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Daniel Epstein: “No puedes ser innovador desde un despacho”

Por Marcelo Berenstein | Publicado en Negocios | 31 de enero, 2017

epsteinTiene sólo 29 años y ya ha sido reconocido como “el mejor emprendedor del mundo”, según el World Entrepreneurship Forum en 2013, y “uno de los 30 emprendedores de mayor impacto del planeta”, según Forbes.

Daniel Epstein tiene una única misión en su vida: acabar con los grandes problemas de la Humanidad.

Para alcanzar esta meta, posiblemente la más elevada a la que pueda aspirar una persona, fundó Unreasonable Group. A través de esta organización busca dar un empujón a aquellas pocas start up, de cualquier rincón del mundo, que tengan una idea brillante que podría generar un beneficio para la sociedad… y al mismo tiempo convertirse en una gran empresa.

Desde su natal Boulder, una localidad en el lejano estado de Colorado, ha conseguido involucrar como mentores a personalidades de la talla de Megan Smith, vicepresidenta mundial de Google; Matt Mullenweg, fundador de WordPress; Jeff Hoffman, fundador de Priceline.com; el arzobispo Desmond Tutu, Premio Nobel de la Paz; Tom Chi, jefe de experiencia de Google X (el laboratorio secreto de la puntocom); Tom De Blasis, director de innovación de Nike Foundation; o Cathy Rodgers, vicepresidenta mundial de IBM.

Daniel Epstein visitó Madrid recientemente con motivo de un encuentro organizado por Teamlabs y la Embajada de EEUU en España, y concedió a EXPANSIÓN su primera y única entrevista en nuestro país:

¿Cómo se convence a un grupo tan numeroso y potente de mentores para desplazarse durante seis semanas a Colorado, y encima gratis?

Efectivamente, no perciben dinero por mentorizar start up. Algunos de ellos incluso acaban invirtiendo su dinero en los proyectos. Todos ellos llegaron donde están porque alguien confió en ellos en algún momento, vio su potencial y les ayudó. Se sienten agradecidos por ello y quieren devolver ese favor al mundo.

Participar en alguna de las iniciativas de Unreasonable Group -la aceleradora Unreasonable Institute es la más veterana y conocida, pero no la única- les da acceso también a posiblemente el mejor talento del momento, y a algunas de las ideas que conformarán la próxima generación de gigantes empresariales. Hace sólo cinco años, ninguna de las compañías más prometedoras existía. Quién sabe lo que nos espera en el próximo quinquenio.

Unreasonable Group tiene un fuerte enfoque social. ¿Puede una ‘start up’ de estas características convertirse en un gigante?

Claro, todo depende de cuál sea el objetivo. Puede ser hacer accesible la información a todo el mundo, como Google, o algo más concreto, como preservar el fondo marino de un determinado lugar.

¿Cuál es el criterio para seleccionar a las ‘start up’ en uno de vuestros programas de aceleración?

En primer lugar, que la idea sea única. No me refiero a que a ninguna otra persona se le haya ocurrido antes; entre 7.000 millones de habitantes eso es muy poco probable. Hablo de aquellos pocos emprendedores capaces de sacar adelante esas ideas originales; de ejecutar esa propuesta de valor y convertirla en una empresa sostenible.

En segundo lugar, uno de nuestros requisitos es que el problema social que busquen resolver afecte como mínimo a un millón de personas.

¿Qué es más importante, la idea o su ejecución?

La ejecución, sin lugar a dudas. Es más, yo diría que es infinitamente más determinante que la idea.

Básicamente, porque lo más normal es que tu visión inicial fuera errónea. Necesitas crear un prototipo y testearlo, sacarlo al mercado y comprobar si funciona tan rápidamente y tantas veces como puedas, hasta que des con la clave.

Crear una nueva compañía innovadora es sin duda fascinante. A medida que crece, no obstante, se convertirá en una empresa grande, lenta y aburrida. ¿Se puede evitar?

En el caso particular de una start up social como las que seleccionamos en Unreasonable Institute, Girl Effect Accelerator o Unreasonable at Sea, sí.

La razón es simple: su objetivo es resolver un problema social que afecte, como mínimo, a un millón de personas. Cuanto más crezca la compañía, mayor será su impacto, a más gente podrán ayudar. En este tipo de empresas, por lo tanto, la escala constituye una gran motivación.

¿Puede una gran compañía ser verdaderamente innovadora?

Por supuesto, siempre y cuando la innovación no se haga desde un despacho. Para crear algo disruptivo que tenga cabida en el mercado hay que salir a la calle; comunicar tu idea; preguntar a quienes lo intentaron antes que tú y a todos los expertos que puedas; crear un prototipo; probar, probar y probar.

Esto es aplicable a las start up y también a las grandes organizaciones. El equipo que creó las Google Glass testeaba diez nuevos prototipos a la semana. Cierto es que el producto no ha registrado las ventas que se esperaba, probablemente porque el mercado no estaba preparado, pero la tecnología está ahí, y estoy seguro de que antes o después Google sabrá hacer un buen uso de ella.

En la actualidad se habla mucho de lean startup, de design thinking, de A/B testing, de prototipado… Todos estos términos y metodologías parten de una misma idea: las invenciones nacidas en silos difícilmente prosperarán. Y aun cuando lo hagan, todo ajuste o cambio que necesites hacer será más caro, porque habrás tardado demasiado tiempo en darte cuenta.

Muchas de las aceleradoras de ‘start up’ ofrecen dinero. ¿No resulta esto un imán para emprendedores oportunistas?

En Unreasonable Institute los emprendedores conviven con nosotros durante seis semanas y reciben 10.000 dólares, que aportan nuestros patronos. En los próximos meses cerraremos Unreasonable Capital, nuestro propio fondo de capital riesgo, para apoyar financieramente a aquellas empresas con mayor potencial.

El efecto llamada puede ser abrumador, pero no por ello suavizamos nuestros requisitos de selección. Si dejamos de ser exigentes, perderíamos lo que hemos creado hasta ahora: un ecosistema para impulsar cambios significativos en el mundo.

Es importante no perder ese punto de idealismo, pero siendo al mismo tiempo realistas, y manteniendo la fuerza y la constancia que hacen falta para sacar adelante una compañía.

Banca móvil y energía solar, los próximos ‘boom’

Como fundador de la mayor aceleradora de start up sociales del mundo, Daniel Epstein ha conocido de cerca muchas de las start up que en los próximos años valdrán miles de millones de dólares.

A lo largo de los últimos cinco años, 172 compañías han pasado por alguno de los programas de aceleración de Unreasonable Group (41 en Unreasonable Institute, a las que este verano se sumarán otras catorce, procedentes de once países diferentes).

¿Cuáles son los sectores con mayor potencial?

La banca móvil y la energía solar. Estoy plenamente convencido de ello.

La penetración de smartphones está creciendo muy rápidamente, sobre todo en los países en vías de desarrollo. En África o en India, muchos millones de personas no tienen una cuenta bancaria, ni por supuesto una tarjeta de crédito, pero sí tienen un teléfono móvil.

Por su parte, el precio de la energía solar está bajando, y para 2018 ya será más barato generar electricidad con paneles solares que comprarla a las eléctricas. Off Grid Electric, una de las aceleradas en Girl Effect Accelerator, propone sustituir las tóxicas lámparas de queroseno con las que estudian las niñas en Tanzania por otras solares. Es más saludable, es más barato (3,8 dólares a la semana, en lugar de los 4 dólares que una familia media gasta en queroseno) y además con la comodidad de pagarlo desde el móvil.

¿Podría el próximo gigante nacer en españa?

Podría nacer en cualquier país del mundo, en el seno de cualquier familia. Sólo hace falta tener talento, capacidad, una buena idea y mucha ilusión.

Fuente: emprendedoresnews

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