Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Cómo dar tu punto de vista sin tener que preocuparte por como se percibe tu tono de voz

Por Lolly Daskal | Publicado en Interés General | 24 de noviembre, 2016

Vivir MejorTransmitir tu mensaje con claridad en el trabajo ya es bastante difícil sin tener que sobre-analizar cómo será percibido tu tono, sin embargo, esa es una posición en la que muchas mujeres se encuentran.

Esta semana, la coach de liderazgo Lolly Daskal ayuda a una lectora a descubrir cómo puede decir lo que quiere decir, y dejar de preocuparse por la forma en la que suena.

Hola,

Tengo un problema que sospecho que muchas otras mujeres también tienen. No importa cuál sea la situación (en el teléfono con un cliente, en las reuniones, e incluso en un uno-a-uno con mis informantes directos o e-mails con los maestros de mi hijo) soy súper consciente de mi tono. Quiero agradarle a todos y tengo mucho miedo de ser vista como una perra o mandona.

Sé que esto es un doble estándar, y estoy segura que los hombres no pierden su tiempo preocupándose por su tono, pero no puedo evitarlo. Me descubro a mi misma pensando en lo que voy a decir y, a menudo, buscando una forma más “suave” de decirlo, lo cual hace que tema sonar como una insípida. Por ejemplo, en lugar de decir algo como: “La fecha límite para esto es martes por la mañana,” Me escucho a mí misma diciendo: “Sería muy bueno si pudieras tener esto en algún momento del martes, si no es mucha molestia. Realmente apreciaría tu ayuda.”

¿Algún consejo sobre cómo puedo dar mi punto de vista sin tener que tener tanto cuidado? ¿Debería superarlo y pedir lo que quiero?

Excelente pregunta.

Todos podemos beneficiarnos de aprender como ser mejores comunicadores, sobre todo cuando tenemos la tendencia de tener demasiado cuidado con nuestra comunicación.

Eso es a lo que se llama comunicador pasivo, alguien que tiene miedo de ser firme porque tienen miedo de verse arrogante. Y ahí es donde radica el problema.

La verdad es que la comunicación asertiva no te hace arrogante. Si eres consciente de la diferencia, puedes cambiar no sólo tu forma de hablar, sino también la manera en que te comunicas. Una vez que entiendes lo que haces y por qué lo haces, puedes cambiar tu modo de pensar.

Aquí tienes algunas ideas sobre cómo ser una mejor comunicadora sin tener que estar en ninguno de los extremos de pasividad o arrogancia.

Entiende la diferencia entre arrogancia y asertividad.

La asertividad es simplemente defender tus pensamientos y necesidades; la arrogancia es ser agresivo. Una persona pasiva puede ver a un estilo directo y abierto de comunicación asertiva como arrogante porque es diferente a su propio estilo, pero en realidad es sólo una cuestión de enfoque.

Permanece en el lado correcto de la asertividad.

Mantén tu comunicación asertiva sin herir ni menospreciar a los demás, y di lo que quieras y por qué sin amenazarlos. Se trata de comunicarte con honestidad, directa y concisamente.

La pasividad no funciona.

Cuando te encuentras cuidando lo que dices y no consigues lo que necesitas, pregúntate a ti misma si te sientes intimidada o cohibida, y por qué. Recuérdate que está bien comunicarse asertivamente.

Usa las declaraciones “Yo”.

Si estás preocupada de que tu tono se vuelva arrogante, recurre al viejo truco de usar las declaraciones “yo”. Las declaraciones que se enfocan en lo que estás sintiendo, pensando o experimentando comunican tus necesidades de una forma que es clara y concisa, sin culpar ni relacionar a otros. Por ejemplo, puedes decir:

“Yo prefiero ___.”

“Yo no quiero ___”.

“Yo siento ___ cuando ___.”

“Yo necesito ___.”

Evita palabras como “deberías” o “tendrías”.

Estas se enfocan en el comportamiento de los demás, por lo que la gente se pone a la defensiva, y se vuelven demandantes y agresivas. Puede que creen barreras contra la comunicación.

Por ejemplo, en lugar de “Deberías recordar llegar a tiempo a las reuniones,” di “Es importante que seas puntual.” Sigue siendo asertivo, pero es menos probable que conduzca a una conducta defensiva.

Presta atención a tu voz.

No quieres usar un tono que haga sentir a la gente incómoda. No levantes la voz; habla con autoridad pero suena acogedora, inclusiva, y determinada. Suena calmada y mantén el tono de una líder.

Pide feedbacks.

Si todavía tienes problemas con tu comunicación, pide ayuda, contrata a un coach, o toma unas clases. O pide feedbacks y consejos a algún compañero, amigo o mentor. Dile lo que quieres lograr y sé específica sobre cual comportamiento quieres cambiar.

Práctica diariamente.

La comunicación asertiva es una habilidad que puedes desarrollar como cualquier otra cosa con práctica diaria hasta que se convierta en un hábito. Esto es especialmente cierto para las mujeres que a menudo se enfrentan a la presión social y cultural de abstenerse de comportarse y comunicarse asertivamente. Comienza con practicar en situaciones donde la apuesta sea baja y avanza desde allí.

Para cambiar tus patrones de comunicación, empieza por lograr ser consiente de ellos. Y entonces date algunas nuevas herramientas y practica todo lo que puedas. ¡Buena suerte!

Publicado originalmente en TrucosParaVivirMejor.com

Compartir

 

« Anterior:

Siguiente »

Deja tu comentario


Subir »
FB