momento, respira profundamente y libera tu mente de todas las voces que hay dentro y a tu alrededor. Eso dejará espacio para poder cambiar de estado, y algo nuevo pueda entrar.

De saber lo que está pasando en tus pensamientos y emociones, crece tu capacidad de redirigir conscientemente tu enfoque. Es hora de dejar ir voluntariamente las cosas que te tiran para abajo, y poner primero algo que te inspire. Enfócate en el siguiente paso obvio y significativo. No hay situaciones sin esperanza; sólo personas que perdieron la esperanza en ellas.

En casi todos los casos, nada te detiene… nada te está frenando más que tus propios pensamientos sobre ti mismo y sobre “cómo es la vida.” Tus percepciones crean tus creencias, tus creencias crean tus comportamientos y tus comportamientos producen tus experiencias. Es por eso que debes navegar a través de tus pensamientos con cuidado, y elegir responder sólo a aquellos que te ayudarán a construir la vida que deseas, y la imagen que deseas mantener a medida que vivas.

4. ¿Qué puedes dejar de lado en este momento sin perder nada?

Honestamente, hay tantas cosas que puedes dejar de lado en la vida sin perder nada. Se llama crecimiento.

Dejar ir los viejos ideales deja espacio para nuevas oportunidades. Dejar ir lo que no funciona, deja espacio para lo que sí lo hará. Cuando el dolor por aferrarte a algo es peor que el dolor por dejarlo ir, es hora de dejarlo ir y crecer. En otras palabras, comienza a restar… los hábitos, rutinas y pensamientos que te estén deteniendo. No puedes descubrir nuevos océanos a menos que tengas el valor suficiente como para perder de vista la costa.

Perdonar es parte vital de este proceso. Perdonar no siempre puede sanar las relaciones y situaciones. Algunas relaciones y situaciones no están destinadas a ser. Perdona todos modos, y deja que lo que esté destinado a ser, sea. Hazlo y libérate. Cuando guardas resentimiento contra otra persona, te atas con esa persona con un vínculo emocional que es más fuerte que el acero. Personar es la única manera de disolver ese vínculo y liberarte.

Es hora de dejar de esperar que todo afuera cambie y enfocarte en cambiar por dentro; hazlo y descubrirás rápidamente la tranquilidad que siempre te ha eludido.

 

 

 

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