Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

¿Cuál es la mentalidad de una persona con éxito?

Publicado en Desarrollo Personal | 12 de septiembre, 2016

exitoEs muy común encontrarnos con emprendedores y nuevos empresarios que desconocen lo que se necesita para tener éxito en el mundo de los negocios.

Simplemente crean una empresa e improvisan. Es por eso que necesitan saber cuál es la mentalidad de una persona con éxito.

Aun así, el pensamiento o la mentalidad tan sólo forman parte del inicio. Tener éxito, a largo plazo, tiene mucho que ver tanto con nuestra razón como con nuestras tripas: pero también con la construcción de relaciones profesionales y la comprensión de nosotros mismos, con nuestra experiencia y con la ejecución de nuestras ideas. Con hacer realidad nuestros sueños.

Todo empieza con una mentalidad que define la forma en que se comporta una persona ganadora. Una mentalidad que promueve la acción, es la mentalidad de un ganador.

¿Cuáles serían estas ideas que deberían estar en la cabeza de cualquier persona que quiera alcanzar el éxito?

Si yo no soy el mejor, alguien tendrá que serlo.

Todo el mundo habla de la importancia de amar lo que haces, pero si eres uno entre un millón desempeñando las mismas funciones y con los mismos procedimientos, el resultado no te va a gustar. Ser un apasionado de tu trabajo es un comienzo ejemplar. Pero sólo es eso, el comienzo. Para terminar de ser un ganador, tienes que ser el mejor en lo que haces.

Mi éxito es un maratón, no un sprint.

Todo aquello que cosechamos, todo aquello que queremos conseguir… es alcanzable sólo si llevamos mucho tiempo trabajando para ello, ya que todos recogemos lo que sembramos. Llevando a cabo nuestras acciones clave durante un corto periodo no vamos a conseguir nada. El éxito es un juego en que participamos durante toda nuestra vida.

Voy a escuchar a los demás, pero sólo confiaré en mi instinto.

El éxito también tiene que ver con todas las decisiones que tomamos en nuestra vida. La información es poder, sí, pero actualmente, todo el mundo tiene acceso a la misma información, por lo que el campo de juego está nivelado para todos. Rodéate de las mejores personas que conozcas, cuando seas tú el jefe, confía en tu instinto.

No merece la pena decir a las personas lo que quieren oír.

Todos queremos escuchar que lo hacemos bien, que nos felicitan. Y todo el mundo tiene miedo a ofender a los demás o ser percibido como una persona negativa. Es por estas dos razones que la mayoría de las personas pretenden siempre adular, agradar y hacer la pelota a los demás. Lo único que va a merecerle la pena a quien desea triunfar en la vida, es decirles la verdad a los demás.

Las ideas que no llevo a cabo, es como si no hubieran existido.

Las ideas son sólo pensamientos. Todo el mundo los tiene. Al final, solo queda lo que haces. Las acciones que llevas a cabo. Todo lo demás son castillos en el aire de los cuales te acabarás olvidando.

Si todos hacen lo mismo, yo remaré en sentido contrario.

¿Por qué alguien que quiere ser un ganador tiene que involucrarse en los medios sociales, el contenido, o cualquier tipo de marketing digital? Porque todos lo hacen.

Así no se puede ganar, a no ser que hagas algo distinto; tan solo te estás sumando al resto. Si estás utilizando las mismas herramientas y llevando a cabo las mismas estrategias y de la misma manera, serás igual a los demás.

Siguiendo el ejemplo de los demás, pierdo la oportunidad de controlar mi éxito.

El mundo empresarial se basa en un concepto fundamental: la venta de productos o servicios que los clientes necesitan. Los productos y servicios de éxito son aquellos que mejor satisfacen las necesidades de los clientes, en relación a sus problemas principales y peliagudos.

Nunca me satisfacen mis propios logros.

Una mentalidad ganadora siempre quiere más, nunca está conforme con los logros que alcanza. De hecho, su propio éxito suele ser su peor enemigo, debido a ese sentimiento de profunda insatisfacción con sus propias metas.

El fracaso apesta, pero no le tengo miedo

Fracasar, en el trabajo o en nuestra vida personal, duele. Afortunadamente, cuando esto pasa, solemos aprender del error y encarar el próximo reto con otra mentalidad, evitando caer en los mismos errores.

En definitiva, aunque la mentalidad ganadora es un buen punto de partida para triunfar en la vida, ésta solo importa cuando verdaderamente conduce a la acción. Porque ganar es una acción, y no solo un modo de pensar.

Fuente: club-mba

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