Ser libre y ser rico es posible y está, como nunca, al alcance de nuestra mano.
Bienvenido al éxito y al futuro. Ambos comienzan hoy.
- Robert T. Kiyosaki "Lo mejor de padre rico"

Creando cambios positivos

Por Saritza Zambrana | Publicado en Interés General | 1 de marzo, 2017

cambios positivosLas resoluciones que declaramos en momentos de emoción, están llenas de buenas intensiones.

Sin embargo, ¿cómo te sientes cuando te das cuenta de que este mes avanza y todavía no ves resultados? En algunos de los casos, aquellas buenas intensiones llenas de ilusión se comienzan a convertir en fuentes de frustración y auto-recriminación.

Aquí tienes algunas causas por las cuales nuestras ilusiones no se materializan. Dales un vistazo y evalúa si alguna de éstas te parece familiar:

Objetivos muy altos e irreales

Estos suelen crear una sensación de inercia y sobrecogimiento. Probablemente hay muchos “Pequeños-Grandes” detalles de los cuales es importante tomar cuidado antes de lanzarte a un espacio mayor.

Cuando un área de tu vida carece de estabilidad, significa que existe “algo” que no ha sido sanado o completado. De esta manera operas inconscientemente en un espacio personal no seguro ni perdurable.

Objetivos Flotantes

Estos objetivos no están relacionados con tu visión. Pueden basarse en dos cosas.

Uno: En lo que alguien piensa que tú deberías hacer o querer.

Dos: Se basa sólo en una ilusión la cual no apoya ningunas de tus intensiones de logro en tu vida.

No existe ningún plan detallado o una estrategia fijada. Y si en efecto sí la hay, sigues posponiendo más que logrando, ten sabido que eso es igual a no tener ni plan ni acción.

Objetivos Ambiguos

Aquí se te hace difícil establecer un plan concreto. Mucho hablar y poco crear o hacer. Por otro lado, tus metas son tan ambiguas que tu plan no es lo suficientemente específico como para tener un resultado tangible.

Falta de Inspiración/Motivación

Tienes tus intensiones claras, sabes hacia dónde quieres dirigirte e incluso puedes visualizarte en tu logro final. Mas sin embargo, hay una parte de ti que no importa lo atractivo del plan, simplemente te faltan energías. Te cuesta ser consistente.

Varías mucho de ideas

Esto es clara señal que no hay claridad en lo que quieres. Domina un miedo que no has sabido manejar y te estancas por mas emprendedoras que sean tus intensiones.

Metas muy rígidas o absolutas

Existe una expectativa creada de cómo debe lucir cada resultado. No da espacio a la creatividad y a fluir ante cualquier cambio o reto inesperado. La vida es un proceso impredecible y el apegarnos a una manera determinada de logro es limitar nuestras posibilidades de éxito y realización personal.

Si tú quieres crear cambios efectivos en tu vida, ten aquí algunas estrategias que pudieran apoyarte a tener éxito en tu diligencia:

– Elige conscientemente una meta que sientas manejable, y que siga siendo un reto para ti.

– Asegúrate de que tu meta esté en directa relación con tu Visión y Propósito de vida personal.

– Ten tan claro como el agua que estás invirtiendo tus energías en algo que realmente tú quieras, valga la pena y sea realizable.

– Define un plan que no sólo delinea los mayores pasos para lograrlo, sino también lo que necesitas completar para hacer que suceda. Y que cada una de las anteriores vaya encaminada hacia tu visión, no hacia el lado contrario.

– Recuerda que a medida vas caminando, siempre hay oportunidad de refinar.

¡Párate firme por lo que amas y sueñas. Crea cambios positivos asegurándote de mirar cada detalle! De este punto en adelante… ¡Haz que suceda!

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